EL DIARIO // ALEINADS

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EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por Aleinads el Lun Nov 28, 2016 1:09 pm

Primero que nada, quiero dedicar esta historia a la artista responsable de mi motivación para escribir (Obviamente t.A.T.u. es mi motivo mayor) Una actriz asombrosa y espectacular, totalmente increíble a la cual le agradezco lo que ha hecho hasta el día de hoy… Quien me inspira con su arduo y excelente trabajo para hoy escribir estas letras. La artista que hoy día me inspira a cantar y sonreír con alegría a todas horas (además de t.A.T.u.) Quien me emociona ver y escuchar… Mi adorada, hermosa, única e increíble Kajol ♥
En el ámbito personal quiero dedicar la historia también a mis seguidores, a quienes me leen y les gusta mi forma de escribir… A mi persona más especial para escribir, quien me saca sonrisas de felicidad y alegría a diario con solo una palabra, al amor de mi vida, mi fuente de poder, mi orgullo, mi adoración, tu quien me haces subir cuando estoy caída, que me levantas y luchamos juntas, esposa mía, te amo. Cada pensamiento hermoso que tengo va dedicado a ti ♥
Esta historia además lleva su título gracias a un fic que hace mucho tiempo leí y se encuentra en mi top 10 de favoritos… ‘A través de tus letras’
Como aclaratoria, los flashbacks serán descritos por la narradora, en este caso, mi persona. Y el final de cada capítulo tiene algunas palabras que no van necesariamente contemporáneas al capítulo. Solo son referencias al nombre y de otra época. Estas dudas serán aclaradas a medida que avance la historia de igual forma. Y si quieren saber algo, no duden en decirlo.

EL DIARIO

Capítulo I
‘Cuando te conocí’


Es un día soleado, como pocos se ven en la ciudad. El ambiente esta calmado y risueño, en algún parque de la ciudad se encuentra una joven disfrutando de este día junto a su mascota.

- Que bueno está el día – susurraba la chica, disfrutando el sol sobre su piel. - ¿Qué sucede Beethoven? – Hablando con el perro que llama su atención. -¿Hora de irnos? – cuestiona.

Se levantó con cuidado, sujetando al can y comenzaron a caminar para ir a casa.

A pocos metros del lugar, se encontraba otra chica entretenida en una llamada, caminando.

- No, ya te dije que voy a verme con Andrew, traerá a la niña al parque. Estoy cerca del consultorio de Anjali. – Decía la mujer al teléfono. – Sí, le daré la sorpresa de mi regreso. – Estaba muy entretenida en su llamada.

Unos pasos adelante se acercaba la chica junto a su perro, pero esta no fue vista por la mujer ya que seguía en su llamada y buscaba por todos lados alguna persona. En poco segundos se detuvo a buscar, chocando con la mujer y su mascota.

- ¿Pero… Qué demonios? – Dijo la morena cayendo al suelo.
- Disculpe – contesto apenada la chica sin soltar a su perro.
- ¡Rayos! – Levantando la vista – Al menos ayúdame. - Estirando su mano. – ¿Eres ciega o qué? – Dijo en broma, mientras se sacudía la ropa.
- Si – Riendo -¿Qué tú también lo eres? – Respondió sin dejar de sonreír.
- No, no, disculpa – Dijo apenada la morena levantándose y sin dejar de ver a la chica. - ¿Estas?- Se quedó en silencio al mirar que en sus labios tenía formada una sonrisa.
- ¿Perdón? – dijo entender la chica.
- ¿Estas bien? – Carraspeando - ¿Qué si estás bien? – Repitió.
- Si, gracias – respondió.
- Ya veo. – sin dejar de verla.
-¿Cómo dice? – frunciendo el ceño.
- Que lo siento, de verdad – se disculpó una vez más. Es que no te había visto. – Dijo - Pero ahora que te veo ¡Que hermosa Eres! - Pensaba, sin quitarle la vista de encima.
- Bueno, como pudo darse cuenta, soy yo la que no puede ver – Dijo en broma, señalándose.


FLASHBACK…

- Estoy bien mama – Respondiendo la llamada que entraba en su celular –Ya voy en camino… No, estoy cerca. Iré caminando – Sin darse cuenta, antes de cruzar la calle, un vehículo perdía el control.

La chica volteo, su mirada era de sorpresa. Estaba en shock. No hizo nada, solo ver todo en cámara lenta… Pero sucedió rápido, muy rápido. El vehículo perdió el control, provocando un accidente.

- ¿Qué paso? – Preguntaba el doctor.
- Un accidente, la chica tiene signos vitales elevados, además de algunas fracturas, no ha reaccionado ni cuando la traíamos en la ambulancia. – Informaba el paramédico. – Vienen en camino otras personas involucradas… Y una chica, ha muerto. No traía el cinturón puesto – se lamentó.

El doctor inmediatamente atendió a la chica, entrando a quirófano por lo grave de la situación. Pocos minutos después llegaba el resto de personas que estuvieron en el accidente. Tristemente una había muerto.

- ¿Cómo está mi hija doctor? – Intercepto al médico al salir de quirófano.
- Ya está fuera de peligro – Sonaba seguro – Pero, lamentablemente hay malas noticias.
- No – Susurro - ¿Qué paso?
- Pudimos salvarle la vida a su hija, estará en recuperación. Pero la noticia más grave es que… Ha perdido la vista. – Finalizó.
- ¿Qué? – La mujer lloraba.
- Lo siento mucho – le consoló. – Le diremos cuando despierte. Si usted quiere podrá estar presente.
- Si doctor – lagrimas caían de sus ojos.
- Ella necesitara mucho apoyo. Cualquier duda, puede llamarme. Estaré en rondas y al pendiente de ella.
- Gracias doctor – Respondió cabizbaja.

FIN DE FLASKBACK

- Si, lo siento – la pelinegra se sentía apenada.
- No pasa nada – sonriendo.
- ¿Estas bien? ¿Puedo ayudarte en algo? – pregunta.
- No, estoy bien. Gracias –Respondió. Debía irse, pero sintió la necesidad de quedarse un poco más.
- Por cierto, mi nombre es Jul… - Fue interrumpida.
- Mamiii – Gritaba la niña, saltando a sus brazos. –
- Princesa mía – Dándole un beso.
- Te extrañe mami, Papi dijo que podíamos venir a este parque ahora. – Con emoción en su voz.
- ¿Ah sí? ¿Papi dijo eso?
- Shi – respondiendo con voz aniñada.

La pelinegra se entretuvo hablando con su hija, que no se dio cuenta cuando la chica se había retirado.

- ¿A dónde fue? – Se preguntó.
- ¿Quién mami?
- Nadie princesa –beso su frente. - ¿Papa dónde está?
- Julia querida – La saludo llegando al sitio.
- Andrew, debías llegar hace media hora. Te dije que quiero ver a Anjali y ya está por salir.
- Ya lo sé, lo siento. Es que cierta renacuaja, se antojó de comer helado. – Tocando las mejillas de su hija, causándole cosquillas.
- Si bueno… Ya están aquí ¿Vamos con la tía Anjali princesa?
- Siii – Dijo emocionada.
- Entonces las dejo bellas damas – Se despide. – Nos vemos en la cena. Paso a buscarlas a las 7:00pm.
- Esta bien Andrew –Responde Julia – Despídete de Papi princesa.
- Adiós papito – le dio un beso desde los brazos de Julia.

En otra parte de la ciudad, la chica llegaba a su hogar…

- Hija, llegaste al fin ¿Por qué tardaste tanto? – Pregunta preocupada.
- Estoy bien mama – suspiró – estaba en el parque.
- ¡Oh! – exclamo su madre. - ¿Cómo te fue en la terapia?
- Bien… Anjali me repitió que ya no cree necesario que siga yendo. Dice que hace mucho acepte mi ceguera.
- Lena… – comenzó.
- Ya estoy bien mama.- Interrumpiendo a su madre. - Lo acepte hace mucho y lo sabes… Pero no quiero dejar de ir a terapia.
- Ya ella te dijo que no es necesario ¿Por qué tanta insistencia?
- ¡Mama! No insinúes nada. Bien sabes que Anjali está casada, además gracias a SU esposo yo tengo trabajo. – La pelirroja estaba molesta.
- Ya lo sé, es que tu…
- Yo nada – Sin dejarle continuar. – Sabes mi gusto por las mujeres, sí, pero eso no quiere decir que me gusten todas y cada una de ellas.
- Lo siento – se disculpó avergonzada.
- No pasa nada - Suspirando. - Mejor cambiemos de tema. ¿Naya no ha llamado?
- No, pero pasó por aquí junto a Jenny y dijo que traería la comida de Beethoven por la tarde.
- Perfecto, gracias.

Julia junto a su hija caminaron un poco hasta llegar al consultorio de su amiga. Una vez allí, ésta muy sorprendida las recibió con un abrazo.

-Eres una desconsiderada Julia, no me dijiste que venían. ¿Cuándo llegaste? – Tenía a la niña en brazos.
- Yo llegue hoy. Rossie estaba con Andrew aquí desde el viernes. Ya está de vacaciones… Además tengo noticias. – sonreía.
- ¿Noticias buenas?
- Para mí son excelentes – estaba feliz.
- ¡Pues habla mujer! – Comenzaba a exasperarse.
- Me regreso a Londres.
- ¿En serio? - Abriendo grande los ojos. – ¡Que alegría!- Se levantó contenta y abrazo a su amiga. – Rahul se va a sorprender mucho cuando le diga. Esta misma noche será – Sonriente – Cena en mi casa hoy. – Dio al orden.
- Ya quedamos salir con Andrew.
- Vendrán todos. Tenemos que celebrar tu regreso. ¿El también vendrá? –Preguntó.
- Si, el viene seguido para tender los negocios de sus padres, así que quiso hacerlo definitivo. Además no quiere estar lejos de Rossie.
- Oh, perfecto – respondió. - ¿Y qué harás? Ya sabes, trabajo.
- Bueno, hace mucho quiero abrir mi propia firma. Y ¿qué mejor que en mi ciudad? Mi socia es de Alemania. Emma ¿la recuerdas? – Pregunta.
- ¡Emma! Por supuesto – exclamo. – Bueno, eso quiere decir que tendremos fiesta de inauguración. ¿O me equivoco?
- Tú y tus celebraciones – Contesta Julia negando con la cabeza.
- Bueno, está decidido. – Tomando una libreta en sus manos y comenzando a escribir.
- Hey, ya va, ya va – Julia la detiene – Primero dame tiempo de establecerme. Ya tengo bastante adelantado, pero quiero tener la mudanza lista, al igual que Emma… Además Andrew y yo todavía no decidimos donde estudiara Rossie. Aún hay trabajo por hacer.
- Bueno, esta noche en la cena lo discutimos. Te ayudare en todo y manos a la obra – Sonriendo.
- Bueno – suspirando.

Un mes entero, en viajes y mudanza pasó. Ya la casa estaba amoblada, La inscripción de Rossie estaba decidida y ambas se encontraban en su nuevo hogar.

- Mami – Llamando su atención – ¿Ahora viviremos aquí?
- Así es princesa. – Besando su frente.
- ¿Siempre, siempre? – Pregunta inocente.
- ¿Por qué lo dices así? ¿Extrañas tus amiguitos?
- Si – Dijo con tristeza en su voz.

FLASHBACK…

- Julia, hija. Qué bueno estas despierta. El doctor dijo que ya te podías ir a casa- La mujer sonaba feliz.
- ¿Cuál casa abuela? – Estaba resentida – Estuve por meses en coma. No recuerdo nada y estoy en un país que me es extraño. – Se sentó en la camilla cruzándose de brazos.
- Ya te dijimos que es lo mejor Jul – trataba de consolarla. – Aquí están los mejores médicos y te atendieron mucho mejor de lo que podían hacerlo en Londres. Deberías estar agradecida.
- Pero estoy en otro país, en otra ciudad, con gente que ni conozco. ¿Por qué quieren que me quede aquí?- Gritaba molesta.
- No desobedezcas las órdenes de tu abuelo Julia Volkova.- Le regaño- Sabes bien que ha dado todo por ti desde la muerte de tus padres.
- Lo sé –respondió cabizbaja.
- El hace lo mejor por ti Julia, y si piensa que deberías quedarte y estudiar aquí ¿Por qué no le complaces esta vez tú? – cuestiono al final.
- Esta bien –resignada.
- Tranquila mi niña – la abrazo – Vendré a verte, y no te preocupes, conocerás nuevos amigos en este lugar.

FIN DE FLASHBACK

- Ya te dije hermosa –Regresando de su viaje al pasado - Vas a tener amigos nuevos – la abrazo – Cuando comiences el colegio en especial, además iremos siempre al parque. Así como querías. Vas a conocer otros niños.
- ¿De verdad mami? – emocionada. Julia asintió y ella la abrazo feliz.

En un centro comercial de la ciudad se encontraban tres amigas conversando…

- Vamos Lena, no seas aguafiestas. – Se queja Jenny. - Ya te dije que vamos a estar contigo todo el tiempo. Iremos las tres ¿O no?
- Claro que si – Respondió Naya.
- Y yo les dije que por la tarde tengo terapia. No iré a ninguna comida con sus amigos de la academia.
- No vamos a bailar Lena, es solo una comida con los compañeros – Decía Jenny rodando los ojos.
- Mama les dijo que me sacaran ¿verdad? –Cuestionó.
- Sabes que no, llevamos semanas intentando compartir más contigo Katina – Se defendió Naya.
- No lo niegues Nay, mama les dijo que me sacaran para que no fuera a terapia. De su cabeza no sale que me gusta mi terapeuta y ustedes saben que Anjali es mi doctora y amiga también, nada más.
- Pero en algo coincido con Inessa –Intervino Jenny - Ya no tienes necesidad de ir, y aun así lo haces.
- Porque me hace bien. Ya dejemos el tema ¿sí? Que ninguna entiende nada. – Ya estaba molesta. –Mejor me voy a casa –Levantándose.
- Deja que te acompaño al taxi Len – Naya se levanta para caminar junto a ella. Antes de irse le lanza una mirada de molesta a Jenny que se levanta corriendo, acompañándolas.
- Discúlpame Len – Le dice en el camino. – No se repetirá. Yo te entiendo y me alegra que te sientas bien con tu terapeuta.
- Gracias Jenny – Respondió.

Llegando a casa contesto algunas preguntas de su madre, que se volvía a quejar porque Lena iría a su terapia. Después de discutir por un rato simplemente se retiró cansada a su habitación.

- No entiendo tanto empeño con Anjali. – Pensaba acostada en su cama.

FLASHBACK…

- Debes decir algo Lena.
- No quiero hablar – Fruncía el ceño con evidente molestia.
-Llevas tres meses viniendo y no sé nada de ti, más de lo que dice tu historial.
- Allí dice lo necesario. – respondió seca.
- Nada de lo que allí me dice interesa.
- ¿Y qué le interesa?- Contesto altanera.
- Me interesas tú – Dejando a Lena sin nada que decir. – Quisiera que colaboraras conmigo para tu recuperación.
- ¿Acaso no sabe que estoy ciega? ¿De cuál recuperación habla? – Tenía lágrimas en sus ojos.
- No solo eso tienes. Y quiero que trabajes conmigo para que solucionemos tus problemas. ¿Te parece?
- No, gracias – Respondió volviendo a recostarse.

FIN DE FLASHBACK

- Ella solo me ha ayudado desde siempre. Ahora se ha vuelto mi amiga y confidente. ¿Cuándo entenderás mama? – Se preguntó y suspiro, preparándose para dormir. - Mañana será otro día – Se dijo cerrando los ojos.

Es el día de su consulta y Lena se siente ansiosa. No paso muy buena noche y se siente algo extraña desde que despertó. Espera impaciente la tarde para ir a su terapia.

- Hola Lena – Saludaba en la entrada la asistente de Anjali.
- Hola Masha – Responde el saludo.
- ¿Y cómo está la mascota más querida del consultorio? – comenzando a acariciar a Beethoven que se emocionó, y movía alegre su cola. Lena solo se reía al escuchar a Masha. – Ya la doctora ha llegado de su almuerzo Lena, en un minuto le digo que estas aquí.
- Gracias Masha – sonriendo, para luego tomar asiento.
- Doctora Anjali, Lena Katina está aquí para su consulta. – Informaba por el teléfono. Guardo silencio por un momento y contestó – Perfecto, ya le digo – colgando. – Ya la doctora sale Lena – Le informaba.
- Esta bien Masha, gracias.

No paso ni un minuto cuando se escucharon voces, unas voces que Lena perfectamente reconoció como la pareja de casados Khanna. Se levantó al escuchar su nombre y con una sonrisa saludo.

- Hola Lena – Saluda Anjali y esta le responde el saludo.
- Hola hermosa pelirroja – decía el hombre, saludando con un beso en la mejilla. – Y hola a ti también Beethoven – acaricio su cabeza.
- Hola Rahul – Lena reía. - ¿Cómo están las clases? – pregunto.
- Pues cada vez mejor, siempre y cuando tu sigas dando clases de piano y canto a mis alumnos. Ya sabes que cuando tienen sesiones contigo llegan más animados y alegres al colegio. – Lena se sonrojó.
- Gracias – respondió aun sonrojada.
- No te avergüences, es la verdad. Y no sabes lo agradecido que te estoy.

El saludo duro un par de minutos hasta que Rahul se despidió para que Lena tuviera su consulta y él se regresara a su trabajo. Seguidamente entraron.

- Y bien – Comenzó Anjali - ¿Cómo te has sentido Lena?
- He estado bien Anjali, pero las últimas semanas he estado un poco ansiosa.
- ¿Y eso a que se debe?
- No sabría decir bien el porqué.
- Bien… Exploremos eso. – Acomodo su tabla, comenzando a anotar. – ¿Cómo te has sentido además de ansiosa?
- Supongo que bien. La misma rutina de siempre.
- Ok… - Seguía anotando - ¿Desde cuándo comenzó la ansiedad?
- Hace poco más de un mes, creo. No estoy del todo segura.
- ¿Hubo algo, fuera de rutina que lo provocara? ¿Has conocido nuevas personas, hecho algo diferente?
- No he conocido a nadie. Solo salgo con Naya y Jenny, de vez en cuando. Y puntual doy mis clases. Lo que nunca falta, los sermones de mamá - Finalizo.
- Si no es algo nuevo, entonces algo te está molestando. Puede ser la rutina. ¿Por qué no has hecho los ejercicios que te mande?
- ¿Cómo lo sabes? – Pregunto impresionada.
- Porque me lo acabas de confirmar. – Lena suspiro – Vas muy bien Lena, los ejercicios no están de más. – Escuchó un resoplido de Lena – Es por ti. ¿Segura que no hay nada nuevo? – Cuestiono.
- Bueno…- Comenzó.
- Prosigue – Le alentó.
- He vuelto a tener sueños.
- ¿Qué clase de sueños?

FLASHBACK…

- Ya estamos avanzando Lena… Dime ¿de que tratan esos sueños que dices tener?
- Siempre he tenido sueños. Aunque después de… -Guardo silencio por un momento.
- Cuando te sientas bien – le Alentó. Lena respiro profundo y continuó.
- Después del accidente mis sueños eran solo pesadillas. Para cuando me iban a dar de alta en el hospital la policía vino a mí. A entregarme mis pertenencias. Eso fue unas semanas después. Ellos dijeron que era evidencia en la investigación. A la cual sabes no se llegó a nada en sí. Pero ese es otro tema. – Anjali seguía atenta a su relato – Entre las cosas había algo que no me pertenecía. Una especie de cuaderno, lo sé, lo sentí. Además tiene una aroma muy peculiar.
- ¿Informaste a la policía que no era tuyo? – Interrumpió.
- Para cuando revise mis cosas ya estaba en casa unos días después. – Respondió –Además, ellos dijeron que la única persona que faltaba por entregarle sus pertenencias era yo. Y como tenía mi bolso con cuadernos y libros ese día; tal vez por eso asumieron que era mío.
- ¿Qué pasa con ese cuaderno Lena?
- Le pregunte a mi madre, después de tocarlo muchas veces. No sabría explicar la curiosidad que me provoca.
- ¿Provoca? – Pregunta interesada – ¿Aun?
- Así es… Mi madre, ella me dijo que se trataba de un diario. Un diario muy lindo y que estaba sellado con un candado especial. Eso era lo que yo sentía tan extraño al tocarlo.
- ¿Qué hay de especial con el diario Lena?
- Que desde la primera vez que lo tuve en mis manos no puedo, ni quiero dejar de sentirlo. Su olor, a pesar de las rasgaduras que se le sienten. Supongo que a raíz del accidente. Su textura, su esencia es tan tranquilizante. Siento curiosidad por verlo, quiero saber cómo es. No paro de tocarlo y desde ese día, desde ese día he vuelto a soñar. – Una sonrisa grande se le formo.
- ¡Vaya! – Dijo Anjali.
- ¿Qué? – Arqueando una ceja.
- Nunca habías sonreído. – Lena se sonrojo quitando la sonrisa de sus labios. – Eso me parece algo bueno, que sonrías.
- Lo hago porque volví a soñar. Soñé como nunca antes. Y después de las pesadillas recurrentes que tenía creí no volver a soñar jamás. – Su rostro se llenó de tristeza. – Pero ¿qué sentido tiene soñar? si esos sueños no se volverán realidad. El único momento de paz para mí, es cuando lo tengo en mis manos.
- ¿De que tratan esos sueños? Y ¿Las pesadillas?
- ¿Es necesario hablar de eso? – Su voz se escuchó resentida.
- Estas hablando, el progreso se verá si continuas así Lena.
- Supongo – suspiró. - Las pesadillas son siempre iguales, un vehículo viene de frente a mí y nunca despierto de esa oscuridad en la que quedé. – Una lagrima rebelde rodo por su mejilla.
- Tomate tu tiempo. – Dijo Anjali después de un momento de silencio por parte de Lena.
- Y los sueños… Los sueños varían algunas veces.
- ¿cómo?
- ¿Sabías que preguntas demasiado?- Lena rió.
- Es mi trabajo. – Respondió tranquila.
- Hay veces que tengo sueños parecidos, pero no siempre son iguales. Depende de que tanto tiempo este con el diario.
- ¿en serio? ¿Qué tanto tiempo le dedicas?
- A veces paso el día con él. Cuando no quiero levantarme de la cama por ejemplo.
- Ya hemos hablado al respecto Lena. – Dijo en forma de regaño.
- Lo sé, pero hay días que me siento así y no me levanto. ¿Puedo continuar?
- Por favor.
- Cuando es así, en los sueños siempre se me presenta una mujer. Bueno, en los sueños la conozco; pero es alguien a quien no reconozco o recuerdo en absoluto.
- ¿Solo la vez en sueños?
- La verdad no he alcanzado a verle el rostro, pero si su figura. En los sueños, es como si yo presenciara la escena desde la distancia. Allí estoy yo, con ella y siempre hablamos. Como si fuéramos las mejores amigas.
- ¿Segura no la reconoces?
- No, nunca. Es un poco más baja que yo. Tiene la piel oscura, como bronceada y cabello negro. Solo eso alcanzo ver.
- Ok. ¿Sabes de qué hablan?
- Nunca recuerdo de que hablo en los sueños con ella. Ni su voz. Solo recuerdo sentirme contenta y sonrío… Esos son los mejores sueños. Los otros son, un poco menos realistas y más de ilusión. He llegado a pensar que mi subconsciente me juega bromas. – Dice con una risa queda.
- Tal vez tengan relación y no lo notes. ¿De que tratan?
- Soy yo, recuperando la vista.
- ¿Cómo te sientes al respecto?
- En los sueños muy bien. Cuando despierto y mi realidad se hace presente, sufro.
- Quizás canalizas en tus sueños lo que anhelas. Una vida normal, recuperando la vista.
- Es mi anhelo, sí, pero eso no explica que en los sueños siempre está el diario. Lo tengo en mis manos.
- Creo que el diario es tu anhelo. Te has aferrado Lena y proyectas tus emociones a través de él.
- ¿Eso crees?
- Intentaremos algo… Deja el diario unas semanas y en la próxima consulta me dices si has soñado.
- No estoy segura.
- Es un ejercicio Lena, acordaste colaborar conmigo. – Le recuerda.
- Bien – dijo resignada.

FIN DE FLASHBACK

- Los sueños míos junto a esa mujer.
- ¿El diario está presente?
- En un par que tuve, sí.
- ¿Has vuelto a tocarlo?
- Sentí la necesidad de hacerlo hace unas semanas.
- ¿Por qué? O ¿debido a que?
- Alguien me recordó su aroma.
- Entonces si conociste a alguien.
- No conocí a nadie, Anjali. Hace semanas me topé con una persona y hablamos por escasos segundos.
- ¿Cómo explicas que te recordara el aroma del diario?
- Su esencia, su perfume… Cuando quise quedarme más tiempo, lo hice porque sentí que era el mismo aroma. Pero no pasó mucho y me retiré.
- ¿Para ir a casa en búsqueda del diario?
- Quería confirmar lo que había sentido. Por un rato pensé que estaba imaginándolo. Pero no era así. Algo en esa mujer me recordó el diario, entonces fui con él.
- Quedamos en que no te aferrarías.
- No lo hice, no lo hago.- Corrigió.

Mientras la terapia de Lena continuaba, sus amigas ya estaban en la academia.

- Estuvo muy buena la comida, y adivina de que me entere. – Llegaba Naya con una sonrisa junto a Jenny.
- ¿Qué cosa?- Pregunta interesada.
- Escuche que hay una suplente, Mary no podrá venir. Parece que está enferma – contesto emocionada.
- No puede ser – impresionada - ¿Qué tendrá? –Pregunta preocupada después de un momento.
- Tal vez esté embarazada la muy perra – Dijo provocando risa en su amiga.

Segundos después, ya listas, siguieron al salón donde practicarían ese día. Aunque sin profesora de baile estaban seguras que les dejarían ir. Pasaron cinco minutos y nadie llegaba. Todos comenzaban a impacientarse, hasta que Naya decidió irse, pero no lo haría sola.

- Bien... Ya me harté, me voy de aquí. Evidentemente Mary no vendrá y la directora ni siquiera se tomó la molestia en venir a darnos la salida, Así que me voy ya. ¿Quién se va conmigo? – pregunto viendo a sus compañeros. Cuando Jenny iba a levantarse volteo hacia la entrada.
- Vaya que tenía razón directora – Naya volteó al escuchar una voz desconocida en la entrada – Este grupo parece ser el menos aplicado. Si piensa irse, le aconsejo que lo haga ya mismo. Pero a mi clase no regresa más – Sentenció la profesora viendo a Naya.
- Ella se va a quedar y este grupo es el mejor que esta academia tiene – Jenny defendía a su amiga, lanzando una mirada de odio a la directora y la aparentemente profesora suplente.
- Y bastante maleducados también por lo visto – contrarrestó la chica. No se veía mayor que ellas. – Su nombre y el suyo – Señalando a Jenny y Naya. Como estas se vieron sin decir nada la directora respondió por ellas. Entonces la suplente continuo – Mi nombre es Heather Morris, seré su profesora suplente, y pronto permanente. – Todos quedaron boquiabiertos – Pasen adelante y me muestran la rutina que tienen lista para la presentación. – Ordenó a las chicas. Dejo su bolso y se despidió de la directora alegando que ella se encargaba de todo.

La suplente pareció quedar satisfecha con la actuación de las chicas. Luego comenzó la práctica sin más inconvenientes.

- ¿Qué se creerá la idiota esa?- Se quejaba Naya con Jenny.
- Si, que le pasara. Es una amargada… Pero ya buscaremos forma de vengarnos por la humillación frente a la clase.
- ¿Buscamos un pronto despido?- Sugiere Naya con una mirada malvada.
- Me leíste la mente amiga – Responde Jenny riendo.

Mis ojos quedaron completamente secos.
¿Por qué?
Pues, porque te vi…
Si, así de sencillo. No hay complicaciones ni enredos en eso.
El día que por primera vez te vi, mis ojos quedaron completamente secos…
Eso se debió a que no pude parpadear, por, no sé cuánto tiempo, de solo estar viéndote.
No, no pude quitar mis ojos de ti.
Eso me paso… Cuando te conocí.


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Aleinads

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Vaya!

Mensaje por Zaninivolk el Lun Nov 28, 2016 9:28 pm

Está genial,eres de las mejores,y me considero una de tus lectoras más ávidas.espero paciente el próximo capítulo ✌

Zaninivolk
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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por Edirbr el Lun Nov 28, 2016 10:50 pm

Me gusto mucho el comienzo no tardes con la continuación saludos!!!

Edirbr

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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por My_love_4_u el Mar Nov 29, 2016 12:22 pm

Muy buen comienzooo! Yulia ya casada? O sera divorciada?? Porq no le habló con mucho amor q digamos Andrew o.O
Continua pronto.... no alargues mucho la espera n.n
Saluudos!

My_love_4_u

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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por andyvolkatin el Mar Nov 29, 2016 11:19 pm

Hola Very Happy
me gusto mucho
esta interesante
espero la digas pronto study

andyvolkatin

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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por Gab27 el Miér Nov 30, 2016 8:51 am

Esta genial este fic me gusto el inicio
Espero la conti... Razz

Gab27
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EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por Aleinads el Lun Dic 05, 2016 5:15 pm

Buenas noches!! Me reporto con el segundo capítulo, gracias a los que leen, en especial a los que comentan.
Informo que lo mas seguido que puedo actualizar serán dos semanas, lo menos 7 días. No prometo nada. Esperen cada 15 por si, por si.
Que disfruten!

Zaninivolk: muuuchas gracias por estar presente, espero que te guste también la conti. Very Happy

Edirbr: Hola!! Por lo pronto cada dos semanas o una, si puedo, actualizaré. Gracias por leer y comentar. Saludos.

My_love_4_u: Hello! Secretos y mas secretos se descubrirán en esta historia. No te la pierdas. Gracias por comentar y leer, saludos Smile

andyvolkatin: Hola, que gusto verte por aquí. Espero que disfrutes la conti. =D

Gab27: Gracis por leer y comentar la historia. La conti aquí, veamos que te parece. Saludos Smile

Capítulo II
‘Coincidencia o Destino’

En un lugar de la ciudad se encontraba la morena muy estresada caminando de un lado a otro.

- No puede ser, Andrew. Emma se fue por el resto de sus cosas ¿Cómo es posible que haya perdido su permiso de trabajo? ¿Sabes lo que eso significa?- Gritaba al teléfono. – Significa que me puedo quedar sin socia. Tramitar el permiso fue lo que más tiempo nos llevó.
- Tranquila querida. Ya lo vamos a conseguir. Seguro esta entre los documentos que aún siguen en las cajas de tu estudio – Intentaba tranquilizarla.
- Andrew, no quieres entender lo grave del asunto. Sin el permiso no podemos registrar la firma. Yo no sé cómo se mueven las cosas en la ciudad después de tanto tiempo. – Decía cansada.
- Te aconsejo algo Julia. Llama a Rahul, el conoce a muchas personas y tiene contactos; probablemente más que yo, al menos que sepa. Mis padres eran quienes conocían. Llámalo y pregúntale. De todas formas, yo iré averiguando por mi parte. Pero él puede servirte de más ayuda, recuerda que ambos vivíamos en Alemania y aun no me he familiarizado del todo a los cambios de los últimos años.
- Haré algo mejor. Quede de verme con Anjali mas tarde. Iré con ella y así le explico en persona. ¿Puedes quedarte con Rossie? – Pidió.
- Por supuesto Julia. En una hora la recojo ¿está bien?
- Perfecto, gracias. – Colgó la llamada y se lanzó en su silla suspirando. – Esto se va a solucionar, se tiene que solucionar – Frotaba su frente en desesperación. – No sé qué haría sin ti, Andrew. – Se dijo – ¡Ja! y pensar que ni te quería conocer…

FLASHKBACK…

- No, no puede ser Emma.
- ¿Qué paso Julia? – Pregunto al ver a su amiga llegar alterada - ¿Por qué estas así?
- Mis abuelos se han vuelto locos, bueno, mi abuelo –corrigió – Quiere que me case.
- ¿Qué? – Grito su amiga. - ¿Qué te cases? Pero ¿Cómo? ¿Por qué? – estaba tartamudeando.
- Ellos dicen que lo mejor para mi futuro es que me case, hasta tienen un prospecto ya – dijo cansada – Debo conocerlo esta noche.
- Pe… Pero, ellos ¿no?
- Lo saben Emma – Interrumpió. – Y nunca les ha gustado el hecho de que yo sea una lesbiana.
- Ahora si no entiendo nada. – Colocándose una mano en la frente.
- Yo les dije cuando era una adolescente, pero a ellos no les gustó nada eso, pensaban que era una etapa y al darse cuenta que pasaron los años y yo seguía con mis “gustos” ellos buscaron la forma de persuadirme, pero les he dejado en claro que no quiero a un hombre en mi vida.
- Entonces ¿Qué pasa ahora?
- Ahora pasa que, me están amenazando con dejarme sin herencia, y eso no me importa para nada. Pero… - Agacho la cabeza triste.
- ¿Pero qué Julia? – cuestiono.
- Mi abuela está enferma y mi abuelo, él me dijo que ella quiere que le dé bisnietos y que cuando ella no este yo no me quede sola – Finalizo.
- No puede ser – escandalizada – Es tu vida Julia, ellos no pueden obligarte a nada. Además aun estas estudiando, ni siquiera cumples los 21 años.
- Lo se Emma, pero ellos han dado todo por mí.
- Si Jul ¿Pero te vas a casar con un desconocido por eso?
- No quiero eso, pero...
-  Estas sacrificando tu vida.
- Supongo – Contesto resignada.

Julia se sentía comprometida a hacer lo que sus abuelos le decían. Ellos la criaron desde que perdió a sus padres a muy temprana edad.
Los abuelos de Julia son maternos. Ella había tenido su apellido, desde que ambos padres de esta murieran. Ninguno quiso a Oleg por ser pobre, entonces Larissa huyo con él, casándose eventualmente y renunciando por completo a su familia. Fue muy feliz hasta que una enfermedad terminal acabo con su vida, cuando Julia apenas tenía 5 años. Tres años más tarde, Oleg, sumido en la depresión se lanzó al abandono hasta enfermar y morir también.
Los padres adoptivos de Larissa (Abuelos de Julia) estuvieron fuera de sus vidas desde que esta huyo para casarse con un hombre, que, según sus palabras “no estaba a su altura” Pero al enterarse que ella había muerto y Oleg también. Pelearon la custodia de Julia y le dieron su apellido. Para posteriormente criarla.
Además, ella tiene muy pocos recuerdos de sus padres, lo más presente en su vida, es la crianza de sus abuelos. A los cueles, cree y se siente en deuda por ello.

- Julia, hija. Conoce a tu futuro esposo, Andrew Peters – Le presentaba Anton.
- No es ruso – Se presentó sarcástica, dándole la mano.
- Vaya que es inteligente – Andrew rió ante su sarcasmo. – Un placer, Julia – Dijo con una sonrisa.
- Quisiera decir lo mismo.
- ¡Julia! – La reprendió su abuelo.
- No se preocupe Anton, creo que nos llevaremos bien – Dando una sonrisa de suficiencia que a Julia le pareció asquerosa.
- Ya todo está establecido Julia, no quiero sorpresas. En dos meses se casan. ¿Está claro?
- Si abuelo – Fue lo único que respondió, lanzando una mirada de odio hacia Andrew, que le correspondió con otra sonrisa.

FIN DE FLASHBACK

- Mami, iré al columpio – Decía emocionada Rossie.
- Esta bien princesa, pero ya queda poco tiempo, tu papi está por llegar – Acariciando su mejilla.

Pocos minutos después, Andrew llegaba al parque.

- Julia, querida – Saludo - ¿Y la niña? – Buscándola con la mirada.
- Esta allá – Señalándola. – Discúlpame por hacerte venir hasta acá, Rossie insistió antes de irse a casa contigo.
- No te preocupes, me imagine que eso pasaría. La conozco bien – sonriendo – Ya hice algunas llamadas, después de que hables con Rahul, veremos que dice y moveré influencias si es necesario para conseguir el permiso antes y puedan registrar la firma.
- No sabes cuánto te lo agradezco- Con una sonrisa en su rostro, lo abrazo – Aún no he querido decirle a Emma, no quiero que se retrase más el proceso, ni preocuparla, hemos tardado demasiado tiempo.
- Quédate tranquila Jul, todo saldrá bien. Tu solo habla con Rahul, él tiene un conocido ministro que creo puede ayudar – Dijo para alentarla.

La conversación duro un par de minutos hasta que ambos llamaron a la niña y esta al llegar con ellos se despidieron de Julia, dejándola en el parque.

- ¿Sera que Anjali salió ya y olvido que la esperaría aquí? – Pensaba la morena. Entonces decidió levantarse y caminar un poco mientras su amiga llegaba.

Era nuevo hermoso día. Julia caminaba por el parque sin saber que a unos metros de ella, estaría una persona que no pensaba se encontraría.

Mientras tanto, en la academia de baile…

- Vamos Jenny, ya sabes que debes hacer. – Le recuerda Naya.
- Ya se Nay, yo llegaré justo cuando la profesora estará “encima de ti” acosándote. Pero ¿Cómo harás para que este en el auditorio justo a esa hora? – cuestiona – Y precisamente esa es la hora donde la directora también pasa revisando todo.
- Pues eso es en lo que quiero que me ayudes. Tú vas a desviar a la directora unos minutos, después te adelantas y serás mi testigo en el “acoso” para cuando ella llegue.  
- No lo sé – Decía dudosa. – Esta bien la idea, pero el plan en sí, no lo sé- repitió - ¿Cómo te le vas a insinuar? Y ¿si no cae en tus encantos? – Burlándose al preguntar lo último.
- No seas idiota – dándole un golpe – Nadie se resiste a mis encantos – Provocando la risa de ambas.

Lo que las chicas no sabían, era que la profesora justo después de la práctica se había regresado, escuchando todo su plan. Pero inteligentemente decidió no hacer escandalo alguno, simplemente le daría una cucharada de su propia medina a las estudiantes.

- Una lección, muy bien merecida. – Pensó.

Como ya sabía de qué trataba todo, llamaría a la directora pidiéndole ser ella quien haga la revisión por los auditorios, para que esta no estuviera presente ese día. Logrando la primera fase de su plan, para la lección a sus estudiantes.

- ¿Vamos por un café?- Pregunta Naya arreglando sus cosas para salir.
- No puedo – niega Jenny – Tengo algo que hacer.
- Mmmm… ¿Algo que deba saber? – Con mirada de sospecha.
- No es nada malo. – Eliminando toda sospecha de su rostro – Simplemente, tengo una disculpa que hacer.
- Si tú lo dices. – Respondió sin entender, entonces se despidió, retirándose luego.

La profesora Morris se escondió al escucharla acercarse. Después que ambas estudiantes se retiraron ella hizo lo mismo. En el camino iba haciendo la llamada a la directora.


En el parque, la morena seguía caminando hasta encontrar un rostro familiar, sonrió y camino en su dirección.

- Hola – dijo la morena. – Buenas tardes.
- Buenas tardes – respondió Lena con una mano en el pecho. Reconoció la voz y sonrió para sus adentros.
- Perdón, le asuste. – Se disculpó Julia.
- No se preocupe, estaba distraída pensando. – Contestó amable.
- ¿Le molesta que me siente con usted? – Preguntó.
- En absoluto. – acomodándose en el banco donde estaba.
- ¿Y cómo está hoy? – Julia hacía conversación.
- Muy bien, gracias. ¿Usted?
- Bien, también – sonrió. Lena sintió a su perro moverse y era porque Julia le acariciaba. – Hermosa – susurro.
- ¿Perdón?
- Hermosa, su perra. – aclaró.
- Es perro, se llama Beethoven. – Julia comenzó a acariciar el can llamándolo por su nombre con voz aniñada, provocando la risa en Lena.
- Disculpe, mi nombre es Julia. – Se presentó. – Julia Volkova.

FLASHBACK…

- Le pondremos el apellido de su padre de nuevo Anya – decía el hombre – quiero limpiar todo rastro de Julia.
- Pero ¿Qué le diremos cuando despierte Anton? Desde que la tenemos con nosotros le diste nuestro apellido. Cuando se recupere hará preguntas. No podemos simplemente decirle por qué hiciste eso. ¿Y si no logras convencerla de que no haga nada con…
- ¡No me importa! – Grito Interrumpiéndola – No quiero que nadie sepa nada, que nadie se entere de lo que paso. Y mucho menos quiero a mi única nieta implicada. Le cambiaremos el apellido una vez más y es mi decisión final – sentenció.
- Esta bien – accedió – cuando pregunte, le diremos que es tu regalo. Que conserve algo de su padre, y que mejor que su apellido. ¿Te parece? – Esperando la aprobación de su esposo.
- Como sea, no nos queda de otra. – Aceptando la propuesta.

FIN DE FLASHBACK

- Mi nombre es Elena, Elena Katina. Pero todos me dicen Lena – Sonriendo le da la mano y Julia la toma. Se quedan así por largos segundos, hasta que Lena siente a su perro moverse, entonces suelta la mano de Julia.
- Y… ¿Eres de por aquí Elena? – Rompiendo el silencio.
- Por favor, dígame Lena. Sí, soy Rusa de sangre pero nacida en Londres.
- También soy rusa, aunque nacida en Moscú, pero cuando mis padres murieron mis abuelos me trajeron a Londres.
- Lo siento mucho.  
- Paso hace mucho tiempo. – Restándole importancia – Y… ¿estas casada? ¿Tienes hijos? – No dejaba de hacer conversación. Esa pelirroja le daba mucha curiosidad.
- No, ni casada ni con hijos. Vivo con mi madre.
- ¡Vaya! – Exclamo.
- ¿Sucede algo? – Pregunta extrañada.
- Es extraño una mujer tan linda sin pareja, es todo. – Le salía natural. Estaba muy interesada en esa pelirroja. Lena se sonrojo por el comentario pero no dijo nada. - ¿Siempre vienes a este parque Elena? perdón Lena. – Corrigió.
- Bastante seguido, de hecho.
- Otro motivo más para venir – Sacando una sonrisa en la pelirroja. – Últimamente vengo por mi hija, le ha gustado mucho el lugar.
- Cierto, la última vez era ella quien llegaba con usted.
- Por favor dime Julia, y sí, mi hija se llama Rossie. Tiene 6. Acabamos de volver a la ciudad. Cuando mis abuelos me trajeron, viví aquí hasta los 18 años, luego me fui a estudiar en Alemania.
- Qué bien suena eso. – Emocionada.
- Si, pero nada como estar en casa.
- Lo sé.
- Ahora que sé que vienes acá, yo haré lo mismo. Es un placer conocer mujeres hermosas con quienes hablar. – Lena no pudo evitar sonrojarse una vez más.
- Gracias por el cumplido, estoy segura de que hay mejores personas con quien compartir.
- Eso realmente lo dudo. – Lena estaba totalmente nerviosa, no sabía que decir o hacer. Pero no quería irse. Sentía la necesidad de estar cerca de esa mujer, su sola presencia le hacía sentir bien.
- Creo que…
- ¿Lena? – Una voz conocida interrumpió. – ¡Julia! – Escucho saludar. Pudo sentir la presencia de Julia alejarse y supo el porqué.
- Disculpa la demora Jul. – Escuchaba desde su lugar - Hola Lena – Anjali saludaba.
- Anjali. – Se levantó con la ayuda de su bastón y tomando fuerte la correa de Beethoven.
- ¿Ustedes se conocen? – Pregunta Anjali.
- De hecho, es la segunda vez que nos encontramos. – Responde la morena.
- Me alegra – Sonríe mirando a Lena. – Julia, ¿y la niña? – Notando que la pequeña no se encontraba allí.
- Esta con Andrew, quiero hablar con Rahul algunas cosas.
- Y solo por eso me llamas. – haciéndose la indignada.
- Sabías que te vería desde antes. Es solo que se presentó algo.
- Lo sé, solo te molestaba. – Riéndose. - ¿Nos vamos?
- Si – Responde la morena. – Lena… – Dice girándose hacia ella – Ha sido un placer – Tomando su mano. – Espero que se repita.
- El placer es mío. – Estaba nerviosa y Julia lo había notado así que retiro su mano. – Adiós Anjali. – se despidió.

Las mujeres se retiran dejando a Lena en el parque con Beethoven. Volvió a sentarse, perdiéndose en sus pensamientos.

- ¡Lena! – Jenny llama su atención. – Llevo cinco minutos llamándote. ¿Dónde estás?
- ¡Jenny! Ahm… Nada, digo, aquí. Solo estaba pensando.
- Ajá… ¿Y esa sonrisa? – Lena quita la sonrisa de su rostro. Lo hacía involuntariamente.
- ¿Qué haces aquí Jen? – Cambiando el tema. No quería decir nada, conociendo a su amiga sabía que se emocionaría demás.
- Quería disculparme contigo y vine a llevarte por un helado – Invitó.
- Jenny… - Intentó hablar pero Jenny se adelantó.
- Solo iremos por un helado Len, además quiero hablar contigo.
- ¿Pasa algo? – Pregunta preocupada.
- Contigo, al parecer. – Lena suspira. – Trato de entenderte amiga. – Tomando sus manos entre las suyas.
- Esta bien. –acepta.

Como decidieron mejor ir a comer, pasarían primero por casa de Lena a dejar a Beethoven para luego ir al centro comercial. En menos de una hora ya estaban sentadas en su lugar de comida rápida preferido.

- Bien, Yo quiero una hamburguesa doble con queso y papas. – Pedía Jenny. – Para redimirme contigo Len, pediré para ti un helado triple de chocolate porque sé que es tu favorito. – Agrego, ordenando.
- Gracias – Dijo con una sonrisa. – Pero eso lo retiraremos luego de la comida. – Aclaró – Ahora, yo quiero una hamburguesa también con papas y que sea doble queso por favor – Ordenando también.

Terminaron sus órdenes y Jenny pago la cuenta. Luego caminaron a la mesa, Jenny llevaba la bandeja con el pedido. Una vez allí, comenzaron a comer.

- Me imagino que te fue muy bien en la terapia hoy. - Comenzó Jenny.
- No empieces con insinuaciones Jen. – con tono cansado.
- No es eso Lena, para nada. Lo digo por la sonrisa que tenías cuando llegue al parque.
- ¡Oh! – Lena se sonrojo y se puso nerviosa al recordarlo.
- Además. Estabas ida. ¿Qué tanto pensabas?
- Nada, en que preparar para la clase de esta semana. – Intento cambiar de tema.
- ¿No me dirás?
- ¿El qué?- Fingiendo no saber. Jenny suspiró. – Si, me fue bien en la terapia. – Fue lo único que dijo.
- Me alegro mucho Len. – escucho a su amiga soltar un bufido. – Hablo en serio. Sabes que me importas y solo quiero lo mejor para ti.
- Gracias.
- Que no pasará si sigues encerrándote.  - Murmuro después de unos segundos.
- No empieces por favor. - Le pidió, sabiendo que un sermón venía en camino.
- Te conozco bien Lena, estabas bien y desde que la doctora te sugirió dejar la terapia, has vuelto a encerrarte y ya casi ni compartes con Nay o conmigo.
- Eso no es cierto. – Se defendió.
- Sabes bien que sí. No has querido hablar últimamente. Sabes que el otro día te vimos con ese diario pero simulaste que solo lo estabas guardando. Lo tenías casi escondido Lena, por algo lo sacaste.
- No estoy encerrándome ni nada Jenny.
- ¿entonces qué pasa? Puedes hablar conmigo, por algo somos amigas. Me duele que me alejes de ti. Y Naya piensa igual, aunque no lo diga, solo por no herirte.
- Nada de eso es necesario. No tengo nada. – Fingiendo con una media sonrisa.
- A mí no me engañas. Y no dejare de insistir.  
- Tú no cambias Jenny. Siempre insistente. – Negaba con la cabeza.

FLASHBACK…

- Jennifer Hartman – Llamaba la directora del colegio.
- Si soy yo.
- Como ya te informaron, fuiste la ganadora de la beca para estudiar en el extranjero por tus notas.
- Sí – Asintiendo.
- Bueno, nos acabamos de enterar que hubo un problema con la documentación por el último hogar de adopción en el que estuviste.
- ¿Qué? – abriendo grande los ojos.
- Que tus papeles no fueron devueltos a tiempo. Los restantes al menos, debías irte la semana pasada y hasta ahora estábamos tratando de agilizar el proceso para poder enviarte. Pero no será posible. – Lamentó
- No, no puede ser. – Sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas.
- Lamentamos informarte Jenny, que la beca será dada a otro estudiante.
- Pero… Pe… Per. - Tartamudeaba - ¿Qué necesitan? ¿Por qué no me avisaron antes? - dijo con voz desesperada.
- Esto no tiene nada que ver con usted señorita. Es documentación del seguro y tus antiguos padres adoptivos nunca respondieron a ninguna notificación que se les hizo para entregar todos tus documentos.
- Yo puedo conseguirlos. – Se apresuró a decir.
- Ya es tarde Jenny.
- ¡No! Por favor – Pidió. – Por favor, yo conseguiré lo que necesito. Pero no dejare ir esta oportunidad. Se lo pido – Suplico esta vez.
- No es posible. No hay forma de viajar sin esos papeles.
- Antes de finalizar la semana. – La directora intentó hablar pero Jenny no se lo permitió – Insisto, deme dos días y yo misma los traeré.

FIN DE FLASHBACK

- Conocí a una persona, entonces… – Comenzaba Lena.
- ¿Entonces? – Instándola a continuar.
- Desde que la conocí, sentí la necesidad de ir por el diario.
- ¿Por qué? – Cuestionó.
- Porque su sola presencia me hizo recordar la paz que siento cuando tengo el diario en mis manos. – suspirando.
- No puede ser. – tapando su boca - ¿Cómo? – pregunto sin poder creerlo. – No creo que sea algo bueno.
- Lo mismo me dijo Anjali.
- ¿Quién es? ¿Dónde la conociste?
- Sabía que esto pasaría. – Suspirando.
- Por favor Lena, somos amigas. Sabías que sería así. Ahora, Cuéntame.
- La verdad apenas si intercambiamos algunas palabras. Pero estando cerca la sentí, es decir, sentí lo mismo que…
- Con el diario. – Jenny se adelantó – Ya lo sé. Pero ¿Quién es? ¿Cómo se conocieron?- Su tono era de preocupación.
- Pausa Jenny – pidió. – hace algunas semanas, tropecé con una mujer en el parque, hablamos por dos segundos y ya. Fin de la historia – Mintió. No quería llamar más la atención de su amiga.
- No puedo creer que por intercambiar algunas palabras con una desconocida sientas lo que dices y eso te hiciera recordar el dichoso diario.
- ¿Dónde está Nay? – Pregunto tratando de evitar hablar más al respecto.
- No quieres hablar más del tema, ok. Entendí. Naya anda ideando como acosar a la nueva suplente.
- ¿Cómo? – Se sorprendió – ¿Volvió a las andanzas? – Dijo chistosa.
- No, es solo un plan para hacer que la despidan. La mujer es una perra. – Dijo lo último provocando la risa de la pelirroja.

En casa de Anjali, una Julia desesperada esperaba por Rahul. Necesitaba hacer todo lo posible por conseguir el permiso de trabajo de su socia, o no podría registrar su firma.

- Buenas noches. – decía Rahul al llegar a la sala. – Hola Julia. – Saludando con un beso en la mejilla. – Amor. – saludo a su esposa, que tomaba su abrigo. Mientras lo ubicaba, Rahul se sentaba frente a Julia.
- ¿Qué tal el trabajo Rahul?
- Bastante bien. Y ¿Para cuándo abrirá la firma?
- Esperaba hacerlo este mes. Emma llega mañana. Pero…
- ¿Pero?
- He perdido su permiso de trabajo.
- ¿Cómo? Julia si tú eres muy organizada. ¿Qué sucedió?
- No lo sé. – Poniendo las manos en su cabeza. – Por eso quería hablar contigo.
- ¿Conmigo? – respondió extrañado.
- Si, Andrew dice que tienes más contactos que él. Cree que me puedes ayudar con eso.
- Lo de los contactos, no creo que sea tan cierto. – Riendo. – Pero de ayudarte, tal vez tenga razón.
- ¿De verdad? – Pregunto con voz esperanzada.
- En el registro, tengo un amigo que puede aceptar hacer el trámite con la constancia. Esto claro, si tienen la constancia y tramitan el permiso antes de los tres meses
- ¿En serio? – Dijo con emoción. - ¿Harías eso por mí?
- Por supuesto. –Sonriendo.
- No sabes cuánto lo aprecio Rahul. – Se levantó dándole un abrazo.
- Supongo que ya todo está solucionado. – Anjali llegaba con un par de bebidas.
- Todo gracias a tu galante e inteligente esposo. – dice Julia.
- ¡Que halago! – responde Rahul. – Anjali se acerca a él y lo abraza, agradeciéndole también.

Quedaron conversando por un rato más hasta que Julia se despidió para ir a cenar.

- ¡Buenas noches! – Julia llegaba.
- ¡Mamii! – La niña sale corriendo, abrazándola emocionada.
- Veo que todo está bien. – Aparece Andrew. – Supongo Rahul te ayudo, esa sonrisa de felicidad la conozco perfectamente. – Dándole un abrazo a la morena.
- No te equivocaste al aconsejarme ir con él y justo ahora. – Sin quitar la sonrisa de su rostro. – Como siempre, tu teniendo razón. No sé qué haría sin ti. – Dándole un abrazo.

FLASHBACK…

- Vamos Julia, querida, sabes que es lo mejor.
- No lo sé Andrew. No estoy segura. – Respondió dudosa.
- En cambio yo, estoy totalmente seguro de que Anton dejara de molestarnos con que tengamos un hijo. Lo mejor será que quedes embarazada ahora que esta insistente, para evitar problemas con él, sabes como es. – Abrazándola.
- Sigo sin estar segura, aún somos jóvenes, apenas si llevamos dos años casados.
- Pero lo conoces mejor que yo, y sabes perfectamente que no descansará hasta lograr lo que quiere.
- Tienes razón. – Decía pensando.
- Y ya sabes la forma en que haremos todo. – Riendo, ganándose un golpe de la morena.
- Que idiota eres. – dándole golpes en el hombro.
- Ya Julia, ya. – pedía. – Cálmate. Estaba bromeando contigo. – Ella lo miro de reojo. – Mejor ponemos el marcha el plan ¿no? Ellos nunca se darán cuenta.
- Bueno, siempre y cuando las cosas sean como yo quiero. – Sentenció.
- Como diga jefa. – haciendo un saludo militar. – Después de todo esto me darás la razón… Una vez más.
- Ya cállate tonto. – Negaba con la cabeza sin dejar de reír.

FIN DE FLASHBACK

- Entonces… ¿Todo está bien?
- Casi perfectamente Andrew – Julia sonreía.
- Bueno, me alegra mucho. Esto hay que celebrarlo.
- Un momento. – lo detuvo. – Esto se celebrará una vez la firma este registrada y hagamos la apertura oficial. Han pasado demasiadas cosas, no quiero que algo más aplace esto.
- Como diga jefa. – Riendo. – Pero igual nos tomaremos unas copas, porque yo tengo también buenas noticias.
- ¿Si? – Alzando una ceja.
- No es nada de eso.
- ¿Entonces?
- Que moví influencias, y podemos tramitar el permiso para dentro de una semana. – Julia se levantó emocionada pero Andrew la detuvo. – Siempre y cuando esté presente la persona, es decir, Emma debe estar allí a más tardar pasado mañana.
- Por eso no te preocupes, ella llega mañana.
- Entonces Mazel tov – Dijo alzando su copa, provocando una carcajada en Julia.
- ¿Desde cuando eres judío? – pregunto sin parar de reír.
- Soy pro- celebraciones, querida. – Ofreció su copa para brindar y Julia tomo la suya alzándola de la misma forma.

Las amistades nacen así, de la nada.
Y el amor… El amor, puede llegar a ser incluso más inexplicable.
No solo nace de la nada.
Con él te sorprendes a tal grado, que puedes confundirlo con cualquier otra cosa, pero no reconocer o saber que es amor.
Todo se debe a su naturaleza y lo que trae con él.
Yo creí que nuestra amistad había nacido, y eso éramos… Una estrecha amistad.
Pero hoy y cada día reconozco que esto evolucionó a mucho más, desde hace tanto tiempo ya.
Lo ha sido desde que compartimos el mismo espacio y tiempo.
Será… Será ¿Coincidencia o Destino?




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Pensativa

Mensaje por Zanini-volk el Mar Dic 06, 2016 5:19 am

Oye realmente volviste,y con una buena continuación, es agradable. Leerte,y por lo de tu frecuencia por acá, no importa después que nos traigas buenas historias como esta.

Zanini-volk
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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por My_love_4_u el Miér Dic 07, 2016 3:23 pm

Los mini encuentros entre Yulia y Lena son tan tiernooooos <3
Ya quiero saber q va a pasar con ellas, con Emma, con Jenny <3, con Naya <3, con Heather <3
Espero continues prontoooo
Aqui, una fan n.n

My_love_4_u

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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por andyvolkatin el Jue Dic 08, 2016 1:00 am

Hola Very Happy
esta muy emocionate e intrigante
espero a sigas pronto quiero ver
como se va desarrollando este historia
espero no te demores mucho study

andyvolkatin

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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por Aleinads el Mar Ene 24, 2017 9:32 pm

Buenas noches, vengo de pasada... Mis mas sinceras disculpas por la desaparición (va mas allá de mi) Sigo trabajando para poder estar presente pronto... Tengo el capítulo listo hace unas semanas y no había podido subirlo, pero aquí esta! Sin mas, espero que les guste (para mi regreso vendré con algo mucho mejor!!

Capítulo III
‘Mi amiga Jenny’

En un pequeño loft de la ciudad, se escuchaba el teléfono sonar una y otra vez. Aparentemente no hay nadie en el lugar. Minutos más tarde la chica sale del baño, aun mojada y solo una toalla cubre su cuerpo desnudo.

- Bueno. – Responde el teléfono.
- Hola perra. – Se escucha del otro lado.
- Ah, Naya… - Responde sin ánimos.
- Yo también te quiero amiga. – riendo. - ¿Por qué tardaste en contestar? ¿Estas con alguien? ¿Interrumpí? – Subiendo la voz. - ¿Por eso me dejaste sola en la tarde? ¡Increíble! Pudiste decirlo desde un principio. – Decía a punto de colgar.
- !Hey! !NAYA! –Gritó Jenny. – Si tan solo me dejas contestar, obtendrías tus respuestas.
- Tienes razón. – Riendo nuevamente. - ¿Entonces?
- Pues… Fui a disculparme con Lena, estuvimos hablando y comimos. Llegue hace un rato y me estaba dando un baño cuando llamaste. Ahí mi respuesta.
- Ahh, no fue nada. Y yo pensaba que andabas de regalada con alguna mujer. – fingiendo molestia. – Dejándome por fuera, a mí, tu consejera y compañera de conquistas.
- Deja el drama por favor. – Pidió. - ¿Qué quieres?
- Nada, solo molestar. – Haciendo burla. Cuando Jenny casi cuelga la llamada hablo de nuevo – Idiota, solo quería recordarte el plan de mañana.
- Okay… – Rodando los ojos. – Espera a que termine mi baño y te llamo. Finalizando la llamada para volver a su relajante jacuzzi.

Una vez en su baño, la castaña puso música para disfrutar más su hora de paz. De momento recuerdos de su pasado llegaron a ella de manera tan inesperada que se estremeció por lo repentino de esto. Hacía tanto tiempo que no pensaba en su vida pasada.

FLASHBACK…

Una pequeña de 5 años lloraba en un rincón, del otro lado de la puerta dos personas discutían.

- Lo siento, pero aquí no podemos recibirla. – Hablaba el hombre alto, con postura firme.
- Pero señor, la pequeña acaba de quedar huérfana. Child services me envió aquí. Dijeron que podrían tenerla hasta asignarle un lugar, mientras tramitan sus documentos.
- Sabe cómo es el procedimiento Agente. – El hombre se notaba molesto.
- Se cómo es el procedimiento, pero allá afuera tengo una niña que llora porque hace horas se enteró de que sus padres habían muerto en un accidente de auto y a través de la policía ya que su niñera era apenas una adolescente. ¿Cómo le digo ahora que además no tiene lugar donde quedarse?
- Entiendo todo eso, pero no es mi problema. – La niña aun con lágrimas en sus ojos era testigo de tal discusión sin que estos se dieran cuenta.
- Será su problema cuando traiga una orden del juez y se vea obligado a recibirla, esta vez permanentemente. – sentenció la mujer.
- Yo no funciono bajo amenazas agente.
- No es una amenaza…. Escuche, debo continuar mi caso y no quiero perder más tiempo. Esta pequeña merece quedarse en un lugar decente, mientras solucionamos su estatus con el estado. Apenas tiene 5 años, sea comprensivo por favor. – Pidió, suavizando su voz.
- Esta bien – el hombre suspiró. – Le doy dos días agente, no más. Tengo mucho trabajo que hacer aquí.
- Se lo agradezco. – Dándole la mano.

Muy lejos de sentirse mejor, la pequeña solo podía llorar. Ninguna palabra podía consolarla. Ninguna acción podía aliviar su dolor. Era una bebe, con tan solo 5 años perdió a su única familia, en un abrir y cerrar de ojos estaba completamente sola y a merced de extraños.

FIN DE FLASHBACK

El timbre del loft sonaba insistente. Al no ser respondido la puerta sonaba también, pronto se escuchó ‘un momento’ desde el interior del lugar. Este insistente llamado interrumpía un momento que hacía mucho tiempo no se daba. La castaña se acercaba a la puerta, arreglando su aun cabello mojado.

- ¡Jenny, abre! – Escucho poco antes de llegar a la entrada.
- ¿Naya? – Susurro para sí misma - ¡Demonios! ¿Por qué no puedes ser más pacie…- Abría la puerta y no termino la frase al darse cuenta que su amiga no estaba sola.
- ¡Sorpresa! – Le grito Naya señalando la compañía. – Pijamada en tu casa. – dijo antes de auto invitarse a entrar.
- ¿Lena? ¿Qué… Qué? – Balbuceo viendo a su amiga entrar.
- Lo siento. – Decía apenada la pelirroja.
- Pasa, ven. – Jenny le invita a entrar. – No te disculpes, estoy segura que todo fue idea de la loca esa. – mirando a Naya.
- Cállate Hartman, sabes que me amas así loca y todo. – dijo, provocando la risas en ambas amigas.
- Bueno… – dice Jenny, dejando de reír. - ¿A qué se debe tan agradable sorpresa? – Sentándose junto a Lena en su sala.
- Ya te dije, pijamada. – Comenzando a quitarse la ropa. – Me cambiare de una vez – Busco algo en su bolso y se cambiaba ante la mirada de Jenny.
- Apuesto a que se está desvistiendo en tu sala Jen. – Lena susurro a su amiga, logrando que esta soltara una carcajada.
- Sabes cómo es. – sin parar de reír.
- Te estoy escuchando Lena – Hablaba la morena. – En fin, sé que tenemos muchas cosas de que hablar y por eso traje la caballería. Hoy dormiremos bastante tarde. – Anunciando el porqué de su inesperada fiesta.

Una hora más tarde, las chicas reunidas en la sala terminaban de comer pizzas y bebían. Una típica noche de chicas, como la llamaban. Ya pronto comenzaba el bombardeo de preguntas.

- Bien… – empezó Naya – Primero que nada estamos aquí por ti Jen, pero Lena. – tomando su mano. – Tú no te salvaras tan fácil. – Dejando una Lena sorprendida.
- Nay… – Decía Jenny.
- No, no. Las conozco a la perfección y en esa salida de ustedes paso algo interesante. Lo cual, obviamente, quiero saber. – sonriendo orgullosa por su descubrimiento.
- ¿Y que se supone es “algo interesante”? – Preguntó Lena haciendo comillas a lo último.
- Eso es lo que me van a contar.- Respondió. – Jenny, tu primero. – Señalándola.
- No hay nada que contar. – Fingiendo.
- Jennifer Hartman. – Amenazó la morena. – Tú me colgaste la llamada, te fuiste sin mí en la academia, actuaste extraña todo el tiempo. ¿Acaso tengo dos días conociéndote? ¿Me crees tonta? – dijo lanzándole una mirada retadora.


FLASHBACK…

Una apresurada Jenny, corría por las instalaciones. Con angustia, pues iba muy tarde. En pleno pasillo y antes de entrar al salón correspondiente se abre la puerta provocando que la castaña choque con la misma, y empujando a la quien abría.

- ¡Ve por donde caminas idiota! – Se quejaba una morena desde el piso, mientras recogía los libros que cayeron gracias al golpe.
- Lo siento, lo siento. – se disculpa la castaña muy apenada. – Es tarde. – decía agitada al levantarse. – Venia… Venia, a clases. – Mostrando una sonrisa.
- Vaya. – Esta vez la morena estaba frente a ella. – Bastante tarde diría yo. – Soltó con una risa burlona. – Debes ser la nueva. – mirándola de arriba abajo. – Ya la clase terminó.
- ¡Demonios! – Exclamo Jenny.
- Tienes buen vocabulario por cierto. – Hablaba la morena una vez más. – Ya ni te molestes en llegar, la profesora se fue hace diez minutos. No pierdas tu tiempo becada. – diciendo lo último a manera de insulto hacia Jenny.
- Y supongo que una hija de mami y papi me lo va a impedir ¿O me equivoco? – Contestó Jenny con altanería, para no dejarse humillar.
- Mira niñita… – Iba a amenazar la morena pero fue interrumpida.
- Naya no empieces por favor. – Pedía una pelirroja acercándose a ellas. – Hola, soy Lena. – Le da su mano presentándose.
- Jenny, hola. – Respondiéndole el saludo.
- Mucho gusto Jenny, bienvenida a la secundaria Dreams. – mostrando una sonrisa que la castaña respondió.

FIN DE FLASHBACK

- Pero que intensa eres. – Contesto Jenny relajándose un poco. – Esta bien, tu ganas. – Accediendo.
- Ok, entonces… ¿Por qué actúas tan… Alejada? – Pregunta Naya después de pensarlo por un momento. – No me mires así Jen, es cierto.
- Además de que tu humor ha empeorado. – Intervino Lena. – Acaso ¿Necesitas sexo? – Comenzando a reír junto a Naya.
- Pero que perras. – haciéndose la ofendida.

Mientras la fiesta entre amigas ocurría, al otro lado de la ciudad una conversación diferente era llevada a cabo.

- Listo, al fin se durmió la pitufa. – Andrew llegaba a la cocina junto a Julia.
- Te dio batalla ¿cierto?
- Ya sabes como es.
- Vaya que sí. – Riéndose. - ¿Quieres una copa?
- Una mas no me caería mal. – Aceptando.
- Creo que esta sería la quinta, así no vas a conducir. – advirtió.
- Como usted diga general. – haciendo un saludo militar. Llegaron a la sala y Julia sirvió las dos copas, luego tomaron asiento. - Brindaremos una vez más por ti. – levantando su copa. – por el exitoso futuro y todo lo que trae consigo, salud.
- ¡Salud! – Chocando sus copas. – También brindo por ti. – Andrew la mira si entender. – Así es. Ya me enteré que decidiste por fin leer el testamento de tus padres, bueno, tu padre. – corrigió.
- Ahh, eso. – Andrew se tensó un poco, dejando su copa a un lado. – Te dije que no lo haría hasta que tú no lo hicieras. Supuse que te enterarías, aunque no tan rápido.
- Ya hablamos de eso Andrew. – Levantándose para servirse otro trago. – No pienso buscar ese testamento. – Volvió a su lugar y continuó. – Además me ofendes ¿Cuánto tiempo pensaste que me tomaría averiguar que llamaste a la firma para escuchar la lectura del testamento?
- La verdad, pensé que tendría tiempo de decírtelo yo. – Con una sonrisa en sus labios.
- Te equivocaste. Me llamaron, porque yo también debo estar presente.
- Eso creía, y no pienses que las cosas te serán tan fáciles. Esto es por nuestra hija, recuérdalo.
- ¿De qué hablas? – sin entender nada.
- En el testamento obviamente algo debe haber que involucre a la niña, ya lo sabes, pero para que yo asista a esa cita, tú debes también leer el testamento de Anton. Es mi condición.
- Estas loco. – Grito, levantándose de su asiento. – Eso no va a pasar. – bajando la voz pero con evidente molestia.
- Sabía que me dirías eso. – Dijo con calma, se levantó, buscando una copa más para él. – Julia, sucede que, a mí no me interesaba saber nada de lo que dice en ese testamento, al igual que a ti tampoco. Pero, he pensado últimamente.
- Parece que has perdido el don del pensamiento para mí. –Dijo seca.
- Muy graciosa. – Mirándola de reojo. - ¿Qué te hace pensar que no le estamos quitando el derecho a Rossie de lo que merece, lo que le pertenece?
- Ella no necesita nada. – Sentenció la morena. – Todo lo que tiene, necesite y quiera, se lo puedo dar yo. Para eso soy su madre.
- Y yo soy su padre Julia, esto es algo que quiero hacer para ella. Si, por ahora nos va bien, pero quiero asegurar su futuro.
- Creo que en el fondo eres tan ambicioso como tu padre o mi abuelo. – Soltó con rabia, arrepintiéndose al instante de lo que había dicho. Tapó sus labios. – Lo siento, lo siento. – se disculpa acercándose a Andrew que permanecía estático. – Las copas debieron hacer efecto en mí, lo siento Andrew. – volvía a disculparse.
- No te preocupes Julia.
- Este es un tema delicado para mí. Sabes que no me gusta hablar de esas cosas. – Frotando su frente.
- Pues a mí tampoco, pero… - Se quedó callado y Julia lo mira extrañada.
- ¿Hay algo más? – Pregunta sabiendo la respuesta.
- Hay algo más. – suspira. – Me he reunido con los contadores estos últimos meses, luego de un alerta que me llego de uno de los bancos de la compañía… Y, hay problemas. – Guardo silencio, bebiendo de su copa muy lentamente.
- ¿Qué tipo de problemas? Sabes que si yo puedo… - No continuo pues Andrew interrumpía para continuar su relato.
- Yo sé perfectamente que cuento contigo Julia, pero el problema, los problemas. – corrige. – son más grandes de lo que pensaba. No fue solo un banco, hubo una estafa con unos inversionistas, eso ha sucedido por años, mucho antes de que mi padre muriera y yo me hiciera cargo. Los bancos al ser la compañía responsable simplemente enviaron algunas notificaciones y lo dejaban pasar por alto, pero este año se descubrió la raíz. Estos inversionistas utilizaban el nombre de la empresa y sus depósitos nunca tuvieron fondos.
- No estoy entendiendo nada. ¿Qué significa lo que me dices?
- La compañía tenía inversionistas fantasmas, que se encargaban de sacar el dinero de la empresa a través de sus cuentas en los bancos, debiendo también a ellos. Nunca se dieron cuenta porque la empresa creía que este dinero era invertido y obviamente devuelto. Algo que nunca pasó en realidad.
- ¿Cómo paso eso? ¿Cómo no se dieron cuenta? – Preguntaba una Julia sorprendida.
- Los involucrados en la estafa, presentaban documentación falsa.
- Pero, pero… – la morena no sabía que decir.
- Estos “inversionistas” desaparecieron. Los responsables y dueños de la documentación se han esfumado.
- ¿Cómo desaparece una persona?
- Con mucho dinero robado. – responde con una risa seca. – No hay rastro de ninguno, hace más de dos meses. – Andrew frota su frente. – Ya se hicieron las denuncias y todo lo que podía hacer hasta ahora.
- ¿Y la empresa está…?
- Prácticamente en la quiebra. – termina la frase. - No tengo el dinero suficiente para salir a flote, cuando mucho pagar las deudas.
- Pero la compañía terminaría por cerrar. – Interviene la morena. - ¿Por eso necesitas el dinero de la herencia?
- Por supuesto que no. Con eso mantendré a mi hija al tiempo que salgo adelante.
- Sabes que eso no será necesario.
- Claro que si Jul, es nuestra hija, desde que decidimos tenerla ha sido responsabilidad de ambos, no me malinterpretes, estoy seguro que tú puedes sola, pero ella también es mía y no quiero que le falte nada, menos que este en mis manos darle.
- Si, pero.
- Pero nada. – Interrumpió. – Está en nuestras manos… Hazlo por mí, por favor. – Pidió tomando sus manos.
- ¿Me pides que rompa la promesa?

FLASHBACK…

- Julia hija, me alegra verte. – Sonaba emocionado el hombre alto, y de cabello blanco.
- Hola abuelo. – Responde seca.
- Yo sé que también te alegras mi niña.
- ¿Para que querías verme? – Pregunta Julia con impaciencia.
- Directo al grano. Ya veo que el embarazo hace efecto a tu humor – riendo. – Vine a decirte, una vez la bebe nazca quiero que sepas que, obviamente, estará en mi testamento, y desde ese mismo día tendrá acciones en las empresas Kuznetsov. Sera la bebe con más acciones en una franquicia. – Dijo con orgullo en su voz.
- Creí haberte dicho abuelo, que nada de eso es necesario.
- Claro que lo es. – alzando un poco la voz – Es mi bisnieta Julia, y también heredera. Ella será entrenada para que maneje las empresas Kuznetsov.
- Abuelo, es mi hija, ella no será “entrenada” para nada.
- Será quien lleve en alto el nombre de la familia, no quiero que sea una rebelde como…
- ¿Como yo? – interrumpiendo. - Todo porque no quise estudiar administración, sino derecho. Porque no fui ese modelo ejemplar de nieta que querías.
- No volvamos con eso Julia, y no, no me refería a ti. Pero no hablaré del tema. Y si, te casaste e hiciste todo lo que te pedía, pero después cambiaste tus estudios y te alejaste del negocio de la familia ¿Qué esperas de mí?
- ¿Qué te hace pensar que te dejare manipular a mi bebe?
- No voy a manipular a mi familia hija.
- Entonces… ¿Qué soy, o mejor dicho. Quien soy yo?
- No entendiste lo que quise decir Jul, tu… Yo, yo hice todo por ti, quería solo lo mejor para ti. ¿Por qué nunca lo entendiste?
- Porque nunca te detuviste a pensar si lo que hacías era siempre lo mejor abuelo, o consultarlo siquiera. – Dijo con resentimiento. – Deje mi mundo entero en Inglaterra, me hiciste quedar en tierras lejanas, sola, SOLA. – Gritando lo último. – Prácticamente me forzaste a casarme…
- Fue por tu bien Julia – Interrumpió.
- ¿A quién engañas abuelo? Fue por tu beneficio, hiciste un trato que genero ganancias para ti ¿Pensaste que nunca lo descubriría? – Reprochó.
- Las cosas no son así. – Levantándose. – Busque un buen prospecto para ti, alguien que pudiera cuidarte emocional y económicamente.
- Por favor. – Susurro rodando los ojos. – No finjas, me negociaste al mejor postor.
- No te voy a permitir que me faltes al respeto Julia. – acercándose.
- ¿Qué? ¿Ahora me vas a golpear? – pregunto con altanería.
- Estas actuando tan… Tan… Te pareces a… - No termino su frase pues se escuchaba la puerta abrirse, acto que provoco que ambos voltearan a ver de quien se trataba.
- Buenas noches. – Saluda Andrew al entrar. – Anton. – le da un apretón de manos. – Querida. - se acerca a Julia y le da un beso en la mejilla. - ¿Todo bien? – cuestiona al sentir el ambiente tan pesado y ver las miradas que se lanzaban abuelo y nieta.
- Si, todo bien. – Responde Julia. – Mi abuelo ya se iba. – Este la miro pero no dijo nada.
- Te invitaría a cenar Anton, pero estoy cansado y la verdad quiero bañarme para dormir. – Andrew noto que algo pasaba así que hizo lo que pensó mejor, despedir al hombre.
- No hay problema hombre, yo debo irme. Ya Julia te pondrá al día. – Mirando a su nieta. – Ya te dije lo que haré hija, así que cuéntale a tu esposo las buenas noticias.
- Adiós abuelo. – despidiéndose.

Anton se retiró dejando a la pareja en la sala. No pasó mucho tiempo cuando Andrew comenzaba a interrogar a Julia sobre la visita de su abuelo. La morena le pidió sentarse para contarle lo ocurrido.

- Y básicamente él quiere hacer con ella lo que tenía planeado conmigo, pero lamentablemente le falle al final.
- Cosa que tampoco pasará con la bebe. – responde Andrew a su relato.
- Claro que no. Esto traerá problemas con él lo sabes ¿verdad?
- No te preocupes Jul, yo sé qué haremos para tranquilizarlo. – Sonaba muy seguro.
- ¿Ah sí? – preguntándose qué pasaba por su mente. – No podemos casar a la bebe solo para librarla de ese yugo Andrew.
- No es eso. Tan simple como que aceptaremos su oferta.
- ¿Qué? – Gritó la morena. – Te volviste loco, definitivamente. – comenzando a caminar de un lado a otro.
- Hey, hey… – Andrew la zarandeaba para que se tranquilizara. – No estoy loco, eso exacto haremos, Pero… – Se adelantó al ver que Julia quería interrumpir de nuevo. – aceptaremos con condiciones.
- Esto no me gusta. – respondió la morena.
- Las condiciones serán que sí, ella estará en el testamento y tendrá acciones, pero solo se hará cargo de todo si y solo si ella accede, y en su mayoría de edad.
- Pues sigo sin estar de acuerdo.
- No podemos simplemente alejarnos de nuestras familias Julia, bastante que lo hemos hecho hasta ahora. Eso no será algo definitivo, menos con su nieta. Ya hemos hablado al respecto. No queremos a la familia cerca como para manipularnos, pero tampoco tan lejos como para que quieras controlarnos luego.
- Seguro que tú lo sabes. Nadie lo entiende más que tú.
- Exacto. ¿Ahora comprendes mi idea?
- Si, pero no me parece. No sé, tengo un mal presentimiento.
- Hablare con Anton y le daré mis condiciones, punto final. Si no accede, el pierde.
- Pero yo no quiero nada de esto Andrew, ni siquiera con tus condiciones.
- Lo sé, por eso mismo están. Retrasaremos el proceso hasta que la niña tome sus propias decisiones y ya verás que ella tampoco querrá ser manipulada por él.
- Lo que nunca pasará. Escúchame bien Andrew, sea como sea. Me tenga que enfrentar a mi abuelo o no. ¡Eso no pasara! – Sentenció. – Nunca, te prometo Andrew que nunca dejare que mi abuelo este tan cerca como para permitirle manipular a mi hija.

FIN DE FLASHBACK

- Técnicamente no estarías rompiendo ninguna promesa Jul. Tu abuelo no está, y Rossie solo podrá manejar sus acciones después que cumpla la mayoría de edad. Si eso quiere, claro.
- Claro que sí, él no está presente, pero lograría su cometido. Sigo sin querer nada de esto.
- Yo solo quiero asegurar el futuro de mi hija, y por ahora yo estoy atado en deudas, que no piensan irse pronto. Con el dinero de la herencia de mis padres tengo una preocupación menos, mi hija lo es todo Julia y por ella lo que sea, lo sabes.
- Entonces ¿para qué demonios quieres que yo abra el testamento de mi abuelo también? – alterándose. – Ya sabemos que dice ahí. Pero yo no quiero hacer uso de eso.
- Porque estoy seguro de que nunca lo leerás, y con esta experiencia que estoy viviendo entendí, entendí que es lo mejor para Rossie.
- No puedo creerlo. – suspirando. – No puedo creer que al final él es el ganador.
- No hay ganador de nada Juls, Anton no está para manipular a Rossie. Además tú no permitirías eso nunca.
- No está, pero ella se verá involucrada en el mundo Kuznetsov.
- Solo si lo permitimos, y sabes que eso no pasará.
- No lo puedo creer. – Se repetía negando con la cabeza.
- Eso significa que… - Guardo silencio esperando respuesta de Julia, quien levanto la cabeza asintiendo. – ¡Gracias Jul! – Andrew se levanta y la abraza.

A medida que la noche avanzaba, el grupo de amigas seguía bebiendo, conversando, las risas no paraban y el interrogatorio tampoco.

- Y si Jennifer, ya me dijiste que te sientes triste pero ¿Por qué? No has hecho más que evadir el tema desde que lo mencionaste. – Naya comenzaba a impacientarse.
- Solo me siento sola, no lo sé. – respondió Jenny suspirando.
- ¿Me obligaras a sacarte información? – Amenazó la morena.
- Rivera compórtate. – Regaña Lena. – Ella puede decirnos lo que pasa. Jenny sabes que cuentas con nosotras, eres nuestra familia. – Tomo sus manos entre las suyas para mostrar su apoyo.
- Lo se Len, es solo que… - Guardo silencio por unos minutos.
- Yo he sido sincera todos estos años contigo, con ambas. – La pelirroja extiende su mano para que Naya la tomara. – Estoy segura de que tú también, como sé que lo que sea que tengas lo podemos superar juntas. O al menos intentar ayudarte. ¿No?
- Pues… Si – Responde medio dudosa.
- Siempre hemos sido honestas. Hasta yo. – decía Naya orgullosa.
- No sé porque pero. – suspira antes de continuar. – Me he sentido algo sola, extraño a mis padres supongo, el tener una familia.
- Pero nosotras… – comenzaba Lena.
- Lo sé. – Interrumpe Jenny. – No me malinterpretas Len, ustedes son mi familia, pero de la nada pasó, he recordado mi infancia y pues, me desanime un poco al pensar en mis padres. Saber que no están ni estarán más. Todo lo que pase antes de tener un poco de paz y tranquilidad en mi vida. – Su voz sonaba con tristeza y resentimiento.

FLASHBACK…

- Hartman ¿Jennifer Hartman? – Escuchaba el llamado de su nombre, mientras caminaba entre el grupo.
- Soy yo. – dijo apenas audible.
- Sígueme. – ordenó el hombre.

La castaña sabía muy bien a donde se dirigía. Era el camino que había recorrido ya un par de veces. Su mayor temor cada vez se volvía su más grande realidad. Por tercera vez era llevaba a un hogar de acogida. Con una familia de extraños, uno más malvado que otro. Personas interesadas en ganar dinero fácil por tener en casa una chica que espera algún proceso de adopción. Más ninguno se hacía realmente cargo de ella. Toda familia que había conocido hasta ahora solo se encargaba de hacerle la vida miserable. Sus “hermanos” de acogida solían burlarse de ella. De sus ojos, su color de piel. Se burlaban por no tener padres o hermanos de verdad, mientras ellos al menos tenían hermanos, ya fuera con ellos o en otras casas.

Jenny solo sentía angustia cada vez que era llamada a un hogar de acogida. Pero para su desgracia así eran las cosas. El centro donde fue ubicada no disponía de espacio suficiente para mantener chicos mayores de 10 años, y Jenny ya tenía 12. Por eso en los últimos 3 años era llevaba a hogares de acogida, pero debido a su comportamiento regresaba al centro. Y pues claro, Jenny solo llegaba a un límite de soporte hasta actuar de forma inadecuada, sabiendo que ese era su boleto de regreso al centro. Al menos allí no era la única extraña sin familia que se hiciera cargo de ella.

- Ellos son los Porter. – Le presentaba el hombre a una pareja, muy extraños a la vista, según Jenny.
- Hola Jenny. – saluda con demasiada emoción la mujer.
- Hola. – responde apenas.
- Yo soy Alice y él es Mark. – Presentando a su esposo.
- Nuestros hijos estarán felices cuando llegues a casa. – Dijo esta vez el hombre con una sonrisa.

Esto le dio miedo a Jenny, el solo pensar lo que se venía le atemorizaba. No le quedaba más remedio que aceptar y enfrentar las cosas. Después de todo ya sabía qué hacer cuando ya no pudiera soportarlo.

Jenny fue al nuevo hogar de acogida. Como era de esperarse las cosas salieron mal desde el principio, solo que esta vez no soporto ni siquiera seis meses. Al parecer mientras más grandes eran sus “hermanos” de acogida, peores eran sus burlas, amenazas, y hasta golpes. Lo único bueno que recuerda de ese último hogar era el gato, nunca antes había tenido una mascota. Y ya que sus hermanos mayores parecían no quererlo ya, ella sí. Y es que este fue su apoyo y soporte durante los pocos meses que estuvo en el lugar.


FIN DE FLASHBACK

- Ustedes saben que las cosas no fueron sencillas. –La castaña volvía de sus pensamientos. - Y aunque esa etapa de mi vida está en el pasado, no puedo evitar pensar a veces que si… Si mis padres estuvieran conmigo las cosas serían diferentes.
- Por supuesto que entendemos Jen. – Naya mostraba su apoyo. – Pero, estamos aquí, somos tu familia. Yo misma soy testigo de todo eso, pero también lo soy de que, el tener una familia no significa ‘no estar sola’ – soltó con tristeza.
- No, no, no, ninguna, no, nadie está solo. – intervino Lena. – Cada una está para la otra. Aquí las tres somos nuestra propia familia. Cero tristezas por favor. – Pidió antes de levantarse con mucho esfuerzo, extendiendo los brazos.
- Cuidado pelirroja. – Dice Naya entre risas, se levanta también con dificultad.

Jenny hace lo mismo de última uniéndose al abrazo entre amigas. La fiesta no acabo allí, ambas, Naya y Jenny después de un rato interrogaron a Lena. Quien supo no mentir pero si evadir detalles a lo que querían saber. La pelirroja no se sentía lista para la intervención de sus amigas. Las conocía a la perfección. Si se atrevía a decir algo que les diera pie, se meterían y harían lo posible porque ella les presente a la persona responsable de que quiera volver a buscar el diario. Ni siquiera ella estaba segura de que pensar o sentir, como para tener que hacer frente a eso justo ahora. Simplemente evadió el tema y sus amigas no preguntaron ni sospecharon nada más.


- Si, es hipócrita de mi parte pedirle sinceridad a Jenny y yo no darla del todo, pero no estoy preparada para eso aún. – Pensaba Lena mientras sus amigas discutían sobre su plan en la academia.

La mañana llego y por supuesto no solo una, sino las tres amigas estaban con una horrible resaca.

- Mamá me va a matar. – se quejaba la pelirroja.
- Ah por Dios Lena, ya eres una vieja. Puedes beber hasta perder el conocimiento si te da la gana. Tu mama no es dueña de tu vida. – Naya no controlaba sus impulsos y diciendo lo primero que vino a su mente.
- Sabes que no opino exactamente de esa forma, pero Nay tiene razón Len. – dijo Jenny. – Ya estas grande, estas en mi casa, no hay problema en que salgas y bebas de vez en cuando.
- Si, pero ya saben cómo es. No quiero discutir o escuchar sermones hoy, así que en un rato más haré acto de presencia y me iré al parque con Beethoven.
- Si quieres te acompañamos, pero después de terminar nuestro plan en la academia. – ofrece Jenny.
- Por supuesto Len, hoy es el gran día. – interviene Naya con una sonrisa.
- Querrás decir después de su absurdo plan.
- No señorita, no. Las cosas saldrán como quiero, y esa bruja, pero sexy rubia, saldrá hoy mismo de la academia. – Responde la morena con suficiencia.
- Creo que ahora si la perdimos Len. – susurra Jenny causando la risa de la pelirroja.
- No empiecen chicas, la cabeza me está matando. – Naya se quejaba.

Sin perder más tiempo se arreglaron, Jenny pidió un taxi para la pelirroja y la acompañaron hasta subir a él. Lena se dirigía a su casa, mientras Naya y Jenny iban a la academia de baile. Que día les esperaba.

Como tenía pensado la pelirroja apenas llego a casa se bañó, vistió y salió con su perro. No le dio tiempo a su madre de sermonear en ningún momento.

En el fondo Lena esperaba conseguirse a la persona causante de sus recientes sueños. Seguía esa necesidad de paz que por mucho tiempo le brindó el diario que aún conserva y no dejará por lo reconfortante que le ha resultado en los últimos años.

Nunca antes le había pasado con nadie, y ahora aparecía esta mujer para poner su mundo patas arriba. No sabía qué hacer, y por ahora lo mejor que podía o sentía que debía hacer era concretar otro encuentro, o los encuentros necesarios hasta saber el porqué de la sensación que esta mujer le causaba. Tenía ahora más curiosidad al saber que su amiga y terapeuta la conocía.

- ¡Vaya! – Escucho una voz interrumpir sus pensamientos. - De saber que te encontraría aquí, habría llegado más temprano.
- Ohh. – Lena se sonrojo sin saber que decir.
- Disculpa ¿Te interrumpí? – Pregunta la morena.
- No, no. – aclarando su garganta. – Para nada.
- Y… ¿Cómo esta señorita Lena?
- Llámeme Lena, por favor.
- Solo si me tuteas Lena. Ya lo habíamos hablado ¿no?
- Si… – responde sonrojada – Julia.
- Entonces…
- Bien, estoy bien. Gracias. – sonriendo. – Ahm, y ¿tu como estas?
- Ahora mejor. – Lena sentía sus mejillas arder. ¿Por qué esta mujer causaba tantas sensaciones en ella? La pelirroja no dejaba de pensar hasta que Julia volvió a hablar. – Honestamente Lena, he estado algo atareada. De hecho hoy... – Se quedó callada.
- ¿Hoy? – Alentándola a continuar.
- Hoy he estado no mal, pero si algo ansiosa ¿sabes?
- Se lo que es. Aunque sea por un motivo diferente, se lo que es estar ansiosa.
- Pues claro que debes entender. Tengo la sensación de que eres una experta en muchas cosas.
- No creo ser una experta en nada. – riéndose. – solo, hay cosas en las cuales tengo algo de experiencia, eso sí.
- No dudes de tu conocimiento, hermosa. – Lo último incomodo por un momento a Lena. Estaba recibiendo halagos y palabras bonitas de una desconocida; y aun así no quería irse.
- Entonces te sientes ansiosa. – volvió al tema para alejar la incomodidad que sintió.
- Me siento ansiosa, sí. – La morena noto la incomodidad en Lena y decidió conversar un poco más para romper el hielo. Esa pelirroja era muy bella y al parecer tímida, lo mejor era ser cautelosa.


De las tantas veces que hablamos, esa fue la primera vez que en el alma lo sentí, tú eres realmente única y especial.
Una chica incondicional y hermosa. No entiendo cómo es posible que exista un ser tan celestial como tú.
La forma en que te expresas de tu mundo, de tus amigas, las personas que son importantes para ti.
Me enseñaste tu alma la primera vez que te escuche decir ‘mi amiga Jenny’


Continuará Arrow Arrow Arrow

Para el próximo capítulo si saludo como debe ser. ♥ #GraciasPorComentar

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Re: EL DIARIO // ALEINADS

Mensaje por andyvolkatin el Mar Ene 24, 2017 10:33 pm

Hola Very Happy
esta interesante
espero la puedas seguir pronto
para saber que dicen los testamentos study

andyvolkatin

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Por fin!

Mensaje por Zanini-volk el Miér Ene 25, 2017 9:02 pm

Que bueno que hayas publicado, ya lo esperaba de verdad, realmente me ha parecido genial., ojala no tengamos que esperar mucho para el próximo.

Zanini-volk
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Re: EL DIARIO // ALEINADS

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