NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

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NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

Mensaje por psichobitch2 el Sáb Jun 03, 2017 9:48 pm

Hola chicas, no saben cuanto me alegra regresar de nuevo con ustedes. A veces necesitamos alejarnos de todo lo que nos rodea para poder buscar un equilibrio para un todo y al fin pude ubicarlo, no por completo; pero lo intenté y lo hice.

He estado por acá rondando, leyendo alguna de vuestras historias (sobre todo cuando no puedo dormir, como ahora) y me la he pasado genial con lo que he leído. Ustedes son geniales, unas cracks muy locazas y muy creativas... Me da alegría!

He dejado muchas historias bastante inconclusas, pero tengo mis excusas y aunque mi vida ha dado un enorme giro, espero no volver a defraudarlas dejando las cosas a la mitad.

Repito, a veces la vida te da un empujón para que termines de centrarte en ella y a mi me tiró desde un piso 20 dándome cuenta de grandes cosas y colocándome en un tiempo tan real, que me da gusto estar nuevamente acá.

Agradezco a uds muchos mensajes solicitando mis historias, enviándome saludos y quiero deciros que cada una de ellas las he leído y con un anhelo de volver que ya ven, acá estoy de nuevo.

A mi esposa, por soportar todos estos meses todas mis locuras y ataques de mal humor. A ella por aguantar tantas cosas para poder estar juntas en un gran camino que no ha sido fácil, pero ha valido la pena cada paso.

Os dejo este capítulo que espero disfruten y que no me hayan olvidado.

Dan I love you



P.O.V LENA

Es un día fresco, porque el calor había decidido calmarse un poco y no sofocar demasiado. Sentada en la mesa del cafetín de la estación, mi humeante café expresso estaba ya por desaparecer del vaso. Que agradable sabor al paladar y más, cuando la espera desespera.

Mi celular comenzó a vibrar en mi bolsillo, seguro es otro mensaje de mi mamá. Desde que aprendió a utilizar el "WhatsApp", no me deja de molestar.

"Lena ya abordaste el tren? Recuerda que Sash irá a recogerte a la estación cuando llegues  para llevarte en su auto a casa".

Tuve que leer tres veces la última parte para poder creerlo. Mi mamá seguía con la misma obsesión de creer que Sash es mi novio? Después de tantos años sigue insistiendo con él, solo por el hecho de haber sido muy buenos amigos en la etapa escolar y haber salido un par de veces. Yo siempre fui muy honesta con mis sentimientos hacia él y le había dejado muy en claro que no estaba interesada en formar una relación. Ahora, más aún que ya tengo claros mis gustos, y están muy por encima de enamorarme de un hombre, y menos de él.

El aviso por altavoz de abordar el tren me sacó de mis pensamientos. Después de haber estado en Madrid trabajando para una empresa de alimentos en el área de supervisión de calidad de  productos  por más de 10 meses sin descanso, había podido conseguir por fin dos meses de vacaciones para ir a visitar a mi familia que vive en Valencia. Los pasajes de avión estaban agotados y solo conseguí para viajar por tren. Me demoraría unas 3 horas en llegar a casa, pero era preferible que esperar tres días a que hayan pasajes libre para ir en avión . El mal humor que tenía, aumentó por la noticia de mi madre. Cuando por fin abordé el tren, me dirigí a mi asiento.

Estaba acomodando mi mochila  en los compartimientos superiores, cuando alguien me toca el hombro. Al voltearme para ver de quien se trataba me quedé embelesada por esos ojos azules que me observaban de manera risueña.

-Disculpa creo que ese es mi asiento.

Me dijo con una dulce y ronquecina voz la hermosa chica,  mostrándome su boleto que indicaba  que su asiento era el #25. Entonces saqué el mío de mi bolsillo...que tonta había sido al confundir el número de asiento. El mío era el #23, el que me correspondía, definitivamente no era mi día,  pero al ver tal belleza de mujer todo pensamiento se me olvidaba al instante.

-Disculpa, confundí mi número de asiento, es el 23 el que me corresponde.- Le dije a punto de transpirar.

- No te preocupes suele suceder, y el #23 está por allá.- Me indicó con su encantadora sonrisa señalando el asiento que estaba cruzando el pasillo.

Como me hubiera encantado poder viajar al lado de ella, pero la suerte no suele estar de mi parte y menos hoy día. En fin,  a mi derecha iba un adolescente presumido que se la pasó contándome que había ingresado a la universidad y un montón de cosas más que yo sólo escuchaba por educación. No podía dejar de pensar en aquella mujer, en su delicada y bronceada piel, cabellos lisos de color azabache, recogido en una coleta, sus ojos eran como dos manantiales azules, unos labios muy sexys y más aún con esa sonrisa. Su cuerpo envidiable, con unos pechos algo pequeños y unas caderas hermosas. Verla es lo más cerca que he estado de un ángel.

Después de una hora sin parar, por fin la conversación del adolescente había acabado; desde mi lugar podía ver a la pelinegra. Estaba escuchando música y mirando por la ventana, con su exquisita sonrisa en los labios. Al poco rato me di cuenta que se había quedado dormida. Se veía tan tierna de esa forma. Habían pasado alrededor de veinte minutos cuando ella se despertó y giró su cabeza  hacia mi sitio y nuestros ojos se encontraron solo por unos segundos, me sonrió y desvíe la mirada al instante, sentí como el rubor subía por mi cara hasta quedarme completamente roja como un tomate. No me atrevería a volver a verla, así que sólo miré por mi ventana el resto del viaje.

Pensando en que pronto llegaría a casa y vería de nuevo a mis padres y a la nueva mascota de la familia que por lo que me había contado mi mamá, era un  perrito muy lindo. En ese momento me acordé del mensaje que me había mandado hace horas y el mundo se me cayó a los pies, tendría que lidiar con la presencia de Sash al llegar. Un problema más al que agregar a la lista, ya que aparte de ir a vacacionar, iba con la idea de confesarle a mis padres que me gustaban las mujeres, de por sí me esperaba una mala reacción en especial por parte de mi madre. Ella siempre soñó y me lo decía, que esperaba verme de blanco y con muchos hijos. Sé que ella haría hasta lo imposible para que me casara con Sash, podría hacerlo pero nunca sería feliz.

Inmersa en mis pensamientos me quedé dormida pegada al frío cristal de la ventana. Sentí una mano que me tocaba el hombro y me desperté sobresaltada. Esperaba ver a la morena de nuevo, pero no era ella, era un guardia del tren. Me avisaba que casi todos los pasajeros ya habían bajado del mismo. Solo eso me faltaba, menuda vergüenza. Le di las gracias por despertarme y cogí rápidamente mis pertenencias bajando rápidamente del tren.

Me dirigía hacia el interior de la estación para recoger el equipaje, cuando recordé que Sash debía estar seguro por los alrededores, si me las ingeniaba podía recoger el equipaje y tomar un taxi para llegar a mi casa, sin ser vista por él. Pero parece que la  mala suerte no dejaría de seguirme, justo en la zona de devolución de equipaje se había hecho un tumulto de personas ya que se habían extraviado varias maletas. Los encargados de la devolución estaban tratando de calmarlos y otros seguían devolviendo algunos equipajes. Tuve la esperanza de que me dieran rápido mi maleta, y al menos en eso tuve suerte, vi mi equipaje y pedí que me la entregaran. Pude ver a mi lado a la morena del tren que ya había recogido el suyo y estaba por irse, al menos si supiera su nombre, pensé algo acongojada.

Ya con mis pertenencias encima, estaba lista para irme cuando divisé a Sash a unos veinte metros. Estaba con una rosa en sus manos. Traté de salir de su línea de visión pero él logró verme y me sonrió. Empezó a caminar hacia mí.

Entré en total pánico y por un segundo de imprudencia, corrí hacia la pelinegra y le puse los brazos alrededor de su cuello. Al instante me arrepentí de hacerlo, pero no podía tirarme para atrás, ya estaba hecho. Ella estaba con los ojos abiertos como platos y me miraba entre sorprendida y asustada, la reacción no era para menos. Que un extraño te abrace de la nada, no sucede todos los días.

-¿Qué te sucede, que estás haciendo?

- Hola, me llamo Lena y necesito que me beses en este momento.

- Estás demasiado loca, ¿cierto?

-Creo que sí, pero también estoy en apuros. Ese chico que se está acercando, si me ve besándote tal vez me dejé en paz por fin. Solo un beso rápido, por favor- Pude ver como Sash, se había quedado congelado, con la boca abierta a unos tantos metros al verme abrazada de tan impresionante mujer.

Al momento vi que ella  bajaba su cabeza hacia mí y  nuestros labios se juntaban , muy suavemente pasó su lengua por mis labios, duró solo unos segundos pero me parecieron días, sentí mariposas en todo mi cuerpo por primera vez, no quería que acabara aquel hermoso momento . Ella levantó su cabeza y me vió tiernamente. La sentí algo indecisa, pero volvió a besarme, pero esta vez con más seguridad. Fue un beso con más pasión,  mucho más largo y dulce. Sentí que todo el mundo giraba a mi alrededor, sus labios eran exquisitos hasta el infinito, definitivamente sabia besar de una forma extraordinaria. Sentí que alguien me halaba por el hombro y me despegaba de mi supuesta “novia”. Sash estaba a mi lado con un mirada asesina hacia la chica.

- Lena, que estás haciendo y quien es esta? – me dijo con una voz cargada de ira. Me quedé sin saber que decir, ni siquiera sabía cómo se llamaba ella.

- Pues creo que es algo demasiado claro; está besando a su novia. Me llamo Yulia, mucho gusto - Me quedé igual de sorprendida que Sash y tuve que disimular lo mejor que pude para que sea creíble lo que ella había dicho.

- Como es esto posible, tu mamá no me dijo nada sobre si tenías una relación menos con una “mujer”- Sus palabras estaban cargadas además, de desprecio.

- No le cuento todo a mi madre – En ese momento Yulia sacó su celular y miró un mensaje, se volteó hacia mí y me dijo:

- Lo siento amor, mi papá ha venido a recogerme y me está esperando hace rato, tengo que irme ahora mismo, luego nos vemos - Me dio un tierno beso en la frente, cogió su equipaje y desapareció entre la multitud.

- Ahora sí podremos hablar, como es posible que prefieras estar con una mujer que conmigo – Me dijo en un tono indignado y ofendido.

- Yo nunca te dije que saldría contigo y menos que seríamos una especie de novios a distancia , mi madre es la que te alimentaba con falsas ilusiones -Solo le decía la pura verdad.

- Hasta ahora no te creo que ella sea tu enamorada, si fuera así no te habría dejado sola.

- Ya la escuchaste, su papá la estaba esperando. Además no te tengo que dar explicaciones de mi vida, Sash.

- Esto lo dejaremos para después. Vamos a mi auto, te tengo que llevar a casa como se lo prometí a tu madre.

A pesar de todo, no pude salvarme de que me acompañara a casa, pero al menos el viaje en auto no fue tan malo, prácticamente no nos dijimos ni una palabra. Él llamó a mi mamá y le dijo que yo ya había llegado y que estábamos en camino. No podía dejar de pensar en Yulia y el beso, lo más seguro era que jamás la volvería a ver.

Cuando llegamos a mi casa, Sash me acompañó hasta la puerta y se despidió con un frío adiós. Ahora venía la parte difícil, hablar con mi madre.


P.O.V. YULIA

No puede ser, ya son las dos de la tarde y aún no he llegado a la estación de trenes. Tengo solo media hora para registrar mi equipaje y abordar el tren. Y este tráfico que no me ayuda en nada, y eso que salí con dos horas de anticipación del hotel,  pero aun así no me sirvió de mucho. Fue un milagro que el taxista lograra llegar a las 2:20 a la estación de trenes.

Fui apresurada a registrar mi única maleta que llevaba. Prefería comprar ropa nueva una vez que llegara a Valencia,  además que mi antigua ropa me traía amargos recuerdos. Un cambio de aires me ayudaría mucho para despejar mi mente, con el nuevo trabajo que me esperaba me ayudaría a no pensar en lo sucedido. Lo que me había prometido a mí misma unas 1000 veces era no volver a enamorarme, al menos por un muy largo tiempo, no quería volver a sufrir por amor.

Me quedaban cinco minutos antes que partiera el tren, abordé con mucha prisa y busqué el asiento #25. Pude ver a un a una bonita chica pelirroja en el lugar que me correspondía, tratando de acomodar su mochila en los compartimientos superiores. Me tomé unos segundos para observarla, su piel nívea mostrando el contraste de sus pecas que le daban una sensual tonalidad, su ondulado y largo cabello color cobrizo le iba perfecto.

Le toqué el hombro para llamar su atención y cuando se giró, sentí que todo mi cuerpo se derretía. Su dulce e inocente rostro y sus ojos color verdes con grises me hipnotizaron al instante. Vestía una blusa azul que hacía ver un bonito escote, sus hermosas y bien formadas piernas se veían resaltadas por el pantalón ceñido que llevaba puesto. No sabía que decir, mis palabras se habían desvanecido al instante de solo verla, lo único que se me ocurrió fue decirle que ese era mi asiento. Se le veía un poco aturdida por la equivocación, pero pese a ello no perdía su encantadora mirada.
Se disculpó y le señalé cual debía ser su sitio. Ojalá hubiera podido hablarle algo más; bueno primera cosa que prometo y primera que incumplo porque me acaba de enamorar al solo verla. Amor a primera vista no era precisamente algo que me sucediera muy a menudo, en realidad era la primera vez que me pasaba.

"Yulia, te cambiaste de ciudad para olvidarlo todo y empezar de cero, eso incluía no enamorarte".

Vaya que mi consciencia era más obediente que yo. Empecé a repetirlo en mi cabeza durante un buen rato, mientras escuchaba música en mi iPod. Poco a poco me quedé dormida, soñé con aquella chica despistada, me encontraba  en sus brazos y nos reíamos. Pero así como vienen los sueños también se van y me desperté con una sonrisa por esa linda ilusión que sabía que no se haría realidad. Al menos me daría el gusto de verla una vez más por lo que me volteé para su sitio y ohh sorpresa, su mirada estaba hacia mí, creo que se sorprendió al momento en que nuestros ojos se encontraron. Ella se giró hacia su ventana y creo que hasta se ruborizó. Parecía que no apartaría su vista del vidrio el resto del viaje. Bueno al menos la vi por unos escasos segundos, suspiré desilusionada y saqué mi Smartphone para revisar algún mensaje de mis padres. Por lo visto irían a recogerme a la estación, ya que yo no conocía Valencia y podría perderme si me iba sola a casa. Había nacido en Rusia, Moscú, pero no viví mucho tiempo ahí y desde pequeña a la edad de los siete años mis padres tuvieron que mudarse a España por cuestiones de trabajo, luego fui a estudiar cocina internacional a Barcelona y me quedaba en casa de mis tíos y prácticamente había pasado la mayoría de los años ahí, terminé la universidad, conseguí empleo en Madrid y me quedé unos años hasta hace unas semanas. Los que viajaban a verme todos los meses eran mis papás. 

En fin, aún quedaba algo más de una hora para llegar y seguía con ganas de ir a hablarle a aquella chica, que con solo haberla visto,  los muros que había construido en mi corazón se vinieron abajo. Estaba a punto de hacerlo con la excusa perfecta; le diría que era nueva en la ciudad y no sabía cómo llegar a mi casa, no era para nada una mentira. Ya me había levantado de mi asiento cuando la vi dormida, acurrucada y con su rostro en la fría ventana. Mis ilusiones de nuevo se desvanecieron, bueno debe ser el destino pensé, esa chica no es para ti. Además nada me aseguraba que no tuviera pareja y menos aún que le gustaran las mujeres. Lo único que me reconfortaba sería que al llegar a Valencia tendría mi mente ocupada la mayor parte del día y  no estaría pensando en ella. Seguí escuchando música el resto del viaje mientras me imaginaba una vida perfecta al lado de ella.

El tren por fin había llegado a la estación, mandé un mensaje a mis papás para que me esperaran, me respondieron que ya estaban en el auto hace media hora esperándome afuera de la estación.

Solo tenía que recoger mi pequeña maleta y podría irme, la gente comenzaba a caminar por el pasillo cuando vi que ella seguía durmiendo o al menos eso me pareció, ya que demasiadas personas estaban andando por el pasillo y no tenía suficiente visibilidad, así que hice lo mismo y salí del tren. Fui a la zona de equipajes que al parecer tenían problemas para entregarlos debido a que muchas personas estaban molestas por el extravío de sus pertenencias. Esperé unos diez minutos y la situación no mejoraba, empezaron a entregar algunas maletas entre ellas estaba la mía, la cogí y estaba dispuesta a salir cuando la vi a mi lado a unos pocos metros de distancia, se veía con los ojos enrojecidos como si recién se hubiera despertado, si se había quedado dormida después de todo. Me volteé para seguir mi camino, pero antes me detuve un momento para mandarle un mensaje a mi papá explicándole porque me estaba demorando en salir. Guardé mi celular y seguí mi camino hasta que sucedió algo que me dejó completamente sorprendida.

Aquella chica que me había hecho perder la cabeza, se había plantado al frente mío y me abrazaba por el cuello. No supe cómo reaccionar, por un momento pensé que mi sueño se estaba haciendo realidad. Creí que se trataba de alguna broma, pero al ver su mirada decidida entendí que iba en serio. Al explicarme que quería que le diera un beso para terminar con la obsesión del joven que se acercaba, estaba por negarme, pero había algo en ella que me atraía y me enloquecía desenfrenadamente.

Sin pensarlo la besé rápidamente; un beso corto como ella me había pedido, corto pero suficiente para darme cuenta que me había enamorado de verdad. Levanté la cabeza y la vi con una alegría tremenda, me moría de ganas de seguir besándola. Lentamente me fui acercando y ella al  no poner resistencia, decidí besarla de la forma que me gustaría. Un beso tierno, largo y lleno de amor. Me alegré enormemente al sentir que ella me respondía el beso de la misma forma, nuestras lenguas jugaban entre sí, saboreé sus dulces y deliciosos labios hasta más no poder. Sentía como su corazón palpitaba rápidamente al igual que el mío, me había olvidado de hasta por qué había decidido besarla... nada me importaba en ese momento.

No me lo podía creer, estaba besando a una extraña en medio de un montón de personas, solo estar con ella todo el tiempo posible era para mí el cielo. El mágico momento se vio interrumpido por la separación de su boca, creí que se había arrepentido de aceptar el segundo beso, pero me di cuenta que ese joven la había apartado de mi lado. Aún podía percibir su aliento en mis labios, si no fuera por la interrupción de él, hubiera seguido besándola hasta más no poder.

Él se veía muy aturdido y con ira, le increpó lo que ella estaba haciendo conmigo. Pude ver que ella no sabía que decir pues ni siquiera sabía mi nombre, decidí salvarla y me presenté como su enamorada. Hasta ella se quedó sorprendida, al menos pudo disimular su sorpresa. Pensé sacarla de ese mal momento diciendo que la acompañaría a su casa, pero justo sentí que mi celular vibraba y me acordé de mis padres que llevan casi una hora esperando a que saliera de la estación. Todos mis planes de pedirle su número de teléfono y dirección se fueron al tacho. Con mi mejor sonrisa forzada le tuve que decir que tenía que irme porque mis padres me esperaban afuera de la estación, en un impulso le di un tierno y dulce último beso de despedida en su frente y me despedí con una sonrisa. Cuando me volteé para, irme las lágrimas estaban por salir de mis ojos, en tres horas de viaje me había enamorado perdidamente de Lena, su nombre era igual de hermoso que ella y lo más probable era que nunca más la podría ver de nuevo. No podía creerlo vine a Valencia por un nuevo comienzo y había empezado de la peor forma, enamorándome perdidamente. Llegué al auto de mis padres lo más rápido que pude, estaba tratando de desechar la posibilidad de regresar y buscarla y pedirle su número de celular. Al ver a mis papás sonreí apenas y los abracé muy fuerte. Subimos al auto y empezamos a conversar.

- Mi princesita se ha puesto más linda desde la última vez que la vi.

- No exageres papá, sigo igual que antes- Lo dije con la voz apagada, y mi mamá como toda madre sabía que algo me pasaba.

- Te sucede algo cierto, aparte de la razón por la que decidiste venir a vivir aquí? Dinos que es por favor- Era imposible mentirle, les conté lo que sucedió en el tren y en la estación y que me había enamorado de Lena, terminé hecha un mar de lágrimas.

Mis papás desde el principio habían aceptado mis gustos por las mujeres, nunca se opusieron. El día que se los conté lo único que me dijeron fue, que si realmente yo era feliz con la decisión que tomara, ellos también lo serían.

- Si de verdad el destino te puso a esa chica en tu camino ha de ser por algo. Ya verás que pronto la volverás a ver y podrás hablar con ella.

- Ojalá no suceda eso, porque mi corazón sigue herido por mi antigua relación. Y quiero que primero sane para volver a creer en el amor y poder abrirlo de nuevo.

- Solo el tiempo lo dirá princesa. Nosotros te apoyaremos para que todo te vaya bien y estés feliz. Así que no te preocupes por nada.

- Gracias papás, los amo mucho a ambos - Mamá me secó las lágrimas y me abrazó como cuando solo era una niña.

Después de unos 20 minutos llegamos a casa, era la primera vez que la veía, ya que antes vivíamos en un departamento. Era grande, de 2 pisos y muy elegante. Mis padres habían trabajado mucho para tenerla así. Lo que más me gustó fue que estaba muy cerca de la playa, solo a unos quince minutos en auto. Luego de tantas emociones por el viaje en tren, solo tenía ganas de dormir, además estaba anocheciendo. Mi mamá me había preparado unos deliciosos canelones, ya veo porque me gusta tanto el tema de la cocina; comí un par y me fui a dormir a mi nueva habitación, estaba prácticamente vacía a excepción de una cama y una mesita de noche. Mis padres habían decidido que yo misma la decorara.

Me acosté y me puse a pensar que si hubiera perdido el tren, tal vez no estaría sufriendo de nuevo, pero tampoco la habría conocido y menos sentido sus labios en los míos. Con estos pensamientos terminé durmiéndome al fin. Mañana sería un nuevo día y un nuevo inicio para mi vida (aunque creo que ese nuevo inicio se dio al conocer a Lena). Empezaría a trabajar con mi mamá, desearía que fuera un día mucho más tranquilo que este.

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Re: NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

Mensaje por VIVALENZ28 el Sáb Jun 03, 2017 11:09 pm

Oh que lindo ya espero con ansias el próximo capítulo Smile
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Re: NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

Mensaje por andyvolkatin el Dom Jun 04, 2017 12:01 am

Hola Very Happy
que buen inicio
me gusto mucho
espero pronto el sgte capitulo  study
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andyvolkatin

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Re: NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

Mensaje por psichobitch2 el Miér Jun 14, 2017 6:30 pm

Hola nenas, pasaba por acá y os dejo el segundo capítulo.
Gracias por sus comentarios chicas: andyvolkatin y VIVALENZ28 , me alegro que les haya gustado la primera entrega y a todos los que leyeron el capítulo, muchas gracias.
Os dejo un abrazo gigante



Capítulo II



Cerró la puerta tras de ella cuando vio a Sash marcharse por aquel camino. Se apoyó contra la misma y cerró los ojos sin poder evitar sentirse un tanto culpable por lo que recién había ocurrido en la estación de trenes.

Debió haber estado un poco trastornada o quizás ya había rebasado el limite de su locura al haber reaccionado de la manera en que lo hizo. Hubiese sido más fácil hablar con el chico, enfrentarlo y decirle que no sentía nada por él, más que una simple amistad. Una amistad que inclusive veía forzada gracias al empeño de su madre por querer emparejarla con una persona que creyó que podía sacarla de aquella soledad en la cual estaba hundida desde hace mucho tiempo. El encuentro no planeado con Yulia, el beso... Acaso era la manera más espontanea y original que se le había ocurrido para salir del enclosetamiento? Definitivamente se le había subido la locura al máximo, el control al mínimo y vaya usted a saber que más se le había descontrolado.

Pero, acaso su palabra no servía como defensa personal hacia su propio ser? O sea, decirle a su familia lo que en verdad era, debía ser un maldito teorema de Pitágoras tan difícil de resolver? Porque ese ataque constante de verla feliz al lado de alguien que nunca iba a darle la felicidad que ella estaba buscando?


De la nada, y evaporando todos los pensamientos en los que se había sumido en apenas segundos, un cocker spaniel saltó hacia sus piernas y comenzó a brincar junto a ella. Debía ser la nueva mascota de la que habló su madre. Era toda una monada y su color castaño claro lo hacían lucir como si fuera de juguete.

- Hola pequeñito! - Saludó la pelirroja al animado perrito. Era un cachorro apenas y no dejaba de lamer a Lena por todos lados. Inessa, su madre, salió a su encuentro y le regaló un caluroso abrazo apenas estuvo a su lado.

- Lena, mi amor! Mira como estás - dijo detallándola de arriba a abajo como si no la hubiera visto en años. El abrazo fue lo más amoroso que necesitaba sentir en ese entonces. Cuanto había extrañado esos brazos... El calor maternal, ese que siempre te complementa cada vez que te sientes el ser más desamparado sobre la tierra, ese, que había recibido todo el tiempo que contaba de vida. La señora de cabellos rubios y tonalidades rojizas, puso al cachorro en el piso y de inmediato comenzó a ladrar y a dar vueltas de felicidad - Y Sash, por qué lo vi partir? - Los ojos de su madre escudriñaban por la ventana.

- Mi niña ha vuelto!! - Ese fue su padre salvándole el pellejo una vez más. Suspiró de felicidad.

Salió a su encuentro y después de un recibimiento en los brazos de Inessa, los de su padre fueron los que en realidad  había extrañado muchísimo más. Él nunca le cuestionaba y siempre apoyaba todas sus decisiones, correctas o no. Le decía que de los errores se aprende y en eso tenía toda la razón.

- Papá, cuanto tiempo sin verte - Le dijo ya soltándose del abrazo - Al fin la empresa ha decidió darme vacaciones y pues, serán dos meses para ponernos al día con todo, vale? Y cómo se llama esta belleza que no ha dejado de mover su colita - Se alzó con el cachorro de nuevo en sus brazos acariciándole el pelaje brillante.

- Tú papá se empeñó en llamarlo Doky - Dijo Inessa alzando los hombros - Dice que lo escucha mucho en la televisión y pues, atiende a ese nombre y está acostumbrado.

"Desde cuando papá ve dibujos animados?"

-A mi me gusta hija, es un perro muy bonito - dijo el pelirrojo un tanto desinteresado - Además, cambiando de nuevo el tema, me parece estupendo que al fin estés de nuevo con nosotros porque tú madre ha planeado hacerte una bienvenida por todo lo alto...

- Lastima que Sash se marchó. Quería confirmar si vendrá el sábado a la fiesta - Y ahí iban de nuevo. Inessa con el absurdo empeño de meterle a Sash por los ojos y ella tan... lesbiana.

- Mamá, no es necesario hacerme una fiesta o lo que sea que hayas preparado, créeme. Son unas vacaciones las que me tiraré con ustedes, no acabo de regresar de un viaje por la vía láctea.

- Ya eso está planeado hija, además van a venir tus tíos y demás familiares que han pedido verte. Y sé que son unas vacaciones, pero eres nuestra hija, a la cual no veíamos desde hace más de siete meses y sabes como soy cuando me propongo reunir a toda la familia - Lena no pudo evitar poner los ojos en blanco mientras su padre negaba con la cabeza y una sonrisa en los labios - Pero, porque no subes a tú cuarto y desempacas? Te avisaré cuando la cena esté lista. Debes estar cansada... los viajes en tren siempre terminan agotando.

Sobre todo cuando lo único que tú mente ha ocupado en cinco horas ha sido la silueta de una hermosa mujer, con un nombre bastante peculiar y una mirada que puede desencadenar los más tormentosos pensamientos, así como en los que se había perdido nuevamente.


Su habitación permanecía intacta desde la última vez que la vio. Inessa era la encargada de mantenerla limpia. Siempre le había gustado aquel espacio de la casa donde podía estar a solas con sus reflexiones o escapadas mentales como a menudo le ocurrían. Una vez que cerró la puerta, se desconectó con el otro lado de la vivienda donde la realidad era una muy distinta a la que ocupaban aquellas cuatro paredes.

Dejó su maleta sobre la cama y se detuvo frente a la ventana. La misma callecita donde a diario solía pasear antes de que el sol saliera por completo para llenar sus pulmones de aire fresco era lo que la había detenido cuando se acercó a la ventana para perderse otro rato más en los recuerdos... aspiró un poco el aire que podía entrar a través del rectángulo y volvió a cerrar los ojos. Muchas anécdotas venían acompañadas de la nostalgia...

...y ahí estaban de nuevo, un par de ojos azules que la detallaban con mucha pasión y deseo o al menos eso creyó pensar. Porque precisamente debía traer a Yulia como parte de sus recuerdos? Como pudo haber sido tan estúpida de no pedirle al menos un número telefónico a su enamorada?

Su sonrisa se amplió cuando recordó aquella palabra. Así la había llamado Yulia delante de Sash... Demonios...

Tenía que buscar una manera de poder decirle a sus padres acerca de sus gustos sexuales. Sabía que tarde o temprano eso iba a suceder. Tampoco podía decirles por telefono, pero... Demonios... Ver a sus padres tan orgullosos de ella, tan entusiasmados por tantos logros en su vida, saber que le va a costar hacerles entender que tiene una existencia que vivir y de la manera que escogió hacerlo.

Se tendió sobre la cama sintiendo como comenzaba a formarse un ligero dolor de cabeza, empezando a sentir muy pesados sus parpados. Trató de no dejar vencerse por el sueño que estaba incitándola pasando por alto, el hambre que su estómago no quería dejar atrás.

Cuando los abrió de nuevo, la figura de su madre delante de ella la sorprendieron un poco hasta el punto de sobresaltarse..

- Lo siento Lena, pero estuve tocando la puerta y como no contestabas decidí entrar - Cuando pudo caer en cuenta, notó que habían pasado dos horas desde que trataba de luchar contra el cansancio por el viaje. Al menos sintió que se había relajado bastante.

- No te preocupes madre, tengo mucha hambre - Estiró sus brazos sentándose en la cama - Y el olor de la cena, trae tonto a mi estómago -Inessa sonrió.

- Entonces, puedes bajar cuando quieras. La cena está lista - Le dijo pero se quedó un rato de pie junto a la puerta haciendo una pausa y volvió a hablarle - Lena, sucedió algo con Sash? - La pelirroja suspiró cansada ya del tema y colocó los pies en el piso.

- No pasó nada madre. Simplemente le pedí que se fuera porque estaba cansada. Ya vendrán momentos en que pueda compartir con él, que podamos disfrutar todos a la vez de la compañía de Aleksandr, te parece?

Al parecer Insessa no había captado el tono irónico con que había dicho sus últimas palabras. Validó la sonrisa de su madre al decirle que la esperaba abajo en la sala comedor junto a su papá y volvió a dejarla sola en la habitación. Botó el aire de frustración que tenía en sus pulmones con más fuerza y supo que tenía que hablar con ellos lo más pronto posible.



Era más de media noche y la luna bañaba la copa de los arboles haciendo que se reflejaran en la terraza de su habitación. Tallando sus ojos cansados se colocó un albornoz y salió. El olor del salitre inundó por completo sus pulmones haciéndola sentirse libre, como nunca antes. Cerró los ojos mientras inhalaba aquel aroma y a su miente vinieron aquellos ojos verdes con grises que la habían impactado, dentro de aquel tren hacia la ciudad; volando a su alrededor. Era como una de esas fantasías mágicas en las que no quieres regresar nunca más a la realidad. De aquellas que sin ninguna premeditación compartes con la misma persona, en cuanto a tiempo y espacio sin contar con esa presencia que tanto anhelas.

Se le dibujó una tonta sonrisa en el rostro cuando la imaginó, como aquel sueño que tuvo cuando se durmió dentro del tren. Se preguntó mentalmente: acaso ella habrá soñado también con ella?

"Que tonterías digo. Yulia, no puedes enamorarte de alguien si no sabes siquiera cuales son sus gustos o acaso no aprendiste la lección con Natasha?"

A lo lejos podía ver el mar siendo bañado por el resplandor de la gran luna acompañado por el ruido que hacía su estomago reclamándole por algo que comer. Ajustó el cordón de su bata y salió de su habitación.

Todo estaba tan oscuro y en competa calma. Oleg como Larissa debían estar durmiendo. El cansancio del viaje había pasado factura y apenas puso la cabeza en la almohada para descansar, se quedó profundamente dormida.

Bajó las escaleras del primer piso. Encendió la luz y pudo disfrutar de la amplitud y elegancia de la nueva cocina de su madre. Tuvo que aceptar que Larissa ha tenido los gustos más exquisitos al momento de decorar y este lado de la casa no había sido la excepción.

Abrió la despensa y sacó una bolsa de pan de sándwich y lo colocó en la mesada mientras iba por los demás ingredientes.

Fue a la heladera y revisó con que podía rellenar su emparedado... y ahí estaba el suculento pastrami esperando para ser devorado por ella.

- Ahora si vas a saber lo que es bueno, pedazo de carne ahumada! - Se preguntó, porque siempre el repentino interés de seguir hablando con la comida.

Dejó en la encimera de la cocina lo que acababa de sacar de la heladera y fue hasta la estantería a por un plato. Escuchó un ruido y al girar, su papá estaba detrás, mirándole desde el marco de la puerta con una sonrisa... la misma que lo llenaba de orgullo cada vez que se la dedicaba.

- Ustedes los chef les gusta cocinar a cualquier hora si es posible, botando la casa por la ventana, cierto? - Yulia llenó su rostro con una sonrisa ya con la mostaza Dijon y la albahaca en sus manos lista para proceder a la preparación.

- Pensé que dormías papá.

- Lo hacía. Creí haber escuchado un ruido y por eso bajé - Sacó una silla de la encimera y se sentó. Sus rubios cabellos comenzaban a teñirse de blanco.

- Siento mucho haberte despertado, pero mi estómago no iba a dejar de sonar hasta que lo hiciera feliz.

Le sonrió en silencio mientras la morena untaba la mostaza sobre la rebanada de pan. Ambos estaban dejando que los pensamientos de cada uno engranaran dejando que el vacío en el espacio los ayudara a canalizar cada pregunta y respuesta que iban a disputarse. La mente de Yulia sabía cual iba a ser el siguiente paso de Oleg, así que decidió relajarse y colocar muchas capaz de pastrami sobre el sándwich buscando una respuesta a la posible interrogante que a continuación formularía su progenitor.

- Qué pasó con tu novia, hija? - Alzó la mirada encontrándose con el mismo azul en los de su padre y la devolvió al pan para cortarlo en dos y dirigirse a la despensa a por un vaso de cristal.

- No es mi novia, papá. Lo fué hasta hace unos seis meses y lo nuestro se terminó porque me falló - Abrió la heladera y se sirvió de una jarra con leche, saboreando un poco antes de cerrarla.

- Entiendo. Sé que no quieres hablar de esto y lamento haberte incomodado con la pregunta...

- No pasa nada papá. Natasha simplemente decidió hacer con su vida lo que mejor le parecía y buscar a alguien más. Tal vez nunca se enamoró de mí, así que obviamente yo estaba sobrando.

Lo menos que deseaba en ese momento era que su padre sintiera lastima de ella. Ella misma había sentido su propia lastima... Podría confesarse que aún le dolía cada vez que hablaban de la que fue su pareja, pero no podía esconderse dentro de una armadura cada vez que tocaban ese tema. Tenía que superarlo de una vez por todas, así ya haya pasado el tiempo considerable para haber dejado de pensar en algo, que siempre estuvo al tanto, no iba a funcionar jamás.

- Sabes, Yulia? A tú madre y a mi nos importa mucho tú felicidad. Nos consta que eres una chica muy educada, responsable y que tienes un corazón que no te cabe en el pecho - comenzaba a sentirse ruborizada - Pero la vida está llena de fracasos... del altibajos, de personas buenas y malas, pero de todo hacemos un aprendizaje y es lo más importante - Hubo una pausa a la que dedicó para saborear su cena - Yulia, estamos aquí para apoyarte en lo que sea... en tu carrera y en las decisiones buenas o malas que tomes.

No pudo evitar derramar una lagrima que rodó por su mejilla hasta perderse, para luego sentir los brazos sobreprotectores de su padre alrededor de su cuerpo. Le fue difícil saber con exactitud en que momento el rubio se había puesto de pie hasta llegar a su lado. Cada vez que se hundía en aquellos pensamientos, se dejaba llevar por el pasado.

Llorar, solo significaba que podía desahogarse de todo el dolor y la rabia que sentía por dentro, pero que al hacerlo en los brazos correctos, sentiría el más grande de los alivios justo como lo estaba sintiendo en aquel instante.

Necesitaba drenar, liberarse de aquella cruel separación y de la traumática relación por la cual tuvo que pasar. Acaso había llegado a la ciudad correcta o debía dejar que el tiempo hiciera su valioso trabajo?



A veces las cosas no siempre salen como lo planeas en tu mente. La decepción es un estado de ánimo del cual muchas personas nunca han sabido como lidiar y llevar a cuestas, más cuando la recibes de algún ser muy querido para ti.

Sus padres eran las unicas personas que la habían apoyado en este mundo, creen en ella y se lo han demostrado.

No pudo pegar un solo ojo en toda la noche buscando la manera de poder decirles que para ella, Sasha no significa nada en su vida. Que estaba muy lejos de lo que ella consideraría una relación duradera; una estabilidad emocional. Es un chico muy amable y cariñoso, muy... como podría decirlo... muy romántico y detallista, persistente y a veces muy empedernido pero en ningún momento de lo que llevaba recorrido en la vida, le ha nacido el sentimiento de poder fijarse en él como hombre, ya esa etapa la había superado hace muchísimo tiempo.

Suspiró pesadamente...Ver a su madre de un lado a otro, con los preparativos de la reunión de bienvenida de este sábado solo le hacían querer levantarse del asiento y salir de casa por algunas horas y poder huir un rato de toda aquella quimera.

- Hola Lena, cómo estás? - Su padre hizo una sombra al posicionarse frente a ella, tapando por segundos los rayos de sol que bañaban su piel - Te noto algo distraída y pensativa. Te sucede algo? - Sergey se sentó junto a ella pero con la vista puesta sobre su esposa que estaba dando inducciones a un chico que no se de donde había salido.

El día estaba muy soleado. El aire se respiraba puro y fresco, era un día hermoso viéndolo desde un punto de vista relajado.

- Estoy bien - suspiró cerrando el libro que traía en sus manos - Insisto papá, a veces pienso que mi madre cree que vivir fuera de casa, a unos cuantos kilómetros de distancia, es como si estuviera viviendo en alguna otra galaxia - Su papá sonrío dándole un toque en la pierna mientras se acomodaba sobre la silla. Su mirada se clavó en ella.

- A ver Lena. Desde que llegaste te he notado algo retraída... alejada. Como si no quisieras estar aquí. Pasa algo en el trabajo?

Su padre y su sexto sentido. Si no es porque dicen que solo las mujeres tienen aquel súper poder podría decir que Sergey era toda una señorita. En el buen sentido de la palabra.

- Claro que me encanta estar acá con ustedes. Fue casi un año que me alejé por cuestiones de trabajo y ahora que los tengo cerca, no quiero que estos dos meses terminen y así poder compartir más tiempo con mi familia - Al menos ese argumento era creíble, y lo era porque extrañaba un montón a sus padres, a su ciudad - Sólo que hay algo que me ronda la cabeza y son cuestiones de trabajo, lo admito, pero... vamos papá. Prometo no pensar en nada de eso mientras esté acá en Valencia, prometido?

Su padre la miró pensativo un rato como dándole el beneficio de la duda, luego le dio un beso en la frente antes de levantarse del lugar que ocupaba junto a ella. Siempre supo como ponerle los pies sobre la tierra cuando algo le afectaba internamente y como hacerla sentir mejor, aunque en el fondo él no supiera el motivo por la cual su mente se estaba debatiendo una batalla campal entre pensamientos y racionalidad.

Tampoco es que haya asesinado a alguien y mucho menos había perpetuado cuatro robos a los mejores bancos del país. Simplemente se sentía atraída por las chicas, nada más... y sobre todo, una en particular que por su estupidez, sus nervios o por todos aquellos sentimientos incoherentes que no sabía que nombres ponerle, no volvería a ver nunca más en su vida. Acaso se puede ser tan tonto y dejar perder las oportunidades así como así?

Tenía que dejar de echarse la culpa por las cosas que pasaron, que no pasarán nunca y por lo que sin duda iban a pasar. Era todo un berenjenal pero en el fondo ella era la única que podía entender el nido que manejaba a diario en su cabeza.

- Solo falta un día y ya me estoy volviendo loca - Dijo su madre al ver que se acercaba con un vaso de limonada en la mano. Tal vez luego, se diera un chapuzón en la alberca. Se le antojaban ganas.

- Tranquila madre, todo va a salir bien... Quien era el chico que estaba contigo? - Preguntó detallando unas rosas que habían en el jardín.

- Ah, el es Boris el chico que el servicio del Catering me envió para poder organizar la reunión de mañana. No quiero imaginar el momento en el que vayas a casarte...

- Si duré diez meses fuera de casa y estás botando la misma por la ventana, supongo que si llego a casarme querrás botar la cuadra entera - Inessa sonrió y ella tuvo que cubrir su frustración bebiendo un sorbo más de la limonada.

- Sé que tienes problemas en el trabajo, tú padre me comentó algo. Sucede algo malo y eso es lo que te preocupa?

"Claro mamá, soy lesbiana y no sé cuanto más pueda ocultarlo. Es más, besé a una chica y ella a mi el día de ayer y Sash nos miró y es por eso que no quiere acercarse a la casa. Algo más en lo que pueda serte útil?"

- No mamá, ya le dije a papá que era algo sin importancia. No vine para pensar en cuestiones de la empresa, vine a distraerme y compartir un tiempo con ustedes, así que no te preocupes. Estoy bien y si me lo permites, me gustaría ayudarte con los preparativos de la reunión. Si contrataste un servicio de catering, quiere decir que habrá mucha comida deliciosa, verdad?

Y ahí estaba de nuevo con su actitud positiva delante de la vida. No quería sentirse opacada por un sentimiento de culpa donde ni siquiera ella tenía nada que ver. Así es la vida y tenía que seguirla a pesar de los pormenores que acarreaba... No había nada malo en ella, al contrario, deseó hacer las cosas bien y estar en paz con ella misma así que...

"Ceviche de pulpo y mango verde? Eso suena muy exquisito para mí" Espera y no sirváis anchoas"
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Re: NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

Mensaje por andyvolkatin el Miér Jun 14, 2017 11:55 pm

Hola Very Happy
buen  capitulo
espero la puedas seguir pronto
esta interesante
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Re: NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

Mensaje por Elen K el Dom Jun 18, 2017 10:02 pm

Que bueno que volviste!! Se extrañaban tus historias Smile
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Elen K

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Re: NO DEJES DE BESARME// PSICHOBITCH2

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