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Mensaje por Admin el Sáb Abr 15, 2017 1:37 am

Tratando de retomar el buen camino de los fics con este nuevo proyecto (e intentando cerrar los ya comenzados), les presento este nuevo crossover donde podrán leer algo de tatu (en un futuro), Korrasami, Camren (que me ha pegado duro), Faberry (espero no me odien con la ide aque tengo), Brittana, Haruka y Michiru y Vercy.


“Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos.”
Dalai Lama



Para las agentes federales Camila Cabello y Asami Sato infiltrarse en el bajo mundo de las carreras clandestinas significaba un trabajo más en su corta carrera como agentes; sí, sería bastante sencillo escabullirse dentro de la pandilla “The Krew” gracias a “sus conocimientos” en el campo de los autos para ganarse la confianza de todos y cada uno de los miembros, sí, un trabajo muy sencillo que se verá complicado una vez que conozcan a fondo a sus blancos y líderes de la banda, Korra Summer y Lauren Jauregui, quienes tras esas fachadas de chicas rudas esconden un par de tiernas personas que hacen cuanto pueden para sacar adelante a su familia gracias a lo que les apasiona y les gusta hacer: conducir autos; medio por el cual  ganan fama y pueden cuidar a sus seres queridos porque para ellas, la familia es lo más importante y no les importa cruzar el límite de lo legal si eso significa que su clan está a salvo…
Ohana significa familia y la familia nunca te abandona.
Este pensamiento pondrá a temblar los principios éticos del par de agentes haciéndolas replantear el rumbo de sus vidas debiendo decidir entre dos cosas importantes que siempre han buscado conseguir: su acenso y una carrera dentro de la Agencia Federal de Investigación o encontrar el amor y seguirlo dejando olvidado todo por lo que han trabajado…


Última edición por Admin el Lun Oct 16, 2017 12:44 am, editado 4 veces
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Re: DANCING WITH THE DANGER (G!P)// Admin

Mensaje por Admin el Sáb Abr 15, 2017 1:39 am

Prólogo

En la vida muchas veces se nos enseña como filosofía a ir rápido, a no detenernos, a actuar rápidamente sin siquiera detenernos a reflexionar hacia dónde vamos ni hacia donde queremos llegar o simplemente seguimos ciegamente metas que perseguimos porque es lo que queremos, pero al mismo tiempo estamos inseguros por lo que tomamos caminos errados en la vida, y solo al pasar del tiempo, nos damos cuenta que no eran lo que imaginábamos; una carrera profesional, un trabajo, un deporte, una vida…
Bajar la velocidad en nuestras vidas muchas veces es interpretado como una “rendición”, o como falta de perseverancia, pero somos nosotros mismos quienes debemos darle el significado a nuestras decisiones, no los demás.
Sólo uno mismo podrá decidir si el camino que está recorriendo es el camino que desea seguir recorriendo durante el resto de su vida.
Si bajamos la velocidad podremos ver con más calma las situaciones a nuestro alrededor, conocer a las personas, explorar los lugares etc. y decidir si es momento de tomar un ligero cambio de ruta o dar una vuelta completa de 180 grados.
Pero bajar la velocidad no es quedarse quieto, implica tomarse el tiempo necesario para decidir cómo y cuándo obrar de la mejor manera.
A veces es necesario darse el tiempo de “bajar la velocidad” en la vida, para disfrutar, para vivir, para sentir y experimentar las cosas más bellas, las que más valen, las que no se pueden comprar; las sonrisas, los abrazos, los besos y las caricias.
Pero la vida es mucho más interesante cuando está llena de emoción, de velocidad…
Como cuando bailas con el peligro…


Última edición por Admin el Lun Oct 16, 2017 12:36 am, editado 1 vez
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Re: DANCING WITH THE DANGER (G!P)// Admin

Mensaje por Admin el Lun Oct 16, 2017 12:19 am

Capítulo 1

***∞∞ Flashback ∞∞***

El frío se cuela por las destrozadas ventanas del auto volcado después de pasar la peligrosa curva, ya nada queda del lujoso vehículo que ahora se ha visto convertido en la pila de fierros y cristales rotos que se encuentra con el techo sobre el asfalto mientras sus pasajeros cuelgan cabeza abajo sujetados por sus respectivos cinturones de seguridad; el conductor, el hombre robusto e imponente a penas reacciona a su situación completamente desorientado y con un terrible dolor en todo el cuerpo que al intentar mover se ve atrapado por las piernas entre su asiento y la sección de los pedales de las velocidades así que observa a su alrededor para corroborar el daño y ver el daño en sus acompañantes: su esposa colgando a su lado en el asiento del copiloto y su pequeña hija en asiento trasero, ambas completamente inconscientes.
Trata de formular alguna oración o emitir al menos una palabra, pero su garganta está seca y cerrada por la conmoción, su rostro punza debido a los cristales incrustados en su piel y puede sentir la tibieza de su sangre bajar por su lado izquierdo; sabe que necesita ponerlas a salvo porque el olor a combustible es cada vez más fuerte y penetrante además de que las pequeñas llamas que se han iniciado comienzan a extenderse aunque lo que más temor le da es que la caravana de autos que les sigue está cerca de llegar a ellos, así que debe actuar rápido y con cautela.
Con la poca coordinación de sus músculos logra zafarse de su cinturón de seguridad y su cuerpo golpea contra el suelo causando que más cristales rotos se incrusten en su piel lacerándola aún más, gira su atención a su esposa y le mueve un poco para intentar hacerla reaccionar, pero no obtiene respuesta así que mueve con mayor agitación su cuerpo para que abra los ojos, aunque sigue sin conseguirlo.
― ¿Senna? ― Suena su voz algo rasposa mientras sus ojos se abren como platos al descubrir por qué no tendrá respuesta por parte de la monera mujer, un corte profundo se extiende a lo largo en la parte derecha de su cuello causado por un cristal del parabrisas ― Oh mi amo… ― Sujeta su mano besándola delicadamente tratando de ocultar sus sollozos y el dolor que significa la pérdida de su amada esposa reaccionando cuando un ligero quejido le devuelve a la realidad dándose cuenta de que está desperdiciando tiempo valioso que puede costarle también la vida a su hija por lo que trata de estirarse lo más que puede hasta el asiento trasero para quitarle el cinturón de seguridad ― Korra, cariño… ― Toma su brazo sacudiéndolo un poco hasta que la pequeña reacciona enfocando su azulina mirada casi borrosa se enfoca en la figura oscura que es su padre, está desorientada y adolorida por los bruscos movimientos del accidente.
― ¿Papá? ― Murmura la pequeña ― ¿Qué pasó? ¿Dónde está mamá? ― Suelta un ligero quejido cuando su mano acaricia su rostro sintiendo la tibia sangre resbalar por su rostro debido a un corte sobre su ceja derecha dándose cuenta de que pende de cabeza sujeta por el cinturón de seguridad ― ¿Papá? ― Comienza a entrar en pánico al darse cuenta de la situación y sus ojos comienzan a cristalizarse sintiendo la desesperación.
―Korra, cariño necesito que te calmes ― habla su padre con el tono de voz más calmado que puede ― necesito que trates de abrir el cinturón de seguridad ― en medio de unos cuantos sollozos la pequeña castaña asiente intentando hacer lo que su padre le pide consiguiendo hacerlo en tercer intento pero al no tener el soporte de sus manos cae con fuerza sobre el algunos cristales esparcidos que ahora se incrustan en sus manos y rodillas a través de la tela del pantalón ― muy bien, cariño ahora necesito que me des una mano por acá.
Tras recuperarse de la caída y con la sangre bañando sus manos, intenta ayudar a su padre, pero es inútil puesto que sus piernas están completamente prensadas entre los fierros doblados además de que el esfuerzo lastima más al hombre.
―No-no puedo ― la voz de la niña se quiebra ante la impotencia.
―Hey, tranquila, no pasa nada ― le regala una pequeña sonrisa.
― ¿Ayudo a mamá? ― La pequeña morena no se ha percatado del deceso de su madre y estas sencillas palabras golpean a su padre con toda la realidad de lo que sucederá cuando los sonidos de los motores de algunos autos se acercan hacia ellos ― ¿Por qué mamá no despierta? ¿Por qué no abre sus ojos? ¿Papa, por qué…?
―Korra, mi amor tu mamá no despertará… ― Le duele tener que decirle aquello cuando los zafiros orbes de la niña le miran cristalizados negando ligeramente comprendiendo lo que la oración significa dirigiendo su mirada hacia el inerte cuerpo de su madre que pende en el asiento del copiloto debido al cinturón de seguridad ― Korra, cariño mírame… ― La pequeña sale de su trance con lágrimas rodando por sus mejillas ― Mírame, eso es… Ahora quiero que pongas mucha atención, ¿está bien? ― la morena asiente ― Se acerca una caravana de hombres malos que quieren hacernos daño y quieren asesinarnos, necesito que te ocultes y que por nada del mundo salgas, quiero que corras lo más rápido que puedas, te alejes de aquí y por nada del mundo vuelvas la mirada hacia acá, ¿me entiendes?
―Pero… ― Korra no comprende porqué su padre le pide semejante cosa si puede ir en busca de ayuda ― El tío Unalaq, él podría ayudarnos, él…
―No, Korra ― le interrumpe en su balbuceo ― haz lo que te digo, corre, aléjate de aquí y ocúltate muy bien, por nada del mundo le digas a alguien quién eres o podrían encontrarte y nunca, escúchame bien, nunca confíes completamente nadie ― los motores se escuchan más cerca, se inclina hacia la guantera y toma un pequeño bolso negro ― lleva esto contigo y guárdalo bien, podría serte útil ― le entrega el bolso y se quita el anillo grabado de su dedo anular derecho ― nunca olvides que tu madre y yo te amamos mucho, recuerda siempre lo que te enseñamos ― acaricia la mejilla de su pequeña despidiéndose con el gesto tratando de contener sus lágrimas al ver el gesto descompuesto en el rostro de su hija― ya no hay tiempo, vete… ¡Vete! ― Grita al ver que su hija no reacciona provocando que caiga sentada ante el sobresalto.
La niña toma el pequeño bolso e introduce el anillo en el bolsillo de su pantalón mientras sale por la ventana quebrada, su cuerpo a penas le responde por lo que camina con algo de dificultad cuando está completamente erguida aunque no sabe hacia dónde correr hasta que no muy lejos de allí los faros de los autos que les han seguido se aproximan y están cada vez más cerca así que ya tiene la respuesta; se encamina hacia el lado opuesto en la dirección que ha intentado ir su padre tambaleándose al andar pero se da cuenta de que está muy expuesta.
Unos cuantos arbustos forman un perfecto escondite a unos escasos metros de donde ha quedado el auto volcado así que toma la decisión de usarlo obteniendo la perfecta vista hacia la horrible escena que está por ocurrir y que se quedará grabada en su memoria hasta el día en que muera.
Los autos se detienen y de ellos descienden al menos una docena de hombres armados y completamente trajeados, rodean el auto volcado mientras el que parece ser el jefe habla con su padre colocándose a su altura; parecen discutir, pero por la ubicación, la pequeña Korra no logra escuchar nada así que trata de enfocar sus sentidos para ello.
Sus ojos se abren como hasta casi salirse de sus orbitas cuando su mirada se enfoca en mejor en el hombre que discute con su padre y suprime sus sollozos quedándose paralizada cuando ve su mano halar el gatillo arrebatándole con ello la vida si mostrar el más mínimo remordimiento dando la orden de vaciar más gasolina a las crecientes llamas causando una mayor reacción acelerando el incendio mientras se aleja con sus hombres del lugar para evitar la explosión que resuena en la mente de la pequeña dejándole saber que a partir de ese momento está sola en el mundo y que deberá aprender a sobrevivir por su cuenta en un acelerado mundo que no tiene piedad, por lo que será muy difícil “bajar la velocidad” en su vida…
***∞∞ Fin de flashback ∞∞***

Despierta con la respiración acelerada y completamente empapada de sudor una vez que se sienta sobre el colchón apartando el edredón para conseguir recuperarse; un sueño, una estúpida pesadilla que le sigue molestando desde hace poco más de quince años, aunque con mayor frecuencia últimamente, ¿significará algo?
Su mirada se pierde en la oscuridad de su habitación tratando de recuperar su compostura alejando los recuerdos de aquella fatídica noche que ha marcado y trazado su camino hasta donde está; siente la soledad envolverla con sus fríos brazos engulléndola lentamente hacia su fría y desolada senda a pesar de que no tiene motivos para dejarse arrastrar por ella, no realmente con la compañía y nueva familia que ha conseguido tener hasta ahora y si algo debería sentir, debe ser paz y tranquilidad porque ha dejado atrás el pasado o al menos ha intentado hacerlo, pero sabe que en algún momento cuando menos lo espere, ese pasado regresará a cobrarle la factura de su feliz y tranquila nueva vida; tal vez es ese temor de sus nuevos seres queridos sufran el mismo destino que sus padres el que no le permite olvidar completamente aunque las dudas y las preguntas del porqué ha ocurrido el asesinato a sangre fría también son parte de ese miedo que no le abandona nunca.
― ¿No puedes dormir? ― Suena una dulce y suave voz desde la puerta de su habitación, al parecer ha estado tan hundida en sus pensamientos que no se ha dado cuenta del momento en que han llamado a la puerta así que sólo suelta un suspiro mientras asiente porque sabe que si lo niega le dará su conocido levantamiento de ceja que le dice “sé que mientes” o “guarda silencio” así que ni se molesta en mentir.
― ¿Tampoco puedes hacerlo tú? ― Asiente de igual manera la jovencita rubia de mirada color hazel bajando la cabeza avergonzada pues le conoce tan bien que puede leer en ella cuando algo le molesta o le inquieta.
― ¿Puedo dormir contigo, otra vez? ― Como niña pequeña junta sus manos en señal de súplica componiendo un pequeño puchero con su labio inferior que la joven morena puede leer aun en medio de la oscuridad de su habitación, lo hace regularmente cuando quiere conseguir algo de ella o su otra “hermana” denotando lo consentida que está por sus hermanas mayores.
― ¿Por qué no duermes con Lauren? ― Le pregunta con media sonrisa sabiendo la respuesta.
―Tu sabes que es demasiado “activa” durante toda la noche y no quiero ser ultrajada en medio de uno de sus sueños húmedos, lo que podría terminar en con una barriga de nueve meses, si sabes a lo que me refiero ― murmura tratando de olvidar la primera y única ocasión en que ha intentado ocupar un espacio con la joven de cabellos negros cuando durante un momento de sonambulismo y en medio de una erección matutina casi abusa de ella, un recuerdo que no ha podido olvidar así que por experiencia propia sabe que la morena es más capaz de controlar su cuerpo y urgencias naturales o al menos es lo que le ha mostrado ― además, no le digas a Lauren, pero tu cama es más cómoda y tus brazos más cálidos ― confiesa con una sonrisa y un ligero rubor en sus mejillas.
―Ok, pero ya estás demasiado grande como para necesitar dormir conmigo porque le temes a algo ― le mira de manera acusadora haciendo espacio en su cama y removiendo las sábanas para que la joven rubia de diecinueve años ingrese a su lado.
― ¡Sí! Gracias Korra ― sonríe victoriosa mientras recuesta su cabeza en la almohada dejándose cubrir por las sábanas y el edredón acercándose a la morena ― ¿todavía tienes esa pesadilla? ― Pregunta de pronto sintiendo el cuerpo de su acompañante tensarse un poco obteniendo con ello su respuesta.
―Sólo durmamos, Quinn que mañana será un día pesado ― suelta con un ligero bufido negándose a hablar sobre el tema así que la rubia no insiste más sabiendo que no le contará nada ― sólo durmamos… ― La aludida se remueve entre las sábanas descontenta al obtener la misma respuesta siempre que le hace esa pregunta, sabe que es algo que le molesta a Korra pero que no entiende el por qué nunca quiere contarle al respecto, quizá si compartiese ese amargo recuerdo de su niñez podría estar más tranquila, aunque sabe que la morena es como una pequeña tortuga que se refugia en su duro caparazón escondiendo la carne más blanda ante el mundo.
Y no es algo que le enfurezca sino más bien le molesta el no conocerla completamente y le intriga saber qué es eso que esconde de su pasado con tanto empeño, eso que le ha hecho ser cómo es porque su teoría le dice que es alguien que ha sufrido mucho y lo único que quiere hacer es retribuirle un poco de lo que le ha dado al aceptarla como parte de su poco convencional familia; sólo espera obtener sus respuestas algún día y que su morena pueda encontrar la paz que tanto busca con desesperación y con este pensamiento y deseo cierra los ojos dejándose arrastrar al sopor de un sueño y descanso tranquilo.

∞∞∞
La sala de reuniones está abarrotada por un gran número de agentes esperando a recibir la información y sus asignaciones para este importante caso que tienen en manos para atrapar a una de las famosas pandillas que tienen en la mira llamada “The Krew”, una pequeña pero organizada banda de “jóvenes delincuentes” especializados en la conducción de vehículos que distribuyen paquetes misteriosos en la zona centro de la ciudad de Los Ángeles, como los ha descrito la jefa Beifong en el detallado informe actual que todos sostienen en sus manos.
― ¿Todavía no comienza la rueda de prensa? ― Se acerca una joven castaña a una de sus nuevas compañeras mientras ésta niega ― Dios, que bien… Por un momento pensé que no llegaría a tiempo, el tráfico aquí es un asco ― se queja en voz alta tomando asiento en la silla vacía continua a la de su compañera sin molestarse en preguntar o presentarse tomando confianza inmediata en la joven debido a que su personalidad parlanchina e infantil así lo demanda ― ¿Cómo lo hacen? ― Pregunta refiriéndose se conducir en medio del ajetreo pues siendo nueva todavía no conoce las calles ni los atajos ― Siento que ya no puedo más y sólo he estado dos días aquí… ― La risa simpática de su compañera y su amable sonrisa le recuerda que no se ha presentado y que sólo parece estar abrumándole con sus problemas de orientación, “seguramente debe pensar que estoy loca”, piensa enderezándose en el respaldo de la silla para tener una mejor visión de la joven de cabellos color ébano y mirada de tonalidad verde olivácea pero lo que le llama más la atención es el color carmesí de sus labios curvándose en una sonrisa ― Lo siento, mi nombre es Camila, Camila Cabello ― le regresa la sonrisa apenada extendiendo su mano que es estrechada por su compañera calmando sus nervios con ese ligero pero firme apretón.
―Descuida, suele pasar ― niega levemente ― soy Asami Sato ― se presenta y por alguna extraña razón el apellido le resuena de algo a la joven castaña pero no puede ubicar de dónde ― ¿recién transferida?
―Sí, de Miami ― responde dando un sorbe al café en su mano que ha olvidado por un momento ― supongo que se nota mucho ― ambas ríen por el comentario.
―No tanto, bueno quizá por la ropa… ― Camila dan un vistazo a su atuendo y se cuenta de que Asami tiene razón pues va completamente informal con sus jeans rasgados y su blusa floreada a los hombros mientras que su compañera lleva un saco sastre hecho a la medida, muy indicado para la oficina aunque en su defensa debe argumentar que con las prisas no se ha dado cuenta de la ropa que ha elegido ― pero descuida, nadie lo notará ― una mirada a su alrededor le hace calmar los nervios al darse cuenta de que todos van vestidos de distintas maneras olvidando la etiqueta de la elegancia.
―Es un alivio ― suelta un suspiro agradecida para continuar la conversación amena, pero es interrumpida por el sepulcral silencio que inunda la sala en ese momento.
Una mujer en edad madura ingresa siendo seguida por dos hombres que parecen ser sus segundos al mando, su rostro impasible y rígida expresión parecen asustar hasta el más valiente, aunque eso se le debe a su mirada fría y penetrante o quizá a su ordenado peinado, pero tal vez puede ser su autoritaria y directa voz de mando que deja en claro quién lleva las riendas del departamento siendo imposible cuestionarla; sea lo que sea, su presencia impone autoridad y temor para pensar dos veces desafiarla, sí, la jefa Beifong es una líder natural nacida para seguir los pasos y llenar el papel que ha dejado su madre, Toph Beifong durante su estancia en el departamento antidrogas y anticrimen.
―Veo que todos tienen el informe y quiero pensar que lo han leído de manera detallada y minuciosa ― abre su propia carpeta mientras las luces de la sala se vuelven tenues para dejar que la luz del proyector sea visible dejando expuesta la imagen de un par de vehículos con apariencia deportiva completamente modificados y adaptados para ir a gran velocidad, o eso es lo que Asami aprecia y que más ha atraído su tención debido a su interés y amor por los autos ― llevamos bastante tiempo monitoreando a una nueva pandilla de conductores en carreras clandestinas, a simple vista eso es lo que parece pero estamos seguros de que las cosas van más allá de lo que se ve ― presiona el pequeño botón del apuntador para cambiar de imagen en la cual aparecen un par de chicas castañas o eso es lo que parece pues sus rostros no son visibles, una de ellas está saliendo del auto azul eléctrico mientras que la otra permanece sentada y recargada en la parte delantera del auto usando un beanie gris ― se hacen llamar “The Krew” y con el paso de la investigación nos hemos dado cuenta de que reclutan conductores a través de las carreras nocturnas, hemos estado rastreando sus movimientos pero no hay mucho que podamos utilizar porque tienen muy bien escondidas sus estrategias ― la jefa levanta la mirada del informe y observa detenidamente la sala como si escanease buscando por algo adoptando una cara de póker cuando da con lo que quiere ― no hemos podido contactar ni establecer una buena comunicación con nuestros informantes así que hemos pensado en un plan que va a la perfección, infiltraremos a alguien dentro de la organización, alguien que pueda llegar hasta el fondo de esto ― presiona el botón nuevamente y la imagen cambia mostrando una mejor apreciación de las chicas junto a otra rubia, otra castaña de mayor estatura y un par de chicos de cabellos negros cuyos expedientes no aparecen en la exposición ― Korra Summer, no tenemos mucha información personal de ella excepto su expediente y carrera delictiva en crímenes menores como asalto a mano armada sin heridos, peleas en clubes clandestinos, posesión de armas pequeñas que fue su cargo mayor, daños y destrozos a propiedades privadas… ― Se muestra la fotografía de una chica sujetando su tablilla con el número de arresto, sus cabellos castaños oscuros sujetos por una pequeña coleta y mirada azul casi transparente dejando entre ver una calidez que intenta ocultarse en esos iris, su piel tostada por el sol enmarca lo que parecen unos músculos tonificados gracias al ejercicio o trabajo que desarrolla dándole un aspecto rudo y temerario a pesar de mostrar una ligera sonrisa traviesa ― Lauren Jauregui, la mismísima hija del empresario Jauregui ― confirma pues el apellido es bastante reconocido en el mundo del deporte ― parece ser que su padre se ha deslindado del cuidado y de las actividades de su hija ― hojea un poco los documentos ― crímenes menores como asalto a mano armada y detenida junto a su compañera de fechorías (Korra), daños a propiedades privadas, peleas clandestinas, posesión de armas pequeñas…― Mientras sigue hablando aparece la imagen de una chica de cabellos oscuros mucho más largos que la morena ocultos bajo un beanie gris y enmarcando un par de ojos color verde esmeralda muy penetrantes que parecen cambiar de tonalidad dependiendo la iluminación resaltando gracias a una de cejas algo pobladas, su piel clara parece no haber sido tocada por el sol o alguna otra luz en toda su vida dejando entre ver también algunos cuantos músculos tonificados ― Quinn Fabray y antes de que si quiera lo pregunten, sí, es la hija del abogado Russell Fabray aunque sus cargos son los más mínimos que podríamos mencionar porque sólo estuvo presente durante el arresto de Summer y Jauregui ― presiona el botón nuevamente y ahora aparece la imagen de una chica rubia con lindas facciones típicas de una popular adolescente americana con sus perfectos mechones rubios cayendo como una dorada cascada sobre sus hombros enmarcando un par de iris color hazel mostrando una tonalidad menos verde que la de Lauren pero con la misma o mayor intensidad al momento de mirarte sobresaliendo gracias a su lechosa piel pero a diferencia de las dos jóvenes anteriores su figura es más grácil y delicada como las de una modelo, incluso se puede pensar que ha pertenecido a algún equipo de animación o gimnasia ― Dinah Jane Milika Ilaisaane Hansen Amasio, ella sólo ha tenido el cargo de asalto a mano armada en conjunto con las mencionadas ― todos en la sala pueden observar la fotografía de una joven con rasgos ligeramente polinesios no tan marcados sin embargo, resaltantes con su piel ligeramente morena y cuya estatura es lo bastante intimidante como para imponerse mostrando una edad un poco más avanzadas a la que es poseedora.
Todos los presentes en la sala se centran en las fotografías presentadas leyendo nuevamente la información, aunque dos pares de ojos están prestando más atención de la que deberían a las dos primeras fotografías, pero no pueden evitar hacerlo porque han sido atrapadas por una extraña sensación en su interior que de momento no podrán descifrar pero se lo atribuyen a la emoción que significa trabajar de encubierto como los demás presentes en la sala porque no todos los días se cumple el sueño de vivir de cerca la adrenalina que les puede dar la velocidad.
―Bien, con todo esto expuesto ― ignora el hecho de que todavía existen dos personajes más, más bien está tratando de omitirlos debido a cierta conexión que podría costarle el puesto, su credibilidad y autoridad ― y en base a su capacidad y excelente desempeño en otras asignaciones que requieren algunas de sus misiones además de sus recomendaciones para este trabajo, ya tengo a dos candidatas ― las luces se vuelven a encender a su máxima potencia ― Pueden retirarse, excepto Sato y Cabello, a mí oficina ― les despide y el par de recién formadas amigas se observa de reojo asintiendo mientras se levantan para acercarse hasta la jefa y seguirla a su oficina para saber el motivo de su llamado.
Ambas jóvenes sienten una pequeña presión sobre sus hombros al momento de encaminarse a la oficina de la jefa debido a que presienten que este caso en particular será lo bastante complicado como para poner en riesgo su corta carrera en ascenso dentro de las filas de FBI aunque quizá podría impulsarlas hacia lo alto exponiendo sus capacidades y habilidades como agentes probando con ello que están hechas para el trabajo callando con ello las dudas e inseguridades que pesan sobre ellas puestas por sus propias familias y amigos en el caso de ambas, especialmente en Asami debido al prestigio que debe soportar gracias al apellido y expectativas de su padre que sólo espera verla fallar como los amigos de Camila para decirle un “te dije que no podrías con esto, cariño”.
Sí, ambas tienen un objetivo y meta en claro así que no pueden darse el lujo de fallar a estas alturas que han logrado abrirse paso en ese competitivo mundo de agentes.


Última edición por Admin el Lun Oct 16, 2017 12:35 am, editado 1 vez
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Re: DANCING WITH THE DANGER (G!P)// Admin

Mensaje por Admin el Lun Oct 16, 2017 12:33 am

Capítulo 2


Mientras tanto a unos cuantos kilómetros lejos de las oficinas de la agencia, en uno de los conocidos y tranquilos suburbios familiares de la ciudad, un par de chicas descienden los escalones de una pequeña pero acogedora casa dirigiendo sus pasos hacia la cocina debido al agradable aroma que desprende la habitación gracias a las habilidades culinarias de la mujer que se encuentra dentro de la habitación.
―Buenos días ― saluda con una sonrisa la madura mujer castaña volviéndose hacia las recién llegadas para depositar un poco de fruta troceada en un pequeño traste.
―Buenos días, ma ― saluda con mucha familiaridad la joven de cabellos castaños oscuros casi negros recibiendo una sonrisa maternal por parte de la mujer mayor.
―Buenos días Pema ― Saluda la joven rubia con una ligera sonrisa recibiendo un gesto reprobatorio por parte de la mencionada pues espera poder escuchar decirle mamá a pesar de tener algunos años de conocerse.
―Quinn, ¿Cuántas veces debemos pasar por esto? ― Le señala con la pequeña pala que usa para dar vueltas a los panqueques que está cocinando para sus hijas.
―Lo sé, lo sé y lo siento, de verdad lo intento, pero no puedo ― se disculpa la rubia.
―Lo dejaré pasar, sólo recuerda que también eres parte de la familia ― Pema le decida una sonrisa afable aunque triste ― y ni lo pienses Lauren ― le arroja un pequeño trozo de melón partido cuando se da cuenta de que la mencionada está por pinchar un panqueque sin haber tomado un plato, el pequeño trozo le golpea en el brazo y no puede evitar sonreírle de manera amplia y encantadora al verse pillada ― Lo, ya sabes que la comida no se toca hasta que todos estemos reunidos ― hace notar la ausencia de algunas personas ― ahora se buena hija y ve a despertar a Korra, cariño ― Pema se gira para seguir con su faena siendo ayudada ahora por Quinn, quien de manera discreta le saca la lengua en señal de burla a la joven de cabellos negros mientras sale de la habitación ― ¿otra vez tuvo una mala noche? ― Pregunta de la nada refiriéndose a Korra.
―Sí, aunque esta vez parece que sus pesadillas fueran más reales e intensas porque tuvo más agitación ― responde la rubia llevando los platos consigo para colocar la pequeña mesita que funge como como comedor ― No sé qué le ha afectado en esta ocasión ― comenta pensativa refiriéndose a la época del año ― ¿nunca te ha contado al respecto? ― La curiosidad se apodera de ella pues en algunas ocasiones Pema muy amablemente le ha contado algunos datos y vivencias sobre la morena cuando recién ha llegado a la casa Summer, pero nada en concreto porque la aludida parece no tener un pasado o simplemente quiere olvidar los horrores vividos.
―No, Korra es una persona sin pasado ― enfatiza en la oración recordando que es durante esas fechas del año en que las pesadillas son más recurrentes que en algunas otras ocasiones del año como si se tratase de una fecha o un aniversario sobre un acontecimiento que jamás ha podido olvidar, quizá se trate del trauma que ha sufrido cuando niña al perder a sus padres aunque no está muy segura pero lo que si puede afirmar es que se trata de algo oscuro como para haber guardado ese secreto por casi más de diecisiete años ― su vida sólo tiene presente y quizá un futuro… ― Futuro, eso es lo que más desea para su pequeña, aunque duda mucho que alguna de sus “hijas” logre tenerlo si sigue por el camino que van pues sabe o más bien su instinto de madre sospecha que andan en asuntos ilícitos como siempre después de que tanto Korra y Lauren han pisado la correccional de menores en un par de ocasiones por un par de meses posteriores a la muerte de su esposo y a pesar de que no le mencionen alguna palabra al respecto de sus trabajos, sabe que no dejarán de hacerlo por más que ella les ruegue así que hace oídos sordos y su vista pasa de largo en esas cuestiones, lo único que le queda es orar para que no vaya a pasarles algo malo porque es lo único que puede hacer.

***
Lauren termina de subir los peldaños de la escalera dirigiéndose hacia la habitación de su “hermana” esperando fuera después de dar un par de golpes a la puerta para llamar su atención, pero sin recibir respuesta y curiosa ante esto decide ingresar asomando primero la cabeza encontrándose con la morena haciendo flexiones con un aspecto algo agotado dejando entrever una ligera capa de sudor debido al esfuerzo.
― ¿Una mala noche? ― La ronca, pero suave voz de la joven de mirada color esmeralda saca de su concentración a la joven morena.
―Sólo un poco de insomnio ― responde apoyándose sobre sus codos para después recortarse sobre su espalda.
―Ma está preparando el desayuno y quiere que bajes ― los orbes color esmeralda le miran de manera preocupada ― y es mejor que lo hagas pronto porque muero de hambre ― suelta un ligero bufido mientras Korra le regala una sonrisa burlona asintiendo y agradeciendo de manera silenciosa el cambio de tema pues Lauren con el tiempo de conocerla sabe que preguntar no le traerá respuestas porque Korra no responderá, así ha sido su convivencia desde que se conocen.
― ¿No te ha dejado comer? ― Se mofa levantando un poco el cuerpo hasta apoyar los brazos sobre sus rodillas flexionadas.
―No, me ha golpeado con un pedazo de melón ― se queja sobando su brazo ― así que más te vale bajar ya ― sentencia.
― ¿Qué si no lo hago? ― Le reta con una sonrisa burlona mientras hace sonar sus nudillos.
―Me veré obligada a llevarte cargando ― le sostiene la mirada de manera retadora.
Korra se echa hacia atrás apoyándose en su espalda y brazos para tomar el impulso y levantarse de salto toma su posición de combate mientras Lauren le imita con una posición de defensa, ambas esperando el ataque de la otra que no llega por lo que atacan al mismo tiempo; Korra le rodea el cuello con su brazo una vez que se coloca a su lado para tener una mejor posición mientras con su mano libre alborota ya despeinado su cabello, Lauren por su parte le sujeta la cintura para hacer cosquillas en su costado y liberarse de su prisión.
Pronto, el juego avanza hacia otro nivel cuando ambas caen al suelo haciéndose llaves de lucha pareciendo un nudo de miembros rodando por todo el suelo tumbando los objetos a su alrededor; ninguna de las dos da su brazo a torcer pues así han sido sus bruscos juegos desde que se han conocido y la confianza ha crecido entre ambas, tal vez porque ambas poseen una personalidad protectora, un gusto similar por la velocidad o un pasado lleno de cicatrices que no han logrado sanar del todo o tal vez han encontrado en ambas el apoyo y comprensión necesitados para que les guíen en sus turbulentos caminos.
―Pema dice que, si no bajan en cinco minutos, no habrá panqueques para ambas ― suena la voz de Quinn como trasfondo de la simulada pelea pues ha sido debido al escándalo de objetos cayendo al piso que Pema le ha enviado para intervenir.
―Bajaremos en cuanto Korra admita que soy mejor que ella ― Lauren aplica una llave de brazo a Korra.
―Pues tardaremos un buen tiempo para que eso pase ― contraataca Korra aferrándose a la pierna de Lauren con las propias.
―Y además dice que no sigan jugando así porque alguien saldrá lastimado ― advierte ― vamos que los panqueques están deliciosos y saben mejor recién salidos de la sartén ― presume.
― ¿Cómo sabes que están deliciosos? ― Le apunta un poco agitada la joven de cabellera oscura liberando un poco el brazo para señalar a la rubia con su ahora mano libre ―No lo hiciste ― le acusa mientras Quinn le regala una sonrisa y asiente ― ma no te dejaría…
2 (https://www.youtube.com/watch?v=sCwud6NcKPQ Clean Bandit - Rockabye ft. Sean Paul & Anne-Marie for cello and piano (COVER))
―Oh sí, sí lo hice ― asegura con una sonrisa burlona ― así que ya bajen y podrán saborearlos también ― se gira para salir por la puerta dejando a sus hermanas como un par de bobas analizando la situación hasta que reaccionan y ahora pelean por ver quién es más veloz para llegar a la cocina casi trastabillando en los escalones cuando han llegado a la mitad de la escalera.
― ¿Cuántas veces tengo que decirles que no corran para bajar las escaleras? ― Pema aparece en escena luciendo su delantal rosa claro con la leyenda de “The best mom”, cortesía de Lauren y Korra, sus manos sobre sus caderas mientras niega levemente con la cabeza y se acerca a sus pequeñas diablillas, aunque ya está más que acostumbrada a ver sus rudos juegos, le divierte torturarlas un poco ― Creo que no debería repetirlo muchas veces ― toma al par de ya crecidas jóvenes y les lleva de la oreja hacia el pequeño comedor recibiendo sus quejas.
―Au au au ― lloriquea Lauren.
―Eso duele, duele ― le secunda Korra ― Suelta ma…
―No tendría que verme obligada a hacer esto si escucharan lo que digo ― les suelta una vez que están cerca del par de sillas designadas para ellas mientras Quinn escode una sonrisa burlona tras su puño ― ahora siéntense que voy a comenzar a servirles en los platos dispuestos ― ahora lávense las manos ―ordena y ambas hermanas obedecen sin chistar.
―Cielos, ¿alguna vez fuiste carcelera en una vida pasada? ― Korra sigue sobando su oreja lastimada ― Porque sabes cómo castigar bien.
―Tal vez, en mi juventud ― responde sin inmutarse ante el sarcasmo de la voz de su hija mayor ― ahora sí, a comer ― se quita el delantal y está a punto de sentarse cuando se escuchan un par de golpes en la puerta de la cocina y la conocida melena rubia se asoma por el vidrio.
―Buenos días señora P, ¿están las chicas? ― Pregunta fingiendo interés en sus amigas ― Oh ahí están… ― Las observa sentadas y el agradable y conocido olor de los panqueques recién hecho inunda sus fosas nasales que se ensanchan deleitándose ― ¿Son esos panqueques? ― Señala hacia la pila del recién hecho alimento.
―Sí, anda pasa y toma unos pocos Dinah ― Pema busca otro plato para la recién llegada invitada y hace un espacio más en el pequeño comedor.
―Oh señora P ― suelta casi un pequeño gemido ante el sabor que inunda sus pupilas ― ¿Por qué mi madre no cocina igual que usted? Lo más cercano a panqueque que puedo comer es una delgada rebanada pasada de tueste, pero debo pelear por ella con mis hermanos… ― Se queja tomando otro bocado con su cubierto recordando el gran número de hermanos que tiene.
―No lo sé cariño, pero sabes que eres bienvenida a desayunar cuando quieras ― le decía una sonrisa amable y maternal como es su naturaleza pues está más que acostumbrada a las “visitas” espontáneas de la chica además de que le agrada tener la casa llena y una tradición familiar que ha tomado y compartido con su esposo pasándola a sus hijas.
―No le digas eso porque si no la tendremos todos los días merodeando por acá ―  interviene Lauren para molestar a su amiga.
―Eso no es cierto ― se defiende la chica polinesia sacándole la lengua ― aunque no sería mala idea mudarme, ¿no quiere adoptarme, señora P? Quiero decir, mamá no notaría la ausencia con todos mis hermanos por allí― Le dedica una mirada brillante agitando sus parpados de manera encantadora.
―Estaría más que encantada de tenerte aquí ― Dinah le saca la lengua a su amiga mientras hace una graciosa danza de victoria rotando sus brazos ― ahora desayunen para que puedan arreglar esos autos ― comenta sin malicia haciendo que Korra casi se atragante con su jugo mientras las demás esquiven las miradas con algo de culpabilidad creando un ligero silencio incómodo sin darse cuenta.
―Eh, lo olvidaba chicas, pero Tony me dijo que este sábado hará un partido de soccer y nos invita a jugar ― interviene Dinah para aligerar el ambiente y cambiar el tema a prisa recordando lo que le ha dicho su primo.
―Cuenta conmigo ― se apunta Korra dejando su vaso de jugo sobre la mesa para tomar unos trozos de la fruta picada.
―Les patearemos el trasero a esos desgraciados ― comenta Lauren con una gran sonrisa refiriéndose a los oponentes del suburbio vecino.
―Yo sólo les animaré ― corta Quinn con ligera apatía al pensar en sudar y correr.
―Ay no señorita delicadeza, tienes que jugar ― Korra le apunta con su cubierto.
Y así comienzan con su pequeña discusión como en todos los desayunos cuando están reunidas hablando sobre un tema en particular, Pema les observa de manera cariñosa manteniéndose al margen de la situación y riendo por las ocurrencias y comentarios acusadores y chantajistas; sí, no cambiaría su vida al lado de éstas chicas que les han traído momentos llenos de alegría a ella y a su esposo, si tan sólo Tenzin pudiese ver el grandioso trabajo que han hecho con el trío o mejor dicho cuarteto si incluyen a la polinesia pues la quieren como parte de su familia también desde que ha comenzado una amistad con sus niñas además de que los padres de la chica han sido unos buenos vecinos y amigos cercanos desde que se han mudado al vecindario en busca de una vida mejor hace poco más de una década aunque todavía no logra entender cómo es que siguen incrementando el número de integrantes en su creciente familia.
Sí, sin duda su vida está llena de vida gracias a ellas y a la enrome familia que han formado con varios de los vecinos de su tranquilo vecindario

∞∞∞
Mientras tanto, Asami se encamina hacia la salida del edificio cuando escucha su nombre ser llamado a la distancia y al girarse se encuentra con su nueva compañera asignada corriendo hacia ella, sonríe al verla corriendo hacia ella debido a que la pequeña morena le ha agrado desde el primer instante en que le ha conocido por ser diferente a las otras compañeras con quienes ha trabajado; su entusiasmo es contagioso al igual que su sonrisa infantil y su sincera mirada achocolatada le transmite la suficiente confianza para forjar una amistad.
― ¿Puedo ayudarte en algo, Camila? ― Pregunta paciente al tenerla frente a sí.
―No, bueno sí, bueno… ― Camila ha estado ensayando un par de líneas para acercarse a la joven de llamativos labios color carmesí pues no sabe si responderá de manera afirmativa a su invitación a comer con el pretexto de conocerse mejor ya que trabajarán juntas por un par de meses, quizá si le pida que le muestre la ciudad porque realmente necesita conocer el terreno donde vivirá le pues ayudar para saber las calles por donde debe guiarse, por ejemplo ― Me preguntaba si quieras acompañarme a comer, sin ningún compromiso claro ― comienza a balbucear ― lo que pasa es que no tengo idea de cómo es la ciudad y pues pensaba que tal vez… Digo si no tienes nada que hacer ― juguetea nerviosa con sus manos porque no quiere parecer una amiga acosadora ni causar una mala impresión por ser desesperada ante su posible nueva amiga.
―Claro que me gustaría ― sus labios se curvan en una sincera sonrisa, pero recuerda que tiene una reunión con su padre ― Oh diablos, casi olvidaba que tengo que ver a mi padre, ¿no te importaría acompañarnos a mi padre y a mí durante la comida o sí? ― Espera que acepte porque no quiere estar a solas con él y espera que con un poco de compañía el empresario se comporte dejando de lado sus reproches.
―Sí, bueno digo si a tu padre no le molesta, por qué no ― se encoge de hombros.

***
Un momento después llegan a un frecuentado y conocido restaurante que parece ser de etiqueta, es lo que Camila puede deducir al ver las vestimentas de los clientes entrando y saliendo del lugar y al instante se siente un poco fuera de lugar por las prendas que lleva puestas deseando haber optado por haber usado al menos un ligero blazer o una camisa más formal y no una lo bastante llamativa; Asami ve el cambio de actitud en la morena y con una sonrisa trata de calmarle.
―Asami, yo creo que mejor te dejo comer a solas con tu padre, no creo que estas fachas sean permitidas… ― Comienza a balbucear nerviosa.
―Tu ropa está bien, Camila, no te preocupes por eso ― Asami le asegura mientras se dirigen a la recepción ― pero debo advertirte que mi padre es un tanto, cómo decirlo, aprensivo con respecto a nuestro trabajo ― el rostro de la joven se vuelve serio y Camila puede detectar un ligero tono de amargura en su voz, lo que le da cierta curiosidad por saber al respecto pero se abstiene de preguntar porque quizá no sea tema de conversación para ese momento, tal vez cuando tengan la suficiente confianza ― además de que no le agrada mucho que me dedique a esto ― agrega con una sonrisa apenada por no haber pensado bien e invitarla a presenciar un pelea de desacuerdos entre padre e hija y conseguir con ello que una posible amiga se aleje de ella.
―Ok, creo que puedo manejarlo ― Camila le regresa la sonrisa para no hacerla sentir mal además de que ya está un tanto acostumbrada a que su trabajo sea desprestigiado, lo sabe de primera mano así que no será tan difícil enfrentarse a ello otra vez.
Una vez que Asami ha escuchado aquello suelta el aire contenido en sus pulmones y que no sabe que ha estado reteniendo, presiente que ella y Camila se llevarán mejor de lo que ha pensado.
―Señorita Sato, buenas tardes ― saluda jovial la hostess tomando un par de cartas de menú al ver que lleva compañía, algo que le sorprende porque regularmente la heredera Sato siempre acude sola en su comida semanal ― su padre ha llegado ya y le espera en la mesa de siempre ― les indica con la mano una dirección para guiarles a pesar de que Asami sabe el camino de memoria y con los ojos cerrados.
2 (https://www.youtube.com/watch?v=sCwud6NcKPQ Clean Bandit - Rockabye ft. Sean Paul & Anne-Marie for cello and piano (COVER) Lamento volver a usar la canción pero me ha encantado la letra que va un poco con el rumbo de algunas de las historias detrás de algunos personajes además de que el ritmo me ha parecido el indicado para expresar un poco el sentir de los personajes y lamento decirlo pero creo que la volveré a utilizar)
―Asami, cariño ― un hombre maduro de cabello negro entrecano a los lados al igual que su barba recordada en forma de candado y cuyo aspecto amable y tranquilo, pero a la vez intimidante con sus anteojos de montura dorada, se levanta para saludar a su hija dando una ligera reverencia al ver a Camila que le acompaña ― buenas tardes ― saluda de manera educada con su profunda y tranquila voz.
―Hola papá ― se acerca para darle un abrazo que, aunque tenso al principio, se vuelve un tanto fraternal y necesitado con el correr de los segundos ― te presento ― se separan del abrazo ― Camila, él es mi papá Hiroshi Sato ― el hombre estira la mano y Camila la estrecha de la manera más firme que puede ― papá ella es Camila Cabello, mi compañera de la agencia ― al escuchar eso, Camila puede sentir la ligera tensión en la mano que le saluda dejando rastro en la mandíbula del hombre.
―Gusto en conocerle, señorita Cabello ― la sonrisa es más que forzada.
―El gusto es mío señor Sato ― Camila imita el gesto y retira su mano al sentir que el gesto es más que incómodo.
―Bueno, ¿Por qué no nos sentamos y ordenamos? ― Sugiere Asami para terminar con el ambiente tenso y el silencio incómodo ― ¿Cómo has estado, papá? ― Comienza la joven Sato observando sobre los platillos de la carta.
―Bien ― ¿Sólo eso? Camila no puede evitar pensar en que ambos deben trabajar en su relación con mayor ímpetu ― ¿Cómo has estado tú? ― Regresa la pregunta dando un sorbo a su bebida.
―De maravilla, nos han asignado un caso importante y… ― Comienza a conversar con entusiasmo, pero se ve interrumpida por el carraspeo de la garganta de su padre.
―Pensé que había quedado claro lo que expresé la última vez que nos reunimos la semana pasada ― los orbes de color ambarino del hombre se levantaron de la carta que habría estado leyendo hace unos momentos ― pensé que ya habrías repensado bien las cosas sobre dejar la agencia ― su mirada se clava en la verde olivácea de su hija ― y venir a trabajar conmigo, en la empresa como lo dijiste una vez cuando eras pequeña.
―Papá, tu sabes que mi trabajo como agente me apasiona y pienso dejarlo por un simple capricho tuyo ― responde con la mirada retadora.
―Asami tú tienes el talento necesario y te he enseñado bastantes cosas para hacerte cargo de Industrias Futuro, el sueño de mi padre y el mío, nuestro legado, tu futuro, tu herencia ― intenta envolver la mano de su hija con la suya, pero Asami la aleja como si ésta le quemase.
―Sé lo que es Industrias Futuro para mí y en verdad quiero ser digna de continuar con ese legado del apellido Sato, pero también siento pasión por mi trabajo y quiero desempeñarlo por algunos años más hasta sentirme preparada para tomar las riendas de la empresa, pero no me presiones ― le pide un poco tensa Asami.
―Asami, tu sabes que yo no me hago más joven y que llegado el momento me voy a retirar así que necesito que vayas aprendiendo a cómo manejarla, también quiero que te cases con la persona que te haga feliz y que al retirarme pueda disfrutar de mis nietos, no puedes culparme si lo único que quiero es lo mejor para ti… ― Su mirada se vuelve un tanto nostálgica como si recordase algo.
― ¿Qué quieres lo mejor para mí? ― Suelta una ligera carcajada irónica y amarga a la vez sintiendo que sus ojos se cristalizan un poco, pero no le dará la satisfacción de verla así en ese momento atrayendo las miradas curiosas de algunos de los presentes pues la voz de ambos se ha incrementado más de la cuenta ―Yo sólo veo que piensas en ti, egoísta como siempre ― presiona los labios juntos al recordar el momento en que se ha abierto una ligera grieta en su relación de padre e hija ― si mamá estuviera aquí, ella apoyaría mis decisiones y no presionaría para hacer algo que no quiero… ― Hiroshi le interrumpe.
―No digas lo que tu madre haría o no, ella apoyaría lo que digo ― da un golpe a la mesa haciendo resonar algunos de los cubiertos y las copas de agua que están sobre ella ― ella sabría cómo yo sé, que esto es un capricho que se te ha metido entre ceja y ceja para llevarme la contraria… Dime qué me faltó darte para decidieras seguir este rumbo de vida ― Hiroshi le mira un poco decepcionado
― ¿Quieres que te diga que te faltó darme? ― Asami se levanta furiosa, pero se da cuenta de que están daño una escena y trata de moderar su voz ― Tu cariño, tu compañía, tu comprensión… Yo necesitaba a un padre que estuviera y que jugara conmigo, que me abrazara, me ayudara a superar la perdida que ambos sufrimos, que me leyera cuentos y me arropara a la hora de dormir… No a ese hombre que de buenas a primeras me envió a los mejores colegios o me compró regalos caros para compensar su ausencia… ― La voz de Asami se entrecorta y quiebra con cada oración y Camila se siente más que incómoda ante la escena pero ahora tiene algunas respuestas que se ha planteado para comprender mejor la situación tensa sobre el tema de ser agentes así que decide intervenir levantándose para llevar a la joven heredera antes de que pueda decir más cosas de las cuales puede arrepentirse después a pesar de que el señor Sato merece escucharlas, toma a su amiga del brazo y le hala levemente ― Yo necesitaba a mi papá, yo te necesitaba ― añade Asami antes de alejarse de la mesa con el rostro desencajado y con lágrimas bajando por su mejillas.
Ambas agentes de alejan de la mesa dejando un rastro de murmuraciones y rostros sorprendidos por la pequeña discusión de la cual han sido testigos mientras Hiroshi eleva sus antejos con sus dedos pulgar e índice acariciando su puente nasal, su expresión es de completa derrota al haber escuchado esas palabras o más bien reclamos por parte de hija, su pequeña hija a la cual ha debido proteger y cuidar; Camila no sabe qué hacer así que opta por lo que le hace sentir mejor: un abrazo, pues su padre siempre le da uno cuando sabe que no se siente bien de estado de ánimo, aunque también utiliza su pastel de banana con cubierta de chocolate que ahora extraña pero debe recordar que no se trata de ella sino de Asami así que le envuelve en un confortante abrazo.
―Lamento que tuvieras que presenciar eso ― murmura Asami sacando un pañuelo de su saco para limpiar los rastros de lágrimas ― Dios, mi maquillaje debe estar horrible ― presiona sus labios juntos enfadada consigo misma debido a que ha permitido que las cosas se salieran de control y la situación la superase cuando en otras ocasiones no ha pasado, quizá ha sido demasiada presión o tal vez el cansancio obtener los mismos comentarios por parte de su padre con respecto al tema.
―Descuida, ya me he acostumbrado a situaciones similares ― Camila le dedica una sonrisa ― y sí, lamento decirte que tu maquillaje de diez pasó a ocho ― Asami ríe ligeramente pasando el pañuelo por sus pómulos ― me apena decir esto, pero tengo un poco de hambre, ¿una hamburguesa estaría bien para ti? ― Añade para cambiar el tema y el aire de incomodidad que todavía les rodea.
―Claro, me apetece una hamburguesa ― le dedica una mirada agradecida por la acción y que no le bombardee con preguntas sobre el incidente el porqué de éste, aunque le apena haberle puesto en esa situación.
Y con rumbo desconocido comienzan a vagar por la ciudad tratando de olvidar el incidente sabiendo que, con ello, han abierto una pequeña puerta para que una buena y profunda amistad comience percibiendo que tendrán que enfrentar algunos obstáculos para que pueda sobrevivir.
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Re: DANCING WITH THE DANGER (G!P)// Admin

Mensaje por Admin el Dom Dic 10, 2017 10:21 pm

Capítulo 3


Un día cotidiano comienza para la familia Summer y compañía una vez que han terminado el desayuno, el cuarteto de chicas se prepara para dirigirse hacia su lugar de trabajo armadas con sus habituales ropas de uso diario, en el caso de Korra y Lauren un par de pantalones de mezclilla holgados y desgastados al igual que sus camisas combinadas con sus inseparables botas mientras que Quinn y Dinah llevan el estilo femenino a otro nivel con sus faldas de “diseñador” combinadas con sus blusas y chaquetas a juego al igual que su calzado debido a que su trabajo consiste en algo menos sucio y desagradable, de acuerdo con ellas, que el desempeñado por las otras dos jóvenes como meterse bajo los autos o trabajar con los grasientos motores de los autos, un trabajo que aman a pesar de que a veces les deja poco dinero para pagar las cuentas pero igual les sirve demasiado bien como fachada para cubrir ciertos negocios que les remuneran demasiado bien.
Lauren conduce a velocidad moderada la restaurada camioneta de doble cabina que ha sido propiedad de su desaparecido “padre adoptivo”, Dinah y Quinn se ponen al día en sus asuntos de lo que parece ser moda o cuestiones que la joven de cabello color negro prefiere ignorar mientras que Korra observa por la ventana recargando su codo en el marco de ésta y su mejilla sobre su palma dejando que su mirada se pierda en el paisaje o más bien en la vista de una gran parte de la población femenina que aprovecha la cercanía de la playa en ese día soleado que promete un oleada mayor de calor durante el trayecto hacia el taller.
―Mirada en la carretera Lau― advierte Quinn desviando su atención de la charla que sostiene con Dinah por lo que Lauren no tiene otra opción más que obedecer pues cuando usa ese apodo sabe que es una ligera advertencia sobre las posibles medidas que utilizará en alguna situación que la involucra.
Sí, en definitiva, algunas veces Quinn parece llevar la batuta de mando y ser la hermana mayor responsable a pesar de que es menor que las chicas por un par de años, pero sus experiencias le han dado cierto grado de madurez además de que sabe que tiene que ser la voz de la razón en ciertos momentos debido a que sus hermanas son un poco bastante impulsivas y testaduras cuando respecta a controlar el carácter.
―Lau, ojos adelante ― la mirada de Lauren tan natural trata de disimular que sus orbes color esmeralda siguen apreciando el paisaje, Quinn suspira decepcionada pues ahora ha utilizado por segunda vez el apodo como siempre lo hace para un mayor castigo.
― ¡Rayos, Quinn! ― Se queja Lauren sobando su nuca con una mano mientras conduce con la otra pues la rubia de mirada color hazel ― ¡¿Qué diablos te pasa?!
―Te lo advertí ― se defiende mirando la manicura de sus manos de manera descuidada, Dinah no puede reprimir su risa burlona y Korra sólo sonríe ante la escena ― ahora conduce con la mirada al frente o te daré otro ― advierte un tanto molesta debido a los celos que le invaden cada vez que sus hermanas terminan babeando por otras chicas que se alejan su atención de ella, sus celos de hermana menor siempre presentes.
La rubia de mirada color hazel siempre ha sido un poco celosa con la atención que recibe por parte de sus sobreprotectoras hermanas en ciertas ocasiones y si la chica que logra acercarse a Lauren o a Korra no pasa los estándares que ella misma ha impuesto, no tardan un par de días en alejarse de ellas con tontos pretextos porque Quinn está detrás de aquello debido a que no hay nada más intimidante que su mirada de hielo junto a su amenazador levantamiento de ceja, no por nada ha sido una respetada y temida capitana de porristas en su tiempo de preparatoria antes de llegar a las puertas de la casa Summer.
Les toma cerca de media hora llegar a su destino rodeando la gran mayoría de las calles de la ciudad, pero no es tanto por el tráfico sino más bien por estrategia, para llegar a su destino debido a que su taller está en una ubicación privilegiada, aunque algo alejada del centro cerca de las orillas aun así tienen un gran número de clientes debido a su buena mano de obra y su excelente trabajo con los autos.
Entran directo a su lugar de estacionamiento saliendo primero Korra para acercarse a saludar a un par de chicos que esperan cerca de la puerta de la oficina, ambos muchachos están de espaldas a las recién llegadas mientras que uno de los dos señala hacia un auto negro que parece escondido a la vista de los curiosos colocado tras el edificio de la oficina.
―Win, Wei ― Saluda Korra caminando hacia ellos mientras coloca su camisa a cuadros azules para saludarlos con choque de manos seguido de un apretón de manos y una ligera sonrisa en sus labios.
―K ― responden al mismo tiempo y de manera sincronizada los gemelos, la dirección del peinado diferenciándolos puesto que ambos poseen los rasgos más similares jamás vistos incluyendo su cabello oscuro, un par de ojos verde jade, misma estatura, complexión delgada pero constituida y su manera de vestir.
― ¿Qué pasa Ws? ― Saluda Lauren con el “sobrenombre” que les ha dado por la misma inicial acercándose a su hermana y compañía chocando y estrechando sus manos para colocar su beanie gris en un estilo descuidado dejando su largo cabello suelto.
―Pasando a ver los avances ― habla Win ajustando su chaqueta negra casi idéntica a la de su hermano señalando en la dirección del auto con su pulgar puesto que ahora le da la espalda.
―Dinah ― saluda Wei agitando su mano hacia la alta chica polinesia que camina hacia el grupo reunido ― Quinn dichosos los ojos que te ven ― adula coqueto el joven porque es un secreto a voces que anda tras la hermosa rubia, detalle que no pone muy feliz a sus sobreprotectoras hermanas, aunque Quinn no se lo pone nada fácil además de que no tiene interés en el joven.
―Chicos ― responde simplemente con asentimiento de cabeza Dinah introduciendo sus manos en los bolsillos de su chaqueta.
―Hola chicos ― les sonríe con una pequeña sonrisa un tanto incómoda por la mirada que Wei le da por lo que se acerca a Lauren y se aferra a su brazo izquierdo recargando su mejilla en su hombro para escuchar la pequeña conversación.
―Ya casi está listo, debemos quitar unas cuantas piezas más del motor que no son necesarias para que sea más ligero ― explica Korra girando la cabeza hacia donde está el auto y haciendo una seña para que se acerquen con ella hasta el vehículo se separan del grupo mientras que el trío de chicas se acercan a las puertas para abrir el negocio, Quinn todavía sujeta al brazo de su hermana.
Al abrirse las puertas del desgastado pero enorme edificio, cada quien se dirige hacia su “área de trabajo” para desempeñar sus tareas; todas está muy bien organizadas haciendo que el trabajo sea eficiente y rápido según sea la falla o problema, un sistema muy bien establecido por el desaparecido patriarca del clan: Tenzin Summer, un buen hombre que ha tenido que ver su temprano final pero que ha dejado preparadas a sus hijas y esposa para que su ausencia no sea tan notoria.
―Buenos días chicas ― saluda de manera entusiasta un joven de cabello color negro y ojos color verde, complexión robusta y ruda como la de un jugador de rugby que oculta una personalidad dulce y bonachona tan sensible y suave como la de un malvavisco ― ¿Cómo amanecieron? ― Pregunta con su simpática y contagiosa sonrisa caminando hacia la oficina.
―Buenos días Bolin ― responde Quinn por todas al ver que nadie responde, no es que no le agrade el muchacho, pero a veces le incomoda su elevado entusiasmo y energía a pesar de que le conoce desde algunos años atrás.
―Les traje un café ― la rubia le sonríe en agradecimiento tomando la bandeja para tomar su vaso ― y un par de bocadillos. ― le entrega sacando una bolsa de papel con unos panecillos rellenos de queso crema para alejarse a revisar sus pendientes.
―Gracias Bolin, tu siempre tan detallista ― agradece levantándose para acercarse a entregar el pedido.
Secretamente Quinn admira al joven pues conoce su tormentoso pasado junto a su hermano mayor, quien ha sabido sacar adelante a ambos a pesar de los obstáculos que la vida les ha puesto enfrente después de presenciar la muerte de sus padres a tan corta edad debiendo madurar y aprender a sobrevivir por su cuenta siendo un par de niños indefensos.
El par de chicos ha pasado por bastante para llegar hasta donde están y parece que al haber pasado por algo similar a lo de Korra, según deduce la rubia, el dúo parece haber encontrado en la morena un gran apoyo y soporte además de que los Summer también han contribuido para enderezar el camino torcido y de malos pasos que alguna vez han estado por seguir; Quinn sonríe al pensar en que Korra, de hecho, ha sido un gran soporte para todos los que le han conocido a lo largo de su todavía corta vida cambiándoles por completo como a ella misma o a Lauren, pues sin duda siempre les aporta algo con su arraigado sentido de la unión y apoyo familiar contribuyendo a que su propia familia crezca más afirmando el dicho que dice que la familia no sólo es de sangre.
―Gracias ― Dinah le sonríe levantando su mirada de la pantalla de su celular ― ¿te importaría cubrirme un par de horas antes de salir? ― Le pide mirándole suplicante.
―Uy, ¿Qué tenemos planeado? ― Quinn no puede evitar preguntar dedicándole una mirada pícara ― Si es una cita, debes darme los detalles mañana ― le apunta con su dedo índice.
―Oye, no es nada de eso, pero tengo que hace unas diligencias para mamá ― pone los ojos en blanco con actitud molesta ― debo hacerle un par de compras para la fiesta de cumpleaños de uno de mis hermanos ― explica con un poco de fastidio debido a que siendo la hermana mayo tiene que atender ciertas responsabilidades ― y eres una chismosa ― le acusa.
―Para nada querida ― pasa su mano por su cabello para alejarlo de su hombro como si estuviese siendo ofendida ― simplemente quiero estar informada y si es de primera fuente mejor ― le da una sonrisa fingida que provoca la risa de ambas.
― ¿Por qué tanto parloteo? ― Suena la ronca voz de Lauren llegando hasta donde están ambas chicas tomando la bolsa con bocadillos que Quinn lleva en su mano ― Es hora de trabajo, niñas lindas ― da una mordida al suave bocadillo dando una pequeña exclamación de placer al probar la suave textura volviendo casi erótico el simple momento de una pequeña mordida provocando un ligero sonrojo en ambas chicas presentes, que no pueden evitar lamerse los labios apreciando a detalle el gesto cayendo ante el sex appeal que a veces exuda de más la joven latina con tremendo físico que se gasta enmarcado por la linda sonrisa y su devastadora mirada penetrante con ese par de orbes color verde esmeralda que ha dejado suspirando a más de una incluidas la rubia y la polinesia durante sus primeros años de convivencia aunque Dinah parece tener todavía un pequeño crush ella.
Las tres siguen conversando un poco antes de volver a sus labores porque parece ser uno de esos días en que las horas parecen no pasar además de que hay demasiado por hacer con todos los servicios pendientes más los que están llegando mientras Korra sigue explicando los cambios y modificaciones a los gemelos que parecen más que satisfechos con los resultados así que sin otro asunto más que tratar con la morena para dejarle trabajar.
―Lauren ― llama Korra acercándose al trío ― ¿todavía no terminas con lo que te pedí? ― La aludida da un pequeño salto congelando su mano dentro de la bolsa abriendo los ojos ligeramente más de lo normal sintiéndose descubierta en medio de una fechoría.
―Korr, querida hermana... ― Se gira para darle una enrome sonrisa intentando parecer inocente ― Estos bocadillos están deliciosos, ¿quieres probar alguno? ― Le acerca la bolsa y Korra no puede evitar reír ante la tonta excusa, pero acepta el ofrecimiento tomando la bolsa de las manos de su hermana.
―Bueno, ya que me insistes ― comienza a devorar el contenido.
―Oye, déjame algunos ― Lauren se acerca para tomar otros bocadillos, pero es entonces que Korra se aleja de ella por lo que Lauren intenta nuevamente sin obtener éxito continuando así hasta que comienzan una pequeña persecución.
―Y yo soy la menor ― comenta negando levemente Quinn avergonzada del comportamiento de sus ya mayorcitas hermanas mientras Dinah asiente viendo el resultado de su trabajo limando sus uñas ― ¡Oigan ustedes dos! ― Les grita para llamar su atención ahora que están rodando sobre el sucio suelo del taller ― El trabajo no se hará solito así que muevan sus traseros y dejen de estar jugando y buscando excusas para no hacerlo ― ordena haciendo sonar su voz de autoridad provocando que ambas se miren entre sí separándose para volver a sus tareas, la rubia sonríe ligeramente escondiendo su satisfacción al saberse respetada y obedecida.

***
Camila hojea y vuelve a hojear la carpeta en sus manos, no puede evitar hacerlo debido a que debe aprenderse al derecho y al revés todo lo que dicen las líneas para poder encarnar a su personaje de infiltrada que aunque de simple personalidad, o más bien, demasiado parecida a la suya en ciertos aspectos pero si lo piensa reflexiona bien es ella misma al igual que Asami para que todo sea más natural excepto por el hecho de que su expediente ha sido vaciado y suplantado por información nueva y falsa al igual que su vida pasada que ha dejado de existir y pertenecerles a sí mismas así que ya no hay marcha atrás, si esto debe suceder para impulsar su carrera, que así sea.
La joven permanece con la mirada perdida recordando las palabras de la jefa Beifong durante su explicación dentro de su oficina con información más detallada y profunda sobre la investigación para el momento en que se inicie la operación, pero hay algo que le molesta al respecto o más bien le inquieta y le intriga al mismo debido a que siente una ligera simpatía junto a una creciente curiosidad por saber más sobre los miembros de la pandilla conforme va leyendo los expedientes sintiendo que de algún modo su lugar está por allí y que de alguna forma no debe involucrarse en la operación porque siempre ha tendido a apegarse demasiado a las personas y cosas que suceden en su vida, quizá no es la mejor candidata para el trabajo.

***∞∞Flashback∞∞***
Ambas agentes caminan tras la jefa Beifong seguidas de un par de sus subordinados hasta una puerta de madera con una pequeña parte cristalizada en la que se lee en letras blancas y mayúsculas resaltando el nombre de la respetada jefa del departamento: LIN BEIFONG, digna sucesora de la anterior jefa, la reconocida y por ahora retirada Toph Beifong, su madre.
Con un gesto de su mano, la seria mujer les señala el par de sillas mullidas, pero algo incómodas frente al escritorio de madera negra plastificada mientras ella hace lo propio al igual que sus “asistentes” lo hacen en el sillón doble de cuero color café para comenzar con la pequeña reunión.
―Supongo que ya han sido presentadas y si no es así, ya tendrán el tiempo para hacerlo ― comienza de manera cortante sin darle importancia al asunto ― bien señoritas, han sido seleccionadas de una pequeña lista de 20 candidatos, los mejores en sus áreas de esta misma división dentro de la agencia ― les dedica una mirada indiferente como si dudase un poco de la decisión tomada y la capacidad de las ambas jóvenes agentes ― el papel que ambas desarrollaron en sus asignaciones impresionó a la junta directiva pero no a mí así que debo acatar las órdenes ― les aclara ― por lo que espero que su desempeño sea más allá de lo excelente o al final de esta investigación lo más cercano que estarán a la agencia y al sistema de justicia será como repartidoras de multas de tránsito o en una agencia de seguridad privada de un almacén― advierte dejando caer sobre ambas jóvenes agentes más presión de la ya depositada ― hemos invertido bastantes recursos en la investigación por poco más de un año así que ya tienen el terreno listo para dar el toque final ― la jefa Lin se levanta se su silla colocando sus brazos tras su espalda mientras se acerca a la ventana.
Tanto Asami como Camila giran su rostro para seguir sus movimientos aprovechando para dar un vistazo por la amplia pero austera oficina, parece que la jefa ha trasladado su personalidad practica pero sobria a las paredes y muebles de la sala con los sencillos y elegantes muebles; la falta de fotografías personales y familiares sólo confirman que no es una persona de hogar que prefiere su privacidad, su vida personal y su profesional separados para evitar cuestionamientos no proporcionar información personal con ello, los reconocimientos y menciones honorificas son las que más resaltan en las blancas paredes dejando en claro que es una persona dedicada y casada con su trabajo, una de las mejores en la materia.
Ambas agentes se preguntan si algún día llegarán a tener el mismo éxito que ella porque puede tomarse como un modelo a seguir aunque si habría unas cuantas cosas que cambiarían, parte de eso serían ciertos aspectos sentimentales; centran su atención en la jefa que todavía les da la espalda, se mantiene erguida con la espalda completamente recta algo que humanamente sería poco posible lograr pero que ella consigue a la perfección sin el mayor esfuerzo y mientras piensan en ello, se preguntan cómo es que puede conseguir que su cabello tenga ese orden posible si para conseguirlo debe tardar al menos un par de horas en poder peinarlo pues está de más decir que la jefa no parece pasar más de cinco minutos frente al espejo.
―… Se les ha asignado una nueva identidad ― uno de los hombres que es acompaña se acerca a entregarles un sobre amarillo tamaño carta que contiene cierta documentación que al abrirlo y sacar su contenido deja caer un pasaporte, una identificación y ciertos certificados ― un nuevo pasado y una vida que deben olvidar porque no volverá a ser la misma así que despídanse de eso al igual que sus familias y amigos, hoy todo cambia ― Camila y Asami sacan los documentos resintiendo el hecho de tener que olvidar lo que han vivido para ser sustituido por algo remendado con pequeños cambios.
― ¿Mismo nombre? ― Se aventura a preguntar Asami obteniendo una dura mirada de la jefa que se ha girado para verles.
―Hemos pensado que sería un poco más natural ― explica para no dar lugar a cuestionamientos ― algo no tan forzado ― aclara dirigiendo su mirada de color verde hacia Camila esperando responder alguna pregunta ― ok, si no hay más preguntas pasaremos a los puntos importantes de la investigación ― se enciende un proyector para dejar ver algunos datos importantes ― los miembros más importantes y activos son los que se han proyectado anteriormente y de acuerdo con los datos más importantes que hemos recolectado Korra Summer es quien está a cargo de la banda que se encarga de reclutar conductores para ciertos operaciones, lo que cabe destacar aquí es que aun siendo una pequeña pandilla y con tan poco tiempo de haber iniciado ya tienen acaparado la mayor parte del territorio, compiten por el dominio y poder absoluto en el negocio de carreras clandestinas y transporte con otro criminal de mala fama, Amon o al menos ese es el nombre con que se le conoce en el bajo mundo porque todavía no hemos podido detenerle con algo en concreto y su registro parece haber desaparecido ― se proyecta una imagen nueva donde aparecen Korra, Lauren y otro muchacho de complexión robusta y cabello color negro, los tres están revisando un auto con el capó abierto como si estuviesen revisando algo frente a un enorme edificio cuya fachada puede pasar como taller y en segundo aparece la imagen de un hombre usando una máscara blanca con un círculo rojo de tamaño mediano que abarca el tamaño de su frente ― es ahí donde entran ustedes, deben ser parte de esos conductores y averiguar los movimientos y la ubicación de todas esas operaciones, saber cómo “operan” dentro de la pandilla y desmantelarla ― sus objetivos principales Korra, Lauren, Quinn, Dinah y la fotografía revela el nombre del muchacho como Bolin ― sólo hay algo que debo mencionarles, hay ciertas personas involucradas en esto también que serán intocables en lo que resta de la investigación ― la pantalla muestra a tres muchachos, dos chicos y una chica mientras la jefa se acerca al escritorio y se recarga sobre éste con ambas manos ― cualquier cosa que pase con ellos, deben informarme directamente a mí ― dicta con rostro extremadamente serio ― ahora fuera de mi oficina, Marsden se encargará de los detalles ― ¿detalles? Piensan ambas, ¿Qué no les han dado ya los detalles?
Uno de los hombres que les han estado acompañando les pide que le sigan encaminándose hacia lo que parece un largo pasillo que les lleva hasta un área restringida demasiado apartada de las oficinas principales y muy oculta para los ojos curiosos, caminan por lo que parecen ser 15 minutos hasta detenerse ante una puerta de vidrio polarizado con una cerradura de códigos con lector de huella.
―Wow nunca nos han hablado de este lugar ― comenta Camila dando un vistazo una vez que acceden al lugar después de haber sido registradas al menos tres veces.
―Sucede que es confidencial y ahora que lo han visto tendré que asesinarlas ― ambas chicas le miran con los ojos ligeramente abiertos y preocupadas ― tranquilas, es broma ― tanto Camila como Asami respiran aliviadas mientras el agente les dedica una sonrisa juguetona ― pero hablando en serio, es confidencial y si quieren seguir respirando jamás deberán hablar sobre el lugar ― la seriedad en su rostro les confirma que habla en serio.
― ¿Desde cuándo el FBI se dedica al ensamblaje de autos? ― Observa que algunas personas trabajan el motor de un vehículo.
―Desde que se creó la división, desarrollamos la mejor tecnología para nuestros agentes ― señala con su mano ― tenemos más nuevo y lo mejor ― asiente orgulloso ― bueno supongo que ahora sí podremos continuar con los “detalles”, escojan un auto ― les indica mientras las dos agentes se dedican una mirada confundida ― no sean tímidas, deben escoger el modelo que les guste y ellos lo harán más potente de lo qué es ― para Camila esto todavía se siente un poco confuso pero en cambio Asami parece una niña en una dulcería ― imagino que esto será más que sencillo, ¿no señorita Sato?
―Delo por hecho ― sus labios se curvan en una sonrisa y se dedica a buscar minuciosamente entre los varios modelos puestos a disposición, la ingeniería siempre ha sido su pasión al igual que su trabajo como agente debido a que la velocidad corre por sus venas además de que su padre y ella han compartido el mismo gusto por innovar, diseñar, armar y desarmar objetos, algo que, a pesar de la distancia, los ha mantenido juntos aunque gracias a estos conocimientos en el campo también ha ayudado a diseñar y construir varios modelos de vehículos con ruedas que puedan pisar el asfalto y que han sido armados por Industrias Futuro, el patrimonio familiar de varias generaciones Sato.
Mientras tanto Camila sólo observa el área no muy convencida ni confiada en sus conocimientos sobre autos así que se pasea tocando la pintura de la carrocería, Asami le dedica una sonrisa comprensiva acercándose a ella para apoyarla en el tema a lo que la agente latina le agradece silenciosamente con una mirada y así pasan el resto de la mañana eligiendo y diseñando los elementos para la operación.

***∞∞Fin de flashback∞∞***
No puede evitar pensar que su falla en el tema de los autos les afectará de sobremanera en la investigación pero sacude los pensamientos negativos de su mente al recordar el apoyo de su compañera y nueva amiga y siente la confianza volver a ella, se vuelve a enfocar en los expedientes que están esparcidos por la pequeña mesita pero sus pupilas color café de tonalidad similar al dulce chocolate se centran en las fotografías de los miembros de la pandilla, más que curiosa por conocer a este intrépido grupo conformado en su mayoría por chicas y así poder descifrar las personalidades qué se esconden tras esas fachadas de mentes criminales, un aspecto que comparte con Asami y que les mantiene muy intrigadas.
Su celular vibra en el mueble atrayéndole a la realidad e informándole que su vida pasada y todo lo que ha estado relacionado con ella deja de existir y de pertenecerle en ese momento así que dando un largo suspiro sujeta el aparato móvil contra su mejilla un par de minutos tomando el valor suficiente, alentándose y recordándose a sí misma porqué hace esto aunque la sensación de que algo cambiará en ella al final de todo esto no le abandona pero lo que no le agrada es que no sabe si será para bien o para mal, justamente lo que le sucede a Asami aunque ambas culpan a los nervios de ser su primer misión como agentes encubiertas y la importancia y presiones de las expectativas esperadas de ellas.

***
El reloj casi ha marcado la hora de salir a comer pero al ser un día con bastante trabajo parece que la comida se aplazará un poco para Lauren, quien refunfuña por lo bajo sobre morir de hambre y proteínas necesitadas para su “crecimiento” por ser una persona en “desarrollo” además de ser la única que trabaja como esclava debido a que Dinah y Korra han salido a hacer unas pequeñas diligencias para la preparación de sus negocios ese fin de semana mientras que Bolin ha salido más temprano que de costumbre por un asunto familiar o eso es lo que ha mencionado pero Lauren intuye que Opal, su novia, tiene algo que ver en esto y no es que le desagrade le chica porque también es parte de su pandilla y compañera de andanzas en el negocio de carreras porque es una chica temeraria y buena conductora, pero eso le deja trabajando sola y encima de todo en compañía de Quinn que no le ayuda en nada estando encerrada en la oficina leyendo la última revista de modas o quizá sea de chismes, no está muy segura.
3 (https://www.youtube.com/watch?v=iob9UYFwFwk Avicii vs Nicky Romero - I Could Be The One [Lyrics])
El ligero sonido de un motor llega a su oído, pero no le presta mucha atención y prosigue con su trabajo subiendo un poco el volumen de su sistema de sonido colocado sobre una pequeña repisa en la pared con el mando a distancia mientras sigue trabajando inclinando su cuerpo sobre el motor; el día ha estado tremendamente caluroso por lo que se ha quitado la camisa y ahora mismo la lleva amarrada sobre su cintura quedando con su camiseta que se ha llenado con un poco de grasa y aceite debido a que ha tenido que trabajar bajo el mismo auto para encontrar la falla pero lo que ha supuesto una pequeña fuga de aceite se ha tornado en otra cosa más seria debido que no ha logrado encontrar el problema.
― ¿Hay alguien que pueda atendernos? ― Suena una dulce voz a través de la música haciendo que Lauren levante la cabeza de su trabajo para saber de quién se trata.
―Sí, en un momento ― toma el pequeño trapo manchado de uno de sus bolsillos traseros de su pantalón mientras busca el control para moderar el volumen del potente sistema de sonido ― ¿en qué puedo atenderlas, señoritas? ― A paso lento se acerca hacia un par de chicas que esperan cerca de la entrada, al estar a una distancia considerablemente más corta puede detallar a las hermosas jovencitas, una de ellas vestida en un par de jeans rasgados lo bastante ajustados a su silueta resaltando sus curvas junto a una blusa floreada que deja a la vista la piel ligeramente morena de su ombligo y sus hombros sobre los cuales cae como cascada su cabello castaño, de facciones claramente latinas que han sido finamente cinceladas enmarcadas por un par de cálidos y dulces orbes color café ligeramente oscuro y cuyos labios le parecen demasiado apetecibles y tentadores a Lauren que no puede dejar de verlos al momento en que se mueven pero está tan concentrada en ellos que no presta atención a lo que están diciendo hasta que se da cuenta de que está quedando como una boba ― Lo siento, ¿me decían? ― Sin poder evitarlo, su lado coqueto sale a relucir cuando les regala una sonrisa galante arqueando levemente su ceja para darle mayor efecto provocando un ligero y casi imperceptible rubor en la chica imprimiendo un poco más de timbre a su ya seductora voz ronca.
―Nuestro auto, ha estado fallando un poco y nos preguntábamos si podrías darle un vistazo, con suerte repararlo ― interfiere la chica que le acompaña, Lauren le da una mirada de pies a cabeza y agradece por no haber cerrado hace unos minutos, la chica lleva un short rasgado de mezclilla a medio muslo resaltando sus piernas y su piel blanca que le queda bastante bien combinado con su blusa blanca sin mangas con un estampado de algo que no puede distinguir, su cabello negro sujeto en una coleta baja resalta sus facciones igualmente cinceladas y delicadas que enmarcan un par de orbes color verde olivo añadiendo un par de carnosos labios coloreados en un rojo carmín demasiado tentador.
―Claro, será un placer ― ambas chicas se dan una mirada cómplice mientras Lauren les mira tratando de ocultar su interés y está a punto de caminar hacia el auto cuando una mano sobre su hombro y el peso de un cuerpo recargándose contra su costado izquierdo le detiene.
―Lauren, ¿a dónde crees que vas, Romea? ― La voz de Quinn le saca de balance mientras cierra los ojos conteniendo una maldición ― ¿Ya terminaste con el pendiente que te encargó K? ― Pregunta dándoles una mirada celosa a las chicas acercando su mejilla para colocarla cerca de su hombro sobre su mano.
―Todavía no, lo haré pronto ― murmura entre dientes intentando zafarse de su agarre para que las chicas no piensen que están ante una novia celosa ― las señoritas necesitan esto de manera urgente ― les dedica nuevamente su sonrisa galante.
―Pero lo que K te encargó es más importante, recuerda que lo necesita para mañana en la noche además dijo… ― Señala la rubia, pero se ve interrumpida.
―No importa lo que diga Korr, ella no es mi jefa… ― Objeta sintiéndose ligeramente frustrada al ser contradicha frente al par de chicas lindas.
―Es verdad, no lo soy ― una tercera voz calmada, pero autoritaria interrumpe la pequeña discusión que está por empezar, Korra ha llegado a salvar el día ― somos socias en esto pero me prometiste tenerlo listo más rápido de lo que cantaba un gallo y ya han pasado 3 días ― remarca con brazos cruzados haciendo resaltar con este gesto los tonificados músculos de sus extremidades superiores además de que la camisa sin mangas le da un aspecto más rudo gracias al efecto que tienen las mangas que han sido arrancadas a tirones ― termina con eso, yo me encargo de esto ― la morena se acerca hacia el grupo de chicas para dirigirse hacia el auto de las chicas mientras Lauren refunfuña volviendo a su anterior trabajo de hace unos minutos, Quinn y Dinah, quien ha llegado en medio de la conversación, se ríen burlonas y cómplices, aunque la rubia está más que satisfecha con su intervención.
―Veníamos conduciendo y simplemente comenzó a calentarse, sé de mecánica, pero quería la opinión de un experto además de que no contaba con la herramienta ― comenta la joven de cabellos negros explicando los detalles que la chica castaña parece no entender.
―Ok, echemos un vistazo y lindo auto, por cierto ― Korra abre el capó para examinar y comenzar a trabajar no sin antes dar un toque a la pintura de la carrocería admirando el vehículo ― oh sí, es una falla menor, pero fue bueno que te detuvieras sino hubiera sido mayor ― señala el detalle y se dirige a traer su caja de herramientas para poner manos a la obra ― ¿y qué trae a dos chicas bonitas a esta parte de la ciudad? ― Comienza con la pequeña charla girando la cabeza levemente para poder ver a las chicas sin poder reprimir la coquetería como lo ha hecho Lauren haciéndoles sonreír porque parece venir de familia.
―Digamos que vamos terminando un largo viaje por el estado, mi amiga y yo quisimos tomarnos un descanso de tanto estudio ― le regresa la sonrisa dándole un toque más seductor mordiendo levemente su labio inferior haciendo un fuerte contraste de sus blancos dientes contra el carmín de su labial ― me llamo Asami, por cierto ― Korra ensancha su sonrisa y regresa la vista a su trabajo.
―Korra ― la morena pretende estirar su mano, pero se da cuenta de que está manchada de aceite por lo que se abstiene de hacerlo.
Mientras Asami y Korra coquetean sutilmente, la otra joven se escabulle hacia donde trabaja Lauren, quien sigue refunfuñando sobre ella haciendo todo el trabajo y siendo explotada.
―Hola ― saluda la tímida voz de la castaña al lado de Lauren provocando que dé un ligero salto golpeándose en el capó ― oh lo siento, no quería asustarte, lo siento tanto, ¿te duele? ― La asustada joven intenta acercarse para sobar el área afectada, pero Lauren le detiene con una sonrisa tragando su orgullo de seductora herida.
―Tranquila, estoy bien ― responde sobando disimuladamente el golpe.
― ¿Segura? Porque podría ir a buscar hielo o algo, yo… ― Comienza a balbucear, pero se ve interrumpida.
―Oye, calma no es nada ― levanta su mano para que se calme un poco ― pero hay algo que quizá me haga pasar el dolor ― le sonríe coqueta y la chica se siente nerviosa ante la mirada seductora que le dedican ese par de esmeraldas.
― ¿Y qué es? ― Le mira curiosa y embobada, hipnotizada por los orbes que le miran y mordiendo su labio inferior coloca un mechón de cabellos tras su oreja volviendo ese gesto tan sencillo uno demasiado seductor para Lauren.
―Tu nombre ― comenta sencillamente.
―Me llamo Camila ― le sonríe mordiendo ahora sus labios.
―Y el mío es…
―Lauren, lo sé ― le interrumpe ― lo mencionó tu novia ― enfatiza la palabra novia con un poco de ironía al darse cuenta de que está coqueteando con una chica en una relación y que su pareja puede llegar en cualquier momento.
―Oh no, ella no es…― Pero una voz le interrumpe, Lauren suelta otra maldición por lo bajo.
―Camila, ya está listo el auto ― Asami le llama porque ha llegado la hora de irse.
―Lo siento, debo irme ― se disculpa la latina.
―Espero volver a verte pronto ― murmura Lauren sonriendo como boba perdiéndose en el caminado coqueto de la morena latina.
―Descuida, así será ― murmura lo suficientemente alto para que le escuche, pero no le da tiempo de que le pregunte por qué está tan segura de eso.
―Bueno chicas, el problema ya está resuelto ― Korra le abre la puerta a cada de manera galante notando algunas pequeñas maletas percatándose de que las chicas parecen ser un par de viajeras buscando un lugar dónde dormir llevando poco dinero consigo o quizá no aunque la sensación de que son nuevas en la ciudad y necesitan un poco de protección le invade ― he visto el motor de esta preciosura, si quieren ganar algo de dinero podrían sacar provecho con él, sé de un lugar donde también podrían divertirse ― comenta intentando no sonar entrometida.
― ¿En serio? ― Pregunta Asami mirándole con un poco de intriga.
―Podrían ganar bien si lo que necesitan es dinero para continuar su viaje o establecerse ― tanto Camila como Asami se miran cómplices como si algo que han planeado ha funcionado.
―Gracias, lo tendremos en cuenta ― se despiden encendiendo el motor para seguir su camino.
Korra les despide con la mano y al darse la vuelta se encuentra con Quinn, Dinah y Lauren, quienes le miran con una ceja levantada aunque la última le mira más con reproche pero la morena simplemente se acerca para ayudar a Lauren a terminar con el trabajo e ir a comer porque también muere de hambre y si no quieren regresar más tarde deben hacer los pendientes en ese momento; Quinn da una mirada especulativa a sus hermanas, parecen embobadas con el par de chicas y aunque le agrada la idea de que busquen prospectos para establecerse, hay algo en ellas que no le gusta o más bien no le agrada por lo que su modo “hermana celosa” se enciende por si las vuelve a ver, quizá sean sólo sospechas o suposiciones y talvez parezca paranoica pero no la pueden culpar por cuidar de sus hermanas mayores así que vale más prevenir que lamentar.
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Re: DANCING WITH THE DANGER (G!P)// Admin

Mensaje por Admin el Dom Dic 10, 2017 10:24 pm

Capítulo 4

El pesado día de trabajo por fin ha terminado para alegría de Lauren, quien muere de hambre mientras Korra conduce de vuelta a casa por lo que sigue apresurando a su hermana porque ya comienza a tener “alucinaciones” y amenaza con “hincarle” el diente a Dinah o a Quinn provocando la risa del trío de chicas.
Un agradable aroma les recibe cuando llegan a la acera de su casa y no esperan mucho para bajar de la camioneta dejando a Korra y a Dinah atrás mientras Quinn va tras Lauren intentando hacer que se dé una ducha antes de sentarse a comer.
―Son dos puestos los que tenemos que llenar ― comenta Korra.
―Lo sé, será fácil cubrir los puestos de Steve y Carlos ― añade Dinah con mucha confianza.
―Tal vez, aunque no lo sea tanto si no llegamos a un buen arreglo y con la gente de Amon rondando cerca ― observa la morena masajeando el puente de su nariz con su pulgar e índice ― el próximo trabajo es dentro de una semana y ya para entonces debemos tener sus vacantes cubiertas, tendremos que salir mañana ― Dinah casi da un pequeño salto ante la noticia debido a lo que “salir” significa en su lenguaje.
―Pero tendremos que ir al lado oeste ― añade la polinesia con tono preocupado sabiendo que eso significa traspasar una frontera en el territorio de su “dominio”.
―Sí, pero tú sabes que entre más rápido encontremos lo que buscamos más rápido nos movemos, esto es como es ― observa hacia su casa ― a veces hay que arriesgar para ganar.
―Bueno como sé que no puedo convencerte de lo contrario, tendré que sacrificarme y te acompañaré ― Dinah cubre su rostro con el dorso de su mano derecha haciendo su pose dramática provocando una ligera sonrisa en la morena.
―Y tu sacrificio será muy bien recompensado ― le pasa el brazo sobre su hombro y le guía hacia la casa.
Aunque no lo parece, la polinesia es demasiado sobreprotectora con sus “chicas” porque ve en Lauren y Quinn a un par de hermanas pequeñas, pero ese lado sale a relucir mayormente con Korra debido a la amistad y el lazo que las une desde hace más de una década siendo inseparables desde el día en que la morena ha defendido a la polinesia de un par de chicos que le habrían estado molestando a causa de su estatura pues a pesar de tener un imponente tamaño, la chica es todo corazón y demasiado dulce con sus seres cercanos aunque con sus hermanos es un asunto diferente.
Conocer a Dinah en el momento en que lo ha hecho, ha significado para Korra más de lo que podría admitir la morena debido a que la chica ha sido un gran soporte para ella también pues gracias a esa amistad, la morena ha logrado adaptarse más rápido a su vida con los Summer, en parte porque son parecidas en ciertos aspectos de su personalidad y carácter como el lado rudo que siempre está activo, más en Korra que en Dinah, o su perseverancia para alcanzar las metas, sin olvidar el significado y profundo respeto que tienen por el código de la familia además de que se aconsejan entre sí y una es la voz de la razón en la otra, Dinah cumpliendo esa función más a menudo que Korra.
―Buenas tardes chicas ― saluda Pema al verlas entrar.
―Buenas tardes señora P― responde Dinah con una sonrisa acercándose a ayudar en la cocina como es habitual ya que pasa más tiempo en la casa Summer que en la propia, aunque como siempre Pema termina declinando su ayuda y mandándola a la pequeña salita a sentarse con Quinn como niña regañada.
―Buenas tardes ma ― saluda la morena caminando a darle un beso en la mejilla como es su costumbre cada vez que llega del trabajo al igual que Lauren, quien en este momento entra en escena secando su largo cabello con una pequeña toalla y vistiendo ropa holgada junto a un par de sandalias.
―La comida estará en un momento, ¿Por qué no subes a ducharte? ― La castaña mujer le sugiere a la morena viendo a Lauren.
― ¿Estás insinuando que estoy sucia? ― La morena le mira alzando una ceja divertida.
―No, yo sería incapaz de hacer semejante insinuación ― responde sonriendo ― yo lo estoy afirmando, que es diferente, así que andando ― señala la salida con el cucharón en su mano.
La acción provoca la risa de Lauren, quien coloca la toalla sobre sus hombros cubriendo la sonrisa con su mano y huye hacia la sala con las chicas antes de que sea ajusticiada por su hermana o su propia madre, pero antes de hacerlo se roba una manzana para mitigar su hambre.
― ¿Qué hay de nuevo en la tele? ― Lauren se sienta en medio del mullido sillón desgastado que todavía es cómodo.
―Nada ― responde Quinn cambiando de canal en canal.
―A ver, déjame buscar algo yo ― Lauren recuesta la cabeza sobre las piernas de la rubia y sube sus piernas a las de Dinah mientras sigue avanzando en su búsqueda mientras Quinn pasa sus dedos sobre su sedoso pero húmedo cabello largo.
―Ni pienses dejarle allí ― se queja Dinah viendo sus intenciones de ver una película demasiado mala sobre ciencia ficción ― respeto tu gusto por el género, pero vamos, hay mejores ― le arrebata el control ― trae acá ― y ahora ella navega entre canales de música.
― ¿Para eso me quitaron el control? ― Interviene Quinn quejándose al ver un especial de Beyoncé, una de las cantantes favoritas de la polinesia por lo que comienzan una pelea por ver quién se queda con el control.
―No será de nadie si continúan peleando ― amenaza Pema desde la cocina ante tanto alboroto.
―Yo me sacrificaré en vista de que no se ponen de acuerdo ― interviene Korra entrando en la sala después de que la pelea se ha alargado más de la cuenta así que toma el control de entre las manos de Quinn para cambiar a la sección de las caricaturas ― así no pelean más ― comenta sentándose sobre el descansa brazos a un lado de la rubia, lleva puestos un short de baloncesto y un top negro dejando a la vista su tonificado cuerpo, una de las pequeñas debilidades de su hermana menor y su amiga.
―K, ¿Por qué no te cubres un poco? ― Sugiere Dinah intentando poner atención a la televisión sin poder despegar la mirada de su amiga casi hermana.
―Estoy en mi casa, puedo andar desnuda si quiero o usar lo que yo quiera además tengo calor ― responde sin despegar la mirada del objeto de su atención comenzando a reír con una escena graciosa.
Sus tres acompañantes terminan rindiéndose ante su clara desventaja y optan por ver las caricaturas en silencio acompañando a la morena en su momento de relajación, aunque tampoco se pueden quejar porque también están riendo ante lo que sucede en pantalla pasando un momento en familia como suelen hacerlo en sus tardes libres cuando no salen a distraerse por allí después del trabajo y van directo a casa.
―La cena está servida ― Anuncia Pema desde la puerta de la sala que da a la cocina y el cuarteto de chicas se levanta para acercarse al comedor.
Los platos están dispuestos con más que una generosa cantidad de comida, especialmente los que pertenecen a Korra y Lauren debido a su gran apetito voraz mientras que Dinah y Quinn comen de manera pausada y lenta haciendo uso de sus modales den la mesa, detalle que no aplica en Korra, aunque parece no importarle al estar saciando su hambre.
―Korra, cariño come despacio o te atragantarás ― advierte Pema dejando su cubierto a medio camino hablándole como suele hacerlo desde que le conoce.
―Sí, hasta parece que estás jugando competencias ― interviene Quinn con una expresión de fingido desagrado al ver la velocidad en que engulle sus alimentos ya que está más que acostumbrada a la típica escena.
―Tengfffo afuntofs que anfenderf ― responde defendiéndose con la boca llena.
―Eso lo sé cariño, pero tienen tiempo suficiente para no morir atragantadas ― acaricia su mano sobre la mesa con su sonrisa conciliadora ante la cual Korra baja la cabeza avergonzada para continuar comiendo como una persona un poco más civilizada.
―Señora P, yo siempre lo he pensado y lo he dicho ― interrumpe Dinah limpiando su boca con una servilleta ― una de las mejores cocineras, pero no se lo diga a mi madre porque si no me dejará morir de hambre cuando vaya a comer a casa ― adula con su aire dramático la joven polinesia.
―No estés inventando excusas para conseguir que ma te adopte ― acusa Lauren apuntándole con su cubierto después de dar un gran bocado.
― ¿Yo, inventando excusas? ― Se defiende con un tono ofendido demasiado exagerado ― ¡Jamás! No sé que te lleva a pensar eso de mí Lauser ― le llama por el “cariñoso” apodo que le ha inventado uniendo su nombre con la palabra perdedor en inglés.
―Y encima me ofendes y en mi propia casa ― se defiende Lauren causando la risa de Pema ― ¡ma! ¿No piensas defenderme? ― señala a su lado debido a que están en el mismo lado de la mesa como es habitual puesto que ambas siempre gustan de molestarse y tienen que estar cerca la una de la otra.
―Calma niñas, ya están grandes para hacer esto ― les riñe ― mejor apresúrense a comer para que vayan a hacer esas cosas importantes ― el cuarteto de chicas se miran entre sí de manera cómplice y hace lo sugerido no sin antes volver a discutir sobre temas sin importancia y una batalla campal entre Korra y Lauren para ver quien se lleva la última milanesa preparada que al final termina siendo dividida entre ambas por Pema para evitar que se desate una guerra de comida o una “pelea” para medir fuerza, que siempre termina siendo un “torneo” de vencidas inconcluso porque Pema les separa sujetando sus orejas mientras que Dinah y Quinn ríe de buena gana por su infortunio.
Y así pasa otra tarde en la casa Summer que, con un ambiente cálido y familiar, logra atraer a las amistades de las chicas puesto que estando allí supone ser un momento divertido lleno de risas contagiosas por las graciosas situaciones que sólo allí ocurren, esto es lo que atrae a Dinah a pasar más tiempo con sus amigas más que nada y no es que la polinesia tenga problemas en casa o con sus padres sino que el espacio es lo bastante reducido para albergar al gran número de miembros con quienes comparte sangre y eso le hace enloquecer algunas veces obligándola a buscar su espacio y encontrándolo con sus amigas porque su familia y la de sus amigas son bastante parecidas en cuanto a valores morales con la única excepción de que en la casa Summer puede respirar sin asfixiarse o sentirse oprimida.

***
Mientras tanto, un par de kilómetros a una buena distancia de la casa Summer, la música resuena haciendo temblar las gastadas, pero todavía elegantes paredes del viejo edificio, la iluminación es tenue escondiendo el rostro del hombre que permanece sentado en uno de los mullidos sillones en una de las esquinas del lugar mientras observa los cadenciosos movimientos de la joven que se desliza por el liso tubo instalado que va desde el piso hasta el techo.
El olor a licor, humo de cigarrillo y mala muerte rondan en el aire infectando el ambiente obligando a la gran mayoría de las chicas que trabaja allí a perder cualquier sueño y esperanza de salir de ese denigrante trabajo al punto de hacer estremecer a la joven que permanece con la mirada en el piso avergonzada y asqueada de su propio trabajo en ese momento arrepentida de las malas decisiones que le han llevado terminar en ese lugar envejeciendo con rapidez los ya marchitos rasgos de sus veinte primaveras mostrando ya sin pudor la desnudez cubierta a penas por la delgada tela de una pequeña braga con forma de tanga color negra que resalta la palidez de su piel causada por su falta de alimento y explotación.
―Señor ― suena ligeramente temblorosa la voz de uno de los empleados de aquel misterioso hombre que no le presta atención esperando que hable ― los dos conductores han sido reclutados como ha ordenado ― espera por sus órdenes.
―Bien ― responde con una ligera sonrisa observando los movimientos sin perder detalle de alguno ― asegúrate de que entiendan bien qué hacer y también qué pasará si no hacen lo que se les ha ordenado ― levanta el vaso del que ha estado bebiendo para dar un pequeño sorbo a través de su máscara especial.
―Entendido, señor ― hace una ligera reverencia girándose para retirarse, pero la voz de su jefe le detiene.
― ¿Y qué pasó sobre el otro asunto que te pedí? ― Sonríe observando con detenimiento a la joven que todavía está bailando frente a él.
―Sí, sobre eso señor… ― Su voz tiembla un poco sintiendo bajar una gota de sudor frío por su sien ― ha sido más difícil de lo que debería ser, no hemos encontrado la forma de convencerles de regresar ― pasa dificultosamente a causa del nudo en su garganta ― al parecer están trabajando para alguien más ―evita mirar los ojos penetrantes en color azul oscuro que le miran a través de la máscara que cubre el rostro del hombre.
― ¿Les ofreciste más dinero? ― Aún sin ver las expresiones, ocultas por la máscara, puede adivinarse el disgusto arrugar sus rasgos.
―Dinero, más ofertas… Todo, pero aun así no han cedido ― muerde sus labios, nervioso.
―Entonces no has encontrado la forma correcta ― observa haciendo una seña con su mano a la joven para que les deje a solas y eso incluye a los demás empleados que se encuentran laborando a esa hora del día ― tenemos que ser más drásticos, necesito… No, quiero que Korra y compañía regresen a trabajar para mí ― quita su máscara para acentuar su deseo mientras sujeta con fuerza el vaso donde bebe su trago ― y si no es por las buenas, será por las malas, deben entender que nadie puede trabajar para mí y salir cómo si nada… Todavía tenemos una cuenta pendiente ― aplica mayor fuerza en el vaso provocando que estalle en pedazos sobre su palma ocasionando que pequeños trozos se esparzan sobre el encerado piso y algunos que otros se incrusten en su mano ― ahora ve a hacer lo que te pedí ― sacude su mano como para quitar los restos de vidrio como si se tratase de agua mientras coloca su máscara nuevamente reacomodándose en su mullido asiento ignorando la presencia de su subordinado, quien sale a paso presuroso para cumplir con las órdenes.
“Pagarán con creces lo que me hicieron”, piensa cerrando los ojos evocando ciertas imágenes que siempre le acompañan: un auto, una pelea, los rostros de “The Krew”, una explosión, dinero esparcido… Su desgracia.
El pasado de las chicas está más que ligado a este misterioso hombre enmascarado que parece querer cobrarse de la manera más dolorosa ensañándose con ellas culpándoles de un accidente que ha podido sucederle a cualquiera y no se detendrá hasta vengarse del equipo, pero ¿Qué ha sido lo que ha pasado para enfurecerlo de esta manera, qué tiene que ver las chicas con él, qué pretende al tenerlas trabajando otra vez para él si con una orden suya puede terminar con sus vidas de una forma más rápida…?
Muchas interrogantes y pocas respuestas.

***
4 (https://www.youtube.com/watch?v=iEe_eraFWWs The Black Eyed Peas - My Humps)
Un par de horas después con el sol ya oculto y la noche cayendo en el horario perfecto para  ocultar todas las actividades ilegales en una parte de la ciudad que parece no dormir a causa de su acelerado ritmo de vida los únicos sonidos que interrumpen la “tranquilidad” del vecindario, que parece más que acostumbrado a ello, son los rechinidos de neumáticos sobre el asfalto durante las carreras y el ensordecedor ritmo de la música que hace vibrar los desgastados vidrios de los edificios y casas aledañas debido al incrementado volumen que más que molestar a los vecinos no parece inmutarlos debido a que significa enfrascarse en problemas con las pandillas y pequeñas mafias que dominan el territorio así que todos hace oídos sordos y pasan la vista de largo a los negocios que podrían llevarse a cabo; sin duda, un lugar abandonado no sólo por mano del creador y el departamento de policía.
Aunque el ambiente parece ser un escenario para la vida cotidiana de Korra y compañía pues han llegado saludando a todo aquel que se atraviesa por su camino dándoles una cálida bienvenida a la clandestina fiesta; la morena dirige sus pasos hacia un grupo específico deleitándose con el paisaje de las filas que autos con los capós abiertos que dejan ver y escuchar el ronroneo de sus afinados y modificados motores que tratan de intimidar y opacar a sus adversarios, Quinn camina a la par suya con su brazo sujeto al de su hermana luciendo una sonrisa muy a su estilo de “queen bee” que no puede ocultar debido a la confianza que destilan sus poros comportándose como si fuese la dueña del lugar mientras Lauren camina tras Korra y su acompañante con las manos en los bolsillos de su chaqueta negra de cuero, una de sus prendas favoritas, observando lo que el lugar puede ofrecerles aunque su mente está distraída en un par de ojos color café que han robado su atención buscando la forma de volver a ver su reflejo, Dinah mueve ligeramente su cuerpo al compás de la música que está de fondo tecleando un mensaje en la pantalla táctil de su teléfono para después guardarlo en el bolsillo de su chaqueta gris de beisbol.
―K ― Dinah se acerca hasta Korra, quien detiene su andar para prestar atención a su amiga ― Satán dice que no podrá venir ― ante la mención del sobrenombre la morena arruga sus labios hasta colocarlos en una línea recta.
― ¿Dijo algo más? ¿Alguna explicación? ― La chica polinesia niega levemente con la cabeza acomodando su gorra hacia atrás alborotando un poco sus ondulados cabellos rubios.
―Hola Laur ― suena una seductora voz tras la mencionada mientras envuelve sus brazos alrededor de su cintura, la chica de ojos color verde sólo puede girar su rostro para ser recibida por un par de labios cerca de la comisura de los suyo ― te extrañé ― murmura con una sonrisa brillante.
―Lu-Lucy ― responde nerviosa Lauren provocando la risa de sus hermanas y su amiga ― ¿Qué…Cuándo volviste? ― Se separa de la recién llegada para extender sus brazos y verle mejor.
―Hace un par de días ― presiona levemente la mano que le sujeta viendo con un intenso brillo a la chica de ojos verdes, detalle que no pasa desapercibido por Quinn y coloca un ligero gesto molesto que esconde tras una gran y falsa sonrisa brillante ― pero no había podido ir a visitarlas ― añade con un ligero puchero de sus labios porque adora pasar tiempo en la casa Summer.
―Lucía Vives, tu y yo tenemos que ponernos al día ― Dinah se acerca a abrazarla.
Contrariamente a Quinn, Dinah encuentra en Lucía a una persona agradable porque ambas son arriesgadas y poseen cierto grado de locura para hacer las cosas pero no es que vallan directo al manicomio sino que a veces se dejan llevar por su instinto aunque esto a Quinn no le molesta, lo que realmente fastidia a la rubia es el hecho de estar casi todo o todo el tiempo sobre la pobre de Lauren mostrando su genuino interés amoroso por la chica, un interés que no es reciproco pero que la insistente y persistente joven no entiende.
―Eso tenlo por seguro D, ahora vamos que San me dio algunas instrucciones ― toma la mano de Lauren y la hala hacia donde se están reuniendo las personas, al parecer la diversión está por comenzar ― tenemos dos candidatos que podrían cubrir lo que buscamos ― añade pegándose al brazo de la chica de mirada color verde.
**
Camila se abre camino entre la bulliciosa gente mientras Asami le sigue muy de cerca halando el dobladillo de su corto vestido que ha decidido usar a “sugerencia” de su compañera pero en ese momento está dudando de su errada decisión debido a que con cada paso que da la prenda se sube atrayendo las miradas de los extraños y mucha más atención de la que ha esperado aunque para la joven latina usar prendas con un “toque” provocativo parece ser mucho más normal y natural de lo que se ha esperado porque camina como si no fuese el objeto de atención y deseo de los mirones, la sensualidad está en su ser y se resalta con esa falda suelta a medio muslo.
La avergonzada agente intenta desviar su mirada hacia los objetos de su admiración, los autos que están en exhibición colocados en línea disfrutando del sonido y entrando en un ambiente que parece relajarla dejándola moverse como pez en el agua y ahora es Asami quien hala a Camila para poder observar el trabajo hecho en los motores.
―Lo disfrutas mucho, ¿no es así? ― Camila le sonríe de lado mientras saca su espejo de mano para comprobar su aspecto ― y parece que no eres la única ― enfoca la pequeña lente hacia un lugar específico que atrae su atención y que ha observado casualmente por el rabillo del ojo, pero quiere asegurarse de que no se equivoca.
― ¿Se nota demasiado? ― Ambas recuerdan que han vivido una escena casi similar cuando se han conocido.
―Sólo un poco quizá ― le sonríe burlona ― hora de hacer la magia ― cierra el estuche de su espejo y señala con su barbilla el blanco que han estado buscando.
Asami toma una respiración profunda mientras acomoda el escote de su vestido strapless y sin saber por qué en ese momento no puede evitar recordar la pequeña conversación que han tenido ella y Camila.

***∞∞Flashback∞∞***
Asami pasea indecisa sobre qué utilizar para esa noche, un par de vaqueros desgastados no le darán mucha presencia y podría pasar desapercibida, aunque Camila tiene una idea diferente y así se lo hace saber cuando le ve aparecer en su habitación pidiendo un poco de maquillaje murmurando algo de haber perdido su bolsa de cosméticos.
―No me digas que piensas ir vestida así ― la joven Sato le mira con una ceja elevada.
― ¿Qué tiene de malo? ― Observa su atuendo dándole una rápida mirada ― Para mí está bien ― se defiende encogiéndose de hombros mientras aplica su rímel ― tu deberías optar por algo similar ― sugiere.
―Ni loca ― niega con la cabeza de manera ferviente ― vamos a hacer una investigación y nuestro trabajo ― señala tomando su cepillo para dar una segunda pasada por su ondulado cabello oscuro.
―Oh vamos ´Sami ― le mira burlona ― hacer nuestro trabajo no nos impide deleitarnos y disfrutar en el proceso… ― Toma su lápiz labial para colocarlo sobre sus labios ― Quizá coquetear un poco ― se ríe pícara ― ahora vamos a escoger tu atuendo ― se gira para revolver entre sus cosas algo apropiado para esa salida clave esparciendo prendas por aquí y por allá.
***∞∞Fin de flashback∞∞***

La joven Sato regresa su atención hacia su blanco, debe tener un pensamiento objetivo y concentrado pero la tensión que aparece en los músculos de los brazos de cierta morena le distrae un poco, Camila busca entre la multitud su propio blanco autoimpuesto sin lograr su cometido por lo que decide “salir” a su cacería dejando a su amiga sola; Asami siente las palmas de sus manos ligeramente sudorosas pero se abofetea mentalmente para comenzar con su trabajo, pero al acercarse hasta la posición donde le ha ubicado pero la morena ya no está.
― ¿Buscas algo o simplemente se te perdió? ― Suena una suave voz en medio de la música acercándose a su oído provocando que la joven Sato de un ligero salto tomando su pecho.
―Creo que sí, busco algo o más bien a alguien ― normaliza con rapidez sus nervios y coloca su mejor sonrisa coqueta antes de girarse al encuentro del par de zafiros ― pero ya lo encontré ― le dedica una mirada cómplice y su acompañante ríe echando la cabeza ligeramente hacia atrás ― es bueno volver a verte, Korra.
―Lo mismo digo, Asami ― Korra sonríe de lado ― puedo preguntar qué es lo que les trae a un lugar como este ― sin darse cuenta han caminado hacia uno de los autos estacionados y ahora mismo Korra recarga su cadera en el vehículo con sus brazos cruzados distrayendo un poco a la agente.
―Bueno… ― Sonríe mostrando su blanca dentadura resaltada por el intenso color de sus labios color Camín pecado ― escuchamos por allí de esto y quisimos ver si lo que decías sobre nuestro auto es verdad ― sin darse cuenta comienzan su juego de coqueteo sutil.
―Oh ― le mira con su ceja levantada ― lo que dije es verdad pero… ― Ambas escuchan el rugido de un auto cuando arranca una de las carreras atrayendo la atención de Asami ― Le hacen falta algunas modificaciones para estar a la altura de estas bellezas v apunta con su pulgar hacia su espalda, ¿alguna vez has corrido a la velocidad del sonido?
Asami le mira confundida pero la respuesta a su pregunta mental llega cuando ambos vehículos se vuelven más ligeros y por un momento parecen competir con el mismo viento, pero esto más allá de aclararle lo que ha querido decir crea más preguntas en su cabeza al ver la potencia que y velocidad que alcanzan ambos autos, sin duda los conductores son bastantes buenos para poder maniobrar el volante.
Observando la escena con fascinación y emoción, se pregunta cómo es que han conseguido tal impulso y maestría debido a que ella con toda su experiencia probando los prototipos de Industria Futuro apenas y ha conseguido la mitad de potencia en los motores, por un momento duda de sus habilidades como conductora, pero al mismo tiempo también despierta en ella el espíritu de competencia impulsado por la adrenalina que los espectadores irradian debido a las apuestas.
― ¿Nunca habías visto algo como esto? ― Korra le mira burlona, pero al mismo tiempo fascinada por su expresión sorprendida.
― ¿Cómo…? ― La habilidad del habla le abandona por un momento ― ¿Cómo pudo ganarle el auto verde si el rojo estaba demasiado adelantado como para alcanzarlo?
―Se confió demasiado y subestimó a su competencia ― responde a su pregunta ― además se adelantó mucho ― Korra observa detenidamente hacia la línea de meta delimitada por una pequeña señalización de estacionamiento, el conductor que ha perdido la carrera se baja molesto de su auto y comienza a patear el neumático desatando su frustración en la pobre llanta ― error de conductor novato ― Asami todavía no sale de su asombro al pensar que un conductor novato tiene más habilidad que ella, “quizá se ha desarrollado en las carreras callejeras”, piensa.
―Oye Summer ― llama una voz masculina atrayendo la atención de ambas ― he esperado mucho tiempo para encontrarme contigo, ¿Qué dices? ― Señala con su barbilla hacia la improvisada pista.
―No esta noche ― le sonríe negando levemente cuando el joven hace gestos como si estuviese aleteando ― estamos de cacería ― añade, pero dirige su atención hacia Asami ― ¿quieres intentarlo?
― ¿Yo? ― La simple idea de estar tras el volante le resulta aterradora, pero a la vez excitante, poder sentir la velocidad que podría alcanzar simplemente le nubla la razón y asiente lentamente ― Pero todo esto es tan diferente a lo que conozco ― cree que lo ha murmurado para sí misma.
―Lo único que cambia es la velocidad, nada difícil para una buena conductora como tu ― sonríe confiada ― y si pierdes, siempre hay una primera vez para todo ― le pasa la llave y le pide que le siga hacia un Chevrolet Camaro ZL1 en color azul y detalles negros, un modelo reciente y bastante tentador para conducir ― vamos, te daré una clase rápida ― Korra abre la puerta para que Asami se deslice en el asiento del conductor explicándole brevemente cómo funciona todo ― es sencillo ― Asami observa con detenimiento el tablero y los asientos, fascinándose con el interior del vehículo ― aunque si pierdes me deberás un auto ― esto atrae la atención de la aturdida conductora.
― ¿Te deberé un auto? ― La morena asiente sonriendo como si no perder un auto en una carrera fuese algo normal, bueno podría considerarse normal si tuviese más autos y estuviese acostumbrada a perder.
―Suerte ― señala hacia la salida ― oh y Asami, una cosa más ― añade antes de cerrar la puerta ― ese botón responderá a tu pregunta de cómo, pero presiónalo en el momento correcto ― y sin más cierra la puerta y se aleja para recargarse en un auto amarillo que puede distinguir como un Chevrolet Camaro V-6 en color amarillo, una chica rubia se acerca a ella y recarga su mano en su hombro al igual que su mejilla pudiendo identificar a la joven durante su visita en el taller.
Asami enciende el auto y se encamina hacia el lugar de salida, sus ojos fijos en el camino de 400 metros de calle vacía que deberán recorrer en línea recta, sus pulsaciones aumentando y martillando en sus sienes provocando un ligero temblor en su corazón mientras su sentido del oído se cierra al ruido tratando de concentrarse en lo que hará a continuación abrocha el cinturón de seguridad cruzado que está a disposición en el asiento mientras espera la llegada de su contrincante que hace su arribo en un Mitsubishi eclipse gsx de 1995 en colores amarillo y detalles verdes y negros.
El joven levanta su pulgar haciendo una pequeña seña con su mano dándole a entender que está más que listo con su sonrisa arrogante, una jovencita en minúsculas ropas aparece en mitad de la calle a unos cuantos pasos de los vehículos sosteniendo una pequeña frazada en su mano agitándola lentamente para que terminen de prepararse; el sonido del acelerador comienza a escucharse retumbando en todo el lugar debido a que han bajado el volumen de la escandalosa música para presenciar la carrera al ver el auto de Korra en la improvisada pista aunque les desconcierta verla muy despreocupada recargada en uno de los autos observando la carrera también, lo que provoca la curiosidad de saber quién puede estar conduciendo uno de los mejores autos que posee la morena y hasta han llegado a pensar que podría ser Lauren o Dinah puesto que la morena nunca ha dejado que alguien más toque el volante de sus vehículos.
― ¿Por qué la dejas conducir? ― Pregunta Quinn al lado de su hermana ― A penas la conoces ― añade curiosa.
―Porque sé que es buena ― responde con su imborrable sonrisa ― y podría llegar a hacer grandes cosas, lo presiento ― sus ojos se enfocan en su auto ― no en este momento, pero tal vez más adelante… Tiene la misma expresión que tuve yo cuando conduje mi primer auto, Quinn ― la respuesta deja a la rubia un tanto sorprendida porque Korra jamás se ha expresado así de alguien después de haberle conocido tan pronto dejando en claro que la confianza es ciega cuando es la persona correcta, quizá lo que ha estado buscando la morena se encuentra tras el volante de ese auto.
―Entonces habrá que verlo ― concede dando una mirada más apreciativa a la carrera.
Asami se concentra en la frazada que se agita en la mano de la joven esperando la orden de salida pisando el acelerador con firmeza dejando rugir el potente motor sintiendo que la tensión se concentra en sus hombros mientras la adrenalina comienza subir por su torrente sanguíneo invadiendo todo su cuerpo reemplazando la tensión con una sensación agradable que jamás ha sentido, que le complementa un vacío escondido que no sabe que ha tenido siempre y que a partir de ese momento deseará sentir siempre y la cual parece ser le arrastrará, al igual que a Camila, lejos de uno de sus objetivos principales al dejarse envolver en las mieles del mundo al que intentan entrar, pero del cual nunca podrán salir.
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