DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

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DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Sáb Oct 31, 2015 9:18 pm

He intentado contactar con la o el escritor de esta peculiar historia que me ha atrapado pero no he tenido respuesta y pues me gustaría compartirla con ustedes, espero que no le moleste mi atrevimiento y respetando el derecho de autoría de OoDemigod, la historia no me pertenece así como los personajes de La leyenda de Korra.
Sé que tengo algunos otros proyectos sin finalizar pero he estado bajo mucha presión en últimas fechas que me siento frustrada y estancada sin poder avanzar en el mismo punto, y sé que la paciencia no es infinita pero les agradezco su comprensión hasta este momento, cuento con poder ponerme al corriente como lo he prometido porque soy una persona de palabra y así que trataré de cumplir mis promesas para con ustedes intentando no decepcionarlos en el proceso. Sin más les dejo esta pequeña explicación para que comprendan un poco de que va la dinámica este tipo de historias en lo que es el OMEGAVERSE.


OMEGAVERSE


Omegaverse, un nuevo género con BL, mpreg e instinto animal.
No sé si ya lo conocen, dado que es relativamente nuevo, nació básicamente de los fandoms que incluyen hombres lobo como teen wolf entre otros, aunque actualmente se puede encontrar en cualquier fandom, haya lobos o no, y es básicamente lo siguiente.
El omegaverse nos sitúa en un universo donde igualmente hay hombres y mujeres, solo que ademas estos están divididos en 3 géneros más, Alfas, Betas y Omegas, por lo que en total vendrían siendo 6 géneros en total de humanos.
¿Y en qué se diferencian estos géneros?...
Pues bien, básicamente los betas son prácticamente igual a los humanos comunes, los hombres tienen sus órganos reproductivos masculinos comunes y las mujeres el femenino, ellas quedan embarazas y ellos no, no existe ninguna diferencia y sus olores son los olores normales humanos que ellos apenas pueden distinguir.
Sin embargo, la diferencia se encuentra en los alfas y omegas, donde si que hay variaciones.
Los Omegas, tanto varones como hembras, poseen aparatos reproductivos femeninos (útero y ovarios), y son perfectamente capaces de concebir siempre y cuando sean fecundados por un Alfa. Es con ellos donde por supuesto entra el mpreg. Sin embargo los Omegas tienen ademas otra característica muy interesante, basada totalmente en otras especies de animales (como los canidos), y es que cada tanto tiempo, los omegas entran en celo, donde sus niveles hormonales se disparan y se ven firmemente necesitados de buscar un alfa y "aparearse" con él.
Los Omegas ademas tienen un olor bastante distintivo que atrae a los Alfas mucho más que los Betas, y este se incrementa a niveles alarmantes para estos Alfas cuando se encuentran en celo, haciendo que pierdan un poco los estribos y atraiéndolos a aparearse también con un omega en calor.
Y ahora en cuanto a los Alfas, ellos tanto hembras como varones, tienen de hecho órganos sexuales masculinos, y son capaces de fecundar a un omega macho o hembra...
Algunos narran que los alfas también entran en celo, pero es más común que no sea así, si no que se sientan influenciados por los celos de los omegas y sean estos los que les hagan disparar sus propias hormonas alfas a través del calor.
Los alfas tienen también otra característica, basada ciento por ciento en los cánidos (dado que como dijimos este genero comenzó por las series de hombres lobo) y se trata de que poseen una especie de nudo en su pene, o una protuberancia en la base del mismo, la cual se hincha dentro del Omega una vez que el Alfa llega al orgasmo, lo que provoca que Alfa y Omega queden prácticamente anudados durante un tiempo, dado que no es posible sacar el miembro en este estado, si no hasta que la inflamación baja, esto les proporciona una ventaja biológica para fecundar al omega.
Alfas gozan de un excelente olfato, que les ayuda a identificar y diferenciar claramente a los betas y omegas, sobre todo cuando estos últimos se encuentran en celo, también suelen ser un tanto salvajes y posesivos, así como territoriales y muy protectores con sus omegas.
Los Omegas por su lado son mas sumisos y tranquilos, aunque puede haber por supuesto de todo tipo... hay historias donde incluso quedan en la categoría de esclavos, o no tienen derecho y son los alfas e incluso los betas los que realmente mandan... pero eso igualmente es muy variable.
Actualmente sobre todo en AO3 (Archive of our own) puedes encontrar ya gran variedad de historias de algunos fandoms escritas en omegaverse, lamentablemente casi todas, están en ingles, y las que no en chino, alemán o ruso, mas no existen aun en español. Sin embargo si te interesa ahondar en este tema y conocer estas historias al respecto, puedes acceder a ellas usando la etiqueta "Omegaverse" o "Knotting" y ya nos darán su opinión al respecto.
Na: la explicación fue tomada de http://korrasamificspanish.blogspot.mx/2015/05/ques-omegaverse.html
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Sáb Oct 31, 2015 9:27 pm

Debo aclarar que esta historia es KorrAsami original sin adaptar y pues ya que ando muy metida en el rollo de esta pareja pues no pudo evitarlo.
ADVERTENCIA: Su contenido es muy muy fuerte, solo para mentes abiertas, su nombre original es "of Alphas and Omegas" autor o autora 0oDemigod.
Pequeña Sinopsis: Asami entra en calor mucho antes de lo esperado. ¡Omegaverso! Korrasami.



Capítulo 1

Lo peor de ser una Omega era los calorones.

Ellos podían tardar de tres meses a un años para que se completara un ciclo. Eso significaba un largo periodo de nueve meses bajo un suspenso e indecisión constante. Tenían que tener mucho cuidado; entrar en calor en el momento y lugar equivocado era la receta para un perfecto desastre, convirtiendo a los agradables Alfas en guerreros sanguinarios sedientos en ganar el derecho de poder intimar con una desafortunada o desafortunado Omega.

Cuando están emparejados los Alfas, Omegas y la mayoría de los Betas eran seguros de estar cerca. Como parejas son inmunes a otros olores, salvo al momento de escoger una pareja, los Beta por lo general no eran afectados por las feromonas y los Omegas de manera natural podía resistir a los olores de otros.

La mayoría de las personas eran Betas, cada 13 de 20 personas.

Sólo cada 1 de 20 eran Omegas.

Y esa era una de las razones de la que Asami nunca le dijo a nadie de que ella era una Omega. Sus ciclos siempre han sido regulares, aunque cada 6 meses tenía que estar al tanto de encerrarse en su habitación, (que era resistente a las feromonas), hasta que el calor bajara, sólo duraba de 4 a 5 días;tenía como excusa que se encerraba debido a los trabajos que tenía.

Todos le creían, y no era que ellos iban a poder darse cuenta de que era una Omega por su olor. Siempre cargaba con una especie de perfume que ocultaba su identidad.

Por eso, a menudo eso le permitía pequeñas oportunidades de la vida, que con frecuencia podía, con ese perfume especial, permanecer en la Isla del Templo de Aire junto con los demás; especialmente debido a lo que sucedió hace apenas una semana lo de la Convergencia Armónica, ya que las enredaderas bloqueaba el camino que llevaba a su casa.

Ella tenía un control del tiempo que entraba en calor. No debía suceder por dentro de otros 2 meses, así que tenía mucho tiempo para estar relajada.

Pero cuando se despertó especialmente esa noche, sudorosa y "adolorida", desesperada de que alguien aliviara ese "dolor" que sentía entre sus piernas, supo que el control que tenía se había salido de control.

Lanzando un gemido, se bajo de su cama; pensando en cualquier persona que pudiera buscar ayuda para ella. Pema era la única Omega de la que Asami sabía. Tal vez ella tenía algo que pudiera calmar aquellos calores que sentía la pelinegra.

Pero sabía que esa era una muy mala idea.

Pema y Tenzin estaban en la habitación del edificio principal. Y eso quería decir que ella tenía que atravesar tres pasillos para llegar allí, esos pasillos también están la habitaciones de los acólitos. No podía arriesgarse a alertar a cualquier Alfa que estaba en los dormitorios.

Asami se tuvo que tragar aquel gemido lastimero mientras pensaba en cualquier Alfa. Sus sentidos gritaba por alguno y permitirle que la terminara de "devastar"; lo molesto era la fuerte humedad que podía sentir entre sus muslos, haciéndola lo suficientemente fácil para ser anudada.

Se estremeció ante la idea; nunca antes había tenido relaciones sexuales, en realidad nunca tuvo tiempo para ello. Había estado tan ocupada con su compañía, Industrias Futuro y la idea de tener una cita estaba fuera de su mente.

Eso significaba que si tenía relaciones con alguien sería su primera vez y lo más probable es que también sería doloroso.

Ella podía escuchar como su corazón latía con mucha fuerza, tambaleándose a un cuarto de baño pequeño que estaba conectada a la habitación. Una vez que llego al lavabo, giro la llave abriendo el chorro, ahuecando su manos para recoger agua y poder echársela en el rostro, disfrutando de la sensación de frescura del agua fría en su rostro enrojecido.

Cada vez era más insoportable el calor; la temperatura del ambiente junto al calor corporal promovía más al que aquel calor entrara en pleno apogeo. La pelinegra salió del baño, dirigiéndose a donde estaba su bolso, que estaba colocado encima de una mesita de noche.

Necesitaba aquel perfume que cubriera su identidad de Omega, o por lo menos lo suficientemente bien para poder caminar y pasar por el pasillo en donde estaba los acólitos que están dormidos y llegar a Pema; no había ningún Alfa a la vista cerca de su habitación, por lo que eso debía ser seguro.

Fue entonces cuando alguien abrió la puerta corrediza , y se escucho un gruñido desafiante a su espalda; los pelos se le pusieron de punta y un escalofríos recorrió su espina dorsal así como sentir un "dolor" punzante entre sus muslos.

Por los espíritus, su cuerpo estaba tan excitado por aquel gruñido.

Asami dejo escapar un suspiro tembloroso. Conocía aquella voz, sabía quien era.

¿Korra?

Obtuvo como respuesta otro gruñido; la ojiverde no confiaba como para darse la vuelta, un pequeño movimiento y es haría que el Avatar perdiera el control.

La heredera jadeó cuando sintió una cálido cuerpo presionarse a su espalda, sintiendo un par de labios presionando su cuello, lanzando otro gruñido que vibro a través de la piel de Asami, "Asami. No. Te. Muevas."

Las manos de la Avatar estaba recorriendola por todas parte de su piel, dejando un rastro de ardor por todo su cuerpo.

La chica de piel porcelana llevaba puesto un camisón de seda, pero eso no le ofrecía suficiente protección de los avances que tenía la Alfa.

"Te sientes tan bien." lanzando un gemido la morena; sus caderas se empezaban a mover sobre la parte de atrás, mientras que sus manos sostenía a Asami contra ella.

Asami gimió de manera estrepitosa; sintiendo como el "dolor" se expandía por todo su cuerpo; que se vio obligada a inclinarse y sostenerse sobre la cama; su cuerpo trataba desesperadamente de seguir moviéndose más contra la divina fricción que estaba causando Korra.

Aquello fue suficiente para empujar a Korra al borde de la locura, que de repente jaló el vestido de la pelinegra; cayendo hasta su rodilla de modo que pudiera llevar su mano al muslo cremoso y así poder restregarse contra la tela sedosa de su ropa interior mientras sus dedos frotaban sobre el núcleo adolorido de la Omega.

Asami lanzo un grito, arqueando y presionando su espalda contra la Alfa, mientras tenía el brazo alrededor de la cintura de la ojiverde, sosteniéndola y su otra mano se entretenía, continuando el ataque que tenía entre los muslos de ella. Sus piernas la sentía tan débiles que pensó que caería sobre la cama. Sus gemidos eran suaves pero persistentes, mientras el rostro de la Alfa se presionaba contra su cuello de, dejando escapar un largo gemido cuando sus caderas continuaba moviéndose contra Asami.

"Korra." Un gemido sin aliento se le escapo antes de que pudiera detenerlo; sus instintos se fueron apoderando de todos sus sentidos. Tenía al Alfa más fuerte tratándolo de pedirla, ¿Por qué no podía dejarla ir?

Aunque el calor la tenía así, ella sabía que la situación en la que estaba era una mala idea, pero no sabía como expresarlo. Se sentía demasiado bien, aquellos dedos frotando y moviéndose rápidamente sobre su clítoris.

Necesitaba más, necesitaba ser tomada. Su mente estaba nublada por el deseo, su cabeza apoyada contra la otra mientras jadeaba de manera descarada: "¡Por favor, por favor!"

"¿Lo quieres?" Los labios de Korra rozaron contra su oreja; su voz estaba ronca de lujuria, mientras sus caderas seguían moviéndose de forma embriagadora, "Pídelo."

Asami tuvo que morderse los labios para no gritar cuando los dedos de Korra se deslizaron por debajo de la tela de sus panties, moviéndose a través de su centro resbaladizo que la seducía fácilmente, la Omega estaba loca de placer ya que jadeaba y gemía extasiada.

"Dilo." Korra agarro la cintura de Asami, apretándola junto con su cintura y Asami gemía al oír los gruñidos del Avatar cerca de su oído. Los dedos de la morena sobre su clítoris, frotaba violentamente aquel botón palpitante."Ruega...me."

"¡Por favor!" Pedía entre gemidos la chica cabellera ondulada. "¡Tómame! ¡Ten me! ¡Hazme tuya! ¡Por favor, te lo ruego!" Asami arqueaba su espalda, pegándose sensualmente más a la chica de la tribu de agua, "¡Te necesito!"

Fue en ese momento donde la heredera sello su destino, Korra la volteo y la coloco sobre la cama, para subirse por hasta llegar su rostro al rostro de la ojiverde. Las manos del Avatar rápidamente quito el camisón que cubría al "premio" de la Alfa, sacándolo sobre la cabeza de la inventora, lanzandolo a un lado de la habitación.

Asami se estremeció al sentir el aire frío por su cuerpo desnudo, pero rápidamente se calentó al ver como la maestra de los cuatro elementos sacar su pantalón chándal azul y su camiseta; para luego inclinarse para presionar la piel junto a la de Asami.

Los ojos de Korra estaban oscuros por la lujuria y su aroma llenaba los sentidos y la mente de la ingeniero. Sus instinto le decía que era el mejor espécimen para ella. Estaba lista para ser dominada por el Avatar.

Sus ojos se cerraron cuando sus labios fueron reclamados por la otra, un gemido escapo por su garganta cuando la Avatar empujo su lengua dentro de su boca; explorando aquel territorio que tanto anhelaba.

Asami gimío y arqueo su espalda hacia arriba; rozando sus pechos con la morena, podía sentir como Korra movía sus caderas junto con ella.

Por los espíritus, se sentía tan bien. Ella jadeaba y gemía por aquellos movimientos de caderas; la fricción entre ellas era adictiva y peligrosa, como si estuviera jugando con fuego.

Se movían una contra la otra, sus caderas se movían con tal sincronía que ambas lanzaron sus cabezas hacía atrás ya que cada vez sus movimientos se hacía frenéticos y desenfrenado.

Asami dejo escapar un jadeo ahogado cuando pudo sentir, que su entrada apretaba con mucha anticipación la fisiología Alfa de Korra que entraba en juego y la Omega y pudo sentir como la Avatar crecía con más fuerza contra ella.

"Por favor." Murmuró y con sus manos acerco el rostro de la morena al suyo para darle un beso muchas ganas mientras respiraba contra sus labios. "Te necesito..."

"¿Dónde?" La Avatar lanzo un gemido, mientras ambas manos bajaban y hacían retorcerse de placer a la Omega debajo de ella, "Dime, Dime...lo."

Asami solo gimió al sentir sus panties siendo deslizadas por Korra a través de sus largas y suaves piernas. La morena por fin libero a Asami totalmente de sus ropas. No quedaba nada a la imaginación, ya que estaban totalmente expuestas.

La heredera jadeo cuando Korra la beso profundamente, la sureña bebió aquel gemido que venía arrastrando la cabeza de su miembro-clítoris en el centro adolorido de la Omega de arriba hacía abajo. "Dímelo."

"Dentro de mi." Eso había sido todo para ella. Se sentía en otro mundo. Su calor había nublado su mente e hizo perder su sentido común. "Yo...Te...Necesito...En...Mi...Interior."

Korra lanzo un gemido asintiendo lo dicho por Asami, extendiendo las piernas de la otra y colocando su miembro-clítoris dentro de la intimida apretada de la Omega. Asami se acomodo; clavando sus uñas en los hombros de la Avatar mientras podía sentir hundiéndose dentro de ella el miembro-clítoris de la Alfa. Un dolor ardiente le hizo gritar, las lágrimas inundaba sus ojos, mientras Korra la besaba suavemente. Logro acomodarse totalmente bien dentro de la Omega y se detuvo, dándole tiempo para que se adaptara al tamaño y permitir que el dolor pasará.

Sus cuerpos estaban apretados con tanta fuerza, el rostro de Korra se balanceaba solo a centímetros del rostro de la pelinegra; se había aclarado algo los ojos de la Avatar, pero Asami no tenía tiempo para pensar en ello antes de que la nativa maestra de agua empezó a moverse.

"Estás tan apretada", susurro Korra con aprecio. "Soy tu primera vez." Afirmo como si fuera una pregunta retórica; sabía que era la primera vez de Asami, acabo de tomar su virginidad. Pero, era algo que no se esperaba. Nunca antes se había acostado con una virgen.

Asami asintió mientras jadeaba con cada embestida, "Es mi primera vez."

Korra se rió ante aquello, mientras sus labios se deslizaba por el cuello níveo de la inventora; el olor de Omega que poseía Asami estaba llenando todos sus sentidos, atrayéndola hacía una trampa de la cual no quería escapar, "Es un honor."

Asami lanzó un gemido mientras arqueaba su espalda, cada embestida tocaba el punto correcto dentro de ella. Se sentía completamente en llamas, un rubor dominó todo su rostro, que llego hasta su cuello. Echando su cabeza hacía atrás contra la almohada, mientras sus manos apretaba las sabanas, mientras su pecho subía y bajaba con cada respiración.

Korra gruño cuando sintió como los muslos de la Omega rodeaba su cintura, acercándola más a la hermosa heredera. Estaban completamente perdidas la una con la otra, la Avatar estaba que llegaba al el fin de su viaje y explotar dentro de la Omega que gemía debajo de ella.

"Korra", los gemidos de Asami eran como pétalos en el viento, tan hermoso de ser testigo de verlo y escucharlo. Un infierno se ilumino dentro de la maestra, un infierno que la dejó desesperada en querer liberarlo y más por la satisfacción de complacer a la Omega.

"Asami." Los movimientos de Korra se hacían cada vez más rápidos y duro; "Asami voy a acabar."

"Yo también." Las manos de la inventora se deslizaron por la espalda de la Avatar; sus uñas dejaban un rastro visible por la espalda y los hombros.

"Vente para mi." Jadeaba Korra sobre la oreja de Asami. "Déjame oír como gritas mi nombre."

"Yo..." Asami luchaba por recuperar el aliento,la cama crujía con los movimientos de ambas; el viento y la noche eran los únicos testigo primordial antes aquel acto carnal. Su abdomen se tenso, como si de una banda elástica se tratase, que se estiraba cada vez más. Korra se sentía bien, tan bien; que ella apenas podía recordar como era respirar.

Entonces sintió que cada embestida y movimiento de algo dentro de ella, rompió aquella banda.

Un gemido ahogado fue arrancado de su garganta, y Asami se aferraba al Avatar, como si su vida dependiera de ello, mientras era embestida un poco más, "¡Korra!"

La maestra de los cuatro elementos gruño como si fuera un animal salvaje, su orgasmo choco contra ella como si fuera un tsunami y se derrumbo sobre la heredera sintiendo la calidez de su interior. Asami movía sus caderas al sentir el aumento de la presión dentro de ella, lo que provoco que Korra se inclinara más hacía adelante para que la mujer ojiverde no se separará de ella, "No te muevas, estoy anudando."

Asami trago saliva y asintió con la cabeza; sus piernas aún rodeaba la cintura de la otra, pero no le incomodaba.

Korra se relajo y se recostó sobre ella, moviendo sus caderas, mientras ella aún mantenía atrapado el miembro-clítoris dentro de la Omega, "Esto debe pasar dentro de una hora. Sólo relájate hasta entonces.

"¿Que pasaría si...?" Asami trago saliva nerviosamente, "¿...Yo concibo?"

"No te preocupes", Korra le dio un beso suave en la frente. "Pero a pesar de la creencia popular de que se necesita varias veces anudar durante todo el calor para poder concebir, son tan grandes las probabilidades..."

"¿Y si las probabilidades no están a nuestro favor?"

Korra de echo a reír, besándola suavemente, "Nos preocuparemos cuando llegue el momento."

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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Kano chan el Dom Nov 01, 2015 1:50 pm

Muy interesante Very Happy le daré una oportunidad Exclamation Exclamation
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Dom Nov 01, 2015 11:36 pm

Capítulo 2

Korra ha estado fuera desde hace más de un mes, cuando Asami se da cuenta que no puede ignorar la creciente curva de su abdomen por más tiempo.

Ha estado sintiéndose enferma desde la batalla en contra del Loto Rojo; desde entonces ha estado preocupada por Korra desde aquellas dos semanas antes de que la morena se fuera a la Tribu de Agua del Sur.

Las palabras del doctor le llegaban, por decirlo así, a hacer un agujero en su alma; no la dejaba pensar con claridad, pareciera que no pudiera recuperar el aliento.

Los Omegas eran especies raras y debían ser protegidos; era una de las leyes principales en la República Unida. Sobre todo los omegas embarazados, ya que la probabilidad y las posibilidades de tener a otra especie de omega era más altas que un Alfa o un Beta en un parto.

Pero nadie más sabía, a excepción del médico y Korra (la causante de todo esté lío), nadie tenía la mínima idea de su condición de omega.

Si la prensa amarillista descubriera que estaba embarazada; se la comerían viva, no se detendrían ante ello.

Perezosamente, la heredera pasa su mano sobre su nuca; la marca de mordedura que Korra le hizo hace tres meses atrás aun estaba allí, aún estaba.

Ella le podía decir a Tenzin, pero él ya tenía mucho en mente la Nación de Aire y los problemas del Reino Tierra.

No quería pensar cual sería la reacción de Korra cuando lo supiera; la Avatar no le había escrito nada a ella aún, a pesar de que le había prometido mantenerse en contacto durante su estancia en la Tribu de Agua del Sur.

Asami se mordió su labio inferior; el doctor la había dejado sola en aquella habitación de hospital mientras iba a buscar algunos resultados de la prueba. Tenía tres meses de embarazo; era difícil darse cuenta, y más porque llevaba una chaqueta bastante amplia en los meses de invierno, pero era obvio que sin ella se hacía notoria aquella curva de su estómago. Le sorprendía mucho que se haya dado cuenta aún, pero ella sabía que eso era cuestión de tiempo para que lo demás lo notase.

Una pequeña mariposa espiritual revoloteaba cerca de la ventana que estaba abierta , posándose en su brazo y luego en su pierna . Asami no dejaba de preguntarse si sabían, puesto que todos los espíritus que rondaban cerca de ella y de todos los tamaños han sido muy delicados con ella últimamente; llegando algunos incluso escoltarla en una noche después de que había sido seguida por algunos maleantes que parecían bastante hostiles.

Se llegaba a preguntar si era porque el "padre" es Korra; si llegaban a ella era porque podían sentir al niño o niña de la Avatar creciendo en su vientre.

Era difícil ese comportamiento de los espíritus, pero trataba de entenderlo.

El doctor volvió con alguna recetas que su ayudante iba a rellenar más tarde, le recomendó a Asami descanso y que se relajase para las próximas semanas, ya que su cuerpo entraba en el segundo trimestre del ciclo.

La heredera le dio las gracias al doctor, y al salir le pagó a la recepcionista.

Vio que el tráfico estaba relajado de vuelta a su casa, agradeciendo de que tenía tiempo antes de llegar acostarse para relajarse y leer sobre el embarazo.

Ya le dolía la espalda de haber estado caminando demasiado durante todo el día; pues apenas había tenido tiempo para poder sentarse, a excepción de la única vez en el consultorio médico. Sólo esperaba que fuese capaz de manejar el asunto cuando su estómago comenzara a crecer y verse como si fuera una pelota de baloncesto y que incluso su espalda sintiera más dolor aún.

En si, las probabilidades no estaban a su favor.

Sin pensarlo, ella pidió un boleto hacía Zhaofu; este viaje lo haría con el fin de reunirse con Su yin en donde discutirían algunas mejoras para las cúpulas en algunos días. Decidió que le iba hablar a la matriarca del Clan de Metal sobre su situación una vez que ella llegase, la hija menor de Toph Beifong llego a confiar en Asami encontrándose que sinceramente podía confiar en su juicio.

El reloj marcaba las nueve, antes de que ella se diera cuenta; le dolía terriblemente el cuerpo y deseaba una ducha caliente para aliviar ese dolor.

Desnudarse era una tarea tediosa, que le llevaba mucho tiempo, ya que llevaba demasiada ropa en la época de invierno. No lo era durante otras estaciones, pero en Ciudad República últimamente el invierno había sido más frío en el último par de años.

El agua tibia resbalaba por su piel, pero pareciera que algo no salía de su mente.

En la mente de la Omega gritaba que estaba embarazada. Que ella realmente estaba embarazada.

Muy embarazada.

Las lágrimas rodaba por sus rostro y una sensación de frustración se agolpaba en lo profundo de su estomago; no era justo. ¿Cómo se suponía que ella se lo diría a Korra? ¿Cómo se supone que eso funcionaría?

La Avatar prácticamente salió corriendo de regreso a su tierra natal, dejando atrás a algunos de sus amigos y familiares más cercanos. ¡Ni siquiera le había escrito nada por el amor de Kyoshi! ¿Acaso volvería si se llegara a enterar de su embarazo? Asami se ha llegado a preguntar si era buena idea ir al Polo Sur o simplemente ignoraría la noticia y esperaría a que ella volviera para enfrentar las consecuencias de sus acciones.

Por los espíritus no quería pensar en ello. No quería saber que era lo que iba a suceder de aquí en adelante. Todo era real y tan repentino. Se estaría engañando a si misma si llegase a decir que no sospechaba de su embarazo desde hace ya tiempo, pero en verdad la arrogancia, le hacía ver que era mejor hacerle caso omiso a aquella posibilidad que era cierta.

Y ahora mira lo que había sucedido.

Su abdomen ya estaba algo abultado; era imposible pasar por alto cuando no llevaba ropa que pudiera ocultarlo bien.

Asami pasó su mano por su abdomen, acunando su protuberancia. Sentía un afecto que empezaba arder en su corazón y no podía detenerlo y su mente ya estaba empezando a aceptarlo poco a poco.

Aquello que llevaba en su vientre era su hijo o hija.

Comenzaba a retractarse ante aquel desafío.

~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~

Su yin quedó estática al verla; la madre de 5 hijos abrazo a la inventora con mucho fervor, Asami recordó brevemente como era abrazar a su madre.

"¿Tuviste un buen viaje de camino aquí?" Su servía té en una taza; estaban sentadas en el estudio con Baatar padre, que ella llevaba los diseños que estaban creando sobre una hélices, que permitía a los maestros de metal poder cerrar las cúpulas en la noche; aquellos diseños serían muchos más fáciles y rápidos de que las cúpulas cerrara, utilizando menos electricidad.

"Sí." Decía Asami suspirando. "A pesar de que tuvimos que detenernos para quitar algunas rocas de los carriles. Los bandidos estuvieron atacando, por suerte los guardias que enviaste para que me acompañaran se encargaron de ellos."

"Me alegro." Su y Baatar le sonríen. "Estamos muy agradecidos por tu ayuda. Las cúpulas son una obra de arte, nunca había visto en la mecánica ese sistema de suspensión que se ha instalado. Es demasiado fascinante."

"Y yo estoy mucho más feliz de mostrar mis planos sobre las cúpulas." Decía Baatar llevando su taza de té a su rodilla. "Tenemos varios estilos diferentes que se han instalado, estoy bastante seguro de pudieras aprender algunas cosas sobre ello para tus propios inventos."

"Tal vez mañana." Decía Asami, mientras tomaba un sorbo de té tibio. "Más bien esperaba en realidad poder hablar con Su. Necesito algunos consejos y puntos de vista femenino."

Su yin se anima y ahuyenta a su esposo. " Muy bien. Estaré algo ocupada cariño."

Baatar se echo a reír antes de asentir con la cabeza "Esta bien, la veré mañana señorita Sato."

"Buenas noches, señor." Asami le sonríe antes de que el saliera del estudio, antes de volver su vista a la matriarca que estaba sentada en un sofá de dos plazas que estaba al frente de otro sofá.

Baatar cerró la puerta y Su sonrió de manera suave, inclinándose un poco hacía adelante para poder tomar su taza que estaba sobre una mesita. "¿Qué tienes en mente?"

Asami respiró profundamente. Sus nervios le pedían a gritos sacar todo eso que la tenía incómoda por adentro y los músculos de su espalda estaban tensos. Estaba nerviosa y un poco asustada, pero la mirada de Su yin era muy acogedora y tranquila; la heredera se relajó y apretó su manos. "¿Cómo fue el embarazo para ti?"

La maestra metal parpadeó sorprendida, en su rostro se reflejaba mucha sorpresa por aquella pregunta. "¿Por qué quieres saber?"

La CEO de Industrias Futuro tragó saliva ante el miedo creciente que sentía en su garganta; no le había dicho a nadie sobre su embarazo, especialmente a personas cercanas a ella en Ciudad República, si decía sobre su condición eso se iba a extender como pólvora la noticia hasta el centro cultural.

Las manos de Asami apretaba fuertemente su falda, llevándola a su chaqueta desabotonándolo y se encogió de hombros y luego, abriendo su chaqueta, colocó su mano sobre su abdomen que se veía algo crecido a través de su blusa cómoda que no la apretaba mucho.

Los ojos de Su yin se abrieron completamente, respirando hondo al sorprenderse de lo que veía. "¡¿Estás embarazada?!"

"Lo estoy." Asami miraba hacía abajo. "Estoy ya en el cuarto mes. Esto lo supe hace una semana, pero eres a la primera persona que se lo he dicho. Realmente no sé que hacer."

"¿Pero cómo?" Su suspiró con incredulidad. "Yo fui capaz de detectar un cambio en tu aroma. Aún hueles como un Beta normal."

"Ese es mi perfume." Asami lo busco en su bolsa; sacando la pequeña botella de su accesorio preferido. "Esto disfraza mi olor. Es casi imposible detectar de una persona cuando lo usas."

"Ah, sí." La maestra lo tomó con cuidado e inspeccionó la pequeña botella. "Yo le compré a Huan algunas de esta cosa. No le gusta que lo definieran por su aroma y traté de usarlo para crear otro nuevo."

"Bueno, eso funciona." Asami tomó la botellita que le devolvía Su y la volvió a meter en su bolsa. "Lo he usado desde la primera vez que entre en calor y hasta entonces nadie ha sido capaz de notar la diferencia."

"¡¿Calor?!" Su jadeó. "¡¿Eres una Omega?! Son tan raros de encontrar, pensé que tenían que registrarse en Ciudad República si fueses uno."

"No." Asami se miro las manos. "Puedes negarte. Los Omegas son prácticamente acosados por los políticos como herramienta para sus campañas. El voto de un Omega es considerado tres veces más valioso que el de un Alfa o Beta." La no-maestra se encogió de hombros. "Y no quiero que eso suceda. Así que por eso he estado usando el perfume desde entonces. Eso lo descubrí antes de que entrara en calor por primera vez."

"¿Y entonces cuando fue concebido el bebé?" Su yin le tomó la barbilla a la ojiverde. "¿Y quién es el padre? ¿Un Alfa o un Beta?"

"Alfa." La inventora frunció sus labios. "Yo entré en calor dos meses antes de ir a la isla del Templo Aire, la única persona, que sabe que soy Omega es mi médico y ahora tu." Los hombros de Asami cayeron ligeramente. "Y esa misma noche concebí."

"¿Quién?" Su yin repasó mentalmente todos los Alfas que conocía en la isla del Templo Aire, por lo menos tenía que haber al menos una docena de acólitos allí.

"No fue un acólito, pero ella es una maestra muy singular si quieres saber." Las palabras le sabían a nada en su boca. La maestra tierra se puso muy rígida en su asiento, colocando una mano sobre su boca en estado de shock.

"¡¿Korra?!"

"La única." Asami suspiro, cubriéndose su rostro con las manos. "¿Ahora ves mi problema?" ¡No sé que hacer!"

La matriarca del clan de metal se acercó en donde estaba la Omega alterada sentándose junto a ella. El aroma reconfortante Beta de Su yin apoderándose de ella como si fuera una ola suave y Asami se dio cuenta que la estaba abrazando. "No es necesario que te alteres."

"¿Qué se supone que deba hacer?" La inventora se aferro en su abrazo a la maestra. "Todo el mundo pronto sabrá que estoy embarazada. Y mi abdomen está empezando a pronunciarse más. Incluso si no saben que Korra es la madre, ¡ellos lo van a querer averiguar, y no me ha respondido a ninguna de las cartas que le he escrito, a pesar de que Senna me ha dicho que las lee, es como si no le importara más!"

Su yin le froto la espalda suavemente, reconfortándola. "No es así cariño. Ahora mismo, Korra pasa por un mal momento, está un poco perdida. Lo bueno, es que no estará así para siempre."

"Lo sé." Asami limpio las lágrimas que estaban a punto de resbalar por su rostro. "Y me siento mal por pensar así, estoy tan frustrada con todo en este momento. El embarazo me hace sentir agotada y aún me cuesta aceptar la realidad; y ni hablar cuando el niño se empiece a parecer al Avatar, la gente comenzara a hacer preguntas."

"Tal vez deberías deberías decirle pronto." Decía Su, mientras se encogía de hombros. "Korra no es el tipo de persona, o Alfa en este caso, de darle la espalda a este tipo de asunto. Por no decir del apoyo que todos le daremos. Nunca se sabrá si no lo intentas."

Asami sollozó y asintió con la cabeza. "Yo... Yo sólo necesitaba escucharlo de alguien más que no fuera mi conciencia. Eso ayuda."

"Me alegro de poder ayudar." Su yin soltó el abrazo para tomar un poco de té que estaba sobre la mesa. "Ahora debes esperar..."

~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~

Korra había podido ser capaz de dar tres pasos, desde que recibió la carta, usando el manillar.

Naga estaba durmiendo cerca del armario; su cola golpeaba cerca de la puerta, a lo que parecía que tenía un muy buen sueño. Minutos antes, habían regresado de casa de Katara, pero la pobre oso-perro polar estaba agotada.

La Avatar estaba muy extrañada por su buen humor que tenía esta tarde; llevando su silla de ruedas a un lado de la cama, y por una vez no sentía la necesidad de mirarlo de manera siniestra.

El cansancio la tiro como si un perro que era llevado con una correa tirará de ella, las ojeras que tenía debajo de sus ojos comenzaban a desaparecer y pensó que sería una buena idea seguir los pasos de su fiel amiga Naga, tratar de dormir.

La almohada le pareció bastante cómoda, que hizo dormir rápidamente a la maestra de los 4 elementos.

Aquellos ojos verdes la perseguían hasta en sus sueños.

"Korra." Asami lanzo un gemido, arqueando su espalda, con su cabeza hacía atrás apoyada en una almohada mientras los labios de la Alfa bajaba hasta los muslo de la Omega.

La avatar dijo algo inentendible como respuesta, su lengua rozaba en los alrededores de la intimidad de la ojiverde que jadeaba, moviéndose en círculos cortos y rápidos que ella sabía conduciría a la locura a la mujer que estaba completamente plagada calor.

Asami dejó escapar un gemido ahogado, su mano se enredaba a través del cabello largo y castaño de la Alfa. Las manos de Korra acariciaba de arriba hacía abajo el abdomen de la ojiverde provocando más excitación, disfrutando de la sensación suave de aquella piel bajo su tacto; amaba la forma en que los músculos de la pelinegra se contraían, todo esto provocado por sus caricias.

La Avatar continuaba con su trabajo, usando esta vez su lengua para hacer que la otra chica llegara hasta su punto más alto de su clímax. Su mano resbalaba lentamente por el abdomen de Asami, hasta llegar al centro de la misma y uno de sus dedos lentamente se movían hacía la entrada de su intimidad, llegando casi al punto g de la pelinegra.

Aquel gemido lanzado por la ojiverde fue tan dulce, Korra pensaba que era tan dulce que sería ilegal el haberlo provocado. Su mente solo estaba llena totalmente de Asami, haciéndola no pensar con mucha claridad. No se podía hablar con claridad mientras se lanzaba un gruñido como si fuera un animal salvaje en medio de la pasión.

Su dedo se deslizaba lentamente en el interior de la Omega y la ojiazul sonrió al sentir como unos tacones fueron arrojados lejos, detrás de su espalda. Se escuchaba los gemidos de la Omega que resonaba cerca de su oído.

"¡Korra~!"


"¡Agh!" La morena se levantó sobresaltada, su pecho subía y bajaba rápidamente. Sus ojos estaban muy abiertos. Aquel sueño fue demasiado real y demasiado bueno. Por los espíritus, eso si que había sido demasiado para ella.

La maestra de los 4 elementos tenía su mano sobre su pecho, conteniendo su respiración; las orejas de Naga se crisparon y el gran perro-oso polar levantó su cabeza como con preocupación, comprobando para asegurarse de que su ama estaba bien.

Korra le hizo una seña a Naga de que todo estaba bien, y el gran perro-oso polar se relajó, un suspiro de la nariz de Naga salió volviéndose a dormir.

La Alfa se sonrojó, mirando hacía abajo.

El sueño que tuvo fue tan real que afecto a su cuerpo, como si realmente estuviera en el momento de anudar otra vez a su "amiga."

Tragando saliva y de nuevo cerrando sus ojos, volviendo de nuevo su respiración a la normalidad, mientras trataba de calmar la pre-excitación de su anatomía Alfa.

Honestamente, ella no fue capaz de olvidar aquella noche. Asami había sido tan tentadoramente deliciosa, sabía que era malo el pensar en ello, pero no sabía cómo explicarlo de otra manera. La sensación de su piel deslizándose contra la otra y más de la heredera retorciéndose con éxtasis total bajo su piel, de aquellas manos blancas moviéndose por su espalda musculosa, dejando rasguños hasta al final de su espalda.

Bueno, aquellos pensamientos no ayudaban definitivamente en nada a la situación que estaba pasando allá abajo, (si tuviera la esencia de ella).

Korra suspiró y respiró hondamente; perdiendo la sensación incómoda que sentía entre sus piernas había vuelto a su lugar y ahora ella solo quedo con sus pensamientos.

No había sabido que Asami era una Omega. Su aroma era el de un Beta, o eso suponía; Mako y Bolin son Betas. Casi la mayoría de las personas eran Alfas o Betas. Los Omegas eran tan raros de conseguir y tan celosamente protegidos.

Pudo ver que Asami optó por ocultar su verdadera identidad.

Korra lanzó un quejido y pasó unas de sus manos por su rostro; se levantó y se pasó a su silla de rueda, yendo hacía el balcón. Había pasado suficiente tiempo que parecía que las luces del cielo o mejor dicho la aurora boreal bailar sobre el cielo del sur. A ella le fascinaba ver aquello.

Ya en la cama, alguien tocó a su puerta, interrumpiendo sus pensamientos, levantando su vista dijo. "Adelante."

Su madre abrió la puerta, entrando al interior, con una sonrisa en su rostro, "Tengo una carta. Tus amigos han estado escribiéndote. ¡Incluso tengo algunas cosas que envió la familia Bei fong!"

Korra trató de sonreír, pero sus ojos no podían ocultar aquella tristeza. Le gustaba escuchar a todos, pero todo lo que hacía era recordarle lo bien que todos hacían sus cosas; mientras ella estaba atrapada en aquella habitación, apenas era capaz de caminar de una habitación a otra sin colapsar con mucha frustración.

Tomó las cartas, agradeciéndole a su madre. Senna se encaminó de nuevo hacía la puerta para salir, volviendo de nuevo para informarle algo. "La cena estará lista pronto. Te buscaré cuando ya tu papá termine de poner la mesa, ¿Bien?"

"Está bien." Korra bajo su mirada y Senna volvió a salir de la habitación de su hija.

La avatar se quedó mirando aquellas cartas y lanzó un largo suspiro. Abrió primero las cartas de Mako y Bolin.

Bolin le contaba en su carta que decidió unirse a Kuvira y ayudar a reconstruir el Reino Tierra, incluso le había enviado algunos dibujos muy lindos con respecto a eso.

Mientras que Mako le escribió de cómo le iba a él en la fuerza policial, también había sido asignado como guardaespaldas del príncipe del Reino Tierra.

Su yin y Lin también le enviaron cartas.

Lin le escribió acerca de como Industrias Futuro estaba ayudando a re-diseñar algunas infraestructura de la ciudad y de cómo Asami financió algunas mejoras para la Nación de Aire la fuerza policial. No estaba sorprendida de escuchar aquello. Asami siempre había sido importante para en el mundo de la industria y la política últimamente, estaba siendo muy importante para la humanidad.

Su yin le escribió acerca de cómo aparentemente Asami la estaba ayudando a hacer algunas modificaciones a las cúpulas de Zaofu. No podía entender la mitad de lo que estaba escrito en aquella carta, pero admitió que eso sonaba bastante genial.

La hija menor de Toph le pidió por carta que se relajara, que el futuro estaba asegurado y tranquilo para ella, y que eso la ayudaría a sentirse mejor, y se preocuparía en recuperarse.

Tenzin y Jinora también le escribieron. Sus cartas eran cortas y lo escrito en ello era dulce, los echaba de menos con cada palabra que leía.

La última carta tardó en abrirla, sin embargo, a su vez estaba emocionada. Asami Sato, así decía la firma del remitente, el olor único de la Omega rodeaba aquella carta; sabiendo por sus instintos que aquella carta la escribió la inventora al Avatar por la mañana o en la noche estando recién bañada, ya que por lo general el perfume cubría su verdadero olor.

Korra respiró hondo, llenando su pecho de aire mientras rasgaba el sobre, sacando la carta que estaba dentro.

Sus ojos se abrieron con mucha sorpresa, una señal de preocupación e incredulidad se expandía dentro de su pecho, pero una pequeña esperanza y alegría volcó dentro de su corazón.

"¡MAMÁ!" Decía la morena queriendo levantarse de la cama; sus piernas temblaba con ligereza, mientras trataba de moverlos, para alcanzar la silla de ruedas.

Naga se levantó sobresaltada y se fue a ayudar a su dueña de inmediato, dejando cerca la silla de ruedas a la maestra de los 4 elementos para que pudiera sentarse en ella.

El corazón de Korra latía con fuerza; era mucha información que se acumulaba en su cabeza, "¡MAMÁ! ¡PAPÁ!"

De repente la puerta fue abierta con brusquedad, entrando su padre viendo a los alrededores de la habitación para ver si había algún intruso. Korra tenía agarrada la carta tan fuertemente que parecía que la iba a romper, pero realmente no quería dejarla ir.

Tonraq se arrodilló donde estaba su hija, "¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué está pasando?!"

"Necesito..." Korra luchaba por decir algo, todavía esta demasiado sorprendida. "Tengo que hablar con Tenzin, ¡Llámalo!"

"Korra..." Tonraq empezaba a hablar, pero su hija lo interrumpió antes de que terminara de hablar. "¡LLÁMALO!"

Ella le dio la carta a su padre y salió por ella misma hacía el teléfono para llamar a Tenzin; Naga lanzó un pequeño gruñido y tocó con su nariz suavemente el brazo de Tonraq, levantándose para ir a donde estaba la furiosa maestra en silla de ruedas.

El jefe de la Tribu de Agua del Sur leyó la carta que tenía en sus manos y lanzó un jadeo de sorpresa, apretándose el puente de su nariz a medida que leía aquella carta una vez, que termino de leer, estaba muy sorprendido. "¡Por lo espíritus!"

~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~~o~

Asami no esperaba ser despertada casi cerca de las 6 de la mañana por Tenzin, Jinora y al menos 6 oficiales de Metal-Control junto a Lin.

"Umm." Asami antes de abrir la puesta se colocó perfume por todo su cuerpo, pensando que sería mejor que ellos no percibiera su olor verdadero. "Buenos días. ¿Qué sucede?"

Lin y los otros 6 oficiales irrumpieron y entraron dentro de su Penthouse, colocándose al lado de los dos maestros aire, esperando con paciencia que le prestaran atención. "¡HEY!"

La jefa de la policía volteó, lanzandole una mirada de disculpa a la ojiverde, antes de voltear a donde estaban sus oficiales, "Niña, lo sentimos mucho, pero tenemos que asegurarnos de que no haya nadie escondido aquí."

"No hay nadie aquí." Asami protestó, mientras veía como unos de los oficiales volteaba su sofá. "Eso es muy caro, ¡¿Qué estás haciendo?!"

"Lo siento Asami, pero es por tu propia seguridad. Tenemos que estar seguros de que este lugar esté despejado." Decía Tenzin colocando una mano sobre el hombro de la ojiverde. "Korra me llamó anoche. Tenía algunas cosas muy importante que decirme."

La heredera sintió que su cuerpo se enfriaba. Su mano bajo hasta su abdomen, donde apenas podía verse la protuberancia de su vientre contra su camisón, "¿En serio, lo hizo?"

Tenzin asintió y Jinora dio un paso hacía adelante, "¿Así que es cierto? ¡¿Estás realmente embarazada?!"

Asami se puso rígida, mirando a los oficiales de metal-control inspeccionados los muebles. Lin les dio una orden a sus oficiales de que esperaran en otro lado y ellos se fueron a otro lado del aquel apartamento. Una vez que estaban fuera del alcance de ellos, Asami se relajó y asintió a los dos maestros aire: "Lo estoy."

"¿Y Korra sería como algo así, el "padre"?"

Asami se mordió suavemente el interior de su mejilla con nerviosismo, pero asintió no negando aquello.

A Jinora se le iluminó el rostro de alegría y acercó su mano al vientre de Asami. "¿Puedo?"

La inventora sonrió levemente; a pesar de que Jinora ganó sus tatuajes, ella aún era una niña. Muy curiosa. "Claro que puedes."

Jinora presionó suavemente su mano sobre el camisón el vientre de Asami, sintiendo un poco la pequeña protuberancia de la ingeniero. Su rostro estaba totalmente iluminado de la alegría y ella afirmo con la cabeza a su padre. "Son de Korra. Puedo sentirlo. ¡Después de todo, los espíritus no mentían!"

"¿Los Espíritus?" Asami parpadeaba con sorpresa. ¿Así que ellos sabían algo?"

"Hmm" La pequeña maestra aire asintió. "Han sido muy insistentes durante un mes. Uno de ellos me había dicho que un pequeño del Avatar venía en camino. No sabía lo que quería decir hasta ahora."

"Que bien, pero ninguno de ellos me dijo nada antes." Asami se quejo sobre ello; cruzando sus brazos.

Lin salió de la cocina, "Es muy evidente, que tenemos que llevarla a la isla. Todavía no sabemos quien interceptó la llamada telefónica."

"¿Llamada telefónica?" Asami trago saliva. "¿Qué sucede?"

"Alguien intervino en una llamada telefónica de la isla." Decía Tenzin frunciendo el ceño. "Hace poco nos enteramos de que alguien había intervenido durante la llamada telefónica de Korra. Escuchamos la noticia sobre tu embarazo y venimos hacía acá enseguida. Lin y Mako rastrearon aquello en alguna zona roja de la ciudad, pero nadie estaba allí. Necesitamos de alguien que te vigile hoy. Después irás a donde la Tribu de Agua del Sur."

"¡¿Qué?!" Asami podía estar feliz de que iba a ser capaz de ver a Korra, pero tenía que cuidar su empresa. Una multimillonaria empresa que la CEO no podía darse el lujo de perder. "¡¿Por qué?!"

"Raiko lo ordenó." Lin se acercó a donde estaban reunidos la heredera y los dos maestros aire. "Alguien te quiere de vuelta y quiere verte. Eso significa ir a la Tribu de Agua del Sur."

"¿Quién?" Asami se volteó para ver a la jefa de policía.

Lin ni siquiera parpadeo, señalando el abdomen de la ojiverde, "¿A quién más crees? A la única persona quien comenzó todo este lío - Korra."

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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Dom Nov 01, 2015 11:39 pm

Capítulo 3

Asami no era de las personas que se marean fácilmente, después de llevar años de probar autos a alta velocidad y todo eso, los mareos nunca le llegaban a molestar.


Pero sin embargo, después de estar atrapada en ese estúpido barco por casi 4 días; la omega embarazada estaba dispuesta a salir de esa porquería de barco.


Una multitud de personas esperaba en el muelle, Asami vio que no reconocía a nadie allí y algunas personas a su alrededor estaban saludando y gritando de algarabía a las personas que habían llegado a ese lado del continente.


Sus guardaespaldas estaban cada uno al lado de ella, mezclándose al grupo ruidoso que los rodeaba; mientras ella estaba molesta porque Tenzin la había enviado varios guardias de Loto Blanco con ella hasta el Polo Sur, estaba agradecida por la ayuda de ellos. La maestra agua especialmente era muy compresiva y no tuvo reparo de ordenar a los guardias de Loto Blanco a buscar comida rápida en algún restaurante de ser necesario para la mujer hambrienta.


También sabía que era necesario para la Omega embarazada que viajara al menos con un guardia, pero teniendo en cuenta de como era el padre-madre del niño que crecía dentro de la chica de piel nívea; tomaron la decisión de enviar por lo menos 15 guardias de Loto Blanco.


Si como lo oyen, 15 guardias.


Asami se había quejado de eso el primer día, pero ya luego se relajó. La mayoría de las veces ni siquiera sabían que ellos estaban allí, ya que los guardias estaban vestidos de civil para no llamar la atención de lo que verdaderamente eran.


La peor de todo fue cuando tomaron su perfumen especial lejos de ella. Ahora que estaba embarazada, ellos no podían permitir que cubriera su olor con su perfume en caso de que se extraviara y pudieran encontrarla rápidamente. Y eso significaba que las personas a su alrededor la trataba a ella como si fuera una delicada barbie y no como la CEO de Industrias Futuro que era.


Eso la enfureció.


Su estómago gruño y Asami se cubrió la boca, sintiendo una sensación ligera de nauseas llegar a su garganta; la inventora se agarro de la barandilla para recuperar la compostura. El barco se balanceó amenazadoramente, los maestros aguas ayudaron a arrastrar el barco hasta el fondo; el olor de los Betas era frenéticamente desesperante cuando ya estaba el barco acercándose al muelle, Asami estaba acostumbrada a estar en multitudes, pero ahora su sentido del olfato estaba demasiado sensible.


El casco del barco crujió; al llegar al muelle, de repente una cara familiar salió dentro de toda aquella multitud y una sonrisa se dibujo en el rostro de Asami, "¡Kya!"


La hija de Aang y Katara saludó alegremente a la Omega, y Asami no podía dejar de saludar de vuelta con mucho entusiasmo. Después de estar atrapada por 4 días en el barco, se alegra realmente de haber ya llegado a tierra y salir de aquel barco.


"Ella te llevará a partir de estos momentos señora." Decía el guardia de Loto Blanco acercándose y señalando a la maestra agua. "Ella sabe lo que pasará después, sólo nos dijeron que la acompañáramos a la Tribu de Agua."  


"Si, hicieron un trabajo maravilloso." Decía Asami juntando sus manos delante de ella, haciendo una reverencia; su abdomen no estaba tan grande así que podía hacer aquello, pero la no-maestra podía igual sentir que había crecido más desde hace un cuarto de mes.


Los guardias sonrieron, devolviendo la reverencia, antes de caminar hacía el muelle. Tres de los guardias llevaron su equipaje, sólo que ella esta vez llevaba 4 equipajes; Tenzin le aseguro que alguien estaría encargado de comprarle ropa cálida en el Polo Sur.


Su estómago gruño con fuerza y la inventora se hizo consciente de lo hambrienta que estaba. El mareo había seguido desde que estaba en el barco y eso la hizo dejar casi sin nutrientes en el cuerpo. Había momentos en donde incluso, tenían que darle una vía intravenosa por la noche con el fin de asegurar que el feto ingiriera adecuadamente las vitaminas necesarias.


Kya la rodeó en un abrazo en el momento que estaba cerca de ella, "¡Asami! ¡Es bueno verte! ¿Cómo van las cosas?"


"Pues como han estado dadas las circunstancias." Decía la heredera frotando su abdomen crecido, que no era visible en el gran abrigo esquimal que llevaba. Su estómago rugió una vez más y Asami lucho contra el rubor de vergüenza que estaba por mostrarse.


La maestra agua sonrió, "Suena a alguien que realmente esta muy hambrienta. ¿Quieres comer algo antes de ir a donde mamá?"


"¿Iremos a donde Katara?" Asami parpadeaba sorprendida. "Pensé que íbamos a ir directo al complejo."


"No." Decía Kya negando con la cabeza. "Se supone que deberíamos encontrarnos con Korra sus padres y mamá. Ella está en una cita con mamá en estos momentos y una vez terminado, mamá va chequearte como va el crecimiento de tu bebé."

La maestra agua pinchó suavemente el abdomen de Asami en manera de broma y la inventora dio un manotazo con una sonrisa divertida en su rostro. Su estómago gruño de nuevo y la heredera suspiro. "Esta bien, voy a tener que tomar en cuenta tu oferta de comer primero. Apenas he comido hace un par de días."

Kya frunció el ceño, con una mirada de simpatía. "¿Por el mareo?"

Asami asintió. "Es gracioso porque yo nunca había sido tan sensibles a los mareos anteriormente, sólo los he tenido cuando quede embarazada."

"Eso es normal." Decía Kya haciendo un gesto con sus hombros y dos hombres se acercaron para recoger las pertenecías de la ojiverde.

La directora general sonrió. "Está bien. Ahora si podemos ir por algo de comida. Seriamente estoy a punto de desmayarme aquí."

"Si, claro." Kya comenzó a caminar de regreso a la ciudad junto a Asami, atentan de sus alrededores con ojos atentos.

~o~~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~

Asami nunca ha sido una fan de la comida de la Tribu de Agua, sin embargo el pequeñín que llevaba dentro de su vientre era lo único que dejaba comer a su madre. Últimamente ha tenido deseos de comer las delicias de la Tribu de Agua; no podía hacer nada más por ella misma, era eso o vomitar, todo lo demás era expulsado por su garganta.

Se había devorado tres grandes tazones de una sopa de carne, hasta que por fin su estómago le indico que ya estaba llena y por suerte no había sentido al bebé como queriendo decir "No, ya no quiero." Por lo que tenía la esperanza que con eso se quedará quieto.

Kya no se había sorprendido de que Asami comiera tanto. Puesto que la mujer era sanadora, así que sabía de como cambiaba de las personas durante el embarazo. Incluso ella siempre era la que sabía cual era los alimentos más sanos y llenadores en el menú recomendado para esa ocasión.

El olor de la mujer mayor hacía sentir a gusto a Asami, le recordaba mucho a Su y Pema; ese tipo de aura maternal que las rodeaba. Sin embargo ella podía ver como Jinora, Ikki, Meelo y Rohan la adoraban y para ellos era como la tía "divertida".

"Deberíamos irnos." Decía Kya observando la hora. "La sección de Korra termina dentro de 15 minutos. Mamá se enojara si llegamos tarde, ella dará clases hoy más tarde y no le gustaría retrasarse."

"Está bien." Decía Asami sacudiendo su abrigo. Sentía que en su estómago revoloteaban millares de mariposas de solo pensar que vería a Korra de nuevo otra vez y definitivamente estaba nerviosa de como reaccionaria Tonraq y Senna al verla allí. Sabía que le agradaba a Korra como una amiga, pero el solo pensar que ella llevaba en vientre a su nieto podía no resonar tan profundamente en ellos.

Dos guardias las esperaba a ambas afuera, manteniendo la vigilancia de cualquier eventualidad. Kya encabezó la caminata por la acera, charlando acerca de ciertas tiendas y lugares muy buenos para comer; para Asami era un bonito gesto de parte de Kya al decirle todo aquello, pero sabía que no podía pasearse libremente hasta que naciera el bebé. Lin le había explicado que permanecería encerrada en el complejo hasta que él sujeto que intervino las líneas telefónicas de la Isla del Templo de Aire fuera capturado y ellos querían asegurarse que ni ella ni el bebé estuvieran en peligro.

Una moto-trineo la estaba esperando, era como un satomobile hecho para la nieve. Era impresionante.

Ella se sentó entre los dos guardias que miraban sus alrededores con desconfianza. Por los espíritus si que se tomaban en serio su trabajo.

Kya se sentó en el asiento de copiloto, dándole al conductor el nombre de su madre, para que así el conductor reaccionara y de inmediato busco otro camino por donde pasar; el conductor paso zigzagueando esquivando todo los autos con profesionalidad. Su espalda se sentía rígida contra el asiento y más estando a sus lados los dos guardias que no ayudaban mucho en sus adoloridos músculos. Asami decidió que lo primero que iba a ser cuando estuviera disponible era diseñar un nuevo vehículo con asientos más cómodos con material de felpa.

Una multitud de gente se mezclaba y caminaban a través de la acera, cruzando la calle, otros entraban a algunas tiendas o simplemente estaban con algunos sentados en unos bancos. Asami se dio cuenta que aquella ciudad era como Ciudad República, solamente que hacía mucho frío y siempre había nieve.

la no-maestra cerró sus ojos lanzando un suspiro, sintió un escalofríos por su espalda, cuando alguien de repente grito, haciendo que el trineo se tambaleara hacía los lados; sus ojos se abrieron de golpe, Kya agarró de su brazo y sacó a la heredera del auto dañado.

Agarrándose con fuerza a la maestra agua, sus piernas temblaban, sentía la adrenalina correr por sus venas; sintiendo también como el fuego se extendía por su interior y la única sensación era como la punta de sus dedos ardían con intensidad.

Se escucho otro grito y Kya la empujo hacía a un lado, una especie de pico de agua congelada emergió de la tierra, que esquivo el sujeto que estaba a punto de ser empalado de no haber reaccionado. La maestra agua se puso en posición de lucha y haciendo agua control, mientras que la nieve se levantaba del suelo nublando un poco el ambiente; un sujeto se fue al otro lado de la vía, el corazón de Asami continuaba latiendo con mucho miedo cuando el sujeto la miro a ella.

Kya uso una especie de látigo de agua usando contra él, la mirada enferma del hombre la seguía, lo que permitía a la maestra poder eludir el ataque. Los dos guardias entraron en acción, uno de ellos lanzo una ráfaga de fuego mientras que el otro guardia lanzaba algo de agua para congelar los pies del unos de los atacantes.

El sujeto enloquecido resbalando, maldiciendo. Gritando blasfemias, mientras Kya lo congelaba contra la pared y llamaron a las autoridades.

"¡ESTA NO ES LA ORDEN! ¡ELLA ES LA CLAVE PARA LA ORDEN! ¡EL AVATAR DEBE SUFRIR ! ¡EL BEBÉ TRAERÁ DE NUEVO A LA ORDEN! ¡SU MUERTE NOS LLEVARA A LA ORDEN! ¡EL LOTO ROJO YA HABÍA PRESENTIDO ESTO! ¡NOSOTROS NUNCA NOS DETENDREMOS HASTA QUE NUESTRO OBJETIVO SE CUMPLA!"

Asami sintió como su corazón se congelaba. Kya termino amordazando al sujeto que estaba gritando y volvió a la heredera que estaba estática en el mismo lugar.

Una sensación de húmeda sintió cubrir su brazo y la sanadora se mordió el labio inferior con preocupación. "Tenemos que ir hasta donde mi madre. Tienes una herida en el brazo, no podemos permanecer aquí. Tenemos que movernos."

Con eso dicho, Kya la llevo a un lado de la calle, llamando a un taxi-trineo y rápidamente saco al conductor fuera del auto.

La inventora se sentó en el asiento del pasajero, su brazo le comenzaba a doler, dándose cuenta que Kya tenía razón; sólo estaba conmocionada como para entender lo que había sucedido.

Pudo sentir como otro escalofríos recorría su espalda y el temor lleno su mente.

El Loto Rojo lo sabía.

~o~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o ~o~

Korra estaba saliendo de la piscina curativa con la ayuda de madre y padre cuando de repente Kya interrumpió en la habitación. Katara inmediatamente dirigió su atención a su hija que estaba agitada, moviéndose a donde estaba ella para ver que sucedía.

"¿Qué paso? ¿Dónde está Asami?" Decía Korra mientras la movían de nuevo a la silla de rueda, por su padre con agua control.

Katara y Kya voltearon a donde estaba ella, sus miradas tenían algo de inquietud antes de que la anciana sanadora hablara, le hizo un gesto pidiéndole a su hija a que esperara fuera de la habitación. "Hubo un ataque. Al parecer fue el Loto Rojo los que intervinieron las líneas telefónica de la Isla del Templo Aire.

Tonraq y Korra se tensaron al oír aquel nombre, la Avatar recordó la tortura que la sometió ese grupo, respirando temblorosamente. "¿Está Asami bien?"

"Ella está bien." Kya volvió a entrar a la habitación y Korra sintió como se estremecía su corazón. Asami estaba apoyada contra la anciana, sus hombros temblaban levemente, lanzando sollozos algo reprimidos y su cabeza estaba lánguidamente inclinada hacía adelante.

Senna parpadeó algo nerviosa. "¿Qué le paso a ella?"

"Ella está conmocionada." Katara ayudo a Kya a colocarla sentada sobre una silla cómoda. "Tenemos que meterla a la piscina curativa. Debo cerrarle esa herida que tiene en su brazo."

El corazón de Korra latía con mucha fuerza y Tonraq dio un paso hacía adelante, tenía una mirada solemne, "¿Cómo sucedió esto?"

"Un miembro del Loto Rojo apareció entre la multitud." Kya dio un paso atrás, dejando que Senna ayudará a Katara a quitarle la chaqueta a la Omega inconsciente. "Algunos picos de agua congelada intentaron golpearla, y luego trataron de atravesar con ello su estómago. La hice a un lado sólo dándole a un lado de su brazo, que buenos mal esta bastante bien y no fue más peligrosa la herida. No le quite su chaqueta para no correr el riesgo de que sufriera hipotermia, así que llegue lo más rápido que pude aquí."

El odio estaba creciendo dentro del estómago de Korra como si fuera una bomba de tiempo. ¡¿Cómo se atrevían a atacar a su pareja?!  ¡¿Cómo se atrevían a atacar a un niño que estaba a punto de nacer?!

El Alfa que llevaba dentro le estaba prácticamente hirviendo la sangre, nunca antes se había sentido tan enojada, tan llena de odio. Esa gente habían cruzado la línea.

Un gruñido que no pudo detener Korra salió de su garganta y su padre le apretó su nuca, "Esté no es el momento."

Ella bajo la cabeza, aquel gruñido desapareció, "Lo siento."

Tonraq se volteo a donde la sanadora. "¿Y dónde está el miembro del Loto Rojo?"

"En prisión." Decía Kya agitando su mano con desdén. "No era un peleador muy bueno. Pienso que no esperaba a que sobreviviéramos, apuesto a que quería causar un gran accidente y en eso tener la oportunidad de escabullirse entre todo ese caos."  

"Hmm." Tonraq se cruzó de brazos. "Más tarde lo interrogare. Ahora sólo tenemos que hacer que Asami esté bien."

Tres de ellos volvieron de nuevo donde la mujer temblorosa la bajaban al agua curativa. Tenían que quitarle toda su ropa y solo mantener su ropa interior, sólo con la intención de inspeccionar todo su cuerpo.

Tonraq se excuso, yéndose a la otra habitación, dejando a las demás para ver como Katara empezaba a sanar a Asami, manejando el agua de un lado a otro.

Asami de repente jadeo y se tambaleó a un lado; Kya tomo un cubo y lo acerco a la boca de la Omega embarazada, permitiendole que vomitara. Senna frotaba la espalda con suavidad, mirando a Asami de manera preocupada y ver que otra vez jadeaba vomitando de nuevo.

"Pensé que no iba de nuevo a tener nauseas." Kya frunció el ceño, mirando a su madre. "¿Crees que haya sido la conmoción?"

"Es lo más probable." Katara ayudo de nuevo a colocar a Asami dentro del agua una vez que termino de vomitar y continuaba con el ciclo de curación. "Si ella simplemente no podía retener si ha estado vomitando antes, ahora más por la conmoción."

"¿Ya antes sentía el mareo?" Senna miro a Kya, quien asintió afirmativamente antes la pregunta. "Oh pobre."

"Aunque ella estará bien, ¿Verdad?" Korra se mordió su labio inferior; las ojeras que tenían debajo de sus ojos se notaban más. "¿Verdad?"

Katara asintió, observando como las propiedades curativas del agua comenzaba a cerrar la herida desagradable que tenía Asami en su brazo. "Si, ella estará bien. Ya está saliendo de su estado de conmoción. Supongo que eso fue causado por el frío. Tenemos que conseguir ropa cálida para ella."

Asami gimió y movió su cabeza hacía a un lado, Korra sintió como su corazón se sobresaltaba cuando sus ojos azules se encontraron con los verdes. "Hola."

"Hola." La heredera se sentó, "Ugh,¿Me pasó otra vez?"

"Si." Kya se cruzo de brazos, " Y a pesar de que estabas en un estado de conmoción."

"Esta bien." Asami meneó su cabeza, "Si, me acuerdo.Eso creo."

Korra se echo a reír, una verdadera risotada y las 3 mujeres mayores miraron de manera drásticamente en su dirección, como si no podría creer lo que oían, "Me alegro que estés bien."

"Yo también." El rostro de Asami se relajo y coloco su mano en su abdomen. Ahora su abdomen estaba expuesto, era claro como el agua para todo el mundo, ella tenía un niño en su vientre. "¿El bebé está bien?"

Korra asintió, mirando a su tutora maestra agua, su mirada era sería. Katara estaba concentrada en el agua moviendola de arriba hacia abajo, viendo como brillaba de un azul más claro, "Si están bien."

"¿Están?" Las cejas de Senna se levantaron con asombro, "¿Has dicho están?"

Katara reía entre dientes. "Si.Están. Son gemelos si no me equivoco. Puedo decir de que sexo son, si quieres."

"No." Asami estaba sosteniendo su protuberancia con renovado afecto."Yo prefiero esperar."

"Está bien." Katara ahora dirigió su mirada a su estudiante. ¿Y que piensas Korra? Vas a tener dos gemelos. Serán sanos y no dudo que sean felices. Crecerán sin duda muy sanos.

Otra sonrisa creció en el rostro del Avatar, el Alfa que tenía en su interior la hacía sentir muy orgullosa, "Gemelos, eso es increíble."

"Si." Asami miraba tiernamente a su propio abdomen. "Si que lo es."

~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~o~

Tan pronto como entraron al complejo, fue recibida de lleno por Naga; el perro oso-polar estaba muy emocionada, saltando a su alrededor en círculos, golpeando con su nariz suavemente el abdomen de Asami.

"Ella te extrañaba." Tonraq sonreía tiernamente, empujando la silla de rueda donde iba su hija. "Creo que ella sabe que volviste con una pequeña sorpresa."

"Creo que muchas personas también lo podría decir." Asami paso su mano por el cabello algo cansada lanzando un suspiro. "¿Cuando estará lista la comida?"

"La cena estará lista a eso de las 6." Senna coloco una mano sobre la espalda de la ojiverde. "Probablemente estás cansada, te mostrare tu habitación."

Asami asintió y siguió a la madre del Avatar dentro de la casa que estaba conectada al edificio principal. Las escaleras tenía una rampa a los extremos que parecía recién puesta y está conducía a una puerta de acero; probablemente para ayudar a subir la silla de rueda de Korra por aquella rampa.

La habitación resultó que estaba al frente de la habitación y decía el nombre de la dueña de la silla de rueda.

Sus habitaciones no eran muy grandes, pero tampoco eran tan pequeños, tenía un vestidor y un baño estaban conectados. También contaba con un pequeño balcón, lo que permitía ver a la Omega el cielo y las luches tan brillantes que habían en el.

"Espero que esto te parezca bien." Senna miró a su alrededor. "No esperábamos que esto pasara en tan poco tiempo, pero no queríamos que Korra estuviera lejos." La mujer suspiro . "Y ahora que el Loto Rojo ha lanzado una amenaza contra tuya, no tenemos de otra que mantenerte cerca de nosotros, de lo contrario algo malo podría pasar."

"Lo sé." Asami frunció el ceño. "El hombre que me atacó... usted hubieras visto. Estaba tan seguro de su camino era el correcto. La locura que había en sus ojos. Nunca había visto algo así."

"Bueno, Tonraq y Kya se hará cargo de él." Senna le aseguro a la chica que andaba algo temblorosa. "Y el Loto Blanco ya había emitido una advertencia a cada alcabala que tienen, así como también enviarle la alerta a cada nación. Esperemos que aquel hombres nos de alguna información y seremos capaces de localizar a otros miembros del Loto Rojo."

"Gracias." Decía la omega haciendo una reverencia respectivamente.

"De nada." Senna asentía con la cabeza, pero antes una mirada tímida apareció en su rostro. "Si no te importa, ¿Está bien si te hago una pregunta personal?"

"Claro." Asami se volteo hacía ella.

"¿Cómo paso?" Haciendo un gesto con su mano como haciendo la protuberancia sobre su abdomen. "¿En serio ocurrió? Korra no nos dijo exactamente y nunca hubiéramos sabido que eras una Omega hasta ahora, es una especie muy rara para Tonraq y yo.

"No estamos saliendo, si eso es lo que quiere saber." La heredera pateo el suelo y mirando hacía el suelo. " En realidad es un poco difícil de explicar, yo mantuve en secreto mi identidad de que soy una Omega debido a todas las reglas que existen para nosotros lo que somos Omegas; mis calores eran siempre regulares, nunca se ha tardado en llegar, así que uso un perfume que oculta mi olor con un olor de Beta; así que es por eso no huelo a una Omega al menos que alguien este tan entrenado como para descubrir mi olor."

Asami lanzo un suspiro. "Una noche, hace unos meses, me quedé en la Isla del Templo Aire. Mi calor surgió dos meses con antelación. Realmente no lo esperaba y fui sorprendida con la guardia baja."

"Y Korra fue afectado por ello." Senna asentía comprendiendo el asunto. "Lamento lo que sucedió. Sé lo terrible que puede ser esos calores afecta mucho a los Alfas. En especial cuando tu no lo hayas ya hecho."

"Su hija no fue agobiante por así decirlo." Asami se echo a reír. "Mantuvo el control hasta que me perdí por completo en mis hormonas. En realidad no recuerdo mucho de lo sucedido. Korra lo hizo, pero hablo de aquello. Parecía que nos ignorábamos y cada quien siguió por su lado. Probablemente en todo caso, se deshizo en gran parte con la incomodidad que había entre nosotras, en realidad no habían barreras que nunca han sido cruzadas."

"Es cierto." Senna sonrió y toco el vientre de la inventora. "¡Es muy emocionante de que seré abuela! ¡Y todas esas cosas sobre los gemelos!, es bastante increíble."

"Si." Asami se sentó en la cama; realmente le dolía su espalda y sus parpados se abría y cerraban lentamente. "¿Te importaría si puedo dormir un poco? Estoy muy cansada."

"Por supuesto." La futura abuela se acerco a la puerta para salir, mientras miraba una vez más hacía atrás antes de cerrar la puerta. "Si necesitas algo sólo llámanos. Korra estará en su habitación descansando también y Naga esta con ella."

"Está bien." La CEO bostezó mientras la puerta se cerraba, ella empezó a quitarse sus zapatos y la demás ropa que tenía. Realmente estaba agotada.

Tan pronto como coloco su cabeza sobre la almohada, cayo en un profundo sueño.
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Dom Nov 01, 2015 11:56 pm

Ustedes disculparán algunas faltas de ortografía y alguna que otra frase sin sentido pero lo estoy subiendo tal cual está pero de cualquier forma espero les esté gustando...

Capítulo 4

Dos horas después de cenar Asami se alegraba de no haber vomitado lo que había comido; un médico fue enviado por Katara para colocarle a ella una vía intravenosa después de que aquella tarde volvieran del curandero, que logró colocárselo mientras dormía, bajo la mirada vigilante de Naga.

El perro-oso polar se la ingenio para entrar en su habitación durante la siesta de la heredera. que se puso al lado de la cama y observaba en silencio mientras el doctor comenzó a colocarle aquel liquido como intravenosa antes que ella se fuera a dormir en paz.


"Asami, ¿Tienes un minuto?" La voz de Korra se filtraba en la habitación, se había olvidado cerrar la puerta.


La inventora se sentó y le sonrió al Avatar haciéndole un gesto a la mujer para que entrara, "Sí, tengo bastante."


"Hmm" Korra empujo su silla de rueda por ella misma al interior de la habitación, las bolsas debajo de los ojos de la maestra eran muy evidentes; era claro que Korra no había estado durmiendo bien en las últimas semanas. "Lamento haberte arrastrado así hasta el Polo Sur. Es que apenas cuando escuche que las líneas telefónicas de Tenzin había sido intervenidas, no podía arriesgarme a que alguien viniera por ti y los bebés."


"Fue inteligente de tu parte." Asami se froto su brazo, tocando sobre su cicatriz que le habían dejado aquella batalla anterior que tuvo Kya. "El Loto Rojo terminó con la información. Si me hubieran atacado en Ciudad República. Probablemente yo no hubiera vuelto."



"Tenzin me dijo que te quedaste más tiempo en la isla después de que fui", murmuró Korra, "Me dijo que estabas nerviosa y que realmente no salías  de tu habitación durante algún tiempo."


"Yo ya estaba comenzando a ser evidente." Asami apoyó su mano en su abdomen; que ahora era visible bajo la tela de su túnica. "No sabía que pensar, que hacer. Realmente no quería reconocer el hecho de que yo probablemente estaba embarazada."


"Todo esto es mi culpa", Korra suspiró y dejándose caer hacia adelante. "Si tan sólo me hubiera quedado en la cama y me hubiera vuelto a dormir, y no hubiera ido a tu habitación. Nada de esto habría pasado."


"Lo que está hecho, hecho está," Asami frunció sus labios.


"No me arrepiento de ello. Estos son mis hijos, y no se puede cambiar el pasado. Lo mejor es aceptar lo que pasó y seguir adelante. De lo contrario, voy a estar para siempre pensando en lo que podría haber sido diferente."


"¿Puedes sentir que aún se mueven?" Korra levantó la vista, y la luz apagada de sus ojos se iluminaron un poco. "¿Patean?"


"No he sentido sus patadas", Asami se rió entre dientes. "Pero parece que ellos se mueven  a veces. Es sutil, pero a veces puedo sentir que se voltean o se estiran. Por lo general, como si se sintiera que algunas mariposas estuvieran ahí."


Korra estiro su mano, con la que había usado para rodar su silla de ruedas hacia donde ella estaba justo en frente donde la omega estaba sentada, "¿Puedo tocar?"


"Por supuesto," Asami sonría mientras Korra colocaba su mano sobre el abdomen de la mujer embarazada; el rostro del avatar sostenía una pequeña sonrisa, los ojos azules que la acechaban en sus sueños parecían brillar. "No he sentido está paz desde Zaheer me envenenó. Es bueno."


"Lo es," Asami se mordió su labio. "¿Y cómo te va? ¿Cómo va el proceso de curación?"


Korra mordió su labio, "Lento. Puedo estar de pie, pero duele demasiado. Sólo puedo dar tres pasos como máximo con las vigas de equilibrio de Katara. A mi cuerpo le está llevando tiempo."


"Tienes mucho tiempo para sanar," Asami tomo el rostro de la alfa, viendo como los ojos de Korra se cerraban al sentir la mano de la omega. "Así que sólo se concéntrate en eso, ¿de acuerdo?"


La Avatar asintió entendiendo aquella palabras, su mano se levantó para cubrir la mano que tenía sobre su mejilla, Asami sintió como si la electricidad que fluía  por aquel toque. Sintió vacilante el poder de la alfa herida; la fuerza existente dentro de la luchadora.


"No puedo olvidar lo que pasó aquella noche", susurró Korra, mirando hacia abajo. "Lo que pasó entre nosotras. No puedo escapar de ello."


Asami sintió su espalda tensarse, Korra respiró hondo y siguió; sus ojos parecían moverse con nerviosmo, "Fue fácil hacer caso omiso a aquello cuando buscábamos a todos los maestros aire, tenía una misión en juego que tenía que cumplir, y luego todo aquel asunto con el Loto Rojo sucedió."


"Fuiste tan paciente conmigo," La voz de Korra se quebró. "Apenas pude reaccionar a todo eso, sé que algunos se sentían  frustrados conmigo, pero no les defraude." El alfa metió sus dedos con los de la omega, tirando sus manos unidas a su regazo, "He tratado de luchar tan duro  contra ello, pero es como si siempre me estuvieras llamando. Cuando tenía pesadillas, yo soñaba contigo. Tu me perseguías".


Aún su mirada seguía cabizbaja, negándose a encontrarse con ojos sorprendidos de Asami. La Avatar se mordió su labio inferior con nerviosismo, tal vez fue un error el decirle a la omega lo que había estado sucediendo; ¿Y si ella no sentía lo mismo? ¿Qué pasaría si ella-.


Una mano se coloco debajo de la barbilla, y Korra parpadeó cuando su rostro fue levantado suavemente hacia arriba. Aquellos ojos verdes (por los espíritus esos ojos) la contemplaban detenidamente, y la Alfa juró sentir que su corazón latía de forma errática.


La omega se lamió los labios con inseguridad, "También lo sentí. No puedo explicarlo bien, pero de alguna manera yo lo sabía. Tenía sueños sobre ti, también de como otros alfas y betas simplemente ya no me interesaban más. Estaba tan confundida, y luego me enteré de que estaba embarazada ... "ella bajó la cabeza avergonzado," yo no sabía qué hacer. Ya tenía suficientes enemigos sólo por ser la CEO de Industrias Futuro y de unirme al Equipo Avatar parecía duplicar el número. No sabía si era incluso una buena idea decirte en ese momento ".


Korra sintió que sus ojos van de ancho, y Asami suspiro cansinamente, "Me debatía si debía o no y solo dejarlo así y criar al bebé en secreto. Después de ver la magnitud con que el Loto Rojo pasó para llegar a ti, me daba miedo de añadir otro problema a ti ". Ella puso su mano sobre su abdomen, sus ojos debilitaba a la luz, "Yo no quiero que mis hijos vivan siendo unos objetivos a sus espaldas."


"Eso no va a suceder", la voz de Korra fue hizo más fuerte que la vez pasada. "No voy a dejar que eso suceda."


Asami jadeó suavemente, viendo como el alfa frente a ella se aferro a sus manos con fervor: "Nunca voy a dejar que alguien te hiera ti o a mis hijos. Eres tan importante para mí Asami, y estos son mis hijos. Carne y la sangre mía. Cuando me enteré de lo que aquel hombre te había hecho, que te había atacado ", Korra respiró profundamente, empezando a crecer aquella ira en sus ojos. "Nunca había sentido tanto odio en mi vida. ¿Este sujeto pensó que podía salir con la suya al querer atacar a mi familia? Yo quería perseguirlo y aplastar su cara contra una pared. A cada miembro del Loto Rojo, quería destruirlos completamente ".


El Avatar cerró los ojos, "Prometo que daré lo mejor de mi. Voy a trabajar tan duro como pueda para poder sanar. Sólo para poder mantener a salvo a mi familia."


La heredera tomó el rostro de la alfa entre sus manos, y se inclinó para darle un beso en la frente; una de sus manos tomó un poco del cabello de la alfa entre sus dos dedos, causando que Korra se relajara con su toque.


El Avatar se apartó un poco y se inclinó hacia adelante, colocando sus manos sobre la cama de la omega. Asami se deslizó otra vez, viendo como Naga entraba a la habitación y ayudó a su ama mover la silla de ruedas hacía el suave colchón. Korra gimió suavemente y frotó sus muslos, tratando de apaciguar sus espasmos musculares. Naga se gimoteo suavemente y se acostó al lado de la cama, jadeando felizmente cuando Asami le sonrió y acarició la cabeza al gran animal.


"No podía inclinarme hacia adelante para abrazarte", Korra se rió en voz baja para sí misma. "Estaba lastimando mis piernas."


"Está bien," Asami se recostó en la cama, Korra se sentó a su lado, envolviendo un brazo alrededor de su abdomen.


La alfa hundió su rostro en el cuello de la omega, inhalando el olor que había ocupado sus sueños en estos últimos meses, inhalando el olor de la omega de la cual se estaba enamorando desesperadamente, "¿Puedo quedarme aquí esta noche? No será para cosas malas,simplemente para dormir. Te gustara tener  de cerca a las tres, y Naga prácticamente abrirá tu puerta para entrar aquí ".


"Está bien," Asami puso una mano sobre la mano Korra que tenía sobre su abdomen hinchado."Eres bienvenida a quedarte. Conozco a un montón de alfas que tienden a querer estar cerca de sus hijos no nacidos."


"Eso es cierto", Korra murmuró con cansancio. "Cuando me enviaste esa carta contándome que estabas embarazada, casi le arrancó el brazo a mi papá tratando de comunicarme con Tenzin. Yo estaba tan paranoica de que alguien fuera por ti, o de que alguien había falsificado aquella carta que llego a mi, tenía que preguntarle a él para poder confirmar tu embarazo ".


"Lo sé,"  La inventora suspiró. "La policía entro de manera forzada a mi apartamento casi destrozando todo en en busca de algún intrusos después de que descubrieran que alguien había querido llevarme. Luego me encerraron en la Isla del Templo de Aire el resto del día."


"Lo siento," La alfa se sonrojó. "Tenía que estar segura de que estuvieras a salvo, e hice algún tipo de soborno a Raiko y le pedí que fueras protegida y traída hasta acá. Iba a volverme loca sabiendo que estabas otro lado del mundo lejos mí."


"Fue lo correcto", Asami murmuró. "Si tengo algo que decir al respecto con el ataque de esta tarde. Creo que es una buena idea que tenga algún tipo de protección aquí."


"Hmm," Los ojos de Korra se cerraron por el cansancio, y se podía decir que la heredera estaba luchando para mantenerse despierta.


"Duerme", Asami suspiró y se enjugó los ojos, ella todavía estaba exhausta; incluso con el hecho de que ella había tomado una siesta de cinco horas durante la tarde. "Creo que ambas podemos dormir un poco en este momento."


"Naga", la Avatar agitó la mano en dirección a su compañero, y el animal grande obedientemente se acercó al interruptor de luz, lo apagó y volvió a donde estaba anteriormente echada; el perro oso polar cayó rápidamente dormida.


La oscuridad alcanzo toda la habitación, ambas se sumieron en un profundo sueño.



________________________________________
Las semanas pasaron en un abrir y cerrar de ojos; Asami se había adaptado a la vida en el Polo Sur con bastante facilidad, y para su deleite inmediatamente su náuseas casi había desaparecido con totalidad gracias a los grandes métodos de curación de Kya.


Su apetito había aumentado significativamente con ello, y rápidamente ella había recuperado el peso que había perdido debido a las náuseas que habían venido afectando casi sin parar el último mes; Senna había sintió alivio cuando fue testigo de que Asami comía normalmente otra vez, pronto sería abuela y estado había preocupada sobre la omega embarazada y visiblemente lo demostró.


Korra y Tonraq confiaban en las predicciones de Katara y no se preocupaban mucho, ni la madre ni los  fetos fueron perjudicados por la extraña pérdida del apetito; Asami se había estado colocándose la intravenosa una hora al día, de modo que ella no había perdido ningún nutriente, pero a todos lo hizo sentir un gran alivio cuando vieron la heredera comer normalmente otra vez.


Fiel a la paternidad de los gemelos, querían casi todos los tipos de carne que existían, dejando a los guardias para hacer varias carreras en el medio de la noche a las tiendas para calmar los antojos emocionales de la omega.


Asami había estado avergonzada de ello, pero que les había asegurado que no era gran cosa. Ella era llevar los hijos de la Avatar, y querían asegurarse de que estuviera tan cómoda como podría ser.


Korra se había retirado un poco antes, las siempre presentes bolsas bajo sus ojos, finalmente comenzaban a desaparecer y ya no parecía tan cansada como solía estarlo. Asami sabía Korra ahora había estado durmiendo mejor; la alfa con frecuencia dormía en la misma cama que la omega embarazada, ya sea ella yendo por sí misma a la habitación de Asami en silla de ruedas, o el enviaba a Naga a buscar la heredera cuando Korra no podía encontrar la fuerza para salir de su propia cama.


Era algo de noche, y nunca habían hecho nada, además de dormir. Korra la había besado sólo una vez, pero la alfa estaba demasiado nerviosa y cansada para hacer algo más.


De alguna manera, Asami parecía calmada, ambas no tenían prisa y habían formado un vínculo muy confortable entre ellas. Disfrutaban dormir abrazadas la una a otra, Korra a menudo hacía una especie de ronroneó mientras dormía; el profundo murmullo que salía del pecho de la alfa resonaba  a través del cuerpo de la omega, que la hacía sentirse segura y protegida. Era algo que siempre hacía sonrojar a Korra en las mañanas, el despertar enredada con la otra mujer.


Ya un tiempo Asami se acercó al quinto mes de su embarazo, el olor de Korra había grabado al parecer de forma permanente sobre el cuerpo de Asami, el propio olor de la Avatar entrelazo con el olor de la omega y  envolvió su alrededor como una manto protector.


Sin embargo, por todo lo bueno sucedía, también ocurría cosas malas.


"¿Ha pasado más de un mes, y aún no hay información útil?" Tonraq frunció el ceño con enojo: "¿Cómo es que no lo han conseguido todavía ?!"


"Todo lo que hemos sido capaces de conseguir es su nombre y el lugar de nacimiento," Kya suspiró y se frotó el rostro. "Su nombre es Nonka, y al parecer es de la Tribu Agua del Norte.Le echamos un vistazo dos veces a sus registros y ha llegado a ser positivo, lo único es que él abandonó el lugar cuando tenía quince años. Pudo haber sido contratado por el Loto Rojo con anterioridad o después de que partió de la Tribu, la información no nos lleva a ninguna parte ".


"Me he puesto en contacto Eska y Desna", dijo Tonraq, entrecerrando los ojos mientras sostenía el papel que tenía toda la información que lograron conseguir del atacante. "Nos prometieron que podíamos echar un vistazo en los archivos de su padre. Tal vez él sabía algo de Nonka cuando se unió al Loto Rojo."


Asami colocó una mano sobre su abdomen mientras escuchaba en silencio, los dos maestros agua iban buscar información y comprobarían las pistas; Kya había encontrado que era Nonka, el hombre que la atacó cuando llegó por primera vez al Polo Sur, sabiendo ya su nombre y el lugar donde nació. Pero parecía ser una información inútil, que sólo llevaba a un callejón sin salida.
"¿Por qué que el Loto Blanco no envía más guardias para rotarlos?" La voz de Korra era tranquila y reflexiva, una luz negativa brillaba en sus ojos. No le gustaba el hecho de que no había logrado saber más sobre la organización que la envenenó y atacó a su novia embarazada. La Alfa se enojó y eso se notaba, "Los quiero a todos en alerta máxima. Van a tratar algo nuevo, el Loto Rojo es despiadado."


"Lo sé". Asentía Kya. "Tenemos maestros tierra y agua que fueron enviados. Y es demasiado frío para la mayoría de los maestros fuego en estos momento, pero los otros deben hacerlo a la perfección."


"¿Qué paso con los otros puestos de avanzada?" Asami habló, "¿Enviaron guardias al Templos de Aire? Por lo que sabemos pueden volver a atacar a los maestros aire de nuevo."


"Ese asunto está siendo atendido por las Fuerzas de la República Unida y la Nación del Fuego. Ellos acordaron enviar soldados selectos para hacer guardia en los templos, mientras que los maestros aire entrenaban. Sólo hasta que estén lo suficientemente bien como para que se puedan defender adecuadamente."


El inventor asintió antes frunciendo sus labios, "¿Qué pasará con Industrias Futuro? Odio sonar grosera, pero he estado fuera durante más de un mes. ¿Hay alguna forma de por lo menos tener mis documentos y que fueran enviados aquí? Todavía sigo siendo la directora general. "


"Eso lo podemos arreglar" Reconoció Tonraq. "Incluso podemos armar una oficina para ti si así lo deseas. Sé que estás muy orgullosa de esa empresa, y Tenzin me ha dicho que algunos de sus miembros de la empresa han estado preguntando cuándo regresarás."


"Me lo puedo imaginar" Asami se apretó el puente de su nariz; pensando en todos los líos que tendría que limpiar una vez que regresara a trabajar a tiempo completo.


"Entonces, ¿Así que todo al parecer fue atendido?" Preguntó Korra, sus hombros habían caído como si estuviera lista para una siesta, y teniendo en cuenta que había pasado la mayor parte de la mañana, en una cita fisioterapia tratando de caminar hacía Katara, la heredera podía adivinar que necesitaba descansar un poco.


Kya respondió afirmando lo dicho por Korra: "Sí. Parece que sí. Mientras tanto,voy a ponerme en contacto con Suyin. Quiero ver si ella sabe cualquier evidente y verdadera para nuestros interrogatorios con Nonka. Necesitamos información que podamos usar, y  ya me estoy cansando de escuchar sus tonterías ".


Tonraq asintió: "Muy bien. Mi radio lo puede hacer. Mientras tanto, voy a ir a donde están los nuevos guardias. Tenemos que asegurarnos de que este lugar sea seguro durante los cambios de turno."


"Eso suena a un buen plan."


Si había una persona de la cual Asami se sentía más cómoda cuando estaba a su alrededor, era Katara. La mayor sanadora en el mundo tenía un aura reconfortante para ella, Asami de sus memorias lejanas le recordaba a su propia abuela.


La omega se sumergió en la piscina curativa, Korra y Senna estaban sentadas a su derecha; de hecho la Avatar había agarrado mitad camino su mano a mientras era chequeada, viendo como las pequeñas olas curativas rodaba de arriba a abajo por  su cuerpo expuesto.


Su abdomen ahora se veía claramente de embarazada, era posible de sólo cinco meses,  pero el llevar gemelos en su vientre la hacía parecer más como siete. La tensión en su espalda se había hecho cada vez más evidente a medida que pasaba el tiempo, y la Omega descubrió que no podía caminar tanto como solía hacerlo. EL dolor abandono su columna vertebral para dar paso a un buen masaje y una toalla caliente.


"¿Están creciendo bien?" Senna preguntó amablemente, con una luz en sus ojos. "Su abdomen ha estado cada vez más grande desde las últimas semanas."


"Oh si." Katara sonrió. "Los dos pequeños se mueven a la perfección, no hay problemas en lo que pueda decir. Están saludables."


"Y puedes decirme con claridad sus géneros?" Korra preguntó vacilante. La Alfa estaba debatiendo en silencio si quería saber o no.


"Si puedo", Katara continuó, sus manos hizo un movimiento circular sobre el agua resplandeciente. "También puedo decir que por lo menos uno de ellos es sin lugar duda un maestro."


Asami y Korra ambos se quedaron boquiabiertas, las manos de la no-maestra se movieron hacía su boca en estado de shock ", ¿Un maestro?¿Segura?"


El maestro se rió y asintió con la cabeza, "Sí, estoy definitivamente segura. Son bien fuertes. Una de ellos es un maestro, si no ambos."


"¿Puedes decir que tipo será?" Asami tragó saliva. "Mis abuelos por parte de mi madre eran maestros tierra. Mi bisabuela de parte mi padre era un maestro fuego, y Korra teniendo agua control de su lado. Ellos podrían ser cualquiera de ellos."


"No puedo decir de qué elemento que serán", Katara detuvo el movimiento del agua. "Pero serán saludables, estarán creciendo, y deberán empezar dar sus pataditas pronto estaría en guardia por las irregularidades en que haya; te pueden sorprender la primera vez."


"¿Pronto estarán pateando?" Korra sonrió por primera vez en mucho tiempo, una mirada pura y llena de felicidad transmitía sus ojos cuando se volteo a donde su madre y mentora.


"Serán capaces de reconocer las voces en el tercer trimestre,"Dijo Katara. "Así que si tienes un poco de tiempo antes de eso, me gustaría recomendarte que la leas de alrededor del abdomen de la señorita Sato o hables con los fetos una vez al día. Eso les ayudará a aprender a identificarte antes. Y una vez que nazcan, ellos serán capaces de adaptarse a tu voz y al igual que adaptarlos juntos a tu olor para identificarte como su padre ".


Los ojos de Korra se llenaron de lágrimas, y miró hacia abajo con rapidez; una pequeña sonrisa apareció en su rostro, "Eso es todo lo que quiero saber."


Senna posó una mano sobre el hombro de su hija, apretándolo; la Alfa agarró la mano de su madre y sonrió suavemente, en su mente atravesaba todas las posibilidades que podrían venir cuando nacieran sus gemelos. Asami se fue colocando de pie, tomando gentilmente las manos de Katara y Senna, ya que ambas ayudaron a la Omega embarazada a salir fuera de la piscina curativa; la mujer se envolvió una  toalla alrededor de su cuerpo, parando los escalofríos que sentía por el aire frío ocupa el cuarto, "creo que todo ha ido bien."




________________________________________
Más tarde esa misma noche Korra se sentó inquieta sobre la cama; la Avatar era incapaz de dormir, su mente inquieta mantenía despierta sobre aquel descubrimiento que había hecho con respecto a la vida que crecía dentro de su pareja-


No. Korra mentalmente se reprendió. Asami no era su pareja. Claro que ellas habían alguna especie de citas extrañas si pensabas sobre ello, pero no eran parejas.


Pero ella quería. Quería llamar por sí misma la esposa de Asami Sato; ella pensó que la relación Mako nunca le hubiera podido dar la atención y el amor que parecía venir de manera natural de la Omega que Korra anhelaba con todo su corazón.


Asami estaba en todas partes para ella, si no estaba teniendo pesadillas, ella soñaba con la inventora.


Cuando ella hizo todo lo posible para dar aquel paso en la habitación de Katara, fue por  Asami y los niños que la empujó a tomar dicha decisión. Era su familia la fuerza impulsora detrás de ella que cada vez la hacía una mejorar.


Tal vez podría hablar sobre ello con la heredera más tarde, después de que habían estado "juntas" un poco más. Sabía que ninguna de ellas estaban realmente fuertes para una relación de esa magnitud; (ni siquiera eran lo suficientemente fuerte como para hacer real la relación todavía.)


Pero en algún momento del futuro tal vez podría preguntarle a la Omega, tal vez podría-


De repente Naga gruñó en voz alta, poniéndose de pie y empujando la puerta; el perro-oso polar gimoteó con urgencia y se paseaba arriba y abajo por el pasillo, mirando entre su ama y la puerta de la Omega.


"¿Qué sucede chica?" Korra acercó su silla de ruedas hacía ella, que había mejorado en eso últimamente al momento de necesitarla.


Naga gimoteó y puso su cabeza en el suelo junto a la puerta, gruñendo y gimiendo; claramente algo había alterado el perro-oso polar.


Korra frunció el ceño y giró sobre sí misma hacía la puerta, "¿Qué hay de malo conti-"


Un golpe se hizo eco en el pasillo, y la Avatar sintió un escalofrío recorrer por su espalda, "¡NAGA!"


El animal de compañía de la Alfa irrumpió por la puerta; ladrando y gruñendo como verdadero un perro guardián. Inmediatamente ella podía escuchar algunos gritos provenientes de diferentes lugares a lo largo del recinto, y la voz de su padre resonó desde la planta baja, el sonido de sus zapatos subiendo por las escaleras.


Pero su vista se dirige al hombre que estaba pie sobre la mujer inconsciente,un hilo de sangre que caía lentamente por la frente y sobre la almohada. Korra vio aquello rojo, y se puso de pie. Un dolor ardiente corría por sus piernas débiles, pero la Alfa lo ignoró y lanzó con sus puños una bola de fuego al intruso.


Fue la primera vez que hacía control verdaderamente desde su pelea contra Zaheer, y aunque normalmente le hubiera sido muy emocionante ver que todavía podía controlar los elementos; La mente de Korra se centró aquel hombre tratando de atacar la Omega embarazada.


Ella casi se caía hacia adelante, pero Naga se colocó delante de la Avatar de manera que cayó sobre el animal en lugar del suelo. Korra se estabilizó y miró al intruso; un odio completo comenzó moldearse dentro de su corazón, "¡¿Qué crees que estás haciendo !?"


"¡Traer verdadero orden al mundo!" Gritó el hombre, su voz tenía ese tono de locura, y el corazón de Korra se congeló cuando vio a los dos agujas que el hombre sacó de su manga; cargando el cañón, apuntando y disparando en la zona intermedia del Avatar antes de que tuviera tiempo de gritar.


Sus ojos se abrieron de miedo cuando vio al hombre como apuntaba la jeringa restante a Asami y la hundió en su brazo de la inmóvil no-maestra; la Alfa cayó al suelo con un ruidosamente, los pasos de su padre se oían por el pasillo que se dirigía hacia la habitación. Pero sería demasiado tarde, ya el hombre estaba listo para inyectar lo que fuera que hubiera en la jeringa en el torrente sanguíneo de la Omega, "¡NAGA! ¡ATAQUE!"


La fiel perro-oso polar se lanzó hacia adelante sobre el intruso, y la última cosa Korra vio fue la imagen de los dientes hundiéndose en el hombro del sujeto, y su padre entrando de golpe a la habitación; la maestra agua pidía ayuda tan pronto como vio el estado de aquella habitación.


Korra respiró dificultad, lo que hubiera en aquella aguja le estaba quemado por sus venas, y las imágenes del veneno de metal del Loto Rojo vino a su cabeza.


Con un grito de terror, el mundo se volvió totalmente oscuro.
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Lun Nov 02, 2015 11:28 pm

Capitulo 5

Por el momento Asami flotaba sobre su conciencia, era ya tarde.

La heredera gimió y trato de incorporarse, con una mano agarro su cabeza al sentir unas vendas envueltas en ella, arrugando su frente al sentir en su tacto arrugando su frente. Una sensación familiar de un peso extra en su abdomen hizo que la omega moviera su mano hacía su cabeza y abdomen, colocando su mano de manera protectora sobre la curva de su estómago.

Alguien se agitó en la silla que estaba junto a su cama y Asami sintió como su corazón latía de forma errática cuando vio que Korra estaba sentada junto a ella, le habían colocado una intravenosa en el brazo de la Avatar- sin embargo, ella se veía bien a pesar de lo que les había sucedido.

No recordaba haber sido atacada, sólo despertarse para ver a alguien que estaba de pie junto a ella antes de ser golpeada de manera fría; ellos la habían encontrado, de alguna manera lo consiguieron.

"Hey" Korra le sonrió al verla despierta, aunque las bolsas que había tenido debajo de sus ojos volvieron. "Estás bien."

"Lo estoy." Asami se mordió su labio inferior. "¿Qué sucedió?"

Un ceño alcanzo en el rostro del Avatar y la Alfa miraba pensativamente. "El Loto Rojo nos encontró. Ellos hicieron un túnel por debajo del muro y apareció junto a tu ventana. Han fortificado los jardines con metal para que no vuelva a suceder".

"¿Y qué me paso?" Asami dio un respingo y llevó una de sus manos a su frente, "¿Me atacaron?"

Algo en los ojos de Korra le hizo brillar de ira y la maestra miró con enojo hacia el suelo, "Si, aquel hombre te golpeó con un trozo de roca e intento inyectar una toxina en tu sangre que dirigía a tu corazón. Kya consiguió evitar eso antes de que se extendiera más allá de tu brazo, pero tuvo que pasar varias horas de sanación antes de que dañara los tejidos y nervios".

Asami parpadeó e inspecciono sus brazos. Y efectivamente, su brazo derecho tenía una pequeña cicatriz y un vendaje de ligera coloración pegado a su antebrazo. "Oh".

Los ojos de Korra volvieron a mirar al suelo, "El atacante se quebró una vez mi papá y Kya lo empezaron a interrogarlo. Él aseguró ser parte del Loto Rojo, puesto que comenzó a dar los nombres de algunos hace algunas horas. Ya han efectuados detenciones en el Reino Tierra y la Nación de Fuego".

"Eso es bueno", Asami sonrió. "Por lo menos ahora podemos acabar con aquella organización. No tendrás que preocuparte de ellos nunca más".

"Si", Korra sonrió ligeramente, sus ojos se iluminaron cuando ella acerco su mano, colocandola en el abdomen de la Omega embarazada. "Por ahora, yo no estaré preocupada de que no te cures. Debes descansar".

"Tu no te ves mucho mejor", Asami dijo, con una sonrisa que se extendió por rostro.

Korra vaciló por un momento, antes de asentir y manejó por ella misma su silla de ruedas hacía la cama aparte de la heredera. Asami se hizo a un lado para permitirle más espacio a la mujer y se acurruco la una con la otra; Korra sacó de su brazo la intravenosa y la cinta adhesiva de la pequeña herida, antes de envolver su brazo alrededor de la cintura de Asami.

La Alfa aspiró el olor de la Omega, aquellas manos fuertes descansaba sobre la curva del abdomen de Asami. Ella acarició su rostro y nuca de la inventora y Asami colocó sus manos sobre las del Avatar. Como si estuvieran protegiendo a sus hijos de todos los horrores del mundo.

Los labios de Korra acariciaban ligeramente sobre la marca sobre la nuca de la Omega que había dejado atrás hace meses atrás, cuando se llevo a cabo la concepción de los gemelos; provocando un escalofríos de placer viajar por toda la espina dorsal de Asami.

La Alfa le dio un beso sobre aquella marca, y con ligereza pasó su lengua sobre ella.

Asami jadeó en voz baja, mordiéndose su labio inferior para no gemir; las manos de Korra vagaba por todo su cuerpo y amasaba la piel sensible. El centro de Asami latía casi dolorosamente entre sus piernas, una humedad comenzó a crecer, dándose a conocer en su centro y como aquellas manos provocadoras la continuaba explorando.

La Omega se volteó, su aliento quedó atrapado en su garganta cuando vio el rostro de la Alfa, "¿Korra?"

La Avatar respiraba temblorosamente, con los ojos llenos de lágrimas, pero la miraba con tanta adoración- Asami juró que se olvido como respirar por un segundo."¿Qué sucede?"

"Te amo", dijo la maestra, su voz se quebró mientras ella hablaba. "Te amo tanto que duele".

Asami sintió que sus ojos se salían de su órbita."¿Qué?"

"Cuando vi aquel asesino así sobre ti", Korra cerró los ojos, una lágrima escapo de sus ojos, rodando por su rostro. "Por los Espíritus, Asami, estaba tan enojada. Quería verlo muerto. No podía soportar la idea de que alguien te hiciera daño. De que alguien te llevara lejos de mi."

"Korra", Asami tomó el rostro de la Alfa; sus pulgares secó las lágrimas de la ojiazul. "Yo no me iré a otra parte. Estoy aquí".

"Entonces quédate aquí", susurró Korra. "Quédate conmigo, hoy y siempre."

"¿Estás...?" Asami tragó saliva, su corazón le martilleaba dentro de su pecho. "¿Me estás pidiendo que...?"

"¿Ser mi pareja?" La voz del Avatar sacudió su propia alma tanto amor y a su vez de duda, mucho miedo por la maestra, que casi la quebró. "Tú eres una parte de mi que ya no puedo quitar y perder. Pronto tendremos una familia. Yo quiero esto tanto, que siento que me esta desgarrando".

"Korra." Asami tiró a la mujer hacía ella y sus labios se estrellaron junto a los de la morena con beso hambriento. La Avatar gimió sin motivo, sus manso se enredaron en aquel cabello largo y oscuro. Asami jadeó mientras su cabeza se alejó hacía atrás suavemente, aquellos labios descendían por su cuello y marcó a la Omega; Korra se negaba a dejar alguna pulgada de piel sin saborear.

Su centro dolía queriendo atención, convirtiéndose en un resbaladizo deseo y necesidad.

Korra se tenso visiblemente cuando su sentido de olfato recogió las delicadas feromonas que había en el aire, con una mano viajó por el cuerpo de la Omega, levantando el camisón que llevaba puesto.

Asami gimió cuando una mano acarició el interior de su muslo, aquellos dedos cuidadosos tocaron su ropa interior húmeda, dejando que aquellos toques provocadores sobre su centro cubierto.

"Por favor", Asami beso profundamente a la Alfa, permitiendo que la lengua de la otra se enredara con la suya mientras suplicaba entre cada respiración jadeante. "Korra, por favor. Tócame."

La Avatar arrastró sus labios por el cuello pálido de la Omega, acabando sobre su clavícula mientras la mordía con amor a lo largo de su piel cremosa.

Entonces su mano se deslizó por debajo de las panties de la heredera y Asami vio las estrellas.
________________________________________
No habían dejado el dormitorio hasta la cena, que fueron casi tres horas más tarde.

Asami se envuelve su bata, ajustándola alrededor de su cuerpo, el camisón que llevaba debajo no era suficiente para protegerla contra el aire frío. Korra estaba acostumbrada a ello, había crecido en su nativa Tribu Agua del Sur donde había crecido con las temperaturas más frías, y era capaz de estar con en una camiseta sin mangas y pantalones de chándal. Sin embargo Asami, no tuvo tanta suerte, y necesitaba extras de ropas, incluso cuando estaban dentro de la acogedora casa

Ella se colocó su bata hasta la clavícula, asegurándose de que las marcas de Korra le había dejado en su piel se cubrieran y se perdiera de vista. Si bien, no se habían acoplado por así decirlo, ya que por el momento, Korra se encontraba demasiado débil había otras cosas a su disposición que podían hacer- algo en que la Omega fue muy amable.

El avatar parecía estar a gusto y contenta, con una pequeña sonrisa en sus labios mientras se sentaba en la silla de ruedas.

Asami empujó la maestra de la habitación hacía el pasillo; fue capaz de ayudarla hasta donde están las escaleras que se habían convertido en una especie de rampa, pero de allí en adelante era incapaz de ayudar a la Alfa.

Katara había sido muy clara en su último chequeo el no hacer nada que ponga bajo presión a su abdomen, de lo contrario correría el riesgo de lesionarse tanto a ella misma como a los bebés debido que ejercer fuerza sobre sus músculos.

Korra hizo un gesto con la mano y le sonrió, "Yo puedo seguir desde aquí."

Asami levantó una ceja y siguió a la mujer, observando cuidadosamente como ella usaba sus brazos para llevar su silla de ruedas por la pendiente; claramente, a pesar de no trabajar los músculos durante algún tiempo, los brazos de Korra todavía conservaba un poco de fuerza.

La Alfa logró llegar a salvo hasta el nivel inferior de la casa, jadeando ligeramente mientras contuvo el aliento antes de tragar y mirando hacia la Omega de pie junto a ella. "¿Ves? Te dije que podía seguir."

"Puedo decir que si," Asami rió y empujó la silla de ruedas el resto del camino hacía el comedor; Tonraq y Senna las miraron llegar, unas sonrisas aparecieron en los rostros de ambos.

"Hola", el jefe de la Tribu Agua del Sur hizo un gesto a las dos lugares reservados para ellas. "Espero que les guste el pulpo frito. Puedo dar fe que es delicioso."

"Suena muy bien," la heredera frotó su vientre con anticipación. Si una cosa era cierta es que había llegado a conocer durante el mes pasado, fue que la comida aquí era fenomenal. "Estoy hambrienta."

Dejó Korra en su lugar al lado de donde ella estaba sentada, y se dejó caer sobre su silla; sus manos se apoderaron de los utensilios, su apetito estaba por las nubes últimamente.

La Avatar tomó su comida por un momento, antes de mirar y hablar con su padre, "¿Han logrado obtener más información del asesino?"

Tonraq gruñó, "Él todavía está dando nombres. La mayoría son como callejones sin salida, pero ha habido algunos que se llego encontrar para ser verdad. Uno de los asesores de los Señores del Fuego fue detenido después de haber confesado, y en el Reino Tierra fue invadido por los miembros del Loto Rojo. Creemos que hay al menos dos docenas en la clandestinidad ".

Korra frunció sus labios, "¿Cómo está la situación en el Reino Tierra?¿Quién ha sido designado para solucionarlo?"

"Algunos de los ex guardias de Zaofu" Tonraq frotó la barbilla. "Su nombre es Kuvira. Ella ya ha logrado conseguir que tres estados estén unidos de nuevo. Ellos piensan que el Reino Tierra se unirán en dos o tal vez en tres años."

"Oh," la maestra de los cuatro elementos miró hacia abajo; en sus ojos nadaban la culpa por el hecho de que ella debería estar allí para ayudar. No era como si ella no estuviera agradecida. Era de esperarse que la Avatar restaurara el equilibrio y la paz no estar pegada confinada a una estúpida silla de ruedas.

Asami tomó la mano del Avatar y acarició con su pulgar sus nudillos suavemente, recordandole a la Alfa el hecho de que ella tenía a una familia que proteger también.

Senna se limpió la boca con una servilleta, y luego miró expectante a las dos, "¿Aún no han pensado en algún nombre?"

Korra sonrió enormemente, una luz brillaba en su rostro, algo que había sido cada vez más raro en estos días, "Sí, en realidad lo tenemos."

Asami asintió lánguidamente, liberándose una sonrisa, "Tenemos ya nombres de niñas que escogimos. Pero, por ahora, aún no hemos escogidos nombre para niños."

"Bueno ustedes dos todavía tiene mucho tiempo para eso ", Tonraq indico con su pulpo que estaba insertado en su cubierto. "Estoy seguro de que van escoger unos nombres maravillosos para ellos."

"¿Hay alguna posibilidad de que podamos darle un vistazo?" Preguntó Senna, su rostro era la viva imagen de emoción.

Korra sacudió la cabeza con malicia, "No tengo miedo. Será una gran sorpresa. Tengo que esperar hasta que nazcan aquellos pequeños bichos."

Senna fingió fruncir el ceño antes la broma de Korra, para luego reírpoco, "Oh, bueno, supongo que no tiene remedio."

"Sin embargo, creo que te gustaran ellos," dijo Asami, agitando su mano. "Korra fue quien los eligió. Llego a escoger los nombres por si son niños."

"Paso lo mismo con nosotros", Tonraq se echo reír. "Senna eligió el nombre de Korra. Yo tenía otros nombres alternativos más horrendos".

La madre de Korra envió a su marido una mirada divertida y cariñosa, "Ellos no están mal cariño, sólo más bien fue común."

"La Avatar no es nada común", decía Asami, echando una mirada de reojo y algo burlona a la Alfa sentada a su lado.

La maestra de los cuatro elementos hizo a un lado su madurez y le sacó la lengua a la Omega.

Tonraq y Senna se miraron esperanzados, observando qué tan bien ha mejorado el estado de ánimo de su hija a lo largo del tiempo mientras la heredera embarazada lo había estado pasado con ellos.

Un centinela el Loto Blanco entró al comedor, de pie y firme con respeto a cierta distancia hasta Tonraq notó su llegada, "¿Sí?"

"Hemos recibido toda la información sobre el asesino que logramos conseguir", dijo el hombre. "Él comenzó a dar los nombres de personas que conocemos y que no están involucrados con la organización terrorista. Llego tan lejos como para acusar a la Maestra Katara e incluso Lin Beifong."

"No hay forma en que ellas estén involucradas", Korra murmuró; distraídamente frotó la zona de los brazos, donde el veneno había penetrado. "Eso fue muy seco de su parte."

"Muy bien," Tonraq suspiró. "Lleva a cabo más interrogatorios usando al vidente recomendado por Suyin, luego hagan arreglos necesario para que llevarlo a la cárcel. Trata de ver si saben de otros atentados más contra la señorita Sato o la vida de mi hija. Si no vamos a ver si alguno de las otras naciones han llegado a alguna parte con sus prisioneros ".

"Señor," el guardia chasqueó sus talones juntos y se inclinó para luego salir de la sala rápidamente con la intención de completar sus tareas.

"¿Cuántas veces lo ha interrogado?" Preguntó Asami, frotando su vientre cuando sintió una pequeña sensación debajo de su piel.

"A cada hora desde el momento que te atacaron," respondió Senna, colocando su plato vacío a un lado. "Kya y el vidente han estado con él de manera ininterrumpida, y las otras naciones están tratando de extraer también más información. Hubo incluso detenciones efectuadas en Zaofu y Ciudad República, aunque la mayoría de los miembros del Loto Rojo parecieran esta el centro del Reino tierra y la Nación del Fuego ".

"¿Ha encontrado el porqué están atacando a Asami o a mi?" Korra suspiró y bajó la mirada hacia su regazo, "Originalmente me buscaban a mi. ¿Por qué están detrás ella y los bebés?"

"No podemos estar seguros," Tonraq frotó su rostro, el padre Alfa del Avatar parecía frustrado. "Creemos que simplemente están tratando de enviar una señal al resto del mundo. Por lo que podríamos decir que Zaheer y su grupo eran los más fuerte de la organización. Así que ahora que están usando los pequeños como segunda alternativa, además del Avatar".

"Mis hijos", Korra murmuraba, una de sus manos apretó sobre sus pantalones. "Mi familia".

Asami parecía preocupada por aquella noticia, a pesar de que ya lo sabía de que estaban tratando de matarla- y escuchar la realidad de boca de otra persona parecía tener la situación se hundía más.

En algún lugar, había una organización que trabajaba activamente que trataba de matarla junto con las vidas que llevaba en su interior sólo con el fin de llegar al Avatar.

Aquello dejó un mal sabor en su boca al saber como había gente pudieran ser tan cruel.


________________________________________


"¿Todavía estás despierta?"


Asami saltó de su asiento en el balcón, volteándose a ver que era Kya, la maestra de agua control que con la que se había familiarizado, salió, "No podía conciliar el sueño. Estoy muy preocupada."


"Estás preocupada sobre de los asesinos, no será eso" Kya se cruzó de brazos y le sonrió. "Nos hemos asegurado de que nadie más va a encontrarte aquí."


"¿Cuántas detenciones se han hecho hasta ahora?" Pregunto a la Omega, generalmente por curiosidad para ver cómo habían estado expuestas a muchos miembros del Loto Rojo. "He oído que fue una gran operación".


"Lo fue", Kya asintió y contó con sus dedos. "Tenemos treinta y seis del Reino Tierra, veintitrés de la Nación del Fuego, diez de las Tribus del Agua, y dos de Zaofu y uno de Ciudad República."


"¿Él dio que muchos nombres?" Asami parpadeó sorprendida, "¿Pensé que era una organización menor? ¿Él sabía que eran muchos?"


"Sí", la sanadora se encogió de hombros. "Hasta ahora la mitad han dado más nombres, mientras que la mitad se niegan a hablar absolutamente de ello. Tenzin e Izumi, la Señora del Fuego, a quienes le correspondía las detenciones dedujeron que hay alrededor de dos centenares de personas en total que son parte de aquella organización."


"Wow," Asami murmuró. "Sabía que no era un gran número, pero para una organización de ese tamaño, sobre todo porque es como un espejo del Loto Blanco, ¿Cómo nunca pudieron encontrar ninguna evidencia antes?"


"Sobornos y lavado de cerebro," Kya suspiró. "Por desgracia para nosotros, parece cada vez que se descubrían, o bien se les pagaban como soborno o les lavaba el cerebro a quienquiera que fuese a la organización."


"Hmm," la heredera cerró sus ojos y dejó escapar una risa triste. "Eso explica mucho".


Kya sonrió suavemente, colocando una mano sobre el hombro de la Omega, "No te preocupes más. Muchos arrestos se han llevado cada día.El Señor Zuko ha sido líder en la fiscal, y pronto toda la organización del Loto Rojo será eliminados. Por ahora , en todo lo que tienes que centrar es en tener dos bebés felices y saludables ".


"Eso en realidad eso también me asusta un poco", dijo Asami, sus manos trenzaba su cabello como un tic nervioso. "¿Qué sucederá después de que nazcan? Eventualmente tengo que volver a Ciudad República. Soy la directora general de Industrias Futuro. A la empresa le acaba de llegar un contrato de trabajo sobre la infraestructuras de las ciudades, y yo ni siquiera puedo estar allí para ayudarlos ".


"Mi padre era igual", reflexionó Kya, sus ojos se volvieron solemne y melancólicos. "Siempre tenía deberes en otro lado, pero nunca parecía llegar a casa. No fue sino hasta después de que nos mudáramos a Ciudad República que podía verlo todos los días. No fue hasta entonces que en realidad parecía como si fuera una familia. Eso también fue cuando nació Tenzin. Recuerdo lo feliz que papá estaba cuando empezó Aire Control ".


La maestro agua estaba triste, "Nos mató Bumi y mi para al verlo como era en realidad. Amamos a Tenzin y aún en realidad lo hacemos, pero la verdadera razón era que no eramos maestro aire- y nuestro hermano pequeño si lo era."


Asami sintió como las lágrimas se empezaba a derramar por sus ojos antes de que pudiera detenerlas, y la no-maestro hizo todo lo posible para cubrir los pequeños sollozos que escapaban de su pecho.


Kya envolvió un brazo alrededor de sus hombros, dejando que la Omega consternada se apoyara como un soporte y ver como todas las emociones reprimidas que había estado conteniendo en desde que viajó a la Tribu Agua del Sur lentamente salían de su pecho.


"No sé cómo esto vaya a funcionar," Asami sollozó. "Yo soy la CEO de la empresa más grande en el mundo, tengo responsabilidades en otras partes y Korra ...¡Ella es la Avatar! Estaba tan ajetreada con la búsqueda de los maestros aire, y luego su secuestro por el Loto Rojo..." La heredera secó sus ojos, "Todo el mundo tiene sus ojos constantemente puestos sobre nosotras, Korra porque ella es la Avatar, y yo porque me estoy quedando a cargo de esta enorme empresa con tan solo tener 19."


La inventora suspiró y miró al suelo, "Me preocupa que vaya a ser una madre horrible, que nunca voy a ser capaz de darles la atención que merecen."


"El hecho de que te preocupes lo suficiente como para destacar sobre este asunto ya me dice la respuesta a eso," Kya sonrió. "Mi padre no pudo haber estado siempre cerca, pero él nos amaba. Él fue el que me empezó a entrenar en el agua control mientras que mamá estaba embarazada de Tenzin, y fue el que le dijo Bumi todo acerca de las Fuerzas Unidas, y la forma en que los no-maestros eran igual de importante como los maestros ".


Kya se encogió de hombros, "Puede que él siempre no haya estado cuando lo necesitábamos, pero mi padre se preocupaba mucho por nosotros. Dejó en claro lo importante que eramos para él. Y al final del día en donde triunfo sobre toda otras cosa quede poco que resentido de él. Pero al final pude ver el porque, pues sabía yo era su hija, y él me amaba incondicionalmente ". La maestra agua apretó los labios y agitó una mano detrás de ella,"Lo que estoy tratando de decir, es que tienes que dar todo de ti. Asegúrate de que sepan lo mucho que los ama. Pueden que no lo entiendan al principio, pero cuando sean mayores lo harán. Sólo da lo mejor de ti, y ellos sabrán al final ".


Asami se mordió su labio y sonrió agradecida a la mujer mayor.


Tal vez Kya tenía razón, cualquiera que fuera el resultado que fuere sabía que iba a intentar todo lo posible para que los gemelos tuviera la madre que ella había perdido hace mucho tiempo.


Y eso ayudó a construir su confianza con todo el apoyo con el que ella contaba.


________________________________________
Naga estaba esperando cuando ella volviera a su habitación; el perro-oso polar se sentó tranquilamente en el suelo junto a su cama y miró con expectativa cuando vio la Omega entrar.


"Hey chica," Asami se rió entre dientes mientras era saludada por un lengüetazo en su rostro.


El animal jadeaba feliz, antes de dejar caer un pequeño recipiente de su hocico. Asami lo atrapó con gracia, abriéndola y sacando lo que contenía mientras el perro olfateaba su vientre con curiosidad. Korra le había dicho que los sentidos de Naga le permitía que la pareja del Avatar fuera chequeada sobre el desarrollo del feto y saber si estaban sanos, eso era muy útil cuando necesitaran saber si algo iba mal o si ella estaba siendo paranoica.


La Omega sonrió mientras ella desenredaba el papel, leyendo la escritura familiar de la Alfa.


¿Dormirás en mi habitación esta noche? No quiero que estés sola otra vez.


Asami suspiró y sacudió la cabeza, acariciando la cabeza del perro-oso polar antes de despedirse de ella, "Estaré allí en un minuto, primero acomodaré la cama."


El animal continuo jadeando felizmente, antes de que diera media vuelta para salir de la habitación.


El omega cerró la puerta detrás de ella, con una sonrisa complacida en su rostro.

Se dio cuenta de Korra sería una excelente progenitora.

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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Lun Nov 02, 2015 11:38 pm

Capitulo 6

Los próximos meses habían pasado de manera rápida.

Asami se había acostumbrado al familiar complejo, a menudo se encontraba dando vueltas casi de manera interminable por los pasillos del pequeño palacio en donde Tonraq gobernaba a la Tribu de Agua del Sur.

Su vientre creció más en los últimos par de meses, más de lo que ella había creído, las marcas del estiramiento, de la cual sabía que nunca se desvanecería por completo ya se mostraba en su abdomen.

A Korra no parecía importarle, a menudo dejaba pequeños besos en su abdomen, susurrando historias interminables a sus hijos que crecían felizmente en su vientre.

Había crecido en la Alfa un temperamento excesivo y protector desde que entró al tercer trimestre de su embarazo, moviendo las cosas de la heredera a su propia habitación y queriendo tener a la inventora para poder dormir al alcance de los brazos de la Avatar.

Asami sabía que eso era algo que todos los Alfas experimentaban hasta algún grado, tornándose algo posesivos con las personas que llevaba sus hijos que estaban por nacer y de alguna manera posible de que estuvieran seguros y protegidos.

Por supuesto, Korra aún estaba enfurecida por como aún estaba obligada a estar atada a una silla de ruedas. Su recuperación se movía rápidamente, pero no al ritmo a como ella esperaba. Asami era la única que aparte de Katara tenía una idea realmente de que el trauma mental por haber sido envenenada y casi asesinada por el Loto Rojo los había dejado atrás y aunque lo peor de todo era que Korra nunca pudo encontrar la voluntad para que siguiera luchando.

Más que nada, Asami se encontraba consolando a Korra por las noches, las pesadillas que la Avatar sufría con frecuencia reducía el orgullo de la maestra-control a lágrimas.

Asami no sabía cuando si Korra alguna vez iba a superar aquel desafío y claramente, ella confiaba infinitamente en la Avatar, pero a veces cuando Korra vociferaba de como debería estar mejor ahora, Asami sentía en su mente algunas dudas persistente.

Se sentía avergonzada de ella, por supuesto que Korra iba a mejorar. La Alfa era la persona más fuerte que había conocido y tenía una capacidad de recuperación de varios metros de ancho.

No había duda de que iba a salir de esta, eso sería en cuestión de cuanto tiempo tomaría.

"Asami, querida." Senna llamó a la puerta de la habitación una vez, permitiendole a ella misma de que estuviera segura de que la Omega estuviera presentable. "¿Te importaría si me pudieras ayudar con la cena?"

La heredera sonrió y asintió con sus cabeza, colocando sus manos en los reposa-brazos de la silla para ayudarse a levantarse del asiento. "Claro, ¿Qué hay en el menú de esta noche?"

"Estaremos haciendo estofado esta noche". Respondió Senna, que se acerco para poder ayudar a su hijastra.

Suena delicioso." Asami acepto la gratitud y ayuda de la Beta mayor, colocando una mano en la parte baja de su espalda para así poder ayudar a aliviar la carga de tener dos bebés en su vientre. "Gracias."

"De nada." Senna le entregó un suéter a la Omega. Asami lo había comenzado a llevar siempre consigo, se había vuelto cada vez más sensible al frío ya casi culminando su embarazo.

Ambas se dirigieron a planta baja, entrando a la cocina. Una olla que contenía agua estaba hirviendo y algunos ingredientes se encontraba sobre el mostrador.

Asami estimaba que aproximadamente tendría media hora antes de que su espalda comenzara a matarla, por lo que si quería que la cena terminara de hacerse pronto, sería mejor comenzar antes, "¿Qué quieres que haga?"

"¿Pudieras picar las zanahorias y papas?" Senna señalo a los elementos, había una tabla para picar junto a ellos. "Quería hacerlo antes, pero perdí la noción del tiempo."

"Yo puedo." Asami miro hacía el lavabo. "¿Ya fueron lavados?"

"No," Senna negó con la cabeza mientras agitaba el agua hervida, vertiendo un cuenco en la olla al mismo tiempo. "Apenas ayer llegaron, no tuve tiempo para lavarlos adecuadamente.

"Muy bien." Asami los llevo al lavabo, tomando un tazón de la alacena para enjuagarlo.

Ella dejo el agua caliente correr sobre las verduras y colocando los ingredientes a sus alrededores, permitiendo corriera en cada uno de ellos.

Senna dejo de agitar el guiso y se movió a través de la cocina, agarrando un plato de carne para colocarlo en el caldo; la madre de la Avatar volvió a agitar la cena, asegurándose de que no quedará pegada al fondo.

Asami puso encima de la tabla para picar las papas y zanahorias, tomando un cuchillo y cortaba fácilmente a través de las verduras.

Nunca antes había sido tan buena en la cocina, pero pasando algunos meses encerrada en el complejo no salía y no había mucho que hacer y Senna estaba más que feliz en ayudar a que ella aprendiera como hacer los platos tradicionales de la Tribu de Agua. En los últimos meses, ya se encontraba cada vez más ayudando a la Beta mayor con el almuerzo y la cena; eso le proporcionó una apariencia de normalidad la cual nunca llegó a experimentar con su propia madre.

Asami fue cultivando esa unión con los padres de Korra, la trataban con tanta amabilidad que hacían arder su corazón recordando la rara vez que sus padres regaban afecto a ella.

Ya había pasado más de una década desde la última vez en que su madre y su padre juntos le habían sonreído a ella, había pasado más de una década desde que la Omega era capaz de recordar una cena sencilla con sus padres.

Había pasado más de una década desde la última vez que abrazó a su madre.

Sabía que sin duda el porqué la heredera estaba aferrada a la atención que recibía de los padres de la Avatar y eso era porque por primera vez en muchísimos años sentía el como era tener padres que la cuidaran.

Asami terminó de corta la última verdura que faltaba y los llevó hacia donde estaba Senna que estaba esperando para la olla, "Listo."

"Excelente." La mujer sonrió y tomó los alimentos con cuidado, "Puedes irte a lavar antes de cenar, ya lo puedo llevar desde aquí."

"Esta bien." Asami se limpio las manos con una toalla de papel y salió de la cocina.
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Media hora más tarde, la Omega se encontraba leyendo un libro sobre las aventuras del Avatar Aang cuando él era más joven; distraídamente frotó en círculo su enorme abdomen, sonriendo al sentir unas cuantas patadas golpear la piel, "Ustedes dos están muy enérgicos hoy."

La única respuesta que obtuvo fue una serie de patadas, algunas golpearon la parte inferior de sus costillas, provocando que la mujer se estremeciera. "Puedo de decir que ambos será unos personajes muy buenos."

Senna le había dicho que Korra se movía mucho cuando la Beta estaba embarazada de ella y que casi podía oír como los gemelos constantemente daba patadas y se movían mucho así que eso no le sorprendía a ella.

El hecho de que ella estuviera embarazada de gemelos tampoco le sorprendía a los padres de la Avatar, al parecer, los gemelos ya venía en los genes de la familia de Tonraq; un ejemplo de ello era Eska y Desna.

Asami no podía espera a que ellos ya nacieran; amaba a sus hijos, pero eso era mucha presión que sentía su espalda, era como si estuviera atada a 14 kilos extras en su cintura todo el tiempo. Constantemente se tenía que sentar o tenía que pedirle a Korra que le diera masajes a su espalda antes de irse a la cama.

La Alfa estaba allí tanto como ella pudiera, pero sólo no había mucho que pudiera hacer a causa de condición.

Las noches en donde Asami despertaba con ansias de comer aperitivos al azar por lo general tenía a la Omega desconcertada el ser vigilada por uno de los miebros de Loto Blanco que tenía que correr a la cocina a buscar algo que comer, ya que Korra no le gustaba que su pareja fuera por los pasillos tan tarde y eso debido a que el asesino del Loto Rojo irrumpió hace algunos meses.

Desde entonces Korra se había vuelto cada vez más posesiva con ella. A Asami eso no le importaba, en realidad era un poco halagador que el Alfa interior salir al exterior esa personalidad en la maestra control gracias a ella.

Sin embargo, Korra se había vuelto algo agresiva e irritables con todos.

Había noches en donde ella se quedaba en el balcón con enojo, las cosas más mínima la hacían estallar; hubo incluso ocasiones en la que ella había gritado y culpado a Asami, como si todo lo que había ocurrido hasta ahora hubiera sido culpa de la Omega.

La heredera sabía que no era la intención de Korra, cuando la mañana llegaba la Avatar era abrumada por la culpa al tal punto de que lloraba y pedía disculpas por horas y horas.

Asami siempre la perdonaba; era consiente de que era el TEPT (Trastorno de Estrés Postraumático) la que ponía de los nervios a Korra, haciendo que la maestra, que normalmente era cariñosa y amable la llevara a un manojo de nervios que constantemente hacía chocar la una con la otra.

Resultaba difícil de tratarlo, pero la inventora hacía todo lo posible para ser la constante en la vida de Korra; la Alfa se estaba esforzando para ser un buen padre y futura pareja, pero con todo lo que sucedía era demasiada cargar a veces para Korra.

Esos fueron días en la que Korra arremetía contra alguien, y no eran cualquier cosas pues ellas miraban hacía adelante a pesar de todo.

Lo más frustrante para Korra era el hecho de que ella no pudiera caminar o dar algunos pasos sin caerse. Por lo general. era de tres o cuatro si tenía suerte, pero los recuerdos de lo que sucedió aquel día en que ella peleó contra Zaheer vino a su mente y la Avatar nunca fue capaz comprender la fuerza para dar ese último paso.

Asami generalmente iría con Korra para ver a Katara, pero últimamente la Avatar no había querido ir allí. Sabía que Korra estaba avergonzada y frustrada; una o dos había oído que la Alfa le ventilaba a su padre lo que le preocupaba de que no sería un buen padre para sus hijos debido a su incapacidad para sencillamente mejorar.

Eso siempre causaba que el corazón de Asami se sintiera apretado en su pecho cada vez que se acordaba de lo deprimida que Korra debió ser peor, pero constantemente tenía que hacer un esfuerzo para recordar que sólo era un obstáculo que la Avatar debía superar.

Ella nunca había fallado en el pasado y estaba segura de como diablos iba a comenzar eso ya.

Un golpe en la puerta saco de los pensamientos a la Omega, arrastrando a que la mujer gritara "¿Quién es?"

"La cena ya está lista, señorita." un guardia abrió la puerta y asintió con la cabeza respetuosamente. "La Avatar Korra esta en planta baja y solicita su presencia junto a sus padres."

"Oh." Asami parpadeó antes de sonreír e inclino su cabeza en reconocimiento.

"Madam." El guardia cerro la puerta y dejó a la heredera. Asami suspiró y se levantó lentamente de su asiento con un poco de dificultad; tal vez debería haberle pedido al hombre a que la ayudara a levantarse antes de irse.

La Omega colocó una mano en la parte superior de la curva de su abdomen, gimiendo suavemente al sentir un dolor familiar en su espalda por el peso extra a la que era sometida su espalda.

Ella olfateo el aire una vez mientras se estiraba, en el último mes la CEO vio como el sentido de su olfato estaba sensible y se había triplicado en intensidad. Kya le había dicho que era de esperarse que su olfato y vista se pudieran agudizar o empeorar; al parecer, era bastante común que los Omegas experimentaban durante el último trimestre de embarazo.

Asami ajustó su suéter y salió de la habitación, cojeando por el pasillo hacía el comedor.

La imagen que la saludo era una que no había visto hace un par de semanas, "¿Qué está pasando?"

Korra estaba de pie cerca de la otra puerta y sonrió enormemente como Asami entraba a la sala y se quedo contemplando; su voz se quebró y una sonrisa se extendió por todo su rostro, "Korra...estás de pie."

"Y eso no es todo", Tonraq y Senna estaban en el otro lado de la mesa, ambos sonriendole a su hija. "¡Cariño, dile a Asami lo que nos dijiste!"

"¿Por qué hablar cuando puedo enseñárselo?" Korra seguía sonriendo y silbó, "¡Naga!"

El perro-oso polar llego a la puerta y se acerco a su ama que estaba de pie cerca, permitiendole a la Alfa sostenerse en su costado mientras caminaban hacía la Omega aguardaba.

Asami sintió que las lágrimas empezaban a salir de sus ojos, en lo propios ojos azules de Korra sus iris se veían como un cisne lleno de felicidad y alegría, "Estás caminando... ¡Korra, en realidad estás caminando!"

La Avatar sostuvo sus manos y las dejo apoyada en Naga, por lo que los pasos finales iban a ser hacía su futura compañera, "¡Mira!"

Camino directamente hacía los brazos de Asami, su cuerpo se relajo contra la mujer más alta y respiraba su aroma. Asami ayudo a la Alfa sobre la silla que estaba junto a ella y se echo a reír, "¡Oh por los espíritus Korra! ¡¿Acabas de comenzar a caminar?!"

La maestra de los cuatro elementos asintió con impaciencia, todo su rostro rebosaba de entusiasmo, "¡Hoy Katara vio que tuve un gran avance! Me platico de Aang y de lo que paso y me dijo que todo el mundo creía en mi, y yo sólo..." La voz de Korra se quebró de la emoción, "tuve que dar el siguiente paso, sólo tenía que hacerlo. ¡Y entonces lo pude hacer!" Korra señalo a Naga, que estaba sentada al final de la mesa moviendo alegremente la cola, "¡Asami, camine hacía Naga por mi cuenta! ¡Lo logre! ¡Finalmente estoy mejorando!"

Asami se inclino y le dio un torpe beso, amando a sobremanera el aroma de Korra al acurrucarse mientras ella rodeaba en un abrazo suave. "Estoy tan orgullosa de ti. Estoy muy orgullosa de ti."

"Gracias." Korra respiró antes de alejarse para mirar a sus padres. "¿¡Ustedes dos vieron!? ¡Estoy caminado!"

Tonraq y Senna se levantaron y rodearon la mesa, colocándose detrás de su hija y envolviéndola ambos en un abrazo lleno de éxtasis, "¡Oh, cariño! ¡Eso es maravilloso!"

"De hecho." El jefe de la Tribu de Agua del Sur alborotó el cabello de Korra. "Te estás volviendo cada vez más fuerte. ¡En poco tiempo estarás corriendo!"

"Correrá a causa de estos dos", Asami se echo a reír, haciendo un gesto hacía su abdomen. "Han estado pateando todo el día, creo que están teniendo un poco de claustrofobia allí."

Korra sonrió y se inclino para coloca una de sus manos sobre el abdomen de Asami, su mirada subió maravillada cuando sintió los pequeños golpes sobre la palma de su mano, "Wow, tienes razón. Parece que últimamente han estado activos. Sólo demuestra lo fuerte que serán." Korra sonrió, "Por supuesto, que con una madre como tú, sin duda serán más fuerte."

"Mírate a ti tontita", Asami paso su mano por el cabello largo de Korra, la Alfa tenía algo de decepción hoy. "Ellos tendrán la fuerza de su padre."

La Avatar no respondió, pero la manera en que la mirada de amor que ella le lanzó Asami dejó perfectamente en claro lo mucho que necesitaba escuchar eso.

"Tengo más buenas noticias." Dijo Tonraq mientras los cuatro se sentaron en sus asientos para la cena. "Los arrestos han finalizado por todo el mundo, creemos que casi en su totalidad de la orden del Loto Rojo han sido llevados a la justicia."

Asami se congeló, mientras que Korra volteaba inmediatamente a su padre. "¿¡Los atraparon!? ¿¡A todos ellos!?"

Tonraq asintió, "Todos los nombres que hemos logrado conseguir ya sea por fiasco o por la realidad. Si algunos miembros que abandonaron y que han sido perturbados ahora. Más de 800 miembros capturados han sido detenidos y hasta ahora no nos ha llegado nuevos nombres. Creemos que han sido eliminados."

"Bien." Asami dejo escapar un suspiro tembloroso y cubrió con su rostro con las manos." ¿Así que ya no hay intentos de asesinatos? ¿Esto es algo seguro?"

"No podemos estar demasiado seguros", Senna respondió por su marido, que ya lo comunico de antemano. "Pero por lo menos el 90% de sus fuerzas han sido aprehendidos. Ese grupo era muy reservado y con sus defensas destruidas hizo que mi marido y los otros lideres mundiales cazaron al resto del Loto Rojo."

La mano de Korra agarró la suya propia, enganchada de la Omega como si fuera un salvavidas.

Asami miro a los ojos aliviados de la Alfa, "Yo no se si todos están ya fuera, pero si la mayoría de ellos se han desaparecido y luego vayan a interferir en cualquier actividad. Pero, hasta que los bebés nazcan, no podemos ser demasiados descuidados y quiero que te quedes en el complejo por ahora."

"He estado atrapada aquí durante los últimos cinco meses." Asami suspiró y apretó el puente de su nariz. "Si la mayoría de ellos han desaparecido, seguramente ellos no correrían el riesgo de escaparse y atacar de nuevo, ¿No?"

"Este mismo grupo que derroco a la Reina Tierra con tan sólo cuatro persona", Tonraq se frotó su barbilla. "Estoy de acuerdo con Korra, al menos hasta que nazca los bebés, es buena idea si te quedas dentro de la seguridad del complejo."

Asami puso mala cara, "Está bien. Sin embargo, eso no significa que debo estar contenta por ello."

Korra paso su pulgar por los nudillos de Asami, y la Omega inmediatamente se sintió culpable. Ellos sólo querían su seguridad y la de los niños, si tenía que pasar unos mese más en el lugar ese sería el costo y que gustosamente tenía que pagar.

"Y Ahora." Senna llevo su atención al centro de la mesa, donde estaba servido los cuatro cuencos de estofado. "¿Quién quiere el primer cuenco? Asami fue muy amable y me ayudo a preparar el guiso de hoy, por que es seguro que estará delicioso."

Korra sonrió y levanto una mano, "Yo lo tomare."
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Unas horas después de la cena, Asami se encontraba preparando la cama.

Se coloco su camisón de maternidad, el vientre se acentuaba por el material que abrazaba a su abdomen.

Korra estaba muy relajada en la cama, ya se había cambiado a su pijama.

Todo el tiempo en que Asami se cambiaba, era claramente consiente de los pares ojos azules la seguía en cada movimiento.

Parecía que alguien estaba de humor esta noche.

"Ves algo que te gusta, ¿Avatar?" Asami le envió una mirada tímida por sobre su hombro, amando la manera en que Korra parecía cambiar a modo de seducción cuando se daba cuenta que había sido atrapada mirando.

"Hmm." La maestra sonrió. "De hecho, si."

Asami se rió entre dientes y se metió a la cama, apagando la lampara y acurrucándose antes la calidez de la otra que parecía irradiar constantemente, "¿Estás tratando de seducirme?"

"¿Está funcionando?" Korra respondió, con esa sonrisa torcida que Asami no había visto en mucho tiempo, llenando de vida aquel rostro.

Parecía que finalmente era capaz de caminar por su cuenta impulso su confianza también en otras maneras, "Estás muy coqueta esta noche."

"¿Me culparas por ello?" Korra acercó a la Omega, sus labios quemaba su cuello. "¿Con lucir tan sexy todo el tiempo? ¿Cómo lo haces?"

Asami se sonrojo y negó con la cabeza, "Creo que estas siendo un poco generosa con los halagos de cariño."

"Nunca." La Alfa succionó el punto de pulso de la otra, disfrutando de la sensación de las manos de la Omega enredadas en su cabello. "Ningún halago será suficiente para describir totalmente tu belleza."

"Wow." Asami separó las manos y boca juguetonas de Korra, tocando con su dedo suavemente la punta de la nariz de la Avatar. "Eres tan encantadora."

"Yo trato." Korra respondió con una sonrisa iluminada en su rostro.

La CEO de Industrias Futuro agarro el rostro de la otra desgastado por la batalla entre sus manos, mirando la forma en que los ojos de la Alfa revoloteaban por el toque suave y cercano de Asami, "Te amo Korra."

"Yo también te amo", Korra murmuró antes de acerca a Asami una vez más afirmando su boca con un beso feroz.

Asami suspiro entre el beso, envolviendo sus brazo alrededor del torso de la otra con reverencia. Korra gimió suavemente cuando sintió las manos de la Omega amasar los nudos de sus músculos tensos que corrían por la espalda.

La inventora sonrió sobre el beso cuando sintió que la Alfa colocaba una mano sobre el vientre de la embarazada, antes de separarse e inclinarse y presionar suave su frente contra la parte superior de la protuberancia, "Pronto estarán aquí."

"Lo estarán." La heredera paso su mano a lo largo por el cabello de la otra; su cuerpo instintivamente se relajo contra su futura pareja presionándola contra su vientre.

Korra levantó suavemente el camisón de Asami hasta su caderas, exponiendo poco a poco el abdomen grande en donde sus hijos estaban. Ella dio un beso a la piel desnuda, prometiéndole un amor sin fin de afecto a los gemelos, antes de subir de nuevo por el cuerpo de la Omega, yendo por otro beso.

Asami se fundió en ello, sus labios se fusionaron sin mucho esfuerzo ya que sus extremidades se enredaron en lo que sería el inicio de la lujuria.

En muy poco tiempo, se perdieron entre la una y la otra.
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Dom Nov 08, 2015 1:23 am

Capítulo 7

Asami hizo una mueca al sentir otra patada particularmente dolorosa por parte de uno de los gemelos, acerco una de su mano suavemente en su abdomen para calmar aquel gran oleaje de dolor.

Hizo todo lo posible por ignorar las patadas superdotadas de sus gemelos en esto últimos días, parecía que cada día lo hacían más fuerte y doloroso; Korra estaba preocupada por si la Omega estaba a punto de dar a luz, pero Kya les aseguro que sólo las fuertes piernas de las dos vidas que llevaba dentro de ella.

Ella resopló y volvió de nuevo para escribir una carta la cual planeaba enviar al sustituto de la CEO durante su ausencia; que le había enviado a ella varios documentos y planos para trabajar en los últimos meses, pero aún había cosas que aclarar con los diseños que habían decidido.


El presidente Raiko le había emitido un comunicado a Industrias Futuro sobre la reconstrucción de las infraestructura de la ciudad con el fin de adecuarlo y poder que las personas vivieran armoniosamente con las enredaderas espirituales, eso hizo de alguna manera estresarla el tener que trabajar tan lejos de sus colegas ingenieros e inventores; tal vez ella se encargaría de hacer una pequeña oficina para Industrias Futuro en el Polo Sur, así por lo menos más gente a su alrededor que entendieran lo que ella hablaba.


No era que no le gustase estar en el Polo Sur, realmente ella lo disfrutaba.


Sin embargo, ella perdía aquella sensación que sentía estar en una sala rodeada de personas que vivían y respiraban las mismas ideas que ella; echaba de menos la diversión y emoción que llegaba a sentir al descubrir algún nuevo con sus colegas y la felicidad cuando cada prototipo funcionaba con éxito.


Estar embarazada y encerrada dentro de un complejo no era exactamente la vida que tenía hace unos meses atrás.


Otro fuerte espasmo pudo sentir en su vientre causo que la pluma que tenía en su mano cayera al suelo.


Ella respiro hondamente y trató de estabilizar su respiración; cada que inhalaba sentía que algo le apretaba su diafragma, mordiendo su labio inferior cuando sintió otra ola de dolor en su abdomen.


"Oh por los espíritus, no." las manos de Asami estaba juntas y apretadas fuertemente, sus dedos sudorosos y rígidos. "Todavía no" Asami respiraba agitada, su corazón latía fuerte dentro de su pecho. "Por favor, todavía no."


Después de algunos segundos el dolor poco a poco fue disminuyendo, la Omega gimió suavemente antes de inclinar su espalda en su silla.


"Eso se sintió como una contracción." Pensó ella, su mente viajaba a un millón de kilómetros por hora. "Tal vez no era nada. Espero que lo que dijo Kya fuera falsa alarma y tal vez las contracciones falsas. Se suponía que eso era común en los Omegas. "


Otros minutos pasaron lentamente y después de esperar ansiosamente otra señal de que era realmente de parto, Asami decidió que era una falsa alarma.


Suspiró con alivio y se inclino para recoger la pluma que estaba en el suelo cuando de repente sintió otro dolor estrellarse en su abdomen con una fuerza terrible.


Asami grito de dolor y puso ambas manos en su vientre, su respiración comenzó a acelerarse peligrosamente y se dio de que en realidad eso era la señal de parto.


Ella estaba por dar a luz, oh por lo espíritus realmente iba a dar a luz.


El pánico creció y apenas podía respirar al tiempo que por lo menos pudo decir una frase completa, "¡Ayuda! ¡Necesito ayuda!"


Casi de inmediato dos guardias del Loto Blanco entraron a la habitación, en posición de lucha mientras sus ojos recorría con cautela la pequeña oficina en busca de una señal de algún intruso que le quisiera hacer daño a la heredera "¡¿Está bien señorita?!"


"¡Los bebés!" Asami se ahogo, unas lágrimas nublaron sus ojos y su corazón latía de forma esporádica, "¡Están llegando!"


La fémina de ambos se arrodillo rápidamente a su lado, agarrando del brazo y tratando de calmar a la Omega temblorosa; el hombre salió corriendo de la habitación, llamando a los padres de Korra.


El pecho de Asami latía fuerte y de repente todo parecía confuso y se volvió oscuro; sus dedos se clavaron en el brazo de la guardia, la mujer Beta trato con suavidad calmar el pánico de la Omega.


"Señorita, necesita respirar tranquilamente." la guardia le suplico. "Esta hiperventilando y su cuerpo no puede obtener el oxigeno necesario. Trate de pensar en algo para calmarse, piense que sostiene a sus pequeños después de que todos esto termine; piensa en una Korra sonriendo a sus bebés como una verdadera madre. Sólo inténtalo y relájese, todo estará bien.


Los dedos de sus manos se apretaron mientras escuchaba las palabras de la mujer, cada fibra se sentía en guerra, como si lo que sucedía era difícil de comprender.


Así que opto por pensar en su madre, pensó en sus amigos, Mako y Bolin; pensó en Tenzin y su familia, de la amigable Ikki y el alocado Meelo.


Pensaba en como Naga perseguía una pelota y lo terminaba accidentalmente alejarla con sus patas, pensó en la dulce Senna y el bullicioso Tonraq.


Pero la mayormente en todo lo que pensaba era Korra, esos ojos azules tan profundo como el océano que en su totalidad logro capturar su corazón sin siquiera esforzarse mucho.


Poco a poco, sintió su pánico cediendo, el dolor de sus contracciones no eran incontrolables, sabía de ante mano que empeorarían; pero podía manejar eso. Sabía que podía hacerlo.


Su respiración se normalizo y dejo escapar un suspiro mientras su cuerpo se relajo, "Estoy bien."
La guardia asintió mientras podía escuchar el sonido de unos pasos llegar a su oído, llegando Senna corriendo hacía su habitación, "¡¿Qué ha pasado?! ¡¿Estás por dar a luz?!"


"Creo que si." Asami mordió su labio inferior, los músculos de su abdomen se sentía tenso e incómodo.


Senna jadeaba un poco, recuperando el aliento, observándola ahora era evidente que probablemente había corrido por todo el complejo de Katara para llegar hasta su habitación. Se suponía que estaba con Korra en su cita con lo de la fisioterapia, pero escucho que la prometida de su hija estaba a punto de dar a luz y probablemente corrió como si Vaatu mismo iba tras de ella.


La Beta miró con nerviosismo a la Omega, olfateando el aire como si fuese un medidor de feromonas a la altura del malestar de Asami, "Es difícil obtener un olor limpio de tu aroma, pero definitivamente tu cuerpo huele que podrías estar a punto de dar a luz." Ella se volteó hacía los guardias que estaban de pie al lado de la puerta. "Preparan la sala de parto y alerta a mi esposo, Kya y Katara. Korra debe estar con la maestra Katara así que asegúrense de que ella también lo sepa."


La que pronto será abuela se volteó hacía la heredera, sus manos se coloco encima de la mujer más joven, "¿Crees que puedas caminar? ¿O duele demasiado?"


"Puedo caminar", Asami trato de levantarse de su silla por su cuenta, pero finalmente acepto la ayuda de Senna mientras se apoyaba contra la madre de Korra, usándola como de soporte. "Mis piernas están un poco inestable."


"Muy bien." Senna la ayudo a salir de la oficina y caminar a través del pasillo; en realidad la sala de parto se volvería una guardería una vez los niños nacieran y era suficientemente grande como para tener los equipos necesarios y la cama en donde ella daría a luz, (que usaría en la noche que no quisiera sentirse lejos de sus bebés).


La sala en si estaba a unas cuantas puertas de la habitación de Asami y Korra, incluyendo la habitación de Senna y Tonraq; de esta manera se podía ser mejor por si se escuchaba algún grito de ayuda y más porque Tonraq sugirió que era por seguridad.


El guardia que caminaba delante de ellas abrió la puerta, haciéndose a un lado para dejarlas entrar. Fiel a las ordenes de Senna, toda la habitación se preparó en cuestión de minutos para el parto; Senna le entrego a Asami una bata y le dio el tiempo suficiente a la Omega para darle suficiente privacidad a la Omega mientras se cambiaba su ropa a una más cómoda.


Después de algunos minutos, Asami dio el visto bueno para que Senna pasara y se recostó en su cama; su espalda absolutamente la estaba matando y suspiró con alivio una vez que su cuerpo se fundió contra las almohadas.


Senna le ordeno a los guardias a que se quedaran mientras se esperaba a que los demás llegaran a la habitación, asegurándose de que todo estuviera preparado adecuadamente para la llegada de los hijos del Avatar.


Asami coloco sus manos sobre el enorme abdomen, frotándolo en pequeños círculos por encima de su ombligo mientras ella sufrió otra rápida contracción.


La madre de Korra se inclinó hacía la cama y pasó su mano por el cabello de Asami, tratando de calmar los temores de la mujer más joven en forma de como solo una madre podría hacerlo, "Korra llegara pronto. Katara y Kya la traerán y mi esposo se entero estando en el ayuntamiento. Estaremos aquí para ti.


"¿Y qué pasa con todos los demás?" Pregunto Asami, sus ojos verdes miraban de manera inquisidora a su futura suegra, ¿Tenzin y su familia vendrán aquí después de que nazcan?"


"Seguro que si." Senna confirmo aquello con una sonrisa cariñosa en su rostro. "Tonraq les comunico por radio tan pronto como se entero, saldrán por la tarde y llegaran aquí en la mañana."


Asami asintió con cansancio, ya había estado agotada gracias a las patadas de los gemelos, pero ahora sentía como si su energía estaba siendo succionada fuera de ella.


Jodido parto.
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Asami ni siquiera era consiente de que se había dormido hasta que ella sintió como un par de manos suave y callosas la agitaba suavemente para despertarla. "¿Sami? ¿Estás despierta?"


"Ahora lo estoy." La Omega se apoyo sobre sus manos para sentarse, el sudor ya se había moldeado a su piel y suspiró cuando sintió un toallita fría presionada contra su frente.


"Lo siento." Asami abrió sus ojos después de algunos segundos y miró que la Alfa estaba a su derecha, la Avatar estaba sentada al borde de la cama, sus muletas (que estaba usando para poder moverse) estaban apoyadas contra la pared, "Katara necesita ver si aún estas dilatada. Habías dormido por dos horas."


"¡¿En serio?!" Los ojos de Asami se abrieron de golpe, ella sintió como empezaba a crecer una confusión en su mente, "¿Cómo es que no he sentido ninguna contracción? ¡No hay forma de que me haya dormido tanto tiempo!"


Korra señalo hacía el brazo de Asami, donde había una pequeña banda sobre su piel blanquecina, "Kya te coloco un poco de relajante. Normalmente eso entra a través de la columna vertebral, pero no queríamos moverte para hacerte despertar. Katara dijo que necesitabas descansar por lo que te dio una oportunidad para que pudieras dormir."


"¿Pero pensé que no podía tomar analgésicos?" Asami frunció su ceño, "Mis médicos que volvieron a Ciudad República me dijeron que era malo para los bebés."


"No son analgésicos." La voz de Kya llego a sus oídos y Asami miro hacía la puerta donde la mujer de edad madura entro a la habitación. "Son como una especie de relajante muscular especial que no interfiere con las contracciones o que perjudique a los bebés. Es una medicina natural de la Tribu de Agua del Sur ha estado utilizando durante cientos de año. Es perfectamente seguro, pero que tendríamos que cambiar a anestesia epidural una vez que la contracciones empiece a sentirse con más frecuencia. Entonces, el relajante no te hará nada."


"Bien." Asami respiro y se dejo caer sobre las almohadas. "¿Y en cuanto tiempo será eso?"


"Eso estamos a punto de averiguarlo." Katara deambulaba por la habitación después de que su hija entro, tenía una sonrisa amable en su rostro. "Necesito echarte un vistazo rápido ver si estás dilatada. ¿Puedo?"


Asami asintió y se movió para recostarse en la cama con la ayuda de Kya y Korra, la alfa que obedientemente cuidaba de su novia embarazada con sus manos suaves.


Korra se sentó a su lado, con sus brazo envolvió la cintura mientras esperaba que la dos curanderas estuvieran listas.


Asami se sentó con un poco de torpeza, con una de sus manos agarro la del Avatar como si se fundieran ambas manos.


Kya estaba junto a su madre, manipulando los equipos que necesitaría Katara para el parto, antes de que ella colocase la manta encima de las piernas de la Omega, sonriendole a ambas, "Esta dilatada dos cm aproximadamente y se debe tener mínimo como diez para poder empezar a pujar. Si se continua a ese ritmo, deberías dar a luz al amanecer. Sin embargo, como aún no es temprano no podemos estar demasiado seguras."


La heredera asintió y volteo para mirar a Korra, presionando sus labios amorosamente debajo de la mandíbula de la Alfa.


Korra ronroneó, un ligero ruido retumbo en lo profundo de su pecho, mientras ella acariciaba y coloco a su novia más cerca para abrazarla.


Asami dejo escapar un gemido al sentir otra contracción, con su rostro endurecido por el dolor, sintiendo como si el interior de su abdomen hicieran muchas piruetas; su garganta se sentía seca, mirando a su alrededor pero no había nada que pudiera solucionar aquel problema, "¿Hay trozos de hielo? Tengo sed."


La Alfa se acerco a la mesita de noche, agarrando una vaso de agua que la convirtió en pequeños trozos de hielo con su agua control, "Si mamá trajo, pero derretido. Puedo hace agua control lo suficiente como para congelarla de nuevo."


"Estas mejorando con tus poderes". Dijo Asami, sonriendole a la maestra de los 4 elementos. "Y en este caso también caminando. Serás aún más fuerte de lo que eras antes."


Korra no hablo durante un largo tiempo, lo que hacía era trazar su nombre en la mano de la Omega, "con suerte, si. Pero por ahora, quiero centrarme en ti. Ya ellos vendrán y puedo sentir que serán tan tercos como lo era yo."


"Háblame de aquello." Senna gruño mientras llegaba a la habitación, Tonraq iba detrás de ella. "Tenías que hacer una entrada triunfal, ¿No?"


La maestra se encogió de hombros con timidez y volvió su atención a Asami, que estaba disfrutando de los trozos de hielo; que le proporciono una agradable y fresca sensación a su cuerpo sudoroso.


"¿Cómo te sientes Asami?" Pregunto Tonraq, su familiar voz profunda, "Espero que la habitación este preparada a tu gusto."


"Es perfecta". Asami sonrió y miro a su alrededor. "Aunque, aún estoy un poco decepcionada que no me dejaran ayudar a escoger las cunas y mesa para cambiar los pañales.


"Es tradición de la Tribu de Agua." Senna se echo a reír sentándose junto a su hija. "Se supone que el padre talla los muebles. Aunque en este caso, Tonraq ayudo a Korra, pero ella hizo la mayor parte del trabajo."


"¿Lo hiciste?" La Omega se volteó bruscamente, "¡¿Es por eso que fuiste muy tierna en estos últimos meses?! pensé que era porqué estabas caminando otra vez.


"Bueno." Korra se rasco su nuca tímidamente. "Realmente fue una mezcla de ambas. Sólo he trabajado con papá una hora al día y solamente estaba utilizando mis manos. Así que no fue realmente difícil". La Avatar ladeó su cabeza, "Pero supongo que en realidad eso al mismo tiempo no ayuda con la fisioterapia.


Asami entrecerró sus ojos de manera peligrosa.


Korra levanto sus manos, retractándose por lo último que dijo. "¡Es una tradición! ¡Tuve que hacerlo! ¿Sabes? Son mis hijos.


"Soy consiente de ellos." La ingeniera suspiró y miró como disculpándose a su prometida. "Es muy bonito cuando te preocupas por mi; eso lo sabes."


"No te preocupes". Korra acarició el cuello níveo. "Me sentí orgullosa de hacerlo. Cuando sean mayores les diré que hice uno muebles para ellos. Cuando llegue el momento de que tengan una cama de verdad, reciclaremos las cunas y la mesa de cambio. Se quedarán con ellos, hasta que tengan la edad suficiente como para que ellos lo hagan o compren sus propias cosas".


"Eso sonó muy sabio de tu parte." Asami reflexiono, una sonrisa cansada apareció en sus labios. "Me alegro que tendrán una cultura definitiva con la que puedan identificarse."


"Ellos no sólo tendrá cultura de la Tribu de Agua", dijo Korra. "Nos aseguraremos de que tengan una parte propia de cada cultura. Tierra, Fuego y Agua. Ellos realmente son hijos del Avatar."


La trabajadora Omega golpeo ligeramente a su futura prometida en el brazo, una mirada divertida se asomo en su rostro, "Ya andas alimentando a tu ego".


"¿Ahora ya no podemos tener ni eso?"


Senna palmeo suavemente la pierna de Asami antes de voltear hacía a Korra y responde a aquella broma. "Tenzin hace unos minutos se comunico por radio. Ellos nos avisaron que ya salieron de la Isla del Templo de Aire. Si hace un buen tiempo, llegaran sobre Oogi al amanecer".

Korra sonrió, aunque en Asami pudo ver vacilación en sus ojos.

La Avatar esperaba ser más fuerte y de poder andar por su propia cuenta totalmente en la próxima vez que viera a Tenzin y su familia, con la esperanza de demostrarle que ya no estaba herida o débil.

Ella quería ser de nuevo aquella chica testaruda y llena de vida que solía ser cuando llego a los muelles de Ciudad República, no esto.

A pesar de que nadie podía pensar que era débil después de todo lo que había pasado, Korra todavía tenía temor de ser una carga y decepción que quedará grabado en el fondo de su pensamiento.

"Hey." Asami pellizco la nuca de Korra, haciendo que de inmediato capturará la atención de la Alfa. "Nada de eso. Concéntrate en lo feliz que estarán por verte. Piensa en lo orgulloso que estará Tenzin cuando les presente a los gemelos. Piensa en la emoción que sentirá Ikki al ver sus lindas caritas."

Korra se rió y sonrió con gratitud. "Lo sé."

"Están tan orgullosos de ti cariño", Tonraq estrecho su mano sobre el hombro de su hija. "Todos lo estamos. Eres una persona maravillosa. Créeme".

"Sabes que yo lo hago papá", la maestra suspiro y coloco una mano sobre el gran abdomen. "Espero que estén orgulloso de mi también".

"Pensaran que eres la persona más grande que existe", Asami le dio un beso en la sien de su prometida.
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Diez horas después de que ella le dijera aquella palabras llenas de amor y devoción a la Alfa, Asami estaba dispuesta a tirarla por la ventana incluyendo al sol (jajajajajajajaja) por haberla levantado.

Después de sufrir los síntomas del parto durante tanto tiempo y de la cual se había dilatado aproximadamente ocho centímetros en las últimas tres horas y cada contracción parecía empeorar y empeorar.

Asami trataba de controlar su irritación y enojos por casi que aparentemente todo, pero parecía que hacía estallar más su dolor de abdomen y un mal dolor también aparecía en su espalda. Asami elegantemente recompensaba a la madre o padre de sus hijos con centenares de palabrotas y la amenazaba con dejarla sin tener relaciones sexuales. (La cual estaba considerando seriamente en estos momentos de parto.)

Korra lo tomo con calma, no parecía enojada por las palabrotas de Asami, (aunque parecía que había palidecido con la parte de "sin sexo"), la Alfa se mantenía cerca de su prometida.

Ninguna de ellas casi se movieron de la posición en la se encontraban en la cama, sentadas muy juntas y abrazadas con calidez y cariño.

A pesar de toda la ira de Asami, Korra hizo de si una muy buena almohada.

Un gemido agudo forzudamente salió de su garganta cuando sintió que contracción y la parte baja de su espalda le dolía, su garganta estaba seca de que no sería capaz después de un arranque de llanto ridículo que tuvo hace aproximadamente una hora.

Kya le dijo que el proceso de parto lleva mucho más tiempo de lo esperado, al parecer otras mujeres tuvieron que esperar de tres o hasta máximo 30 horas o puede que hasta más.

La sola idea de lidiar con aquello por más de un día era casi como para echarse a llorar.

"Sigues dilatada 8 cm", Kya colocó manta hacía abajo y se movió al extremo de la cama, quitándose los guantes para tirarlo al cesto de basura para luego lavarse las manos. "El gemelo que esta en la parte baja debería moverse más hacía abajo pronto. Vendré dentro de una hora a ver como sigue y si todavía no se ha dilatado, tendré que venir con mamá para echarle un vistazo".

Asami asintió y observó salir a la sanadora de la habitación, sus ojos se veían cansados y lánguidos.

Korra le dio un beso en la mejilla de la Omega, inclinándose hacía atrás para que Asami pudiera descansar cómodamente a su lado.

Ya se acercaba el amanecer y Asami apenas pudo dormir; sabía que la heredera necesitaría de su energía para cuando ella en realidad comenzará a dar a luz, pero el dolor no ayudaba a la pobre no pudiera tumbarse a la cama durante más de un minuto sin que lágrimas se formaran en sus ojos.

Korra paso un paño húmedo en la frente de la CEO, quitando las pequeñas gotas de sudor que se formaban en su piel.

Para Asami, el calor debajo de la manta era insoportable, pero si se quitaba aquella manta todo su cuerpo empezaba a tener escalofríos.

"Ya los quiero fuera", Asami gimió y apoyo su cabeza en el hombro del Avatar. "Por los espíritus, mi cuerpo se siente como si estuviera desgarrándose por la mitad. Ni siquiera quiero pensar como será como será cuando tenga que empezar a empujar".

"Probablemente vas a estar aliviada luego de eso", dijo Korra, cerrando sus ojos azules al recordar una conversación que tuvo con su madre. "Le pregunte a mamá que como hizo ella y me dijo que estaba tan contenta cuando empezó a empujar no fue tan problemático. Y que yo también fui una bebé muy grande".

"Si, bueno yo tengo dos bebés grandes a la cual tengo que traer a este mundo", Asami golpeo juguetonamente el brazo tonificado sobre su grande abdomen. "Muchas gracias por eso".

Korra ofreció una mirada tímida en respuesta, seguida una rápida disculpa y un beso en la mejilla.

"Tratare de dormir un poco", Asami suspiró y se acurrucó más cerca de la Alfa. "Estoy tan agotada y de mal humor que todo simplemente me enoja".

"Está bien." La maestra aparto el cabello de los ojos de la Omega de piel nívea. "Estaré aquí cuando despiertes".

Asami asintió y se hundió aparentemente más en las almohadas apiladas detrás de ellas, aunque su rostro mostraba molestia mientras trataba de que su descanso fuera casi agradable.

Después de varios minutos, la respiración de la Omega se regulo y Korra se relajó con suavidad contra su futura prometida; frotaba con su mano de manera circular su abdomen de Asami y tarareaba si pensar para si misma.

Estuvieron así un par de horas, Kya entró en silencio para ver como seguía la dilatación, sin querer perturbar el descanso de la que pronto sería madre y alerto a Korra que la heredera ya llevaba 9 cm.

La Alfa sonrió agradecida y le dijo a Kya que en cuanto se despertará Asami se lo haría saber.

Otra hora paso rápidamente y antes de que se dieran cuenta ya era mediodía.

La inventora envuelta en los brazos de su prometida gimió cuando ella empezaba a tomar conciencia, abriendo sus ojos mientras se estiraba ligeramente y de repente se puso rígida al sentir otra contracción. "Ow..."

"Lo estás haciendo muy bien", Korra le susurró al oído de la Omega, sus labios rozo suavemente. "Kya dijo que ya llevabas aproximadamente 9 cm de dilatación. No tardara mucho ante de que des a luz".

Asami tragó saliva y hundió su rostro en el cuello de la maestra agua. "Tengo miedo. No puedo...Yo no..."

Ella se congeló cuando otra contracción se extendió por todo su cuerpo, un gemido suave fue arrancando de su garganta. "¡Ow! ¡Ow!"

"¿Qué sucede?" Preguntó Korra, una preocupación lleno su corazón. "¿Otra contracción?"

Asami no podía responder, la heredera luchaba por recuperar el aliento y detener la hiperventilación que comenzaba a sentir.

Korra se mordió su labio inferior con nerviosismo, antes de entrar totalmente en pánico cuando la Omega dejo escapar un grito de dolor bastante fuerte.

Ella tomo sus muletas, colocándose de pie, un dolor recorrió a lo largo de sus piernas mientras caminaba hacia la puerta; algunos espasmos muy fuerte viajaba de arriba hacia abajo de sus muslos, apretando su mandíbula fuerte para no gemir del dolor.

Abriendo la puerta con facilidad y vio al guardia que estaba más cercano a la puerta, "¡Encuentra a la maestra Kya y a la maestra Katara! ¡Ahora!"

"¡Si...Si señora!" El guardia tartamudeó y de inmediato fue hacía el pasillo donde estaba los otros, que esperaban en la habitación de invitados.

Korra se volteó y miró con preocupación a su novia; la Alfa miraba asustada como la CEO seguía luchando para controlar sus respiración.

La Avatar cerró los ojos y rezó a todos los espíritus de que todo saliera bien.
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"En la próxima contracción necesito que empujes de nuevo." La suave voz de Katara dominaba la habitación, la sanadora mayor comando a las demás almas que estaba en el área.

Kya y los otros sanadores que estaba cerca de la escena, que preparaban la habitación para la llegada de los dos recién nacidos, mientras Senna se sentó a la izquierda de Asami; la que pronto sería abuela tomo la mano de la Omega, como si fuera una madre para ella.

Korra estaba sentada a la derecha de su prometida, tomando su otra mano dándole seguridad y esperando al nacimiento de sus hijos.

Asami ahogo un sollozo mientras negaba con su cabeza de lado a lado, "¡No puedo! ¡No puedo! ¡He estado empujando así durante casi una hora! ¡Algo está mal! ¡Algo está mal!"

"No te preocupes por eso", Kya le entregó a Senna una toallita húmeda, la madre de la Avatar limpiaba el rostro de la mujer que estaba empapada de sudor. "Si hago le pasa, los sanadores se harán cargo de ella. Sólo tienes que concentrarte en traer a tus hijos al mundo".

La CEO jadeaba y gemía, todo su ser temblaba causado por el dolor y el miedo; cada respiración parecía llena de pánico y Korra hizo todo lo que pudo por que su pareja estuviera tranquila y serena, "Escucha mi voz Asami. Concéntrate más que nada en eso y empuja. Pronto esto acabara, sólo tenemos que conseguirlo que primero empujes".

La Omega grito y se abalanzo contra el pecho de Korra mientras empujaba con toda sus fuerzas, sintiendo como otra devastadora contracción.

Katara murmuró algo ininteligible mientras le hizo un gesto a Kya para que la ayudase; la cara de los demás sanadores se pusieron pálidos, haciendo un gesto con la mano mientras le daba instrucciones a su hija.

La hija del Avatar Aang hizo un sonido de frustración, "El cordón umbilical envuelve el cuello del primero. Necesitamos hacer un pequeño procedimiento de agua control desenrrollarlo. Senna necesitamos que te lleves a Korra junto a Tonraq; esto no será fácil para Asami y no necesitamos aquí los instintos protectores de un Alfa en medio de esto. Esto será una técnica muy delicada".

"¡Espera! ¡Ni hablar!" Korra gruño, "¡No la pienso dejar sola en este infierno!"

"Korra." Senna trato de hacer razonar a su hija, "Tus instinto de Alfa esta apareciendo; tenemos que asegurarnos de que tengan espacio y sin distracciones. Volverás tan pronto como termine esto."

"Es posible también atrapar el segundo nacimiento", Kya dejo un cuenco de agua limpia al lado de su madre. "El niño esta detrás del otro. Probablemente uno será menor por minutos de diferencia."

"No puedo dejarla", sus instinto se clavaron como estaca en su mente; de repente todos se volvían poco a poco sus enemigos, tratando de separar a la maestra de los 4 elementos de su pareja, necesitando su ayuda en estos momentos.

"Korra, por favor." Asami agarro la biceps de su prometida, "Estaré bien. Te lo me prometo-¡UGH!"

Katara maldijo y le ordenó a los sanadores que se mantuvieran en sus posiciones; una contracción quemó el cuerpo de Asami, la mujer de piel nívea gritaba tan alto.

Senna tomo por la cintura y levanto a la Alfa con una fuerza sorprendente; llevo a Korra hacía la puerta para sacarla de la habitación, aunque la Avatar estaba luchando con cada nervio de su cuerpo para no darse vuelta y destruir lo que le estaba causando daño a su pareja.

La puerta se abrió y Korra inmediatamente estaba en los brazos de su padre; el Alfa mayor puso a su hija en la silla más cercana que estaba disponible y Korra tenía una buena vista de todo, esperando pacientemente el nacimiento de sus hijos.

Parcialmente, habían guardias cerca del área, con algunos colegas de su padre que también estaba sentados en alguna de las sillas que había disponible.

Korra se dio cuenta de que ese gran evento estaba siendo observado por los ojos del mundo. Algunos de los más altos políticos de la Tribu de Agua, también sabía que estaban algunos de la República Unida y de la Nación de Fuego viajaron hasta su hogar por el nacimiento de los gemelos.

Esos niños son los hijos del Avatar; y de ahora en adelante tendrían la atención del mundo por el resto de sus vidas.

Korra no sabía si sentirse tranquila por eso. ¿De verdad quería que sus preciosos hijos estuviera siempre bajo la lente, de un microscopio todo el tiempo, por así decirlo?

Un terrible grito le llego a sus oídos y sus dientes se mostraron, gruñendo mientras se levantaba de su asiento por el sonido de la voz de su pareja.

Tonraq de inmediato la tomó por la nuca, obligandola a sentarse de nuevo; sin dejarla ir hasta que dejara de luchar y gruñir como si fuera un animal salvaje.

"¡Cálmate ya!" La voz de su padre la saco de su estado, deteniendo su instinto protector que nublaba completamente su mente.

Korra lanzo un pequeño gemido, colocando su manos en la cabeza, sacudiendo su cabeza, respirando profundamente mientras aún su rabia reinaba en su ser.

Otro grito hizo eco en la habitación y Senna frotó con dulzura la espalda de Korra mientras casi que se arrancaba el cabello de la desesperación, los grito de su pareja mientras daba a luz empujaba más sus nervios.

De repente los gritos se dejaron de oír y un completo silencio dominó en la sala.

Los llantos estridentes del primer bebé se escucho en el ambiente.

Los sentidos de Korra enloquecieron, su nariz detecto el olor que fluía a través de la puerta; que se mezclaba con la sangre y los fluidos del parto, pero eso no le importaba a la Alfa.

En todo lo que se podía concentrar era en el llanto del niño que anunciaba su presencia en el mundo.

Tembló mientras ella sentía el olor del aroma en el ambiente, sus ojos se volvieron lloroso, siendo capaz de detectar aquel olor, que significaba el sexo del bebé.

Senna se tapó la boca de la emoción, apoyándose contra su esposo; Tonraq también estaba igual porque se había convertido en un orgulloso abuelo.

Susurros se podían escuchar detrás de la puerta, los pasos de los sanadores moviéndose frenéticamente por toda la sala de parto, aquellos sonidos llegaban a través de los oídos de Korra, dejando a su vez de respirar al oír un gemido de dolor de Asami, seguido por otro grito del segundo bebé.

Otro aroma invadió sus sentidos y Korra detecto aquel aroma que volaba por el ambiente.

"Ya están aquí". Korra respiró. "Mis hijos...ya soy...soy ma..."

De repente sintió que perdía fuerza y Senna lanzo un pequeño grito antes de que Tonraq terminara atrapando a su hija y todo se volvió oscuro.
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Podía escuchar una risa que la saco de la oscuridad, sus ojos se abrieron poco a poco adaptándose al brillo del sol que se metía a través de las ventana abierta.

Ella estaba acostada del lado derecho de una cama y Korra se enderezó cuando era la misma Asami que estaba al lado suyo "¿Qué? Espera, ¡¿Qué ha sucedido?!"

"Te desmayaste", la voz de la Omega bailaban a través de sus oídos y Korra iba protestar cuando por fin se dio cuenta que un pequeño bulto se movía sobre el pecho de su novia.

Sus ojos azules se abrieron y ella respetuosamente extendió su mano, sus dedos se asomaron unas pulgadas de distancia del recién nacido, "Hola".

"¿Hola?" Asami dio un suave beso en la mejilla de la Alfa estupefacta, "Vi el infierno con este niño y todo lo que puedes decir es '¿Hola?' "

"Es..." La Avatar parpadeo, las lágrimas amenazaba con salir de sus ojos. "Es..."

El aroma de los recién nacidos invadió sus fosas nasales, sonriendo instintivamente cuando reconoció el aroma del segundo de los gemelos llenando su mente, "¿Mi niño?"

"Tu hijo", le corrigió la Omega, inclinando más a su pequeño para presentárselo mejor a su madre.

Korra miraba asombrada a su pequeño, el movimiento de sus dedito y patadita debajo de la manta.

"¿Cuánto tiempo estuve desmayada?" Preguntó Korra, extendiendo con suavidad su mano y con sus dedos suavemente acaricio la cabecita de su hijo, que tenía un abundante cabello oscuro.

"Alrededor de una hora", la voz de su madre la saco de su burbuja y la Avatar se volteo, mirando en dirección de la Beta.

Inmediatamente diviso otro pequeño bulto en brazos de su padre, el jefe de la Tribu de Agua del Sur estaba sonriente con la pequeña que lo llenaba de orgullo y una mirada de amor en sus ojos, mientras el rostro de Korra se extendía una sonrisa, incluso antes de que ella se diera cuenta, "¿Y esa es...?"

"Tu hija." Asami sonrió. "Es la mayor. Tonraq la tienes desde que Kya le despejo las vías respiratorias. Ella esta a salvo ahora, pero quería asegurarse de que estuviera bien después de que tuviera todo el tiempo el cordón umbilical alrededor de su cuello".

"¡¿No hay complicaciones, verdad?!" Korra miró preocupada a su futura esposa."¿Estás bien? ¿Verdad?"

"Estoy bien." Asami miro al pequeño que tenía en su brazo, antes de mirar a su pequeña niña con cariño en los brazos de Tonraq. "Todos estamos a salvo."

Korra mordió su labio inferior y volteando la vista hacía su padre, extendiendo sus manos con gesto de suplica, "¿Puedo sostenerla?"

La maestra agua rió profundamente y asintió con la cabeza, Senna que estaba de pie al lado de una silla tomo a la pequeña de los brazos de Tonraq, para llevarla a los brazos de Korra, "Por supuesto que puedes cariño. La orgullosa madre no ha tenido la oportunidad de sostener a su hija aún".

"No." Korra le dio una sonrisa brillante y casta a su padre. "Pero creo que lo haré bien. "Después de todo, aprendí de los mejores".

Los ojos de Tonraq estaban llenos de orgullo y Senna se inclino contra su esposo mientras ella pasaba una mano por el cabello de su hija, "Estamos muy orgullosos de ti cariño."

Los ojos de la heredera brillaban con lágrimas que amenazaba por salir y asintió con gratitud mientras la Omega amamantaba a su pequeño.

Korra tomo a su pequeña hija recién nacida con mucho cuidado de su padre, sosteniéndola de la misma manera que Pema solía tomar a Rohan.

Sus ojos azules brillaban alegremente, apoyando su cabeza contra el hombro de su pareja, mientras miraba amorosamente a sus dos hijos.

Dos pares de ojos ansiosos e intrigados miraban a su padre, sus sentidos automáticamente se conectaron con sus padres y los demás, disfrutando de la seguridad que la presencia de Korra les daba.

Una ola de amor se levanto en el espíritu de la Alfa mientras ella miraba cariñosamente a sus descendencias, en su interior despertó un agradable anhelo de protegerlos con tan sólo ver esas miradas curiosas.

La maestra de los cuatro elementos estaba completamente bajo control de un par de bebés indefensos.

Después de varios minutos de ver las características de sus hijos, Korra se inclino para darle a cada uno un beso en la cabecita de los gemelos, (que fue más fácil cuando su hijo termino de comer del pecho de Asami), sonriendo con tanta felicidad que todo aquel dolor y angustia que habían pasado durante los últimos meses con su tratamiento de sanación que corría por su mente.

"Hola", Korra sonrió a los recién nacidos de dos horas de edad. "A partir de ahora, nunca se tendrán que preocupar de nada. Haré todo lo posible de mejorar y ser las más grandes de las madres para ustedes. Y tu envejecerás feliz, después vivir la vida lo mayor posible. Y me comprometo a hacer todo lo posible de crear un mundo donde la vida sea segura."

La Alfa le sonrió a sus hijos, sintiendo un orgullo en su pecho, "Después de todo, la vida será muy buena cuando su madre es el Avatar."
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Dom Nov 08, 2015 1:27 am

Capítulo 8

Un suave llanto se deslizaba a través del sueño, una mezclas de gemidos y grititos que procedía de la habitación de los gemelos alertaba a la Omega de que sus descendencia estaban ya bastante despiertos y disgustados con algo.

En silencio, ella se quito la sábana de su cuerpo y se desenredó suavemente del brazo que rodeaba su cintura.

Korra murmuró adormilada, su rostro se arrugo, volviéndose a colocar la manta a su alrededor.

Asami en silencio se rió para sus adentros; Korra es una dormilona demasiado algo graciosa- en las noches cuando ella no tenía pesadillas solía tener arrebatos entre dormida de decir palabras al azar y también frases extrañas. Ella había tenido una justa parte, un ataque de risa en medio de la noche gracias a una Alfa algo despistada.

Finalmente ella se saco la sábana hasta dejarla al final de la cama, terminando la Alfa enrollarse con toda aquella sábana alrededor de su cuerpo. El aire fresco flotaba a través del edificio, eso en la noche era enemigo para ella que en sus venas corría sangre de la nación de fuego, por lo que era bastante fan de las mantas y suéteres- incluso para Korra no tuvo ningún problema en llevar pantalones cortos y una camisetas, (cosa que aún asombraba a Asami, ya que no podía entender como alguien puede estar tan acostumbrado a un frío tan horrible).

Korra, por un momento, se revolvía en la cama, antes de rodear con su brazo la almohada de la Omega, que de nuevo cayo al mundo de los sueños.

Asami sonrió cuando vio a la Alfa inhalar inconscientemente su aroma que estaba grabada en su almohada y rápidamente salió de la habitación antes de que accidentalmente despertara a la Avatar que estaba dormida.

El camino por el pasillo hasta el cuarto de los niños era rápido y Asami sigilosamente entro a la habitación con el fin de no alterar aún más a sus dos angelitos que parecían retorcerse tristemente en sus cunas.

Los mobiliarios que fue construido a mano para ellos dos, las cunas eran realmente grande con una pequeña separación que tenía apartado a los infantes en sus respectivos lados.

Desde hace dos meses que ellos nacieron, sus rasgos comenzaba a tomar efecto- en especial en los colores de sus ojos.

Katara, la mayor, tenía los ojos de un profundo azul como el océano justo como su padre (o madre como gusten llamarla), con aquel brillo y mirada casi desafiante; era como si asumiera que no había persona u hombre en este planeta que se la pudiera retar.

Su hermano menor, Sokka, era el más tranquilo de los dos; tenía los ojos verde de Asami y el mismo cabello oscuro de color ónix.

Ambos tenían el mismo color del cabello de Asami, a pesar de que ambos se parecían más a Korra, no era difícil decir que ella era su madre.

Katara se parecía más a su padre (o madre como gusten llamar a Korra) y Senna definitivamente llego a decir que tenía el temperamento de Korra cuando la Avatar era más pequeña. Sus ojos y nariz eran claramente de Korra, mientras que el resto, sus miradas, rasgos faciales era una mezcla perfecta de ambas madres- aunque tenía el tono de piel de Korra.

Al contrario de Sokka, que era más parecido a Asami. Tenía sus ojos, sus cejas y su exuberante color de su cabello oscuro. La forma de su rostro parecían a los de Korra y su tono de piel morena por lo menos indicaba que al menos era de la Tribu de Agua, era obvio la mezcla de ambas madres, mientras que su hermana se parecía más a Korra.

Asami se inclino y levanto con cuidado a Katara de la cuna; la recién nacida se movía mucho y era la más ruidosa y no tenía duda de que Sokka lloraba sólo porque su hermana también lo estaba.

Mecía suavemente a su hija mientras comprobaba que su hija de dos meses no había ensuciado el pañal.

Por suerte, estaba limpio, lo cual significaba que tenía hambre o estaba siendo quisquillosa.

Desde un tiempo, aprendieron el gemelo mayor no temía hacer saber que le molestaba, habían perdido horas de dormir para saber el porqué Katara simplemente no dejaba de llorar.

Asami se acomodo en a mecedora y corrió a un lado la tira de su camisón.

Sin dudarlo, la pequeña bebé se aferro al pecho de su madre y con entusiasmo con el liquido que le daba vida.

Por un momento, Asami se tensó; juraba que nunca se iba acostumbrar al extraño y ligeramente dolorosa sensación que causaba la lactancia maternal. Sabía que quería que en el séptimo mes no estuvieran acostumbrados, ya que había  escuchado las historias de horror sobre la lactancia materna mientras al bebé le salía los dientes.

Algunas historias eran solamente horrible como para tenerlas en cuenta.

Katara (o Tara como la apodaron), había comenzado a dormirse después de alimentarse, sus pequeñas manos estaba cerrada y aferrada al camisón de dormir de su madre y lo sostenía como si fuera lo último que haría.

El gemelo más joven ya se había vuelto a dormir en su cuna y Asami decidió pasar la noche en la habitación ya que el amanecer llegaría en una hora.

Con agilidad extrema, se las arreglo para levantarse de la mecedora sin molesta al pequeño bulto que llevaba en sus brazos y se retiro a la cama que estaba en aquella habitación.

Se dejo caer sobre las almohadas, su pequeña hija descansaba sobre su pecho mientras ella continuaba en la pequeña habitación que también era como una especie de guardería.

El cansancio se apodero hasta sus huesos y sin más vacilación, se unió a las dos preciosas almas a un dulce y feliz sueño.

Horas más tarde, cuando se despertó, Asami estaba dormida a un lado, las sábanas estaba colocada sobre ella hasta la mistad de su cuerpo y la mitad de sus rostro estaba hundida alrededor de una almohada de felpa.

Inmediatamente se levanto, arrancándose las sábanas encima su corazón latía fuertemente ya que era incapaz de localizar a su pequeña hija que se había quedado dormida con ella.

Un peso extra se sintió al otro lado de la cama y su atención se dirigió a donde estaba la Alfa, que la miraba con preocupación. "No te preocupes, Sokka y 'Tara están bien. Mamá se los llevó a Katara para que les hiciera un chequeo".

"¿'Tara?" Asami coloco sus manos sobre su pecho, colocándose su camisón de nuevo, ya que ella se lo quito un poco mientras amamantaba, "me quede dormida mientras la alimentaba".

"De eso me di cuenta." Korra sonrió y aparto un mechón de su rostro, colocando detrás de la oreja de la Omega, "Vine aquí a las siete para prepararlo a su cita y tu estabas dormida y la pequeña también sobre tu pecho".

"Me olvide por completo de la cita". Asami gimió y cayo sobre las almohadas. "¿Dijiste que tu madre los llevo a donde Katara?"

"Si", Korra inclinaba su cabeza en dirección a la puerta, "Tenemos cerca de una hora antes de que vuelvan. Nos hicimos el desayunos para nuestra mini-vacaciones".

"¿Mini-vacaciones?" Asami levanto una ceja de manera divertida. "No sabía que estuvieras tan ansiosa por alejarte de los gemelos. Sólo han pasados dos meses desde que los conoces".

"Dos meses pasan volando en cuatros horas de sueño que solo tenemos", Korra se inclino y le dio un beso su barbilla, "Ahora vamos, que me tomo mucho tiempo hacer el desayuno. Quiero comer antes de que se enfríe".

Asami le sonrió a la Alfa, entonces obedientemente echo de sus piernas las sábanas y se levantó de la cama.
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Antes de que se dieran cuenta, más tiempo ya había pasado y dentro de algunos meses más y ya los gemelos gateaban con éxito.

Korra, ahora era capaz de caminar con éxito sin necesidad de muletas, amaba estar tirada en el suelo con los pequeños y verlos jugar. Cada pequeño movimiento de sus pequeños brazos y piernas la hipnotizaba; era como si sus ojos aún se negaba de que ayudo a crear a dos pequeños bebés perfectos.

Muchas veces, Asami entraba a la habitación, encontrando a los tres en el suelo mientras los gemelos presentaba orgullosamente sus regalos, mientras su padre (o madre como gusten llamar a Korra) le hacía muecas exagerada de asombro ante cada pequeño gesto.

Tonraq pensaba que no había nada mejor que su hija; el orgulloso abuelo colmo a sus nietos con regalos y pequeños trajes de pieles, asegurándose de que se enriquecieran del patrimonio de la Tribu de Agua.

Senna fue la que ayudo a Asami a bañarlos y alimentarlos, sobre todo en los días en los que Korra no sentía a la altura, la madre del Avatar acepto el desafió.

En mayor parte, la Omega se estaba adaptando cómodamente a la maternidad; Katara y Sokka estaban muy unidos a ella y Korra no tenía más que elogiar sus esfuerzos por criarlos.

Por supuesto, que aún había dudas y temores, pero ya no parecían tantas como lo había sentido durante el embarazo. Ahora los gemelos estaban en el mundo, fuera de su vientre y era más fácil ver lo bien que lo había tomado a la hora de cuidarlos; era fácil ver también que todo el mundo se acostumbro a la presencia de los recién llegados.

Asami coloco su abrigo sobre el espaldar de su silla con escritorio que estaba en la habitación que compartía con Korra y cayo sobre la cama, cada extremidad de su cuerpo totalmente cansados.

Korra y Katara estaba con sus abuelos esta noche, por lo que garantizaba a la Omega que tendría 8 horas de sueños.

Distraídamente, se despojo de su blusa y sus pantalones, arrojándolos a un lado de la cama en la cual algunas terminaron en el suelo. Luego su brasier- lanzando un suspiro que tenía acumulado en su pecho cuando finalmente se acurruco sobre las sábanas calientes y dejo que el aire fresco acariciara su piel desnuda.

Casi inconscientemente, se coloco la almohada de Korra en su rostro y respiró el aroma oceánico de la Alfa, teniendo esa comodidad familiar que pertenecía a la que pronto sería su prometida.

No habían formalizado una fecha exacta para ellas casarse, pero era un acuerdo tácito de que sería aplazado hasta que Korra estuviera plenamente recuperada.

Asami no sabía cuanto tiempo eso tomaría- ¿Otro seis meses? ¿Otro año? ¿Otro dos años tal vez? Era difícil deducirlo.  

Mientras las lesiones física de la maestro de los cuatro elementos se sanaba a un ritmo prometedor, ella sabía la terrible experiencia causada por Zaheer le había dejado cicatrices mentales que corría en lo más profundo de sus pensamientos y que jamás había experimentado antes.

Todo lo que la Omega podía hacer era ofrecer su apoyo incondicional y ver como la Avatar luchaba contra sus propios demonios mentales.

Un click de la puerta alerto a Asami de que alguien estaba entrando a la habitación, sabía que solo una persona entraba sin llamar a la puerta, pero no dejaba de preguntarse quien podría ser.

"Hola hermosa", un par de labios rozo suavemente el dorso de su hombro y la heredera no pudo evitar sentir temblor recorrió su cuerpo al tierno afecto cuando volteo para mirar a la recién llegada, "Hola".

Korra le sonrió con cansancio a Asami, una especia de derrota tenía en su mirada.

Inmediatamente, Asami se sentó y tomó el rostro de la Alfa entre sus manos, ignorando como las sábanas caían hasta su cintura y su pecho quedo expuesto, "¿Qué sucede?"

Korra suspiró y mirando hacia abajo y luego inclinándose hacía adelante para dejar descansar su frente contra la clavícula descubierta de la Omega, "Es mi entrenamiento, no puedo hacer controlar los elementos, como antes".

"Solo han pasado un par de semanas desde que comenzaste a entrenar de nuevo", Asami acaricio el cabello castaño, acariciándolo suavemente entre sus dedos. "No puedes esperar a que pronto estés lista y destruir una montaña rápido".

"Lo sé, lo sé", Korra gruño y apretó con fuerza sus puños, "Yo solo...Siento que debería ya estar mejor. Bolin y Mako están afuera ayudando a cambiar al mundo y tu estas logrando encaminar a Industrias Futuro desde aquí. No lo sé, ¡¿No debería el Avatar ser capaz de hacer un simple uso de sus poderes sin caerse?!"

"No juzgue tu progreso por como los demás estén haciendo sus cosas", le aconsejaba Asami, alejándose un poco para mirar los decaídos ojos azules, "Todo el mundo se mueve a su propio ritmo en cada situación diferente. Si espera a que todos sean capaces de que todo se haga las cosas como Mako y Bolin lo han estado haciendo, probablemente termines sobre esforzándote, presa del pánico. Tenemos personas que nos ayudan y nos guía a través de las acciones y decisiones que tomamos. Mako tiene a Lin cuando necesita de algún consejo y Bolin tiene a otros oficiales que lo ayuda en la causa de Kuvira". Asami se rió entre dientes, negando con la cabeza, " Y yo tengo un equipo de asesores expertos que regresaron a Ciudad República tomando decisiones que yo no puedo. Confía en mi, no todo está en nuestras manos".

"Lo sé." Korra sonrió suavemente y se inclino hacia adelante, lo suficiente para rozar sus labios contra los de Asami.

Al principio el beso fue dulce e inocente, pero de pronto se volvió lleno de necesidad y adicción, con mordidas suaves y lenguas bailando entre sus bocas.

"Korra", Asami gimió contra los labios de la otra, su espalda se arqueo sobre el firme cuerpo de la Alfa mientras sus manos subía y bajaba por su espalda.

La Avatar sonrió entre los besos y presiono su frente contra la de la otra hasta que Asami se vio obligada a recostarse sobre la cama.

"Por los espíritus, me encanta cuando duermes sin ropa." Decía Korra con una voz ronca, sus labios se movieron hasta su oreja, mordisqueando la piel que estaba a su alcance. "Haces que mi mente piense como pude conseguir a alguien tan impresionante y hermosa".

"Eres tan encantadora".  Asami se echo a reír, tirando de la blusa de la maestra. "Ahora quítate esto para emparejar las cosas."

Korra sonrió y se sostuvo sobre sus rodillas lo suficiente como para que ella provocativamente pudiera quitarse su blusa.

Asami mordió su labio inferior mientras miraba con admiración los músculos tonificados expuestos; no eran tan evidentes como lo fue antes de pelear contra Zaheer, pero seguían siendo marcados y deliciosos. Si había una cosa en la que Korra no había olvidado desde que comenzó a caminar de nuevo, era asegurarse de que su cuerpo volviera a un estado optimo.

Un tirón jugueton sintió en su corazón y Asami tímidamente se recostó contra la cabecera de la cama, cruzando sus piernas y esperando a que la Alfa frente a ella hiciera su próximo movimiento.

Korra seguía sonriendo y se inclino colocando todo su peso sobre sus manos y rodillas , arrastrándose hacía el cuerpo de la Omega.

Con un gruñido jugueton se lanzó sobre ella y el sonido de un gritillo de Asami hizo eco en la habitación.
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Asami no creyó posible que sería capaz de tener clara la cabeza por la mañana.

Especialmente cuando Korra decidió despertarla de esa manera.

El place recorría de arriba a abajo todo su cuerpo como una ola sin fin; el aire fresco golpeaba su piel causando que se pusiera de gallina por todo sus brazos y piernas.

Un suspiro se le escapo, seguido de un gemido entrecortado mientras su espalda se arqueaba fuera del colchón, "¡Oh!"

La cabeza de Korra estaba entre los muslos níveos, en donde estaba trabajando determinadamente; su lengua lamía con firmeza el centro de la Omega que cada vez estaba más excitada.

"Tú-" Asami enredo entre sus dedos el cabello salvaje de la Alfa, "Estás cada día siendo buena en esto".

La Avatar la miraba divertida, moviendo sus cejas provocativamente mientras le decía, "Bueno, he estado practicando bastante".

Asami se echo a reír antes la respuesta de la maestra, antes de que su cabeza cayera hacía atrás contra las almohadas una vez más- sus caderas se movían desesperadamente contra la lengua y los dedos que recién añadidos que se movían en su interior, que le hacían retorcerse.

Korra uso su brazo libre para sujetar la cintura de su prometida, haciendo que la tortura placentera continuara por más tiempo.

Asami trató desesperadamente de tener más fricción en sus partes más sensibles, aquella lengua caliente frotaba en círculos sobre su clítoris, haciendo que solo la Omega jadeara y gimiera plagada de placer.

Una tensión acumulada en su interior se sentía como una banda elástica siendo estirada provocativamente; cada pequeño detalle se comenzaba a borrar, en lo único que podía pensar bien era en aquellaincreíble lengua y esos ojos azules que quemaban cuando la miraba fijamente.

La tensión en su vientre aumentaba de manera constante, su respiración era entrecortada y forzada y una marea crecía dentro de ella lentamente la acercaba más y más a la cima.

una mano vagaba a lo largo de su cuerpo, agarrando un pecho agitado y amasando lo suave que era mientras que las propias manos de Asami se clavaron en las almohadas, tomando una de ellas apretándola contra su rostro para ahogar un gemido, (casi grito), que fue arrancado de su garganta.

Su mente estaba al borde; su cuerpo se convulsiono esporádicamente, pinchazos furiosos de un alucinante placer recorría su columna de arriba a abajo.

Korra aferraba fuertemente su cadera, determinada a lamer todo y dando todo lo que tenía que dar y mucho más.

Finalmente, después de sentir el último estremecimiento causado por el orgasmo que acabo de sentir, Asami lanzo un suspiró y se apoyó sobre sus codos, "Ese fue el mejor orgasmo que me has dado".

"¿Oh?" Korra arqueó una ceja y le dio un beso en el abdomen de la Omega, y luego la Alfa apoyó su barbilla sobre el vientre de Asami, "Bueno, todavía tenemos al menos una hora para demostrarte que te equivocas".

Ella se abalanzo hacía adelante y choco con la heredera; los brazos y piernas de ambas se envolvieron entre las dos, luchando para ver iba a dominar y tomar el control.

Finalmente, Asami gano aquella lucha, empujándola para colocarse sobre ella con una sonrisa triunfadora, "Quédate quieta."

Korra miro a aquellos hermosos ojos, fue sintiendo su excitación crecer cuando aquellas manos expertas recorrer desde su frente hasta llegar a sus esculpidos abdominales.

Un gemido salió sin poder evitarlo, cuando Asami traslado lentamente sus manos a los pechos del Avatar, pellizcaba los pezones erectos y los acariciaba con sus dedos pulgares, mientras las manos de Korra agarraba sus caderas con firmeza, "Y dices que soy demasiado buena en el sexo".

"Hmm", Asami se encogió de hombros y llevo su mano hasta los muslo de la morena, luego para llevarla a la mesita de noche en busca de algo, "¿Tal vez la dos hemos practicado mucho?"

"Nunca se puede ser demasiado buena en cualquier cosa", Korra rápidamente corrigió, para gran diversión de la ingeniero. Asami tanteaba sobre la mesita de noche antes de encontrar lo que su mano estaba buscando, "Aquí esta". Rápidamente le entrego lo buscaba a la alfa, "Póntelo".

Korra obedeció sin dudarlo, tomando el paquete donde venía el condón y rasgo el envoltorio. Con algo de ayuda de Asami, se las arreglaron para sacar el pantalón de chándal y la ropa interior del Avatar de un solo golpe, dejando a la Alfa igual de expuesta que su prometida, "Sabes que odio usar esta cosa. Ni siquiera se supone que esto es seguro".

"Estoy tomando el control de natalidad después de mi siguiente periodo", Asami se encogió de hombros, "Katara me dijo que tenía mayor probabilidad de quedar embarazada debido hormonales post-parto. Al menos que quieras otro bebé y no me siento prepara, así que usaras ese estúpido condón".

"Lo sé, lo sé", Korra sonrió tímidamente a la madre de sus hijos, "Me lo pondré. Sin embargo,  eso no significa que deba gustarme".

"Confía en mi". Asami movió de manera que su entrada quedaba cerca sobre el miembro erecto de la Avatar, "Para mi también se siente diferente".

Con aquello dicho, se acercaron, las caderas de Asami se movía hacia abajo, mientras que las de Korra se movían hacia arriba, ambas ansiosas para conectarse la una con la otra.

Asami dejo escapar un pequeño jadeó, enviando como si fuera un rayo de excitación a la ingle de Korra; a la Omega le tomo unos segundos para adaptarse a la sensación de tener a alguien dentro de ella tan íntimamente, pero pronto comenzaba a moverse de manera circular, fervientemente moviendo sus caderas contra la Alfa que estaba debajo de ella.

Korra gimió y apretó su agarre sobre las delgadas caderas, sus cuerpos desnudos se movían juntos, Asami se inclino hacia adelante para descansar sus codos a los lados de la cabeza de la maestra.

El estar la Alfa dentro de ella prácticamente casi se desmayaba en atractiva que se veía Asami justo allí, jadeando y gimiendo mientras ambas se movían. No había nada en el planeta tierra que amara más cuando Asami tomaba el control cuando hacía el amor, terminando de colocarse sobre ella.

El misionero, o cualquier posición en la que ella estuviera sobre ella, hacía que le diera más presión a sus muslos. Aunque ella estaba los suficientemente fuerte como para caminar y trotar, el constante movimiento que estaba haciendo le causaba a los músculos de sus piernas cierto espasmos o calambre cuando trataba de estar encima de Asami al menos algunos minutos.

Ciertamente su ego de Alfa estaba herido, pero viendo como Asami tomaba el control definitivamente mandaba a la basura cualquier vergüenza que sentía sobre si misma.

"Oh, por los espíritus". Asami echo su cabeza hacia atrás y dejo escapar un prolongado gemido, inclinando su cuerpo hacia atrás lo suficientemente lejos para que Korra pudiera sentarse y tomar los pezones turgentes de la Omega con su boca, "¡¿Cómo...siempre logras que se sienta tan bien?!"

Korra sonrió y envolvió sus brazos alrededor de la delgada cintura, dando más embestida que llegaron a ser más rápidas, "Pudiera decir lo mismo de ti. Siempre tan apretada y caliente, apretando y tirando de mi como si nunca me quisieras dejar ir".

Ella arrastro sus labios entre abiertos hacía el valle de los pechos de la heredera, sintiendo al mismo tiempo los latidos de su corazón y que a su vez vibraba en su mente.

De repente una explosión de confianza nació en ella y haciendo una demostración de habilidad y fuerza, se las arreglo para voltearse y colocarse sobre Asami que enredo sus pierna alrededor de la Alfa.

"¡Espera!" Asami se echo para atrás, inclino su cabeza mirando hacia abajo las piernas del Avatar, "Tus muslos... ¿Estás segura que puedes...?"

"Yo puedo..."Korra susurró sobre el oído de la Omega, resaltando cada palabra con cada movimiento de sus caderas, "Yo... Puedo...Hacer...lo."

"Ah." Los ojos de Asami se perdieron por el placer que sentía, arqueando su espalda contra las sábanas con cada embestida.

La mente de Korra iba a entrar en modo depredador, viendo como la Omega gemía y se retorcía con intensidad debajo de ella haciendo que las paredes de su intimidad apretaba su miembro y eso le hacía parecer aún más placentero.

En todo lo que podía pensar era en Asami. Su aroma, sus ojos, su cabello, en todo su cuerpo- todo aquello estaba tomando el control de la Alfa y moldeaba a su niño en celo.

Asami mordió su labio inferior al sentir aquella embestida llegar a lo más sensible en su interior, provocando que un fuego corriera por sus piernas hasta llegar a sus pies.

Sentía como la consumía, como si estuviera completamente al merced de la fuerte Alfa empujando dentro de ella. La confianza que había en su corazón y su alma estaba llenando en la Avatar y abrumaba toda su mente.

Todo lo que veía, sentía, oía y quería era Korra.

Y la Omega amaba que estuviera dentro de ella.

Korra jadeó sobre el oído de Asami, sus caderas con cada movimiento se volvieron una y que cada vez se hacían frenéticos, "Oh joder, estoy tan cerca."

"Yo también", Asami araño la espalda musculosa, que seguía arañando hasta llegar a la curva de su columna de la maestra, "Oh por favor, hazme venir. Por favor... por favor... por favor...por fa-"

Sus palabras se cortaron abruptamente, una ola de placer crecía que le quito la habilidad de forma alguna palabra.

De repente, se estaba a punto del alcanzar hasta el extremo, cayendo al borde del abismo de la lujuria.

Las embestidas de Korra se hacían más duras y largas, moviendo sus caderas contra la piel nívea debajo de ella y de como su miembro palpitaba y ansiaba por liberar el orgasmo.

Las paredes suave de Asami, agarraba y la apretaba, de repente no había más que fuego y solo escuchaba un zumbido cerca de su oído.

Se extendió por todo los confines de cuerpo, desde su columna hasta su cabeza e incluyendo el dedo pequeño de su pie. Llenando todo su cuerpo, sin dejar nada atrás.

Nada más que el puro e inalterado placer.

Juntas, llegaron al borde del placer; cayendo ambas a una piscina de lujuria y se ahogaron en sus "aguas".

Cuando Korra finalmente recostó a la Omega sobre la cama, jadeando y luchando por recuperar su aliento, mirando expectante a su prometida, mientras al mismo tiempo se quitaba el condón y lo tiraba al cesto de la basura. "Ahora esto si tuvo que ser el mejor orgasmo que has tenido, ¿No'"

Asami dejo escapar una risa cansada y extendió su brazo para tomar una almohada para golpear a la Alfa con ella, riendo más cuando su pareja fingía que le dolió, "Tal vez".

Korra se apoyo con el codo. "¡¿Sólo un 'Tal vez'?! Oh vamos, tenías que decir algo mejor". Ella se sonrojo y miro hacia abajo, mientras trazaba con su dedo círculos sobre el abdomen de su futura prometida, "Quiero decir, fue lo mejor de mi".

"Esta bien, si."Asami se echo a reír, tomando entre sus manos el rostro de Korra, tirando de ella para rozar sus labios contra los de la Avatar. "Ese fue el mejor orgasmo que he tenido. ¿Ahora, ya estás feliz niña grande?"

Aquella palabras hizo llenar de orgullo a Korra, lo que provoco una sonrisa también llena de orgullo en sus labios, era toda la respuesta que necesito oír.
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El recinto se convirtió en lugar para entrenar y era común encontrar a Korra en los jardines del recinto.

No porque estuviera practicando, a menudo era porque ella se sentaba en las gradas, mirando ceñudamente la arena.

Katara camino en silencio hacia la Avatar, sentándose al lado de su alumna que lanzo un pequeño suspiro tranquilizador, "Mis huesos no están acostumbrados a moverse como solían hacerlo antes. Y este clima frío parece no ayudar a mis articulaciones".

Korra volteó y miro a su mentora, una pequeña sonrisa borro la mueca apesadumbrada que había dominado su rostro, "Entonces, ¿Por qué no ir a la Isla del Templo de Aire? Allá es más cálido y se muy bien que Tenzin y Bumi les encantaría verte también".

La anciana maestra agua se echo a reír profundamente, "¿Quizás es nostalgia? Esta es la tierra de mis antepasados. Mi hermano murió aquí, también mi madre y padre, mi abuela también. De una manera u otra, es mi casa y no me atrevo a dejarla atrás".

"Hmm." Korra miro de nuevo hacía el campo de entrenamiento, "Supongo que eso no tiene sentido. Me gustaría poder solucionarlo así de rápido, pero el Loto Blanco que dijo que sería llamada constantemente a la hora de ayudar a otras naciones". Una preocupación tensó sus labios, "También me dijeron que lo más probable es que nunca tendría una familia."

"¿Es eso lo que te preocupa?" Pregunto Katara, colocando un mano sobre el hombro de la Alfa, "¿Estás preocupada por tener una familia?"

"Lo estoy". Admitió Korra, con cierto destello de auto-odio en sus ojos, "No siento que soy lo suficientemente buena para ellos. Para Asami y nuestros hijos". Apretando sus puños que cayo en sus piernas, "¿Que se supone que deba hacer para arreglármelas y ser mejor? ¿Cómo se supone que sea un modelo a seguir para ellos y si sólo soy una Alfa fracasada que nunca seré como era antes? Apenas pude ayudar a cuidarlos después de que nacieran- Quiero decir, mi mamá fue quien ayudo a Asami a cambiarlos y bañarlos porque mis estúpidas piernas eran apenas lo suficientemente fuerte".

"Sin embargo, cada día eres más fuerte", Katara la trato de tranquilizar. "Estas sanando a tu propio ritmo. No puedes basar tu expectativas acerca de como te encuentras en este mismo momento, cuando todavía estas llevando una batalla interna, incluso si ya no eres la misma de antes- eso no le importara a los que te aman; sobre todo tus hijos".

"Pero soy el Avatar", Korra gruño y se cubrió el rostro con sus manos, "Tengo que volver, tengo que ser mejor que antes. ¿Qué tan util seré cuándo incluso no puedo usar mis poderes? ¡¿O cuándo el mundo se entere que ni puedo entrar en estado Avatar?!" Ella gruño golpeando con sus manos su frente. "Todo esto es un desastre".

"Tu solamente no eres el Avatar Korra", Katara suavemente, le hizo recordar, "Eres también una hija, una amiga. Eres la madre de dos hermosos bebés, tu prometida Omega que totalmente loca por ti. Eres algo más que el Avatar. Eres...Eres un ser humano".

La beta mayor ladeo su cabeza hacia un lado, contemplando el horizonte, "Cuando me dijiste que le habías puesto los nombres a tus gemelos como lo de mi hermano y yo..." Sus ojos se humedecieron un poco, "Fue el mayor honor que he recibido desde que mis hijos nacieron".

"Eres importante para mi", dijo Korra, acariciando con sus dedos su regazo, "El Jefe Sokka fue de mis personas favoritas cuando era pequeña". Se permitió que en sus labios apareciera una sonrisa, "Cuando los vi en aquella mañana, después de que Asami diera a luz, después de que todo se dio- supe de inmediato que nombre le tendría que poner". Korra se encogió de hombros, "No sé, nos pareció la decisión correcta. Al igual, no se conformaran con otra cosa".

"Es cierto". Katara tarareo y sonrió suavemente, "Cuando paso, los recuerdos de mi hermano y yo vivimos en lo que amamos. Se dirá mucho en los libros de historias, sin duda, pero nuestras conexiones entre nosotros y nuestras familias, es lo que solo nosotros sabemos como eramos". Miro al edificio principal, donde estaban los gemelos y su madre que los vigilaba, "Y tengo la sensación de que tus hijos serán capaz de vivir a la altura de sus tocayos. ¿Y sabes por qué Korra?"

Dicha Alfa se quedó pensativa, antes de dejar escapar un suspiro, volteando su cabeza hacia Katara, "¿Por qué?"

"Porqué tendrán a una maravillosa familia que los guiara". Katara se levanto, dándole unas palmaditas suave a su antigua alumna sobre su cabeza, "Y que van a tener que cuidar más de ellos".

Unas lágrimas nublaron los oceánicos ojos azules de la Alfa y Korra miro hacia abajo y rápidamente asintió con la cabeza mientras su cabeza de agua control dejaba las gradas y se dirigió de nuevo al grupo de edificio en donde se encontraba su cabaña.

Korra se secó las lágrimas de su rostro, respirando hondo, antes de levantarse y dirigirse a la arena de combate.
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Si había una cosa que no esperaba Korra, era encontrarse y tropezar con su padre Tonraq mientras entraba a la habitación/guardería de los pequeños.

"¡Mierda!" Korra apoyó sus brazos frente a ella y logró amortiguar la caída, usando como soporte sus codos y girándose para mirar a su padre, "¡¿Por qué estás recostado delante de la puerta?!"

Tonraq se echo a reír para luego sonreír tímidamente, apuntando a donde estaba Sokka, que estaba sentado cerca de una pila de sus juguetes, tratando de lanzarle una pelota a su abuelo,"¡Estábamos jugando!"

Los ojos de Korra se suavizaron al ver a su hijo, una tierna sonrisa se cruzo en su rostro mientras lo observaba, lanzando un pequeño gritito mientras se las arreglaba para pasar la pelota con un buen empujón, lo suficiente como para que rodara hacia el gran Jefe de la Tribu de Agua.

Tonraq se acercó para detener la pelota que se salía de su curso, antes de empujarla a dirección del bebé gordito. "Es un chico inteligente. Puedo decir ya, que probablemente será como Asami."

Korra asintió con la cabeza, reclinándose en el suelo viendo como su hijo y su padre interactuaban, "Lo sé. Ella sigue diciendo que quiere enseñarle sobre ingeniería cuando ambos sean mayores... de la misma manera que su padre hizo con ella".

"¿Ella lo ha contactado?" Tonraq volteo para mirar a su hija, "¿Acaso siquiera sabe de los pequeños?"

"Ella le envió una breve carta en donde se lo hizo saber". Korra suspiro y sacudió su cabeza, "Pero por lo que he oído, esta todavía con la idea de los igualitarios. No sé lo feliz que será cuando sepa que su hija enamoro perdidamente del Avatar".

"Estoy seguro que a larga estará agradecido". Dijo Tonraq, "Por lo menos será suficiente para que sepa de ellos aunque sea una vez. Pero puedo entender tu deseo de mantener distancia; sobre todo porque Katara dijo que uno de los gemelos es definitivamente un maestro control".

Korra al oír eso, se ánimo, sonriendole a su descendencia cuando el pequeño le devolvió la sonrisa sin aun formado sus dientitos, "Espero que lo encontremos pronto. Sé que la mayoría de los niños no muestra signo de tener poderes hasta tener unos 3 o 5 años, aunque yo ya tenía fuego control y agua control a la edad de dos años, por lo tanto tal vez los muestre antes".

"¿Quieres que ambos sean maestros control?" Le pregunto su padre, que controlaba el esférico que el niño le lanzo con mucho entusiasmo.

"Necesariamente, no me importa", la joven Alfa tamborileó sus dedos contra el suelo, "Pero sería bueno. Sin embargo mientras estén felices y sanos, me importa poco si son o no maestros control".

Tonraq sonrió ante la respuesta correcta de su hija, el Alfa mayor se puso de pie y camino hacía donde estaba Sokka, que lo seguía con la mirada.

Se agacho y levantó al bebé entre sus brazos, antes de volver a donde estaba su hija y le entrego al bebé que extendió sus pequeños brazos a su padre (o madre como gusten llamar a Korra) que adoraba mucho. "Tengo una reunión en media hora, así que mejor será que empiece a irme. Tu madre esta en la oficina de Asami y 'Tara está tomando una siesta en nuestra habitación, trataré de estar de vuelta antes de la cena, ¿De acuerdo?"

"Está bien", Korra se inclino hacía arriba para darle un beso en la mejilla a su padre, "Iré a que el pequeño tome una siesta. Parece ser que el tiempo de jugar lo agoto mucho".

Sokka soltó un enorme bostezo y Tonraq sonrió y le revolvió el cabello al pequeño pícaro antes de salir rápido.

Korra se volteo y fue hacía donde estaba la cuna, para colocar al bebé que bostezaba de nuevo, sonriendole mientras obedientemente se tranquilizo un poco se frotó sus ojitos con su pequeño puño.

De brazos cruzados, se preguntó que pasaría si uno de los gemelos era realmente un maestro control.
¿Le enseñaría ella misma?

Una parte de su mente le susurró, ¿Realmente estás lo suficientemente fuerte para enseñarles?

Korra rápidamente sacudió eso de su cabeza y luego se fijo en los juguetes que estaba en el suelo y los comenzó a recoger para colocarlo en el cesto de juguete, luego de terminado aquello fue a comprobar si su hijo estaba profundamente dormido; viendo que si lo estaba salió de la habitación y cerro con cuidado la puerta detrás de ella.

Un par de guardias del Loto Blanco estaban apostados a las afueras de la puerta, ahora que los gemelos fueron reconocidos ante los ojos de los lideres mundiales, (a pesar de que juraron no dar detalles a la prensa), ambos niños fueron tratado como si fueran un príncipe y una princesa; que se multiplico por el hecho de que ambos eran nietos del jefe de la Tribu de Agua.

A decir verdad, ni ella sabía como iba serían las cosas. Su padre fue elegido en el ayuntamiento, pero no había planes de lo que sucediera después en caso de que renunciara o en caso de extremo falleciera. ¿Era lo que esperaba? Debido a su posición como Avatar, era imposible para ella hacerse cargo.

Lo cual eso significaba si se quería mantener la tradición, ya sea Katara o Sokka sería nombrado como el próximo jefe después de su abuelo.

Diablos, puede que ambos se coloquen capaz como Eska y Desna lo habían hecho en el norte.

Korra sacudió esos pensamientos de su mente, dirigiéndose a su habitación. De repente le empezó a doler la cabeza.

Tal vez ella seguiría el ejemplo de su familia y tomaría una siesta.
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"Lo estás haciendo otra vez".

Korra saltó de su asiento, dándose vuelta hacía Asami, viendo como la Omega estaba junto a la entrada de la habitación.

Casi un año había pasado desde que los gemelos nacieron, ambas se adaptaron a los niños traviesos, ya que cada vez eran más aventureros.

"¿Qué estoy haciendo?" Korra borró la mirada melancólica que había estado presente en su rostro y la remplazó con una sonrisa, aunque Asami podía ver a través de ella.

"Estás pensando demasiado". Asami camino hacia donde estaba la Alfa, envolviendo sus manos alrededor de los fuertes  hombros del Avatar, "Puedo decir por aquella pequeña mueca en tu rostro".

Korra resopló suavemente y apoyó su frente contra el cuello de la Omega, sintiendo con frescura el collar de compromiso que Korra había tallado presionaba contra su mejilla, "Llevas el collar".

"Por supuesto que si", Asami sonrió, apoyando su rostro sobre el cabello de su prometida, "Yo estoy comprometida, ¿No?"

"¡Bueno, sin duda!" Korra se echo hacía atrás con los ojos completamente abiertos y a su vez con algo de burla en su mirada, "Estaría muy asombrada si lo supiera de otra manera".

"Bueno, no tienes porque preocuparte". Asami dio un beso suave sobre la frente de la maestra, "Estoy felizmente comprometida".

"Bien", Korra se inclinó, afirmando un beso lleno de amor sobre los labios de la mujer más alta.

Asami sonrió ligeramente contra los labios del Avatar, antes de alejarse con un suspiro tranquilo, "Eso no cambia el hecho de que estabas haciendo de nuevo."

"¿Qué?" Korra retiro sus brazos del cuello de la Omega. "¿En pensar?"

"Meditando". La ingeniero frunció sus labios, "¿Algo te ha estado molestando, no es así? Has estado así durante varios meses.

Los ojos de Korra se oscurecieron y se alejo de la mujer más alta, cruzando sus brazos sobre su pecho cuando se dio cuenta de que había sido atrapada, "¿Y qué?"

"Sabes que no es saludable interiorizar las cosas así". Asami miró hacía el suelo, "Vas a seguir construyendo una gran fortaleza hasta que esas cenizas desaparezcan".

"¡¿No crees que ya sé eso?!" Korra espetó, su estado de ánimo dio un giro de 180 grados, "¡Tu sabes que hay algunas cosas que tengo que averiguar por mi cuenta!"

"Sólo si es tu elección", Asami agacho su cabeza, "Siento haberte molestado. Iré a ayudar a Senna con el almuerzo."

Korra gimió al ver como la Omega volteó para irse y rápidamente se acerco para detenerla, "¡Espera! ¡Lo siento!" Su mano se aferró al brazo de la otra mujer, "Lo siento".

"Está bien", Asami suspiró y se dio la vuelta para hacer frente a la Alfa; quedando en silencio por unos minutos, observando la mirada conflictiva de su novia, "Ahora, ¿Me puedes decir que te tiene tan asolada? ¿O te gustaría tener un poco más de espacio en otras semanas más?"

"No, no", Korra mordió su labio inferior, "Te lo diré. Es sólo que..." Ella bajo su cabeza y dejo escapar un suspiro de frustración, "Yo no entiendo porqué me siento así. Es todo tan confuso".

"No tiene porque ser así".

La Avatar frotó distraídamente de arriba a abajo su antebrazo, los dolores que alguna vez sintió por culpa del veneno metálico, lo sentía como pinchazos a través de su piel, "No sé, quiero decir..." Ella dejo juguetear con sus manos, colocandola a los lados, "Siento que no estoy mejorando".

"Por supuesto que si". Asami abrió por completo sus ojos, colocando ambas manos sobre los hombros de la maestra, "Eres capaz de moverte completamente sin problemas ahora. Puedes usar tus poderes y también luchar. Puede que la recuperación al 100% tome su tiempo".

"Pero solamente es eso". Korra sacudió su cabeza, "Estoy tan cerca de que por fin este bien de nuevo, pero siento como si algo más faltara y no llego a ella. Es como si hubiera torcido el tobillo pero no puedo correr para llegar a la meta. He tratado de trabajar muy duro en ello para poder llegar, pero siento como si no me llevara a ninguna parte".

Asami se frotó con incertidumbre su cuello, aquella noticia la tomo por sorpresa, "No sé que decir  o hacer para que te sientas mejor Korra. Y me refiero a que todo lo que puedes hacer es seguir luchando, no puedes renunciar por el hecho de que un obstáculo este en el camino".  

"No renunciare". Korra suspiro y llevo una de sus manos a su nuca, "Sólo estoy buscando algún... desvío".

"¿Desvío?" Asami levantó una ceja de manera dudosa, "¿Qué clase de desvíos?"

Korra movía inquieta sus pies, como si hubieran hormigas imaginarías molestándola, "Estaba pensando ... Quizás sea el momento de regresar pronto a Ciudad República".

Asami parpadeó, dando un paso hacía atrás, las palabras del Avatar la sorprendió mucho, "¿A Ciudad República? ¿Quieres volver?"

"Tal vez no de inmediato." Korra enmendó lo que dijo, observando con cuidado la reacción de su Omega, "Todavía me falta entrenar un poco e ir a mis sesiones de curación con Katara en los próximos meses, pero..." Ella se encogió de hombros. "Es como si golpeara una pared, ¿Sabes? No sé cuantos tiempo necesitare estar aquí para progresar". Sus manos se entrelazaron entre si con nerviosismo, "Y se que estás un poco nostálgica, así que pensé que tal vez después de estar por un tiempo en un complejo, podríamos regresar de nuevo a la ciudad". Sonriendo suavemente, "Sé que Tenzin su familia estarán contentos de vernos a nosotras y a los gemelos".

"Korra..." Asami apenas podía comprender las palabras de la Alfa; se había preguntado acerca de cuando iba iba a regresar a principios de años y de cuanto tiempo iba a estar en el complejo, pero con el tiempo se olvido de aquello. Ahora había una posibilidad de que ella podría regresar al lugar donde nació y a su compañía, "¿Estás segura?"

Korra lamió sus labios antes de ponerse sería, "Si".

"Entonces si es eso lo que quieres, lo haremos", Asami sonrió y llevo sus manos al rostro de la Alfa, "Cualquier cosa se hará para que te sientas mejor".

Korra cerro sus ojos, con alegría soltó un breve ronroneó muy bajo, mientras coloco sus manos sobre su prometida, "¿Seguiremos así en los próximos meses?"

Asami beso suavemente la frente de la Alfa, "Por supuesto que si."
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Korra cerro suavemente la puerta detrás de ella, asegurándola, fue a la habitación de los niños antes de irse a su barco que los llevaría a Ciudad República, los gemelos yacen echando pequeños ronquidos felizmente dormidos en su cuna.

Cuando ella se paro al lado de la cuna, viéndolos dormir, sintió una explosión de orgullo y amor consumir su pecho; ambos durmiendo de lado, como si estuvieran entrelazados sus pequeños corazones desde lejos.

Si iba a hacerlo, necesitaba cerrar todo aquello si quería llevar adelante su plan.

Justo cuando entraba a la bahía de Yue, tuvo una horrible alucinación- era su ella en estado Avatar, como aquella vez que peleo contra Zaheer.

Por suerte, el barco atraco a las afueras del puerto más cercano hasta que amaneciera, lo que significaba tendría tiempo para comprender sus problemas, por lo que decidió llevar su plan en acción.

Lo único que lamentaba era que se alejaría aún más de las personas que amaba.

Sokka se agito ligeramente mientras dormía, antes de quedarse otra vez quieto  y acariciaba su rostro contra la almohada de su hermana.

Korra sonrió se inclinó para recorrer el cabello exuberante de ambos pequeños, mirando con cada detalle los rostros de ambos angelitos dormidos.

Todo el instinto maternal activo en todo su cuerpo le decía que no llevara a cabo aquel plan desesperado, pero no tenía otra opción.

Por mucho que amaba a su familia, por mucho que amara a su novia y sus hijos, ella antes que nada era la Avatar- eso significaba que tenía deberes para con el mundo, por lo que tenía que anular sus deseos terrenales.

Era una triste verdad, pero esa era la existencia de la Avatar. Rara vez ninguno de sus predecesores habían tenido la oportunidad de tener una vida normal al lado de su familia, tenía una responsabilidad con el mundo como para ignorarlo y la mayoría de ellos se quedaron solos o amargados.

Pero ella tenía una familia y la única promesa que se hizo aquella noche era que ella iba a mejor y volvería con ellos. Absolutamente lo haría.

"Se que a veces pueda parece que no me importarse nada". La voz de Korra era como un susurro silencioso aquella noche, en aquel barco que chirriaba contra las olas suavemente, "Pero sin importa lo que suceda esta noche, yo quiero que sepa que a ambos los quiero mucho, como una verdadera madre los amo".

Cayo de rodilla junto a la cuna de los pequeños, sus lágrimas nublaron aquellos ojos azules mientras se quedaba en silencio, sollozando suavemente, "A ambos los adoro mucho, pero su padre tiene otras responsabilidades que tengo que tomar en cuenta. Tengo que ser la mejor- para el mundo, para su madre y para ustedes".

Korra se sostenía gracias a sus pies, agradeciendo que aun no caía en las garras de los sueños, "No voy a dar falsas ilusiones que todo estará garantizado que vaya a mejorar. Cuando haga esto, hay una probabilidad de que nunca pudiera volver y entonces me tendrán que hallar en el Reino Tierra con la esperanzas de encontrar a otra pobre alma como el nuevo Avatar".

"Pero yo sólo quiero que sepas, " Su voz aún se escuchaba como un susurro, mezclándose con el sonido del viento en aquella noche, "EL día en que ustedes dos nacieron, fue el día más feliz de mi vida. A pesar de que en ese momento pasaba aún cosas terribles, la llegada de ambos era lo único que me había hecho tan feliz". Ella gentilmente se acerco un poco a los pies de la pequeña Katara- "Tus pies eran tan pequeños. Pero por la forma en que mi papá estaba aquel día, tu abuelo. Estaba muy orgulloso de aquel pequeño hecho, no dejaba jactarse de aquello durante varios día".

Un pequeño grito quería escaparse por su garganta, pero antes de que ocurriese y de que se echará para atrás con su plan, se inclino para darle a cada uno de los gemelos un beso en sus pequeñas cabecitas, " Si algo me pasa a mi, quiero que ustedes dos cuiden de su madre. Quiero que ustedes dos hagan sentir como la madre más querida en el mundo, quiero que todos los días le digan que la aman mucho y lo mucho que la aprecian por todo lo que ha hecho para asegurarse de que ustedes tengan una buena vida".

La Alfa aspiro el aroma de sus hijos, grabando en su mente aquello y dando un paso hacia atrás, llegando a la puerta, "Sé que ambos harán grande cosas en la vida, y de una manera u otra, juro que nos volveremos a encontrar".

Con eso dicho, suavemente salió de la habitación, sin dejar rastro de que alguna vez la Alfa estuvo allí en primer lugar.
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La habitaciones principales estaban tranquilas mientras se escabullía con cuidado a su habitación.

Asami estaba en la cama, con un brazo colgando a su costado, roncaba suavemente, que parecía ronroneos.

Korra no pudo evitar sonreír, sabía que a ciencia cierta que los gemelos agarraron esa costumbre de su madre.

Con cautela, se arrodilló al lado de la cama, tomando el rostro de su novia; parecía dormir tranquila, tan tranquila y angelical- no podía creer lo afortunada que era de tener a la Omega tan enamorada de ella.

Un sentimiento de culpa y de afecto lleno su corazón, aquellas dos emociones se mezclaron peligrosamente en su pecho.

Con una ligera duda, se inclino hacia adelante y rozo sus labios contra los de Asami, disfrutando con mucha suavidad aquellos labios carnosos.

Después de algún momento, Asami se agito y parpadeó con cansancio mientras se despertaba por aquel contacto desesperado, "¿Qué....? ¿Korra? ¿Qué sucede?"

"Te amo." Korra susurro sobre sus labios, antes de darle otro beso, "Te amo tanto".

"Yo también te amo", Asami devolvió el beso suave a la Alfa, temblando cuando sintió aquellas fuerte manos acariciar su cuello, "Es muy tarde..." Ella protesto ligeramente y con sus manos empujo suavemente a la Avatar. Korra retrocedió obedientemente y miró con adoración a la Omega, viendo como la mujer seguía despertando frotándose sus ojos para alejar el sueño, " Cariño, ¿Qué estás tramando?"

Korra mordió ligeramente sus labios y fue de nuevo a los labios de Asami por otro beso, antes de alejarse lo suficiente para llevar sus labios al cuello de la Omega y susurrar sensualmente contra la piel nívea, "Te quiero". Ella gimió y un gran excitación corría por sus venas, desesperada por lo que sería la última vez que haría el amor antes que pusiera su plan en marcha, "Por los espíritus, te quiero tanto".

"Entonces, me alegra oír que soy tan atractiva para ti." Asami se rió entre dientes, que luego aquella pequeña risa se convirtió en el sonido de un suave gemido cuando los dientes de la Avatar mordió suavemente la piel de su cuello, "¿Ahora?"

"Por favor". Korra gimió, rotundamente gimió y rogó. Está mujer estaba totalmente tatuada en su piel, en su corazón, en su mente; lo único que pudo registrar era la necesidad insaciable de Asami y no tenía miedo de admitirlo, "Por favor, te necesito, por favor."

Asami arqueo su espalda al sentir los labios de Korra rozar por el punto de presión de su cuello, la simple acción hablaba más que las palabras, con cada movimiento casi que frenético de parte de Korra parecía aumentar, "Esta bien, esta bien." Llevando su rostro hasta a la altura de la Alfa atrapó con sus labios los suyos en un gran beso, "Soy tuya."

Korra lanzó un gruñido antes aquella palabras, subiéndose a la cama, tirando de las sábanas alejándola de la Omega para acariciar cada pulgada de su piel que pudiera con sus manos.

Cuando hacían el amor era apasionada y amorosa, como Korra constantemente le otorgaba un sinnúmeros de caricias llenas de amor y halagos, que llevaba a ambas un aplastante estado de clímax.

Cuando paso todo aquello, Asami se acurruco de nuevo en su cama, con su cabeza apoyada en el hombro musculoso de la Alfa, ya que ociosamente jugaba con el mechón del cabello de la otra.

"¿Qué te ha llevado a esto?" La Omega sonrió a su prometida," Nunca habías estado tan.... ávida de sexo antes".

Korra por un segundo se tensó y luego se relajo, dándole un suave beso en la frente a su chica, "Es que me invadió el amor".

"¿Justo ahora?" Asami la miro con una pequeña sonrisa burlona en su rostro, antes de acomodarse bien y cerrar sus ojos, "No puedo decir que me ande quejando".

Korra espero en silencio mientras que la heredera de nuevo caía en un profundo sueño, definitivamente se quedo dormida, pero la Alfa estaba demasiado conectada con ella.

Todavía tenía que llevar adelante su plan, a pesar de que la culpa la carcomía viva, probablemente la mataría antes que aquella alucinaciones que ella tenía.

Con mucho cuidado, hábilmente logro zafarse de Asami y logro levantarse de la cama con cuidado para no despertarla.

Las lágrimas hacía arder sus ojos mientras miraba como dormía la Omega y metió su mano en el bolsillo del abrigo sacando de ella una carta que había escrito hace un par de horas atrás.  

Su mano se sentía pesada cuando su mano coloco sobre la mesita de noche aquella carta y antes de que pudiera cambiar de opinión, la Avatar salió de la habitación, dejando una indicación de que nada había pasado.
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Había estado llorando durante casi una hora después de haber leído la carta, al despertar y viendo su cama vacían sin ningún rastro de su prometida, dejando una sensación, arrancando de su cuello lanzándolo al suelo, dándose cuenta de la gravedad de lo que ha pasado.

Faltaba pocos minutos para atracar en el muelle, pero llevaría alrededor de una hora para descargar todas sus cosas.

Tenzin y su familia estaban esperando en el muelle, al parecer el plan de Korra se dio sin problemas y nadie aparte de ella o algún misterioso contacto sabía de ella.

Su corazón se sentía como si apenas latiera, las nubes que cubrían el cielo parecían una siniestra sombra sobre la ciudad.

Nada de esto parecía justo.

Podría entender a Korra su punto de vista de venir a la ciudad, porque quería seguir adelante con esto, pero sentía la sensación de que ella había sido abandonada golpeo en su mente.

Ahora pudo entender porqué la Alfa estuvo tan ansiosa, durante el momento de tener relaciones sexuales anoche, pudo haber sido la última vez que tendría sexo, algo así como una despedida sexual o una sexo ruptura, como quisiera llamarse habría sido todo verdad.

Sokka y Katara todavía estaban durmiendo, ya los había alistados a los dos pequeños luego de que su pareja la dejara a la deriva y ahora los pequeños dormían una pequeña siesta antes de que bajaran del barco.

Toda esa situación era injusta. No podía llegar y de una vez decir lo que hizo Korra, sentía que sería demasiado cruel después de que la Avatar confiaba en ella mucho.

Lo cual significaba que tenía que sufrir en silencio y llegar al punto de mentir de que su preciosa Alfa se devolvió a la Tribu de Agua del Sur.

Un nudo sintió su garganta al darse cuenta de que ella en algún momento tendría que explicarle a los gemelos del por qué sus padre (o madre como ustedes le gusten llamar a Korra), ya no estaba con ellos.

Asami dejo escapar un suspiro y miró la carta una vez más, sintió como un peso se hundía en su estomago que aparentemente la arrastraba más y más a la desesperación.


Querida Asami,


Lamento si no te dije esto en persona, pero creo que no hubiera sido capaz de admitir todo lo que estaba ocurriendo dentro de mi cabeza.


No estoy lista para volver a Ciudad República. Pensé que sí, pero realmente no lo estoy. Todo esto que esta sucediendo en mi mente y me asusta en lo que a veces he llegado a sentirme abrumada. Sinceramente, no sé si estaré lista. Aquella batalla de alguna manera me ha dejado cicatrices que va mucho más allá de lo físico y realmente me asusta de que jamás se desvanezca.


Es por eso que he decidido tomarme un tiempo y tratar de averiguar que es lo que realmente quiero para mi; averiguar que es lo que realmente me pasa de por qué no he sido capaz de superar lo que me paso.


Te pido que no le digas a nadie más lo que he hecho, dí que solamente me he sentido enferma y me tuve que regresar a la Tribu de Agua del Sur. Le dije a la tripulación del barco que siguiera adelante a Ciudad República y tengo un conocido mio que desviara los correos para que nadie me delate.


Sé que probablemente no merezca eso. No merezco tu ayuda y definitivamente no merezco tu amor después de hacer esto, pero sinceramente no me quedo otra opción.


Créeme que cuando te digo que nunca fue mi intención de hacerte daño, siempre te amare con todo mi corazón, pero ahora mismo siento en la necesidad de cancelar el compromiso hasta que las cosas mejoren y detesto decirlo que no se si ellos alguna vez lo harán.


Si me las arreglos para poder resolver esto, prometo que volveré por ti. Haré lo que sea para poder ganarte de nuevo.


Pero si este viaje no funciona y no oyes nada de mi dentro de un año, dile al Loto Blanco que inicien la búsqueda del próximo Avatar (dile también que no lo dejen encerrado en un complejo).


Si ocurre algo malo, asegúrate de decirle a Sokka y Katara cuanto los adoraba. Asegúrate de que sepan lo mucho que los amaba y siempre velare por ellos.


Y si sientes la necesidad de encontrar a alguien más, asegúrate que trate a los niños como el príncipe y princesa que son.


Pero sin duda, asegúrate deque sea alguien que los trate mil veces mejor de lo que yo lo hubiera hecho.


Sólo se que entonces sabré que has conocido a una persona digna de tu amor.


Trataré de enviar una carta cada mes, tomé una foto donde sale los gemelos y tu que estaba en el equipaje, así que no te preocupes si no puedes encontrarla.


Recuerda lo mucho que amo a nuestra familia, y de cuánto te amo a ti.


Siempre tuya,

Korra.
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Mar Nov 10, 2015 11:28 pm

Capítulo 9

Los fuegos artificiales que se colocaron en la boda de Varrick pudo ser al principio algo emocionante, pero cuando comenzaron a detonar, el humo dejado por las explosiones de colores hizo que la Omega fuera a otro lugar para relajarse.

Sin duda el baile al principio había sido divertido, pero ahora Asami estaba lista para regresar a su habitación, aquello la había dejado cansada está noche; estaba absolutamente agotada con lo que había estado haciendo, incluyendo lo que había sucedido estás última semana.

Korra volvió después de seis meses.

Al principio, Asami no quería verla. El primer día de regreso de la Alfa, llego a ver que la Omega se la pasaba escondida en su oficina y cancelo todas la reuniones que tenía prevista con los demás. Cada instinto de su mente le decía que estaba muy feliz por el regreso de su pareja, pero después de que la Alfa había roto con ella y también abandonado no tenía ganas de verla.

Korra había sido firme; nunca llego a acercase a Industrias Futuro, pero si le dejo muchos mensajes preguntado si se quería reunir con ella y Mako. Había dicho que quería verlos a ambos y también el programar un horario para visitar a Sokka y Katara si Asami se sentía cómoda alrededor de ella después de su separación.

Le estaba dando el espacio suficiente que necesitara y trato de ser tan paciente como pudo, pero Asami podía deducir que Korra estaba desesperada.

Así que ella siempre usaba una excusa para ignorar todas sus peticiones, terminado de decir que simplemente estaba ocupada ayudando a fortalecer el acorazado de Raiko y no se había dado cuenta de los mensajes hasta ya tarde.

Aquella vez se encontró con Korra y Mako, en la que luego les toco rescatar al príncipe del Reino Tierra que había sido secuestrado y finalmente luego se llego a la paz con todo lo que había sucedido en los seis meses que Korra había desaparecido.

Cuando en aquel momento, se había enfado con Korra por cuestionarla en su decisión de haber ido a visitar a su padre en prisión, no tenía derecho y más cuando la Alfa había roto con ella. Eso había sido una pequeña pelea que había sucedido durante la reunión.

Pero ambas habían aclarado esa pequeña discusión y ahora eran amigas de nuevo.

Ella podría decir que Korra la quería de vuelta; lo sabía por la forma en que la miraba y más por la forma en que actuó a la defensiva al escuchar de parte de Asami, el nombre de Raiko y su padre.

Pero ella no sabía si iba a poder de nuevo soportar su corazón roto; si podía soportar las noches sin poder dormir, sollozando sobre aquella vieja almohada de Korra.

Y luego estaba Kuvira que asesino a su padre, le había quitado la oportunidad a los gemelos de que hubiera conocido a su abuelo.

Todo su cuerpo estaba en automático durante la última semana; los gemelos, ya sea con Korra, Tonraq o Pema- por alguna razón Asami se sentía cansada y estresada, que ni siquiera podía mirarlos porque de una vez estallaba llorando al recordar que su padre nunca conocería a sus nietos.

Y además que le sirvió de recordatorio de que su padre estaba muerto. Ni siquiera había pasado 20 minutos de haberlo perdonado y justo a frente de sus ojos fue asesinado por esa maldita maestra control y su estúpido coloso.

Ella se apoyo contra la pared del edificio la cual uso como para refugiarse, viendo desde allí como los invitados bailaban en la fiesta, con todo sus corazones disfrutaban.

Inconscientemente, con su mirada busca a Korra, tratando de ver una señal si la Alfa había desaparecido. La había visto que estaba hablando con Mako antes y no pudo negar que en su interior sintió una punzada de celos cuando parecía que estaban teniendo una tierna conversación.

Pero al parecer su conversación termino sin que cosas románticas haya sucedido y Asami se mentiría a si misma si no aceptaba el hecho de que sintió un alivio al ver que la Alfa desapareció entre la multitud y el Beta se fue a mimar al príncipe Wu que estaba bailando locamente.

Su campo visual vio a un par de figuras cerca de los pilares que estaban decorados y el corazón de Asami latía de forma errática cuando se dio cuenta de que era Korra y Tenzin que estaban charlando sobre algo.

Asami se debatía si llegar hasta donde ellos estaban cuando se dio cuenta de que Varrick agitaba sus brazos mientras hablaba con Zhu-Li, señalando a la torre principal e imitando el lanzamiento de un vuelo.

No hacía falta ser un genio como para darse cuenta de lo que estaba planeando y para Asami era la excusa perfecta aquella conversación que llevaban a cabo.

Antes que se auto-convenciera de que era una mala idea, que el anhelo irracional que sentía por Korra era sólo un efecto secundario causado por la conmoción de la batalla, de todas formas decidió ir hacía donde ellos estaba.

Korra noto cuando se acercaba, volteándose al ver a la Omega con cierto brillo en sus ojos, como si estuviera mirando su lista de tareas por hacer, un asunto que resolver con ella.

También la miro llegar, con su rostro lleno de cortesía y lleno de respeto como siempre, "Señorita Sato".

"Tenzin". Asami se inclino de manera respetuosa, "Creo que Varrick te busca. Esta diciendo algo sobre pedir prestado un traje planeador para saltar desde la torre".

El rostro del maestro aire palideció, el pánico se podía ver en sus ojos. "¡Creo que eso no es una buena idea!"

Asami casi se ríe entre dientes mientras observaba correr al Alfa mayor, dejándola a solas con una Avatar sonriente.

Korra miraba tímidamente, sin saber la forma correcta para acercarse a la heredera que acababa de quedar huérfana, "¿Quieres sentarte un minuto conmigo?" Encogiéndose de hombros. "No estoy segura de que pueda regresar por el momento a la fiesta".

Una breve sorpresa recorrió su cuerpo, pero Asami logro controlar aquella emoción asintiendo amablemente.

Se sentaron juntas en el primer escalón, mirando hacía la ciudad que ahora dominado por el recién formado portal espiritual.

Korra frunció el ceño ligeramente, "Creo que nunca tuve la oportunidad de disculparme".

Asami sintió que el latido de su corazón era entrecortado, un frió recorría sus sentidos, "¿Pedir disculpas por qué?"

"Por haberme ido todo este tiempo", Korra se volteó hacía ella, "Por haberme alejado de ti y mis hijos".

"No tienes porque pedir disculpas", Asami intento sonreír para tranquilizarla, pero sentía aquel dolor en su corazón que se sentía prepotente de querer salir, terminando de hacerlo a un lado. "Honestamente, me alegro de que estés aquí ahora- que ya estás bien."

"¿Así que no estas enojada conmigo?"

Esa era una pregunta la cual no quería responder. Por supuesto que estaba enojada con la Avatar, pero no podía decir muy bien decirle a ella que apenas había superado una de las cosas más difíciles que ha sufrido a lo largo de su vida, "No".

Korra parpadeó y miro hacía abajo, "Lo siento. Tal vez no debería haber sacado ese tema".

No, los pensamientos de Asami le susurraba a su conciencia,realmente no deberías.

De repente, las ganas de llorar quería hacerse presente, había demasiadas cosas acumuladas en su interior; que la hacía sentir sofocada, era como si estuviera siendo jalada a una piscina sin fondo.

Korra evidentemente noto el pánico que tenía en su mirada y suavemente se puso de pie, ofreciéndole una mano a ella. "¿Quieres caminar conmigo?"

Asami mordió con nerviosismo su labio inferior, antes de asentir y tomar aquella mano tendida hacía ella.

Bajaron por las escaleras, dirigiéndose a caminar la playa de la isla del Templo de Aire, con vista hacía el océano, disfrutando ambas de aquel paisaje.

Korra aún no había soltado su mano, pero a Asami verdaderamente no le importaba. Aquel contacto le recordaba los días de paseo que ellas tomaban a los alrededores del complejo o cuando Korra ociosamente jugueteaba con sus finos dedos y cuando era presa de interminables besos en sus nudillos.

Dejándole un anhelo familiar en su corazón, su mente y alma clamaba por su pareja.

"Estás enojada por lo que hice". Korra finalmente habló después de varios minutos de silencio, su voz era calmada, mientras esquivaba algunas pequeña suciedad y senderos.

Asami se tuvo que morderse la lengua para no intentar replicarle por haberla abandonado, a pesar que había algo en Korra como si esperase a que Asami le gritase. "No puedo decir que estaba totalmente feliz por lo que hiciste".

"Sé que lo que hice no fue inteligente". Korra murmuró, dándole un apretón a la mano de Asami ya que se detuvieron cerca de un banco con una vista majestuosa a los acantilados de la isla, "No fue agradable y sin duda era algo que no te merecías. Pero es algo que no puedo recuperar de nuevo, lo único que puedo hacer es tratar de compensarlo".

La CEO suspiró y negó con la cabeza, "No es necesario. Estoy enojada contigo Korra. Tienes razón. Pero tu estabas sufriendo mucho también. Eres el Avatar- así que debías hacer lo que debías para mejorar".

Korra dio un respingo, cerrando sus ojos. "Lo sé. Pero te lastime mucho. Me aleje de ti y también de Sokka y Katara".

El estómago de Asami se sentía como si hubiera comido plomo. "Tú eres el Avata-"

"¡¿Por qué insistes en decir eso?!" Korra le exigió, "¿En qué la única razón por la que hice eso es porqué soy el Avatar? ¿Todo irá bien porqué soy el Avatar? ¡¿Qué puedo ser perdonada de lo que hecho?!"

"¡¿Por qué estás tratando de hacerme enojar?!" Asami espetó, lágrimas comenzaba a formarse en sus ojos. "¿Eso es lo que quieres? ¡¿Qué te grite?!"

Korra estaba en silencio, pero la heredera podía ver ese dejo de esperanza en sus ojos.

Así que eso era lo que realmente quería. Korra realmente trataba hacerla enojar.

Sentía una frustración acumulada en su interior como si una botella estuviera a punto de explotar por la presión, "¡¿Qué quieres que te diga?! ¡¿Qué si creo que esa fue la única razón por la que te fuiste porqué eres el Avatar?! ¡Pues si! ¡Creo que si fue esa la razón por la que te fuiste! ¡Porque el mundo necesita de su Avatar! ¡Y tu familia nunca podrá ser la primera prioridad en tu vida!"

Korra hizo una mueca, pero nunca rompió el contacto visual, aún sosteniendo la mirada de Asami mientras ella estaba en un estado de frenesí, "¡Y no! ¡Todo lo que esta bien es gracia a que eres el Avatar! ¡Eso no tiene absolutamente nada que ver con lo que hayas hecho, porqué estoy tratando de perdonarte! ¡Es porqué te he visto sufrir durante casi dos años! ¡Es porque fui testigo de como te esforzaba en superar lo que te había pasado! ¡Y si te fuiste porqué creías que era lo mejor para ti, entonces yo nunca podría odiarte por eso!"

Asami se derrumbó de rodillas, Korra la capturo mientras ella la acunaba en su pecho, "Te perdone porque te amo idiota. Te perdone porque sabía que esto no sería fácil cuando acepte casarme contigo, porque sabíamos que nos iba a afectar muy duro".

Entre sollozos, ella golpeaba con su puño el hombro de la Alfa, "Pero eso no significa que no sea doloroso cuando hiciste una cosa como esa. Eso no quiere decir que no este enojada contigo por haberte puesto en peligro y desaparecer así. Eso no significa que no llegara a sentir dolor también".

Asami decía entre sollozos, "Cuando te fuiste, estaba tan confundida y herida. Me sentía como si hubiera sido usada y abandonada".

Korra se estremeció por aquellas palabras y apretó más contra si a la Omega, presionado sus labios en su cabeza y prometiendole con mucha seguridad, "Nunca. Yo nunca te abandonaré de nuevo. Asami, no pasaba un día en que yo no te echara de menos. No pasaba un día en que no viera la foto y trazaba con mis dedos aquella imagen de ti y nuestro hermosos hijos".

"¿Entonces por qué?" Asami ahogaba su llanto y miro directamente a la Alfa con los ojos llenos de lágrimas. "¿Por lo menos por qué no me dijiste lo que ibas a hacer? ¡¿Cómo pudiste dejarme así?!"

"Porque no podría haberlo hecho". Korra admitió, pasando una de sus manos por el cabello de la Omega, "Yo no hubiera sido capaz de esa mirada de desamor en tu rostro cuando te conté aquello. Me hubiera acobardado y me hubiera quedado".

Respirando hondo, "Porque no creo que no hubiera podido vivido conmigo misma sabiendo que te cause tanto dolor".

Una risa seca salio de su garganta y termino mirando hacía abajo y Asami sonrió contra la tela del vestido de Korra cuando oyó a la Alfa hablar con tanta emoción, "Aún sigues siendo encantadora por lo que veo".

Korra dejo un beso en la frente de Asami, "Sólo para ti".

"Aún así". Asami dejó escapar un suspiro y se echo hacía atrás, mirando directamente a los ojos de Korra, "Yo te perdono. A pesar de que no haya nada que perdonar". Bajando su mirada al suelo. "Cuando ya estabas sana, era como si a veces fueses una persona diferente. Sé que el camino por donde llegaste a andar al respecto pudo haber sido lo mejor". La Omega sonrió y acarició la mejilla de la Alfa, "Pero a pesar de mis sentimientos, estoy contenta de que estés segura, fuerte y feliz otra vez. Estoy tan contenta de que estés aquí, ahora".

"Nunca te dejaré otra vez". Korra le prometió y metió su mano en el bolsillo, sacando el collar que ella había tallado para la Omega hace casi un año atrás, "Si me aceptaras".

Asami parpadeó, "El collar. Yo pensé que lo había perdido en el templo".

"Pema lo encontró hace unas semanas atrás", Korra se mordió su labio inferior. "Rohan lo consiguió y lo tomo una noche mientras te quedaste de nuevo con los gemelos y lo había escondido en tu habitación. Ella lo encontró y se pudo poner en contacto contigo en el trabajo, así que ella me pidió que lo devolviera".

La Avatar se rascaba su nuca. "Yo se que no fui la mejor en el pasado, pero te juro que ahora estoy lista". Ella miraba aquellos ojos verdes que tanto adoraba, "Asami, yo realmente te amo. Yo nunca mentiría sobre eso. Y cuando ya estaba mejorando, aquel pensamiento me ayudaba a seguir adelante".

Ella le ofreció el collar a la Omega, "Todo lo que te pido, es que me des otra oportunidad. Te lo juro por mi honor como Avatar, que nunca te haré daño otra vez. Nunca haré algo que a conciencia sé que pudiera poner en peligro nuestra relación y seré la mejor madre de lo que posiblemente pueda ser para nuestros hijos, tanto en el presente como en el futuro".

Asami apenas podía respira ante aquella declaración- su corazón latía rápido dentro de su pecho; sabía la respuesta, ya sabía lo que ella diría.

Korra miraba esperanzada, con el collar que aún lo tenía en sus manos.

Antes de que pudiera detenerse, Asami se arrojó a los brazos de la Alfa, sus labios chocaron, dándose un beso hambriento.

Los brazos de Korra la rodeaba con firmeza, sujetándola con tanta entusiasmo que Asami dudo que la dejaría ir, "Estúpida Alfa. Estúpida, estúpida Alfa".

"Debo se la estúpida Alfa más afortunada sobre la faz de la tierra" Korra susurró contra sus labios de Asami mientras ella rodeaba los brazos alrededor de los hombros de Korra.

"Por supuesto que me casare contigo", Asami decía entre besos, antes de alejarse un poco y tumbando a la maestra de los cuatro elemento al suelo.

Asami estaba a horcajadas sobre su cintura y a su vez llevo un dedo al pecho de Korra, "Pero. No. Vuelvas. A desaparecer. Otra vez". Movía el dedo de manera expectante, "¿De acuerdo?"

Korra sonrió y se sentó, apretando su nariz el cuello que seductoramente estaba expuesto, "Lo prometo".
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Ellas había regresado a la fiesta antes de que alguien se diera cuenta de la ausencia de ambas; la multitud entera estaba fascinado por el baile loco que Wu estaba haciendo.

Asami de nuevo se había aplicado maquillaje, su rímel se había corrido debido a que estuvo llorando.

La mensa en la que ellas estuvieron sentada ahora estaba ocupada por Tonraq y Senna, los orgullosos abuelos tenían a Sokka y Katara en sus regazos.

Tan pronto como ambas se acercaban, los gemelos miraron a sus madres y los pequeños rostros de ambos se llenaron de entusiasmo.

Katara se bajo del regazo de su abuelo y corrió directamente a su padre (o madre como gusten decirle a Korra); la pequeña de dos años, encontrándose con su madre Alfa que sonreía mientras se arrodillaba en el suelo abriendo sus brazos para darle un gran abrazo.

La pequeña se arrojo a los brazos de su padre (o madre como le gusten decirle a Korra), gritando de alegría mientras Korra la levantaba del suelo.

Sokka aplaudía de felicidad sobre el regazo de Senna mientras movía sus pies, todo eso para alcanzar a Asami, "¡Ma!¡Ma!"

Asami vaciló. La muerte de su padre la orillo a separarse de su familia con el fin de quedar en privado y poder llorar, paro ahora la mayor parte de la tristeza que había tenido en su corazón se resolvió, las ganas de llorar al ver a sus hijos ya no parecía ser un problema.

En lugar de ello, un amor abrumador y de cariño podía sentir dentro de ella, levantando a su hijo del regazo de Senna, sosteniéndolo en sus brazos, "Parece que ha estado comiendo un poco de pastel".

Limpiando un poco de glaseado de la comisura de la boca de Sokka, sonriendo cuando el pequeño se echo a reír y hundió su pequeño rostro en el cuello de su madre.

Por lo general, los gemelos siempre estaban con Korra. Desde que regreso, lo único que querían era estar con su padre (o madre como quieran decirle a Korra). Incluso cuando a ambos pequeños lo enviaron junto con Rohan a un lugar seguro, los dos pequeñines se echaban absolutamente a llorar.

Pero ahora que todo se había calmado, apenas estaban lejos del lado de Korra.

Eso le permitió a Asami tener su espacio para poder llorar, pero ahora se le pasaba enterrada horas en su trabajo, eso no paso desapercibido por lo menos uno de sus hijos.

Tonraq se puso de pie y con los ojos muy abiertos, miro el cuello de Asami, "¿Eso es lo que creo que es...?"

Korra sonrió con orgullo y paso un brazo en la cintura de su prometida, la familia de cuatro se pusieron al lado de Senna que termino de unirse su esposo el cual aún estaba sorprendido con la boca abierta por el collar que rodeaba el cuello de la Omega, "¿Supongo que nos hemos olvidado de mencionar que abra boda de nuevo?"

Un momento de silencio cubrió la mesa, antes de que Tonraq soltara risa bulliciosa y rodeo con sus brazo a toda la familia, "¡Es maravilloso!"

Senna sonrió enormemente y le dio un beso tanto a su hija como a su futura hija, se escuchaba la risita de los gemelos, "¡Oh mis amores, eso es genial! Sabía que ambas superarían eso".

Asami asintió con sus cabeza y a su vez miraba a su otra vez prometida, "Esta vez no vamos a quedar juntas.

Korra sonrió y elevo ligeramente su rostro, acariciando sus labios contra la Omega, "Para siempre".
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En el momento que la fiesta termino, Korra y Asami se habían retirado a dormir.

En aquella noche, Sokka y Katara estaba siendo cuidado por sus abuelos, ya que los padres del Avatar decidieron darle a las novias una noche para que se relajaran después de tener una semana muy agitada en la que ambas se conectaron.

Asami había estado callada mientras abrazaba a Korra contra su cuerpo, la Alfa se había acurrucado al costado de la Omega que se negaba a moverse ahora una especie de ronroneo se podía oír salir del pecho de la maestra.

Por ahora Asami fue capaz de averiguar que causaba aquel ronroneo de Korra; por lo genera lo hacía cuando se sentía cariñosa- aquel ronroneo sonaba como el motor suave de una satomoto.

Pero el ronroneo que hacía ahora era porque estaba feliz o complacida con algo, cuando estaba con los gemelos era un poco más fuerte, como el moto de un satomovil.

A los pequeños Sokka y Katara le encantaba cuando Korra ronroneaba, aquellos ronroneos era la cosa más reconfortante que ambos podían oír de su padre (o madre, como gusten llamar a Korra) después de los de su propia madre.

Y si una cosa que casi no hacía a menudo Asami, era ronronear.

Ella nunca jugaba demasiado con sus instinto de Omega y el ronroneo de una Omega era una de sus características que más la definía.

Pero de vez en cuando, ella usaba su ronroneo ayudaba a arrullar a los ruidosos gemelos a la hora de dormir, eso le hacía recordar a los ronroneos de su madre, cuando la Beta mayor lo usaba para consolarla cuando llegaba hasta la habitación de sus padres durante una tormenta o después de haber tenido una pesadilla.

Korra adoraba absolutamente el ronroneo de Asami. Había ocasiones que dejaba descansar su cabeza sobre el pecho de la ingeniero durante horas y horas cuando estaban en la Tribu de Agua del Sur y agradeció lo afortunada que era al ser capaz los oídos muy bien para escuchar ese sonido sagrado.

Pero esta noche no podía pensar en lo mismo. Un ronroneo que fue fue provocado por la felicidad y por la necesidad de ser consolada departe de Korra, pero la mente de Asami estaba plagada de recuerdo e imágenes del cuerpo de su padre al ser aplastado una y otra vez.

No podía sacar aquello fuera de sus recuerdos, simplemente se repetía una y otra vez.

Korra levanto la cabeza del pecho de la Omega y miró a su prometida, "¿Qué sucede?"

"Nada", Asami suspiro y alejo suavemente a la Alfa de ella,"Sólo estoy cansada..."

"Entonces a dormir". Dijo Korra frunciendo su rostro con preocupación, "Descansa un poco".

"No", Asami se sentó al borde de la cama y frotó su rostro con sus manos, "No es eso. Sólo estoy... No sé".

"¿Es..?" Korra vaciló lo que iba a decir mientras se acerco a su futura esposa, sentándose junto a ella, "Es por lo de tu padre?"

La Omega por un momento se tensó, antes de dejar escapar un suspiro y asintiendo estrepitosamente con la cabeza, "Yo... Korra aún no puedo creer que se haya ido. No es como en la cárcel, esta vez en realidad no va a volver".

Unas lágrimas salía de sus ojo, que ella rápidamente seco con sus manos, "Lo siento, no pensé que podría llora otra vez hoy".

"No te disculpes", murmuró Korra, que se apoyaba contra la espalda nívea, "Has perdido a tu padre Asami. Esta perfectamente bien que llores".

"Lo sé", Asami tragó saliva, "A veces me pregunto que hubiera pasado si no lo hubiera hecho... Si no hubiera sido capaz de..." Ella bajo su cabeza, "Estoy contenta de haberlo perdonado."

Korra se quedó en silencio por un momento mientras sus manos masajeaba los músculos tensos de la espalda de Asami y luego se alejó, "¿Qué tal si nos vamos por un tiempo? ¿Sólo nosotras dos?"

"¿Sólo nosotras dos?" Asami se animó ante aquella idea, ya que iba a desaparecer sonaba como una gran idea de escapar de todo el drama por algunos días, "¿Quieres ir de vacaciones?"

"Si", Decía Korra mientras se arrodilló frente a ella, tomando sus manos, "Ahora. Sólo podemos empacar e irnos". Su mirada se suavizó, "A donde tu quieras".

Asami acarició el cabello de Korra, entre sus dedos hasta llegar a la punta del cabello de ella jugueteaba entre sus dos dedos mientras reflexionaba sobre aquella proposición, "Sabes, creo que yo antes nunca he estado en el mundo espiritual".

Korra sonrió y se inclinó para depositar un suave beso en sus labios, "Suena perfecto".
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"¿Estás segura que tu madre y tu padre estarán bien en cuidar a los gemelos?" Decía Asami mientras apoyaba su cabeza en el hombro del Avatar, ambas miraban hacía el colorido cielo nocturno del mundo espiritual mientras estaban echadas cómodamente en sus bolsas de dormir.

"Por supuesto que lo estarán". Korra le aseguró, mientras con una de sus manos recorría el abdomen de la Omega, "Ellos aman verlos y papá debe quedarse una o dos semanas antes de tener que concluir varias reuniones con Raiko. Si entonces, nosotras no estamos de vuelta antes, Tenzin y Pema accedieron a cuidarlos".

"Esto está bien". Asami mordió un poco su labio inferior al sentir una mano meterse debajo de su blusa y recorrían provocativamente los músculos de su abdomen bien formado todo gracias a los años de entrenamiento en sus clases de artes marciales, "Si sigues haciendo eso, me lanzare sobre ti", Asami le advirtió, mientras que un leve gemido salía fácil de su boca.

Korra sonrió, "Esa es la idea".

Asami sonrió con coquetería, colocándose encima del Avatar a la altura de su cintura mientras la miraba con una ceja levantada, "¿Crees que las cosquillas en mi abdomen es la mejor manera de ponerte en mi lugar y llevar el mando?"

"Siempre estoy dispuesta a probar cosas nuevas", Korra se encogió de hombros y pasó sus manos por los costados de la Omega mientras ella se sentaba, presionando sus labios en el cuello de Asami, "Eres como una droga para mi".

"El primer paso para resolver tu adicción es admitir que tienes una", Asami llevo su dedo contra la frente de Korra juguetonamente.

"Me temo que he estado teniendo síntomas de abstinencia", murmuró Korra mientras reclamaba los labios de la CEO en un beso feroz, mientras sus lenguas bailaban al ritmo apasionado.

Asami gimió e intento relajarse, pero el recuerdo de la última vez que ambas durmieron juntas no paraba de venir a su mente y se encontró en la necesidad de empujar lejos a la Alfa y alejarse de ella, "Espera".

Korra parpadeó y ladeo su cabeza, pensaba que había hecho algo malo, "¿Qué sucede?

"Yo..." Asami bajo la cabeza y aflojó los botones de la blusa de su pareja, "Korra no puedo."

"¿No puedes?" La Avatar trató de elegir cuidadosamente sus palabras, "¿Por qué... No? ¿Hice algo malo?"

"No", Asami mordió un poco sus labios y apartó la mirada, "Bueno, de hecho si. Lo hiciste".

Korra se inclino hacia adelante y dejo un beso en el hombro de la Omega, "¿Qué he hecho y como puedo solucionar eso?"

"Cuando..." Asami suspiró, "La última vez que hicimos el amor... ¿Te acuerdas lo que luego paso?"

La Alfa se puso rígida debajo de ella y Asami pudo dejar sentir como el calor de las manos de Korra que estaban apoyadas en sus caderas, "Yo... Eso fue..." Korra hizo un sonido ahogado, como si sus palabras o el aire de sus pulmones era sacado desde su interior, "Tu... Tu sabes que yo no lo haría... No esta vez. Nunca más".

"Lo sé", Asami frotaba sus brazos con nerviosismo, un escalofríos recorrió toda su espina dorsal. La estrellas que estaba en el cielo parecían apagadas para el estado de ánimo de Korra- en si reflejaba el remordimiento en el corazón de la Alfa, "Yo sólo... No quiero despertar y ver que desapareciste de nuevo. No puedo pasar eso otra vez. No después de todo lo que hecho por ti. No después de todo lo que hemos pasado".

"¡Nos vamos a casar!" Korra protesto, sus manos se tornaron sudorosas, "Y lo que sucedió fue debido a un diferente yo. No estaba... No me gusto en como era antes".

"¿No crees que lo sé?" Asami volteó su mirada, tomando el rostro de la Avatar entre sus manos, "Sé lo mucho que has cambiado. Lo he visto con mis propios ojos. Con este temor... El saber que sucedió una vez. Supongo que tengo miedo de que pueda volver a ocurrir".

"Yo..." Korra miró hacía el suelo y trataba de encontrar la manera que pudiera arreglar eso, cuando de repente una idea vino a su mente, "Hagámoslo. Ahora mismo. Hazte mi compañera".

"¿Qué?" Los ojos de Asami se abrieron totalmente, "Pensé... Pensé que querías esperar hasta después que nos casáramos...?"

"Ya tenemos dos hijos juntas". Korra tomó sus manos y beso cada nudillos de ella, "Quiero decir nunca hemos seguido la tradición. Y el hacerlo contigo demuestra lo mucho que te amo. No puedo abandonarte después de eso. No es que yo jamás lo haya hecho o incluso si ya lo habíamos hecho, pero la mejor manera de demostrar que estoy aquí para quedarme". Mirando a aquellos ojos verdes de Asami. "No me iré a ninguna parte".

La omega se mordió los labios mientras lo pensaba.

Sabía que aquello era un propuesta más bien desesperada de parte de Korra, pero a su vez podría el amor profundo y devoción que venía en aquella oferta.

Korra verdaderamente la adoraba y estaba tratando de deshacer todo los daños que había dejado de todas las formas posible.

Para estar con alguien y a la hora de hacerlo era la forma más alta de ambas parejas conectarse y asociarse posible; ambas se convertían en 'suyas/os' por así decirse- nadie más en el mundo lo haría a excepción de algunos. En ese momento, cada fibra de su ser se ataban la una con la otra. Iban a estar unidos/as para siempre la una con la otra, que se llegaba a denotar por la marca hecha por su respectiva pareja que llevaban con orgullo en sus cuellos.

Para llegar a ser parejas aquello era el paso el paso más intimo que podrían tener.

Y Korra quería hacerlo.

Asami colocó sus manos sobre los hombros de la Alfa y la empujo de nuevo hacia el suelo, "Si hacemos esto, estaremos a la par en la relación y no vamos a hacer algún movimiento arriesgado como si estuvieras un pequeño truco por meses oculto sin consultarme nada, ¿Entendido?"

Korra asintió y agarró las cadera de Asami, "Lo sé. Y voy ser la mejor madre y esposa que pueda ser. Lo juro".

Asami se inclino y tomo las manos del Avatar, dando pequeños besos- Korra tomo la blusa de su compañera y lo abrió, algunos botones salieron volando fuera del pequeño campamento que ambas tenían, unas manos tan ansiosas de repente recorría toda su piel expuesta.

La Omega gimió y pasó sus manos por debajo de la blusa de Korra, arrastrando sus uñas sobre los abdominales sensible de la Alfa.

Un ligero gemido salió de la garganta de Korra y ella se sentó para que Asami pudiera quitar la camiseta blanca de su persona.

Sus pechos desnudos se apretaron la una con la otra, el calor de sus pieles se propagaba por toda la áreas de su cuerpo que llego a calentar la bolsa de dormir por lo menos unos 10 grados más.

Asami jadeó cuando sintió una boca sobre sus pezón, sus manos se enredaron en el cabello castaño y corto Korra mientras que los brazos de ella rodeaba su cintura para atraerla más hacía a ella.

Su centro ansiaba atención, su humedad crecía haciéndola sentir más y más incomoda mientras ella se movía sobre las caderas de la Avatar para tratar de presionar algo entre sus piernas.

Korra acarició el valle de los pechos de la Omega y aspiró aquel aroma tentador.

Asami siempre tenía aquel singular aroma de jazmín con vainilla con un toque de aceite de motor; al principio, cuando Korra estaba obsesionada con Mako, siempre pensó que era un poco de tipo dominante y de que su aroma se quedaría siempre en su mente. Muchas veces llegaba a pensar que serían horas de que él estaría en su mente, a pesar que solamente el aroma de Asami merodeaba por algunos minutos, sin embargo, ahora podía entender por que siempre se destacaba tanto.

Era su cuerpo que reconocía el aroma de su pareja y ella había sido tan estúpida por haber ignorado aquella señales durante más de seis meses.

"Oh", Asami dejo caer sus cabeza hacia atrás y un pequeño gemido se le escapó, con ambas manos sosteniendo el rostro de la Avatar sobre su pecho.

Korra recorrió con su lengua por toda la piel disponible para ella, arrastrando besos húmedos por donde tu boca alcanzara. Por así decirse, sus dientes les dolía o mejor dicho que recorría por toda sus encías y ella empezó a reconocer los signos que conllevaba el proceso de hacerlo comenzaba subirse por su cabeza.

El agarré que con que tenía a la Omega se tensó, haciéndola colocar debajo suyo a la heredera, lanzando un pequeño gruñido.

Asami dejo escapar un pequeño sonido de sorpresa y parpadeó un par de veces mientras miraba a la Alfa que ahora se cernía sobre ella. Después de algunos segundos de intensas miradas sexuales, su rostro se acerco al de la maestra y sus labios una vez más estaba juntos una vez más.

Korra gimió al sentir un perno caliente por el deseo golpeaba su ingle, antes de que su palpitante y ansioso clítoris le indicaba que su fisiología Alfa estaba a punto de activarse.

La heredera se aferró a los pantalones de la maestra de los cuatro elementos, jalándolo con impaciencia el cordón, "Saca esto".

La Avatar obedeció las instrucciones y se quito sus pantalones junto con su ropa interior de una sola vez y también tomando el pantalón de chándal, también junto con la ropa interior de su prometida que lo llevo hasta sus piernas.

Un fruncido de ceño atravesó su rostro al darse cuenta que Asami comenzaba a temblar perceptiblemente por el aire fresco de la noche, "¿Tienes frío?"

"Si", Asami se frotó sus brazos, "Sólo un poco".

Como respuesta, Korra hizo tierra control haciendo una especie de carpa al alrededor de la bolsa de dormir y luego abrazo a su prometida, "Puedo calentarte".

Asami sonrió y tiró la sábana cubrirse ambas mientras Korra la colocaba entre sus piernas desnudas, ambas mujeres estaban completamente e íntimamente apretadas de manera tierna entre si, "Lo sé, eres como un horno".

"Me lo tomare como un cumplido". Korra murmuró mientras arrastraba sus labios por debajo de la garganta ofrecida. Un ligero tirón escapo de su aliento cuando su clítoris palpitante finalmente llego a alargarse a la forma de un miembro erecto, que evidentemente presionaba sobre el muslo de la Omega.

Asami ajustaba sus cadera en la posición de Korra, la necesidad inherente de la Alfa casi consumía sus pensamientos. No era tan malo cuando ella entraba en calor, pero al saber que se iba a conectar totalmente con su pareja le enviaba cierta chispas de excitación por todo su cuerpo.

Korra se apretó más a la entrada de su compañera, tomando su miembro mientras miraba a los ojos de su novia, "¿Estás lista?"

Asami asintió y tiro de ella para otro beso, un gemido fue liberado como una sinfonía para Korra, que empujo hacía adelante y se hundió dentro de ella.

El Alfa maldijo y cerró sus ojos para apreciar mejor la sensación de estar dentro de su prometida, algunos recuerdos de decenas de noches solitarias durante su desaparición o viaje de 6 meses; el único pensamiento que tenía en mente era lo bien que sentía el volver a unirse por fin con su pareja plenamente.

Sus dedos se enredaron en su cabello mientras Asami a su vez jalaba las hebras de su cabello, con una voz llena de excitación, "Muévete".

Korra hundió su rostro en el cuello de la Omega, obedeciéndola mientras que ambas se movía a su vez emitían jadeos y gemidos guturales.

Asami mordía sus labios mientras echaba su cabeza hacia atrás y sobre su hermoso rostro estaba totalmente rojo hasta su cuello, "¡Oh Dios! ¡Oh por Dios, si- así esta bien".

La punta de sus orejas la sentía totalmente caliente y Korra gemía sobre el cuello de la pelinegra mientras seguía a un ritmo más rápido.

Cuando hacían el amor estaba lleno de cariño, pero a su vez también había crecía la pasión entre ellas, como si estuvieran esperando una excusa para dar rienda suelta a sus instinto y terminaran haciendo el amor inconscientemente.

La encía de la Alfa ahora ciertamente le empezaba a doler, sintiendo como sus colmillos sobresalía mientras acercaba su nariz buscaba aquella glándula, que causaba aquel dulce aroma, ubicada en su cuello de su novia.

Los instinto de Asami reconoció automáticamente lo que estaba haciendo la Alfa, inclinando su cabeza hacia a un lado para ofrecer más de la piel nívea mientras el sentido de olfato de Korra finalmente ubico la glándula que causaba el aroma dulce de su prometida.

Pero ahora su encía se sentía totalmente ardiendo, su boca salivaba tres veces más de lo normal. El aroma de Asami llego a lo más profundo de su mente, corazón y alma.

Las manos de Asami estaban aún más enredada en el cabello de Korra, presionando su rostro sobre su cuello, dejando a su vez escapar un gemido mientras su espalda se arqueaba fuera del suelo, "Hazlo. Hazlo por favor. Hazme tuya".

Sin dudarlo, Korra clavo su colmillo en la piel del cuello de la Omega que no estaba marcada.

Inmediatamente sus ojos se abrieron como platos, todo su cuerpo se sentía furiosamente caliente y sus corazón latía diez veces más rápido de lo que debería mientras Asami se arqueaba más contra ella.

Podía sentir el aroma de la CEO mezclarse junto al de ella, las feromonas que desprendía también se mezclo junto al aíre se yacía alrededor de ambas mientras la hormona que corría dentro del torrente sanguíneo de la Omega se fusionaba junto con Korra causada por la mordedura hecha en su cuello.

El sabor de la sangre de Asami la hacía sentir un gustillo sobre su paladar, pero Korra estaba totalmente aturdida mientras aquel vinculo estaba siendo sellado a medias.

Con mucho cuidado, se aparto, sacando sus colmillos de aquella piel nívea mientras a su vez pasaba su lengua sobre aquella marca para calmar el escozor causado al romper un poco de su piel.

Asami la miró, viendo que en su rostro corrían lágrimas y la Alfa tuvo miedo al ver aquello, mientras trataba de recuperar su aliento por los pequeños sollozos.

"¡¿Te lastimé?!" Korra comenzó a alejarse, deteniendo el movimiento de sus caderas y mirando a la mujer que tenía debajo de ella con un dejo de preocupación en su corazón.

La Omega rápidamente se coloco encima de la Alfa mientras ella sentía su miembro en su interior que estaba duro como una roca, "No tonta". Asami se inclino, besando varias veces el rostro de la Avatar, "Eso fue increíble. No me lastimaste. Sólo estoy feliz".

Korra dejó escapar un suspiro de alivio mientras agarraba las delgadas caderas de la Omega, "He escuchado que esto puede ser un poco abrumador".

Asami jadeó y asintió con la cabeza, sus movimientos se intensificaron mientras sentía como crecía un nudo en su abdomen. Sus colmillos también comenzaba a sobresalir, su subconsciente la instaba a completar y sellar totalmente el vinculo dejando su propia huella en Korra, "Mis colmillos... Ah, creo que... Necesito..."

Korra inclino su cabeza en respuesta, dejando al descubierto su cuello, un acto reconfortante ayudaba a los orígenes de la Omega en ese instante.

Su nombre era Asami Sato. Era la madre de sus dos hijos. La directora general de Industrias Futuro. Novia y prometida del Avatar Korra.

Prometida del Avatar Korra.

Prometida de Korra.

Prometida de Korra.

Korra...

Korra.

Antes de que se diera cuenta de lo que sucedía, sus colmillos se hundió en la piel morena y Korra dejó escapar un gemido ahogado mientras se desencadenaba cientos de emociones y reacciones en su interior.

La Avatar sabía que Asami le había dicho hace poco que fue abrumador cuando Korra la había marcado en su cuello.

Pero nunca comprendió que sería así tan emocional.

Cada momento inolvidable que jamás había pasado con la Omega apareció en su mente, como una especia de varias imágenes, como si se tratase de una presentación de la historia de su relación con ella.

El día que la conoció, en la fiesta de gala de Tarrlok, en ese momento la confundió con un Beta debido al perfume que siempre llevaba.

El día que ella vio como la Omega elegía a sus amigos sobre su padre igualitario.

El día en que Asami la consolaba después de que Raiko la culpaba por el problema de las enredaderas espirituales.

La noche en que atrapó a la heredera justamente cuando entro en calor o en celos, descubriendo que era una Omega y después de saberlo la impregno de ella.

Los días y noches en la que cada día estaban más cercanas , ya que buscaba a los maestros aire y tratando de averiguar el verdadero objetivo del Loto Rojo.

Asami cuido de ella después de su batalla contra Zaheer.

Cuando Asami le escribió a ella y se enteró que estaba embarazada de sus hijos.

Asami viajo hacía la Tribu de Agua del Sur, soportando los intentos de asesinato del Loto Rojo para que ella solamente se pudiera quedar con Korra y dejar que la Alfa estuviera allí cuando sus hijos nacieran.

El rostro de Asami cuando le propuso compromiso.

El rostro de Asami cuando vio a Korra conocer sus hijo e hija recién nacidos por primera vez.

El amor incondicional de Asami, incluso cuando ella desapareció durante esos seis meses.

Asami se convirtió en su pareja.

Asami.

Algo en su interior se asombro y sin previo aviso, Korra se coloco de nuevo encima de ella.

Asami dejo escapar un sonido de sorpresa cuando aquel movimiento la obligo a quitar los colmillos del cuello de Korra, el dolor de aquella marca se desvanecía de la mente de la Alfa mientras miraba a su pareja que yacía debajo de ella.

Unas lágrimas corrían sobre el rostro que al final cayo por el cuello y el pecho de la Omega, dejando escapar pequeños sollozos.

Asami le sonrió suavemente, tomando su rostros con ambas manos, mirándose a los ojos amorosamente la una a la otra, entrelazadas en un abrazo íntimo.

"Te amo". la voz de Korra se quebró de la emoción, "Te amo tanto, tanto, tanto".

La ingeniero paso un pulgar por debajo de los ojos de la Avatar, secando las lágrimas que caían, "Yo también te amo. Más de lo que puedas imaginar.

"No dudo eso", Korra susurró mientras se arrojaba hacía ella para otro beso y comenzó a moverse violentamente dentro de la mujer que no paraba de gemir.

Las uñas de Asami se clavaron en sus piel, dejando una marca desde su espalda hasta la columna de la Alfa. Korra sintió la necesidad de acabar en su interior, que no había sentido desde la última ocasión en la que ayudo a Asami cuando entró en calor aquella noche. Korra gimió y enterró su rostro sobre la clavícula de la Omega mientras que sus embestidas cada vez se hacía más desenfrenadas, "Voy a acabar. Oh por lo espíritus, voy a acabar".

"Hazlo". Asami respiraba entrecortada, mientras su cadera también se movía para satisfacer cada embestida de su pareja, "Acaba".

"¿Estás segura?" Korra miraba a los ojos de ella, colocando su frente juntas.

Asami sonrió y se inclino para besar la punta de la nariz de la maestra, "Yo quiero que acabes dentro de mi. Hazlo."

"Yo..." los ojos de Korra se cerraron mientras se concentraba en la sensación de las paredes estrecha que rodeaba su miembro erecto, la sensación del calor de Asami apretando a su alrededor, resultando ser demasiado.

Su orgasmo se apoderó de ella como un tsunami, con cada pensamiento que llegaba a su mente. En todo lo que podía pensar era en el abismo de lujuria en la que había caído.

Asami dejó escapar un gemido de placer al mismo tiempo, su espalda se arqueaba fuera del suelo, mientras su mirada se volvía en blanco.

Para Korra todo esto era demasiado, cada pequeño detalle saturaba su cerebro.

Apenas noto aquella sensación de acabar en el interior de su pareja antes de que el agotamiento la pusiera contra las cuerdas, era como una pequeña luz que llegaba a su mente si ningún pensamiento coherente.

Asami se rió entre dientes de que su prometida estaba acostada ya inconsciente, recordando las raras veces que Korra terminaba así después de un orgasmo.

Colocando las sábanas sobre ellas con más firmeza y se acostó a un lado para no aplastar completamente a la Avatar.

Acurrucándose luego, en su horno humano, cayendo dormida justamente después de Korra.

Sin notar la repentina afluencia de flores y más flores que rodeaba su pequeño campamento mientras llegaba el amanecer.

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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

Mensaje por Admin el Mar Nov 10, 2015 11:41 pm

Y con este pequeño epílogo, llegamos al final de esta algo corta pero interesante historia para quienes les gustó el género, debo decir que encontré algunos otros fics con el mismo contenido pero desafortunadamente están en inglés y tardaría algo de tiempo para traducirlos ustedes digan si quieren que siga publicando más sobre el omegaverse.



Epílogo- Dos meses después.

Después de que ambas regresaran del mundo espiritual, su boda ocurrió en menos de un mes, gracias a sabiendas que serían algunos años de locura en sus vidas con la reconstrucción tanto de Ciudad República como del Reino Tierra.

Aunque tenían una ventaja de que la mayoría de sus amigas y familiares ya habían estado durante las negociaciones con el antiguo príncipe Wu sobre una nueva constitución funcionaría para el "Libre Estado Tierra", como se le llamaba mientras escogían un nombre adecuado.

Pero sobre todo, tuvo que ver con el hecho de que técnicamente,  habían sido contratados por más de dos años y tanto la feliz pareja como la futura suegra de Asami Sato estaba cansadas de esperar.

Sokka y Katara estaban por los alrededores del suelo junto con Meelo y Rohan cuando Asami decidió unirse a Korra, que estaba sentada observando a sus hijos interactuar con los que ella consideraba "sus hermanitos adoptados".

"¿Sabes cuando los mobiliarios de los gemelos serán enviados acá?" Preguntó Asami, mientras ociosamente acariciaba en círculos los nudillos de la maestra.

"La próxima semana", Korra sonrió, "Todos los mobiliarios que papá y yo tallamos para ellos serán enviados acá. Los convertiré en camas para ellos. Creo que ya tienen la edad suficiente para deshacerse de la cuna".

"Estoy de acuerdo", Asami sonrió y le dio un beso en la sien de su esposa, "¿Pero no me dijiste que los padres tallan un nuevo conjunto de mobiliarios para cada niño que se tenga?"

Korra asintió con la cabeza, "Si, es la tradición".

"Entonces tienes más trabajo para ti, además de hacerle a los gemelos sus propias camas", Asami colocó una mano en su abdomen, "No creo que vaya a estar feliz si sus hermanos tienen sus propios mobiliarios y ella no".

La Avatar se quedó mirando a su esposa en estado de shock por un instante, procesando lentamente aquellas palabras en su cerebro, "¿Tendrás un..?" Sus ojos bajaron al abdomen de la Omega, "¿Estás...?"

Asami asintió y sonrió enormemente, "Le pregunte a Kya para ver si no estaba paranoica cuando nos visito la semana pasada y ella lo confirmó. Tengo 8 semanas de embarazó".

"Yo..." Korra agarró las manos de su pareja y le sonrió, "Wow. Yo sólo..." Parpadeando, "Necesitaré más madera".

Asami levanto una ceja con sorna, "¿Eso es todo lo que tienes que decir? 'Necesitaré más madera' ".

Korra sonrió y de pronto se levantó del suelo, levantando a la Omega y abrazándola mientras giraba y giraba junto a ella, gritando felizmente, "¡NECESITARE MAS MADERA!"

La única respuesta que pudo dar Asami fue una sonrisa afectuosa seguido por, "Korra, tontita".
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Re: DE ALFAS Y OMEGAS // 0oDEMIGOD

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