Nuestra historia de amor

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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por paulavk el Miér Nov 23, 2016 11:37 pm

Buenas aca les traigo otro capitulo mas. Creo que se acerca el final, gracias por leer, escribir esta historia realmente me esta ayudando a cerrar una etapa de mi vida y darme cuenta el potencial que tengo para inventar cosas jaja Cool

CAPITULO 14
-No sé qué hacer me siento tan confundida y enojada por esta situación- decía la pelirroja mientras abrazaba el cuerpo desnudo de su amante.
-Deja de pensar Len, ustedes no han hecho más que hacerse daño, es mejor que te olvides de ella lo de ustedes paso hace tiempo, aparte tu misma me contaste que la has visto muy bien acompañada por la enfermera esa-.
-Si ni me lo digas, hoy a pesar de tener el día libre en el hospital, por pedido mío, la muy desgraciada se apareció para hacerle compañía a Jul. Si las hubieras visto hablar muy animadamente como si se conocieran desde siempre, tenía unas ganas enormes de aparecerme y arruinarles la fiesta pero no, debía comportarme había tomado la decisión de no verla, no sabría que decirle cuando me pidiera respuestas por lo que había pasado y de seguro terminaría cediendo ante ella una vez más. Sabes, Julia sigue siendo la misma de siempre, Katia tenía razón ella es así, jamás me amo solo me usaba, maldito el día en que la conocí y me enamore de esta forma tan enferma de ella -. Decía una ofuscada Elena mirando a la nada.
-No seas hipócrita Elena, no puedes reprocharle nada, en lugar de aclarar las cosas y corroborar lo que la tal Katia te decía te dejaste manipular y la traicionaste de la peor manera, para mí lo mejor es que trates de verla lo menos posible hasta que su tratamiento finalice y después cada una con su vida, es lo mejor no tiene sentido hablar del pasado, lo que importa es el presente.- respondió la mujer mientras se ponía en frente a ella y le daba un suave beso en los labios.
- Yo creo que tienes razón, es momento de dejar todo esto atrás, gracias por estar presente en este último tiempo, has sido de mucha ayuda Masha-. Dijo la pelirroja y se entrego a la pasión una vez más con la mujer que la había acompañado en estos momentos difíciles.
Al día siguiente muy temprano sonó la alarma para ir a trabajar, abrí los ojos y note que Masha ya no estaba en la cama, estaba por levantarme, cuando de pronto la puerta se abrió y apareció con una bandeja con el desayuno para ambas, me sorprendió su gesto hacia bastante tiempo que no permitía a alguien compartir conmigo de esa forma. Desayunamos entre risas, besos y caricias una vez terminamos nos dimos una larga ducha entregándonos al deseo de nuestros cuerpos nuevamente, nos vestimos y salimos de casa, mi auto había quedado en el hospital ya que la noche anterior Masha paso por mí, así que me llevo al trabajo, una vez allí se bajo me abrió la puerta y nos despedimos con un apasionado beso, grande fue mi sorpresa cuando al separarnos y darme la vuelta para entrar al hospital, vi esos ojos color cielo mirarme fijamente, asombrados por la inesperada situación, no supe que hacer en ese momento, me sentí mal, podía notar como las lagrimas se agolpaban en sus pupilas, pero recordé lo que había visto el día anterior así que volví a ser con ella la Elena fría y profesional pase por su lado, sin mirarla y solamente dije: -Buenos días Volkova-, ni siquiera espere que me contestara, solo camine hacia mi consultorio como lo hacia todos los días, sintiéndome la peor de las personas, pero una vez más satisfecha de que había podido demostrarle que no volvería a jugar conmigo como hace algunos años lo había hecho, que estaba dispuesta a dejarla en el pasado, era hora de ser feliz y Masha era la persona ideal para sacarme a Volkova de la cabeza y esperaba también del corazón.
El día transcurrió lento, todas buenas noticias pero unas horas antes de irme, Olya me llamo para decirme que alguien quería verme le dije que le preguntara el nombre, tenía que terminar de llenar unas historias clínicas y no tenía ganas de ver a nadie, solo deseaba irme cuanto antes, se despertó mi curiosidad cuando me informo que no había querido presentarse, así que intrigada le pedí que la hiciera pasar, grande fue mi sorpresa y el terror recorrió todo mi cuerpo cuando la puerta se abrió y Katia apareció, mirándome con superioridad, con maldad y con su típica sonrisa perversa en los labios, sin duda seguía siendo la misma loca, hermosa pero jodidamente demente. Me levante de mi asiento y cuando cerró la puerta le grite:
-¿Qué carajo haces aquí maldita? ¡Acaso no te basto con esos años que me torturaste con tus mentiras y con tus golpes!-
-Vaya preciosa esa no es manera de recibirme ¿acaso te olvidas de todo lo que hice por ti? Siéntate y bájame el tono, no me gusta que me griten, sabes bien de lo que soy capaz cuando me hacen enojar.- dijo de manera autoritaria mirando a Elena fijamente a los ojos y sentándose frente a ella.
-Está bien, habla rápido tu presencia me da nauseas, claro que no olvido todas las cosas “maravillosas” que hiciste por mi.- dije en tono sarcástico.
- Jaja que cambiada estas Elenita, este tiempo lejos de mi parece que te ha hecho olvidar quien es la que manda aquí, no sabes cuánto me gustaría recordártelo-dijo mirándome fijamente, recordándome las veces llegaba enojada a casa quien sabe porque y me golpeaba hasta que se cansaba, insultándome, culpándome de las desgracias de su vida- pero ahora no tengo tiempo para alguien tan insignificante. Vine aquí por Volkova, sabes que tengo muchos contactos que me han informado que la han visto seguido por aquí ¿no me digas que otra vez caíste en sus redes, tan imbécil eres Katina?-
-¿Y a ti qué carajo te importa lo que haga Volkova aquí?- le grite, ella se paró de su asiento con furia tirándolo al piso, me agarro del cuello como solía hacerlo y comenzó a hacer presión impidiéndome respirar. Con tono pausado y tranquilo me dijo:
-Creí haberte dicho que no me gritaras, que te haga daño es tu culpa Katina por no obedecer, te hice una pregunta y quiero que me la respondas, como en los viejos tiempos donde solo hacías lo que yo quería para complacerme. Aun recuerdo el día que te deje, a pesar de mis maltratos tú como idiota rogándome que no me valla, como me reí de ti ese día, yo jamás te ame, lo sabías pero igual me querías a tu lado- dijo riéndose en mi cara. –Ahora siéntate ahí y contesta-.
Me soltó de su agarre tome aire y respondí a su pregunta, a pesar del paso del tiempo seguía teniendo ese efecto en mí, me provocaba terror verla, recordar todas las cosas que me hizo y la dependencia psicológica que había creado por ella, cuando al fin tuve todo claro pude ver que realmente jamás la quise solo me manipulo y me uso para descargar todas sus frustraciones, mi único amor había sido mi querida Julia.
-Volkova se recibió de psicóloga trabaja aquí y yo soy su doctora tiene cáncer, está evolucionando de manera optima recién es el segundo mes de tratamiento, le restan cuatro para declararla curada si las cosas siguen como hasta ahora.- dije con la mirada en el piso, no podía verla a los ojos, me sentía frágil, vulnerable incapaz de hacer nada contra aquella bestia que me había atormentado por tanto tiempo.
-Ves como es fácil cooperar conmigo Elena, no había necesidad de que me hicieras maltratarte.- dijo con una media sonrisa, al saberse ganadora de la batalla, aun notaba el poder que tenia sobre mí. Se levanto de su asiento levanto mi mentón para encontrarse con mi mirada y dijo: -por tu bien Katina, espero que Julia salga de esta, no te quiero cerca de ella, es demasiada mujer para una poco cosa como tú, mira nada mas como te pones cuando me vez, eres patética y me das lastima. Sabes, en el fondo Volkova sabía que no estabas a su altura, por eso mientras estuvo contigo salió con cuanta mujer se le cruzara, claro si ni placer sabes dar jaja. Adiós mi queridísima y recuerda tengo ojos en todos lados, así que cuidado con lo que haces, estoy segura de que no te gustaría verme enojada.-
Se marcho dejándome hecha un manojo de nervios, estaba enojada conmigo misma por haber reaccionado como siempre ante sus insultos, sus malos tratos, mi día de trabajo termino en ese momento tome mis cosas salí del consultorio y para mi mala suerte en el estacionamiento me encontré con Julia, quien me tomo del brazo intentando detenerme para hablar, notando las lagrimas en mis ojos y mi nerviosismo preguntó:
-Len ¿estás bien, que sucede?-. Pude ver la preocupación en su rostro, pero no le creí, recordé las palabras de Katia en mi consultorio y solo pude gritarle:
-¡Déjame en paz Volkova, desde que te conocí solo has traído pena a mi vida, no te das una idea de cuánto te odio, no debí aceptarte como mi paciente, ya vive tu vida como siempre lo has hecho y olvídate de una vez de mí, no te atrevas a tocarme de nuevo!- Me subí a mi auto golpeando la puerta ruidosamente al cerrarla, acelere y con los ojos llenos de lagrimas me dirigí a casa de la única persona capaz de consolarme Nastya. Llegue a su casa, estacione el vehículo quedándome dentro por unos instantes intentando tranquilizarme, mi respiración estaba totalmente alterada por el llanto, todo mi cuerpo temblaba por el miedo y los recuerdos que se hacían presentes en mi memoria, de las veces que había pasado por la misma situación y no me animaba a pedir ayuda, bajo la amenaza de esa maldita de que iba a matar a la persona que se enterara de sus agresiones. Vi que la puerta se abría y apareció mi amiga con la preocupación tatuada en su rostro, abrió la puerta del coche y me sostuvo entre sus brazos hundí mi cabeza en su pecho y llore hasta quedar totalmente agotada, por la emotiva situación pude sentir las lagrimas de ella también caer en mis hombros y dijo.
-Vamos Lena entremos a casa, no hace falta que digas nada me puedo imaginar quien es la que te ha puesto de esta manera.- me solté de su abrazo la mire agradecida por sus palabras, tomo mi mano ayudándome a salir del auto, una vez fuera volvió a pasar su brazo sobre mis hombros y entramos a la casa. Me preparo un té se sentó conmigo en el sillón de la sala, quedándonos en silencio, me miraba esperando el momento en que quisiera hablar de lo que había sucedido, decidida a no callar mas comencé a contarle a mi amiga todo lo que había vivido al lado de esa sádica mujer.
Flashback de Elena
Cuando conocí a Katia me pareció una mujer interesante, atractiva que me cautivo con su sencillez, con las historias de cuanto había sufrido, primero al salir del closet con sus padres y luego con la separación de su ex, teníamos mucho en común y los temas de conversación entre nosotras parecían no acabarse tal y como me pasaba con Julia, pero había una gran diferencia, ella no tenía la facilidad de Jul para sociabilizar, parecía insegura de su cuerpo, sentí la necesidad de ayudarla a superar todo eso. Al principio pensé que iba a ser el comienzo de una buena amistad y tarde a temprano acabaría ayudándola a quitar todos los miedos que tuviera, ese día de la fiesta note a Julia extraña parecía que había ido sola y lo único que hacía era ver su celular, tomar alcohol y coquetear con cuanta mujer apareciera, vi otra cara de ella que honestamente no me gusto nada, pero Katia era tranquila alegre, varias veces nos encontramos en la fiesta y hablábamos de muchas cosas, nos conocimos bastante en ese corto tiempo e intercambiamos números de teléfono.
En alguna parte de la noche Julia apareció, parecía haber cambiado completamente su actitud era la misma de siempre, eso me alegro volví a sentirme cómoda a su lado, hasta que me pidió que fuéramos a la habitación, esa fue la última noche juntas, la que jamás olvidare, me hacía sentir tantas cosas Julia cuando nos amábamos, pero estaba insegura, a pesar de que me decía y demostraba cuanto me quería, no podía dejar de pensar en lo que en un descuido su amiga me rebelo esa noche, al parecer Volkova jamás había tomado a nadie en serio, siempre se creía superior a las mujeres con las que había estado y que desde que se conocían solo la había visto acostarse con cuanta mujer quisiera, ya que parecía tener un encanto especial que las hacia caer a sus pies con tan solo una sonrisa. Eso despertó una alarma en mi interior, que haría si le decía que la amaba y ella de un día para otro cambiaba de parecer y dejaba de quererme.
Después de la fiesta, Katia comenzó a escribirme casi todos los días, al principio me confundió un poco, notaba cierto grado de coqueteo en algunos de sus mensajes pero no le preste mucha atención, a Julia parecía no importarle que ambas nos comunicáramos, eso me llamo la atención se podía notar el cambio en su actitud, parecía esconder algo la veía con ganas de hablar pero no se animaba, me imaginaba lo peor, de seguro se había cansado de mi, pero no iba a ser como las anteriores, la primera en dejarla seria yo y le daría una lección por haber jugado con mis sentimientos, si bien nunca se lo decía cada vez que estaba con ella le demostraba cuanto la quería, pero ella parecía no haberlo notado. Es por eso que cuando su amiga me invito a su casa de campo acepte, quería que despertara si de verdad me amaba se opondría, o haría algo por evitar ese viaje pero no lo hizo, simplemente se desapareció todo el fin de semana, ni siquiera una llamada o un mensaje para saber cómo estaba, eso realmente me dolió y no pude evitar refugiarme en Katia, era tan atenta cuidadosa y graciosa, con su comportamiento logro realmente confundirme, pero lo que más me sorprendió fue que la tarde antes de volver, ella en un acto de sinceridad me tomo las manos, me miro a los ojos y dijo que yo era una buena chica que no merecía que me hicieran sufrir, que tuviera cuidado en entregarle mi cariño a Julia porque ella la conocía bien y estaba segura de que no había cambiado. Sus palabras hicieron eco en mi mente, recordé las actitudes de ella en este último tiempo confirmando mi sospecha, estaba segura de que Volkova salía con alguien más y no se animaba a cortar con lo nuestro, sentía mucho rencor, no podía creer como me había dejado tomar el pelo todo este tiempo, creyendo en sus falsas palabras y cariño, mi decisión final fue dejarla y demostrarle que nadie jugaba con Elena Katina.
Me sorprendí al recibir su llamado al día siguiente, había pensado mejor las cosas y hablaría con ella para aclarar todo, cuando estaba por decirle que viniera a mi casa me salió con una pregunta que me descoloco, creía que entre Katia y yo pasaba algo, desconfiaba de mi y no solo eso no era capaz de decírmelo a la cara. Me enoje aun mas y bajo la influencia de la bronca le confirme sus sospechas pensando que me pediría que habláramos, que arregláramos esto pero al contrario solo se despidió de mi de una manera fría, distante sin siquiera dejarme explicarle las cosas, seguro este era su escape de esta relación hacerse la enojada y ofendida, que fácil se lo había dejado pero cuando quise volver a hablar la comunicación se había cortado. La llame como cinco veces más, pero se dio el lujo de no contestarme y sin pensar le escribí un mensaje donde le dejaba claro que ella no era nada para mi, que lo nuestro no tenía importancia y que no estaría como tonta sufriendo por algo que nunca fuimos.
No podía dejar de pensar en ella, decidí no hablar más ni siquiera con Katia pero insistió tanto que termine por ceder, nos hicimos buenas amigas, íbamos al cine salíamos a cenar, íbamos a la casa del lago disfrutando el tiempo juntas, al comienzo ni siquiera hablábamos de Jul pero después de un tiempo, al verme sufrir por su amiga me dijo que no merecía la pena, que ella ya salía con alguien más desde hace unos meses, que le había contado que no sabía cómo terminar la relación conmigo para no lastimarme y que realmente esperaba que nos lleváramos bien y que pudiera hacerme feliz. Eso me sorprendió, tenía la confirmación de mis sospechas de una fuente más que confiable, comencé a odiar a Volkova, no quería si quiera verla era una desgraciada, una desalmada y apenas tuviera la oportunidad le devolvería todo el daño que me había causado.
Al poco tiempo, fui hasta la cafetería donde Katia trabajaba a buscarla para salir por ahí, venia caminando hacia al auto cuando note que detrás de ella una demacrada Julia venia en dirección a nosotras, entonces para demostrarle que ya la había superado, agarre a Katia por sorpresa y le di un apasionado beso bajo la mirada atónita de la pelinegra, increíblemente me gusto lo que sentí al besarla, no se comparaba con la revolución que producía dentro de mi Volkova pero sin duda ayudaría para olvidarla. Después de ese beso hablamos y comenzamos a salir como algo mas, Katia era encantadora detallista, muy cariñosa comprensiva tanto que me ayudo en la tarea más difícil que tenía por delante, salir del closet con mis padres.
Organizamos un viaje a San Petersburgo y la presente como mi novia al comienzo mi madre se opuso, pero una charla a solas con mi padre la hicieron cambiar de actitud, de inmediato con su encanto logro la confianza de mi madre y hermano pero no de mi padre, supe por una conversación con él, tiempo después de que me dejara, que nunca termino de confiar en ella, algo escondía estaba seguro y cuánta razón tenía, quizá si me hubiera advertido en ese momento no me habría dejado manipular, pero todo pasa por una razón. Nos llevábamos tan bien que decidimos vivir juntas, ella no soportaba el maltrato de Julia y sus compañeros de trabajo después de que se enteraran de lo nuestro, sabia lo manipuladora que era Volkova con las personas, así que la convencí de que renunciara que la ayudaría a encontrar algo mejor y podría estudiar para tener un mejor futuro, acepto gustosa me presento con sus padres y hermanos pero había una de ellas Natasha que me miraba desconcertada, recordé que Julia nos había presentado el día del cumpleaños y a lo mejor no entendía que hacía con su hermana. Momentos antes de retirarnos de la casa de sus padres, estaba perdida en mis pensamientos me llamo la atención lo lujoso que era el lugar, se notaba que tenían una buena posición económica y no entendía el porqué de que Katia estuviera trabajando en esa cafetería, cuando realmente su padre podría conseguirle algo mejor, escuche una voz familiar, era Natasha que aprovechando un descuido de su hermana se acerco a mí para hablar:
-Hola Lena, mira voy a ser rápida, no sé que habrá sucedido con mi hermana Julia y tu, tampoco me voy a entrometer, ten mucho cuidado con Katia, no todo lo que brilla es oro, descubrí muchas cosas a cerca de ella que no me enorgullecen para nada.- pero no pudo seguir hablando, Kat apareció me tomo del brazo, nos despedimos de todos y nos retiramos a casa. Subimos al auto y me pregunto qué me había dicho su hermana, por supuesto no quería problemas así que le conteste que nada importante zanjando el tema ahí, pero ella me miro y dijo:
-No le prestes mucha atención a lo que ella te diga, se ha estado viendo con Volkova estoy segura que ella le debe haber metido estupideces en la cabeza. Sé que paso algo entre ellas y por eso la aprecia tanto, desde niñas siempre estuvo un poco celosa de mí, aunque desconozco el motivo, sabes cuánto he sufrido gracias al desprecio de mis padres, cuando se enteraron de que era lesbiana me echaron de casa y me quitaron todo el apoyo económico por ello es que empecé a trabajar en lo que sea y termine en la cafetería esa.-
-Claro que no le hare caso a lo que me diga, menos ahora con lo que me has contado, tienes toda mi confianza amor y lamento que hallas sufrido tanto.- dije tomándole la mano y mirándola a los ojos tiernamente.
-Descuida eso ya paso, como viste nos han recibido de maravilla, sabía que ibas a caerles muy bien, por eso insistí en traerte, eres una gran mujer Len.- dijo acercándose y besándome suavemente en los labios, seguido de eso arranco el auto y nos dirigimos a casa.
El tiempo pasaba y nuestra relación iba a las mil maravillas, después de que me conocieran, sus padres le pidieron disculpas por lo que habían hecho con ella, le dieron trabajo de medio tiempo en la central de su empresa y le pagaron la carrera de administración en la universidad, ya que al ser la mayor, su padre parecía decidido a dejar la presidencia en sus manos, una vez que haya finalizado sus estudios. Ella estaba alegre por eso y se esforzaba muchísimo por sacar las mejores calificaciones, lo estaba logrando pero de pronto comenzó a cambiar su manera de comportarse conmigo cuando estábamos a solas, me gritaba por cualquier cosa, parecía estar molesta, siempre de mal humor, asocie su comportamiento al estrés del trabajo y el estudio, la comprendí y apoye todo lo que pude.
Hasta que paso algo que nunca espere, estaba terminando mi carrera rindiendo las ultimas materias para al fin recibirme, por lo que había descuidado algunas tareas del hogar de las que siempre me encargaba, ella apareció muy tarde esa noche oliendo a alcohol y cigarrillo, se sentó en el sillón, encendió la tv, me pidió que le trajera la cena y al verla en ese estado, enojada por que supuestamente estaba en la universidad, le reclame por su tardanza y le conteste que no había tenido tiempo de cocinar nada, ya que me había pasado la tarde estudiando para el examen del día siguiente, no me dejo terminar de gritarle todo lo que quería cuando sentí mi mejilla arder, al alzar mi rostro la vi con los ojos llenos de furia, me miraba como nunca antes lo había hecho, después de semejante cachetada me empujo al piso y comenzó a darme patadas en el estomago insultándome y gritándome que yo era su mujer, que debía hacer todo lo que ella quisiera para complacerla sino la iba a pasar muy mal, que no la obligara a hacerme daño. Estaba en shock, jamás en la vida pase una situación así, ni siquiera mis padres me habían golpeado alguna vez, así que cuando recupere el aire, solo pude contestar que haría lo que ella quisiera, pero que por favor dejara de golpearme, al escucharme se rio, me levanto del piso tomándome por el cuello y dijo:
-Las cosas van a cambiar aquí pedazo de basura, estoy tan cansada de ti, harás lo que yo te diga sin poner objeciones o la cosa se pondrá peor que ahora, pobre de ti que le digas a alguien lo que paso aquí, ante los demás seremos la pareja perfecta ¿me escuchaste? Si arruinas esto con mis padres juro que te mato a ti y a todos tus seres queridos-. Dijo gritándome. Con los ojos llenos de lágrimas y con el cuerpo todo adolorido por los golpes asentí con mi cabeza, me soltó de su agarre y se fue quien sabe a dónde.
Los siguientes meses no fueron mejores, delante de todos me obligaba a fingir, me golpeaba en lugares que no podían ser vistos, ya ni siquiera compartíamos la cama, se iba por la noches, se acostaba con cuanta mujer quería y regresaba totalmente ebria, lista para darme una sesión de insultos y golpes, no soportaba mas mi vida, quería irme con mis padres, alejarme de ese monstruo, pero mi autoestima estaba tan baja y había creado una dependencia psicológica tan profunda que no imaginaba mi vida sin ella.
Hasta que ocurrió lo que tanto estuvo esperando, gracias a sus excelentes calificaciones, las influencias de su familia y sus habilidades de manipulación logro terminar la carrera, en un tiempo mucho menor que los demás estudiantes, su padre hizo una gran fiesta en su casa para celebrar, e increíblemente sucedió esa misma noche una gran tragedia, el hombre murió en pleno ágape, por un paro cardiaco según indico la autopsia, pero para mí hubo algo más. Nadie podía creer lo que había sucedido, el hombre estaba en perfecto estado de salud para su edad, se cuidaba y seguía todas las indicaciones medicas, bajo ese contexto de dolor e incertidumbre se desarrollo el velatorio y entierro del reconocido empresario, siendo unos días más tarde el momento indicado para que la bestia de Katia actuase, aprovechándose de la depresión de su madre y la ausencia de su hermana, le hizo firmar un poder a la primera, que la declaraba como única heredera de todo lo que su padre tenía, al contrario de lo que pensé Kat jamás derramo una lagrima por su padre, conociéndola como nadie más, notaba su alegría ante la muerte del hombre, ahora tendría el camino libre para hacer lo que le plazca. Esa misma semana, en que se adueño de todo lo que por derecho era de ella y sus hermanos, se fue de mi casa, no sin antes darme una paliza de despedida, acompañada de los peores insultos que te puedas imaginar dejándome semiinconsciente y sin salir por una semana, no podía con la depresión y el dolor por los golpes, solo ahí en el peor momento recordé a Julia y me prometí jamás volver a verla, ya que en parte ella había sido culpable de que me refugiara en los brazos de aquella demente.
Cuando perdí el miedo de salir, con la excusa de que estaba estresada que te di a ti, me fui para San Petersburgo donde mis padres me consiguieron el mejor de los psicólogos, obviamente ellos no saben toda la verdad, estaba tan avergonzada de mi misma por haber permitido todas esas humillaciones por tanto tiempo, decidí no permitirle nunca más que me atormentara de esa forma, hasta hoy que vino a mi consultorio y reviví todo aquello una vez más.
Fin del flashback de Elena.
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Increíble

Mensaje por Zanini-volk el Jue Nov 24, 2016 4:48 am

Esto realmente tomo otro rumbo,que tonta elena,al permitir eso,podría ser hasta mi mamá que me dio la vida que no le permitía que me golpease.
En fin me molestan ese tipo de personas, sumisas y permisivas ojalá Julia deje esa historia en el olvido y tenga oportunidad con alguien más.
Pues si nos ponemos a ver siempre va a.tener dudas y miedos, no se es mi opinión.

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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por andyvolkatin el Jue Nov 24, 2016 9:44 pm

Hola Very Happy
que buen capitulo
Elena se dejo manipular muy facil
echarle la culpa a alguien fue mas sencillo para ella
en este caso cayo sobre Yulia
ella fue la que tomo la decision de salir con Katia nadie
la obligo bueno en fin
siguela pronto
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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por paulavk el Jue Dic 15, 2016 9:56 pm

Buenas noches!!! Perdon por la demora en actualizar, aca les dejo dos capitulos mas de esta historia, espero que los disfruten Very Happy
Como siempre quiero agradecer a andyvolkatin y zanini-volk por comentar, me alentaron a seguir escribiendo.Gracias!!

CAPITULO 15: Todo lo oculto sale a luz, camino al final.
Nastya no podía creer lo que estaba escuchando lo note por la expresión de su rostro, tenía los ojos llenos de lagrimas y las palabras parecían no poder salir de su boca, me abrazo con todas sus fuerzas pegándose a mi cuerpo acariciando mi espalda, consolándome maternalmente, como pidiéndome perdón por no haber sospechado si quiera lo que sucedía prácticamente en sus narices, después de un largo rato abrazadas llorando ambas en silencio, se separo de mi y dijo:
-Diablos Lena perdón por no haberme dado cuenta jamás de todo lo que sucedía, me siento tan culpable, siempre sospeche que esa Katia era una hija de perra, pero nunca me diste una señal, nunca dijiste nada. Ella no puede salirse con la suya otra vez, me importa poco todo el poder e influencias que tenga tienes que luchar, no puede quedar esto así.- dijo en tono furioso.
-Lo sé Nas, pero todo eso paso hace tanto tiempo, no vale la pena volver a revivir toda esa historia, voy a hacer lo que me pide, me alejare de Volkova, al fin y al cabo fue por eso que regreso a buscarme, para saber si habíamos vuelto.-
-No, tú no puedes hacerle caso, ¿acaso estás loca?- contesto molesta levantándose del sillón.
-No estoy loca, pero es lo mejor si esa loca quiere a Julia, pues que se la quede. Solo quiero vivir mi vida normal, permitirme estar con alguien más, estoy tan cansada de seguir caminando en círculos sobre la misma historia, entiéndeme Nas creo que sufrí bastante con todo esto.- dije poniendo mi cabeza entre mis manos.
-Si estás segura de que es lo que quieres, tienes todo mi apoyo, sabes que eres una hermana más que mi amiga y solo necesito verte bien y feliz, desearía tanto que volvieras a ser la Lena de antes, quédate a cenar con nosotros no tarde en venir Alexei con el bebe.- dijo sacando mis manos de mi cabeza y abrazándome nuevamente. Luego de mi confesión me sentía mucho más libre, las fuerzas suficientes para comenzar de nuevo y demostrarle a Katia que no era ninguna insulsa, insignificante, los logros en mi carrera lo demostraban.
Cenamos tranquilamente me sentía como en casa, con ellos ahí presentes mis ánimos habían mejorado bastante, así que compartimos un rato mas juntos y decidí que era hora de volver a casa, donde tome un largo baño, me puse la ropa de dormir y me acosté.

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Llegue a casa hecha una furia, ¿Quién carajo se creía Katina para hablarme así?, seguí caminando hasta mi habitación, me encerré dentro y me tire en la cama mirando el techo, esto debía acabar aquí, estoy cansada y enojada por sus maltratos no volveré a buscarte jamás Elena, me dije a mi misma, el sonido del celular me sobresalto mire el identificador, era un numero que no conocía, normalmente no atendía pero hace días que quería comunicarse conmigo y podría ser algo importante, deslice mi dedo por la pantalla del móvil y dije:
-Hola, ¿Quién habla?- pasaron unos minutos y nadie hablaba, pero podía sentir la respiración del otro lado, cuando iba a cortar la comunicación, por fin escuche que alguien decía mi nombre del otro lado.
-Jul ¿eres tú?- dijo y mis ojos se abrieron grandemente ante la sorpresiva familiaridad en el tono de esa voz, nerviosamente respondí:
-Sí, soy yo ¿eres tu Katia?- se notaba el asombro en el tono con el que hable.
-Mmm sí, soy yo.- dijo dudosa la persona del otro lado – Yo, supe de tu enfermedad y bueno mmm yo ehh quería saber cómo estabas y rogarte para que me dejes hablar contigo, necesito que me perdones-. No podía creer lo que escuchaba, de todas las personas con las que hubiera querido hablar en este momento Katia era la última en la lista, así que con la rabia corriendo aun por mi sangre por el confuso episodio con Lena de manera dura y fría le dije:
-Sabes Katia, hoy no ha sido uno de mis mejores días, así que te pido por favor que te olvides de mi, la última persona con la quiero hablar es contigo, me hiciste tanto daño que dudo que algún día pueda perdonarte, ADIOS-. Dije poniendo énfasis en la última palabra y colgué, tire mi celular sobre la mesita que tenia al lado de mi cama, apreté mi rostro con la almohada ahogando con ella un grito de frustración y dolor, no entendía porque me pasaba todo esto a mi porque simplemente no me dejaba todo el mundo en paz.
El tiempo paso muy rápido, mi trabajo marchaba a las mil maravillas al fin estaba haciendo lo que más quería ayudar a las personas, mi familia estaba más unida que nunca, fueron mi apoyo en todo momento y los que me sacaron una sonrisa cuando llego el tiempo de cortarme el cabello, ese fue el peor día de todo el jodido tratamiento, juro que me había acostumbrado al cansancio, a los vómitos y a los pinchazos en mis brazos, hubiera dado lo que sea para no pelarme, pero no me quedaba de otra, ni modo que anduviera por ahí con mi cabeza hecha un desastre faltaban mechones de pelo en todas partes y era difícil ya de disimular, aun recuerdo ese día.
Flashback
Estaba tomando una larga ducha, era viernes, la semana había sido muy agitada, necesitaba relajarme para comenzar bien el fin de semana, iba por el tercer mes de tratamiento el cual estaba marchando más que bien, los últimos análisis demostraron que no había rastro de células cancerígenas en mi sangre, pero aun así la doctora Katina ordeno que se cumpliera el tiempo que ella había estipulado de quimioterapia, para no arriesgarnos a que sufriera una recaída, al lavarme el cabello note que grandes mechones de el quedaban entre mis dedos, con lagrimas en mis ojos maldije hasta lo que no existe en la tierra, porque supe que el momento que había estado esquivando en todo este tiempo había llegado. Al salir del baño lo primero que hice fue verme en el espejo, no quedaba rastro de mi belleza natural juvenil, casi no tenia cejas y pestañas, mis senos habían sido reconstruidos quedando pequeñas cicatrices, pero la ausencia de mis pezones realmente me incomodaba, estaba más delgada que de costumbre por la ferocidad con las que las drogas atacaban mi estomago, lo único que aun tenia era mi lacio, sedoso y fino pelo, llore amargamente por casi una hora, hasta que tome valor salí de mi habitación y me encontré con mi madre en la cocina.
-Hija estaba esperándote- me hablaba sin mirarme concentrada preparando la mesa para cenar, levanto la vista una vez que hubo colocado los platos en sus respectivos lugares y se topo con mis ojos celestes rojos por el llanto, notando enseguida el por qué de la situación prosiguió – veo que ha llegado el momento, no sabes cuánto lo lamento- dijo tendiéndome sus brazos para consolarme, me deje mimar un rato en su abrazo, se separo me dio un beso en la mejilla y con la voz entrecortada comento – siéntate se va a enfriar la cena, esta misma noche llamo a Ivana para que nos dé un turno mañana en la peluquería así arreglamos este asunto.-
La cena transcurrió en completo silencio no estaba de humor para hablar, mi madre me conocía bien así que una vez habíamos terminado ambas, se levanto de su lugar lavo los platos y me preparo unas palomitas de maíz, invitándome a ver una película, no estaba de humor para ver nada pero aun así la complací y nos sentamos en la sala, sonó el timbre, mi madre se levanto de su lugar para abrir, era Oleg venía a ver que estuviéramos bien, después de haber cenado con su familia, apenas entro me miro, miro a mi madre que con sus ojos le advertía que no hiciera alusión al tema de mi cabello, tan horrible estaba que hasta el, que era el más despistado noto enseguida que algo andaba mal, sin decir una palabra se sentó a mi lado me abrazo por los hombros y se quedo con ambas viendo el film, era una comedia muy buena, reímos todo el rato que duro, haciéndome olvidar aunque sea por un momento lo que pasaría al día siguiente, después de saludar a ambos me dirigí a mi habitación y me dormí.
La luz del sol entrando por mi ventana me hizo despertar, había dormido tan bien, que por un momento me sentí desconectada de la realidad, pero no todo dura para siempre, sentí los golpes de mi madre en la puerta que terminaron de despertarme, anunciándome que Ivana nos esperaba a las 10 en su local en el centro, aun tenía una hora para arreglarme, salí a fuerza de voluntad de las sabanas el invierno estaba cerca y el frio se hacía presente, me puse unas converse negras, un jean algo gastado, una remera manga larga, tome mi abrigo del closet y sin olvidar el desastre en mi cabeza lo cubrí con un gorrito de lana. Entre en la cocina, mi madre me esperaba con el desayuno servido, lo terminamos y en completo silencio maneje hasta la peluquería de la chica, quien nos atendió con una bella sonrisa, después de las respectivas presentaciones me dirigió hasta un cubículo apartado del resto del salón, saco mi gorro me miro en el espejo y dijo
-No te preocupes cariño, antes de lo que piensas volverá a crecer- sonrió ante mi cara de pocos amigos y le dije fríamente
-Sí, porque no eres tú la que andará pelada por la vida, ya ni cejas tengo parezco fenómeno de circo.- sus ojos se ensombrecieron ante mi comentario, y me respondió con nostalgia
-Créeme que se lo que se siente hace un año, estuve en el mismo lugar que tu, con la misma expresión en mi rostro, después de aquello la vida tomo otro sentido para mi, tómalo como un medio para llegar a un fin. Veras que después de que todo pase el cabello, las cejas todo vuelve a su sitio y estarás aquí, viva, rodeada de tus seres queridos para disfrutar todo lo que te resta por vivir.-
-Disculpa tienes razón, yo yo no quería comportarme así contigo, ni siquiera nos conocemos, ¿podemos ser amigas?- dije dándome vuelta en la silla y tendiéndole la mano.
-Amigas.- respondió con una sonrisa y comenzó con su labor, me dolió ver como la maquina arrasaba con lo último que quedaba de mi, pero Ivana al haber pasado ella misma por esto me contuvo, me distrajo y me hizo ver las cosas de una manera más optimistas. Al terminar me mire al espejo, me sentí avergonzada ante la imagen que me devolvía, pero debo reconocer que hasta sin cabello soy jodidamente hermosa pensé, sonreí por eso, tome el gorro que Ivana me tendía entre sus manos, caminamos hasta donde mama esperaba conversando animadamente y una vez allí nos despedimos con un efusivo abrazo que sorprendió a mi madre, yo no era muy cariñosa que digamos y menos si se trataba de un extraño. Subimos al auto y el interrogatorio comenzó:
-¿Que fue eso Juli?- me miraba tratando de descifrarme.
-Nada mama- sonreí – solo que acabo de hacer una muy buena amiga-.
-Ay Volkova, me saliste igualita a tu padre, ese encanto con las mujeres solo una mirada y les basta para conseguir lo que quieren. Sabes, tus ojos son iguales a los de él, cada día te pareces más eres la que más se parece de mis hijos.- dijo en un suspiro.
-No es lo que piensas mama, solo que nose si tu sabias, pero la chica hace un año tuvo cáncer y bueno al haber pasado por lo mismo me ayudo a ver las cosas desde otra perspectiva.- dije mientras estacionaba el auto.
Al entrar a casa, veo a mis hermanos con sus familias sentados en la sala esperándonos, note algo raro en los hombres de la familia, todos llevaban gorras en sus cabezas y no entendía porque si estaban adentro, no hacia frio y mucho menos calor. Después de los saludos y abrazos se creó un tenso silencio en el lugar, me pareció justo romperlo mostrándoles a todos mi obligado look, aclare mi garganta y con la atención de todos sobre mí dije:
-Creo tener una leve sospecha de por qué están todos aquí, seguro Oleg ya les dijo, así que para mi mala suerte hoy fue el día en que debí rasurar mi cabeza-. Dije en tono serio y me saque el gorro dejando ver mi blanco cuero cabelludo, una lagrima rebelde cayo por mi mejilla, levante la mirada y veía en cada uno de ellos expresado como un reflejo mi propio dolor. Mi hermano Oleg fue el primero en acercarse a me dio un fuerte abrazo, limpio la lagrima que caía en mi mejilla se paro frente a mí y dijo.
- Hermanita, no sabes cuánto lamentamos que tengas que pasar por esto, sabemos que amas tu cabello por eso los hombres Volkov hemos decidido acompañar tu cambio de look, señores creo que es momento de la sorpresa.- habiendo dicho esto último, con una sonrisa cómplice animo a los demás a dejar al descubierto sus peladas cabezas, los ojos casi se me salen de las orbitas por la ocurrente situación, no tenía dudas que esto había sido tramado por Oleg, así que como muestra de mi agradecimiento le di un fuerte abrazo a cada uno y prepare un rico almuerzo para todos, ese fue el mejor día en familia de mi vida, me sentí amada y acompañada por cada uno de mis seres más queridos.
Fin del flashback.
Suspire volviendo a la realidad, solo me quedaba esta última sesión, a pesar de que estaba feliz de que las cosas en cuanto a mi salud tuvieran un buen pronostico no podía evitar sentir un vacio en mi corazón, Katia siguió insistiendo, en un momento de debilidad apelando a las buenas cosas que habíamos vivido juntas le di una segunda oportunidad, yendo en contra de la opinión de todos los más cercanos a mí, que creían que estaba cometiendo un gran error, aun estaba recelosa con ella pero de a poco se estaba ganando mi confianza, recuperando el lugar en mi corazón que había perdido. En nuestras conversaciones aun no tocábamos el tema Elena, quedaban muchas cosas por aclarar en torno a eso, pero decidí hacerlo más adelante, por ahora solo pensaba en terminar con todo esto y recuperarme de una vez.
En estos meses mi compañía inseparable fue Anya ella estuvo en todo momento apoyándome, escuchándome, comencé a sentir algo mas por ella, creía que era correspondido pero cuando finalmente llego el día en que íbamos a darnos nuestro primer beso, para avanzar en la relación ella me salió con que aun amaba a su ex, que estaba confundida y que fuéramos solo amigas, acepte por supuesto, se había convertido en alguien muy importante, y además había intercedido por Alexei, con quien me reconcilie por consejo de la enfermera, ella también lo conocía sabía que era un gran tipo y si me oculto lo de Elena fue para evitar que sufriera.
Volviendo al tema central de esta historia Elena, como me lo prometí después de que me maltratara sin darme explicación alguna aquella vez, no había vuelto a buscarla, durante las quimioterapias enviaba a su ayudante para mis controles y en las consultas para darme los resultados de mis análisis se comportaba de manera fría y profesional, nunca más tuvimos un acercamiento como el del día de mi internación, sentía que evitaba verme, pero no cedí, ya la había buscado y no quiso escucharme, así que ahora le tocaba a ella si no venia es porque jamás le interese como yo lo suponía. A pesar de mis intentos de no estar pendiente de ella, la veía seguido de lejos a la entrada o salida del hospital, en varias ocasiones se encontraba acompañada de aquella extraña con la que la vi besarse un día, necesitaba saber algo más de ella como estaba, que le había ocurrido tan grave esa vez que la vi llorar por primera vez, pero mi orgullo y la soberbia de Lena para conmigo me impidieron acercarme.
Sentí la mano de Anya acariciar mi brazo, con un brillo especial en los ojos y salí de mi ensimismamiento, ante sus actitudes aun no entendía el por qué de su rechazo, pero no le di mayor importancia, retiro la vía endovenosa acomodo las cosas en una bandeja para desecharlas y con una sonrisa un poco melancólica dijo:
-Bueno señorita, esta es su última visita por aquí, espero no se olvide de los amigos ahora que no estará seguido con nosotros.- dijo haciendo puchero y mirándome con tristeza.
-No seas tonta Any, jamás podre pagar todo lo que has hecho por mí, como me has acompañado en todo este proceso, estoy eternamente agradecida por ello. Ojala me hubieras dejado formar parte de tu vida.- dije mirándola a los ojos tomando sus manos.
-No puedo Jul sabes sabes que te quiero mucho y no querría arruinar esta amistad.- su voz comenzaba a quebrarse por la emoción, me levante de mi asiento y le di un fuerte a brazo, note la tensión en su cuerpo la había tomado por sorpresa, lentamente comenzaba a relajarse en mis brazos, nos separamos con nuestras frentes aun pegadas mirándonos a los ojos, por un momento solo éramos ella y yo, cuando estaba por acercarme a sus labios, ella se soltó de golpe y bruscamente dijo:
- No, Julia ya te dije que no lo nuestro no puede ser, será será mejor que me valla.- la vi salir casi corriendo en dirección a los baños del personal, sin entender por que se comportaba de esa forma si lo quería tanto como yo. Volví a sentarme, el malestar no se hizo esperar, di gracias al cielo que esta sería la última vez y rogué porque así sea, Sven apareció con una sonrisa en el rostro, era un chico agradable muy inteligente, seguro sería un gran doctor igual que Katina, tomo las últimas muestras de sangre y se despidió de mi con efusivo abrazo, eso me sorprendió le correspondí y salió feliz con la muestras al laboratorio. Otra enfermera se acerco, me llevo a la misma habitación donde estuve la primera vez y al fin me sentí en paz, una enorme carga había desaparecido de mi espalda, restaba esperar los resultados de los análisis que estarían por la mañana al día siguiente.
Me recosté en la cama y dormí profunda y tranquilamente después de mucho tiempo, ni siquiera desperté para cenar, al abrir los ojos al día siguiente mi habitación ya estaba inundada por los rayos del sol, tome mi celular, me fije y la hora marcaba las 6 am había dormido mas diez horas y me sentía estupenda, recordé algo de la noche anterior, mientras dormía sentí unas suaves caricias en mi rostro, en mi cabeza donde algunos pequeños cabellos rubios comenzaban a asomar y unos tibios labios sobre los míos, sonreí ante la idea de que pudo haber sido Anya y suspire pensando en la forma de hacer que se acerque a mí. La puerta se abrió y mi enfermera favorita apareció con una gran bandeja con mi desayuno, para mi mala suerte se la veía distinta algo cansada, así que la dejo sobre la cama, se disculpo y se retiro. A eso de las 10 am ya había acabado de desayunar, me sentía mejor, tan solo esperaba la llegada de Sven con los resultados y con el alta firmada por Katina para poder marcharme, deseaba tanto verla sabia que sería la última vez, si el cáncer regresaba ella no volvería a tomar mi caso estaba muy segura de eso, me perdí en mis pensamientos y recuerdos por un momento más, mientras acomodaba el bolso con mi ropa, cuando note que alguien tocaba la puerta, grite que pasara y seguí de espaldas acomodando mis cosas, apenas se hizo presente supe que era ella, si bien aun no la había visto sentí su inconfundible aroma a fresas, me di la vuelta en dirección a donde estaba ella parada en silencio y con una sonrisa de satisfacción ante su inesperada aparición dije:
-Hola Elena.- la tensión entre nosotras había desaparecido por un momento el pasado quedo donde debía de estar, sonrió como solía hacerlo cuando apenas nos conocíamos y dijo…
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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por paulavk el Jue Dic 15, 2016 10:00 pm

CAPITULO 16: El fin?

-Hola Jul, tengo excelentes noticias para ti, el tratamiento fue demás exitoso no se encontraron restos de células cancerígenas en tu sangre, estas oficialmente curada, aunque por rutina debes seguir con los controles pero estoy segura de que ya no hay riesgos.- dijo sin poder contener la alegría, su postura había cambiado, la Elena seria y profesional desapareció, tenía ante mí a la mujer de la cual me enamore perdidamente. No salía de mi asombro, al fin veía una luz de esperanza en toda esta historia, quizá había llegado el momento de aclarar todo, no sabía cómo reaccionar ante toda esta situación, no dije ni una palabra, solo me acerque y la abrace aferrándome a ella, sintiendo su aroma, nuestros cuerpos encajaban perfectamente como al principio, cuando el amor era puro y los malos entendidos, las mentiras y las dudas no existían para nosotras. Por un momento, sentí la tierra detenerse a nuestros pies, nadie más existía, solo se escuchaba en la habitación el palpitar acelerado de nuestros corazones ante la cercanía tan ansiada en todo este tiempo por nuestros cuerpos. Nose exactamente cuánto tiempo paso hasta que rompiéramos el abrazo, aun la tenía tomada de la cintura mirando sus preciosos ojos verdigrises, brillaban por la emoción y las lagrimas contenidas, no podía aguantar las ganas de probar nuevamente su boca, me acerque despacio, roce sus labios con los míos en un casto beso, esperando correspondiera y para mi sorpresa así fue, en ese instante me sentí volver en el tiempo nuestras lenguas aun se reconocían, ansiosas la una de la otra, la intensidad del beso fue subiendo cada vez más, las manos se hicieron presentes acariciando cada parte del cuerpo de la otra hasta donde nuestras ropas nos lo permitían, el aire se hizo necesario para ambas por lo que lentamente nuestros rostros se fueron separando. Ella seguía aun con los ojos cerrados como grabando este momento en su memoria, sonreí por la satisfacción y la serenidad que su rostro transmitía y sin soltarme de su cintura rompí el silencio y hable, necesitaba por fin que me diera las respuestas que tanto necesitaba.
-Len, no sabes cuánto deseaba volver a besarte, en todo este tiempo nadie me hizo sentir lo que tú, con tan solo un beso.- dije tiernamente acariciando su mejilla, la invite a sentarse junto a mí en el sillón que se encontraba en la habitación y mirándola a los ojos me dispuse a abrir mi corazón, como nunca antes lo había hecho, reconozco que parte de lo que paso fue mi culpa, por tomar las decisiones enojada y sin pensar o escuchar explicaciones, pero el tiempo y mi enfermedad me habían ayudado a madurar y estaba lista para escuchar lo que antes no había querido. –Necesito que hablemos, aclaremos el pasado, se que ha pasado mucho tiempo pero lo necesito para poder seguir adelante, para que las podamos seguir con nuestras vidas ya sea juntas o separadas.- note la inseguridad en su rostro, pero aun así hablo y me dijo:
-Jul creo que deberíamos dejar el pasado donde esta, yo emm creo que esta historia tenía su final escrito hace mucho, he sido una cobarde, una insegura, yo yo debí confiar en ti en tus sentimientos.- pude ver las lagrimas en su rostro, su voz se cortaba por las ganas contenidas de llorar y yo una vez más me sentía decepcionada por ser tan idiota, estaba claro que no quería hablar de lo pasado ella ya tenía a alguien más, la deje seguir hablando – yo de verdad que te ame, como nunca ame a nadie más, solo tenía miedo de no ser suficiente para ti, de que te cansaras de mí y me dejaras, no podía soportar el hecho de ser una más en tu lista de conquistas por eso cuando me cortaste tan fríamente imagine que, lo que tanto temía había pasado y simplemente no te dije lo que sentía por orgullo, por estúpida.- respondió mirándome fijamente a los ojos.
-Lena de verdad me enoja que me digas esto.- dije levantándome bruscamente de su lado, sentía la sangre correr rápidamente por mis venas y mi rostro sonrojarse por la rabia - ¿Cómo pudiste dudar de mi? En innumerables oportunidades te demostré cuanto te amaba o te amo la verdad, ya no se que siento, estoy tan enojada, pero reconozco en parte fue mi culpa también.- dije sentándome a su lado, ya más calmada y tomando sus manos entre las mías. – sabes también dudaba, aunque tu trato conmigo me demostraba lo que sentías, yo necesitaba oírlo de ti que me dijeras que me amabas, nunca jamás estuve con alguien más cuando estuve contigo, solo te necesitaba a ti a mi lado, a nadie más.- ella solo sonrió me miro y respondió.
-Si tan solo hubiéramos hecho caso a nuestros corazones y hubiéramos a hablado en aquel momento como ahora, esto sería tan diferente. Pero el tiempo ha pasado, ya no somos las mismas, de verdad me alegro que hayas ganado al cáncer y haberte podido ayudar en ello, a pesar de cómo me he comportado y de mi actitud en este último tiempo nunca dejaste de importarme.-
-Sabes estoy eternamente agradecida por esto contigo, no me alcanzara la vida para agradecerte el que me hayas ayudado y aunque te comportaste como una verdadera perra- sonreí y ella también ante mi comentario- muy en el fondo sabía que no solo me ayudabas para ganar otra de tu batallas- dije guiñándole un ojo.
-Vaya Volkova, me sorprendes, siempre pudiste leerme a la perfección, salvo por esa vez pero no tiene caso volver a ese tema, yo emm vine a despedirme, acabo de enterarme que mi padre tiene cáncer, está bastante avanzado y necesito estar ahí para ayudar a mama y a él, ya pedí mi traslado a San Petersburgo, quedaron de darme la confirmación en esta semana. Solo quería decirte que cuentas conmigo como doctora para lo que se te ofrezca y bueno me entere que Katia se acerco a ti otra vez, así que por el amor que nos tuvimos te pido que te cuides de ella, no voy a entrar en detalles pero ella no es lo que parece.- al terminar de oír su despedida mi corazón volvió a romperse, por un momento después de aquel beso fantasee con la idea de que se quedaría a mi lado, para luchar por nosotras como hace años no lo habíamos hecho, era el fin de todo y no tenía más remedio que aceptar su decisión.
-Yo emm no se qué decir, en verdad esperaba, que después de ese beso intentáramos estar juntas otra vez, pero veo que no tiene caso poner mis esperanzas en eso, creo que es mejor dejar esto aquí sin rencores.- dije dándole una sonrisa falsa que ocultaba mis verdaderos sentimientos.
-Jul perdón por eso, de verdad que sentí y siento cosas por ti, no voy a negar las cosas como antes pero mis padres me necesitan y además estoy con alguien más, ella no se merece esto, yo la quiero y creo que lo mejor es dejar las cosas así como acabas de decir, sin rencores.- dijo poniéndose de pie – creo que ya debo irme tengo muchas cosas que arreglar antes de irme, ha sido un verdadero placer volver a verte y poder haberle dado un fin a todo esto de una buena vez, debemos reconocer que estar juntas solo nos hace daño.- dijo con expresión sombria.
-Creo que tienes razón Len- dije suspirando resignadamente y poniéndome de pie frente a ella – de verdad espero que seas muy feliz y que tu padre salga adelante, tu eres una gran doctora, estoy segura de que tendrás éxito, sabes donde puedes encontrarme y quiero que sepas que siempre tendrás un lugar muy especial en mi corazón.- luego la abrace y al oído le susurre – siempre serás mi único amor Elena Katina.- note como la piel de su cuello se erizaba y con una sonrisa me separe de ella le dio un beso cerca de la comisura de los labios y deje que se marchara.
Debo reconocer que me sentía triste de haberla perdido nuevamente, pero esa sensación de vacío en mi pecho había desaparecido, aunque no obtuve todas las respuestas que necesitaba de ella me quede con satisfacción de que me había amado como yo a ella y aunque intentara negarlo aun lo seguía haciendo, por la reacción de su cuerpo ante mi cercanía y la sorpresa en su rostro cuando le dije que siempre seria mi amor al oído. Algo internamente me decía que solo debía de esperar y las cosas buenas no tardarían en llegar al fin a mi vida, con una sonrisa tonta en los labios y con el sabor de su lengua aun en mi boca, decidí retirarme al fin de la habitación y guardar en el pasado todos los recuerdos de lo que fuera mi enfermedad y mi amor por Elena, si algo positivo había traído el cáncer a mi existencia fue esta tan ansiado reencuentro y a Anya, ella era la elegida para por mí para al fin acabar de componer mi vida y formar una familia.
Me dirigí a casa donde una grata sorpresa me esperaba, amigos y familiares se habían reunido para recibir las buenas noticias el fin de mi enfermedad y así como comenzó todo acabo, con llantos de alegría, abrazos y la unión de esta gran familia Volkov que con tanto esfuerzo mi madre y yo sacamos adelante después de que papa nos abandonara a nuestra suerte. Podría decirse que me sentía muy feliz, no me había hecho aun a la idea de que jamás estaría con mi gran amor, pero sentía una nueva esperanza en mi interior, podía disfrutar de esta cercanía con las personas que me amaron y apoyaron incondicionalmente en esta etapa, las dudas habían sido aclaradas y mi corazón se encontraba listo para animarse a amar, tan solo esperaba conquistar a esa castaña que sin quererlo me había cautivado desde el primer momento que la vi, con su enorme sonrisa, con sus atenciones, con nuestras charlas incansables, con su bella personalidad, sin duda Lena y yo habíamos tomado la mejor decisión, tan solo esperaba que la persona que ahora estaba a su lado le diera la felicidad que ni Katia ni yo pudimos darle.
################### ELENA ######################################################
Han pasado varios meses de incertidumbre y de una lucha interna conmigo misma, decidí llegar al fin de todo este asunto, debía dar un giro a las cosas y la devastadora noticia del cáncer de mi padre termino por convencerme de lo corta que puede llegar a ser la vida, no podía mas con este resentimiento estúpido que siento por Volkova, ella no tenía la culpa de mis malas decisiones y si no me fui antes para estar con mi familia, solo fue por ella, necesitaba ser yo la que le diera las buenas noticias cuando su cáncer al fin estuviera curado, para así al menos dejarle algo bueno después de lo mal que me he comportado. Era difícil para mí dejar atrás mi orgullo, siempre fue una de mis peores cualidades, gracias a el había dejado ir al amor de mi vida así sin más, sin pedir explicaciones, no sabía cómo acercarme, aun no estaba lista para responder a sus preguntas, pero si para decirle lo mucho que la había amado, cada vez que se quedaba en el hospital después de las quimioterapias era un ritual para mi ir a verla cuando ya estaba profundamente dormida, acariciar su bello rostro y darle un beso en los labios, se ve tan linda cuando duerme aun después de que perdió su cabello seguía siendo hermosa para mí.
El último encuentro con la perra de Katia me abrió al fin los ojos, decidí dejar atrás el miedo, el coraje y tomar las riendas mi vida, comencé a ir al psicólogo nuevamente, me ayudo a madurar todo lo que había vivido, dándome también las fuerzas para por fin hablar con Jul, muy en el fondo quería pedirle que se viniera conmigo que vivamos y disfrutemos de lo que un día no habíamos podido, pero ahora estaba Masha de por medio, no la amaba como a Volkova pero si le tengo un inmenso cariño un amor puro que se ha sabido ganar, he sido muy feliz con ella a mi lado, en estos meses me apoyo en todo lo relacionado con la enfermedad de papa, iba conmigo cada fin de semana a verlo y mi familia entera la adoraba, hasta mama que siempre se había comportado fría con mis novias la ha aceptado como si fuera su hija, se ha convertido en mi ángel personal aun sabiendo lo que siento por Jul permanece a mi lado escuchándome y dándome consejos de qué hacer con esta historia, pero la que debo decidir soy yo.
Por fin llego el día donde la lucha de Volkova llegaría a su fin, todos sus análisis salieron perfectos no pude ocultar la emoción de mis ojos al verlos en el laboratorio, se que era un poco temprano quizá pero esta vez no mandaría a Sven a verla, yo le quería dar la noticia y al fin veía todo claro, ame y quizás aun ame a Julia pero la había viso otras veces con Anya, no sé si eran algo mas, pero se la veía feliz con ella, era hora de dejar esto atrás lo mejor para las dos era seguir con nuestras vidas cada una por su lado, por algo el destino había puesto a personas maravillosas en nuestros caminos, tarde algo de tiempo en ir a decirle la noticia necesitaba tomar coraje.
Camine hasta su habitación, golpee la puerta y me dijo que pase estaba de espaladas muy concentrada acomodando sus cosas para irse, pude ver que pequeños cabellos rubios comenzaban a crecer siendo apenas visibles por la luz del sol, se dio la vuelta cuando noto mi presencia y como si supiera que era yo la que estaba ahí me regalo esa sonrisa hermosa que me vuelve loca, a pesar del peso que había perdido y de todo los efectos secundarios del tratamiento aun tenía ese poder sobre mí de estremecer cada parte de mi cuerpo con tan solo una sonrisa y la mirada de sus ojazos azules. Todas mis defensas cayeron, por un momento casi olvido porque estaba allí, pero la cordura volvió a mí y le dije la buena noticia, note el asombro en su cara, la felicidad y por primera vez desde que la conozco se quedo sin palabras, fueron tan rápidos sus movimientos que tarde unos segundos en reaccionar a su abrazo, su aroma cítrico, su calor me hizo perder la cordura, con los ojos cerrados sentí como perdía su cercanía, pero aun sentía sus manos en mi cintura, como dudando sentí sus labios sobre los míos, después su lengua tentándome a recibirla fue mi perdición, la bese como tanto deseaba desde el primer instante que la vi, necesitaba hacerla mía como la ultima vez no quería que se alejara, nunca la pasión y el deseo nublaron mis sentidos pero ante la necesidad de aire nos separamos, quería volver aprobar sus labios pero sabía que ella quería esas respuestas que antes no le di.
Nos sentamos en el sofá una al lado de la otra, muy cerca, y como había decidido hace tiempo le dije lo que antes no había hecho por orgullosa y cobarde, puse palabras a mis acciones expuse mis inseguridades, pero sabiendo que ella había vuelto a ser amiga de Katia, evite hablar a cerca de ese tema, no quería victimizarme con lo que viví con Katia, yo había sido culpable también de mis desgracias por permitirle ese maltrato durante tanto tiempo. Después de ese beso, viejos sentimientos reaparecieron nunca dejaría de amarla pero ambas merecíamos ser felices y dejar atrás todo esto sin rencores, le hable sobre la enfermedad de mi padre y de mi decisión final de marcharme con él, esta sería nuestra despedida sin rencores sin mentiras y sin miedos, si debíamos de estar juntas estaba segura que el destino o la vida nos volverían a cruzar como ahora. Con tristeza vi la decepción en su rostro pero acepto lo que le ofrecí ella sabia al igual que yo que el tiempo había pasado y esto debería haber pasado en otro momento, pero ambas nos quedábamos con la tranquilidad de cerrar bien este capítulo, al fin éramos libres de todo lo malo que guardaban nuestros corazones de aquella época, como despedida me dijo lo que siempre supe que yo sería su único amor y aunque no se lo dije estoy segura de que en mis ojos leyó que ella también lo sería para mí.
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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por paulavk el Dom Ene 01, 2017 6:07 pm

BUENAS NOCHES, FELIZ AÑO 2017 A TODOS!!! AL FIN TERMINO ESTE MES DE DICIEMBRE, ESTUVE PERDIDA POR PROBLEMAS CON LA INSPIRACION Y ADEMAS PORQUE EL FINAL DEL AÑO ES UN MOMENTO DE MUCHO TRABAJO PARA MI. GRACIAS POR LEER, ESPERO LES GUSTE LA CONTI. BESOS BUENAS VIBRAS A TOD@S


CAPITULO 17: KATIA
Todo el mundo piensa que es imposible nacer malvado, que las circunstancias vividas por las personas las convierten en monstruos eventualmente después de cierto tiempo, en mi caso considero que están equivocados, se puede decir que mi infancia fue feliz, normal, mis padres nos dieron todo emocional y materialmente a mi hermana y a mí. Pero desde que recuerdo, siempre quise mas, nunca nada lograba llenar el vacío que había dentro de mí, se puede decir que a mis padres los quería, pero con el paso del tiempo su sola presencia me fastidiaba quería y necesitaba que dejaran de dirigir mi vida, manejar el dinero para hacer y deshacer a mi antojo en todos los aspectos de mi vida, fantasee muchas veces con liquidarlos, sobre todo de mi padre, el era el que más se metía en mis asuntos, una vez que crecí siempre con sus reclamos y retos me tenia hastiada. Jamás pude manipularlo como a mi madre y a los demás, por más que lo intentaba nunca caía en mis juegos y terminaba descubriendo mis segundas intenciones en todo lo que hacía, era como dicen mi piedra en el zapato, hasta que acabe con él, como siempre lo quise, pero esa historia dejémosla para más adelante, voy a comenzar desde el principio.
Cuando era niña, obedecía a todo, siempre fui la más inteligente pero no la más popular, digamos que fue la parte de mi vida más estable, a pesar de no ser el centro de las atenciones tenía un buen grupo de amigas y mi vida transcurría como la de cualquiera. Ya siendo adolescente, las cosas comenzaron a cambiar, mi verdadero yo empezaba a emerger, estaba cada vez mas celosa de mi hermana, siempre que cometía algún error mis padres se empeñaban en compararme con ella, como si fuera la gran cosa irte a dar vueltas por el mundo con solo una mochila, sin dinero, irte así sin más, sin importar nada, debo reconocer que eso me marco un poco, de todas las personas con las que convivía diariamente mi hermana era la única con la que había logrado hacer conexión a nivel sentimental, cuando se fue me sentí abandonada y ahí empezó todo salirse de control, ya no había por quien contener ese monstruo interior, no decepcionaría a nadie siendo quien soy, porque simplemente la única persona importante se había ido.
Al comienzo mis padres no estaba convencidos con las decisión de Natasha hicieron lo imposible por retenerla, pero ella es un espíritu libre y a pesar de las amenazas y todo lo demás igual se marcho, tenía mucho valor por animarse a algo tan arriesgado, le tenía cierta admiración, pero de nada valía hacer todo eso, para que irte de tu hogar a pasar hambre cuando tienes todo el dinero que deseas para darte la vida que muchos querrían, no entendía esa falta de sensatez, de todos modos, en todo el tiempo que estuvo lejos me encontré bastante ocupada, logre terminar la preparatoria con las mejores calificaciones y siendo la más popular, aunque no lo crean descubrí que tenía un don especial para lograr que los demás pensaran que yo era la más buena de todas, y para que hicieran lo que me convenía, se impresionaran lo mucho que logra hacerse la victima de todas las historias, invente que mis padres eran unos ogros, mal tratadores y cuanta cosa más porque yo era bisexual y no lo aceptaban. Pero la realidad era que nunca supieron esa parte de mi vida, sino muchos años después, cuando una noche mi padre me encontró borracha teniendo sexo en la sala de casa con una chica de las tantas que conocí en uno de los bares que frecuentaba.
Cuando entre en la universidad las cosas no cambiaron mucho era el centro de atención haciendo lo mismo que en la preparatoria, pero además me divertía haciendo pelear a mis compañeros entre ellos inventando cosas, como por ejemplo que su mejor amigo hablaba mal de él o ella a sus espaldas, que yo como apreciaba a la persona se lo advertía para que no le siguieran viendo la cara y un montón de cosas más, la realidad es que me sentía feliz destruyendo amistades y noviazgos ajenos, eso llenaba un poco el hueco que había dentro de mi desde la partida de mi hermana, me daba el consuelo de que si yo no tenía lo que deseaba los demás tampoco y me producía una sensación de poder. Salía todos los fines de semana, tomaba alcohol me drogaba, salía con cuanta chica o chico se me acercara y aunque sea poco modesto debo decir que era realmente hermosa y no me costaba para nada ligar, jamás me preocupe por tener algo serio, pero si tenía algunas amantes capaces de hacer lo que sea para solo conseguir tan solo un poquito de mi amor, que ilusas jamás me enamoraría, ese era un sentimiento que no conocía y nunca tendría, los débiles se enamoran, los fuertes como yo solo nos dedicamos a disfrutar los placeres y hacerles la vida miserable a los demás. Debo decir que con tantos excesos había descuidado por primera vez mis estudios, pero aun así disfrutaba de toda la atención y de todo lo que hacía, hasta el día que Nat volvió, ahí comenzaron las peleas con mi padre, de repente tomo valor para decirme todo lo que había pensado de mi en este tiempo, empeorando las cosas el día que me encontró con una de las tantas estúpidas que caían en mi juego, al ver que mi actitud no cambiaba luego de millones de amenazas y a pesar de los ruegos de mi madre que intercedía por mi me hecho de la casa y me saco todo su apoyo económico, si hubiera tenido un arma cerca, al fin habría sido capaz de hacer lo que hace tiempo necesitaba, meterle un tiro en el centro de su cara por desgraciado entrometido.
Contuve mi ira, la venganza es un plato se que come frio, ya me encargaría de él, ahora debía encontrar una solución a esta situación, sabía que contaba con mi madre, al parecer mi querida y adorada hermanita estaba del lado de papa, estaba descartada por el momento. Al salir de la mansión solo me lleve un bolso con ropa y mi celular, el cerdo no me dejo sacar ni siquiera dinero, con la excusa de que tenía que madurar y ganarme la vida, como ya mi hermana lo había hecho en su recorrida por el mundo, gracias a esa idiota estaba pasando por el peor momento, ¿donde trabajaría? si no sabía hacer nada, ¿donde viviría encima sin dinero? ¿Cómo iba a hacer para ir a la universidad si nadie la pagaba?, maldije mil veces a mi hermana internamente, se me acabaron los lujos, ahora tenía que usar mi cerebro y pensar que hacer. Sin que se diera cuenta tome las llaves de mi coche último modelo y abandone la mansión con la certeza de que el día que volviera todo me pertenecería y dejaría en la calle a la idiota de mi hermana en compensación por su falta de apoyo.
Di varias vueltas a la ciudad pensando que haría de ahora en más, hasta que el ruido de mi celular me sobresalto, tarde en contestar seguro era mi madre para decirme que había logrado calmar a papa y que volviera a casa pero me desilusione en gran manera al ver que la llamada era de Nadia, una amante a la que recurría cuando no había nada mejor para ligar, con tono cortante respondí:
- Hola Nadia, ¿Qué quieres habla rápido que no esto de jodido humor?
- Ho.. Hola yo- se oía la voz nerviosa de la joven al teléfono- yo quería verte, te extraño hace mucho que no nos vemos y ni siquiera me has llamado, no seas mala conmigo sabes que siento cosas muy fuertes por ti.-
- Ja ja si no me digas, a ti solo te importa mi dinero como todas las de tu clase –respondí de manera sarcástica, estaba por mandarla por un tubo pero recordé mi situación y pensé que me vendría muy bien fingir un rato con ella hasta que mi madre me consiguiera al menos un lugar para vivir- aunque pensándolo bien, te voy a dar el gusto de verme, espérame en tu casa en 10 minutos estoy ahí.-
- Claro que te espero- respondió con voz ilusionada- sabes que haría lo que sea por ti. Adiós nos vemos enseguida.-
Corte la comunicación contenta porque aun la suerte estaba de mi lado, esta idiota seria de gran ayuda hasta que pensara como solucionar todo. Como se lo dije en menor tiempo del que pensaba llegue a su casa, me sorprendí cuando vi a un niño jugando en la pequeña sala del departamento, estaba tan entretenido con sus autos que ni siquiera reparo en mi presencia, tome asiento en el sillón, le pedí que me trajera un café, ya que aun sentía los efectos del alcohol que había consumido el día anterior y la invite a sentarse junto a mí, ser amable y bondadosa por el momento me iba a facilitar las cosas con ella, estaba tan ciegamente enganchada conmigo que de verdad tenia la plena certeza de que si jugaba bien mis cartas podría hacer lo que me plazca con ella. Tome sus manos la mire a los ojos y comencé la función
- Mira Nadia, yo he venido a disculparme, me he comportado como una perra contigo y sé que no te lo mereces, necesito tu ayuda urgentemente, veras mi padre se entero de que salgo con mujeres y me ha echado de la casa, me quito todo y no tengo donde rayos ir, yo esperaba que tú me pudieras ayudar- dije comenzando a llorar poniendo mis manos sobre mi rostro. Tal como lo esperaba, mi actuación funciono per me lleve una gran sorpresa.
- No llores cariño, estaría encantada de tenerte aquí conmigo toda la vida si fuese necesario, millones de veces te repetí que tu dinero no me importa, yo te necesito a vos, pero hay algo que debes saber, mmm el niño que está allí jugando es mi hijo, su padre nos abandono cuando el apenas tenía meses de nacido, yo espero que no te moleste.- anuncio la joven con nerviosismo en la voz. Realmente no me lo esperaba, jamás imagine tener hijos ni nada parecido los niños necesitaban demasiado tiempo y cariño dos cosas que no estaba dispuesta a dar. Como por el momento no tenía opción accedí a vivir allí, aunque el tamaño del departamento era el mismo que el de mi habitación en la mansión y sin nada de los lujos a los que estaba acostumbrada, era mi única alternativa. En cuanto al niño era pequeño y me mantendría al margen de su crianza después de todo no era mi responsabilidad, el hecho de que los padres de Nadia vivieran en el departamento contiguo ayudaría bastante a pasar el menor tiempo posible con él.
Los meses fueron pasando, mi madre no lograba llegar al corazón de mi padre, que se mantenía firme en su decisión, y yo me estaba hartando, mi compañera resulto ser tonta de lo que pensaba ella trabajaba día y noche en una cafetería para mantener los gastos del departamento y para darme parte del dinero, si bien ya no salía con solía hacerlo antes podía darme algunos gustos, como salir consumir drogas, etc. Pero las cosas comenzaron a complicarse cuando la echaron del trabajo, estuvo varios mese sin conseguir nada, el dinero comenzó a faltar, así que tome la decisión de buscar un trabajo, aplique para varios lugares pero me quede con el puesto de cajera que me ofrecieron en una cafetería, el sueldo era una basura pero no fue ese el motivo que me hizo permanecer en ese lugar.
Aun tengo fresco en mi mente el recuerdo de aquella mañana, me habían llamado para una entrevista con los jefes mi mal humor amenazaba con echarme todo a perder hasta que al pasar por la puerta de entrada la vi, con su cuerpo delgado, diminuto pero muy sexi, sus cabellos negros cortos peinados de manera rebelde y lo que más me encanto de ella esa mirada azul cielo que por primera vez en toda mi vida movió cada fibra de mi ser, su sola presencia me emboba, me deslumbraba sin duda haría lo posible para permanecer allí y tener la oportunidad de conocerla, esa mujer estaría en mi cama, si o si a cualquier precio ella debía ser mía. Como de costumbre todo lo que me proponía lo lograba, este trabajo no fue la excepción lo conseguí, después de bastante tiempo me sentía bien, satisfecha de haberme salido con la mía, así que llegue a casa y compartí la buena noticia con Nadia y su pequeño, aunque no participaba en nada de la crianza de él me había acostumbrado a tenerlo cerca y de vez en cuando si me encontraba de humor me permitía jugar un rato con él.
Esa noche casi no dormí esperando que el día siguiente empezara para poder conocer a la dueña de esos ojos que no podía dejar del ver en cada rincón de mi mente, desperté muy temprano con un humor muy bueno sentía que nada me faltaba ya a pesar del cambio que había dado mi vida en este último tiempo, me bañe me arreglé lo mas que pude y me puse el uniforme que me habían entregado el día anterior. El ambiente de trabajo era realmente bueno, todas las personas que estaban allí se mostraron solícitos en ayudarme y me recibieron demasiado bien, me sentía cómoda en aquel lugar, el primer día fue más que bueno, aunque ella no estaba, como no quería dejar en evidencia mis verdaderas intenciones en el lugar no le pregunte a nadie a cerca de ella y solo me limite a cobrar lo que mis compañeros me indicaban.
De la misma manera habían transcurrido dos semanas ya, y ninguna noticia de la chica misteriosa, para ser la primera vez que me ganaba la vida por mi misma estaba muy cómoda, sin rastros de molestia y otras cosas características de mi humor y carácter, las cosas en mi hogar temporal marchaban muy bien me acostumbre a la situación que me tocaba atravesar, si bien ya no tenía el poder de hacer todo lo que acostumbraba, el monstruo se había calmado y tan solo esperaba encerrado dentro de mí desde mi encuentro con aquella chica solo esperaba volver a verla. En cuanto a mi familia solo veía de vez en cuando a mi madre, a pesar del paso del tiempo papa no daba el brazo a torcer y yo estaba resignada ya, Nat también estaba muy molesta por mi comportamiento en el último tiempo, así que ni siquiera nos hablábamos, en el fondo estoy segura que aun seguía molesta por mi decisión de salir con mujeres, era demasiado convencional para aceptarlo o al menos eso creía yo.
Un mes después seguía para mi sorpresa trabajando, casi no recordaba a la pelinegra por la que decidí quedarme en aquel lugar, pero no me importaba, por primera vez me sentía útil y querida por mis propios meritos y no tan solo por la enorme cuenta bancaria de mi familia, cabe aclarar que nunca mencione mi verdadero origen, no quería ser objeto de burlas por mi desgracia. El lunes siguiente acepte cambiar mi turno con la otra cajera que disponía el local porque ella tenía asuntos que resolver, estaba aburrida por la poca clientela que aparecía en el negocio cuando la vi entrar rápidamente con una mochila al hombro, y esa sonrisa que derretía hasta el corazón más duro, como el mío. No se dio cuenta de mi presencia ya que llegaba sobre la hora así que paso directo hasta los vestidores para después unos 5 minutos salir con el uniforme de trabajo, aun con su bella sonrisa adornado su rostro y saludando a cada uno de sus compañeros con sendos besos en la mejilla, sin duda su energía era totalmente opuesta a la mía, note que sería todo un desafío lograr algo con ella, después de charlar brevemente con cada persona que atedia en el local se acerco a mí con mirada interrogante y a pesar de que ni siquiera nos conocíamos, me dio un beso en la mejilla y se presento, fue la primera vez que la gran Katia Isaeva se quedaba sin palabras ante una chica que ni siquiera le llegaba a los talones a las despampanantes mujeres con la que acostumbraba salir. Después de breves segundos de haber quedado atontada por el contacto de sus suaves labios con mi piel, recobre la compostura y me presente estrechándole la mano, para mi mala suerte esa tarde el café estuvo más concurrido que de costumbre, así que no pude entablar una conversación con ella como lo quería, al menos ahora sabia su nombre, eso ya era un buen comienzo jamás olvidaría Julia Volkova, ella debía ser para mi, era capaz de cualquier cosa por tenerla, si no era mía no sería de nadie más, lo supe desde el primer momento que la vi. Después de una extenuante jornada al fin salíamos todos del local, tenía la seria intención de hablar con ella empezar a conocerla, pero el destino tenía otra cosa preparada para mí en la puerta de entrada, Nadia me esperaba con el niño parada al lado de mi auto, en ese momento quería asesinarla por arruinar mis planes pero debía fingir, no quería que nadie notara mi verdadero yo, me acerque y le pregunte bruscamente y en voz baja:
-¿Qué haces aquí acaso me estas espiando?- al oírme la expresión de Nadia cambio pude ver el miedo en sus ojos y estaba complacida, necesitaba sentir que aun tenía ese poder sobre ella. Cuando me estaba por responder, sentí la presencia de alguien detrás de nosotras, enseguida supe que era Julia al llegar su suave perfume a mi nariz, escuche como aclaraba su garganta para hacernos notar que estaba allí, así que me di la vuelta, tome a Nadia de la cintura escondiendo al monstruo bajo una falsa sonrisa, y se la presente como a mi pareja de años, note la sorpresa en su rostro pero cometí el error de decirle que el niño solo era hijo de ella, al principio note su desconcierto pero ya tendría tiempo para arreglar esa equivocación, converso animadamente un rato con nosotras, luego se despidió y se fue, ya que llego un hombre en un auto a buscarla, eso me puso más furiosa aun, el hecho de que estuviera con alguien más me descontrolaba.
Esa noche cuando llegamos a casa descargue todas las frustraciones de esos últimos episodios con la boba de Nadia, estaba hasta la madre de ella y de su niño, espere que lo acostara y arremetí contra ella con violencia la golpee, la insulte, la denigre, en lugar de sentirme mal por eso con cada golpe me sentía cada vez mejor, la bestia había estado encerrada por tanto tiempo que no medí las consecuencias de mis acciones, pero aun así deje su cara y brazos intactos así nadie era capaz de notar lo que había sucedido, podía oler su miedo, estaba segura de que no hablaría de lo que acababa de ocurrir y de los constantes maltratos verbales, nada me impedía acabar con ella y su hijo si se atrevía a arruinarme los planes. Una vez descargado todo mi odio, la vi indefensa tirada en el piso de la sala en posición fetal, sonreí internamente y comencé a actuar arrepentida, no me convenía quedarme sin un lugar en el que vivir, la levante con cuidado, le pedí perdón, incluso deje que un par de lagrimas salieran de mi rostro y no hablamos de lo acaba de ocurrir.
Después de aquel episodio con Nadia me sentía mejor, me sentía más yo aunque por un tiempo prudencial deje de golpearla, con Julia las cosas avanzaban muy rápido, le inspire mucha confianza en poco tiempo como siempre solía ocurrir, surgiendo una gran amistad ella se interesaba mucho por saber cosas sobre mi pero solo evitaba tocar temas, en cuanto ella supe que estaba sola, aun no había aceptado su homosexualidad y al conocerme a mí y Nadia la motivo a decirle a su familia la apoye en ese momento con gran placer, su tristeza me traspasaba cuando me contaba las cosas que sufría a diario con su madre, la anime para que se fuera de su casa y viviera sola, la idea era aprovechar el momento para salir al fin de la casa de Nadia e irme con ella, pero una de sus tontas amigas me gano de mano, se fueron a vivir juntas, compartían el alquiler de una casa y se llevaban demasiado bien para mi gusto, no soportaba verlas juntas algo raro había en esa amistad e hice todo lo posible por separarlas hasta que lo logre, tan solo duraron viviendo juntas un año y medio durante el cual volví a hablar con Nat, como ya no soportaba a Nadia me invente que nuestra relación se había transformado en enfermiza, que me agredía, que no me permitía colaborar con la crianza del niño nada más que en lo económico, hasta que mi bella hermanita se apiado de mí y me ofreció vivir con ella en la casa que mi padre le regalo el día que volvió de su viaje.
Todo estaba saliendo a la perfección, después de mi separación Julia y mi hermana me apoyaron en todo estaban muy cercanas a mí, centraban su atención a todas mis necesidades y eso me complacía enormemente, sentir una vez más que podía hacer lo que quisiera con las personas a mi alrededor sin que ellas lo notasen. A pesar de que Jul trabajaba y estudiaba, bastaba solo una lagrima mía para tenerla a mis pies, pero como amiga, la vi estar con muchas chicas desde que salió del closet, la condenada con una sonrisa ya las tenía a sus pies, me comenzaba a enojar grandemente el hecho de que una vez que deje a la estúpida de Nadia, siempre estuvo para mí pero no de ese modo, intente muchas veces llamar su atención como aquellas mujeres con las que había estado pero no lo conseguía, ya no sabía que mas hacer pero me confortaba con la idea de que mientras ellas estaban de paso en su vida yo estaba siempre presente.
Pero todo cambio con la llegada inesperada de la maldita de Elena Katina….
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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por paulavk el Dom Ago 06, 2017 10:40 pm

CAPITULO 18: KATIA PARTE DOS
¿Verán cómo puedo describirles a Elena?. Ella era maravillosa aparte de su hermoso aspecto, irradiaba una energía distinta a las demás personas, era tan accesible, siempre dispuesta a ayudar a quien sea sin importar nada, eso la convirtió en blanco fácil para mí manipulación. Cuando la conocí enseguida supe porque Julia estaba tan metida con ella, no soportaba verlas juntas, no entendía por qué no podía verme de la misma manera que a Lena.
Tenía que poner en marcha un gran plan si quería verlas separadas, divide y reinaras decía Maquiavelo, y así lo hice, me tome mi tiempo para ganarme la confianza de la nueva novia, comencé a hablar un poco mal de mi amiga de manera sutil y sabiendo de su obsesión por arreglar a las personas me presente ante ella como la chica mas sufrida del planeta.
Pero esta vez no salió todo como esperaba, confieso que Len me sorprendió, con su dulzura, su cariño y su compañía incondicional logro ablandar un poco mi corazón, lo que yo quería era no verla más con Jul y tener el camino libre, pero poco a poco comenzó a surgir algo nuevo en mi, un deseo de tenerla cerca, no solo en mi cama, sino en mi vida, de repente me encontré imaginando una vida junto a alguien que no era Julia y al fin la sola compañía de una persona podía ahogar los malos pensamientos y la maldad que había en mi interior.
Tan solo un fin de semana me alcanzo para separarlas, no fue fácil pero tampoco imposible, Lena comenzó a dudar de sus sentimientos la confusión se apodero de ella y gracias a la actitud soberbia de Volkova se arrojo a mis brazos así sin más. Nunca fui más feliz en mi vida, sentía que tenía todo el universo a mis pies con solo tener saber que me había elegido.
En el trabajo me fue imposible seguir, tenia las constantes miradas de mis compañeros sobre mi después de lo que le hice a Volkova, pero nada importaba, estaba decidida a cambiar, tenia a la mujer de mi vida a mi lado así que sin mirar atrás renuncie y me dispuse a renovar los lazos con mis padres, sin duda la bella Lena me ayudo en eso con su calidez y simpatía ganándose el corazón de mi padre y madre, menos de mi hermana ella nunca confió en que esto duraría y mucho menos estaba convencida de mi cambio, cuánta razón tenía era solo cuestión de tiempo para que la hermosa historia de amor se acabara.
Paso el tiempo, enseguida nos mudamos a vivir juntas, con el apoyo económico de mi padre nuevamente, retome la universidad, esta vez alejada de aquellas personas con las que había compartido drogas y alcohol, en años anteriores. Todo iba a las mil maravillas hasta que una noche desperté con mucha sed, me levante a tomar un vaso de agua y cuando regrese a la cama note que Elena susurraba algo en sueños no le di importancia y me acomode en mi lugar pero de repente me abrazo de una forma distinta y mi corazón se congelo al oír que pronuncio el nombre de Julia, seguido de un sentido te amo y un suspiro.
En ese instante desperté, la bestia que había dentro de mi comenzó a emerger, no podía creer lo que había escuchado, ella nunca me amo estaba conmigo por lastima, todo el odio y la bronca que sentía hacia los demás seres humanos regreso a mí. Ya no podía creer en nadie, todo el progreso que había logrado en este tiempo fue para nada, había estado viviendo una ilusión, pero así como creí amar a Katina también la odie y decidí hacerle la vida miserable hasta que lograra graduarme y conseguir un lugar en la empresa de mi padre.
Volví a verme con viejas amistades, solo que esta vez fui lo suficientemente inteligente como para encubrir todo, para que nadie se enterara de mis andadas más que Elena, ella sería mi chivo expiatorio. No soportaba si quiera verla o tenerla cerca, todo me recordaba a aquella fatídica noche donde la ultima luz de esperanza y redención que había para mí se extinguió gracias a ella. Era tal el asco que me daba que tan solo podía hablarla para insultarla o denigrarla, de pronto las caricias que antes que con tanto amor le proporcionaba se convirtieron en golpes y todos los momentos bellos compartidos en una pesadilla constante, para mi buena suerte su familia estaba demasiado lejos como para intervenir y ella me temía de tal manera que jamás hablo de todo lo que de verdad sucedía entre nosotras.
El día tan ansiado por mi llego rápido, me recibí mi padre me dio un excelente puesto en su empresa gracias a la adoración que tenia hacia Katina, no sin antes darme la noticia de que si en algún momento yo volvía a ser la de antes y me comportaba de mala manera con su nuera me sacaría el puesto y jamás volvería a trabajar en ningún lugar ni siquiera como empleada de limpieza. Por eso, decidí deshacerme de mi propio padre, no me resulto nada difícil con tantos años de obsesivo trabajo su salud estaba maltrecha y una pequeña cantidad de veneno en el café que compartíamos cada mañana fueron suficientes para que en el transcurso de un mes su vida se apagara.
No niego que sentía lastima por el pero era un obstáculo demasiado grande para mis planes, una vez que el hubo desaparecido, no me fue para nada difícil quedarme con todo y poder vengarme de Natasha por haberme dado la espalda cuando mi padre me echo aquella vez, gracias a la influencia que tenia sobre mi madre y a algunas ayuditas de conocidos que andaban en cosas no tan legales la empresa fue solo mía, todo el dinero, todo el poder era mío ya no necesitaba a la tonta de Katina, pero antes de dejarla me asegure de que jamás volvería a buscar a Volkova logre que la odiara por haberla arrojado con su soberbia a mis brazos y que de manera indirecta haya tenido parte de responsabilidad por el infierno que vivió a mi lado.
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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por andyvolkatin el Lun Ago 07, 2017 11:05 am

Hola Very Happy
que buen capitulo
que bueno que seguiste la historia
y no la abandonaste
espero la sigas pronto
porque esta interesante
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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por VIVALENZ28 el Vie Ago 11, 2017 10:51 pm

Vaya Shocked esa Katia va con todo
No demores en postear el próximo capítulo Very Happy
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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por paulavk el Mar Sep 26, 2017 9:08 pm


CAPITULO 19

Cinco años han pasado ya desde que la vi partir por segunda vez. Ustedes se preguntaran que paso conmigo, bueno no mucho solo que mi vida se ha convertido en un verdadero desastre, estoy completamente sola, ella al irse se llevo lo poco que quedaba de mi corazón, nada importa ya ni siquiera mi vida, esta que logre conservar gracias a mi feroz lucha contra el cáncer.

Hace meses que no veo ni me comunico con mi madre y hermanos nada me importa, también se preguntaran si tanto la amo y se donde está por que no la busque, la respuesta es simple, lo hice un año después, pero adivinen la muy desgraciada ya me había superado, la vi de lo mas enamorada con otra idiota que no viene al caso, pero de todos modos decidí arrastrarme y rogarle para que regrese a mi lado, como hace años no lo había hecho, pero otra vez se decidió por alguien más. Ellas estaban comprometidas, se casarían en unos meses, todo estaba preparado ya y ella ya no me amaba, estar conmigo era revivir historias pasadas que había logrado superar a base de mucho esfuerzo y terapias psicológicas.

Ese último desprecio me dejo sin nada, sola, abatida y sin ganas de creer en alguien más en ese preciso momento me transforme en lo que soy ahora, un ente que no ríe, no ama, no vive, y además en una idiota, que perdono a la persona que le arruino la vida y ahora estoy con ella dejándome llevar por su estilo de vida, ya no trabajo perdí mi prestigio, a mis pacientes a mis colegas, a mi familia y solo me quede destruyéndome día a día con Katia. Lo merezco, por ser tan idiota, las drogas, el alcohol y el sexo ocasional con Katia y con otras mujeres me distraen de mi realidad, ya no pienso en nada en nadie solo en disfrutar y pasar las penas a mi manera, en realidad a la manera de mi amiga.

He pensado en buscar ayuda, pero la verdad que no tengo ganas de escuchar sermones y demás cosas, espero un milagro o la muerte, se que algo hay para mí, pero no encuentro la voluntad de salir adelante, tan solo paso mis días pudriéndome entre bares y fiestas con personas extrañas a las que no me interesa conocer.

Recuerdan a la enfermera que me ayudo durante las quimioterapias, ella aun mantiene contacto conmigo, ha hecho hasta lo imposible por ayudarme, sé que me ama, me lo dijo, pero siento que no la merezco, ella merece a alguien que no esté tan roto, que la pueda querer sin restricciones que le entregue su corazón entero y no en pedacitos.

En este pequeño momento de sobriedad comienzo a recordar lo mal que me comporte con mi madre, todas las palabras hirientes que salieron de mi boca, aun después de que ella me acompaño y me alentó en los peores momentos, pienso en mis hermanos, mis sobrinos y su sorpresa al notar en lo que día a día me iba convirtiendo, además pienso en los pacientes que abandone, ellos confiaban en mi, pero no podía estar ahí para ellos cuando ni yo misma se cómo arreglarme, como volver el tiempo atrás y tomar otras decisiones.

Se me viene a la memoria la tarde de mi reencuentro con Kat, vaya que apareció en el momento indicado, el destino la puso ahí en San Petersburgo, estaba ahí para mí pero no en la manera que imagine, como diablos me deje convencer de que esta era la mejor forma de olvidar, de superar, alejada de todos y metida hasta al cuello con las adicciones, soy una tonta, pero aun así tengo claro que la culpa es solo mía, yo elegí escucharla y estar en esta situación es el resultado de mi estupidez. Como buena masoquista que soy, olvide mencionar que ella con sus influencias y dinero me ayudo a estar presente en el casamiento de Len, se veía tan hermoso en ese vestido blanco, así la imaginaba siempre esperándola en el altar, haciendo participes a todos de la unión de nuestras vidas, el lugar y la fiesta que habían preparado para celebrar era perfecta, los adornos la música, la organización, tal y como la había soñado para nosotras, tarde en bajar de nuevo a la realidad y notar que otra estaba en mi lugar, al verla dar el sí quiero hui del lugar y nunca más regrese a esa ciudad.

De regreso en Moscú, decidí irme de casa ya nada tenía que hacer ahí, la Julia que mi familia conocía había muerto aquella tarde, arme mi maleta, deje de ir a mi trabajo y fui a vivir a la mansión de ella mi ex querida amiga, las fiestas al comienzo con drogas, alcohol y todas las mujeres más hermosas me parecían lo más interesante que había hecho en toda mi existencia, al principio solo eran los fines de semana los días elegidos para el descontrol, pero poco a poco las cosas comenzaron a cambiar, eran pocas la horas o momentos en los que mantenía sobria, como ahora, estos momentos son los que me hacen querer otra dosis, por qué? Porque mi cabeza me pasa factura de todo lo que estoy haciendo mal, las cosas que he abandonado y con tanto esfuerzo conseguí, los rostros de las personas a las que defraude desfilan por mi cabeza y los apago desde este instante con una botella de vodka y otra ronda de cocaína, así sigue la fiesta y el sexo sin amor.

********************************************************************************



Maldición! Parece que las tragedias en mi vida no quieren acabar, como luche con Julia contra el cáncer lo hice con mi padre, me dolió la vida el dejarla nuevamente pero él me necesitaba aquí, a su lado firme. Pensé que me buscaría, que en cualquier momento aparecería en la puerta de casa diciéndome que estaría a mi lado para siempre, pero no. Solo Masha se mantuvo fiel a mi lado ella se gano mi corazón de a poco animándome a mí y mi familia en esta difícil situación. Pensé que quizá la vida me ofrecía la oportunidad de ser feliz de verdad, aunque estábamos perdiendo a mi amado padre quise darle una última alegría, el verme al lado de una persona maravillosa que no me haría daño y estaría allí en todo momento, así fue como le propuse matrimonio, la fiesta se organizo bastante rápido, temíamos que mi padre no resistiera el tiempo necesario.

Pero algo paso, dos meses antes del gran día ella apareció, mi mundo se vino debajo de nuevo, los viejos temores volvieron aparecer cuando me dijo que había vuelto por mí, que me quería a su lado por el resto de nuestros días pero otra vez me toco romper su corazón, estar con ella era dar vía libre a todo lo que había logrado superar, no pude hacerlo fui una cobarde a pesar de que mi corazón siempre la pertenecería, no tuve el valor requerido para escaparme con ella, debía cumplir con mi compromiso y eso haría.

Unos días antes de la boda mi padre empeoro, el había visto lo que paso entre Volkova y yo esa tarde, se dio cuenta de que mi corazón siempre le pertenecería y me pidió que no me casara, que fuera a buscarla pero no le hice caso, de todos modos, di el si atando mi vida a alguien a la que esperaba algún día llegar a amar como lo había hecho antes. El destino creo que lo quiso de este modo, cuando Masha debía jurarme amor eterno, su respuesta fue que no, que no se casaría conmigo, porque no iba ser capaz de hacerme feliz nunca y fue ahí cuando revelo que al principio ella me había conquistado por dinero, que Katia le había pagado para separarme de Julia pero con el paso del tiempo ella había comenzado a amarme y por eso estaba decidida a decirme toda la verdad, me pidió que fuera a buscarla, que Kat había planeado todo lo de la boda para que julia lo viera, pero en medio del escándalo lo peor ocurrió, mi padre comenzó a sentirse cada vez mas mal, lo llevamos de urgencia al hospital pero en cuanto llego falleció. No podía entender todo lo que había sucedido, el funeral fue una locura podía sentir a todos hablando de mi, de mis desgracias, compadeciéndome, desde aquel día nefasto Masha desapareció nunca mas volví a saber de ella , de Katia o de Julia.

Quise regresar a buscarla pero que le diría? Que me perdone por no haberla elegido, que me había equivocado? Ella jamás lo aceptaría había dejado a un lado su orgullo y me había rogado que este a su lado, y la había rechazado, simplemente me quede aquí con mi madre, entregada de lleno a mi profesión, dedicándome a salvar todas las vidas que fueran posibles, ahogando los recuerdos conociendo personas a las que nunca les habría mi corazón, me quede pensando cada noche de estos cinco años pensando en ella, incapaz de amar a alguien mas.

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Re: Nuestra historia de amor

Mensaje por andyvolkatin el Miér Sep 27, 2017 12:45 am

Hola Very Happy
que buen capitulo
en lo que se convirtio Yulia influenciada por Katia
Lena que no acepto la felicidad otra vez su amor de verdad
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Re: Nuestra historia de amor

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