Los Volkov

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Los Volkov

Mensaje por itgetsbetter9 el Miér Jun 27, 2018 9:35 pm

CAPITULO I : Una noticia inesperada

La familia Volkov era dueña de una gran empresa de Metalurgia que venía de generación en generación, considerada como una de las más importantes de todo Moscú y que el viejo Oleg junto a su esposa Larissa habían logrado mantener a lo largo del tiempo, habían tenido dos hijos Vladimir de 25 años tenía los ojos azules y el cabello rubio claro y Yulia de 23 años tenía los ojos azules y el cabello teñido de negro a pesar de que ambos recibieron una educación similar por parte de su padre eran muy diferentes con respecto a su personalidad.

Esa noche durante la cena familiar el hijo mayor Vladimir tenía algo muy importante que comunicar a su familia sinceramente esperaba la aprobación de todos en especial la de su padre al cuál admiraba desde muy niño ya que además de ser un padre fue un maestro para él y gracias a la forma estricta de educarlo aprendió lo suficiente como para convertirse en su sucesor en la empresa Volkov.

V: Familia, debo decir algo muy importante esta noche - Miró a todos los presentes - Tal vez les cueste creer esto, pero... tengo pareja - dijo muy de repente. 

Todos los presentes parecían no creer lo que el joven Vladimir decía siempre había sido una persona reservada con respecto a su vida sentimental nunca había presentado a alguna chica a la casa y ahora parecía muy convencido de haber encontrado a la persona indicada, Larissa parecía incrédula, por otro lado Yulia parecía vacilar con lo que acababa de decir su hermano y por último Oleg mantenía su clásico porte serio que lo caracterizaba.

L: Me parece una noticia increíble - dijo sorprendida - Sin duda deberías invitarla a cenar algún día - dijo sonriéndole al rubio. 

O: Tu madre tiene razón debemos conocer a aquella joven - dijo serio mirando a Vladimir - ¿No piensas decir nada Yulia? - preguntó mirando a su hija. 

Y: Bueno, estoy realmente muy sorprendida Vladimir - dijo sincera viendo al rubio - Definitivamente nos gustaría conocerla - dijo mirando a todos los presentes.

V: De hecho... me gustaría presentarla mañana durante la cena - dijo algo inseguro - Sé que es demasiado pronto, pero... - soltó un suspiro - Elena no es de esta ciudad y además...- dijo haciendo una pausa - Ella perdió a su madre hace 2 meses - dijo serio. 

Yulia parecía procesar las últimas palabras dichas por su hermano aún no conocía a Elena, pero realmente podía sentir un poco de lástima por ella después de todo no debe ser fácil perder a tu madre reflexionó. 

L: Realmente lo lamento por ella Vladimir - dijo mirándolo con preocupación - Claro que puedes traerla mañana si así lo deseas ¿Verdad Oleg? - preguntó mirando a su esposo. 

O: Si, no tengo problema con eso - dijo tranquilamente - Lo que sea que te haga feliz hijo - dijo sincero mirando al rubio con una leve sonrisa. 

V: Gracias padre - dijo visiblemente emocionado por sus palabras - Gracias a todos les prometo que no se decepcionaran de ella - dijo muy convencido de sus palabras alzando su copa de vino para brindar con todos. 

Después de realizar el respectivo brindis, Vladimir buscó con la mirada a la nana María que parecía muy emocionada por lo que estaba sucediendo en ese momento, verla era un escenario muy emotivo que lo invitó a regalarle una cálida sonrisa a la mujer antes de beber de su copa de vino. 

La cena transcurrió apacible platicando como es costumbre sobre los negocios, la empresa, los viajes, la ciudad y claro ahora sobre la nueva integrante de la familia que aún no tenían la oportunidad de conocer, pero por la forma de describirla y a través de sus ojos de su hermano parecía ser la mujer perfecta. Todos agradecieron a María por la exquisita comida y se retiraron a sus respectivas habitaciones para descansar, Yulia llegó rápidamente a su amplia habitación para darse un baño tibio que sin duda lo necesitaba, debía reconocer que la noticia de su hermano le sorprendió de sobre manera ya era momento en que Vladimir tuviera una pareja estable reflexionó, luego de unos minutos salió del cuarto de baño para colocarse la pijama, acercarse al velador para apagar su lámpara de noche, echarse suavemente en la cama y con un suspiro cansado quedarse profundamente dormida.

Al día siguiente Yulia despertó perezosamente al oír el sonido de su despertador que marcaba las 08:00 AM, lo apagó rápidamente mientras se tallaba los ojos y se estiraba para luego levantarse y dirigirse al cuarto de baño, al salir empezó a vestirse con lo que era para la pelinegra su uniforme de trabajo: Una camisa blanca manga larga, pantalón Jean negro, tacones de vestir negros y un abrigo negro de cuero que hacía juego con el pantalón si, definitivamente no era el uniforme que debería vestir, pero usar pantalones holgados no era lo suyo y claro que seas dueña de la empresa tiene sus ventajas pensó con una sonrisa al terminar de vestirse, al cabo de unos minutos bajó con cuidado las escaleras para acercarse a desayunar encontrando solo a sus padres comiendo en silencio al preguntar por Vladimir la respuesta era predecible salió temprano rumbo a la empresa, soltó un suspiro cansado por la aptitud tan preocupada de su hermano dedicó una sonrisa a María en agradecimiento por la comida y se sentó a comer para luego unirse a la plática de sus padres acerca de la presentación de Elena. 

Tenía cierta curiosidad por conocer a aquella mujer que habia cautivado el corazón de su hermano y sus padres parecían tener tantas expectativas por Elena que sinceramente esperaba que Vladimir no haya exagerado al detallar a la chica para que luego los decepcione y con esos pensamientos terminó de desayunar para luego dirigirse al estacionamiento y buscar su carro un fino Audi color negro que era insignificante al lado del Mercedes-Benz de su hermano y lejos de sentirse orgullosa por poseer aquél lujoso vehículo, creía que un carro más económico iba más acorde con su estilo, pero claro la hija de un Volkov no podía dejarse ver ante la prensa con un carro así ¿Verdad? reflexionó con molestia. Al cabo de un tiempo salió rumbo a la empresa Volkov, debía reconocer que tenía un buen trabajo con todos los beneficios que trae consigo el ser la dueña de una de las empresas mas importantes de Moscú, pero lejos de sentirse satisfecha por haberse graduado en Administración de negocios en una de las mejores Universidades de la ciudad aún creía fielmente que su verdadera felicidad estaba en la música.

FLASHBACK

O: Están creciendo demasiado rápido - dijo acariciando la cabellera de los pequeños - ¿Saben que cuando sean grandes serán dueños de la empresa? - preguntó viendo a sus hijos. 

V: A mi me gustan los números padre y me gustaría trabajar como tú en la empresa - dijo sonriendo el pequeño rubio de 11 años. 

O: Muy bien Vladimir entonces tal vez deberías estudiar Economía y Finanzas - propuso con una sonrisa - Recuerda que cuando yo ya no pueda trabajar tú serás mi sucesor - dijo acariciando la cabello del pequeño. 

Y: A mi me gusta la música - dijo inocente la pequeña rubia de 9 años. 

O: Pequeña - dijo mientras acercaba a la rubia para que se sentara sobre sus piernas - Tú serás el brazo derecho de Vladimir y trabajaran juntos para seguir con el legado Volkov - dijo con una sonrisa a la pequeña rubia. 

FIN DEL FLASHBACK

Recordar aquello la hizo sonreír con melancolía Vladimir y ella no eran niños comunes tenían una empresa que proteger y sacar adelante, sin embargo si debía rescatar algo positivo de todo ello era que podía estar al lado de su hermano. Al llegar estacionó el carro en el estacionamiento y tomó el ascensor para llegar al segundo piso, sonrió al encontrarse a Vladimir hablando por celular en el pasillo mientras la miraba tan ocupado como siempre pensó y se dirigió a su oficina para revisar algunos documentos en su portátil y revisar algunos papeles, después de unos minutos observó al rubio entrar a su oficina. 

V: Yulia, disculpa estuve hablando con el señor Kurasov quiere negociar con nuestra empresa - dijo serio. 

Y: ¿Y crees que sea buena idea hacer negocios con él? - preguntó al rubio mientras observaba la pantalla de su portátil. 

V: Si, aunque  debería consultarlo con Oleg - dijo inseguro. 

Y: Pero, ahora tú eres el gerente ¿No? - cuestionó viendo al rubio con las cejas levantadas. 

V: Bueno... si, tienes razón - dijo sonrojado porque su hermana haya puesto en evidencia su poca capacidad para tomar decisiones. 

Y: Sabias que en la casa están preguntando por tú Elena - dijo alzando las cejas con una sonrisa mientras sacaba un folder del primer cajón de su escritorio. 

V: Empiezo a creer que realmente disfrutas hacerme sentir incómodo - dijo sonrojado - Bueno, te comento que después del trabajo ire almorzar con ella así que... no me esperen - dijo señalando con el índice a la pelinegra y con las cejas levantadas. 

Y: Bueno, al menos me alegra que faltes a comer por algún otro motivo que no sea el trabajo - dijo sincera. 

V: Realmente espero no tengan motivos para quejarse de ella - dijo preocupado.

Y: Tranquilo, todo va a salir bien - dijo sonriendo para transmitirle animos al rubio, aunque lo cierto era que ella también estaba preocupada.

V: Eso espero - soltó un suspiro cansado - Bueno, voy a seguir trabajando - dijo saliendo de su oficina. 

La mañana transcurrió rápidamente para la pelinegra, quién se retiró del trabajo para ir a almorzar a la residencia Volkov, otra de las cosas que agradecía era que sólo debía trabajar un turno ya que Vladimir en ocasiones solía quedarse parte de la tarde trabajando a pesar de que no había necesidad para hacerlo, pero Vladimir podía enumerar un centenar de razones para mostrarle que a veces quedarse era necesario y ahora sinceramente se alegraba que su ausencia se deba a otro motivo. 

Eran aproximadamente la 01:15 PM y Yulia se encontraba almorzando y platicando con sus padres sobre algunos negocios de la empresa en la sala - comedor y mientras comía pensaba que en ocasiones la ausencia de Vladimir era tan habitual que sus padres ya no se molestaban en preguntar si el rubio estaría o no en el almuerzo, sin embargo ahora que sabía que la razón era distinta no dudaría en comentarlo y tras unos breves minutos platicando sobre trivialidades encontró el momento propicio para comentar que el rubio había quedado de almorzar con Elena y que se encontraba preocupado por la cena lo que motivó a coordinar sobre la ambientación del salón principal hasta culminar la reunión agradeciendo todos a María por la comida. 

La pelinegra subió a su habitación para tomar un baño caliente y cambiarse de ropa por algo informal, al bajar las escaleras se encontró con la nana María en el salón principal quién estaba decorando la mesa donde se realizaría la cena de bienvenida, se acercó a la mujer con una sonrisa al mismo tiempo que recogía un pequeño adorno que se le había resbalado de las manos. 

M: Gracias señorita Yulia - agradeció con una sonrisa al recibir el adorno - Sus padres quieren que todo quede perfecto - dijo con una sonrisa mientras colocaba aquél adorno sobre la mesa. 

Y: Lo sé nana, Vladimir esta realmente preocupado por como vá a resultar todo nunca lo había visto así - dijo sonriendo y viendo como la mujer colocaba unas pequeñas velas aromáticas flotantes en el centro de la mesa el cuál estaba cubierto por un fino mantel blanco. 

M: Me alegra que el joven Vladimir intente pensar más en su vida personal y pueda dejar a un lado los negocios - dijo sincera mientras doblaba y colocaba las servilletas sobre la mesa. 

Y: Estoy segura que todo va a salir bien - dijo con una sonrisa viendo como quedaba la decoración. 

Sintió vibrar su celular inesperadamente, lo sacó suavemente del bolsillo de su abrigo marrón y viendo de quién se trataba contestó la llamada mientras empezaba a dirigirse hacia la cocina para tomar alguna bebida caliente. 

Y: Hola Nastia ¿Que sucede? - preguntó mientras se preparaba una taza de té. 

N: Pues, estoy aburrida aquí en mi casa y me preguntaba si podríamos salir al centro a comprar algunos víveres - propuso divertida mientras veía su nevera algo vacía. 

Y: Claro, paso a recogerte en...-  miró su reloj de muñeca - ¿10 minutos puede ser? - preguntó para luego dar un sorbo a su bebida.

N: Si, esta bien te espero... un beso - dijo colgando la llamada. 

Nastia es una chica rubia de cabello corto y ojos verdes de 23 años, estudió Administración de negocios como Yulia, pero en la Universidad Estatal de Moscú, se conocieron gracias a un evento en común que realizaron ambas Universidades, la rubia era una chica sencilla, alegre y sobre todo libre algo que llamó poderosamente la atención de la ojiazul ya que de no ser una Volkov quizás se parecería mucho a esa rubia no tardaron mucho en convertirse en mejores amigas y con el tiempo se enamoraron mutuamente. 

La pelinegra conducía por las calles de Moscú con destino a la casa de Nastia, había tanto que platicar y ahora con lo de Vladimir y su nueva pareja si, definitivamente la noticia la sorprendería demasiado pensó. Al llegar estacionó el carro y bajó para tocar el timbre, esperó un momento y una cabellera rubia se asomó por la puerta para rápidamente abrasarla por el cuello y apoderarse de los labios de la pelinegra que intentó corresponder tan rápido como pudo  sonriendo por la ocurrencia de la chica. 

Después de dar un pequeño recorrido por la ciudad, la pelinegra había llegado al supermercado "Sedmoy Continent" y ahora se encontraba con la rubia conversando de todo un poco mientras veía como escogía los víveres que deseaba para luego colocarlo en el carrito de compras. 

Y: Y entonces Vladimir me dijo que consultaría con mi padre una decisión que debería tomar él - dijo sonriendo mientras observaba a la rubia debatir si llevar leche en lata o en polvo - Tenías que ver lo sonrojado que estaba cuando le recordé que él era el gerente - dijo riendo observando como la rubia también se contagiaba de ella. 

N: Eres cruel Yulia - dijo riendo mientras cogía algunos paquetes de macarrones. 

Y: ¡Oh! y lo dice la chica que solía molestarlo hasta el cansancio - dijo moviendo la cabeza negativamente viendo reir a la rubia mientras cogía una caja de cereales y lo colocaba en el carrito. 

N: Si, pero eso era antes - dijo con una sonrisa mientras se dirigían a hacia la sección de embutidos. 

Y: ¡Ah! por cierto... Vladimir ya tiene pareja - soltó de golpe haciendo que rubia volteara a verla. 

N: Espera... ¿El tonto consiguió pareja? - preguntó incrédula. 

La pelinegra rio y explicó un poco como se dieron los hechos mientras acompañaba a la rubia a seguir comprando algunos víveres en lo que restaba de la tarde para luego llevarla de regreso a su casa y ahora se encontraban en el lumbral de la puerta conversando sobre lo que sería la cena de presentación. 

N: ¿De verdad no puedo ir a esa cena? - preguntó haciendo un tierno puchero que a la pelinegra le pareció encantador y se acercó para darle un tierno beso en los labios. 

Y: Pues, ya te dije que es una cena familiar - dijo sonriendo.

N: Bueno, esta bien - dijo no muy convencida - Luego me contaras los detalles - sonrió al mismo tiempo que se despedía de la ojiazul con un suave beso en los labios que la pelinegra respondió delicadamente. 

Yulia subió a su carro para dirigirse a la residencia Volkov mientras pensaba que vestido debería elegir para la cena, estaba entre el vestido negro de Channel, el blanco de Louis Vuitton o ¿Es que a caso el rojo de Versace tenía alguna oportunidad? se preguntó, la verdad era que con vestir algo informal se sentiría bien, aunque claro no era algo muy adecuado de usar en una cena de esa naturaleza. Al llegar a la casa subió las escaleras para dirigirse a su habitación, pero antes de llegar se detuvo al ver a Vladimir en su habitación vistiendo un smoking negro de tela fina, luchando para formar el nudo de su corbata frente al mediano espejo empotrado en la pared, se detuvo un momento para observar como seguía el procedimiento habitual para anudar la corbata, pero al estar nervioso terminaba enredándolo y molesto volvía a empezar de nuevo, realmente no sabía si reír al verlo pelear cómicamente con la corbata o llorar por el tiempo que perdía en hacer un simple nudo después de todo sí era algo tonto su hermano pensó y rio internamente al mismo tiempo que se acercaba para ayudarlo. 

V: Gracias Yulia - Sonrió avergonzado por no poder hacer algo que había hecho cientos de veces - Bueno... Iré a recoger a Lena - dijo dando un suspiro. 

Y: Sí, esta bien - dijo sonriendo mientras veía como el rubio se encaminaba hacia la salida. 

Rápidamente subió a su habitación para asearse y debatir que atuendo debía vestir para esa noche al final optó por usar el vestido negro de Channel que le llegaba arriba de las rodillas, peinó su cabello largo y lacio que le llegaba por debajo de los hombros, se colocó unos pendientes largos y dorados, calzó unos tacones negros altos, pintó y delineó de negro sus ojos azules para luego colocarse un poco de base suave y rosearse su perfume marca Shalini. 

Cuando sintió que estaba lista, bajó con cuidado las escaleras para reunirse con sus padres quiénes ya se encontraban en el salón principal perfectamente arreglados, inicio una breve conversación con ellos sobre algunos detalles sin importancia cuando de pronto escucharon la puerta abrirse para dar paso a Vladimir que venía tomado de la mano con una joven pelirroja que reconocieron rápidamente como Elena. 

itgetsbetter9
Invitado


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CAPITULO II : Conociendo a Elena Katina

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jun 28, 2018 9:37 am

Yulia detalló un poco a la pelirroja realmente debía reconocer que era hermosa, llevaba un vestido rojo simple por arriba de las rodillas, tacones negros altos, pendientes dorados, un suave maquillaje que consistía en un tenue sombreado y delineado negro de ojos, absolutamente nada ostentoso ni lujurioso no era necesario conocer mucho a aquella chica para llegar a la conclusión de que era bastante sencilla ya que con todo el dinero que tenía Vladimir y no caer en la tentación de comprar un lujoso vestido de marca decía mucho de ella, sonrió al imaginarse las reiteradas veces que el dinero del rubio debió ser rechazado por esa pelirroja misma sonrisa que se desvaneció lentamente al inspeccionar detenidamente el rostro de la chica aparentemente sonría, pero realmente parecía triste, salió de sus pensamientos cuando su hermano empezó a hablar.

V: Familia les presento a Elena Katina - dijo sonriendo y haciendo un gesto de presentación con la mano hacia la pelirroja quién le dedicó una leve sonrisa - Él es mi padre Oleg - dijo ahora haciendo un gesto de presentación con la mano hacia el mencionado

L: Un placer conocerlo señor Oleg - se acercó cortésmente a saludarlo con un beso en la mejilla.

V: Ella es mi madre Larissa - dijo haciendo un gesto de presentación con la mano hacia la mencionada

L: Un placer conocerla señora Larissa - se acercó cortésmente a saludarla con un beso en la mejilla.

La: El placer es mío Elena - dijo con una sonrisa.

L: ¡Oh! puede llamarme Lena, bueno Vladimir me llama así - dijo mirando al rubio con una sonrisa.

V: Claro, madre puedes llamarla Lena - dijo levemente sonrojado - Bueno, por último ella es mi hermana menor Yulia - dijo haciendo un gesto de presentación con la mano hacia la rubia.

Y: Un placer conocerte Lena - dijo sonriendo cortésmente a la pelirroja - Vladimir no deja de hablar de ti - dijo sonriendo mientras veía al rubio sonrojarse violentamente

L: El placer es mío Yulia - dijo con una sonrisa - Vladimir tampoco deja de mencionarte - se acercó para saludarla con un beso en la mejilla.

Ahora la que se había sonrojado era la pelinegra no sabía que su hermano le hablara a la pelirroja sobre ella, vio a Vladimir invitar a los presentes a la mesa y todos se dirigieron en silencio, Oleg tomó el extremo izquierdo, Vladimir a su costado junto con Lena, Larissa se sentó frente a Vladimir y Yulia frente a Lena, después de unos breves minutos la nana María empezó a repartir la cena con una sonrisa, observó a Vladimir acercarse a decirle algo en el oído a la pelirroja haciéndola sonreír luego vio a Lena hacer lo mismo con el rubio haciéndolo sonrojar, la pelinegra sonrió al ver a su hermano sonrojado para luego observar a la pelirroja y sentir desvanecer su sonrisa al notar nuevamente algo de tristeza en su rostro después de unos instantes se formó un breve silencio dónde todos se colocaban las servilletas sobre las piernas a excepción de la pelirroja quién parecía tratar de imitar los movimientos de Vladimir si, definitivamente la chica tardaría en adaptarse a la vida de lujos pensó mientras bebía de su copa de Kisel sabor a bayas frescas y aroma exquisito.

Se formó un breve silencio en el que todos tomaban sus cubiertos y empezaban a degustar la comida tranquilamente, la ojiazul hecho una rápida mirada a la pelirroja quién estaba sumergida en sus propios pensamientos parecía ¿Distante? ¿Incómoda? ¿Triste? si, definitivamente se sentía triste lo pudo comprobar cuando de manera disimulada limpió una lágrima que resbalaba por su mejilla izquierda.

O: Entonces cuéntanos Lena ¿Que edad tienes? - preguntó a la pelirroja mientras llevaba un trozo de carne a sus labios.

L: Bueno, cumpliré 24 años el 4 de octubre - dijo con una leve sonrisa.

O: Me parece bien - dijo apacible - Y dinos ¿Haz estudiado algo? - preguntó mientras daba un sorbo a su bebida.

L: Si, me gradué en Psicología y actualmente trabajo en un colegio - dijo con una sonrisa.

O: Vladimir nos comentó que no eras de esta ciudad - inquirió mientras cortaba un trozo de carne.

L: Bueno, nací en San Petersburgo, pero por motivos personales tuve que venir a Moscú - dijo con seriedad.

La: ¿Y hace cuanto que vives aquí? - preguntó viendo a la pelirroja - Rusia es una ciudad grande, pero seguramente te adaptaras rápido - dijo sonriendo.

L: Apenas llevó un mes, pero Vladimir ya me ha mostrado algunos lugares - dijo viendo al rubio con una sonrisa

V: Si, es verdad y el primer lugar que visitamos fue la Plaza Roja - dijo sonriendo mientras cortaba un pequeño trozo de carne.

L: Vladimir me consiguió un cómodo departamento en el centro de Moscú que a veces llega a ser algo grande para una sola persona - confesó con pesar

La: Lamento lo que sucedió con tu madre - dijo viendo comprensiva a la pelirroja.

L: Si, fue una situación difícil cuando enfermó de cáncer y no se pudo pagar su quimioterapia - dijo con melancolía.

La: ¿Entonces estás viviendo con tu padre aquí en Moscú? - preguntó mientras daba un sorbo a su bebida.

L: No... - hizo una pausa - Yo nunca conocí a mi padre - reveló con tristeza.

Lena pudo observar que todos a excepción de Vladimir estaban muy sorprendidos por sus declaraciones y recordó que tiempo atrás el rubio había quedado igual o más impactado ellos y es que su vida no había sido fácil el costear su Universidad trabajando de mesera teniendo que recibir un sin fin de humillaciones fue uno de sus mayores retos, por suerte fue una buena estudiante y pudo ganar algunas becas por buen rendimiento académico, al terminar de estudiar el dinero era insuficiente en la casa y no podía costear su título, pero lo verdaderamente difícil vendría después cuando su madre enfermó de cáncer de estomago y al no poder costear sus quimioterapias esta partió tan dolorosamente rápido dejándola devastada y llena de deudas, recordar aquello le produjo una punzada dolorosa en el pecho que tardó en desaparecer, pero tras unos cuantos minutos se reincorporó y observó el panorama que tenia al frente el señor Oleg le parecía un hombre serio y reservado, la señora Larissa era una persona muy refinada, pero amable en su trato y finalmente Yulia sin lugar a dudas era una chica relajada y rebelde muy diferente a Vladimir pensó y sonrió al comparar a los hermanos, durante toda la cena había notado que la pelinegra la observaba disimuladamente justo como lo estaba haciendo ahora ¿Me habrá visto llorar? ¿A caso se le había arruinado el maquillaje? se preguntó, observó a Vladimir seguir conversando tan efusivamente con su padre sobre negocios, parecía una conversación muy interesante y con tristeza decidió no interrumpir.

L: Disculpa ¿Me puedes indicar dónde está el baño? - preguntó a la pelinegra

Y: ¡Oh! claro de frente cruzando la sala -comedor por el pasadizo al lado izquierdo - señalo con el dedo índice el recorrido.

L: Gracias ahora regreso - dijo al levantarse de su asiento

El detalle de no interrumpir a Vladimir fue claramente observado por la pelinegra quién había notado a su hermano desde hace rato tener una profunda conversación de negocios con su padre y parecía que los demás no existían a su alrededor, salió de sus pensamientos al ver a la pelirroja algo desorientada por el pasadizo y no la culpaba la casa era algo grande pensó.

V: ¿Me estás diciendo que soy un incompetente padre? - preguntó indignado.

O: Sólo digo que eres el gerente de la empresa y deberías tomar tus propias decisiones - dijo tranquilo.

Yulia se disculpó y se levantó suavemente de la mesa para ir a auxiliar a la pelirroja quién la recibió agradecida y levemente sonrojada por haberse perdido, la pelinegra la guió por el largo pasadizo de fino tapizado rojo, pero justo antes de llegar a su destino la pelirroja empezó a desvanecerse inmediatamente la pelinegra la sujeto por la cintura para evitar que esta cayera al suelo y tras breves segundos la ayudó a reincorporarse.

Y: ¿Te encuentras bien? - pregunto preocupada.

L: S...si, sólo fue un mareo gracias Yulia - dijo sonriendo levemente a la pelinegra para luego ingresar al baño.

Yulia estaba realmente preocupada por la salud de Lena y cualquier situación que estuviera aquejando a la pelirroja no ayudaría en nada la falta de atención de Vladimir hacia ella durante prácticamente toda la cena, debatió entre regresar a la mesa ya que seguramente estarían preguntando por ella o quedarse a esperar a la pelirroja y evitar una posible caída al suelo, salió de sus pensamientos al ver a Vladimir correr hacia ella.

V: Desaparecieron de la cena ¿Sucede algo? - preguntó preocupado.

Y: Bueno al menos pudiste notar eso - dijo en tono bajo.

V: ¿Cómo? - preguntó sin entender

Y: Nada Vladimir - bufó en tono cansado - Lena quiso venir al baño y tuvo un pequeño mareo - dijo preocupada - No estará embarazada ¿Verdad? - preguntó asustada señalando al rubio con el dedo índice.

V: No, ¡claro que no! - exclamó nervioso pasándose las manos por el cabello - Estoy seguro que no se trata de eso - dijo sonrojado.

Y: Bueno, Vladimir si fueras más atento y hubieras dejado de hablar tan profundamente con mi padre sobre los negocios te darías cuenta de que Lena no se siente bien - dijo echando un rápido vistazo hacia la puerta del baño - Creo que deberías hablar con ella - dijo seria para luego dar media vuelta y dirigirse hacia la cena.

Vladimir esperó a que Lena saliera del baño para poder hablar con ella, nó le había gustado para nada el desmayo que había tenido y mucho menos el hecho de que su hermana dejara en evidencia que no era atento y cercano a la pelirroja, después de breves minutos se abrió la puerta.

V: Lena, creo que debemos hablar - dijo serio - Yulia me comentó que tuviste un mareo antes de entrar al baño - inquirió con precaución

L: Vladimir, lo siento no me he estado sintiendo bien durante la cena, es sólo... - hizo una pausa - He estado recordando a mi madre últimamente y ver allá en la mesa a toda tu familia... - dijo con impotencia - Yo... - dijo con voz quebrada.

V: Esta bien Lena, lo siento - se acercó a abrazarla protectoramente - Ha sido mi culpa por no estar pendiente de cómo te sentías - dijo con pesar - ¿Pero que fué ese mareo que tuviste? - preguntó preocupado mientras se separaba de la pelirroja.

L: Tal vez fue una descompensación por no haber desayunado y... - hizo una pausa - Por el insomnio que estoy teniendo últimamente - admitió viendo al rubio muy preocupado.

V: Lena ¿No te gustaría vivir aquí conmigo? - preguntó expectante - Mis padres están encantados contigo estoy seguro que aceptaran que vivas con nosotros - expresó con entusiasmo - Deja el departamento y mañana en la tarde te puedes mudar aquí - propuso con una sonrisa mientras veía pensativa a la pelirroja.

L: Vladimir, soy psicóloga y sé que estoy atravesando un cuadro de estrés postraumático, pero... - hizo una pausa - Voy a salir adelante - dijo con asertividad.

V: Lo sé, sé que eres fuerte - dijo con una sonrisa - Pero, me gustaría tener una relación mas cercana contigo - admitió con sinceridad.

L: Esta bien Vladimir - aceptó con una leve sonrisa - Te amo - dijo acercándose para besarlo y abrazarlo cálidamente.

En el salón principal Yulia explicaba a sus padres que la pelirroja se había perdido al intentar buscar el baño y que ella simplemente había ido a ayudarla obviando el incidente del mareo de la chica para no preocuparlos, después de unos minutos observó regresar a Vladimir quién tomaba por la cintura a la pelirroja que se había lavado el rostro eliminando todo rastro de maquillaje y además se veía mas animada, al parecer su hermano había solucionado las cosas pensó. La cena culminó con un pequeño brindis y todos agradecieron la comida de María en especial la pelirroja quién parecía estar muy avergonzada al tener que agradecer a alguien por cocinar cuando ella realmente podía hacerlo, se sorprendió gratamente al saber que la pelirroja sabía cocinar ya que ella era un desastre con todo lo que respecta al arte culinario, realmente no hubo necesidad de aprender María había estado a su lado desde que sus ojos vieron el mundo por primera vez, aunque en ocasiones deseaba poder saber ciertas cosas para no recurrir y dar trabajo a la mujer, recordó aquella ocasión en que intentó hacer algo por cuenta propia.

FLASHBACK

La pequeña rubia de 6 años se encontraba subida en un banquito para alcanzar el repostero de la cocina e intentar preparar su avena por si misma.

L: ¿Yulia que haces hija? - preguntó al llegar a la cocina y ver a la rubia subida en el banquito

Y: Quería comer avena - dijo inocentemente la rubia - Pero... - observó que había ensuciado parte del repostero - Lo hice mal - dijo triste viendo a su madre.

L: Hija deja que María te ayude con eso - dijo alzando a la rubia en brazos para bajarla del pequeño banquito.

M: Pequeña Yulia en seguida le prepararé su avena - dijo al ingresar a la cocina y acercarse a limpiar el desastre que había en el repostero.

FIN DEL FLASHBACK

Si, definitivamente después de aquello nunca más volvió a acercarse a la cocina para intentar preparar algo, simplemente no creía ser capaz de cocinar algo por cuenta propia y hacerlo bien, salió de sus pensamientos cuando escuchó a Vladimir anunciar que la pelirroja desde mañana viviría junto a ellos algo que los tomó por sorpresa, pero que al final aceptaron gustosamente después de todo Lena había aprobado todos los requisitos para ser considerada como una buena mujer para Vladimir, la chica se despidió de todos con un beso en la mejilla para luego salir junto al rubio que la llevarla a su departamento y todos se retiraron a sus respectivas habitaciones.

Al día siguiente Yulia abrió pesadamente los ojos al sentir su despertador sonar lo apagó instantáneamente para luego tallarse los ojos, levantarse, bañarse y vestirse habitualmente, prendió su celular para dejarle un mensaje de whatsapp a la rubia de melena corta "¿Cómo amaneció mi chica favorita?" y con una sonrisa en sus labios bajó las escaleras para encontrar a sus padres conversando tranquilamente y para su sorpresa Vladimir estaba presente en la mesa.

M: Señorita Yulia la estábamos esperando - sonrió al ver a la pelinegra llegar a la mesa.

Y: Gracias María se ve delicioso - dijo al ver el desayuno que había preparado la mujer.

M: Espero le guste - dijo con una sonrisa para luego retirarse.

El desayuno resultó bastante tranquilo y agradable, por primera vez pudo observar a un Vladimir realmente animado por alguien y sinceramente no podía recordar cuando fue que vio por última vez feliz a su hermano, Lena estaba logrando hacer visible una faceta de Vladimir que ella no conocía, durante toda la comida sus padres se mostraron satisfechos y no dejaban de elogiar lo maravillosa que era la pelirroja y es que debía reconocer que la chica también se había ganado su aprecio y cariño. Los hermanos Volkov terminaron de desayunar rápidamente, agradecieron por la comida a María y se despidieron de sus padres para salir rumbo a la empresa Volkov. Al llegar al lugar empezaron a coordinar sobre los nuevos movimientos que tenían que hacer durante el día, Vladimir se veía muy ilusionado y casi se atrevía a decir similar a un niño con juguete nuevo rió internamente ante ese pensamiento, todos estaban acostumbrados a ver un Vladimir serio y ahora esa nueva faceta de su hermano le estaba gustando de sobre manera no sólo a ella, sino también a sus compañeros de trabajo, escuchó al rubio decirle unas últimas indicaciones para luego dirigirse a su propia oficina.

La pelinegra empezó a imprimir, revisar y archivar algunos papeles que Vladimir le había pedido realizar mientras tenía los audífonos puestos y el reproductor de música del iPod touch encendido si, definitivamente escuchar música no era algo que Vladimir le había pedido hacer, pero le ayudaba a trabajar mas rápido reflexionó y rió internamente, al cabo de unos minutos recibió un mensaje de whatsapp y rápidamente supo de quién se trataba sonrió al leer "Muy bien hermosa" luego observó que la rubia estaba escribiendo otro mensaje "Pero, si hubiera amanecido junto a ti estaría mucho mejor" aquello hizo que se le tiñera las mejillas de rojo, iba a responder con otro mensaje cuando observó que la rubia la estaba llamando, se quito rápidamente los audífonos para contestar la llamada.

Y: Señorita Nastia Ivanova usted disfruta hacerme sonrojar - dijo con fingida indignación escuchando reír a la rubia al otro lado de la línea - ¿Como va el trabajo? - preguntó mientras sellaba unos papeles.

N: Realmente cansado, mi jefe es un especialista en hacerme sufrir - bufó con cansancio mientras dejaba unos papeles sobre su escritorio.

Y: Pues, Vladimir no se queda atrás es realmente estresante - rio brevemente - Tal vez pueda ir más tarde a tu casa - propuso mientras buscaba un lapicero en su escritorio.

N: Y.. - dijo haciendo una pausa - Tal vez podríamos ver una película - propuso pícara.

Y: Tú no cambias Nastia - rio mientras movía la cabeza negativamente y escuchaba reír a la rubia al otro lado de la línea.

Al terminar la llamada, se colocó nuevamente los audífonos y se enfocó nuevamente en el trabajo cuando ya estaba apunto de acabar con su jornada laboral escuchó a alguien acercarse a su oficina y rápidamente se quitó los audífonos, observó a Vladimir asomarse por el marco de la puerta para informar que iría a recoger a la Lena de su departamento para luego ir a almorzar a la casa, con tantas cosas en la cabeza había olvidado que la pelirroja se mudaría a vivir con ellos. Al llegar a la residencia Volkov se encontró a sus padres perfectamente sentados en la sala - comedor y observó a la nana María colocar las servilletas sobre la mesa, saludó cortésmente a los presentes y se acercó para tomar asiento e informar que Vladimir y Lena no tardarían en llegar, estuvo hablando con sus padres por unos minutos cuando de pronto escucharon la puerta abrirse y sintieron unos pasos aproximarse a la sala para finalmente develar a Vladimir junto a la pelirroja que con una mano tomaba la mano del rubio y con la otra llevaba una maleta de carrito color negro.

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CAPITULO III : Recuerdos

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jun 28, 2018 1:20 pm


CAPITULO III : Recuerdos

La pelirroja se sentía intimidada por las penetrantes miradas que los señores Volkov le estaban dando en ese preciso momento, sin embargo todo temor se desvaneció al sentir un leve apretón en su mano izquierda por parte del rubio, haciendo que esta volteara a verlo con una sonrisa, después de aquello escuchó al ojiazul hacer una pequeña presentación a su llegada y aclarar que desde ese momento ella formaría parte de la familia Volkov, sintió nuevamente el peso de la mirada de sus progenitores y pensó que tal vez aceptar la propuesta del rubio había sido una mala idea, lo que menos quería era incomodar a su familia, por otro lado detalló que la mirada de la pelinegra la hacía sentir increíblemente cómoda porque no era penetrante, sino mas bien amable aquello la hizo sonreír y observó que la pelinegra le devolvió la sonrisa, después de unos breves segundos se acercó tímidamente para saludar a los presentes con un beso en la mejilla, para luego observar a Vladimir tomar asiento al lado derecho de su padre y esta tomar asiento al costado del rubio quedando nuevamente frente a la pelinegra quién le dedicó una sonrisa amigable y esta se la devolvió cortésmente.

El almuerzo era tranquilo, todos conversaban sobre trivialidades de la vida mientras degustaban la exquisita comida que María había preparado para esa tarde, después de breves minutos la ojiazul pudo detallar que la pelirroja se sentía un poco tímida, pero el rubio poco a poco la hacía partícipe de la conversación al mismo tiempo que intercambiaban sonrisas cómplices, observar a su hermano tan enamorado al lado de la chica le parecía realmente increíble ya que al parecer por fin había dejado atrás aquella vida tan liberal, rodeado de chicas fáciles que solo estaban detrás de su dinero, sin embargo al menos debía reconocer que se divirtió sanamente, ese pensamiento le recordó aquél oscuro pasado del rubio que hubiera deseado poder borrar de su memoria.

FASHBACK

Eran aproximadamente las 04:00 AM y Vladimir de 17 años era dejado por sus amigos en la entrada de la residencia Volkov, totalmente desorientado y tambaleándose debido al efecto de sustancias en su sangre, no tardó mucho en escuchar a sus espaldas el disparo de muchos fashes de cámaras que intentaban fotografiarlo, el sonido era tan ensordecedor que le produjo un terrible dolor de cabeza, como pudo abrió la puerta e ingresó rápidamente para huir de su tormento, en penumbras intentó prender la luz sin hacer ruido, pero fracasó en el intento al botar un pequeño jarrón blanco de porcelana.

M: ¡Dios! ¿Qué sucede? - preguntó preocupada saliendo de su habitación para cruzar la sala - comedor y ver al causante de tan estrepitoso ruido.

O: ¿Vladimir? - preguntó incrédulo bajando las escaleras al ver el estado en que se encontraba su hijo.

L: ¡Dios mío! ¿Qué te sucede Vladimir? - preguntó preocupada bajando las escaleras detrás de su esposo.

Y: ¿Vlad? - preguntó bajando hasta la mitad de las escaleras para observar un escenario devastador al ver al rubio intentando sostenerse de la pared.

O: ¿¡Porqué vienes tan ebrio a la casa!? - espetó molesto acercándose al rubio para observarlo con detenimiento - ¿Qué es esto? - preguntó extrañado al coger un hilito de polvo blanco debajo de su fosa nasal derecha - ¿¡Te estás drogando Vladimir!? - espetó furioso tomándolo por el cuello de la camisa para que este lo mirara a los ojos.

V: ¡Suéltame! - replicó molesto soltándose de su agarre para tomarse la cabeza en señal de dolor.

L: ¿Qué está sucediendo contigo Vladimir? - cuestionó tomándose el pecho en señal de aflicción.

O: Sabes que esto saldrá en la prensa ¿Verdad? ¿Quieres que digan ahora que mi hijo es un drogadicto? - cuestionó intentando mirarlo fijamente, pero sus ojos enrojecidos estaban tan desorbitados que desviaba la vista - Anda sube a tu habitación a bañarte - sentenció empujando al rubio por el hombro para que caminara.

M: Le ayudo joven Vladimir - ofreció con desconcierto acercándose rápidamente al rubio para ayudarlo a subir las escaleras sin trastabillar.

Y: Vladimir - lo llamó cuando pasó por su costado haciendo este que volteara lentamente para verla - No te reconozco - dijo con voz quebrada viendo como el rubio parecía intentar entender sus palabras, pero estaba tan desligado de la realidad que solo atinó a devolver su mirada para seguir su camino.

FIN DEL FLASHBACK

Era totalmente comprensible, en aquella época lidiar con la fama durante la adolescencia fue difícil no solo para Vladimir, sino también para ella, algunas veces había visto al rubio llegar ebrio y hablando incoherencias a la casa, pero en esa ocasión fue demasiado aquella combinación de alcohol y drogas pudo haber acabado con su vida esa misma noche, recordó que le tomó cerca de medio año rehabilitarse por completo y después de ese episodio nunca más volvió a presenciar algo similar.

La: ¿Se te hizo fácil dejar el departamento? - preguntó a la pelirroja mientras llevaba un trozo de carne a sus labios.

L: No, realmente he estado tanto tiempo sola que me resulta difícil creer que ahora viviré con tantas personas - dijo avergonzada.

La: Descuida, te adaptaras pronto a este nuevo hogar - dijo con una sonrisa.

L: Yo... - hizo una pausa - Lo siento, no quiero incomodar - dijo con sinceridad.

La: No te preocupes Lena no nos incomodas ¿Verdad Oleg? - preguntó al rubio con una sonrisa.

O: Por supuesto - dijo tranquilo dejando su bebida sobre la mesa - Eres más que bienvenida a éste hogar - dijo con sinceridad viendo a la pelirroja - Eres una buena chica y Vladimir no se equivocó en elegirte - dijo conmovido volteando a ver al rubio.

V: Gracias padre - dijo con una gran sonrisa - Lena es una mujer increíble - confesó muy emocionado viendo como la pelirroja le sonría levemente.

O: Me siento muy orgulloso de ti hijo - expresó conmovido tomando al rubio por el hombro.

Observar a su hermano junto a la pelirroja conversando tan cómodamente con sus padres, le hizo sentir una profunda tristeza, porque aunque costara creerlo, Vladimir era todo lo que su padre deseó alguna vez, había estudiado la profesión que él deseaba, se había convertido en el sucesor de la empresa y ahora hasta había encontrado el verdadero amor, sonrió con pesar al recordar que ella también hubiera deseado tener un amor libre, pero se topó de lleno con la cruda realidad.

FLASHBACK

Se encontraba la pelinegra de 21 años cenando con su familia en la sala - comedor mientras debatía si era buena idea o no contar a los presentes sobre su orientación sexual, no era algo muy propio de ella hacer tal cosa, pero estaba segura que en cualquier momento la prensa no tardaría en vincularla con Nastia y lo que menos quería era que su familia recibiera la noticia por televisión.

Y: Familia yo...- hizo una pausa - Tengo algo que decirles - dijo temerosa viendo a los presentes.

L: Claro, Yulia adelante - dijo suavemente a su hija.

Y: Yo... - hizo una pausa - Bueno, soy bisexual - dijo intentando mantener la mirada sobre los presentes, pero desistió y bajó ligeramente su mirada hacia su plato de comida.

Después de aquella revelación se formó un incómodo silencio en el que todos se encontraban tratando de asimilar aquella noticia que la pelinegra había soltado tan de repente.

V: Bueno... - dijo sorprendido viendo a su hermana cabizbaja - Eso no tiene nada de malo - dijo con una leve sonrisa intentando calmar el pesado ambiente que se había formado.

L: Yo...- hizo una pausa - No sé que decir - dijo sorprendida viendo a su esposo muy serio - Pero, no tiene nada de malo ¿Verdad Oleg? - preguntó con temor al rubio.

O: No, claro que nó - dijo con seriedad mientras dejaba reposar su bebida sobre la mesa - Pero, Yulia sólo se dejara ver con chicos delante de la prensa - sentenció dejando reposar suavemente sus cubiertos sobre su plato.

Y: Padre yo... - dijo con voz quebrada observando como su padre lanzaba su servilleta sobre la mesa en señal de molestia y se retiraba a su despacho.

FIN DEL FLASHBACK

Recordó que por aquella época solo salía con chicos tal como lo dijo su padre, todo lo que fuera necesario para aparentar ante la prensa y ocultar ante sus padres que mantenía una relación con una chica, sin embargo algunas veces se las ingeniaba con ayuda de Vladimir para encontrarse con la rubia a escondidas mientras este cuidaba que nadie pueda fotografiarlas, era una situación que lejos que la rubia entendiera por el hecho de ser figura pública y tener un padre tan hermético, lo único que se conseguía era discutir continuamente y claro no podía reprocharle absolutamente nada, sonrió con pesar al recordar que hasta la actualidad la rubia no era digna devoción de su padre.

V : ¿Yulia estás bien? - preguntó preocupado al ver a su hermana perdida en el espacio.

Y: Si, no es nada Vlad - dijo intentando tranquilizar al rubio.

V: ¿Vlad? - preguntó incrédulo - Hace tiempo no me llamabas así - dijo con tristeza.

Y: Si, tienes razón - dijo con desconcierto.

V: ¿Segura que estás bien? - preguntó con preocupación.

Y: Si, todo esta bien - dijo con una leve sonrisa bajando la mirada hacia su plato.

Lena observó que la pelinegra que hace solo unos minutos la había recibido con una cálida sonrisa, ahora se encontraba distante y hasta se atrevía decir triste, ¿A caso se estaba perdiendo de algo? ¿Porqué de pronto la pelinegra había dejado de llamar Vlad al rubio? se cuestionó, Sin embargo todo pensamiento se desvaneció cuando la mirada de la pelinegra coincidió con la suya, haciendo que su mente quedara totalmente en blanco, ambas permanecieron unos instantes observándose tratando de descifrar los pensamientos ocultos de la otra, hasta que el mágico momento se vio interrumpido cuando escucharon a los demás levantarse de sus asientos para hacer un pequeño brindis y dar por concluida la reunión.

La pelinegra subió a su habitación para darse un placentero baño tibio y cambiarse de atuendo por algo informal, después de unos minutos se echó suavemente sobre la cama, cogió sus auriculares y prendió su celular para escuchar música mientras dejaba un mensaje de whatsapp a la rubia que decía "No te preocupes, no me he olvidado de nuestra cita" sonrió y tras unos minutos más de relajación, decidió salir de su habitación en busca de la rubia, pero cuando empezó a bajar suavemente las escaleras se encontró a la pelirroja de espaldas admirando lo que desde su ángulo de visión le permitía notar era un cuadro de su tatarabuelo colgado en la pared del salón, se acercó suavemente a la chica que al notar su presencia dió un pequeño sobresalto del susto.

L: ¡Oh!, Yulia me asustaste - dijo tomándose el pecho con una mano - Estaba tan concentrada viendo este retrato que no sentí tu presencia - dijo señalando con el dedo índice la pintura.

Y: Perdón por aparecer tan de repente - dijo tomándose el cuello tímidamente - Veo que ya conoces un poco la historia de esta familia - dijo al ver un pequeño encabezado en la parte baja de la pintura.

L: Si, veo que la empresa que manejan es algo que viene de generaciones y los ojos azules son bastante característicos - sonrió volteando a ver a la pelinegra.

Y: Si, es una cuestión de genética supongo - dijo tomándose el cuello tímidamente.

L: Pero, no tienes porqué apenarte - dijo al observar el ligero rubor que cubría las mejillas de la chica - Tus ojos me parecen realmente hermosos - dijo con sinceridad.

Y: ¡Oh! gracias - dijo sonrojada - Los tuyos son una especie de verde...- dijo intentando buscar un color para definirlos.

L: Son verdes grisáceos - respondió con una sonrisa.

Y: Si, tienes razón - dijo asintiendo - Y además veo que tienes unas adorables pecas en tu rostro - sonrió con ternura haciendo que ahora la pelirroja se sonrojara.

L: Si, bueno a mi realmente no me gustan, pero Vladimir suele decirme que es un plus a mi belleza - dijo rodando los ojos con una sonrisa haciendo reír a la pelinegra.

Y: A todo esto, ¿Dónde está Vladimir? - preguntó extrañada al no ver a su hermano.

L: Él... bueno tuvo una llamada importante y dijo que iría a cerrar un negocio con un tal señor Kurasov - dijo con seriedad.

Y: ¡Oh! entiendo - dijo asintiendo - Estoy segura llegará temprano para la cena - dijo intentando ser positiva frente la pelirroja, pero lo cierto era que estaba rogando que así sea - Bueno yo... - hizo una pausa - Saldré un momento - Dijo empezando a caminar.

L: Yulia... - la llamó al mismo tiempo que la tomaba del brazo para que se detuviera, percibiendo una extraña sensación haciendo que rápidamente la soltara.

Y: Si, ¿Qué sucede Lena? - preguntó extrañada al mismo tiempo en que volteaba a ver a la pelirroja.

L: Yo... - dijo tímidamente - Quería agradecerte por el gesto que tuviste conmigo el día de la cena - dijo con sinceridad mirando fijamente a la ojiazul

Y: ¡Oh!, no hay problema Lena eres una integrante más de nuestra familia y es lo hacemos... ayudarnos - dijo con una leve sonrisa mientras se encaminaba de nuevo hacia la salida.

L: Yulia... - la llamó nuevamente viendo como esta volteaba a verla - Si no fuera mucha molestia ¿Me podrías mostrar dónde se encuentra la biblioteca? - preguntó con timidez.

Y: Claro, ven es por aquí - dijo empezando a caminar hacia el pasadizo para luego doblar al lado izquierdo - Creí que Vladimir te había mostrado los ambientes de la casa - dijo extrañada.

L: Bueno, en realidad dijo que me los enseñaría después del almuerzo - reveló con tristeza.

Y: Disculpa la falta de mi hermano - dijo con pesar al ver que la pelirroja estaba decepcionada.

L: Esta bien no hay problema - dijo con una leve sonrisa al mismo tiempo que entraba junto a la pelinegra a la biblioteca.

La pelirroja quedó realmente asombrada por la amplia habitación que presenciaba, en el fondo había un gran ventanal en el que se podía divisar los grandes arboles que rodeaban la casa, en el centro había un hermoso piano marrón claro, a su costado izquierdo estaba un enorme mueble marrón oscuro y sonrió a verlo repleto de libros, así mismo al lado derecho había una enorme vitrina color marrón claro con lo que parecía ser una colección de diplomas, medallas y trofeos, salió de su asombro cuando vio a pelinegra acercarse al mueble de libros y esta la siguió.

Y: ¿Entonces que planeas leer pelirroja? - preguntó sacando un libro de ciencias y hojearlo rápidamente.

L: Estoy buscando libros de Psicología - dijo buscando entre las asignaturas que se encontraban en los rótulos dorados.

Y: Psicología... - dijo empezando a buscar rápidamente entre los rótulos - Aquí está - dijo señalando con el dedo índice la sección de libros - Veo que te gusta mucho tu profesión - dijo con una leve sonrisa mientras escuchaba gotas de lluvia golpear sobre el gran ventanal a sus espaldas.

L: Si, era lo que siempre deseé estudiar desde pequeña - dijo con una gran sonrisa mientras hojeaba un libro que tenía en las manos.

Y: Entiendo... - dijo con voz quebrada.

L: ¿Estás bien? - preguntó con curiosidad volteando a ver a la ojiazul - Pareces triste - dijo tratando de averiguar el porqué de pronto la pelinegra había cambiado su estado de ánimo.

Y: No intentes analizarme Lena - dijo en tono divertido alzando las cejas.

L: Pues, creo que ya lo estoy haciendo - respondió con una sonrisa - ¿Estamos frente a un caso de falta de realización personal? - cuestionó adoptando una postura profesional en el asunto buscando respuestas en los ojos azules.

Y: La verdad es que has dado en el punto - dijo sorprendida por el rápido análisis al que había llegado la pelirroja - Estudié administración, pero me hubiera encantado estudiar música - reveló volteando a ver el piano marrón que estaba detrás haciendo que la pelirroja mirará en esa dirección - Realmente eres buena en tu profesión - dijo con sinceridad.

L: Vladimir también suele decirme lo mismo - dijo con una sonrisa - Bueno, ahora al menos puedo pasar el tiempo leyendo - dijo satisfecha mientras colocaba los libros que había sacado para hojear.

La pelinegra sonreía tiernamente al ver como la pelirroja seguía revisando algunos libros para leer, pero salió de su tan minuciosa expectación cuando recibió un mensaje de whatsapp de la rubia que decía "Te espero hermosa" sonrió y se despidió cortésmente de la pelirroja, para luego salir de la biblioteca y encaminarse hacia el salón para buscar su paraguas negro, pero extrañamente el perchero estaba vacío, regresó otra vez al pasadizo, pero esta vez doblando al lado derecho para ir al despacho de su padre tocó suavemente la puerta, escuchó un adelante e ingresó.

Y: Padre, lo siento por interrumpir - dijo viendo que estaba concentrado leyendo unos papeles - ¿Has visto mi paraguas negro? - preguntó preocupada.

O: Vladimir lo tomó prestado dijo que estaba garuando y era posible que lloviera fuerte - respondió tranquilamente.

Y: Gracias, padre - dijo cerrando la puerta para a recostarse en esta mientras maldecía el nombre de Vladimir por todo lo alto por osar tomar sus cosas sin permiso.

Salió de la casa prácticamente corriendo intentando cubrirse la cabeza lo mejor que podía con su abrigo marrón para rápidamente refugiarse en su carro, encender la calefacción y conducir por las calles de Moscú mientras barría la lluvia con el limpiaparabrisas. Al llegar salió del carro rápidamente cubriéndose la cabeza con su abrigo una vez más para tocar el timbre, no esperó mucho tiempo para que la rubia la recibiera con un abrazo por el cuello, pero al sentir agua en sus dedos se separó rápidamente para ver a la pelinegra.

N: Yulia estás un poco... - dijo sorprendida viendo su cabello.

Y: Mojada - completó al saber a que se refería la rubia - Vladimir se llevó mi paraguas - dijo sacándose el abrigo para colgarlo en el perchero y dirigirse al cuarto de baño para secarse el cabello con una toalla.

N: ¡Ah! eso no se va a quedar así - dijo indignada mientras se dirigía a la cocina.

Y: Luego hablaré con él - dijo mientras se dirigía a la habitación de la rubia para sentarse en la cama.

N: ¿Entonces me contarás algo sobre Elena? - preguntó mientras regresaba de la cocina con un recipiente de palomitas de maíz y una lata de cerveza en la mano para luego sentarse en la cama frente a la pelinegra.

Y: Bueno, Lena es una chica pelirroja de ojos verde grisáceos que no se siente muy cómoda en casa - dijo alzando las cejas mientras cogía un puñado de palomitas de maíz y se lo llevaba a la boca.

N: ¿Me parece o Vladimir realmente no esta cumpliendo su función? - preguntó mientras tomaba un sorbo de su bebida

Y: Bueno, Vladimir se fue a cerrar un trato con un socio y a dejado sola a la pelirroja - dijo seria mientras revolvía un poco las palomitas del recipiente.

N: ¡Oh! Dios Vladimir es increíble - dijo moviendo la cabeza en señal de desaprobación mientras cogía un puñado de palomitas de maíz que llevó a la boca.

Después de unos minutos ambas se encontraban plácidamente echadas en la cama mientras veían una película romántica que Nastia había elegido, después de unos minutos la pelinegra pudo detallar que la rubia se ponía muy cariñosa con ella justo después de beber, observó que iba a tomar nuevamente otro sorbo y la detuvo.

Y: Nastia ya es suficiente - dijo seria mientras le quitaba la lata de cerveza de las manos.

N: Yulia - se quejó - No voy a caer en coma etílico por tomar una lata de cerveza - dijo entrecerrando los ojos.

Y: No, pero mejor prevenir que lamentar ¿No crees? - dijo alzando las cejas.

N: Dame la bebida - protestó intentando coger la lata que la pelinegra alejaba de ella - Yulia, si no me das esa lata no te dejaré ver el final de la película - dijo amenazándola con el dedo índice de manera divertida.

Y: ¿Así y que vas hacer? - preguntó divertida viendo cómo la rubia colocaba el recipiente de palominas sobre el velador - Sabía que... - las palabras fueron calladas por el suave beso que le dió la rubia que pretendía ser corto, pero que subió de intensidad.

Yulia cortó brevemente el beso para quitarle la camiseta dejando ver su sensual sostén de encaje fucsia que la misma rubia quitó suavemente para su deleite visual, observó como esta sonrió pícaramente para después acostarse suavemente sobre la cama al mismo tiempo que la llamaba seductoramente con el dedo índice, aquella era una invitación que no estaba dispuesta a desaprovechar y con una sonrisa coqueta subió suavemente encima de la rubia para darle un espectáculo único al sacar sensualmente su suéter y quitar su sostén de encaje negro observando como la rubia de pronto había olvidado como respirar, sonrió divertida para luego acercarse a depositar un suave beso en sus labios, pero cuando iba a intensificar la profundidad del beso, sintió que esta intentaba desabotonar su pantalón haciendo que se separara brevemente de sus labios para quitarse ella misma la prenda, se acercó para sacar el pantalón e intentar quitar las bragas fucsia de la rubia, pero esta en un rápido movimiento ahora se encontraba encima de ella, sin previo aviso sintió como la rubia sacaba su última prenda negra que faltaba por quitar, para luego apresar sus manos por encima de su cabeza y besar su blanquecino cuello haciendo que esta al sentir las suaves caricias de la rubia le diera libre acceso al echar su cabeza hacia atrás, se estremeció al sentir los labios de la rubia bajar por sus senos estimulándolos para ponerlo erectos, se entretuvo con estos solo unos breves minutos para luego descender de forma peligrosa y perderse en su entrepierna que tras estar unos minutos recibiendo caricias placenteras sobre su clítoris no tardó en llegar al orgasmo, ahora su respiración era irregular, sus labios estaban entreabiertos e intentaba tomar todo el aire que fuera posible, sintió a la rubia ascender para besar sus labios haciéndola sonrojar al percibir su propia esencia, sin previo aviso giró con la rubia para retomar su posición inicial, ahora era ella quién apresaba sus delicadas manos por arriba de su cabeza para besar su blanquecino cuello, luego bajó a sus senos para estimularlos suavemente consiguiendo rápidamente el efecto que deseaba, sonrió satisfecha para luego quitar delicadamente la ultima prenda fucsia que faltaba por sacar y tras observar el sonrojo de la chica descendió peligrosamente hacia su entrepierna para proporcionarle suaves y placenteras sensaciones en su centro haciendo que esta revoloteara su cabellera pelinegra con sus manos, después de breves minutos no tardó en alcanzar al tan deseado orgasmo. Permanecieron echadas tratando de recobrar un poco las fuerzas después de tan desgastante faena cuando de pronto la pelinegra vio su reloj de muñeca y este marcaba las 06:10 PM se levantó como resorte para empezar a cambiarse en silencio.

N: ¿Qué sucede? - preguntó viendo como la pelinegra recogía su pantalón del suelo.

Y: Ya es tarde Nastia debo ír a cenar con mi familia, mi padre se enojará conmigo - dijo preocupada mientras se abotonaba el suéter.

N: Si, tienes razón - dijo levemente afectada empezando también a cambiarse en silencio.

La ojiazul se despidió de la rubia con un suave beso en los labios y un caluroso abrazo sabiendo perfectamente que decir el nombre de su padre no fue del agrado de la chica, abrió la puerta y agradeció enormemente que la lluvia haya cesado para no tener problemas al llegar a su carro, ahora se encontraba manejando cuidadosamente con destino a la residencia Volkov, llegó tan rápido como se le hizo posible y se dirigió lentamente a la sala - comedor de dónde provenían las voces de sus padres, la pelirroja y para su sorpresa Vladimir, tomó asiento rápidamente intentando no recibir quejas por su demora, pero cuando parecía que todo iba pasar desapercibido su padre empezó a indagar.

O: ¿De dónde vienes Yulia? - preguntó preocupado viendo a la pelinegra.

Y: Padre, disculpa estuve en casa de una amiga - mintió para cubrir a Nastia lo que menos quería era que su padre tuviera una razón más para despotricar de la rubia.

O: ¿Porqué tu cabello esta desaliñado? - preguntó desconcertado viendo la cabellera pelinegra de su hija.

Y: Lo siento - dijo avergonzada recordando que hace sólo unos minutos la rubia se lo había alborotado y pensó que definitivamente era momento de improvisar - Bueno, alguién cogió mi paragüas sin permiso - dijo con fingida molestia a Vladimir quién intentaba huír de la penetrante mirada de su hermana.

La pelinegra se encontraba comiendo en silencio mientras escuchaba una conversación de Vladimir y su padre sobre el negocio con el señor Kurasov que felizmente había salido bien, cuando de pronto pudo notar que Lena intentaba buscar su mirada, pero se la rehuía disimuladamente ya que se sentía tan avergonzada frente a la pelirroja por haber estado rogando que el rubio llegara temprano a la cena, cuando era ella quién finalmente había llegado tarde, estuvo durante varios minutos intentado huir de la mirada inquisidora de la pelirroja que seguramente ahora intentaría averiguar el porqué la estaba evitando, cuando de pronto sin que pudiera evitarlo levantó su mirada y para su mala suerte se topó de lleno con la de esta, se quedaron brevemente contemplándose intentando averiguar los pensamientos ocultos de la otra, cuando de pronto la mirada verdigris se dirigió peligrosamente a su cuello y no era necesario analizar mucho la situación para saber perfectamente que tenía una gran marca de la rubia en su cuello, cerró brevemente sus ojos deseando con todas sus fuerzas que la tierra se la tragara en ese preciso momento para luego abrirlos y sonrojarse violentamente al notar el sonrojo de la pelirroja.

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CAPITULO IV : Mentiras

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jun 28, 2018 1:24 pm


CAPITULO IV: Mentiras

La situación era demasiado incómoda y en lo único que podía pensar la pelinegra era en que esa reunión terminase lo más pronto posible para huir de la mirada desconcertada de la pelirroja, no sabía si la situación era hilarante o deprimente, pero lo cierto era que el ambiente era muy tenso y milagrosamente sus padres y Vladimir no habían notado absolutamente nada y seguían conversando tranquilamente entre ellos, ahora la ojiazul sólo suplicaba que la pelirroja no hiciera más evidente el asunto y al parecer esta escuchó sus súplicas internas puesto que al cabo de unos breves segundos había dejado de observarla y ahora sólo disfrutaba de la comida en silencio ¿Qué pensamientos estarían rondando por la cabeza de la pelirroja? ¿La estaría juzgando? se preguntó con desasosiego y con aquellas preguntas que atormentaban su mente la cena había terminado, sin embargo una vez más la pelirroja intentó hacer contacto visual con la ojiazul, pero esta escapó de la cena tan rápido como pudo sorprendiendo a todos por su extraña actitud. Al llegar a su habitación se dio un baño de agua tibia que le permitiera relajarse y despejar su mente para luego colocarse la pijama y descansar.

Al día siguiente la pelinegra se despertó al sentir su alarma sonar estrepitosamente haciéndola devolver a su tan incómoda realidad, se talló los ojos perezosamente y viendo que este marcaba las 08:00 AM en la pantalla led calmó al ruidoso aparato mientras recordaba fragmentos de la noche anterior y ahora debatía sinceramente su presencia o ausencia durante el desayuno, no tenía la más mínima intención de volver a cruzar miradas con la pelirroja no después de aquel maravilloso hallazgo en su cuello, sólo podía hacer dos cosas: La primera bajar a desayunar y enfrentar a la pelirroja o la segunda no bajar e inventar luego una excusa que justifique su ausencia y casi podía escuchar al diablillo a su costado izquierdo tentarla por la segunda opción.

***

O: ¿Porqué Yulia aún no baja a desayunar? - cuestionó con molestia el rubio mientras cortaba un pedazo de tocino sobre su plato.

La: Bueno, tal vez no se siente bien o simplemente esta demorando en asearse - dijo comprensiva la mujer mientras llevaba una rebanada de pan de centeno a los labios.

V: Yo voy por la opción de que se quedó dormida - dijo riendo mientras llevaba un pedazo de tocino a los labios - Con tal que no me falte al trabajo no hay ningún problema - dijo alzando las cejas mientras daba un sorbo a su bebida.

La pelirroja observó su reloj de correa roja que marcaba las 08:17 AM todos ignoraban la verdadera causa, pero ella sabía perfectamente que la actitud de la ojiazul era a consecuencia de la cena de ayer, no era su intención hacerla sentir incómoda en su propia casa, sin duda buscaría algún momento para hablar con la pelinegra sobre aquella situación reflexionó, todos siguieron comiendo en silencio hasta dar por concluida la reunión agradecimiento previamente a María por la exquisita comida, sintió al rubio coger suavemente su mano derecha para ir en busca del Mercedes-Benz, sin embargo lo que encontraron fue una avalancha de reporteros que lastimosamente se habían enterado que estaba viviendo en la residencia Volkov y ahora eran víctimas de todo tipo de preguntas con respecto a su relación.

R1: ¿Lena qué opinas de la familia de Vladimir? ¿Cómo te han recibido? - preguntó un joven rubio colocando un micro frente al rostro de la pelirroja.

R2: ¿Vladimir existen algunos rumores de que van a casarse? ¿Qué opinas sobre eso? - preguntó una joven castaña al costado derecho del rubio.

R3: ¿Lena qué opinas sobre los rumores de que estás embarazada? - preguntó una joven rubia de ojos verdes consiguiendo ingresar por un diminuto espacio para estar cerca de la chica.

La pelirroja estaba desconcertada con tantas preguntas que les estaban haciendo, habían tantas cámaras y micrófonos que pasaban frente a su rostro que la estaban mareando y ¿De dónde sacaban tanta imaginación? ¿Cómo podía casarse y embarazarse tan rápido si apenas conocía a Vladimir hace dos meses? se cuestionó indignada, observó al rubio hacer caso omiso a todas las preguntas claramente este ya estaba acostumbrado a que los medios invadieran su tan preciada privacidad y después de unos minutos accidentados pudieron llegar al vehículo, el rubio abrió caballerosamente la puerta del copiloto haciendo que esta ingresara para luego rodear el carro y entrar al propio y con una tocada de claxon apartó a los reporteros de su camino para empezar a avanzar, la pelirroja soltó un suspiro de alivio al observar como perdían de vista a los reporteros por el retrovisor y ahora se dirigían en silencio rumbo al Colegio Particular Vladivostok mientras escuchaban música en la emisora Russkoe Radio 105.7 Moskva FM.

V: Eh Lena - la llamó suavemente dando un rápido vistazo a la pelirroja para luego devolver su vista al volante - Ya sabes como es prensa - dijo avergonzado.

L: Esta bien Vladimir ya me estoy acostumbrando - dijo con una leve sonrisa viendo hacia el rubio.

V: ¿Sabes que es lo bueno de todo esto? - cuestionó viendo a la pelirroja que movió negativamente la cabeza - Que después de un tiempo dejaremos de ser el centro de atención y hasta vamos a extrañar a los reporteros - dijo con una sonrisa haciendo reír a la pelirroja.

Ambos se mantuvieron unos minutos en silencio sólo disfrutando de la musica cuando de pronto la pelirroja escuchó que el rubio recibió una llamada y bajó el volumen de la radio para contestarla.

L: ¿Quién era? - preguntó con curiosidad al ver que el rubio había terminado la llamada.

V: Yulia - respondió al mismo tiempo en guardaba el celular en su bolsillo - Dice que amaneció un poco mal, pero ya se encuentra bien y esta yendo a trabajar normalmente a la empresa - dijo con una sonrisa volteando a ver a la pelirroja - Pero yo estoy seguro que se quedó dormida - dijo riendo mientras devolvía a su vista hacia el volante.

No claro que no se trataba de eso pensó la pelirroja y río internamente por cubrir en parte la travesura de la pelinegra, porque definitivamente no iba ser cruel y decirle al rubio que su hermana le estaba mintiendo descaradamente.

L: Eh Vladimir - lo llamó dubitativa - ¿Hay algo debas decirme sobre Yulia? - cuestionó sugerente.

V: ¿Sobre Yulia? - cuestionó pensativo mientras subía nuevamente el volumen del parlante - No lo sé ya la conoces es algo... - hizo un breve silencio tratando de hallar una palabra clave para describir a su hermana - Rebelde - dijo riendo - ¿Porqué que sucede? - preguntó intrigado volteando a ver a la pelirroja.

L: Oh, no es nada... - hizo un breve silencio - Olvídalo - dijo restándole importancia con las manos y dirigiendo su vista hacia la carretera.

La pelirroja se maldijo internamente por buscar información dónde no debía estaba claro que no le competía al rubio comentarle cosas privadas de su hermana ya buscaría el momento para hablar a solas con la ojiazul reflexionó después de unos minutos Vladimir estacionó su lujoso Mercedes-Benz en la entrada de la institución y para variar habían reporteros en la entrada del colegio siendo contenidos por los guardias de seguridad para evitar que estos se acercaran a ellos, la pelirroja se despidió del rubio con un suave beso en los labios y tras escuchar el disparo de varias cámaras bajó de vehículo.

***

La pelinegra había llegado a la empresa de manera puntual y ahora se encontraba revisando algunos archivos en su ordenador mientras daba un sorbo a su vaso con café que había comprado en la cafetería al cabo de unos minutos observó al rubio subir las escaleras con un cerro de papeles en mano y rogó encarecidamente que doblara hacia la derecha y pasara de largo, pero claro como seguro ese era su día de suerte este cruzó de frente hacia su oficina.

V: Necesito que selles estos papeles - dijo dejando el cerro de papeles encima de su escritorio.

Y: Empiezo a creer que lo haces a propósito para fastidiarme - dijo entrecerrando los ojos mientras recibía los papeles para empezar a revisarlos.

V: No te lo tomes tan personal - dijo riendo mientras se retiraba a su propia oficina.

La pelinegra empezó a sellar tal como lo había pedido el rubio durante toda la mañana mientras pensaba en alguna otra excusa para justificar su ausencia durante el almuerzo y pensó que tal vez debería invitar a almorzar a la rubia así que introdujo suavemente su mano derecha en el bolsillo de su abrigo para sacar su celular y dejarle un mensaje de whatsapp que decía "¿Puedo invitarla a almorzar señorita Nastia?" y mientras esperaba una respuesta por parte la rubia terminó de sellar los últimos papeles que faltaban, observó su reloj digital marcar las 12:20 PM tenía exactamente cuarenta minutos para limpiar su oficina que era una calamidad en ese momento y mientras recogía unos papeles del suelo recibió una respuesta que le hizo sonreir gratamente a la pantalla del celular ahora sólo faltaba lo más dificil hablar con su padre.

***

El rubio se encontraba en una florería comprando unas rosas rojas mientras era rodeado por algunos reporteros que increíblemente habían conseguido ingresar al local y ahora los guardias de seguridad intentaban sacarlos a la fuerza.

R1: ¿Vladimir esas rosas son para Lena? ¿Están celebrando algo? - preguntó una rubia ojiverde siendo empujada por un guardia de seguridad.

R2: ¿Vladimir qué sucede han peleado? - pregunto un castaño que intentaba escapar del agarre del guardia.

Eran exactamente la 12:32 PM y el rubio se dirigía al Colegio Privado Vladisvostok para recoger a Lena con una sonrisa en sus labios, pero al llegar al lugar su sonrisa se desvaneció lentamente al divisar en la entrada a ciertos reporteros siendo detenidos por algunos guardias de seguridad al parecer tendría otra entrada y salida accidentada reflexionó con agobio, bajó del carro y con ayuda de los guardias pudo ingresar al lugar para acercarse a la oficina de la pelirroja, sin embargo al llegar observó que esta aún estaba en consulta con un adolescente que ya conocía bastante bien y decidió esperar un momento hasta que esta terminara la sesión al cabo de unos minutos observó al chico de cabello castaño y ojos marrones salir no sin antes darle una mirada de rayos x de arriba hacia abajo con indiferencia deteniéndose un momento a inspeccionar el ramo de rosas que tenía en mano para luego pasar de largo y seguir su camino definitivamente si las miradas mataran el ya estaría muerto reflexionó, salió de sus pensamientos para esconder el ramo de rosas detrás de su espalda e ingresar a la oficina de la pelirroja quién al verlo lo recibió con una gran sonrisa y se levantó suavemente del enorme sillón de cuero negro para tomar su cartera y acercarse al rubio que tímidamente le entregó el ramo de rosas rojas que fueron muy bien recibidas por la pelirroja.

L: ¡Wow! que lindo detalle Vladimir - dijo con una tierna sonrisa al rubio haciendo que este se la devuelva tímidamente al mismo tiempo en que lo tomaba de la mano para empezar a caminar.

V: Lena ¿Porqué tu último paciente siempre me da una mirada como si me quisiera matar - dijo riendo mientras observaba a los niños de kinder garden hacer fila para salir a recibir a sus padres.

L: ¡Ah Pavel! - dijo recordando al chico - Pues al parecer mi paciente esta enamorado de mi - dijo sonrojada.

V: ¿En serio? - cuestionó deteniendo sus pasos haciendo detener a la pelirroja pensando que tal vez tenía un posible rival adolescente.

L: No me digas que estás celoso de Pavel - dijo observando el rostro endurecido del rubio - Vladimir, tiene 15 años como puedes creer que estaría con un adolescente - dijo indignada moviendo su cabeza negativamente mientras bajaba la acera de la entrada a la institución.

V: Si, tienes razón lo siento - se disculpó al mismo en que observa a los guardias de seguridad abrirles camino entre los reporteros para poder llegar al carro sin problemas.

***

La pelinegra había avisado a su padre por teléfono que iría a almorzar con Nastia y este no muy convencido aceptó y ahora gracias a su inocente mentira se encontraba con la rubia en un restaurante disfrutando de un delicioso almuerzo que consistía en un Palmeni relleno de pequeñas bolas de carne junto a una bebida Sbiten de invierno.

N: ¿Y entonces ahora estás huyendo de la pelirroja? - preguntó en tono burlón al imaginarse la divertida situación.

Y: Nastia no es gracioso fue una situación muy incómoda - dijo cruzándose de brazos en forma de protesta.

N: Pero, no vas a estar huyendo por siempre en algún momento van a tener que conversar - sugirió llevando un trozo de Palmeni a los labios.

La pelinegra reflexionó aquellas últimas palabras dichas por la rubia y llegó a la conclusión de que esta tenía razón no podía estar huyendo por siempre de la pelirroja debía enfrentar la situación y lo haría esa misma noche durante la cena y con esos pensamientos recorriendo su mente el almuerzo había terminado y ahora se encontraba manejando rumbo a la casa de la rubia mientras en la emisora Europa Plus 100.5 FM se escuchaba un mix de canciones de Nyusha que ambas disfrutaron durante todo el camino y entre cantos y risas llegaron a su destino para luego despedirse con un suave beso en los labios que la rubia quiso profundizar, pero la pelinegra divertida se alejaba de sus labios haciendo renegar a la rubia y reír a la ojiazul, sin embargo en un descuido la rubia la tomó de la cabeza para besarla a la fuerza haciendo sonreír a la pelinegra a mitad del beso ahora que la rubia había conseguido su objetivo se bajó triunfante del vehículo y la pelinegra rió por la osadía de la rubia al mismo tiempo en que aceleraba su Audi para salir rumbo a la residencia Volkov mientras pensaba como enfrentar la tan temida situación de estar frente a frente a la pelirroja, había estado prácticamente evitándola todo el día ¿Cómo podría compartir una momento a su lado sin sentir vergüenza por su actitud tan inmadura? se preguntó, sin embargo todo cuestionamiento se vió interrumpido al llegar al lugar y notar a ciertos reporteros en la acera tomando fotos a la casa desde afuera de la propiedad que al notar su presencia empezaron a disparar flashes por doquier haciendo que esta por inercia se cubriera el rostro con el brazo izquierdo evitando que estos la cegaran y con esa postura tan incómoda bajó del carro para abrirse paso entre las personas.

R1: Yulia cuéntanos ¿Cómo recibieron tus padres a Lena? - preguntó un joven pelinegro a su costado izquierdo

R2: ¿Yulia dinos si hay planes de boda? - preguntó una castaña de ojos verdes a su costado derecho.

Y: No voy a decir absolutamente nada - dijo con exasperación mientras entraba y cerraba rápidamente la reja principal para impedir el ingreso de los reporteros.

Había olvidado que ahora que su hermano estaba en una nueva relación los reporteros estarían más pendientes de sus movimientos buscando el momento preciso para tener una declaración de ellos y más aún ahora que la pelirroja vivía en su casa estarían algunos días interrumpiendo su paz mental y con esos pensamientos abrumadores abrió suavemente la puerta y se dirigió con sigilo hacia la sala - comedor observando desde una corta distancia que los presentes apenas estaban tomando asiento y mientras observaba a la pelirroja conversar algo con el rubio que claramente no podía escuchar se acercó tímidamente para hacer acto de presencia y tomar asiento al mismo tiempo que pronunciaba un "Buenas noches familia" sintiendo el peso de la mirada de todos puestas en ella, pero a la ojiazul sólo le interesaba una en especial y con decisión depositó sus ojos azules sobre los verdigrices de la pelirroja.

La pelirroja se alegró internamente que la pelinegra se haya atrevido a mirarla por primera vez durante el día, porque aunque costara creerlo había extrañado aquellas miradas y sonrisas cómplices que habían estado compartiendo durante las comidas, observó a María acercarse para depositar suavemente los platillos sobre la mesa para después de recibir un "Gracias" por parte de todos y un "Buen provecho" por parte de esta se retiró para dar privacidad a la familia que ahora mantenían una conversación interesante y la pelinegra se unió al debate mientras de vez en cuando coincidía con su mirada y ahora milagrosamente se la mantenía. Eran exactamente las 08:30 PM y la reunión había culminado con un respectivo agradecimiento a María por la exquisita cena y ahora los señores Volvov subían para retirarse a su propia habitación, por otro lado ella y Vladimir también empezaron a subir los escalones, pero extrañamente observó que la pelinegra no subía detrás de ellos, sino que se perdía por el penumbroso pasadizo y pensó que tal vez ese era el momento propicio para hablar con la chica y no lo iba desaprovechar.

V: Vladimir disculpa voy a tomar un poco de agua en la cocina ahora subo ¿Si? - dijo llevando delicadamente su nívea mano derecha para acariciar suavemente la mejilla del rubio.

V: Esta bien - dijo extrañado - Te estaré esperando - dijo acercándose para depositar un suave beso en sus labios.

La pelirroja bajó suavemente los pocos escalones que había subido para luego dirigirse hacia el penumbroso pasadizo y hallar en el fondo hacia los exteriores del jardín a la pelinegra meciéndose en el columpio que estaba detrás de la lujosa piscina mirando hacia ningún punto en específico, camino suavemente y bordeo la piscina para acercarse a la ojiazul y con un "Hola" la despertó de su ensimismamiento.

Y: ¡Oh! Lena lo siento no te vi estaba... - dijo haciendo un breve silencio - Pensando - dijo finalmente bajando la mirada.

L: ¿Puedo sentarme? - preguntó con una leve sonrisa.

Y: Claro - respondió al mismo tiempo en que se corria hacia la derecha para darle espacio a la pelirroja.

Ambas se mantuvieron en silencio sólo contemplando el reflejo de la luna sobre el agua de la piscina mientras cada una se encontraba sumergida en sus propios pensamientos era una situación incómoda y la pelirroja estaba tratando de buscar una forma de acercarse a la pelinegra para hablar sobre la cena, pero no sabía como empezar hacerlo y decidió improvisar.

L: Yulia - la llamó suavemente al mismo tiempo en que depositaba delicadamente su mano izquierda sobre la rodilla derecha de la pelinegra haciendo que esta dirigiera su mirada hacia esa dirección.

L: Yo quería hablar sobre lo que sucedió ayer en la cena - dijo cuidadosamente haciendo que la pelinegra subiera su mirada para mirarla - ¿Esa chica es tu novia? - preguntó suavemente.

La pelinegra quedó sorprendida ante aquella pregunta que había soltado la pelirroja tan de repente analizó su mirada verdigris y esta suplicaba una respuesta y ella estaba dispuesta a dársela.

Y: Bueno yo... - hizo una pausa - Soy bisexual Lena - confesó intentando mantener fija su mirada sobre la pelirroja, pero al final la terminó desviando hacia al frente posándose nuevamente en el reflejo de la luna sobre el agua que le transmitía mucha paz en ese momento.

L: Esta bien - dijo con una leve sonrisa - Yulia no quiero que pienses que te voy a juzgar por eso - dijo con preocupación inspeccionando el perfil de la pelinegra.

Y: Lena yo...- Hizo una pausa - Quiero pedirte perdón por estar evitándote durante todo el día - dijo con sinceridad volteando a ver a la pelirroja.

L: No hay problema Yulia - dijo una sonrisa - Sólo ya no vuelvas hacer - dijo riendo haciendo contagiar a la ojiazul.

La pelinegra se maldijo internamente por haber estado huyendo de la pelirroja durante todo el día quizás si se hubiera atrevido a mirarla a los ojos durante esa misma cena se hubiera dado cuenta de que esta no la estaba juzgando y no había nada que temer, bajó su mirada al sentir como la pelirroja acariciaba suavemente su rodilla derecha con el pulgar, levantó timidamente su mirada para coincidir con la suya y permanecieron unos breves minutos observándose intentando descifrar los pensamientos ocultos de la otra, habían solucionado las cosas, sin embargo aún se podía notar cierta incertidumbre en los ojos verdigrises.

L: Yulia - pronunció suavemente - ¿Porqué dejaste de llamar Vlad a Vladimir - cuestionó con seriedad.

Y: Bueno desde que Vladimir ingresó al centro de rehabilitación mi cercanía con el cambio desde ese momento - dijo con severidad.

L: En un centro de rehabilitación... - pronunció desorientada.

Y: Si por alcohol y drogas - dijo tranquilamente observando como el rostro de la pelirroja se endurecía - ¡Oh Dios! - se cubrió la boca con la mano derecha - Lo siento creí que Vladimir te lo había comentado - dijo preocupada.

La pelirroja se encontraba estupefacta con lo que acababa de decir la pelinegra, ¿Porqué Vladimir no le había comentado nada sobre algo tan delicado? se preguntó con indignación, ella siempre había sido honesta con el rubio desde que iniciaron su relación definitivamente necesitaba respuestas y las iría a buscar en ese preciso momento, se levantó como resorte del columpio asustando a la pelinegra que intentó acercarse a ella con preocupación, pero esta empezó a caminar rápidamente aturdida para luego rodear la piscina y perderse entre la oscuridad.

La pelinegra quedó muy preocupada por tal acción de la pelirroja, pero era entendible Vladimir había ocultado un hecho que aunque hubiera querido borrar de su vida era parte de él, salió de sus cavilaciones para dirigirse a su habitación pasando por el pasadizo y empezando a subir por las escaleras, sin embargo al llegar observó que la luz de la habitación de Vladimir estaba misteriosamente encendida, se acercó suavemente a la puerta y escuchó parte de una apenas audible discusión entre la pelirroja y su hermano.

L: ¡Así que estuviste en un centro de rehabilitación! - dijo molesta - Vladimir no puedo creer que me hayas ocultado algo tan importante - dijo indignada con los brazos cruzados a un metro de la cama.

V: Lena, no vamos a discutir por esto por favor - pidió tomándose la cabeza con ambas manos y tallandose los ojos que apenas se acostumbraban a la luz.

L: ¿Porqué me mentiste? - cuestionó con exasperación.

V: Lena, cuando salí de esa clinica decidí dejar todo ese horrible pasado atrás - dijo con impotencia en la voz.

L: Vladimir yo fuí sincera contigo jamás te he ocultado nada así sea una buena o mala noticia - dijo dolida.

V: ¿Si te lo hubiese contado en su momento estarías conmigo? - preguntó con el seño fruncido - ¿Hubieses estado con una persona que fue alcoholica y drogadicta? - cuestionó con expectación.

La pelirroja permaneció callada ante esa pregunta jamás se había planeado aquella hipótesis, pero estaba segura que no era algo que hubiese sido impedimento para enamorarse del rubio, ¿Cómo podía pensar Vladimir que su pasado podría interferir con sus planes de conquista?, ¿A caso todo ese tiempo el rubio sólo jugó con ella pintando una fachada para que esta se enamorara de él? y ahora ¿Cómo podría volver confiar en él, si la confianza se había roto esa misma noche? se preguntó con desconcierto.

La pelinegra había escuchado parte de aquella caótica discusión y se maldijo internamente por espiar conversaciones ajenas, pero se maldecía aún más por ser la causante de todo ese problema y con esos inquietantes pensamientos se retiró a su habitación.

itgetsbetter9
Invitado


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CAPITULO V : Peleas

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jun 28, 2018 1:26 pm


CAPITULO V : Peleas

La pelirroja que siempre dormía viendo hacia el rubio ahora se encontraba completamente apartada dándole la espalda formando un espacio suficiente en el medio como para caber perfectamente una persona y si bien la noche silenciosa los acercaba a una profunda conversación ambos no estaban dispuestos a romper aquél incómodo silencio que se había formado en la habitación, la pelirroja aún no podía entender como el rubio le había mentido todo ese tiempo, casi sin que pudiera evitarlo sintió resbalar una dolorosa lágrima por su mejilla derecha que atravesó su delicado rostro hasta perderse entre sus labios, sintió al rubio poner su mano izquierda sobre su cintura, pero esta se apartó rápidamente haciendo notar su incomodidad, nuevamente sintió al rubio intentar poner su mano sobre su cintura y esta vez la quitó con molestia después de unos segundos el rubio dejó de insistir y ambos pudieron mantener ese incómodo silencio hasta el amanecer.

La pelinegra se despertó tres minutos antes de que su despertador pudiera sonar y con una sonrisa victoriosa apagó al aparato antes que este pudiera perturbar su paz mental, se sentó en la cama y se quedó viendo algún punto inespecífico del suelo de su habitación como si fuera la cosa más importante en mundo mientras recuerdos de ayer recorrieron su mente haciéndola consciente de la incómoda conversación que escuchó ayer en la habitación de su hermano, se tomó la cabeza con ambas manos como si eso pudiera aliviar su terrible malestar de culpabilidad definitivamente no soportaría ser la causante de la ruptura amorosa entre su hermano y la pelirroja debía existir alguna forma de solucionar las cosas pensó al mismo tiempo en que se ponía de pie para entrar al cuarto de baño para asearse y luego salir para cambiarse por su atuendo habitual de trabajo e iniciar un nuevo día incierto quizás sobre que cosas le depararía el destino y con esos pensamientos existenciales abrió la puerta de su habitación.

V: ¿Lena es en serio vas a estar evitándome todo el día? - preguntó exasperado intentando tomar la mano de la pelirroja.

L: ¡No me agarres Vladimir! - espetó con molestia escondiendo su mano detrás de su espalda.

La pelinegra no esperó ver aquella escena que estaban protagonizando su hermano y la pelirroja e intentó pasar desapercibida, pero para su mala suerte la chica volteó a mirarla y esta le sostuvo la mirada hasta que las mejillas de la verdigris se tiñeron de rojo y con una media vuelta se dirigió hacia las escaleras después de unos segundos ella también empezó a hacer lo mismo, sin embargo al llegar al lado del rubio este le dedicó una mirada tan penetrante que la hizo deshacer cualquier contacto visual que pudo haber iniciado para dirigirse con zozobra hacia las escaleras cuando llegó al último escalón observó a la pelirroja sentada y hablando con sus padres como si no hubiese pasado absolutamente nada, después de aquella expectación se acercó suavemente para tomar asiento frente a la chica y observó a María empezar a repartir el desayuno que consistía en unos Oladis calientes acompañados de mantequilla y mermelada para luego todos empezar a comer en silencio hasta que después de unos minutos escucharon a Vladimir bajar las escaleras para hacer acto de presencia y tomar asiento al costado derecho de la pelirroja.

O: ¿Qué pasó Vladimir porqué llegas tarde al desayuno? - preguntó preocupado el rubio.

V: Bueno, me levanté algo tarde - mintió sabiendo perfectamente que la pelirroja no lo dejó bañarse primero.

La pelinegra observaba de vez en cuando el rostro de la pelirroja que si antes estaba incómoda ahora parecía querer huir de la reunión, por otro lado el rubio parecía tratar de aparentar ante sus padres que no sucedía nada y todo seguía tan normal como siempre, sin embargo otra era la historia y eso se podía comprobar fácilmente al observar el momento exacto en que su hermano intentó tomar deliberadamente la mano de la pelirroja que reposaba sobre la mesa, pero esta disimuladamente la movió hacia la izquierda para evitar cualquier tipo de agarre por parte del rubio.

L: Eh Yulia - la llamó haciendo que esta subiera su mirada hacia sus ojos verdigrices - ¿Puedes llevarme al trabajo? - preguntó al mismo tiempo en que se paraba y hacia notar en su mirada una pequeña súplica que esperaba la ojiazul pudiera comprender.

Y: ¡Oh! claro - dijo entendiendo perfectamente el mensaje al mismo tiempo en que se ponía de pie.

V: Eh Lena, pero yo puedo llevarte - dijo consternado intentando pararse de su asiento.

L: No lo creo Vladimir - dijo tomando al rubio por el hombro para que se volviera a sentar - Deberías terminar de desayunar - dijo con fingida preocupación - Yulia puede llevarme también ¿Verdad Yulia? - preguntó viendo con una sonrisa a la pelinegra.

Y: Eh si claro - dijo realmente incómoda con la situación evitando hacer contactó visual con su hermano.

Ambas chicas agradecieron con una sonrisa a María por la exquisita comida y con una respectiva despedida hacia todos los presentes empezaron a caminar hacia la salida al llegar al salón principal la pelirroja susurro un "Gracias" que la pelinegra logró escuchar y con una tímida sonrisa abrió la puerta para buscar su Audi, sin embargo lo que encontró fue a una gran cantidad de reporteros que viendo como se acercaban rápidamente a ellas para bombardearlas con preguntas tomó hábilmente la mano izquierda de la pelirroja para empezar a caminar entre las personas.

R1: Yulia ¿Porqué Vladimir no va a llevar a Lena al trabajo? - preguntó un castaño colocándose al lado izquierdo de la pelinegra.

R2: Lena se dice que tuviste una pelea con Vladimir ¿Qué puedes decir al respecto? - preguntó una rubia colocándose al lado derecho de la pelirroja.

R3: Lena ¿Porqué motivo peleaste con Vladimir? - preguntó un rubio ojiverde intentando ganar espacio al costado derecho de la pelirroja.

R4: Yulia se dice que tus padres nunca estuvieron de acuerdo con esa relación ¿Qué nos puedes decir al respecto? - preguntó un pelinegro ganando espacio al lado izquierdo de la pelinegra.

La ojiazul abrió rápidamente la puerta del copiloto para hacer ingresar a la pelirroja para luego rodear el carro e ingresar a su propio asiento y tras varias tocadas de claxon pudo despejar la autopista para empezar a avanzar el vehículo.

L: Yulia lo siento - dijo avergonzada observando por el retrovisor como se alejaban de la multitud - Normalmente es Vladimir quién debía pasar por esto - dijo con un dejo de molestia al hablar del rubio.

Y: Esta bien Lena estoy acostumbrada - dijo con una leve sonrisa para tranquilizar a la pelirroja.

L: Cada vez se vuelven más intimidantes y no respetan el espacio personal - se quejó exasperada.

Y: Tienes razón, pero no se puede hacer nada al respecto cuando eres una persona pública - dijo con una leve sonrisa - Al menos tú si has podido disfrutar de tu privacidad, porque Vladimir y yo siempre hemos expuesto nuestra intimidad frente a las camaras - dijo echando un rápido vistazo a la pelirroja para luego volver su vista al volante.

La pelirroja se quedó pensando en las últimas palabras dichas por la pelinegra e inevitablemente le invadió una profunda tristeza al imaginarse a los hermanos Volkov toda una vida sin poder disfrutar de la privacidad e intimidad que es lo más valioso y sagrado para una persona, salió de sus pensamientos al escuchar a la pelinegra pedirle indicaciones sobre las rutas que debía tomar para llegar al Colegio Particular Vladivostok había olvidado que era la primera vez que la ojiazul conocería su lugar de trabajo.

L: Ahora debes doblar hacia la derecha - indicó suavemente con el dedo índice.

Y: Bien - respondió al mismo tiempo en que giraba el timón hacia la derecha.

L: Ahora sólo ve de frente - indicó con el dedo índice observando como la pelinegra seguía obedientemente cada una de sus instrucciones.

La ojiazul detalló que el Colegio no estaba muy lejos de la empresa y lo agradeció enormemente ya que al parecer se ahorraría el sermón de tardanza por parte de su hermano, salió de sus pensamientos al sentir a la pelirroja acercarse para cambiar la emisora de la radio de música Pop a Indie Folk y regresarse a su lugar no sin antes darle una sonrisa traviesa, si Nastia hubiese hecho algo así le hubiese reclamado en ese mismo instante, pero ¿No era algo que pudiese hacer con la pelirroja o si? se preguntó al mismo tiempo en que le devolvia una atónita sonrisa por tal osadía para después de unos minutos ambas permanecer en completo silencio sólo escuchando y disfrutando de la música, sin embargo aquél pacifico momento se vio interrumpido por una llamada al celular de la pelirroja que sonaba y seguía sonando.

Y: ¿No vas a contestar? - preguntó intrigada

L: Eh no - dijo con una leve sonrisa al mismo tiempo en que apagaba el celular.

El silencio reinó otra vez por unos cortos minutos hasta que en un determinado momento la pelinegra sintió sonar su celular dentro de su casaca negra y tuvo que bajar el volumen del parlante para ver el identificador y contestar la llamada.

Y: Si Vladimir ¿Qué sucede? - preguntó echando una rápida mirada a la pelirroja que pareció tensarse en el asiento al escuchar el nombre de su hermano.

V: ¿Lena está contigo? ¿Puedo hablar con ella? - preguntó observando como María limpiaba la mesa a un metro de distancia.

Y: Eh ¿Lena? - cuestionó titubeante viendo a la pelirroja que le hacia señas negativas con los dedos - Temo que eso no se va a poder - dijo dubitativa volteando a ver al volante.

V: Bien - dijo soltando un suspiro cansado - Te espero en la oficina - dijo finalmente para cortar la llamada.

La pelinegra se sentía un poco mal por apoyar a la pelirroja antes que su hermano, pero no íba a obligar a la chica a hacer algo si no lo deseaba además estaba en todo su derecho de estar molesta con el rubio después de todo había traicionado su confianza, salió de sus pensamientos al escuchar nuevamente las indicaciones de la pelirroja y después de unos minutos más se encontraba en la entrada del Colegio Privado Vladivostok dónde a un metro de distancia se encontraban los clásicos reporteros que no dejaban de tomarles fotos siendo retenidos por varios guardias de seguridad, sintió a la pelirroja acercarse a ella para despedirse con un delicado beso en la mejilla y susurrar un "Gracias" en su oído para luego salir del vehículo y con ayuda de unos guardias de seguridad ingresar a la institución.

***

Se encontraba Vladimir saliendo de la residencia Volkov siendo víctima de una gran cantidad de reporteros que obstaculizaban su visión con tantas cámaras y micrófonos frente a su rostro.

R1: ¿Vladimir has peleado con Lena? - preguntó una rubia ojiazul al lado derecho del rubio.

R2: Vladimir ¿Porqué no has llevado a Lena a su trabajo? - preguntó una castaña detrás del rubio.

R3: ¿Tus padres no están de acuerdo con la relación? ¿Qué nos puedes decir al respecto? - preguntó un pelinegro al costado izquierdo del rubio.

R4: ¿Ya no habrá planes de boda? - preguntó un castaño ganando lugar al costado izquierdo del rubio.

R3: Oye amigo yo estaba ahí ¿Qué te pasa? ¿Tienes algún problema? - cuestionó el pelinegro empujando en el pecho al castaño.

R4: Eres tú quién me quitó mi lugar primero - se defendió devolviendo el empujón al pelinegro.

V: Por favor déjenme pasar - pidió con exasperación intentando apartar a las personas de su camino mientras seguía escuchando a sus espaldas la pelea de los reporteros.

El rubio tuvo una llegada accidentada hacia su Mercedes-Benz y sin molestarse siquiera en tocar el claxon realizó una acción temeraria al acelerar el vehículo haciendo que las personas se apartaran de milagro antes de que las llantas del automóvil los pudiera arrollar y con un suspiro cansado emprendió camino rumbo a la empresa al mismo tiempo en que sacaba su celular del bolsillo de su pantalón para marcar al celular de la pelirroja que sonaba apagado intentó una vez más y frustrado lanzó su celular hacia el asiento del copiloto para luego mantener su vista al volante hasta llegar a su destino.

***

La pelinegra se encontraba revisando unos papeles en su escritorio cuando sintió al rubio subir las escaleras, doblar hacia la derecha y retirarse a su oficina no sin antes darle una mirada de pocos amigos que realmente logró intimidarla, salió de su aturdimiento cuando escuchó que le llegó una notificación de whatsapp en el celular y sacó suavemente el aparato del bolsillo para ver un mensaje de la rubia que decía "¿Yulia puedes venir a almorzar a mi casa? necesito que me ayudes con algo" que contestó inmediatamente con un "Claro, nos vemos más tarde" para luego dejar el celular sobre la mesa y enfocarse en lo que debía hacer durante el resto de la mañana que consistía en escanear unos papeles, comprimir los archivos en zip y enviarlos a un socio de la empresa y rellenar unos cuadros estadísticos para luego imprimirlos y archivarlos en un folder. Eran exactamente las 12:30 PM cuando la pelinegra sintió que alguien se dirigía hacia su oficina y no era necesario pensar mucho para adivinar de quién se trataba.

V: ¿Se puede saber porqué le dijiste a Lena que estuve en un centro de rehabilitación? - cuestionó molesto entrando a la oficina.

Y: No sé de que me hablas Vladimir - mintió evitando hacer contacto visual con el rubio mientras seguía archivando unos papeles.

V: No mientas sabes perfectamente de lo que hablo - dijo ofuscado acercándose hacia el escritorio.

Y: ¿A caso Lena te dijo que fuí yo? - preguntó con curiosidad mientras recibía una impresión.

V: No, pero sé perfectamente que fuiste tú - dijo apoyando sus manos sobre el escritorio para ver fijamente a la pelinegra - Lena no le tiene suficiente confianza a mis padres como para preguntarle cosas sobre mi - dijo con seriedad.

Y: ¿Cuál es el punto Vladimir? - preguntó exasperada tomándose la cabeza con ambas manos viendo como el rubio se despegaba del escritorio para divagar por su oficina.

V: ¿Porqué le dijiste a Lena que estuve en un centro de rehabilitación? - preguntó nuevamente deteniendo sus pasos para ver a la ojiazul con expectación.

Y: Sólo le dije la verdad - dijo consternada - No le mentido como tú si lo hiciste - dijo señalando con el dedo índice a su hermano.

V: Si vieras la cantidad de reporteros que me visitaron hoy al salir de la casa preguntándome si había peleado con Lena - dijo molesto posándose las manos por el cabello en señal de frustración.

Y: ¿Y a caso es mi culpa? - preguntó indignada moviendo la cabeza negativamente.

V: ¿Porqué aceptaste llevar a Lena a su trabajo? - preguntó consternado - Has hecho evidente nuestra pelea ante los medios - dijo indignado.

Y: ¿Y qué querías que hiciera? Lena me pidió amablemente que la llevara a su trabajo no podía simplemente decirle que no - dijo consternada.

V: Sabes Yulia - dijo viendo hacia ningún punto en especifico del techo - Soy tu hermano - dijo dolido bajando la mirada hacia la pelinegra - No te metas en mi relación - pidió con aflicción - Yo...- hizo silencio al escuchar como el celular de la ojiazul sonaba sobre la mesa.

La pelinegra cogió suavemente el celular para ver que el identificador aparecía como desconocido y con inquietud contestó la llamada.

Y: Eh ¿Si? - preguntó extrañada.

L: ¿Yulia? - preguntó con inseguridad.

Y: ¡Oh! Lena eres tú - dijo con alivio viendo como el rubio estaba con el ceño fruncido - Lo siento no sabía que tenías mi número - dijo sorprendida.

L: Si, bueno le pedí a Vladimir que me diera el número de todos en la casa - explicó resuelta viendo cómo Pavel dibujaba sobre el papel en blanco - Lo siento te llamaba para preguntarte si podías recogerme - dijo con aflicción viendo como el chico fruncía ligeramente el seño.

Y: Yo... - hizo un breve silencio viendo al rubio expectante de su respuesta - Bien dame unos 10 minutos ¿Te parece? - preguntó al mismo tiempo en que veía al rubio apretar los labios con molestia y retirarse a su oficina.

L: Si, esta bien te espero - dijo cortando la llamada al mismo tiempo en que recibía el dibujo que Pavel le entregaba - ¿Qué es esto Pavel? - preguntó con el seño fruncido.

P: Lo más importante para mi Lena - dijo resuelto alzando las cejas como si no fuera lo más obvio.

La pelirroja estaba realmente sorprendida viendo aquel dibujo en el cuál aparecía el castaño y ella tomados de la mano junto a unos corazones alrededor y fue inevitable que el rubor rojo impregnada sus mejillas por tan halagador cumplido, tal vez en cualquier otra situación si fuera una adolescente caería rendida ante los encantos del muchacho reflexionó.

***

Eran exactamente las 12:43 PM y la pelinegra se encontraba manejando rumbo al Colegio Particular Vladivostok para recoger a la pelirroja mientras prendía la radio para hacer más ameno el viaje, sin embargo frunció el seño cuando por los parlantes se escuchó una música no muy característica de ella, se acercó extrañada para observar la emisora que decía Radio Caprice - Indie Folk y recordando con una sonrisa que la pelirroja había cambiado la estación hace unas horas se inclinó para volver a la estación radial original Europa Plus 100.5 FM mientras pensaba en cómo hablar con la pelirroja para que pudiera perdonar a su hermano ¿Pero cómo podría hacerlo? cuando sabía perfectamente que el rubio la había estropeado majestuosamente se cuestionó indignada, por un lado entendía claramente la molestia de la pelirroja al saber que su pareja le había ocultado una información muy importante, pero por otro lado Vladimir era su hermano ¿Cómo podría darle la espalda en esos momentos? se preguntó angustiada, lo único que tenía claro es que no soportaría ser la causante de una irreparable ruptura amorosa debía actuar con cautela si realmente quería conseguir que la pelirroja lo perdonase, salió de sus pensamientos al ver a unos reporteros ser detenidos por los guardias de seguridad para impedir que se acerquen a ella y con un suspiro cansado se bajó rápidamente del vehículo para con ayuda de los guardias conseguir ingresar al lugar sin problemas una vez dentro pidió amablemente información para llegar a la oficina de la pelirroja que logró ubicar rápidamente, sin embargo detalló que esta aún estaba en consulta y tras unos minutos de espera vió salir a un castaño de ojos marrones.

P: ¡Ah! tú debes ser Yulia - dijo despectivamente escaneando a la pelinegra de arriba hacia abajo.

Y: Si soy Yulia Volkova ¿Porqué? - preguntó con desdén.

P: ¿Yulia Volkova? - preguntó intrigado - ¿Eres hermana de Vladimir? - cuestionó sorprendido.

Y: Eh si ¿Porqué? - preguntó incomoda por las preguntas del chico al mismo tiempo en que observaba a la pelirroja hacer acto de presencia por el marco de la puerta.

L: Eh Pavel porqué no vas a clases tus profesores te deben estar esperando - sugirió con una sonrisa colocándose al costado izquierdo del castaño al mismo tiempo en que lo tomaba suavemente del cuello.

P: Yo... - dijo dubitativo volteando a ver a la pelirroja - Esta bien - dijo cediendo para finalmente retirarse en silencio.

Y: Creo que no le caigo muy bien a tu paciente - dijo alzando las cejas con incomodidad.

L: ¡Oh! Yulia descuida Pavel sólo está interesado en mi - dijo levemente sonrojada.

Y: ¿En serio? - preguntó desconcertada - Bueno, ahora entiendo porqué me dió esa mirada - masculló para si misma.

L: ¿Cómo? - preguntó confusa.

Y: ¡Oh! no es nada Lena - dijo restándole importancia con las manos - ¿Puedo ingresar a tu oficina? - preguntó dubitativa.

L: Ah... claro entra - dijo haciéndose a un lado para darle permiso a la ojiazul.

La pelinegra detalló la oficina de la pelirroja todo estaba perfectamente organizado y pulcramente limpio muy diferente a su oficina que terminaba siempre en un caos río internamente para luego visualizar un mueble blanco al lado derecho justo detrás del escritorio que contenía muchos libros y carpetas aquél espacio era tan acogedor que podía sentirse realmente realizada y aún no había recibido ni la primera sesión reflexionó con ironia, sin embargo salió rápidamente de sus pensamientos al recordar el verdadero motivo por el cuál había pedido a pelirroja ingresar al lugar.

Y: Eh Lena me gustaría hablar contigo - pidió suavemente tomando asiento sobre la silla de cuero negro y ofreciendo con la mano el sillón de cuero negro del frente.

L: Claro - dijo extrañada tomando asiento - ¿Qué sucede Yulia? - preguntó con intriga colocando ambas manos entrelazadas sobre el escritorio.

Y: Es sobre Vladimir - inquirió inspeccionando cuidadosamente la reacción de la pelirroja.

L: ¡Oh! - dijo con incomodidad bajando la mirada hacia sus manos entrelazadas - Dime de que se trata - pidió volviendo su mirada hacia la ojiazul.

Y: Lena - dijo acercándose más a la mesa para tomar delicadamente sus manos que reposaban sobre la mesa - ¿Crees poder darle una oportunidad a mi hermano? - preguntó con temor.

L: Yulia - hizo un breve silencio - Creo que no me estás entendiendo - dijo con aflicción.

Y: Lena, créeme que te entiendo más a ti que a Vladimir, si Nastia me hubiera hecho lo mismo estaría igual o peor que tú - dijo con sinceridad.

L: ¿Nastia? - preguntó confusa.

Y: Eh si Nastia mi... - hizo un breve silencio - Novia - completó bajando ligeramente la mirada.

L: ¡Oh! entiendo - dijo asintiendo suavemente - Entonces debes comprender que aquello no es algo que se pueda perdonar de la noche a la mañana - dijo con seriedad.

Y: Lo entiendo perfectamente es sólo que no sé a quién apoyar - dijo con pesar - Vladimir es mi hermano y...- hizo un breve silencio - Sólo quiero solucionar las cosas - dijo con voz quebrada.

L: Yulia lo siento - dijo acariciando suavemente las manos de la ojiazul - No quise ponerte en esta disyuntiva - dijo con pesar moviendo la cabeza negativamente.

Y: Esta bien Lena - dijo con una leve sonrisa - Creo que en parte también fue culpa mía - dijo con seriedad.

L: Prometo no involucrarte más en los problemas que pueda tener con Vladimir - dijo levantándose y ayudando a la pelinegra a pararse.

La ojiazul se sentía ahora mucho más reconfortada al parecer sólo necesitaba desahogarse con alguien y quién mejor que la misma pelirroja para hacerlo, salió de sus pensamientos al recibir un mensaje de Whatsapp de la rubia que decía "¡Yulia ven pronto que necesito que me ayudes a elegir una prenda!" con tantas cosas en la cabeza olvidó completamente que había quedado con la rubia para ir a almorzar a su casa y ahora ¿Cómo le decía aquello a la pelirroja? se preguntó con incertidumbre.

Y: Eh Lena - la llamó tímidamente - Lo siento quedé de ir con Nastia a almorzar - dijo avergonzada - ¿No tienes ningún problema en acompañarme? - preguntó con expectación.

L: ¡Oh! - dijo con sorpresa - Bueno yo... - hizo una breve pausa - Esta bien no hay problema - dijo asintiendo suavemente.

Eran exactamente las 01:30 PM y ambas chicas se dirigían rumbo a la casa de la rubia en completo silencio y perdidas en sus propios pensamientos mientras se escuchaba de fondo un mix de Dima Bilan que las acompaño durante todo el trayecto hasta que después de unos minutos pudieron divisar en la acera de la casa de la rubia a una gran cantidad de reporteros que estaban aguardando su llegada, la ojiazul envió un rápido mensaje de whatsapp a la rubia que decía "Nastia por favor abre rápido la puerta tengo a varios reporteros aquí afuera" para luego inspeccionar la mirada de la pelirroja que reflejaba cierto temor y lo cierto es que ella también empezaba a sentirlo, pero alguien debía salvar la situación pensó al mismo tiempo en que se bajaba del vehículo para rodear el carro y abrir la puerta del copiloto para tender suavemente su mano derecha y recibir a la pelirroja delicadamente para empezar a caminar entre las personas.

R1: ¿Yulia porqué últimamente te estás dejando ver mucho con Lena? - preguntó un rubio ojiverde al lado izquierdo de la pelinegra.

R2: ¿Lena qué opinas de la orientación sexual de Yulia? - preguntó una castaña a su costado izquierdo.

R3: ¿Ya solucionaste las cosas con Vladimir o terminaron definitivamente su relación? - preguntó una castaña desde atrás.

Nastia había recibido el mensaje de la pelinegra y con el seño fruncido fue a revisar que era todo aquél alboroto que estaba ocurriendo en su jardín, sin embargo al abrir la puerta quedó sorprendida por la presencia de una chica pelirroja que reconoció rápidamente como Lena que venía tomada de la mano con la pelinegra, salió rápidamente de su expectación al sentir como la ojiazul intentaba ingresar lo más rápido posible para huir de la cantidad de preguntas de la cuál era victima haciendo que esta al ver la gran avalancha de reporteros acercarse cerrase la puerta tan pronto como ambas entraron y tras un suspiro cansado se dio la vuelta y frunció el seño al observar que ambas seguían tomadas de las manos haciendo que estas al ver dónde se dirigían los ojos verdes de la chica se soltaran rápidamente avergonzadas.

Y: Eh Nastia... - hizo un breve silencio - Te presento a Elena Katina - dijo haciendo una presentación con la mano hacia la pelirroja observando como la mencionada se acercaba para saludar cortésmente a la rubia.

Durante todo el almuerzo la rubia no dejaba de estar muy cariñosa con la pelinegra haciendo que la ojiazul se sintiera realmente avergonzada por dar aquél espectáculo delante de la pelirroja que se sentía verdaderamente incómoda con la situación había tenido muchos pacientes que no eran heterosexuales comentarles sobre sus relaciones sentimentales, pero jamás había sido testigo de una muestra de afecto por parte de estos desde tan cerca, después de unos minutos todas terminaron el almuerzo y la pelirroja escuchó a la rubia decir que quería la opinión de la pelinegra sobre la elección de un vestido, observó a la ojiazul entrar a la habitación y sintió que esta la tomó brevemente de la mano izquierda para hacer que también ingresara al ambiente y tomara asiento al lado izquierdo de la pelinegra.

N: Me han invitado a la fiesta de aniversario de nuestra empresa y... - dijo acercándose a su cómoda para sacar dos prendas - Compré estos dos vestidos, pero no sé cuál usar durante la reunión - dijo mostrando ambos en cada mano.

Y: Porqué mejor no te los pruebas y te digo cuál es mi opinión - sugirió observando brevemente a la rubia para luego prender la televisión.

La rubia cogió ambos vestidos y se dirigió al cuarto de baño para después de unos minutos salir con un vestido negro de encaje con mangas tres cuartos y volante amplio a la altura de las rodillas y tras estar modelando durante unos minutos delante de las chicas se dirigió nuevamente al cuarto de baño para luego regresar con un vestido guinda de strapple y volante amplio a la altura de las rodillas.

N: ¿Y entonces qué opinas? - preguntó viendo a la pelinegra con una sonrisa.

Y: El vestido negro me parece más formal - dijo asintiendo con convicción.

N: A mi me gusta más este vestido guinda - dijo modelando desde su posición.

Y: Nastia ese vestido hace resaltar mucho tus senos - dijo consternada - ¿Lena tú que opinas? - preguntó volteando a ver a la pelirroja buscando una segunda opinión.

L: Yo... no lo sé - dijo realmente sonrojada por tener que dar una opinión tan sugerente de alguna parte del cuerpo de la chica.

N: Creo que me quedaré con el vestido guinda - dijo asintiendo con una sonrisa.

***

Eran exactamente las 01:50 PM y Vladimir se dirigía frustrado hacia la residencia Volkov siendo asediado por una gran cantidad de reporteros que lo único que hacian era exasperarlo aún más con sus preguntas.

R1: ¿Vladimir qué opinas de que Yulia este llevando a Lena al trabajo? - preguntó una rubia ojiazul al lado izquierdo del rubio.

R2: ¿Vladimir has hablado con Lena? - preguntó un rubio ojiverde ganando espacio al lado izquierdo del rubio.

R3: ¿Es cierto que su relación terminó definitivamente? - preguntó un pelinegro desde atrás.

R4: ¿Es verdad que le fuiste infiel a Lena? - preguntó un castaño al lado derecho del rubio colocando el micro delante de su rostro.

V: Puedes quitar tú micro por favor - pidió exasperado.

R4: Responde a mi pregunta ¿Le fuiste infiel a Lena? - preguntó nuevamente.

V: ¿Quién lo dice? - preguntó consternado intentando caminar entre las personas.

R4: Los medios - dijo con sorna haciendo que el rubio apretara los labios.

V: No, claro que no eres tú quién lo dice - respondió exasperado quitando el micro del castaño.

R4: Sólo eres una persona con suerte si supieras la cantidad de hombres que estan detrás de la pelirroja - dijo con pedantería.

V: ¿Y crees que Lena les haría caso? - bufó con ironía moviendo la cabeza negativamente.

R4: Si tienen dinero seguro que si - dijo alzando las cejas con clara intención de molestar al rubio.

V: ¿Estás diciendo que Lena es una interesada? - preguntó desconcertado deteniendo sus pasos para voltear a ver al castaño.

R4: Creo que sólo es una chica fácil - dijo viendo fijamente al rubio.

V: Repite lo que acabas de decir - pidió furioso.

R4: Sólo es una... - no pudo terminar de completar lo que iba a decir porque recibió un puñete en el pómulo derecho.

***

Y: No, Nastia definitivamente no vas a ir con ese vestido - dijo moviendo la cabeza negativamente.

N: Pero si no es nada del otro mundo - dijo tozuda tomando asiento al lado derecho de la pelinegra.

"Bienvenidos nuevamente a Perviy Kanal Besti y entre otras noticias Vladimir Volkov gerente de la empresa Metalúrgica más importante de Moscú es protagonista de una pelea con el reportero identificado como Igor Krasovski en la entrada de su residencia y nosotros tenemos imágenes exclusivas dónde están ocurriendo los hechos" 

Y: Espera que... - dijo con el seño fruncido levantandose de la cama como resorte para acercarse al televisor.

L: ¿Vladimir? - cuestionó consternada levantándose lentamente para acercarse al televisor.

La pelirroja no daba crédito a lo que estaba viendo en la pantalla, observar a un Vladimir perder los papeles agarrándose a golpes limpios con un castaño mientras los demás reporteros intentaban detener la pelea fue demasiado información para procesar en tan corto tiempo.

itgetsbetter9
Invitado


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CAPITULO VI : Propuestas - Parte I

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jun 28, 2018 1:29 pm


CAPITULO VI : Propuestas - Parte I

La pelinegra se encontraba observando en vivo toda la secuencia del enfrentamiento campal que estaba teniendo lugar en su residencia detallando que en sólo minutos el ambiente se había llenado de policías que al igual que los reporteros intentaban parar aquella escandalosa pelea mientras sus protagonistas seguían intentando derribar al oponente en dónde dos de los cinco golpes perpetrados fueron a parar al rostro del rubio y tres en el castaño que ahora no dejaba de protegerse el rostro con las manos y sólo daba golpes al aire cada que tenía oportunidad.

"Según reportes oficiales aquél enfrentamiento se habría iniciado cuando Igor Krasovski habría insultado a la actual pareja del primogénito de la familia Volkov cuando este regresaba de su lugar de trabajo"

La pelirroja frunció el seño al escuchar aquello ¿Vladimir había armado todo ese caótico enfrentamiento sólo por defenderla? se preguntó con asombro y mentiría si dijera que aquél gesto no hizo que su corazón latiese enamorado, sin embargo aquél sentimiento se desvaneció gradualmente para transformarse en uno realmente preocupado cuando la cámara desde por lo menos un metro de distancia hizo zoom y pudo detallar que el rostro del rubio mostraba una ceja izquierda rota y un labio partido sangrando profusamente, pero si por un lado aquél panorama era desconcertante, el rostro del castaño era estremecedor casi no podía mantenerse en pie y se preguntaba ¿Cómo Vladimir siendo más bajo y menos corpulento que aquél desafortunado joven pudo acabar menos golpeado en aquella lucha?, misma que al parecer se había dado por concluida cuando lograron separar al rubio antes que terminara por desfigurar el rostro del muchacho al mismo tiempo en que por la entrada de la casa aparecían unos señores Volkov totalmente desconcertados por aquél alboroto en su propiedad y los policías se acercaban rápidamente para tapar el lente de la cámara cortándose así la transmisión en vivo.

Tanto la pelirroja como la ojiazul voltearon a verse totalmente desconcertadas por lo que acababan de presenciar en la televisión y realmente no hacían falta las palabras para entender perfectamente el sentir de la otra con aquella abrumadora situación que sin querer las involucraban a ambas por una misma persona, la pelinegra observó a la pelirroja romper aquella expectación para luego tomarse la cabeza con aflicción al mismo tiempo en que se sentaba de manera angustiada sobre la cama.

Y: Lena - la llamó suavemente al mismo tiempo en que tomaba asiento al lado izquierdo de la pelirroja - Tranquila - dijo comprensiva al mismo tiempo en que acariciaba tiernamente su espalda.

L: Yulia estoy muy preocupada por Vladimir - confesó alarmada volteando a ver a la ojiazul - ¿Viste como estaba su rostro? - preguntó angustiada.

Y: Sé que quieres ir a ver a Vladimir, pero es mejor esperar a que las cosas se calmen allá afuera - dijo comprensiva - Además Vladimir se ha defendido muy bien al parecer las clases de karate surtieron efecto - dijo con una leve sonrisa.

L: ¿Vladimir estudió karate? - preguntó sorprendida mientras se limpiaba unas lagrimas rebeldes que resbalaban por sus mejillas.

Y: Si, tomó un par de clases cuando era niño - respondió con una tierna sonrisa.

L: Yo... - hizo un breve silencio - Lo siento tuve miedo que pudiera pasarle algo realmente grave - dijo con voz quebrada.

Y: Tranquila - dijo acariciando suavemente su espalda observando como sorpresivamente la pelirroja se acercó a abrazarla en busca de protección.

La pelinegra quedó muy sorprendida por aquél accionar de la pelirroja, pero comprendía tan bien lo que esta estaba sintiendo que cerró sus brazos alrededor de su cuerpo para acunar a la chica en su pecho y transmitirle todo el soporte emocional que esta estaba buscando entre sus brazos para luego alzar la mirada y toparse de lleno con el rostro indescifrable de la rubia que desde un metro de distancia había estado detallando todo aquél íntimo momento que había estado compartiendo con la pelirroja y ahora se retiraba con seriedad de la habitación.

Y: Eh Lena - dijo deshaciendo suavemente aquella unión de cuerpos tan perfectamente moldeada.

L: Yulia yo... - hizo un breve silencio - Lo siento no quise incomodarte - dijo avergonzada bajando la mirada.

Y: No tranquila - dijo colocando su mano derecha sobre su hombro izquierdo - Solo... - dijo viendo hacia el punto en donde había desapareció la rubia - Iré a la cocina ¿Quieres que te traiga un poco de agua? - preguntó con expectación.

L: Eh... bueno si no fuera mucha molestia...- inquirió con incertidumbre.

Y: Bien ahora regreso - dijo levantándose de manera energética para dirigirse hacia la cocina.

Al llegar la ojiazul pudo observar que la rubia estaba de espaldas a ella lavando los trastes en el fregadero de manera apacible como si de una madre abnegada se tratase, sonrió levemente al imaginarse aquella rústica situación para luego acercarse suavemente a la chica, abrazarla por la espalda y darle un tierno beso en el cuello haciendo que esta detenga todo moviendo que estuviese realizando.

N: Yulia déjame terminar de lavar - pidió con incomodidad volviendo a retomar su labor.

Y: ¿Todo bien? - preguntó en forma de susurro haciendo que la chica se estremeciera al sentir en su oído el aliento de la pelinegra.

N: Yulia - dijo con voz ahogada volteando por primera vez para encarar a la pelinegra.

Y: ¿Estás molesta? - preguntó inspeccionando el rostro de la ojiverde.

N: ¿Debería estarlo? - dijo alzando las cejas.

Y: Nastia fue un momento circunstancial sólo intento ser una buena cuñada para Lena - dijo con convicción.

N: Um si entiendo - dijo con seriedad al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos.

Y: ¿En serio? - preguntó no muy convencida - Porque no quiero que te sientas desplazada - dijo con preocupación.

N: Pues, entonces intenta no dejarme en segundo plano ¿Quieres? - dijo entrecerrado los ojos de manera divertida.

Y: Claro - dijo con una tierna sonrisa para luego depositar un suave beso en los labios de la ojiverde.

La ojiazul regresaba de la cocina con una gran sonrisa en los labios mientras que con la mano derecha sostenía la mano de la ojiverde y con la izquierda sostenía el vaso con agua para la pelirroja que en ese momento se encontraba observando un cuadro en un estante de la rubia y al ver a las chicas ingresar a la habitación sonrió gratamente al mismo tiempo en que recibia el vaso con agua que amablemente le trajo la pelinegra.

L: Estaba viendo este cuadro... - dijo enseñando a las chicas el cuadro que sostenía con la mano izquierda - Y me preguntaba ¿Quién era la chica rubia que estaba al costado de Nastia? - inquirió señalando en la fotografía a una chica rubia de melena larga y con flequillo.

Y: Eh esa rubia soy yo Lena - dijo avergonzada volteando a ver a la pelirroja - Fue Nastia quién me sugirió pintarme el cabello de negro - dijo con una sonrisa volteando a ver a la ojiverde con complicidad.

L: ¡Oh! - dijo gratamente sorprendida - Lo siento realmente no pude reconocerte - dijo avergonzada viendo el perfil de la ojiazul.

N: ¿Te gustaria ver más fotos que tengo con Yulia? - preguntó con alarde a la pelirroja.

L: Eh si claro - respondió confusa por aquella mirada pedante de la rubia dejando el cuadro sobre el estante y dando un sorbo a su bebida.

La rubia se soltó suavemente del agarre de la pelinegra para acercarse a su cómoda beige y ubicar en el último cajón aquél minucioso álbum azul perfectamente cuidado para luego sentarse en la cama haciendo que las chicas al verla se sentaran a cada extremo de la rubia para empezar a visualizar aquellos recuerdos perfectamente recopilados haciendo que la pelinegra se sintiera realmente avergonzada por las descripciones tan detalladas que la rubia contaba a la pelirroja quién se encontraba realmente sorprendida por aquél amor que las chicas se profesaban sintiendo como inevitablemente se instalaba una profunda tristeza en su interior al recordar que su relación con Vladimir se había enfriado dolorosamente de la noche a la mañana por un motivo que consideraba por demás totalmente inaceptable. Después de unos minutos de estar compartiendo experiencias la pelinegra se preguntó si el bullicio de afuera habria disminuido significativamente tal vez debería acercarse al mirador de la puerta para confirmar sus sospechas, salió de sus pensamientos cuando sintió sonar su celular dentro del bolsillo de su casaca para luego sacar suavemente el aparato y viendo por el identificador de quién se trataba se levantó como resorte para contestar la llamada.

Y: Eh padre ¿Qué sucede? - preguntó con preocupación.

O: ¿Yulia dónde estás? - preguntó exasperado - Han golpeado a tu hermano - dijo desconcertado observando como el rubio tomaba asiento para empezar a degustar el almuerzo.

Y: Eh... si lo vi en las noticias - dijo omitiendo la pregunta viendo como la rubia se levantaba suavemente de la cama - ¿Cómo está todo por allá? preguntó preocupada observando como la rubia guardaba aquél álbum en la cómoda.

O: Vladimir está bien - dijo con regocijo - Felizmente no es nada grave - dijo dando un suspiro cansado - ¿Está Lena contigo? - preguntó expectante.

Y: Eh si - dijo observando a la pelirroja que se levantó preocupada de la cama.

O: Bien, necesito que vengan lo más pronto posible - dijo con seriedad - Tenemos una conversación familiar pendiente - dijo con autoridad cortando la llamada.

L: ¿Yulia qué sucede? - preguntó con preocupación examinando el rostro de la ojiazul.

Y: Tranquila Lena - dijo volteando a ver a la pelirroja - Vladimir está bien, pero debemos irnos al parecer habrá una reunión familiar - dijo haciendo comillas con los dedos.

Y: Eh Nastia - la llamó suavemente para acercarse a la ojiverde - Debo ir a solucionar algunos problemas con mi familia - dijo dando un suspiro cansado - Mañana te llevaré a la fiesta y estaremos más tiempo juntas ¿Si?- dijo con una tierna sonrisa.

N: ¿Me acompañaras a la fiesta? - preguntó sorprendida alzando las cejas.

Y: Claro que si - dijo resuelta - Si piensas ir con ese vestido guinda tengo que ir para vigilar que nadie te mire con otros ojos - dijo divertida.

N: Ay Yulia - dijo riendo al mismo tiempo en que movía la cabeza negativamente.

Y: Mañana coordinamos por whatsapp - dijo con una leve acercándose para darle un suave beso en los labios para luego empezar a dirigirse hacia la puerta.

L: Adios Nastia - dijo acercándose tímidamente para depositar un delicado beso en su mejilla - Fue un placer conocerte - dijo cortésmente.

N: Si igualmente - dijo viendo a la pelirroja de arriba hacia abajo observando como salía detrás de la pelinegra.

La pelirroja se preguntaba ¿Qué había sido aquella mirada que le habia dado la rubia? no era su intención caerle mal a la novia de Yulia, salió de sus pensamientos al reencontrarse con la ojiazul observando por el mirador de la puerta para saber cuál era el panorama que debían afrontar, cuando le llegó su turno de examinar observó a dos metros de distancia a un grupo de reporteros en la acera conversando tranquilamente esperando a que estas salieran y si algo debían reconocen ambas chicas es que al menos la situación estaba más accesible a comparación de como llegaron.

Y: Bien - dijo dando un suspiro cansado - A la cuenta de tres salimos ¿Esta bien? - preguntó viendo a la pelirroja.

L: Si... - dijo temerosa tomando la mano derecha de la ojiazul en busca de seguridad.

Y: Uno...- dijo tomando con la mano izquierda la perilla de la puerta - Dos... - dijo girando la perilla - Tres - dijo abriendo completamente la puerta al mismo tiempo en que salía junto a la pelirroja quién se aferraba más al agarre de su mano.

Inmediatamente empezaron a caminar lo más rápido que pudiesen para refugiarse en el carro, sin embargo casi instantáneamente los reporteros notaron su presencia y empezaron a rodearlas para bombardearlas con preguntas.

R1: Lena ¿Qué opinas de la pelea que tuvo Vladimir con el reportero Igor Krasovski? - preguntó una castaña ubicándose rápidamente al lado derecho de la pelirroja.

R2: Yulia ¿Has podido hablar con Vladimir? ¿Cómo se encuentra él? - preguntó un rubio ojiverde al costado izquierdo de la pelinegra.

R3: Lena ¿Qué opinas de que Vladimir te haya defendido del reportero? - preguntó una pelinegra desde atrás.

R4: Yulia se dice que el reportero tomara acciones legales ¿Qué opinas al respecto? - preguntó un castaño ganando lugar al lado izquierdo de la pelinegra.

Ambas chicas hicieron caso omiso a todas las preguntas y subieron rápidamente al Audi para empezar a dirigirse con destino a la residencia Volkov en completo silencio, sin embargo por la mente de la pelirroja rondaba una inquietud y se lo haría conocer a la pelinegra en ese preciso momento.

L: Eh Yulia... - la llamó suavemente volteando a ver a la pelinegra - Creo que no le agradé mucho a Nastia - inquirió con seriedad observando aquél perfil tan definido de la ojiazul.

Y: ¡Oh! lo siento - se disculpó avergonzada echando un rápido vistazo a la pelirroja para luego regresar su vista al volante - Nastia sólo esta celosa - dijo con una leve sonrisa al mismo tiempo en que giraba el timón hacia la derecha.

L: ¿Y exactamente porqué? - preguntó con curiosidad analizando el perfil de la pelinegra.

Y: Bueno, ha visto la cercanía que tenemos y... - hizo una breve pausa - Claro además ha notado que eres una chica muy hermosa - dijo resuelta volteando a ver a la pelirroja para luego devolver su vista al volante.

L: ¡Oh! - exclamó sonrojada regresando su mirada hacia el frente.

Y: ¿Qué sucede? - preguntó intrigada volteando a ver a la pelirroja.

L: ¡Oh! no es nada - dijo muy sonrojada restándole importancia con las manos.

Y: ¿A caso no lo crees? - preguntó con curiosidad echando un rápido vistazo a la pelirroja.

L: ¿El qué? - preguntó haciéndose la desentendida.

Y: Que seas una chica muy hermosa - respondió con una sonrisa volteando a ver a la pelirroja.

L: Yo...no lo sé... - dijo muy sonrojada.

La pelinegra sonrió divertida al ver que la chica se encontraba realmente sonrojada por aquél cumplido que indirectamente le había hecho, pero si alguna cualidad tenía era que simplemente no podía dejar de reconocer cuando una persona le parecía realmente bella y la pelirroja claramente lo era, salió de sus pensamientos al ver la gran congestión vehicular que había en la carretera al parecer tardaría un poco en llegar a su destino pensó desconcertada mientras escuchaba el sonido de las bocinas de los carros detrás del suyo pidiendo que estos avanzaran. Después de unos largos minutos de espera lograron salir de aquél obstáculo y pudieron llegar sin mayores problemas al inmueble en dónde divisaron en la acera a una gran cantidad de reporteros que estaban aguardando a su salida para empezar a atacarlas con preguntas.

***

Eran exactamente las 04:30 PM y tanto los señores Volkov como Vladimir se encontraban reunidos en la sala - comedor en dónde se llevaría a cabo la famosa reunión familiar, después de unos minutos de estar debatiendo sobre el incidente del rubio todos hicieron silencio al escuchar el sonido de la puerta principal abrirse y luego unos pasos acercándose al ambiente.

O: ¿Yulia porqué llegas tarde? - preguntó desconcertado viendo a la ojiazul aparecer en la sala - comedor seguida por la pelirroja.

Y: Lo siento padre - dijo con sumisión tomando asiento en el sofá de dos plazas.

L: Buenas tardes con todos - saludó con timidez observando desconcertada el rostro magullado del rubio y tomando asiento al lado derecho de la pelinegra.

Y: Entonces padre ¿De qué querías hablar? - preguntó intrigada cruzando suavemente las piernas.

O: Primero quiero que me digas en dónde estabas - pidió con severidad.

Y: Estuve... - hizo un breve silencio - Con Nastia - dijo con cierto temor.

O: Esa chiquilla siempre causa problemas - bufo con molestia.

Y: Padre, sólo estuvimos almorzando - explicó indignada - ¡No ha hecho nada malo! - espetó con molestia.

O: ¿Entonces porqué llegaste tarde? - cuestionó intrigado cruzándose de brazos.

Y: Hubo una congestión vehicular en la carretera - explicó exasperada - ¡Lo que sucede es que siempre buscas hacer sentir culpable a Nastia! - espetó exaltada sintiendo a la pelirroja tomar suavemente su hombro para tranquilizarla.

V: ¡Cálmate Yulia! - pidió con molestia.

Y: ¡¿Tú me pides que me calme?! - espetó con ironía - ¡Si tú eres el principal culpable de todo este problema! - espetó indignada intentado levantarse, pero fue detenida por la mano de la pelirroja.

La: ¡Yulia, por favor no grites! - le llamó la atención a la pelinegra - Podemos por favor poner orden en esta reunión - pidió exasperada a todos los presentes.

O: Saben...- hizo un breve silencio - Yo realmente necesito saber ¿Cuál fue el motivo de la pelea? - preguntó viendo a Vladimir, Yulia y Lena simultáneamente en busca de respuestas.

V: Padre - dijo dando un suspiro cansado - Ya te lo dije ese reportero insultó a Lena y yo sólo la defendí - explicó exasperado cruzándose de brazos.

O: No Vladimir - dijo dando un suspiro cansado - Hablo de la verdadera pelea que circula por los medios entre tú y Lena - dijo impaciente al mismo tiempo en que veía a los mencionados simultáneamente.

L: Disculpe señor - dijo tímidamente interviniendo por primera vez en la discusión - Sucede que su hijo me ocultó una información muy importante - dijo viendo con seriedad al rubio.

Y: Vamos Vladimir - dijo con sorna viendo al rubio - Dile a nuestros padres que olvidaste contarle a Lena que estuviste en un centro de rehabilitación - dijo con las cejas levantadas.

La: ¿Vladimir eso es cierto? - preguntó desconcertada cubriéndose la boca con ambas manos.

V: Si madre - confesó bajando la mirada - Y... - hizo un breve silencio - Quiero aprovechar la ocasión para disculparme con todos - dijo alzando la mirada para ver a todos los presentes - De alguna manera los arrastre a esta situación y al final el más perjudicado fuí yo - dijo con ironía señalando su rostro magullado.

La pelirroja se encontraba realmente sorprendida por aquellas palabras dichas por el rubio hasta ahora no había podido escuchar unas verdaderas disculpas salir de sus labios y mentiria si dijera que aquél gesto no le agradó de sobre manera, porque si algo caracterizaba muy bien al rubio era que siempre le costaba aceptar sus errores, salió de sus pensamientos cuando observó que aquella reunión se había dado por concluida y ahora todos se dirigían a la mesa para cenar y por primera vez compartir una comida con toda la familia incómoda nunca se volvió tan caótica. Eran exactamente las 07:00 PM y todos habiendo terminado de cenar se dirigieron a sus respectivas habitaciones para descansar, el rubio subió las escaleras seguida por la pelirroja para luego ambos ingresar a la habitación en un completo silencio sepulcral que se rompió cuando la pelirroja observó al rubio sentarse en la cama con aflicción.

L: Vladimir - lo llamó suavemente acercándose al rubio para sentarse sobre la cama - Quería agradecerte por lo que hiciste hoy por mi - dijo con sinceridad - Recibir todos esos golpes implica mucho valor - dijo con una leve sonrisa.

V: No te preocupes Lena - dijo comprensivo - Créeme que lo haría mil veces más sólo por defenderte - dijo dando una apenas leve sonrisa.

L: Tu compresa se ha empeñado de sangre - advirtió preocupada observando el apósito húmedo - Iré por uno nuevo - dijo intentando levantarse pero el rubio la detuvo suavemente por el brazo.

V: No te preocupes Lena estoy bien - dijo con una leve sonrisa soltando suavemente su brazo.

L: No Vladimir insisto no vas a dormir con el paño húmedo - dijo tozuda al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos.

V: Esta bien ve - dijo con una sonrisa derrotada observando como la pelirroja se levantaba de la cama y su silueta se perdía por el marco de la puerta.

Al regresar la pelirroja se dedicó a cambiar aquella compresa húmeda con el fino cuidado de no lastimar al rubio que aún con la debida atención hacia gestos de dolor y mientras intentaba realizar su mejor labor médica observar que el rubio la veía fijamente desde tan cerca la hacia sentir increíblemente nerviosa.

V: Lena escucha - dijo suavemente tomando su mano derecha para impedir que siguiera curándolo - Significas mucho para mi - dijo depositando un cálido beso en el dorso de la chica - Sé que te herí - hizo una breve pausa - Sé que debí comentarte que estuve en un centro de rehabilitación en su momento - hizo una breve pausa - Pero tuve miedo de perderte - dijo con aflicción.

L: Vladimir yo... - dijo con un nudo en la garganta.

V: Yo... sólo tuve miedo que me rechazaras al saber que tuve problemas de adicción y no sabes como me arrepiento de no haberlo dicho en su momento - dijo con impotencia en la voz.

L: Te entiendo Vladimir - dijo conmovida quitándose unas rebeldes lágrimas que empezaban a caer por sus delicadas mejillas.

V: Lena... - hizo una breve pausa - No te pido que regreses conmigo ahora - dijo viendo fijamente a la pelirroja - Pero te propongo algo... - dijo con expectación - Sé que no podemos regresar el tiempo, pero si empezar desde cero - dijo con convicción - Empecemos de nuevo Lena - sugirió con ilusión viendo fijamente a la pelirroja.

L: Yo...- dijo dubitativa viendo fijamente los ojos azules del rubio - Esta bien - dijo con una leve sonrisa.

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CAPITULO VI : Propuestas - Parte II

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jun 28, 2018 1:31 pm


CAPITULO VI : Propuestas - Parte II

Al día siguiente la pelinegra se despertó sobre aquellas sábanas blancas que cubrían su blanquecina piel, se inclinó levemente para apagar aquél aparato que no dejaba de sonar shabía su velador de noche y se tomó la cabeza con pereza recordando las cosas que debía realizar en la oficina que para su fortuna no era demasiado y para aumentar aún más su felicidad al fin era viernes y podría disfrutar de un perfecto fin de semana después de una semana laboral tan agitada pensó al mismo tiempo en que se levantaba para ingresar al cuarto de baño para darse una ducha, para luego salir, cambiarse y abrir la puerta no sin antes echar un vistazo al panorama de afuera lo que menos quería era volver a ser testigo de una nueva discusión amorosa en el corredor de su habitación, afortunadamente todo estaba en orden y con un suspiro de alivio se encaminó hacia las escaleras para luego de terminar de bajar el último escalón observar a sus padres, su hermano y la pelirroja ya ubicados en la mesa conversando amenamente.

La pelirroja se encontraba riendo por alguna anécdota que el rubio se había atrevido a contar en la cháchara social cuando de pronto notó la presencia de la pelinegra acercándose lentamente hacia la mesa y su risa cesó gradualmente para dibujar una cálida sonrisa de bienvenida que la ojiazul pudo percibir casi inmediatamente devolviéndole el mismo gesto al mismo tiempo en que tomaba asiento frente a ella. Durante parte del desayuno la pelirroja pudo percibir que la ojiazul parecía intentar inspeccionar que clase de relación tenía con el rubio y la verdad es que a ella también le gustaría saberlo se cuestionó con incertidumbre, sin embargo salió de todo debate mental cuando sintió una cálida mano tomar la suya sobre la mesa haciendo que esta por inercia bajara la mirada hacia ese lugar de intersección encontrándose sorpresivamente con la mano de Vladimir cubriendo delicadamente la suya en cualquier otra situación aquél gesto le parecería romántico, pero ¿No estaba precisamente en una relación con el rubio como para considerarlo de esa manera o si? se preguntó confusa al mismo tiempo en que devolvía la mirada hacia la pelinegra para buscar alguna opinión al respecto encontrandose con un rostro indescifrable y luego una fruncida de ceño que fue suficiente para sutilmente apartar su mano de la del rubio haciendo que este volteara a verla con desconcierto, sin embargo no dijo absolutamente nada y siguió participando normalmente de la conversación por unos cuantos minutos más.

V: ¿Te llevo al trabajo Lena? - preguntó con expectación volteando a ver a la pelirroja.

L: Eh yo... - dijo dubitativa observando al rubio y la pelinegra simultáneamente - Si esta bien - dijo finalmente recordando aquella promesa a la ojiazul de no involucrarla más en su relación.

La pelirroja y el rubio agradecieron amablemente por la comida a María y se despidieron cortésmente de todos los presentes para luego empezar a dirigirse hacia la salida, sin embargo al llegar al salón principal el rubio intentó tomar nuevamente la mano de la pelirroja, pero esta en un hábil movimiento esquivó sutilmente aquél agarre haciendo que el rubio se sorprendiera por tal actitud de evitación, sin embargo una vez más decidió no decir absolutamente nada al respecto y en completo silencio abrió la puerta para recibir a los tan conocidos y habituales reporteros.

R1: Lena ¿Retomaste la relación con Vladimir? - preguntó una rubia ojiazul al costado izquierdo de la pelirroja.

R2: Vladimir ¿Qué opinas de que el reportero Igor Krasovski te haya denunciado por agresión física? - preguntó un pelinegro al lado derecho del rubio.

R3: Lena ¿Consideras que Vladimir es un hombre violento? - preguntó un castaño ganando espacio al lado izquierdo de la pelirroja.

El rubio y la pelirroja empezaron a caminar rápidamente entre la multitud para conseguir llegar al Mercedes-Benz que al parecer había sido golpeado porque se escuchaba sonar la alarma estrepitosamente a un metro de distancia después de unos dramáticos minutos el rubio logró llegar al vehículo para apagar la alarma e inspeccionar que este no haya sufrido daño alguno y con un suspiro de alivio abrió la puerta del copiloto para hacer ingresar a la pelirroja para luego rodear el carro e ingresar a su propio asiento y tras dar unos toques de claxon apartó a las personas para poner en marcha el vehículo. Durante parte del trayecto se mantuvieron en completo silencio, perdidos en sus propios pensamientos y sólo admirando el pacífico paisaje a su alrededor, aunque costara creerlo el grado de compenetración entre ambos se había esfumado tan dolorosamente al punto de convertir aquél agradable ambiente en uno verdaderamente incómodo, sin embargo la pelirroja estaba dispuesta a romper aquél tenso ambiente al reparar que había algo rondando por su cabeza que necesitaba hacérselo saber al rubio en ese preciso momento.

L: Eh Vladímir - lo llamó suavemente - Creo que fuí muy clara con tu propuesta - dijo con seriedad al mismo tiempo en que volteaba a ver al rubio.

V: No entiendo - dijo frunciendo el seño - ¿A qué te refieres? - preguntó haciéndose el desentendido.

L: Vamos - dijo echando la cabeza hacia atrás para ver al rubio de refilón - Sabes a lo que me refiero - dijo alzando las cejas con expectación.

V: Lena no creo que tomarte de la mano tenga algo de malo - dijo con pesadez - Además qué yo recuerde ¿No te he estado presionando para que regreses conmigo o si? - preguntó alzando las cejas al mismo tiempo en que volteaba a ver a la pelirroja.

L: Claro...- hizo un breve silencio detallando el el perfil del rubio - Pero ¿No crees que por lo mismo que no somos pareja deberíamos limitar nuestro trato a dos simples conocidos? - preguntó alzando las cejas al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos.

V: Bueno...- hizo una breve pausa - Si, tienes razón - dijo dando un suspiro cansado - Lo siento - se disculpó al mismo tiempo en que echaba un vistazo rápido a la pelirroja para devolver su vista al volante.

Transcurrieron unos minutos más en completo silencio, sólo admirando el paisaje a su alrededor mientras se encontraban sumergidos en sus propios pensamientos, por un lado la pelirroja se encontraba bastante fastidiada al reparar que Vladimir no estaba haciendo las cosas de manera prudente, por otro lado el rubio se encontraba avergonzado de estar rompiendo las reglas de su propia propuesta debía actuar con cautela si realmente queria recuperar a la pelirroja reflexionó con determinación, sin embargo salió de sus pensamientos al recordar que necesitaba realizar una importante llamada a su buen amigo Andrei Sokolov y tuvo que sacar rápidamente el celular del bolsillo de su pantalón.

Andrei Sokolov es un joven de 25 años de edad de cabello castaño lacio y ojos verdes, íntimo amigo de Vladimir desde la Universidad y trabajador de la empresa Volkov desde que el rubio se convirtió en sucesor del famoso empresario Oleg Volkov.

V: Aló, ¿Andrei? - preguntó con expectación al mismo tiempo en que elevada la calefacción.

A: Si, Vladimir ¿Qué sucede? - preguntó con preocupación al mismo tiempo en que subía a su vehículo.

V: ¿Recuerdas el portafolio que te enseñe ayer? - preguntó con expectación al mismo tiempo en que giraba el timón hacia la derecha.

A: ¿El portafolio que me enseñaste ayer? - se preguntó intentando hacer memoria - ¡Oh! si ya recuerdo - dijo con una leve sonrisa al mismo tiempo en que ponía en marcha el vehículo.

V: Bien, adentro hay unas fichas necesito que las llenes con los últimos datos estadísticos de las inversiones de la empresa - explicó con prudencia al mismo tiempo en que se detenía al ver el semáforo cambiar a rojo.

A: Esta bien entiendo - dijo resuelto - ¿Es para algo importante? - preguntó con curiosidad al mismo en que tomaba un sorbo de su vaso con café.

V: Si, necesito entregarle esos documentos al señor Kurasov - dijo con preocupación al mismo tiempo en que observaba a los transeúntes cruzar la autopista.

A: ¡Oh! entiendo - dijo con determinación - Esta bien apenas llegue a la empresa empezaré a trabajar en ello - dijo con decisión al mismo tiempo en que aceleraba el vehículo.

V: Bien, nos vemos en la empresa - dijo finalmente para cortar la llamada y empezar a avanzar el vehículo.

Al cabo de unos minutos el rubio se encontraba estacionando en la entrada del Colegio Particular Vladivostok al mismo tiempo en que volteaba a ver con expectación a la pelirroja que se acercó para despedirse cortésmente del rubio, pero viendo como este no volteaba el rostro, ella misma lo giró con sus manos para depositar un delicado beso en su mejilla izquierda para luego salir del vehículo dejando a un Vladimir desconcertado que con un suspiro cansado emprendió marcha rumbo a la empresa al mismo tiempo en que encendía la radio.

"Entre otras noticias el reportero Igor Krasovski habría denunciado por agresión física a Vladimir Volkov quién hasta el momento no se ha pronunciado al respecto"

Con tantas cosas en la cabeza había olvidado por completo que había sido denunciado por agresión física y necesitaba urgentemente de los servicios de un abogado para que le solucione rápidamente su problema, casi inmediatamente se le vino un nombre a la cabeza y ese era Ivan Smirnov el único abogado que había tenido y el mismo que en alguna ocasión lo salvó de ir a prisión por manejar en estado de ebriedad cuando era un adolescente.

V: Eh, ¿Doctor Smirnov? - preguntó dubitativo al mismo tiempo en que giraba el timón hacia la derecha.

I: ¡Oh! Vladimir muchacho - lo saludó efusivamente - ¿Cómo has estado? - preguntó con una gran sonrisa al mismo tiempo en que bebía de su cóctel tropical.

V: Eh últimamente no muy bien para ser sincero - respondió apenado mientras observaba el semáforo cambiar a rojo.

I: ¡Oh! ¿Cómo es eso muchacho? - preguntó con preocupación observando como los niños ingresaban a la piscina.

V: Es una larga historia... - hizo una breve pausa - De hecho por eso lo llamaba, verá necesito urgentemente de sus servicios - dijo con expectación viendo como los transeúntes cruzaban la autopista.

I: Oh, realmente lo siento Vladimir - dijo apenado - Ahora me encuentro de vacaciones con mi familia en Dubai - dijo con seriedad dejando su cóctel sobre la mesa para sentarse en la tumbona.

V: Oh... - expresó con desconcierto - Esta bien no se preocupe doctor más bien fue un gusto hablar con usted - dijo con una leve sonrisa.

I: Igualmente muchacho me saludas a tu padre Oleg - pidió con una gran sonrisa.

V: Claro le haré llegar sus saludos - dijo con una leve sonrisa al mismo tiempo en que cortaba la llamada - ¡Maldición! - exclamó con frustración al mismo tiempo en que lanzaba el celular sobre el asiento del copiloto.

***

La pelinegra se encontraba revisando algunos archivos en su laptop mientras escuchaba música a todo volúmen a través de los audífonos al mismo tiempo en que conversaba por whatsapp con la rubia y tomaba un vaso con café, definitivamente si alguna virtud debia rescatar la pelinegra era su practicidad para hacer muchas cosas a la vez y quizás por tal motivo su oficina siempre terminaba siendo un caos, salió de sus pensamientos al escuchar unos pasos subir por las escaleras haciendo que rápidamente se quitara los audífonos para divisar que se trataba del rubio que llevaba una pila considerable de papeles en las manos y rogó encarecidamente que este doblara hacia la derecha para dirigirse a su propia oficina y no echara a perder su perfecto viernes a puertas del fin de semana.

***

El rubio se dirigía rápidamente hacia su oficina para dejar aquellos papeles que debería firmar y sellar cuando de pronto se detuvo en seco al divisar a un metro distancia a un Andrei profundamente concentrado llenando las fichas que el mismo le ordenó hacer hace unos minutos, siempre tan diligente pensó con una sonrisa al mismo tiempo en que ingresaba a su propia oficina para dejar los papeles para luego dirigirse hacia la oficina del castaño.

V: Eh Andrei - lo llamó suavemente al mismo tiempo en que ingresaba por el marco de la puerta - ¿Cómo vamos? - preguntó con expectación al mismo tiempo en que se acercaba a su escritorio.

A: Todo bien - respondió con una leve sonrisa terminando de escribir y alzando la mirada - ¡Uy! si que te golpearon duro ¿Eh? - exclamó desconcertado observando la gasa que tenía el rubio en la ceja izquierda.

V: Um pudo resultar peor - dijo con resignación dando un suspiro cansado al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos.

A: Y me contarás ¿Porqué peleaste con la pelirroja? - preguntó intrigado ordenando las fichas sobre el escritorio.

V: Pues... - hizo una breve pausa - Le oculté a Lena que estuve en un centro de rehabilitación - respondió con pesar dando un suspiro cansado.

A: Uy pues creo te tienes muy bien merecido esos golpes - dijo con sorna observando como el rubio entrecerraba los ojos.

V: Eso sonó cruel, pero tienes razón - dijo con resignación - Ahora no sé cómo reconquistar a Lena yo... - hizo una breve pausa - Le propuse intentarlo de nuevo, pero creo que no está funcionando - dijo con aflicción.

A: Con las mujeres hay que actuar con calma Vladimir - dijo en tono sabiondo - No esperes que la pelirroja regrese contigo de la noche a la mañana - dijo alzando las cejas.

V: Si, lo sé - dijo con un suspiro cansado al mismo tiempo en que se pasaba las manos por el rostro - Cambiando de tema... - hizo una breve pausa - Necesito que me des el número de tú abogado - pidió al mismo tiempo en que sacaba su celular del bolsillo.

***

Eran exactamente las 12:50 PM y la pelinegra se encontraba terminando de llenar unos últimos cuadros estadísticos en su laptop al mismo tiempo en que conversaba por whatsapp con la rubia coordinando sobre los últimos detalles de lo que seria la fiesta de aniversario, sin embargo debió interrumpir su tan entretenida conversación para contestar una llamada entrante por parte del rubio.

Y: Si, Vladimir ¿Qué sucede? - preguntó expectante al mismo tiempo en que ordenaba unos papeles sobre su escritorio.

V: Eh Yulia, te llamaba para pedirte un favor - dijo dubitativo al mismo tiempo en que giraba el timón hacia la derecha.

Y: Bueno dime ¿De qué se trata? - preguntó interesada al mismo tiempo en que guardaba los papeles en una carpeta.

V: Estoy yendo al restaurante White Rabbit para entregar unos papeles al señor Kurasov y... - hizo una breve pausa observando como el semáforo cambiaba a rojo - Me preguntaba si ¿Podrías ir a recoger a Lena? - inquirió expectante observando como los transeúntes cruzaban la autopista.

Y: ¡Oh! - dijo sorprendida - Esta bien Vladimir no te preocupes - dijo comprensiva al mismo tiempo en que guardaba unos lapiceros, sellos y tampones en los cajones de su escritorio.

V: Gracias Yulia - respondió agradecido - Más bien me gustaría que me disculpes con Lena - dijo con un suspiro cansado - Ya sabes como son los negocios - dijo con pesar.

Y: Si, lo sé - dijo comprensiva - Esta bien Vladimir le daré tú encargo - dijo con convicción al mismo tiempo en que cortaba la llamada.

***

El rubio había estado manejando por la calle Smolenakaya por unos largos minutos y ahora se encontraba estacionando en la entrada del lujoso restaurante de cinco estrellas en dónde se podía observar a dos guardias de seguridad a cada extremo de la entrada muy bien plantados de forma autoritaria y con aquél deslumbrante panorama se bajó del vehículo para acercarse al lugar.

G: ¿Su Identificación señor? - preguntó con autoridad al mismo tiempo en que detenía al rubio en la entrada del local.

V: Eh Vladimir Volkov - dijo con firmeza - Busco al señor Boris Kurasov - dijo sugerente al mismo tiempo en que se acomodaba elegantemente el cuello del saco.

G: Bien, adelante señor - dijo haciendo una reverencia con las manos - Mesa número 9 - dijo al mismo tiempo en que abría la puerta derecha en señal de bienvenida.

El rubio empezó a dirigirse hacia la mesa que le habían designado para entablar una profunda conversación de negocios con su ahora socio Boris Kurasov que al divisar al rubio le hizo una seña con el dedo índice haciendo que este rápidamente lo ubicara sentado de manera apacible tomando elegantemente de su cóctel para luego acercarse a saludarlo cortésmente con un apretón de manos.

B: ¿Tienes los documentos Vladimir? - preguntó sugerente dejando su cóctel sobre la mesa.

V: Eh si - dijo con convicción entregándole una carpeta grisácea al mismo tiempo en que tomaba asiento frente a su locutor.

B: Bien - respondió conforme dando un rápido vistazo al documento - ¿Y cómo van los negocios? - inquirió al mismo en que servía un poco de coctel a la copa del rubio.

V: Se podría decir que nos hemos mantenido a flote - dijo dando un suspiro cansado observando como un camarero se acercaba a la mesa.

C: Permiso - dijo cortésmente dejando reposar dos platillos de carne de cordero sobre la mesa.

B y V: Gracias - dijeron al unísono con una amable sonrisa observando como el camarero se retiraba lentamente.

B: A veces ser un empresario puede resultar difícil ¿No crees? - sugirió con expectación empezando a cortar su fina carne de cordero sobre su plato.

V: Si, en ocasiones puede llegar a ser muy absorvente - dijo dando un suspiro cansado - Veo que estás muy bien respaldado - inquirió observando como sus guardaespaldas vigilaban muy de cerca sus acciones a unos metros de distancia.

B: ¡Oh! te refieres a mis guardaespaldas - dijo con una sonrisa - Bueno, todo empresario famoso debe contar con una muy buena protección ¿No crees? - inquirió sugerente observando la compresa que cubría parte de la ceja izquierda del rubio.

V: Sinceramente nunca lo había considerado hasta ahora - admitió pensativo al mismo tiempo en que cortaba su carne cordero sobre su plato.

B: Yo podría poner a mis mejores hombres a tú disposición si asi lo deseas - inquirió sugerente con una sonrisa al mismo tiempo en que llevaba una rodaja de carne fina a los labios.

V: Parece una propuesta muy tentadora - dijo con una sonrisa al mismo tiempo en que daba un sorbo a su copa de cóctel.

itgetsbetter9
Invitado


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CAPITULO VI : Propuestas - Parte III

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jun 28, 2018 1:34 pm


CAPITULO VI : Propuestas - Parte III

La pelinegra se encontraba manejando rumbo a la residencia Volkov junto a una pelirroja que durante parte del trayecto se había mantenido en silencio.

Y: ¿Mal día pelirroja? - inquirió con una leve sonrisa echando un rápido vistazo a la chica para luego devolver su vista al volante.

L: Si puede ser... - dijo pensativa observando la autopista al mismo tiempo en que daba un suspiro cansado.

Y: ¿Puedo saber el motivo? - inquirió con prudencia dando un rápido vistazo a la chica para luego devolver su vista al volante.

L: Solo... - hizo un breve silencio - Hubo una reunión de docencia y digamos que no me agradó el hecho de que pusieran en tela de juicio mi calidad profesional - dijo con seriedad observando la autopista.

Y: ¡Oh! entiendo - dijo compresiva - A veces hay días buenos y días malos - dijo con reflexión al mismo tiempo en que giraba el timón hacia el lado izquierdo.

L: ¿Y que hay de ti? - preguntó con una leve sonrisa volteando a ver a la pelinegra - ¿Preparada para la fiesta con Nastia? - inquirió con una sonrisa - Al parecer podrán disfrutar de una romántica velada juntas - sugirió con cierta ternura.

Y: ¡Wow! - exclamó sorprendida - Veo que a la pelirroja los temas homosexuales ya no le son indiferentes - dijo divertida volteando a ver a la chica con una sonrisa.

L: Yulia - dijo avergonzada - Sólo intento entrar en la onda ¿Entiendes? - dijo muy sonrojada volteando a ver la autopista.

Y: Tranquila Lena solo bromeó - dijo riendo - No es que te voy a ser parte de la comunidad LGBT o algo así - dijo con una sonrisa volteando a ver a la chica que le devolvió la sonrisa con complicidad.

Últimamente la relación entre la pelinegra y la pelirroja se habia intensificado durante los últimos días a simple vista parecían ser completamente diferentes, pero lo cierto es que tenían muchas cosas que compartir y a penas se estaban dando cuenta de ello, habían pasado de ser unas completas desconocidas a ser íntimas confidentes que podían hasta bromear naturalmente con temas tan personales que la pelinegra jamás imaginó poder llegar a tener con aquella chica que para ser honesta era casi como la hermana que nunca tuvo, salió de todo pensamiento cuando sintió sonar su celular dentro de su casaca y sacó aquél aparato para ver el identificador y contestar la llamada.

Y: Si Vladimir ¿Qué sucede? - preguntó con el ceño fruncido al mismo tiempo en que giraba el timón hacia la derecha.

V: Eh Yulia ¿Está Lena contigo? - preguntó dubitativo observando a lo lejos como el camarero recogía los platillos que reposaban sobre la mesa.

Y: Eh si nos estamos dirigiendo a la casa para almorzar ¿Porqué? - preguntó intrigada volteando a ver a la pelirroja que la veía extrañada.

V: Bien - dijo dando un suspiro cansado - Resulta que Kurasov me ha invitado a la fiesta de cumpleaños de su hija y... - hizo una breve pausa - Necesito que tú y Lena me acompañen a la reunión - soltó de repente observando como el hombre depositaba la cuenta en la bandeja del camarero.

Y: ¡¿Qué?! - espetó indignada haciendo que la pelirroja se sobresaltara en su asiento - Vladimir tengo que asistir a una reunión con Nastia y no me lo vas a echar a perder ¿Entiendes? - criticó con molestia apretando con fuerza el timón.

V: Lo siento Yulia - dijo apenado - Pero ya quedé con Kurasov que asistiríamos a la reunión y no me puedes hacer quedar mal - enfatizó con severidad - Además parece que tiene una propuesta que podría beneficiar a la empresa - dijo sugerente jugándose su última carta de convencimiento.

Y: No lo sé Vladimir - dijo con molestia intentando guardar la compostura.

V: Vamos Yulia hazlo por la empresa - dijo con esperanza observando como el hombre realizaba una llamada.

Y: Bien - bufó con cansancio - Pero, más vale que esa propuesta sea realmente buena ¿Eh? - advirtió con molestia.

V: Gracias Yulia - agradeció con júbilo - Sabes perfectamente que las oportunidades no se desaprovechan - dijo con convicción observando como el hombre parecía terminar la llamada.

Y: Si lo sé - dijo dando un suspiro cansado al mismo tiempo en que volteaba a ver a la pelirroja que parecía expectante de la conversación.

V: Bien - hizo un breve silencio observando como el hombre se ponía de pie y parecía buscarlo con la mirada - Bueno debo colgar ahora - dijo con apuro - Necesito que estén perfectamente arregladas pasaré a las 05:00 PM a recogerlas - dijo finalmente para colgar la llamada.

L: Yulia ¿Qué sucede? - preguntó con preocupación observando como la pelinegra terminaba de cortar la llamada.

Y: Vladimir... - hizo una breve pausa - Quiere que vayamos a la fiesta de cumpleaños de la hija del señor Kurasov - dijo con seriedad volteando a ver a la pelirroja que parecía desconcertada.

L: Pero... - hizo un breve silencio - ¿Cómo se atreve a tomar decisiones sin consultarnos? - cuestionó exasperada - Y ¿Qué si no deseamos ir? - inquirió frunciendo el seño con molestia.

Y: El problema es que ya quedó con Kurasov que iría con nosotros y no quiere que lo dejemos mal - dijo alzando las cejas con desaprobación.

L: Definitivamente es injusto - dijo con molestia moviendo negativamente la cabeza al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos.

La pelinegra llamó rápidamente a Nastia para explicarle que hubo un cambio de planes a último momento y casi instantáneamente la rubia empezó a despotricar del rubio tan detalladamente que le dijo incluso hasta de que se iba a morir y claro era totalmente comprensible había echado a perder todos los planes que habían tenido durante el día, después de aquella llamada ambas se mantuvieron en silencio durante el resto del camino hacia la residencia Volkov sumergidas en sus propios pensamientos, por un lado la pelinegra se encontraba furiosa de que su hermano haya frustrado una vez más sus planes por culpa de los benditos negocios, por otro lado la pelirroja se encontraba indignada de que Vladimir se haya tomado la atribución de invitarla a una reunión formal como si fueran pareja definitivamente buscaría algún momento para hablar con el rubio al respecto pensó con determinación. Al cabo de unos minutos se encontraban estacionando en la entrada de la residencia Volkov y grande fue su sorpresa al encontrar a unos hombres de negro intentando detener a los reporteros que se amontonaban a los extremos del vehículo.

Y: ¿Crees que Vladimir tenga algo que ver con esto? - pregunto pensativa observando como los guardaespaldas seguían reteniendo a los reporteros que intentaban obtener alguna declaración.

L: Pues, parece que si - dijo asombrada observando como los guardaespaldas empujaban a los reporteros para impedir que se acercasen demasiado al vehículo.

Y: Bueno - dijo dando un suspiro cansado - Después del mal rato que nos hizo pasar al menos algo hizo bien ¿No crees? - dijo con una leve sonrisa volteando a ver a la pelirroja quién le devolvió la sonrisa con complicidad.

Ambas chicas salieron del vehículo sin ninguna dificultad y empezaron a caminar cómodamente por el camino que se abría perfectamente gracias a los guardaespaldas que apartaban e impedían que los reporteros pudieran siquiera tener oportunidad de formular bien la pregunta sin sufrir algún tipo de incidente haciendo que ambas voltearan a verse y rieran con complicidad mientras seguían caminado durante el poco trecho que faltaba por recorrer para llegar al interior de la propiedad. Al llegar al inmueble caminaron rápidamente hacia la sala - comedor en dónde ya se encontraban almorzando los señores Volkov y lentamente se acercaron con una sonrisa para saludar e integrarse al almuerzo familiar.

La: ¿Vladimir no vino con ustedes? - preguntó preocupada observando como las chicas se acercaban a la mesa.

Y: No madre - hizo una breve pausa al mismo tiempo en que tomaba asiento - Vladimir está en una reunión con el señor Kurasov - explicó resuelta sirviendo un poco de refresco a su vaso.

La: Cuando no ese muchacho sacrificando la familia por los negocios - dijo moviendo la cabeza negativamente.

Y: Nos invitó al cumpleaños de la hija del señor Kurasov y vendrá mas tarde para recogernos - informó con seriedad al mismo tiempo en que volteaba a ver a la pelirroja que parecía incómoda.

La: ¡Oh! vaya - exclamó sorprendida - Entonces al parecer se divertirán esta noche - inquirió con una sonrisa al mismo tiempo en que llevaba una rodaja de carne hacia sus labios.

L: Eh... - hizo un breve silencio - En realidad hizo planes sin previamente consultarnos - dijo alzando las cejas con desaprobación.

La: ¡Oh! - exclamó desconcertada - Eso si, no me parece justo - dijo moviendo la cabeza negativamente.

Y: Según Vladimir el señor Kurasov tiene una propuesta que podría beneficiar a la empresa - dijo alzando las cejas con incredulidad.

O: Bueno Yulia, pero negocios son negocios - dijo con convicción al mismo tiempo en que daba un sorbo a su bebida.

La: Um de tal palo tal astilla - crítico volteando a ver al rubio con desaprobación.

Y: Hablando de Vladimir... - hizo un breve silencio - Al parecer ha contratado a un grupo guardaespaldas - dijo con incertidumbre al mismo tiempo en que llevaba un trozo de carne a los labios.

La: ¡Oh! - exclamó con sorpresa alzando las cejas con incredulidad.

O: Bueno, supongo que con lo último que le sucedió a tu hermano talvez esté buscando proteger su integridad física - dijo pensativo al mismo tiempo cortaba una rodaja de carne sobre su plato.

Al cabo de unos minutos ambas se encontraban agradeciendo a María por tan exquisito almuerzo para luego dirigirse hacia sus respectivas habitaciones para asearse y cambiarse de atuendo. La pelinegra se dio un baño reparador que le permitió despejar su mente y aliviar aquél enojo que aún mantenía por culpa de su hermano para luego salir, colocarse un vestido rojo de Versace, maquillarse y cuando estuvo lista se dirigió hacia la habitación de la pelirroja.

Y: ¡Oh! - exclamó muy sonrojada al encontrar a la chica en una diminuta toalla blanca cubriendo parte de su cuerpo - Lo siento yo... - hizo un breve silencio - Regresaré en otro momento - dijo titubeante para luego salir rápidamente de la habitación.

La pelinegra se maldijo mentalmente por pensar que la pelirroja terminaría al mismo tiempo que ella en arreglarse, pero se maldecía aún más por no haber tocado la puerta antes de entrar y ahora se encontraba esperando en el pasillo a que la chica le avisara para entrar a la pieza. Al cabo de unos minutos pudo divisar como la pelirroja abría y se asomaba tímidamente por la puerta avisando que esta ya podía entrar a la habitación.

Y: Lo siento Lena debí tocar la puerta antes de entrar - se disculpó avergonzada cerrando la puerta tras entrar divisando como a un metro de distancia la pelirroja se encontraba frente a un espejo.

L: ¡Oh! no esta bien Yulia - dijo levemente sonrojada volteando a ver a la ojiazul - La culpa es mía por no haber cerrado la puerta con pestillo - dijo tímidamente al mismo tiempo en volteaba a verse en el espejo.

Y: Bueno, si tú lo dices - dijo con una leve sonrisa al mismo tiempo en que tomaba asiento sobre la cama.

La pelinegra detalló aquél sencillo vestido negro perfectamente ceñido al cuerpo de la pelirroja quién se encontraba modelando su perfecta figura frente al espejo haciendo que inevitablemente se quedara admirando aquella hipnotizante escena.

L: Eh - hizo una breve silencio - ¿Crees poder ayudarme con el cierre del vestido? - preguntó tímidamente volteando a ver a la ojiazul al mismo tiempo en que apartaba su cabello hacia el lado derecho.

Y: ¡Oh! claro - respondió saliendo de su expectación para acercarse lentamente hacia la pelirroja.

L: Gracias Yulia - dijo con una tierna sonrisa observando como la pelinegra se colocaba detrás de ella a través del espejo.

La pelirroja sintió una especie de corriente eléctrica recorrer toda su espina dorsal al sentir el suave roce de los dedos de la ojiazul hacer contacto con su piel desnuda ¿Qué era aquella extraña sensación que volvía a experimentar por segunda vez? se preguntó con incertidumbre observando a través del espejo como la pelinegra terminaba de subir el cierre del vestido y acomodaba su cabello.

Y: ¡Oh! - exclamó sorprendida tomando un mechón ondeado entre sus dedos - ¡Así que no eras lacia pelirroja! - exclamó con una sonrisa mostrando aquél mechón pelirrojo a través del espejo.

L: ¡Oh! - exclamó levemente sonrojada viendo aquél mechón ondeado a través del espejo - Acabas de descubrir mi secreto mejor guardado - dijo divertida con una sonrisa - A mi realmente no me gustan mis risos por eso me laceo el cabello - confesó avergonzada bajando tímidamente la mirada.

Y: ¿Bromeas? - cuestionó incrédula - Me encantaría verte en risos pelirroja - dijo con una gran sonrisa observando como la chica levantaba la mirada - Creo que te haría ver aún más hermosa - dijo con una tierna sonrisa observando a la chica a través del espejo.

L: Que cosas dices Yulia - dijo con una sonrisa dándose la vuelta para ver a la pelinegra de frente.

Y: Me alegra que tú si puedas llenar perfectamente el corpiño del vestido - dijo divertida observando como sus senos estaban perfectamente moldeados a través de la prenda.

L: ¡Yulia! - exclamó muy sonrojada haciendo reír a la pelinegra.

Después de unos minutos la pelirroja se encontraba maquillando en su cómoda beige mientras la pelinegra le daba algunos consejos de belleza desde la comodidad de la cama.

Y: ¿Algún día me dejaras ver tus risos? - preguntó divertida observando como la pelirroja se planchaba el cabello.

L: Tal vez - dijo con una sonrisa volteando a ver la pelinegra que le devolvió la sonrisa con complicidad.

Al cabo de unos minutos ambas se encontraban bajando cuidadosamente las escaleras para esperar al rubio en el sofá mientras conversaban sobre trivialidades y se retocaban mutuamente el maquillaje. Después de unos minutos escucharon la puerta principal abrirse y unos pasos acercándose hacia la sala - comedor.

Y: Llegas tarde ¿Eh? - criticó con molestia al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos.

V: Yulia apenas me atrasé 15 minutos no es para tanto - se excusó con indignación observando como la pelinegra parecía querer matarlo con la mirada.

L: Eh Vladimir - lo llamó tímidamente al mismo tiempo en que se levantaba del sofá para acercarse al rubio - ¿Tienes un momento? - inquirió en un susurro tomándolo del brazo izquierdo para jalarlo suavemente hacia el pasadizo.

V: Eh Claro - respondió confuso dejándose dirigir por la pelirroja - ¿Qué sucede Lena? - preguntó con preocupación al mismo tiempo en que llegaba al lugar.

L: ¿Se puede saber porqué haces planes sin avisarnos? - cuestionó con molestia observando fijamente al rubio.

V: Lo siento Lena - se disculpó apenado - Pero, como le dije a Yulia son asuntos de negocios - dijo con seriedad.

L: Claro que vaya Yulia es normal, pero ¿Porque tenía que ir yo también? - increpó con molestia cruzándose de brazos.

V: Kurasov no sabe que no estamos en una relación - explicó resuelto - ¿A dónde quieres llegar Lena? - preguntó exasperado - Porque sé perfectamente que estás preocupada algún otro motivo que desconozco y me gustaría saber - dijo con expectación viendo fijamente a la pelirroja que desvió la mirada hacia un punto inexistente.

L: Sólo no quiero que me presentes a tu socio como tu pareja ¿Entiendes? - enfatizó con severidad volteando a ver fijamente al rubio.

V: Esta bien - dijo resuelto - No lo haré no te preocupes - dijo con convicción.

L: Bien - dijo no muy convencida - Volvamos con Yulia - dijo al mismo tiempo en se daba media vuelta.

La ojiazul observó regresar a la pelirroja y el rubio con unos rostros de seriedad que le resultaba sumamente intrigante, pero preguntar al respecto era inmiscuirse en asuntos personales que no le correspondían y además había quedado con ambos de no interferir más en su relación y era justamente lo que haría reflexionó con determinación. Eran exactamente las 05:25 PM y todos se encontraban saliendo del inmueble divisando a lo lejos como los guardaespaldas luchaban con los reporteros en la acera impidiendo que estos ingresaran al interior de la propiedad permitiéndoles llegar sin dificultad al vehículo.

V: Eh Mark y Fyodor ustedes vengan conmigo - pidió con autoridad observando como los guardaespaldas asentían con sumisión - Suban en la parte de atrás por favor - pidió con dirigencia observando como los mencionados cumplían sus órdenes.

Y: ¡Wow! - exclamó sorprendida - Y ¿Yo también podré tener a mis propios guardaespaldas? - inquirió sugerente al rubio observando como los guardaespaldas se acomodaban en la parte trasera.

V: Claro - dijo resuelto - Incluso Lena también podrá tener los suyos propios - dijo con una sonrisa observando como la pelirroja se encontraba subiendo al asiento del copiloto.

Después de unos minutos Vladimir se encontraba manejando en silencio rumbo a la residencia de los Kurasov lugar dónde tendría lugar la fiesta de cumpleaños de la primogénita de Boris Kurasov con quién además tenía planeado tener una profunda conversación de negocios que seguramente beneficiaría a la empresa Volkov. Al cabo de unos minutos el rubio se encontraba estacionando en algún lugar que con suerte encontró libre puesto que había una gran cantidad de autos estacionados en el lugar que dificultaron su llegada, sin embargo no hubo mayor problema y ahora se encontraban saliendo del vehículo y recibiendo a los tan usuales reporteros que fueron rápidamente apartados por los fornidos guardaespaldas quiénes los protegieron durante su travesía hacia la entrada de la residencia en dónde se encontraban perfectamente plantados los hombres de Kurasov quiénes los recibieron amablemente e inmediatamente cerraron la reja negra para impedir el ingreso de los reporteros quiénes se quedaron tomando fotos desde lejos a los nuevos invitados.

Eran exactamente las 05:55 PM y Vladimir se encontraba sosteniendo un ramo de rosas rojas y tocando el timbre de la propiedad junto a sus acompañantes esperando recibir al señor Boris Kurasov quién no tardó en aparecer tras la puerta de madera.

Boris Kurasov es un rubio ojiverde de 47 años de edad licenciado en Administración y Negocios Internacionales con maestría en Marqueting empresarial y dueño de una de las mejores empresas de exportación de materia prima de la ciudad.

B: ¡Oh! Vladimir muchacho - saludó con una sonrisa al mismo tiempo en que tomaba la mano del rubio en señal de bienvenida.

V: Eh Boris te presento a mi hermana Yulia - dijo haciendo una presentación con la mano hacia la mencionada quién se acercó a saludar cortésmente al rubio - Y ella es Lena mi... - hizo una breve pausa - Mi saliente - dijo rápidamente observando como la mencionada se acercaba para saludar cortésmente al rubio.

El ambiente se volvió tenso por un momento, sin embargo el ojiverde rompió aquella incómoda situación para invitar a los presentes a entrar al inmueble para luego inmediatamente llamar a su hija Irina una rubia de melena larga y ojos verdes quién se encontraba hablando con unos amigos y que debió interrumpir su tan amena charla para acercarse lentamente a su padre.

I: Si, padre - dijo con expectación llegando hacia dónde se encontraba el rubio y colocándose a su costado izquierdo.

B: Irina hija - dijo con una sonrisa - Te presento a mi socio Vladimir Volkov - dijo haciendo una presentación con la mano hacia el mencionado quién se acercó para saludar cortésmente a la chica al mismo tiempo en que le entregaba el ramo de rosas rojas que fueron muy bien recibidas por la rubia - Su hermana Yulia - dijo haciendo un gesto de presentación con la mano hacia la pelinegra quién se acercó para saludar cortésmente a la rubia percibiendo un rico aroma de lavanda que traspaso sus fosas nasales - Y la saliente de Vladimir Lena Katina - dijo haciendo una presentación con la mano hacia la pelirroja quién se acercó para saludar cortésmente a la rubia con un beso en la mejilla.

Después de la debida presentación se quedaron conversando por un periodo corto de tiempo en dónde Boris informó a los presentes que la chica cumpliría 18 años de edad y que aunque esta estuviera creciendo demasiado rápido para él seguiría siendo su princesa aquella acotación hizo que la chica se sintiera realmente incómoda y se sonrojara en extremo al hacer contacto visual con la pelinegra quién encontró aquél gesto bastante tierno y le sonrió con ternura observando como la rubia le devolvió tímidamente la sonrisa para después de unos minutos retirarse amablemente del encuentro y reintegrarse con sus amigos quiénes la estaban esperando ansiosamente. Al cabo de unos minutos las chicas también se retiraron gradualmente de la conversación para ir a servirse una copa de vino dulce y tras ubicar una mesa vacía en el centro fueron a sentarse.

El ambiente era energético, la música era agradable, los aperitivos eran exquisitos y tanto la pelinegra como la pelirroja se dedicaron a visualizar en silencio el increíble panorama a su alrededor mientras disfrutaban de su copa de vino. Después de unos minutos la pelinegra se encontraba conversando con la rubia por whatsapp mientras que la pelirroja se encontraba retocando el maquillaje en su espejo de mano para luego de unos minutos de arreglo personal detallar como la pelinegra observaba detenidamente a la rubia quién se encontraba conversando con sus amigos a unos metros de distancia.

L: Parece como si estuvieras coqueteando con Irina - dijo divertida volteando a ver a la ojiazul.

Y: ¡Oh! no, para nada - dijo con una leve sonrisa volteando a ver a la pelirroja - Sólo... - hizo un breve silencio volteando a ver a la rubia - Irina me recuerda mucho a mi cuando tenía su edad - dijo con nostalgia observando como la rubia reía a lo lejos por algo que le decían sus amigos.

L: ¿Te gustaría volver a esa edad? - inquirió con expectación observando detenidamente el perfil de la ojiazul.

Y: Lena no intentes analizarme - dijo divertida volteando a ver a la pelirroja que le sonrió con complicidad.

Los reflectores se tiñeron de fucsia y las chicas se quedaran admirando el panorama por un breve momento detallando como algunos jóvenes se encontraban conversando en pequeños grupos a los extremos, mientras que otros se acercaban a pedir canciones al Dj. La pelinegra detalló que el rubio seguía conversando amenamente con su socio Boris a unos metros de distancia y supo inmediatamente que aquella charla se extendería por un tiempo considerable.

Y: Eh Lena - la llamó suavemente al mismo tiempo en que volteaba a ver a la pelirroja - Porque no vamos a conocer un poco el lugar - inquirió con una sonrisa al mismo tiempo en que se ponía de pie y extendía su mano izquierda hacia la pelirroja.

L: ¡Oh! claro vamos - dijo con una leve sonrisa al mismo tiempo en que tomaba la mano de la ojiazul y se ponia de pie - ¿Dónde crees que se estén los servicios higiénicos? - inquirió inspeccionando brevemente el lugar.

Las chicas empezaron a cruzar lentamente el enorme salón principal para buscar los servicios higiénicos que felizmente no tardaron en ubicar y tras entrar y salir empezaron a inspeccionar un poco el ambiente desde aquella posición para luego dirigirse hacia la entrada del jardín exterior en dónde se encontraban algunos jóvenes conversando y bebiendo vino en las mesas de alrededor de la piscina. Después de aquella minuciosa inspección ambas decidieron ir a sentarse en una mesa vacía del centro que no sólo brindaba una vista panorámica del ambiente, sino que también permitía observar gran parte de la reunión a través de la ventana de cristal en dónde la pelirroja pudo detallar perfectamente la silueta del rubio conversando tranquilamente con su socio y se quedó mirando fijamente aquella escena por unos cuantos minutos.

Y: Eh ¿Lena estás bien? - preguntó preocupada intentando llamar la atención de la pelirroja que parecía desconectada de la realidad.

L: Si... - respondió suavemente volteando a ver a la ojiazul - Yulia...- hizo un breve silencio - ¿Crees que haya sido buena idea darle una oportunidad a Vladimir? - preguntó con incertidumbre observando fijamente a la pelinegra.

Y: ¿Quieres que te responda como tú cuñada o como tu amiga? - preguntó divertida regalándole una tierna sonrisa.

L: ¿Cómo me respondería Yulia mi cuñada? - preguntó divertida con una leve sonrisa.

Y: Que es la mejor decisión que has podido tomar, porque desde que Vladimir está contigo es la persona más feliz del mundo y como su hermana me hace felíz a mi también - dijo sincera con una tierna sonrisa.

L: ¡Wow! - dijo con una leve sonrisa - ¿Y que me respondería Yulia mi amiga? - preguntó con curiosidad viendo expectante a la ojiazul.

Y: Que definitivamente no se merecía ninguna oportunidad - dijo con pesar dando un suspiro cansado - ¿Qué certeza tienes que más adelante no te vuelva a mentir? - inquirió sugerente viendo fijamente a la pelirroja.

L: Ese es mi mayor miedo - reveló con aflicción bajando la mirada hacia algún punto inexistente del grass.

Y: Lena permíteme hacerte una pregunta y me gustaría que me la respondas con sinceridad - pidió con prudencia viendo fijamente a la pelirroja que levantó la mirada para encontrarse con la suya - ¿Amas a mi hermano? - preguntó con expectación detallando cada facción del rostro de la pelirroja.

L: Yo aún siento que amo a Vladimir - dijo con sinceridad - El sentimiento no se ha ido, es sólo que... - hizo una breve pausa desviando la mirada hacia el grass - Siento que nuestra relación se ha enfriado un poco - reveló con seriedad volteando a ver a la ojiazul.

Y: Para ser honesta Lena ahora no solo me importa la felicidad de mi hermano, sino también la tuya - dijo con sinceridad al mismo tiempo en que tomaba suavemente las manos de la chica que reposaban sobre la mesa - Si mi hermano es felíz contigo, pero tú ya no te sientes cómoda con él - hizo un breve silencio - Creeme que apoyaré cualquier decisión que tomes - dijo con sinceridad observando fijamente a la pelirroja.

L: Gracias Yulia - dijo con una leve sonrisa - Aprecio mucho tus palabras - dijo con sinceridad bajando la mirada hacia sus manos que estaban entrelazadas con la pelinegra.

***

B: Me comentabas durante el almuerzo que estabas teniendo problemas de inversión - inquirió sugerente mientras servía un poco de vino a su copa.

V: Si, últimamente he estado invirtiendo tiempo y dinero en proyectos que no me han resultado - expresó con preocupación apretando los labios con impotencia.

B: Tranquilo Vladimir - dijo comprensivo colocando brevemente su mano derecha sobre el hombro izquierdo del rubio en señal de fortaleza.

V: ¿Crees que soy un mal inversionista? - preguntó con aflicción viendo fijamente al hombre.

B: No claro que no muchacho - dijo moviendo la cabeza negativamente - Sólo creo que te hace falta tener al lado un guía - hizo una breve pausa - Alguien que te de una segunda opinión para realizar las inversiones - dijo con convicción al mismo tiempo en que daba un sorbo a su copa de vino.

V: Un guía... - repitió pensativo - Todo era más fácil cuando mi padre tomaba las decisiones más importantes de la empresa - dijo con pesar - Ahora con tantas responsabilidades siento que no estoy dando la talla - confesó con pesar dando un suspiro cansado.

B: No pienses eso muchacho - dijo moviendo la cabeza negativamente - Ya sabes como son los negocios un día estas arriba... - dijo con una sonrisa.

V: Y otros abajo - completó con una leve sonrisa - Mi padre también me suele decir lo mismo - dijo riendo suavemente al mismo tiempo en que daba un sorbo a su bebida.

B: ¡Exacto! - exclamó con una sonrisa - Y sabes que todo buen negocio requiere una buena inversión - dijo con modestia viendo fijamente al rubio.

V: Si, por supuesto - dijo asintiendo suavemente.

B: A lo que quiero llegar Vladimir - hizo un breve silencio - Es que me gustaría convertirme en tu brazo derecho - inquirió viendo fijamente al rubio - Tengo muchos proyectos en mente que me gustaría darles una buena inversión - sugirió con expectación al mismo tiempo en que daba un sorbo a su copa de vino.

V: ¿Te refieres a trabajar juntos en la empresa? - inquirió interesado viendo fijamente al hombre.

B: ¡Exacto! - exclamó con una sonrisa - Creo que te convendría tener alguien que respalde tus acciones y además...- hizo una breve pausa - ¿Te imaginas lo que podríamos crear juntos Vladimir? - inquirió con ojos ambiciosos observando fijamente al rubio quién parecía cautivado por sus palabras.

***

Después de haber tomado un poco de aire fresco en el exterior las chicas ingresaron nuevamente a la reunión para buscar al rubio, pero misteriosamente no lo encontraron y observando que su mesa aún permanecía libre decidieron acercarse para tomar asiento detallando que en el ambiente se respiraba cierto romanticismo que invitaba a muchas jóvenes parejas acercarse a la pista de baile para danzar al ritmo de una canción que la pelirroja conocía perfectamente bien haciendo que inevitablemente sonriera con nostalgia observando como las parejas seguían moviéndose al compás de la música.

V: ¿Me concede esta pieza señorita Lena? - inquirió caballerosamente con una sonrisa al mismo tiempo en que extendía su mano derecha hacia la pelirroja.

L: Yo... - dijo dubitativa observando fijamente al rubio - Eh si claro - respondió con una leve sonrisa al mismo tiempo en que tomaba su mano y se ponía de pie.

Tanto el rubio como la pelirroja se acercaron lentamente a la pista de baile para unirse al grupo de jóvenes que estaban disfrutando de su mágico momento de romanticismo.

♬ Hey baby, when we are together

Doing things that we love ♬

V: Con esta canción nos conocimos ¿Lo recuerdas? - susurro en el oído Izquierdo de la pelirroja.

♬ Every time you're near I feel like I'm in heaven

Feeling high ♬

L: Si, lo recuerdo perfectamente - susurro con una sonrisa nostálgica - Es una de nuestras canciones favoritas - dijo con una leve sonrisa.

♬ I don't want to let go, girl

I just need you to know, girl ♬

V: Si... - susurro con una leve sonrisa - Por eso se la pedí al Dj - reveló con una sonrisa haciendo que la pelirroja se separará suavemente de su cuerpo para verlo fijamente a los ojos.

♬ I don't wanna run away, baby, you're the one I need tonight.

No promises.

Baby, now I need to hold you tight, I just wanna die in your arms here tonight ♬

Desde unos metros de distancia la pelinegra se encontraba visualizando como su hermano y la pelirroja se encontraban disfrutando de aquél intimo momento como si los demás no existieran a su alrededor tan sólo admirándose el uno para luego fundirse en un suave beso que sabía a ¿Reconciliación? se preguntó con incertidumbre y sinceramente no sabía si alegrarse como cuñada o molestarse como amiga, lo cierto es que ahora sólo podía rogar internamente que su hermano no decepcione una vez más a la pelirroja reflexionó con desasosiego observando como la joven pareja se unía en un cálido abrazo y se movía lentamente al compás de la música.

itgetsbetter9
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Re: Los Volkov

Mensaje por Kano chan el Jue Jun 28, 2018 11:59 pm

Bueno parece ser una historia interesante !!
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Re: Los Volkov

Mensaje por andyvolkatin el Vie Jun 29, 2018 1:53 pm

Hola Very Happy
interesante historia
siguela pronto
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Re: Los Volkov

Mensaje por Kamila el Lun Jul 02, 2018 5:48 pm

Interesante la historia ehhhh
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Re: Los Volkov

Mensaje por VIVALENZ28 el Lun Jul 02, 2018 9:25 pm

Espero la conti Very Happy
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CAPITULO VII : El viaje - Parte I

Mensaje por itgetsbetter9 el Jue Jul 19, 2018 4:31 pm


CAPITULO VII : El viaje - Parte I

La pelinegra se había mantenido visualizando a lo lejos como la íntima pareja seguía danzando lentamente mientras se susurraban cosas divertidas al oído que claramente no podía escuchar, pero que la hacían sonreír con tan sólo ver que la pelirroja era feliz y ¿Porqué últimamente le estaba importando más la felicidad de aquella chica que la de su propio hermano? se preguntó con incertidumbre, sin embargo debió salir de todo cuestionamiento cuando escuchó una notificación de whatsapp y fue rápidamente a revisar el aparato identificando que se trataba de un mensaje de Nastia que decía "¿Yulia cómo va todo por allá?" que respondió instantáneamente con un "Bastante aburrido la verdad" para luego observar otro mensaje que decía ¿Qué haces? y levantó brevemente su mirada hacia la joven pareja que seguía danzando para luego responder "Observando como Vladimir y Lena bailan" y complementó con un "¿Y tú qué haces?" que fue respondido con un "Tomando vino mientras converso con un trabajador que parece tener otras intenciones conmigo" a lo cuál replicó con desconcierto "¿Te ha estado cortejando?" esperando una rápida respuesta que no tardó en llegar "No, pero se ha ofrecido a llevarme amablemente a mi casa" si, definitivamente no iba a permitir que la rubia se fuera con un desconocido reflexionó con convicción mientras escribía "Nastia creo que Vladimir puede pasar a recogerte" a lo cuál la rubia contestó con un "No quiero incomodar Yulia, puedo tomar un taxi" que tranquilizó rápidamente con un "No te preocupes Nastia te llamo cuando estemos llegando" para concluir la conversación con un "Esta bien te espero". Transcurrieron alrededor de unos 20 minutos y la ojiazul observó como la íntima pareja se empezaba a acercar lentamente hacia la mesa entre risas y tomados de la mano.

Y: ¡Vaya! veo que se la están pasando bastante bien - inquirió con una tierna sonrisa viendo a ambos simultáneamente.

V: Eh...- hizo una breve pausa - Se podría decir que nos hemos reconciliado - dijo tímidamente volteando a ver a la pelirroja para luego regresar su vista a la ojiazul.

Y: Si ya veo - dijo con una leve sonrisa dirigiendo su vista hacia la pelirroja quién se encontraba levemente sonrojada y le giño un ojo en complicidad.

Después de unos minutos, Vladimir se encontraba comentando acerca de la reunión que había tenido con Kurasov con mucho ahínco, pero la pelinegra se había mantenido absorta observando todos los movimientos que hacia la pelirroja mientras conversaba con su hermano, algunos gestos como llevar su mano y acariciar sutilmente su barbilla significaba que estaba pensativa, por otro lado morderse ligeramente el labio inferior de medio lado significaba que estaba nerviosa si, definitivamente estaba empezando a aprender todas las facetas de la pelirroja reflexionó con una leve sonrisa.

V: Y entonces decidí aceptar su propuesta - dijo con una sonrisa para luego dar un sorbo a su copa de vino - Creo que además necesitar un asesor seria conveniente invertir en otros proyectos que convengan mejor a la empresa - explicó con autosuficiencia.

Y: Y entonces...- hizo una breve pausa - Si ya cerraste el trato con Kurasov - inquirió con cierta cautela - ¿Ya podemos irnos? - cuestionó con sugerencia.

V: Bueno... si - dijo con certeza - Pero, ¿Cuál es la prisa Yulia? - preguntó confuso - Aún es temprano son... - hizo una breve pausa para observar su reloj de oro - Las 08:10 PM y aún hay mucho por disfrutar - dijo con una sonrisa divertida.

Y: Eso lo dices porque estás muy bien acompañado - dijo alzando las cejas con indignación haciendo clara alusión a la pelirroja - En cambio Nastia y yo hemos estado en sitios diferentes toda la noche - criticó con desaprobación cruzándose de brazos - Al menos deberías ir a recogerla de la fiesta ¿No crees? - inquirió con molestia entrecerrando los ojos.

L: Vladimir Yulia tiene razón - dijo comprensiva volteando a ver al rubio - Creo que ya es momento de irnos - dijo colocando la palma de su mano sobre el dorso del rubio - Además... - hizo una breve pausa - No creo poder disfrutar más de la noche ya me he divertido lo suficiente - dijo con una tierna sonrisa.

V: Bien - dijo dando un suspiro cansado - Tú ganas Yulia - dijo derrotado volteando a ver a su hermana - iré a buscar a Boris para firmar el contrato e irnos de aquí - dijo resuelto dando un último sorbo a su copa de vino para ponerse de pie e ir en busca del ojiverde.

L: ¿Últimamente está tomando mucho no crees? - cuestionó con preocupación observando como el rubio se alejaba de la mesa.

Y: Es lo que estoy viendo - respondió pensativa observando como la silueta de su hermano desaparecía de su campo visual.

Al cabo de unos minutos las chicas observaron regresar al rubio junto al ojiverde quién al llegar hasta el punto dónde se encontraban, llamó a su hija Irina para hacer los despidos correspondientes y tras halagar cortésmente la ceremonia y quedarse de encontrar nuevamente, se retiraron lentamente del lugar para ir en busca de los guardaespaldas quiénes a verlos salir del evento se acoplaron rápidamente a los extremos para protegerlos al salir completamente de la propiedad. Después de unos minutos llegaron al vehículo y tras ubicarse en la misma posición en la que llegaron se retiraron del inmueble para dirigirse con destino a la empresa de la rubia.

***

Eran exactamente las 08:20 PM y la rubia se encontraba bebiendo su cuarta copa de vino semi seco durante la noche esperando a que la pelinegra apareciera milagrosamente en la reunión y la salvara de aquella incómoda conversación que estaba teniendo con Dimitri que no supo en que momento se volvió tan personal claramente no podía recordarlo y no sabía si era a consecuencia de su mala memoria o es que el vino ya estaba haciendo su efecto se cuestionó con incertidumbre observando como el chico reía por alguna anécdota que claramente no prestó atención y ahora debía reír como si hubiese entendido el chiste.

N: Eso fue bastante divertido Dimitri - dijo riendo suavemente al mismo tiempo en que su celular empezaba a vibrar sobre la mesa - ¡Oh! ¿Me disculpas? - se excusó observando el identificador de la llamada.

D: ¡Oh! claro adelante - respondió con una sonrisa haciendo un gesto de cortesía con la mano para luego llevar su copa de vino hacia sus labios.

La rubia se alejó lentamente de la mesa para dirigirse hacia la entrada exterior y contestar la llamada.

N: ¡Yulia! - exclamó con molestia - ¿Porqué estás tardando tanto? - increpó con indignación volteando brevemente hacia atrás para supervisar que el chico no la haya seguido.

Y: Lo siento Nastia - se disculpó apenada - Vladimir tuvo que echar gasolina al carro y tuvimos que parar un momento... - hizo una breve pausa - Pero ya estamos llegando - aseguró intentando calmar la situación.

N: Esta bien - dijo dando un suspiro cansado - Te espero - dijo finalmente para cortar la llamada.

La chica se dio media vuelta para regresar a la reunión cuando se topó de lleno con el cuerpo de Dimitri quién había ido a buscarla y sonrió fingidamente sabiendo perfectamente que desprenderse de aquél joven iba a ser casi imposible.

***

Eran exactamente las 08:47 PM y el rubio se encontraba estacionando frente a la empresa de la rubia observando por el retrovisor como su hermana empezaba a salir rápidamente del vehículo.

V: ¡No demores! - pidió sintiendo como su hermana cerraba rápidamente la puerta del vehículo haciendo caso omiso a su pedido.

La pelinegra comenzó a caminar rápidamente hacia el interior del lugar y tras explicar a los guardias de seguridad de que era pareja de una de las trabajadoras de la institución logró ingresar al evento, sin embargo no caminó mucho para sentir una voz familiar que identificó claramente como la rubia hablando al parecer con un hombre y tras observar que sus sospechas eran ciertas se escondió suavemente tras unos pinos que cercaban la entraba para visualizar y escuchar parte de la conversación que estaba teniendo con el castaño.

D: Estaba pensando...- hizo una breve pausa - Que tal vez podríamos ir al cine a ver la película que me dijiste querías ver - sugirió con ilusión observando fijamente a la rubia.

N: No lo sé Dimitri - dijo con incomodidad - Vendrán a recogerme - dijo apenada llevando tímidamente su mano derecha hacia su cuello.

D: ¿Segura? - cuestionó incrédulo - Porque parece que están tardando - dijo alzando su muñeca derecha para ver la hora - Ya es tarde insisto puedo llevarte a tu casa - sugirió con una leve sonrisa.

Y: ¡Nastia! - exclamó con una sonrisa haciendo acto de presencia - Ya nos vamos - enfatizó tomando a la rubia de la mano izquierda para empezar a jalarla.

N: Eh...- dijo avergonzada volteando a ver al castaño - Nos vemos Dimitri - se despidió apenada mientras se alejada cada vez más del hombre quién se quedó totalmente descolocado por aquella escena.

Y: Nastia, ¿Cuántas copas has tomado? - criticó con molestia volteando a ver a la rubia para luego devolver su vista hacia el frente.

N: Yulia ¿Me vas a estar controlando las copas que tomo? - se quejó con indignación mientras seguía caminando detrás de la ojiazul.

Y: Nastia sólo me preocupo por ti - replicó con desaprobación mientras seguía caminando hacia el vehículo.

N: Si, pero no exageres - se quejó con molestia soltándose de su agarre para detener sus pasos y tomarse la cabeza con dolor.

Y: ¡Oh! ¿Vladimir qué haces aquí? - preguntó sorprendida observando como su hermano se acercaba a su encuentro.

V: Estabas demorando y decidí venir a buscarte - respondió con preocupación observando como la rubia aparecía detrás de su hermana y llegaba a su encuentro.

N: ¡Oh! si contigo quería hablar - exclamó con una sonrisa maliciosa al mismo en que se cruzaba de brazos.

V: Eh... ¿Conmigo? - preguntó temeroso observando como su hermana había decidido seguir caminando rumbo al vehículo.

N: ¡Claro que si! - exclamó con molestia al mismo tiempo en que lo tomaba del brazo izquierdo para arrastrarlo detrás del vehículo.

La pelinegra se encontraba escuchando desde el interior del Mercedes-Benz como la rubia y su hermano seguían discutiendo graciosamente detrás del vehículo mientras revisaba algunos mensajes en su celular cuando de pronto levantó su vista y atrapó a la pelirroja mirándola a través del espejo retrovisor conectando sus miradas sólo unos segundos para luego sonreír al mismo tiempo en complicidad.

Y: Creo que deberías tocar el claxon pelirroja - sugirió con una tierna sonrisa observando como la chica le sonrió a través del espejo para luego acercarse a tocar el claxon.

Después de unos minutos sintieron a la rubia y el ojiazul subir rápidamente en un completo silencio sepulcral que por un momento tenso a todos dentro del vehículo, no era necesario voltear a ver a la rubia para saber que estaba perfectamente molesta y que intentar hablar con ella en esos momentos no lo era más adecuado reflexionó la ojiazul mientras seguía revisando unos mensajes en su celular. Al cabo de unos minutos el rubio se encontraba manejando con dirección a la casa de la rubia mientras intentaba buscar alguna manera de armonizar aquél incómodo ambiente que se había instalado desde que partieron del lugar y decidió prender la radio para hacer más ameno el viaje, sin embargo lejos de ayudar, sólo hacia mas abrumadora la situación optando finalmente por apagarla.

V: Eh... - dijo tímidamente - Qué les parece si ya que estamos los cuatro juntos... - hizo una breve pausa - ¿Porqué no vamos a cenar al
Café Pushkin? - inquirió rompiendo aquél incómodo silencio.

Y: Parece una buena idea - respondió con tranquilidad despegando su vista del celular para ver al rubio - Sólo llama a nuestros padres para avisar que no cenaremos con ellos - sugirió comprensiva bajando nuevamente su vista al celular.

V: Bien - dijo resuelto - ¿Tú Lena? - preguntó volteando a ver a la pelirroja con una sonrisa.

L: Coincido con Yulia - respondió suavemente volteando a ver al rubio con una sonrisa.

V: Eh... ¿Nastia? - preguntó temeroso observando por el retrovisor como la rubia desvío su vista hacia la ventana derecha con indiferencia - Bueno, tomaré eso como un si - dijo con leve sonrisa.

Después de unos minutos se encontraban estacionando en el lujoso lugar y tras recibir unos incómodos flashes de cámaras que cegaron sus visiones por unos segundos, salieron del vehículo para inmediatamente ser resguardados por los guardaespaldas quiénes pusieron orden durante toda la travesía hacia el interior del establecimiento y ahora que se encontraban dentro intentaron localizar una mesa disponible en la planta baja, sin embargo al final optaron por subir a la terraza no sólo para tomar aire fresco, sino también porque la íntima situación lo ameritaba, luego de subir a la planta, la pelinegra y la rubia se ubicaron hacia el interior de la mesa, la pelirroja frente a la ojiazul y el rubio frente a la ojiverde. Después de unos minutos observaron como una joven castaña se acercaba suavemente a la mesa.

C: Disculpen - dijo con una sonrisa - ¿Qué les puedo ofrecer? - preguntó cortésmente sacando una pequeña libreta de mano y un lapicero de punta fina.

V: Eh... - dijo tomando el menú que reposaba sobre la mesa - Un frapuccino y un Pirozhkí por favor - respondió volteando a ver a la chica con una sonrisa.

C: Un frapuccino y un Pirozhkí - repitió mientras anotaba en la libreta.

Y: Dos cafés de latte y Vatrushkas, por favor - respondió con una cálida sonrisa a la chica.

V: ¿Tú Lena? - pregunto volteando a ver a la pelirroja con una sonrisa.

L: Eh...- dijo tímidamente visualizando el menú - Un café de latte y pelmeni fritos - respondió suavemente volteando a ver a la chica con una sonrisa.

C: Bien, ¿Desean algo más? - preguntó cortésmente a todos los presentes.

V: Um... no es todo ¡Gracias! - exclamó con una cálida sonrisa.

Después de unos minutos, la camarera regreso con los pedidos y ahora todos se encontraban degustando de sus aperitivos en completo silencio.

V: Estaba pensando... - hizo una breve pausa - Que tal vez podríamos pasar el fin de semana en Miami - inquirió con una leve sonrisa.

Y: Te recuerdo que has sido denunciado por agresión física - dijo divertida alzando las cejas mientras llevaba su taza de café a sus labios.

V: Pues, yo te informo que ya solucioné ese problema - dijo divertido alzando las cejas con autosuficiencia.

Y: ¿En serio? - cuestionó con incredulidad.

V: Si, todo está bajo control Krasovski retiró la denuncia - informó con una sonrisa llevando un trozo de Pirozhkí a sus labios.

L: ¡Oh! esa es una muy buena noticia - exclamó sorprendida volteando a ver al rubio con una sonrisa quién se la devolvió en complicidad.

V: Creo que es una oportunidad que no podemos desaprovechar - dijo con una sonrisa.

Y: Vladimir te recuerdo que la casa de playa no se va ir a ningún lugar - dijo divertida alzando las cejas viendo como el rubio se recostaba y se cruzaba de brazos.

L: ¿Tienen una casa de playa en Miami? - preguntó desconcertada viendo a la pelinegra y el rubio simultáneamente.

Y: Eh.. de hecho tenemos dos casas de playa - informó con una leve sonrisa - Una en Miami y otra en California - dijo con una sonrisa apenada.

L: ¡Oh! - exclamó muy sorprendida al mismo tiempo en que asentía suavemente.

N: ¿Olvidaste que eras pareja de un Volkov pelirroja? - preguntó divertida alzando las cejas.

V: Bueno entonces...- hizo una breve pausa - ¿Qué dicen? - inquirió con una sonrisa - ¿Nos de vacaciones a Miami? - sugirió expectante viendo a la pelinegra, rubia y pelirroja simultáneamente.

Después de estar debatiendo unos minutos la preposición de rubio todos estuvieron conformes con la idea y aceptaron ir a pasar el fin de semana a Miami acordando salir a las 12:00 PM para llegar a las 11:AM al lugar y disfrutar parte de la mañana. Al cabo de unos minutos se encontraban nuevamente reunidos en el carro, pero esta vez con destino a la casa de la rubia para que la chica empaque su maleta de viaje antes de pasar a recogerla en la hora pactada para luego dirigirse con destino a la residencia Volkov en dónde sorpresivamente encontraron a los señores Volkov sentados cómodamente en sofá viendo la televisión y aprovecharon la oportunidad para comentarles sobre la decisión de pasar el fin semana en la casa de playa y luego de haber dialogado un poco sobre los por menores del viaje todos subieron a sus respectivas habitaciones por un lado los señores Volkov para descansar y por otro lado tanto el rubio como la pelirroja y la ojiazul para organizar la que seria su maleta de viaje. Al cabo de unos minutos la pelinegra se encontraba saliendo de su habitación mientras arrastraba su maleta de carrito hacia las escaleras, sin embargo al ver la puerta abierta de la habitación de la pelirroja decidió entrar.

Y: ¿Ya estás lista pelirroja? - preguntó una leve sonrisa entrando a la habitación.

L: Si sólo me falta guardar algunas cosas - respondió una leve sonrisa mientras acomodaba unas prendas dentro de la maleta.

V: Y...¿Vladimir dónde esta? - preguntó confusa buscando al rubio con la mirada.

L: Eh... bajó un momento a conversar por teléfono - informó con una leve sonrisa

Y: ¡Oh! ¿Quién es esta mujer? - preguntó sorprendida tomando una fotografia en blanco y negro que reposaba sobre la cama.

L: Es mi madre - respondió con un intento de sonrisa mientras seguía acomodando sus prendas.

Y: ¡Wow! se parece mucho a ti - dijo con leve una sonrisa viendo con detenimiento la fotografía - Realmente me hubiese gustado conocerla - admitió con tristeza volteando a ver a la pelirroja.

Y: ¡Oh! lo siento Lena... - dijo muy apenada - No debí decir eso yo...- dijo bajando la mirada con pesar.

L: Descuida Yulia estoy bien - dijo con una leve sonrisa para tranquilizar a la ojiazul.

V: Lena ¿Ya estás lista? - preguntó entrando a la habitación - Eh ¿Todo bien? - preguntó con preocupación observando a ambas simultáneamente.

L: Si, Vladimir - respondió con una leve sonrisa - Estoy lista - dijo con convicción.

Eran exactamente las 11:10 PM y todos se encontraban saliendo de la residencia Volvov para tomar un taxi con rumbo a la casa de la rubia quién se encontraba apenas terminando de empacar su maleta de viaje y tras recibir una llamada de la ojiazul confirmando que llegaría lo mas pronto posible para recogerla, terminó de arreglar los últimos detalles y salió rápidamente para esperar aquél taxi que no tardó en aparecer frente a su casa y tras saludar a todos cortésmente ingresó al vehículo. Al cabo de unos minutos se encontraban estacionando frente al gran Aeropuerto Internacional de Moscú-Sheremetievo en dónde habían algunos reporteros que no dudaron en sacarles fotos y tras pagar cortésmente al taxista por el servicio brindado se dirigieron con dificultad hacia el interior del lugar para la revisión correspondiente del equipaje y la adquisición respectiva de los boletos.

L: ¡Oh Dios! hace bastante frío - se quejó titiritando mientras frotaba las palmas de sus manos para entrar en calor.

Y: ¿Eres bastante friolenta pelirroja? - cuestionó divertida volteando a ver a la chica con una tierna sonrisa.

L: Tal vez sólo un poco - reconoció apenada.

Al cabo de unos minutos se encontraban dirigiendo hacia la zona de embarque para hacer la fila correspondiente de ingreso al avión y tras entregar amablemente el equipaje que sería guardado en la cabina, ingresaron al aeroplano para la ubicación de los números de asiento que se encontraban uno al costado del otro y tanto la rubia como la pelinegra ocuparon los números 09 y 10 de asiento y a su costado derecho la pelirroja y el rubio ocuparon los asientos 11 y 12 respectivamente. Transcurrieron alrededor de 30 minutos de vuelo y muchos de los pasajeros a bordo se encontraban revisando sus teléfonos móviles y otros pocos empezaban a quedarse dormidos.

Y: Eh pelirroja - susurró suavemente haciendo que la chica volteara a verla lentamente - ¿Vladimir se durmió? - preguntó con una sonrisa.

L: Si ¿Y Nastia? - susurró con una sonrisa a la pelinegra.

Y: También - susurró divertida - Parece que sólo quedamos tú y yo - susurró con una tierna sonrisa observando como la chica se acurrucaba de medio lado.

L: Creo que deberíamos dormir también - sugirió con una leve sonrisa viendo fijamente a la ojiazul.

Y: Si, tienes razón - dijo con una leve sonrisa observando como la chica empezaba a parpadear lentamente.

L: Yulia... - susurró levemente sonrojada.

Y: ¿Si? - cuestionó divertida viendo con una tierna sonrisa a la pelirroja.

L: No creo que pueda dormir si me sigues viendo de esa forma - confesó apenada viendo como la ojiazul la veía fijamente.

Y: ¿De qué forma? - cuestionó frunciendo le ceño de manera divertida.

La pelinegra observó como la pelirroja se mordió sutilmente el labio inferior de medio lado y supo inmediatamente que se encontraba nerviosa aquél acto le pareció demasiado tierno y fue inevitable no regalarle una tierna sonrisa que fue correspondida con otra tierna sonrisa que después de unos minutos se desvaneció para dar lugar a un cruce de miradas fijas que se interrumpía sólo por el suave pestañeo de la pelirroja que cada vez era más largo hasta que de un momento a otro sus ojos verdigrises dejaron de abrirse para caer en un profundo sueño y ahora sólo parecía un ángel durmiendo pensó la ojiazul con ternura mientras cerraba igualmente sus ojos para descansar.

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Re: Los Volkov

Mensaje por Kamila el Jue Jul 19, 2018 7:04 pm

Buen capítulo ehhh
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Re: Los Volkov

Mensaje por mary el Jue Jul 19, 2018 8:23 pm

Orale que buen capitulo no nos abandones tanto tiempo plis

Enviado desde Topic'it

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Re: Los Volkov

Mensaje por andyvolkatin el Mar Jul 24, 2018 4:48 pm

Hola Very Happy
que buen capitulo
siguela pronto
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CAPITULO VII : El viaje - Parte II

Mensaje por itgetsbetter9 el Sáb Ago 11, 2018 11:47 pm

CAPITULO VII : El viaje - Parte II

Eran exactamente las 11:05 AM y la pelirroja abrió pesadamente sus ojos al sentir el ligero descenso del avión encontrándose de lleno con el rostro de la ojiazul quién también empezaba a despertar conectando sus miradas sólo unos segundos para luego sonreír en complicidad detallando como sus acompañantes se unían a su despertar y los pasajeros se preparaban para desembarcar el aeroplano después de una salida algo accidentada, el grupo se encontraba en el gran Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) recogiendo sus respectivas maletas de viaje de la faja transportadora para luego tomar un taxi con dirección al restaurante de comida rápida IHOP para desayunar antes de instalarse por completo en la casa de playa. Al llegar al lugar ubicaron rápidamente una mesa disponible para tomar asiento y esperar la debida atención, sin embargo no esperaron mucho tiempo para ser atendidos por una rubia camarera. 

C: Welcome to IHOP! - exclamó con una sonrisa acercándose suavemente a la mesa -How can I help you? - preguntó cortésmente a todos los presentes mientras sacaba una pequeña libreta de mano y un bolígrafo. 

V: Oh thanks! - respondió con una cálida sonrisa a la chica - Well... for me a hamburger of turkey roasted and a cup of cofee, please - ordenó amablemente a la chica.

Y: Eh...- dijo temerosa bajando la mirada para leer el menú - A...hamburger of ham and cheese... and... a cup of coffe, please - dijo con dificultad esperando haber pronunciado correctamente el idioma.

N: Eh...for me a hamburger of ham swiss and a cup of green tea, please - ordenó con una cálida sonrisa a la chica.

C: You miss? - preguntó con una afable sonrisa a la pelirroja.

L: Oh! I'm sorry I still don't decide my order - respondió apenada revisando el menú.

C: Well, I could recommend our special dish, the tupperware has mushrooms, onion and gouda cheese - sugirió con una amable sonrisa a la pelirroja.

L: Oh! it looks like a good dish, but I'm allergic to mushrooms - se excusó apenada.

C: Oh! I understand - respondió comprensiva -  Well, then I think it would be good for you choose the BBQ burger has chicken, ham and cheese - sugirió con una amable sonrisa.

L: Oh! it's a very good suggestion - respondió asintiendo con complacencia - And... a cup of coffe would be fine, thank you! - respondió agradecida con una sonrisa.

C: You're welcome! - respondió con una cálida sonrisa - Excuse me! - se excusó con todos los presentes para luego retirarse suavemente de la mesa.

Y: ¡Wow! si que dominas muy bien el inglés pelirroja - exclamó sorprendida viendo fijamente a la chica.

L: Bueno que puedo decir...- dijo con una leve sonrisa - Era mi curso favorito en el colegio - reveló ligeramente sonrojada a la pelinegra.

V: Tal vez deberías enseñarle a Yulia - sugirió divertido a la pelirroja - Siempre que venimos a Estados Unidos sólo sabe decir hello - dijo riendo al mismo tiempo en que recibía una golpe en el brazo por parte de su hermana.

Y: Muy gracioso Vladimir - reprendió con molestia entre cerrando los ojos.

L: Bueno creo que no tendría problemas con eso - respondió con una leve sonrisa volteando a ver a la pelinegra.

Y: ¿En serio? - preguntó con sorpresa a la pelirroja.

L: Si, por supuesto - respondió con una sonrisa a la ojiazul.

N: ¡Oh! buena suerte con eso pelirroja - dijo riendo recibiendo al instante una mirada amenazante por parte de la ojiazul.

El desayuno siguió su curso con normalidad y mientras conversaban sobre el itinerario del viaje y demás trivialidades, la merienda se había dado por finalizada y ahora se encontraban nuevamente subidos en un taxi con rumbo a la casa de playa ubicada en los alrededores de Miami Beach para dejar el pesado equipaje y cambiarse de atuendo. Al llegar al lugar, la pelirroja quedó realmente maravillada con tan pacífico escenario que expectaba a su alrededor, las paredes eran finamente blancas, las secciones de las habitaciones estaban perfectamente localizadas, los espacios de la sala de estar y cocina eran amplias y luminosas y la distribución de los adornos embellecían aún más el espléndido ambiente.

L: ¡Wow! realmente es un hermoso lugar - exclamó sorprendida admirando todo el magnífico panorama.

V: Si - afirmó suavemente admirando también el perfecto ambiente - Es uno de nuestros paraderos favoritos cuando venimos a Estados Unidos - reveló con una sonrisa a la pelirroja.

L: Parece como si no hace mucho hubiesen estado por aquí - inquirió suavemente tomando un cuadro familiar que reposaba sobre un estante negro.

V: Bueno, vinimos hace algunos meses atrás para el cumpleaños de mi madre - reveló con una sonrisa observando el cuadro familiar que sostenía la pelirroja. 

Y: Si, exactamente en el mes de mayo - intervino con una sonrisa colocándose al costado izquierdo de la pelirroja para visualizar el retrato.

L: ¿Porqué Nastia no aparece en la foto? - cuestionó intrigada observando como el rubio abrazaba y besaba a su madre en la mejilla, en el medio la ojiazul tomaba la foto con un selfie stick y al lado izquierdo el señor Oleg sonreía con una copa de vino en mano.

Y: Eh...Nastia no va con nosotros a lugares dónde asiste mi padre - reveló con tristeza bajando la mirada.

L: ¡Oh! lo lamento Yulia - se disculpó con pesar volteando a ver a la ojiazul al mismo tiempo en que dejaba el cuadro sobre el estante.

V: Hablando del rey de Roma - susurró a las chicas con una sonrisa observando como la ojiverde se acercaba a ellos lidiando con su maleta de viaje.

N: ¡Oh! dios como pesa esto - se quejó frustrada intentando cargar parte de su equipaje - ¿De qué hablaban eh? - cuestionó intrigada llegando hacia dónde se encontraba el trio.

Y: Eh... sólo trivialidades Nastia - mintió con una leve sonrisa tomándose el cuello tímidamente.

N: Bueno... - hizo una breve pausa - Dejemos la cháchara social para otro momento y alistémonos para ir al Dolphin Mall que muero por ver las novedades de ropa - dijo divertida haciendo que los demás rieran por las ocurrencias de la rubia.

Cuando la pelinegra y la rubia llegaron a su respectiva habitación todo estaba sumamente impecable y reluciente, la luz solar se colaba suavemente a través de las ventanas convirtiéndolo en un espacio acogedor siempre era un placer darse unas merecidas vacaciones en la casa playa, pero más gratificante era estar junto a la persona que amas pensó la ojiazul observando como la rubia desempacaba su maleta de viaje sobre la cama mientras le comentaba algunas cosas que claramente no podía escuchar por estar absorta en sus propios pensamientos.

N: ¿Y entonces qué opinas? - preguntó animada volteando a ver a la ojiazul con una sonrisa.

Y: Eh... - hizo una breve pausa intentando pensar que responder y que no suene tan incoherente - ¡Oh! lo siento Nastia no te estuve prestando atención - se disculpó apenada tomándose el cuello tímidamente.

N: Es decir he estado hablando por casi un cuarto de hora ¿Y mi novia no me estuvo prestando atención? - cuestionó con falsa indignación - Sabes que... - hizo una breve pausa - Ahora te bañaras tú sola - dijo divertida lanzándose una prenda de vestir y corriendo hacia el cuarto de baño. 

Y: ¡Oh! no Nastia espera - dijo divertida corriendo detrás de la ojiverde.

***

Después de unos minutos de aseo, la pelirroja se encontraba saliendo del cuarto de baño envuelta en una diminuta toalla blanca para luego acercarse a la cómoda y colocarse aquél vestido blanco que había estado pensando usar durante la relajante ducha y ahora que se encontraba perfectamente cambiada comenzó a secarse el cabello con la secadora para después de unos minutos observar como el rubio salía del cuarto de baño con una larga toalla blanca amarrada a la cintura secándose el cabello con otra toalla más pequeña para posteriormente sentarse sobre la cama.

L:  ¿Crees que el vestido rojo me hubiese quedado mejor? - cuestionó pensativa modelando a través del espejo.

V: Lena cualquier cosa puesta en ti se vería espectacular - afirmó con una tierna sonrisa observando a la pelirroja a través del espejo.

L: ¡Wow! - exclamó con sorpresa a través del espejo - Eso sonó muy romántico - dijo con una tierna sonrisa mordiéndose ligeramente el labio de medio lado.

V: Puedo ser un hombre muy romántico a veces - dijo con una tierna sonrisa  observando como la pelirroja se daba la vuelta y se inclinaba para depositarle un suave beso en los labios que intentó profundizar, pero la chica se alejó rápidamente.

V: ¡Oh! Lena no me vas a dejar así - protestó desconcertado por la repentina lejanía de la pelirroja.

L: Te espero afuera Vladimir - dijo riendo divertida por su travesura al mismo tiempo en que salía de la habitación.

La pelirroja se encontró a las chicas en la sala de estar conversando sobre trivialidades mientras veían televisión y se incorporó a la cháchara social por unos instantes para luego de unos minutos observar como el rubio salía de la habitación y se unía brevemente al grupo para posteriormente salir en busca de un taxi que los traslade hasta el Dolphin Mall un centro comercial ubicado cerca al Aeropuerto. Eran exactamente las 02:30 PM y el grupo había pasado gran parte de la tarde comprando y probándose prendas tropicales en varias tiendas de ropa y ahora se encontraban en el establecimiento Heatly Delights almorzando y coordinando lo que sería el camping al atardecer en la casa de playa.

Y: ¿Es la primera vez que vas a hacer un camping Lena? - preguntó con curiosidad llevando un trozo de carne a los labios.

L: Eh no al terminar la universidad unos amigos me invitaron a un camping cerca a una laguna, pero esta es la primera vez que tendré un camping en familia y fuera de mi ciudad natal - respondió con una leve sonrisa a la ojiazul.

V: ¿Extrañas San Petersburgo Lena? - preguntó comprensivo viendo expectante a la pelirroja.

L: Aquí está mi familia ahora Vladimir - respondió con una leve sonrisa al ojiazul.

Y: Supongo que debió ser muy difícil dejar a tus amigos en tu ciudad natal - inquirió comprensiva viendo fijamente a la pelirroja.

L: Eh...- hizo una breve pausa mientras cortaba un trozo de carne sobre su plato - En realidad perdí muchos de mis amigos cercanos cuando se enteraron de mi relación con Vladimir - reveló con tristeza a la ojiazul.

Y: ¡Oh! lo lamento - dijo con pesar bajando la mirada hacia su plato.

N: Te entiendo pelirroja - dijo comprensiva viendo fijamente a la chica - Se lo difícil que es ser señalada por estar una persona de clase alta - dijo con una leve sonrisa observando como la chica se la devolvía tímidamente.

Eran exactamente las 03:10 PM y el grupo había terminado de almorzar y ahora se dirigían hacia la sección de víveres para comprar los embutidos y el carbón para la parilla, refrescos, malvaviscos, botellas de vino y cerveza entre otras cosas cuando no faltaba absolutamente nada más por llevar tomaron un taxi que los trasladó hacia la casa de playa y cuando llegaron a su destino fueron a dejar las compras en la cocina e ingresaron rápidamente a sus respectivas habitaciones para colocarse los trajes de baño y dirigirse hacia el mar para chapotear en el agua sin embargo en segundos la situación se había salido de control y ahora estaban en una guerra de agua de todos contra todos en dónde tenía como protagonista a una pelirroja persiguiendo al rubio fuera del agua y a una ojiverde trepando sobre la espalda de la pelinegra quién trataba de mantener el equilibrio para evitar tener una caída estrepitosa después de unos minutos cuando la diversión hubo acabado se sentaron en la arena para expectar el maravilloso atardecer mientras se tomaban selfies y brindaban con copas de vino y cerveza, la pelinegra detalló que a su lado derecho la pelirroja se encontraba escribiendo las iniciales L y V en la húmeda arena y cuando hubo terminado levantó su mirada y sonrió al toparse con la brillante sonrisa de la ojiazul quién hizo lo propio a su lado izquierdo escribiendo las iniciales Y y N para luego tomarle foto a las obras de arte que reposaban legibles sobre la arena después de unos minutos todos se dirigieron a sus respectivas habitaciones para cambiarse de prendas y descansar un poco antes de poner en marcha la preparación de la cena. Eran exactamente las 06:10 PM y la pelirroja se despertó de su sueño reparador, salió de la habitación, atravesó la sala de estar y se quedó en el umbral de la puerta observando brevemente el panorama del exterior a un extremo derecho la rubia se encontraba cocinando en la parrilla mientras una pelinegra la abrazaba cariñosamente por la espalda y en el fondo un Vladimir se encontraba sentado en uno de los troncos intentando hacer la fogata que desgraciadamente se apagaba en todos sus inútiles intentos por hacerla prender aquella expectación la hizo reír internamente y se acercó lentamente para ayudar al frustrado rubio con la labor.

L: ¿Te ayudo Vladimir? - preguntó con una sonrisa sentándose al lado izquierdo del ojiazul.

V: Lo siento siempre fui muy malo haciendo fogatas - se excusó apenado intentando mantener la yesca encendida.

L: ¡Oh! descuida sólo es cuestión de buscar un momento propicio - hizo una breve pausa esperando que el viento se calmase para luego soplar suavemente la yesca encendida - ¡Ya esta! - exclamó con una sonrisa victoriosa observando como la llama se hacia cada vez más grande y flameante. 

V: ¡Wow! - exclamó totalmente sorprendido por la hazaña de la pelirroja - ¡Esa es mi chica! - exclamó con orgullo acercándose para depositar un suave beso en los labios de la pelirroja.

Después de unos minutos la pelinegra y la rubia se acercaron lentamente a la fogata y repartieron los respectivos platillos para luego tomar asiento en el tronco del frente quedando la ojiazul frente a la pelirroja y la ojiverde frente al rubio seguidamente se unieron en una cháchara social que se extendió por aproximadamente una hora en la cual tocaron diferentes temas de conversación mientras degustaban la exquisita parrilla, asaban malvaviscos y tomaban cerveza para celebrar la ocasión.

V: Y entonces Lena no quiso tener sexo conmigo, porque no conseguí un miserable preservativo - dijo en tono ebrio volteando a ver a la pelirroja quién se encontraba más que avergonzada por tal revelación.

N: Y te quedaste con las ganas - afirmó con sorna empezando a reír jocosamente para luego dar un sorbo a su cerveza.

V: Bueno, ¡si! - confirmó con una sonrisa para luego reír con socarronería - Las cosas que hay que hacer para prevenir un embarazo no deseado - dijo con una sonrisa para luego dar un sorbo a su cerveza.

N: Lo bueno es que Yulia y yo no tenemos que preocuparnos por eso ¡¿Verdad Yulia?! - cuestionó con una sonrisa abrazando cariñosamente a la ojiazul por el cuello quién se tomó la frente con pesar por las ocurrencias de la rubia.

Y: Eh Nastia...- la llamó con seriedad al mismo en que apartaba su brazo derecho de su cuello - Porqué mejor no descansas un momento en la habitación - sugirió con una sonrisa al mismo tiempo en que se levantaba para ayudar a la rubia a hacer lo propio.

N: Yulia estoy perfectamente bien - protestó en tono ebrio tomándose la cabeza con malestar mientras se dejaba ser guiada por la pelinegra.

L: Vladimir creo tú también deberías ir a descansar - sugirió con preocupación levantándose para ayudar al rubio a hacer lo propio.

V: Lena aún es muy temprano para ir a dormir - protestó en tono infantil mientras se dejaba ser guiado por la pelirroja.

La pelinegra había llegado a su respectiva habitación y tras una larga lucha por hacer dormir a la ojiverde se encontraba deshaciendo del posesivo abrazo del que era victima para luego salir silenciosamente de la habitación, cruzar la sala de estar y detenerse en el umbral de la puerta al visualizar a lo lejos como la pelirroja se encontraba sentada de espaldas a ella moviendo con una rama la leña de la fogata. La ojiazul se quedó admirando aquella escena por unos cuantos minutos para luego acercarse con una afable sonrisa a tomar asiento junto a la pelirroja quién la recibió con una cálida sonrisa de bienvenida para seguidamente ambas mantenerse en silencio tan sólo apreciando el movimiento irregular de las llamas de la hoguera. 

Y: Eh Lena... - la llamó suavemente rompiendo aquel incómodo silencio que se había formado - ¿Cómo conociste a Vladimir? - preguntó con curiosidad volteando a ver a la pelirroja.

L: Bueno... - hizo una breve pausa - Después de la muerte de mi madre quedé con tantas deudas que perdí el alquiler de la casa y...- dio un suspiro cansado - Me encontraba llorando en la banca de una plaza yo...- hizo una breve pausa - Había decidido acabar con todo - reveló con seriedad volteando a ver a la pelinegra quién entendió perfectamente a que se refería la pelirroja - Vladimir apareció de la nada y se acercó a indagar el porqué me sentía tan mal y preguntó si podía ayudarme con algo - dijo pensativa rememorando aquella escena mentalmente.

Y: ¡Oh! entiendo - dijo comprensiva asintiendo suavemente volteando a ver las flamantes llamas de la fogata.

L: Luego comenzó a visitarme frecuentemente y con el tiempo el amor surgió - dijo con una sonrisa volteando a ver a la pelinegra quién se la devolvió en complicidad.

Ambas se quedaron unos minutos en silencio tan sólo admirando el pacífico anochecer y escuchando el sonido de la naturaleza presentarse en todo su esplendor mientras eran alumbradas bajo una perfecta y radiante luna llena. La pelinegra había detallado que la pelirroja se había mantenido absorta en una misma posición viendo hacia ningún punto en especifico del horizonte y se animó a buscar respuestas.

Y: ¿Todo bien pelirroja? - preguntó con cautela volteando a ver a la chica.

L: Si sólo...- hizo una breve pausa - El mar me recuerda mucho a mi madre - dijo con voz distante.

Y: ¿A ella le gustaba el mar? - inquirió con cautela detallando el fino perfil de la chica siendo perfectamente iluminado por la luz de la luna.

L: No precisamente, pero...- hizo una breve pausa - Me pidió pasar sus últimos días frente a las olas y yo se lo cumplí - dijo con voz valerosa volteando a ver a la ojiazul.

Y: Entiendo - dijo comprensiva bajando la mirada sintiendo una ligera punzada de dolor invadir todo ser - Debieron ser unos días muy difíciles - dijo con seriedad volteando a ver a la pelirroja.

L: Si - afirmó suavemente observando las flamantes llamas de la fogata - Pero, supongo tú tampoco has tenido una vida sencilla - inquirió con seriedad volteando a ver a la chica - ¿Cómo es que tu padre y Nastia no pueden estar juntos en un mismo lugar? - cuestionó intrigada viendo fijamente a la ojiazul.

Y: Mi padre es un hombre muy hermético - dijo con seriedad desviando la mirada hacia el horizonte - Revelarle mi orientación sexual nunca fue del todo aceptada - reveló con pesar bajando la mirada hacia la fogata.

L: Y además eres una figura pública - añadió con reflexión - ¿Cómo has podido lidiar con algo tan delicado todo este tiempo? - preguntó turbada volteando a ver a la ojiazul quién le sostuvo una mirada sin expresión alguna para luego desviar su vista hacia la hoguera.

La pelinegra se quedó callada por algunos minutos intentando buscar alguna forma de responder a la pregunta de la pelirroja sin necesidad de entrar en mucho detalle, sin embargo al no hallar modo alguno simplemente volteó confusa a ver a la chica quién le sostuvo la mirada por algunos  segundos para luego intervenir.

L: Yulia esta bien no tienes porqué forzarte a abrirte a mi si no lo deseas - dijo con una leve sonrisa para tranquilizar a la chica - No estamos en una consulta psicológica, porque de ser así entonces intentaría persuadir a mi paciente - dijo divertida haciendo reír suavemente a la pelinegra.

Y: Sabes...- hizo una breve pausa - Sinceramente creo que todos somos bisexuales - reveló con una sonrisa volteando a ver a la pelirroja.

L: ¡Oh! no Yulia ¿Estás queriendo decir que yo también soy bisexual? - cuestionó divertida alzando las cejas con escepticismo.

Y: A caso no es obvio - respondió con una sonrisa viendo fijamente a la pelirroja.

L: Pues, a mi no me gustan las chicas - afirmó con una sonrisa autosuficiente - Así que creo que tú teoría no tiene validez - dijo resuelta viendo fijamente a la ojiazul.

Y: ¿Cómo puedes estar segura si nunca has experimentado con una chica? - cuestionó tranquilamente con una sonrisa.

L: ¿Entonces debo experimentar con una chica para darme cuenta que soy bisexual señorita sabelotodo? - cuestionó divertida con una sonrisa.

Y: Naturalmente señorita pelirroja - respondió divertida con una sonrisa.

L: Supongamos que tú teoría es cierta...- dijo con reflexión - Si esa oportunidad se da con Vladimir - hizo una breve pausa - ¿Corro el riesgo de que en cualquier momento me deje por un hombre? - cuestionó divertida empezando a reír con ganas.

Y: ¡Si! - afirmó divertida empezando a reír jocosamente junto a la pelirroja.

Después de estar riendo por unos segundos, las risas se fueron apaciguando gradualmente para transformarse en un cruce de miradas profundas que se hubiese extendido por más tiempo de no ser interrumpida por la caída de una suave llovizna que cada vez se hacia más profusa. 

L: ¡La última en llegar a la casa se queda afuera! - exclamó divertida levantándose para correr rápidamente hacia la casa de playa.

Y: ¡Muy graciosa Lena! - exclamó divertida levantándose para empezar a correr rápidamente tras la pelirroja.

La pelinegra no corrió demasiado para lograr alcanzar a la pelirroja y cuando la tuvo lo suficientemente cerca no dudó en tomarla suavemente por la cintura para impedirle que siguiera corriendo haciendo que la chica volteara rápidamente para deshacerse del agarre y que aquel forcejeo entre risas sólo tuviera como resultado la caída de la pelirroja y encima de esta la ojiazul quién ante el impacto logró estabilizarse con ambas manos y ahora que sólo estaban separadas por una relativa distancia siendo mojadas por las gotas de lluvia eran incapaces de deshacerse de aquella extraña, pero no desagradable situación. La ojiazul observó un rebelde mechón pelirrojo adherido a la piel de la pelirroja y no dudó en llevar sus delicados dedos para apartarlo suavemente de la chica quien cerró sus ojos ante el efímero contacto de sentir la piel de la ojiazul hacer fricción con la suya para luego mantener fija su mirada en la pelinegra quién a su vez era incapaz de despegar sus ojos azules de la pelirroja sino hasta que sintió el estruendoso sonido de un vidrio impactar contra el suelo haciendo que inevitablemente llevara su mirada hacia ese punto sonoro.

Y: Parece que alguien se levantó de dormir - inquirió pensativa volteando a ver a la pelirroja al mismo tiempo en que se ponía de pie y ayudaba a la chica a hacer lo propio.

Ambas empezaron a dirigirse rápidamente hacia el interior de la propiedad en completo silencio mientras se sacudían la ropa y escurrían el cabello mojado en el camino. Al llegar a la cocina identificaron a la rubia como la portadora de aquél sonoro ruido quién se encontraba algo desorientada al pie de un vaso de porcelana roto a la orilla de sus pies.

N: ¡Oh! lo siento Yulia vine a tomar un poco de agua y el vaso se me resbalo de las manos - se excusó con voz adormilada mientras se tomaba la cabeza con malestar.

Y: Esta bien Nastia no te preocupes - la tranquilizó con una leve sonrisa al mismo tiempo en que se agachaba para recoger la calamidad.

La pelirroja observó a la chica recoger los restos de vidrios rotos esparcidos por el suelo y justo cuando iba a acercarse para ofrecerle su ayuda escuchó al rubio llamarla desde el interior de su habitación optando finalmente por ingresar a la pieza y atender al llamado del ojiazul. 

V: Lena ¿Qué fue ese ruido? - preguntó turbado con voz adormilada intentando levantarse de la cama.

L: No es nada Vladimir - tranquilizó al rubio con una sonrisa tomando asiento sobre la cama y acariciando suavemente su cabello para volverlo hacer dormir.

Después de unos minutos el ojiazul volvió a quedarse dormido y la pelirroja se levantó silenciosamente de la cama para ingresar al cuarto de aseo y mientras reposaba sobre la tibia agua de la bañera comenzó a reflexionar sobre lo que había acontecido hace unos instantes bajo la lluvia ¿Qué había significado aquél acercamiento tan inusual con la pelinegra? se cuestionó con incertidumbre observando como el cálido vapor subía y se dispersaba lentamente por el aire. Al salir del cuarto de aseo se dirigió silenciosamente hacia la cómoda para sacar su pijama y vestirse para luego acercarse y acostarse cuidadosamente al lado del rubio.

V: Lena - murmuró con voz adormilada sin abrir los ojos.

L: ¿Si? - preguntó suavemente con una sonrisa observando las facciones del rubio.

V: Te amo - murmuró entre sueños con una sonrisa.

La pelirroja sonrió con ternura al escuchar aquellas dos palabras salir de los labios del ojiazul después de todo no todas las personas tienen la oportunidad de escuchar un te amo por parte de sus parejas, pero aquí la verdadera encrucijada era si ella también estaba preparada para decir un te amo tan sincero como el que acababa de escuchar y con esos inquietantes pensamientos rondando deliberadamente por su cabeza se quedó plácidamente dormida.

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