OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

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OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Mar Sep 08, 2015 6:06 pm

Cómo me habían pedido, voy a comenzar a publicar ésta historia también acá, para el que quiera volver a leerla, o quien no la conoce, la puede hacer ahora. Aviso que yo también estoy leyéndola y voy a ir publicando a medida que vaya corrigiendo algunos errores que veo. Disfruten.


Al fin en casa. Como nunca había tenido su mente ocupada en la tentadora siesta merecida que tendría en cuanto llegara. Sus horarios de corrido estaban haciendo estragos en su mente y cuerpo, pero eso no se compraba con la sensación de ayudar a los demás y ver día a día caras rematando a la absoluta salud. Tenía tiempo ejerciendo una profesión que siempre había querido, que por si fuera poco, tenia total éxito en ello.
Era poseedora de una gran casa de la que disfrutaba de una completa comodidad de la que ella misma se había encargado a base de esfuerzos. Sentía que nada mas le faltaba.
Pero solamente había un problema que no la satisfacía demasiado. El amor.
Compartía esa relación clandestina en la que ya no podía decir si era predecible el próximo paso o no. Caminaban entre ese vaivén de sentir culpabilidad o seguir disfrutando la pasión furtiva de momentos robados, porque siempre había sido lo más llamativo, lo prohibido, demasiado excitante para negarse.


Sacudió su cabeza en un intento de querer callar las voces de su mente que siempre le recordaban su triste realidad, su soledad. Dejo el puñado de llaves sobre la mesa y se dirigió camino a la cocina. Había comido algo ligero en el trabajo, pero su estomago nuevamente estaba reclamando atención. Abrió la heladera y entre tanta variedad en el contenido de esta, se decidió finalmente por una fruta.
Picándola a medida que caminaba hacia el sofá, se echó sobre este con todo el cansancio de su cuerpo y prendió la televisión. Observo el palpitar de las luces provenientes de su celular y noto un mensaje que le saco una sonrisa casi sin darse cuenta, contesto rápidamente su respuesta y se removió sobre su lugar para mayor comodidad. Y no había pasado mucho de ver las noticias, cuando noto que sus ojos por si solos comenzaban a querer cerrarse.
Así que se levanto con la pesadez en sus parpados y se encamino hacia su recamara, e igualmente como lo había hecho con el sofá, se tiro sobre este sin siquiera quitarse algo de ropa. Ya se había quedado completamente dormida.

A la mañana siguiente cuando el sol se filtraba a través de la ventana logrando que le pegara directamente en la cara, provocando que finalmente despertara, noto que aun se encontraba en la misma pose en la que había quedado inconsciente la noche anterior.
Se encamino aun con pasos somnolientos hacia el baño, donde dejo que la ducha del agua fría terminara de despejar todo indicio de sueño que aun se rehusara a abandonarla. Y cuando finalmente termino, ya vestida y lista para un nuevo día, emprendió nuevamente camino hacia al piso de abajo en busca de prepararse un buen desayuno. Pero no fue hasta entonces que llegara a la cocina cuando escucho fuertes golpes provenientes de su puerta principal.
Con lentos pasos se acerco hasta ésta dudosa, los golpes no eran para nada comunes en comparación de los que había escuchado antes, o a como una persona normal los haría.

-¿Quién es?-pregunto intrigada y temerosa a la vez que se acercaba mas y mas a la puerta.
-Es la policía, abra la puerta-informo una voz masculina del otro lado. Soltó un aliviado suspiro y se dirigió a abrirla rápidamente.
-¿Qué necesitan?-pregunto lo mas cortés que pudo. Observo que eran dos policías, un hombre alto moreno y su compañera. Ambos lucían muy intimidantes.
-¿Es usted Elena Katina?-pregunto la mujer.
-Si soy yo-confirmo ella-¿Qué sucede?-pregunto ahora interesada por completo.
-Tenemos una orden de arresto por el homicidio de Marina Volkova-dijo mostrándole dicha orden-está usted detenida-informo-arréstala-dijo dirigiéndose a su compañero que rápidamente se posiciono detrás de ella, que en su estado de shock, lo único que la hizo reaccionar fueron las fría esposas que presionaban sus muñecas sin ninguna delicadeza

-Tiene derecho a permanecer en silencio, cualquier cosa que diga podrá ser usada en su contra. Tiene derecho a contratar a un abogado-comenzó a escuchar mientras que sentía que era jalada fuera de su hogar.
-¡No! ¡Basta!-grito tomando finalmente consciencia de lo que sucedía- yo no he hecho nada malo-intento defenderse.- esto debe ser un error

-No lo es- dijo la mujer policía frente ella-mi compañero esta diciéndole sus derechos.
-Si no tiene dinero para un abogado, el estado le asignara a uno-prosiguió el policía.

E impotentemente fue empujada hacia dentro de la patrulla. Sabía que si decía una sola palabra habría sido en vano, así que silenciosamente recostó su cabeza sobre las rejas frías que tenía en frente y cerró los ojos, deseando que todo sea una pesadilla.
Pero después de varios eternos minutos, fue tomada del brazo nuevamente sin suavidad. Y abriendo los ojos, observo frente a ella la penitenciaria, convenciéndose por completo de que aquello no era para nada el sueño que tanto quería que sea.

-Camina-dijo el hombre sacándola de su ensimismado momento empujándola hacia la entrada. Paso por varias puertas de seguridad, soportando miradas para nada amigables.
-Deja todas tus pertenecías aquí-dijo la mujer policía dándole un recipiente en donde colocarlas-pulseras, anillos, celulares, todo lo que tengas-informo. Ella con manos temblorosas y sintiendo el dolor en sus muñecas, aun y así cuando le habían sacado sus esposas, persiguió con lo ordenado. Saco dos anillos de su mano derecha y uno de su izquierda y quito su collar y reloj poniéndolos sobre la bandeja.
-Quítate los pendientes también-ordeno la mujer señalando con su cabeza.
-Pero… -intento protestar.
-He dicho todo-y se acerco desafiante a su rostro- ¿intentas resistirte con la autoridad?
-Claro que no-Y aguantándose sus ganas de llorar quito primero uno de su oreja y después el otro, dejándolos juntos a sus demás pertenencias, doliéndole en lo profundo de su alma.

Fue llevada por un pasillo donde cada vez más se hacía fuerte un murmullo continuo. Se abrió frente a ella una puerta blanca donde fue introducida finalmente en el caos. Escucho todo tipo de improperios y silbidos, tanto para los policías que la escoltaban como para ella.
Se despejaron los viejos barrotes oxidados y fue una vez más empujada en su interior, escuchando a sus espaldas el chillido al ser cerradas.
Levanto la vista y miro a las demás mujeres con las compartiría el mismo espacio. Algunas claramente se veían borrachas, otras a juzgas por su vestimentas eran prostitutas y otras que no sabía qué clase de delito podrían haber cometido para estar allí. Pero claramente ese no era su lugar. Se percato del olor nauseabundo y observo sus pies para darse cuenta de que estaba parada sobre un charco del que no quisiera saber de que estaba compuesto.

-Fíjate por donde pisas-se quejo una mujer con voz pastosa acostada en el suelo, quien había pateado sin querer al alejarse del putrefacto charlo.
-Lo siento-se disculpo tomando distancia. Sin dudas iba a ser una noche muy tormentosa y larga para ella.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Mar Sep 08, 2015 6:08 pm

FLASHBACK


Se encontraba impacientemente parada fuera del aeropuerto con sus maletas a un lado esperando que la recogiera algún taxi. Que irónicamente veía pasar uno y otro y ninguno era capaz de parar, ni siquiera le dirigían la mirada.
Y cuando finalmente decidió por calentarse un momento dentro del aeropuerto y tal vez comer algo, escucho como alguien la nombraba


-¿Elena Katina?
-¿Sí?-pregunto volteándose
-¡Vaya! Estás cambiada-dijo acercándose a ella para darle un apretón de manos
-Yulia Volkova-menciono a modo de saludo y dándole a entender que si la recordaba-jamás creí encontrarte por aquí-dijo
-Bueno, ya sabes-dijo Yulia levantando sus hombros. Era la segunda vez que la veía y podía jurar que estaba más guapa-conferencias-dijo al fin.
-No me digas que serás tú quien dará la famosa conferencia-dijo sorprendida.
-Por supuesto que seré yo, ofende que te sorprendas-dijo simulando estar herida por su comentario- ¿Qué hace una hermosa mujer como tu parada aquí sola?-pregunto dándole su mejor sonrisa. Y Lena tuvo que tomar fuertemente la manija de su maleta para no caer en ese mismo instante.
-Supongo que ir a la misma conferencia que tu-dijo devolviéndole la sonrisa-pero he estado esperando un buen rato aquí y parece que ningún taxi quiere recogerme –haciendo un tierno puchero que conmovió a Yulia.
-Mi chofer esta por allá-dijo señalando, y efectivamente la esperaba con la puerta abierta- ¿Por qué no vienes conmigo? Te llevare-
-Oh no, lo siento. No quisiera molestar-dijo negándose-además primero tendría que pasar a registrarme al hotel y demás cosas.
-No hay problema-insistió Yulia-por el momento estamos bien de tiempo-dijo observando su reloj-un paseo no me vendría nada mal-Elena observo como las demás personas se montabas en los taxis y se marchaban rápidamente. Sin dudas esperaría quien sabe cuánto tiempo para encontrar uno libre.
-Está bien-cedió finalmente- supongo que no me vendría nada mal un aventón-
-Estas en lo correcto-y volvió a sonreírle-permíteme, por favor-dijo tomando sus maletas.
-No, Yulia-quiso quitársela-no es necesario.
-Insisto, Elena-dijo observándola-no sé cómo has podido arreglártelas tu sola hasta aquí con todas estas maletas, pero no permitiré que sigas cargándolas. Además están muy pesadas-dijo riendo-¿siempre eres tan terca?-Elena se sonrojo.
-Solo algunas veces-dijo tímidamente. Llegaron hasta donde estaba el chofer de Yulia esperándolas sonriente.
-Igor, ¿podrías encargarte de las maletas de la dama?, por favor-pregunto amablemente Yulia.
-Por supuesto, señorita-dijo sintiendo y se acerco hasta Elena- ¿me permite?-pregunto antes de agarrar las maletas, Elena afirmo con la cabeza y el hombre prosiguió a hacer lo suyo.
-Después de ti-dijo Yulia sosteniéndose de la puerta una vez que vieron como Igor terminaba de meter las maletas.
-Que caballera-dijo pasando por su lado y sonriendo antes de entrar.
-Ya me conoces-dijo Yulia sentándose a su lado y cerrando la puerta.
-En realidad no te conozco-dijo mirándola fijamente-pero sería interesante hacerlo-y ambas se encontraron mutuamente observándose sin pestañar la una a la otra. Elena se perdió en el zafiro profundos de los ojos de Yulia y ésta observaba sus ojos verdes mezclados con gris, preguntándose mentalmente se alguna vez había visto tal hermosos y raros ojos alguna vez.
-¿En qué hotel te hospederas?-pregunto súbitamente Yulia después de varios segundos de silencio
-Iba a ir al que está más cercano al lugar donde se dará la ceremonia, no quiero aventurarme demasiado-explico-no conozco tanto esta ciudad-
-¿En serio?-preguntó Yulia sonriendo- yo estoy hospedada en el hotel más cercano ¿quieres que llame y reserve una habitación contigua para ti?-pregunto Yulia. Teniendo una sonrisa y brillos en los ojos demasiado raros, pero de todas formas Elena no le tomo importancia.
-Seguro-dijo- ¿Por qué no?-se pregunto mas a ella misma que a Yulia- de todas formas le hubiera preguntando al taxista, porque no tengo la menor idea de cuál será el más cercano-dijo riendo un poco

-¿Me esperas un momento?-pregunto Yulia sacando su celular-voy a llamar ahora mismo-dijo.

Elena afirmo con la cabeza y guardo silencio durante todo el momento que Yulia tardo en hacer el llamado. La observo esta vez más detalladamente, tenía un fino traje puesto que estaba exquisitamente recortado a su medida. Quizás estaba un poco más delgada a como la había visto la ultima vez, pero no dejaba de ser hermosa a la vista. Se había vuelto a cortar el cabello y le sentaba de una excelente manera, estaba más negro y brilloso. Y ella de repente sintió las desesperadas ganas de pasar una mano entre ellos para comprobar si era tan suave como se veía. De pronto se descubrió observando su boca roja, mirando cada movimiento que emitía a medida que aun seguía conversando por su celular.

-Listo-dijo Yulia provocando que diera un brinco del que no se percato al sacarla de su estado de embelesamiento- estarás en la habitación 245-informo –justo al lado de la mía-dijo para finalizar sonriendo de esa manera tan seductora que solamente ella sabía.
-Gracias, Yulia-dijo observándola fijamente sin perder detalle alguno de su rostro-muchas gracias-

* * * * *


Mas tarde durante la ceremonia Elena no había perdido detalle alguna de las explicaciones de Yulia. Tenía una admirable destreza por las palabras y contestaba todas las preguntas hecha sin siquiera pensar demasiado. Parecía estar por completo cómoda y tranquila teniendo cientos de miradas clavadas en ella mirándola de forma expectante. Yulia era muy respetable conocida cirujana, casi podría decirse toda una celebridad muy admirable entre los demás doctores que se encontraban en el lugar. Miraba la forma de pararse firmemente, la forma sutil que mostraba al explicar una a una las imágenes que se proyectaban en grande detrás de ella, el movimiento de sus manos. No había perdido ni una palabra o gesto que no captara con interés lascivo. Elena se cruzo de piernas y justo antes de levantar su copa para beber su contenido se encontró con la mirada de Yulia fijamente en ella. Y no había dudas en lo que reflejaba aquella mirada. Ella la deseaba.

Y cuando finalmente todo había terminado observo como Yulia bajaba de aquel improvisado escenario donde fue rápidamente rodeada de personas atacándolas con preguntas y dudas. Elena espero pacientemente durante un buen rato antes de decidir marcharse de una vez, parecía que jamás terminarían con las preguntas.
Pero lo que no noto es que Yulia furtivamente la observaba entre el tumulto. Esperando sacar toda clase de dudas para aquellas bocas que no paraban de preguntarle, pero en cuanto observo parase a Elena de la mesa, invento la mejor excusa que tuvo para deshacerse de todos. Llego hasta su mesa antes de que comenzara a marcharse del lugar.

-Creo que jamás me hubieran soltado-dijo llegando al fin
-Ya lo creo-sonrió Elena
-¿Te apetece salir a cenar?-pregunto Yulia tendiéndole la mano-Yo muero de hambre.
-Yo también-dijo aceptando su mano y empezando a caminar con ella.
-¿Te parece bien el restaurante del hotel o prefieres otra parte?-pregunto Yulia una vez que estuvieron en el auto.
-Como ya dije antes Yulia-comenzó-no conozco demasiado aquí, así que cualquier lugar para mi estaría bien.
-No cualquier lugar-contradijo Yulia tomando su mano para besarla- en realidad no creo que exista algún lugar digno de ti-menciono. Provocando nuevamente un sonrojo a Elena por su parte.
-Que cosas dices Yulia-dijo riendo nerviosamente, pero no quito su mano entrelazada con la de ella-creo que exageras las cosas.
-Oh para nada Elena-y comenzó a pasar delicadamente sus dedos entre sus manos, provocándole a Lena una sensación en su bajo vientre del que no estaría muy orgullosa de comentar-eres una mujer increíblemente hermosa-y clavo su mirada en ella si soltar su manos.

Y de repente ella se encontró sin palabras para desmentir. Yulia la miraba de una forma penetrante y eso la ponía nerviosa, la inhibía por completo. Observo de soslayo por la ventana para darse cuenta que el auto se había detenido. Soltó un suspiro de alivio al verse salvada y agradecida de que el camino no fuera tan largo, sin dudas el hotel más cercano había sido la mejor opción.
Yulia soltó lentamente sus manos y le abrió la puerta con una sonrisa que prometía demasiado. Tomo con su mano izquierda su cintura y con la derecha tomo la de ella de forma posesiva, y ella no podía negar que esa sensación le encantaba por completo.
Y justo cuando estaba llegando a su mesa, sucedió lo que exactamente Elena suponía que pasaría. Yulia corrió su silla antes de que se sentara, y ella agradeció el gesto con una sonrisa.

-Aquí tiene sus cartas-dijo el mesero dándole una a cada una- ¿gustan alguna bebida de nuestro bar?-pregunto servicialmente
-¿Un vino tal vez?-pregunto Yulia mirando a Elena quien asintió-entonces tráenos tu mejor vino-dijo esta vez mirándolo a él.
-Enseguida señorita-dijo haciendo une leve reverencia-con su permiso-y se marcho. Dejándolas solas y encontrándolas en el silencio de sus miradas.
-Si me lo preguntas a mi-comenzó Yulia-jamás pensé en volverte a ver
-Yo tampoco-coincidió Elena.
-Recuerdo que cuando te conocí en aquella conferencia, me habías dejado realmente impresionada con tu teoría para las enfermedades preventivas-comento- y eso que fue hace demasiado tiempo.
-Sí. Hace meses en realidad-y estrujo la servilleta para apartar la mirada nerviosa-tu por lo visto sigues siendo la misma cirujana exitosa de siempre-y la miro-si no es que lo eres aun mas.
-Me apasiona mucho mi trabajo-explico justo antes de que el mesero volviera con el vino.
-¿Ha decidido ya que van a cenar?-pregunto.
-Yo me decido por el plato principal-dijo Yulia dándole la carta- ¿tu?-pregunto a Elena.
-Una ensalada para mi estaría bien-contesto repitiendo la misma acción que Yulia.
-Enseguida estará-y volvió a marcharse.

Y cuando finalmente el mesero volvió con la cena de ambas, la charla siguió sin más problemas. Informándose mutuamente a cerca de sus trabajos y sus vidas, pero sin dejar se coquetearse la una con la otra. Ambas sabían que estaba pisando un terreno peligroso, pero no les importaba.
Yulia se había ofrecido a acompañarla hasta la puerta de la que sería su habitación y Elena acepto gustosa tal atención.

-Bien, llegamos-dijo Yulia parando frente a su puerta-habitación 245-dijo señalándola-sana y salva-
-Muchas gracias por la cena, Yulia-dijo acercándose para besarla en la mejilla-la he pasado de maravilla-
-Créeme que yo mas-dijo tomándola de la cintura impidiendo que se alejara- ¿Y ahora que haremos?-pregunto con su boca peligrosamente cerca de la suya.
-La pregunta es, que es lo que harás tu-dijo Elena. Y levanto su mano izquierda para poner entre ellas la sortija de matrimonio que posaba sobre la mano de Yulia.
-Pues a mí no me molesta-contesto cínicamente Yulia.
-Entonces en ese caso…-menciono abriendo la puerta y empujando dentro a su compañera.

Elena apenas había alcanzado a cerrar la puerta cuando tuvo a Yulia besándola ferozmente contra la pared. Sintió sus manos por todas partes de su cuerpo. Yulia comenzó a trazar un camino de besos desde su boca para atacar a su cuello, escuchando los leves suspiros que eran liberados por la boca de Lena. Acaricio su cintura, su abdomen, hasta llegar finalmente a sus pechos para acunarlos. Elena no podía resistir la manera tan placentera en la que era tocada y besada, así que cuando sintió que sus piernas comenzarían a flaquear, salto levemente para enroscarlas en la cintura de Yulia, quien aprovecho y la cargo para arrojarla a la cama y situarse sobre ella.
Apenas tomaban pequeñas bocanadas de aire antes de volver a los apasionados besos, Yulia ya no podía resistir un solo momento más sin sentir esa hermosa piel junto con la suya. Así que sin más tiempo, tuvo desnuda a Elena para ella. Pero Elena tampoco quería quedarse atrás. Y finalmente cuando las dos estaban sintiendo la calidez que desprendía la otra, Yulia abrió paso entre sus piernas y con su lengua barrio todo el calor y humedad que Elena desprendía de su centro. Presionaba con sus labios su parte más sensible y bajaba hasta su entrada haciendo un amague, pero volvía de nuevo a repetir el mismo movimiento una y otra vez. Hasta que agarrándola completamente desprevenida la penetro con su lengua hasta la medida de esta se lo permitiera, logrando que Elena arqueara su espalda y rogara por mas. Observaba atentamente cuando su abdomen se contraía en busca de la liberación, pero siempre que estaba a punto de alcanzarlo ella se detenía.

-Yulia…-jadeo Elena presionándola con sus piernas-por favor…-murmuro-lo necesito- entonces Yulia subió sobre ella hasta quedar cara a cara.
-Elena mírame-dijo. Y Elena abrió los ojos encontrándose con ese azul mirar que sería su perdición. Entonces sucedió. La penetro con dos dedos al igual que había hecho con su lengua. Elena abrió aun más sus piernas si es que ya se podía y fue conducida por los movimientos de los dedos de Yulia en su interior. Jadeando y respirando en su oído, comenzó a convulsionarse. Hasta llegar a la cúspide del éxtasis más placentero que había sentido en su vida. Se derrumbo por completo con su cuerpo sumamente relajado, y cerro sus ojos. Yulia salió de su interior, beso su frente y la arropo. Dejándose llevar ambas en los brazos de Morfeo.

* * * * * *

A la mañana siguiente Elena se había despertado completamente sola en la habitación. Así que empaco las pocas cosas que había sacado de su maleta para volver a su ciudad. Había sido presa de la efímera pasión prohibida con alguien que no le podía ofrecer ningún futuro.
Entrego la llave correspondiente en la sala de recepción y una vez que estuvo fuera del hotel busco a un taxi con la mirada, pero nuevamente la voz del día anterior hizo detener su acción.

-Elena-escucho-espera-se acerco hasta ella y tomo suavemente sus manos-yo…
-No te preocupes-la tranquilizo-fue solo una noche-y sonrió con casi una invisible tristeza-no tienes de que preocuparte Yulia-y acaricio su mejilla.
-Pero yo no quiero que sea solo una noche-dijo- dime que habrá otra ocasión así-dijo casi suplicante.
-Adiós Yulia-dijo. Y le dio un apasionado beso del que sabía que ya era adicta.
-¿Cómo tomo eso?-pregunto confundida. Pero Elena ya se había marchado.

pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Mar Sep 08, 2015 6:10 pm

-¿Elena Katina?-pregunto el oficial frente a su celda.
-Soy yo-dijo asomándose por la reja.
-Tienes visita-dijo abriendo y esposándola.

Fue llevaba hasta una sala donde se encontró con una mujer castaña no más alta que ella con un portafolios en mano. Miro sobre su hombro y no vio más que una mesa con dos sillas que se posicionaban frente a frente.

-Hola, Elena-saludo la mujer con una apretón de manos una vez que se vio que le quitaban las esposas-yo soy Olga Ivanova, tu abogada.
-Gracias al cielo-contesto-tu me sacaras de este embrollo en el que me han mentido-
-Bien-dijo la abogada tomando asiento y poniendo su portafolios sobre la mesa-entonces si tienes noción de lo que te acusan-
-Por supuesto que sí-dijo algo alterada aun parada frente a ella-y es un error enorme el que están cometiendo conmigo-
-Tengo entendido-comenzó sacando unas hojas-que has tenido acusaciones de Marina Volkova diciendo que tu acosabas a su esposa, ¿es eso cierto?-
-Solamente es un invento de su parte-dijo cruzándose de brazos-no aceptaba que su esposaba tenga una amante y ya no la quisiera, así que comenzó a desquitarse conmigo diciendo que yo era quien buscaba y acosaba a Yulia-
-¿Y tu sabias que Yulia era una mujer casada?-pregunto tomando nota.
-Sí, desde el principio lo supe-dijo caminando hacia la ventana y observo el paisaje exterior antes de contestar-de hecho era un tema que estaba siempre en nuestras conversaciones.


FLASHBACK

Elena estaba tomando un café y leyendo el diario en aquella mañana tranquila en la habitación del hotel que había sido testigo de otro encuentro pasional entre dos almas enamoradas.

-Eres increíble-murmuro Yulia desde atrás de ella abrazándola y besando su cuello-simplemente increíble-
-Tú lo eres más amor-contesto girándose y acariciando su rostro-
-Me encantaría estar así siempre contigo-contesto Yulia colocando su mano sobre la de Elena –y jamás apartarme de ti, siempre a tu lado-
-¿Por qué tienes que estar casada Yulia?-y la beso delicadamente dejando la respuesta inconclusa.

* * * * *

Elena observo el reloj una vez mas y comprobó que había pasado otra media hora más sola en el restaurante esperando. Y decidiendo que era suficiente, tomo su bolso con furia y se marcho del lugar, afuera el clima amenazaba con lluvia, así que apresurándose y teniendo suerte como pocas veces tenia, un taxi estaciono en la orilla para enviarla a su destino.

-¡Oye Elena, espera!-escucho antes de abrir la puerta para introducirse. Observo por atrás de su hombro para ver que Yulia corría agitadamente a su encuentro.
-Creo que ya espere demasiado-dijo entrando finalmente al vehículo- más de una hora es suficiente-
-Por favor-dijo sosteniéndose del techo del automóvil- tú conoces perfectamente mi situación y sabíamos que cosas como estas podrían suceder-intento justificarse.
-Olvídalo Yulia- dijo haciendo señas al taxista para que arrancara-se acabó-
-¿Qué?-pregunto-¡tú no puedes terminar así conmigo!-y observo el auto alejarse.

Y después de largas y solitarias horas pensando en lo que acababa de suceder, se limpio la lagrima rebelde que corría sobre su mejilla prometiéndose que sería la última. Ella no se merecía aquella clase de relación sin futuro, no podía permitirse sufrir de aquella manera. Y justo antes de apremiarse mentalmente de haber tomado la decisión correcta escucho el ruido desesperado de la puerta.

-Hola-escucho en cuanto abrió la puerta para ver a la última persona a la que estaría preparada para ver-espera Elena no cierres-dijo poniendo resistencia antes de que la puerta sea cerrada en su cara.
-¿Qué quieres aquí?-pregunto sabiendo que no tenia caso seguir en la ignorancia ante ella.
-Voy a dejar a Marina-dijo secamente-te amo- Y todo pensamiento racional que había tenido momentos atrás salieron volando de su mente, dejándola solamente con el corazón palpitante de alegría.
-Repítelo de nuevo, por favor-dijo sonriendo y acercándose a su rostro para acariciarlo.
-Te amo, Elena-contesto.
-Yo también te amo mi Yulia-y se besaron. Para más tarde demostrar con hechos sus palabras dichas.

FIN FLASHBACK

-¿Ella te repetía eso con frecuencia?-pregunto.
-Con mucha frecuencia, si-confirmo-de hecho llego a asegurarme que no sentía más que un desprecio por ella. Solamente era a mí a quien amaba-dijo con la mirada brillante.
-¿Eso te decía?-volvió a preguntar tomando nota.
-Muchas veces.
-¿Y cuánto duraron viviendo la aventura?
-No éramos simplemente amantes-contradijo Elena-puede que al principio solamente nos dejábamos manipular por la pasión, pero con el paso del tiempo comencé a darme cuenta de que todo iba más allá de solo eso-y sonrió-siempre encontraba un tiempo para mí y tratábamos de disfrutarlo al máximo. Éramos como cualquier pareja normal, supongo.
-Entonces si tenían una relaciona espaldas de su esposa-dijo-¿se encontraban en tu casa o en otro sitio?-
-Pocas veces se había animado a estar en mi casa, es por eso que había comprado un departamento sin que su esposa se enterara. Era ahí donde regularmente nos encontrábamos.

FLASHBACK

Yulia entra al departamento que ambas compartían, encontrando absolutamente todo en silencio. Deja su abrigo y portafolios sobre un sofá y se dirige hacia la cocina en busca de algo para beber.

-Te tardaste un poco-apareció súbitamente Elena cuando cerró la puerta de la heladera.
-¡Oh Dios, me asustaste Lena!-dijo Yulia tocando su pecho-te dije que te llamaría en cuanto llegara hasta aquí, no hacía falta que vinieras y esperaras-
-Lo sé, Yulia-dijo acercándose a ella-pero yo lo quería hacer, ¿te gustan los cambios que he hecho?-pregunto sonriendo.
-Me encanta-dijo observando todo a su alrededor para luego volver su mirada hacia sus ojos-pero más me gustas tú-murmuro cerca de su boca antes de besarla.

Y Lena respondió al beso con la misma voracidad en la que su boca estaba siendo consumida. Tenía puesto solamente un albornoz, que facilitaba los planes que Yulia tenía en mente. Así que a medida que sentía sus manos por todo su cuerpo, Yulia aprovecho para quitarle lentamente el nudo y descubrir el magnífico cuerpo que se ocultaba dentro. Beso su cuello, sus pechos, y coqueteo con su lengua en su ombligo. Lena comenzó a caminar hacia atrás hasta que sintió algo frio a sus espaldas, donde pronto se vio descubierta siendo levantaba sobre la mesa de la cocina. Y automáticamente se abrió para ella, sintiéndose expuesta ante el aire frio del ambiente. Pero Yulia se encargó de mantener su cuerpo a una temperatura elevada, aprovechándose de sus senos, besándolos, estrujándolos, masajeándolos, provocándole miles de sensaciones satisfactorias que no estaba segura si cabrían en su cuerpo.
Entonces cuando estaba casi segura de no poder resistirlo más, Yulia se dirigió más hacia el sur, donde ella más la necesitaba.

-Estás tan húmeda Lena-murmuro enviándole su aliento directamente en su sexo- luces tan magnífica de esta manera-
-Yulia-se retorció. Ya no podía seguir resistiéndolo más-por favor… -rogo.
-Lo que me pidas cielo-dijo. Y movió su cabeza hacia abajo encontrando el palpitante sexo pidiendo atención. Beso delicadamente la suave piel resbaladiza antes de sacar su lengua y apoderarse de su clítoris. Que también lo rodeo delicadamente con sus labios, bajo una de sus manos que en ese momento estaba acariciando su seno y fue directamente hacia su entrada para penetrarla con dos dedos, Lena arqueo la espalda en respuesta de que aquello le estaba encantando. Apresuro sus movimientos de lengua en conjunto con su mano, entrando y saliendo por aquella suave carne que abrigaba sus dedos, y sintió como comenzaba todo a volverse aun más apretado, levanto su mirada para encontrar a una Lena enloquecida con sus movimientos.
-Si…-jadeo levantando más sus caderas-no te detengas por favor…-y Yulia obedeció, sintiendo próxima su liberación. Y basto una última penetración profunda para sentir que finalmente había llegado- ¡Yulia!- grito convulsionándose sobre la mesa.

pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 09, 2015 7:07 pm

-¿Y alguna vez Yulia te brindo algún tipo de apoyo?
-¿Quieres decir si me daba dinero?-pregunto-por supuesto que no, soy una mujer con un muy buen trabajo. Me considero una persona independiente, y si aceptaba supongo que de alguna manera jamás lograría algún día apartarme si es que quisiera hacerlo-explico-aunque si aceptaba pequeños obsequios que me daba-dijo sonriendo.
-Eres doctora Elena-explico- ¿siempre has estado interesada?
-Es lo que siempre he querido ser y lo he logrado-dijo-además es algo que tenemos en común Yulia y yo. Y no me arrepiento para nada de haber aceptado cuando me transfirieron aquí a Moscú y supe que estaría en el mismo hospital que Yulia-se sentó finalmente para mirarla a la cara-Y yo se que tal vez todas las pruebas apunten a mí como la amante desdichada en busca de venganza-dijo con una mirada de tristeza-pero yo te puedo jurar que no he sido yo, jamás me atrevería llegar hasta esos extremos, además mi relación con Yulia termino mucho antes de su muerte-
-No te preocupes Elena-la tranquilizo-en plan de que ya me has contando tu relación con Yulia comienzo a comprender algunas cosas, pero necesito preguntarte de todas maneras-suspiro- ¿Dónde estabas la noche del viernes entre las diez y doce de la noche?
-Estuve en la casa de mi amigo Marcus con otros amigos-dijo tranquilamente-cenamos y bebimos, nada del otro mundo-
-¿Estarían dispuestos a testificar para corroborar lo que me estás diciendo?-pregunto
-Claro que si-aseguro-no tendrían que decir más que la verdad.
-Bien entonces-anoto algunas cosas antes de continuar-viéndolo del punto de vista de que no hay pruebas contra ti y que estabas en otro lugar en el momento del asesinato, creo que saldrás limpia de todo esto Elena-
-¿En serio?-pregunto incrédula-gracias al cielo-y suspiro.
-No te preocupes, la audiencia será esta tarde. ¿Estarás lista entonces?
-Absolutamente. No soporto estar más aquí sabiendo que yo no tuve nada que ver.

* * * * * *

Elena entro nuevamente esposada a la sala de juicio, observando varias caras que la veían con desaprobación. Pero de todas maneras tuvo su frente en alto, ella no tenía nada que esconder. La sentaron en su lugar correspondiente y miro como su caso daba su comienzo.

-Siguiente caso-escucho la voz firme del juez. Escucho como un policía a su lado leía el número de caso anunciando el juicio por homicidio-adelante abogadas prosiguió.

Olga camino hasta llegar frente al juez, donde ya estaba parada su colega, Ekaterina Sokolova que estaba asignada al caso.

-Su señoría- empezó Olga-mi cliente no es ninguna asesina, compone de un expediente completamente limpio. Solamente ha tenido una relación con una mujer casada que no duro, ya que terminaron mucho antes del asesinato de Marina Volkova. Y en plan de que no tuvo razones para cometer dicha falta, además de no tener pruebas en su contra, solicito que sea liberada.-es juez escucho atentamente cada palabra de Olga sin mostrar algún rasgo.
-¿Abogada Sokolova?
-Su señoría- comenzó igualmente Ekaterina- Elena Katina ha tenido varias acusaciones de parte de Marina Volkova, tanto como de acoso como de invasión a la privacidad. Mantuvo una relación con una mujer que sabía desde el principio que era casada y perjudico su matrimonio gravemente. Su conducta demuestra que si es liberada podría seguir molestando a la esposa o alguien más, y las consecuencias podrían ser graves.
-¿Qué?-pregunto Olga sorprendida solo para que Ekaterina escuchara-señoría mi cliente no tiene cargos en contra de algún delito grave o acusaciones de violencia. Solamente ha sido impulsada por estar enamorada, y no creo que eso sea algún delito extremo, así que exijo la liberación sin fianza-
-A ver-dijo el juez-abogada Ivanova usted me está pidiendo que sea liberada sin fianza, y usted señorita Sokolova-dijo señalándola-está pidiendo que se la detenga sin tener ninguna prueba de lo que está diciendo. Creo que están demasiado perdidas. La fianza sigue manteniendo su mismo número-sentencio golpeando su mazo.
-Su señoría mi cliente no dispone de esa cantidad de dinero-protesto Olga.
-Tiene derecho a apelar, abogada Ivanova.
-¡Pero eso tardaría semanas!-volvió a protestar
-Ya lo he decidido. ¡Que lleven a la acusada!-dijo ignorándola-¡siguiente caso!
Elena se sorprendió por completo ante tal decisión, Olga rápidamente se dirigió hacia ella antes de que se la llevaran
-No pueden hacerme esto-dijo Elena casi llorando-soy inocente, no quiero volver a la cárcel-
-Elena escúchame-dijo Olga-solamente necesito que me des más tiempo. Creo en ti y yo te sacare-

* * * * *

Olga busco rápidamente con la mirada a Ekaterina antes de que tomara un ascensor

-¡Ekaterina, espera!- grito alcanzándola
-Lo siento por eso-contesto Ekaterina volteándola a ver-pero perderás tú tiempo defendiéndola. La moneda tiene dos caras-
-¿Qué significa eso?-pregunto siguiéndola.
-Que te aconsejo que no te dejes llevar solamente por una cara bonita arrepentida-dijo volteándola a ver-la manipulación es algo que se le da muy bien ¿a caso no te ha contado esa vez que golpeo a Marina?-
-¿Qué? No hay pruebas contra ella, Ekaterina. Su relación término hace tiempo, no pudo haber sido ella. No entiendo a donde quieres llegar-intento defenderse, desconociendo completamente lo que acababa de escuchar.
-Yo solamente quiero llegar a una verdad, Olga-contesto- me creas o no, yo sé que es agresiva. Esta completamente loca. Y tú también lo estas al creer que ella es inocente.
-Como sea-dijo marchándose-me ha contado toda su relación y creo en su palabra-

* * * * *

Elena se encuentra dando vueltas sin poder conciliar el sueño en su intento de cama. Se coloca boca arriba observando el techo y es ahí cuando los recuerdos la vuelven a atacar.

FLASHBACK

-¿Qué te sucede Yulia?-pregunta separándose de ella después del beso-no me besas de la misma manera de siempre-
-Lo siento, Lena-dice separándose y dándole la espalda-esto se está poniendo complicado-y paso las manos por su pelo despeinándolo en señal de nerviosismo.
-¿Sucedió algo?-pregunto abrazándola por detrás. Yulia se quedo un rato en silencio, dio un largo suspiro antes de finalmente contestar.
-Creo que Marina ya sabe de ti-le contesta separándose y mirándola de frente
-¿Y es eso algo malo?-le pregunta-tú- me dices siempre que la dejaras, creo que esa es la excusa perfecta Yulia-dijo intentando besarla
-Ya lo sé, Elena. Pero no se qué pensar en estos momentos-dijo confundida-desde que me he metido contigo en esta relación las cosas se han tornado un tanto… complicadas.
-Entonces creo que lo mejor es que deba marcharme ahora mismo-dijo seria yendo hacia la puerta.
-No, espera-dijo tomándola del brazo-¿no lo entiendes?-le pregunto acariciando su rostro-me gusta cómo me has complicado las cosas-dijo sonriendo de la misma manera en el que Elena lo estaba haciendo. Y finalmente la beso con toda seguridad.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 09, 2015 7:09 pm

-¿Por qué no me has contado toda la verdad Elena?-le pregunto en cuanto la vio ingresar a la habitación donde habían hablado el día anterior-¿Por qué nunca me has comentado que has tenido un encuentro cara a cara con Marina?
-Porque tú nunca me lo has preguntado-dijo sonriendo cínicamente.
La abogada solamente se retira teniendo miles de ideas en su cabeza. Y sabe hacia dónde tiene que dirigirse en busca de más respuestas.
-¿Te has desengañado?-pregunto la abogada Sokolova viéndola entrar.
-Discúlpame, tenias razón-admitió- ella misma acaba de confirmármelo hace unos momentos.
-Te lo dije ¿Por qué no tomas asiento?-ofreció- ¿y qué te ha dicho con exactitud?
-No demasiado realmente-dijo sentándose-en cuanto me dijo que si habían tenido un encuentro, me marche. Estoy un tanto molesta por omitirme eso-admitió-realmente eso cambia un tanto las cosas.
-La realidad cambia las cosas-le contesto-una realidad de la que tú no tienes ni idea. Y debo admitir que yo tampoco. Al menos por el momento-
-Pero ella me aseguro que su relación termino mucho antes de toda esta tragedia ¿Qué me aconsejas entonces?
-Solamente que estés atenta en todo lo que dice-dijo acercándose un poco poniéndose sobre el escritorio-supongo que tanto tu como yo queremos llegar a descubrir la verdad y encerrar al culpable, eres una muy buena colega mía, Olga y no quiero que termines mal parada en todo esto ¿o a caso me equivoco?
-Para nada, Ekaterina-contesto-y espero tener suerte-

* * * * * *

Elena estaba esperando paciente en la fila su comida. Sentía un murmullo molesto a sus espaldas, escuchaba claramente una conversación acerca de ella que no le agradaba en lo más mínimo. Sabía que cualquier acto imprudente acarrearía consigo serias consecuencias que no le convenían en nada.
Y cuando finalmente depositaron la comida sobre el recipiente que sostenía con sus manos, pensó claramente que aquello no era comida.

-¿Qué te pasa?-pregunto la mujer que las servía- ¿a la princesita no le gusta el manjar de aquí?-y ni bien finalizo en comentario sin respuesta escucho las estruendosas risas de todas las presidiarias que había presenciado aquello.
Camino con paso apresurado a la primera mesa que vio completamente vacía, pero sin tener demasiado cuidado en el trayecto, lo que ocasiono que chocara con alguien más.
-¿Por qué no tienes más cuidado?-pregunto bruscamente una mujer mucho más alta que ella- a ver si esto te enseña a mirar mejor por donde caminas-dijo golpeando su bandeja fuertemente para que cayera al suelo. Y ella no supo si sentirse aliviada o triste debido a que su estomago claramente más tarde pediría atenciones.

Observo como la corpulenta se alejaba dando una sonora carcajada a costa de ella. Observo a la guardia que estaba más próxima a ella en busca de un poco de ayuda, pero lo único que vio solo fue una risa burlona y un levantamiento de hombros dándole a entender que no había visto nada, aunque claramente sabía que no había sido así. Recogió la bandeja ahora vacía del suelo, y se sentó de todas maneras en la solitaria mesa. No tenia caso volver de nuevo en busca de comida, no después de que había sido descubierta expresando claramente a la vista lo que pensaba acerca de la nefasta comida que brindaba ahí.

-Hay ciertas reglas que no están escritas pero debes seguirlas, ¿sabes?-giro su cabeza para reconocer a su compañera de celda, que había llegado la noche anterior mientras ella estaba recostada pensando en su pasado-mi nombre es Dina por cierto, solamente así.
-Yo soy Elena-se presento ella de igual forma-pero si quieres dime Lena-y levanto sus hombros en señal de despreocupación.
-Muy bien Lena ¿quieres un poco de mi comida?-pregunto-realmente no tengo problemas en compartirla, no después de ver lo que acaban de hacer contigo. Pero en tu caso es normal, siempre hacen eso con las nuevas.
-Tú eres la nueva aquí-contesto-apenas llegaste anoche.
-Oh de eso nada-dijo riendo-créeme cuando te digo que conozco muy bien este sitio y sus reglas-dijo alcanzándole su bandeja-por favor come, sé que no es para nada a la comida que seguramente debes estar acostumbrada, pero si quieres sobrevivir aquí necesitaras muchas fuerzas.
-Gracias-y mastico el primer bocado. Donde comprobó por ella misma que si, no se comparaba aquello con la verdadera comida.
-¿Puedo preguntarte que hace una mujer como tu aquí? Claramente se nota que no eres alguien que terminaría aquí por cuenta propia.
-No sé si decir que me he involucrado con la persona incorrecta-comenzó-porque no me arrepiento de nada hasta el momento. Digamos que me han culpado injustamente acerca de la muerte de otra mujer que nada tiene que ver conmigo.
-Vaya suerte la mía-dijo riendo. Lena la miro con cara de no entender y entonces explico-creo que debo estar sentada junto a única persona inocente en este lugar, porque tú no lo has hecho ¿cierto?
-¿Tu qué crees?-pregunto-¿Y por qué estas tu aquí?
-Digamos que me he involucrado en varias manifestaciones contra el gobierno-dijo sonriendo con orgullo- y una vez más he sido atrapada entre otro grupo mas de personas. Siempre quieren aparentar que están cumpliendo con su trabajo encerrando a cualquier menso que se les cruza por en frente-explico- y digamos que al juez no le gusta demasiado que le diga corrupto frente a toda la audiencia, así que aquí estoy de nuevo-dijo-declarada con conducta desacato.
-Vaya-contesto-supongo que somos dos pares de desafortunadas aquí dentro-
-Solo espero que tu desconocimiento no nos meta en problemas.
-¿Por qué lo dices?-pregunto curiosa Lena. Dina suavemente hizo un movimiento de cabeza para apuntar a una mesa donde había varias mujeres reunidas con una mirada para nada amigable dirigidas directamente hacia ellas. Sabía que estaban tramando algo, porque rápidamente se percato de las sonrisas maliciosas que había en todas sus caras. Y Lena sintió un escalofrió recorrer por entero su cuerpo, preocupada si saldría con vida de aquel lugar tan espantoso.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 09, 2015 7:12 pm

-Realmente no tengo tu tiempo Ekaterina-dijo Yulia caminando rápidamente por el pasillo del hospital-y tú lo sabes

-Lo entiendo y lo comprendo Yulia-contesto siguiéndola como podía-yo también estoy haciendo mi trabajo, solamente he venido por unas preguntas y nada más.
-Está bien-dijo suspirando y entrando a su oficina- dime que es lo que quieres saber
-Es sobre el caso-aclaro
-Lo sé ¿hay problemas o qué?
-Obvio que hay un problema-dijo cruzándose de brazos y sentándose-el problema es que no hay caso. No hay pruebas contra Elena, no hay nada.
-¿Y por qué tendría que ser precisamente ella quien mato a Marina? ¿No crees que si no hay pruebas tal vez es por algo?
-¿La estas defendiendo?-pregunto sorprendida-Yulia podríamos estar hablando claramente de la asesina de tu esposa y tú la defiendes ¡eres increíble!
-Yo no estoy defendiendo a nadie Ekaterina-se defendió-solamente estoy siendo objetiva a comparación contigo.
-Ustedes realmente nunca terminaron su relación ¿cierto?-pregunto seria- seguramente seguiste viéndole la cara a Marina aun y cuando le habías prometido que la dejaste de ver.
-A eso a ti no tiene porque importarte-contesto-no eres mi esposa.
-¡Y gracias al cielo que no lo soy!-grito- pero si fui amiga de Marina y viví todo su sufrimiento mientras tú te la pasabas de feliz paseándote con ella por todas lados. No puedo creer que prefirieras una simple aventura calenturienta por una mujer increíble como lo era Marina-termino diciendo- seguramente comenzaste a acostarte con ella desde la primera vez que se vieron-escupió cruelmente Ekaterina.

Yulia solamente miraba la ventana en silencio, no tenia caso llevarle la contraria a Ekaterina. Fue una amiga muy cercana Marina mientras vivía, sabia de la clase de sufrimiento que había padecido, pero ella aun así la engaño. Pero había una sola cosa de la que Ekaterina se equivocaba, y esa había sido su primer encuentro con Elena, obviamente no se habían acostado como dijo, pero la atracción si había estado presente ya por parte de ambas.

FLASHBACK

Acababa de terminar una larga y agotadora conferencia con éxito una vez más. Y en cuanto bajo, pensando que podría tener un respiro se encontró como comúnmente sucedida siempre, de repente todas las personas se encontraban en ronda a su al alrededor atacándola con cualquier clase de preguntas en las que ella se desvivía por contestar rápidamente y tener le merecido descanso que tanto necesitaba. Hasta que sintió una hermosa voz a su espalda que la dejo complemente fuera de balance

-Muy buena conferencia-
-Gracias-dijo volteándose. Y comprobó que su encantadora voz iba perfectamente con aquel rostro tan delicado-¿y tú eres…?-se intereso por saber.
-Oh discúlpame-dijo tendiendo su mano-soy Elena Katina
-Mucho gusto Elena, yo soy…
-Yulia Volkova-la interrumpió-imposible no saberlo-dijo sonriendo
-¡Caray! tomare eso como un halago-dijo queriendo bromear-escucha Elena-dijo observando su reloj-tal vez te parezca demasiado precipitado de mi parte, pero me gustaría invitarte a cenar. Realmente quisiera comer en paz sin tener que estar hablando de la conferencia de hoy, seguramente cualquiera iría conmigo, pero estoy casi segura que no pararan de atropellarme con preguntas-
-Estaré encantada de cenar contigo, Yulia-le respondió-y prometo no hacer ninguna pregunta respecto a lo charlado de hoy.
-Genial.

Y más tarde confirmo la espectacular persona que era Elena. Descubrió que también compartían profesión en lo relacionado con la medicina. Sin dudas la cena había sido perfecta, ya que al finalizar ambas habían intercambiado tarjetas de presentación. Aunque ella nunca la había llamado por razones obvias, no disponía de mucho tiempo con el trabajo y sabía que tal vez podría causarle problemas con su esposa, aunque el pensamiento fuera totalmente sin sentido. De todas formas Elena tampoco la había llamado, y ella supuso que tal vez por sus mismas razones. Y el asunto con el tiempo se había olvidado por completo. Hasta que se vieron por vez segunda y las cosas cambiaron de sobremanera.

FIN FLASHBACK

-Te equivocas Ekaterina, las cosas realmente no fueron…
-¿De esa manera?-pregunto interrumpiéndola-¿sabes qué Yulia? ya no importa. De todas maneras que importa si lo hicieron cuando se conocieron o después, eso no quita el hecho de que lo hicieron.
-¿Eso es todo lo que tendrás para decirme?-pregunto-¿siempre que hables conmigo vendrás a recordarme mi error?
-Si, Yulia-dijo parándose-porque gracias a tu error mi amiga no está aquí hoy con nosotros.
-Tú no sabes que sucedió realmente-dijo señalándola-te estás adelantando a hechos que no conoces y yo menos. ¡No vengas a mi trabajo a culparme por eso!
-Oh no me vengas con que ahora te está atacando la moral-dijo con sorna- porque realmente dudo que la tengas, eres una descara

-¡La descarada eres tú a venir hasta aquí a culparme por todo! ¿Y sabes que…?-intento decir, pero el teléfono sonó y no dudo un instante en contestar para detener esa discusión que se les había ido de las manos a ambas- enseguida voy-dijo colgando el teléfono-tengo que irme, tengo que utilizar mi valioso tiempo en algo que si vale la pena-dijo cerrando la puerta fuertemente.
-Descubriré la verdad Yulia-dijo estando a solas- así sea lo último que haga.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Dom Sep 13, 2015 8:54 pm

-Está bien, Elena-dijo Olga en aquella habitación donde siempre era interrogada por esta-si quieres que te defienda y te libere debo saber todo acerca de ti-dijo mirándola-y eso también incluye que seas sincera conmigo.
-De acuerdo-coincidió- seré un libro abierto para usted.
-Bien-dijo para comenzar a escribir-¿tienes algún otro testigo que testifique a tu favor? ¿Tus padres tal vez?
-No lo creo-dijo-mi padre murió en un accidente de auto poco después de cumplir mis 19 años y mi madre no aceptaba para nada mi relación
-Entonces eso quiere decir que si sabía con quien estabas ¿tu se lo contaste?
-No, ni tampoco se lo hubiera dicho por mi propia boca, eso puedes apostarlo-contesto- mi madre se había vuelto un tanto cerrada con temas de faltas hacia tu pareja después de la muerte de mi padre.
-¿Entonces como lo supo?-pregunto intrigada.
-Me había visto en un restaurante con Yulia una vez que había salido con su amiga-explico- se acerco a saludar y estuvo un rato hablando con nosotras. Al principio Yulia le cayó bien y, congeniaron estupendamente, pero todo cambio cuando se entero que Yulia era casada y que yo estaba saliendo con ella.
-Supongo que no lo tomo bien, ¿Qué sucedió?


FLASHBACK


-¡Elena abre ya mismo la puerta!-grito Inessa desde el otro lado- ¿Cómo es posible que te metieras con una mujer casada?-pregunto al borde de la histeria-¡estas arruinando un matrimonio!
-¡No me importa lo que digas mama!-contesto gritando armando sus maletas-¡ella me dijo que pronto se divorciara!
-¿Es que no lo entiendes Elena?-contesto- es obvio que siempre te estará diciendo lo que quieres oír, te dirá cosas bonitas, te comprara cosas y te tratara como a una reina ¡pero solamente para que te acuestes con ella! ¡Entiende que jamás dejara a su esposa, hija! ¡Recapacita!
-La que necesita recapacitar eres tu mama-le contesto-ella no quiere a su esposa, ¡me quiere a mí! ¡Solamente a mí!-grito-y pronto la dejara para estar conmigo.
-¿Tu como puedes creer eso hija?-pregunto-¿es que no entiendes que intento abrirte los ojos ante la situación?-dijo recostándose en la puerta, pero escucho movimientos dentro que de pronto seria abierta así que se aparto rápidamente
-¿Y de cual situación estamos hablando mama?-pregunto abriendo finalmente la puerta sujetando sus maletas-soy una mujer adulta, y se perfectamente lo que estoy haciendo
-Hija por favor no te marches-intento retenerla de su brazo-no quiero vayas a ese hospital, ahí estará ella-explico- te costara aun mas dejar esa tormentosa relación luego.
-¿Y quien dijo que yo pienso terminar mi relación?-dijo apartando su brazo-estaremos trabajando juntas ¿Qué mejor que eso?-pregunto bajando las escaleras
-¡No puedes abandonarme así Elena!-grito viéndola bajar
-¡Mamá tengo 28 malditos años!-se detuvo un momento para mirarla-y tampoco te estoy abandonando, solamente estoy mudándome-y comenzó a bajar nuevamente-y eres libre de ir a visitarme cuando quieras
-¡Olvídate de mi si piensas seguir con esa mujer!-grito-¿me escuchaste Elena? Mientras sigas manteniendo esa sucia relación no pienso pisar tu casa ¡siempre serás las otra mientras ella esté!-dijo sin pensar en cómo esas últimas palabras había quedado clavadas en la mente de su hija.

FIN FLASHBACK

-Y después de eso nada volvió a ser lo mismo-explico
-¿No tuvieron comunicación nuevamente? ¿Ni siquiera para saber si seguías o no con tu relación?
-No.
-¿Y qué sucedió cuando comenzaste a trabajar en el mismo hospital que Yulia?-pregunto
-Digamos que nuestra relación se profundizo aun mas si es posible-dijo sonriendo-yo finalmente pude mudarme a Moscú, conseguí comprar una casa más que aceptable para mi, que además me quedaba cerca del hospital. La paga no se comparaba en nada con mi anterior sueldo-dijo- y podía estar aun más cerca a Yulia, digamos que todo estaba a mi favor.
-¿Y cómo reacciono Yulia ante eso?
-Ella no lo sabía-dijo-yo quería darle una muy buena sorpresa-explico sonriendo.

FLASHBACK

-Espero que te sientas muy cómoda entre nosotros Elena-le había dicho el director del hospital luego de presentarla ante pocos colegas que contaban justo con un tiempo libre-pero mira nada mas quien viene aquí-dijo visualizando a Yulia que se aproximaba a ellos-Elena, te presento a Yulia Volkova, la celebridad de este hospital-le anuncio.

Observo detenidamente la cara de sorpresa de Yulia al reconocerla al instante, era justo lo que esperaba

-Mucho gusto, Yulia Volkova-dijo presentándose y tendiéndole la mano
-Elena Katina-se presento de igual manera-se que será todo un placer poder trabajar contigo Yulia-dijo en doble sentido, cosa que solamente entre ellas dos entendía.
-Estoy segura que así será-contesto sin apartar la mirada de sus ojos.
-¿Yulia tienes pacientes que atender ahora?-pregunto el director interrumpiendo la guerra de miradas
-En este momento, no señor-dijo- ¿Por qué lo pregunta?
-Porque me gustaría que alguien le enseñara un poco el hospital a Elena-dijo pasando un brazo por los hombros de la nombrada-a mí en este momento se me complica demasiado-menciono observando su reloj- ¿y quién mejor que tú que conoces este lugar como la palma de tu mano?
-Por mi encantada-dijo Elena sonriendo a Yulia
-Entonces no se diga mas-dijo el director-se lo enseñaras tu-ordeno-Elena-dijo a modo de despedida con un además de cabeza para marcharse por el largo pasillo de paredes blancas.
-Supongo que te preguntaras que hago aquí ¿verdad?-comenzó Elena una vez que se había quedado completamente a solas
-Estas en lo cierto-contesto cruzándose de brazos
-Me ofrecieron una transferencia para este hospital aquí en Moscú y otro en san Petersburgo-explico- pero cuando me entere que estarías aquí no dude de venir aquí-dijo ante el repentino silencio-¿estás enojada conmigo?-pregunto cambiando su cara.
-Claro que no amor-dijo cariñosamente sonriendo-solamente que no me lo esperaba, pero ha sido un gesto muy hermoso de tu parte. No me veía inventando excusas para viajar hasta San Petersburgo constantemente para verte
-Lo sé-dijo devolviéndole la sonrisa-ahora estaremos en la misma ciudad y en el mismo hospital.
-Con respecto a eso-dijo Yulia cambiando su semblante a uno más serio-tendremos que tener más cuidado de ahora en mas, no hay sitio donde vaya y no haya alguien que no me reconozca.
-Créeme que estoy consciente de eso Yulia
-¿Y quieres que te enseñe el hospital?-pregunto tomando su mano discretamente.
-En realidad he paseado un poco ya-dijo-me gustaría más que me enseñes tu consultorio-dijo coquetamente
-En ese caso vamos-y ambas se dirigieron a dicho lugar.
-Vaya, es justo como me lo imaginaba-dijo entrando primero Elena y después Yulia cerrando la puerta.
-¿Y cómo es que te lo imaginabas?-pregunto abrazándola por detrás y depositando suaves besos en su cuello.
-Ordenado-dijo moviendo su cabeza para mayor comodidad.
-Entonces creo que eso habla muy bien de mi-dijo girándola para quedar de frente-¿o te desagrada esa parte de mi?-pregunto
-No hay nada que no me agrade de ti Yulia Volkova-dijo besándola apasionadamente-aunque pensándolo bien-dijo separándose-si hay una sola cosa que no me gusta-y rodeo su escritorio hasta sentarse en su lugar.
-¿Y qué seria eso?-pregunto sentándose sobre el escritorio frente a ella
-Tú esposa.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Dom Sep 13, 2015 8:56 pm

FIN FLASHBACK

-Entonces Yulia no lo tomo para nada mal-dijo la abogada.
-Para nada, esa tarde Yulia me demostró cuanto le había encantando mi sorpresa-dijo sonriendo ante el recuerdo, dándole a entender lo obvio a la abogada que había comprendido exactamente lo que quiso decir.
-¿Y que era con exactitud lo que buscabas de Yulia, Elena?-pregunto- tu sabias desde el principio que era una mujer casada, ¿Qué te llevo a seguir con eso?
-Yo era una mujer completamente enamorada-dijo segura-y también sabía que Yulia me correspondía de igual manera-dijo suspirando-al menos por un tiempo.
-¿Por qué lo dices?
-Porque después de una temporada ella puso final a nuestra relación-contesto- su esposa comenzó a darse cuenta de todo y nuestras discusiones se hacía más seguido-apretó sus puños debajo de la mesa sin ser notada-hasta que ambas llegamos a nuestro limite, ella prefirió a su esposa y yo me aparte sabiendo que no había más que hacer. Fin del asunto.
-¿Y no intentaste retomar la relación nuevamente?
-No-dijo rápidamente-era una batalla que estaba perdida desde un principio, aunque nunca lo quise comprender. Deje que siga su “feliz” matrimonio con su esposa-dijo mirándola-es por eso que soy completamente inocente en todo este asunto, ya no teníamos ningún tipo de relación. No hay motivos para querer apartar a su esposa, es estúpido lo que me están haciendo.
-Tienes razón-comento anotando lo ultimo-ya no había motivos-creyéndolo todo

* * * * *

-¿Otra vez tu?-pregunto cansada Yulia viendo a Ekaterina entrar a su oficina sin llamar.
-Si-afirmo-otra vez yo-dejo su bolso en su escritorio y tomo asiento- aun no me has respondido hasta donde había llegado tu relación con Elena, ¿terminaron alguna vez?
-¿Y de que sirve eso a estas alturas Ekaterina?
-¡Tiene mucho que ver, Yulia!-dijo alterándose- se que ella tuvo algo que ver en todo esto.
-Supongo que ya Marina te habrá contado, terminamos en cuanto lo supo-contesto- ya te lo había dicho.

-¿Cuando Marina comenzó a acompañarte a todos lados porque ya sospechaba de ti?
-Exacto.
-¿Segura?

FLASHBACK

Yulia había terminado de dar exitosamente otra más de sus conferencias. Pero esta vez no iba a dejar que la atropellaran con preguntas, así que ágilmente se escabullo de todos y fue hasta la mesa donde la esperaba su esposa. Debía actuar rápidamente antes de que las cosas se complicaran.

-Estuviste magnifica, cariño-la felicito Marina parándose de su lugar para besarla.
-Gracias-dijo esquivando sutilmente el beso que iba a ir directo a su boca, la abrazo para disimular aquello y miro sobre su hombro. Encontrando una mirada para nada amigable.
-¿Te sucede algo?-pregunto preocupada Marina acariciando su rostro.
-Me duele un poco la cabeza, eso es todo-contesto mirando cómo se marchaba aquella pelirroja rápidamente por la puerta.
-Oh cielo-dijo abrazándola- ¿necesitas algo?
-Quisiera ir a acostarme si no te importa-dijo no sabiendo como librarse de aquello-tu puedes ir a cenar con los demás si quieres.
-De ninguna manera, mi lugar es estar contigo-la tomo de las manos- ¿vamos?
-Está bien-dijo sonriendo fingidamente.

Se dirigieron hacia la habitación de su hotel, y pasaron justamente frente de la puerta en la que Yulia sabía perfectamente que Elena se encontraba adentro. Como siempre estaba justo al lado de la ella, y Yulia no despego sus ojos durante todo el rato que Marina se había tardado en abrir la puerta.
Sabia que serian muy altas las probabilidades de que estuviera enojada con ella, pero Marina la había sorprendido en la mañana cuando le había informado que la acompañaría a la famosa conferencia. Y Yulia sabía que se debía a las sospechas de su esposa, así que fingiendo alegría no le había quedado otra más que aceptar aquello. Debía actuar de manera precisa, si es que no quería ser demasiado obvia y terminar por confirmar lo que claramente su esposa ya intuía.

-¿Quieres tomar algo?-pregunto Marina una vez que estuvieron dentro.
-No, gracias-contesto-siento que con una siesta bastara.
-Entonces espero que mi bebe pueda descansar-dijo con voz aniñada. Rodeo a Yulia con sus brazos y comenzó a besarla y a ésta no lo quedo otra más que responder aquello, y justo cuando los besos de Marina se dirigían hacia su cuello la imagen de Lena vino rápidamente a su cabeza.
-Marina, por favor-dijo apartándola-no me siento muy bien en estos momentos.
-Lo siento Yulia-dijo observándola alejarse dos pasos-es que ha pasado demasiado tiempo… y yo… -intentaba decir y Yulia sabía perfectamente a que se refería.
-Lo sé, pero no me siento de ánimos-se encamino hasta la cama y se dejo reposar sobre ella haciendo una mueca.
-Lo entiendo-dijo con tristeza, de nuevo otro rechazo. Rezaba interiormente que aquello no se debiera a lo que ella estaba imaginando-bueno, yo iré a tomarme una ducha. Cualquier cosa que necesites solo avísame, cariño.
-Sí, no te preocupes-contesto indiferente. Marina pensó en acercarse para besarla pero Yulia ya había rodado sobre la cama dándole la espalda, así que con un montón de pensamientos carcomiéndole la cabeza se dirigió al baño.

Yulia espero paciente sobre la cama hasta escuchar el sonido de la ducha desde el baño, así que con el mayor de los sigilos se marcho de la habitación.
Golpeo nerviosamente la puerta contigua a la suya escuchando sonidos desde el interior para luego ser abierta por una nada amigable Lena.

-¿Qué quieres?-pregunto bruscamente sin abrir del todo la puerta.
-¿Me permites pasar primero?-pregunto suavemente Yulia. Lena la evaluaba con la mirada sin decir nada y eso aumentaba aun más sus nervios, al ver que ella no se movía ni un centímetro decidió volver a hablar-Len, cariño, por favor… -dijo de manera cansada-déjame pasar para poder explicarte ¿sí? Es arriesgado que me vean aquí frente a tu puerta, ¿no crees?-menciono usando ese tipo de manipulación como siempre.

Lena abrió la puerta para permitirle el paso, dejo que Yulia se introdujera en el interior de su habitación y cerró la puerta, cruzándose de brazos y apoyándose sobre ella. Sin cambiar su cara de desagrado.

-Te escucho-dijo haciendo un hincapié para que Yulia diera su explicación y acabara con ese incomodo silencio.
-Juro que me ha tomado por sorpresa-comenzó Yulia-esta mañana cuando me dio la noticia de que me acompañaría hasta aquí realmente no supe que excusa poner para evitarlo, pero no tuve otra alternativa más que fingir sorpresa y aceptar-explico- me crees ¿verdad?
-Si-contesto secamente, no había otra respuesta que dar-lo que no entiendo es cómo no tuviste al molestia de al menos haber avisado para evitar todo esto Yulia-dijo abriendo los brazos-¿tienes idea de la cantidad de cosas que deje por venir hasta aquí?
-Lo sé, y realmente lo lamento-dijo apenada-pero sabes que ya sospecha de ti, no podía negarme a que me acompañara. Y no te he podido llamar porque no hubo un solo segundo en el que me dejara sola, si le pedía que no viniera seguramente terminaría por afirmar lo que ya sospecha-menciono acercándose hasta ella.
-Lo comprendo-dijo mirándola-tú no tienes la culpa-dijo tomándole con ambas manos su cara-realmente no tienes la culpa-y termino cortando la distancia para besarla, un beso de posesión, de disculpas, de entrega, que rápidamente comenzó a convertirse en uno de desesperación. Yulia se percato de esto y retomo nuevamente la cordura separándose de ella.
-Tengo que irme, amor-dijo a escasos centímetros de su boca.
-Me gustaría que te quedaras como siempre-dijo tomándola de los brazos para evitar que despegue su cuerpo del suyo.
-Créeme que a mi mas-dijo colocándole un mechón detrás de su oreja-pero Marina estaba tomando una ducha cuando vi la oportunidad perfecta para hablar contigo, no tengo demasiado tiempo.
-Comprendo-dijo tristemente observando el suelo-¿nos veremos pronto?-pregunto tímidamente, Yulia sonrió con ternura.
-Siempre buscamos la manera de lograrlo, cariño-contesto-este fue un pequeño impedimento, pero nada más-Y volvió a besarla para despedirse.
-Eso espero-dijo Elena una vez que observo la puerta cerrarse.

FIN FLASHBACK

-Completamente-contesto Yulia segura-me di cuenta de mi error y busque la manera de terminarlo lo antes posible-dijo mirándola fijamente a los ojos.
-Si tu lo dices-contesto no muy segura de eso-¿Tienes pruebas para comprobar eso que me estás diciendo?
-¿Pruebas?-pregunto sorprendida-por favor, Ekaterina. Marina estaba obsesionada queriendo comprobarlo, siempre revisaba mi celular, mis cosas, hasta incluso comenzó a contestarlo ella si estaba a su alcance ¿Qué más quieres que diga?
-No lo sé, Yulia-dijo cruzándose de brazos y acomodándose más en su asiento-tengo mucho tiempo, tú dime.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Dom Sep 13, 2015 8:58 pm

-Y no sé porque tengo la leve idea de que no me estas contando toda la verdad.
-¿Y que mas quieres saber Ekaterina?-pregunto ya cansada-Marina te contaba todo lo que sucedida, no se a donde quieres llegar.
-No todo Yulia, ella solamente me comentaba lo que le sucedida y lo que sabía desde su posición, ¿es que nunca te has compadecido de ella?-pregunto indignada- ¿jamás sentiste remordimientos al ver como sufría?-Y aclaro que Yulia lo sentía en su momento, no olvidaría nunca el día que Marina descubrió todo y le suplico.

FLASHBACK

-¡No lo puedo creer de ti, Yulia!-grito Marina cuando había llegado a la casa-¡no lo puedo creer!-repitió. Lagrima tras lagrima ya asaltabas sus mejillas cayendo como cataratas-¿Cuál fue el problema?-pregunto con un hilo de voz-¿Qué es lo que está mal?
-¡No hay ningún problema, Marina por el amor de Dios!-grito Yulia queriendo parecer indignada-¿Te das cuenta de la gravedad de lo que acabas de hacer?-pregunto acercándose a ella-Esta vez si te fuiste demasiado lejos con…
-¡Basta, Yulia!-grito-¡basta! ¿Podrías por una vez dejar de mentirme? ¿Crees que soy estúpida?
-Por favor, Marina. ¡Solo fue una cena! No creo que haya algo de malo con eso, sabes que tengo muchas citas con gente y a veces salgo a cenar con ellos-intento explicarse-no entiendo cual es el problema
-¡Sí que hay algo de malo en eso! Y por supuesto que hay un problema-se trago las lágrimas que caían por sus mejillas y se adentraban entre sus labios y levanto la vista para mirarla fijamente a la cara-ella no es ninguno de tus clientes o socios y está más que claro que te estás acostando con esa zorra-dijo de manera dura. Yulia abrió grandemente sus ojos ante la confesión de su esposa. Era hora de enfrentar la verdad ¿o seguir negándolo?
-¿Eso es lo que crees?-pregunto acercándose pero Marina levanto la mano en señal de que se detenga- ¿Quieres decirme que has hecho todo ese espectáculo por qué piensas eso? Ni siquiera tienes pruebas de eso.

Y Marina fijo su vista al frente en silencio, respirando con dificultad debido a los espasmos que causa el llanto. Claro que tenía pruebas, pero era una lástima que no se las pudiera mostrar en ese momento. En su mente tenía el recuerdo claramente grabado de cuando vio hace algunas semanas a tras a su esposa bajar de su auto en plena calle para abrir la puerta del copiloto, y vio bajar a la misma mujer pelirroja con la que la sorprendió hoy en el restaurante.

-¿Por qué Yulia?-pregunto mirándola derrotada. Yulia sintió una punzada en su pecho al verla de aquella manera tan vulnerable, los labios le temblaban y sus ojos ya estaba demasiado rojos a causa del llanto -es porque no soy como ella, ¿cierto?-pregunto limpiándose la nariz.
-Marina…
-¿Es porque no soy alta, con ese cuerpo y con el cabello de ese color particular?-pregunto luchando con el llanto que quería seguir-es eso, ¿verdad?
-Ya no siguas por favor-dijo acercándose a ella.
-¡Ni lo intentes!-amenazo tomando distancia-no te acerques a mí, tu ya no me quieres Yulia. Dime ¿la amas?-pregunto desesperada.
-No hagas esto, Marina-pidió Yulia-nada es lo que parece-mintió.
-¡¿Qué no es lo que parece?!-grito-¡Yulia no puedes decirme eso!-y el llanto se incremento, sintiéndose completamente devastada y destruida-¿Desde cuándo Yulia?-pregunto limpiándose nuevamente la nariz-¿desde cuándo?-repitió ante su silencio. Yulia observo el dolor de sus ojos, el abatimiento y la suplica de su mirada. Pero no quería admitirlo, había dejado de sentir cosas por ella hace mucho tiempo, se sentía completamente confundida al igual que ella ¿Qué otra alternativa quedaba? No mucho.
Avanzo con paso calmado hacia ella sin pronunciar palabra, Marina ya había dejado de poner resistencia, entonces aprovecho esa oportunidad de debilidad y la abrazo, sintiendo el abrazo desesperado de su esposa.
-Tranquila-susurro en su oído, sintiendo como era aprisionada con sus brazos. Los espasmos aun no cesaban.
-No me dejes Yulia-pidió con el rostro en su pecho-por favor Yulia, no me dejes.
-Tranquila Marina-dijo con voz calmada. La meció apoyando su mejilla en su cabeza, teniendo miles de pensamientos ante aquello que estaba sucediendo. Obteniendo cada vez más dudas ante aquella mujer con el corazón roto que tenia sosteniendo fuertemente.
-No me dejes-volvía pedir Marina como un mantra-por favor, dime que lo solucionaremos-y sintió su remera siendo mojada por sus lagrimas-dime que lo solucionaremos-y Yulia cerró los ojos, pensando en todo y nada a la vez.
-Sí, Marina-contesto-vamos a buscar una solución para todo.

Aunque no fuera la mejor.

FIN FLASHBACK

-Me equivoque-contesto de manera fría Yulia-tan simple como eso, Ekaterina. Ya no sigas por favor.
-¿Por favor?-pregunto con una sonrisa irónica-seguro que eso era lo que te pedía Marina y tu aun así hacías oídos sordos ¿cierto?-y Yulia no pudo evitar sentir la punzada de dolor ante los recuerdos. Era cierto, todo lo que Ekaterina decía sin compasión alguna frente a su cara, era cierto. Pero no iba admitirlo, no cuando había tantas cosas ahora en su contra-tienes suerte de tener a tu favor el hecho de no ser sospechosa, porque si no llegaría hasta creer que…
-Ni se te ocurra-la interrumpió Yulia-ni siquiera insinúes eso Ekaterina-Yulia clavo su mirada sobre ella luciendo enfadada-el hecho de que haya cometido una falta durante nuestro matrimonio no quiere decir que yo la quisiera muerta, no puedo creer que pienses en una cosa así-Yulia comenzó a caminar de un lado a otro de manera nerviosa. La abogada frente a ella no le había despegado un ojo de encima durante todo el proceso. No sabiendo hasta que punto creer lo que salía de su boca.
-¿Qué hay de las cartas de amenazas?-pregunto cruzándose de piernas-¿tu sabias acerca de ellas?-Yulia la observo detenidamente. Claro que sabia acerca de las amenazas, Elena se las había mostrado cuando se había cansado de recibirlas. Y no eran más que del puño y letra de su esposa. Pero Yulia conocía muy bien el juego de preguntas de Ekaterina, afirmar aquello seria como decir que había seguido viendo a Elena aun y después de haber prometido que ya no lo haría.
-Por supuesto que lo sabia-contesto con voz calmada-Marina me lo había advertido cuando comenzó a escribirle a Elena para que me dejara en paz. Yo no podía hacer mas que se tranquilizara y hacerle saber que todo había acabado-tomo asiento y coloco ambas manos sobre su regazo mirándola-pero tu bien sabes lo obsesión que comenzó a crecer en ella y no paraba de enviárselas.
-Lo recuerdo-contesto la abogada mirando un punto fijo sobre el escritorio-como olvidar lo mal que la estaba pasando mi amiga.

* * * * * *

-¿Todo bien Elena?-pregunto Dina mirándola con un atisbo de tristeza en sus ojos-Estas pensando en tu amor imposible ¿cierto?-esta solo dio una mueca de sonrisa y siguió con la lectura de la revista que sostenía-te contare algo-dijo y tomo asiento frente a su cama-antes yo también solía salir con alguien, me había dicho que era viudo-explico obteniendo a medias la atención de Elena-era simplemente maravilloso, inteligente, educado y apuesto-dijo sonriendo-pero no te aburriré con esas cosas. Simplemente estaba tan colada por el que pensé que sería el único hombre en mi vida-y levanto sus brazos en señal de disgusto-pero fue un día cualquiera en el que conducía por las ciudad y cruce su automóvil-y esta vez sí capto por completo la atención de Elena- pero el único problema de todo eso fue que no iba solo, estaba una mujer con el-explico-y en realidad no sé porque lo hice, sentí un impulso muy dentro de mí que me decía que debía seguirlos, supongo que tu comprendes esas cosas, ¿cierto?-pregunto. Y la oyente afirmo con la cabeza-y lo siguiente para mí fue el fin, los seguí hasta que detuvo el auto frente a su casa y los vi entrando como si nada. Todo se derrumbo para mí, porque a los pocos días descubrí que él nunca enviudó y que su esposaba estaba más viva que yo en ese momento.
-¿Y tú qué hiciste?-pregunto Elena sorprendida con la historia.
-Lo cite varios días después de haber descubierto aquello-dijo mirándola-pero si me lo preguntas, hubiera sido mejor no haberlo hecho nunca.
-¿Por qué?
-El muy descarado sostuvo que era viudo-explico-pero me echo la culpa a mi por nunca haber preguntado si se había vuelto a casar-y termino riendo.
-¡Oh por Dios!-exclamo sorprendida Elena-no puedo creerlo
-Ni yo como pude soportar eso-dijo levantando sus hombros-desde ahí ha sido el fin para mí y las relaciones-y ambas rieron juntas-pero contigo es diferente Elena-y se levanto dando vueltas por toda la celda.
-¿Por qué lo dices?-pregunto incorporándose de la cama-no es muy diferente a tu situación.
-Sí, pero a ti al menos nunca te han mentido-contesto- y por mas sigas diciéndome que lo suyo termino, todavía no puedes negar sentir algo, se te nota en la mirada-dijo señalándola.
-Puede que tengas un poco de razón-medito.
-Sí que la tengo-y se coloco a su altura-no puedes negar el sentirte enamorada, no cuando todo en ti lo está gritando. Así que si eres tan inocente como dices serlo, yo diría que en cuanto salgas de aquí vayas y luches por ese amor, y más ahora que tienes el camino libre-dijo guiñándole un ojo.
-Quizás lo piense-dijo sonriendo-yo creo que sigo enamorada.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Dom Sep 13, 2015 9:01 pm

Yulia termina de cerrar la puerta de su casa soltando un sonoro y largo suspiro. El día había sido demasiado cansado y las visitas constantes de Ekaterina estaban contribuyendo en el aumento de su culpabilidad. Durante todo este tiempo nunca se había puesto a pensar acerca de su infidelidad, el daño que le había causado a su ahora difunta esposa. Se debatía continuamente entre lo que estaba viviendo ahora en la actualidad y lo que había tenido en el pasado.
Nada.
Eso era todo lo que le quedaba después de haber actuado de la manera en la que lo hizo. La relación clandestina que había vivido con Elena había sido bonita, hasta cierto punto. Antes de que todo se desmoronara. Yulia deja su abrigo y se tira en el sofá de aquella norme, solitaria y silenciosa casa. Recordando cuando una vez más su esposa descubre que le vuelve a mentir.

FLASHBACK

Marina observa desde la ventana a Yulia hablar por teléfono, no puede asegurar exactamente con quien, pero a juzgar por esa sonrisa-que a propósito hace tiempo que no le brinda a ella-intuye quien puede ser. La escucha soltar una risotada justo antes de colgar e introducirse al auto, la horrible sensación en su pecho se hace presente. La última vez que la había sentido fue cuando descubrió a Yulia cenando con aquella pelirroja de la que no quería ni recordar.
Marina comienza a pasearse nerviosamente por toda la sala, Yulia se fue sin dar explicación alguna, ella siempre dice a donde va cada vez que sale ¿Por qué esta vez no lo hizo? ¿Lo olvido? Quizás. Eso es todo lo que desea que en verdad sea. Pero ¿Por qué vuelve a sentirse como aquella vez? No, no, no puede volver a suceder. Yulia se lo prometió, Yulia le aseguro que no volvería a hacerlo. Sea quien sea la otra mujer, ella le había asegurado que había dejado de verla.
De manera enérgica y con los nervios a flor de piel, va hasta la cocina y toma de un saque un vaso de agua. Cierra sus ojos e intenta convencerse a sí misma que todo esto no está sucediendo. Su esposa no la está engañando de nuevo, ella no puede mentirle. No cuando la perdono y le juro que no volvería a suceder. Pero la desagradable sensación no se va, abre sus ojos y va directamente hacia su recamara, busca en uno de los cajones y encuentra una cámara, esta vez sí saldrá a vigilarla tendrá las pruebas a su favor.
Se coloca unos lentes un tanto grandes para tapar gran parte de su rostro y toma el primer auto que ve, sabe que su esposa posiblemente le saco varias manzanas de ventaja, pero ella también tiene un auto de gran velocidad, así que tomando un poco de paciencia logra localizar más adelante el particular automóvil de su esposa. Marina la sigue de forma sigilosa sin ser detectada, seguramente Yulia va tan entretenida en su destino que ni siquiera se percata de eso. Aprieta el volante con fuerzas en cuanto ese pensamiento invade su mente. Da un rápido vistazo a la cámara que reposa sobre el asiento del copiloto a la vez que siente su respiración dificultosa.
El viaje ha sido bastante largo, sus ojos involuntariamente se nublan por las lágrimas cuando intuye hasta donde se dirige Yulia. Ella también estaciona el auto cuando ve a su esposa haciendo lo mismo, pero teniendo cuidado al hacerlo a una distancia prudente. De todas maneras, ni siquiera ha levantado de la vista para ver si alguien la ha visto, muestra tan poca preocupación ante lo que hace y eso a ella le duele hasta el último rincón de su corazón roto. Espera hasta que ve Yulia entrar al hotel poco reconocido que casi queda a las afueras de la ciudad. Haciendo un último esfuerzo y con las manos temblorosas, logra captarla en algunas tomas entrando a dicho lugar. Marina vuelve a dejar la cámara en su lugar y vuelve a dejarse ir por las lágrimas, ella lo sabía, lo intuía y aquí estaban las pruebas. Yulia jamás había dejado a su amante.

Perdiendo varios minutos de llanto incesante, levanta la vista en cuanto ve nuevamente movimiento frente al hotel. Marina visualiza a la distancia a la pelirroja mujer con la que había sorprendida a su esposa aquella vez, el corazón vuelve a hacerse trizas cuando la ve caminar hacia la puerta de entrada. No hay que pensar demasiado para darse cuenta con qué fin ambas están en el mismo lugar, logra imitar la misma acción que con se esposa, obteniendo varias fotografías de esa desconocida mujer, que lo será por el momento. Esta dispuesta a averiguar hasta el último dato de su identidad. Necesita planear con mucha precisión el momento adecuado en el que puede sorprenderlas a ambas sin que tengan escapatoria.
Marina espera el momento interminable hasta que las ve a las dos, después de un tiempo indeterminado salir felices con sus sonrisas radiantes. Presiona incesantemente el botón de la cámara y la imagen es captada una y otra vez con su dedo tembloroso. Yulia le abre la puerta y la desconocida mujer le da un rápido beso antes de introducirse dentro. No dejando ningún momento sin ser guardado en una imagen, ve como su esposa se cuelga de su ventana y nota como le dice algo. Ella se aparta y el auto se aleja, viendo como espera paciente y después de unos momentos su esposa hace lo mismo.

Ella enciende de igual forma el automóvil y arranca con dirección hacia el único lugar donde puede desahogarse, con el corazón palpitante hecho pedazos Marina conduce por las enormes calles de Moscú, aun y con la vista nublada hace un último esfuerzo por llegar desesperadamente a su destino. Con un solo pensamiento que la tortura y vuelve a poner su mundo de cabeza: Yulia sigue engañándola como siempre.
Miles y miles de más posibilidades la agolpan dejándola moribunda por dentro, ¿Y si ya lo había hecho antes? ¿Desde cuándo hace que lo está haciendo? No puede evitar seguir torturándose a sí misma, Yulia jamás había actuado raro antes, ojala podría jurar de que al menos esta es la primera vez que su esposa tiene una aventura, pero ¿Qué probabilidades hay de eso? De todas formas eso no quita el hecho de que le está siendo infiel. Se muerde los labios estacionando el auto y sale con rapidez de él, de repente el pequeño espacio la sofoca. Toca frenéticamente la puerta sin parar hasta que se abre frente a sí.

-Marina tumbaras mi puerta-exclama Ekaterina al abrir, pero su semblante cambia al verla de aquella manera tan desastrosa, -¿Qué sucedió?-pregunta preocupada. Su amiga se abalanza sobre ella incrementando su llanto, ya no sirve de nada intentar en vano detenerlo. Ekaterina sorprendida por su acción y con la mente ocupada en preguntas solamente atina a corresponder ese abrazo tan desesperado.
-Yulia-murmura Marina ahogada en llanto-Yulia me engaña, Ekaterina-confiesa tomándola por sorpresa-Yulia me engaña-vuelve a repetir.
-Oh por Dios-contesta abrazándola más fuerte-ven adentro-sin despegar un solo centímetro de su cuerpo, la rubia como puede cierra la puerta llevando a su amiga dentro. Ambas caen sobre el sofá, y solamente lo único que se escucha es el llanto que parece no tener fin.
-Lo siento, lo siento-dice despegándose de ella-no tenía a otro lugar al que ir y, y… me siento totalmente desesperada tan estúpida y…-vuelve a inundarse en llano.
-Oh cariño, Marina no sé qué decirte-solo atina a volverla a abrazar, le duele. En lo profundo de su alma le duele ver a su amiga de aquella manera, Yulia siempre le había llamado la atención y sabia que tenia aquello misterioso. Recordó el momento tan feliz que había vivido su amiga el día que le había comentando que Yulia, el amor de su vida, finalmente comenzaba a reparar en su presencia.
Recordó el brillo y la felicidad cuando la había llamado para contarle que le había propuesto matrimonio, aquello se veía tan lejano ahora mismo.

Miro su propio pecho, sintiendo su remera empaparse por las lagrimas que ella soltaba, de la misma manera que ella había sentido su felicidad, ahora estaba sumergida en el mar del sufrimiento. Totalmente devastada y desesperada, y ella se sentía igual de peor cada vez que los segundos pasaban y ella parecía no querer salir de ahí.

-Marina-la llamo tiernamente. La tomo de su rostro, observando sus ojos lastimeros, completamente rojos a causa del llanto. Entonces suspiro, antes de lanzar la pregunta más estúpida de todos los tiempos-¿estás segura?-dijo finalmente. Eso solamente sirvió para que ella llorara con amargura y se aparara de ella rápidamente, como si aquel tacto de repente le afectara.
-¡¿Cómo puedes preguntarme eso?!-dijo alturadamente. No podía creerlo, ella necesitaba algún tipo de consuelo y su amiga de toda la vida ahora la trataba de mentirosa.
-Discúlpame, no era lo que quería decir-dijo desesperada por aclarar su error-yo solamente quería saber si…
-No estoy mintiendo Ekaterina-dijo limpiándose las lágrimas, las manos le temblaban y el aire se hacía cada vez más pesado en su pecho-¡Por Dios! ¿Cómo podría mentir en algo como esto?-dijo mirándola-¿Piensas que es una broma?
-¡No, por supuesto que no!-dijo –no era lo que quería decir.
-Esta no es la primera vez ¿sabes?-observaba fijamente el piso, pero Ekaterina veía su mirada totalmente perdida en ningún punto en particular-hace unas semanas atrás comenzaba a llegar cada vez mas tarde, al principio no le tome importancia ¿sabes?-su sonrisa era irónica, y sus labios le temblaban.
-Marina no es necesario que tu…
-No, déjame terminar-pidió- yo se que conoció a la maldita en alguno de sus viajes, ¡yo lo sé! –Dijo alterándose-lo que no entiendo es que hace ella aquí. Pensé que lo tomaría como una aventura ¡Por Dios no puedo creer que piense eso!-dijo tapándose la cara con las manos-si hubiera sido una aventura nada mas podría haberlo ignorado, fingir que jamás paso nada, pero no-negó con la cabeza-las cosas no son así, ella está aquí, en la ciudad.
-¿Quién está en la ciudad Marina?-pregunto completamente confundida-Yo no entiendo…
-¡Su amante Ekaterina!-estallo-la zorra con la que se está acostando está en la ciudad-bramo sintiendo las lagrimas caliente en su rostro- Yulia ya ni siquiera me mira-se lamento- hoy la seguí ¿sabes? Quise ponerle fin a mis dudas, tenía tantas preguntas y tanto miedo rondando en mí que finalmente decidí a seguirla para ver donde se desaparece todas las tardes.-Ekaterina tomo su mano en forma de consuelo, sabía que todavía faltaba lo peor.
-¿Y qué sucedió?-quiso hacer hincapié para que continuara, aunque supiera perfectamente hacia donde iba a ir el relato.
-La seguí durante un largo viaje, por un momento pensé que quizás era cierto lo que me decía siempre-reato-pero solamente fue por un momento. Me sentí tan mal cuando la vi bajando de su auto para entrar en aquel asqueroso lugar, no pude resistirlo yo… yo comencé a llorar, esperando, implorando que aquello no sea cierto-dijo mirándola fugazmente- pero cuando la vi, todo se vino abajo. Ella entro tan feliz y elegante que aumento la tristeza en mí.
-Te refieres a…-le costó decirlo- ¿su amante?-Marina apenas afirmo con la cabeza
-La muy perra es bonita, ¿puedes creerlo?-dijo riendo con tristeza-inclusive se ve algunos años más joven que Yulia, y no dudo que así sea-se limpio la nariz- todo esto es por mi culpa, no tengo comparación con ella, ella es tan…tan…
-No, Marina-dijo abrazándola una vez más-tu sabes perfectamente que esto no es tu culpa tuya, Yulia te eligió a ti, contigo es con quien se caso y solamente es de ella hacer el error tan gran que está cometiendo-enmarco su rostro- ella es la que está cometiendo adulterio.
-¡Pero la escogerá a ella!-grito- si me amara no me estaría engañando con otra, tengo tanto miedo, me dejara, sé que me dejara-se lamento.
-Si eso llegara a pasar, ella es la que tiene las de perder más en todo eso-acariciando sus cabellos-si tú piensas hacer algo al respecto puedo ayudarte, podemos quitarle todo dejándola sin nada-medito-solamente necesitaríamos pruebas y…
-Las tengo-afirmo.
-¿Cómo?
-Les he sacado fotografías cuando entraba al hotel-explico-inclusive espere sentada por horas hasta que las vi salir juntas y volví a hacerlo de nuevo.
-¡Eso es genial Marina!-la felicito-tu no mereces a alguien así, con esto puedes deshacerte de ella mucho antes y puedes…
-¡No me dejara!-la interrumpió- ella no se merece estar con una cualquiera, yo soy su esposa ¡conmigo tiene que estar!
-¿Qué dices?-completamente confundida-Marina…
-No, Ekaterina, no-dijo parándose-que ni piense que esa tendrá el camino tan fácil.
-¿A dónde vas?-viendo que se dirigía hacia la puerta-Marina deberías pensar en todo esto, no está bien ¡tú lo sabes!-pero su amiga ya se había marchado rápidamente del lugar-No te rebajes Marina-murmuro por lo bajo.


Yulia no podía quitar la felicidad de su rostro, se miro por el espejo retrovisor y sus ojos brillaban a causa de ello. Era tan hermoso sentirse de aquella manera, Elena era tan dulce, tan tierna que no dudaría hacer cualquiera cosa que fuera por ella. Estaciono el auto frente a su casa y observo su celular, nuevamente su sonrisa se amplio. Otro mensaje de ella.
Lo contesto rápidamente y borro cualquier tipo de evidencias, su esposa estaba cada vez más histérica respecto a ese tema. Estaba debatiéndose entre una loca decisión y las dudas. A su parecer había encontrado nuevamente la felicidad, entonces ¿Por qué no la dejaba?
Entro a su casa sintiéndola completamente en silencio, con una pregunta en la mente que no sabía cómo responderla ¿Seguía queriendo a su esposa?

Dejo sus llaves en la mesa más cercana y alcanzo a escuchar un sollozo proveniente del fondo del pasillo. Rápidamente camino siguiendo el sonido de aquel llanto hasta que lo escucho fuerte frente a ella.

-Marina ¿Qué sucede?-pregunto viéndola en suelo. Se acerco a ella para abrazarla, pero esta la aparto de un manotazo en su pecho.
-¡Aléjate!-grito mirándola-¡aléjate de mí!
-¡¿Pero qué te pasa?!-grito-¿Qué sucede contigo ahora?
-¡¿Qué pasa conmigo?!-señalándose-¡La pregunta es que pasa contigo maldita hipócrita! ¡Eso eres!-y avanzo rápidamente hacia la mesa junto a la cama.
-¿Qué?-pregunto sorprendida-Marina no entiendo que…
-¡Mentirosa!-la interrumpió-¡eso eres! ¡Una asquerosa mentirosa!-y comenzó a arrojarle las fotografías por todo su rostro-¡Maldita infiel!

Yulia observo por un instante las fotografías que cayeron a sus pies y no fue necesario pensar demasiado del porque su esposa estaba como estaba.

-Marina…-queriendo acercarse a ella.
-¡No!-se alejo-¡Eres una infiel!-gritaba histéricamente-¡Me mentiste! ¡Puede haberte perdonado Yulia! ¡Pero nunca dejaste de verla!-lloro-¡nunca!
-Hablemos de esto-pidió Yulia

-¡No hay nada de hablar!-contesto- tu ya estas decidiendo por tu propia cuenta ¿No Yulia?
-No… Yo…
-Solo te diré una cosa Yulia-dijo encarándola- así como tú estás decidiendo esto por las dos, yo también decidiré si quiero darte la libertad que seguramente debes estar anhelando.
-¿Qué quieres decir?
-Lo que quiero decir, “querida esposita”-sarcástica- es que ¡nunca! Y escúchame bien ¡nunca te daré el divorcio! ¡Tú tampoco serás feliz con esa!
-Marina no…- pero ella ya le había cerrado la puerta en su rostro-¡Maldición!-exclamo enojada.

Los siguientes días eran un total infierno por así decirlo, Marina se rehusaba completamente a querer hablar al respecto y ella había cedido un poco, pensando que quizás con el tiempo ella se tranquilizaría y algún día podían hablar tranquilas. Pero eso no era todo lo que Yulia tuvo que soportar, ignorar a Elena en el trabajo había sido un total calvario, por no decir lo cuanto que le costaba ignorar sus llamadas y mensajes constante que le enviaba. Necesitaba solucionar aquello con su esposa antes de tomar cualquier tipo de decisión, Elena tampoco tenía la culpa y mucho menos soportar su indiferencia. Así después de varios días había concretado esta vez un encuentro más privado con ella, había sido muy minuciosa de no ser perseguida o descubierta.

Y Yulia se odio y se sintió aun peor cuando vio su rostro preocupado y triste, había sido muy suave y había tratado de ser lo más cariñosa posible con Elena para que no sufriera tanto. Inclusive hubiera deseado que le gritara y la golpeara como había hecho su esposa, pero sus lágrimas habían sido mucho peor que todo eso junto y más.

-¿Entonces este será el fin?-le había preguntado tranquila con lagrimas en los ojos- ¿hasta aquí llega todo?
-Lo siento, Lena yo…-suspiro cerrando los ojos-Marina está muy mal, ella me necesita y…
-¡Y yo también te necesito!-le dijo-Yulia podemos buscar otra solución, ella no puede obligarte a que estés en contra de tu voluntad, no puede amarrarte de esta manera, ella…
-Ella no estaba bien Lena-le contesto tranquilamente, odiaba verla llorar por su culpa-la está pasando muy mal ahora.
-¿Y qué hay con lo que yo siento Yulia?-le pregunto- ¿con lo que sentimos? ¿A caso ya no te importo? Para ti es fácil.
-No te creas-le dijo-lo siento, pero ahora las cosas están demasiado complicadas y temo que pueda hacer algo contra ella misma-se acerco para abrazarla.
-No, Yulia, no puedes dejarme así-dijo aferrándose a su abrazo- esto no debe terminar, yo te amo…
-Yo también cariño -dijo mirándola. La beso cariñosamente por última vez y la miro a las ojos-Lo siento amor-beso su frente y se alejo, con el corazón rompiéndosele a pedazos a medida que escuchaba el llanto de Elena más fuerte.


FIN FLASHBACK

Yulia tomo un trago largo de whisky para quemar su garganta, ese recuerdo era tan triste que deseaba borrarlo como sea. El humo de su propio habano le irritaba los ojos, pero aquello no importaba mucho en ese momento. Dirigió su mirada hacia la foto que tenía en su escritorio de su esposa y la acaricio lentamente sobre su rostro.
-Y pensar que las cosas pudieron haber sido diferentes Marina…

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por Solangela el Jue Sep 17, 2015 7:15 am

Sim lugar a dudas sos una de mis escritoras favoritas. Espero uba continuación rapida, otra de tus historias que me atrapo totalmente.

Solangela

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:16 pm

Solangela: Muchas gracias por tus palabras y que bueno que te guste, tengo muy en cuenta eso. Saludos.


Elena se había pasado la noche dando más vueltas sobre en su intento de cama, que durmiendo. La charla que había tenido hace horas con su compañera le había abierto nuevos pensamientos, nada estaba acabado aun, para ella.

Dina la había sorprendido por completo con su rara historia, y por más cruel que sonara, sabía que cosas así sucedían más a menudo de lo que imaginaba. Aunque la conservación había terminado cuando había sido la hora de dormir, Lena no podía evitar sentirse todavía intrigada por su relato.
Los hechos no se habían dado de la mejor manera, pero muy en el fondo de ella, sabía que aun palpitaba la esperanza. No le había mentido a su compañera cuando había dicho que todavía se sentía enamorada. Cerro fuerte sus ojos y suspiro-Yulia- fue todo lo que salió de sus labios.
Rodo sobre su costado y millones de preguntas invadieron su mente ¿Qué estaría haciendo ella ahora? ¿Estaría guardándole luto a su esposa? Su esposa, siempre estaba en sus pensamientos. Siempre metiéndose en medio, odiaba aquella palabra, el solo hecho de mencionarla lo humor cambiaba drásticamente. Y Elena sabia que ahora, aun y después de muerta, seguramente Yulia ya no querría saber de ella. O al menos esperaba que por el momento así sucedieran las cosas.

Las cachiporras de las guardias resonaron en los barrotes anunciando el almuerzo. Elena asustada por el repentino cambio de silencio, se levanto. Dina no estaba en la cama de abajo, así que supuso que posiblemente ya se encontrara en el comedor.
Busco por todas partes a su compañera, los murmullos y miradas amenazantes y temerosas para ella no se hicieron esperar. Se sentía completamente incomoda con cada paso que daba, desde el primer día que había tenido aquel accidente con la comida, sabía que se había convertido en el blanco de muchas ahí. Si por el momento se mantenía a salvo, es porque se la pasaba encerrada en su celda, siempre que terminaba de comer, salía rápidamente para no seguir topándose con momentos embarazosos.
Dina ya estaba comiendo en la mesa solitaria de siempre, Lena busco su bandeja y espero paciente su turno para que depositaran aquella “comida”. En cuanto la obtuvo fue directamente a su mesa.

-No me esperaste-le reprocho sentándose frente a ella.
-Lo sé-contesto-pero como te sentí dar vueltas durante toda noche, supuse que necesitabas descansar-levantando sus hombros-de todas formas iba a llevarte comida cuando terminara.
-Oh gracias por eso-sonriendo-pero la próxima sería mejor que me despiertes, tampoco es que me agrade estar aquí sola-mirando hacia todas las direcciones. Dina alzo la mirada de igual manera y supo rápidamente a que se refería.
-Te entiendo-tocando fugazmente su mano sobre la mesa-pero mientras te mantengas más alejada de los problemas, veras que el tiempo aquí pasara aun mas rápido.
-Quisiera poder pensar que así es-dijo-dentro de unos días se cumplirán dos semanas de estar aquí y ya siento que fue hace meses.
-Te acostumbraras-dijo despreocupadamente- y más cuando visitas este asqueroso lugar tantas veces como yo.
-De eso ni hablar-protesto-no pienso volver aquí, ni en sueños-haciendo una mueca
-Tienes razón-dijo riendo-en realidad tu no encajas para nada en un lugar como este, supongo que debes extrañar muchas cosas.
-A eso ni lo dudes-suspirando- aquí por más que las celdas estén cerradas a la hora de dormir, es inevitable que aun así me sienta incomoda. Extraño demasiado mi casa y mis comodidades. Ni hablar de la buena comida-
-Entiendo lo que dices-bebiendo agua- pero es la primera noche que te siento dar muchas vueltas, debo suponer que fue por mi historia ¿verdad?
-Absolutamente-mirando su plato-supongo que después de tanto tiempo manteniendo esto oculto dentro de mi no era la solución, el haber hablado con otra persona de esto me hizo dar cuenta que siempre estaré estancada con este sentimiento-lamentándose.
-Oh Lena, lo siento tanto-disculpándose-si sabía que eso iba a hacerte sentir así yo jamás hubiera tocado el tema, yo…
-No, en realidad te lo agradezco- interrumpiéndola- si no fuera por lo que me contaste no me hubiera dado cuenta, yo… supongo que las cosas serán diferentes para mí de ahora en más.
-¿Y qué harás ahora?-pregunto- digo, ahora que te diste cuenta de que tus sentimientos jamás cambiaron ¿harás algo al respecto?
-Supongo que una vez que se compruebe mi inocencia, tal vez intente algo-sonriendo-las esperanzas es lo último que perderé
-¡Así se habla!-animándola- ¿pero si eso no llegara suceder? -viendo como cambiaba su cara a tristeza
-Lo más seguro es que marchare lejos-viendo hacia otra parte- han manchado mi nombre, así que supongo que volver a comenzar en otro lugar no estaría nada mal.
-Espero que tengas suerte, Lena-sonriéndole- aunque las circunstancias no hayan sido las mejores entre nosotras, agradezco esta amistad que ésta renaciendo entre nosotras.
-Para mí también Dina-tocando su mano sobre la mesa- contar con alguien como tú en estos momentos ha sido de un gran apoyo para mí. No sé que hubiera sido de mí si estaría arreglándomelas por mi sola.
-Créeme que no quisieras saber eso-ambas rieron- y si tienes suerte una vez que sales de aquí, no será más que lo que te mereces. Tú no has estado con un viudo muy mentiroso-ambas volvieron a reír.
-No-parando de reír- al menos Yul nunca me ha engañado en ese aspecto, yo sabía desde el primer momento que ella era casada y no me importo. Ella era muy atenta y cariñosa conmigo, jamás dude de sus sentimientos hacia mí. Su forma de ser conmigo hablaba por ella misma.
-Pero tú me contaste como es que se conocieron la primera vez, y bueno… lo que sucedió después ¿pero como volvieron a encontrarse? Tú dijiste que se despidieron en el hotel y no le prometiste volverse a ver.
-Exactamente-corroboro- supuse que no iba a ser más que una aventura para ella, pero cuando pasaban los días yo tampoco podía quitármela de la cabeza. Y en cuanto nos vimos, supongo que le sucedida lo mismo que a mí. Fue inevitable volver a sentir todo de nuevo.

FLASHBACK

Yulia volvía a estar nuevamente deslumbrante, si no es que mejor. Los flashes de las cámaras y los aplausos en un dos por tres no cesaban.
Elena se había sentado en una mesa no tan alejada de donde estaba, había sido una completa casualidad volver a concordar con ella de esa manera poco planeada, pero la sonrisa en su rostro era imborrable. Yulia aun no reparaba en su presencia, pero ella ya podía sentir el magnetismo de sus cuerpos llamarse. El roce de su mirada cuando parecía que iba a implantarse sobre ella, no hacían más que estremecerla con una incontenible ansias.

Cuando el fabuloso discurso había finalmente terminado, ella se levanto con una impecable elegancia y comenzó a caminar hacia la puerta de salida.
Yulia fue atropellada tanto por admiradores como colegas que le hacían todo tipo de consultas. Cuando todos hablaban a la vez, haciéndole todo tipo de preguntas, no supo porque razón si mirada comenzó a barrer todo el lugar alrededor, necesitaba encontrar algo.
Y fue cuando sus ojos se toparon cerca de la entrada, cuando visualizo a una alta mujer de espadas con rizos rojos cayendo deliberadamente sobre todo el largo de su espalda. Yulia sintió el fuerte bombeo de su corazón acelerarse. No podía ser cierto.

-Lo siento, disculpen-dijo empujándolos a todos- necesito solucionar una negligencia- dijo marchándose dejándolos a todos sorprendidos con la palabra en la boca.

Yulia corrió rápidamente los metros de distancia de donde estaba hacia la puerta, afuera el clima estaba demasiado nublado y amenazaba con llover.
En cuanto llego al exterior del lugar, encontró a la misma mujer de espaldas montándose a un taxi.

-¡Lena!-grito con todas sus fuerzas-¡Lena!-pero el taxi ya comenzaba a alejarse.

Yulia volvió a correr hacia donde estaba su chofer y se subió sin esperar a que le abra la puerta educadamente como siempre lo hacía.
-¡Igor, sigue a ese taxi!-ordeno-¡Síguelo! ¡Síguelo!
-Claro señorita-contesto completamente consternado, pero obedeció. Cuando la observo por el espejo retrovisor, la vio completamente agitada, entonces la teoría de que había estado corriendo vino rápidamente a su mente. Solamente la duda era ¿Por qué?


-Gracias-menciono Lena bajando del taxi. Observo el cielo gris y se apresuro a entrar al hotel. Mañana iba a tomarse un día completo y se quedaría en esa misma ciudad, un pequeño descanso de su agotador trabajo se veía completamente atractivo en esos momentos.
Entro a su habitación y comenzó a preparar su ropa para cambiarse. Dejo su abrigo sobre una silla, y cuando se dispuso a quitarse el vestido, el golpe desesperado de la puerta detuvo su acción.
Se acerco a la puerta preguntándose quién estaría golpeando de aquella manera, pero en cuanto la abrió la gran sorpresa se la llevo ella a ver quien estaba del otro lado.

-Sabia que eras tú ¡lo sabia!-exclamo Yulia acercándose a ella y tomándola del rostro- ¿Por qué no me dijiste que estabas aquí, amor? ¿Por qué?-pregunto cerca de su cara. Cuando Lena abrió por su boca para poder responder, Yulia ya la estaba besando de forma desesperada. Al principio la sorpresa la había tomado totalmente desprevenida, dejándola estática. Pero en cuanto se dio cuenta de con quién era, comenzó a corresponder el beso de la misma manera pasional.
-Yulia…-menciono agitada apartándose de ella-¿Qué es lo que haces aquí?-pregunto intrigada.
-¿Qué no es obvio?-dijo-te quiero a ti Lena-acercándose a ella-solamente a ti.
-Pero Yulia tu…
-No me importa lo demás-la interrumpió-no me importa absolutamente nada ahora. Sabía que eras tú quien estaba marchándose de la congregación, he dejado a todos para poder verte y estar aquí contigo Elena. No te he podido sacar de mi mente desde esa primera vez que estuvimos juntas-Lena comenzó a sonreír por su confesión-dime por favor, dime que tu también sientes lo mismo que yo.
-Yulia nuestras circunstancias no son las mejores-dijo volteándose- tu estas casada y solamente fue una vez, no puedes estar así por…
-¡Lo estoy!-la interrumpió-absolutamente ¿crees que si no me importara no los había dejado a todos allá para poder estar aquí contigo?-pregunto. Lena se dio la vuelta para observarla, eso era cierto. Yulia tendría que estar rodeada de personas siendo halagada y no estar aquí con ella. Ya no podía negarlo, ya no más. Se sentía completamente atraída hacia ella, todo era mucho más fuerte que su voluntad en estos momentos, así que camino hasta ella y la tomo delicadamente del rostro como lo había hecho con ella hace unos momentos atrás. Observo sus ojos queriendo comprobar si había algún tipo de engaño en su confesión, pero lo único, la única sola cosa que se veía reflejados en ellos era puramente el deseo hacia ella. Lo sabía.
-Si es real-dijo sin despegar sus ojos de los suyos-si todo eso que dices es real, entonces demuéstramelo-pidió. Yulia por un momento tuvo expresión de confundida, pero entonces comprendió perfectamente lo que quería decir.
-Eso hare-dijo antes de volver a atacar su boca. Sus lenguas volvieron a reconocerse en el primer contacto con sus labios. Lena gimió ante esto y la tomo de sus cabellos para acercarla aun más a su cuerpo. A ciegas y a tropezones se dirigieron directamente hacia la habitación. Yulia la empujo sutilmente sobre la cama, donde admiro el movimiento de sus pecho agitado, ella también estaba de la misma manera. Ambas eran totalmente correspondidas.
Lena por su propia cuenta comenzó a quitarse el vestido, Yulia al verla comenzó a repetir su misma acción. Cuando las dos ya se encontraban con algunas prendas fueras de sus cuerpos, sus bocas volvían a reclamarse de nuevo.
-Te necesito Yulia-dijo Lena sobre su boca. Yulia se dirigió hacia su cuello a la vez que quitaba su brasier. Repartió un camino de besos hasta su estomago, donde comenzó a bajar lentamente sus bragas, estaba completamente necesitada de Lena al igual que ella.
-Te demostrare que esto es real-dijo antes de perderse entre sus piernas. Lena arqueo su espalda y gimió ante la placentera sorpresa de su lengua recorriéndole cada parte de su lugar más sensible. Abrió más sus piernas y la tomo de sus cabellos para que no se apartara y la quitara aquella maravillosa sensación. Ella quería todo, absolutamente todo con Yulia en esos momentos.
Los movimientos comenzaron a hacerse más rápido de partes de ambas y Lena ya podía sentirse tocando el limite, y justo cuando vio que su cuerpo estaba por entregarse por completo, Yulia se detiene para colocarse sobre ella, más específicamente entre sus piernas-ya no puedo resistirlo más-jadeo antes de besarla-te deseo tanto Lena-y comenzó con un movimiento no tan lento.

Lena la rodeo con sus piernas y participio de la placentera fricción. Yulia despego la boca de la suya para poder respirar, ambas podían escuchar la respiración agitada de la otra en sus odio.

-Yulia-jadeo Lena contra su cuello. La mencionada comenzó a excitarse al ser llamada de esa manera, eso solamente sirvió para comenzar a acelerar sus movimientos para acercarse más al éxtasis-¡así!-grito en su oído. Los movimientos sincronizados siguieron su rápido ritmo hasta que ambas alcanzaron la sima a la vez.
-Oh Lena-menciono Yulia dejándose caer sobre ella, completamente agitada. La pelirroja la abrazo con fuerzas desesperada por seguir manteniendo el contacto. Yulia comenzó a besar delicadamente su cuello y mejillas.
-Eso sí que fue real-dijo sonriendo. Yulia le devolvió la sonrisa, deposito un delicado beso sobre su boca antes de recostarse a su lado, atrayendo a Lena con ella para abrazarla-Yulia-quiso comenzar a hablar acariciando su rostro.
-Ahora no Lena-poniendo un dedo en sus labios-no es el momento, ahora solamente déjame disfrutar de ti ¿sí?-pidió
-Está bien-dijo sonriendo. Se abrazo aun mas a ella ocultando su rostro en su cuello y sintió a Yulia besarle la cabeza.
-Me gustaría tanto haberte conocido en otras circunstancias-escucho mientras suspiraba.

FIN FLASHBACK


-Y así comenzó todo-dijo Lena-después de eso ya sabes, los encuentros comenzaron a ser seguidos y terminamos siendo amantes.
-¡Vaya!-exclamo sorprendida- viéndolo de esa forma yo tampoco puedo negar que Yulia si te correspondía.
-Obvio que si-contesto completamente segura-si no fuera por esa…por su esposa-exclamo enojada- las cosas hubieran seguido normales y yo no estaría aquí.
-¿Y cuando se entero su esposa?-pregunto intrigada-tu me contaste que era completamente cuidadosas ¿Qué sucedió?
-Fue una completa estupidez-comento- Yulia me insistió tanto esa noche en salir a cenar que finalmente acepte. Y realmente hasta el día de hoy me pregunto cómo es qué sucedió, ella estaba justo tomando mi mano sobre la mesa cuando su esposa entro al restaurante viéndonos.
-¡Santos cielos!-exclamo Dina tapándose la boca.
-Vino directamente a mi lanzándome todo tipo de de insultos-dijo riendo irónica- luego comenzó a recriminárselo a Yulia, el lugar se convirtió en un completo desastre, todos los ojos estaban puestos sobre nosotras. Y justo cuando me pare para marcharme de ahí antes de que las cosas se complicaran aun mas, vino directamente hacia mí y me tomo de mis cabellos-relato con la mirada perdida- cuando Yulia finalmente pudo quitármela de encima, se disculpo conmigo y decidió llevarse a su esposa a casa.
-¿Y fue ahí que decidió cortar contigo?
-No-contesto rápidamente- ella le insistió que yo solamente era una cena de negocios y nada más.
-¿Y su esposa le creyó?
-A eso no lo sé. Yulia jamás me lo conto-dijo- nosotras seguimos viéndonos durante un tiempo más hasta que finalmente todo exploto. Yulia me conto que su esposa tenía pruebas de su infidelidad y que iba a usar eso en su contra y jamás le daría el divorcio.
-Por Dios-exclamo-si ya no la quería ¡que cínica!-Lena solamente sonrió por sus palabras.
-Lo sé-contesto- pero eso no fue suficiente para mí-sonriendo.
-¡No te lo creo!-dijo riendo-¿Se volvieron a ver?-pregunto.
-Por supuesto que sí, yo siempre conseguí lo que quería.

Ambas se dirigieron a sus celdas para seguir con la conversación más cómodamente.

-Necesito una siesta-dijo Dina arrojándose sobre su cama-no entiendo como tú no tienes nada de sueño, siendo que te la pasaste girándote, cosa que también me mantuvo despierta a mi-reprocho juguetonamente.
-Lo siento por eso, intentare dejarte dormir la próxima vez
-Eso espero-dijo sintiendo sus ojos cerrados-realmente quisiera escuchar como hiciste para Yulia vuelva contigo pero no se cuanto aguantare.
-Tu tranquila-respondió acostándose en su cama-quizás algún día te lo cuente. Quizás-observando el techo. Recordando perfectamente cuando había tenido a Yulia una vez más.

FLASHBACK

Lo había logrado. Finalmente después de tanto tiempo e insistir había logrado que vuelva a ella una vez más. Ella sabía que Yulia tampoco podía resistir demasiado tiempo sin su compañía. Que no respondiera sus llamadas y mensajes era una cosa, pero su indiferencia en el trabajo terminaba por romperle por completo el corazón. Pero cuando finalmente se había decidido, espero a la gran cirujana Yulia Volkova fuera del hospital. No había sido nada fácil convencerla de que hablara con ella, pero solamente basto una mirada de sufrimiento y sabia que Yulia volvería a estar con ella.
Y ahora, ambas envueltas en brazos de la otra, tapadas solamente por una fina sabana, era lo que tanto habían anhelado. Observo su pecho viendo a Yulia dormir plácidamente. Comenzó a acariciar sus cabellos delicadamente logrando que despertara, Yulia la observo con sus expresivos ojos azules.

-Hola.
-Hola-respondió sonriendo Lena.
-¿Ya me dirás como es que te hiciste eso en el labio?-pregunto la morena tocándoselo.
-Como si eso te interesara-dijo volteándose.
-Por favor, Lena no volvamos a lo mismo-pidió- ¿estoy aquí contigo ahora sí o no?
-Sí, pero no completamente-respondió.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Tú lo sabes perfectamente Yulia, siempre hay algo que nos separa, siempre va a haber ese obstáculo.
-Y que quieres que haga al respecto ¿eh?-levantándose de la cama-¿piensas que no sufro? ¿Qué disfruto estar así?-como vio que Lena no respondió se dirigió hacia la ventana más próxima para admirar el paisaje.
-Tu esposa-respondió simplemente Lena desde la cama.
-¿Qué hay con mi esposa?-pregunto Yulia sin despegar su mirada.
-Ella fue la que me hizo esto en el labio.
-¡¿Qué?!-volteando-¿Cómo puedo hacer una cosa así Marina? No lo creo yo…
-Ni te atrevas-dijo interrumpiéndola- ¿piensas que te estoy mintiendo Yulia? ¿Qué crees que ganaría mintiendo?
-No lo sé Lena-mirando nuevamente la ventana-ya ni siquiera sé que creer-murmuro.
-Ella me lo hizo Yulia-contesto- simplemente ella. El obstáculo que siempre nos separa.
-¿Y qué quieres que haga al respecto Lena?-suspirando- No hay mucho que hacer-Yulia escucho ruido detrás de ella. Supuso que Lena estaba levantándose de la cama, y corroboro eso cuando sintió sus brazos rodear su cintura y colocó su mentón en su hombro.
-Pues yo propongo que nos deshagamos de ese obstáculo Yulia-murmuro en su oído-


pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:30 pm

Olga aun contiene una duda que la aflige, observa una vez el expediente de su clienta y lo encuentra completamente impecable, quitando esa pequeña causa que no debería pasar a mayores. Solamente era una acusación sin tener pruebas.
Pero ¿Por qué aun siente que no le ha contado todo? Hasta el momento solamente le había preguntando cosas acerca de la aventura que había vivido con Yulia Volkova. Elena le había comentado todo con lujo de detalles, pero sentía que aquello no era suficiente. Al haberle ocultado el conflicto físico que había tenido con la esposa engañada daba mucho de qué hablar, aquello no parecía favorecerla en lo absoluto. Le había pedido encarecidamente que sea sincera con ella y sin embargo le había ocultado un dato importante, aunque no lo pareciera. Si no fuera por su colega, quizás nunca habría llegado a enterarse de esa parte. ¿Seguiría ocultándole cosas? ¿Le habría mentido en algún momento? Solamente esperaba no cometer un error. El rostro abatido de Elena al relatarle como fueron las cosas parecía completamente genuino. Si realmente era cierto que había terminado su relación mucho antes, su cliente ya no tendría motivos de deshacerse de Marina Volkova.
Bebe de su trago y observa el reloj, su colega esta llegado algunos minutos tarde. Martillea con sus dedos ansiosamente la barra del bar donde se citaron. Ekaterina la había llamado diciendo que tiene datos importantes para brindarles, y eso no lo pone en duda. Pero no debe dejarse manipular demasiado, su colega se ve claramente obsesionada en culpar a su clienta sin tener pruebas de absolutamente nada. Así que dependiendo de la información que llegara a brindarle tomara ciertas teorías, pero aun nada estaba dicho. Ella solamente se remitía a las pruebas, y era demasiado estricta en ayudar a las personas que se lo merecían. Y Elena aparentaba ser una de ellas.

La puerta del bar se abre y de ella una Ekaterina apresurada. Olga pide una segunda bebida para ella y la observa paciente eliminar la distancia que las separa.

-Lo siento por la tardanza-se disculpa al llegar hasta ella- tu sabes, trabajo-levanta sus hombros.
-Lo comprendo-asiente Olga.
-Otro para mí por favor-pide Ekaterina al barman-y bien-comienza- ¿alguna teoría al respecto?
-Ninguna-contesta-hasta el momento Elena solo me ha contado su relación con Yulia.
-¿Y tú le crees?-mirándola.
-Por favor Ekaterina, no comiences-pidió- no tienes pruebas como para decir si ella lo hizo.
-Y tu tampoco tienes para decir que es inocente-contraataco- ¿Qué clases de mentiras te ha contando?-Olga suspira cansada y le da otro trago a su bebida antes de contestar.
-Todo lo que te había dicho-dijo mirando su copa- no hay algo que realmente la recrimine, ellas terminaron. Su esposa las descubrió y decidieron ponerle fin a los conflictos-ella escucho como Ekaterina lanzo una risa irónica.
-Por favor, Olga ¿Y tú crees todo eso?-mirándola-es obvio que te contara lo que le conviene. Ella es una manipuladora, una obsesionada. Y Yulia es… es…-sin saber que decir.
-¿Y qué hay de ella?-cambio de tema- aun no he tenido oportunidad de hablar con Yulia, pero sé que tu sí ¿A qué conclusión llegas?-pregunto interesada-me contaste que tenias una amistad con ella.
-Mi amistad solamente fue con Marina-corrigió- con Yulia solamente teníamos que llevar una relación cordial por ella, ya sabes-bebiendo- pero siempre algo me dijo que no era para Marina y he aquí las consecuencias-suspirando.
-¿Por qué no es sospechosa?-pregunto- no he podido preguntarte eso antes.
-Ella lo fue, créeme-contesto-fue la principal sospechosa. Pero por más que quiera, está completamente limpia en este asunto.
-¿Por qué lo dices?
-Tiene una buena coartada-dijo- según la autopsia, Marina murió en la madrugada del viernes. Yulia viajo fuera de Moscú esa misma tarde y no volvió hasta el domingo por la noche, que fue cuando se encontró con el cuerpo. Ella mismo lo notifico a las autoridades. Y nadie ha negado que no la vieron tomar ese vuelo.
-¡Dios mío!-exclamo Olga- habrá sido algo horrible para ella, no puede ni imaginarlo-bebiendo.
-No lo sé, yo no la vi, así que no puedo decir que tanto la perturbo-contesto con rabia- ya ha comenzado a trabajar, ni siquiera le ha guardado luto como corresponde-apretando sus puños.
-Bueno, tiene un trabajo demasiado demandante-quiso aligerar el tema- quizás en estos casos lo que busca es mantener su mente ocupada en algo. Es comprensible.
-Posiblemente-sin creer- aparte de la relación que mantenía con Yulia, ¿Elena te ha comentado alguna otra cosa?
-Bueno, me conto acerca de la relación con su madre-mirándola- como esta se entero y ella se mudo al no ser comprendida.
-¡Estaba con una mujer casada, Dios!-exclamo Ekaterina- cualquiera hubiera hecho lo mismo. Realmente no se que buscaba en Yulia, estoy casi segura que fue la mente maestra que la dirigió todo este tiempo.
-¿Qué intentas decir?-pregunto-¿Elena interesada?
-Puede ser-contesto- Yulia es una cirujana muy famosa y es joven, yo misma he visto como muchas se les habían arrojado a sus brazos con interés.
-No creo que esa sea una razón para que Elena se acerca a ella-Ekaterina la miro dudosa- Vamos, ella también trabaja en la misma clínica. El sueldo que les brindan a todos sus empleados no está nada mal.
-Tienes razón- admitió acariciando su copa- cielos, ya ni sé que creer-
-Yo tampoco-contesto Olga-es todo un misterio. Ella se ve realmente desesperada por su libertad, se ve demasiado segura de su inocencia.
-No te dejes llevar solamente por una cara apenada Olga-aconsejo- porque te aseguro que pasiva es lo que menos es.
-¿Qué sabes tú que yo no?
-¿Ya le has pregunto acerca del primer encuentro con Marina?-Olga negó con la cabeza- veremos que te dirá a ti, pero a mí la misma Marina me conto la primera vez que las vio en aquel restaurante. Cuando descubrió todo por primera vez.

FLASHBACK


El restaurante era lujoso y algo reservado. La música estaba suave y con ella se juntaba el murmullo de las personas del lugar.
Ella había reservado exclusivamente una mesa especial algo apartada para mayor intimidad.

-Yulia no tendrías que haberte molestado tanto-dijo Lena admirando todo a su alrededor- todo se ve demasiado…caro.
-¿Bromeas? Es lo menos que puedo hacer amor-tomo sus manos y las beso- no cuando has decidido mudarte aquí y por mí-sonriéndole- te has tomado demasiadas molestias por mi culpa.
-Yulia ya te había dicho que haría cualquier cosa-contesto-todo con tal de estar contigo.
-Eso me tranquiliza-dijo buscando algo en su bolsillo- tengo una sorpresa para ti.
-¿Y que será?-pregunto Lena intrigada y contenta.
-Es un pequeño presente para ti, no es la gran cosa-dijo mostrándola una caja con unos pendientes- prometo que conseguiré unos mejores.
-¡Yulia!-grito sorprendida tomándolos-¿Cómo puedes decir eso? Son realmente hermosos. Me encantan y más si vienen de ti amor.
-En todo caso me alegra que te hayan gustado-contenta al ver su alegría- no sabría si…
-¡Son adorables!-la interrumpió-es más me los pondré ahora mismo-dijo colocándoselos-y no me los sacare jamás.
-Vaya, si que te han gustado-mirando cómo le quedaban- te ves realmente preciosa con ellos-sonriendo- y sin ellos también eh-riendo.
-Gracias-sonrojada- eres muy detallista -perdiéndose en su mirada- te amo Yulia-se escapo de sus labios.
-Y yo a ti Lena-dijo tomando sus manos sobre la mesa- me tienes completamente loca-brindándole su mejor sonrisa.

Ambas se habían inclinado inconscientemente acercando sus rostros, habían olvidado absolutamente todo. Ya no importaban todas las personas a su alrededor ni quien las pudiera reconocer. Se habían sumergido en los ojos enamorados de la otra y la atracción de sus bocas era imposible ya detenerla. Cuando apenas faltaban unos pocos centímetros para que el beso tan ansiado se concretara, se escucho un grito que callo todas las voces del lugar.

-¡Yulia!-escucharon logrando que se separaran-¡¿Qué significa esto?!-dijo parándose frente a la mesa. Era nada más y nada menos que su esposa. Hecha una furia.
-Marina-exclamo sorprendida Yulia levantándose de su asiento- esto no es lo que tú piensas, yo estaba…
-¡¿Qué no es lo que yo pienso?!-dijo enojada- Entonces dime que significa Yulia. Porque quiero saber qué es lo que yo pienso- Elena hasta el momento estaba sentada en su asiento, completamente sorprendida. No hacía falta analizar mucho la situación para darse cuenta que estaba frente a la esposa de Yulia. La que era engañada por ella.
-Es solo una colega del trabajo Marina-intento explicarse Yulia-solamente eso. Es una cena de trabajo como tantas otras…
-¡No te creo!-la interrumpió- que yo sepa a los compañeros de trabajo no se los toma de la mano de esa manera ¡¿a caso piensas que soy estúpida?!-todo el mundo tenían puesto los ojos sobre ellas y escuchaban atentamente la pelea. Yulia se dio cuenta de esto y comenzó a incomodarse demasiado.
-Marina por favor, no hagas un show. Nada es lo que tú piensas-mintió- ¿Por qué no vamos a casa y hablamos tranquilamente? Veras que solo es…
-¡Cállate!-volvió a gritar-¡Cállate! ¡Me estas mintiendo! ¡Durante todo esto tiempo me has mentido! ¡Y con esta perra!-grito señalando a Elena.
-Disculpe señora, pero yo no…-intento explicarse Elena levantándose.
-¡Nadie pidió tu opinión zorra!-la interrumpió Marina- ¡¿Es que a caso no sabes que es una mujer casada?!
-¡Marina cállate!-ordeno Yulia- ¡Estás haciendo un escándalo por nada! ¡Vamos a la casa ahora mismo!
-¡Ni en sueños!-dijo esquivando a Yulia- No hasta que le dé su merecido a esta –yendo directamente a Elena, donde sin previo aviso le lanzo una cachetada que logro girarle el rostro. La pelirroja aun sorprendida por lo que acababa de pasar se había quedado completamente quieta en su lugar-¡Aléjate de mi esposa!- exclamo Marina agarrando sus rizos, comenzando ahí mismo una lucha.
-¡Marina!-exclamo preocupada Yulia yendo hacia ella. Intento separarlas, pero su esposa estaba bien sujeta del cabello de Lena.
-¡Suéltame!-pronunciaba desesperada Lena intentando quitársela de encima. El cuello comenzaba a dolerle y ni hablar su cabello.
-¡Esto te pasa por meterte con mi esposa!-Marina zarandeaba para todos lados su cabello. Yulia observo preocupada toda la situación, el escándalo y vergüenza de sentir todos los ojos sobre el gran show que estaban haciendo logro darle fuerzas para ir directamente hasta su esposa. Ejerció fuertemente presión sobre los brazos de Marina logrando que esta finalmente suelte a Elena.
-¡Nos vamos a la casa!-ordenó comenzando a empujarla hacia la salida. Marina lanzaba todo tipo de improperios y luchaba por volver, pero Yulia se encargo que así no fuera. Vio por última vez hacia atrás lanzándole una discreta disculpa a Lena con los ojos, quien comprendió asintiendo con la cabeza a la vez que intentaba arreglarse el cabello.

FIN FLASHBACK

-¡Cielos!-dijo Olga sorprendida- a eso no me lo había contado, estoy completamente sorprendida.
-Ya ves-dijo Ekaterina- no te fíes de ella.
-Pero con lo que me acabas de contar fue solamente Marina quien la ataco-medito Olga-ella no la agredió.
-Ella sabia mantener su postura-dijo- ¿Por qué mejor no le preguntas acerca del segundo encuentro? Cuando Marina presento cargos en su contra por agresión-ofreció- te sorprenderás.
-Es tarde para mí-dijo Olga observando su reloj- debo marcharme.
-¿Qué harás al respecto Olga?-dijo tomándola del brazo- ¿ahora me crees?
-Es todo muy confuso Ekaterina, tengo que hacerle más preguntas y analizar muy bien las cosas. Realmente estoy demasiado confundida, quiero consultarlo con la almohada cuando llegue.
-Bien-dijo soltándola- estará en tus manos-observándola salir. Ekaterina sonrió cuando vio que ya había plantando la duda en ella.

* * * * * *

El silencio reinaba en el lugar. Olga no despegaba sus ojos de ella, se veía tan despreocupada. Tenía la total apariencia de no haber cometido aquello de lo que tanto se le culpaba. Pero no debía dejarse llevar por las apariencias, recordó a Ekaterina.

-¿Y bien?-pregunto Elena ya cansada- ¿De qué es lo que se me culpa ahora?
-¿Por qué piensas que alguien te culpa de algo Elena?-dijo Olga mirando sus papeles- estoy aquí para probar todo lo contrario de lo que se te incrimina ¿no te parece que sería al menos indicada para culparte de algo?
-Lo sé-contesto- pero sé que algo quiere preguntarme, así que adelante.
-Quiero que me hables de Marina Volkova-pidió. Mirándola detenidamente.
-No sé mucho de ella-dijo mirando la mesa-tampoco tendría porque.
-¿Te molesta hablar de ella Elena?-quiso saber
-En absoluto-respondió segura- pero aquí no se hace otra cosa más que juzgarme por cualquier cosa que haga o diga.
-Elena nadie te está juzgando aquí-contesto Olga.
-¿Tan mal hice en enamorarme?-continuo sin prestar atención a su comentario- ¿tan mal estuvo amar a alguien?-dijo parándose- porque solamente eso he sentido desde que estoy aquí, todos me miran como si fuera culpable-las lagrimas comenzaron a salir. Olga comenzó a conmoverse y sentirse mal por ella.
-Solamente quiero que me cuentes que sucedió entre tú y Marina cuando ella presento cargos en tu contra-dijo intentando hablarle lo más amable posible-solamente eso Elena.
-Como ya te había dicho antes-limpiando sus lagrimas- ella buscaba cualquier pretexto para culparme a mí de que era yo quien acosaba a Yulia-dijo dirigiéndose así la ventana.
-¿Y no era así?-pregunto Olga. Elena no contesto, sino que solamente se limito a sonreír y recordar cuando estuvo nuevamente cara a cara con Marina.

FLASHBACK

Observo su reloj una vez y noto que Yulia ya se había tardado bastante. ¿Tendría que llamarla? Esperaría unos minutos más y después lo haría, quizás había surgido algún problema y por eso se había tardado. Decidió esperarla en la habitación del departamento que tenían a escondidas. Se recostó en la cama y los parpados comenzaban a pesarles cuando sintió la puerta siendo abierta. Elena rápidamente se levanto y fue alegre a su encuentro.

-Amor vinis…-pero sus palabras fueron calladas cuando frente a la puerta estaba otra persona que no era Yulia.
-Hola.
-Marina-murmuro sorprendida Elena.
-Sí, soy yo-dijo avanzando- Así que este es el lugar donde se vienen a revolcar con mi esposa-observando todo a su alrededor cruzada de brazos-dan asco-mirándola.
-No…
-¡Ni te atrevas a negarlo zorra!-interrumpiéndola- ¡¿A caso pensaban que soy una estúpida y jamás me daría cuenta?! ¡Te lo advertiré una sola vez!-señalándola-¡Aléjate de Yulia! ¡Aléjate de mi esposa!
-¿Y que si no lo hago?-dijo retándola- aun así si yo me alejara de ella, Yulia vendría corriendo hacia mí. Y tú no puedes hacer nada para evitarlo-burlándose- ¿y quieres saber por qué?
-¡Cállate! ¡Cállate perra!-grito- ¡La haz engatusado, es por eso solamente! –Vocifero- ¡Aléjate de ella si no quieres terminar mal! ¡No tienes ni una mínima idea de quién soy yo y de lo que soy capaz!
-¡Ni tampoco me importa!-le grito-¡Tu tampoco tienes idea de quién soy yo! ¡Tu esposa me ama a mí! ¡Solamente a mí y eso te pesa!-no pudo continuar mas porque Marina ya se la había ido encima. Nuevamente la había tomado de los pelos como aquella vez en el restaurante.

Elena decidió que estaba vez no dejaría ser pisoteada nuevamente, así que tomando impulso logro darle una gran bofetada a Marina logrando que la soltara. Esta se tomo la mejilla sorprendida durante unos cortos segundos, cuando finalmente reacción, logro devolverle la cachetada a Elena, impactándosela directamente en su boca. Logrando que se le hinchara rápidamente.

-¡Maldita!-exclamo tocándose al adolorido labio. Elena lazo su puño dándole directamente en el pómulo, tomándola totalmente desprevenida, Marina se tambaleo antes de caer. La pelirroja aprovecho la oportunidad y se lanzo sobre ella, dándole arañazos, golpes y tirones por todos lados. La rubia se cubría el rostro como podía, pero Elena era más grande que ella y por ende, más fuerte. Cuando en un momento de distracción por parte de la pelirroja, Marina logro quitarse de encima y se paró rápidamente.
-¡Perra!-dijo tirándose el desaliñado pelo hacia atrás-¡Me las pagaras! ¡Juro que me las pagaras!-amenazo- ¡Me has agredido! Voy a presentar cargo en tu contra y veras que lograre apartarte de mi esposa.
-A eso quisiera verlo, cobarde-dijo Lena- pero escúchame bien una cosa Marina-dijo apuntándola- si sigues entrometiéndote siempre en el medio y vuelves a ponerme una mano encima la pagaras de la peor forma-dijo-así que espero que sigas manteniéndote al margen de todo esto si no quieres terminar mal. Estas advertida.
-Esto apenas comienza maldita-contesto antes de dar un portazo.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:31 pm

-Eso es muy interesante Elena, pero ¿tú no buscaste ningún tipo de venganza ante su invasión y agresión?-quiso saber.
-No-contesto sin mirarla- no podía seguir metiéndome en problemas, ella había venido al departamento que teníamos con Yulia. Todavía me pregunto cómo es que lo descubrió y sabía que iba a encontrarme con ella.
-Cuando Marina presento cargos contra ti dijo que tú acosabas a Yulia y que siempre estabas merodeando alrededor dañando su matrimonio ¿Qué puedes decirme de eso?
-Lo que ya le había contado antes-dijo sentándose- la primera vez que Yulia y yo estuvimos juntas, yo pensé que solamente sería cosa de una vez. Pero ella fue quien insistió con volver a verme-mirando un punto fijo en la mesa.
-¿Y tú qué hiciste Elena?
-Esa vez no le tome mucha importancia, paso mucho tiempo cuando nos volvimos a ver. Todo lo que sigue es que comenzamos a sentir muchas cosas la una por la otra y seguimos adelante.
-¿Y nunca te molesto que estuviera casada? Digo, ¿jamás pensaste en el daño que le causarías a la otra personas?-pregunto- supongo que tu siempre estabas esperando que Yulia se divorciara y eso nunca pasaba ¿Cómo te sentías al respecto?
-Al principio siempre le creí todo-dijo riendo con ironía y juntando sus manos sobre la mesa- ella era siempre tan dulce conmigo y sabía perfectamente que decir y de qué forma actuar, me daba tantas atenciones que yo estaba completamente convencida de que me quería-mirándola- pero una vez que su esposa descubrió todo y las cosas empeoraron reaccione sabiendo que no la iba a dejar, es por eso que fue un acuerdo mutuo el habernos separado.
-Entiendo-anotándolo- ¿Y la cartas? ¿Qué puedes decirme de ellas?
-Eran amenazas-respondió tranquilamente- me pedía que dejara a Yulia tranquila o vería las consecuencias, usted sabe.
-¿Y tu se las respondías?
-Jamás-dijo- primero porque no pensaba caer en su mismo juego de obsesión por su esposa y segundo porque Yulia y yo ya no estábamos juntas. No tenia caso seguir siempre con lo mismo-Olga asintió con la cabeza comprendiendo.
-Creo que eso es un pinto a favor para ti Elena-dijo anotando unas cosas- podríamos explicarle a la fiscalía de esto y desmentir un poco todas las acusaciones de Marina hacia a ti.
-Seria lo correcto-asintió. Olga se quedo mirándola fijamente por un momento, Elena se miraba completamente seria por momentos y en otras se alteraba rápidamente. Tenía que saber usar muy bien sus palabras si no quería complicar las cosas.
-Elena te hare una pregunta, pero por favor te pido que lo tomes con calma-dijo suavemente guardado sus carpetas.
-La escucho-dijo seriamente.
-Y quiero que me seas totalmente sincera, si me dices la verdad quizás podríamos llegar a un acuerdo para ayudarte y…
-Vaya al grano abogada Ivanova-la interrumpió. Olga suspiro calmadamente antes de lanzar la pregunta del millón.
-Elena…-comenzó- ¿Tu asesinaste a Marina Volkova sí o no?-pregunto mirando atentamente cada una de sus reacciones. Elena por unos instantes se quedo estática en su lugar como procesando lo que acababa de escuchar, hasta que cayó en la cuenta y rápidamente se altero
-¿Cómo me pregunta una cosa así?-grito parándose- ¡Es usted mi abogada por amor de Dios! ¿Después de todo lo que le conté se atreve a preguntarme esa barbaridad?
-Elena no hay necesidad de alterarse de esa manera-dijo calmadamente- y además te recuerdo que tú no has sido completamente sincera conmigo.
-Solamente he omitido alguna que otra tontería y nada mas-respondió. Para Olga no era una tontería enterarse que habían tenido un encuentro de agresión con la difunta esposa- ¿está queriendo que confiese hasta lo que no cometí a caso?
-Para nada Elena, yo estoy aquí para liberarte y demostrar tu supuesta inocencia-dijo parándose- ahora si no te importa te dejare un momento sola para que te tranquilices, otra abogada vendrá en unos instantes a hablar contigo.
-Si, como sea-dijo molesta yendo hacia la ventana.
Olga le dio un último vistazo de confusión y salió de la sala, encontrando casi junto a la puerta recostada a Ekaterina.
-Sí que está alterada ¿no?-menciono sonriendo- está actuando como realmente es, no hay duda de eso.
-Quizás debas hablar con ella mañana Ekaterina, la note demasiado incomoda y no sé que podría llegar a decirte a ti.
-De ninguna manera perderé una oportunidad como esta-dijo avanzando hacia la puerta- y para mi es mejor encontrarla en ese estado, terminara confesándolo, lo sé.
-Solamente no te pases de la raya-dijo Olga tomándola del brazo antes de que entrara, Ekaterina la miro sonriendo.
-No prometo nada-soltándose.
-Iré por Iván-dijo- aprovecha tu tiempo.
-Créeme que lo hare-dijo abriendo la puerta y entrando.

Ekaterina observo a Elena junto a la ventana, desde el ángulo que estaba podía observarla que estaba con los ojos cerrados.

-¿Luchando contra el cargo de conciencia?-pregunto sentándose. Elena la observo fijamente, sintiendo su mirada para nada amigable en ella. Reconoció perfectamente con quien estaba a punto de hablar.
-Usted debe ser la abogada Sokolova-dijo apoyándose contra la pared con los brazos cruzados- la amiga de Marina ¿cierto?-lanzando una sonrisa torcida. Ekaterina suspiro pesadamente controlándose.
-Exactamente-respondió- y también soy quien se encargara de quitarte esa mascara falsa de inocencia que te traes y te encerrara como la asesina que eres.
-Bueno suerte con eso-le respondió- no tienen pruebas de nada, en cuanto menos se lo esperen yo saldré libre de culpas de aquí.
-Eso es lo que tú crees-dijo- ¿Por qué no vamos directamente al punto señorita… Katina?-burlonamente- y me dice de una vez como planeaste matar a Marina Volkova.
-Yo no la mate-dijo con convicción- no tuve nada que ver con su muerte.
-Ajá-sin creerle- entonces hablemos algo de tu interés, ¿Por qué no me cuentas algo de Yulia?
-No tengo nada que decir, hemos terminado hace mucho.
-¿Y por qué será que yo no te creo?
-Eso ya es problema tuyo no mío.
-Dime una cosa Elena ¿te molesta que te llame así?-mirándola. Esta negó con la cabeza- bien, ¿hasta a dónde estabas dispuesta a llegar con Yulia?
-No entiendo con exactitud la pregunta.
-Lo siento-respondió- digamos que yo te pregunto a ti ¿hasta dónde hubieras llegado con tal de tener a Yulia a tu lado? Supongo que te habrás sentido muy molestada cuando ella te decía una y otra vez que se divorciaría y nunca lo hacía-sonriendo.
-Si intentas culparme déjame decirte que pierdes el tiempo-enojándose- y en cuanto supe que Yulia no se divorciaría lo nuestro termino. Punto.
-Ustedes nunca terminaron-respondió furiosa- están mintiéndole a todo el mundo pero yo se la verdad ¡se que mientes!
-¿Y tienes pruebas para decir eso?-pregunto soberbia. Ekaterina apretó sus puños sabiendo que no las tenía, pero pronto las conseguiría.
-Las pruebas existen, solamente que ahora no están en mi poder-dijo intentando de causarle algún miedo- pero cuando las obtenga no perderé ni por un segundo mi tiempo para hundirte
-Si no quieres perder el tiempo no se qué haces aquí juzgándome por algo sin tener pruebas de nada. No soy más que un peón victima de la inadaptación de ustedes para encontrar la verdad.
-Conmigo no tienes que jugar el papel de víctima-dijo recostándose- porque inocente es lo que menos eres ¿Qué tan seria quieres que tome tus palabras? Provenientes de una mujer que arruino un matrimonio sin importarle las consecuencias y cuanto daño hacia a su paso.
-Yo no tengo la culpa de que fuera a mí a quien amara-dijo sonriendo- ¿se me meterá presar por eso a caso?
-Se te encarcelará cuando se descubra que fuiste tú la asesina –contesto- y tampoco dudo que hayas sido tú la mente maestra de todo, dime Elena ¿Cómo hiciste para que Yulia volviera contigo de nuevo?
-Yo no volví con ella-dijo.
-¡Mientes!-grito-dime ¿Qué le ofreciste que ya no tuviera? No dudaría que tu fuera una interesada
-¡No soy ninguna interesada!-se altero- yo no tenía más que sentimientos sinceros hacia Yulia.
-Entonces porque no piensas un poco en tu… gran amor-irónica- ¿y confiesas de una vez por todas que tu si tuviste algo que ver con la muerte de Marina? ¿O es que Yulia también está involucrada contigo?
-¡No!-grito desesperada- ¡ninguna de las dos tenemos algo que ver! ¡Deja de insinuar eso!
-¡No te creo!-parándose- ¡Confiesa!
-¡No hay nada que confesar! ¡Se me está culpando injustamente!-Ekaterina quiso lanzar una réplica antes eso pero al puerta se abrió y ella entro Olga acompañada de un hombre.
-Espero no interrumpir-dijo Olga- ¿Ekaterina ya has terminado?-pregunto.
-Evidentemente si ¿no crees?-dijo enojada- yo me retiro, creo que ya tuve la respuesta que buscaba-dijo mirando por última vez a una agitada Elena antes de marcharse.
-Elena, el es el psicólogo Iván Pretov-dijo presentándolo- quiere hacerte algunas pregunta, ¿todo bien con eso?
-Sí, no hay problema-dijo suspirando
-Bien-dijo mirándola- toda tuya-susurro al hombre y se marcho.
-Bueno Elena, como te dijo Olga soy psicólogo y estoy aquí para charla contigo ciertas cosas-menciono amablemente- espero que nos llevemos bien y juntos podamos salir de todo esto de lo que se te culpa y saber finalmente la verdad.
-Yo también espero lo mismo-murmuro para sí misma.

pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:37 pm

Yulia bebe de su humeante taza de café observando el periódico de varios días atrás, la muerte de su esposa es algo que se mantiene en su cabeza día a día. La noticia no da demasiada información ya que nadie aun ha averiguado la causa de muerte de Marina Volkova. Dan solamente la leve sospecha de un robo que ha salido mal, ella sonríe tristemente viendo la fotografía de su esposa sonriéndole a la cámara. Ella recuerda claramente el momento de la toma de esa foto, ya que ha sido ella misma quien estaba frente suyo sacándola.
Da un paseo desolado alrededor de su oficina, no tiene más pacientes hasta dentro de media hora y ya no sabe en que mas entretener su mente. Suspira con cansancio cerrando sus ojos. Si hubiera sido por ella, las cosas no estarían como lo están ahora, todo de cabeza.

Deseaba tanto poder retroceder el tiempo y que las cosas sea diferentes, pero eso era imposible, inevitable era lo que quería hacer. Solamente le quedaba resignarse con su solitario presente y recordar melancólicamente el pasado tan complejo como funesto.


FLASHBACK

Había llegado más temprano de lo normal a su trabajo, últimamente las acciones de su esposa y su temperamento la preocupaban demasiado. Temía que hiciera alguna locura contra ella misma o con la persona que se había convertido en una de sus más grandes preocupaciones en los últimos tiempos.

En la casa ya no se siente la misma sensación acogedora de antes, el ambiente es silencioso y oscuro y Yulia sabe que se debe a la falta de afecto entre ambas. El trato era tan escaso que con suerte su propia esposa a veces le dirigía la palabra, sabía que no podía culparla, ella había sido la que lo había arruinado todo al involucrar a un tercero en una relación ya establecida, pero ya nada podía hacer.
Marina le había entregado varios años de su vida a su lado, apoyándola, queriéndola y estando siempre presente cuando la necesitaba ¿y como se lo había pagado? Engañándola. La culpabilidad era lo que más la dañaba, pero ya era inevitable, el tan solo ver a Lena volvían a renacer esas sensaciones que ya creía perdidas en las gastadas rutinas de su matrimonio.
Lena había llegado como una luz blanca iluminando lo más oscuro de su monótona vida, apareciendo de repente y llevándoselo todo para cubrirlo de calor. Su matrimonio ya hacía tiempo que no daba para más, pero ella, aun sin ya sentir nada, se preocupaba por la que era aun su esposa. Marina se seguía negando rotundamente a darle su libertad, Yulia sospechaba si lo hacía porque realmente la amaba o era simplemente un capricho de su parte, ya que tampoco daba muestras de querer solucionar los problemas de su matrimonio.

Deposito unos papeles en su escritorio y salió en busca de su esposa, ya no estaba siempre en la casa a la espera impaciente de recibirla. Yulia comenzaba a pensar que ella siempre se ocultaba y trataba de evitarla a como diera lugar.
La busco afuera en el patio, en la habitación, en la sala de estar, en la cocina y nada. No había rastros de Marina en ningún lado. La preocupación rápidamente comenzó a crecer dentro de ella y en una última y desesperada búsqueda la encontró en la habitación que últimamente pasaba a solas demasiado tiempo. Se acerco hasta ella observando a Marina escribir rápida y energéticamente, observo claramente las lágrimas impotentes que salían de sus ojos cayendo como cascada de sus mejillas. La veía tan concentrada que su esposa no se había dado cuenta de su presencia en la habitación.
Quiso esperar paciente unos momentos más para ver si notaba su presencia, pero su esposaba parecía estar claramente sumergida en otro mundo en la que el principal interés era aquello que estaba escribiendo.

Fue hasta posicionarse frente a la mesa y no fue hasta que Marina parecía haber terminado aquello para finalmente estar en este mundo. Yulia con las manos en los bolsillos se inclino un poco para ver aquel papel donde había antas palabras que habían sido derramadas por las gotas saladas provenientes de sus ojos.

-¿Qué haces?-pregunto delicadamente. Marina dio un salto del susto y automáticamente se llevo la hoja a su pecho a modo de protección. La rubia la miraba como si tuviera frente a ella a alguien desconocido, y Yulia no pudo reprimir el dolor y disgusto que esa mirada le provoco.
Justo cuando ella estaba a punto de repetir la pregunta pensando que no la había escuchado su esposa la sorprendió una vez más hablando tan brevemente como siempre.
-No te interesa-respondió escuetamente. Doblo la hoja y la depositó dentro de un sobre, de la manera más lenta que sus manos temblorosas se lo permitían- nada que tenga que ver conmigo te interesa-murmuro mas para sí misma. Pero Yulia escucho perfectamente aquello.
-Te equivocas Marina-respondió sintiendo el dolor en su pecho- si no me importaras no te estaría preguntando ¿no crees? Si no me importaras no estaría aquí contigo, a tu lado- dijo queriendo acercarse a ella. La rubia atenta a sus movimientos, se levanto bruscamente de su asiento y con una mirada severa que provoco que Yulia detuviera su acción.
-Ni lo intentes-dijo aclarando que ya no quería mas cercanía- no te quiero cerca de mi Yulia, no quiero escucharte y tampoco quiero estar cerca de ti-avanzando hacia la puerta.
-¿Qué sucedió Marina?-pregunto mirando a la nada- ¿A dónde se ha ido todo el respeto, el cariño y el amor?-apretando sus puños. Marina se detuvo frente a la puerta antes de salir, las rebeldes lagrimas comenzaron a salir nuevamente y ella ya no se preocupo de mostrarse así frente a su esposa, de todas maneras ella sabía que ya ni le interesaba lo que le pasara o dejara de pasarle.
-Eso mismo te pregunto yo a ti Yulia-respondió lo mejor que pudo, luchando contra el nudo en su garganta- eso es lo que me pregunto día a día.
-¿Entonces por qué nos seguimos haciendo esto?-girándose- ¿Por qué sigues amarrándome a esto que ya no tiene sentido? Marina cada una puede tomar un rumbo diferente y…
-¡Eso si que no!-la interrumpió furiosa- Quieres la libertad ¡¿verdad?! ¡¿Quieres tener tu vida dichosa y tranquila con esa ramera?!-grito histérica. Yulia ya no podía seguir soportando los continuos insultos hacia Lena y a veces, hacia ella misma.
-Marina, el vocabulario…
-¡Y encima tienes la osadía de defenderla!-bramo- ¡Ya te lo he dicho mil veces Yulia y te lo repetiré una vez más!-señalándola- ¡No pienso darte el divorcio! ¡Fue conmigo con quien te casaste y juraste ante Dios eso!
-Pero yo…
-¡Y no te dejare libre!-volvió a interrumpirla- ¡¿Me escuchaste?! ¡Te pudrirás conmigo Yulia!-dijo abriendo la puerta- Hasta que la muerte nos separe ¡¿Me oíste?! ¡Hasta que la muerte nos separe!-grito dando un portazo.

Y Yulia solamente pudo cerrar sus ojos y asentir con la cabeza casi pesadamente.

-Entonces que así sea-

Marina salió acalorada ante aquel desahogo, estaba firme con su decisión y así se iba a mantener hasta las últimas consecuencias. Busco su auto y arrojo el sobre cerrado junto a la cámara que estaba en el asiento del copiloto.
Yulia solamente fingía mostrarse preocupada con ella, cuando solamente le exigía el divorcio. Ella sonrió con desgana y se adentro a una velocidad elevada por las calles. Su esposa estaba insistente con el tema, apenas ahora comenzaba a aceptar que Yulia estaba con otra persona además de con ella, ya no importaba desde hace cuando, ya no le importaba que le hubiera mentido diciendo que termino cuando descubrió que aquello jamás fue cierto. Ahora solamente tenía como único objetivo hundirla junto a ella al condenado pozo en el que se adentraba cada vez más. Con la entrometida zorra con la que la engañaba ya vería que haría después, ahora solamente quería que se decidiera de una buena vez en darle una respuesta a sus cartas para ver su reacción y saber de qué manera actuar.

Detuvo el auto frente a la casa de su amiga, tomando la cámara con sus pensamientos completamente decididos en poder darle, al menos, una pequeña enderezada a su caótica y desconcertante vida.
Ekaterina abrió la puerta en su segundo llamada y no dudo en arrojarse a sus brazos cuando vio su rostro el reflejo de una preocupación sincera que no veía hace tanto.

-No hare la estúpida pregunta de si estás bien-dijo acariciándole los cabellos- vamos adentro-dijo sin despegar el abrazo de su amiga para ir juntas al sofá- supongo que estas aquí porque finalmente has tomado una decisión ¿cierto?-pregunto tranquilamente. Marina asentía a la vez que se limpiaba sus lágrimas y se separaba de aquel abrazo.
-Tienes razón- pudo articular entre los espasmos.
-Oh Marina-dijo acariciando sus cabellos- no sabes lo feliz que me haces saber que finalmente te separaras de aquella buena para nada que no hace más que hacerte daño-dijo mirándola con compasión.
-Yo no he dicho eso Ekaterina-mirándola con desconcierto- no te precipites con los hechos-mirándola como si nada.
-¿Qué?-pregunto confundida- peor yo pensé que…
-Ya te dije que no pienso darle el divorcio-dijo mostrando su palma- ¡nunca!-asevero- ella la pasara tan mal como yo.
-Pero Marina-acercándose a ella- ¿Es que tu no entiendes que por más que tu no le des el divorcio ella seguirá haciéndolo?-pregunto. No quería ser cruel, pero tenía que abrirle los ojos de una vez a su amiga- ella lo hizo durante todo este tiempo, que no le quieras dar el divorcio no evitara nada.
-Lo sé-contesto tristemente- pero al menos me hace sentir que tengo al menos un poco de poder en todo eso-mirando distraídamente su cámara. La abogada solamente pudo negar lentamente con la cabeza.
-Múdate a otro sitio Marina-propuso de repente logrando captar su atención- si quieres puedo irme contigo, no le des le divorcio si eso es lo que quieres, pero aléjate de lo que te hace mal. Mírate nada mas como estas, esto no es nada de lo que yo conocía.
-Es que ella me destruyo Ekaterina-tocando su pecho- le entregue todo de mi y ella se encargo de destruirlo todo. Con tan solo imaginarme las veces que me engaño, con cuantas, pensar que se burla de mi…-rompiendo en llanto.
-Entonces vámonos de aquí-volvió a insistir abrazándola.
-No hare eso-dijo levantándose- quiero hundirla. A las dos-aclaro- es por eso que sigo esperando que me conteste para saber qué debo hacer.
-¿Qué te conteste? ¿Quién debe contestarte Marina?-quiso saber.
-La perra Ekaterina ¿Quién más?-mirándola- he estado enviándole cartas y ni siquiera me ha respondido una ¿puedes creerlo?
-¿Qué hiciste qué?-parándose- Marina ¿la amenazaste?-quiso saber.
-Más o menos-respondió dudosa.
-Pero no… ¡Oh no puedo creerlo!-agarrando su cabeza- ¿Es que no te das cuenta? ¡Ella puede usar eso en tu contra Marina! Si quiere puede presentar cargo de acoso
-Pues que tenga mucho cuidado si lo va a hacer-respondió enojada- tengo pruebas para hundir a mi esposa, y si esa se atreve a querer aparentar ser una mosquita muerta se las verá conmigo.
-Está bien-contesto queriendo relajarse- ¿Qué es lo que quieres hacer Marina?
-Primero hundir a Yulia- respondió- le quitare todo con estas pruebas-dijo dándole la cámara. Ekaterina comenzó a ver las fotografías con una muy buena captura viendo a Yulia entrando a un hotel, posteriormente a su amante y luego a ambas salir sonrientes- ¿Y?-quiso saber Marina ante su silencio.
-Estas son unas muy buenas pruebas-dijo haciendo sonreír a Marina- pero esto no nos dirá mucho si ellas lo niegan.
-¿Qué quieres decir?-pregunto seria- Ekaterina son pruebas suficientes, mira-quitándole la cámara para pasar nuevamente las fotos- sus rostros se ven perfectamente, se ve el nombre del hotel, todo-contesto desesperada.
-Pero pueden decir que eso sucedió hace mucho o en cualquier época Marina- contesto sentándose- incluso pueden decir que son fotografías de antes de conocerte-mirándola.
-¡No puede hacer eso!-grito.
-Pueden-afirmando con la cabeza- solamente has olvidado un detalle bastante importante por lo que veo.
-¿Cuál?-sentándose a su lado.
-Las fechas de las fotografías-mirándolas- si tuvieras eso en tus manos podríamos culparla por lo que te ha hecho, ¿tú crees… crees poder volver a sacarles más?-pregunto.
-Quizás-dudosa- no ha sido fácil la primera vez, no sé si correré con la misma suerte de nuevo.
-Lo comprendo, pero es un riesgo que hay que tomar-contesto- solo que esta vez no debes olvidar poner la fecha en las fotos. Luego de que las obtengas veremos de qué manera empezar con nuestro plan.
-Está bien-contesto.
-Y Marina-mirándola- debes abstenerte de seguir mandándole cartas ¿entendido?
-Pero yo…-quiso protestar.
-Tienes que hacerlo quieras o no-la interrumpió- si quieres que las cosas marchen bien haz lo que te digo ¿entendido?
-Bien-suspiro- confiare en ti.
-Mejor así-tocando su mano- veras que todo marchara bien.
-Gracias Ekaterina-dijo abrazándola emocionada- muchas gracias por hacer esto por mi y apoyarme en esta situación.
-Lo hago porque eres mi amiga Marina-acariciando su espalda- veras que haremos justicia, solo dame tiempo y lo veras.

FIN FLASHBACK.

Yulia comienza a dar un paseo en los largos pasillos del hospital, el pasado sigue pisando sus talones y los recuerdos son cada vez más frescos y persistentes en su mente. Estaba tan sumergida pensando en su vida, que no predijo el tacto de alguien su brazo, lo que ocasionó que se asustara increíblemente.

-Lo siento, no quería asustarse-se disculpo un hombre rubio con una bata blanca igual a la de ella.
-No te preocupes Vladimir-contesto tranquilamente- venia demasiado distraída creo-dijo queriendo sonreír.
-Sí, lo he notado-dijo dándole juguetonamente un golpe de puño en su brazo- ¿estás en tu descanso?-pregunto.
-Sí, pero no falta mucho para que termine-mirando su reloj.
-Entonces ¿no te importaría acompañarme a ver a un paciente?-propuso
-No, claro que no-acepto Yulia. Cualquier cosa con tal de no seguir pensando.
Yulia lo acompaño a una habitación donde su colega se encargaba de una niña a la que habían operado recientemente de apéndice. Y como su cuerpo estaba curándose correctamente, no tardaron demasiado en retirarse de ahí y seguir con las vueltas rutinarias.
-Por cierto ¿ya te has enterado lo del paciente de la 522?-pregunto.
-No-contesto mirándolo- ¿es el que está en coma?-pregunto. Vladimir asintió con la cabeza.
-Pero no seguirá así dentro de muy poco-mirando su reloj.
-¿Qué quieres decir?
-La familia finalmente ha desistido de que algún día despierte-explico- ya ha venido hace unos días a dar el sí para que lo desconecten.
-Vaya-logro murmurar Yulia.
-Sucederá dentro de unos minutos-dijo- ¿quieres acompañarme? Tengo que controlar un par de cosas.
-Seguro-contesto.

Juntos se dirigieron hacia la habitación y Yulia decidió esperar afuera por prudencia. Luego de unos largos minutos no vio más que a unas cuantas personas salir destrozadas de ahí, supuso que eran la familia del reciente fallecido. La escena era totalmente perturbadora y triste. Se sentía incomoda, estaba a punto de irse de ahí cuando una desconsolada mujer se arrojo a sus brazos sin importar conocerla en absoluto. Yulia comprendió el dolor de la pérdida de un ser querido y se limito a consolarla en silencio.


-Todavía no puedo creer lo dura que son a veces las decisiones que uno toma en la vida- dijo un hombre hablando a su derecha. Yulia lo miro interesada por su comentario, a la vez que se impresionaba por sus ojos demasiado rojos y la tristeza que estos contenían. La mujer no hizo más que sollozar aun más ruidosamente en su pecho, Yulia supuso que quizás sean los padres- por más que quiera convencerme a mí mismo de lo contrario, pero no puedo evitar preguntar si la decisión hubiera sido otra el quizás algún día despertaría.
-Pero debe comprender que…
-Sé lo que me dirás niña-dijo interrumpiéndola- conozco las respuestas de cada doctor aquí y no creo que la tuya sea la excepción-dijo sonriendo tristemente- me dirás que aquello no era vida, que estar postrado en una cama sin tener una menor idea de lo que sucede alrededor no es vivir, pero yo no puedo evitar sentir culpabilidad por esto-dijo dolidamente- a veces, por más veces que pienses y por mas premeditada que sea la decisión, sabes muy en el fondo que no es lo correcto, que no ha sido lo mejor y que ya no hay vuelta atrás-dijo mirándola.
Yulia había escuchado atentamente cada palabra analizándola, observo distraídamente la pared blanca frente ella escuchando el llanto de la mujer de fondo. Ella recordó claramente el momento en su vida en el que había tomado una decisión que cambiaria el curso de su vida, el día que finalmente había tomado la decisión definitiva.

FLASHBACK

El silencio no hacía más que incomodar aun más la situación, luego de aquella discusión con Marina, Yulia se había tomado varios días para pensar su situación. Y todo iba a la conclusión de que su vida se venía a pique, su engañada esposa estaba firme con la decisión de no querer darle el divorcio y Lena, Lena estaba presionándola cada día más para que eso se concretara.
Estaba sumamente cansada de la misma situación, se había tomado casi una semana de no ver a la pelirroja para aclarar las cosas, hacia bastante que no se encontraban en el departamento, pero cuando Yulia la cito, sabía que ya era hora de poner las cartas sobre la mesa.

-¿Siempre será así Yulia?- pregunto dolida Lena mirándola- ¿siempre que las cosas se te dificulten a ti, seré yo con quien te desquites?
-Lena tu sabes que no es así- respondió cansada- no sabes lo difícil que es para mí convivir con alguien que me odia, y no la culpo.
-¿Sientes ahora culpabilidad?-pregunto- ahora que finalmente te has decidido de una buena vez que no es a ella a quien amas, que te has dado cuenta que su relación ya no iba para mas ¿te acobardas?
-Solo dame tiempo ¿sí?-pidió- ella ya no es la misma, a veces esta como ida y…
-¡Tiempo!-grito interrumpiéndola- Tiempo es lo que te he dado durante todo este tiempo Yulia, pero mi paciencia no es infinita.
-Entonces no creo que esto dure demasiado-contesto- esto no empezó de una buena manera Lena y no creo que termine bien.
-¡¿Me terminas de nuevo?!-las lagrimas comenzaron a salir- ¡Que injusta eres!-grito- ¡Claro, me usaste cuanto quisiste y ahora me deshechas como si nada!-Lena se fue hasta la mesa más cercana y comenzó a tirar todo, floreros, sillas, adornos, todo iba a parar al suelo hecho pedazos.
-¡Elena basta!-quiso detenerla.
-¡Suéltame!-dijo apartándose- ¡Maldita cobarde! ¡Quiero que te vayas! ¡Si ya ha terminado esto para ti quiero que te vayas de mi vida!-dijo llorando- ¡Deja de lastimarme Yulia!
-¿Lastimarte?-pregunto- ¡No te estoy lastimando! ¡Estoy tomando la mejor opción para las dos, las cosas están difíciles!
-¿Y qué es lo mejor aquí Yulia? ¿Para ti o para mí? Siempre tengo que esperar paciente un poco de tu atención, estar a escondidas cuidando que nadie me vea, estar frente a ti y fingir que nada sucede.
-¿Y piensas que para mí no es difícil?-dijo con un nudo en la garganta- simplemente quiero hacer mi vida Lena, Marina dificulta todo, me odia con toda razón, tengo que soportar constantemente sus insultos, y cuando quiero estar contigo con un poco de paz vengo aquí… vengo aquí y es lo mismo.
-No me compares con ella Yulia-dijo dolida- tu sabes que no soy ella.
-Pero me hacen sentir igual Lena-dijo- ella ya te conoce, ya te lastimo una vez y no quiero pensar de lo que puede ser capaz. No quiero que vuelva a suceder, no sé qué haría si te llega a lastimar.
-Y deshaciéndote de mí es lo mejor ¿no?-dijo- Yulia separadas no podremos solucionar esto.
-Pero juntas no estamos llegando a ningún lado Lena
-¡Porque no abres de una vez los ojos!-grito- Yulia te está manipulando, ella no te quiere dar el divorcio para retener a su lado sin importarle lo que tu sientas, y estas con ella ¿Por qué la sigues lastimando? ¿Y quien dice que no puede estar planeando algo en contra tuya? ¿O en contra mía?
-¡Y es por eso que hago esto!-girándose- Lo siento Lena, me duele tanto hacer esto, pero ya no puedo seguir así.
-¡No!-grito alcanzándola. Yulia había abierto la puerta cuando Lena la abrazo por detrás reteniéndola- Por favor no vuelvas a dejarme, por favor, no lo hagas-dijo llorando en su hombro.
-Es que ya no puedo más Lena-dijo dejando salir sus lagrimas- esta situación ha llegado a su límite y yo no hago más que lastimar y herirte a ti es lo que más odio.
-Dejándome así me lastimas aun mas-dijo girándola para que la mire- Yulia te amo-tocando con ambas manos su rostro- ¿tú me amas?
-Con toda mi alma-contesto mirándola.
-Entonces enfrentemos esto juntas ¿sí?-secando sus lágrimas- veras que juntas lo lograremos. Ahora, ahora quiero que me contestes-dijo mirándola- ¿haremos eso? ¿Buscaremos esa solución?-pregunto. Yulia miro el suelo pensando en lo que había hablado hace días atrás, Lena comenzaba a inquietarse ante su silencio, pensando que volvería a arrepentirse y finalmente la dejara para siempre- Amor…-dijo llamando su atención.
-Está bien Lena-contesto finalmente- solucionemos todo este asunto así puedo vivir feliz junto a la mujer que amo-acariciando su rostro. Lena le regalo una sonrisa y después se acerco hasta ella para besarla, sellando de aquella manera el amor mutuo entre las dos y el nuevo comienzo que tendrían.

pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:41 pm

Lena estaba sentada en su cama con la vista fija en la pared, solamente el ruido de los barrotes la saca de sus pensamientos. Gira su cabeza en dirección hacia la izquierda y ve a un oficial parado.

-Tiene visita señorita Katina-anuncia. Es escoltada por el guardia que la lleva hasta una sala, sus ojos se abren grandes de la impresión al ver a la persona que está sentada seria observándola.
-¡Mama!-grita en dirección a ella. Elena esperaba unas palabras de aliento, un abrazo caluroso de su progenitora que tanto necesitaba, pero cuando estuvo a la distancia apropiada, lo único que recibió fue una bofetada su parte. El sonido de la palma impactando en su mejilla hizo eco en la sala. Lena la miro con lagrimas en los ojos buscando una explicación- ¿Por qué me pegas?-pregunto tocando su mejilla con lágrimas en los ojos.
-Y todavía lo preguntas-dice duramente- ¡mira nada mas a donde te ha llevado esa mujer!-dijo- mi única hija tras las rejas.
-Mama yo…
-¡Mama, nada!-la interrumpió- Espero que al menos no hayas cometido una locura y no tengas nada que ver con la muerte de esa mujer Elena
-No mama… yo no tuve que ver con eso-contesto mirándola fijamente.
-Menos mal -contesto Inessa- entonces ni bien comprueben tu inocencia quiero que vengas a vivir conmigo a San Petersburgo-Lena abrió grande los ojos antes eso- y no me mires así, finalmente he aceptado tu… estilo de vida, me ha costado sí, pero finalmente lo acepto. Puedes estar con quien quieras allá, pero será bajo mi supervisión.
-Pero es que yo…
-¡No hay peros Lena!-la interrumpió- tu nombre ya ha sido manchado, no tendré a una hija que la señalen con el dedo-dijo levantándose- así que ya sabes-y se marcho.

Lena fue nuevamente escoltada hacia su celda, su madre no había ido a visitarla porque estuviera preocupada por ella, sino que solamente fue para quitarse la duda si ella había tenido algo que ver con la muerte de Marina, y eso le dolía enormemente. Sabía que había perdido su confianza cuando se había marchado dejándola sola sin más, completamente cegada por el amor, pero tampoco era para que se mereciera aquel tipo de tratos, ni siquiera le había dado un abrazo de despedida, ni una mirada cálida, nada.
Dina no se había aparecido por la celda, así que a la hora del almuerzo fue a sentarse como siempre en la misma mesa solitaria. Observaba su comida pensando en rayos haría con su vida una vez que estuviera libre. ¿Volver a empezar como le había dicho su madre? ¿O volver a intentar a recuperar ese amor que tantas cosas le había hecho pasar?

-¿Qué tienes?-dijo de repente Dina apareciendo frente a ella. Dejo la bandeja en la mesa y la observo jugar con su comida.
-Mi mama vino a visitarme-comento Lena distraídamente.
-¿En serio Lena?-con alegría- eso es bueno amiga-tomando sus manos sobre la mesa.
-Ojala lo fuera Dina-mirando hacia otro lado- ella no ha venido más que para quitarse la duda de si su hija era una asesina o no
-Oh cielos-murmuro sorprendida.
-Si-contesto- me propuso, o más bien me obligo a irme a vivir de nuevo con ella en cuanto salgas.
-Lena-dijo sorprendida- ¿Y qué piensas hacer?
-Sinceramente no lo sé-dijo suspirando
-¿Y qué paso con tu amor Lena?-quiso saber- ese brillo en tus ojos que vi cuando me hablabas de Yulia, tu dijiste que posiblemente seguías sintiendo cosas por ella ¿no pensaste en eso?
-Eso es lo que más me hace dudar Dina-contesto- pero ¿y si no quiere saber de mi?
-A eso no lo sabrás hasta que lo intentes Lena-dijo- ¡debes luchar!
-¡No es fácil!-dijo levantándose- ¡después de todo lo que sucedió yo no puedo olvidarlo como si nada e ir a buscarla!
-Pero tu…
-Lo siento-dijo- necesito pensar-dijo dándose la vuelta sin mirar. Sintió el impacto de otro cuerpo más grande y duro que el de ella, Lena cerro sus ojos con temor al saber lo que eso significaba. El silencio en ese gran comedor se hizo presente, incomodándola y aumentando aun más su temor.

Observo el suelo y vio la bandeja de comida desparramada y con la mayor lentitud que pudo, guio su cabeza hacia arriba, encontrando un rostro para nada amigable.

-Creí que ya te había advertido princesita-dijo acercándose peligrosamente- pero ahora no me molestara para nada enseñarte las reglas aquí.

* * * * * *

Olga estaba en su casa mirando atentamente las hojas de otros casos, hace poco se había comunicado con el psicólogo que había hablado con Lena y estaba ansiosa por escuchar que era lo que tenía que decirle. Ekaterina también le había hecho saber su curiosidad, pero no le diría nada hasta llegar a una conclusión, su colega estaba claramente obsesionada con meter a la cárcel a su cliente, y Olga estaba demasiado cansada de todo.
Hasta el momento la policía no había encontrado alguna prueba que culpara a Lena, ella estaba medio convencida de que quizás si habían terminado su relación con Yulia antes de que todo esto sucediera. Observo el expediente de la autopsia y Marina no tenía más que dos puñaladas y un golpe en la cabeza que pudo haber sido la causa de la muerte, ya que si no fuera por eso, quizás hubiera muerto por desangrado.
Basándose en la experiencia en los casos de este tipo, Olga dudaba que esa muerte hubiera sido planeada. Marina Volkova había caído desde un segundo piso, estrellándose en la mesa de la sala de estar de la planta baja. Su cuerpo no tenía más heridas y ni tampoco mostraba algún tipo de estrangulamiento ni que hubiera sido forzada de alguna manera, quizás había sido un intento de robo o quizás Yulia si tenía un historial y aquello no había sido más que alguna venganza, Olga no descartaba aun el hecho de que quizás Yulia si tenía más amantes a parte de Lena.

Sus ojos comenzaron a pesarle por el cansancio y sueño, estaba a punto de dejarse vencer cuando escucho el teléfono sonar. Escucho claramente como su esposo respondió y luego las pisadas acercándose hacia su despacho.

-Cariño-dijo el entrando- es para ti-dijo alcanzándole el teléfono.
-Gracias-dijo dándole una sonrisa cansada- diga-dijo Olga acomodándose mejor y aclarando su garganta, su esposo no perdió el detalle de cómo Olga abría grande los ojos sorprendida-¿Qué?-casi grito- ¡Dios, no puede ser!-se paro- ¿en el hospital? Si enseguida iré, no me tardare-dijo cortando.
-¿Todo bien?-quiso saber.
-En realidad…no-dijo buscando su abrigo- debo ir al hospital ahora mismo, sucedió algo con un cliente-dijo murmurando más cosas para no oía mas nada ya que Olga se marchaba rápidamente por las escaleras.

Condujo como una loca para llegar rápidamente al hospital, aunque la habían querido tranquilizar cuando el informaron por teléfono que no había sido nada grave, ella no podía evitar preocuparse. Estaciono de manera errónea el auto, pero en ese momento era lo que menos le importaba. Fue directamente hacia la habitación donde le habían indicado y la escena la perturbo, por más que ella se había ido preparando mentalmente durante todo el camino.

-Dios Elena-murmuro yendo hasta el lado de su cama. La pelirroja tenía un corte en su ceja, la cara hinchada y algunos golpes que seguramente se volverían moretones dentro de nada-
-Abogada Ivanova- dijo con dificultad.
-Tranquila, no te esfuerces demasiado- dijo mirando atentamente los golpes en su rostro-¿Qué te sucedió Elena?
-Supongo… supongo que me han recordado las reglas-dijo sonriendo con dolor. Olga en ese momento observo el leve corte en su labio.
-Cielos, tu no encajas en ese lugar. No tienes nada que hacer ahí-dijo sujetando su mano conmovida. Olga comenzaba a convencerse de la injusticia que estaban cometiendo con aquella mujer- Te sacare de ahí Lena, tú no tienes porque soportar esto-Lena al escuchar eso dejo caer algunas lagrimas productos de todos los sentimientos que afloraban en ella, Olga quería abrazarla para apaciguar al menos un poco el dolor que veía en esos ojos, que no eran solamente por el daño físico que tenía.
-Gracias Olga-contesto Lena apretando su mano con fuerzas.
-No tienes nada que agradecer Lena, es mi trabajo-dijo ahora más segura que nunca.

A la mañana siguiente Olga había sido una de las primeras en asistir al bufet, había discutido tanto con el fiscal Romanov que finalmente y más que nada por cansancio había logrado reducir la fianza, haciéndola más accesible y darle la libertad a Elena hasta que se comprobara su inocencia, ya que había tenido buenos argumentos a la hora de dejarla libre, ni siquiera tenían pruebas y la tenia encerrada, además la golpiza que había recibido, aunque sonara cruel, había venido de maravilla. No había mal que por bien no venga y ella se marcho con una sonrisa ante su pequeña victoria.

Observo el reloj por quinta vez y noto que no faltaba mucho para que Iván fuera a su oficina a informarle acerca de su cliente. Escucho el sonido de la puerta, y así como lo predijo, era el psicólogo que llegaba para la tan ansiada charla.

-Iván, que puntual-dijo sonriendo al saludarlo.
-Pues ya me conoces Olga-sonrió con orgullo mientras se sentaba.
-¿Y bien? ¿Qué tienes para mí?-dijo con impaciencia.
-Veo que alguien está desesperada por saber-sacando su carpeta y clocándose los lentes-bien Olga, te comentare antes que nada que tu clienta ha sido todo un caso.
-¿A qué te refieres?
-Se me ha sido un poco difícil poder analizarla, ella estaba algo alterada cuando fui a visitarla aquella tarde.
-Sí, supongo que no fue buena idea que Ekaterina conversara con ella-dijo removiéndose incomoda.
-Quizás-contesto- ella se comportaba de manera normal en algunas ocasiones, era una persona normal así como tú o yo. Pero he notado que se altera fácilmente con algunos temas, mas cuando hablaba acerca de…-dijo buscando en sus papeles- Yulia Volkova.
-Su amante-aclaro Olga. Iván asintió.
-Exacto, si tocaba el tema de que ella tenía algo que ver con la muerte de su esposa, ella la defendía y se exaltaba con facilidad. Sinceramente eso puedo tomarlo como un impulso, creo que cualquier podría reaccionar de la misma manera estando en su lugar, después de todo ha sido una persona querida para ella y es normal que uno defienda.
-¿Ella no te ha dicho nada acerca de Marina?-quiso saber Olga.
-Le he preguntando algunas cosas, pero ha sido poco y nada de lo que me dijo. Según el informe que me diste, se que ella la ha golpeado una vez.
-Sí, Marina presento cargos por eso-contesto- ¿Tú crees que ella haya sido capaz de mas, Iván?
-Honestamente Olga-quitándose los lentes- puedo pensar que si-el corazón de Olga se altero- pero también que no-termino por decir.
-¿Qué quieres decir?
-Lena puede presentar las típicas características de las personas violentas, como te había dicho antes, se altera con facilidad con ciertos tipos de temas, pero eso también le puede suceder a cualquiera. Lo que sí puedo decirte, es que con la forma en la que me ha narrado algunas cosas de Yulia siento que ella aun sienta algo por ella.
-Yo también lo creí-dijo Olga asintiendo, los interrogatorios y las constantes sonrisas de la pelirroja no había pasado desapercibidas para ella.
-Pero no hay pruebas de que ellas se seguían frecuentando, así que no puedo decirte con exactitud si ella tuvo algo que ver-dijo levantándose- pero solamente te diré Olga que a veces uno por amor puede hacer lo que sea con tal de no perder a la persona amada.
-Tu piscología me confunde más Iván.
-No hablo como psicólogo Olga, sino como persona-contesto- ya te he explicado lo que yo pienso, pero aquí tienes mi trabajo hecho-dijo depositando las carpetas del informe en su escritorio-tú sabrás que hacer.
-Gracias Iván.
-De nada-y se marcho.

Después de esperar unos días para recuperación de Elena, Olga le dio la maravillosa noticia de su libertad condicional, el brillo de felicidad y el entusiasmo con el que la había abrazado había valido la pena cada pelea que había tenido para lograrlo. Olga tenía que ir a recogerla ese día a prisión, ya que Elena quería ir por sus pertenencias.
La puerta frente a ella se abrió y salió una sonriente Lena, aun tenía uno que otro moretón en el rostro, pero por lo demás estaba bien. Al menos los guardias habían alcanzado detener a tiempo aquella pelea antes de que las cosas se complicaran aun más.

-Gracias por esto Olga-repitió Lena una vez que habían salido y ella sintió el cálido sol en su rostro- no sabría de que manera pagártelo.
-Me bastara con que tengas un buen comportamiento Lena-dijo abriéndole la puerta del auto para que entrara.
-Créeme que así será.-contesto alegre.

Olga llevo a la pelirroja a su casa, con la promesa de que mañana iría por ella para elegir a sus testigos. Lena después de tantos días pudo dormir tranquilamente en la comodidad de su hogar. Mañana llamaría a sus amigos que seguramente estarían de acuerdo en declarar que ella estaba con ellos la noche del asesinato de Marina Volkova.


A la mañana siguiente ella se levanto temprano, acababa de terminar de darse una ducha cuando escucho el sonido de la puerta. Se coloco una bata sobre ella y fue a atender, y grande fue su sorpresa al ver a su ex compañera frente a ella sonriendo.

-¡Dina!-exclamo sorprendida- que sorpresa-dijo abrazándola.
-Lo sé-respondió correspondiendo el abrazo- quería dártela.
-Y me has sorprendido-mirándola- ¿Cómo es que sabias donde vivo?
-Sí que eres olvidadiza pelirroja-riendo- tu me diste tu dirección, creo que el amor te tiene mal.
-Deja de decir tonterías y pasa-dijo invitándola- ¿hace cuanto que has salido?
-Te será chistoso, pero eso fue hace apenas unas horas-dijo mirando su reloj- no tenía muchas opciones a donde ir así que me dije que visitarte un rato no estaría mal-mirando la casa.
-Pues qué bien Dina-contesto- estaba justo a punto de cambiarme, mi abogada quiere que se escojan los testigos en la audiencia de hoy.
-¿Yulia estará?-pregunto sentándose.
-La verdad no tengo idea-contesto cambiando su cara.
-Te ayudare a verte bonita para ella-dijo parándose- después de todo ¿seguirás con tu plan de reconquistar?
-Creo que si-sonriendo.
-¡Bien!-grito entusiasmada. Y así parte de la mañana se la pasaron escogiendo ropa en la que suponía que a Yulia le gustaría. Olga había pasado por ella y habían quedado con Dina de ir a almorzar todas juntas para debatir algunas cosas.
Cuando habían entrado al gran salón, Lena no había perdido el tiempo en mirar en todas las direcciones buscando a la pelinegra que aun era dueña de su corazón.
-Yulia no ha venido-murmuro.
-Disculpa ¿Qué?-dijo Olga sentada a su lado. Lena se inclino un poco más cerca de su oreja para que la escuchara mejor.
-Que Yulia no ha venido-repitió. Olga se alejo de ella sorprendida por el comentario
-Claro que no-respondió- de todas formas no tendría porque interesarte Elena, tu sabes que si alguien de aquí te ve junto a ella todas tus declaraciones de su ruptura se irán por el caño ¿queda claro?
-Entendido-dijo acomodándose en su asiento.

Y parte de la mañana la usaron para conseguir a los testigos de Elena, quienes no habían tenido ningún problema en asistir para ayudar a su amiga. La pelirroja se notaba claramente enfadada, pero Olga no quería imaginarse porque. Esperaba que todos sus esfuerzos no sean en vano, ya que había luchado duro para que ella por una tontería pierda su libertad.

Cuando finalmente habían terminado las dos se fueron al restaurante donde Dina las estaba esperando ya en una mesa. Lena la presento como su ex compañera de celda y Olga se alegro de que al menos haya hecho una amiga y no estuviera tan sola.

-¿Y qué tal todo?-pregunto amablemente Dina.
-Ha salido bien-contesto Lena con una mueca, su amiga interpreto bien aquella cara.
-¿Yulia no ha ido?-quiso saber.
-No-respondió Lena- todo nuestro esfuerzo ha sido en vano.
-Oye no te preocupes-dijo tomándola de la mano- ya tendrás otra oportunidad-dijo para consolarla. Lena le dio una sonrisa esperanzada, Olga estaba escuchando todo con la boca abierta sin poder creerlo ¿Lena estaba interesada nuevamente en Yulia después de todo lo que estaba pasando?- discúlpenme un momento, pero iré al baño-dijo Dina parándose para después marcharse. Olga no iba a perder la oportunidad de poder regañarla ahora con más comodidad
-¿Elena como esta eso de que te has arreglado para Yulia?-pregunto ceñuda- ¿Es que a caso no te dije de los problemas que podrían venirse para ti si las ven juntas o teniendo algún tipo de interacción?-pregunto enojada.
-Lo siento-mirando la mesa- es que no puedo evitarlo Olga, no sé qué sucederá el día que la vea en el juicio, por favor no te enfades conmigo, prometo que no me acercare ni intentare nada.
-Pues entonces deberías retener esos impulsos-aconsejó- ¿Quieres que te culpen por algo que no cometiste?
-No-respondió tristemente. Olga vio venir a Dina, así que decidió terminar con eso de una vez.
-Lena-dijo logrando que esta la mirara- nada de ver a Yulia-asevero una vez más antes de que Dina pudiera escuchar su conversación.

pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:48 pm

El almuerzo después de eso había estado bastante silencioso, Dina había querido traer a colación el tema irrelevante en el caso y Lena había sabido estratégicamente desviar eso. Olga solamente tuvo que darle una severa mirada para que ella entendiera que había sido suficiente.
Cada una se había entretenido en la comida que tenían en frente, y la abogada había hablado profesionalmente acerca del juicio que se aproximaría y como pronto ella seria libre y fuera de culpas. La pelirroja no se había cansado de darles las gracias una y otra vez, ella no iba a ser ninguna desagradecida después de todo lo que estaban haciendo por ella, que su propia abogada confiara y ahora tener una amiga que la apoyara, había sido de gran ayuda para su autoestima. Una vez que todas acabaron con su almuerzo, Olga se había encargado de llevar a Elena a su hogar para recogerla al día siguiente para seguir con la búsqueda de testigos.

-Ese vestido realmente luce fabuloso en ti Lena-le dijo Dina viéndola modelar frente a su gran espejo- si Yulia te viera, no dudo que se dejara la baba por ti-bromeo.
-¿Tú crees?-pregunto dudosa- conociendo a Yulia, quizás al más corto de aquí sea más de su agrado-admitió. Dina solamente levanto sus hombros
-Si tú piensas que quizás no funcione para que se vuelva a fijar en ti, tal vez si deberías cambiártelo por otro-aconsejo. Lena asintió y fue en busca de más ropa en su armario.

Se habían pasado gran parte de la mañana escogiendo la ropa adecuada, Lena había modelado para su amiga toda clase de vestidos y trajes que tenía a su disposición, basándose en los gustos que recordaba de Yulia, pensando que podía ser de su agrado o que era lo que le gustaba más.
Se había definido, con algo de dudas aun, por una ajustada camisa y una falda cuando escucharon la puerta de entrada.
Olga la había alabado viéndola de aquella manera, Dina había estado a punto de abrir la boca para sacar un comentario cuando justo Lena la interrumpió para justificarse diciendo que quería lucir presentable. Quizás su amiga o ignoro esto, ya que no intento decir más nada al respecto.

-¿Estas lista ya?-pregunto Olga.
-Si-contesto. Todas estaban fuera de la casa cuando Lena saludo a Dina, quien le había deseado buena suerte.


Olga condujo en su automóvil a la vez que le explicaba a la pelirroja algunas cosas más del caso. Si todo era verdad ante lo que ella decía y no tenían pruebas en su contra, estaría libre cuando menos se lo esperara.
Las dos entraron en la corte y Olga noto a la pelirroja teclear varias veces el mismo número en su celular y suspirar frustrada cuando era evidente que nadie contestaba su llamada. Ella no le dio demasiada importancia.

Tomaron asiento en sus respectivos lugares y una a una pasaban los testigos y ellas se encargaban de decidir quien estaría en el juicio y quién no.

-¿Qué me dices de ese?-pregunto Olga a Lena cuando vio subir a un hombre un tanto mayor al estrado de cara sumamente conocida.
-No creo que sea buena idea-contesto. Olga la miro sorprendida, ya que sabía que también era un doctor como ella- el ha tenido mucha más experiencia y obviamente mas años en el hospital que yo, dejó muy en claro el día que se dio cuenta que yo, al ser muy nueva, recibía muchos más beneficios que el. Inclusive de alguna manera descubrió lo mío con Yulia y nos amenazo diciendo que en cuanto tuviera pruebas nos hundiría.
-Entonces no-contesto tachándolo de la lista. Olga negó con la cabeza y rápidamente pasaron al siguiente- debemos ser muy cuidadosas en esto, después de todo hay que agradecer que no has tenido nada que ver con Marina más que a una persona en común-comento escribiendo distraídamente.

Lena solamente se quedo en silencio con la vista al frente, el comentario de Olga le había hecho recordar quizás algo importante que hasta ese momento no había hecho memoria. Si alguien recordaba ese suceso y obtenía las pruebas, quizás no iba a estar tan limpia después de todo.

FLASHBACK

De nuevo sentir el mismo dolor punzante de cuando había descubierto la verdad. Que supiera a lo que se atenía no quitaba el hecho de que se volviera a sentir de la misma manera fatal de antes, pero debía y tenía que ser fuerte. Ekaterina la había dado un buen concejo y ella ahora iba a hacerlo de la manera correcta.
Había seguido a Yulia sin ser descubierta una vez más, apretaba con fuerza el volante a medida que observaba su auto a la distancia. Que hipócrita que era su esposa, ella se mostraba preocupada por ella cuando estaba en el hogar de ambas, hasta había llegado a notar cierto dolor en su rostro, pero como siempre, ella era toda una mentirosa. Después de ver que ella no tenía ninguna intención de cambiar las cosas ni tampoco de darla el divorcio, a Yulia parecía importarle muy poco eso, a decir verdad.

Marina no dudaba para nada al lugar a donde se dirigía su esposa, aparentemente no había tenido ningún otro encuentro en aquel hotel casi a las afueras de la ciudad. Esta era la segunda vez que la seguía y parece que las cosas habían cambiado, ahora se dirigía al departamento que ambas compartían y ella conocía perfectamente. El recuerdo del rostro sorprendido de la zorra de la pelirroja esperando a su esposa no se iba a olvidar, estaba claro que hacían aquello con frecuencia, había sido bastante obvio que estaba esperando a Yulia aquella tarde, pero vaya sorpresa que se había dado. Dio un rápido vistazo a la cámara que estaba en el asiento del copiloto, estaciono normalmente cuando vio a Yulia hacer lo mismo. Ya habían llegado a destino.

La rubia espero paciente los minutos que Yulia se tomo dentro del auto, cuando finalmente la vio salir, noto que ésta estaba hablando por celular. Marina una vez más corroboro que su cámara estuviera puesta en la fecha y hora correcta, estaba vez no pensaba equivocarse, le quitaría todo lo que tuviera para que supiera lo que se sentía. Aunque nada se iba a comparar a su dolor interior. Los disparos de su cámara comenzaron captando a su esposa en varias tomas, parada aún al lado de su auto. Marina tuvo por un momento una idea un tanto arriesgada, pero sentía que ya no podía perder más. La adrenalina y e impotencia del momento la obligaban a actuar de manera irrazonable. Salió de su auto rápidamente y se ocultó detrás de un árbol cercano, logrando un poco mas de cercanía y captando de un ángulo mucho mejor su rostro.
Cuando Yulia finalmente termino la llamada comenzó a caminar en dirección al edificio de los departamentos, sin darse cuenta que le daba mejores fotografías mucho mas comprometedoras con eso, la rubia apretaba el pequeño botón de la cámara completamente concentrada en su trabajo, sin ser en lo mínimo consciente de que cada movimiento suyo estaba siendo visto por otros ojos.

Observo su reloj después de unos cortos minutos y se pregunto dónde estaba la pelirroja que aun no venia, aunque era probable que también ya estuviera esperando a su esposa dentro del departamento, el solo pensarlo la hacía temblar impotentemente.
Marina decidió que sería mejor esperar hasta ver que salieran, lo más seguro era que tendría una larga espera de ahora en más. Decidió que sería menos agotador esperar sentada dentro de un auto que oculta de manera sospechosa detrás de un árbol. Ella había alcanzado a abrir la puerta de su auto cuando sintió una mano tomarla fuertemente desde atrás de su cabeza, tomando fuerza e impulso para empujarla y golpear su rostro el filo del techo. El impacto había logrado que ella cayera al suelo completamente abombada por el golpe, pero no había sido lo suficientemente fuerte como para dejarla inconsciente. Una vez en el suelo, ella había supuesto que su cara de sorpresa había sido muy expresiva.

-Tú-logro pronunciar en el suelo, el dolor en su cabeza era insoportable y los parpados se le caían, sintiéndose levemente adormecida.
-Sí, soy yo-respondió mirándola- por lo visto no te cansas de andar molestando por donde no te invitan, ¿Por qué no terminamos de una vez con esto? Si tanto odias a Yulia, dale el divorcio y fin del asunto, tú estarás libre para hacer lo que quieras y ella ya no tendrá porque fingir que le sigues importando-comento para herirla.
-Ni…lo sueñes, perra-contesto con dificultad- las hundiré…. Por mi cuenta corre, ella se quedara sin nada y tú… tú te irás tras las rejas por lo que acabas de hacerme.
-¿A si?-pregunto- ¿Bajo qué pruebas? ¿Llevaras a algunas de las personas de aquí?-pregunto mirando a su alrededor, y para mala suerte de Marina, nadie estaba cerca como para haber visto lo sucedido.
-Perra abusadora-contesto- ¿Esto… te parece poco?-señalo su cabeza, en donde no hacía falta mirar para corroborar los daños, la sangre caliente caía sobre su sien- tengo pruebas suficientes. Bastara mostrar lo que me hiciste y dar a conocer la infidelidad de mi esposa para que yo salga victoriosa. Y ustedes… se pudrirán sin nada-intentando ocultar su cámara detrás de ella, pero ya era tarde. Lena había asimilado perfectamente las pruebas que había mencionado y el lugar donde se encontraba, no había mucho que analizar al respecto.
-Dame la cámara-ordeno estirando su mano. Marina aún adolorida y tendida en el suelo, estaba dispuesta a dar lucha con las ultimas de sus fuerzas.
-No-contesto tercamente. Puso el objeto detrás de ella, protegiéndolo de las malas manos.
-Mala elección-contesto Lena sonriendo diabólicamente. El siguiente dolor lo había sentido en su abdomen, quitándole todo el aire retenido. Lena la empujo sin remordimientos quitándole la cámara finalmente de sus manos, la rubia miraba con rabia e impotencia toda la lenta acción, el dolor la había dejado completamente si movilidad- Esto me pertenece-con la cámara en mano- y buena suerte con tu…. Venganza-dijo girándose y caminando claramente en dirección al departamento. Todo el esfuerzo había sido más que inútil.

FIN FLASHBACK

-¡Elena!-menciono más fuerte Olga para que la escuchara. La pelirroja dio un respingo saliendo de su recuerdo, guardo rápidamente su celular y decidió prestar más atención a lo que sucedida a su alrededor- ¿Cuándo vendrás los que testificarían a tu favor?-volvió a repetir.
-No lo sé Olga-dijo mirando en todas direcciones- Marcus y los demás ya deberían estar aquí.
-Todavía nos faltan a dos de todas formas-contesto- mientras tanto esperemos que lleguen.

Estaba evaluando a la persona siguiente cuando llegaron los supuestos amigos de Elena, quienes testificarían a su favor. Ellos estaban con ella la noche del asesinato de Marina, así que Olga había optado por tenerlos a todos para el día del juicio.
Una vez que todo había terminado ambas había salido de la corte sumamente satisfechas, todo iba por buen camino.

-¿Necesitas que te lleve?-se ofreció Olga.
-No quiero causarte más problemas-contesto Elena- en realidad me gustaría caminar si no te importa-nuevamente le habían colgado.
-Está bien-contesto- en estos días te llamare para informarte si surge alguna otra cosa, mientras tanto cuídate Elena por favor. Y recuerda lo que te he advertido-la señalo.
-No te preocupes-dijo- Adiós Olga-caminando en la dirección opuesta. La abogada la observaba marcharse rápidamente viendo a la pelirroja mirara adoloridamente su celular. Deseaba no tener dudas de sus palabras.

Yulia estaba saliendo del hospital cuando volvió a escuchar el sonido de su celular en su bolsillo, lo saco y vio aquel número tan conocido, no hacía falta tenerlo agendado para saber a quién pertenecía. Colgó una vez mas esta vez perdiendo la cuenta y se arrogo pesadamente dentro del su auto. Tenía más horas esta vez trabajando para mantener a su mente ocupada, pero parecía que el pasado siempre estaba pisándole los talones.

-¿Y ahora que quieres?-se pregunto a sí misma. Decidió esta vez apagarlo para no caer en la tentación de contestar, además de que necesitaba mantener la vista al frente si no quería sufrir algún accidente.

Llego a su casa con la mente cargada de pensamientos, aquellas llamadas habían hecho más efecto en ella del que estaba dispuesta a aceptar. Se encerró en su despacho por el resto de la tarde hasta llegada la noche, tenía muchos casos que atender y estaba dispuesta a mantener sus pensamientos en otra cosa que no fuera a la mujer que había hecho agitar su corazón como hace tanto tiempo lo había hecho.
Se había tomado su segundo vaso de whisky cuando escucho la puerta ser golpeada tímidamente, ella dio su asentimiento y ésta se abrió, dando paso al rostro de su empleado y posteriormente a todo su corpulento cuerpo.

-¿Qué sucede Igor?-pregunto ella, viendo claramente su cara de preocupación.
-Señorita-dijo él- usted tiene visita-informo. Yulia no entendía entonces porque tanta sorpresa en su rostro.
-¿Y tanto problema por eso Igor?-dijo acomodando los papeles- enseguida bajare-con la mirada en su escritorio.
-Es que….es que es la señorita….- la palabra de Igor se había cortado, Yulia levanto la vista para ver porque se había detenido dándole tanto suspenso al asunto. Pero observo cuando observo con sus propios ojos el motivo por el que estaba así, la morena lo comprendió todo. La pelirroja empujo levemente a Igor para introducirse en la habitación.
-Permiso-dijo parándose algunos pasos más adelante que el hombre-hola Yulia-sonriendo.
-¿Qué haces aquí?-pregunto ésta imitando claramente el mismo rostro de Igor. Yulia se levanto rápidamente, analizando la situación y el momento del que no estaba preparada para enfrentar aún.
-Después de tanto ¿es así como me saludas?-pregunto dolida. Yulia vio a su empleado observar atentamente a Lena, sea cual sea la conversación que tendrían, ese asunto no le concernía a nadie.
-Igor retírate- ordeno seriamente. El hombre dio un asentimiento de cabeza y no fue necesario que se le ordenara aquello dos veces, cerró la puerta detrás de él dejando que el silencio reinara en aquel lugar.
-Mi amor te he extrañado tanto-menciono avanzando hacia ella.
-¡Alto ahí Elena!-dijo retrocediendo- ¿Te pregunte que hacías aquí?
-Fianza-fue todo lo que contesto- ¿Tú me has extrañado a mí?-cambiando de tema.
-Lena tú… ¡Tú no puedes estar aquí!-dijo alarmada- ¿Te das cuenta de lo que has hecho? Sí te ven aquí la policía nos encerrara a ambas ¡somos sospechosas!
-¡No me importa lo que piensen los demás!-grito- He pasado por muchas cosas para estar aquí hoy, Yulia ¿podrías demostrar al menos un poco de alegría? ¡Mira mi rostro! ¡Me han golpeando estando en la cárcel, y quien sabe hasta dónde hubieran llegado si no las detenían a tiempo!
-¿Y es eso mi culpa?-pregunto- Lena lo mejor será que te marches… nosotras… nosotras no debemos estar juntas…
-¡No!-grito- ¡Yulia yo te amo!-avanzando hacia ella- Yo se que tu también me amas, dímelo ¿me amas?-abrazándola.
-Lena esto es demasiado-intentando soltarse- vete antes de que alguien te vea y las cosas se compliquen mas, mis empleados te han visto y…
-¡Ya te dije que no me importa!-tocando su rostro- Dios Yulia te he extrañado tanto, me has hecho tanta falta-besándola.
-¡Lena te he dicho que no!-queriendo no corresponder-suficiente…
-No te resistas amor-besándola- se que tu también quieres…

Lena no estaba forzando demasiado la situación en realidad, Yulia se encontraba luchando mas consigo misma que con otra cosa. No podía negar que había extrañado aquellos suaves labios que ahora la volvían a besar con suma delicadeza, eso era demasiado, demasiado para cualquiera, y no podían culparla.
Comenzó a corresponder el beso y a notar como Lena, su Lena empezaba a ponerle más entusiasmo a la situación.
Había extrañado con locura a ese cuerpo, esa calidez, a toda ella. Todo lo vivido juntas volvía a reaparecer en su mente para alimentar la llama que pensaba extinta en su pecho, reanimando a los sentimientos que tanto intentaba no aparentar.

Las manos de ambas estaban inquietas, las respiraciones eran agitadas y la ropa molestaba. No había tiempo de caminar hasta la habitación, era ahora que no pensaban en desaprovechar ningún segundo que pasaran. Gran parte de la ropa había desaparecido y las dos se habían arrojado, aún con sus labios juntos, sobre el sofá más cercano.
Lena abrió sus piernas, invitando a su amante, quien se acomodo rápidamente en la posición correcta. La temperatura en el ambiente iba en aumento al igual que sus movimientos, tanto, tanto habían extrañado eso.

-Yulia te amo-murmuro Lena contra sus labios. La morena bajo por su cuello besándolo y chupándolo, su suave piel seguía siendo tan delicada y seguía provocando el mismo deseo de siempre.

Yulia acelero los movimientos y abrió su boca para dejar pasar al suficiente aire necesitado, escuchando los dulces gemidos de Lena en el fondo. Ésta había mordido su hombro jadeando más fuerte, sentía a la hermosa mujer temblar debajo suyo, sintiendo, al igual que ella, que faltaba muy poco para llegar a la cúspide del placer. La morena la tomo de ambas manos, colocándola sobre su cabeza, ambas ojos se topaban observándose fijamente, oscuros por el deseo, sus bocas se chocaban intercambiando el aire caliente provenientes desde el fondo de sus seres.

-Lena te amo, te amo, te amo-repetía Yulia justo antes de llegar a un orgasmo. La pelirroja apretó mas sus caderas con sus piernas y a los pocos segundos la siguió gritando su nombre.

Por la siguiente media hora habían recuperado el tiempo perdido, demostrándose cuanto era lo que se habían extrañado. Yulia ahora se encontraba durmiendo en su cama, con Lena a su lado, observándola y acariciándola, disfrutando el mágico momento de volver a tener a su gran amor con ella nuevamente.

-Te amo Yulia-dijo en voz baja para no despertarla, paso sus dedos por aquel suave cabello negro, sintiendo la misma suavidad de siempre- y haré cualquier cosa por ti-dijo antes de acomodarse más cerca y abrazarla, dejándose vencer también por el sueño.



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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:53 pm

Olga acaba de despedir a otro de sus clientes aquella tarde tan pesada. Acusaciones de asesinatos, de robo, amenazas y otro sin fin de cosas que todo abogado debe soportar. Creer en la palabra de la inocencia de sus clientes ya no era tan creíble, había estado viendo tantas cosas aquella semana que cualquier cosa la hacía dudar. Y nadie podía culparla.
Observa su reloj y nota que se ha demorado más de lo normal, tiene una familia quien la espera en casa y no duda en marcharse de bufet en cuanto antes. Durante todo el trayecto hacia su casa no hace más que seguirse preocupando por su situación, ella está comenzando a hacerse reconocida bajo su buena investigación y su trabajo y está completamente satisfecha en la persona que es, pero ¿seguiría sintiéndose de la misma forma liberando a gente que no es inocente como afirma ser? ¿Su moral estaría tranquila aún sabiendo eso? ¿Importaba más el éxito o poner tras las rejas a los delincuentes que se lo merecían para tranquilidad de los demás ciudadanos? Ella sacudió la cabeza cansada, de todas maneras no comprendía porque razón se había puesto a pensar en aquello de la nada.

En cuanto abre la puerta de su casa, un par de bracitos pequeños la rodean como siempre al llegar.

-¡Mami llegaste!-es la alegre bienvenida que recibe como siempre al llegar.
-Así es-dijo agachándose un poco para besar en cada mejilla a sus dos hijos- ¿y donde esta papi?-pregunta.
-En la cocina-responde la niña
-Lo estábamos ayudando a cocinar-responde su hijo.
-¿Ustedes cocinando?-pregunta juguetonamente-quiero ver eso-menciona. Los niños ríen y salen disparados a la cocina.
Olga al llega observa a su esposo de espaldas removiendo algo dentro de una gran olla.
-Hola-saluda abrazándolo por la espalda.
-Amor-dice girándose- te has tardado un poco-besándola.
-Lo sé-mirando la comida-trabajo-es todo lo que dice.
-Eso es porque eres la mejor-sonriendo- ¿Podrías poner la mensa?-pregunta- la comida ya estará lista dentro de nada.
-No hay problema-contesta haciéndolo.

Olga disfruta de una agradable cena junto a su familia, poniéndose al día sobre cada uno de ellos. Su trabajo es algo demandante en cuanto a razones de horarios, pero eso no quita el hecho que se preocupe y siempre pueda sacar un tiempo para ofrecérselo a cada uno.
Después de haber terminado la cena, limpiado y guardado cada plato y finalmente mandar a cada niño a dormir, vuelve a sumergirse en el gran bulto de papeles de su portafolio, perdiendo la noción del tiempo analizando cada paso.
Luego de un momento aparece su esposo con una taza en cada mano, ofreciéndole una a Olga, quien lo mira agradecida.

-Tu café-dice dándoselo.
-Muchas gracias cariño-responde probando aquello que la reanimara un poco después de tan agotador día. Ella frunce el ceño observando justamente el caso de Lena, el hombre a su lado nota esto rápidamente.
-¿Problemas con algún caso?-pregunta acariciándole el cabello con su mano libre.
-En realidad no-contesta- solamente que tengo algunas dudas, no todo logra encajar de la manera que a mí me gusta.
-¿Y de que se trata?-pregunta interesado.
-Mi clienta está acusada de la muerte de una mujer-explica- Ésta mujer era casada y justamente mi clienta era la amante de su esposa-comenta cansadamente. Su esposo levanta sus cejas sorprendido ante lo que escucha.
-Entiendo-asiente- la típica situación de una amante despechada-comenta. Olga afirma con la cabeza- ¿Y tú qué piensas al respecto? ¿Hay pruebas en su contra?
-Nada, no hay absolutamente nada-dijo- tuvo uno que otro enfrentamiento con la mujer mientras estuvo viva, pero ella afirma que esa relación se termino mucho antes de que todo esto sucediera y sinceramente no hay nada que desmienta lo que dice. Pero Ekaterina está muy empecinada y segura de que ella es la asesina.
-¿Ekaterina?-pregunta- y supongo que ella te ha hecho estar en duda ¿cierto?
-Un poco-confiesa- pero tú sabes que sin pruebas que comprueben lo contrario yo no puedo pensar en otra cosa, no puedo dejarme llevar solamente por palabras de una colega.
-Y eso es lo mejor-dice abrazándola con un brazo – pero tú sabes que a veces existen pruebas que por evidentes que sean, e inclusive ha habido casos, en que por más culpables que parezcan son inocentes.
-Lo sé-contesto.
-Y fuera de todo eso-siguió- ¿Tu qué piensas?
-¿A qué te refieres?-mirándolo.
-En tu clienta-dijo- ella te menciono que su relación termino y fin del asunto ¿ella no parece culpable o algo?
-Bueno… se que aún está enamorada de su amante, se le nota claramente en los ojos y la manera en la que habla-contesto- además se exalta con facilidad si se la asimila con alguna culpa de que ha tenido algo que ver en todo esto.
-¿Y tú crees en lo que te dice Olga?-pregunto mirándola- ¿Tú crees en que ella no ha sido?
-Yo creo que… si-contesto algo dudosa- se está investigando y no hay ninguna prueba de que ella la haya matado. La noche de su muerte estuvo junto a unos amigos, solamente bastara que testifiquen que sucedió esa noche y listo.
-Estoy muy orgulloso de ti-besando su cabeza- no tienes una idea.
-Podrías darme alguna pista-dijo acercándose él. Estaban a punto de besarse cuando el teléfono de la casa comenzó a sonar, interrumpiendo el momento romántico que habían creado
-Yo voy-dijo él levantándose. Olga lo observo ir hasta el teléfono y entenderlo, fue cuestión de algunos 3 segundos para que el la señalara- Para ti-dijo con el teléfono en la mano. Olga fue esta él y lo beso antes de contestar-es Ekaterina-le explico. Ella asintió y no dudo en contestar, tendría que haber llamado por algo urgente teniendo en cuenta la hora que era.
-Hola Ekaterina-contesto sintiendo las manos de su esposo en sus hombros- ¿Qué dices?-pregunto alarmada- ¡No puedes ser, Ekaterina, no es posible!-dijo- está bien, ¿Qué te parece si lo hablamos mañana temprano? Yo misma hablare con ella, no te preocupes-dijo antes de colgar.
-¿Problemas?-pregunto.
-Algo así-contesto suspirando y cerrando sus ojos.

Decir que había tenido una noche pésima era poco, Olga se había pasado dando vueltas en la cama preocupada por lo sucedido. Ekaterina estaba claramente molesta cuando la había llamado, ahora ella estaba sumamente preocupada por lo que intentaría hacer. Tenía que proteger a Elena de ella y hablar lo antes posible para que le dé su propia versión de lo sucedido.
La había citado en el bufet y para algo de intranquilidad para ella, se había mostrado muy dispuesta y tranquila. Olga estaba con los nervios a flor de piel, tenía que saber ahora la verdad y encima de todo eso, protegerla, pero lo que más la enfurecía era la cantidad de cosas que ella había hecho para que quedara libre, y ahora, ella se toma la libertad de tener aquel comportamiento sospechoso. Observo entrar a la pelirroja a la oficina, ella se tomo unos segundos antes de entrar, pero de nada había servido, estaba muy molesta por lo sucedido, y esto era apenas el principio de lo que seguramente tendría que soportar durante los siguientes días.

-¡No puedo creerlo Elena!-grito entrando- ¡¿Por qué lo hiciste?!
-¿Hacer qué?-haciéndose la desentendida.
-Oh ahora no lo sabes de qué te hablo-dijo buscando algo en su cartera- espero que esto te refresque la memoria- tirando las fotografías sobre la mesa- ¿ahora recordaste?
-¿Y como está tan segura de que fui yo?
-Por favor Elena, estoy ayudándote por el amor de Dios. No me vengas a tomar el pelo a mi-contesto cansada.
-Y le estoy muy agradecida por eso-contesto- pero Ekaterina…
-¡No es un invento de ella!-la interrumpió- ¿Por qué lo hiciste? Y no quiero mentiras, varios vecinos dijeron que te habían visto.
-¿Y?-pregunto- solamente estaba dando un paseo.
-No solamente eso Elena-dijo negando- no puedes dar un simple paseo ¿quieres que te trace un mapa y veas la distancia entre tu casa y le de Ekaterina? No me vengas con ese cuento.
-Ella se lo merecía-contesto finalmente- ha estado molestándome y queriéndome obligar a que confiese algo que no he hecho, usted misma es testigo de ello.
-¡Pero no había necesidad de hacer lo que hiciste!-grito parándose- ¡Esto no hace más que culparte más Elena, tu sola te estás hundiendo! Me prometiste que te comportarías bien durante tu libertad ¿Tienes una mínima idea de todo lo que he hecho para sacarte? ¿Quieres volver para que esta vez terminen por matarte?
-No Olga, yo…
-¡Basta Elena!-la interrumpió- estoy demasiado enojada ahora mismo. De ahora en más no será nada más que un favor todo lo que hare por ti, no puedo estar detrás de ti viendo todo lo que haces como si fueras una niña. No puedo ayudarte si no te das nada de tu parte tampoco.
-Me he dejado llevar-contesto- yo estaba enojada con ella y…
-Y yo también lo estoy-dijo- pero no por eso salgo a incendiar los autos de la gente. Ahora solamente reza porque Ekaterina no se le ocurra presentar cargos en tu contra, cosa que sinceramente no creo, con esto no has hecho más que hundirte tú misma.
-Pero Olga, quizás tú…
-Yo no prometo nada-dijo rápidamente- el juicio está a la vuelta de la esquina y no creo que esto no llegue a los oídos de todos.
-Olga si de algo sirve, yo puedo ofrecer unas disculpas.
-Ojala todo se solucionara así de fácil Elena-contesto cansada- como ya te dije no prometo nada, pero intentare hablar con Ekaterina para llegar a algún acuerdo. Ahora si no te molesta, me gustaría ver otras cosas que tengo aquí.
-Está bien-parándose- de todas maneras, gracias Olga-mirándola.
-Es mi trabajo-contesto- nos veremos en unos días Elena.
-Adiós- marchándose.

Olga suspira desesperada, había hecho tanto por ella y la tonta de su clienta hace esto ahora, justo cuando todo estaba tan fácil. Sale de su oficina y se va directo a la del fiscal, toca la puerta y espera unos segundos cuando escucha la voz dándole permiso.

-Hola Olga-la saluda cuando ella entra- ¿Ya se ha ido?
-Sí, hace apenas un momento-contesta cerrando la puerta.
-¿Y qué tal?-pregunta- ¿Qué te dijo?
-La verdad que no se qué creer Sergey-contesta sentándose- estoy es tan…
-Lo sé-completa- Ekaterina está hecha una furia, y más decidida que nunca en culparla de alguna manera.
-Luego hablare con ella, no dudo de sus intenciones.
-Tal vez deberías dejar pasar algunas horas antes de hablarlo con ella.
-Lo sé Sergey, la conozco muy bien-contesto- ¿Qué ha dicho la policía?
-Al parecer la persona que la asesino entro por la parte trasera de la casa, la puerta estaba un tanto forzada.
-Pero esa casa es enorme, ¿Qué sucedió con la seguridad? ¿Nadie vio nada?
-Como era fin de semana ellas acostumbraban a dejarles libres esos días a ciertos empleados, eso incluyendo a algunos de seguridad. Solamente quedaban 3 esa noche que estaban más atentos en la entrada de la casa.
-Pero es sumamente raro que nadie haya visto nada, mas a alguien entrar por la parte trasera de una casa, eso es muy sospechoso.
-Si eso te parece raro tendrías que ver las cámaras, en estos momentos se están viendo lo que grabo cada una. Pero extrañamente esta noche solamente algunas funcionaban. Esperemos que eso nos de algunas pistas de quien entro.
-Eso es realmente extraño.
-Lo sé. Algunos de los de seguridad también tendrán que testificar cualquier cosa que haya visto esa noche.
-No te preocupes, yo me encargare de eso. ¿Qué hay del cuchillo?
-Si me preguntas por alguna huella, no, no se ha encontrado nada. Quizás haya utilizado guantes o algo por el estilo, sea quien sea ha hecho un buen trabajo en no dejar nada culpable.
-Por Dios, esto es cada vez más confuso.
-Solamente resta esperar a ver que contienen las cámaras, luego veremos que se hará ¿Tú tienes alguna sospecha de algo?
-Nada. Tú sabes que me baso en pruebas y nada más.
-¿Pero alguna posible hipótesis o algo?
-¿Sinceramente Sergey?-pregunto- sinceramente ya no se qué creer a estas alturas.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Vie Sep 18, 2015 2:57 pm

-Todos de pie para recibir a la jueza Viktorya Kuznetsova – pidió el policía con voz firme y muy demandante.

Rápidamente todos obedecen y observan entrar a la seria mujer a la gran sala, quien luce completamente seria y algo intimidante con su andar seguro.
Cuando ésta toma asiento, todos los demás la imitan. Después de una breve explicación acerca del número de caso y su consistencia, la jueza levanta la mirada para finalmente hablar.

-¿Y quién comenzara?-pregunta
-Si me permite yo su señoría-se levanta rápidamente Ekaterina- y quisiera llamar a Yulia Volkova al estrado-dice con una sonrisa diabólica. Si que iba a disfrutar de su momento.

La morena se levanta algo sorprendida, pero obedece de manera tranquila. Camina la corta distancia y se sienta en su lugar, acomodando el micrófono frente a ella para su comodidad. Rápidamente un hombre llega con una biblia y ella jura por Dios decir solemnemente la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Luego de eso él se marcha y ella observa a Ekaterina avanzar algunos pasos frente a ella.

-Yulia ¿Podrías darme una breve explicación de tu relación con Marina?-pide. La morena se remueve algo incomoda, Lena le da una tímida sonrisa y ella finge no verla.
-No sé… no sé con exactitud qué clase de explicación quieres que dé-dice finalmente.
-Disculpa, formulare la pregunta de otra manera-dice- lo que quiero saber es, durante tu tiempo de casada, como fue convivir con Marina, la relación que tenían, como se llevaban y esas cosas-explica.
-Bueno…-comienza- era una buena relación, casi nunca había conflictos y Marina siempre estaba al pendiente de mí y mis necesidades.
-¿Podría decirse que era una esposa ejemplar?
-Algo así-responde.
-Y dime una cosa Yulia-dijo mirándola retadoramente- Si Marina estaba siempre ocupándose de ti y siendo una muy buena esposa ¿Por qué aún así la engañaste?-pregunto parándose frente a ella- ella estaba muy consciente de tu adulterio ¿cierto?
-Si-dijo mirando fugazmente a una dirección en particular.
-Entonces ¿Por qué engañarla?
-Yo… sinceramente no lo sé.
-¿Amabas a tu esposa Yulia?-pregunto Ekaterina. La morena volvió a removerse, ella sabia la respuesta, si la quisiera no hubiera estado con alguien más.
-Bueno, por algo me case con ella ¿no?-contesto sin responder.
-No has respondido mi pregunta ¿Amabas realmente a Marina, Yulia?-pregunto.
-Si-respondió dolorosamente con un hilo de voz. Lena sintió un pequeño dolor en su pecho, pero quería pensar que Yulia estaba diciendo aquella porque le convenía.
-Entonces… si realmente la amabas como dices, ¿Por qué te conseguiste una amante?-pregunto- ¿Qué le faltaba a Marina para que buscaras a otras personas?
-No he buscado a otras personas-contradijo.
-Entonces siempre fue una-sonrió ante su confesión- ¿Cuándo dejaste de querer a Marina? ¿Antes o cuando comenzó tu relación con Elena Katina? Tu amante-remarco.
-Yo nunca he dejado de querer a mi esposa-aclaro- Y sí, he cometido un error, pero era la primera vez, cualquiera puede equivocarse ¿no?
-Cierto-contesto- pero de los errores también se aprende y tú no te conformaste con equivocarte una sola vez, sino que lo hiciste varias veces-dijo la terrible verdad- ¿Cómo conociste a Elena Katina?-pregunto.
-Una vez que viaje a San Petersburgo-contesto- fui a dar un seminario y ella estaba ahí.
-¿Tu la buscaste o fue ella?
-No-dijo- las cosas simplemente se dieron con el tiempo.
-¿Con el tiempo?-pregunto- ¿Eso quiere decir que se vieron varias veces más?- Yulia odio haber dicho eso, pero ahora no había vuelta atrás.
-Si-contesto
-¿Entonces eso quiere decir que en tus viajes constantes tu tenias aventuras poco duraderas?
-No-contesto rápidamente- eran viajes por el trabajo, no lo hacía con esas intenciones.
-Pero con Elena Katina si-dijo- ¿Tenias mas amantes Yulia?-lanzo la pregunta que varios querían escuchar- ¿Acostumbrabas a hacer esas cosas con frecuencia?
-Jamás-contesto- Elena ha sido la única y no ha habido nadie más. Nunca he hecho esos viajes con segundas intenciones.
-¿Segura Yulia?-pregunto- entonces explica mejor como se dieran las cosas entre tú y ella. Ya que dices de cosas de una sola vez, quisiera saber quien insistió para verse más veces, hasta que terminaron siendo lo que eran-mirándola- o son…-murmuro solamente para que ella escuchara.

FLASHBACK

Correspondió el beso de Elena mientras duro, ésta solamente la miro a la cara y se despidió de ella marchándose sin mirar atrás. Por más que la llamo, grito su nombre y algo tarde se decidió, la siguió. Pero ella ya se había marchado.
Yulia volvió a su hotel con más dudas que antes, ¿por qué había hecho eso la noche anterior? Había engañado a Marina, por primera vez en años aquello sucedió, aunque pensaba que nunca lo haría. Se había repetido muchas veces mentalmente que había invitado a la pelirroja a cenar por mera cortesía, pero era su belleza la que le hacía perder la razón. Era tan encantadora para hablar, tan atenta, que ella había sido completamente cautivada por ella.

Durante todo el camino hasta su habitación se repetía constantemente que se despediría de ella y se marcharía en cuanto antes, pero cuando Elena se había girado y ella había observado sus raros ojos, toda racionalidad abandono su cuerpo.
Se había dejado llevar por el deseo y gran atracción que sentía, y lo peor-o mejor- era que era correspondida, a pesar de su posición y el anillo evidente en su dedo, fue correspondida.
Había pasado la noche con alguien que no era su esposa, había besado otros labios que no eran de Marina y se había dormido abrazada a otros brazos. Y lo peor de todo es que ni siquiera había culpas.


Yulia había tenido en sus manos y observado atentamente la tarjeta de presentación de Elena durante un tiempo, pero quizás lo mejor iba a ser intentar olvidarse de lo sucedido. Después de todo había sucedido una vez, y con suerte con el tiempo lograría olvidar aquel suceso de su vida. Aunque lo dudara. Inclusive hasta probablemente nunca se volverían a ver.
Había vuelto a Moscú con la mente confusa, pero dispuesta a seguir adelante. Aunque en su bolsillo aun estuviera intacta la tarjeta, ella se decía a si misma que guardaría aquello por alguna emergencia, aunque sea tan poco creíble aquello.
Su esposa la había notado más extraña y distante, pero no había hecho ningún comentario al respecto y Yulia agradecía enormemente aquello.

No había sido hasta el día después de haber tenido un sueño con Elena, en el que había revivido lo que había pasado por única vez en aquel hotel. Las sensaciones y los recuerdos los sentía tan vividos que Yulia pensaba que habían sucedido hace tan solo unos instantes atrás. Había luchado semanas contra su impulso de hacer lo que tanto evitaba, pero eso había sido más que suficiente. Le habían notificado hace dos noches que tendría que dar un seminario y ella no podía quedarse con la duda de saber si aquella hermosa mujer asistiría o no.
Espero hasta el tercer timbrazo cuando escucho la melodiosa voz del otro lado decir “hola”, Yulia estaba tan concentrada en la esperaba que no había escuchado a su esposa acercarse detrás de ella preguntándole algo que claramente no había oído.

-Yulia-dijo Marina tocándole el hombro. La morena brinco del susto, cortando rápidamente la llamada sin querer en el proceso.
-¡Cielos Marina!-dijo tocando su pecho- me asustaste, no te había oído.
-Eso parece-contesto- ¿A quién llamabas? ¿Problemas en el trabajo?
-No, a nadie-respondió rápidamente- bueno… en realidad algo así. Era, era un paciente con una duda, pero ya está solucionado-dijo sonriendo para calmar sus nervios- no hay nada de qué preocuparse.
-Pues qué bien-creyéndole- ¿te quedarás a cenar o tienes que irte?
-Lo siento, cariño. Debo irme, de todas maneras comprare algo por el camino-besando su mejilla- no te preocupes.
-Está bien, Yulia. Te quiero- mirándola cambiarse, parecía demasiado ocupada en eso como para escuchara a su esposa- Yulia ¿Tu me quieres?
-¿Qué sucede Marina?-pregunto distraída.
-Te pregunte si me querías,
-Por supuesto que sí-mirándola- ¿De dónde viene eso?
-Solamente quería saberlo-levantando sus hombros- estas distraída.
-Lo siento. El trabajo-explico caminando y yéndose rápidamente.

Más tarde en la comodidad de su oficina se había puesto a pensar en lo que había estado a punto de hacer, Marina la había interrumpido y se preguntaba si aquello había sido una señal. Estuvo demasiado tiempo pensando, hasta que finalmente decidió dejar su celular en el escritorio y no intentar seguir con aquello. Había ido por un café y estaba revisando algunos expedientes cuando escucho al aparato sonar, el bombeo fuerte de su corazón no se hizo esperar, con las manos temblorosas lo tomo y observo el número en la pantalla. Sabía quién era.
Camino hasta estar frente a la ventana, que devolviera el llamado definitivamente significaba algo. Yulia sonrió tras la oscuridad de las cortinas, presionando el botón para después colocar el celular en su oreja.

-Hola Elena.

FIN FLASHBACK

-Abogada Sokolova, si lo que esta insinuando es si yo y Elena somos amantes, déjeme decirle que está completamente equivocada-contesto tranquilamente- mi… adulterio termino mucho antes del incidente de Marina. Nunca he tenido intenciones de deshacerme de mi esposa, si, hemos tenido temporadas difíciles, pero no era nada que no se pudiera solucionar hablando.
-¿Hablando?-pregunto alterándose- tu no hablabas con ella Yulia ¡la engañabas! ¡Siempre lo hiciste!
-¡Objeción su señoría!-dijo el abogado levantándose- está difamando a mi cliente.
-A su lugar-dijo la jueza- por favor, abogada Sokolova, haga preguntas que conciernan al caso.
-Disculpe-dijo- cambiare la pregunta. ¿Qué hiciste la noche en la que Marina fue asesinada Yulia?-pregunto.
-Estaba de viaje, ni siquiera estaba en Moscú.
-¿Y tienes testigos o pruebas que corroboren lo que estás diciendo?
-Mis empleados-contesto- Igor cumple también con mi protección personal y me acompaña a todos lados, el también viajo conmigo.
-Ya veo-dijo Ekaterina analizando algunas cosas- Yulia, tengo entendido que hay cámaras de seguridad en tu casa ¿es cierto eso?
-Así es.
-Pero también tienes algunas descompuestas sin funcionar ¿Por qué?
-Sinceramente no lo sé-contesto- hacia algunas semanas que algunas comenzaron funcionar mal y pronto otras más las siguieron. Cuando nos comunicamos con algún técnico para que las reparara éste no podía venir o simplemente a mí se me olvidaba volver a llamar.
-Comprendo-sin creerle nada- ¿Podrías hablarme acerca del departamento que compartías con Elena Katina? Tu amante.
-No sé de cual departamento me está hablando-haciéndose la desentendida.
-Oh problemas de memoria-dijo Ekaterina. Fue hasta donde estaba su maleta y saco las fotografías donde se veía ella entrando y otras donde salía acompañada de Elena- ¿negaras algo ahora?
-Yo no he negado nada-contesto segura- simplemente eso sucedió hace tanto que ya no lo recordaba.
-No lo recuerdas…-murmuro enojada- ¿Cuánto tiempo compartieron ese departamento?
-Solo algunos meses.
-Se exacta-pidió.
-Casi un año-contesto- alrededor de diez meses tal vez.
-¿Y tú estabas consciente de que Marina lo sabía, Yulia?-pregunto. Ekaterina esperaba realmente que mintiera, tenía muchas cosas que sacarle a relucir y lo disfrutaría al máximo. La morena observo a los demás incomoda y acerco lentamente su boca al micrófono para contestar.
-Si-respondió con poca voz.
-¿Y qué sucedió cuando ella te reclamo eso?
-Estuvimos discutiendo durante un buen rato eso-relato- habíamos llegado a la conclusión de que nuestro matrimonio estaba en problemas y ya nada era lo mismo.
-¿Y después?-pregunto- ¿Qué sucedió después?
-Me di cuenta de mi error, había lastimado a mi esposa y me sentía muy arrepentida por ello. Así que decidimos intentarlo una vez más-mintió- Marina acepto y yo decidí terminar mi relación con Elena-contesto. Ekaterina se movía enojada, sabía que mentía, pero era una lástima que no tuviera las pruebas suficientes para hundirla y dejarla como la canalla que era.
-¿Y fue poco o mucho tiempo después que volviste a engañar a tu esposa con Elena nuevamente?-pregunto con ira.
-¡Objeción su señoría!-dijo levantándose una vez más su abogado- Está levantando falsos de mi cliente.
-A su lugar-dijo- Abogada Sokolova ¿tiene usted pruebas acerca de lo que esta asegurando ahora?
-No su señoría- respondió con dolor.
-Entonces le pediré por favor que se limite a hacer preguntas de las que usted pueda corroborar.
-Entendido-asintió- Yulia-dijo cambiando su tono de voz- ¿Volviste a engañar a tu esposa nuevamente después de haber “arreglado” ese primer inconveniente?
-No-contesto- aprendí de mi error-contesto cínicamente- no tenía porque volver a cometer lo mismo nuevamente. Mi conducta después de eso no ha sido más que serle fiel a mi esposa.
-¿Segura?-pregunto mirándola- ¿No has tenido alguna tentación?
-He tenido oportunidades, pero he sabido comportarme-mirándola a los ojos- usted mejor que nadie debería saberlo abogada-dijo sonriendo por un fugaz momento. Ekaterina había sido la única en haber visto eso, y la única en comprender muy bien porque decía aquello.

FLASHBACK


El enorme patio estaba cubierto de personas celebrando y festejando, Marina cumplía años y Yulia la había sorprendido con una fiesta sorpresa en su propia casa. Ésta había estado encantada con la sorpresa y no le importo besar a su esposa frente a la vista de todos, de todas maneras ya sabían a lo que se enfrentaban cuando iban a una fiesta con dos mujeres viviendo ahí. Habían tenido un baile abriendo la pista, en las que ambas se habían mostrado muy cariñosas.
Cuando la fiesta había tomado más ritmo y la música había cambiado, algunos ya se mostraban algo pasados de copas, y entre ellos, estaba Ekaterina. Quien bailaba alegremente con un hombre algunos años mayor que ella. Yulia y Marina la observaban mientras saludaban a sus invitados, Marina estaba algo preocupada por el comportamiento de su amiga, ya que su estaba era demasiado evidente.


-Yulia por favor, haz algo-le pidió Marina- no quisiera que alguien se aproveche de su estado.
-Por favor Marina, se está divirtiendo-contesto- mírala.
-Eso mismo estoy haciendo Volkova-dijo- y créeme que si te lo digo es por algo, invítala a bailar o no sé, pero quítale a aquel cretino de encima-dijo demasiado seria. Yulia suspiro para reprimir lo que iba a contestar.
-Bien-dijo alejándose de mala gana.
Yulia se acerco de manera que quedaba casi metiéndose entre aquellos dos.

-Disculpa-dijo llamando la atención- ¿Podría permitirme?-dijo jalando a Ekaterina del brazo. Basto que la morena haga una mala cara y el hombre cedió forzadamente.
En cuanto este se marcho la rubia rápidamente se arrojo a sus brazos, poniendo algo incomoda a Yulia.
-Sabia que algún día esto sucedería- murmuro en su hombro. La morena frunció el ceño algo confundida, no queriendo realmente seguir analizando esas palabras.

Habían pasado la canción entera bailando, Ekaterina tenía momentos en los que se acercaba demasiado a su rostro, invadiendo su espacio personal. Yulia miraba a su alrededor nerviosa, temiendo que alguien pensara algo que no era.

-¿Ekaterina te sientes bien?-pregunto Yulia. Esta negó con la cabeza sin dejar de mirarla a los ojos- ¿Qué necesitas?
-Yo quisiera… quisiera recostarme un rato-dijo. La morena asintió y comprendió. La dejo segura sentada y fue hasta donde estaba Marina para explicarle, quien asintió y estuvo de acuerdo en que estuviera en algunas de las habitaciones. Yulia con algo de dificultad acompaño a Ekaterina y la llevo hasta la habitación de huéspedes.
Cuando le había dejado recostada en la cama, Ekaterina había impedido que la morena se marchara, colocando ambos brazos en sus hombros, atrayéndola consigo a la cama.
-¿Ekaterina qué haces?-pregunto la morena.
-No te hagas la que no lo sabes Yulia-dijo acercándose a su boca. Había alcanzado a hacer un roce cuando Yulia se aparto bruscamente
-¡¿Qué haces?!-grito parándose- ¡Estoy casada con tu mejor amiga Ekaterina, por si no lo recuerdas!
-¡Créeme que cada bendito día soy consciente de eso!-respondió sentándose- Yulia nadie se enterara, podemos…
-¡No!-la interrumpió- ¡no podemos! ¡Por Dios es tu mejor amiga, hoy es su cumpleaños! ¿Y tú haces esto? ¡¿Precisamente hoy?!
-¿Y cuando querías que fuera?-pregunto- siempre hay alguien, siempre…
-¿Sabes qué?-volvió a interrumpir- no pienso seguir teniendo esta conversación, esto ya no será claramente lo mismo. Pero lo hare por educación y por Marina, pero espero que nunca vuelvas a intentar algo parecido de nuevo Ekaterina, no si no quieres que mi esposa lo sepa-dijo dando un portazo.

FIN FLASHBACK

-Marina nunca te quiso dar el divorcio ¿cierto?-pregunto llena de cólera- tú te enfadaste tanto con ella que no tuviste mejor idea que quitarla del camino-acercándose- dime Yulia, ¿Quién tuvo la idea? ¿Tú o Elena? ¿O ambas trabajaron juntas en esto?
-¡Objeción su señoría!-se escucho.
-¡Dime como la mataste!-grito- ¡¿Fuiste tú?! ¿Te cansaba siempre la misma mujer?
-¡Objeción!
-¡Abogada Sokolova!
-¡Dímelo!-grito.
-¡Abogada Sokolova si no se calma hare que salga ahora mismo de la sala!-dijo la jueza con voz potente. Ekaterina se mostraba muy nerviosa, que Yulia le haya hecho acordar ese momento le había hecho poner los nervios de punta. Si ella hablara de eso seguramente caería también en algo dudoso.
-Lo siento, yo… yo no me encuentro bien-dijo mirando un punto fijo.
-Bueno, podemos tomarnos un receso de 20 minutos- dijo la jueza golpeando el mazo. Rápidamente los murmullos en la sala se dejaron oír, cada uno con sus propias teorías, y con sus ojos puestos en la mujer del frente.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 23, 2015 7:16 pm

Olga salió junto a Elena a beber un poco de agua, la situación estaba poniéndose algo acalorada y la pelirroja no podía evitar disimular su incomodad ante todo.


-¿Estas nerviosa?-pregunto Olga.
-¿Cómo no estarlo?-dando una sonrisa torcida- No sé que pasara ahí dentro Olga, ¿Y si algo sale mal?
-Eso no pasara-contesto- tenemos muy bien ensayadas las preguntas Elena, veras que todo saldrá bien. Recuerdas todo muy bien ¿no?
-Por supuesto-asintió.
-Entonces no hay nada que temer-contesto.

No muy lejos de ahí pasaba Ekaterina hecha nervios. Había intentado querer hundir a Yulia, pero esta le había hecho una mala pasada con los recuerdos. Al menos agradecía que no había abierto la boca para dejarla tan mal frente a toda la corte, no quería ni pensar lo que dirían de ella si Yulia relataba aquel suceso que recuerda más que bien, a pesar del alcohol que había tenido encima aquella noche.
Sergey se acerco hasta ella con un vaso humeante.

-Tómalo-le dijo- te relajara.
-Gracias-respondió agarrándolo
-No quiero ser entrometido-dijo Sergey- pero ¿Qué sucedió haya adentro Ekaterina?-pregunto.
-¿Qué más?-dijo- supongo que explote en un ataque de nervios Sergey
-Lo sé-dijo- todos lo vimos, pero ¿Por qué?-pregunto. Ekaterina giro para mirarlo a la cara, decir la verdad ahora no estaba para nada en sus planes.
-No lo sé-mintió- me aborrece que sea tan cínica. Sé que oculta cosas y no ha dicho del todo la verdad.
-¿Qué sabes tú?-pregunto intrigado.
-Por favor Sergey, no hace falta saber demasiado para darte cuenta de las cosas-dijo- engaño a su esposa durante quien sabe cuánto tiempo, cuando finalmente decidió pedirle el divorcio ésta no se lo quiso dar ¿y qué sucedió? Se deshizo de ella cuando no quiso cooperar, y sé que su amante tiene mucho que ver también.
-Te ves muy segura de eso-contesto mirándola.
-Lo estoy.
-Lástima que no tengas pruebas Ekaterina-dijo parándose- suenas tan convincente…
-No solamente sueno Sergey-parándose para quedar frente a él-yo si veo la verdad, la verdad que nadie quiere aceptar, pero yo me encargare de hacer justicia.
-Suerte con eso-contesto- debemos irnos, ya termino el tiempo-dijo al ver que todos volvían nuevamente a la sala.
Cuando la jueza llego y la corte volvió a tomar sesión, Yulia ya estaba nuevamente en su lugar y Ekaterina se aproximaba a ella intentando apaciguar la furia.
-Yulia-dijo frente a ella- ¿podrías hablarme de las cartas de Marina? ¿Tú tenias conocimiento de ello?
-Si-contesto calmadamente.
-Pero según lo que me dijiste anteriormente, tú terminaste con Elena mucho antes de eso. ¿Cómo sabes de las cartas? ¿Elena mismo te lo dijo?-Yulia trago fuerte.
-Marina-contesto- vi una vez a Marina escribirlas.
-¿Y por qué Yulia?-pregunto- ¿Qué motivos crees tú que tenia Marina para enviarle cartas a tu amante, a quien supuestamente ya no veías?
-Teníamos problemas porque ella creía que yo la seguía engañando, cuando no era cierto-comento. Ekaterina la miró con rabia, sabiendo que mentía.
-Su señoría ¿Podría llamar al estrado a Igor Serkin?-pregunto. Yulia se bajo y el testigo de Yulia subió a su lugar haciendo el mismo juramento.
-Igor-comenzó Ekaterina- ¿Hace cuanto que trabajas para Yulia Volkova?
-6 años-respondió.
-Eso es mucho tiempo ¿verdad?-pregunto- el suficiente como para conocerla bien ¿en qué consiste tu trabajo exactamente, Igor?
-Bueno, yo conduzco su coche cada vez que la señora tiene que viajar. Algunas noches cambio de turno con mis otros compañeros y hago guardia en la casa y otras veces simplemente soy su guardia personal.
-Haces muchas cosas-dijo- y por lo que tengo entendido eres el único que tiene tantas tareas como tú ¿Por qué crees eso, Igor?
-La señora me ha dicho que es porque me tiene mucha confianza, además de que tengo más años trabajando para ella que cualquiera.
-Ya veo-contesto- supongo que obedeces cualquier orden que ella te dé ¿cierto?
-Por supuesto-contesto-ella es mi jefa.
-¿Y supongo que también callarías el asesinato de una persona inocente con tal de no perjudicarla?
-No…yo no haría eso…nunca.
-¿Tú estabas con Yulia la noche del asesinato de Marina Volkova Igor?
-Si-contesto- los dos subimos al avión y estuvimos fuera durante todo el fin de semana. Hay fotos que lo demuestran-contesto. Ekaterina finalmente decidió dar un paso atrás y ver si luego la suerte iba a estar de su lado.
-No tengo más preguntas su señoría-dijo yéndose a sentar.
-¿Abogada Ivanova?-pregunto la jueza.
-Quisiera llamar a Elena Katina al estrado-pidió. La pelirroja se paro y al igual que los demás juro decir la verdad. Olga se aproximo hasta ella con unas hojas en mano.
-Bueno, como ya todos estarán enterados tu mantenías una relación con Yulia Volkova que termino mucho antes del asesinato de Marina ¿cierto?
-Cierto-contesto.
-¿Recibías cartas amenazadoras de ella?
-Si-contesto- muy a menudo.
-¿Y que decían esas cartas Elena?
-Alegaba que yo aun seguía viéndome con su esposa, cuando no era cierto. Me amenazaba todo el tiempo diciendo que me alejara de Yulia, que ella ya la había preferido y que no se iban a divorciar.
-¿Y tu respondiste alguna vez a alguna de ellas?
-Jamás. Yo ya no tenía nada que ver con Yulia y no me tomaría la molestia de aclarar algo de lo que no me iba a creer. Sería una pérdida de tiempo-comento. Olga giro un poco y Ekaterina pudo ver su sonrisa en su perfil.
-¿Por qué termino tu relación con Yulia Volkova?
-Porque yo me di cuenta que estaba mal lo que hacíamos, Yulia estaba casada y atravesando una crisis en su matrimonio. No era justo lo que hacíamos, así que acordamos terminar con todo de una vez.
-¿Pero aun así Marina Volkova seguía diciendo que tú te veías con ella a sus espaldas?
-Sinceramente creo que estaba algo obsesionada con su esposa-contesto- estaba todo el tiempo culpándome de sus problemas. Incluso una vez llego a agredirme.
-¿Qué sucedió esa vez Elena?
-Estaba caminando hacia mi casa cuando salió de la nada y comenzó a golpearme. Cuando finalmente termino me dijo que iba a acusarme con las autoridades diciendo que la acosaba a ella y a su esposa- Olga observo al jurado escribir algunas cosas.
-¿Dónde estabas la noche que asesinaron a Marina?-pregunto.
-Estaba celebrando un cumpleaños en la casa de uno de mis amigos.
-¿Podría llamar al estrado a Marcus McNeil?-pregunto Olga- no tengo más preguntas-le dijo a Elena.
El testigo dio también el juramento y se sentó en su lugar correspondiente.
-¿De dónde conoces a Elena, Marcus?-comenzó Olga.
-De la universidad. Tengo años de ser su amigo.
-¿Elena estaba en tu casa la noche del asesinato de Marina Volkova?

-Sí.
-¿Podrías relatarnos que sucedió esa noche?-pregunto.
-Era el cumpleaños de mi prima y todos queríamos hacerle una fiesta sorpresa.


FLASHBACK


Viktoria estaba sumamente contenta con la sorpresa que le habían dado sus amigos. Eran 6 personas en total con ella. Uno a uno la estaban saludando cuando ella había entrando sin saber la sorpresa que le esperaba adentro. Marcus se aproximo al estéreo y puso la música a un volumen elevado, Elena junto a otra amiga se fueron hasta la cocina a traer un pastel que habían comprado especialmente para ella, mientras que los hombres traían las bebidas.
Las velas se encendieron y Viktoria las soplaba feliz mientras los demás cantaban y gritaban a su alrededor.
Se habían sentado en la mesa ya preparada para comer, habían reído, bromeado y recordando viejos tiempos de la universidad. Cuando había pasado ya bastante tiempo, la fiesta estaba comenzando para aquellos amigos.
Las bebidas iban y venían y ellos no estaban conscientes de eso, todos estaban alegres y entretenidos con el momento. La cumpleañera estaba visiblemente mal por el alcohol, pero a nadie le preocupaba eso, estaba siendo blanco de chistes que a ella no le molestaban.
Elena estaba con una botella de cerveza cuando cayó al sofá, rápidamente su amiga se sentó junto a ella preocupada por su estado.

-¿Lena te sientes bien?-le pregunto.
-En realidad no-contesto con algo de dificultad.
-¿Qué necesitas?-pregunto quitándole la botella de la mano.
-Quiero estar acostada, me siento demasiado mal... yo…
-Espera-pidió levantándose. Fue hasta donde estaba Marcus para contarle el estado de su amiga, éste le dio unas indicaciones y dijo que la llevara a una de las habitaciones.
Puso un brazo de su amiga sobre su hombro para ayudarla a caminar hacia el lugar indicado, había sido con mucha dificultad ya que la pelirroja no cooperaba mucho.
Cuando finalmente llegaron a la habitación Lena había tomado la llave de la puerta, cosa que no había pasado desapercibida para su amiga.
-¿Qué haces con las llaves Len?-pregunto.
-Para que no me molesten-respondió. La recostó sobre la cama y vio como esta quedaba dormida profundamente al instante.
-Descansa-susurro antes de marcharse.

FIN FLASHBACK

-¿O sea que Elena estuvo durante toda la noche con ustedes?-pregunto Olga.
-Exactamente-respondió. Ekaterina apretó sus puños con impotencia, estaban todos borrachos ¿Cómo podían creerse eso? Estaban locos todos si se creían aquel cuento barato de borrachos, seguramente había inventado muchas cosas de las que quizás ni recuerda.
-No tengo más preguntas su señoría-dijo Olga con una sonrisa. Completamente satisfecha con la información.
-¿Abogada?-pregunto la jueza mirando a Ekaterina.
-Quiero llamar a Elena Katina al estrado-dijo con clara furia en su voz. Observo a Olga decirle algo en su oído antes de que la pelirroja asintiera y se levantara para ir al estrado- Elena ¿podrías relatarme de esa vez que Marina te agredió?
-Por supuesto-contesto acomodándose- Yo estaba llegando a mi casa cuando…
-No, disculpa-dijo interrumpiéndola- cambiare la pregunta ¿Tú aseguras que fue solamente una vez que tuviste este encuentro físico con Marina?
-Sí.
-Y entonces que me puedes decir de esto-dijo mostrando unas fotografías del rostro de Marina bastante golpeado- ella presento cargos contra ti ¿no fue esta una diferente ocasión?
-Tenía que defenderme-contesto- no iba a dejar que me golpeara y me hiciera quien sabe qué cosa.
-¿Entonces eso quiere decir que si estas aceptando que hubo otro encuentro? Mentiste anteriormente.
-Bueno… quizás no quería contarlo porque no es algo de lo que quisiera recordar.
-Es mentira-contesto- tú te desquitabas cada vez que podías ¿cierto?
-¡Objeción su señoría!-se levanto Olga- ¡está levantando falsos!
-Abogada Sokolova, no me haga recordarle de nuevo las cosas.
-Lo siento-se disculpo- ¿Quién estuvo contigo una vez que te llevaron a la habitación?
-¿Quién estuvo conmigo?-dijo confundida- nadie lo estuvo.
-¿La habitación estaba en la planta baja o en el segundo piso?
-Primer piso.
-O sea que posiblemente tú te podías escapar a cualquier hora de la noche sin que nadie lo notara, estando tus amigos ebrios seguramente ni siquiera lo notarían.
-Yo me sentía muy mal-contesto- apenas podía caminar, y en cuanto estuve sobre la cama me quede dormida rápidamente.
-Elena ¿sentías algún tipo de desprecio o aberración hacia Marina Volkova?
-No.
-¿Ni siquiera envidia? Ya que ella estaba casada con la persona que tú… amabas, supuestamente-comentó dudosa-
-Para nada-dijo- no la conocía, no tenia porque sentir eso hacia alguien con quien no había tratado jamás.
-Pero después de un tiempo si tuviste oportunidad de conocerla en persona ¿cierto? –Dijo- tú supiste defenderte muy bien.
-Como ya dije, no podía dejar que hiciera lo que quisiera conmigo-contesto- necesitaba defenderme.
-¿Tanto así para ocultar que Marina descubriera la verdad?-pregunto Ekaterina. Dispuesta a mostrar lo más valioso que tenía si ella mordía el anzuelo.
-Ella no tenia que descubrir ninguna verdad abogada Sokolova-contesto- estaba todo el tiempo buscando algún motivo para incriminarme injustamente y culparme de que yo seguía con su esposa.
-¿Y es eso mentira?
-Por supuesto-contesto.
-Entonces quiero ver qué me dices después de haber visto esto-dijo Ekaterina disfrutándolo. Colocó un CD en el televisor que había y puso la pantalla a modo que todos vieran- quiero que observen como es que la señorita Katina sabe defenderse muy bien, aún y cuando no la han agredido-y el video comenzó.

Desde el ángulo en el que era gravado era claramente una cámara de seguridad de la calle, había olvidado por completo ese detalle. Era justo la escena en la que se la veía a Marina justo oculta detrás de un árbol, junto con su cámara de fotos. Está pocos minutos ahí oculta hasta que comienza a caminar hacia su auto, donde ahí aparece ella para golpearle su cara contra el mismo. Marina cae al suelo y se ve claramente como ellas comienzan a discutir, era una verdadera suerte que no se escuchara lo que hablaba, si no ya estaría perdida. Ella hace unos cuantos ademanes bruscos antes de tender la mano y dejarla así durante unos segundos, después le da una patada en su estomago y le quita la cámara para decir algo mas e irse hacia otra dirección.

Ekaterina detiene el video y la observa, pálida y sin hablar. Lena mira a las demás personas y observa a Yulia mirarla fijamente, para después negar con la cabeza y mirar hacia el suelo.

-¿Tiene algo que decir ahora señorita Katina?-pregunta Ekaterina. Elena la mira sin saber que decir durante unos segundos, Olga esta con la boca completamente abierta mirándola, expectante, sin saber que hacer a estas alturas.
-Estaba invadiendo mi espacio-dijo queriendo defenderse- todo el tiempo era así, tenía que pararla de alguna manera.
-¿Y por qué no recurrió a ayuda profesional?-dijo- esa agresión física es peor que otra cosa.
-Ella me amenazaba-contesto- no podía estar tranquila nunca, siempre estaba el temor de pensar de que podría hacerme.
-Yo no creo eso-dijo negando- no sé que piensen ustedes-dijo volteándose- pero una persona así- señalándola- es violenta, se negó a dar parte a las autoridades del supuesto acoso, no le importo tener ese comportamiento en plena vista pública y por si fuera poco tomo parte de una importante evidencia y seguramente se deshizo de ella-comento Ekaterina.
El murmullo rápidamente comenzó a escucharse irrumpiendo la tranquilidad
-¡Orden!-pidió la jueza y todos obedecieron- abogada Sokolova ¿tiene algo mas para decir?
-Claro que tengo más-respondió sonriendo- y no tanto para decir, sino para mostrar-termino diciendo.

Elena sintió su corazón bombeando fuerte en su pecho, al igual que otra persona en aquel mismo lugar.


pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 23, 2015 7:18 pm

FLASHBACK

Su turno estaba a punto de terminar y no se sentía para nada cansada después de sus largas horas de trabajo. Yulia hacía tiempo se había marchado así que no tenia caso esperarla afuera oculta en alguna parte para que no las vean juntas.
Una vez que llego a su casa se tomo su tiempo para tomarse una necesitada ducha, eso iba a relajarla por completo. Escucho el celular sonar cuando estaba terminándose de cambiar, lo identifico como un mensaje así que no iba a apurarse demasiado. Cuando ya estuvo lista fue por el aparato y leyó el mensaje con una sonrisa y brillo en los ojos. Fue nuevamente hasta el baño para peinarse y maquillarse adecuadamente para la ocasión.
Cuando fue la hora busco las llaves de su casa, fue por el auto y se marcho al lugar citado.

Yulia estaba esperándola en una mesa del fondo cuando entro, le dio una matadora sonrisa que ella devolvió sin dudarlo. Estuvo observándola durante algunos segundos antes de decidirse a caminar hacia ella. Sabía que no eran reconocidas en ese lugar y era por eso que siempre tenían sus encuentros ahí, podían ser ellas mismas todo lo que quisieran.

-Mi amor-dijo Lena acercándose a ella para besarla- llegue muy puntual-dijo observando su reloj- ¿Estás aquí desde hace rato?
-Más o menos-contesto Yulia- ven aquí-dijo palmeando el asiento a su lado. Lena volvió a sonreír y antes de tomar asiento frente a ella, fue al lado de la morena, quien la abrazo por los hombros ni bien tomo asiento- necesitaba pensar-
-¿A si?-pregunto mirándola antes de recostar su cabeza en su hombro- ¿Y podría saber en qué?-entrelazando sus manos.
-En cosas Lena-contesto- en muchas cosas- menciono. La pelirroja levanto la mirada para verla.
-¿Sera bueno o malo?-pregunto preocupada, sabiendo lo que quiso decir.
-Tranquila-pidió- no es nada de lo que tengas que preocuparte-le mesera llego y coloco la comida sobre la mesa, mirándolas algo extrañas a las dos mujeres que estaba demasiado cerca una de la otra- por el momento come, tenemos tiempo de hablar después.

Lena decidió obedecer las palabras de Yulia, si fuera algo malo ya se hubiera dado cuenta, pero de todas formas no estaba del todo tranquila. Cambiaron de tema como para cambiar un poco el ambiente y alivianar un poco más las cosas.
Cuando finalmente las dos habían terminado de cenar, se miraron mutuamente como sabiendo lo que estaba a punto de venir.

-Yulia…-dijo Lena dejando su tenedor en el plato- ¿Tu estas arrepintiéndote de todo esto?-pregunto temerosa
-¿Qué?-mirándola- mi amor escúchame-tomando su rostro con ambas manos- no estoy para nada arrepentida, tú lo sabes, así que espero no volver a repetirlo. Te amo a ti, solo a ti y no me arrepiento de nada, incluso volvería a hacer todo de nuevo si se que te tendré conmigo.
-Te amo, te amo-dijo antes de besarla. Las palabras de Yulia le habían quitado todo el peso y preocupación que había cargado hasta el momento.
-¿Estas lista?-pregunto. Lena asintió con la cabeza- es hora de irnos, cielo-mirando su reloj.
-Está bien-dijo parándose.

Yulia pago la cuenta y juntas partieron hacia afuera, donde la noche era fría y silenciosa a su alrededor. La morena la acompaño hasta su auto y antes de abrirle la puerta, Yulia tomo a Lena de sus brazos para girarla y besarla durante un largo rato antes de despegar sus labios.

-¿A dónde iras ahora?-pregunto Lena algo agitada y acariciándole las magillas- ¿tienes donde quedarte?
-Sí, ya tengo todo preparado. Solamente tengo que tener cuidado a la hora de conducir, nadie debe verme, no te preocupes-besándola- estaré bien.
-Eso espero amor, cuídate de todas formas.
-Eso hare-dijo - ¿No se te hará tarde?-pregunto.
-Tienes razón-mirándola su reloj- será mejor que me vaya ahora mismo, tengo que vestirme apropiadamente.
-Yo igual-dijo comenzando a caminar en la otra dirección. Lena observaba a Yulia alejándose de ella, viendo aquello como si fuera completamente irreal. Sabiendo que dentro de poco la vida de ambas cambiara para siempre.
-Yulia- la morena giro- Te amo. Buena suerte-deseo.
-Tú también-respondió esta, girándose después de haberle lanzado un beso volado.


FIN FLASHBACK

Ekaterina sonreía tan diabólicamente segura, haciéndola pensar a cualquiera que ya iba a tener la victoria asegurada. Elena no podía evitar sentir algo de pánico, odiaba la situación por completo, la detestaba. Quería que todo eso se terminara para marcharse lejos, dejando todos los recuerdos en aquella ciudad donde había pasado y vivido tantas cosas, algunas mejores que otras.

-Marina presento cargos contra Elena Katina-dijo Ekaterina levantando una copia de la denuncia- y aquí están las consecuencias de sus actos-mostrándole a todos las fotos- la señorita Katina tuvo más de un enfrentamiento físico con Marina Volkova, ella estuvo mintiendo durante todo este tiempo ¿y quién sabe con qué otra cosa más?-mirándola- fue sometida a un análisis psicólogo y muestra características de violencia y cambios radicales de humor ¿ hasta dónde podía llegar una persona así?-comento.
-¡Estaba enamorada!-grito finalmente. Olga le hacía señas para que callara pero esta ni la estaba mirando, estaba cayendo en el juego en el cual Ekaterina la quería- ¿A caso está mal eso? ¿Me encerraran por sentir lo que sentía?
-Por supuesto que no está mal-contesto- no está para nada mal sentir atracción y sentimientos bonitos hacia otra persona, pero no cuando hay una muerte involucrada-mirándola fijamente- no puedes deshacerte de una persona simplemente porque se te da la gana, ¡no tenían ningún derecho de hacer lo que hiciste! ¡Involucrarte con alguien casada!
-¡Objeción!-dijo Olga- ¡Está levantando falsos que no puede confirmar!
-¡¿Confirmar?!-dijo. Fue hacia donde tenía su portafolios y comenzó a sacar las fotos que una vez Marina le había dejado- ¿Qué me pueden decir de estas fotografías?-dijo alzándolas para que todos la vieran. Había algunas en las que se las veía a ellas entrar en un edificio sonrientes, claramente en un hotel donde se veían al principio. Otras donde estaban besándose a la salida del mismo
-¡Esas fotos son viejas!-intervino Olga- nada dice ahí cuando fueron tomadas, no pruebas nada con eso Ekaterina.
-¡No está diciendo la verdad!-se defendió- ella…
-Abogada Sokolova, le voy a pedir que se calme si no quiere perder el caso en este mismo instante-la regaño la jueza- le aclarare que no volveré a tomar otro receso por usted, no quiero otro de sus episodios.
-Lo siento-se disculpo. Cerró sus ojos y suspiro, intentando serenarse. Sabía que tenía que conservar la calma si quería que todo saliera como esperaba-Elena-menciono llamando la atención de esta- ¿Tu vivías en San Petersburgo cierto?- fijándose en unos papeles.
-Si-respondió con un nudo en la garganta.
-¿Y por qué te mudaste a Moscú?-pregunto cruzándose de brazos.
-Fui recomendada en mi trabajo-respondió.
-Pero también tenías otras opciones, otras ciudades a las que ir-dijo- ¿Por qué esta?-pregunto ya sabiendo la verdad- ¿Había algo que te interesara aquí?
-Me gusta Moscú-explico- siempre lo quise conocer y decidí que viniéndome a vivir aquí era la mejor opción. Nada se comparaba con la comodidad que tendría aquí a comparación de mi anterior trabajo.
-¿Entonces eso quiere decir que omites que viniste aquí por Yulia Volkova?
-¡Objeción!-volvió a quejarse Olga- esta alegando cosas inciertas
-A su lugar-ordeno la jueza- señorita Katina, responda la pregunta.
-No… yo…-sin saber que decir- no vine aquí por Yulia.
-¿Entonces la relación comenzó una vez que te mudaste?-pregunto. Sabiéndola atrapada, sabía que no ganaba nada haciendo eso, pero tendría la satisfacción de que confesaría algo que no quería admitir.
-Si-contesto escuetamente.
-Trabajabas en el mismo hospital que Yulia-dijo Ekaterina caminando frente a ella- ¿No es demasiada coincidencia eso?
-Como ya dije antes, fui enviada por trabajo.
-Pero tu romance con Yulia Volkova comenzó una vez que se vieron en un seminario-recordó Ekaterina- ustedes no eran ningunas desconocidas cuando trabajaban juntas.
-Fue algo de una sola vez-respondió a lo del viaje- y en mi trabajo yo era una completa profesional, no iba a buscar romances abogada Sokolova-respondió.
-Pero es obvio que después de haber estado juntas una vez y trabajar en el mismo lugar renació todo de nuevo ¿me equivoco señorita Katina?
-No.
-¿Qué tan seria era la relación para ti?-pregunto.
-Muy.
-Se mas especifica- pidió- ¿Estaba enamorada?
-Por supuesto que lo estaba-dijo- yo la amaba a pesar de todo-dijo mostrando dolor en sus ojos. Conmoviendo a unos cuantos, pero no a Ekaterina.
-¿Y por que ya no?-pregunto cínicamente. Lena la miro sorprendida y un poco molesta, ¿en serio estaba preguntándole eso?
-Porque lo nuestro no nos iba a llevar a ninguna parte-mirándola- tuvimos un mutuo acuerdo y decidimos terminarlo.
-Ya veo-murmuro- y si ese no hubiera sido el caso ¿hasta dónde hubiera estado dispuesta a llegar por tener a Yulia con usted?
-No entiendo a donde quiere ir.
-Si entiendes-contesto- ¿hubieras hecho hasta la imposible por ella?
-Dentro de los limites-contesto.
-¿Y matar?-pregunto- ¿hubiera matado incluso?
-Por supuesto que no-contesto rápidamente- no podría hacer una cosa como esa.
-¿Qué hizo después de la ruptura con su amante?-pregunto.
-Seguir con mi vida-respondió algo incomoda ya con las preguntas.
-¿Entonces ya no frecuento mas a Yulia Volkova en el departamento que compartían?
-Obvio que no.
-¿Y por que después de haber “roto” su relación el departamento aun seguía siendo alquilado?
-No sé de qué me está hablando-respondió- yo no volví a ir a ese departamento.
-Entonces dígame usted que es esto señorita Katina-mostrando unos papeles- es un comprobante donde dice claramente que el departamento se siguió alquilando por varios meses más aún y después de haber dicho que ustedes ya no tenían nada- termino sonriendo. Elena sintió su respiración descontrolarse, aquello no estaba yendo hacia ningún lado bueno.
-Yo… yo estuve pagando algunos meses de alquiler.
-¿Y eso por qué?-pregunto- tiene un casa propia.
-Porque tenía la falsa esperanza de que a lo mejor Yulia iba a volver-observando el piso- solamente eso.
-¿Y ella no regreso?-no creyendo nada.
-No-mirándola- porque Yulia y yo jamás volvimos.
-¿Y entonces como explicas esto?-mostrando una foto en la que ella y Yulia se estaban abrazando. Tenía la fecha de hace algunas meses.
-Era una fiesta por el trabajo-explico- no estábamos haciendo nada malo.
-¿Pero no se supone que cuando se termina una relación como la de ustedes se corta cualquier tipo de interacción?-pregunto esta vez girándose frente a los demás- ¿No se supone que ya no tenían nada? ¿No es algo raro y misterio a la vez que la señora Volkova no le funcionaran justamente las cámaras de seguridad en su casa? ¡No señores!-contesto por sí misma- ella le fue infiel con otra persona durante horas de trabajo, a espaldas de su esposa y muchas personas más ¡engañando!

Ekaterina quito el CD y coloco otro en el aparato reproductor, con las manos temblorosas a causa de la rabia e impotencia. Escuchar esa clase de mentiras era insoportable.

-Dejare a su criterio lo que verán a continuación señores- y el video comenzó.

La pantalla indicaba las 22:12 de la noche cuando se observo a Marina entrar por la puerta de entrada, se la veía algo nerviosa. Dejo su bolso en una de las mesas y rápidamente la cámara cambio, captándola entrando a la cocina para ir por un vaso de agua. La casa se observaba completamente desierta, parecía que estaba completamente sola ahí aquel viernes por la noche.
La rubia se queda mirando un punto fijo con el vaso en la mano durante unos instantes, después coloca el objeto sobre la mesa y camina fuera de la cocina. La cámara cambia y Marina se sienta en la sala de estar durante unos minutos entreteniéndose con una lectura. Pasan alrededor de tres minutos cuando se la ve levantar la cabeza hacia las escaleras, ella observa su reloj, deja el libro en la pequeña mesa de al lado y se levanta. Sube los escalones y se la ve mover los labios como llamando a alguien. La cámara solamente queda captando la puerta abierta por donde Marina ha entrado ya que las demás no funcionaban dentro de las habitaciones. Es cuestión de segundos después que se la ve a Marina salir tranquilamente de ahí, cerrando la puerta al salir. Estaba comenzando a bajar las escaleras cuando de golpe frena y observa hacia atrás. Ella parece dudar unos instantes, pero comienza a subir las escaleras nuevamente esta vez con más lentitud.
De repente otra cámara capta un ángulo un tanto engañoso, ya que solo se veían los barandales del comienzo de las escaleras. Luego de un tiempo se observa la espalda de Marina chocar contra los barrotes de madera, ella avanza nuevamente perdiéndose de la vista. Luego de pasar un tiempo un tanto largo sucede algo completamente increíble. El cuerpo de Marina se ve tropezándose hacia atrás, logrando que su espalda volviera a impactar nuevamente con los barrotes, pero esta vez con menos suerte, ya que se ve su cuerpo doblarse sobre él para caer hacia atrás. Nuevamente se vuelve a la sala de estar y la cámara grava perfectamente el cuerpo caer sobre una mesa de vidrio rompiéndola en pedazos, dejando ver sangre en su vestimenta y un cuchillo clavado en su abdomen. Luego, la pantalla se torna completamente negra.

Toda la audiencia esta en completo silencio impactado por el video. Completamente de acuerdo con las palabras de la abogada Sokolova hace instantes, eso había sido totalmente traumatizante a la vez que extraño. Ya que no había rastros de quien había sido la persona responsable de aquello.
Ekaterina se seca las lágrimas de su rostro y suspira mirando a Elena, quien noto que estuvo durante todo el tiempo mirando el suelo.

-Un hecho completamente extraño al igual que sospechoso-dijo con la mirada al frente- evidencia suficiente para que se tome la decisión correcta, motivos suficientes para una persona que no está completamente cuerda para actuar de esta manera, una vida inocente que se pierde tras un capricho sin sentido, guiado por un sentimiento que no sabíamos si era completamente correspondido o no. Una persona capaz de llegar a este tipo de extremos con tal de lograr lo que se propone, sin importarle nada, y puedo asegurar que tengo hasta un ejemplo personal, pero no me iré del tema-termino diciendo- No más preguntas su señoría -mirándola.
-¿Abogada Ivanova?-pregunto la jueza. Esta simplemente negó con la cabeza.
-Se esperara hasta que el jurado llegue a un veredicto-y golpea el martillo.

Las personas comienzan a hablar nuevamente, Ekaterina va a su lugar mirando con odio a Lena de a ratos y luego a Yulia. Olga se encuentra completamente sorprendida ante lo que acababa de ver, preguntándose en qué momento Ekaterina había obtenido aquel tipo de pruebas. Yulia se encontraba completamente inexpresiva en su lugar, mirando de a momentos su reloj.
Cuando se observo entrar nuevamente a todo al jurado para tomar asiento, para la pelirroja fue casi imposible evitar que las lágrimas salieran de sus ojos.

-Que la acusada se ponga de pie-ella rápidamente obedeció.
-En el caso de homicidio calificado de Marina Volkova –leyó un hombre- se la considera a la principal sospechosa Elena Katina….


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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 23, 2015 7:21 pm

FLASHBACK


Ekaterina abre sus ojos sintiendo que todo a su alrededor sigue girando, la revolución en su estomago le hace pararse rápidamente para ir a devolver todo al baño que está en la habitación. El infernal dolor de cabeza está más que presente, pero eso no es impedimento para que, mientras enjuaga su boca y rostro, no comience a recordar los sucesos de la noche anterior. Observando todo a su alrededor nota que no es su casa en la que está, no es un lugar desconocido, si no que es no es nada más que la casa de su mejor amiga.
Una vez que ve su rostro en condiciones de mostrarlo al público, Ekaterina se dispone de ordenar un poco la cama antes de salir de la habitación. La vergüenza incrementa a medida que baja las escaleras y las imágenes vienen a su mente para remarcarle la realidad. Planea hacer un escape sigiloso, pero justo cuando está a punto de aproximarse a la puerta para su salida, la voz de su amiga la detiene.

-¿Ekaterina?- escucha la voz de Marina venir de la cocina. La mencionada gira y observa a la rubia pararse de su lugar, pero quedándose en éste- ¿te vas?-pregunta.
-Si… es que yo…-y calla. Mirarla a la cara ahora no es una ayuda, la culpabilidad llega a ella y ni siquiera puede levantar la mirada para observarla a los ojos- no me siento bien-dice finalmente.
-Después de todo lo que bebiste anoche sería raro si no lo estuvieras-contesta cruzándose de brazos- ¿Te quedas a desayunar?
-No, tengo unas cosas que hacer-niega rápidamente- de todas maneras gracias.
-¿Segura?-pregunta dudosa acercándose- deberías comer algo, sino…
-Estoy bien Marina-la interrumpe, y es ahí que se sienta peor cuando ve en su mirada la preocupación genuina- me gustaría está en mi casa, ahí me sentiré mejor-explica.
-Este bien-termina cediendo- pero si estas así por lo de anoche, quédate tranquila, haremos como que no sucedió y…
-Lo que paso anoche no volverá a repetirse- y ella sabe porque lo dice, o más bien por lo que intento hacer- así que tema olvidado
-De acuerdo-contesto- así será.
-Ahora si me permites…-intentando irse.
-¿Tienes en que irte?-pregunta mirándola.
-No.
-Si quieres puedo… Oh ahí viene Yulia-dice Marina mirando en la otra dirección. La morena justo venia bajando las escaleras- hola cariño
-Hola-dice dándole un beso en la mejilla- hola Ekaterina- dice mirándola de manera dura.
-Hola-dice Ekaterina apenas con un hilo de voz. Avergonzada completamente.
-Justo estábamos hablando y Ekaterina quiere marcharse-explica Marina- pero no tiene auto ¿podrías llevarla tu hasta su casa?-pregunta de repente. Ekaterina abre grande los ojos ante esto. Yulia sigue mostrándose seria y sin despegar aquella mirada acusadora.
-No es necesario-dice rápidamente- en realidad me gustaría caminar.
-¿Segura?-pregunta Marina- no vives tan cerca Ekaterina, algo podría pasarte.
-No exageres-dice restándole importancia.
-En serio. Podría…
-Déjala Marina-interviene Yulia- si ella dice que quiere irse caminando, pues que así sea.
-Pero es que…
-Es cierto Marina-contesta- me iré caminando. Hasta luego-dice abriendo la puerta.
-Llámame cuando llegues-dice Marina mirándola caminar.

Ekaterina apenas asiente con la cabeza sin girarse. Caminaba rápidamente queriéndose marchar lo antes posible de ahí, la mirada de Yulia la había hecho sentirse realmente mal al igual que incomoda. No quería ni imaginarse si hacia algún tipo de comentario a Marina o le insinuaba, había hecho una estupidez la noche anterior que ahora veía, no quería perder a su única amiga de años por eso.
La siguiente semana después de aquello, Ekaterina intento evitar a toda costa volver a aparecerse por la casa y también para no ver a Yulia. Si Marina la llamaba invitándola a ir ésta siempre sabía escaparse de ello inventándole alguna excusa de que no podría ir o simplemente la convencía de verse en otro lugar. Comprendía ahora que su amiga estaba junto a una gran mujer que no le fallaría nunca, ella había sido la única equivocada ahí, que casi estuvo a punto de arruinar a aquella pareja, que frente a sus ojos, era perfecta.

Estaba saliendo algo tarde del trabajo aquel día, el exceso de actividad hacia estragos en su cuerpo haciéndolo sentir cansado, su estomago reclamaba atención y Ekaterina no tenía ganas de llegar a su solitario hogar y no encontrar nada. Observo la hora y dijo que mejor sería ir a comer algo preparado por alguien más, después de todo podía permitírselo. Estuvo conduciendo durante unos minutos cuando finalmente estaciono frente a un restaurante algo alejado de donde acostumbraba. Necesitaba cambiar la rutina aburrida que la absorbía.
Entro al lugar y lo primero que noto fue que estaba algo lleno a pesar de que por fuera no lo aparentaba, además de tener en cuenta que había conducido algo lejos. Se sentó en una mesa junto al rincón, donde tenía una vista bastante cómoda en la que podía observar casi todo el lugar. La mayoría eran parejas y muy pocos estaban solos en una mesa como ella, pero Ekaterina no se iba a sentir mal por eso, después de todo solamente fue a tener una cena tranquila. Una mesera joven llego con una carta y prometió volver pronto cuando ella ya hubiera decidido que pedir.

Una vez que la orden fuera puesta sobre la mesa, ella se permitió saciar el hambre de todo un día ajetreado en el trabajo. Ekaterina se había dado su tiempo para observar nuevamente a todas las personas a su alrededor, estaba a punto de abrir la boca para meterse otro bocado cuando el tenedor se detuvo a medio viaje. Algunas mesas más adelante, casi justo del lado contrario de donde estaba ella se encontraba finalmente alguien conocido para ella, aunque no fuera de su total agrado en esos momentos. Yulia estaba sentada sola en una mesa observando su reloj distraídamente, pero Ekaterina dedujo que hacia raro que estaba ahí ya que había comida y bebidas sobre su mesa.
El hambre finalmente había abandonado su cuerpo para darle paso a un curiosidad extrema, se removió un poco sobre su lugar, cosa que si Yulia miraba en su dirección ella podría escabullirse con facilidad. Por al menos dos minutos ella no vio nada raro en su comportamiento, pero después de observar los siguientes movimientos aquella teoría murió.
Una pelirroja y alta mujer llego y se sentó junto a Yulia, Ekaterina abrió grandes sus ojos sorprendida cuando ésta tomo asiento y acaricio el rostro de la morena antes de besarla en la boca. La sorpresa y un raro sentimiento invadió su cuerpo ante lo que estaba viendo, ella, que tan mal y culpable se había sentido cuando intento algo con aquella misma mujer, a la cual la había rechazado recodándole quien era ella en la vida de su amiga, aquella imagen de esposa ejemplar se espumo en tan solo segundos. La verdad iba a ser igual de cruel para Marina, su querida esposa, comprensiva y cariñosa compañera, la estaba engañando con otra.

Ekaterina estaba sumergida en cada movimiento de aquella mesa, la forma en la que sujetaban sus manos sobre la mesa, las sonrisas, las caricias y los besos esporádicos que se daban cada tanto. Se preguntaba una y otra vez si Marina era consciente de esto, aunque lo dudaba, estaba completamente segura de que su amiga se lo iba a hacer saber, pero ahora que ella lo sabía ¿tenía que decírselo? ¿Cuándo ella hace tiempo atrás había intentando tener algo con su esposa? Ekaterina había sido testigo muchas veces de cómo otras mujeres intentaban acercarse a Yulia, pero estaba siempre sabia rechazarlas de manera educada ¿Dónde estaba toda aquella fidelidad a su esposa entonces? Tenía que admitir que era una gran actriz. Estuvo analizándolas durante un tiempo más hasta que vio a ambas sujetarse de las manos y prepararse para marcharse, ella de igual manera pago rápidamente la cuenta. Espero hasta que ellas estuvieran afuera durante unos cuantos segundos antes de hacer lo mismo, fue totalmente discreta en salir evitando ser vista. Las observo a ambas dirigirse hacia el auto que era de Yulia, la morena lo rodeo para abrirle la puerta y la otra mujer le sonrió agradecida, dijo algo en su oído que hizo reír ambas, la beso y luego entro al auto. Una vez que la morena estuvo adentro el auto arranco algo rápido y se perdió entre las calles oscuras de aquella noche que se tornaba cada vez más fría, dejando literalmente a una Ekaterina con la boca abierta ante lo que había visto con sus propios ojos.
Los días seguían pasando y ella luchaba contra su consciencia de hacérselo saber a Marina, sabía que su amiga estaba completamente enamorada de su esposa, seguramente no le iba a creer y le pediría pruebas, que lamentablemente, no tenia, más que su palabra. Así que ahorrando mucho disgusto Ekaterina decidió callar, aunque no tuvo que esperar demasiado tiempo para que la bomba estallara.

Muchas semanas después Marina había aparecido en su casa hecha en mar de lagrimas, fue una excelente actriz actuando sorprendida ante todo lo que le relataba su amiga, sabía que aquello iba a explotar algún día, pero no imaginaba que iba a ser tan pronto. Se veía bastante decidida en recuperar a su esposa, pero Ekaterina sinceramente dudaba que pudiera lograrlo, no estaba para nada segura si Yulia era la primera vez que hacia una cosa así, y además había visto la forma en la que miraba aquella desconocida mujer, así había mirando a Marina cuando eran más jóvenes, pero lamentablemente y aunque no se lo admitiera, ya no veía así a su amiga. Entonces Ekaterina se prometió así misma que iba a ayudarla, sustituyendo toda aquella culpa por sus sentimientos ocultos por una rabia hacia la misma mujer y pasara lo que pasara, iba a arruinarla hasta las últimas consecuencias por eso.

FIN FLASHBACK

La sala estaba en completo silencio, tanto que lograba sentir un chillido en sus oídos. Olga estaba con la miraba perdida en la mesa frente a ella, Ekaterina con la frente en alto esperando que finalmente se hiciera justicia. Todos esperaban casi sin pestañar el resultado, y Lena sintiendo las lagrimas calientes corriendo por sus mejillas, observando especialmente a alguien entre aquella multitud que la miraba tranquilizándola sin palabras.

-Inocente- fue la sentencia.

Hasta ese momento todos se permitieron murmurar su opinión, la pelirroja ahora tenía una sonrisa enorme en su rostro, observo a su abogada que tenia la misma expresión de sorpresa en su rostro.

-¡¿Qué?!-chillo Ekaterina con rabia- ¿¡Que significa esto?!-grito entre toda la multitud de ahí.
-Abogada Sokolova le voy a pedir que no grite-dijo la jueza- y si a caso no entendió, la acusada es inocente.
-¡Pero eso no puede ser!-dijo observando cómo Lena abrazaba a Olga, quien todavía tenía una mirada de sorpresa, pero también estaba contagiada por la felicidad de su clienta- ¡¿Qué clase de justicia es esta?! ¡Fue ella!-señalándola.
-Abogada solamente se baso en especulaciones sin pruebas, realmente-contesto- además, por si fuera poco, la señora Volkova realizo una denuncia esta mañana por la desaparición de dinero en su casa-dijo- al parecer todo indica que fue un robo que salió mal
-¿Qué?-pregunto. En ese momento busco a la morena con la mirada y la vio salir rápidamente de ahí después de haberle dicho algo en el oído a su empleado- ¡Eso no puede significar nada!
-Al igual que lo que usted dice, cuando tena pruebas de ello, quizás las cosas sean diferentes-contesto- mientras tanto…
-¡Y lo voy a hacer!-juro- ¡no me rendiré hasta ver aquellas dos asesinas en la cárcel!- en ese momento señalo a Yulia quien salía por la puerta y posteriormente a Lena, quien la miraba sorprendida. Habían ganado otras miradas y la jueza comenzó a inquietarse por esto.
-Abogada Sokolova le voy a pedir que mida el tono de voz si no quiere ser sacada de la sala-aseveró la jueza.

Ekaterina avanzo hacia donde estaba Olga con Elena, ésta la advirtió algo en su oído decidió comenzar a salir de aquel lugar evitando cualquier tipo de confrontación.

-Ekaterina no hagas un escándalo aquí-dijo Olga poniéndose frente a ella, evitando que se acercara a la pelirroja- ya todo termino.
-Muévete Olga-dijo queriéndola quitar de su camino- y nada ha terminado aún, espero que estés contenta de haber defendido a una asesina.
-No hay pruebas de eso-contesto- ¿Por qué no te olvidas una vez de todo? Si quieres podernos…
-¡De ninguna manera!-la interrumpió gritando- no tengo pruebas ahora, ¡pero las tendré! ¡Soltaron a unas asesinas!-grito a todo pulmón- ¿Cuánto te pago a ti?-pregunto
-¿Qué?-dijo Olga confundida- a mí no…
-¡Mentira!-grito- ¡No puede haber otra manera! ¡¿Cuánto les pagaron a todos aquí?!
-Abogada Sokolova ya fue advertida-intervino la jueza nuevamente escuchando sus gritos
-¡A usted también!-dijo señalándola la jueza, esta abrió grande los ojos.
-¡Suficiente!-grito- ¡Sáquenla de aquí!-ordeno. Los policías rápidamente acataron la orden.
-¡Suéltenme!-grito resistiéndose
-Ekaterina no hagas esto mas difícil- dijo Olga, siguiéndola detrás de los policías que la sujetaban. Una vez afuera la dejaron finalmente, no sin antes de asegurarse de que no iba a volver para provocar otro escándalo.
-¡No me toques Olga!-grito impidiendo que la limpiara- tu también estas de su lado…
-¡No estoy del lado de nadie!-protesto- Ekaterina no había pruebas de nada, nada afirmaba lo que tu decías…
-¡A veces las pruebas están de más Olga!-dijo señalándola- tú no sabes todo lo que yo sé, no sabes de lo que fui testigo. Tú no tuviste llorando sobre tus hombros a tu única amiga de toda la vida por culpa de una canalla que no le importaba más que su propio bienestar, así que créeme, yo no necesito de nada de eso.
-Tienes razón-dijo pensando- no conocía a Marina Volkova, pero de todas maneras no hay nada que incrimine a Elena de eso
-¿Sabes qué?-dijo cerrando sus ojos. El solo hecho de nombrarla acababa con su paciencia- mejor Cállate Olga, cállate porque veo que sabes menos de lo que imagine. Yo no me cansare hasta hacer justicia-mirándola- es una lástima que quizás tú te des cuenta demasiado tarde de la verdad, pero yo sé que no-empezando a caminar
-Espera Ekaterina-dijo siguiéndola- ¿Estas tan segura de ello?-pregunto mirándola
-No tienes ni una idea Olga-contesto- simplemente tienes la verdad frente a tus ojos, pero no tu no la quiere ver. Y como ya dije, sería una lástima que la sepas cuando ya sea tarde, simplemente mira a tu alrededor Olga. Nada es lo que parece, nada.
-No entiendo-dijo confundida
-Empieza por saber más de tu querida e inocente Elena-dijo con sarcasmo observando todo a su alrededor- y cuando lo descubras llámame, tienes mi numero-dijo marchándose.

Olga se quedo parada ahí sorprendida por la seguridad de sus palabras. Giro rápidamente buscando a Elena con la mirada, ella se había marchado mucho antes de que Ekaterina se acerara a ella para atacarla. Corrió lo más rápido que pudo hacia el otro extremo de la calle, intuía que la pelirroja había tomado aquel camino por el cual se iba siempre después de los ensayos. Dejándose llevar fue hasta el lugar donde todos sus instintos la guiaban, cuando estaba acercándose vio su cabellera pelirroja, apresuro el paso yendo hacia ella.

-¡Elena!-grito queriendo llamar su atención, pero ella estaba demasiado concentrada en su reloj y su celular. Olga se paro abruptamente cuando vio a un auto parar al lado de ella, la puerta trasera fue abierta y ella no titubeo entrar. Lo único que Olga alcanzo a observar dentro del auto, es que su ex clienta se sentaba al lado de alguien a quien después beso, dejándole ver una cabellera negra y corta durante unos cortos segundos; después la puerta fue cerrada y el auto se marcho de ahí. Dejando a Olga cada vez con más dudas que respuestas.
-No puede ser….

pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 23, 2015 7:24 pm

FLASHBACK

Ekaterina estaba en casa de sus padres cuando recibió un mensaje muy insistente de parte de su amiga Marina, quería citarla en un café donde siempre sabían encontrarse para contarse sus cosas. La graduación de ambas estaba a la vuelta de la esquina y supuso que quizás iba a darle alguna noticia referida a eso, ya que especificaba que iba a culminar el año de la mejor manera.
Ante el entusiasmo de que presentaba ésta Ekaterina no pudo con la intriga y no dudo en despedirse de sus padres diciendo que regresaría pronto, aunque el tiempo parecía no haber pasado cuando estuvo con ellos. Sus padres le recriminaron que casi ni la veían y ahora que por fin tenían un momento a solas con ella, tenía que irse, ella prometió volver en la noche para cenar con ellos y con eso se quedaron más tranquilos.

El auto de Marina ya estaba frente al café y Ekaterina intuyo que probablemente estaba ahí desde hace un tiempo, siempre que su amiga le daba una buena noticia para ella no podía resistir quedársela para sí misma. Estacionando su auto detrás del suyo, fue pensando que sería lo que tendría que decirle, al parecer iba a ser algo realmente importante. Ni bien entro al lugar observo a Marina sola en una mesa, levanto la mano saludándola con una sonrisa resplandeciente y Ekaterina fue a su encuentro, cada vez más intrigada.

-Que gusto que hayas podido venir –dijo abrazándola, Ekaterina pudo sentir que la apretaba con mucho entusiasmo- en serio, no sabes cuánto.
-Bueno, parecía que tenias muchas ganas de darme la maravillosa noticia-dijo cuando se separo de ella- ya me conoces, no puedo con la intriga.
-Yo tampoco, pero por el momento debemos esperar-dijo señalando que se siente frente a ella. Ekaterina lo hizo.
-¿Y eso?-pregunto ahora mas intrigada- no le pongas demasiado suspenso a las cosas Marina
-No, no es eso-dijo sonriendo- lo que pasa es que… Oh ahí viene Yul-menciono emocionada. Ella levanto la vista y efectivamente Yulia venia hacia ellas.
-Siento mucho tardarme-se disculpo- el auto casi me deja en medio de la calle
-¿Todo bien con eso, amor?-pregunto Marina. Yulia asintió y la beso saludándola.
-No ha pasado nada-contesto- hola Ekaterina-la saludo con un apretón de manos, ya que estaba ya sentada al lado de Marina.
-Hola Yulia-saludo de igual manera. Estaba un poco sorprendida ya que no esperaba la llegada de la morena y Marina tampoco le había dicho nada de esto.
-Ekaterina también esta intrigada para la noticia, cariño-dijo Marina hablándole a Yulia- ¿Ya le decimos?-pregunto entusiasmada.
-Como gustes-dijo levantando sus hombros. Ekaterina levanto las cejas sorprendida, Marina y Yulia entrelazaron sus manos sobre la mesa y ella noto la nueva novedad en su mano y las cosas parecieron aclararse rápidamente en su cabeza.
-Está bien-dijo mirando ahora a su amiga- Ekaterina…-dijo suspirando con una sonrisa- ¡Yulia me pidió que me casara con ella!-grito a todo pulmón. Varias cabezas se giraron en su dirección, ahora seguramente todo el local se había enterado del nuevo compromiso- ¿No es eso genial?-pregunto con mucha alegría.
-Vaya…-logro pronunciar, algo muy en el fondo no la estaba convenciendo del todo. Pero ahora debía mostrarse sorprendida y con una alegría que no sentía, de todas formas no era la primera vez que lo tenía que hacer. Había sucedido lo mismo cuando una compañera de ambas les había presentado a Yulia en una fiesta universitaria. Ekaterina obviamente jamás había hablado con ella, pero conocía la popularidad de esta y el cierto rumor de coqueta, pero como le sucedida a todas las de su edad, también le había gustado en cuanto le había saludado y le había dedicado una blanca sonrisa y al parecer no había sido la única, esa noche Marina se había desvivido por intentar retener su interés. Ekaterina las observaba desde lejos y veía que Yulia simplemente seguía manteniendo la conversación para no ser grosera, ya que cuando pasaba alguna chica frente a ella sus ojos parecían no querer quedarse quietos.

Y aquello se repitió durante algunas fiestas mas, Ekaterina intentaba ignorar el gusto por Yulia, ya que veía a Marina muy entusiasmada con ella y no quería tener alguna tonta discordia con ella simplemente por alguien a quien seguramente no se las iba a tomar en serio. Por un tiempo las cosas habían estado normales, hasta que una tarde Marina la llamo entusiasmada diciendo que Yulia la había invitado finalmente a salir, al parecer su insistencia si había dado frutos después de todo. Ekaterina también fingió sorpresa, ya que se imaginaba que eso iba a suceder, simplemente se había dado un plazo mentalmente de lo que podía durar aquello. Pero los meses seguían pasando y al parecer las cosas iban funcionando, Marina había aparecido en su casa para contarle que era finalmente la novia de Yulia Volkova y eso si que había sido una sorpresa. Y ahora, después de haber pasado más de un año, estaba frente a ambas recibiendo la noticia de que iban a casarse.

-Mira, mira el anillo que me dio Yulia-dijo soltando la mano de su prometida para mostrárselo- ¿no es hermoso?-pregunto con mucho entusiasmo.
-Sí, lo es-dijo Ekaterina detallando- mucho. Felicitaciones, amiga-le deseo mirándola.
-Oh muchas gracias Ekaterina-dijo levantándose para abrazarla. Ekaterina también tuvo que pararse para recibirla- espero que seas mi dama de honor-dijo en su oído.
-Por supuesto que sí-contesto.
-Saluda Yulia-ordeno Marina. La morena se paro y abrazo a Ekaterina, quien se sentía algo incomoda en esa situación.
-Felicitaciones-murmuro una vez que la soltó.
-Gracias-respondió Yulia.
Después de eso el tema de conversación no iba en otra dirección más que a la futura boda. Marina era la que mas hablaba en la mesa, Yulia parecía estar sumergida en otro mundo y Ekaterina escuchaba atentamente todo el parloteo de su feliz amiga. Había sido sincera cuando le había deseado lo mejor, pero Ekaterina no podía evitar preguntarse si Yulia iba a ser lo mejor para ella. Siempre había tenido un aire misterioso, además la reputación que siempre la siguió parecía que era lo que menos la convencía. De todas maneras lo que importaba ahora era la felicidad de Marina, si cometía alguna falta ella iba a estar presente para lo que su amiga necesitara, pasara lo que pasara.

FIN FLASHBACK

Ekaterina acababa de guardar unos expedientes y estaba a punto de irse de su oficina cuando escucho su celular sonar. Alcanzo a cerrar la puerta y contesto su celular sin detener su andar.

-Diga-dijo contestando- ah eres tu Olga-dijo cambiando un poco el tono de voz- no, estoy a punto de irme a casa ¿Por qué lo preguntas?-quiso saber. Estuvo un rato callada escuchando todo lo que Olga le explicaba antes de darle una respuesta- no voy a decir “te lo dije” porque veo que está claramente de mas, pero no entiendo a donde quieres llegar-menciono. Escucho atentamente una vez mas y supo que ahora quizás iba a tener una aliada- escucha Olga-dijo llegado hasta su auto- ¿Por qué no vienes mañana a mi casa y charlamos personalmente esto?-pregunto metiendo su portafolios dentro- es sábado, así que supongo que no tienes mucho que hacer-dijo. Olga dio un afirmativo y dictamino un horario- está bien, te veo a esa hora en mi casa. Adiós-dijo colgado.

Al día siguiente Olga había dejado a sus hijos en casa de sus padres, ya que su esposo estaba de viaje de negocios y no iban a tener a nadie quien los cuidara. Se estuvo convenciendo durante todo el camino a casa de Ekaterina que todo aquel movimiento que tuvo que hacer tenía que valer la pena. El atardecer se marcaba con un rojo vivo para cuando llego a su destino. No había alcanzado a golpear la puerta que estaba ya estaba siendo abierta.

-No pensé que fueras a venir-menciono Ekaterina apareciendo- pasa-dijo apartándose. Olga entro y espero a que ésta cerrara la puerta para hablar.
-Yo tampoco me lo imagine y mucho menos por el motivo por el cual estoy acá-confeso.
-¿Quieres algo de beber?-pregunto cortésmente Ekaterina.
-Café si no es mucha molestia-dijo.
-No hay problema-contesto- ponte cómoda, enseguida regreso-dijo perdiéndose en la cocina.

Olga estaba a punto de sentarse a uno de los sofás cuando observo una fotografía sobre una pequeña mesa que le llamo la atención. Fue hasta ella y la sujeto con ambas manos, se mostraba a una Ekaterina más joven con un vestido claro, a su lado se encontraba una rubia muy sonriente con vestido de novia, ambas estaban abrazadas y tenían un brillo en sus ojos mirando fijamente la cámara. Olga la reconoció como Marina Volkova, ya que había visto su expediente y la había conocido por medio de las fotos que allí había.
Ekaterina regreso con dos tazas y Olga dejo el objeto en su lugar tomo asiento.

-Marina era una mujer muy hermosa-menciono Olga para romper el silencio.
-Lo era-contesto Ekaterina- tanto por fuera como por dentro.
-No lo dudo-dijo- no aparenta para nada ser una mala persona-dijo bebiendo. Ekaterina la observo un momento antes de decidirse finalmente a terminar con una conversación innecesaria.
-Vamos al punto Olga-dijo acomodándose- cuando me contesta lo que viste ayer, ¿Qué fue? ¿Era ella?-pregunto intrigada.
-Ya te dije que no vi ningún rostro Ekaterina- contesto- simplemente todo lo que vi fue lo que te conté, no omití ninguna detalle.
-Ya veo-murmuro pensando- ¿Elena te ha dicho que este en pareja con alguien actualmente?
-Sinceramente nunca se lo pregunte-respondió Olga- no lo creía relevante para el caso.
-Tienes razón-respondió- pero si lo fuera sería sumamente raro.
-¿Por qué lo dices?-pregunto mirándola.
-Porque no ha dado señales de que este sentimentalmente con alguien-respondió- además recuerda que hasta hace poco ella estaba en la cárcel ¿Cómo iba a conocer a alguien?-pregunto- y en el informe de visitas no está más que el nombre de su madre, si estuviera con alguien al menos tendría que ir a visitarla ¿no crees?
-Cierto-dijo Olga- pero quizás también puede estar con alguien de hace tiempo y esa persona no se entero de su encierro. Tampoco es que haya estado demasiado en la cárcel.
-No digas tonterías Olga-respondió Ekaterina- ¿Cómo no vas a enterarte de una cosa así? Yo pienso que eso es pura estrategia
-¿Estrategia de quien?
-Ya lo veras-dijo Ekaterina mirando su reloj- ¿Estas dispuesta a buscar respuestas, Olga? ¿Pase lo que pase?
-Ekaterina yo… no lo sé… todo esto…
-Estas confundida Olga-dijo parándose frente a ella- lo que viste te dejo muy intrigada ¿cierto?-pregunto- ¿A caso hay algo que no te cuadra? Te dije que para cuando te enteraras iba a ser tarde, pero tienes la suerte de que aun no lo es tanto.
-¿Y si así fuera que Ekaterina?-pregunto parándose- ¿Qué es lo que tienes en mente si todo lo que dices es verdad?
-Ir por mi propia cuenta por las respuesta-fue todo lo que dijo- tu puedes venir conmigo si quieres.
-¿A dónde?-pregunto viéndola como iba a dejar las tazas a su lugar.
-Simplemente dime si quieres hacer esto o no Olga-dijo regresando.

No supo porque motivo acepto, pero lo hizo. Ekaterina dijo que esperaran unas horas para actuar esa noche. Ella tuvo que llamar a sus padres para decirles que probablemente los niños iban a quedarse a dormir ahí.
Cuando el tiempo paso y la noche estaba en su apogeo, las dos se subieron al auto de Ekaterina y partieron. Por el camino habían hablado acerca de sus sospechas y lo que tenía en mente, pero por el momento quería hacer algunas observaciones e ir por detalles pequeños para ir directamente al objetivo principal sin ninguna duda. Estaciono el auto a media cuadra y sintió a Olga correr detrás de ella cuando tuvo que cruzar la calle

-¿A dónde vamos Ekaterina?-pregunto cuando la alcanzando.
-Tenemos que corroborar algunas cosas Olga-dijo sin detenerse a mirarla- por el momento solo eso-fue todo lo que dijo.
-¿Pero a donde?
-A la casa Volkova-respondió. Cuando Olga quiso hacer alguna otra pregunta Ekaterina se detuvo frente a una gran casa con grandes rejas, dos hombres uniformados estaban frente a ella.
-¿Qué desea?-pregunto uno evitando que siguieran avanzando. Olga estuvo detrás de Ekaterina escuchando atentamente y observando todo
-Necesito hablar con Yulia Volkova-respondió Ekaterina.
-La señora Volkova no puede atenderla ahora-respondió.
-¿Por qué?-pregunto- ¿está ocupada? Díganle que Ekaterina Sokolova quiere hablar con ella, me conoce.
-No, la señora Volkova no está disponible. Se encuentra de viaje-informo.
-Ya veo-murmuro Ekaterina- de todas maneras vamos a volver. Vámonos Olga-dijo comenzando a caminar.
-¿Qué fue todo eso?-pregunto Olga.
-¿Observaste la casa?-pregunto Ekaterina de la nada.
-Por supuesto que la observe-contesto- ¿pero qué es lo que se supone que debo ver?
-Las luces del segundo piso se encendían y se apagaban-dijo- ¿no se supone que si no hay alguien no tendría que suceder eso?
-Puede ser algún empleado Ekaterina-contesto- no precisamente tiene que ser ella.
-Quizás-contesto girándose.
-¿A dónde vamos ahora?-pregunto.
-Yulia dijo que le daba libre los fines de semanas a sus empleados, así que la casa no debe estar muy custodiada y además ella supuestamente está de viaje-dijo llegando a la parte trasera de la casa.
-¿Qué vas a hacer?
-Vamos a comprobar eso-dijo- de todas maneras Yulia no está y las cámaras no funcionan bien ¿cierto?
-Ekaterina nos estamos arriesgando demasiado-dijo algo asustada Olga- además ¿Qué quieres hacer una vez que estés adentro de la casa?
-Tengo el presentimiento que adentro encontraremos las respuestas-dijo- además, el sistema de monitoreo de la casa está en un cuarto especial, por ahí podemos corroborar que tan mal supuestamente funcionan sus cámaras –dijo. Cuando vieron las rejas siendo abiertas, las dos automáticamente se ocultaron detrás de un árbol. Un auto negro con vidrios polarizados salió y vieron a un custodio pararse en la puerta trasera.
-¿No que no había nadie?-murmuro Ekaterina mirándola. El auto se marcho y el custodio pareció perderse dentro- Esta es nuestra oportunidad Olga, vamos-dijo comenzando a correr.
-Espera-dijo corriendo detrás de ella. Siguió a Ekaterina y las dos se ocultaron detrás de unos arbustos en cuanto entraron. Estuvieron unos momentos ahí cuando vieron las rejas cerrarse, al parecer nadie merodeaba por los alrededores así que ambas salieron de su escondite para intentar entrar por la puerta trasera de la casa.
-Sígueme-dijo Ekaterina saliéndose del arbusto. Ambas estaban a punto de llegar a la puerta cuando una gruesa voz las detuvo
-¡Alto ahí!-escucharon. Ambas se asustaron y giraron encontrándose con una cara familiar- ¿Qué hacen aquí?-pregunto acercándose a ellas.
-Igor-dijo Ekaterina reconociéndolo- ¿cierto?
-Si-respondió serio- no deberían estar aquí
-Igor solamente estábamos queriendo ver algunas cosas-intento explicarse- nada sin importancia.
-Están violando propiedad privada-dijo. El hombre saco un objeto cuadrado de su cinturón y comunico lo que acababa de encontrar- vengan conmigo-dijo tomándola a las dos de los brazos
-Vamos Igor, tampoco es que estuvieras aquí robando ¿cierto?-dijo Ekaterina. Las rejas nuevamente estaban siendo abiertas y ellas ya se encontraban nuevamente afuera con el hombre frente a ellas impidiéndoles regresar- Igor, yo era amiga de Marina, muchas veces me has visto entrar seguramente
-Eso no es asunto mío- respondió- ustedes estaban violando propiedad privada, por favor retírense-ordeno. Las rejas volvían a cerrarse pero el aún no se movía de su lugar.
-¿Yulia está aquí cierto?-pregunto Ekaterina- o al menos lo estaba, vimos un auto salir-dijo. Igor no respondía nada, sino que solamente estaba mirándolas sin expresión alguna en su rostro- ¡Contesta, Igor!
-No voy a dar aquella clase de información-dijo- apártense.
-Es malo callar las cosas Igor-dijo- ¿sabes que eso te convierte en cómplice?-menciono Ekaterina. Aparentemente el hombre ya no iba a decir ninguna palabra más, así que las dos decidieron marcharse.
Habían regresado en completo silencio. Lo que habían visto no había sido la gran cosa así que no podían analizar demasiado. Cualquier empleado pudo haberse marchado en aquel misterioso auto, para cuando finalmente llegaron a la casa de Ekaterina, Olga no pudo evitar preguntar.
-¿Y ahora que harás?
-Voy a regresar-dijo bajándose.
-¡¿Qué?!-pregunto sorprendida- Ekaterina fue pura casualidad que pudiéramos entrar, es imposible, te meterás en problemas.
-No me importa-respondió- regresare en la madrugada, creo que tengo una idea de cómo ingresar sin ser vista.
-Vas a cometer una locura-murmuro Olga.
-No dirás lo mismo cuando consiga las pruebas-fue todo lo que dijo antes de meterse a su casa.

Olga se había acostado en su cama sola pensando en todo lo que había sucedido durante el día. Había sido algo tonto y muy arriesgado lo que habían hecho, pero tenía motivos para sospechar, aunque claro, no tanto como las tenias Ekaterina. Durante la noche le pareció escuchar su teléfono sonar, pero estaba tan cansada que supuso que no había sido más que un sonido lejano entre sueños, así que sin darle importancia siguió durmiendo.
No fue hasta la mañana que después de ir a recoger a sus hijos, había visto la maquina contestadora parpadear. Se preparo tranquilamente un café y presiono el botón para escuchar el mensaje.

-Olga, no vas a creerlo-dijo la voz de Ekaterina- pude entrar a la casa, lo logre-dijo victoriosa, se podía notar que estaba algo agitada además- y no vas a poder creer lo que encontré-menciono- ¡Rayos!-exclamo- creo que me están siguiendo Olga, pero escúchame, tengo las fotografías, las que saco Marina, tienen la fecha en ellas-dijo agitándose más- tengo las pruebas de que lo que testificaron es mentira. Finalmente están en mí poder, Olga yo…- y la llamada se corto.

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 23, 2015 7:27 pm

FLASHBACK

Ekaterina bajo del auto asustada. Marina la había llamado desesperada diciendo que necesitaba verla en su casa ya que había ocurrido algo. Había transitado prácticamente a ciegas la ciudad, pero su seguridad ahora pasaba a un segundo plano. Su amiga sonaba bastante alterada y ella no hizo más preguntas, sino que se limito a salir rápidamente de su casa para ir en busca de respuestas, el trayecto no había sido más que preocupante para ella, pensando en mil y un posibilidades de lo que pudo haberle pasado.
Observo que las luces en casa de Marina estaban apagadas, pero siguió la indicación de que la puerta estaría abierta para ella y no dudo en hacerlo. El silencio era arrasador junto con la oscuridad que la rodeo una vez dentro, pero sabía que Marina estaba ahí en alguna parte. Ekaterina busco el interruptor de la luz con la mano, en cuanto la luz ilumino todo el ambiente, una cantidad grande de personas salió saltando frente a ella asustándola y confundiéndola, todos gritando al unísono.

-¡Sorpresa!-fue el grito que derribo el silencio.
Marina emergió del grupo de personas y salió corriendo para abrazarla.
-¡Feliz cumpleaños Ekaterina!- le dijo aún abrazándola. Ella solamente había asentido aún sin asimilar todo y había correspondido el abrazo.
-Marina…-murmuro separándose.
-Soy una muy buena actriz ¿cierto?-pregunto riendo. Ekaterina sonrió con ella comprendiendo que todo había sido planeado de aquella forma.
-¡Realmente me asuste!-grito ahora acusándola- hay muchas maneras de lograr que venga Marina, lo sabes ¿no?
-Lo sé, pero siempre eres muy impuntual y esa era la única manera de que vinieras enseguida-explico. Ekaterina negó con la cabeza cruzándose de brazos- vamos no seas gruñona ¡es tu cumpleaños!-grito.

Ekaterina solamente pudo tragarse su débil orgullo en ese momento y sonrió, contagiándose de la alegría de su amiga. Las demás personas comenzaron a acercarse a ella para saludarla. Marina se había tomado muchas molestias con su fiesta sorpresa, así que ella le agradeció sonriendo y se dispuso a disfrutar de la fiesta que ya había comenzado.
La música aumentaba y los tragos iban y venían. Las horas seguían su transcurro y a Ekaterina le parecía que cada vez había más personas ahí, personas a las que no conocía pero no le importaba, estaba demasiado alegre disfrutando de su cumpleaños como para preocuparse por algo tan banal. Estaba bailando con un compañero justo cuando observo a Yulia entrar por la puerta de entrada, se separa del chico dejándolo sorprendido por eso y va hasta el encuentro de la morena.

-Yulia-pronuncia cercándose a ella sonriendo- que sorpresa que estés aquí-se tambalea un poco-
-Marina me invito-es la explicación- por cierto, feliz cumpleaños Ekaterina-
-Gracias-abrazándola- no sabes qué gusto me da tenerte aquí- Yulia da una paso hacia atrás con Ekaterina en brazos estaba realmente pesada. Ella mueve un poco su cabeza hacia atrás y la cara de Yulia está demasiado cerca de la suya. La morena se incomoda rápidamente por eso, pero Ekaterina está demasiado ida como para tomarle importancia al asunto- Yulia…- murmura acercándose-
-¡Yulia!-escuchan la alegre voz. La morena rápidamente logra separase de Ekaterina dejándola sola parada para ir por Marina
-Hola-saluda Yulia abrazándola. La rubia corresponde con alegría palpitando en su interior.

El resto de la noche paso sin novedad. Ekaterina las observaba y Marina parecía que no tenía ni un ápice de intenciones de dejar sola a Yulia. La morena simplemente se dejaba guiar por la rubia que orgullosamente la presentaba a todo el mundo, estaban unidas de la mano y parecía que a Yulia no le molestaba para nada que Marina se tomara aquella clase de atribución.
Ekaterina había dejado todo eso pasar y siguió celebrando su cumpleaños, su amiga hace tiempo había desaparecido de su vista al igual que Yulia. Recorrió la casa buscándolas sin éxito. Estaba saliendo justamente de la cocina con una bebida en su mano cuando de la nada aparece un cuerpo tirándose sobre ella, el vaso fue a parar al suelo al igual que el contenido líquido dentro de éste.

-No puedo creerlo, no puedo creerlo- murmuraba una y otra vez Marina aún abrazándose sobre ella.
-Marina, harás que nos caigamos las dos-advirtió Ekaterina después de ver que era su amiga quien la había asustado de aquella manera.
-No me importa-contesto alegre- ¡Ahora mismo no me importa nada, Ekaterina!-grita a todo pulmón. Las demás personas ebrias alrededor festejaron aquello y levantaron sus vasos brindando por sus palabras.
-Espera, no puedo caminar así-se quejo. La rubia se bajo rápidamente y la tomo de la mano para llevarla a un lugar más apartado donde la música no interfiera ante lo que estaba a punto de decirle
-¡No vas a creer lo que me paso hace rato Ekaterina!-dijo con suma alegría- al fin me ha notado, por fin todo está saliendo bien. Ay amiga-dijo suspirando- soy la mujer más feliz en este momento.
-¿Qué sucedió?-pregunto- ¿Por qué dices eso?
-Lo que digo Ekaterina, es lo más hermoso que he escuchado en mi vida-comento- ¡Yulia me pidió que fuera su novia, Ekaterina!-grito saltando- ¿Puedes creerlo? ¿Yo? ¿Novia de Yulia Volkova? ¡Es increíble, todo es increíble!-comento volviendo a gritar-
-Wow Marina…-pronuncio sorprendida- que bien que las cosas hayan salido de aquella manera, ¿Y donde esta ella ahora?
-Está esperándome adentro-informo- le dije que necesitaba decirte la noticia, no podía aguantar más.
-Me alegro por ti amiga-tocando su hombro- era hora de que algo sucediera
-Si ¿verdad?-dijo viéndola la puerta- Ekaterina yo… quisiera volver con mi novia ¡Dios, mi novia! ¡Qué bien suena eso!-saltando-
-Ve tranquila-contesto. Marina volvió a abrazarla alegre una vez mas y partió rápidamente en busca de su pareja. Ekaterina se había quedado unos cuantos minutos más en el jardín meditando la información que acababa de recibir. Sabía que era hora de apartarse de aquello.

FIN FLASHBACK

Olga estaba preocupada en al bufet. Observo una vez más su reloj por quinta vez y su preocupación aumento cuando Ekaterina aun no había ingresado. Tomo su abrigo del perchero y no dudo en salir en busca de su compañera de años. Fue hasta el estacionamiento por su auto y fue rápidamente en dirección a la casa de Ekaterina. Desde la mañana había estado con cosas en su mente, pensó que quizás la llamada había sido cortada por accidente así que decidió esperarla en el trabajo, pero cuando veía pasar el tiempo y ella no entraba por la puerta temía que sus teorías fueran verdaderas. Algo en su interior le decía que aquello estaba llegando demasiado lejos y ahora se veían las consecuencias de eso.
Bajo del auto y comenzó a golpear la puerta insistentemente, cada segundo que pasaba y no obtenía una respuesta la desesperaba mas

-¡Ekaterina!-grito golpeando la puerta nuevamente- ¿Ekaterina estás ahí?-pregunto pegando su oreja a la puerta. Olga estuvo los siguientes minutos golpeando sin rendirse, necesitaba asegurarse de todo antes de hacer algo. Volvió a golpear la puerta y finalmente escucho un sonido del otro lado de algo cayendo- Ekaterina si estás ahí contesta, por favor-pidió parada frente a la puerta- ¿Ekaterina?-pregunto. Escucho pasos aproximarse y Olga mecánicamente dio un paso atrás, la puerta estaba siendo abierta y ella estaba en guardia ante cualquier cosa pudiera aparecerse en esos momentos.

Cuando la puerta finalmente fue abierta, una despedida y somnolienta Ekaterina salió mostrándose a la luz. Los ojos rápidamente se le cerraron y no alcazaba a ver con claridad quien estaba parada frente a ella.

-¿Quién eres?-pregunto intentando visualizar-
-Gracias al cielo-exclamo Olga abrazándola- Dios, estaba tan preocupada Ekaterina de que algo malo hubiera pasado.
-¿Olga?-pregunto reconociendo su voz- ¿Por qué estoy teniendo este recibimiento?-
-No te presentaste hoy en el trabajo Ekaterina-le dijo mirándola- me preocupe y quise venir a ver que todo estuviera bien.
-¿Y por qué no habría de estarlo?-pregunto-
-Escuche el mensaje que me dejaste esta mañana-relato Olga- me preocupe cuando la llamada fue cortada de repente y pensé lo peor.
-El mensaje-repitió Ekaterina comenzando a recordar ciertas cosas. Las dos entraron a la que estaba a oscuras.
-¿Por qué no fuiste al bufet?-pregunto Olga siguiéndola.
-Yo… ¿me quede dormida?-se pregunto mas a ella misma. Estuvo buscando el interruptor de la luz hasta que finalmente dio con él.
-Eso sí que es realmente raro en ti ya que…-Olga paro de hablar. Las dos estaban con la boca abierta observando todo a su alrededor. Varios papeles estaban en el piso, los muebles caídos y abierto como si alguien hubiera estado buscando algo- Cielos- exclamo sorprendida- ¿Qué paso aquí, Ekaterina?
-Lo mismo me pregunto-contesto observándolo todo sorprendida- no recuerdo que mi casa estuviera así anoche.
-Yo tampoco-respondió mirándola- estuve aquí ¿recuerdas?
-Hasta cierto punto-respondió
-¿Cómo que hasta cierto punto?-pregunto sentándose- ¿Ekaterina que sucedió anoche?
-Yo… realmente no lo recuerdo muy bien-confeso-
-No comprendo- dijo Olga- tu volviste a la casa, me habías llamado cuando estabas regresando de ella ¿Qué paso cuando la llamada se corto?
-Las fotografías-exclamo Ekaterina parándose para comenzar a buscarlas- no, no, no, esto no puede ser-murmuro al no encontrarlas-
-¿Qué buscas?-pregunto Olga detrás de ellas
-¡Las fotografías Olga!-exclamo desesperada- Las fotografías de Yulia engañando a su esposa, las había conseguido de la casa, esas tenían la fecha-siguió buscando- no puede ser, yo las tenía en mis manos anoche.
-¿Estás segura de eso?-
-¡Por supuesto que si Olga!-grito- no iba a llamarte para mentirte- suspiro resignada- no están aquí.
-¿Ekaterina qué es lo último que recuerdas de anoche?
-Te había llamado a ti para decirte que las tenia- Olga asintió- yo sentía que me estaban siguiendo, desde que había salido de aquella casa sentía que estaba siendo observada. Yo… recuerdo que estaba casi corriendo y de repente… de repente ya no recuerdo nada.
-Qué extraño-dijo Olga sin poder creer demasiado aquello- ¿estás segura que no te golpeaste con algo y sufriste algún desmayo?-
-¡Claro que no Olga!-dijo- estaba perfecta cuando estaba regresando. Me faltaban pocos pasos para llegar a mi auto-dijo parándose- esto es demasiado raro. Tengo que volver para comprender más las cosas.
-¡¿Qué?!-pregunto parándose- ¿Volver Ekaterina? ¿No te fue suficiente con lo que sucedió anoche? Es más que obvio que fuiste descubierta, te metiste invadiendo propiedad privada y por si fuera poco tu casa está hecha un desastre.
-Pues con mayor razón lo voy a hacer- Olga la miro sorprendida sin poder comprender- se que ellas tuvieron algo que ver en todo esto-señalando todo el desorden- Si no tuvieran algo que ocultar ¿Por qué hacer todo esto?
-Ekaterina deberías parar…-le aconsejo- esto no es más que una señal, no tengo un buen presentimiento de todo esto.
-Esa es la idea Olga-mirándola- seguir los instintos, ellos siempre nos llevaran a una respuesta segura- Ekaterina comenzó a revisar todos los bolsillos que estaban en su vestimenta.
-¿Qué haces?-pregunto viendo a Ekaterina sonreír al encontrar algo.
-Al parecer no revisaron todo tan bien- dijo mostrándola una llave- esto Olga nos guiara a muchas respuestas
-¿De dónde sacaste eso?-
-¿De dónde más?-dijo- es la llave para entrar a la casa desde atrás. Marina me había mostrado donde guardan las llaves, por lo visto todo seguía en el mismo lugar. Necesito entrar a la sala de monitoreo Olga, algo me dice que ahí está lo que buscamos.
-¿Y cómo lograras volver a entrar sin que seas descubierta?-pregunto- ahora más que nunca deben estar más que atentos Ekaterina, es demasiado arriesgado.
-No podemos dejar que pase demasiado tiempo Olga-dijo Ekaterina- además tengo aquí todo lo que voy a necesitar-señalando la llave- y aquí-señalando su cabeza- está todo memorizado para saber dónde voy a tener que moverme-ven, te lo mostrare.

Olga negó con la cabeza, pero de todas formas fue hasta donde Ekaterina le había señalado. Toda la mañana se había ido entre las preguntas de Olga y las explicaciones de Ekaterina de cómo moverse dentro de la casa. Le había trazado un plano de manera rápida y le había dicho donde estaba cada cuarto en la casa. Encontrar la sala de monitoreo no iba a ser difícil, lo difícil era lograr entrar sin ser vista, después de eso se debía actuar rápidamente.
Olga se marcho un rato después de haber recibido una llamada en donde la necesitaban.


Estaba llegando el atardecer cuando le llego un mensaje, estaba justo teniendo una charla, así que no se fijo en el aparato una vez que se desocupo. Estaba entrando a su oficina cuando se detiene al leerlo.

-No es cierto-exclama girándose. De la misma manera en la que había partido en la mañana, salió, esta vez en dirección a la comisaria.
Olga entra para hablar directamente con el jefe. Esta se había mostrado reticente, pero después de haberle aclarado quien era ella y de que posiblemente iba a representar a la persona que estaban reteniendo, logro que le dieran el pase. Fue guiada por un oficial hasta que ese se detuvo frente a una celda, Ekaterina estaba sentada con la cabeza agachada en una pose de estar pensando algo.
-Ekaterina-dijo agarrándose de los barrotes- ¿Qué sucedió?
-Invasión a la privacidad Olga-contesto con bastante burla. Camino hasta ella para quedar de frente y hablar más bajo para que nadie más escuchara- ¿no que las cámaras no funcionaban?-
-Fueron las cámaras de la calle las que te capturaron saliendo –dijo Olga- ¿Qué sucederá ahora?
-Se perderá el tiempo, eso sucederá-contesto- pero yo saldré de aquí, no he hecho algo que se pueda comprobar, si he robado, pero no van a decir nada
-Te ves segura de ello-
-Vamos Olga ¿Qué dirán? ¿Qué me lleve las fotos donde se comprobaba perfectamente que ellas mintieron?-pregunto- Volkova no es idiota, aunque lo parezca. No hay que perder el tiempo Olga, espero que con esto termines de convencerte de que ellas están al tanto de todo y no van a permitir que la verdad salga a la luz.
-Creo estarlo-dijo no muy segura-
-Debes hacerlo tú-dijo Ekaterina de repente
-¿Qué?
-No grites-advirtió- es obvio que no saldré esta noche, pero es como ya te dije Olga, más tiempo perdamos, más tiempo tendrán ella para estar a un paso delante de nosotros. No podemos permitir eso.
-Pero Ekaterina, yo… yo no creo estar segura de hacer una cosa así.
-Vamos Olga-dijo acercándose- te explique toda la mañana como hacer para entrar, no estar metida en un lugar desconocido ¿Por qué crees que lo hice?
-Sabias que esto iba a pasar-
-Siempre hay que abrirse a todas las posibilidades-
-No lo sé Ekaterina… esto se está volviendo peligroso y…
-Eres la última alternativa Olga-dijo- y nadie va a dudar de ti, tú fuiste quien defendió a Elena, no estarás bajo la vista de nadie ¿No fue por esto que te convertiste en abogada?-pregunto sabiendo que aquello iba a funcionar- ¿no quieres hacer justicia encerrando a los culpables? ¿Quieres que los malos estén libres, así como aquellos que te arrebataron a tu pequeño hermano?
-No, no quiero eso-contesto seria-
-Entonces esta es tu oportunidad-dijo- el hacer justicia Olga, tienes la oportunidad de brillar nuevamente, esta vez metiendo a los culpables donde deben estar.
-Está bien-contesto convencida por las palabras de Ekaterina- dime qué debo hacer ahora.
-No tuve tiempo de cerrar mi auto-explico Ekaterina- dentro de él están las llaves para entrar a mi casa, la llave sigue oculta donde la puse esta mañana. Por lo demás, tú sabes cómo proseguir.
-Claro-
-Hazlo en la madrugada Olga, cuando estés lo suficientemente segura de que las personas no estarán observándote. Recuerda eso.
-Si-
-Buena suerte-le deseo Ekaterina sonriendo- Haz justicia Olga-

Olga se marcho asintiendo, esperando no estar cometiendo un error al dejar envolverse por unas simples palabras que al pasar el tiempo dejaban de tener tanta credibilidad. No había sido fácil salir de las preguntas que le había hecho su esposo aquella noche, pero sabiendo mentir y diciendo las cosas correctas, logro librarse de decir la verdad. Espero despierta hasta la madrugada para marcharse de casa e ir hacia donde supuestamente estaba la verdad oculta de la que tanto hablaba Ekaterina.
Estaciono el auto una cuadra antes de llegar como le había dicho su compañera, necesitaba ser muy meticulosa con esas cosas para no cometer algún error y tirar todo esto por la borda, sabía que las equivocaciones no entraban ahora. La calle estaba desierta y ella correteo dirigiéndose a la parte trasera de la casa que se veía a oscuras y tranquila. La hora era buena para hacer aquello, seguramente algunos hombres de seguridad estarían cambiando los puestos, o en el mejor de los casos, turnándose para dormir como le había dicho Ekaterina.

Se aseguro de no ser vista por ninguna de las cámaras de seguridad y abrió la puerta sin hacer ruido, todo tan lentamente que parecía que no estaba sucediendo en realidad. No volvió a colocar la llave, algo le decía que de salir las cosas mal, iba a tener las cosas preparadas para cuando saliera apresurada de ahí. Estuvo ocultándose detrás de los arboles durante un rato para ver si alguien pasaba a supervisar, cuando vio que nadie lo hacia se dirigió directamente a una puerta corrediza que estaba abierta, entro y al girarse se encontró con una gran galería. Siguió avanzo mirando a su alrededor y fue a parar en una puerta de manera que también estaba abierta, Olga la cerro detrás de ella y sonrió logrando lo principal. Ya estaba dentro de la casa.
Visualizo que más adelante estaba la sala principal, guiándose por los recuerdos del plano de Ekaterina y el video que había visto en los tribunales, supo que debía girar en U para encontrarse con las escaleras. Estuvo un momento más detrás de una gran planta antes de decidir avanzar, aquella sala donde Marina había estado leyendo justo antes de subir las escaleras para ser asesinada le vino la mente, un escalofrió recorrió su espalda cuando vio que el sofá era diferente al que ella había estado sentada, pero era comprensible que muchas cosas cambiaran, al igual que la nueva mesa de vidrio que estaba ahí.

Olga fue totalmente silenciosa al subir las escaleras, a pesar de la rapidez con la que lo hacía al no querer ser atrapada. Había estado tomando más confianza cuando observo a dos hombres venir por al pasillo. No tuvo más alternativa que esconderse detrás de una maseta, que a decir verdad no la cubría mucho, pero desde el ángulo por donde venían quizás iba a pasar desapercibida, solo que si seguían derecho iban a verla y todo sería el fin.
Intento de no delatarse con su respiración agitada, los hombres estaban llegando hasta donde estaba ella y Olga cerro sus ojos esperando que hasta ahí llegaran las cosas. Cuando noto que pasaron unos cuantos segundos más, los abrió con temor encontrando el pasillo vacio, levanto la cabeza lentamente y los observo bajando las escaleras, alcanzo a escuchar que conversaban entre ellos algo de un deporte y además de que ya tenían demasiado sueño como para seguir viendo solamente plantas moverse por el viento. Olga decidió que ese el momento oportuno y fue rápidamente al lugar donde sabría que estaba la sala de monitoreo del lado contrario donde estaban las habitaciones, supo que si alguien estuviera ahí ya la hubieran visto por aquel pasillo donde Marina había abierto las puertas al escuchar sonidos dentro. Estaba tan segura de que estaba sola, hasta que tuvo que taparse la boca cuando se sorprendió encontrando a un hombre dormido junto a la puerta. Estaba sentado en una silla y una manta cubría su cuerpo, evidentemente estaba demasiado dormido como para haber escuchado la exclamación de sorpresa que había hecho. Olga observaba al sujeto dormir y luego miraba la puerta, estuvo intercambiando miradas un rato hasta que decidió finalmente avanzar lentamente. Tomo la perilla y la giro con suma lentitud para no emitir ruido alguno, observo que el hombre aún no despertaba y ella poco a poco fue metiendo su cabeza dentro de la sala, se alegro enormemente cuando no descubrió a nadie dentro. No se arriesgo a abrir más la puerta y entro cerrándola al instante. Suspiro aliviada contra la puerta comprendiendo que lo más difícil ahora había pasado.

Avanzo a las pantallas que tenía en frente mirando todos los ángulos por donde había, sonrió cuando supo que había hecho un buen trabajo. Ekaterina le había dicho que no debía entretenerse mirando eso, ya que lo más importante no lo iba a encontrar ahí. Giro la cabeza encontrando una pila de cajas y rápidamente fue hasta ellas, al abrirlas noto que eran las cintas captadas por las cámaras, suspiro con alivio cuando vio que estaban todas etiquetadas con fechas, así que se puso a buscar la fecha de la noche del asesinato de Marina.
Después de un rato estuvo desesperada al ver que las fechas se hacían cada vez más viejas, las demás cajas también tenían más cintas de hace meses. Olga se aparto de las cajas ya que sabía que no iban a estar ahí esas en particular. Debían estar en un lugar muy diferente ante las demás. Reviso los cajones uno por uno de aquel mueble donde estaban los monitores. Habían ido a parar con el último cuando noto que éste estaba cerrando. Un gran cartel de “privado” estaba pegado en él y eso no hizo más que aumentar las esperanzas en Olga. Volvió a rebuscar en los demás cajones para ver si se encontraba con la llave, seguramente era la misma para todos. Comenzó a fastidiarse cuando no la encontraba, se sentó en al suelo después de haber revuelto prácticamente toda la pequeña habitación. Olga miro en dirección a la puerta distraídamente y se levanto con rapidez cuando observo un manojo de llaves colgando junto a esta. Seguramente ahí estaba la que iba a necesitar. Fue hasta ellas y probo llave por llave aquel cajón hasta que finalmente una funciono y logro abrirlo. Había solamente una pequeña caja muy oculta al fondo cubierta de muchos papeles que contenían información que no le interesaba en ese momento. Saco la caja y vio solamente un CD en el. Se levanto con objeto en la mano y no dudo en colocarlo en la computadora para reproducir su contenido, si estaba tan oculto en ese lugar debía ser por algo.

Olga apoyo su cadera en el escritorio y espero paciente a que empezara. La hora y fecha estaba en la pantalla y supo que eso era lo que ella estaba buscando. Comenzaba con una Marina entrando tal cual como lo había hecho aquel video que Ekaterina había mostrado. Había sucedido lo mismo, nada más que en esta ocasión las cámaras captaban todo desde un ángulo completamente diferente. Trago pesado cuando observo a Marina subir las escaleras de manera lenta. La cámara la capto de frente llamando a alguien, pero fue obvio que nadie estaba ahí para responder. Al menos por el momento.
Marina estaba llegando a la mitad de las escaleras cuando paro de repente, Olga pudo ver su frente arrugada en señal de confusión. Ella volvió a abrir una puerta diferente, cosa que no se había visto en el video de Ekaterina. Marina al parecer estaba a punto de volver a marcharse cuando se para abruptamente de su lugar al descubrir finalmente que no estaba sola.
Olga abre grande los ojos cuando descubre al mismo tiempo aquella persona frente a Marina, lo siguiente que sucedió provoco que casi volcara las cosas del escritorio frente a ella. Cuando piensa que las sorpresas han terminado, Olga tapa su rostro cuando observa la pantalla y su mente no logra admitir que aquello fue lo que realmente había sucedido. Cuando el video finalmente termina y no hay mas movimiento que Marina tendida sobre aquella mesa rota sin vida, Olga estaba cubriéndose el rostro con ambas manos. Sabe que tardo demasiado tiempo viendo aquello, se acerca a la computadora para tomar aquel CD, pero su corazón salta del susto cuando escucha detrás de ella la puerta siendo abierta.
Rápidamente se gira para ver a la persona que estaba de brazos cruzados mirándola de la manera seria, Olga se siente demasiada pequeña en ese momento y no sale más que aire de su boca cuando quiere abrirla para mencionar algo. La sorpresa la había dejado totalmente muda.

-¿Disfrutando del show?-pregunta la mujer. Olga observa a su alrededor y sabe que no hay más salida que aquella. No hay excusas ni palabras que pueda decir para salvarse de aquello, la mujer frente a ella sabía lo que ella había acabado de ver hace unos minutos y el motivo por el que estaba ahí. Olga suspira una vez más, estaba vez sabiendo y comprendiendo la situación tan complicada en la que se había metido por cuenta propia, y solamente una palabra se repetía una y otra vez en su cabeza recordándoselo.

Atrapada.

pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

Mensaje por pei_17 el Miér Sep 23, 2015 7:31 pm

-Que sorpresa encontrarte aquí Olga Ivanova-menciona Yulia. Cruza los brazos y clava su mirada en la abogada, quien no sabía dónde meterse en ese momento.
-Yo…yo…
-Ahórrate las explicaciones-dice levantando la mano- no es como si no supiera por donde viene todo esto-señalándola- sígueme-ordena antes de girarse.

Olga no teniendo más alternativas lo hace. Observa que Yulia se pierde al girar por el pasillo y justo cuando ella está llegando a la puerta siente un fuerte impacto en su cabeza, y después, todo es oscuridad.

* * * * *

Ekaterina estaba sentada muy concentrada en sus pensamientos, solamente el ruido de la puerta de su celda es lo que la saca de aquello. Se para rápidamente y ve detrás del policía a Sergey con cara de pocos amigos.

-Sergey-dijo agarrándose de los barrotes- Vienes a ayudarme ¿cierto?-pregunta- no vas a creer lo que descubrí, tuve la verdad en mis manos Sergey y yo…
-¡Basta Ekaterina!-grita interrumpiéndola- ¡Ya basta con toda esta hipocresía que te armaste!
-¿Hipocresía?-pregunta confundida- ¿De qué me estás hablando? Yo no he hecho nada.
-¡Já!-dijo irónicamente- creo que finalmente estas en donde mereces, pero te confieso que te creí todo ese teatro por un buen tiempo. Nos hiciste creer a muchos de lo que decías, eres una muy buena actriz Ekaterina.
-No entiendo de que hablas Sergey…
-Eres increíble-contesta negando con la cabeza- espero que te consigas un buen abogado Ekaterina, porque lo vas a necesitar. Aunque no creo que eso te sirva de algo.
-¿Qué quieres decir con eso? Yo no necesito un abogado, ni que hubiera cometido algún homicidio- Sergey vuelve a reír irónicamente.
-Una vez más-dice mirándola- que buena actriz eres Ekaterina. Nos veremos en los tribunales-dice alejándose
-¿En los tribunales?-pregunta- ¡Sergey regresa! ¡No entiendo de que me estás hablando, contéstame!-grita. Ekaterina solo observa su espalda perderse por el largo pasillo. Aquella conversación no le había servido de nada, la había dejado con dudas y hasta con miedo ¿Por qué dijo que iba a verla a los tribunales? ¿Por qué iba a necesitar de un abogado? Ahí había algo que no cuadraba.

Había pasado una pésima noche. Era entrada en la mañana cuando escucha que las rejas son abiertas. Ekaterina abre pesadamente los ojos y vuelve a ver el mismo oficial del día anterior.

-Levántate-ordena. Ekaterina aún dormida obedece, siente rápidamente como es esposada y a empujones es sacada de su celda.
-¿A dónde me llevan?-pregunta una vez que el sol golpea su rostro, estaba afuera, finalmente.
-Ya lo veras-dice. Había logrado escuchar una pequeña risa en aquella respuesta. Una mano hace pesa en su cabeza y es introducida en la patrulla policial.
Durante todo el camino había observado por la ventanilla, cuando finalmente entran en una zona bastante desértica, le toma solamente unos segundos darse cuenda donde está. Cuando el auto finalmente se detiene, vuelve a sentir las manos que la tratan sin ninguna pizca de delicadeza, es llevada dentro de aquel enorme lugar, las pocas pertenencias que carga encima son dejadas en una pequeña caja bastante descuidada.

Los silbidos y palabras irrepetibles son escuchadas por sus oídos cuando es llevada por aquel pasillo rodeado solamente de rejas. Es llevada casi hasta al fondo, suspira de alivio cuando nota que al menos estará sola en aquel lugar. Quitan sus esposa y los guardias se pierden tan rápido como entraron detrás de ellas. Ekaterina rápidamente se sienta sin entender nada de todo aquello.

-¿Y ahora qué?-se pregunta suspirando.


* * * * * *

Olga comienza a removerse inquieta cuando siente su cuerpo aprisionado. Abre lentamente sus ojos y se encuentra con un cuarto desconocido. La cabeza la duele a horrores y rápidamente comienza a desesperarse más cuando nota que está amarrada con cuerdas a una silla. Cada movimiento que emite es inútil, está bien sujeta y cada fuerza es un raspón para su piel.

-Si sigues haciendo eso solamente lograras lastimarte mas-escucha delante de ella. Olga rápidamente levante la vista y observa a Yulia sentada tranquilamente- hola- saluda- tardaste mucho en despertar, creo que a mis hombres se le ha ido un poco la mano con eso. Lo siento.
-¿Dónde estoy?-pregunta asustada- ¡sácame de aquí! ¡Necesito irme de aquí, por favor!
-Lo siento Olga, pero me temo que eso no será posible-contesta.
-¿Por qué?-pregunta con temor. Las lágrimas no puede contenerlas y rápidamente comienzan a viajar por sus mejillas al pensar las razones por las que esta así- solamente quiero irme, yo…
-No puedes Olga-la interrumpe Yulia- viste algo que no tendrías que haber visto, al menos tu no-dice para pararse y comenzar a caminar a su alrededor- admito que me lleve una gran sorpresa cuando te vi a ti en la sala, si quieres mi sincera opinión, no esperaba encontrarme contigo-se detiene frente a ella-
-¿A quién esperabas entonces?-pregunta con la voz temblorosa.
-Creo que es bastante obvio-sonríe- esperaba a la persona por la cual acabas de meterte en problemas. He hecho una denuncia en su contra ¿sabías de eso?-Olga solamente asiente con la cabeza- aunque viendo lo bien que la abogada sabe moverse, mi intuición me dijo que ella regresaría aquí nuevamente, iba a darle una sorpresa, pero la sorprendida fui yo cuando vi a alguien que no esperaba, por lo visto la abogada aún no salió libre-comento- aunque tampoco creo que lo haga ya a estas alturas-dice mirando su reloj-
-¿Qué quieres decir con eso?-pregunta Olga-
-Ya lo sabrás Olga, ya lo sabrás-comenta Yulia.
-¿Por qué no me sueltas?-pregunta- yo… yo no voy a decir a nada… prometo que no sabrás de mi nunca más, no diré ni una palabra de lo que vi.
-Ese es el problema-dice Yulia- tú has visto algo que no debías Olga, te dejaste llevar por unas simples palabras de tu querida colega, y ahora estas metida en un problema que no es el tuyo.
-No entiendo- murmura.
-¿Crees que no me di cuenta de los planes de Ekaterina?-pregunta- la conozco lo suficiente como para saber que ella iba a actuar nuevamente, ella no iba a rendirse tan fácil, no después de lo que descubrió.
-¿Entonces es cierto?-pregunta Olga.
-Tú lo has visto con tus propios ojos-dijo- ¿Me crees idiota como para dejar aquello a la vista de cualquiera? Si todo estaba en su lugar, era por algo Olga, no porque yo tuviera ganas de que cualquiera vea lo que tu viste-dice sentándose frente a ella nuevamente- no estaba la noche en la que Ekaterina entro en mi casa, pero observe cada paso que diste aquí dentro como si conocieras este lugar de hace tiempo, no me costó imaginarme que quizás aquella entrometida estaba detrás de todo esto.
-Ekaterina solamente quería llegar a una verdad-
-Una verdad que la va a costar muy caro, por cierto-comento-
-Es obvio que no eras a mí a quien esperabas-dijo ya retomando la seguridad- ¿Qué ibas a hacer con Ekaterina si la encontrabas en mi lugar?
-Ese asunto no te concierne a ti-contesto Yulia- porque para empezar la que tendría que estar allí es otra, pero viendo que las cosas han cambiado, te voy a decir que no lo han hecho tan mal como lo esperaba.
-¿Qué vas a hacer Yulia?-pregunto viéndola pararse.
-Tu amiga quería que se encontrara a la asesina de Marina ¿cierto?-dijo con una sonrisa- pues te voy a decir que finalmente la culpable estará tras las rejas
-¿Qué?-dijo confundida.

En eso la puerta se abre y entra un hombre de traje. Le dice algo en el odio a la morena y observa como esta asiente y ordena al hombre que se marche de ahí.

-Me gustaría seguir con esta charla interesante Olga, pero el deber llama-dice observando su reloj- las noticias se convierten en una mejor que la otra, voy a ausentarme durante un par de horas y prometo regresar con más sorpresas. Y no te preocupes, yo te mantendré al tanto-le guiña un ojo y sale por la puerta que es cerrada por el mismo hombre que esperaba del otro lado.

Ekaterina se para rápidamente cuando observa que al guarda vuelve a abrir las rejas frente a ella.

-Tienes visita-es todo lo que anuncia. Es escoltada a otra habitación y sus ojos se iluminan cuando observa a aquel hombre conocido, al menos ahora sabe que tendrá información finalmente.
-¡Boris!-grita corriendo hacia el- ¿Qué está sucediendo Boris? Sergey vino hace unos momentos y comenzó a gritarme que era una mentirosa y que todo este tiempo fingí, la verdad que no entiendo nada, jamás lo había visto así y…
-Basta Ekaterina-pide suavemente- por lo visto no estás enterada o qué, pero será mejor que veas las cosas con tus propios ojos-dice buscando algo en su maletín
-¿Ver qué?-pregunta intrigada- ¿Qué necesito ver?
-Esto-tendiéndole un papel.

Ekaterina rápidamente lo toma con sus manos y comienza a leer, la sorpresa rápidamente viene a ella al igual que otras emociones. Sus ojos cada vez se agrandan mas a medida que sigue leyendo aquellas palabras que parecen irreales para ella, pero sus propios ojos no podían estar engañándola.

-Boris…-murmura una vez que termina de leer- esto… esto no es real. No puede ser cierto lo que dice aquí, tú sabes que yo sería incapaz de algo así, debes creerme, esto… esto no dice nada cierto ¡nada!
-Tranquila-pide tomándola de las manos- yo creo en ti Ekaterina, y por eso estoy aquí, para ayudarte
-Gracias Boris, gracias-exclama abrazándolo- pero… ¿Qué voy a hacer?-pregunta asustada- esto no puede estar sucediéndome a mi- las lagrimas de impotencia comienzan a salir.
-Prometo hacer todo lo posible para ayudarte Ekaterina-dice tomándola de los hombros- yo creo en ti, no en lo que dice este papel.
-Gracias por todo Boris-repite una vez más.
-No las des-dice parándose- aún no he hecho nada, pero prometo que voy a seguir averiguando acerca de eso-levantando el papel.
-Está bien-asiente.

La conversación sigue acerca de una que otra pregunta que Boris le hace acerca de todo lo que dice aquel papel. Ekaterina responde como puede ya que lo que había acabado de leer aun la tenía en un estado de no poder creer todo lo que estaba sucediendo. Había pasado de estar solamente encerrada un par de horas a estar ahora en una correccional culpable por… ¿Asesinar a Marina? Aquello estaba fuera de control ¿Cómo ella iba a matar a su propia amiga?
Ekaterina se había pasado las siguientes horas ahí sentada pensando. No supo cuanto tiempo había estado ahí meditando cuando aparece frente a ella la última persona que esperaba ver en esos momentos.

-¡Tú!-exclama levantándose rápidamente- ¡Ahora entiendo todo, sabía que esto olía a podrido!
-Vaya Ekaterina, que modales-dice moviendo la cabeza- ¿Es así como recibes a una vieja amiga?-pregunta haciéndose la dolida.
-Tú no eres una vieja amiga-responde con amargura- no soy nada de una rata asesina y mentirosa como tú-
-Pero hubo un tiempo en que si lo querías ser ¿no?-dijo agarrando los barrotes- hubo un tiempo en el que estabas más que dispuesta en ser algo mío, sin importar el mal que ibas a hacer- Ekaterina queda completamente callada-me encanta ese silencio tuyo- Yulia no puede evitar estallar en carcajadas
-¡Cállate!-grita- ¡Cállate asesina!
-No tienes pruebas de eso-dice parando de reír poco a poco- ¿pero sabes quien si las tiene? Espera un momento, yo creo que lo se….mmm… ahora recuerdo ¡tú!-señalándola-
-¿Qué hiciste?-pregunta Ekaterina- ¿Qué hiciste para hacer eso? Eres un asco Yulia.
-Si hubieras aprendido a saber perder no estarías aquí lamentando los hechos-dijo- hubieras dejado las cosas tal y como estaba Ekaterina y todos estaríamos viviendo en nuestras dichosas vidas, pero tú decidiste complicar todo, así que ahora te aguantas. Tengo que cobrar de alguna manera mi pérdida de tiempo.
-No te vas a salir con la tuya Yulia-mirándola con odio- voy a descubrirte y serás tú la que va a pagar por todo lo que hiciste.
-¿Y qué harás? Dime-pregunto- ¿entrar a mi casa a buscar pruebas?-riendo- eres tú la que esta hasta el cuello, no yo.
-¿Cuáles fueron tus asquerosos movimientos?-pregunto- estoy dudando si perdí limpiamente.
-Oh Ekaterina, yo no tuve nada que ver en eso. Ya te dije que debes saber perder, sinceramente no había pruebas de nada-comento- y con respecto a tu pregunta, yo no he hecho nada. Simplemente volví a pedir una nueva autopsia para mi esposa ¿y qué sucede? Encuentran cabellos tuyos en su ropa, bastante interesante ¿cierto?
-¡¿Cómo lo hiciste?!-pregunta zarandeándose con los barrotes- ¡¿Quién acepto tu asqueroso dinero para hacer eso?!
-Tu pedias justicia Ekaterina-mirándola a los ojos- ahora habrá quien pague ¿Quieres demostrar ser una gran abogada? entonces sal de ésta y demuéstralo.
-Tú no juegas limpio-
-Tú tampoco-contesto- entraste a mi casa y sacaste cosas que no te pertenecían y como si fuera poco enviaste a otra persona en tu lugar. Si tan solo te hubieras quedado en tu lugar, hubiéramos arreglado esto solamente entre tú y yo, y no con terceras personas que no tienen nada que ver en esto-
-Olga-murmuro recordándola- ¿Qué sucedió con Olga? Yulia ella no tiene la culpa de nada, ¿Qué le hiciste? Déjala. Ella no tiene nada que ver en esto.
-Por supuesto que no tiene nada que ver, pero tú te encargaste de involucrarla-contesto- y quédate tranquila que ella está bien… al menos por el momento.
-¡Ni te atrevas a hacerle algo!-ordeno- le tocas un solo pelo y veras…
-Ya te dije que no le he hecho nada-contesto- pero no me gusta que cualquiera entre en mi hogar así como así.
-¿Qué?-pregunto- ¿Temes que sigan descubriendo la verdad?
-Para nada-contesto- si hubiera alguna verdad, tendría que haber sido descubierta en su momento ¿no crees?
-Eres una psicópata-escupió- una cínica sin corazón-
-Piensa lo que quieras Ekaterina-menciono Yulia colocándose sus guantes- tuviste tu momento para buscar la verdad y ya lo perdiste. Ahora es mi turno de actuar. Y para que no estemos tan en desventaja, te diré que los oficiales ahora que han descubierto eso, y quien sabe que otras cosas más, están actuando más rápido de lo que pensé. Creo que en unos días ya estaremos viendo a la culpable.
-¡Esto es una obra tuya!-grito- ¡Compraste a todo el mundo! Yo sabía que desde aquel día asqueroso en el que te conocí que no eras de fiar, jamás me imagine que ibas a llegar a estos extremos Yulia. Vas a pagar por todo esto.
-Sí, sí, escuche eso tantas veces-menciona despreocupadamente- no prometo venir a visitarte con frecuencia, ya que voy a estar algo ocupada esta semana, pero al menos creo que nos veremos una vez más antes de tu condena-el celular de Yulia comienza a sonar- tengo que contestar, no podría dejarla esperando ¿no?- Yulia alza su celular frente a la cara de Ekaterina quien ve el nombre y rápidamente comienza a enlazar todo.
-Están juntas-murmura sorprendida- ¡Las dos estaban juntas! ¡Siempre lo estuvieron!
-¡Bingo Ekaterina!-la felicita Yulia- fue una lástima que dejaras escapar a la desquiciada de adentro, sino déjame decirte que quizás, solo quizás te hubieran creído su hubieras llevado las cosas de manera tranquila. Pero no te culpo, los humanos somos seres emocionales y eso a veces nos juega en contra.
-¿Qué sabes tú de emociones?-pregunta con rencor- tú no tienes nada Yulia, los asesinos como tú no sienten nada- en eso comienza a sonar nuevamente el celular de la morena-
-¿Entonces qué es esto que me late aquí?-pregunta tocando su pecho- la razón es esta-señalando su celular- siempre lo fue, adiós Ekaterina y… buena suerte, la vas a necesitar-Yulia atiende su celular y comienza a alejarse de ahí- hola cariño- se alcanza a escuchar por el pasillo.

Ekaterina suelta un par de lágrimas apretando fuertemente los barrotes, acababa de burlarse de ella en su cara. Después de haber leído lo que Boris le había traído, sabía que las cosas iban a estar complicadas ¿Cómo es que había ido a parar cabellos de ella en Marina? Seca su rostro sin delicadeza y siente la falta de aire en sus pulmones. Sabía que estaba jugando en contra de oponentes fuertes, pero jamás imagino que las cosas iban a cambiar de aquella manera, ahora solamente restaba esperar a que Boris regresara nuevamente con más respuestas y alguna táctica que la pudiera salvar de ésta. Aunque lo dudaba profundamente.

Yulia acababa de ingresar a su casa, observa que el gran portón detrás de ella es cerrado y baja de su auto. Ni bien entra a la casa, va directamente hacia la habitación donde está su nueva invitada. Olga aún sigue amarrada en el mismo lugar y tiene rastros de haber seguido llorando mientras no estuvo.

-Hola de nuevo-dice entrando- ¿Cómo te sientes?
-Que pregunta más estúpida-dice Olga- por favor Yulia… suéltame, prometo no decir nada. No sabrás de mí después de esto…
-¡Basta!-la interrumpe- ya te dije como eran las cosas Olga, así que te voy a pedir amablemente que dejes de suplicar algo que no voy a hacer-dice acomodándose en la silla – para que te quedes tranquila, primero voy a esperar a que llegue el resultado que quiero, luego veremos que pasara contigo. Y cambiando de tema, acabo de ir a ver a tu amiga hace un momento.
-Yulia-solloza Olga- ¿Por qué?-pregunta débilmente- había más opciones, no había que llegar a…
-¡No las había!-la interrumpe- yo quería tomar el camino pacífico, pero no quisieron, todos se pusieron en mi contra-
-Estas mal-negando con la cabeza- ¿Por qué?-vuelve a preguntar nuevamente.
-¿Por qué, Olga?-pregunta mirándola- ¿Quieres saber el verdadero por qué?- Olga asiente con la cabeza. Yulia abre la boca dispuesta a contestar justo cuando se abre la puerta y ambas giran para ver a la persona que estaba entrando.
-Yulia…-murmura Lena acercándose a ella- ¿Por qué tienes a Olga de esa manera aquí?-pregunta-
-Lena-dice Olga sorprendida.
-Por favor Lena, ya tuvimos esta conversación antes-dice levantándose para besarla- no volveremos a discutir por lo mismo-
-¿Pero qué tiene que ver ella en todo esto?-pregunta olvidándose de Olga que escuchaba todo- este plan se te está yendo de las manos Yulia, y todo por un simple capricho-
-¿Simple capricho?-pregunto mirándola- ¿Te parece que esto es un simple capricho? ¡Es más que eso Lena!-grita- y no puedo creer que me digas esto a mí, ¿Quién fue la que comenzó con esto del principio? ¿Necesito recordártelo?
-Claro que no-contesta- pero ella… ella…
-Ella nada Lena, escúchame- tomándola del rostro- ella vio el video, las cosas han cambiado. Y yo no pienso pagar por tu estupidez-soltándola-
-Pero…- el celular de Yulia interrumpe la conversación-
-Debo contestar afuera-dice- y ni se te ocurra hacer algo estúpido- advierte antes de irse. La puerta se cierra y queda el silencio en la habitación, Olga comienza a sollozar nuevamente cuando sabe como terminara todo al final.
-Lena-la llama llorando- ya le dije a Yulia que no iba a decirle nada, debes convencerla… por favor…
-Lo siento Olga-dice negando- pero eso ya no es decisión mía-
-Yo te defendí-le recuerda- yo fui quien creyó en ti mientras eras juzgada. Yo…
-Lo sé Olga-contesta- y por eso voy a estar agradecida siempre contigo, pero no puedo hacer demasiado.
-No, no…-dice llorando-
-Voy a hacer lo que pueda-dice Lena- por el momento resta esperar-dice acercándose a la puerta- iré por comida para que comas algo, enseguida regresare-dice antes de marcharse.

* * * * *

Ekaterina estruja sus manos nerviosas sobre la mesa. La puerta se abre y entra Boris con un semblante serio.

-Boris…-dice parándose- ¿Qué novedades traes?-
-No sé de qué manera decir esto Ekaterina-dice sentándose cansadamente frente a ella- esto es difícil para mí-
-Sé directo Boris-pide mirándolo- no necesito que me mientras en mi situación, así que dime la verdad de una vez-
-No hay noticias buenas Ekaterina-le suelta- siguen encontrando más cosas sobre el cuerpo. Mandaron nuevamente a revisar el cuchillo y temo que pueda haber algo que te incrimine aún más
-Esto no puede estar sucediendo-dice tomándose la cabeza- no es verdad, no lo es-
-Ekaterina ¿a caso tú…?
-¡Ni se te ocurra preguntarme eso!-lo interrumpe gritando- ¡Ni se te ocurra, Boris!-
-Lo siento-dice apenado- pero es que todo…
-Nada es lo que parece-vuelve a interrumpirlo-
-Estoy haciendo todo lo que puedo Ekaterina, me temo que así al paso que van, mas tardar en dos días estarás frente al juez. Todos están completamente convencidos con las pruebas-
-Esto es increíble-murmura enojada- tiene que haber algo Boris, es estúpido que encuentren esto ahora y no antes ¿no crees? ¿Por qué todos creen eso?
-No lo sé Ekaterina-tomándola de las manos- pero voy a hacer lo mejor de mí para llegar a la verdad, ya verás-
-Gracias-responde Ekaterina.

Boris se marcha un rato después de haber seguido con más preguntas acerca de lo que realmente pudo haber pasado. Ekaterina sabía que Boris aún seguía enamorado de ella, él se lo había confesado una vez y desde ahí no había parado de querer conquistarla, pero ella no sentía nada por aquel hombre más que un aprecio de amigos. La forma en la que la miraba, en que la trataba y como estaba preocupado por ella, no hacían más que hacerla sentir peor, era un gran hombre, pero ella no tenía la culpa de no sentir nada por él. Ahora no le quedaba más que confiar en el amor de Boris hacia ella para poder salir de ahí, aunque el pensamiento sonara cruel y parecía que lo usaba, ya no tenía más alternativas.

Habían pasado los días que Boris había predicho y Ekaterina fue trasladada. No habían podido avanzar demasiado en el caso, tristemente tenía que esperar al día del juicio y ver qué decisión iba a tomar el juez.
Boris se había encargado de llevarle ropa limpia para que se cambiara. En cuanto termino fue esposada y fue llevada a los tribunales, aquellos por los que por tanto tiempo se había desplazado de manera segura, ahora le parecía un lugar enorme. Se sentía demasiado diminuta, y es que todo cambia cuando estás del otro lado siendo juzgado y observando de aquella manera.



pei_17

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Re: OBSESIÓN PELIGROSA: EL ENGAÑO

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