Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

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Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por Jemmahollstein el Mar Nov 04, 2014 7:36 pm

La 2da adaptación que les compartiré, estoy realizando varias ybuenode poco ire subiendo, ya saben cualquier comentario o sugerencia comenten, buena o mala!Razz  jajajaja  espero les guste Cool




                                                                                             Me Cambiaste la Vida


Elena Katina se levanta todos los días, sobreviviendo de la única manera que sabe—sola.
Huérfana desde niña y forzada en el sistema de bienestar infantil, ella sabe que no debe depender de nadie sino de sí misma. Ha aprendido que la confianza es una palabra que se usa muy a menudo, pero raramente ganada.
Elena cree que su mejor oportunidad de mantener una existencia sencilla y solitaria es vivir en un mantra simple: No involucrarse. Mantener las cosas simples.
¡Cuidar de ti misma!
Cuando una joven se muda al lado, Elena se ve obligada a revaluar sus creencias. Ella trata de mantener las distancias, pero su sonrisa contagiosa de la nueva vecina y la perspectiva sobre la vida dejándola en apuros con la decisión de vivir la vida que conoce, o correr el riesgo de lo inesperado.
Cuando Elena desarrolla una relación con su nueva vecina, Yulia se da cuenta de que nada es sencillo y se entera de que la vida es algo más que sobrevivir ... es acerca de vivir.

1
Crecí  en una pequeña casa en un vecindario de clase baja, solo mi padre y yo. Sergey mi viejo trabajaba de obrero con beneficios de mierda. Aunque no puedo quejarme mucho, porque nunca pasé hambre y siempre tuve un techo sobre mi cabeza.
No, mi padre no me abrazó cada noche o me leyó alguna historia para dormir al resplandor de una luz de luna, pero me alimentó, me vistió, y no me golpeaba. Eso es más de lo que algunos de mis amigos tenían, así que estaba agradecida.
No lo sabía entonces, mientras crecía, que había más que querer en la vida.
Tenía quince cuando mi padre se fue después de cenar sólo para comprar un paquete de cigarrillos. Él nunca volvió a casa.
Le dispararon a mi padre en un estacionamiento de una tienda de 24 horas luego de que él le diera al tipo equivocado una mirada equivocada. Caminó para fumar un poco y no tomó su billetera, solo cinco dólares para el paquete más barato que pudo conseguir. Le dispararon a quemarropa1, sin cigarrillos o dinero encontrado en su persona.
(1 Quemarropa: Modo de disparar con arma de fuego, desde muy cerca del objetivo.)

Fue catalogado como Vladimir Petrov en la morgue. No hubo entierro ni identidad cuando se mudó de esta vida a la siguiente.
Estuve por mi cuenta una semana antes de que alguien se enterara de que estaba sola. Era lo suficientemente inteligente para mantener mi boca cerrada, para levantarme e ir a la escuela. Supuse que tendría al menos tres o cuatro meses antes de que un recaudador golpeara la puerta, pero la perra entrometida de enfrente no había visto al anciano en una semana y estaba "preocupada".
Entonces fue cuando comencé mi vida en el sistema. No es como en la televisión; cuando estás en un orfanato, en una escuela extracurricular especial, envían tu culo a lo de un pariente y todos viven felices para siempre. En la vida real, sin embargo, si no tienes familia que te quiera, o familia en absoluto, pasas a estar bajo la tutela del Estado. Claro, ellos tienen casas de acogida y supuestas familias en las que algunos niños llegan a vivir, pero hay un montón de niños sin hogar y pocas familias de acogida disponibles. Muchos padres adoptivos están metidos en esto por el dinero, de modo que no son exactamente la mejor opción tampoco.
Por lo general, estás atascada en un hogar de acogida con otros niños en la misma trastornada situación y un vaivén de cuidadores. Sin embargo, tenía una cama para dormir, ropa en mi espalda, y yo no era una víctima de abuso. No era tan diferente a vivir con mi padre.
A los dieciocho, Servicios Infantiles pateó mi culo a la calle. Había muchos chicos de los que ocuparse, y no mucho dinero. Afortunadamente, yo había conseguido un trabajo, en una tienda de comestibles, embolsando a los dieciséis años y empecé a ahorrar. No era estúpida o ingenua como para pensar que el estado iba a cuidar de mí para siempre.

Tuve la suerte de haberme graduado de la escuela secundaria antes de que me echaran, y algunos chicos tenían que preocuparse de terminar la escuela, además de no tener hogar.
Mi padre me dijo muchas veces que no podía depender de nadie excepto de mí misma, y nunca supe cuánta razón tenía hasta el día en que me encontré verdaderamente por mi cuenta.
Con mis ahorros en mano y un ascenso a reponedora, conseguí mi primera casa. Fue la más barata que pude encontrar en un vecindario sin verjas en las ventanas. Era pequeña y sucia, pero era mía. No había disparos zumbando por mis ventanas o gritos cada noche, así que no iba a ver un caballo regalado por los dientes2.
(2 Del dicho: “A caballo regalado no se le miran los dientes”.)

Mi vida no ha cambiado mucho en los últimos tres años. Me levanto cada mañana, camino hacia el almacén, ficho mi entrada, trabajo un turno de diez horas, ficho mi salida, vuelvo a casa, me ocupo de mis asuntos, y hago lo mismo al día siguiente.
No tengo amigos o amigas, porque crean muchas complicaciones y dramas. Paso mi tiempo en el trabajo sonriendo a los clientes y haciendo mi trabajo. Mis compañeros me invitan a salir de vez en cuando, pero la verdad es que no tengo dinero extra para tomar alguna cerveza con los chicos o llevar a una chica a una cita. Y se preguntaran porque "cita con una chica" es simple , a los 16 años descubrí mi gusto por las personas de mi genero, si me gustan las chicas,jamas pude ver a un varón con alguna intención romántica y ademas mi cuerpo posee algo no común en  todas las personas digamos que soy una chica de las que llaman "Hermafroditas" poseo tanto una vagina como un pene, cuando era pequeña tenia bastante vergüenza de ello, no ser "normal" como las demás niñas, pero con el paso del tiempo y las cosas que sucedieron en mi vida todo ese complejo desapareció y tome como algo normal en mi persona. Por eso como decía cuando me invitan a tomar algo no acepto por el tema monetario pero siempre tengo cuidado al rechazarlos. No hay sentido en herir los sentimientos de alguien cuando no es necesario. Además, no quiero dar lugar a preguntas que no estoy dispuesta a responder. Estoy sentada sola en la mesa de segunda mano de mi cocina, con la mirada fija en una galleta rancia. Es mi vigésimo primer cumpleaños hoy. No tengo ningún plan, y no hay cartas en mi buzón. Como postre para el desayuno, una delicia para mí, y estoy agradecida por lo poco que tengo.
Es triste como el infierno, pero no tengo velas así que enciendo un fósforo y agrego mermelada en el medio de la maldita galleta. Ni siquiera pido un deseo antes de soplar la pequeña llama para que no se queme el fósforo y arruine mi delicia. No antes de que la llama se ha apagado, alguien llama a mi puerta. Miro mi reloj de pared, de la tienda de un dólar, y veo que son solo las nueve. No me puedo imaginar quien estaría en mi puerta tan temprano un sábado por la mañana.
La mayoría de mis vecinos duermen hasta tarde después de un viernes por la noche.
Aunque tengo veintiún años, me inclino a pensar que soy más madura que la mayoría de la gente de mi edad, así que cuando abro la puerta y veo a una niña, pequeña y frágil en apariencia, automáticamente pienso que es joven. Ella puede incluso tener mi edad, tal vez más joven, pero mi experiencia me hace sentir que paso de treinta años, por lo que parece una niña para mí.
Ella está de pie allí, sonriendo como si no tuviera una sola preocupación en el mundo, obviamente sin saber que la gente de por aquí no sonríe. Me asomo a través de la pantalla rota de mi puerta al tiempo que la humedad y el calor del día se filtra hacía dentro.
—Hey, ¿Qué tal? Soy Yulia. Me acabo de mudar al lado.
Estoy mirando fijamente, que es algo que no lo tomo como un hábito. El contacto visual normalmente invita a la gente en las conversaciones y yo no soy una fan de cotillear. Me paro en la puerta con una incómoda pausa, como si estuviera poco familiarizada con saludar como un medio adecuado de decir hola. Mi pausa antes de que le responda es un ritmo demasiado largo y la situación es algo incómoda al estar allí esperándola para ofrecer más información. Más importante, me gustaría saber por qué está llamando a mi puerta y espero que no sea para que podamos llegar a conocernos unas a otras.
Dado que varios segundos pasan sin mayor intercambio, finalmente cedo y me ofrezco.
—Oye, soy Elena—digo queriendo que sea sencillo. No quiero quedarme atrapada en una conversación con ella, pero no quiero ser grosera, tampoco. Se puede decir que estoy un poco molesta con su presencia, por lo que ella va directo al grano. Lo último que necesito es un vecina demasiado alegre que piensa que somos "amigas".
—Lo siento, sólo estaba teniendo problemas para conseguir una ventana abierta. Va a ser un asunto candente, ya sabes y no tengo la electricidad encendida todavía. Ellos quieren algo del maldito depósito ya que no tengo un historial de crédito. Es como: “Hola, estoy viviendo en una casa de mierda, en un barrio malo. Si yo tuviera un buen crédito, no estaría viviendo aquí”. De todos modos, quiero llegar a abrir la ventana para conseguir un poco de aire y creo que está con trabada con la pintura. No quiero ser toda "damisela en apuros", pero no puedo sacar la maldita cosa abierta...
Mis pensamientos se fueron apagando y comprendo que esto es lo máximo que alguien me ha dicho en años. La alegre chica sigue hablando, pero estoy continuamente distraída por su sola presencia y el hecho de que su pecho se ajusta sobre la parte superior de su camisa. Ella es muy linda, pero trato de no insistir en su aspecto con pensamientos lujuriosos, no conducirá a nada bueno.
—¿Así que crees que puedes venir a ayudarme? —Sé que me perdí un poco de información allí, pero no voy a pedir una aclaración o repetición.
—Claro, no hay problema.
Sigo detrás de ella, pero a una distancia segura. No quiero que la oferta de mi ayuda y el ser amable con una alguna chica sea confundido con coqueteo. Suena presuntuoso, pero es que ha ocurrido antes. Es mejor no darles un sentido de falsa esperanza. Me importa mi propio negocio y vivir mi vida; hoy no será la excepción. Ella me muestra la ventana en cuestión y, por supuesto, estaba atascada con pintura. Ruedo mis ojos ante el increíblemente inepto y perezoso mantenimiento de la gente por hacer un trabajo de pintura a medias.
—Um, voy a estar de vuelta. Voy a tener que buscar algo para cortar este abierto. —Me vuelvo para salir por la puerta principal, pero ella me detiene.
—Oh, espera. ¿Como una navaja? Yo tengo uno de esos. Creo que la gente de mantenimiento lo dejó aquí por error. —Rebusca en un cajón de
la cocina y luego me presenta un cuchillo de la caja cubierta de pintura. Mientras trabajo con la ventana, me hace varias preguntas relacionadas con el área. Mis respuestas son concisas ya que no soy muy receptiva al juego Vamos-a-conocerte. La moderadora de las "veinte preguntas" no recibe la señal sin embargo, y sigue con el juego—. Así que, ¿cuánto tiempo hace que vives aquí?
—Hace unos años.
—¿Conoces a muchos de los vecinos?
—No hablo mucho con los vecinos, así que no sé nada de ellos. —Tengo la esperanza de que mi continua brevedad le ayude a entender la indirecta de que no estoy interesada en una conversación.
—Guau, eres muy tranquila, ¿eh?
—Sí.
—Entonces, ¿qué haces para divertirte? —Estoy sorprendida por la pregunta. No puedo recordar cuando me he divertido, así que no estoy segura de cómo responder. Me paro derecha, poniendo los hombros hacia atrás y estirando el cuello en un tramo, intentando adquirir un poco de tiempo para mi respuesta. Si bien no me importa mucho lo que esta chica piensa de mí, no quiero quedar como un perdedora total, tampoco—. Mira, lo siento —dice—. No fue mi intención entrometerme. Ya te he molestado bastante esta mañana. Tú has sido muy amable, me ayudaste y todo. Voy a... —Se calla y vuelvo a trabajar con la ventana, abriéndola rápidamente unos segundos más tarde.
—Te veré por ahí —le digo, levantando la ventana a su estado completamente abierto. Ella rápidamente me despide con otra ola pequeña y me voy para volver a mi propio rincón de la tierra. A pesar de que he estado en su unidad durante menos de cinco minutos, no puedo evitar observar que no hay muebles o un televisor, sólo un colchón en el suelo de su dormitorio. Tal vez los camiones con su material no han llegado todavía, pienso para mí misma. En el fondo de mi mente, sé que no hay más material llegando. La gente como nosotras no tenemos cosas o necesidad de camiones de mudanza.
Estoy acostada en la cama, pensando en la estúpida pregunta que ella me hizo. ¿Qué haces para divertirte? ¿Cómo puede una simple pregunta enviarme a caer en picado?
Fue entonces cuando oigo un gemido. Ha pasado un tiempo desde que alguien vivió en la puerta de al lado y el último tipo que vivía allí nunca estaba en casa, así que estoy acostumbrada al silencio. Las paredes son finas en apartamentos como este, mal construidos y de precios económicos en unidades de alquiler. Mucho gasto se libró en su construcción. Estoy segura de que compartimos no más que unos pocos dos por cuatro y dos losas de yeso como pared. No se proporciona privacidad más de lo que se encuentra entre los dormitorios en la misma casa en lugar de dos residencias separadas. Vuelvo la cabeza, pensando que va a mejorar mi capacidad de discernir lo que creo que estoy oyendo. No lo hace, pero entonces oigo sollozos sordos. Eso sólo puede significar completamente una cosa, la nueva vecina está llorando. Me doy la vuelta, deseando que el sonido se detenga, no quiero estar involucrada.
A la mañana siguiente, mi vecina no da señales de vida, pero eso no es una sorpresa. El ruido que venía de su lado del departamento de dos plantas me mantuvo despierto hasta bien entrada la noche, así que estoy segura de que ella está durmiendo. Yo, en cambio, tomo parte en mi ejercicio libre de rutina-corriendo. Lo hago por la mañana, por dos razones: una, puedo evitar aquellos que pueden sentir la necesidad de molestarme a cambio de dinero. Ellos no son los más madrugadores, ya que molestar es una actividad a media mañana y después del almuerzo. Dos, se pone caliente como la mierda aquí en verano y corriendo en 105 grados de temperatura es una estupidez.
Llego a la cima de la colina en mi calle, casi termino mis tres millas y la veo sacar la basura. La nueva chica está mirando a su alrededor con nerviosismo, probablemente con la esperanza de salir sin ser detectada desde que está apenas vestida con sus pantalones cortos y camiseta de tirantes pequeños. No está dejando un infierno entero de mucho a la imaginación y mi mente vaga mientras atrapo un vistazo de su culo. La veo tirar un par de cajas vacías a la acera luego girar y correr a dentro. Estoy tan cerca que puedo ver el fondo ennegrecido de sus pies mientras ella se escabulle dentro, luego me pregunto con qué frecuencia ella camina sin zapatos.
Un par de días pasan antes de que la vea de nuevo cuando regreso de mi carrera. Esta vez está dejando unos cuantos sacos de plástico de comestibles fuera de la basura. Una vez más, ella está vestida con la misma remera y pantalones cortos que llevaba el domingo. Después de mi tramo de enfriamiento, hago mi camino al interior y recojo mis cosas para la ducha. Sólo entonces se ocurre que yo no he oído que el agua se encienda en la unidad vecina en algún momento desde que se mudó, ni siquiera el inodoro o cisterna.
El único sonido que escucho de su lado de la pared es el llanto cada noche. Recuerdo su declaración de no tener electricidad. Supongo que ella no tiene el agua encendida aún, tampoco. Un nudo se forma en mi estómago.
No te involucres. Mantén las cosas simples. ¡Cuida de ti misma!
No puedo evitarlo y salgo de mi puerta, tocando sobre la suya segundos después. Toma un momento antes de que me dé cuenta que estoy sólo llevando mis pantalones cortos y una pequeña camiseta de tirantes demasiado ajustada...pero ya es demasiado tarde. Ella abre un poco la puerta y me observa.
—Elena. —Ella saluda y luego abre la puerta un poco más, mirando a su alrededor con cautela.
—Yulia, ¿no?
—Sí. ¿Qué pasa? —Ella está sonriendo otra vez, al igual que cuando nos conocimos.
—Me di cuenta de que, um... no tienes electricidad todavía y no tienes agua tampoco, ¿eh? —Ella se muerde el interior de su mejilla nerviosamente.
—No. —Su respuesta es tan pequeña, al igual que ella lo es y puedo decir que está avergonzada.
—Vamos —le digo, haciendo un gesto para que me siguiera—. Puedes ducharte y lavar tu ropa en mi casa. Tengo que pagar una tarifa fija por el agua, por lo que su uso no me va a costar mucho dinero.
No te involucres. Mantén las cosas simples. ¡Cuida de ti misma!
Es demasiado tarde, sin embargo. Ya estoy involucrada. Ya no es simple y por primera vez, me ofrezco para cuidar a alguien que no sea yo misma.


Última edición por LenokVolk el Lun Nov 10, 2014 10:54 pm, editado 3 veces

Jemmahollstein
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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por Jemmahollstein el Mar Nov 04, 2014 7:38 pm

Involucrada


—No puedo decirte lo mucho que aprecio esto, Elena—Ella está bien envuelta en una de mis toallas, y siento...excitación. Me pregunto si ella entiende que está medio desnuda delante de una desconocida ( Pero bueno ella no sabe de mis "preferencias" y menos de mi pequeño "amigo.") Trato de no ser obvia en mi lectura de su forma, su cuerpo es pequeño, sus pechos pequeños muy distintos a los míos  que digamos son bastantes "generosos", pero los de ella esta bien proporcionados a su cuerpo, no tengo quejas. Me pregunto brevemente como serán sus pezones, y lamo mis labios pero me sorprendo a mí misma dando vueltas a su alrededor comiéndola con ojos espeluznantes.
—No hay problema —le respondo a toda prisa, negándome a mirar más allá de ella.
No me detengo antes de hacer mi próxima declaración. No importa lo mucho que me digo a mí misma, mi mente es mi propio asunto, parece que no puedo ayudarle en el asesoramiento de dispensación.
—Sabes, no puedes vivir sin servicios públicos, Yulia —Me pregunto de dónde viene esta chica, ya que ella piensa que vivir sin agua ni electricidad no es un problema, mi nivel de preocupación está ahora elevada a una muesca o dos.
—Lo sé, pero… —ella se detiene—. Sí, lo sé.
Tengo esa sensación de que hay algo fuera de aquí, y no puedo pasar por alto el hecho de que ella parece no estar en lo esencial.
—Generalmente me ducho en la mañana, así que si quieres venir por la noche y ducharte hasta que obtengas los servicios públicos, eso está bien. —me doy la vuelta, con ganas de darle privacidad para vestirse porque ella necesita vestirse, yo la necesito vestida.
—Como quieras, ¿qué haces todo el día? —Puedo escuchar el chasquido de la elástica en sus bragas contra su cadera mientras termina de ponérselos. ¡Mierda, estas unidades dúplex son demasiado delgadas! ¿O es que tengo muy buen oído? No puedo evitar los pensamientos que pasan por mi cabeza. Pensar en su cuerpo es una complicación que yo no necesito o quiero. Sin embargo, reprendiéndome no me impide imaginarme la ligera curva de sus caderas, sus muslos torneados, o su perfectamente musculoso trasero.
—Voy a trabajar —digo bruscamente, sintiéndome culpable. Segundos después, su voz es detrás de mí—. ¿Oh, sí? ¿Dónde trabajas?—Su tono es ligero y su observación impulsiva—. Tengo que conseguir un trabajo.
Me vuelvo por lo que estamos cara a cara y ella puede ver mis ojos. A veces, la emoción se filtra a través de ellos. No quiero que ella vea cualquier vulnerabilidad en mí. Una vez que te ven como débil, las personas se apresuran a aprovechar.
—Yo trabajo en la tienda de comestibles —Ella sonríe y mira hacia abajo. Ella no quiere que vea sus ojos.
—Eso es realmente cerca, así que podría caminar allí. ¿Crees que estén contratando?
—No lo sé —Tengo que mantenerlo sin complicaciones. Ampliando mis respuestas sólo me llevará a divulgar más de lo que pretendo ofrecer. Nos miramos la una a la otra durante unos segundos más antes de romper el silencio—. Bueno, yo…
—Oh Dios mío, lo siento. Lo he vuelto a hacer. Debes tener a prepararte para el día. ¡Vengo irrumpir aquí y arruinar tu rutina!
—Está bien, sólo tengo que tomar una ducha fría antes de trabajar —Las palabras son pesadas en el aire. Ellos no suenan como deberían ya que estoy segura de que ella acabo con el agua caliente del pequeño tanque, pero después de pensar en ella duchándose y cambiándose en el baño, tal vez una ducha de agua fría por alguna otra razón no es una mala idea.
—Sí, está bien. Te veré más tarde —Genial... Ahora, ella cree que soy un pervertida.
No la he visto durante dos días. . . Y durante 48 horas, me preocupa.
—No te involucres. Mantén las cosas simples. ¡Cuida de ti misma!
¡Maldita sea!
Son las 10 pm, y no puedo soportarlo más. Sé que algo no está bien. Sin utilidades, sin muebles, lleva la misma ropa, y puedo oírla. Oigo los sollozos cada noche a través de la plancha de yeso fino.
—Yulia… —le digo con una voz ligeramente elevada. Jodidos inexistentes paredes.
— ¿Sí? —ella está resfriada.
— ¿Puedo entrar?
La pausa parece no acabar nunca antes de que ella contesta. Es un "sí" mezclado con sollozos.
No te involucres.
Mantén las cosas simples.
¡Cuida de ti misma!
Ya es demasiado tarde. . .
Me siento en el borde de su colchón sin saber qué hacer.
—Gracias por venir. Las noches... son los más difíciles.
— ¿Yulia? ¿Qué está pasando? Dime la verdad. Yo no te voy a delatar ni nada —Por casualidad doy una mirada a su rostro y el miedo es evidente. Me niego a centrarme en ella, en su remera delgada y bragas.
—No estás alquilando el lugar, ¿verdad? —Yo supongo en voz alta. Creo que he sabido esto durante algún tiempo, pero no quería admitirlo. Admitir lo hace real. Por lo que real significa que estoy atascada, no puedo caminar lejos ahora, dándome cuenta de lo que sé.
— ¡Por favor! ¡Por favor, no se lo digas a nadie! —Ella está frenética, en el borde de la histeria. Yo me deslizo más cerca con la esperanza de aliviarla. No mucho tiempo después de que me mudé a mi casa en primer grado, el guante de béisbol que me dio mi padre cuando yo tenía siete años, fue robado. Fue una de las pocas cosas personales que poseía. El personal del hogar trató de consolarme cuando descubrí que faltaba, abrazándome y acariciando mi pelo.
Intento imitar los mismos gestos para Yulia, porque es el único consuelo que conozco. Ella se aferra a mí como un nadador perdido agarrando una boya en un mar sin fin. Por último, se calla y el nudo en mi estómago regresa. Yo sé que tengo que averiguar lo que realmente está pasando. Tengo que presionarla para más información dado lo que parece.
Estoy decidida a ayudarla.
—Cuéntame.



Preguntas

Nos sentamos en silencio durante bastante tiempo, y puedo decir que ella está nerviosa por decirme lo que está pasando. No quiero forzarla. Cuando esté lista, ella me dejará saber. Mientras espero, me doy cuenta que es la primera noche tranquila que he tenido desde que ella se trasladó.
Realmente no quiero hacer suposiciones porque las cosas no son siempre lo que parecen. Sin embargo, mientras estoy sentada jugando a la protectora de esta chica, los escenarios corren desenfrenados a través de mi mente. Ella tiene muy poca ropa. Un baño irregular no le molesta. Ella tiene cuidado, pero es desconfiada y es en absoluto tímida. Es joven y sola, no tiene muebles y ni utensilios. Toda la evidencia apunta a que ella sea huérfana y sin hogar.
Puedo relacionarme.
No te involucres. Mantén las cosas simples. ¡Cuida de ti misma!
***
No te involucres. Mantén las cosas simples. ¡Cuida de ti misma!
***
No te involucres. Mantén las cosas simples. ¡Cuida de ti misma!
***
No importa cuántas veces me recite el lema en mi cabeza, es inútil. Esta vida no es adecuada para las chicas que están solas, no importa como estén equipadas para hacer frente a la vida de mierda que se arroja contra ellas. Puede sonar soberbio pero me considero mas fuerte y no convencional, por eso salí adelante sola. Las mujeres son aprovechadas en un abrir y cerrar de ojos cuando se le da la oportunidad. Hago una nota mental para estar segura de que Yulia no corra la misma suerte, sobre todo por mi mano. Estoy sentada en el colchón de Yulia, mi cabeza contra nuestra pared compartida. Ella ha estado apoyada en mi costado, tranquila, en lo que espero sea un pacífico sueño.
Después de pensar en esta situación durante un tiempo. Sacudo mi cabeza, dándome cuenta de que ya me he hablado a mí misma sobre esto, sobre la ayuda de Yulia, me resulta casi imposible ahora. Eventualmente, me quedo frita con la determinación y la realización. He abierto una lata grande de gusanos de culo al aire... para las dos.
Horas más tarde, mi despertador interno me despierta. Hay un poco de baba sobre mi hombro y es un poco asqueroso. Pongo a la Chica Sin Hogar abajo sobre su colchón desnudo y tomo nota de traer más de un juego extra de sábanas. ¿Quién sabe dónde incluso consiguió el colchón? Estoy segura de que esta infestado de quién sabe qué. Puedo ser pobre, pero me gusta lo limpio. Hay algunas cosas que no deben ser comprados en estado de conservación. Zapatos, ropa interior, y colchones rápidamente vienen a la mente.
Durante mi carrera, pienso en el lio en que me estoy metiendo, y la realidad de la situación es una pesada carga sobre mí. Cuando era niña, tuve la suerte de ser trasladada a un lugar seguro donde todas mis necesidades básicas fueron satisfechas. Nunca tuve que valerme por mí misma en el sentido físico, emocional, ¿sin embargo? Esa fue otra historia.
Corro un extra de dos millas tratando de procesar todo. Decido que esta es mi oportunidad de devolver el favor. Ignoro mi lema, ya que sólo me sirve para confundirme aún más en este punto. El hecho es que ya me he metido, y trato de racionalizar cuántos problemas una chica pequeña puede ser realmente. Una parte de mí siente como que no es de mi incumbencia lo que a sus situaciones personales se refiere, pero si yo voy a ayudarla, entonces quiero un poco de información básica. Ella no tiene que decirme su historia de vida, pero necesito saber sus circunstancias.
Después de llegar a casa desde el trabajo, llamo a la pared de la habitación, me río para mis adentros pensando que puede ser también una cortina de ducha para toda la privacidad que la delgada, frágil pared proporciona. Le grito, diciéndole a mi vecina sin hogar que he pedido pizza y ella debe venir a acompañarme para la cena.
***
— ¡Eres la mejor! ¡Yo no puedo creer que comimos pizza! —Ella no va a dejar de decir sobre lo buena
que soy o cuán "increíble” la pizza es. Cuando se acercó, me miró un poco escéptica, como preguntándose lo que quería de ella a cambio, pero yo no quería ni pensar en lo que podría significar.
Alimentos, ropa, refugio. Eso es todo...
Mientras comemos, trato de pensar en la mejor manera de hablar de su situación. Me parece que ser directa es la mejor solución. Observo mientras ella aspira su tercera rebanada de pizza, al racionalizar tengo que empezar refiriéndome a Yulia por su nombre. Llamarla chica sin hogar y vecina no ayuda a cualquiera de nosotros. Tengo que verla como una persona que no sea significativa, un "problema de al lado". Yulia tiene que oír su nombre, por lo que ella sabe que existe.
—Por lo tanto, tengo un par de preguntas. He estado pensando en esto desde anoche —me detengo asegurándome de que ella está receptiva a mi pregunta. Ella asiente con la cabeza indicando su permiso—. Pregunta número uno: ¿Dónde están tus padres? —ella me mira rápidamente, y luego toma un bocado de pizza, masticando lentamente.
Ella está haciendo tiempo.
—Yo no conozco a mi papá y mi mamá falleció recientemente —dice en voz baja. Tomo su respuesta en sentido literal, porque sé lo difícil que es la pérdida de un padre —. ¿Dónde vivías antes?
Esta vez es un poco más rápida para responder —. Vivíamos en refugios durante un tiempo. Entonces mi mamá se enfermó —Ella toma otro bocado de su comida y luego continúo—. Sé cómo funcionan las cosas. Ya que estoy casi a los dieciocho años, no hay mucho que el estado pueda hacer por mí. Viviría en una casa por unos meses y luego me echarían a la calle. Pensé que yo también podría conseguir algo en la vida, ¿sabes?
Me pregunto cómo ella es capaz de ser tan alegre sobre esto. Yul está sonriendo, cosa que tiende a hacer regularmente. Esta mujer-niña, casi ha tenido una vida terrible, pero cada vez que la veo, su sonrisa ilumina la habitación. Encuentro que su actitud positiva se me está contagiando.
—Mi siguiente pregunta era tu edad, pero ya has contestado eso. ¿Cuando cumplirás los dieciocho años?
—En un mes —responde ella. Me tomo unos minutos para pensar acerca de la información que ella me da mientras termino mi propio trozo de pizza. Vivir en un refugio explicaría su falta de inhibición. No hay tal cosa como la intimidad cuando se vive con cincuenta personas. Está acostumbrada a ser observada.
—Hey, fui a la tienda de comestibles que trabajas y llené una solicitud. Te busqué, pero debes haber estado en descanso o algo —Asiento con la cabeza. No necesito que esta complicación se extienda a mi trabajo. Tan pronto como yo lo creo, sin embargo, lamento el pensamiento. No puedo pensar en Yulia como una complicación.
—Dijeron que no estaban contratando en este momento, pero quiero saber si surge algo. De camino a casa me detuve en la tienda de conveniencia en Jamison. Me enteré de que están contratando, así que si la tienda no funciona, podría hacer algo en ese lugar — termina, y luego toma una cuarta rebanada de la pizza. Sé que mi cara palidece, y ella no tiene ni idea de por qué. No tengo idea de cómo decirle a una chica que ni siquiera conozco, que de vez en cuando utiliza la ducha, y a quien me acabo de referir como una complicación, que yo no quiero que ella trabaje en una tienda de conveniencia porque papá recibió un disparo en el estacionamiento de un 7-Eleven.

Pasamos una noche tranquila, cómoda y sin poder dejar de mirar a Yul durante la mayor parte del tiempo. Es obvio que no ha visto la televisión por un tiempo porque está hipnotizada. Estamos viendo algún programa de cocina Cajun con participación del público, pero ver a través de sus ojos, es como si estuviéramos viendo el espectáculo más fascinante que el hombre conoce.
—Puse un poco mo 'vino aquí, tal vez un poco mo' vino para mí— el anfitrión dice con un acento Criollo del sur.
— ¡Oh, Dios mío! Lena, te puedo decir asi? Yo asiento, él es tan divertido —Yo gar-un-tee '— se ríe mientras imita el chef, y no puedo evitar la sonrisa que se agrieta en mi cara. Podría dejar que el mundo la tragase en su totalidad con el peso de su situación, pero no lo hace. En cambio, ella continúa, aparentemente despreocupada, riéndose del viejo cocinero hablador con el don de la palabra.
— ¿Yulia?
Ella me mira, sin dejar de reír en la televisión. Es el momento en que sé que estoy tomando la decisión correcta. Tomo una respiración profunda, lista para poner las cosas en la línea.
— ¡Espera! ¡Él va a contar una historia sobre la caza de la ardilla! ¡Esto va a ser bueno! —Yul dice con entusiasmo. Mientras yo realmente necesito ordenar mis pensamientos, no puedo negarle este momento. Es tan pura, por lo que decido dar rienda suelta a ella durante los últimos cinco minutos de la serie.
Cuando acaba La Cocina de Cajun, Yulia centra su atención en mí.
— ¿Querías hablar de algo? —La luz y el brillo en sus ojos son increíbles. Ella se ve feliz y sin preocupaciones en vez de nerviosa. Ella parece asumir lo mejor de cada situación. Dadas las circunstancias, se podría pensar que estaría nerviosa, pero en cambio, actúa como si fuéramos a hablar acerca de si ella va a hacer galletas de avena o virutas de chocolate. De repente siento algo que no había sentido en mucho tiempo: Satisfacción.
—Sí —empiezo, aunque no estoy segura de por qué estoy nerviosa, aparte del hecho de que ella puede decir que no. Ella puede rechazar mi ayuda. Puede decirme que me meta en mis propios asuntos, ella no necesita a nadie para que la cuide, pero tengo que intentarlo.
—Yo quiero que te quedes aquí —Su boca se abre, pero ningún sonido sale—. Conmigo —termino. No estoy segura de si su mutismo es el resultado de un choque o de terror. Decido ir a lo seguro, con más justificación—. No puedes ponerte a invadir la propiedad de al lado. No es seguro, es ilegal, y no necesitas ningún tipo de molestias de la policía.
Ella se sienta por un momento con los ojos fijos en sus manos mientras sus dedos se tuercen entre sí en su regazo. Su cabello negro semi corto liso con aires de rebeldía se ve con algunas ondas por la humedad, y pese a tenerlo apartado, hay diminutos zarcillos que sobresalen formando un halo alrededor de su rostro angelical y sus increíbles ojos azules. Después de unos momentos, ella finalmente habla—. Entonces, ¿qué quieres a cambio?
¿Qué? Soy plenamente consciente de que no tiene dinero, así que por qué iba a pensar que quisiera que ella pague.
Ni siquiera estoy terminada con mi propio pensamiento cuando me doy cuenta de que ella no está hablando sobre el pago monetario. Nada es gratis, y ella piensa que yo la quiero a cambio de proporcionar alimento y refugio. El pensamiento me desnuda abajo hasta la médula.
— ¡No! — Grito innecesariamente, pero no puedo evitarlo. ¡Yo no quiero eso! Ella esconde su rostro, pero puedo verla estrujando los ojos cerrados. Tomo un aliento para calmarme y explicarme a mí misma.
—No — empiezo de nuevo, mucho más tranquila que antes—. Yo no quiero nada de ti, Yulia. Quiero ayudarte. Yo sé cómo...
Me detengo y tomo una respiración profunda. Necesito entender de dónde vengo—. Sé lo difícil que esta situación puede ser. Noto que ella se dio cuenta de mis preferencias, *tan evidente seré*? Es mejor aclararle todo desde ahora...
-Mira Yulia, amm yo soy gay, me gustan las chicas,  y soy algo "especial" físicamente, soy hermafrodita pero no por eso quiero algo a cambio de mi ayuda hacia ti.
Ella se estremece y dice - no importa como eres Lena eso es lo menos para mi, ajusta su cabeza para mirarme a los ojos—. Tú no quieres... ya sabes, ¿entonces? —Hace un gesto entre nosotras para avanzar en su punto.
Mentira—. No. Lo último que deseo es que se aprovechen de ti —Si bien la idea de estar con ella físicamente es una oferta atractiva, yo nunca debería quererla bajo ese conjunto de circunstancias. Yo sé lo fácil que es convertirse en un objetivo cuando se es joven y en necesidad.
—Pero ¿por qué? Todo el mundo quiere algo, Lena. Tiene que haber algo que quieres de mí. Quiero decir, está bien si quieres... tú sabes... —Sus mejillas rojas arden cuando ella dice esto.
Dios, ella es tan ingenua que ni siquiera puede pronunciar la palabra "sexo". Esto sólo solidifica mi decisión de que estoy haciendo lo correcto, pero tiene razón. La gente siempre quiere algo a cambio, así que tendré que darle una razón por la que no quiero nada de ella. Tengo que ser honesta con ella y hacerle saber que estoy muy familiarizada con su situación.


Última edición por LenokVolk el Mar Nov 25, 2014 12:10 am, editado 1 vez

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por xlaudik el Dom Nov 09, 2014 10:34 am

Muy buena!!! :-D
Contiiiiii!!! :-P

xlaudik

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por Jemmahollstein el Lun Nov 10, 2014 10:29 pm

Aquí yo de nuevo, con un capítulo mas, espero les guste. Ah y gracias  xlaudik por comentar, cada vez se pondra mejor la historia!
Disfrutenlo  y a leer!  study Smile





Sorpresas

Después de cuatro meses, sigo siendo sorprendida por lo que Yul puede hacer con una lata abollada, a menudo sin etiqueta. Ella dice que están todos los reestrenos de Julia Child en PBS valga la redundancia pero no me preocupo quién debe ser. La cena está en la mesa cada noche con platos y cubiertos no coincidentes, y nuestras toallas de papel económicas siempre se pliegan en formas decorativas. No ha escapado mi atención de lo mucho que me gusta ver nuestra ropa mezclada, tampoco. La conclusión para mí es que ella hace que incluso este lugar parezca como en casa.

***
Después que Yulia accediera a vivir conmigo—lo cual no era una pequeña hazaña—se tomó un mes hasta que ella dejó de llamar, luego agrietando la puerta y gritando, "¿Lena?" Antes de que ella entrara por la puerta principal. Era como si pensara que iba a enojarme si no practicaba su autoimpuesto ritual. Mientras que su incomodidad con llamar a esta su casa todavía perdura, es sólo la punta del iceberg con respecto a nuestras... cuestiones.
En un principio, Yul había sido particularmente insistente en conseguir un puesto de trabajo y queriendo ayudar financieramente. No había argumentado, pensando que ella había prácticamente, si no totalmente terminado, con la escuela. No me había molestado en preguntar cuál era la condición en la que estaba, pensando que tenía edad suficiente para hacer esa misma decisión. Por lo tanto, fue con el entusiasmo lo que me ayudó a buscarle un trabajo.
Un obstáculo fue la falta de identificación. Los empresarios quieren una identificación, pero, por supuesto, Yulia no tenía ninguna. Pasamos un día entero en el Ayuntamiento obteniendo la documentación requerida y tarjeta de seguro social, por lo que podría ir al DMV. Ese fue el día que me enteré de que ella era apenas lo suficientemente mayor para un permiso de conducir, por no hablar de una licencia de conducir. Yul insistió en que tenía casi los dieciocho años cuando nos conocimos, pero me enteré de que no estaba ni siquiera cerca. Conmoción ni siquiera puede explicar lo que sentí con la revelación de su verdadera edad. Ella no había mentido acerca de cuándo era su cumpleaños, era un mes después de que se mudó, como había dicho. Sin embargo, iba a cumplir dieciséis años, no dieciocho.
Mientras yo estaba molesta por su monumental engaño, lo entendí. Ella vivía con el temor de ser encerrada en un sistema estatal que podía sentir como si estuvieras siendo el alimento de los lobos. Yo realmente no podía culparla.
Después de haber superado mi enojo inicial acerca de su mentira y la culpa adicional de algunas de las cosas inapropiadas que pude haber fantaseado con ella, me di cuenta que Yulia perdió el hito de los dulces dieciséis. Me acordé de un compañero de trabajo hablando del decimosexto cumpleaños de su hermana y el entusiasmo que acompañó a la ocasión. Yul insistió en que no quería nada especial y sostuvo que por encontrarme, ya había recibido más de lo que ella nunca esperaba después de la muerte de su madre. La triste y ridícula celebración de galletas que tuve en mi vigésimo primer cumpleaños vino a mi mente. De inmediato supe que no era lo suficientemente buena para Yulia, así que me fui a trabajar y pedí el pastel más extravagante y femenino que nuestra panadería tenía, independientemente del hecho de que eran casi cuarenta dólares, mi presupuesto habitual de la comida semanal. Su reacción al pastel era como una patada en el estómago. Cuando lo traje a casa, Yulia gritó, explicando que incluso su madre nunca le había conseguido un pastel ya que no era algo que se compra con un presupuesto estricto.
Ese fue el momento en que decidí que esa ojiazul nunca se iría sin más. Sabiendo que el pastel era tan especial que hizo que todo fuera más agradable cuando comí cada comida de la semana que le siguió.
***
—Len, ve a lavarte las manos, por favor. La cena está lista.
Nunca falla. La chica literalmente puede verme caminar desde el baño, sabiendo que ya he lavado mis manos, pero ella todavía me dirá que las lave otra vez, y lo haré. Sé que está atada a la rutina, no es realmente el factor de limpieza. Muchos de los que han estado en una situación sin hogar se aferran a las rutinas para la comodidad y consuelo que aportan.
Nos sentamos a comer en silencio durante los primeros minutos de la comida. Siempre es equilibrado, sobre todo porque ella está tomando una clase de salud en este semestre y predica los beneficios de los hábitos de alimentación saludable y ejercicio. A veces me da risa porque suena igual que uno de esos comerciales que mira de vez en cuando en mitad de la noche después de haber tenido un mal sueño. Hay veces que pienso que es algo más que pesadillas, sin embargo, cuando se despierta por la noche. Ella tiene mucho de culpa alrededor con nuestra situación. Yulia siente que debe contribuir en la casa con el dinero. Pienso que ella tiene que estar en la escuela, obteniendo una educación. A pesar de que legalmente podría abandonar, estoy constantemente reiterando que la escuela es su trabajo, y habrá un montón de tiempo para que contribuya en el futuro, cuando ella sea un contribuyente de pleno derecho.
—Hey, Lena? —Yul pregunta cautelosamente, mientras empuja el trozo de filete alrededor de su plato. Estoy un poco nerviosa desde que ella habla con vacilación. Casi no pide nada, y cuando lo hace, lo hace parecer como si estuviera a punto de preguntar por un millón de dólares, pero por lo general es algo pequeño y relativamente insignificante. Esta vez, sin embargo, la mirada que acompaña en su rostro indica que esto no es sencillo. Puse mi tenedor en mi plato y miro hacia arriba, dándole toda mi atención.
—Así que, la Navidad se acerca
Yo interiormente gruño, no porque ella lo mencionó, sino porque puedo participar en tan poco de la alegría navideña como sea posible. Ha sido un tiempo desde que he celebrado el nacimiento de Cristo, sobre todo porque yo no creo en Dios. Siendo realistas, veo la fiesta como una oportunidad de ganar dinero extra, ya que trabajo todos los turnos para que todos pudieran pasar tiempo con sus familias. Trato de desalojar mi ansiedad sobre el tema, pero no funciona. Las vacaciones son aproximadamente comercialismo y consumismo. Además, no puedo darme el lujo de comprar regalos.
—Sí, por lo general trabajo en Navidad. Me sale el doble de tiempo. —Mi cena todavía se encuentra pesado en la boca de mi estómago. Sé que debería darle un día especial.
—Oh.
Ahora me siento como una idiota que le ha robado la magia de la Navidad—. ¿Como todos los días o sólo una parte?
—La tienda está abierta desde las siete hasta las dos, después se cierra temprano. —Yo sé por qué está preguntando, pero eso no me impide jugar a la estúpida—. ¿Por qué? ¿Qué pasa?
Jul finalmente deja de empujar la pieza estropeada de carne alrededor de su plato y mira hacia arriba—. Estaba pensando... y no tienes que... es sólo algo que... Quiero decir, puedes, pero si te hace sentir incómoda... —Finalmente detengo su divagación al tocar su mano. Mi esperanza es que ella volviera a centrar sus pensamientos con mi gesto inesperado.
Tengo éxito. Julia se sienta un poco más erguida, recuadra sus hombros, y se limpia la boca con la toalla de papel-barra-servilleta.
—Quiero pasar la Navidad en el refugio. Ya sabes... es el último lugar donde yo estuve con mi mamá.
Por segunda vez desde que llegó a mi vida, Yulia y yo caminamos al refugio de Гейл улица! . Después de hacer el viaje con ella el año pasado, que fue su primera Navidad sin su mamá, sé lo importante que es “volver”, es realmente especial a cuando Yul se refiere. No puedo evitar mirarla de reojo mientras hacemos el viaje a casa. Esta niña-mujer-ha sido parte de mi vida durante 487 días, más o menos un par de horas. Cuando miro hacia atrás, me doy cuenta del recorrido en el que estoy, porque el día que conocí a Yulia fue el día que empecé a vivir, un renacer en la forma de un ángel morena y ojos azules que nunca ha pedido nada, y sin embargo no puedo dejar de darle todo lo que puedo.
El último año ha estado lleno de mucha paciencia y moderación de mi parte. Me doy cuenta de que Yulia es todavía una niña a los ojos de la ley, lucho por mantener mi mente en un camino virtuoso. A veces te juro que me está torturando. Esta mañana, ella decidió tomar un vaso de jugo de naranja después de tomar una ducha, pero antes de vestirse. Dijo que le gusta el sabor del zumo de naranja, mientras que la menta de la pasta de dientes persistía. Salí de la habitación, y no hay Yulia... estaba agachándose... alcanzando el jugo... en una toalla. Y porque soy ahorradora, las toallas son baratas y ella pequeña.
Creo que sabe que me está torturando cuando ella está allí, flexionando su pierna. Salgo de la casa sin mi comida o abrigo a toda prisa para escapar. No quiero que mis pensamientos sigan por ese camino. Me he hecho una promesa a mí misma, que mi relación con Esa morena permanecerá casta, pero eso no quiere decir que no tengo que re dirigir mis pensamientos sobre una base constante.
Solo soy humana.
En camino al trabajo hago una nota mental para ahorrar algo de dinero y poder comprarle un vestido... con cobertura completa.
***
La temperatura ha bajado desde nuestra llegada al albergue esta mañana, así que caminamos rápidamente. Esta es nuestra tradición navideña ahora. Yul pidió que lo visitáramos el año pasado como una manera de recordar a su madre. Ahora, veo lo afortunados que somos realmente con lo que tenemos. Hay muchos que no tienen nada. Nuestra casa puede carecer de muchas de las comodidades modernas y los avances tecnológicos de la mayoría, pero estamos sanos, estómagos llenos, y tenemos un techo sobre nuestras cabezas. Ayudar a servir la cena y visitar a los clientes en sus viviendas es la forma que Yulia y yo tenemos para devolver el favor.
No intercambiamos regalos caros. En su lugar, yo siempre le conseguía un nuevo utensilio de cocina en la tienda de a dólar, y ella siempre me hornea galletas de caramelo. No es mucho, pero es significativo y lo único que cuenta para nosotras.
Como mi brazo se balanceaba al ritmo de mis pies, cepillaba los dedos de Yul con los míos. Era un accidente inocente, aunque el repentino calor en el pecho era todo lo contrario. No estoy segura de cuánto tiempo más podré mantener esta actitud, jugando a su protectora fraternal. Mientras que Yulia nunca ha hablado acerca de chicos, chicas o de su clase o intereses del género romántico, ya sé que es inevitable. Ella se ha convertido en una hermosa criatura que no tiene idea de la devastación de su belleza que da rienda suelta sobre mí y, sin duda, a los chicos de su alrededor. Su sonrisa es contagiosa, y es sólo cuestión de tiempo antes de que un pretendiente llegue a llamar a nuestra puerta. Yo lo siento por el pobre chico, porque la primera vez que lo encuentre, lo más probable es la cosa sea fea. Soy una feroz guardiana, Yulia me preocupa, no sólo porque es mi deber protegerla, pero ver a Yulia con un hombre,o con lo que sea me va a acabar.
Quiero extender la mano y tomar su mano en la mía mientras caminamos, pero no lo hago. He calculado la diferencia de edad. Cinco años no parece muchos cuando tuviera veinte años y yo tuviera veinticinco años. Sin embargo, ella tiene diecisiete años y todavía es menor de edad, que es la única diferencia importante, no importa lo duro que sea mi libido no se ve de otro modo. Tengo que prepararme cuando tenga sentimientos románticos hacia alguien de su edad, no de veintidós años, como la mujer que tiene que actuar como su hermana mayor.
Las hermanas rara vez les dan la mano a sus otras hermanas.
***
—¿Por qué tú no vas a citas? —Yulia preguntó de repente en medio de la cena, el día de Año Nuevo. Ella insistió en servir guisantes de ojo negro porque tienen suerte si se comen en el primer día del año. Tienen un sabor a mierda, pero como siempre, por complacerla me lo como.
—¿Eh? —Yo respondo. Está familiarizada con mi táctica puesta deliberada y entrecierra sus ojos a mí.
—Nunca te he visto con una mujer. —Hace una pausa, como si estuviera insegura de cómo abordar la siguiente parte—. Quiero decir, eres una chica a la cual le gustan las chicas y ademas eres muy guapa. Tiene que haber oportunidades para que salgas... —Se detiene y toma un profundo respiro como si se estuviera preparando para mi respuesta
—Uhhh...—Sí.
—No importa, Lena. Puedo decir que no es un tema del que quieras hablar.
Con eso, se levanta de la mesa y su plato a medio comer y se dirige al dormitorio, una de sus únicas opciones de privacidad. La puerta se cierra y me marcho más confundida que nunca. Estoy aprendiendo que las niñas son confusas, incluyéndome pero especialmente a cuando Yulia se refiere.


Continuará



Última edición por LenokVolk el Mar Nov 11, 2014 2:55 am, editado 1 vez

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por Jemmahollstein el Lun Nov 10, 2014 10:31 pm

Les dejo uno mas!! Cool Very Happy




Celebrar-----

—¡Feliz aniversario! — me grita Yul mientras salgo del cuarto de baño acabando de completar mi ritual matutino. Ella estaría disgustada si supiera todo lo que implicaba, sin mencionar la cobertura completa de bata que tenía que comprar, lo que significa que Yulia todavía anda en toallas pequeñas. Por supuesto, puedo pasar más tiempo en la ducha acariciando mi erección matutina, así que soy capaz de tener una cierta apariencia de decencia el resto del día. Caminando con una erección inducida por Yulia sin duda haría que nuestra situación sea incómoda.
Si bien el tema de las citas y las relaciones no se ha abordado desde enero, eso no significa que se haya ido. En su lugar, ha sido el elefante en la habitación durante ocho largos meses.
—¿Hay una canción de aniversario?
-Yul pregunta en tono de broma—. Hay uno para los cumpleaños. —Ella empieza a cantar feliz cumpleaños, en sustituyendo la palabra "cumpleaños" con "aniversario".
No puedo evitar sonreír dado la alegría de la morena antes abrazarme por la más simple de las cosas.
—Son dos años hoy, Len, hace dos años te acercaste y abriste mi ventana, dos años desde que reconociste que estabas sola y necesitada. Hace dos años que abriste tu casa y tu corazón a una perfecta extraña.
Cuando ella dice que mi corazón es más tranquilo que el resto, el mío da un vuelco.
Su voz tiembla al final de su discurso, indicando lágrimas a punto de seguir. Me acerco a ella, jalándola hacia mí, y abrazarla con fuerza mientras se entrega a la tristeza. Este es el toque único que me permití—el único abrazo apropiado.
***
Mirando en el espejo, veo a una mujer que está extraordinariamente orgullosa. Si bien no puede ser el ave madre mirando a su pajarito volar del nido, todavía hay un profundo orgullo en mi pecho. Yulia graduada hoy de la escuela secundaria. Es un logro, que dadas las circunstancias, es asombroso. Hoy es especial, y es la primera vez que visto un traje sastre ceñido a mi cuerpo pero un poco mas holgado en la entrepierna,me miro al espejo de nuevo y  lo compruebo una última vez. Mi traje no es la única sorpresa que tengo para Yulia hoy. Compré mi primer auto esta mañana, y planeo llevar a Yul a su graduación en un 1998 Toyota Corolla. Perteneció a Anya, mi jefa, pero su esposo le compró uno nuevo. Me vendió el Corolla con 160.000 millas a un precio excesivamente bajo. Yo diría que me estaba dando un poco de caridad, pero no importa, es mío.
Mío y de Yulia.
—¡Venga ya! —Yul grita momentos después, cuando mira el coche de color champán aparcado en la calle y luego a mí. Su boca está entreabierta, sin saber qué decir.
—Vamos, entra. Tenemos una graduación que llegar.

***
—Tu hermana está muy caliente, —oigo a una rubia decir. Yulia no responde, pero habla otra voz aguda—. No es su hermana, perra despistada. —Yulia me contó una vez, que entre compañeros se ponen adjetivos como expresiones de cariño, pero yo no lo entiendo. Si uno de los chicos de la tienda me llamara hija de puta o gilipollas, me gustaría golpear su cara, a un lado lo cariñoso.
—Anya... —Oigo a Yulia suplicar.
—Por favor, no lo hagas.
—¿Qué? Ella no es… —Lo cual, por supuesto, planteo la pregunta, ¿por qué no vas a golpear sus cerebros hacia fuera, pequeña Yulia Volkova? A decir verdad, yo quiero saber la respuesta. No es como si yo no haya pensado en ello una y mil veces, pero tengo curiosidad por saber si Yul piensa en ello también.
—Tengo que… —Entonces oigo pasos rápidamente en retirada. Decido darme a conocer y caminar por el pasillo en el que me he estado escondiendo desde que la conversación parece haber terminado.
—Hey, Lena, acabas de perder a Yulia. —La rubia hace señas por el pasillo en la dirección que fue de Yulia.
Sigo.
El sonido me golea de inmediato mientras me acerco a un salón de clases con una puerta abierta. Afortunadamente, es un sonido que no he oído durante un tiempo, pero oírlo ahora me corta como un cuchillo caliente cortando la mantequilla fría.

—¿Yul? —La llamo mientras entro en la sala casi vacía. Las mesas y las sillas están apiladas, esperando pacientemente a una nueva ronda de estudiantes en el otoño. Yulia mira hacia arriba, con la cara roja y los ojos vidriosos. Ella me mira por un momento, y luego estalla en una nueva ronda de sollozos. Por un momento, pienso en lo feo que está llorando. Pienso que Yulia es hermosa, pero la forma en se contorsiona su cara... ella es tan poco atractiva. Este lío llorando delante de mí no se parece a Yul en absoluto. Luego los pocos restos quedan en la humanidad, pienso que tengo una patada izquierda, y esos pensamientos superficiales y negativos flotando. Todo lo que estoy viendo ahora es mi Yulia en el dolor, y quiero hacer que se detenga. Voy a ella tan rápido como mis piernas me pueden llevar y la tomo en mis brazos, abrazándola. Solamente nos hemos abrazado un par de veces, pero para mí, es especial en todo momento.
Después de varios minutos, Yulia se ha calmado y ella levanta la cabeza para mirarme. Sus ojos azules son claros ahora, y mientras mira a mis ojos, pienso en lo hermosa que es. Es todo lo que puedo hacer para no poner mis labios sobre los de ella. Estamos tan cerca que sólo unos pocos centímetros hacia adelante nos conectan. La quiero tanto que a veces duele. Pero eso no supone que debe suceder, y mis malos pensamientos tienen que permanecer ocultos.
—Len, tengo que decirte algo. Bueno, preguntar algo, de verdad. Quiero decir que yo voy a decir algo, pero luego me voy a… —La corté poniendo mi mano suavemente sobre su boca. Ella divaga cuando está nerviosa, además de que mi mano me evita besarla.
—Respiración profunda. —La entreno y a mí misma. Después de unos suspiros de relajación, la animo a que empiece de nuevo.
—Puedes decirme cualquier cosa, Yul. Estoy aquí para ti. Puedes confiar en mí.
Pero nunca en un millón de años habría yo esperado lo que dice a continuación.
—Lena, Te amo.

Continuará...

Ahora si hasta la proxima!! Razz

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por wendra222 el Mar Nov 11, 2014 11:55 am

Muy bueno continua

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por xlaudik el Mar Nov 11, 2014 12:05 pm

Me encanta!!! :-D
Xfa ten cuidado con los nombres cuando actualices, en algunas partes dice "Emily" en lugar de Yulia. :-P

xlaudik

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por Jemmahollstein el Jue Nov 13, 2014 8:36 pm

Me Cambiaste La Vida


Amor


Las palabras retumban en mis oídos: Te amo.
En serio está pasando esto o debí haber escuchado mal. Es la única posible explicación.
—¿Así que estás bien? No escuches a esas chicas, Yulia. —Solo pretenderé que esas dos pequeñas palabras no flotaron en el aire, sin tener en cuenta si en realidad fueron dichas.
—Lena, ¿escuchaste lo que acabo de decir?
¿Qué dije? No tengo idea de cómo abordar esto, así que solo miro fijamente a sus ojos muy abiertos.
Después de un momento, siento un calor aumentando en mi muslo y me doy cuenta que es la mano de Yulia. Al principio, es un intento para llamar mi atención, pero conforme su mano asciende, me doy cuenta que su intento no es tan inocente.
—Tenemos que irnos, es hora de irnos —digo, afectada, como una chica la cual posee algo no común en las mujeres y esta mojada hablando acerca de su ropa interior.
***



Aprieto el volante como a mí querida vida porque si no lo hago, el auto y mi vida se irán al abismo. Gasto todo este tiempo convenciéndome que Yulia y yo nunca podríamos ser algo más que amigas.
Sabiendo que puede sentir lo mismo que yo por ella complicaría las cosas, y de repente me siento atrapada.
Esta tan callada mientras conducimos, que escucho un pequeño ruido que hubiese pasado desapercibido de otra manera, pero al acercarse al doble, el sonido del auto se vuelve más fuerte. Me pregunto brevemente si es porque el ruido se está volviendo peor o el silencio es más intenso. Hago una nota mental sobre encontrar el origen del ruido antes de ponerle demasiadas millas al auto.
Debería estar pensando acerca de la mujer sentada a mi lado y sobre su reciente declaración en lugar de pequeños ruidos, pero no lo hago… no puedo.
Y si lo hago… no.
No puedo pensar.
***

Ni siquiera estoy segura de como llego hasta aquí, pero estoy sentada en el medio de mi cama, teniendo una discusión conmigo misma.
No es una sorpresa que esté ganando. Ella dijo que te ama. Dice que ama cocinar. Ama muchas cosas.
Está allá fuera y tu aquí. Realmente necesitas limpiar las aspas del ventilador del techo.
No ayuda, así que pongo los ojos en blanco a mí misma.

Cuando finalmente salgo de mi habitación, el departamento es oscuro y silencioso. Yul está dormida en el sofá apretando con fuerza las cobijas. Poco sabe ella que está agarrando mi corazón de la misma manera.
El cuaderno en la mesa auxiliar llama mi atención, y no puedo dejar de curiosear. Conforme me acerco, veo que hay algunos trozos de papel esparcidos por el suelo —descartados porque no son perfectos. La pieza superior todavía se aferra a la vida en espirales, esta impecable.
Querida Lena.
Sentada mientras escribo esto, nunca me sentí más como una pequeña niña tal como lo hago ahora. Durante los últimos dos años, te veía todos los días con la esperanza de que algún día, tú sintieras por mí, lo que yo siento por ti. Pero ahora veo que tenemos distintas perspectivas con respecto a nuestra relación. Tal vez podría ser clasificado como una adoración a un héroe o heroína , pero pienso que soy más inteligente que eso. Creo conocer la diferencia entre infatuación y amor.
Sé que existe una diferencia de edad, ¿pero qué importa? Mi corazón no tiene idea de cuan viejo el tuyo es. Solo sé que si no te lo digo, me amargaré por dentro, y sufriré una muerte lenta y dolorosa. Solo amé a mi madre y nunca supe realmente como era preocuparse por otra persona hasta que te conocí.
No me enamoré de ti aquel primer día, pero después de meses de aprender apreciar tu cuidado y preocupación, pude ver lo amable de tu alma, lo que tu ser es. Y ahí es cuando supe sobre la existencia de otro tipo de amor. No es del tipo que existe entre familiares, o en algún apasionamiento, sino del amor verdadero el que es incondicional y perdurable, que no distingue géneros o edad, un amor que no puedo seguir ocultando.
Sé que probablemente no correspondas estos sentimientos, pero no podía continuar ni un segundo más sin que lo supieras. Comprendo si esto te hace sentir incomoda, y encontraré otro lugar para vivir si tú sientes que ya no podemos continuar siendo amigas.
Con amor, Yulia Volkova.
Estrecho la hoja del cuaderno en mi mano.
¿Cómo puede ella hacerme esto?
¿Acaso sabe ella lo que acaba de hacer?
No… no está bien.
No ahora, y sin algún pensamiento más, estoy fuera en la puerta.




Decisión


Cuando finalmente miro el reloj, me doy cuenta de que han pasado siete horas desde que salí corriendo de Yulia y de mis sentimientos. Al mirar hacia fuera delante de mí, veo la difuminación de asfalto gris con rayas amarillas y blancas, y tomo la decisión de seguir adelante. No quiero ser la que lo arruine.
***
No importa cuánto conduzco, he llegado a la misma conclusión una y otra vez. Debí haber dado a Yulia algún signo de mis sentimientos hacia ella. Nunca fue mi intención. Soy una chica común en una tienda de comestibles. Ella necesita a alguien para cuidar de ella... le compre todas las cosas que nunca ha tenido. Ella no necesita una idiota huérfana con menos dinero que sentido común.
***
Por lo general, cuarenta y ocho horas no parecen mucho. Sin embargo, es el tiempo más largo que he estado lejos de Yulia en el tiempo que la conozco. Para mí es difícil de creer que sólo la he conocido tan poco tiempo porque ella es toda mi vida. ¿Cómo puede tu vida entera ser consumida por una persona a la que no has conocido toda tu vida?
Como yo no sé la respuesta a eso, sigo conduciendo.

***
Es viernes 13. No me había dado cuenta realmente hasta que me detuve por gasolina, y la señora delante de mí estaba escribiendo un cheque. Ella preguntó qué fecha era. La operadora le respondió en un tono alegre, pero macabro. ¿Se puede celebrar el viernes 13? Si hoy es día trece, sin embargo, eso significa que he estado durmiendo en mi coche durante seis días.
Seis días sin sus hermosos ojos azules. Seis días sin escuchar la cadencia leve de su voz.
Seis días desde que me dijo que me amaba, y la abandoné, como una ladrona en la noche. Seis días de pensar en besar, tocar y sostener a Yul. Es lo único que he pensado.
De repente, me doy cuenta: Sé exactamente lo que el mapache de ayer sintió cuando las ruedas del camión delante de mí rodaron sobre él machacando cada pulgada exterior.



Tiempo

Conduzco y no puedo evitar que mis emociones estén por todos lados. Estoy enfadada porque he estado viviendo en el exilio desde que... La única persona que me importa si vive o muere... La dejé sola para valerse por sí misma.
Tomo mi rabia sobre el volante antes de tirar más, necesito un minuto para reponerme.
Dos minutos.
Cinco...
Tardo media hora antes de que esté lo suficientemente calmada como para seguir conduciendo, pero me apuro porque quiero volver a ella. Quiero tocarla, estar con ella. Me doy cuenta de lo fundamentalmente equivocada que he estado por mis sentimientos hacia ella. Mientras yo pensaba que estaba haciendo lo mejor para Yulia, nunca consideré que sólo me estaba protegiendo. Yo no había tomado en cuenta sus sentimientos. No había pensado en lo que le estaba haciendo al dejarla... y en el mismo acuerdo, haciendo su declaración de amor, trivial.
La ira se desvanece y la miseria toma su lugar.

Estoy triste porque la extraño. La necesito más que el aire.
Necesito aire y necesito a Yulia.
El aire es mucho más fácil.
Antes el miedo se interponía, ¿Y si ella no está allí cuando regrese? ¿Por qué iba a estarlo? La dejé sola por seis días después de que yo juré que me haría cargo de ella.
Pienso en lo que hice mientras continúo en la recta final de la solitaria carretera.
He trabajado muy duro para separarme del drama y las emociones de la vida cotidiana, darme cuenta de que no he vivido en absoluto. Pienso en todo el tiempo que he perdido, todo el tiempo que pude haber estado con ella, estar con ella...
Sus piernas están desnudas y delgadas. Me imagino lo que está más allá del pequeño rectángulo de tela de la toalla. Su pelo cosquillea la parte superior de sus hombros, burlándose de mí con lo que está más allá del nudo de la toalla. Una película pequeña y que ella estaría desnuda ante mí, su cuerpo moreno tan fantástico como siempre he imaginado.
Mi pie empuja un poco más el acelerador ya que mi frustración se acumula.
Estoy cansada y sintiendo los efectos de la conducción diez horas seguidas. Como considero tirar otra vez, la culpa se filtra de nuevo. Ya he estado alejada de ella durante mucho tiempo. No puedo soportar estar lejos de esa morena de ojos azules por más tiempo, pero los segundos continúan pasando, y me parece que no puedo llegar lo suficientemente rápido. Sigo adelante, a pesar de ser un peligro para los demás en el camino debido a mi agotamiento. Veo una estación de servicio por delante, y me obligo a salir de la carretera a la tienda de conveniencia con mucha luz. Después de horas de viaje solitario interestatal, el brillo intenso de las luces fluorescentes hiere mis ojos, y sólo sirve para recordarme la oscura naturaleza de mi existencia sin Yulia.

Puedo hacer rápido el trabajo de recargar combustible al coche y yo, y luego reunirme con el asfalto.
Por último, por fin, veo el marcador de milla que indica que mi viaje está por terminar, una hora para que este vuelta con Yulia. La ansiedad pesa sobre mí, porque yo creo que podría haber llegado hasta allí más rápido, ¿y si ella acaba de salir? ¿Y si ella ha estado esperando la semana pasada y que era su límite?
No debería haberla dejado en primer lugar.
Debería haberle dicho lo que sentía por lo que podríamos estar viviendo un felices para siempre. Sin embargo, el arrepentimiento no va a cambiar las cosas. No sirve para nada ahora.
Paso el signo límites de la ciudad, y una sonrisa se extiende por mi cara. Estoy feliz y esperanzada. Cientos de escenarios juegan en mi cabeza de cómo Yul va a reaccionar cuando me vea.
Deja abierta la puerta de tela metálica y se precipita hacia mí. La tomo en mis brazos y giro a su alrededor. Yo le digo que la amo y quiero pasar la eternidad con ella. Ella sonríe y dice que quiere lo mismo...
Apenas lleguemos a la habitación voy a hacerla mía...
Abro la puerta y digo su nombre, pero nadie responde. Todas sus cosas se han ido, y ella no está en ninguna parte de ser encontrada...
Hago mi camino por el sendero, ella me detiene y me dice que no quiere volver a verme otra vez. Eso me rompe el corazón y soy una mierda que no quiere tener nada que ver con...
Salgo de mis pensamientos cuando una bocina resuena detrás de mí. Esta amaneciendo y hay un ligero tráfico para moverse. No estoy segura de cuánto tiempo he estado sentada en la señal de Pare de la esquina, antes de que el coche de detrás llamara mi atención.
Es ahora o nunca, y nunca no es una opción.
Estoy en la puerta, mi puerta —su puerta— lista para tocar. Se me ocurre lo extraño que es, voy a llamar a mi propia puerta. De repente, me da vergüenza. Miro hacia abajo y mi ropa está sucia y descuidada. Huelo, ya han pasado dos días desde que me he limpiado en absoluto. ¿Cómo puedo mirarla a los ojos, besar sus labios, abrazar su cuerpo, cuando mire olerá a una vagabunda sin hogar?
Sin embargo, estoy sin hogar. Sin ella, sin su amor y cuidado y cálidos ojos, soy una mujer con un corazón que no tiene casa.
Así que llamo.



Espera


Llamo, pero no hay respuesta. Entro y me alivia inmediatamente ver las cosas de Yulia todavía en la casa, incluyendo su ropa de cama en el sofá. El remordimiento se arrastra de nuevo en mi pecho cuando pienso en las numerosas veces que he tratado de convencer a Yul de ir a mi habitación, mi cama, pero ella nunca lo ha hecho.
Me arrodillo en el suelo frente al sofá para adorar el olor persistente en las sábanas. Ella siempre huele a talco para bebé, la marca barata de descuento que venden en Dollar Tree, pero sin importar el precio, huele como el cielo para mí. Cierro los ojos y disfruto de su esencia al mismo tiempo prometiéndome a comprarle una loción de marca. No más genérico.
***
Los gritos me despiertan sorprendida.
—¡No me importa! Obtén el puto dinero. ¡No te pago para perder mi mierda! —Entonces oigo el sonido inconfundible de una reunión carne-puño. Mi sangre se pone fría, me pregunto si se trata de Yulia al lado. La idea me golpea como el puño de al lado: ¿Qué ha hecho para conseguir dinero para sí misma?


He tenido muchos vecinos mientras he vivido aquí. Es de esperar, como los de abajo son una población transitoria. Esta unidad estaba vacía cuando... cuando me fui, así que no había pensado en un nuevo inquilino. Yo también no había figurado en indeseables en movimiento. Nunca me había preocupado por mi seguridad, pero ahora tengo que pensar en la seguridad de Yulia y protección. Este no es lugar para ella.
Oigo un grito femenino en medio de los sonidos de la piel que está siendo golpeada y yo sé que no es mi lobito. Sé cómo su grito suena después de una infestación de araña y eso no es todo. No es Yulia.
—¡Levántate, Puta! —Oigo más divagaciones y gritos en ingles; los gritos femeninos en respuesta.
Todo lo que puedo pensar es, Gracias a Dios que no es Mi Yul. Pero es hija de alguien, de alguien, hermana o amiga. Hago la única cosa puedo. Llamo la policía y les dejo manejarlo. Mientras he leído cuentos heroicos de hombres que salvan el día, no es seguro o práctico en este caso ya que soy una mujer y es muy probable que el monstruo de la puerta de al lado tenga un arma, y yo no sirvo para proteger a Yulia si estoy muerta.
Los policías vienen y se van rápidamente. La mujer se niega a presentar cargos, pero el hombre es escoltado fuera de la propiedad con la advertencia de no regresar.
Sin embargo, volverá.
Siempre lo hacen.
Mi pensamiento deriva a mudarse a un barrio mejor, pero luego me doy cuenta de que puedo no tener un trabajo porque soy una completa cobarde que se fue por una semana sin llamar a su jefe, sino que será un milagro si no estoy despedida.¿Cómo voy a cuidar de Yul sin trabajo?


Soy una idiota. Dios, ¿cómo jodí esto tan gravemente?
Marco el número de Anya y su saludo alegre me relaja un poco.
—Hola, anya, es Lena.
—Bueno, hola, Katina. ¿Qué tal las vacaciones?
Ella sabe que yo no estaba de vacaciones, y trato de descubrir si hay sarcasmo en su voz, pero me parece que no puedo detectar alguno.
—Anya, no estaba de vacaciones.
—Seguro que fuiste, chica. Está en el horario; Lo aprobé yo misma. Hay papeles y todo. Los propietarios están encantados de que finalmente tomaste un poco de tiempo. Tenías más de tres semanas viniéndole. Les pone nerviosos que nunca has tenido un día de descanso en cinco años.
Estoy confundida y mi silencio debe confirmar esto a mi gerente.
—Entonces, ¿vas a venir mañana? Tengo un cajero menos y te podría usar ya.
¿Cajero? Soy una chica de “la parte trasera de la casa”. La chica “asegúrate que hay siempre patatas fritas en el mueble”; mujer bajo en la cadena alimentaria de tienda de comestibles.
—Uhhhh… —mi respuesta es incoherente.
—Es hora de que asumas más responsabilidad, pelirroja. Tienes esa chica bonita para cuidar.
Ella lo sabe. Sabe sobre Yulia. ¿Cómo lo sabe?
—Te veré mañana, Elena.
Yo me quedo sosteniendo el teléfono preguntándome qué demonios está pasando.



Perdona


Hasta ahora he limpiado el baño, el horno, la nevera y la aspiradora dos veces. Son más de las nueve y Yuli todavía no ha aparecido. Estoy empezando a pensar que sus cosas son simplemente un espejismo, o tal vez simplemente no quiere cargar con un montón de basura con ella.
Tal vez ella se quedó con uno de sus amigos de la escuela, y no necesitaba sus cosas. Tal vez mi anterior pensamiento sobre que podría necesitar dinero no estaba lejos de la realidad. Tal vez estaba haciendo algo peligroso, o peor aún, algo que ya ha sucedido. Nadie más que yo sabe que se está perdiendo. ¿Cuánto tiempo tengo que esperar antes de que se convierta en una persona desaparecida? Yo sé que tiene que desaparecer por lo menos veinticuatro horas, pero tal vez ella, ya se ha ido hace un par de días. Oh, Dios, ¿qué pasa si ella está herida y tendida en alguna parte? Tal vez ella sólo tiene unos minutos para el final y no puedo llegar a ella a tiempo...
—¡Ay! —Me golpeé la cabeza en el estante inferior del armario, limpio el champú del seco y apelmazado del suelo cuando el sonido de la puerta al cerrarse me sobresalta.
—¿Yulia? —Espero que sea ella. Si no es así, voy a llamar a la policía y mentir y decirles que ha estado ausente por varios días. Oigo el chapoteo de zapatillas de tenis contra el linóleo, y luego un ruido sordo sobre la alfombra. Me doy vuelta y miro por el pasillo para ver un bello rostro con pelo negro en el suelo.
—¿Yul? ¿Estás bien? —Casi, casi, rio cuando ella me miró y sus cabellos se enredaron en la cara.
—Lena, ¡eres tú! ¡En realidad eres tú! —Se revolvió el resto del camino a mí de rodillas, escupiendo su pelo fuera de la boca y dándome el abrazo más apretado que puedo recordar. Su sonrisa es más brillante que un día de sol en el ecuador. Nos acomodamos en el sofá, todavía aferradas una a la otra. Me parece que no puedo dejarla ir. Jamás quiero dejarla ir.
—¿Dónde has estado? —No parece haber ningún tono de ira en su voz. ¿Cómo podía no estar enojada conmigo?
Estoy avergonzada de mi respuesta—. Yo conducía. Realmente no iba a ninguna parte. Estaba huyendo, Yul. —Agacho la cabeza, avergonzada de que ni siquiera tuviera una buena razón para ella.
—Sé que no hará ninguna diferencia ahora porque probablemente me odias, pero Te amo demasiado, Yulia. Desde... siempre, y lo siento por esperar tanto tiempo para decírtelo. Debería habértelo dicho hace una semana en lugar de huir como la cobarde que soy. Sin embargo, no puedo aguantar más sin que sepas lo que siento por ti. Nunca he estado enamorada antes, pero estoy bastante segura de que esto es lo que se siente. No puedo pensar en nada más que en ti, cómo te ríes, tu manera de peinarte el cabello, la forma en que hueles tan bien después de ducharte... ¡Dios!
Algo detiene mi confesión, algo suave, cálido y húmedo. Los labios de Yulia estaban en los míos y sus brazos se envolvieron alrededor de mi cuello. Ella me besaba, y yo no quería que se detuviera.

Su boca sobre la mía es ¡impresionante! Y pienso en otras cosas que quiero que haga con su boca.
Si bien hay cientos de sinónimos de cómo se siente besar a Yul, la única cosa en mi cabeza en este momento era “woo-hoo”. Si realmente pienso acerca de lo que realmente está pasando, voy a hacer que se detenga.
Esto está mal, no la parte de besar, pero la parte en la que está dispuesta a perdonar todos mis pecados y tomarme de nuevo sin pensarlo dos veces. Ahora que pienso en ello...
¡Maldita sea! Ahora, estoy loca. Me alejo mientras sus labios quieren quedarse—. Yul, —Suspiro, no sé muy bien por dónde empezar—. Tenemos que hablar de esto. —Me muevo entre nosotras. Ella asiente con la cabeza a regañadientes. Está escrito en toda su cara, piensa que la voy a rechazar de nuevo.
—Mira —Tiré de su barbilla hasta que sus ojos azules se encontraron en mis verdegrisaceos—, nada va a cambiar mis sentimientos por ti. No han cambiado en los últimos años, y no van a cambiar en los próximos años, tampoco. ¿Pero sin embargo tengo que saber cómo te sientes?
Empezó negándome con la cabeza, diciéndome que no me preocupara, pero ese es precisamente el problema. Ella debía estar enojada conmigo.
—Yulia, debes estar molesta conmigo. Chilla, grita, golpea, ¡haz cualquier cosa para hacerme saber cómo te sientes! —Estoy casi a gritos cerca del final de mi declaración. Me vuelvo y me pongo bajo control antes de que me pierda completamente.
—Aliviada.
—¿Qué? —Es una pregunta estúpida porque he oído perfectamente bien lo que decía. Es una táctica puesta de mi parte.
—Me siento aliviada, Len.
—¿Por qué no estás…?
—¿Sabes cuántas personas se han cruzado en mi vida que se interesaban o que se preocupaban por mí?
Estoy bastante segura de saber la respuesta. Espero que sean dos, sabemos con certeza que una es su madre, pero estoy siempre cuidando de no abrir LouAnne. Yo sólo apretaba su mano, que todavía la sostenía como la pieza de madera a la que Leonardo DiCaprio se aferraba después de su salida del Titanic.
—Dos, Lena. Dos. —Ahora me siento aliviada.
—Y una de ellas no puede volver nunca, pero lo hiciste. Has vuelto y no me importa dónde fuiste o lo que hiciste. Estás aquí ahora, seguro.
Hubo un temblor en su voz cuando dijo: “lo que hiciste”, me dice que tenía un poco de miedo de lo que -o quién- podría haberlo hecho, así que espero estar a punto de poner sus miedos a descansar.
—Solo manejé y dormí en mi coche. Comí un par de veces, pero la verdad, Yul, lo único que hice fue pensar en ti y en lo mucho que significas para mí. Yo fui una idiota por dejarte. No tomé en cuenta tu seguridad o bienestar y por eso, lo siento. Deberías estar enojada conmigo.
—Tenía miedo, Lena. Al principio, pensé que tal vez acababas de soplar un poco de vapor, para encontrar una forma de decirme que me fuera, pero cuando no regresaste a casa la primera noche o la mañana.
siguiente, empecé a preocuparme. Luego Anya vino y dijo que no te habías presentado a trabajar.
Por lo tanto, así es como Anya sabe de Yulia.
—No estaba muy segura de lo mucho que ella sabía, pero me di cuenta que estaba sorprendida de encontrarme aquí. Ella era muy agradable. Le dije lo mucho que hablas de ella y lo mucho que nos gustó el trato que ella y su esposo dieron en por el coche. Luego me perdí un poco y le dije que me sorprendiste y lo tomé en la graduación. —Yulia hizo una pausa y sonrío, luego miró hacia abajo como si estuviera un poco avergonzada.
—Fue bueno tener a otra mujer para hablar de nuevo. Me acordé un poco de mi mamá.
Yulia continuó hablándome de Anya y su venida a la casa. Dijo que lloró un poco, porque no sabía qué hacer, que había estado confiando en mí durante tanto tiempo. Ella no sabía lo que iba a hacer si no regresaba a casa. También me dijo cómo Anya le preguntó acerca de su trabajo y lo que le gustaba hacer. Parece que fue a la biblioteca pública y Yulia solicitó un puesto. Ella podía trabajar allí a tiempo parcial y todavía ir a la escuela.
Al parecer, ella trabajaba hasta el cierre y por eso vino a casa tan tarde. Anya también le consiguió un pase de autobús y se fue con ella la primera vez para asegurarse de que llegara a salvo.
No hay un ramo de flores lo bastante grande para Anya en estos momentos.


Continuará...


Posiblemente el domingo suba mas conti!! nos leemos pronto! Cool Razz

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por wendra222 el Jue Nov 13, 2014 9:19 pm

Muy bueno me encanta

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por xlaudik el Jue Nov 13, 2014 10:26 pm

Contiiiiii!!! Está buenísima!!! :-D

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por Jemmahollstein el Mar Nov 18, 2014 10:25 pm

Aquí otra vez con la conti de este fic, que por cierto la proxima vez que publique será el final...!
Gracias a todos los que leen y comentan!! te alienta a continuar!! bueno sin mas la conti!!!



Hogar


—Anya ha estado viniendo todas las noches para asegurarse de que tengo comida o lo que sea. Hablamos por un rato. —Yul se detiene y mira hacia la puerta—. Supongo que no se ha venido esta noche porque vio el auto en el frente.
Bostezo, pero no por estar aburrida. Podría escuchar a Yulia hablar por siempre por los seis días que me había perdido. Estoy exhausta y los días que he estado sin un sueño pacífico se están mostrando.
—Estas tan cansada, Lena. Podemos hacer esto mañana. —Sus manos se deslizan de mi rostro mientras una sonrisa atraviesa sus rasgos.
Me paro para dirigirme a la habitación y ella se voltea para acomodar su cama en el sofá.
—¿Yul? —le pregunto—. Esperaba que pudiéramos ir a la cama. —La mirada de bueno, duh, que me da y luego la vuelta para hacer su cama me dice que no entiende lo que quiero decir—. No, ummmm…
¿Por qué estoy tan nerviosa de decir esto?
Me volteo los ojos a mí misma.
—Como, juntas —digo mientras camino hacia la puerta de la habitación—, aquí.
Sus ojos se vuelven gigantes, súper gigantes y me doy cuenta de mi error.
—¡No! No así. Yo solo… —La he cagado mucho; quiero hacer algo bien; así que me detengo y reúno mis pensamientos.
—No más sueños en el sofá, Yulia. Somos adultas que nos amamos. No quiero estar alejada. Ven conmigo a la cama a dormir. Nada más. —Quiero que entienda que no la estoy presionando. La quiero cerca, pero no quiero que esté incomoda. Este es un paso monumental para nosotras.
—Tú, yo, pijamas y sueño… —Decido que quizás un poco de humor ligero no hará daño. —Y tal vez algo más de los besos.
***
Me comportaré.
Me pongo mis pantalones de pijama largos, sobre mis bóxers y camiseta de tirantes.
Me meto bajo las sábanas, me acuesto sobre mi espalda y cruzo mis manos sobre mi estomago.
Espero. ¿Pacientemente? No.
Yul entra en la habitación desde el baño y puedo decir que está nerviosa. No estoy segura de si su ansiedad es por el prospecto de dormir conmigo o que está usando un conjunto de top y panty a rayas que estoy segura que fue hecho para un niño y no una mujer adulta.
Puedo ver sus pezones.

Y su… estoy definitivamente en problemas.
¿Le digo?
No tengo idea cual es el protocolo para divulgar una historia sexual a un prospecto de pareja.
¿Pareja?
Ruedo mis ojos a mi misma de nuevo mientras imágenes de Yulia y yo envueltas en sabanas de piel pasan por mi mente. Voy por ahí con una lanza gritando yo mujer, tu mujer. Es totalmente ridículo que me he revertido a la forma de pensamiento de la prehistoria. Si fuera un hombre de las cavernas, sería más fácil lidiar con el problema que tengo entre manos. Solo agarraría a Yulia y sacudiría mi pene en su vagina con nada más que gruñidos. No tener habilidades de lenguaje conversacional tiene sus ventajas; no hay forma de explicar todo.
Mis pensamientos se han salido de curso y necesito enfocarme en la mujer subiendo a la cama como una gata cazando un ratón.
Aunque no me lo he admitido a mí misma, esta es una de las razones por las que tengo miedo de esta cosa con Yul. Sexo y el tema del sexo siempre han estado fuera de la mesa con ella. Nunca hemos discutido experiencias previas. Siempre he asumido que Yulia era virgen, pero tal vez es solo un esperanzado pensamiento de mi parte ya que vino a mí a una edad muy joven. No soy lo suficientemente inocente como para pensar que las adolescentes no están teniendo sexo. Solo no quiero que Mi Yulia sea una de ellas.
Estar nerviosa sobre la experiencia sexual de Yulia, o la falta de ella, no es la única razón para pausar. No sé si debo o no divulgar mi historia. Parte de mi piensa que juega un gran papel en las cosas, mientras que la otra parte de mi dice que no importa. Estoy dividida y no sé qué es lo correcto. Sé que la honestidad es la mejor política, pero ¿hará más daño que bien en este caso?
—¿Lena? —Levanto la mirada y veo esos ojos azules expresivos. Necesita mi consuelo y aceptación. Incluso aunque he dejado claro que solo dormimos esta noche, parece que ella aun trata de persuadirme de hacer más. ¿De qué otra manera explicarías la pequeña ropa interior y los movimiento felinos? Si no detengo este curso de eventos, sé que no lo haré. Las cosas irán muy lejos.
Abro mis brazos en invitación, esperando que entienda el mensaje sin herir sus sentimientos.
—Solo acuéstate conmigo.
¿Por qué se ríe?
La neblina del sueño se levanta lentamente y el sol de la mañana brilla a través de la ventana. Quiero recapitular los eventos de la noche pasada antes de abrir mis ojos y mirar a la persona más importante en mi vida.
—¿Len? —susurra Yulia.
—Hmmm —respondo para hacerle saber que estoy despierta. Su mano está en mi estomago, bajo mi camisa, donde frota mi vientre justo sobre mi ombligo.
—¿Puedo tocarlo? —respira Yul en un tono silencioso.
Mis cejas se alzan con mis ojos aun cerrados.
—¿Tocar qué?
Otra risita.
La mano de Yulia se desliza un poco más y un dedo se mete dentro de la cinturilla de mis pantalones de pijama.
¡Whoa!
Agarro su muñeca para detener su movimiento, pero ella se suelta.
—Quiero esto, Lena. Quiero esto contigo. Por favor no me hagas rogarte.
Lo último que quiero de Yulia es que conecte sentimientos negativos con sexo conmigo, pero nunca llegué a una resolución la noche pasada. No estoy segura de que tanto contarle, pero no creo que morar en eso me ayude a decidir. Voy a tener que lanzar un hueso y ver su respuesta.
—Tenemos que hablar, Yul.
—Después. —Es un llano argumento de su parte, pero no puedo negarlo mientras su mano se mueve bajo mi cintura. Estoy avergonzada de decir que le he negado tocar por mucho tiempo y no quiero esperar otro segundo. Sus labios se mueven hacia los míos, mi boca automáticamente abriéndose. No quiero nada más que tragarla entera pero me conformo con la caricia de su lengua y la mía.
Sus dedos juegan bajo mis pantalones, coqueteando con la idea de moverse más abajo. Mis manos han estado planas sobre el colchón hasta ahora, pero no puedo detener su viaje a sus brazos, luego de regreso. Sabiendo que me está tocando íntimamente me da el coraje de hacer lo mismo. Mi mano flota hacia la curva de su trasero, deslizándola por su carne. Ella gime, dándome coraje de extender la caricia a su piel desnuda bajo sus bragas. Mi toque es tentativo porque quiero hacer esto bien.
—Sí. —Llega su ruego estrangulado. Continuamos besándonos con mordiscos y tirones de labios y dientes; mi mano se mueve a la parte superior de su muslo, luego abajo al punto donde su trasero se une a su pierna. Empuja hacia mí, su vagina abriéndose para encontrarse con mi mano anhelante. No tuve que buscar mucho antes de encontrar piel resbaladiza, ansiosa por mi atención. Su aliento tartamudea mientras mis dedos empiezan a moverse, acariciándola.
Su mano se mueve para tocarme, su pulgar rozando mi punta, esparciendo el pre semen. Su toque se siente tan bien que muevo mi boca lejos de la suya, temerosa de morderla. En cambio, mis dientes acarician su mandíbula luego continúan para moverse más abajo. Mi boca se hace agua ante el pensamiento de probar más de ella. He imaginado como lucirían sus pezones, como sabrían. Quiero saber que mis fantasías no se comparan, ni siquiera en una pequeña porción, a la realidad. Pero esto no es una fantasía. Esto es algo que me importa, con lo que sueño, alguien que importa y esto debe ser correcto.
Bajo su top, exponiendo sus pequeños pechos pero apetecibles. Mi boca rápidamente va hacia ellos, chupando y lamiendo el pico oscurecido. Mis dedos masajean mientras mi lengua acaricia y solo en un par de segundos Yul está jadeando y retorciéndose. Su cabeza cae sobre mi pecho mientras se tensa en mis brazos. Nunca me he sentido tan satisfecha, a pesar de no tener mi propia liberación. Pero no importa, porque sé que esto es solo el principio. Este es el primero de los muchos regalos que espero darle.
***
Después de que hago que se vista completamente, nos sentamos en la mesa de la cocina por la muy necesaria discusión.
—¿Así que nunca has…? —empiezo.
—No.
Mientras que estoy delirantemente feliz de que Yulia sea virgen, también se sobre el dolor asociado con la primera vez para una mujer, y no espero infligir eso. Quiero darle placer, no dolor.
—¿Y tú? —La pregunta de Yulia sigue a una gran exhalación de aire—. Olvídalo; es una estúpida pregunta. Por supuesto que si lo has hecho. Quiero decir, mírate. —Abro mi boca para responderle, pero no me deja.
—No, dime. Quiero saber. ¿Cuántas?
Y allí yace la cordura de mis problemas. Tengo miedo de decirle, porque si lo supiera, ¿aun así me confiaría su más precioso regalo?



Juntas


Tomo un profundo respiro, afianzándome por la reacción negativa de Yulia ante mi revelación.
—Una. —Es la verdad. Solo había sido una, pero esa una no era simple. No estoy mirándola mientras digo esto, así que aprieto los ojos cerrados firmemente, esperando que no me odie por lo siguiente que estoy a punto de contarle.
—Hubo una chica, en el instituto, era conocida por… —Fui apagándome, esperando que Yulia captase la idea, pero solo se sienta y me mira. Va a hacerme deletrearlo. —Era conocida como la chica a la que se va por sexo. Yo tenía dieciséis años, estaba enfadada y muy curiosa. —Todavía está observándome pero comienza a estar inquieta—. Ella haría cualquier cosa más que nada, y tome ventaja de eso. Fue sin emoción y un medio para un fin. Me permitió sacar mi frustración con ella, Yulia. Sin importar como de enfadada, depresiva o solitaria estuviese, ella me permitió llenar el vacío con su… con ella. —Su rostro se arruga, y puedo ver que está captando la idea. —En realidad no fue amor, ni siquiera lujuria. Era sobre mí tomando. No había que dar. —Quería conducir el objetivo de mi casa con la revelación del auténtico libertinaje en el cual había participado durante dos años, pero no quería a Yul pensando que la quería para hacer los depravados y experimentales actos que una vez
había divulgado. Este era un momento diferente y uno diferente para mí, pero todavía había una inseguridad, a pesar de mi experiencia, que no podía evitar. —Era todo sobre mí, ¿está bien? No estaba ahí para hacerla venir.
—Así que, parecías… —No puedo verla intentado juntar todas las piezas—.Dijiste que estabas enfadada. ¿Estabas enfadada… con ella?
Me detuvo porque no quería mentir, pero tampoco quería contarle la verdad. —Sí.
—¿Le hiciste daño?
Me tome un momento así que puedo decir esto bien. El dolor puede querer significar muchas cosas, pero creo que Yulia quiere decir psíquicamente, así que ese es el dolor al que respondo.
—No. Nunca la herí. En realidad solo fue sexo, nada más. Nunca la golpee o forcé. Ella siempre estaba dispuesta.
Toma un profundo respire y lo deja salir lentamente mientras continua para jugar con el mantel. —¿Te gusto?
Es la pregunta que he estado esperando. Yul quiere saber si quería estar así con ella.
—Cuando un chico o una chica como Yo con algo "Extra" tiene urgencias, ahí es poco lo que le parara de llegar al final. Es como cuando doblas la ropa. Como las camisetas que tienen que colgarse perfectamente en el colgador, o los pantalones perfectamente plegados. No puedes parar hasta que todo este perfecto y estés satisfecha. —No puedo creer que este comparando el sexo con la colgada de ropas—. Pero como una mujer, no se trata de cómo las ropas son dobladas o colgadas. Es sobre la ropas siendo limpiadas y oliendo bien. Es sobre el proceso, no el resultado final. —Jesucristo, esto suena estúpido.

—Contigo, Yulia, quiero sentir todo. Quiero que todo sea sobre tu y yo, nosotras. No sobre el resultado físico al final.
—Bien.
—¿Bien?
—Sí, está bien. Confió en ti, Lena.
***
—No, ¿un poco a la izquierda? —Yulia no parece encontrar una posición correcta.
—¿Mejor?
—Uh, solo dame un seg… —se vuelve a estremecer y sé que esto es doloroso. Ella intenta esconderlo, pero lo sé.
Sip, un completo desastre. Nunca debería haber accedido a esto. Es incómodo para Yul, y esa no parece ser una forma de hacerlo mejor.
—¿Quieres intentarlo arriba? —Estoy agarrando las pajas. Quiero que esto sea una buena experiencia para ella.
***
—¿Estás bien? —Se que resistía las lágrimas cuando finalmente lo hice. Me dijo que lo hiciese y que acabásemos con esto. Sin mi momento de más orgullo. No es lo que cualquier chica quiere escuchar: —Solo terminemos con esto.
—Sí. —Su confirmación era demasiado pequeña.
—Yul, lo siento muchísimo. Yo… —Me interrumpe con la mano en la boca.

—Por favor detente, Lena. No siempre estaré así. Mi madre… —su pausa indica que la crianza de su madre aun es dura para ella—.Mi madre me hablo sobre el sexo. Dijo que las primeras veces me dolería, pero también me dijo que si estaba con la persona indicada estaría bien. Estoy con la persona correcta. Eres buena para mí, Len. Nadie, y quiero decir nadie, jamás se ha preocupado por mi más de lo que tú lo haces, y, sé que querías que esto sea perfecto, y lo era. Por favor, no tomes esto de mí. —Yulia se detiene para besarme antes de terminar.
—Mi primera vez podría haber ido de muchas maneras, pero no lo hizo. Era con alguien que me amaba, y a quien yo amaba.
No puedo evitar la avergonzada sonrisa que se extiende por mis labios. Decido que Yul es tan sabia y madura y acertada. Era perfecto —porque era nuestro.
***
—Me gusto mucho el tercero que vimos.
—Lo sé, a mí también, pero el segundo tenía un gimnasio, ¿recuerdas?
Yulia y yo nos sentamos en la mesa de cenar mirando por encima de los folletos. Pasamos el día buscando apartamentos en un mejor vecindario con más comodidades y un pago mensual más alto.
Estoy un poco preocupada por las finanzas, pero Mi morena me aseguro que estaríamos bien. Está haciendo el pago de sus estudios por una Beca Pell y trabajando de 25 a 30 horas una la semana, lo cual es una gran contribución. Y yo… bueno, soy la nueva Asistente Gerente de Ultramarinos Ball. Eso no podría ser un gran trato para la mayoría de las personas, pero para mí lo es todo. Nunca he tenido una necesidad de estar en el cargo de alguien o algo. Solo quería preocuparme de mi misma, pasar desapercibida y vivir un día en el momento.
Sin embargo, Anya no lo permitiría. Me promovió para cajera y me mantuvo. Siempre estaba en mi oreja hablando sobre mantener a mi familia. Al principio, yo era defensiva porque no tenía una familia, pero cuanto más hablaba Anya, mas me daba cuenta de que tenía razón. Yulia era mi familia, y quizá algún día podríamos añadir eso. Cuando la oportunidad llego la última semana para la posición de Asistente Gerente, Anya estaba ahí diciéndome que pusiese el culo en marcha y me aplicase. Me entreno a través del proceso de entrevistas y me ayudo a escribir un currículo. Yo insistí en que una cajera no necesitaba un currículo, pero ella no lo dejo pasar, y estoy contenta de que no lo hiciese.
—Así que si conseguimos uno con gimnasio, ¿vas a estar como una de esas ratas de gimnasio? ¿Siempre trabajando y flexionando los músculos para las chicas? —Mientras Yul no fuese la única que se molestaba porque hiciese las cosas sin ella, todavía tenía un pequeño rasgo de celos. Dice que las chicas solían dejarme sola porque emitía alguna atmosfera, pero ahora que estábamos juntas, Yulia insiste en que otras mujeres pensaban que ahora teníamos una oportunidad.

Si ellas solo lo supieran. Mi cabeza no se había girado hacia otra mujer desde que conocí a Yulia, y eso no cambiaría en un futuro cercano.
—Bueno, solo estaba pensando… —Yulia miro hacia abajo, insegura de lo que acababa de decir. Odiaba cuando hacia eso. Alcance su mano, ahuecándola en la mía para animarla a continuar.
—Se que el gimnasio es un gran plus, pero solo hay un dormitorio. El otro tiene dos dormitorios, y está cerca de la escuela primaria. —Se volvió roja, sonrojándose furiosamente.
—Sí, pero ¿para que necesitaríamos un segundo dormitorio? —Tuve que admitir, mientras no fuera necesario, estaría bien para Yul tener su propia área para estudiar.
—Bueno, sería bueno como una oficina… y quizá algún día, un dormitorio…
—Imagino que podrías decir un cuarto de invitados, pero nunca tenemos invitados, Yul, así que no estoy segura de cuan beneficioso seria en realidad.
Si, lo sé, soy un idiota.
—Eso no es a lo que me refiero… —Pero no necesitaba terminar. Mientras ojeaba el folleto, vi una foto de una pareja con un niño. El eslogan estaba promocionando la agradable atmósfera familiar.
—Sí, creo que tienes razón. El de dos dormitorios es nuestra mejor opción.


Yulia.

Esto tiene que ser perfecto. Lena es la mujer más increíble, y yo no quiero decepcionarla. Así que todo tiene que ser perfecto. Anya ha sido de gran ayuda y no creo que pueda tener esto —o tendría esto— hecho sin ella.
A veces estoy tan fuera de mi elemento con esta cosa entera de relación y amor. Sé que Len tiene más experiencia, pero aun así... quiero que sepa lo mucho que significa para mí. Anya hizo más de una noche de chicas donde vimos lo que ella llama "lameduras de pollito". Insistió en que la manera más segura de ser capaz de lograr el perfecto aniversario era ver ejemplos de amor perfecto en la pantalla grande, o en una de cuarenta y dos pulgadas, de todos modos.
Empezamos a tener una lluvia de ideas y se nos ocurrió un plan, uno muy bueno si me permiten decirlo. Ahora sólo tengo que asegurarme de no arruinarlo. Así que aquí estoy, de pie en medio de la sala de estar en un conjunto de ropa interior de encaje nuevo negro y rosa y velas encendidas suficientes para que, de hecho, desatara una alarma de humo.
Por supuesto, Mi pelirroja me ha visto en mucho menos que sujetador y bragas, pero estos parecen... sucios de alguna manera. Debido a la finalidad para la que están destinadas, el encaje de color rosa y negro parece obsceno. No había querido conseguir la "tanga" pequeña, pero Anya insistió en que era el aspecto necesario para la ocasión. Soy más del tipo de algodón de chica. Todas las bragas que vimos eran tan pequeñas... y en brillantes colores de encaje, tampoco parecían prácticas. Realmente espero que Len no espere bragas de lujo todo el tiempo porque no puedo ver la perspectiva de usar este estilo cada día. Sobre todo si uno tiene que doblarse con frecuencia o agacharse. Echo un vistazo al reloj de la pared, que se compró en Hobby Lobby, muchas gracias, y saber que Lena tendrá que caminar a través de la puerta principal en cualquier momento. No debería estar tan nerviosa, pero hemos crecido tanto juntas en el último año, tanto en corazón y mente. Sé sin lugar a dudas que voy a estar con esta mujer para siempre, y quiero experimentar cada última cosa imaginable con ella.
Cuando oigo la llave en la puerta, cierro los ojos y respiro profundo. Segundos después de que se abre y cierra la puerta, escucho un grito fuerte seguido por:
—Santa miiiiiierda. —Lena está delante de mí, con las manos explorando mi trasero después de sólo unos pocos segundos. Me pregunto si corrió, a pesar de que la distancia a la puerta sea sólo unos pasos. Me hace relajarme, darme cuenta de que aprecia mucho mi regalo.
—Bebe, hueles tan bien —susurra. Sus labios, entonces sus dientes rozan mi cuello y hombro. El contraste en la sensación me quita el aliento.
—Mierda. ¿Qué he hecho para merecer todo esto? ¿Y tú?
Me congelo por un segundo porque creo que se ha olvidado de que día es hoy. Piensa que esto es sólo una cita al azar. Y ya que estamos extraordinariamente honestas la una con la otra, no me atrevo a decirle de qué se trata esto realmente. Una punzada brota de mi corazón hasta mi estómago.



—Guau, guau... —mi pelirroja se aparta y me mira. Trato de sonreír, pero es totalmente un fracaso. Hace que mi garganta se apriete más, y necesito un escape al baño a llorar lágrimas no deseadas. ¡Esto no es como se supone que debe ir! Se supone que me vea, me haga perder la cabeza, me prometa devoción eterna, y me haga el amor durante horas. ¡Maldito seas, Hollywood! Eres un mentiroso.
—Yul, ¿qué pasa? ¿Qué he dicho? —Se aleja de mí en el momento en que mis labios se estremecen. Está apretando los puños en su cabello, murmurando para sí misma. A pesar de que todavía tengo un sujetador, bragas y estúpidos tacones negros que Anya insistió en que hacían el look perfecto, nunca me he sentido más expuesta. Quiero hundirme en la alfombra, deseando que la última media hora no hubiera sucedido nunca.
Estúpida, Yulia... ¿por qué siempre tienes que hacer algo diferente o de fantasía? Por qué no hacer pollo frito para la cena y conseguirte una bonita tarjeta, discuto conmigo misma.
—¡Mierda! ¿Por qué tengo que decir algo estúpido en nuestro aniversario? Lo intento, Yul. Quiero ser buena para ti, lo sé. No puedo hacer las cosas bien, ¿sabes? Dios, por favor, di algo. —Estúpido en nuestro aniversario...
—¿Sabes que es nuestro aniversario? —Podría haber oído mal.
—Bueno, sí. ¿Cómo podría olvidar nuestro aniversario? No puedo olvidar una cosa sobre ti, Yulia. —Empieza a caminar hacia el sofá y me agarra la mano, tirando de mí detrás de ella. Se acuesta y luego me tira en su regazo. Su pulgar recorre el borde de mi sonrisa. No lo olvidó.
—Recuerdo que odias los tacones altos. —Su mano se desliza por mi pierna y luego levanta mi pierna. Agarra el tacón claveteado y lo desliza fuera de mi pie. Lanza el zapato en el suelo antes de empezar a frotar los dedos de mis pies.
Después de unos momentos, su mano se desliza por mi brazo a mi cuello, aterrizando en mi oreja.
—Recuerdo que sólo usas topitos porque tienes miedo de que ellos se quedan atrapados en algo. —Su lengua serpentea ligeramente la punta de mi oreja.
—También recuerdo que no usas collares... —Su mano flota para acariciar mi cuello y luego dibuja un dedo en mi pecho y en mi escote realzado.
Lena se mueve en el sofá y saca algo de su bolsillo. Me entrega una pequeña caja de color negro con un lazo rojo.
—Pero espero cambiar eso. —Len termina. Abro la caja y veo el collar más delicado y hermoso. Un pequeño disco de plata contiene la fecha en que prometimos nuestro amor la una a la otra. Hace un año, hoy. Me parece que no puedo resistirme a esta mujer pensativa. No sólo no ha olvidado nuestro aniversario, sino que también ha comprado el regalo perfecto. De modo seductor me muevo de modo que estoy cara a cara con Lena. Me siento a horcajadas sobre su regazo y luego la beso como si mi vida dependiera de ello.
—Es perfecto. Eres perfecta —murmuro entre besos.
Siempre tengo esta sensación cuando Len y yo estamos a punto de hacerlo. Es todavía un millón de pequeñas mariposas rebotando en mi estómago tratando de liberarse. Sinceramente, es la mejor sensación. La mayor parte, es que cada vez es mejor que el último. No estoy segura de si Lena ha intercambiado historias en el almacén, aunque lo dudo —no es su estilo— o leyendo en Internet, pero las cosas que tiene... realmente nos han hecho explotar en el departamento de la intimidad. Hubo un periodo de conocer-tu-periodo, que fue seguido por el período de movimientos torpes. Luego estaba el período vamos-a-seguir-este-camino-y-hacerlo-de-esta-manera-todo-el-tiempo.
Últimamente, habíamos encontrado el periodo de "La vida es como una caja de bombones". Y déjame decirte pueda no saber que "voy a conseguir", pero esta mierda es buena.
Además el "chocolate" nunca es una mala cosa.
—Y recuerdo —Len pausa, respirándome—, te encanta cuando te beso aquí. —Termina y luego chupa mi pezón con su boca. El contraste en la sensación de su boca suave, húmeda y el tejido de encaje me ha despertado más allá.
—Nueva regla: todas las bragas deben ser así. —Sus manos frotan toda la carne expuesta de mi trasero, agarrándome la nalga para acentuar su punto. El beso de mi pecosa ahora es lánguido, con lengua fuera y burla mi cuerpo. A medida que se mueve hacia arriba, nuestros ojos se conectan una vez más, ella llama a que mi boca se abra y la deje entrar. Estoy totalmente perdida con esta mujer y me sometería a cualquier cosa que ella quiera, pero después de unos momentos, me acuerdo de que tengo un plan.
—Vamos a trasladarnos a la habitación —le digo con mi voz más seductora—. Tengo más sorpresas para ti. —Antes de que siquiera tenga la oportunidad de pararme, Lena me agarra y sostiene, seduciéndola rodeo mis piernas alrededor de ella. No me lleva así a menudo, pero cuando lo hace, no hay sentimiento más seguro en este mundo. Está totalmente sosteniéndome, ejerciendo su altura superior a la mia.



Me siento pequeña presionada contra ella —una protectora.
—Te amo —le susurro y descanso mi cabeza en su hombro.
El viaje por el pasillo hasta el dormitorio es demasiado corto. Podría quedarme envuelta en Lena así para siempre, pero tengo un masaje que dar, así que lamentablemente me quito de la seguridad de sus brazos.
—Quítate la ropa y acuéstate. —Mando. Len levanta una ceja hacia mí, mostrando que está un poco sorprendida por mi demanda. Su sonrisa, sin embargo, me dice que le gusta. Rápidamente se quita su ropa y se acuesta boca abajo sobre la cama.
—No mires a escondidas —le digo, mientras me quito el sujetador y las bragas. Agarro el aceite de la mesita de noche y vierto una cantidad generosa en mi palma y luego froto las manos juntas. Deslizo mis manos sobre su espalda y hacia abajo sobre su trasero, provocando un gemido de Lena antes de que me mueva arriba de ella. Puedo cambiar y sentarme encima de su trasero, cautelosa de no poner totalmente mi peso sobre ella.
—¿Esto está bien? No soy demasiado pesada, ¿verdad?
Su gruñido apenas inteligible me ayuda a relajarme un poco más a fondo sobre ella.
Por protocolo de Hollywood, me he inclinado de manera que estoy en su mayoría expuesta. No puedo dejar de desintegrarme contra ella, mi piel desnuda buscando la fricción con la suya.
—Yulia, te sientes tan bien, pero no lo puedo soportar. Tengo que voltearme y verte.

Me levanto para permitir que Lena se dé la vuelta. Sus manos se deslizan inmediatamente por mis piernas, moviendo sus pulgares hacia adentro. Ellos rozan la suave piel que oculta mi clítoris.
—Dilo por mí.
Sé lo que quiere, ha sido la nueva fascinación de mi pelirroja. Me pongo roja porque no importa cuántas veces lo diga, sé que me avergonzará.
—Vamos, di coño para mí. Dime cuanto quieres mi lengua en tu coño, tu boca en mi polla.
Respondo con una pequeña risa aún nerviosa.
—Vamos, mi dulce niña —exalta Lena.
Lo que sea por este mujer...
—En primer lugar, Lena. —Comienzo con un poco de actitud. Puedo hacer esto, y posiblemente sin reírme tontamente—. Quiero mi boca sobre tu polla. —Me aseguro de puntuar la palabra polla—. Entonces, quiero tu boca en mi... coño. Y después de haber gritado tú nombre... quiero tu polla en mi coño —le digo añadiendo un poco de malicia.
Esto debería ser suficiente.
—Santo. —Len no termina su pensamiento cuando sus palabras se reemplazan por sonidos vocales cuando mi boca recoge su polla. Me tomó varios intentos para acostumbrarme a la idea de su polla... en mi boca, pero ahora hay momentos en que se me antoja. La sostengo con una de mis manos , mientras que con penetro en su vagina. Lena dice lo mismo cuando se viene en mí.
—Trae ese coño hasta aquí. Te necesito en mi boca. Dios, Yul, yo…



Sé lo que quiere decir, a pesar de que no termina de decirlo. Es siempre así, y espero que siempre lo sea.
A veces, creo que sólo podía venirme sin que ellas me tocara, sólo pensando en sus manos y su boca sobre mí es suficiente. Siento que este nivel de obsesión no puede ser saludable, y no debiera querer a alguien tanto, tan a menudo.
—Oh mierda... mierda, mierda. Yulia, detente. —Lena me levanta de ella y me pone en mi estómago. Lame mi espalda y suavemente muerde mi culo. Sus manos agarran mi carne, separando mis nalgas—. Empuja tu culo un poco, bebé. Déjame ver ese pequeño coño perfecto.
Unnnfff...
Tan pronto como obedezco, su lengua está de nuevo en mí, saboreándome. Es una maestra en esto ahora. Sus pulgares frotan mi clítoris mientras su lengua derrocha atención a mi coño. Sólo toma un minuto antes de que este jadeando y tratando de oprimir mi pelvis en la cama.
—Nuh uhh. Mantén las caderas hacia arriba. —Len me recuerda.
Por mucho que me gusta esto, realmente quisiera el evento principal.
—Lena —gimo. Espero que mi gemido necesitado le diga que no puedo esperar más.
—No ruegas. Nunca ruegas, cariño. —Len me empuja hacia adelante, y mi pecho es presionado contra el colchón. Sostiene su polla y me acaricia un par de veces antes de retroceder y deslizarse dentro de mí. La descripción de la plenitud parece tan trivial, pero es la descripción más precisa. Cuando Lena entra en mí, estamos conectadas, en mente, cuerpo y alma.
—Me gustaría que pudieras ver esto Yul, cómo se desliza mi polla dentro y fuera de ti... que vieras tu humedad en mi polla.
Lena se detiene y pasa su mano por entre mis labios vaginales, recogiendo la humedad.
—Date la vuelta.
Agarra la polla y comienza a acariciarse. En cuestión de segundos, sus labios están de vuelta en mi pecho, tirando de mi pezón con sus dientes. Después de unos momentos, se inclina hacia atrás, engancha mis muslos con sus antebrazos, y tira de mí hacia delante. No pierde tiempo en alinearse y deslizarse de nuevo a casa. Con mis piernas hacia atrás, ella puede estar mucho más profundo y lo siento en mi vientre. Sus embestidas se vuelven agresivas y sé que está cerca. Tomo con mis manos sus senos y los apretó mostrando cuanto es que disfruto…
—¿Quieres que te tome de esta manera, o quieres montarme, para que pueda ver tus tetas rebotando? —Lena rápidamente se mueve de modo que está sentada. Tira de mí en su regazo—. O tal vez así, para que pueda ver tu cara perfecta y el brillo de sudor que se forma en tu nariz cuando te has venido.
Todo el hablar sucio de Len me está volviendo loca, y francamente, no me importa lo que haga, porque estoy a punto de estallar. Se recuesta, tirando de mí con ella. Sus manos amasan la carne de mis pechos mientras gimo y me retuerzo encima de ella.
—Quiero venir dentro de ti, bebé —suplica.
Nunca se lo negaré.
Tan pronto como nos unimos nuevamente, aferramos nuestras manos, yo usándola como palanca. Las primeras veces que lo hicimos de esta manera, me sentía cohibida, pero ahora me encanta la sensación de
control y poder que tengo para llevarla a su éxtasis, para mimar a su lujuria y amor, mientras su cuerpo se derrama en el mío.
Encuentro mi clímax primero, pero mi pecosa pronto sigue. Colapsamos juntas, yo todavía encima de ella. La abrazo como una niña abraza a su osito de peluche favorito, y se siente segura, cálida y satisfecha.
Nos acostamos juntas por un tiempo, sólo caricias y besos. Siempre es así —la ternura del después. Nosotras nunca... respiración profunda... jodemos. Adoro nuestro trato sexual, pero también quería saber lo que se siente tomarse en el vestuario de Victoria Secret o en un baño en un club nocturno. Pero tenemos tiempo, tiempo para experimentar todas esas cosas. Este fue el final de un año de una larga lista de muchos. Anya dice que es amor y sólo tengo que ir con ella. Explicó que hay un ascenso natural y no siempre duele. Explicó que, con el tiempo, sólo va a ser un pequeño dolor en el culo.
—Te amo, Lena.
—Te amo, Yulia. Feliz aniversario.


Continuará...


Proxímo capítulo es el gran final!...!! Cool Very Happy

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por wendra222 el Miér Nov 19, 2014 3:53 pm

Muy bueno

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por xlaudik el Miér Nov 19, 2014 6:17 pm

Super hot!!!! xP

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por Jemmahollstein el Mar Nov 25, 2014 12:06 am

El final ah llegado, espero les guste! Cool Cool Very Happy




Familia

Los últimos cinco años han sido increíbles en más de un sentido. Ha sido un camino largo y difícil, no hay duda de ello. Hay peleas... ni reconciliaciones, problemas de dinero y lágrimas, pero siempre logramos atravesarlo, y logramos atravesarlo juntas. Estamos, sin embargo, a punto de experimentar tres de los más grandes cambios en nuestras vidas hasta el momento.
Anya se jubila y un nuevo gerente ocupará su lugar. Estoy casi segura de saber una candidata  que se meterá en sus zapatos. Lena ha tomado sus deberes como asistente del gerente muy en serio. Anya me confió que sería un momento de orgullo el ver a Len ocupar su lugar. El aumento de sueldo no era para bromear acerca de cualquiera de las dos, y esta promoción fue lo que nos permite finalmente comprar nuestra propia casa. No sería elegante o lujoso, pero sería nuestra.
Anya ha sido un enorme sistema de apoyo tanto para mi pelirroja, como para mi. Ha intervenido como la figura materna que tanto necesitábamos en la transición a nuevas partes de nuestras vidas. Se podría decir que yo debería haber sido amarga de una "sustituta" madre, pero yo nunca lo vi de esa manera. Ella ha sido mi salvadora más de una vez, pero cuando conocí a Anya, no estaba segura de qué pensar.
—¿Te puedo ayudar?
—Bueno, yo estaba buscando a Lena.
La mujer era pequeña, pero habló con seguridad.
—¿Todavía vives aquí? —Yo no sabía qué decirle. Se cruzó por mi mente cuando me atendió la puerta que quizás ésta era la propietaria y alguien no nos había informado.
Lena no supuso cualquier persona viviendo con ella. No debería importarme si ella se metiera en problemas después de cómo se levantó, dejándome después derramando mis entrañas a ella, pero yo no podía estar enfadada, no importa lo mucho que lo intentara.
—Soy Anya, jefa de Katina.
Me estanco en contestarle, debatiendo si debería invitarla a entrar.
—¿Querida...?
—Oh, lo siento. Yo uh... —Yo no sabía si dar mí nombre real. Mi instinto me decía que esta mujer era inofensiva—. Soy Yulia. —Mi madre me enseñó a nunca dar más información de la necesaria.
—Bueno, Yulia, es un placer conocerte.
Ese día, Anya se invitó al duplex y a mi vida. Ella estaba allí para consolarme mientras yo lloraba a moco tendido y le dije los acontecimientos que condujeron a Lena a irse. Ella me abrazó y me dio palabras de aliento calmantes, por encima de todo, ella me aseguró que Lena volvería y que sólo tenía que esperar.
Habló de la pelirroja esa tarde como si fuera su propia hija. Nunca hubo una palabra de desaprobación, sólo elogios y anécdotas de los años de trabajo que le había conocido.
Ella también estaba allí para apoyarme a través de la escuela. Insistió, junto con Len, que saque el máximo provecho de la beca que me dieron. Ella también quería que desarrolle mis intereses y no sólo lo que importaba para que yo pudiera conseguir un trabajo. Me dijo que persiguiera lo que me gustaba, algo que me apasionara.
—Creo que sé en lo que quiero especializarme —le dije a Anya, la emoción de mi revelación irradiando en mi tono.



—Eso está muy bien, cariño. Dime.
—Esta señora llegó hoy con un niño con autismo, y era tan fascinante observar su interacción con él. Yo pienso que quiero aprender más sobre los niños y las discapacidades. —Estaba nerviosa por respuesta de Anya. Tal vez pensaba que yo era también un poco ambiciosa o loca, incluso en lo que respecta a mí carrera—. ¿Qué te parece?
—Creo que tenemos suerte de tenerte, uno de los ángeles de Dios aquí en la tierra. Calientas el corazón de una mujer mayor, Yulia. No puedo pensar en una mejor elección de carrera.
Terminé la escuela tres años después con una licenciatura en Educación Especial Infantil. Anya estaba allí con mi Lena en el día de la graduación, y creo que ella era la más ruidosa animadora en el auditorio.
***
—Así que, ¿realmente quieres hacer esto? —Yo solía ser la única que estaba tan segura de todo y miré a Len para ser ella que tome las decisiones. Ahora, al parecer, las cosas han cambiado. Ella siempre está buscándome por consuelo.
—Lo hago. Sé que habrá un montón de trabajo por hacer al respecto, pero tengo el verano libre. No hay mucho que pueda hacer durante ese tiempo. —Todavía me gustaría decirle que estaría haciendo todo el cuadro, pero creo, considerando todo lo demás, que ella debería estar bien con la compensación—. Esta casa está en un barrio mejor y es un poco más grande. Hay espacio para nosotras, para tener una oficina doméstica y un par de habitaciones libres.
El agente de bienes raíces estaba ansioso por llegar a un acuerdo. La casa había estado en el mercado durante varios meses debido a "como es" la venta.
Ella está flotando, sin querer esta posible venta a desaparecer.
—¿Tienen ustedes  alguna pregunta, Señoras Katina?

A pesar de escuchar todos los días “señora Katina”, oírlo aún trae una sonrisa a mi cara. Agarro la mano de Lena y la llevo por el pasillo.
—Creo que tendremos que echar otro vistazo alrededor y encontrarte retractándote en el frente. —Contesto, desesperada por unos momentos a solas con mi mujer  y alejada de la inmobiliaria se cierne.
—¿Quieres casarte conmigo?
Esas fueron las primeras palabras que salieron de la boca de Lena. No, “Buenos días, Yulia. ¿Cómo dormiste?” Aturdida sin ni siquiera empezar a captar lo que estaba sintiendo. Mi cerebro no estaba completamente despierto, y no había registrado el pequeño diamante en la mano izquierda. Len lo había colocado allí en mi sueño y aún tenía que ponerle mi atención.
Los dos años anteriores a la propuesta de Lena había sido perfecto. Nuestro apartamento era un sueño hecho realidad, y nosotras incluso habíamos hecho amistad con nuestros vecinos: Garth y Kim. A los chicos les encantaba la barbacoa, y a Kim le encantaba hablar de los niños y de literatura, dos de mis cosas favoritas.
—¿Yulia? ¡Vamos! Me estás matando aquí! —Su desesperación me hizo reír un poco, como si yo alguna vez fuera a decirle que no.
—¡Sí!
—¡Gracias a Dios! Estaba tan nerviosa.
Tres semanas más tarde nos encontramos en el registro civil de la plaza roja. Tuvimos la ceremonia en la noche del viernes, luego de un picnic en el patio de la fuente cercana a un parque moscovita. Fue pequeño, sólo Anya y su marido, Garth y Kim, Lena y yo. No tuvimos una luna de miel, pero eso estuvo bien. Algún día, nos gustaría llegar hacerlo.
—Entonces, ¿qué estás pensando que podemos hacer con esta habitación? —Fácil, Yul, no lo apresures. Que sea perfecto, me digo.
—Estoy segura de que quieres un lugar para configurar la tienda en la casa para trabajar en tus planes de estudio y esas cosas. —Lena entra en la habitación y camina hacia la ventana de arco de gran tamaño—. Esta ventana te dará una gran cantidad de luz natural para trabajar —concluye.
—Sí, pero creo que la habitación más pequeña al final del pasillo sería buena para una oficina. —Respiro profundo, eso es todo—. Creo que esta habitación sería perfecta como un cuarto de niños ya que está justo al lado del principal y tiene su propio cuarto de baño.
Espero a que....
Se tarda más de lo que pienso que debería para que captase. He contado hasta treinta antes de que ella se dé la vuelta y me mire sin comprender.
Muevo mi mano hacia abajo para descansar sobre mi vientre todavía plano. Sus ojos se abren y su boca cae abierta.
Después de una larga pausa, le doy un gesto de confirmación y aleteo mi ojos cerrados durante un par de segundos.
—¿Tú estás...?
Yo simplemente asiento con la cabeza otra vez.
—¿En serio?
—En serio. —Ni siquiera creo que mi respuesta esté completamente fuera de mi boca antes de que ella atravesara la habitación y me levantara.
Me hace girar alrededor, abrazándome apretada. Ella está murmurando:
—¡Oh, Dios mío, oh Dios mío! —Una y otra vez en mis pechos. Yo casi esperaba que ella echara una lancha allí mientras está en ello. Sólo agarro su estrecha cabeza, saboreando el momento.
Por último, me pone abajo y me besa. Esto es lo más feliz que he visto a esta mujer... la mujer  a la que amo y adoro, y haría cualquier cosa.
—Gracias, Yulia. Gracias por darme todo lo que siempre he querido, una familia.


Doce Años

—Es algo que quiero hacer, nena. —Yulia está en silencio, mirándome como si fuera un monstruo de dos cabezas—. Por favor, di algo. —Realmente no puedo manejar el silencio—. Es una locura, lo sé. Sólo di que es una mala idea. —Me siento como un globo desinflado.
Mi esposa se mueve lentamente a donde estoy delante del sofá.
—Lena, después de quince años juntas, todavía tienes la capacidad de sorprenderme.
Su expresión se suavizo. Esto significa que me va a desinflar fácilmente.
Esto es sólo Yul. Nunca dice no, nunca grita, y nunca me hace sentir… culpable sólo dirá algo para darme cuenta cuan fundamentalmente mala es la idea; y confía en mí, ha habido algunas ideas terribles en los últimos años.
—Eres la mas gruñona, pero sensible, mujer que conozco... —Aquí viene, el elogio seguido por el descenso—. Vamos a hacer la cita.
Sé que parezco, como Katya diría, "una total idiota" ahora mismo. Mi hija tiene muchas grandes calidades, pero su honestidad a menudo es aplastante. Sin embargo, me parece que rara vez se equivoca.
—¿Um, qué? — Necesito que me lo aclare, porque suena como que sólo estuvo de acuerdo con esto.
—Dije, que fijes la cita. Hemos pasado por muchas cosas, y sabemos lo que se siente, Lena. Si podemos proveer a alguien más la oportunidad de vivir en un ambiente seguro, para crecer, y ser parte de una familia, entonces vamos a hacerlo.
Yulia quiere hacer esto; sin razonamiento y ninguna explicación, está de acuerdo con esta idea que cambiara nuestra vida. Sé que mi esposa es una persona extraordinaria, y hoy demuestra que no hay excepciones.
—¿Deberíamos hablar primero con Katya? —Quiero que esto sea una decisión de la familia, y esto afecta a nuestra hija así como a Yul y a mí.
—Tu hija se parece a ti en el departamento de compasión, amor. No creo que tengamos nada de qué preocuparnos. De hecho, creo que estará un poco emocionada con la noticia. —Como de costumbre, parece que mi esposa ha sido privilegiada con información que no sé.
—Será difícil, Lobita. —Ella sonríe.
—Nada que valga la pena alguna vez será fácil de hacer, pecosa.
***
—Bienvenidos a Ministerios Cornerstones, Sra Katina.
—Gracias, Nastya, estoy emocionada de hacer esto.
—Estamos excepcionalmente contentos de que ha vuelto a nosotros como una consejera. Como sabe, a veces nuestras historias no tienen finales felices. Así que, ver a una de nosotros ser un éxito y querer volver y consejera… —Casi creo que llorara—. Es especial para nosotros tenerte aquí, Lena.

***
Después de que Katya dejo la etapa de niña, decidí ofrecerme para el trabajo en curso con los chicos colocados en “el sistema."
Estaban allí por una variedad de motivos, no sólo los abandonados por sus padres o casos de abuso/abandono. Se suponía que debía enseñar, orientar, o ayudar en el aula/escuela, pero francamente, sólo quise llevar a los niños a jugar pelota o cualquier cosa, sólo darles algo normal.
Dima era mi quinto Amigo (asesoramiento).
—Tengo algo un poco diferente para ti esta vez, Lena, si aceptas. —Mis Amigos anteriores habían sido niños de hogares donde no había ninguna participación de la familia.
—Dimitry tiene siete. Él vive en casa con su mamá. —La cara de Nastya comienza a enrojecerse un poco—. A la señora le diagnosticaron cáncer terminal; le han dado aproximadamente seis meses. No hay ninguna familia, por tanto Janice ha decidido comenzar a trabajar con nosotros para una posible custodia tutelar o adopción. —Nastya pone abajo su pluma y mira sus manos. Puedo decir que esto la ha afectado—. Necesitamos a alguien para llenar el vacío. Jan está tan enferma, y no puede hacer mucho con Dimitry. ¿Es esto algo que crees que podrías manejar? —El modo como me mira me dice que hay algo más. Le doy una mirada que sugiere que espero que me diga un poco más—. Él…
Respiro hondo, preparándome para lo que sea.
—También es autista.
Fui a la biblioteca y leí cada artículo de revista que cayera en mis manos. Si iba a ser el consejera de este niño, quería saber lo que me esperaba. Yulia fue increíble, también. Me dio muchas estrategias de



trabajar con él dado sus limitadas capacidades de comunicación y sensibilidad. Natya también me recomendó que tomara un curso para el tratamiento de la conducta ya que Dima tenía frecuentes… colapsos. Mientras un niño típico tenía rabietas, había unas que le duraban horas. Ninguna cantidad de persuasión o súplicas haría una diferencia. Dima se haría daño a sí mismo y los demás en el proceso, pero nunca se desvió nuestra decisión de cuidarlo.
El primer mes fue un poco rocoso, y por rocoso quiero decir que había enormes rocas de mierda. Sin embargo, nunca se me paso por la mente abandonar a Dimitry. No sólo este chico miraba a su madre morir, ni siquiera podía expresar lo que sentía acerca de ello de una manera típica. Su expresión se manifestaba en gritos y mordiscos en vez de llorar o decir que estaba triste.
Las salidas siempre eran… interesantes, por no decir más. Los últimos siete meses habían sido mejores, sin embargo. Había aprendido cuales eran sus factores desencadenantes encontrándome con su terapeuta de conducta por tanto me podría mantener al corriente de su programa y proporcionarme un poco de coherencia.
El último par de meses, habíamos ido a un restaurante, comimos una comida entera, y nos habíamos ido otra vez sin una rabieta. Había un progreso definido.
La semana pasada, Nastya había llamado con noticias de que Janice estaba en el hospital y la trasladaron a enfermos terminales. Ellos le proporcionarían la comodidad y el cuidado en sus últimos días. Nastya me avisó que iban a establecer algunas entrevistas para el panel de familias adoptivas y me pregunto si podía unírmeles.
Si bien ninguna de las familias era mala, ninguna de ellos era buena, al menos para Dima. Cuando les pregunté cómo tratarían con sus necesidades especiales, había por lo general una larga pausa, seguida de una sonrisa insegura. Esto me dijo que no tenían ni idea, y esto me preocupó.
***
Yulia y yo fuimos a Cornerstones el día después de que llegue a casa con la idea de adoptar a Dimitry. Dijo que estuve allí cuando me necesitó, y ahora alguien más requería de mi atención. Nastya estuvo animada por mí, nuestra, decisión de adoptar a Dima. Sintió que el seguiría haciendo progresos con nuestra familia, incluso después de lo de Janice. Parecía haber un suspiro colectivo de alivio porque el plan estaba en marcha.
—De este modo, es oficial. El trabajador de Departamentos de servicios para la familia aprobó su aplicación. Será la familia adoptiva de Dimitry para el próximo año. Al final de este año, si usted todavía quiere continuar, puede solicitar la adopción. El juez concedió y firmó una orden de adopción temporal de Dima para vivir con usted. Cuando Jan haya… — Nastya no pudo terminar, pero sé que le estaba afectando, por tanto termino para ella.
—Entonces, conseguiremos la tutela permanente.
—Sí.
***
El juez firmó la orden de tutela temporal a las quince y diecisiete de la tarde.
Janice ha estado en un coma inducido por la medicina durante los últimos tres días y no tiene conocimiento de Yulia y mi intención de criar a Dimitry.
—¿Cree que deberíamos ir a ver a Janice y decirle? Sé que esta inconsciente, pero entonces sentiría al menos que le pedimos de alguna manera su bendición
No termino ya que el teléfono de Yul resuena con el ringtone especial de Nastya.
—Cuando veo su cara, no hay una cosa que cambiaría, “cause you're amazing just the way". —Maldito Bruno Mars.
—¡Hola!
Dejamos el juzgado hace diez minutos, Nastya  debe haber olvidado decirnos algo.
Echo un vistazo a Yulia mientras escucha a Nastya en el otro extremo de la línea. Su sonrisa se ablanda y luego su cara se pone sombría. De repente me pregunto si hay un problema. Alzo la vista en el retrovisor a Dima.
Esta sentado inmóvil y perfectamente recto en el asiento, mirando por la ventana. Katya puede decir que algo está mal, pero se queda en silencio esperando a que dijera algo.
—Oh.
Entonces, Yul asiente con la cabeza como si Nastya la pudiera ver. Sus ojos se hacen vítreos y sé lo que esto significa. Me hago a un lado del camino. Dima comienza a mecerse ya que el coche se ha parado y luego comienza a gemir. Cuanto más quieto nos quedemos, más alto son sus gemidos.

Alcanzo la mano de Emily, mi pregunta silenciosa esperando una verificación.
—Pasó a las quince y doce. Parece que sabía, Lena. —Yulia comienza a llorar mientras Dima gime—. Sabía que él estaría bien.
Creo que Dima lo sabe, también. La gente supone que no entienda porque no lo puede expresar, pero creo que lo hace.
Ahora, me rasgo. ¿Consuelo a mi esposa o mi nuevo hijo?
—Vamos a movernos al asiento de atrás —susurro.
Nos sentamos en un lado de la Ruta 35, en el asiento de atrás de nuestro Corola de dos años, abrazándonos. Yulia y yo formamos un sándwich nuestros chicos entre nosotros mientras Dima sigue meciéndose y tararea.
—Esto, también, pasara —susurra mi esposa mientras ella, nosotras, mantenemos a nuestra nueva familia unida y seguimos viviendo.

FIN



Ante todo gracias a Xlaudik y Wendra222 por comentar siempre y seguir la historia, y en general a todos ustedes los que a leyeron este Fan Fiction, espero haya sido de su agrado, este mi primera adaptación de un libro a un Fan Fic! Gracias y continuaré  posteando las otras  historias y seguramente mas nuevas! Cool Razz Smile

Jemmahollstein
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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por wendra222 el Mar Nov 25, 2014 7:29 am

Me encanto muy bueno con un final real a la vida te felicito y continua que te seguire leyendo

wendra222

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por xlaudik el Mar Nov 25, 2014 2:14 pm

Una excelente historia :-D
Gracias x compartirla :-P
Espero leerte pronto.

xlaudik

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

Mensaje por flakita volkatina el Lun Jun 15, 2015 10:48 am

En realidad muy buena como me lo esperaba... aveces me daban ataque de risas x cositas pero muy buena

flakita volkatina

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Re: Me Cambiaste La Vida (Adaptación)

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