EN TU PIEL // Aleinads

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EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por Aleinads el Lun Sep 12, 2016 10:26 pm

Buenas noches... Vengo con un One Shot que se convirtió en mini FanFic... Esta casi terminado así que para final de semana (espero) ya lo he publicado entero... Ojala que les guste y tengan una feliz noche/madrugada/día Very Happy


CAPÍTULO I

SENTIMIENTOS

Tan increíble como impensable… Me pasó. Sin quererlo, pensarlo o buscarlo, simplemente me pasó. Dejándome desarmada por completo, sin saber cómo reaccionar.

Como un balde de agua helada golpeando tu piel. Así lo sentí. Después de ser la primera interesada en poner los sentimientos a un lado y dejar que lo carnal cobrara vida.

Yo solo me quería sentir deseada, quería satisfacer mis ganas… Y después de tanto buscarlo lo encontré. Con la persona menos esperada, pero la más dispuesta. Y me encanto, no lo dudo. Lo que no esperaba era que fuera a mi quien se le volteara el mundo con los ‘sentimientos’.

Estoy perdida, lo sé, así lo siento y las náuseas me lo recuerdan. El mareo que tengo a consecuencia de la resaca me hace creer que todo a mí alrededor se tambalea. Parece ser que soy yo.

- Sigue bebiendo hasta perder el conocimiento, Julia – Me regaño. - ¿Dónde coño están las mentadas pastillas? – Voy tumbando todo a mi paso.

Para este momento mi habitación es un desastre, y no quiero imaginar el resto del lugar. No sé ni cómo he llegado a casa, pero estoy feliz de haber despertado aquí y no en otro sitio.

Creí sentir alivio al verme sola, pero cuando llegue a la sala me di un estrellón. Un nuevo balde de agua helada cuando ya estaba calentita.

- ¿Acaso tuve una orgía anoche o qué? – Cuestione para mis adentros.

Tres cuerpos desnudos regados por mi sala. Dudo mucho que haya hecho una fiesta que no implicara sexo. En especial cuando todo mundo amaneció desnudo, incluyéndome.

Es lo que he venido haciendo estos últimos días. Busco sexo en la calle para poder sacarla de mi piel, con la esperanza de que eventualmente salga de mi corazón y estos condenados sentimientos de amor que afloraron en mí, desaparezcan. Algo que no quería en un principio es lo que finalmente me arriesgue a hacer.

Insisto con las pastillas. La resaca me está matando. Por fin las encuentro y no dudo en tomarme dos de un solo tirón. Regreso a mi habitación y me doy una ducha. Salgo a secarme y vestirme. Medio recojo el desorden que deje y decido salir a despertar a mis “Invitados” que parecían más borrachos que yo.

- A ver, a ver… ¡Vamos despertando todo el mundo! – Aplaudo gritando – Despiértense que se tienen que ir ya de mi casa. ¡Vamos! – Les di empujones y comencé a recoger el desastre.

Para cuando había medio ordenado la sala los tres cuerpos ya tenían caras. Que no reconocí ninguna – Cada vez buscas gente más joven y extraña Volkova – Me perdí en mis pensamientos mientras ellos me veían extrañados.

- ¿Dónde y cuándo vamos a desayunar? – Rompió el silencio el hombre.
- ¿Perdón? – Frunzo el ceño.
- Dijo que dond… - Una de las chicas iba a repetir pero la detuve con un gesto.
- Escuche lo que dijo rubia, lo que no entiendo es porque me lo pregunta a mi… Solo quería que se despertaran y se perdieran de mi vista - Dije señalando la salida.
- Pero si tu dijiste – Intervino la otra.
- ¡Fuera! – Grite a todo volumen a pesar de aun tener migraña.

Con el grito que termino asustándolos a todos se medio vistieron y se fueron prácticamente corriendo.

- ¡Al fin! Santa paz – dije lanzándome al mueble de la sala.

Me volví a dormir allí. No se por cuánto tiempo, minutos, tal vez horas. Justo ahora recuerdo que no vi la hora en que desperté y mi estómago me recuerda que no he comido nada desde ayer por la mañana.

Me levanto y voy a mi habitación. Busco mi celular por todos lados. No lo encuentro. Tal vez lo perdí o me lo robaron la noche anterior. Que ni se dónde diablos estuve ni como llegue a casa. Por fin lo encuentro entre mi ropa, al verlo me doy cuenta de que está apagado. Lo puse a cargar inmediatamente.

Como me sabía el número de mi amiga Jenny decidí llamarla, estoy segura de que ella me salvara de esta. Como no tengo intenciones de salir le pediré que me traiga comida.

- ¿Cómo está la perra más grande de San Francisco? –Pregunto al escuchar su voz.
- La verdad es que suena bien. Pero tendría que verla en persona, porque bastante buena actriz que es… - Se burla de mí contagiándome su risa al instante.
- Necesito ayuda – dije después de unos minutos de risas.
- No lo dudo ni un poquito.
- Hablo en serio amiga.
- Yo también. Es que el único motivo por el que me llamas es por una emergencia o para pedirme algún favor – Reprochándome.
- Ya Jenny por favor – Le pido.
- ¿Que paso ahora? ¿No me digas que te volviste a acostar con una desconocida y no quiere salir de la casa? – Grito exasperada.
- No Jenny, no invoques demonios. Eso ya no volvió a pasar.
- Pues al fin una buena noticia contigo esta semana Volkova – Me felicita.
- Tampoco te alegres mucho, amanecí con gente extraña. Eran dos mujeres y un hombre… Antes de que me pelees no se sus nombres ni nada de sus vidas – La escuche suspirar.
- Así no te vas a olvidar de ella Julia ¿Cuándo lo vas a entender? – cuestionó. – Te dije vive. No que te volvieras promiscua.
- Ahora no Jenny, por favor. Te llame para pedirte que vengas. No quiero salir. ¿Puedes? – le pedí esperando que accediera.
- Esta bien – suspiro cansada.
- ¡Trae comida! – Grite antes de que colgara.

Por si las dudas regrese al cuarto y encendí el celular. Le mandaría un mensaje para que no se le olvidara traer comida. Son casi las 3:00 de la tarde. Hoy no tengo ánimos de salir a beber ni a nada.

Apenas enciendo mi celular suenan repetidos mensajes, llamadas perdidas y demás. Con miedo abro la bandeja de entrada. Lo que pensé. Era ella, todos eran de ella. Llevo días evitándola. Se perfectamente bien lo que quiere. Pero ya no puedo dárselo. Me lastima.

Me atormenta saber que fui yo quien la busco con una sola intención. Cuando ella se mudó a San Francisco y me la encontré lo peor que pude hacer fue proponerle el trato que le hice.

Tenía apenas un mes viviendo en la ciudad y habíamos perdido el contacto. Nos pusimos al día y cada vez nos frecuentábamos más. Salíamos a toda hora, para hacer cualquier cosa. Yo llevaba ya meses sin tener una relación. Y la verdad estaba disfrutando mi libertad, pero quería tener sexo. No puedo vivir sin él.

En esta condenada ciudad el sexo casual implica problemas seguros. Por eso mi desesperación. No pude encontrar a nadie confiable. Por más que busque no lo lograba y comenzaba a desesperarme.

Durante una noche de alcohol la llame. Nos fuimos de fiesta a un bar, bebimos por horas. Casi ni recuerdo todo lo que dije esa noche. Solo sé que no pude controlar mi deseo y de la nada lo hice…

- Pecas, eres mi amiga ¿hace cuantos años ya? – Le hablaba medio borracha.
- No se Volkova, ¿unos 15 años? Guao, que rápido pasa el tiempo.

Yo la miraba hablar pero poco le escuchaba. Sé que ella no tiene a nadie. Por algo sale tanto conmigo. Así que sin más me arriesgue.

- Somos adultas. Nos conocemos a la perfección. ¿Por qué no tenemos algo? Sexo casual. Cero compromisos – le propuse.

Como estaba tambaleándome por la borrachera ella creyó que era un chiste y se soltó a reír. Yo me mantuve lo más serena posible.

- Espera…. ¿Hablas en serio? – sonó escandalizada.
- Totalmente en serio. Sexo. Cero compromisos. Libertad plena.
- No, esto no puede ser Volkova. Tú, tu y yo, no. ¿Tú y yo? ¿Te imaginas eso? – preguntó.
- Créeme que si no lo hubiera imaginado no lo habría propuesto.
- No, no –Negaba con la cabeza.
- ¡Escúchame! – La zarandee - Entiende una cosa, esto es solo casual, para matar las ganas. No conozco alguien con la suficiente confianza como para proponerle esto y no quiero compromisos pero tampoco irme con cualquiera a la cama. Me podría encontrar una enfermedad, una psicópata que me atosigue después, no, me niego a eso – estaba exasperada.
- Yo creo que el alcohol se te subió a la cabeza.
- Sí y no. Llevo días en la búsqueda y créeme que las conocidas lesbianas que hay están en pareja o no quisieron – dije cansada.
- Pero ¿Por qué yo Volkova?
- Guao, no pensé que fuera tan fea.
- ¡No! No seas idiota y salgas con tu sarcasmo. No es eso, es que somos amigas.
- Y como amigas adultas que somos creo que podemos con esto ¿O No? Hagamos algo, inténtalo y si no te resulta no ha pasado nada, seguimos con nuestras vidas como hasta ahora y ya.
- Tal vez – dudosa.
- ¡Hazlo! – la tome de los hombros

Debió ver la necesidad en mí porque segundos después me beso sin esperar más peticiones, o súplicas de mi parte. Mis ganas y los dos meses sin sexo me hicieron reaccionar a la velocidad de la luz. La bese sin piedad, pero seguíamos en el bar así que aproveche cuando se separó en búsqueda de aire para encaminarla hacia la salida. Lance un billete para cancelar la deuda y salimos del lugar.

Lo siguiente lo recuerdo a la perfección.

- Vamos a mudarnos de lugar – decía entre besos.
- ¿La habitación o el mueble? – Pregunte ganándome una mirada asesina – es más cerca – me justifique.

Caminamos rápidamente hasta mi habitación, ya veníamos desvistiéndonos, al llegar estábamos en ropa interior. Termine de quitar su hermoso brasier de encajes. No puedo negar que estaba disfrutando la vista pero quería tocarla, sentir su piel en mis manos.

- Vaya que estas urgida – soltó.
- ¿tú crees? – Pregunte sarcástica – ¿Haremos esto o no?
- No te exasperes conmigo, por algo estamos aquí.

Sin responderle más me halo a su cuerpo, uniendo nuestros labios en un apasionado beso.
Sentía arder su piel contra la mía. Estaba roja de excitación. Bese sus caderas que no paraban de moverse, sabía lo que quería. Me acerque a su sexo besándolo sin detenerme. Mi lengua recorría todo su centro. Saboree y me bebí todo su flujo al sentirla acabarse en mi boca.
Aun con espasmos di pequeños besos por su cuerpo, subiendo hasta posicionarme frente a ella. La bese en los labios mientras aun respiraba agitada.

- ¿Tratas de matarme? - levantando una ceja - ¿Cuánto tiempo? – pregunta poniéndose de lado apoyando la cabeza en su mano.
- ¿Cuánto tiempo qué? – le pregunté sin saber de qué hablaba.
- ¿Cuánto tiempo sin sexo? Parece que bastante. Querías dejarme seca – soltó una carcajada y sentí vergüenza en ese instante.

Fue tanta su insistencia que termine por decirle que llevaba dos meses sin sexo y me sentía a morir de la pena que tenía ahora. No por mucho tiempo fue eso.

- Volkova, somos amigas desde la universidad y jamás llegaste a verme más allá que en ropa interior y ahora estoy frente a ti, ¡completamente desnuda! Al igual que tú... Así que no entiendo porque la vergüenza – riéndose.

Intente levantarme de la cama pero no me lo permitió. Tumbándome de nuevo, se subió encima de mí comenzando a besar mi cuello.

- Es más, esa vergüenza se te va a pasar ya. – decía entre besos. Sacándome gemidos de placer al tocarme.


El timbre me hizo regresar de mi viaje en el tiempo a la actualidad. Sonaba repetidas veces. Jenny debe estar rato tocando y conociéndola de seguro ya perdió la paciencia esperando por mí.

- No sé cuándo te dignaras a darme una llave Volkova – Gritaba empujándome apenas abrí la puerta.
- Hola a ti también extraña – respondí sarcástica.
- No me vengas con tus cosas, llevo media hora tocando y no abrías. Sabes que pierdo la paciencia rápido.
- En fin, ya estás aquí… Y con comida – mis ojos se abrieron grandes al ver que traía de comer.
- Pues casi te quedas sin ella, ya estaba por largarme.
- Ya deja tu amargura Jenny y dame mi comida china – arrancándole la bolsa de las manos.
- Claro, aquí tienes y de nada – dijo sarcástica.

Después de tanta discusión entre la comida mi estómago me agradeció y estaba echada en el gran mueble de la sala donde me había quedado dormida unas horas atrás.

- Ya sé que la comida estaba muy rica pero ya deja de frotarte la barriga Julia, te ves asquerosa – se burló Jenny lanzándome un cojín.
- ¡Hey! Amargada – se lo regrese.
- No te hagas la loca, llevo cinco minutos hablando contigo. ¿No piensas contestar?
- ¿Qué quieres que te diga Jenny? – pregunte nada interesada en la conversación.
- ¿Qué sabes de Katina? Hace dos días me escribió para preguntarme por ti.
- ¿Qué le dijiste? – Me levante casi cayéndome al piso prestándole total atención esta vez.
- Lo que me dijiste, que te fuiste de viaje a New Jersey – suspire aliviada – Igual pienso que debes decirle la verdad y… - No la deje terminar.
- Ya te dije que no Jenny y cambiemos de tema.
- Como sea, es tu decisión. Pero lo vas a lamentar, créeme – Le di una mirada de reproche y ella alzo los hombros – En fin, conocí a alguien.
- ¿En serio? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde estaba yo? – hice las primeras preguntas que vinieron a mi mente.
- Si, su nombre es Emma, la conocí el día que fui a la convención con la gente de la oficina en el hotel Grant Plaza – Yo solo la miraba expectante – Es una rubia muy hermosa, bastante correcta y seria, pero eso será hasta que yo llegue – Dijo con una sonrisa picarona.
- Ya la convertiste libertina – riéndome.
- ¿Por quién me tomas? – Haciéndose la ofendida – Ni que me dijeran Julia Volkova – ahí iba ella con sus burlas hacia mí.

Eran bastante normales las burlas y críticas entre nosotras. Aunque las últimas semanas no frecuentábamos tanto como queríamos por cuestiones laborales. Pues estamos en los meses más ocupados, no perdemos la costumbre de ser nosotras cuando nos vemos.

Honestamente me sorprendí de lo seria que sonaba al hablarme de su nueva conquista, quien me aclaro no es una conquista cualquiera sino todo un reto, la chica la rechazo desde un principio y tiene metido entre ceja y ceja que la quiere para ella. Le gustan los retos grandes y parece que este lo es, además de que Jenny asegura que no ha nacido la primera mujer que la rechace.

La chica, según sus palabras no tiene interés alguno porque está enfocada en su trabajo y no le van las mujeres. Pero Jenny dice ver ese algo en sus ojos que la hace merecedora de una buena lucha. Así que me aseguro conquistarla, no solo para un acoston. Sino todos los acostones. Esta mujer le ha dado en el clavo a mi amiga.

- Ya te perdimos – me burle de ella.
- No negare que me encantaría perderme en el cuerpo de semejante mujer – suspirando – y a diferencia de ti, reconozco y acepto mis sentimientos. Solo que yo no estoy enamorada simplemente me gusta mucho esta mujer y como la voy conociendo tengo que ir a paso seguro con ella, nada de juegos – me recordó mi desgracia.
- Gracias por lo que me toca.
- No voy a discutir, ya sabes lo que pienso.

Ya mis vacaciones, que decidí auto-regalarme se terminan. Jenny se ha ido, dejándome pensante. Mañana vuelvo al trabajo y de seguro me la encuentro por la ciudad cuando salga. Lena debió también regresar de su viaje hace dos días y por eso ha estado insistente en las llamadas.

Yo sé que no puedo evitarla eternamente, pero no sé cómo evitarla también de mi mente y corazón como quisiera. Que las cosas sean como antes y no sentirme como me siento.

‘Hagamos esto, cuando tu estas disponible y yo también… No estoy lista para tener una relación ahora pero no quiero que me falte el sexo Pecas. Además si conoces a alguien y quieres hacerte pareja me lo dices y hasta ahí llego, como te dije, sin compromisos.’

Mis palabras regresan a mi atormentándome por proponer algo que no sabía no era capaz de cumplir. ¿Cómo le explico ahora que me enamore? Que de tanto tocar su piel, me perdí y fundí en ella hasta quedarme tatuada. Que cierro los ojos y la veo ahí, hermosa con su sonrisa para mí. Y yo estoy feliz de poseerla. Solo que ahora quiero hacerlo para siempre, quiero tenerla solo para mí y nadie más.

Estoy completamente segura de que apenas le confiese que me enamore querrá romper el trato y hasta nuestra amistad… *Si las cosas se vuelven incomodas o raras Volkova esto se acaba* Recuerdo como me lo dijo claramente al aceptar mi propuesta *Es la única condición para que acepte* y como yo estaba tan desesperada, además de que el sexo fue fenomenal. Tontamente creí que podía con ese peso. Pero estaba equivocada.

El día de trabajo no estuvo tan mal después de todo, no me la tope cuando salí al mediodía ni el final de la tarde. Regreso tranquila y pensante a casa. Mi celular suena y contesto al ver que es Jenny.

- La perra más querida de la ciudad – reí.
- Si ya sé que eres tu Julia, o sea yo soy quien llama – responde burlona.
- ¿Qué quieres Jennifer?
- ¡Vaya! Hoy no fue un buen día... Y no, no es una pregunta. Te invito a una fiesta, te quiero mostrar a mi Emma.
- ¿Ya es tuya? Que rápida amiga… Por lo que contaste pensé que tardarías más en conquistarla, después de todo resulto ser fácil.
- No seas idiota Volkova, aun no la conquisto, solo afirmo que es mía para que se me cumpla. Anda, ¡vamos! Quiero que la conozcas. Esta noche fuimos invitados a una fiesta en un lujoso bar a celebrar que la firma gano unos casos en los que ella estaba involucrada.

Después de un par de minutos me deje convencer por Jenny. Especialmente porque prometió presentarme alguien ‘para sacarme la espina de Lena’ Aunque sin muchas ganas, acepte ir.

No sabía nada de ella, no quise responder sus llamadas o mensajes. Aun no tengo idea que hare para no verla. Solo sé que ayer y hoy no insistió mucho, solo me llamo un par de veces. Me di un baño y arregle, en pocos minutos Jenny pasara por mí.

Llegamos al bar, que puedo decir, parece el bar de un lujoso hotel cinco estrellas. Impresionante decoración. Hay una especie de fiesta, bastante grande debo añadir. El ambiente está muy bueno y sin pensarlo dos veces Jenny pide al primer mesero que ve pasar dos copas de champan para nosotras.

Caminamos el lugar con las copas en mano. Jenny saluda uno que otro colega hasta llegar a la mesa que estaba asignada. Cuando Jenny se dispone a pedir otra copa más al girarse vio a la que por su cara intuyo es ‘La conquista’

- Esa sonrisa es nueva.
- Cállate idiota – susurra entre dientes. – Ahí viene - sin quitar la sonrisa y saludando con la mano.
- Pues preséntame, para eso vinimos ¿no?- ella volteo a darme una mirada de reproche. Entonces me reí.

Me voltee a un lado para verla cuando llega a saludar a mi amiga, admito que no era lo que esperaba, Jenny estaba acostumbrada a otro tipo de mujeres, morenas más que nada. Pero esta era una muy grata sorpresa, ¡vaya que sí! Una rubia muy hermosa - ¡Y elegante! - Me grito mi subconsciente al verla de arriba abajo, un sexy vestido no muy descotado pero con un porte de dama. Parece una condesa, incluso. – Pero que cosas dices Julia – me regaño al pensar tonterías y mi amiga ya me está presentando.

Tan lejos de la realidad no estaba. Esta chica no será de la Nobleza pero fue criada y ha vivido la mayor parte de su vida cerca de la realeza de Inglaterra. Por eso el porte que trae. Ya sé que fue lo que vio Jenny en ella, se llevan muy bien. Bastante parecidas son, de hecho. Además del ámbito laboral comparten gustos parecidos. No serán realmente todos pero si los más importantes como para que alguien llame tu atención.

- No creo que tengas oportunidad - Susurro a Jenny cuando Emma es distraída con uno de los invitados.
- ¿Por qué? – me pregunta angustiada.
- No has visto como es de hermosa. Yo iré tras ella.
- ¡Ni lo pienses! – me ordeno.
- Calma chica, estaba bromeando – me reí – Que delicada estas.
- Es mía, la vi primero y nadie me la va a quitar – señalándome con el índice – es más, ya tengo a la que te hará olvidar eso que sientes por Lena – decía viendo en dirección de la barra del lugar.
- Ni la menciones Jen – le pedí.

Nos disculpamos y levantamos de la mesa. Jenny me condujo hasta la barra y al llegar allí me presento una abogada conocida de ella, a la cual ya le había hablado de mí. No tenía intenciones de quedarme mucho tiempo y hablar aunque esta como quiere la dama yo no me siento en disposición. Mas cuando estoy viendo a Lena entre un grupo de personas a un par de metros de mi…


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Re: EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por SandyQueen el Lun Sep 12, 2016 11:36 pm

A esperar el encuentro con la morena y "pecas" Very Happy
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SandyQueen

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Ajaaa

Mensaje por Zanini-volk el Mar Sep 13, 2016 5:50 pm

Chaleee lo que le puede pasar a una por querer jugar al amor

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Re: EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por andyvolkatin el Mar Sep 13, 2016 9:25 pm

Hola Very Happy
síguela
quería seguir leyendo study
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EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por Aleinads el Miér Sep 14, 2016 10:23 pm

Buenas, buenas... Aqui esta el segundo (y penúltimo) capítulo, del como dije es un mini-fic... Que disfruten!

SandyQueen: "El encuentro" y veras que se viene Very Happy

Zanini-volk: El que juega con fuego, se puede quemar... Hay que cuidarse de esas cosas.

andyvolkatin: Aqui esta lo que sigue. Pronto porque ya esta listo. Espero que te guste.


CAPÍTULO II

SECRETOS

Esa mirada cautivadora, es un distintivo de ella. Ya me había visto así que no tengo donde huir. Se acercaba a paso firme. En una danza de caminar se dirigía en mi dirección. Yo simplemente me disculpe con la compañera de Jenny ya que llevaba segundos sin prestarle atención a su relato sobre el trabajar como abogada.

- Buenas noches – dijo Lena al llegar. – Julia, vaya sorpresa ¿Cómo estás? – saludo con un beso en ambas mejillas.
- Bien ¿tú como estas? – le devolví la pregunta olvidándome por completo de que estaba acompañada.
- Todo bien, regresando de viaje. ¿No me vas a presentar? – Recordándome la presencia de la compañera de Jenny.
- Si, ella es una compañera de Jenny.
- Mucho gusto, Brigitte – salto a mi rescate al ver que no sabía su nombre.
- Lena, un placer – respondió ella. – Bueno, no las interrumpo más tiempo, solo quería saludar. Julia – Llamo mi atención antes de irse – Quiero hablar contigo, en cuanto puedas – me dio un beso en la mejilla y se retiró.

No espere mucho tiempo después para alejarme inmediatamente. Quería en realidad irme del lugar para no volver a toparme con Lena, no me siento preparada para decirle que llevo días evitándola.

- ¿Y a ti que bicho te pico mujer? – Pregunto Jenny al verme llegar con ella – ¿Que Brigitte te hizo algo malo? Estas pálida – Viéndome de arriba a abajo.
- Le… Lena – Fue lo único que salió de mi boca.
- ¿Lena? – repitió con el ceño fruncido. – ¿No me digas que no dejas de pensar en ella? Ay no Julia, tienes que poner de tu parte. Primero no le dices lo que sientes y tampoco quieres olvidarla. ¡Quién te entiende chica! – se quejaba sin dejarme hablar.
- Idiota. Que Lena esta aquí – indicándole con la mirada donde estaba ella. – Llego a saludarme cuando estaba con tu compañera, justo después de que te fuiste.
- Ya veo. ¿Y eso qué? – Como si no supiera lo que está pasando por mi cabeza – ¿Dejaste a Brigitte sola por eso? Si serás estúpida Julia – tomando un trago de su copa.
- Quiere hablar conmigo Jenny y no estoy lista, me iré de aquí ya – levante mi cartera y me prepare para salir.
- O sea que yo me partí el cerebro vendiéndote con Brigitte para que tú la dejes así ¿sin más? Hay que ver mujer, eres un caso perdido y hasta sin amigas te vas a quedar – se quejó.
- No estoy para eso en este momento Jennifer – la mire seria – Además yo no te pedí que me presentaras a nadie. Deja de quejarte. Me voy antes de que Lena me encuentre. ¿Te quedas?
- Pero claro que me quedo. Sería bien tonta si dejara a ese bombón que me trae loca con esta cuerda de acosadores que hay aquí. De esta noche no pasa que una salida me gane con la rubia de mis pensamientos – mirando a la Emma con ganas de comérsela. Reconozco esa mirada. La he tenido un millón de veces.
- Como sea. Yo me voy – me despedí y salí casi corriendo del lugar.

En casa, saliendo del refrescante baño que me relajo y quito los nervios, el timbre suena asustándome. Son las once - Jenny de seguro no logro nada con la rubia y se vino a pasar la noche – Hablaba sola caminando por el pasillo hasta llegar a la puerta.

- Sabia que no lograrías nada – dije al abrir.
- ¿Y que se supone debía lograr? – pregunto Lena frente a mí.
- Lena – la mire sorprendida – Nada, creí que era Jenny.
- Pues como veras soy yo. ¿Estás sola? Creí que te fuiste tan rápido porque saliste con alguien, pero como vi a la chica que me presentaste no sabía que pensar. No estas saliendo con desconocidos ¿o sí? Digo, por cuestiones de salud.
- Lena sabes bien que siempre he sido cuidadosa y respondiendo a tu pregunta, no – Mentí.
- Eso no es lo que vine hacer aquí. Vine a preguntarte si me estas evitando y por qué. Si ya no quieres nada de sexo debiste decirme, en eso quedamos desde un principio ¿O me equivoco?
- Lena… - suspire – Pasa por favor. – He estado ocupada estos días, es todo – Volví a mentir.
- Bueno, si es así, entonces hice bien en venir – No previne lo que pasaría después.

Se quitó el sobretodo que traía puesto quedando solo en ropa interior.

- Lena ¿Qué haces? – Se lanzó a mi boca apenas le pregunte.
- ¿Cómo qué hago? Poniéndome al día.

No pude, más bien no quise, negarme y seguí besándola. Tenía tanta sed de su cuerpo. Pare por un momento y cerré bien la puerta, regrese a ella volviéndola a besar. Lena me arrebato la toalla dejándome completamente desnuda ante ella.

- Me encanta la vista – comiéndome con la mirada. – Extrañaba tu cuerpo – decía mientras me besaba y sus manos me tocaban desde la espalda hasta el trasero. Solté un leve gemido.
- Ahora es mi turno – le dije antes de quitar sus brasier y bajar las manos hasta quitarle el sexy bikini.

Una vez más, piel a piel… Esta aquí, conmigo. La tengo solo para mí, pero no como yo quiero, siempre. ¡No solo para coger! Quiero hacerle el amor. Acariciar cada peca de su cuerpo. Besarla sin restricciones, sentir que es mía en cuerpo y alma.

– Quiero que me sientas Lena, en el alma, no solo en tu piel – Le susurro al verla dormir.

Siento los ojos cansados. Estar tanto tiempo en el estudio haciendo ediciones me cansa la vista. Aparto mis lentes de lectura y froto mis ojos por encima del parpado.

- Oye, ¡Blue eyes! Tienes visitas – me grita Alfonso. Levanto la vista y ahí está Jenny.
– Hola – le saludo sin ánimos.
- Sabía que te encontraría así. Después de lo de ayer sobretodo.
- Por favor no empieces – le pedí cansada sabiendo que venía un regaño.
- Si empiezo Julia, no puedes seguir con esto. Confiésale la verdad a Lena o termina de una vez por todas con eso que tienen. Solo te estas lastimando – me dio una mirada de compasión.
- ¿Algún día entenderás Jenny? Si le digo y ella me rechaza o se aleja de mí… Eso me mataría. Y si no le digo pero termino esto me sentiré mal cada vez que la vea. Por donde lo pongas no es fácil para mí tomar una decisión.
- Yo quiero ayudarte y tú no te dejas. Insisto en que lo mejor es confesarle que la amas y esperar lo mejor. De otra manera eso que sientes acabara consumiéndote. Ponlo de esta forma. ¿Y Si ella conoce a alguien y te deja? Eso será el fin definitivo.
- No digas eso por favor – casi comenzando a llorar.
- Estas viendo Volkova. Tu misma te estas lastimando. Dile la verdad, no sabes si ella sienta lo mismo o se dé la oportunidad de ser más que un buen polvo.
- ¿tú crees? – pregunte esperanzada.
- Por tu bien eso espero, además ella no es mala. Si no siente lo mismo dudo mucho que se aleje de ti, así sin más. Se conocen hace mucho. No puede ser tan bruta como para no estar contigo y terminar su amistad también – comenzando a reír, contagiándome.
- Pensare decirle la verdad a Lena pronto. Mejor cambiemos de tema. ¿Qué tal te fue con la rubia?
- Pues…
- ¡Lo sabía! No llegaste a nada, ella se ve muy seria para ti – Estaba burlándome.
- Pues. No me fue bien, me fue excelente - dijo soberbia.
- Vaya… Me sorprende eso. Te la llevaste a la cama – sonando impresionada
- ¡Estúpida! – Grito dándome un golpe – Te dije que ella no es así, no la quiero llevar a la cama y ya.
- ¿entonces? Ese es tu estilo. No te hagas la santa ahora Jenny.
- Bueno mi estilo cambio, ahora la quiero a ella y no como simple acoston. ¿Qué no la viste? Es toda una dama y me trae loca.
- Bueno, tu mirada cambia con ella. Así que no es extraño que te enamores.
- Detente ahí – interrumpiéndome – Yo no estoy enamorada, solo la quiero seriamente; aunque no niego la posibilidad de enamorarme, si me tiene desbordando emociones ahora, imagínate que será de mi cuando me acepte – suspirando.
- Es definitivo. Ya te perdimos – Me gane otro golpe después de eso.

Rechace la invitación a cenar de Jenny porque estaba agotada. La noche de actividad física junto a Lena, el no poder dormir al ser atormentada con mis sentimientos de amor, más el largo y exhaustivo día de trabajo me dejaron muerta.

Rebusco en mi nevera y al ver que no tengo absolutamente nada que prepararme de cena, tiro la puerta – ¡Demonios! – me quejo por lo bajo. Busco el celular para pedir algo de comer, una pizza tal vez. - ¿Dónde estará el teléfono? – hablo conmigo al buscarlo.

El timbre suena y dejo el control del televisor a un lado, levantándome para abrir la puerta. Recibo mi pizza cuatro quesos, que huele deliciosa, cancelo al repartidor y me dispongo a comer tranquilamente en la paz de mi sala.

La noche está muy tranquila. Las luces que se ven por el balcón de mi ventana me hacen sentir muy pequeña, y sola. - ¿Qué estará haciendo Lena? – me pregunto mentalmente. – ¡Ni lo pienses Julia! – Me regaño al querer llamarla.

No tuve la necesidad de siquiera levantar el teléfono porque mi celular sonaba y era ella. Preferí no contestar. Seré débil si me dice que quiere verme y accederé, para solo tener su cuerpo una noche más. Pero después se ira y no sabré mas nada de ella hasta que quiera salir a beber, que no creo que pase en plena semana.

Aunque no era mi pensar, las cosas si cambiaron. No solo porque termine enamorándome. Lo que menos quería. Sino porque ya nuestra amistad no es igual. Ya no me cuenta sus problemas y sus cosas, si no le pregunto por su familia ella no me dice. Si no me intereso por ella, no me cuenta. Así de simple, la convertí. Perdiéndola para siempre. Y la quiero de vuelta. La quiero en todo sentido.

- ¿Otra vez pensando en ella? – Jenny me trae de vuelta a nuestra conversación. – Llevo diez minutos hablando como una loca de lo bien que me fue en la cena con Emma y tú solo estas ahí, perdida en tus pensamientos - se quejaba mi amiga.
- Perdona ¿sí? Es que ayer otra vez… - Me quede callada.
- No sé quién es más idiota, si ella por no darse cuenta de tus sentimientos o tu martirizándote cada vez que te acuestas con ella – negaba con la cabeza – Deberías sentirte bien, después de todo tienen sexo. No es lo peor del mundo.
- No, no lo es, lo peor es que es eso, ¡SOLO SEXO! – Grite – No sabes lo que es querer hacerle el amor y no poder, tener que solo coger – lo último salió de mi boca apretando los dientes.
- Amiga – Jenny me abrazo – No te pongas así – me consolaba abrazándome.

Esta semana se fue volando, cuando me di cuenta ya era lunes de nuevo. Voy camino al trabajo y me detengo por un café. La cajera que usualmente me atiende me recibe con una gran sonrisa. Antes de darme el café me guiña el ojo y la miro extrañada - ¿En serio me está coqueteando? – Le correspondo el guiño con una sonrisa y ella baja la mirada a la mano donde tenía ya sujetado el café.

- Hasta luego – se despide entregándome el vuelto.
- Adiós – respondí.

Salgo del lugar y subo a mi carro. Cuando coloco el café en el posavasos noto que tenía algo escrito. ‘Llámame’ Con un número de teléfono. - ¿En qué momento lo anoto? - me pregunto. Negué con la cabeza y seguí mi camino.

Los días pasan rápido. Sé que Lena está muy ocupada y por eso no me ha buscado. Yo tampoco he querido hacerlo. No puedo ser tan masoquista.

- Hola perra – escuchar el lindo saludo de mi amiga Jenny me hace voltear.
- Hola – respondí y me sorprendí al ver que venía acompañada.
- Buenas tardes, Julia ¿no? – saluda Emma con una sonrisa.
- No te molesta que haya invitado a Emma ¿verdad Jul? – Jenny me mira abriendo grande los ojos. Creo que trata de decirme algo.
- No, para nada. Por favor – la invito a sentarse – Estaba esperando para ordenar.
- Perfecto – contesto Jenny tomando la carta en sus manos, seguida de Emma.

Seguía sin entender que hacia Emma con Jenny en nuestro almuerzo. Parece que mi amiga no me dirá justo ahora, pero al menos debió advertirme. Me tomo por sorpresa.

Durante la comida estuvieron muy cariñosas. Toda una faceta que no conocía de Jenny. Pero Emma es quien más me sorprende, es increíble. Ha caído en las garras de mi amiga. Estoy aun dudosa si ya son algo o esto es solo un juego. No lo sé, supongo que Jenny me dirá.

- Y dime Emma. ¿Cómo te trata esta loca que tienes al lado? – hago conversación.
- Bueno… - Calla por un momento y mira a Jenny.
- ¿Qué? – dice ella.
- Bueno, es muy buena trabajadora. Según las estadísticas, en cada caso que ha colaborado o liderado su función ha sido de primera. Por eso pedí en la firma que ella fuera una de las encargadas de mi empresa. - Jenny sonrió sobrada.
- No lo dudo – me burle.
- Tonta – Contesto Jenny sacándome la lengua.

Cuando pensábamos salir del lugar, me disculpe para ir al baño antes.

- Me adelantare con Emma, Jul. Nos vemos en el estacionamiento.
- Bien, toma las llaves del carro – entregándoselas. – Hasta luego Emma, ha sido un placer – me despedí con un beso en la mejilla.
- Adiós Julia.

Jenny había llegado con Emma y me pidió llevarla. Como aún tenía tiempo la dejaría en la oficina y de ahí saldría al estudio. Salí del baño rápidamente, caminando hacia la salida.

- ¿Julia? – Escucho mi nombre y volteo – ¡Hola! – Lena me saluda con un beso en la mejilla e inevitablemente pongo la mano donde me había dado el beso.
- Hola Pecas – le respondo después de unos momentos.
- ¿Almorzando? – Pregunta ella con una sonrisa,
- Estaba. ¿Tu? – regreso la pregunta.
- A eso voy… ¿Estás sola? ¿Por qué no me acompañas? – me invita. Y si no fuera por el compromiso que tenía con Jenny no lo pensara dos veces.
- Quisiera, ya tengo un compromiso.
- Hmmm – murmura ella – Bien, nos vemos luego entonces – se despidió, dejándome sola en la entrada.

Jenny no se dio cuenta de mi extraña actitud y repentino cambio de humor por lo contenta estaba de su avance con Emma. Iba contándome durante el trayecto lo mucho que ha logrado. Hasta ahora no han pasado de algunos besos pero ella cree que pronto Emma se decidirá y la aceptara como su pareja. Mi amiga no se rinde.

- No creas que no me di cuenta Julia – Se giró para quedar frente a mi cuando llegamos al edificio donde estaba la firma de abogados en la que trabaja – Estuviste callada todo el viaje. Ni siquiera preguntaste porque invite a Emma a comer con nosotras.
- No me pasa nada, estoy algo cansada – Mentí. No tenía ganas de hablar sobre Lena. Más aun después de lo que paso con ella en el restaurant.
- A mí no me engañas rusa, Te conozco más que tú misma.
- Ya te dije Jenny…
- Esta bien, si no quieres hablar no insistiré mas – Interrumpiéndome – Ya después me dirás – bajándose del carro.

Como lo supuse Lena ha estado muy ocupada en su trabajo y no había tenido tiempo de verme. Hasta esta noche. Aquí esta, frente a mí con esa mirada seductora que me hacer rendir a sus pies.

- ¿Te quedaras viéndome como boba toda la noche o qué? – Interrumpió mis pensamientos y asentí.
- No, es que… No te esperaba, como has estado ocupada las dos últimas semanas.
- Ya te dije que salí de viaje varias veces y poco me quedaba en San Francisco. Pero ya estoy aquí. Además, tu tampoco me has llamado mucho que digamos - Acaso ¿esa sería mi señal? Le molesto que no le haya buscado yo. ¿Será que…?
- ¿Me extrañaste? – Mi pregunta iba más allá de lo que ella pensaba. Pero una vez mas no se daba cuenta lo que pasaba por mi cabeza.
- Nos sabes cuanto – respondió antes de lanzarse sobre mí.

En la cama ella me controla como quiere. Ha sido así desde el principio. Aunque también se deja hacer todo lo que yo quiera, total, ya conozco sus puntos de placer. Han sido tantas las veces que he recorrido su cuerpo que lo conozco de memoria. Sin embargo, hago lo que ella me pide porque no puedo negarle nada, no a ella.

Su piel tan suave, se siente deliciosa. Paso la punta de mi lengua por toda su espina dorsal. Haciéndola retorcer de placer. Con la Yema de los dedos acaricio sus caderas y aprieto, para escuchar ese ‘aaahhh’ qué alborota mis hormonas.

Ya está completamente excitada y húmeda para mí. Es tiempo, lo sé. La volteo para mirarla de frente. Ella me sonríe con picardía. La beso mordiendo un poco su labio inferior. Beso su cuello y voy bajando hasta su llegar a su centro. Sin piedad introduzco mi lengua en ella, escuchándola gritar ‘Julia’ sus manos aprietan las sabanas de mi cama. Luego con la izquierda clava las uñas en mi espalda con cada lengüetazo que le doy. Su mano derecha está ahora en mi cabeza, haciendo presión. Dando a entender que quiere más y no me detengo de mi tarea ni por un segundo. Después de un rato la siento temblar. Está acabando, en mi boca, una vez más. Me bebo todo su néctar y me saboreo antes de sacar mi cabeza de entre sus piernas.

- ¡No lo vas a creer Julia! – Jenny sonaba emocionada – Al fin lo logre – alzo sus manos al cielo cantando vitoria y yo no sabía el porqué. Una vez más me había perdido en la conversación al recordar la última noche con Lena.
- No me estas escuchando ni un poco – Jenny noto mi desconcierto y me golpeo. – Te lo digo Julia, te vas a quedar sin amigos – Se cruzó de brazos.
- Sabes cuál es mi tormento. Discúlpame amiga. Cuéntame – le pedí.

Jenny no quería hablar pero le insistí tanto que finalmente cedió.

- Bueno, que estas últimas semanas han valido la pena. Tengo una cita esta noche con Emma… - iba a interrumpir recordándole que a diario tenía una cita con ella pero no me dejo. - Esta noche tengo una cita con Emma, mi novia – terminando de hablar. Esperaba mi reacción pero no dije nada - ¿Qué no piensas decir nada? – me lanzo una mirada de odio.

Salí del shock que tenía para felicitarla. Estaba contenta por ella. Estas últimas semanas sé que Emma y ella han salido mucho, pero hasta ahora no habían concretado nada. Y al saber lo feliz que estaba Jenny de su noviazgo solo me alegre mucho y la felicite.

La tarde con mi amiga y su reciente noviazgo solo me recordó lo desdichada que soy. El no confesarle a Lena mi amor y ser un juguete sexual. Por decisión propia. Me está consumiendo en dolor. El último mes hemos frecuentado realmente poco. Lena está cada vez más ocupada en su trabajo y con la construcción de una nueva sucursal ha viajado constantemente. Además de que por mi parte casi no la busco, prefiero que ella lo haga. Aunque debería escuchar a Jenny y rechazarla o decirle de una vez por todas que la amo, prefiero callar para no perderla. Que idiota soy.

- Hola querida – me saludo con un beso en los labios. –
- Hola… ¿Qué tal el vuelo? – Tratando de hacer conversación
- Bastante agotador – respondió.
- ¿quieres algo de beber? – le ofrecí.
- Si por favor.

Le serví el trago a Lena y uno para mí. Hacía mucho tiempo que no nos sentábamos a beber una copa y hablar.

- ¿Todo bien? – le pregunte al notarla preocupada viendo su vaso.
- ¿Qué? – Por lo visto estaba perdida en sus pensamientos – Si, estoy bien… Solo pensaba.
- Bueno, Len… - Me vi interrumpida por su voz.
- Me mudare a Los Ángeles…


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Re: EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por VIVALENZ28 el Miér Sep 14, 2016 10:43 pm

JAJAJAJAJAJAJAJAJA esa Yulia si es pánfila xD ahora que pasará ?
Espero la conti Very Happy
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Jajajaj

Mensaje por Zanini-volk el Jue Sep 15, 2016 7:10 am

Pobre yulia presa de sus miedos.

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Re: EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por SandyQueen el Jue Sep 15, 2016 9:29 pm

Esos encuentros, esos encuentros xD El que juega con fuego se quema xD a ver que pasa con Yulia y la noticia de Lena Shocked Shocked
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EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por Aleinads el Vie Sep 16, 2016 9:34 pm

Y ahora, el final...

VIVALENZ28: jajajaja Pánfila, esta buena esa descripción xD

Zanini-volk: Exacto! Pobre Julis, tan temerosa, qeu perderá :/

SandyQueen: Una noticia que no traerá nada bueno...


CAPÍTULO III

MOMENTOS

6 de la tarde y sigo en el estudio. Jenny esta que me revienta el teléfono de tanto llamar. Llevo días si verla y no tengo ánimos de salir. De seguro quiere hablarme de su relación con Emma. Han estado invitándome a cenar con ellas y a cada invitación les he dado un motivo para no asistir. No es que no quiera verlas, solo pienso que, por ahora no soy la mejor compañía.

En algún momento le atenderé. Pero que hoy no será. Continúo con mi trabajo. El teléfono vuelve a sonar y noto que deja mensajes también. No quiero ni revisarlo, ya me canse, entonces lo apago.

Aun no asimilo la terrible noticia de Lena. Me he saturado de trabajo, evitándola también estos días. Antes estaba entre dos opciones, si decirle que la amo y correr el riesgo de perderla, o no decirle viviendo con el temor de que se enamore de alguien más y lo nuestro se acabe. Ahora… Ahora esas opciones pasan a segundo plano, jamás me espere lo que sucedió… Un nuevo evento, que me deja sin opciones a escoger.

- ¿Julia? – llama mi atención. – Te dije que me mudare a Los Ángeles – Repitió.
- Si, si te oí – sentándome frente a ella – Y ¿A qué se debe eso? – pregunte interesada. Aunque por dentro estaba destrozada y solo quería llorar.
- Peter quiere que vaya a Gerenciar la nueva sucursal, de seis meses a un año. Y ya sabes cómo es el negocio. No podría hacerlo estando aquí, no puedo viajar diario – Termino su relato.
- Ya veo – fue lo único que dije - ¿Cuándo te iras?
- Antes de inaugurar. Faltan como dos meses para eso – bebiéndose el trago.

Yo me bebí el mío y serví otra ronda. Le entregue el vaso sentándome en mi lugar de nuevo.

- Pues, felicidades entonces… Brindemos – Ofrecí levantando mi vaso, ella me miro sin decir nada. Después de un momento levanto el suyo también – Por tu ascenso – chocando los vasos de ambas.

Ahí está otra vez, ese balde de agua helada golpea mi cuerpo, trayéndome de vuelta a la realidad. ¿Para qué recordar lo que me lastima? – Ah ya sé, porque esos pensamientos no salen de mi cabeza – me respondo a mí misma. Aun escucho las copas chocar, repito el sonido una y otra vez en mi cabeza ¿Por qué? Porque así se escuchó mi alma quebrándose al saber que la perdía. Mi más grande temor se hizo realidad y no como yo pensaba. Es definitivo y no tengo nada que hacer.

Se me va el tiempo haciendo ediciones y cuando levanto la vista, a mi alrededor no queda nadie. Entra el personal de limpieza; entonces decido terminar e irme a casa. Apago todos los equipos y busco mi bolso. Guardo mi celular que sigue apagado y me dispongo a salir.

De camino a casa busco algo de comer porque mi nevera está vacía. No me he dado el tiempo de hacer compras últimamente. Sin ánimos de nada, hasta eso olvido. Las calles se ven despejadas, o tal vez soy yo que las percibo así.

- Así que estas viva – Volteo al escuchar la voz de mi amiga Jenny – Me alegra saber que estas bien, al menos veo que estas comiendo – Dice al ver las compras. Suspiro y termino de abrir la puerta.
- ¿Pasamos? – la invito a entrar.
- No contestas mis llamadas – dice cuando estamos en el comedor.
- He estado muy ocupada – continuando mi cena.
- No me vengas con esa basura del trabajo Julia, estas así porque Lena se muda… Sal de esa maldita depresión, sigue adelante con tu vida, tal cual ella lo hará.
- Sabes bien como son las cosas Jenny, todo es mi culpa. La que se enamoró fui yo.
- Y la que no quiere salir de ese hueco donde se metió fuiste tú también, sal y vive tu vida. Sigue adelante y ya. Comienza el proceso de sanación ¿Hasta cuándo debo decírtelo? – sonando exasperada.
- ¡No es tan fácil maldita sea! – Lance un golpe de frustración a la mesa – No quiero perderla, no estoy preparada para eso Jenny – Las lágrimas comenzaban a brotar.

Como de costumbre Jenny termino consolándome. Después de que regreso a su casa, me quede llorando hasta dormir. Al día siguiente tenía los ojos tan hinchados que no salí de casa. Estaba tan triste. Lo único que hacía era recordar una y otra vez la última conversación que había tenido con Lena.

- Supongo que ya no podemos seguir con esto – bebiendo lo que quedaba de su trago – Al menos no cuando me mude ¿o sí? – Lo último que dijo me dio esperanzas.
- ¿Y cómo sería eso? – Cuestione – Te vas en un par de meses y no vendrás – Me levante esta vez por la botella y serví los vasos una vez más.
- Al menos nos quedan estos dos meses, cuando yo no este de viaje. Y planeo regresar… Si cuando vuelva estas…. Bueno.
- Dudo mucho que regreses – Interrumpí - y si lo haces, será prácticamente imposible que no conozcas a alguien allá Lena – Me reí secamente - No sé, no creo que las cosas sigan igual.
- No tienen por qué ser así. Tenemos un trato que ha funcionado hasta ahora después de todo – Fue su respuesta.
- Si claro – susurre.
- ¿Perdón?
- Que sí, ha funcionado – fingiendo una sonrisa.

Esa noche hablamos y bebimos hasta la madrugada. Lena se quedó a dormir pero no hicimos más que eso, dormir. Yo estaba feliz de tenerla a mi lado, pero triste de saber que pronto se iría. Lejos de mí, lejos de mi vida. Y ya la perderé.

Llevo dos semanas sin verla, primero porque se había regresado a Los Ángeles por 5 días y ahora la estoy evitando. No quiero quebrarme ante ella. Romper en llanto pidiéndole que no se vaya, que no me deje. Tener que explicarle que no cumplí con el trato que yo misma propuse. Que me enamore de ella y ya no la quiero lejos de mí.

Para mi desgracia en un descuido Lena me encontró en casa, tomándome por sorpresa pues tenía días sin saber nada de ella. Apareció de repente frente a mi puerta.

- No digas nada – me beso sin más preámbulo. Y yo como tonta enamorada le correspondí.

Tal vez sea mi percepción. El hecho de que yo estoy completa y perdidamente enamorada de ella. Pero siento ese beso como algo más que sexo casual. Siento mucha pasión, acompañada de dolor. - ¿será que proyecto mi dolor? – Mejor dejo de pensar tonterías.

Estoy con ella, sé que no ha sido un sueño. La siento acariciarme y eso me confunde. Su mano tocando mi piel hace que me erice. Quiero abrir los ojos y comprobar que en efecto ella sigue aquí, en mi cama, conmigo. Pero temo que, al abrirlos todo sea producto de mi imaginación. Me dejo llevar por las caricias sin abrir los ojos, para no interrumpir el momento que probablemente, me esté imaginando o soñando y vuelvo a perder el conocimiento.

Cuando me despierto estoy sola y suspiro al darme cuenta que todo fue un sueño. Me remuevo en la cama un poco y aun siento su olor – Debo estar llegando a la locura total – niego con la cabeza – ya hasta percibo tu olor junto a mí – Me siento y veo la almohada a mi lado.

Antes de levantarme escucho ruidos y giro a la puerta de mi habitación. La veo abrirse con cuidado y ahí aparece ella. Me mira avergonzada. Tiene algo diferente.

- Perdón – se disculpa – creí que seguías dormida.
- No te preocupes. ¿Ya te vas? – la veo vestida y buscando algo en el cuarto. Supongo que su cartera.
- Sí, tengo muchos pendientes.
- Deja me pongo algo y te acompaño – levantándome.
- ¡No! – Grito y la mire extrañada – No hace falta. Además estoy apurada – se excusó.

Su voz es extraña. También su cara, parece que hubiera ¿Llorado? No puede ser. Creo que son ideas mías. No insisto más y la dejo ir tranquila.

- Estoy completamente loca por esto. ¿De verdad crees que es lo mejor? – Jenny asiente y me da fuerzas con un apretón de mano.
- Tú puedes con esto y más. Lena estaría loca si te rechaza.

Casi un mes ha pasado desde que me dio la noticia de su mudanza a Los Ángeles y finalmente Jenny me convenció de confesarle mi amor. Después de todo ¿qué más voy a perder?

No nos hemos visto desde la mañana que amaneció en casa y ya se iba. Apenas si se despidió de mí ese día. Hemos hablado unas dos veces por teléfono pero no la he visto. Creo que ahora es ella quien me evita. No sería extraño, por la forma en que actué las últimas veces y que no la busque más, es normal que ahora ella no me busque.

Voy insistiendo durante el trayecto a su casa, con las llamadas. Le escribí desde temprano que quería verla y no responde. Las llamadas tampoco – ¡Maldición! – Golpeo el volante pero no me detengo.

No la conseguí. Es sábado por la tarde. Normalmente se encuentra en casa, pero hoy precisamente no. Cuando me decido por fin hablarle de mis sentimientos resulta que no está por ningún lado. Su teléfono suena apagado. Me rindo y regreso a casa, será después que hable con ella.

El lunes por la tarde y aun no logro dar con Lena, me preocupa ya. Hablando con Jenny me sugirió que llamara a su oficina. Hice algo mejor y salí antes del trabajo, llegue hasta el edificio donde trabaja Lena preguntando por ella al llegar.

Grande es mi sorpresa al escuchar lo que me dice la recepcionista. Ese maldito balde de agua helada que se empeña en bañar mi piel sin misericordia. Me siento a morir.

Conduzco a toda velocidad. Tal vez llegue a tiempo. Insisto con las llamadas y nada, apagado. - ¿Cómo hiciste esto Lena? ¿Por qué irte sin despedirte siquiera? – le reclamo como si estuviera escuchándome mientras siento el dolor aflorar desde el fondo de mi corazón. Las lágrimas caen de saber que pronto un avión se llevara lejos el gran amor de mi vida.

- Hola – me sonríe - ¿Cómo te sientes? – cerrando la puerta tras ella entrar.
- Igual que anoche – respondí seca.
- Ya veo. Estuviste llorando – me abrazo. – Apuesto que no has comido siquiera – me regaño.
- No tengo ganas de hacer nada Jenny – dije cansada, echándome en el mueble de mi sala.
- Pues vas a tener que hacerlo. Te preparare algo de comer, ya vengo – perdiéndose en la cocina.

Me vio comer con toda la calma del mundo, sin decir nada.

- Bien. Ahora que terminaste de comer quiero que te asees y salgamos a dar un paseo.
- No quiero – con ojos llorosos.
- ¿No sabes nada de ella aun? ¿Te dijo porque se fue sin despedirse? – me pregunto y mis lágrimas cayeron por mis mejillas.
- Esta mañana me envió un correo. Dijo que adelantaron su viaje y se sentía muy mal para despedirse. Más nada – seguía llorando y Jenny me abrazaba consolándome.


El día de hoy se casan dos de mis mejores amigas, si, Emma se convirtió en mi gran amiga desde el inicio de su relación con Jenny. Hoy es su día especial. Estoy muy feliz por las dos. Como soy la madrina y parte del cortejo estoy haciendo todos los arreglos finales. Las novias están hermosas y nerviosas las dos. Jenny me tiene loca con los gritos que pega. Yo solo me rio, y ella más se molesta. Tiene los nervios de punta. Jamás creí ver a mi amiga así, después de todo ella siempre era quien me calmaba a mí.

Cinco años de relación con Emma la llevaron a dar el gran paso. Yo aunque he tenido alguna que otra relación, no he sentido lo que una vez sentí por Lena con alguien más. Después de su partida fueron bastante difíciles los primeros meses para mí. Aunque de vez en cuando ella se comunicaba conmigo, yo muchas veces no le respondí porque eso me dolía. Así que eventualmente perdimos el contacto y ya no volví a saber de ella.

Después de siete meses de su partida, Jenny insistió constantemente que me diera oportunidad con alguien más para superarla, y eso hice. A pesar de los años, y los intentos, hasta ahora nadie ha despertado tal amor en mí.

Tres relaciones serias en los últimos cinco años y aún no consigo olvidar ese amor. Creo que nunca lo hare, y simplemente vivo con eso. Por ahora, tengo a mi actual novia, se llama Serena. Es muy bella y me quiere bastante, lo ha demostrado este último año. Con ella es con quien más he durado y creo que con ella me quedare. Ha mostrado ser fiel y se preocupa por mí, la quiero mucho, no lo voy a negar. Por eso pienso pedirle que viva conmigo. Un paso adelante en nuestra relación.

- ¿Cómo esta Jenny? – Me pregunta Emma.
- Bien, más nerviosa que tu – riéndome.
- Lo imagine – me sonríe – Gracias por todo lo que haces Jul – abrazándome.
- Sabes que no es molestia Em – le devolví el abrazo – Y ¿Serena dónde está? – Buscando con la vista a mi novia.
- Aquí estoy amor – se acerca y me da un beso. - ¿Todo listo? – cuestiona.
- Todo listo – Las tres sonreímos y nos preparamos para salir.

La ceremonia estuvo muy hermosa. Las novias derrochaban felicidad por los poros, y yo no podía estar más contenta. En la recepción le pedí a Serena que viviera conmigo y se emocionó mucho, aceptando.

Jenny y Emma regresaron ya de su luna de miel y voy camino a verlas para almorzar. Serena está ocupada en su trabajo y me pidió invitarlas a casa pronto, para ponernos al día.

La comida estuvo deliciosa, pero lo mejor fue la compañía. Jenny y Emma disfrutaron mucho la luna de miel. Y me llegaron con la sorpresa de que planean ser madres pronto. Yo estoy más que feliz por ser madrina.

Aunque quise e intente lo más que pude, el fantasma de Lena parece no dejarme. Serena dice que los últimos días la llamo en sueños. Tuve que contarle la historia de Lena. Ella piensa y asegura que no la he olvidado y eso no permitirá que sigamos adelante en nuestra relación. Me dolió mucho lastimarla pero lo nuestro se terminó.

Por ahora estaré sola. Pienso ir a terapia, conseguir ayuda para olvidarme de ella. Sacarla finalmente de mi cabeza, corazón y alma.

Antes de regresar a casa iré centro comercial por unas cosas. Estoy recorriendo las tiendas pensando que llevar. Mi corazón se detiene al escuchar una voz decir mi nombre.

- ¿Julia? – Esa voz que jamás he podido sacar de mis pensamientos. – Julia Volkova ¿Eres tú? – lentamente volteo para comprobar que mi cabeza no me esté engañando con ilusiones mías, como años atrás.
- Lena – susurro. Es ella, realmente es ella. Me saluda eufóricamente con un abrazo. Y yo solo puedo corresponderle. No sé ni que hacer en este momento.

Después de saludarnos, olvide los años que han pasado, el tiempo que no hemos hablado, el tiempo que no la vi y sentí su piel en mis manos. Olvide completamente todo.

- ¿Y cómo has estado? – me pregunta cuando le entregan su café.
- Pues, bien gracias – con una sonrisa - ¿y tú? – bebiendo un sorbo de mi café.
- Muy bien. He viajado mucho porque después de quedarme los dos primeros años en los Ángeles, se abrieron otras sucursales y me turne seis meses en cada una – dijo con tono cansado.
- Y ahora estas aquí – Dije por lo bajo.
- Ahora estoy aquí – repitió ella.
- ¿Sola? Digo, ¿no has tenido, o tienes alguna relación?
- Sí, he tenido varias – sonaba tranquila. – Recientemente – Ahí va mi corazón, quebrándose una vez más en mil pedazos. – Recientemente comencé una relación, pero por ahora estamos en un break.
- ¿Y eso porque? – pregunte interesada.
- Mi trabajo consume mucho tiempo.
- Lo siento – en realidad no lo lamentaba.
- No pasa nada – restándole importancia – De hecho, una vez pensé que tú y yo terminaríamos juntas.
- ¿En serio? – casi escupo mi café.
- Hace años, cuando estábamos juntas. Sentí cosas por ti, pero teníamos un acuerdo, además llego el tiempo de mi viaje y no dije nada – Sonaba triste.
- Lena ¿hablas en serio? – no podía creer lo que escuchaba.
- Si, pero como te dije, teníamos un acuerdo y tú fuiste clara conmigo. Yo respete todo eso. No pensé que tú quisieras algo, así que no te dije nada y seguí adelante – Tal vez la última vez que estuvimos juntas no alucine y ella si sentía cosas por mí.
- Pero ahora tienes una relación – trate de sonar segura.
- Si – dijo simplemente.


Terminamos nuestro café y Lena se despidió de mí. Ahora regresaba a trabajar en San francisco por un tiempo. Más seguía residenciada en los Ángeles. Quiere volver pero tiene que plantearlo con sus jefes. No puedo creer que perdí todo este tiempo de estar con ella. Por mi temor a decirle mis sentimientos, por no atreverme a decir nada, la perdí. Ella si sentía cosas por mí. Debí decirle – ¡Que idiota fui! – me regañe. Todos estos años, y por mi culpa, por mis acciones y temores jamás pude tenerla como realmente quería.

No puedo seguir viviendo en el pasado. No puedo seguir lamentándome por lo que hice y lo que no. Ya fue suficiente. Tengo que dejar de sufrir por ella. Es ahora o nunca.

Salgo apresurada del café y la busco con la mirada. Está en el estacionamiento cerca de su carro. Corro para llegar a ella.

- Lena – le grito a la distancia. - ¡Lena! – grito más alto y ella voltea.
- ¿Julia? - Me mira extrañada cuando llego a su lado - ¿Estas bien? – Me encuentro respirando agitada.
- Es… Estoy, bien – Digo casi sin voz.
- ¿Sucede algo? – me pregunta.
- No – ya un poco calmada mi respiración – No pasa nada, solo quería decirte algo.
- ¿Si? – frunce el ceño.
- ¿Quieres salir conmigo? – Le sonrío y ella me devuelve la sonrisa.


‘Amar, es arriesgarse a que no lo quieran… Esperar, es arriesgarse a sentir dolor… Intentar, es arriesgarse a fracasar… Pero hay que arriesgarse… Porque lo más peligroso en esta vida, es no arriesgar nada… Por eso envuélveme en tus caricias… En tus besos… En tus abrazos… Dejándome darte todo mi mundo… Hacerte sonreír… Y sobre todo que seas muy feliz… Déjame quedarme, no solo en tu piel también en tu corazón ♥’


FIN.

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Felicidades

Mensaje por Zaninivolk el Vie Sep 16, 2016 11:15 pm

Me encantò la parte final.felicidades

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Re: EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por SandyQueen el Sáb Sep 17, 2016 3:31 am

Hasta lección de vida nos dejaste Very Happy
En verdad muy bellas palabras I love you
Del final no esperaba menos Smile estos son los tipos de final que me encantan Very Happy

Gracias I love you
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Re: EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por Kano chan el Sáb Sep 17, 2016 6:19 am

Muy bonita historia !!!
Saludos !! Smile
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Kano chan

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Re: EN TU PIEL // Aleinads

Mensaje por ccdkatina el Vie Ene 27, 2017 2:00 am

Excelente me ha gustado mucho felicidades por esta historia gracias por compartirla

ccdkatina

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Re: EN TU PIEL // Aleinads

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