JUGANDO A AMAR.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Miér Dic 31, 2014 1:42 pm

Capítulo 17 "Más confesiones."

Domingo.
Estoy en casa de Parviz desde temprano.
Acabamos de ver una película de zombies, realmente no la entendí, bueno, para empezar no le presté atención en lo absoluto.

— ¿Te ha gustado la película? (pregunta Parviz).
—Mmm sí, es interesante.
— (Parviz sonríe) es una de mis favoritas.

Momento incómodo.
Él me mira fijamente durante un par de segundos, se acerca y me besa. Sé lo que piensa, conozco esa mirada.

—No quiero (dice Yulia).
— ¿Por qué?
«No quiero estar contigo, entiéndelo. No más.»
—No me siento bien de hacerle esto a Lena.
— ¿Disculpa? tu novio soy yo, no ella, ella es sólo una apuesta.

Sus palabras me duelen pero saco la mejor sonrisa que puedo y asiento con la cabeza. Parviz me besa en el cuello mientras me desabotona el jean.

***

Estoy acostada en la cama de Parviz, lo único que cubre mi cuerpo desnudo es una diminuta sabana blanca.
Él se pone de pie para colocarse el bóxer y vuelve a la cama, me abraza pero yo le doy la espalda.

— ¿Estás bien? (pregunta Parviz).
—Sí.
— ¿Te hice daño?
—No (Yulia finge una sonrisa) ¿Me prestas tu baño?
—Por supuesto, ve.

Me envuelvo en la sabana y voy hasta el baño, cierro con seguro.
Abro la regadera, el agua está helada. Empiezo a pensar en lo que pasó hace unos minutos y me siento sucia, asquerosa y vacía. Lo peor de todo, es que no dejo de pensar en Lena.
El sexo no es lo mismo una vez que ya has hecho el amor.

***

Salgo del baño, ya vestida. Él también está vestido.

— ¿Tienes hambre? Podemos salir a comer algo (Parviz sonríe).
—No, debo irme. Tengo que estar en casa a tiempo o papá se enojará (Yulia miente).
—Bueno, como quieras. ¿Te llevo?
—No, no te preocupes. Adiós Parviz (dice Yulia).
—Adiós amor, te amo (Parviz besa a Yulia).

***

Lunes.
En la escuela. La profesora de religión ha faltado porque tiene licencia de maternidad. Eso sólo puede significar algo: hora libre.
Me doy la vuelta para hablar mis amigas.

—Hola chicas, ¿qué tal todo? (Yulia pregunta).

Julieta y Natasha me ignoran, es más, ni siquiera me miran.

— (Yulia continua) ¿Qué sucede?
—Están enojada porque pasas más tiempo con Elena que con nosotras (responde Katya).
— ¡Kat! Quedamos en que no le íbamos a hablar (dice Julieta).
—No le voy a dejar de hablar a mi mejor amiga (Katya encoge los hombros).
— (Yulia interrumpe) ¡Eso es ridículo! Ustedes siempre serán mis amigas.
— ¿Entonces por qué pasas casi todos los recesos y sales tanto con la chica esa? Admítelo Yulia, nos has cambiado (dice Natasha).
—No las he cambiado, con Lena es diferente (Yulia se pone nerviosa).
—Yulia, deberías decirles de una vez, ellas entenderán (dice Katya).
—Quizá tengas razón.
— ¿Decirnos qué? (preguntan Julieta y Natasha a la vez, Yulia suspira).
—No sé cómo decirles esto...
— (Katya interrumpe) no como me lo dijiste a mí por favor (las dos se ríen).

Aquí voy.
Me acerco a las chicas para hablarles al oído.

—Lena es mi novia (susurra Yulia).
— ¿Qué? (preguntan Natasha y Julieta en un tono alto, inmediatamente miran a Katya, ella se cruza de brazos y asiente).
— ¿Es una broma? (pregunta Natasha).
—No, hablo en serio. Llevamos tres meses (dice Yulia).
— ¿Eres lesbiana? Nunca lo pareciste (dice Julieta).
—Yo sólo sé que la amo y estoy enamorada de ella (responde Yulia).
— ¿Y Parviz? (Natasha pregunta).
— (Katya interrumpe) aquí viene la parte complicada.
—Parviz, bueno, él sabe de Lena sin embargo seguimos siento novios.

Noto confusión en las caras de Julieta y Natasha.

— (Yulia continua) él me retó a tener una novia durante 6 meses.
—Toda una novela (dice Katya sonriendo).
— ¿Qué harás cuando se acaben los 6 meses? (pregunta Natasha).
—No lo sé, al principio todo era un juego pero me he enamorado de ella. No quiero ni puedo romper su corazón, creo que trataré de contarle todo y pedirle que siga conmigo y con respecto a Parviz, aún no sé...
— (Julieta interrumpe) estás arruinando tu vida (Katya y Natasha miran a Julieta sorprendidas).
— ¿Por qué Jul?, ¿Por qué estoy enamorada de otra chica? (pregunta Yulia un poco enojada).
—Yo no tengo problemas con eso (dice Natasha).
—Yulia, ¿te has puesto a pensar que dirá tu padre o las demás personas? Nosotras te podríamos apoyar pero, ¿y qué hay de los demás? Les harán la vida imposible (dice Julieta).
— ¡Que se jodan los demás! Nunca me ha importado lo que las personas piensen de mí y nunca me importará (dice Yulia).
— ¿Y qué hay de Parviz? Tu padre lo ama (dice Julieta).
—Mi padre, no yo. Chicas pueden dejarme de hablar si quieren, pero eso no cambiará lo que siento por Lena.
Silencio incómodo.
— (Julieta rompe el silencio) ¡No seas tonta! No me importa si estás con un chico o con una chica, sólo me preocupo por ti.
—No tienes que hacerlo Jul, sé lo que estoy haciendo (Yulia sonríe, Julieta la abraza).
—Yulia, a mí tampoco me importa eso, eres mi amiga y eso es lo que vale (dice Natasha y la abraza).
—Gracias Nat (dice Yulia sonriendo).
— (Katya interrumpe) a mí no me tienen que preguntar. Yulia es mi mejor amiga y siempre la he apoyado en todo, esta no será la excepción (las dos se abrazan fuertemente).
—Bueno y ahora que ya lo sabemos, Lena y tú pueden sentarse con nosotras (dice Natasha).
— (Risa) vale, gracias. Primero tengo que decirle, no sé cómo lo tome.

***

Durante el receso.
Yulia y Katya saliendo del baño.

— ¿Y qué tal va todo con Lena? (pregunta Katya, Yulia suspira y lleva a Katya a una banca vacía).
—Kat, me siento culpable (Yulia confiesa).
— ¿Por qué?
—Pasé el viernes y el sábado con Lena, los mejores días de mi vida. Incluso hicimos el amor (Yulia sonríe). Pero el domingo tuve qué con Parviz (dice Yulia refiriéndose a tener sexo).
—Espera, vamos por partes. ¿Tú y ella...? (pregunta Katya).
—Sí y fue maravilloso. Es la primera vez que hago el amor con alguien. Jamás llegue a sentirme así con Parviz, pero ella lo consiguió solamente con sus dedos y su lengua.
—Yulia, exceso de información (dice Katya, las dos ríen).
—Lo siento (Yulia se encoge de hombros).
—No es nada. ¿Y con Parviz, el domingo, qué tal?
—No sentí nada más que suciedad y culpa. No podía dejar de pensar en Lena.
—Puede ser que no hayas sentido placer debido a eso mismo (dice Katya).
—Quizá, pero a decir verdad con Parviz difícilmente llegaba al orgasmo y con Lena fueron 3, ¡3!
— (Kat se ríe) ya veo. Yulia, tienes pensar muy bien en que harás y cuando te sientas preparada hazlo; habla con los dos. Toma la decisión que consideres mejor.
—Gracias Kat, eso haré.
—Y espero que te hayas cuidado, lo único que podría faltar es que quedaras embarazada, si eso pasa escribiré un libro sobre tu vida (las dos ríen).
—No te preocupes, no pasará (risas). Me das la mitad de las ganancias.
—30 por ciento, yo lo escribiré.
—Sí, pero la historia es mía (dice Yulia en broma).
—Anda, ve por Elena, las chicas querrán hacerles muchas preguntas a las dos.
—Vale, nos vemos en unos minutos (dice Yulia).

***

Me encuentro con Lena, quien me esperaba afuera de la biblioteca.

—Hola amor, ¿cómo estás? (dice Elena).
—Súper ahora que te veo, ¿y tú amor?
— (Elena sonríe) igualmente, ayer te llamé pero tenías el celular apagado. Te extrañé, mucho.
—Yo igual amor. Estaba en una finca donde no había casi señal, lo siento (Yulia miente).
—No tienes que disculparte (Elena le lanza un beso y guiña el ojo).
—Lena, mis amigas ya saben de lo nuestro, espero que no te moleste que les haya dicho (Yulia baja la mirada).
— ¿Qué? ¿Cómo reaccionaron?
—Por ellas no hay problema, nos apoyan. Tuve que decirles porque empezaban a sospechar ya que ando mucho contigo y poco con ellas.
—Bueno, no te preocupes amor (Elena sonríe).
—Sentemos con ellas, ¿qué dices?
—Vamos.

Nos sentamos con las chicas.
El ambiente es incómodo. No pueden evitar hacernos preguntas, las dos respondemos como podemos. Lena está apenada, yo tomo su mano para darle seguridad.
Pronto todo fluye con normalidad y hasta reímos.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Lun Ene 05, 2015 9:59 pm

Capítulo 18 "Desacuerdos."

Quiero ir a clases pero no puedo, tengo fiebre.
Estoy sola en mi habitación, mi padre salió a hacer unas llamadas y Dmitry ya se fue a su escuela.
Que noche tan mala tuve. Desperté a eso de las 3 de la madrugada para vomitar y no logré conciliar el sueño. En la mañana me bañé y me cambié, me preparaba para ir al colegio, pero al despedirme de mi padre él se dio cuenta de que estaba caliente y no me ha dejado ir. Bueno, al menos pude convencerlo de que no necesito ir un hospital, fue difícil pero lo logré. Supongo que todos tenemos un padre (o madre) paranoico.
En mi cabeza no dejo de reprocharme lo tonta que fui al no haber recargado mi celular ayer. Si tuviera saldo ahora podría avisarle a Lena que no iré, o mensajear con ella, pero ahora ni nos veremos ni hablaremos.

(Abren la puerta, es el papá de Yulia).
—¿Cómo te sientes? (pregunta el Sr. Volkov).
—Bien, sólo es un poco de fiebre. No he vuelto a vomitar desde la madrugada, estaré bien (dice Yulia en tono optimista).
—Eso espero. ¿Segura que no quieres ir al hospital? (toca la frente de Yulia).
—No es necesario.
—Bueno, bueno. Debo ir al trabajo, si necesitas algo sólo llámame.
—No puedo, no tengo saldo en el móvil.
—(El Sr. Volkov saca un celular de su bolsillo) ten este, tiene minutos y aparte saldo. Llámame a mi otro celular, el número está grabado en los contactos.
—Vale, gracias papá (Yulia sonríe).
—Adiós, cuídate (dice el Sr. Volkov cerrando la puerta del cuarto de Yulia).
—Adiós.

A penas mi papá se va, lo primero que hago es marcarle a Lena, pero la llamada se va a buzón de mensajes. Lo tiene apagado. ¿Cómo no pensé en eso antes? Ella casi siempre lo apaga durante las clases o si no lo mantiene en silencio.
Decido llamar a Katya, ella es una experta usando el celular sin que la descubran los maestros. Tiene muchas técnicas; cuando mensajea lo tapa con el mismo cuaderno o con el maletín, cuando habla se acuesta sobre el celular en el pupitre y cuando escucha música simplemente se pone los audífonos y se suelta el cabello. Muchas veces intenté usar alguna de las anteriores pero siempre los profesores se daban cuenta y me regañaban. Creo que eso es algo únicamente de ella, como un don.

—¿Alo? (pregunta Katya).
—Hola Kat, soy yo, Yulia.
—(Katya susurra) ah, hola Yulia, ¿por qué faltaste hoy a clases?
—Tengo algo de fiebre, debo quedarme en casa todo el día.
—¿Estás bien? ¿Te sientes bien? (pregunta preocupada).
—Sí, ya estoy mejor.
—Vale, ¿quieres que le avise a Elena?
—Sí por favor.
—Bien, en el receso le digo.
—Gracias Kat, bueno te dejo, si Miss Bouvier te encuentra hablando por celular te bajará 10 puntos (risas).
—No lo hará, sabes que esa es mi especialidad (risas). Recupérate pronto, besos.
(Katya cuelga).

***

He pasado largas horas aburrida viendo televisión. En la mañana lo único que se encuentra son propagandas para comprar en linea o programas para niños.
Me toco la frente, al parecer mi fiebre no disminuye.
Alguien toca la puerta principal, me envuelvo una sabana en el cuerpo para cubrir mi pijama y me dirijo para ver quién es.

—¡Le-Lena! (exclama Yulia sorprendida).
—Amor, ¿cómo estás? Katya me contó todo (dice Elena preocupada).
—Estoy bien, mejorando (Yulia miente).
Le abro la puerta, ella entra y me da un fuerte abrazo, yo aún sorprendida la cierro.
—(Yulia continua) ¿qué haces aquí? Deberías estar en clases, ¿no?
—Debería (Elena guiña el ojo)
—No me digas que te escapaste (Yulia sonríe).
—Así es, es la primera vez que hago algo así pero moría por saber de ti y verte.
—Gracias mi amor (Yulia sonríe con más fuerza y abraza a Elena).
—No tienes que agradecerme. Ahora dime que tienes exactamente.
—Bueno, ayer en la madrugada vomité una vez y está mañana cuando desperté tenía fiebre.

Lena pone su mano en mi frente y la retira rápidamente sorprendida.

—Está muy caliente. Amor, eso te pasa por haberte mojado el sábado cuando me llevaste a mi casa. ¡Te dije que te enfermarías!
—Pero eso fue hace 3 días.
—El periodo de incubación de la gripa es de 1 a 4 días.
—Vale ya, tienes razón. Bebé, estoy enferma, no necesito regaños o clases de biología, necesito que me cuides (Yulia hace un puchero).
—(Elena ríe) para eso estoy aquí.

Lena toma mi mano y me lleva hasta mi cuarto. Yo me siento en la cama y la veo caminar de un lado a otro.

—Lo primero que debemos hacer es darte un baño (dice Elena).
—(Yulia se sonroja) ¿me bañarás?
—(Elena ríe) pensándolo bien no, mejor no. Pero ven.

Me lleva al baño.
Bajo la tapa del inodoro y me siento sobre ella, Lena agarra la toalla y la moja un poco con el agua de la regadera. Se arrodilla frente mío y empieza a pasar la toalla cuidadosamente sobre mi frente.
Me limito a observarla y sonreír.
¿Así que Elena Katina se escapó del colegio sólo para cuidarme? Estoy muy feliz, tanto así que la fiebre y el dolor de cabeza pasan a segundo plano. Muero por abrazarla y besarla.

—¿Tienes termómetro? (pregunta Elena)
—Creo. Busca en mi mesa de noche (dice Yulia).

Lena se va durante unos segundos y vuelve con el termómetro, me lo pone en la axila.

—(Yulia continua) ¿y cómo hiciste para escaparte del colegio?
—Llamé a un amigo y le pedí el favor de que fuera a buscarme diciendo ser mi primo. Lo bueno de ser "la nota perfecta" es que no pusieron problemas para dejarme ir (las dos ríen).
—Estoy muy feliz de que hayas venido y que te preocupes por mí, pero no lo hagas de nuevo. No quisiera que tus calificaciones empezaran a bajar por mí culpa (Yulia baja la mirada).
—Amor, tengo eso bajo control. Sólo tenía una tarea y le dejé mi cuaderno a la profesora.
—En ese caso gracias.
—No es nada (Elena sonríe). Me quedaré todo el día contigo.
Nos acercamos, quedamos a punto de besarnos cuando el termómetro suena.
—(Elena mira el termómetro) veamos... Yulia, tienes 38,5 grados.
—¿Eso es malo?
—¡Demasiado! Quítate la camisa.
Obedezco.
Me quito mi camisa, no llevo brasier abajo, ella se sonroja al ver mis senos pero continua.
—Inclínate hacia adelante un poco (ordena Elena).

Lena pasa la toalla lentamente por mi
espalda, cuidando de no dejar ningún lugar sin mojar.

—Oh, el agua esta muy helada (dice Yulia entre suspiros).
—Lo sé, eso ayudará mucho.

Se detiene para mojarla de nuevo y vuelve a pasarla, esta vez por mis hombros. Yo tiemblo y suspiro.
Una vez más la moja y la pasa por mis mejillas, mi cuello y mi pecho.
Por última vez, la moja y la pasa por mi abdomen hasta mis senos, al llegar a ellos suelto un gemido involuntariamente.
Lena se detiene y exprime la toalla en el lavamanos.

—Estoy caliente.
—Un poco, estarás mejor pronto.
—No me refiero a la fiebre (Yulia se pone de pie y besa a Elena).
—Amor, quiero pero estás enferma.
—Sí, tienes razón. No querrás contagiarte.
—No quise decir eso, tontita. Es que no puedes exponer tu cuerpo al desnudo total, te puede hacer más daño.
—Ah...
—Pero creo que sé cómo podríamos solucionar eso.

Nos tomamos de la mano y vamos a mi cuarto. Lena me acuesta y me arropa, entonces se pone junto a mí.
Ella me besa, yo bajo mi mano hasta su falda y empiezo a tocarla pero ella me interrumpe tomando mi mano.

—No amor, hoy yo me dedicaré completamente a ti (dice Elena sonriendo).

Empieza a tocarme encima de la ropa, yo me estoy derritiendo.
Minutos después yo misma retiro mis bragas; creo que era lo que ella esperaba, ver cuanto aguantaba. Pero con ella soy débil y lo sabe.
Mientras juega con sus dedos en mí, me besa y muerde mis labios, o si no besa mi cuello y mis senos. Más que todo se concentra en mi boca y en mi cara.
Me mira y sonríe mientras hace lo suyo. Yo estoy en el paraíso, una vez más me lleva hasta ahí, todo termina con un gran gemido. Las dos sonreímos.

—¿Te sientes mejor amor? (pregunta Elena en tono pícaro).
—Oh, mucho mejor (las dos se echan a reír).
—Me alegra escuchar eso (Elena ayuda a Yulia a vestirse y la arropa de nuevo).
—Quiero tocarte, amor.
—(Risas) cuando estés bien dejaré que me hagas todo lo que quieras. Así que procura mejorar pronto.
—¿Todo?
—Todo.
—Trato hecho (Yulia sonríe).
—(Elena guiña el ojo) iré a la tienda a comprar un par de cosas, vuelvo en un segundo.
—Está bien.

Lena se va.
Yo empiezo a recordar cuando nos conocimos, nuestro primer beso. Todo.
Es increíble cómo tan rápido se ha convertido en mi todo.

***

—(Elena abre la puerta del cuarto de Yulia y entra con una bolsa) Listo, traje algo para comer.
—¿En serio? Gracias amor.
—Primero las pastillas.

Saca de la bolsa una tableta de pastillas, me explica que son para la fiebre y la gripa. Me sirve un vaso de jugo de naranja y me la tomo.

—Listo. Ahora toma tú (Yulia ordena).

Lena saca una pastilla para ella, yo tomo un sorbo de jugo y la beso pasándole el jugo, ella traga todo.

—Gracias (Elena sonríe).
—¿Y qué trajiste de comer?
—Pastelillos de pollo, te encantarán.

Lena y yo empezamos a comerlos.

—Mmm están ricos... como tú (dice Yulia).
—¡Oye! (Elena exclama apenada).
—(Risas) eres muy guapa amor, no puedes reclamarme por decirlo.
(Elena besa a Yulia).
—¿Hay algo más que pueda hacer por ti?
—Sí, pásame el cargador de mi celular, por favor.

Señalo a una repisa, ella busca en puntillas. Cuando lo intenta bajar accidentalmente tumba una caja de cigarrillos marlboro ice, al caer al piso varios se salen. Ella se agacha para recogerlos.

—¿Son cigarrillos?
—Eh, sí.
—¿Fumas?
—Así es, creí que lo sabías (Yulia se encoge de hombros).
—¿Cómo iba a saberlo? (Elena responde enojada).
Silencio incómodo.
—El olor en las manos, en la ropa, no sé.
—No me había fijado en eso. ¿Desde hace cuánto lo haces?
—Como desde hace un año, pero no te preocupes, no es la gran cosa (Yulia sonríe).
—¿No es la gran cosa? ¡Yulia!
—¿Qué?
—Fumar es malo, en un par de años empezarás a sentir las consecuencias de tu pequeña "afición" (Elena hace énfasis en afición).
—No exageres.
—No exagero.
—Pero no lo hago a menudo, quizá 1 caja al mes.
—Aún así está mal.
—¿Por qué?
—¿Cómo que "por qué"? Adición, cáncer, problemas en la piel, entre otras cosas (Elena responde enojada).
—¿Tú has fumado?
—No y no quiero hacerlo.
—Vale, paremos con este debate, deja esa caja donde estaba y ven aquí.
Lena no dice nada, está enojada, lo sé.
—(Yulia suspira) ven, sígueme.

Me pongo de pie, tomo la caja y me dirijo hacia el baño. En frente de ella boto todos los cigarrillos en el inodoro y jalo la palanca. A Lena se le escapa una sonrisa triunfante.
Volvemos al cuarto.
Nos acostamos en la cama, pasando canales encuentro "el cisne negro", decidimos verla. Ella se acuesta junto a mí y me abraza.
Su presencia me hace demasiado bien, mejoré rápido. Creo que mañana estaré bien para ir al colegio.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Miér Ene 07, 2015 2:17 pm

Contiiiiiii!!! :-P
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Ene 13, 2015 5:20 pm

Capítulo 19 "Travesuras."

Días después.
En el segundo receso.
Estoy sentada con Lena en la banca más apartada de todas. Ella hace varios minutos me ayudaba, para no decir obligaba, a estudiar historia. Ahora sólo hablamos y comemos.

—Me alegra ver que mejoraste muy rápido (dice Elena mordiendo su tortilla).
—Con una enfermera como tú imposible no curarse (Yulia hace un guiño).
—(Elena se sonroja). ¿Qué carrera estudiarás?
—Mmm, eso aún no lo tengo claro (Yulia muerde su tortilla).
—¿Qué? Estás a unos meses de graduarte, deberías saberlo (dice Elena sorprendida).
—Lo sé, pero no hay nada que me atraiga, supongo que acabaré estudiando idiomas o ingeniería en algo.
—¿No hay nada que te guste?
—Me gusta jugar tenis y a la vez cantar y tocar guitarra, pero no creo que ninguna de las dos funcione como carrera, o al menos para mí.
—¿Por qué? (Elena observa atentamente a Yulia).
—El tenis lo tomo como pasatiempo.
—¿Y cantar?
—Soy buena hablando en público, pero si se trata de cantar, me congelo frente a todos (risas).
—Deberías comenzar cantándome a mí y así superarás tu pánico escénico musical (Elena guiña el ojo).
—(Risas) no lo sé, me daría mucha pena. ¿Tú qué quieres estudiar?
—Tampoco lo tengo claro pero aún me queda tiempo para decidirlo.
—¿Si fueses otra persona qué te gustaría hacer?
Silencio.
—Mmm sonará tonto pero me gustaría ser la presidenta de los sextos el próximo año (Elena sonríe).
—(Yulia toma las manos de Elena) ¿Es en serio? ¿Y por qué no lo intentas?
—Porque es prácticamente un concurso de popularidad, yo no ganaría.
—Vamos Lena, puedes hacerlo.
—Escuché que te postularon el año pasado.
—Así es pero lo rechacé, lleva mucho trabajo y responsabilidad el ser presidenta, es por eso que te quedaría perfecto el título (Yulia sonríe).
—Pero nadie votaría por mí, ni siquiera para postularme.
—Tienes mi voto, el de Nat, Kat y Jul.
—Yulia, sabes que se necesitan 50 votos para entrar al concurso y más de 300 para ganar.
—¡Podrías conseguirlos!
—Ya, de todas formas es sólo algo que me gustaría hacer, pero no sé sería capaz.
—No sabrás si no lo intentas.
—Amor, es como cantar para ti, te gustaría hacerlo en público pero no lo harías.
—Touché.
—Mejor cambiemos de tema. Tu cumpleaños es pronto, ¿qué harás? (pregunta Elena emocionada).
—Las chicas han bromeado con llevarme a ir a una discoteca gay (risas), suena genial pero prefiero pasar mi cumpleaños contigo.
—No es una mala idea, yo podría acompañarlas.
—¿A una discoteca gay? ¿Irías?
—Sí, claro. Tengo novia, eso me hace gay, ¿no? (las dos ríen).
—Sería genial, ya sabes besarnos, abrazarnos, bailar, sin preocupaciones (Yulia susurra).
—¡Entonces que así sea!

Hacemos un brindis con nuestras gaseosas y reímos.

—(Elena continua) ¿qué quieres de regalo?
—Nada, no te preocupes.
—Debe haber algo que quieras, dime.
—Seguir contigo (Yulia come una cucharada de postre).
—Bueno dime, ¿qué te gusta?
—Tú.
—Hablo en serio amor.
—Yo también Lena, un fin de semana a tu lado sería el mejor regalo (Yulia sonríe).

Le doy una cucharada de postre tres leches a Lena, ella saborea.

—(Elena sonríe) convenceré a mis padres.
—Vale amor, acompáñame al baño.
—Vamos.

Terminamos el postre y las gaseosas, ponemos las botellas en las canastas. Entramos al baño, está solo, raramente no hay nadie. Me aseguro de eso y agarro a Lena del brazo y la meto conmigo en uno de los baños, cierro la puerta.

—¿Qué haces? (pregunta Elena entre risas).
—(Yulia susurra) lo siento, moría por hacer esto (Yulia besa a Elena).
—No te disculpes, está bien (Elena besa a Yulia). Mmm, tu boca sabe a postre, delicioso (Elena sonríe y vuelve a besar a Yulia).

Suena el timbre.

—Debo irme (susurra Elena).
—Amor, quédate un ratito más. Por favor (Yulia ruega).
—Tengo clases.
—¿Qué te toca ahora?
—Religión (Elena hace una mueca, Yulia se ríe).
—Quédate. La profesora tiene licencia de maternidad, te mandarán un sustituto. Además es la última hora. (Yulia hace pucheros).
—(Elena ríe) está bien. Ven aquí bonita (Elena abraza a Yulia y le da un beso).
—Usted me debe algo, ¿no señorita?
—Ah sí, ¿qué? (Elena muerde su labio).
—Te lo recordaré.

Meto mi mano entre su falda y paso mis dedos suavemente sobre sus bragas mientras beso su cuello, Lena suelta un gemido.

—Ahhh...
—(Yulia pone su dedo en los labios de Elena y susurra) shh, no querrás que nos descubran.
—Amor.
—(Yulia deja de tocar a Elena) ¿qué?
—Sigue, hazme tuya (Elena agarra la mano de Yulia y la vuelve a poner entre su falda).
—(Yulia sonríe) con gusto.

"Hazme tuya". 2 palabras que me encendieron como nunca.
Beso sus labios, ella me muerde y sonríe, Dios, amo cuando hace eso.
La llevo a la pared, desabotono su camisa y suelto su cabello. Beso su cuello mientras paseo mis manos por su cintura.
Fuera sostén y falda. Ella también me desviste.
Paso mi lengua por sus senos mientras me deshago de sus bragas. Empiezo a tocarla, ella cierra sus ojos y se muerde los labios para no gemir.
Le juego sucio, muerdo su pezón. Ella gime y me mira fijamente con cara de oh-ya-verás. Me quita las bragas y empieza a meterme sus dedos.
Ambas sonreímos, yo la toco mientras ella me toca. Esto es tan... Wow.
Recorro con mi lengua su cuerpo entero, pruebo cada rincón de éste. Me lleno de ella y ella se llena de mí.
Sus dedos me tocan como si estuviese tocando una sinfonía. Me estremezco con sólo sentirla, sentir su lengua paseando por mi intimidad, sentir sus manos sobre mi cuerpo.
Dicen que el cielo es el límite, pero cuando estoy con ella, el cielo es apenas mi punto de partida. No puedo explicar ni la mitad de todas las cosas que ella me hace sentir.
Amo su voz, pero algo aún más hermoso es escucharla diciéndome "te amo" al oído. Me encanta todo de ella, su cuerpo, su cara, su forma de ser; no quiero que esto termine.

—No puedo creer que lo hicimos aquí (Elena susurra en el oído de Yulia y se ríe).
—Yo tampoco (Yulia se muerde el labio).
—(Elena sonríe) te amo, mucho.
—Y yo a ti amor.

Ayudo a Lena a colocarse el uniforme de nuevo y ella me ayuda a mí. Nos besamos durante un rato y salimos del baño. Casi inmediatamente suena el timbre, las personas empiezan a salir de sus salones, ella y yo nos sentamos a esperar a que todas pasen. Yo le doy una pequeña y sutil nalgada, ella ríe.

—Eres una pervertida (dice Elena).
—(Las dos ríen) es tu culpa.
—Ah sí, ¿por qué?
—Por ser tan sexy, por la forma en que me tocas, por los gestos que haces cuando estás gimiendo, por eso y muchas cosas más me tienes loca (Yulia confiesa).
—Y tú a mí, contigo he hecho cosas que nunca pensé hacer. Es una locura.
—(Risas) ¿cómo qué?
—Me he tocado pensándote, incluso antes de hacer el amor por primera vez, yo ya lo estaba deseando (Elena confiesa y baja la mirada).
«Wow.»
—Que rico amor, no tienes que sentirte mal por eso (Yulia toma la mano de Elena).
—¿Cómo sentirme mal si todo contigo se siente tan bien? No quiero que te reprimas conmigo por mi inocencia.
—¿Inocente tú? Já (Yulia bromea).
—(Risas). Desde nuestra primera vez, cuando (Elena hace una pausa y se sonroja) metiste tus dedos y me dolió, has metido sólo uno, yo a ti varios, a eso me refiero con reprimirse.
—Lo he hecho así porque no quiero que te duela amor.
—No importa, prefiero mil veces pasar ese dolor contigo que con cualquier otra persona.
—(Yulia sonríe y abraza a Elena). Eres una mujer maravillosa, nunca lo olvides, te amo más que a cualquier persona que haya llegado a amar alguna vez. Y respecto a eso, nos encargaremos después.

Observamos que la mayoría se ha ido, nos levantamos de la banca y caminamos hacia la salida.
Katya aparece detrás mío.

—Hola chicas.
—Hola (responden Yulia y Elena al mismo tiempo).
—Yulia, iba a preguntarte dónde estuviste pero creo que ya sé la respuesta.
—Con ella, en los baños (dice Yulia, Elena sonríe).
—O-k (dice Katya, las tres ríen).
—¿Qué hicieron en clases? (pregunta Yulia).
—Tema nuevo de física (hace una pausa) iré a casa de Julieta, ¿me acompañan?
—Yo no puedo, mi mamá saldrá un par de horas y debo cuidar a mi hermanita (dice Elena).
—Oh bueno. ¿Tú qué dices, Yulia?
—(Yulia mira a Elena) ¿me das permiso, amor?
—(Elena ríe) por supuesto, pero pórtate bien. Nada de ponerme los cuernos, señorita.
—(Yulia ríe) eso nunca.
—Bueno ya me debo ir, adiós amor, adiós Kat.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Jue Ene 15, 2015 9:53 pm

No tardes xfa :-P
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Sáb Ene 17, 2015 8:53 pm




Capítulo 20 "Mi cumpleaños."

Es el día de mi cumpleaños.
18 años, ¡estoy tan emocionada!
Al fin soy mayor de edad, ahora sólo me queda esperar a que Lena lo sea.
Despierto temprano, me baño y me cambio. Papá y Dmitry me sorprenden con desayuno a la cama.

—¡Feliz cumpleaños! (dicen Dmitry y el Sr. Volkov al mismo tiempo).
—Gracias (Yulia abraza a Dmitry y después al Sr. Volkov).
—Esta es la mejor forma que encontramos para agradecerte por todas esas veces te has encargado de la casa y de nosotros (dice Dmitry).
—Gracias, el desayuno se ve estupendo. No tienen que preocuparse por todo eso, sé que mamá así lo hubiese querido (Yulia sonríe).
—Hija, mamá estaría orgullosa de ti ahora mismo (dice el Sr. Volkov, a los tres se les ponen los ojos llorosos).
—No nos vamos a poner sentimentales ahora, tenemos que sonreír (dice Dmitry).
—Tienes razón (dice Yulia).
—Bien, te dejaremos para que termines de alistarte (dice el Sr. Volkov).
—Gracias papá (contesta Yulia).
—Por cierto, a la noche te daré tu regalo (el Sr. Volkov guiña el ojo).
—Vale (dice Yulia).

Papá y Dmitry se van.
Observo mi desayuno y me saboreo. Es omelette de jamón con tomate italiano y queso mozzarella; ensalada de frutos rojos, un puñado de maní y almendras, chocolate caliente con espuma de coco y jugo de naranja. En la bandeja principal hay una rosa roja y un escrito en mermelada, dice "feliz cumpleaños".
Que gesto tan lindo de parte de mi hermano y mi padre.
Al terminar de comer y alistarme, papá me lleva al colegio en su carro, no quiere que maneje en mi cumpleaños. Suspiro resignada.
Me bajo del carro y me despido de papá, en la entrada del colegio varios profesores me felicitan. Camino por los salones, niñas de otros cursos me felicitan igualmente.
Al llegar a mi salón, todas mis compañeras se acercan y me dan un abrazo, algunas me dan algunos detalles. Por fin llego a mi puesto mis amigas no están. Me siento.
Espero, los minutos pasan. Llegué muy temprano, pero ni siquiera está Natasha, ella es siempre la primera en llegar. Saco mi celular y abro twitter para distraerme un poco.
Escucho un grito de "Feliz cumpleaños" volteo hacia donde viene el ruido. Son mis amigas. Tienen una enorme cartelera con fotos de nosotras, tanto viejas como recientes y escritos de cada una. Entran al salón cantándome.
Las lágrimas caen por mis mejillas inmediatamente, pero son lágrimas de felicidad. Ellas también lloran.
Corro hacia ellas y las abrazo.
Tengo las mejores amigas del mundo.

—Gracias chicas, ustedes son las mejores (dice Yulia en un abrazo grupal).
—No tienes nada que agradecer (dice Natasha).
—Cierto (dice Julieta).
—¡Son 18, 18! (exclama Katya).
—Lo sé, estoy vieja (risas).
—Chicas, ¿podrían sentarse? (dice Sr. DeLonges, profesor de literatura, las cuatro se ríen).
—Claro profesor (contesta Yulia, todas se sientan).
—Por cierto, feliz cumpleaños Yulia (el Sr. DeLonges abraza a Yulia).
—Gracias (Yulia sonríe).

***

Por fin suena el timbre.
Salgo rápido hacia las bancas, en una está sentada Lena. A penas me ve, corre hacia mí, yo hago lo mismo.
Nos damos un abrazo, vaya abrazo. Todas las personas que están en el patio nos quedan mirando.

—Feliz cumpleaños amor, quería llamarte pero me daba mucha pena (dice Elena sonrojada).
—Gracias bebé, no te preocupes.

Las dos caminamos tomadas de manos hasta encontrar el lugar más solo y nos sentamos en el piso.

—Cierra los ojos, te daré tu regalo (dice Elena sonriendo).
—No debiste haberte molestado (Yulia cierra sus ojos y Elena saca una pulsera de oro blanco y se la pone en la muñeca izquierda).
—Puedes abrirlos ya.
—(Yulia abre los ojos) wow amor, está hermosa.
—Cada dije tiene su significado. (Elena señala uno por uno). La nota musical representa tu gusto por la música, el corazón a nosotras, el símbolo del infinito es el tiempo que quiero estar contigo. Este es un lazo por lo que le pasó a tu madre, una cruz para que Dios te proteja siempre, la paloma por la libertad y la paz y una estrella que representa tus sueños y aspiraciones.
—Wow amor, muchísimas gracias (Yulia sonríe y muerde su labio). Te besaría ahora si pudiera.
—(Risas) y te escribí una carta, pero esa te la daré al final del día.
—¿Por qué?
—Ya sabes lo penosa que soy. Moriría si la lees frente a mí (Yulia se ríe y abraza a Elena).

De repente llegan mis amigas con una pizza grande y gaseosa.

—Hola Lena (dicen Julieta, Katya y Natasha al mismo tiempo).
—Hola chicas, aquí está la torta (Elena saca una torta de chocolate de su maletín).
—¿Qué? ¿Ustedes se pusieron de acuerdo? (pregunta Yulia sorprendida).
—Exacto (responde Katya mientras se sientan todas).
—Aww muchas gracias por todo chicas (dice Yulia con una enorme sonrisa).

Julieta abre la caja, la pizza es de jamón con pollo, extra queso y pimentón rojo, gran elección.
Doy mi primera mordida, está deliciosa.
Después de terminar la pizza, comeremos la torta con gaseosa.
Estoy pasándola bien con mi novia y mis mejores amigas. ¿Qué más podría pedir más?

—¿Entonces siempre iremos a la discoteca mañana? (pregunta Katya).
—Sí (responde Yulia tomando a Elena de la mano).
—Ya yo pedí permiso (dice Elena).
—Genial, vamos de cacería (dice Natasha).
—Nat, te recuerdo que vamos a un bar gay (dice Julieta).
—¿Y? Podría conocer a alguna chica linda.
(Todas se echan a reír).
—Dejo la cacería para ustedes 3, ya yo tengo mi presa (dice Yulia mirando a Elena).
—Yo igual (dice Elena sonriendo).
—Aww (dicen Julieta, Katya y Natasha al mismo tiempo, Yulia se ríe y Elena se sonroja).

Al terminar de comer y hablar, todas nos ponemos de pie y vamos al baño juntas.
Aprovecho para darle un par de besos a Lena.

***

El resto del día transcurrió bien. Lena me acompaña hasta mi casa en un taxi, insisto en pagar pero ella no me lo permite.

—¿Estás segura de que no quieres acompañarme a sacar la cédula? Podríamos ir a algún lado después (dice Yulia).
—No puedo amor, mi mamá pensará que estoy abusando con los permisos (Elena hace una mueca).
—Está bien bebé, te veo mañana. Paso por ti (dice Yulia).
—Vale amor, hasta mañana. Te amo (Elena le lanza un beso a Yulia).
—Yo también te amo (Yulia le da un abrazo a Elena, Elena le da la carta y se monta de nuevo en el taxi y se va).

Entro a mi casa y me encuentro con la sorpresa de que mi almuerzo ya está listo. Lasagna de carne molida cubierta en queso gratinado, está rico.
Dios, explotaré con todo lo que he comido hoy.
Me cambio el uniforme y voy a sacar mi cédula. Como dice Katya: "estoy más feliz que emo estrenando cuchilla".
Cuando vuelvo a casa, Parviz me sorprende con rosas rojas. Me invita a cenar en la noche y me regala un bolso color marrón de marca.
Mi hermano me regala un CD de My Chemical Romance y otro de Hey Monday. Mi padre me da dinero para comprar ropa y zapatos y me habló sobre un viaje.
Más allá de los regalos materiales, me encantan esos pequeños detalles.
Los pequeños detalles son los regalos que nunca se olvidan. Como la cartelera de mis amigas, la pegué en mi pared. Fue un gesto muy bonito.
Al igual que el trato que me dieron mi papá y mi hermano. Y sobre todo la carta de Lena.
Es la carta más hermosa que me han dado, es de tres hojas y una foto de las dos.
Hoy ha sido uno de los mejores días de toda mi vida, sería perfecto si mi mamá estuviera aquí.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Lun Ene 19, 2015 11:01 pm

Buenísimo :-P
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Ene 20, 2015 8:43 pm

Capítulo 21 "Algo alcoholizada."

Sábado en la noche.
Eso de ir a un bar gay me parece una locura, pero me gusta la idea.
Me pongo un vestido negro con tacones blancos y me maquillo un poco. Sólo delineador y rubor.
Suena el timbre, deben ser las chicas. Corro torpemente hacia la entrada y abro la puerta.
Todas están hermosas. Julieta usa una falda a rayas con un top negro, Katya un vestido agua marina con tacones plateados y Natasha un vestido blanco con un lazo rosado.
Las saludo con un beso y un abrazo, les pido que me esperen un minuto y entro a la casa para echarme un toque de perfume.

—Papá, ya me voy (dice Yulia).
— ¿A dónde irán? (el Sr. Volkov pregunta mirando atentamente a Yulia).
—A una discoteca (Yulia sonríe).
— ¿Hasta qué hora?
—Vuelvo a las 3 de la mañana aproximadamente.
—Está bien (el Sr. Volkov saca su billetera y le da un poco de dinero a Yulia) diviértanse.
—Gracias (Yulia se despide del Sr. Volkov con la mano).

Salgo de la casa.
Las chicas están sentadas en un muro, me acerco a ellas.

—Listo (dice Yulia).
— ¿Todo bien? (pregunta Natasha).
—Sí, acabo de pedirle permiso a mi papá (dice Yulia).
— ¿En serio? (pregunta Katya).
—Quiero un papá así (dice Julieta, todas ríen).

Mi papá siempre me ha dado esa clase de libertad a pesar de ser tan conservador.
Vemos un taxi, Natasha lo para y le da la dirección al señor. Después de hablar con él durante unos segundos, nos hace una seña y todas nos montamos en el carro. Natasha siempre ha sido buena negociando, con ella, los taxis siempre nos cobran menos.
Le mando un mensaje a Lena avisándole que ya vamos a pasar por ella. En menos de 15 minutos llegamos a su casa. La observo a través de la ventana. Luce hermosa, como siempre. Lleva un vestido morado sexy pero elegante, unos tacones negros y una cadena. Está maquillada suavemente.
Bajo del taxi, ella sonríe al verme. Camino sonriendo hacia donde ella.

—Hola amor, estás divina (Elena abraza a Yulia).
— ¿Yo? ¿Bromeas? Tú sí que estás preciosa (dice Yulia).
— (Elena ríe) gracias amor pero tú no te quedas atrás.
—Que bien que mi suegra te dio permiso, cada vez me cae mejor (Yulia y Elena caminan hacia el taxi).
—Fue algo difícil, casi nunca salgo de noche, le dije a mi madre que estaba invitada a un quinceañero, incluso tuve que comprar una tarjeta (Yulia se ríe, Elena le abre la puerta del carro).
— ¿Hasta qué hora tienes permiso? (pregunta Yulia entrando al carro).
—Hasta las 2.
— ¿Tan temprano?
—Sí (Elena hace pucheros y entra al taxi).
—Bueno, entonces hay que disfrutar.

Lena saluda a todas.
Las cinco quedamos en completo silencio, Julieta le dice al señor la próxima parada. Paradise, una discoteca solamente para chicas.
El señor hace un gesto de sorpresa pero rápidamente asiente y nos lleva.
Entramos sin problemas y nos sentamos a unas mesas de la barra de tragos.
Hay quizá 50 chicas más por ser temprano. Algunas nos miran, otras están con sus parejas. La música suena, hay luces de colores y humo en la pista. El ambiente está muy bueno.

— ¿Les gusta el lugar? (pregunta Katya).
—Está bien prendido (dice Natasha y se ríe).
—Iré a traer algo de tomar (Yulia se pone de pie y camina hacia la barra).

La chica que atiende es rubia de ojos claros, tiene un tatuaje hermoso en el cuello, es como una cadena de estrellas.

—Hola lindura, ¿puedo ayudarte en algo? (pregunta la chica acercándose a Yulia).
—Sí, una botella de vodka por favor (dice Yulia sacando unos billetes).
—Claro (la chica toma los billetes y le da el cambio a Yulia, junto con la botella de vodka).
—Gracias (Yulia sonríe, la chica guiña el ojo y le rocoge el pedido a otra chica).

Me doy la vuelta para volver a la mesa pero una chica alta, de cabello negro y tal vez unos 20 años me detiene el paso poniéndose en frente mio.

—Hola, ¿cómo te llamas? (pregunta la chica).
—Yulia y ¿tú?
—Giselle (ambas se dan la mano). Yulia eres muy bonita, apuesto que eres nueva por aquí.
—Sí así, es (Yulia ríe) gracias.
— ¿Puedo invitarte una copa? (pregunta la chica en tono pícaro).
—Eh yo...
— (Elena abraza a Yulia por detrás e interrumpe la conversación). Mi amor ¿ya compraste el trago?
—Sí bebé (Yulia responde).
Silencio incómodo.
—Bueno, adiós Yulia, pásala bien.

Giselle, la chica, sonríe y se va. Lena me suelta y nos quedamos mirando durante segundos.

— ¿Qué? (pregunta Yulia)
— ¿Cómo que "qué"? Esa chica quería ligar contigo (Elena reclama en tono celoso).
— (Risas) ¿En serio? No me di cuenta.
—Oh vamos Yulia, si no aparezco quien sabe que hubiera pasado (Elena hace un gesto de enojo).
— ¿Estás celosa? (Yulia sonríe).
— ¿Yo? No.
—Claro que sí, llegaste enseguida a marcar territorio (risas).
—Jumm.
(Yulia abraza a Elena).
—Amor, estaba a punto de decirle que había venido con mi hermosa novia, lo juro. Yo soy toda tuya.
— ¿Ah sí?
—Sí, ¿y qué hay de ti?
—Igual, sólo tuya (Elena besa a Yulia, se toman de la mano).

Vamos de vuelta a la mesa.

—Chicas, adivinen... Compré vodka (Yulia alza la botella).
— ¡Woho! (exclaman todas al mismo tiempo, Katya abre la botella y empieza a servir los tragos).
—Yo no tomo (Elena niega el vaso).
—Vamos amor, ¿por mí? (Yulia hace un puchero).
— ¡Que lo haga, que lo haga! (gritan todas a la vez).
—Vamos amor, sólo por hoy, ¿sí? (Yulia besa a Elena).
—Bueno, vale. Pero sólo uno (Yulia, Julieta, Katya y Natasha aplauden).

Pronto ese trago se convirtió en varios. Todas nos hemos excedido con el alcohol y la fiesta se ha encendido. Están pasando buena música.
Lena me agarra del brazo y me lleva a la pista, empezamos a bailar muy juntas y a besarnos. Al parecer está un poco tomada.
Miro a mi izquierda, Natasha está bailando con una chica guapa mientras Katya y Julieta se divierten bailando juntas.
Río un poco, la situación es muy graciosa. Nunca pensé hacer algo así con las chicas.
Lena empieza a bailarme sexy, muerdo mis labios, no resisto mucho y la vuelvo a besar.
Esto está caliente.

—Yulia, creo que no debí haber tomado (Elena confiesa, Yulia suelta una pequeña carcajada y la lleva a la mesa).
—Espera aquí, te traeré una limonada.

Vuelvo a la barra. La chica me ofrece más trago, río y me niego. Le pido una limonada bien fría sin azúcar, eso hará que a Lena se le pase el efecto del trago. Mientras espero, la busco con la vista. Está hablando con una mujer un poco mayor, la de la barra vuelve con el vaso, le pago y me acerco a la mesa.

—Vamos princesa, sólo una canción (insiste la mujer).
—No, vete (dice Elena con la cabeza sobre la mesa).
—Sólo un rato (la mujer agarra el brazo de Elena).
— (Yulia interrumpe) Ya oíste, no quiere bailar contigo. Déjala.
— ¿Y tú quién eres? (pregunta la mujer en tono desafiante).
—Su novia. Lárgate.
—Vale, calma, jugamos al mismo bando (dice la chica en tono sarcástico y se va).
—Gracias, la tenía prácticamente encima (dice Elena).
—Dios, esa mujer podría ser tu madre (hace una pausa). Toma esto.
— (Elena alza la cabeza y le da un sorbo al vaso, hace una mueca por el sabor agrio, Yulia ríe). Está un poco ácido.
—Esa es la idea.

Lena bebe todo el vaso poco a poco, la beso como recompensa.

—Amor, ¿qué hora es? (Elena pregunta).
— (Yulia saca el celular y ve la hora) 4:00, JODER.
— ¿Qué? ¡Oh dios mio! ¡Debemos irnos ya! (dice Elena en tono alto).

Joder, ¿en qué momento se pasó el tiempo volando?
Busco a las chicas tan rápido como puedo, salimos de la discoteca y tomamos el primer taxi que vemos. Vamos primero rumbo a la casa de Lena.

—Me castigarán, por un mes, que digo por un mes, por toda la vida (Elena se reprocha).
«A alguien se le pasó la borrachera.»
—Lo siento mucho amor (dice Yulia).
— (Elena saca su móvil) Joder, tengo 20 llamadas perdidas. ¿Cómo no sentí el vibrador?
—Calma, todo saldrá bien (dice Natasha).
—Aquí es (dice el taxista deteniendo el carro).
—Hasta mañana. Espero que todo salga bien con mi suegra (dice Yulia).
—Gracias amor, pero creo que voy a estar muerta (Elena retiene una carcajada).
—En ese caso déjame darte el último beso (Yulia besa a Elena, el taxista observa todo por el retrovisor).
—Te amo, adiós chicas. Adiós amor. (Elena se baja del taxi).

La siguiente parada es en mi casa, me despido de las chicas y me bajo del carro.
Entro cuidando de no hacer ruido. Camino sigilosamente hasta mi cuarto. A penas me acuesto en la cama caigo profundamente dormida.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Ene 20, 2015 9:53 pm

Capítulo 22 "Al aire libre."

Al día siguiente.
Despierto a las 12 de la tarde con dolor de cabeza y la típica resaca. Recuerdo todo perfectamente, eso compensa al cien por ciento el malestar.
Me levanto de la cama y tambaleo un poco hasta llegar al baño. Me lavo la cara mientras recuerdo con flashbacks los bailes sensuales de mi novia.
¡Lena! ¿Qué le habrán dicho sus padres? ¿Cómo estará pasando su primera resaca? ¡Necesito saber de ella!
Agarro mi celular y marco su número pero un instante antes de darle a "llamar" alguien toca la puerta, reconozco la voz, es papá.

—Yulia, ¿has despertado? (pregunta el Sr. Volkov).
«¿Y tú que crees?»
—Sí papá, espera, ya te abro.

Me arreglo la pijama y recojo mi cabello en un tomate alto, varios mechones se me salen pero no le doy importancia. Abro la puerta.
Papá entra con mi desayuno en una bandeja, huevos con tocino y jugo de maracuyá.

—Gracias (dice Yulia sentándose en la cama, el Sr. Volkov le da la bandeja) ¿No deberías estar trabajando o en la casa de algún amigo?
— ¿Me estás echando? ¿De mi propia casa? (pregunta el Sr. Volkov en tono de broma).
— (Risas) no te lo tomes a mal, es raro que estés más de 10 horas en casa.
Silencio incómodo.
«La cagué.»
—Quisiera tener más comunicación con tu hermano y contigo. Desde que Larissa murió creo que he estado evadiendo muchas cosas (el Sr. Volkov confiesa con un nudo en la garganta).
—No eres el único (Yulia toma un sorbo del jugo) ¿qué quieres saber?
—Empecemos por... A qué hora llegaste ayer.
—A las 3 en punto.
— ¿Oh sí? Dormí a las 3:30, esperándote.
—Está bien, está bien. Llegué a las 4:30. ¿Me castigarás?
—No, yo no duro más de 10 horas en casa como para vigilarte. (Los dos se ríen).
—Siento haber hecho ese comentario.
—No es nada, tienes razón. Bueno, debes estar con resaca, en la bandeja hay una pastilla para eso (el Sr. Volkov guiña el ojo). Me iré a ver televisión.
—Gracias papá (Yulia sonríe, el Sr. Volkov se va).

Mi papá ha estado actuando raro estos últimos días, es raro que ahora quiera "compartir" con Dmitry y conmigo después de tanto.
Por más que evite, en mi mente busco causas de su comportamiento.
Quizá ha conseguido una novia y quiere que la aceptemos, o quizá se va de viaje por algún tiempo y quiere prepararnos psicológicamente. Bueno, supongo que sólo es cuestión de tiempo para descubrirlo.
Tomo la pastilla y como mi desayuno. Realmente me hizo bien comer algo, ya no tengo ese ardor en el estómago y el dolor de cabeza se ha reducido.
Vuelvo a tomar mi celular y llamo a Lena. A la tercera llamada me responde.

— ¿Alo? (contesta Elena).
—Hola amor, ¿cómo estás? (dice Yulia acostándose en la cama).
— (Elena suspira) con un dolor de cabeza gigante y ¿tú?
—Bien, tomé unas pastillas para eso, deberías hacer lo mismo.
—La resaca apesta.
(Yulia se ríe).
—Al fin, ¿qué tal te fue con mis suegros?
—Ah, pésimo. Mi mamá me regañó durante casi 1 hora, me tocó inventar algo para calmarla y ahora estoy castigada durante una semana. Papá, él no sabe y mejor así.
—Vaya... Y... ¿Estás bien?
—Pudo haber salido peor. ¿Qué tal te fue a ti amor?
— ¿Me creerías si te digo que mi papá entró hace unos momentos con mi desayuno y la pastilla para la resaca?
— (Risas) ¿en serio?
—Sí, él está raro (hace una pausa) algo se trama.
—Tal vez sólo está intentando ser lindo contigo.
«No lo creo.»
— (Yulia cambia el tema) ¿y te gustó el vodka?
—Es rico. Ayer la pasamos genial, ¿no crees?
—Sí, fue fantástico (Yulia sonríe).
—Bueno... Hay cosas que no recuerdo.
— (Yulia ríe) A ver... me celaste con una chica que me invitó a un trago, en una canción me llevaste a la pared y me bailaste sexy, fuimos a los baños y me empezaste a provocar, una señora como de 30 te quería sacar a bailar y me puse celosa y creo que eso fue todo.
—Me acuerdo de todo menos lo de los baños (ambas ríen).
—Fue una locura (Yulia suspira).
—Total. Amor, debo irme. Tengo que ayudar a mi mamá con unas cosas.
—Vale bebé, cuídate mucho, te amo.
—Yo también te amo, que tengas un maravilloso día (Elena lanza un beso y cuelga).

Entro al baño para ducharme, agua fría, justo lo que necesito.
Lavo mi cabello y salgo con dos toallas, una para mi cuerpo y otra para mi cabeza.
Me pongo frente al espejo y me peino. Mi cabello ha crecido, ya pasa mis hombros. Necesito otro corte.
Me lavo los dientes y corro temblando hacia mi armario. Saco algo de ropa relajada para estar en casa cuando mi celular suena. Contesto.

—Hola Yulia, ¿cómo amaneciste? (pregunta Katya).
—Con una resaca impresionante (risas) ¿y tú?
—Bien, a decir verdad no tomé tanto como ustedes. (Risas) ¿Y Elena?
—Hablé con ella hace rato, su madre la castigó por 1 semana.
—Joder que mal, aunque era de esperarse.
—Supongo, ¿y las chicas? (pregunta Yulia).
—Jul está con sus padres en misa, así es, la obligaron de nuevo (Yulia y Katya ríen). Y aún no sé nada de Nat.
—Hablando de Nat, ayer estuvo muy cariñosita con una chica en el bar (dice Yulia en tono pícaro).
—Lo sé, creo que se pasó de tragos.
—O quizá no.
— ¿Hay algo que yo no sepa?
—No, sólo decía. Natasha parecía disfrutarlo.
— ¿Crees que sea bisexual?
—Tal vez, o tal vez heteroflexible (ambas ríen).
— ¿Qué harás hoy? (pregunta Katya).
—Estoy entre acompañar a Dmitry al club o quedarme. O sea, morir de aburrimiento aquí o morir de aburrimiento allá.
—Elígeme a mí, tengo "Sinister" en DVD y palomitas, tú trae la gaseosa.
—Mmm suena magnífico, estaré allá en media hora.
—Vale, te espero.
(Katya cuelga).

***

Fui a casa de mi mejor amiga y tuvimos una tarde de chicas.
Vimos Sinister, debo admitirlo, la película cumplió mis expectativas. Es buena.
Regreso a casa a las 8, alisto mis libros, mi maletín y mi uniforme. Se hace tarde y me preparo para dormir, son las 11, todos están dormidos.
Chaaan, una idea cruza por mi mente.
Me cambio la ropa que llevaba puesta por un jean y una chaqueta de cuero, debajo de esta una camisa blanca y unos converse.
Abro la ventana sigilosamente y salgo por ella. Busco mi moto en el garaje y camino con ella hasta la próxima acera.
Una vez ahí, me monto sobre ella y la enciendo, manejo hasta casa de Lena.
Me pongo bajo su balcón y saco mi celular para llamarla.

— ¿Alo, Yulia? (contesta Elena)
—Sé que es tarde pero muero por hablar contigo.
—No te preocupes amor (Elena bosteza).
— ¿Te desperté?
—Sí, pero no importa, desearía que estuvieras aquí.
—El cielo está estrellado, quizá si lo pides a una estrella se te cumpla.
—Está bien, lo haré (Elena abre cuidadosamente la puerta de su balcón y se arrecuesta en el pasa manos, alza su mirada y busca la estrella más grande y brillante de todas finalmente cierra sus ojos) desearía que estuvieras aquí.
—Ahora ábrelos (dice Yulia lanzando una piedra a la ventana)

Lena se asusta y como impulso baja la mirada, al verme sonríe.

—Dios mío, ¿qué haces aquí? (dice Elena susurrando, Yulia cuelga su teléfono).
—Quería verte.
—Estoy en pijamas.
—Estás hermosa.
(Las dos sonríen).
—Son las 12:50 de la noche.
—Lo sé. ¿Bajarás o debo subir por ti?
— ¿Qué? ¿A dónde iremos a esta hora?
—Aún no lo sé.
—Estás loca (Elena sonríe y muerde su labio) me tienes que traer de vuelta antes de 3.
— (Yulia sonríe) está bien, lo prometo.

Cruzo los dedos atrás de mi espalda.
Lena entra a su cuarto de nuevo para cambiarse, se pone un short, una camisa y unas sandalias. Si fuese por mí me la llevaría en pijamas, de cualquier forma luce hermosa.
La ayudo a bajar por su balcón con mucho cuidado, nos escabullimos hasta la calle y corremos hasta la esquina, entonces nos montamos en la moto y arranco.
Manejo dando vueltas por las calles, pensando en donde podemos ir. Los centros comerciales están cerrados a esta hora, al igual que los cinemas, los museos, etcétera. Lo único que podría estar abierto a esta hora son las discotecas y casinos, pero no tenemos tiempo ni ganas para bailar o beber. Ah, y también los moteles, los hoteles y los restaurantes.

— ¿Tienes hambre? (le pregunta Yulia a Elena).
—No amor, estoy bien.

Sólo queda una opción, moteles u hoteles. No me atrevo a preguntarle, estoy muda. Veo un afiche en una de las paredes sobre el cuidado de la naturaleza. Pienso: las colinas.
Ya habíamos estado ahí antes, además es un lugar agradable. El fresco aire puro, el césped y, por supuesto de día, la vista. Manejo hacia allá sin pensarlo mucho, una vez llegamos Lena me mira sorprendida.

— ¿Las colinas? (Elena pregunta sorprendida).
—Se me ocurrió que sería bonito ver las estrellas desde ahí arriba (dice Yulia señalando una de las colinas).

Amarro mi moto a un árbol con una cadena de seguridad. Observo una vez más las colinas, la luz de la calle no alcanza a iluminar ni la mitad de estas. Improviso una antorcha con un trozo de madera seca que desprendo de un árbol y la enciendo con una mechera. Lena al verla me mira raro, yo le sonrío.
Lo bueno de fumar es que siempre andas con una caja de fósforos o un encendedor, no sabes cuándo te pueden ser útiles.
Tomo su mano y empezamos a subir. Hace mucho frío aquí, me gustaría fumarme un cigarrillo para entrar en calor, pero estoy dejándolo por ella.

— ¿No es algo peligroso y raro que estemos subiendo una colina a la una de la mañana? (dice Elena después de una risa).
—Lo sé, pero es genial. Sentémonos aquí.

Saco una toalla de mi bolso y la extiendo en el piso. Lena junta ramas y hojas secas, las encendemos con la antorcha creando una fogata.
Finalmente nos acostamos para ver las estrellas, estamos agarradas de manos disfrutando del firmamento.

— ¿En qué piensas? (Yulia pregunta).
—En que me gustaría... No, nada. Olvídalo.
—No, dime.
—No es nada (Elena sonríe).
— (Yulia se acuesta sobre Elena) dime.
— (Elena mira fijamente a Yulia durante casi medio minuto) hacerlo aquí.
— ¿Qué?
—Pensaba en que me gustaría hacerlo aquí, ahora, contigo.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Ene 20, 2015 10:05 pm

Les he publicado dos capítulos.  Wink  

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Mar Ene 20, 2015 11:45 pm

Tan linda Yul ♡
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Sáb Ene 24, 2015 2:15 pm

Capítulo 23 "Deseos."

Sorprendida, me quedo callada por varios segundos.
Ella me toma suavemente por la cara y me besa. Entre besos y caricias nos desvestimos lentamente hasta quedar totalmente desnudas. Nos vemos gracias al fuego.
Lena se sienta sobre mí y besa mi cuello, yo mientras tanto toco sus senos.
Cambio de posición, yo arriba. Ella aprovecha para llevarse mis senos a su boca y juega con su lengua. Los gemidos se escapan de mi boca, alcanzo a verla sonriendo.
Con mi mano busco su intimidad y la toco un poco. Ella en un suspiro deja caer su cuerpo sobre la toalla, me acerco a su cuello y paso mi lengua sobre el. La tomo suavemente por la cara y la beso, ella me abraza durante un par de segundos y me vuelve a besar. Me da una mordida traviesa que me invita a continuar.
Me acomodo buscando la forma perfecta para entrelazar nuestras piernas. Lena parece no entender nada, pero está quieta esperando.
Cuando nuestras partes se junta, al sentirla con el primer roce una corriente eléctrica sube por mi espalda, ella muerde sus labios y asiente con la cabeza como queriendo decir "continua".
Empiezo a moverme lentamente provocando un roce suave, oh no pensé que eso sería tan bueno.
Ambas estamos húmedas y demasiado rápido. Yo me acerco para besarla y continúo con el movimiento.
No sé, pero esto es tan sexy. Ella sonríe todo el tiempo sin despegar su vista de mí. Toco sus senos y empiezo moverme un poco más rápido.
Escucho un pequeño gemido escaparse de su boca.

— ¿Te gusta? (Yulia pregunta).
—Mmm demasiado (Elena lucha con sus gemidos para responder).

Acelero mis movimientos, cada vez son más rápidos pero directos.
Ambas gemimos.
Lena se aferra a mí, nos besamos mientras ocurre, dejamos de ser dos para ser una sola, en una unión total. Tenemos un delicioso orgasmo al mismo tiempo, pero no uno normal, este diferente.
Las dos estamos demasiado mojadas. Nos miramos fijamente, entre sonrisas aparto un mechón de cabello de su cara y la beso.

—Te amo (dice Elena).
—Yo también te amo, princesa (Yulia besa a Elena en la frente).

Me acuesto junto a ella y nos besamos durante un par de minutos. Entonces la mano de Lena baja por mi espalda hasta llegar a mi trasero, me agarra suavemente. Me enloquece cuando hace eso.

— ¿Qué haces? (Yulia muerde su labio). Si me enciendes de nuevo no creo que terminemos a tiempo.

Lena suelta una pequeña traviesa y en vez de parar, ágilmente se abre paso entre mis piernas hasta mi intimidad. Jadeo.

—Amor, estás muy mojada todavía, no puedo dejarte así (dice Elena en tono pícaro).
— (Yulia ríe) eres una diablilla.
— (Elena susurra en el cuello de Yulia) me enseñaste bien.
—Me encanta que aprendas rápido.

Lena lame mi cuello y baja hasta mis senos. Se detiene un momento y empieza a lamerlos y succionar mis pezones. Al terminar besa mi abdomen y ella misma se acomoda en posición del 69. Lena arriba, yo abajo.
Vaya, cuantas sorpresas gratas me he llevado yo. ¡Pero es excitante!
La dejo empezar, ella juega con su lengua en mi clítoris, yo en cambio masajeo el suyo con mis dedos.
Ella me mete los dedos y yo hago lo mismo pero al mismo tiempo la lamo. Recuerdo lo que me dijo y le meto 2 dedos, entran fácilmente así que añado el tercero. Ella suelta un gran gemido.
Tengo que hacer un poco de fuerza para meter el cuarto. Empiezo un vaivén lento, cada vez se me hace más fácil. Mientras tanto Lena hace lo mismo pero succiona mi clítoris.
Las cosas aumentan de intensidad, mezcladas con jugueteo, picardía y mucho goce.
El ambiente se llena de gemidos una vez más y ella, ella me lleva al cielo una vez más.
Ambas terminamos casi al mismo tiempo de nuevo, al parecer estamos sincronizadas.
Lena se acomoda y me besa. Me doy la vuelta quedando arriba de ella.
—Lena (dice Yulia mirando fijamente a Elena).
— ¿Dime, hermosa?
—No tienes ni una idea de cuán importante eres para mí. Yo realmente te amo y si fuese por mí estaría contigo todo el tiempo.
— (Elena sonríe) no hay cosa que más desee yo que eso, Yulia, te amo.

Por mi mente cruza la idea de decirle todo, pero antes de que pueda abrir la boca, sopla una fuerte ráfaga de viento.
¡La ropa! Lena y yo nos ponemos de pie, buscamos con la antorcha la ropa en el lugar donde la dejamos. No hay nada.
Busco en los alrededores, encuentro mi chaqueta junto a un árbol, Lena encuentra nuestra ropa interior entre unos arbustos.
Buscamos el resto juntas, pero no encontramos más nada.
Nos vestimos con lo que tenemos.

— ¿Cómo hacemos ahora? (pregunta Elena de brazos cruzados).
— (Yulia mira su reloj) no sé, pero ya son las 4:30.
—Dentro de poco amanecerá, debemos irnos ya, amor.
—Sí, tienes razón (Yulia toma la antorcha).
— ¿Iremos así?
— (Yulia sonríe) no tenemos otra opción.

Nuestras manos se unen.
Bajamos la colina cuidadosamente, claro que el cielo ya no está tan oscuro como antes así que es más fácil.
Una vez abajo, ella apaga la antorcha mientras yo enciendo la moto.
Manejo de vuelta al centro de la ciudad. Pasamos por un puente que da vista a un pequeño río, Lena me hace parar.

— ¿Me regalas la cadena de tu moto? (dice Elena).

Al dársela entiendo todo. Sonrío.
En una ciudad de Italia hay un famoso puente conocido por su leyenda de amor. Se dice que si una pareja coloca un candado en alguna parte del puente y arroja la llave a un río, su amor durará para siempre.

—Esto no es Florencia, pero quiero hacerlo (Elena sonríe).
— ¿Estás segura? Es para siempre, después no podrás arrepentirte (dice Yulia en broma).
— (Elena ríe) por supuesto, ¿y qué hay de ti?
—Claro que sí, hágamoslo.

Yo envuelvo la cadena y Lena cierra el candado. Ambas tomamos la llave, cerramos los ojos, contamos hasta tres y la lanzamos al río mientras nos besamos.
¿Así que para siempre, eh? Eso realmente me encantaría.
Volvemos a la moto. Noto que Lena está temblando, le pongo mi chaqueta.
Manejo a toda velocidad hasta su casa. Al llegar la ayudo a subir a su cuarto. Desde el balcón ella me lanza un beso, yo sonrió y se lo devuelvo.
Nos despedimos y manejo hasta mi casa.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Sáb Ene 24, 2015 3:41 pm

Excelente!!! :-D
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Ene 27, 2015 10:57 pm

Capítulo 24 "Sobre mi madre."

Varias semanas después.
Hoy, 29 de Septiembre, se cumplen 4 años desde la muerte de mi mamá.
Ella era el sol de la casa, todo giraba entorno a ella. Fue una mujer maravillosa, amorosa y tolerante, el pilar de la familia.
Antes de su enfermedad, ella estaba llena de vida, siempre se le veía alegre. Recuerdo que todos los días a las 5:00 PM iba al jardín para cuidar sus plantas. Las regaba con un poco de agua, quitaba las hojas secas y a veces uno que otro gusano. Nunca le importó ensuciar su vestimenta de marca con un poco de tierra.
Era enfermera, trabajaba medio tiempo, más que por dinero lo hacía por ayudar a las personas. Se consideraba filántropa, todas las Navidades hacía una colecta con sus compañeros de trabajo y compraban juguetes para donarlos a niños huérfanos.
Todo empezó con unos pequeños dolores y una masa extraña, ella ignoró aquellos síntomas para no preocuparnos, pero pronto empeoró. Mi padre la llevó a un médico especialista, entonces le diagnosticaron cáncer de mama agresivo, de estado avanzado. Fue un golpe duro para todos nosotros, mamá parecía permanecer tranquila, o más bien resignada. Papá en cambio buscó a los mejores oncólogos del país y los tratamientos empezaron.
Primero le practicaron la quimioterapia inicial para reducir el tamaño del tumor y poder proceder con la cirugía. Le extirparon el seno izquierdo y después de la cirugía continuaron los tratamientos con quimioterapia.
Para ese entonces mi madre ya no era la misma de antes, el cáncer la había deteriorado física y psicológicamente, estaba triste y desganada. Perdió todo su cabello. Constantemente sufría de náuseas y vómitos, sin contar la perdida del equilibrio. Su piel adquirió un color lívido.
Para nosotros fue tan doloroso el verla así, como para ella el estar atravesando por todo eso. Para nuestra desgracia las cosas no terminaron ahí, las células cancerosas se expandieron a su otro seno y otros órganos cercanos estaban expuestos. Habían pocas esperanzas, las terapias cada vez se hacían más dolorosas y las pastillas numerosas.
Mi madre ya no pudo aguantar más y nos comentó abiertamente sobre su decisión: la eutanasia directa activa.
Al principio estuvimos en contra de ello, pero después de hablar con varios doctores, llegamos al acuerdo de que era lo mejor. Ella quería una muerte digna y nosotros erradicar con su sufrimiento.
En un día como éste hace cuatro años, después de una ceremonia donde ungieron a mi madre con los santos óleos, estuvimos todos reunidos en la sala de espera del hospital. Mis abuelos, mis tíos, amigos cercanos de mamá y, por supuesto, mi papá, mi hermano y yo.
Las despedidas iniciaron, entraban uno por uno y salían con lágrimas descendiendo sobre los pómulos. Entonces me tocó a mí. Era una pequeña niña de 14 años, débil e inmadura. Me acerqué hacia ella, con el rostro lleno de lágrimas me dijo: "No llores, Yulia, antes de irme quiero verte sonreír". Al escuchar eso no pude evitar romper en llanto, ella me abrazó y lloró conmigo.
A decir verdad no me puedo acordar de alguna otra cosa que me haya dicho además de esa frase, pero sé que hablamos mucho.
Cuando mi tiempo acabó, salí del cuarto del hospital, salí y mi abuela me abrazó. Mi padre fue el último entrar. Después los médicos procedieron, le inyectaron una sustancia que hizo que muriera sin dolor alguno en cuestión de segundos.
Al día siguiente fue el funeral, asistieron aproximadamente 500 personas. A pesar de las palabras de aliento de todos, a pesar del "acompaño tu dolor" o "me imagino lo que sientes" nada cambiaba. Sabía en mi interior que nadie podía comprender lo que yo sentía.
Los meses siguientes fueron igualmente difíciles. Había un enorme vacío en la casa, las plantas empezaban a marchitarse. Nadie hablaba con nadie, además de el "Buenos días/buenas noches" por cortesía, entonces nos convertimos en una familia disfuncional.
Nos mudamos a otra casa, una más grande y llena de lujos, pero nada llenaba aquel vacío. Mi papá cambió su trabajo por uno más exigente y con mucha más paga. De alguna manera quería permanecer ocupado para no pensar en mamá y llenarnos de cosas caras para mantenernos "felices".
Visité la antigua casa antes de que llegaran los nuevos dueños y llevé conmigo las plantas favoritas de mamá. Las sembré en nuestro nuevo jardín y empecé a cuidar de ellas como ella hubiese querido.
Siento que una parte de ella está viva, en las plantas.
Mi padre nos comentó a Dmitry y a mí sobre contratar a una empleada para que se encargara de la casa. A él le daba igual, pero yo refuté y me ofrecí a ocupar ese cargo. Poco a poco nos recobramos pero jamás volvimos a ser los mismos de antes. Y cada 29 de Septiembre es como si volviéramos al pasado y reviviéramos todo.

***

Despierto temprano como de costumbre, después de haber ido al baño para lavar mi cara, me dirijo hacia la cocina para hacer el desayuno.
Arepas con queso, café y jugo de naranja. Organizo todo en la mesa y busco a papá. Él está en el jardín, agachado observando unos tulipanes mientras acaricia sus hojas, a su lado está una regadera goteando agua.
Me extraña mucho la situación, puesto que a él nunca le han gustado las plantas. Mucho menos cuidar de ellas. Me acerco lentamente.

—Iba a regarlas más tarde (dice Yulia, el Sr. Volkov se voltea para mirarla).
—Ya terminé aquí (dice colocándose de pie, sosteniendo la regadera en su mano derecha).
—El desayuno está listo, me iré a bañar o llegaré tarde al colegio.

Voy a mi cuarto, saco el uniforme y lo pongo sobre mi cama. Me desvisto y tomo un baño.
Después de vestirme y arreglarme vuelvo a la cocina. Ni papá ni Dmitry están. Ambos han comido, lavaron sus platos y se fueron.
Eso ya es normal.
Como rápidamente y lavo mis platos. Cierro todo y manejo hasta el colegio.
Llego con 15 minutos de retraso, por lo que estuve aproximadamente una hora en la biblioteca con todos los que llegan tarde.
Cuando por fin puedo volver a mi salón, la profesora de filosofía, Medina LaCores, una señora de aproximadamente 50 años, amargada y exigente; me hace un examen oral por haber llegado tarde. Mi nota es de 6, me fue muy mal, pero por fin me puedo sentar en mi puesto tranquila. Las chicas saben lo que sucede así que evitan las preguntas o comentarios.

***

En el descanso.
Estamos sentadas las 5 comiendo nuestras meriendas y hablando un poco.

—Chicas, ¿Irán a la fiesta de Alexa? (pregunta Julieta).
—Yo no iré (responde Yulia).
—No sé quién es (dice Elena cruzando los brazos).
—No te pierdes de nada (dice Yulia dirigiéndose a Elena).
—Es quizá la chica más odiosa de todo sexto. A Yulia le cae mal (cuenta Katya).
—Estrecha tu mano en tu cara y a tus espaldas te da un puñal, no quiero relacionarme con esa clase de personas (dice Yulia encogiéndose de hombros).
—Ah, entiendo. Tienes razón (dice Elena con una sonrisa).
—De todos modos yo estoy castigada (dice Natasha haciendo una mueca).
— ¿Por qué? (preguntan todas al mismo tiempo).
—Por haber llegado tarde a casa la vez de la discoteca (responde Natasha).
— ¿Todavía? Mi madre ya me levantó el castigo a mí (responde Elena).
—La mía es muy paranoica y sobre-protectora (dice Natasha, todas las chicas se echan a reír menos Yulia).
—Sólo cuida de ti. Ustedes deberían agradecer que tengan una madre.
—Lo siento Yulia, sólo bromeaba (contesta Natasha con la mirada baja).
—No, discúlpenme ustedes, estoy algo sensible, ya saben. Lo siento (Yulia finge una sonrisa).
—Te entendemos (responde Julieta dándole un abrazo a Yulia).
— ¿Qué sucede? (pregunta Elena inocentemente ocasionando un silencio incómodo).
—Hoy mi mamá cumple 4 años de muerta (responde Yulia con un nudo en la garganta).
—Oh, lo siento tanto (Elena baja la mirada)
—Está bien, mejor cambiemos de tema (dice Yulia con una sonrisa).

Sonrío como puedo, las chicas no quedan muy convencidas pero prefieren hablar de otra cosa.
Termina el descanso y me despido de Lena, voy a mi curso con las chicas. Damos 2 largas horas de química y 1 de economía.
Suena el timbre, me despido de mis amigas y me encuentro en el parqueadero con Lena.

— ¿Qué tal tu día? (pregunta Elena después de abrazar a Yulia).
—Regular, ¿y el tuyo?
—Básicamente bien.
Silencio incómodo.
—Iré al cementerio El Paraíso, ¿quieres acompañarme?
— ¿Estaría bien si lo hago? (Elena observa fijamente a Yulia).
—No lo sé, pero me haría mucho bien a mí.
— (Elena sonríe) entonces iré contigo.
—Muchas gracias (Yulia abraza a Elena).

En el cementerio.
Dejo la moto en el parqueadero y camino con Lena, ella agarra mi mano.
Pasamos muchos ataúdes, muchos llenos de flores llamativas, pero ni eso puede acabar con ese triste ambiente fúnebre.
Llegamos hasta el ataúd de mi madre.

—Aquí es (dice Yulia).

Ella y yo nos sentamos en una banca frente a la lápida. La observo, leo una y otra vez el mensaje que tiene escrito. Bajo mi mirada.
Lena está callada tomando mi mano. Ya es momento de que diga algo.

—Cuando a mi madre le diagnosticaron cáncer tenía 13 años. Yo sólo pensaba en pircings, salir, ser rebelde; ya sabes, llevarle la contraria al mundo. Un año después murió (la voz de Yulia se hace más aguda). Fue un golpe con la realidad que me hizo madurar. Desearía haber pasado más tiempo con ella, haber sido menos estúpida.
—Tenías sólo 13, es normal que pensaras así (dice Elena abrazando a Yulia). Es de admirar que siendo tan pequeña te hayas encargado de todo.
—No es nada. Papá también se ha esforzado mucho. Dmitry igual. Pero yo todos los días me pregunto constantemente "¿Estaría mamá orgullosa de mí?" La ausencia de una respuesta es lo que me tortura (Yulia baja la mirada).
— ¿Qué? (dice Elena en tono de voz alto, Yulia la mira sorprendida). Ella estaría orgullosa de ti. Mírate, eres una chica maravillosa, segura de sí misma, con ambiciones. Eres hermosa, atenta, perseverante. Eso y muchas cosas más, pero sobre todo eres humilde y tienes un corazón gigante. Donde sea que ella esté ahora, tenlo por seguro, está orgullosa de ti.

Lágrimas resbalan por mi mentón.
Lena me abraza fuerte, yo me recargo sobre ella y su pecho.
Realmente me hizo sentir mejor. Ahora comprendo, no debo sentirme triste por no tenerla ahora mismo a mi lado, si no agradecida por el tiempo que sí la tuve conmigo.

***

Al día siguiente.

Un lindo arreglo floral llegó hace unos minutos a mi puerta con una nota. Unos majestuosos lirios blancos, las flores favoritas de mamá. La nota dice: "Ella está en un mejor lugar; te observa, sonríe y piensa: 'esa es mi hija'. No lo dudes, está orgullosa de ti cada día."
Sonrío feliz.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Ene 27, 2015 11:14 pm

Os pido disculpas por no publicar todos los días como lo había dicho, el motivo es porque ando bastante liada con la universidad entonces no me deja mucho tiempo libre. Tratare de publicar en las noches o en la madrugada.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Dom Feb 01, 2015 8:12 pm

Capítulo 25 "Coincidencias desastrosas."

Por fin es sábado.
Quiero salir hoy con Lena, pero al parecer ella tiene planes por separado.
Yo también tengo un par de planes, hoy es el cumpleaños número 18 de una ex compañera de clase llamada Stephanie, pero no tengo muchas ganas de ir.
Suspiro acostada en mi cama, un par de ideas locas y preguntas sin respuesta cruzan en mi cabeza, como siempre.
Tocan la puerta.

—Ya voy (responde Yulia levantándose de su cama y se estira un poco).

Me dirijo hacia la puerta, la abro y de repente Katya me salta encima sorprendiéndome. Pierdo el equilibrio y ambas caemos al suelo.
Ella está sobre mí riéndose, su risa es tan contagiosa, no puedo evitarlo, ahora ambas reímos.

—Hola Yulia (dice Katya).
—Hola Kat, es un gusto verte, pero ¿podrías pararte? (responde Yulia en tono de broma, Katya ríe y se levanta, le da la mano a Yulia).
—Listo.
— ¿Qué haces aquí? Creí que estarías ocupada hoy.
— ¿Por qué lo dices? (ambas se acuestan en la cama).
—Al parecer todo el mundo tiene algo interesante que hacer hoy, menos yo.
—Uh, eso suena a que la señorita Katina le canceló a alguien (dice Katya en tono de broma).
—No me canceló. Quería pasar la tarde con ella, le dije que fuéramos a cine, pero tiene que ir a casa de una amiga, o algo así (Yulia hace un puchero).
— ¿Estás celosa?
—No.
—Yulia...
—Está bien, sí, lo admito.
—  (Katya ríe). Espera, ¿mañana no cumplen los 6 meses Lena y tú?
—Así, he estado pensando en eso desde hace semanas y ya sé que hacer (Yulia sonríe).
—Me alegro por ti, Yulia. Espero que todo salga bien.
—Gracias, ¿qué harás tú a la noche?
— ¿Te acuerdas de Stephanie Raeco?
—Claro, hoy cumpleaños.
—Exacto, estaba pensando en ir.
—Yo igual, pero no sé (Yulia hace un puchero).
—Oh, ¿qué tal si vamos juntas?
—Me encantaría, pero Parviz irá y no quiero que me siga molestando con lo de Lena.
— (Katya se acuesta encima de Yulia) Yulia vamos, por favor, por favor, por favor, ¿sí?

Esos grandes ojos negros con brillo en medio y una gran sonrisa, la carita de perrito al Katya style. Desde tiempos memorables he sido manipulada con eso.

— ¡Está bien! Iré (Katya abraza a Yulia emocionada) manipuladora.
— (Katya se ríe) animo, habrá alcohol, es decir tu segundo amor.
—Ja-ja (risa sarcástica). Eso no es gracioso (Yulia le pega a Katya).
—Auch, agresiva (las dos ríen).

Kat y yo jugamos Play Station toda la tarde y comimos frituras.
Ya es de noche.
Ella se maquilla frente a un espejo y baila, aguanto la risa mientras selecciono que ponerme.

— ¿Tengo que ponerme un vestido? (dice Yulia observando su ropa).
—No tienes que, pero creo que deberías.

Mi celular suena. Me lanzo a la cama para contestarlo.

— ¿Alo?
—Hola amor (dice Elena).
— (Yulia sonríe) Lena, bebé. ¿Cómo estás?
—Bien, pensándote mucho ¿y tú?
—Aww yo igual amor. ¿Qué haces?
—Espero a que llegue un taxi para ir a la casa de mi amiga, ¿y tú?
«Ash.»
—Estoy en mi casa con Kat, saldremos más tarde. Ella se está maquillando, yo a penas busco que ponerme.
—Mmm, me gustaría estar allí ahora mismo.
— ¿Me ayudarías a vestirme o a desvestirme?
— (Elena se echa a reír y susurra) te desvestiría y no dejaría que salieras de la cama.
—Mmm, eso me encantaría, mucho (Yulia ríe).
— (Katya se acerca a Yulia) Chicas, lamento interrumpir su caliente conversación pero Yulia, debes apresurarte.
(Yulia y Elena se ríen).
—Amor ya la escuchaste, debo cambiarme ya (dice Yulia).
—Vale, siento celos de ella ahora mismo.
—Te lo compensaré. Una noche solas tú y yo, te haré el amor cientos de veces (Yulia susurra).
—Suena delicioso (dice Elena).
—Dios, no tengo por qué estar escuchando esto (Katya dice, Yulia y Elena ríen una vez más).
—Te hablo luego Lena. Te amo (Yulia lanza un beso).
—Vale amor, yo también te amo. Un beso.
(Elena cuelga).

Katya me mira y se ríe.

— ¿Hablan siempre así o sólo cuando estoy cerca? (pregunta Katya).
—Bueno, generalmente no lo hablamos lo hacemos (Yulia guiña el ojo). Iré a cambiarme.

Me pongo un jean tiro alto con una holgada camisa blanca por dentro y unos tacones altos de cuero negro. Me peino y me maquillo.
Salgo del baño, Kat ya está lista, lleva puesto un vestido negro con puntos blancos y tacones.

— ¿Lista? (pregunta Yulia).
— (Katya asiente) lista.
—Le dejaré un mensaje a Parviz para que venga por nosotros.

***

10 minutos después.
Parviz ya está en la puerta, es realmente rápido. Él usa una guayabera blanca con pantalón negro, parece que estuviéramos uniformados.

(Dmitry llega y saluda a Kat y a David).

— ¿A dónde van? (pregunta Dmitry).
—A una fiesta de una amiga nuestra (dice Katya).
«Oh no, no te nos pegues, no te nos pegues.»
— ¿Puedo ir con ustedes?
—Por supuesto (dice Parviz).
—Pero Dmitry, tienes que cambiarte, iremos tarde si te esperamos (dice Yulia).
—Yo creo que está bien así (dice Katya).
—Sí, lo mismo digo. Puedes ir así (dice Parviz).
«Gracias por la ayuda chicos.»

Todos nos montamos al auto de Parviz, él maneja hasta la casa de Stephanie.
Llegamos rápido.


*Stephanie Raeco, 18 años.
Estatura baja; 1,50 aproximadamente.
Atractiva. Cabello negro largo, usa flequillo. Es extrovertida y amigable.


—Hola Stephanie, feliz cumpleaños (dice Yulia abrazando a Stephanie).
—Feliz cumpleaños (dice Katya uniéndose al abrazo).
—Gracias chicas. Es bueno verlas de nuevo, ya las extrañaba. Están realmente hermosas (dice Stephanie mirando detalladamente, de pies a cabeza a Yulia y Katya).
—No, tú lo estás (dice Katya).
—Feliz cumpleaños Steph (Parviz abraza a Stephanie).
—Parviz ¡Que sorpresa! ¿Todavía siguen juntos? (pregunta Stephanie sorprendida).
—Sí (responde Parviz y toma la mano de Yulia).
—Oh por cierto, él es mi hermano Dmitry (Yulia señala a Dmitry).
— (Dmitry estrecha la mano de Stephanie) Mucho gusto.
—Igualmente (Stephanie sonríe). Por favor pasen...

Entramos a la casa, Stephanie nos guía hacia su patio, donde hay quizá 20 personas más. Todos están agrupados hablando, algunos beben alcohol, otros bailan.
Un chico llega y nos ofrece cerveza. Los cuatro empezamos a hablar y beber cuando de pronto, por la puerta entra Lena. Quedo en shock.
"Mierda", pienso.
Ella me ve, sonríe y se acerca para saludarme.

—Yulia, ¿Qué haces aquí? (pregunta Elena emocionada).
—Lo mismo te pregunto (Yulia responde).
—Stephanie es mi amiga, de la que te hablé, ambas tomamos clases de inglés los domingos (Elena sonríe).
—Oh, ella estudió con nosotras el año pasado (Yulia señala a Katya).
—Kat, hola (Elena abraza a Katya).
—Hola Lena, que sorpresa encontrarte aquí (Katya hace énfasis en la palabra "sorpresa").
—Él es mi primo, el de la foto (Yulia dice en voz baja y señala a Parviz, Dmitry alcanza a escuchar y mira extrañado a Yulia).
—Mucho gusto, Parviz (dice Parviz después de una carcajada).
— (Elena sonríe amablemente) Lena.
—Y ahí está Dmitry (Yulia hace una mueca).
—Hola hermosa, es un placer verte de nuevo (Dmitry se pone de pie y abraza a Elena).
—Hola, ¿qué tal todo?
— (Yulia los interrumpe) ¿Me disculpas un momento?

Tomo a Lena del brazo y la llevo al baño.
¿Qué demonios está pasando? El mundo es un puto pañuelo.

— ¿Por qué no me dijiste que la conocías? (Yulia pregunta nerviosa).
—Cómo iba a saber que tú también la conocías.
—Claro, claro, lo siento (Yulia pone sus manos sobre su cabeza).
— (Elena alza una ceja) ¿Sucede algo? No pareces estar feliz de verme.
—No es eso amor, es sólo que quería estar más a solas contigo. De haber sabido que vendrías yo no habría venido con Dmitry y mi primo (Yulia abraza a Elena).
— ¿Estás segura?
— ¿No me crees?
Silencio.

Alzo el mentón de Lena suavemente con mis dedos, me acerco quedando a escasos centímetros de sus labios, ella rellena el espacio.

— (Elena sonríe) Yulia, te amo.
—Yo también te amo Lena.
—Ya mañana cumplimos 6 meses.
— (Yulia sonríe) lo sé, estoy ansiosa por ello.
—Somos dos (Elena agarra a Yulia y la besa).
—Tenemos que hablar.
—No pensarás terminarme, ¿o sí? (pregunta Elena en broma).
— (Yulia ríe) no, nada de eso. Te digo mañana sobre qué es, por lo pronto debemos salir o empezarán a preguntarse por nosotras.
— (Risas) tienes razón, vamos.

Lena me toma de la mano y caminamos de vuelta al patio.
Dmitry, Parviz y Katya no despegan su vista de nosotras. Joder, ¿por qué ahora? ¿Por qué así?
Espero salir viva de esta.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Lun Feb 02, 2015 10:00 pm

Capítulo 26 "Corazones rotos."

Estoy sentada entre  Parviz y Lena.
No puedo evitar estar nerviosa y algo paranoica.
Por Katya no me preocupo, ella conoce la situación y es experta en cambiar el transcurso de la conversación cuando siente que estoy en peligro. Mi preocupación es por mi hermano y, por supuesto, por  Parviz.
Ya va a ser media noche, lo estoy logrando. Quizá pueda sobrevivir está noche. Si es así, sin duda tendré que hablar pronto con Lena, contarle todo.
Por ahora intento relajarme tomando, al menos no soy la única, todos hemos tomado.
La mitad de los invitados ya se fueron.

—Chicos, la cerveza se acabó (dice Stephanie).
—Está bien, no hay problema, todos pongamos dinero para otra canasta (propone Dmitry).
— ¡Sí! (exclaman todos).
—Aquí está mi parte (dice Katya sacando un par de billetes).
—La de Yulia y la mía (dice  Parviz).
—Y aquí la de Lena y la mía (dice Dmitry).
—No, de ninguna manera. Aquí está la mía (dice Lena).
—Oh, vamos. Tómalo como un regalo por tu cumpleaños (Dmitry guiña el ojo).
— (Lena se ríe) pero faltan varios meses.
—Lo sé, pero no importa (Dmitry sonríe).
—Ya basta Dmitry, yo daré la parte de Lena (dice Yulia celosa, todos la quedan mirando).
—No tienes por qué hacerlo, Yulia (responde Lena).
—Sí, no tienes que hacerlo. Los hombres son los que invitan a las mujeres (dice Dmitry en tono sarcástico).
—Los tiempos han cambiado (Yulia responde en tono retórico).
—Ninguno de los dos me va a invitar, ten Stephanie (dice Lena dando su parte).

Stephanie está contando el dinero, todos permanecemos callados por el roce anterior que hubo entre Dmitry y yo.
Espero no haber hecho muy obvio mi resiente ataque de celos.

—La tienda más cercana sólo vende a mayores de edad (comenta Stephanie).
—Yo iré (dice  Parviz).
«Necesito hablar con él.»
—Yo te acompaño (dice Yulia).

Stephanie nos da el dinero,  Parviz y yo caminamos hasta la tienda.

—Dos canastas de Heineken por favor (dice  Parviz).
— ¿Cédula? (dice el vendedor,  Parviz le muestra su cédula, éste recibe el dinero y le da las cajas).
—Oye, tenemos que hablar (dice Yulia).
—Lena es la chica aquella, ¿verdad? (Parviz alza una ceja).
—Sí, así es.
—Estás siendo muy obvia, deberías disimular.
Silencio.
— (Parviz continua) ya casi son los 6 meses.
— ¡Ya sé!
— ¿Y sabes qué le dirás?
—Sí, pero por favor no hagas ni digas nada que me exponga, quiero que ella se entere por mí.
(Parviz asiente).

Soy una mujer de palabra; aunque me decida a seguir con Lena no podría ocultarle para siempre sobre el reto, no me he sentido bien conmigo misma por eso.
Parviz y yo volvemos a la fiesta. Rápidamente nos acabamos una canasta. Stephanie ha bebido mucho, está algo borracha.
Lena está bailando con Dmitry, yo con  Parviz, ella y yo no dejamos de vernos.
Miro mi reloj, son las 12:10 am, oficialmente 6 meses juntas. Lena me ve y me señala su reloj, yo asiento y sonrío, necesito besarla.
Traigo a Kat para que baile con  Parviz y me acerco a Dmitry y Lena.

— (Yulia toma a Lena de la mano) me disculpas.

Ambas reímos cuando me giro para irme con ella, Stephanie se nos detiene.

—Chicas, esperen que quiero decir unas palabras (dice Stephanie entre balbuceos).

Stephanie nos abraza, ella y yo reímos.

— ¿Qué? (preguntan Yulia y Lena a la vez).
—Estoy muy pero muy feliz de haberlos visto hoy a todos, gracias por venir.
—No, gracias a ti (dice Katya sonriendo).
—Me alegra ver que todos son muy felices. Katya estás muy hermosa. Lena, tú no te quedas atrás eh. Yulia me da mucho gusto que todavía  Parviz y tú sigan, espero que duren muchos años más.

¡MIERDA! ¿Acaba de decirlo? Oh gran mierda... La atmósfera se torna pesada instantáneamente.  Parviz, Katya y yo nos miramos las caras.
Joder, ¿cómo pudo haberlo dicho? ¿Cómo no lo vi venir? Todos están en silencio.
No puedo ni ver a Lena a la cara.

— ¿Son... novios? (pregunta Lena rompiendo el silencio).
—Sí, todos lo saben (responde Stephanie).
—Al parecer todos menos yo. ¿Cuánto tiempo llevan juntos? (pregunta Lena reteniendo un par de lágrimas).
—Cumplirán 2 años en unos meses, si no estoy mal (contesta Dmitry).
—Eso... eso es genial, chicos. Felicitaciones. Bueno, se hace tarde, ya me debo ir, adiós (Lena se despide de Stephanie con un abrazo de paso y se va corriendo).
—Mierda. ¡Lena! Espera (Yulia se levanta de su silla y la sigue).

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Todo iba tan bien.
Llevo varias calles siguiéndola, la llamo por su nombre pero ella me ignora.

— ¡Espera por favor! ¡Deja que te explique! (Yulia grita).

Ella se detiene y voltea hacia mí. La alcanzo.
Puedo ver su rostro empapado de lágrimas. Me parte el corazón.

— ¿Qué harás? ¿Me dirás "esto no es lo que parece"? (dice Lena en tono sarcástico).
—No, Lena. Es sobre eso lo que te iba a contar...
—En horabuena, se te adelantaron.
—Lena por favor...
— ¿Cómo pudiste? Estabas con los dos al mismo tiempo, me enfermas.
—Amor, no seas así (Yulia agarra a Lena de la mano, ella se suelta). A ti es a quien realmente amo.
— ¡No lo digas! ¡No vuelvas a decirme así! (exclama Lena).
—(Yulia agarra a Lena del brazo) está bien, pero cálmate.
—Ahora entiendo todo. Las llamadas, la foto en tu cuarto, tu actitud cuando llegue a la fiesta. ¿Cómo no me di cuenta antes? Todo este tiempo has estado jugando conmigo.
— ¡No fue así! ¡Tú no sabes nada!
—Entonces dígame, señorita Volkova (dice Lena fríamente).

Silencio incómodo.
Ella llora, yo lloro. No puedo aguantar su mirada, no puedo verla así.
Trago saliva.

— Parviz sabe de ti, todo empezó con un tonto reto suyo, debía conseguir una novia y pues, te escogí a ti. Él puso las reglas, el tiempo, todo. Se supone que a los 6 meses todo debía terminar pero me he enamorado de ti.
—Las reglas (Lena repite en tono sarcástico). ¿Entre esas reglas estaba el acostarte conmigo?
— ¡Por supuesto que no!
(Lena se da la vuelta para irse, Yulia la detiene).
— (Yulia continua) sé que estuvo mal, sé que no debí. Pero no jugué contigo, quizá te oculté un par de cosas pero jamás te mentí sobre cosas importantes.
—Eso es lo mismo.
—No, son cosas diferentes. Además cuando te decía que te amaba, era en serio, realmente lo hago.
—Dime Yulia, ¿has tenido relaciones sexuales con  Parviz?
Silencio incómodo.
—Yo... sí (Yulia baja la mirada).
—Con eso tengo suficiente.
—Pero no mentí (Yulia replica).
—Te pregunté si eras virgen.
—No, me preguntaste que si había hecho el amor antes.
— ¡Sabías muy bien a que me refería!
— ¿Para ti sexo y hacer el amor es lo mismo?
—No.
—Para mí tampoco. Pude haber estado con él varias veces pero haciendo el amor tú fuiste mi primera vez.
—Yulia, me entregué a ti.
—Y yo a ti. Por favor, créeme.
—Lo siento, no puedo confiar más en ti. Mejor dejemos las cosas hasta aquí, espero que seas feliz (Lena dice entre lágrimas).

Quedo inmóvil.
Ella detiene un taxi.

—Ah, y felicitaciones (dice Lena montándose en el carro).

Se va.
Me ha dejado aquí, sin palabras, llorando.

— ¿Así que tú eres Yulian? Bueno, eras (dice Dmitry interrumpiendo el llanto de Yulia).
— (Yulia seca sus lágrimas) así es.
—Eso me aclara muchas cosas, sobre todo tus constantes celos, aunque debo admitir que ya lo sospechaba.
— ¡Felicidades Sherlock! (exclama Yulia en tono sarcástico).
— ¿Qué pensaría papá de todo esto? ¿Te lo has preguntado?
—Si quieres dile, aun así no conseguirás que Lena te quiera.

Corro.
Corro lejos y sin rumbo alguno. Me voy dejando todo atrás. No me importa nada, sólo quiero huir.
Entro en el primer bar que encuentro y pido tequila. Bebo el primer vaso de un solo sorbo. Pido otro inmediatamente.
No me interesa la hora ni que tan lejos de casa estoy, sólo quiero ahogar mis penas en el alcohol.
Me terminó. A pesar de todo lo que dije me terminó. La entiendo, todo fue culpa mía. No debí haber aceptado la apuesta, no debí haber salido con los dos a la vez, pero precisamente gracias a  Parviz y su reto la conocí a ella, el amor de mi vida.
Lena es la única persona que amo, la única persona que realmente he llegado a amar.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Jue Feb 12, 2015 5:59 pm




Capítulo 27 "Despecho."

No recuerdo como llegué a casa, sólo sé que fue entre las 7 y 8 de la mañana.
Papá debió haberme regañado, supongo, puesto que es algo que tampoco recuerdo. Hay una laguna de la noche anterior, lo último que recuerdo perfectamente fue el frío y seco: "Mejor dejemos las cosas hasta aquí, que seas feliz" seguido de un sarcástico "Felicitaciones".
Nunca antes me había sentido tan mal, nunca antes me habían roto el corazón tanto como lo tengo ahora.
Son las 3:23 PM, estoy acostada en mi cama de medio lado. Las lágrimas que resbalan desde mis ojos han empapado la almohada.
No dejo de preguntarme por qué. Este hubiera sido un feliz día a su lado, sin embargo estoy aquí, sola y devastada.
Me pongo de pie con una inmensa migraña y recojo mi celular a unos metros de mi cama. 69 llamadas perdidas, busco con la pequeña esperanza de encontrar el número de Lena, me decepciono. 35 llamadas de papá, 10 de Praviz, 24 llamadas de Katya. Dejo mi celular sobre una mesa.
Percibo un olor fuerte de mis manos, acerco mis dedos a mi nariz, es olor a cigarrillo. Un pequeño recuerdo me viene a la mente, yo pidiendo 2 cajas de cigarrillos y fumando en plena calle.
Me dispongo a levantarme para lavarme las manos pero en ese momento mi padre entra al cuarto sin tocar, tiene esa mirada intimidante.

—Yulia Olegovna Volkova, tenemos que hablar (dice el Sr. Volkov).

Oh no, me ha llamado por mi nombre completo, es oficial, está enojado.
Me siento en la cama, él cierra la puerta y se acerca a mí.

—(el Sr. Volkov continua) ¿Tienes idea de a qué hora llegaste a casa?
—Realmente no.
—7:30 AM, ¿dónde coño estabas? ¿Por qué no respondías tu celular?
—Estaba en casa de una amiga y mi celular estaba sin carga.
— ¿Qué amiga?
—Katya.
—Que curioso, ella llamó a preguntar por ti a las 6 (dice el Sr. Volkov en tono sarcástico).
«Joder.»
—(el Sr. Volkov continua) ¿No dirás nada?
—No.
—Bien. Estás castigada de aquí a la graduación. Nada de mesada y reduciré tu dinero para la merienda en un 60%. No salgas de tu habitación, ni uses el teléfono hasta que cambie de parecer.
—(Yulia suspira) vale.

Papá se va del cuarto y cierra la puerta fuertemente. Nunca lo había visto tan enojado, ni siquiera recuerdo cuando fue la última vez que me castigó.
Un punto bueno: no mencionó nada sobre Lena o mi sexualidad, eso quiere decir que Dmitry no le contó nada. Un punto malo: no sé qué será capaz de hacer con mi "secretito".
Whatever, ya no me importa, no me importa nada más que Lena. Quiero llamarla, ansio con todas mis fuerzas escuchar su voz. No me imagino cómo la está pasando ahora, pero muy dentro de mí deseo que este mejor que yo.
Yo estoy destrozada en pedazos. Ahora escucho música en mi iPod. Me torturo yo misma con la canción "Last kiss" de Taylor Swift, supongo que eso es lo que me espera, escuchar canciones corta-venas y ver películas románticas, que es donde sólo existen los finales felices.
Miro hacia atrás y no puedo evitar pensar que la culpa es mía, pero culparme no hará que ella vuelva a mis brazos, aunque a ese sea el lugar al que pertenezca.
¿Debo intentar recuperarla? ¿Hablo con ella de nuevo? ¿Respeto su decisión y me quedo así? No sé que hacer.
Mi celular suena e interrumpe el debate en mi cabeza, es Katya, le agradezco.

—¿Alo?
—Hola Yulia, ¿estás bien?
Silencio.
—No, realmente no (responde Yulia con un nudo en la garganta).
—Lo siento mucho, debí haber inventado algo para arreglar la situación pero no supe como reaccionar.
—Kat, no fue tu culpa. Tarde o temprano tenía que enterarse, aunque hubiese preferido que ella lo supiera por mí y no de esa forma.
—¿Y cómo terminó todo?
—La seguí varias calles, hablamos y básicamente me mandó al infierno, me terminó. Dijo "Lo siento, no puedo confiar más en ti, mejor dejemos las cosas hasta aquí, que seas feliz." y entonces se fue.
—Auch...
—Además, Dmitry oyó nuestra conversación, pasé toda la noche en un bar bebiendo y fumando como loca, ah y papá me acaba de castigar por haber llegado a las 8 de la mañana.
—(Katya suspira) Yulia, por favor, no vuelvas a perderte así. No vuelvas a fumar ni beber en exceso, podría haberte pasado algo malo.
—Realmente lo único que me importa ahora es ella pero, gracias por preocuparte.
—No me vengas con "gracias por preocuparte", prométeme que no lo volverás a hacer (dice Katya enojada).
—Bueno, lo prometo. ¿Qué tal estás tú? ¿Cómo terminó la noche para ti?
—Mal, estuve con los pelos de punta por usted señorita, pero ahora que hablamos estoy mejor.
—Gracias Kat, de verdad, gracias.
—No tienes nada que agradecer. Siempre estaré pendiente de ti ¿escuchaste, Yulia Volkova? Siempre.
—Lo sé, y por eso te quiero tanto.
—Yo también te quiero. Iré a tu casa con 2 litros de helado de Brownie, ¿vale?
—Sería estupendo, pero ya sabes, estoy castigada. Papá no te dejaría entrar.
—¿Quién dijo que entraré por la puerta?
—(Yulia sonríe brevemente) está bien, márcame antes de llegar.
—Vale, adiós.
—Adiós.
(Yulia cuelga).

Katya es una maravillosa amiga, siempre se preocupa por mí y está ahí para sacarme una sonrisa cuando más la necesito. Por eso es mi mejor amiga y espero que siempre lo sea.

***

Katya me llama al celular avisándome que ya está aquí.
Abro la ventana del cuarto y ella entra. Mira fijamente mis ojos, irritados por tanto haber llorado. No dice nada, simplemente me abraza fuerte. Necesitaba uno de esos abrazos.

—Aquí está el helado (dice sacando una bolsa de su cartera, abre la bolsa y saca el envase del helado).
—Gracias Kat.
—Por cierto, creo que tu papá salió, su carro no está en el garaje.
—¿Ah sí?
—Sí.
—Espera aquí.

Salgo de mi cuarto y me dirijo al de Dmitry, abro la puerta sin tocar y lo sorprendo viendo un vídeo erótico. Él apenas me ve apaga su portátil.

—Oye, es de mala educación entrar sin tocar (dice Dmitry nervioso).
—Al igual que escuchar conversaciones privadas (Yulia replica y hace una pausa). Ustedes los hombres son asquerosos.
—¿Por eso te volviste lesbiana? (dice Dmitry en tono retórico).
—Ja-ja en realidad no, con una chica como Lena es imposible no sentirse atraída, ¿verdad?
—(Dmitry frunce el ceño) ¿para qué viniste?
—¿A dónde fue papá?
—Al cumpleaños de un compañero de trabajo, no vuelve hasta la noche.
—Vale, gracias.
—Pero no salgas, papá me pidió que te vigilara.
—Está bien. Algo más... ¿Le dirás sobre anoche?
—No, esa es una jugada muy baja incluso para mí (Dmitry guiña el ojo).
—Ok, adiós.

De vuelta a mi cuarto.

—Buenas noticias, mi papá no volverá hasta la noche (dice Yulia).
—Eso es genial, entonces me quedaré contigo (Katya sonríe).
—Kat, no te lo tomes a mal, pero creo que quiero un tiempo a sola. No soy capaz de llorar frente a ti y quizás eso es lo que más necesito ahora.
—No, lo que tú necesitas es mantener tu mente ocupada, divertirte, salir. Y así me estés corriendo no me iré hasta por lo menos ver una sonrisa tuya (dice Katya mirando fijamente a Yulia).
—Eres la mejor amiga de todas (a Yulia se le salen unas lágrimas y Katya la abraza).
—Lo sé (dice Katya en broma, Yulia sonríe y le pega en juego).
—Iré por dos cucharas.

***

Oh por Dios. Comí helado como nunca.
Realmente adoro el helado de brownie, es mi favorito, pero probablemente aumentaré 2 o 3 kilos.
Ya es de noche, Katya se ha ido.
Papá llegó a casa hace más de media hora, en la cena no cruzamos palabras, él sigue enojado conmigo.
Tiendo mi cama, es hora de apagar las luces. No tengo nada de sueño, simplemente pienso entre la oscuridad de mi cuarto.
La primera cosa que cruza mi cabeza: Lena.
Estoy acostada en la cama donde hicimos el amor por primera vez y donde lo repetimos seguidamente. Abrazo la almohada donde ella se quedó dormida muchas veces, la misma que también uso para ahogar sus gemidos. Todo esto me está torturando.
Mañana debo ir al colegio. Lo más probable es que la vea, no sé cómo reaccionaré sólo espero poder seguir adelante.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 8:06 pm

Capítulo 29 "Plan en acción."

He empezado con lo básico, hacerle saber que quiero recuperarla.
Mandé un ramo de rosas rojas a su casa y le he mandado unos cuantos mensajes, entre esos:
"Jamás quise lastimarte, no fue mi intención, quiero remediar todo el daño que te he causado, por favor, permíteme estar cerca tuyo de nuevo."
"Mi corazón, mi cama y yo te extrañamos. ¡Por favor perdóname! Te amo."
Han pasado varios días y a ninguno obtuve respuesta.
Es obvio que evita tener contacto conmigo. Ya es hora de pasar al siguiente nivel, el encuentro cara a cara, algo con lo que difícilmente me ignorará.

***

Estoy en el parqueadero para llevar acabo el primer acercamiento. Espero la llamada de Natasha mientras enciendo la moto.
Suena mi celular.

—(Yulia contesta) ¿Alo?
—Ya está en camino (dice Natasha).
—Gracias Nat, espérame en las bancas, cualquier cosa te llamo.
(Yulia cuelga).

Me miro en el espejo de la moto, arreglo mi uniforme y mi peinado. Arranco y manejo por el camino que Lena toma regularmente.
La visualizo desde lejos, me acerco a ella y parqueo a su lado, justo como las primeras veces que hablamos. Ella me mira y camina más rápido. Yo le sigo el paso empujando mi moto.
—Hola guapa, ¿te llevo? (dice Yulia en tono pícaro).
(Elena la ignora).
—¿Qué dices?
(Elena la ignora).
—Oh vamos, ¿me vas a seguir ignorando? Por lo menos di algo.
—No vuelvas a enviar flores ni mensajes (dice Elena enojada).
—¿Qué tienen las flores? ¿No te gustaron?
—El problema no son las flores, el problema es que son enviadas por ti.
—¡Oh por favor! Amor...
—(Elena interrumpe) Ya te dije, no me digas así, para ti soy Elena.
—¿Hablas en serio? Eso es muy inmaduro de tu parte (dice Yulia enojada).
(Elena la ignora).
—(Yulia inhala y exhala). Volvamos, dame una oportunidad. Intentémoslo.
—Ya es tarde para eso. Una vez que la confianza se pierde es difícil recuperarla.
—Pero nos queda amor. No tienes por qué dudar, sabes que yo te amo y yo sé que tú me amas.
—(Elena mira a Yulia a los ojos) si me amaras no hubieras hecho lo que me hiciste.
«Uhh, déjà vu.»
—Ya te conté lo que pasó, ya sabes por qué lo hice.
—¿Crees que saber que sólo fui una apuesta mejora la situación? (Elena pregunta en tono sarcástico).
—Eres más que eso, eres la mujer que amo (Yulia pone a Elena contra la pared).
—Yulia, por favor (Elena se pone nerviosa).
Silencio.
—Aún recuerdo cómo fue nuestro primer beso, yo estaba como tú ahora mismo.
—Para, no digas más.
—Nuestra primera cita, nuestro primer mes. Cuantas tardes pasamos juntas, cuantas noches.
—Yulia...
—Nuestra primera vez, nuestro primer te amo.
—¡Détente! Recordar me duele.
—No eres la única, no sabes cuanto me mata dormir en la misma cama donde hemos dormido juntas varias veces.

Nos miramos fijamente, me acerco para besarla pero ella voltea la cara.

—Deja que me vaya.
(Yulia se aleja un poco dándole espacio).
—Piensa en todo lo que te he dicho.

Me monto en la motocicleta cabizbaja, saco una sonrisa como puedo y le lanzo un beso, ella me ignora por completo, eso me duele más.
Arranco y me voy de ahí, manejo hasta el parque donde Nat y yo nos citamos.

—¿Qué tal? (Natasha pregunta ansiosa).
—Pésimo. Ella estaba tan, tan, inexpresiva y fría.
—Es normal que de entrada actúe así, Yulia.
—En parte la entiendo, pero ya he hecho de todo. Le mandé flores, le he dejado chocolates en el maletín, le mandé mensajes, ahora hablé con ella. ¿Qué más debo hacer? (pregunta Yulia desesperada).
—Quizá debes demostrarle tu amor con actos, no con cosas. Muéstrale un cambio en ti.
—Mmm, un cambio (Yulia repite).
—Sí, por ejemplo, dime algo que a ella no le agradara de ti.
—Odiaba que fumara.
—Ahí está, podrías dejar de fumar.
—Sólo lo hago pocas veces, quizá 3 por mes y ya lo intenté dejar por ella.
—Ok, sigue pensando, otra cosa.
—Lena siempre me pedía que me esforzara en las materias y que estudiara... Quizá si me vuelvo buena estudiante me note más.
—Esa es una gran idea, pero debe ser algo posible de realizar (dice Natasha en broma y ríe).
—¡Oye! (Yulia le pega a Natasha en juego).
—Era broma, sé que puedes hacerlo.
—Sí (risas). Sabes, una vez me contó que su sueño era ser presidenta de los terceros...
(Yulia y Natasha se quedan mirando).
—¡Eso es! (exclama Natasha).
—Vamos a postularla y a conseguir las firmas para que entre en el proceso de las selecciones.
—Esa es una buena idea. Además las elecciones están cerca, semanas antes de nuestra graduación (Natasha sonríe).
—Sí, para nuestro favor se adelantaron.
—Son buenas noticias.
—(Yulia suspira) sólo espero que funcione.
—Hey, animo. Vamos a comer McFlurry, yo invito.
—(Yulia sonríe) oh, McFlurry, los amo.
—Yo igual (Natasha se muerde los labios).
—¿Me permite su mano, bella dama, para poder escoltarla hasta la moto? (dice Yulia en tono de broma).
—(Risas) sería un placer señorita

***

CC Carpe diem, el centro comercial con más ventas de toda la ciudad.
En el primer piso hay tiendas de accesorios, ropa y zapatos. En el segundo hay una enorme cafetería con restaurantes que sirven diferentes platos; por ejemplo, comida italiana, china, mexicana, árabe, egipcia, etc. También hay locales de comidas rápidas. Tiene un cinema con doce salas de cine, ocho de formato normal y cuatro 3D. Y por último en el tercer piso hay una discoteca para mayores de edad y un billar.
En el lado suroriental está el súper mercado y en el lado suroccidental se encuentra una tienda de instrumentos musicales, seguida de una tienda de CD's y DVD's y una librería. Y en el sótano hay varios parqueaderos.
Nat y yo acabamos de llegar al primer piso, vacilamos un poco recorriendo cada tienda. Nos detenemos más que todo viendo zapatos y carteras.
Natasha acaba de enamorarse de unos tacones rojos, se los mide y le quedan perfectos sin embargo los deja de nuevo en el estante.

—¿Por qué dejaste los zapatos? (pregunta Yulia deteniendo el paso de Natasha).
—Son demasiado caros, tendría que trabajar 2 meses para comprarlos (Natasha sobre-exalta la situación con una mueca, Yulia se ríe).

Seguimos caminando.
Trato de recordar el precio de los tacones, después de varios minutos lo logro. Oh, verdaderamente son caros. El cumpleaños de Natasha será pronto, ya tengo una idea de que puedo darle, sólo espero que no se agote ese modelo.
Hemos recorrido el primer piso en su totalidad. ¡Muero de hambre!
Natasha y yo tomamos un ascensor hacia el segundo piso. Las mesas de la cafetería estaban llenas. Caminamos hacia el Mc Donals, percibiendo olores deliciosos provenientes de cada puesto por el que pasamos.
Llegamos y nos acercamos al mostrador para mirar el menú.

—Busca una mesa, yo me encargo del pedido (dice Natasha con una sonrisa).
—Vale.

Camino hacia una mesa en el fondo, me siento y la espero, juego en mi celular mientras tanto.
Al rato, ella se acerca con una bandeja, en ellas hay dos hamburguesas, dos porciones de papas fritas y dos gaseosas.

—(Yulia ríe) ¿no se supone que serían dos helados?
—No sé tú, pero aquellos puestos me provocaron y creo que he pedido de más (dice Natasha).
—¿Te parece? (dice Yulia en tono sarcástico, ambas ríen). Está bien, yo también tengo hambre.

Comemos todo, no dejamos ni una miga. Después compro dos McFlurry y ahora vamos caminando de vuelta al sótano por mi moto.
Ha sido un gran día junto a Natasha. La llevaré hasta su casa, quizá salude a sus padres y después me devolveré a casa.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 8:16 pm

Capítulo 30 "Postulación."

Les cuento a las chicas la idea de postular a Lena, ellas están de acuerdo.
Reflexiono un poco, ella me está tratando justo como cuando nos conocimos. Indiferente, fría. Justo eso fue lo que en un principio me atrajo. Debo tener paciencia.
La amo y la quiero a mi lado.
Hacemos todos los papeleos, las propuestas y la carta para la postulación y la promuevo en el curso, la mayoría de las chicas ha firmado.
Pido permiso y me salgo de clases para ir a los demás sextos. Uno está en hora libre, aprovecho y me acerco de puesto en puesto, casi todas firman, y el otro está en hora de Artes, pido permiso y hablo al frente. Después de mi discurso casi político pero divertido, paso la hoja, varios firman. Es la primera vez que agradezco tanto ser popular.
Cuento las firmas camino a mi salón, me he pasado de las necesarias, fuck yeah.

—¿Qué onda? ¿Conseguiste las 50 firmas? (pregunta Natasha).
—No... Conseguí 57 (dice Yulia, todas se sorprenden).
—Woah, eso es (Yulia y Katya chocan las manos).
—(Julieta interrumpe) disculpa que te dañe el momento, Yulia, pero ahora quien debe aceptar la nominación es ella.

Joder, tiene razón.
A veces es bueno tener amigos como Jul, te ponen los pies sobre la tierra y en este caso te recuerdan pequeños detalles que omites. Lo único que puedo hacer ahora es hablar con Lena e intentar convencerla.

***

Estoy sentada con mis amigas en el patio, de repente visualizo a Lena a lo lejos, está a punto de entrar a la biblioteca.
Me pongo de pie y corro hacia ella, logro alcanzarla antes de que abra la puerta.

—Hey (dice Yulia).
(Elena se sorprende).
—Ho-hola.
—¿Podemos hablar?
—Ya hablamos mucho ayer (Elena suspira).
—Pero esta vez no es sobre nosotros... Es sobre ti.
—¿Qué pasó? (Elena mira fijamente a Yulia).
—(Yulia le pasa un papel a Elena) lee.
—(Elena lee) "Solicitud de postulación de Elena Sergeyevna Katina para presidenta de los sextos: aprobada con 75 votos de parte de los sextos." Yulia, ¿Qué de...? ¿Por qué lo hiciste?
—Porque tú más que nadie te mereces el puesto.
—Sabes que soy tímida, no funcionaría.
—(Yulia alza una ceja) en la cama no lo eras.
—¡Yulia! (Elena mira a ambos lados).
—Sólo digo la verdad.
—¿No será que estás haciendo más esto por ti que por mí?
—No, claro que no, lamento si te hice pensar eso, pero es que cuando te veo, puedo evitar recordar y empiezo a hablar de más, como ahora. Apuesto que tú estás como que-se-calle-la-puta-boca.
—(Elena suelta una ligera risa) vale, vale.
—¿Entonces?
—Prometo que lo pensaré (Elena sonríe).

Vuelvo donde las chicas.

—¿Qué tal te fue? (pregunta Natasha).
—Bueno, dijo que lo iba a pensar, así que creo que bien (Yulia sonríe).
—¿Sólo dijo eso? Te demoraste demasiado allá (dice Natasha).
—Bueno, hablamos un poco, la hice reír y sonreímos pero no quiero ilusionarme por ahora, fue algo normal.


***

Llevo semanas sin hablar con Lena, simplemente la veo pasar, de vez en cuando intercambiamos miradas.
He cambiado de ruta, manejo por el camino que ella toma todos los días sólo para verla.
Después de todo, ella aceptó y está postulada junto con una chica llamada Abby Swanson, tiene 15 años, es rubia, alta, delgada y al parecer popular. Las dos han pasado por todos los salones del colegio mostrando sus propuestas. Las votaciones son en 7 días.
Académicamente me estoy esforzando mucho para quedar entre los primeros tres puestos. Hasta ahora no he sacado ninguna nota mala, todas son sobre 9. Bueno, el cuadro de honor también será revelado en una semana.
Además he estado ocupada con los asuntos de la graduación.
Mi tiempo en Internacional de Moscú se acaba. Los profesores han estados estresados organizando la ceremonia y nos hacen ensayar todo, desde el desfile por la alfombra roja hasta la toma del diploma. En el coro es casi igual, ensayos y más ensayos de las canciones de bienvenida y despedida.
Espero con todas mis fuerzas, que Lena gane las elecciones y que yo logre quedar en algún puesto por mis calificaciones.

***

En el receso.
Estoy leyendo el libro de Filosofía, mis amigas no me dejan concentrar.

—¿En serio piensas estudiar ahora? (pregunta Natasha).
—Sólo estoy repasando antes del examen (responde Yulia).
—Bien, eso es raro en ti. A decir verdad has estado rara últimamente (dice Katya).
—Chicas, estoy intentando quedar en el cuadro de honor junto a Lena, ya les dije (dice Yulia).
—Aún no entiendo, ¿de qué te servirá eso? (pregunta Julieta).
—Bueno, es una forma notoria de darle a entender que he cambiado (responde Yulia).
—¿Por qué no sólo vas y hablas con ella? Mira, está pasando ahora, ve (dice Katya).
—Sí, ve tras ella (dicen Julieta y Natasha animando a Yulia).
—(Yulia suspira) está bien.

Me pongo de pie y camino hasta donde está Lena.

—Hola, ¿qué tal va todo? (dice Yulia).
—Bien, ¿y tú? (responde Elena).
—No tan bien como quisiera pero no puedo quejarme, ¿qué tal los exámenes?
—Hasta ahora muy bien, ¿qué hay de los tuyos?
—Igual. Me estoy esforzando por quedar en el cuadro junto a ti (Yulia muerde su labio).
—Sí, me enteré de eso (Elena sonríe).

Una chica pasa corriendo y hace que los libros que Lena tiene en sus manos se caigan. Ésta pide disculpas y continua por su camino.
Me agacho para ayudarla a recogerlos.

—Ten (dice Yulia pasándole un cuaderno a Elena).
—Gracias (dice Elena, una carta cae del cuaderno, Yulia la recoge y la abre).
—Dame eso...
—¿Una carta de amor? ¿Estás saliendo con alguien más? (Yulia pregunta en tono celoso).
—No.
—(Yulia lee) "Elena, estos días a tu lado han sido maravillosos. Gracias por permitirme acercarme a ti". ¿Qué significa eso? ¿Cómo puedes hacerme esto?
—Espera, ¿hacerte qué? Tú y yo no somos nada. No tienes porque reclamarme.
—Sabes que aún te amo. Lo sabes.
—Y tú sabes que no voy a volver contigo.
«Auch, golpe bajo.»
—Ok, ya lo entiendo.
—Lo siento, Yulia, no quise que sonara así.
—No te preocupes. Sólo así puedo dejar de lado mis falsas esperanzas (Yulia finge una sonrisa).

Me fui, sin decir más nada. No creo que le importe. No creo que yo le importe. Auch, eso dolió. Fue un duro golpe contra la realidad.
Contengo mis lágrimas hasta llegar al baño donde me descargo llorando.
El timbre suena. Seco mis mejillas con mis manos, lavo mi cara con un poco de agua y la seco. Me miro al espejo y sonrío.
Todo está bien, Yulia, todo está bien.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 8:41 pm

Capítulo 31 "Payphone."

Y así pasó la semana...
No busqué a Lena, ni ella me buscó a mí. A decir verdad intenté evitarla. Más que nunca, me duele verla.
Hoy es mi último día en el Colegio Internacional de Moscú. Todo aquí se acaba para mí.
Estoy en el salón de música practicando con mis compañeras del coro y el profesor.


* Misha Miler, 40 años.*
Profesor de música. Calvo, con barba en forma de candado. Buen cuerpo. Atractivo.

*Anna Reznikova, 17 años.*
Baja de estatura, de mejillas grandes y cabello castaño.

*Rita Dakota, 17 años.*
Alta, delgada. Cabello rubio y ojos claros. Guapa.

*Tanya Tereshina, 15 años*
Compañera de Elena. Estatura media, contextura gruesa y cabello negro ondulado.


—Rita, Yulia, Anna, lo hicieron muy bien (dice el profesor después de un ensayo).
—Gracias (responden todas seguidamente).
—Les tengo una mala noticia, Milla no pudo venir hoy porque le dio amigdalitis. Una de ustedes debe tomar su lugar en la presentación.
—¿Qué? (pregunta Yulia).
—Yo no puedo hacerlo, el acto debe ser realizado por los de último año (dice Tanya).
—Eso es cierto. ¿Qué tal tú, Rita?
—Como pueden notar, estoy algo ronca. Tengo gripa (dice Rita, Yulia acuesta la cabeza).
—¿Yulia, qué tal tú?
—Yo... Eh... No puedo. Nunca he cantado para tantas personas (dice Yulia).
—Oh, vamos. Tú eres la única que puede hacerlo. Presentarás la programación, cantar será pan comido.
—Pero...
—(el profesor interrumpe a Yulia) todos contamos contigo.
—(Yulia suspira) vale... Lo intentaré.
—Perfecto. Escoge una canción y tráeme la letra antes de que se acabe el receso. Pueden salir ya (el profesor recoge unas cosas, las chicas salen del salón).
—Buena suerte (dicen Rita y Tanya abrazando a Yulia).
—Gracias chicas (Yulia sonríe).
—Estaremos en primera fila para verte. Adiós (dice Rita).
—Vale, Adiós.

¿What the fuck?
Ahora resulta que cantaré delante de todo el colegio. ¡Trágame tierra!
Bueno, tengo todo el receso para pensar en una buena excusa o para encontrar a alguien que sí quiera cantar y ocupe mi lugar. No sé cual de las dos sea más difícil.

—Así que cantarás (dice Natasha).
—Eso es genial (dice Katya).
—No cantaré, dije que sí porque estaba bajo presión. Debo encontrar a alguien que salga por mí (Yulia se recuesta a la pared).
—Hazlo tú. Cantas hermoso y sabes que sí no fuese así no permitiría que salieras (dice Julieta, todas se ríen).
—El problema es mi pánico escénico a cantar (dice Yulia).
—Oye, Julieta podría salir contigo (dice Katya).
—Esa es una buena idea (dice Natasha).
—Ajá, podría tocar la guitarra o el piano y te hago compañía, así no sentirás tanta pena (dice Julieta sonriendo).
—Mmm podría ser (dice Yulia).
—Mañana nos graduamos, ¿qué puedes perder? (dice Natasha).
—Está bien, hágamoslo (dice Yulia sonriendo).
—¡Eso! (las chicas chocan sus manos).
—¿Qué quieres cantar? (pregunta Julieta).
—Bueno... (Yulia hace una pausa y mira a Elena, quien pasa cerca de ellas) Payphone de Maroon 5, ¿te la sabes?
—Por supuesto... ¿Puedo preguntarte algo?
—Sí, Jul.
—¿Tiene que ver algo con ella? (pregunta Julieta refiriéndose a Elena).
—(Yulia baja la mirada) sí. Una vez estábamos sentadas hablando tonterías. Llegamos al tema sobre cuando termináramos, cómo íbamos a actuar y cosas así. Entonces ella dijo: "Si me terminas y te sigo amando pero tú a mí no, te dedicaré Payphone". Yo me reí y le dije: "Es un golpe bajo" entonces me besó.
—Ohh (dice Katya).
—Payphone será (dice Julieta).

Decidida y resignada voy al salón de música y le entrego la letra de la versión censurada al profesor. Él la aprueba.
Jul practica un poco en el piano, yo toco la guitarra y canto en mi mente, pero de mi boca no sale ni una palabra.

(Suena el timbre).
—Deben irse, ahora (dice el profesor).
—¿Pero y las correcciones? (Yulia pregunta).
—No hay tiempo para eso... Lo harán magnífico. Buena suerte.

El profesor prácticamente nos echa del salón. Jul y yo corremos hacia el salón de teatro, que es donde se realizan todos los actos. Entramos a los camerinos junto con otras chicas que también van a participar en el show.
A ambas nos prestan ropa y nos cambiamos, yo uso una camisa morada manga larga y un pantalón blanco con unos tacones, Julieta un suéter de rayas blancas con negro, un jean oscuro y unas botas. Un estilista se encarga de los demás detalles, como el maquillaje y el peinado, en corto tiempo.
Me hacen la señal de que ya debo salir.
Me despido de Jul y camino hasta el escenario, ahí ya está Natasha.


*Natasha Mihaleva, 16 años*
Compañera de Yulia.
Rubia, de ojos claros y estatura media.
Yulia y ella presentan juntas todos los actos del colegio desde primero de superior.


Acomodamos los micrófonos. Todos están en silencio mirándonos.
El salón está totalmente lleno, todos los cursos y los profesores están presentes.

—Hola Yulia, ¿cómo va todo? (pregunta Natasha).
—Muy bien Natasha, ¿y tú?
—Bien, pero realmente ansiosa por saber que sorpresa nos traerán nuestras compañeras hoy.
(Todos aplauden).
—Yo también. Como sabemos, hoy es nuestro último día aquí en Internacional de Moscú, así que por favor todos pónganse de pie para tocar el himno del colegio como apertura de este acto.

Todos se ponen de pie, el himno de Internacional de Moscú suena. Al acabar, Natasha hace una pequeña oración y todos se sientan. Después de eso las de quinto presentan una obra teatral para despedirse de los sextos, unas chicas de cuarto recitan unos poemas y ahora viene el cuadro de honor. Presentado por Natasha.

—Bueno, es hora de publicar el cuadro de honor con las mejores notas de todas las estudiantes.
(Redoble de tambores).
—(Natasha continua) tercer puesto: Laura Korosteleva de cuarto grado.

Aplauden y la chica sube al escenario, Natasha le coloca una medalla y ella queda de pie. Yo cruzo mis dedos.

—Segundo puesto: (hace una pausa) Yulia Volkova de sexto grado.

Fuck yeah, lo conseguí.
Sonrío y camino hacia la tarima de nuevo. Después de los aplausos, Natasha me coloca la medalla y me guiña el ojo.
Permanezco de pie junto a la chica de cuarto, y ahora el momento que todos esperamos, el primer puesto.

—Y por último pero no menos importante, Elena Katina de quinto grado en el primer puesto.

Todos aplauden, ella se sube a la tarima con la mirada baja. Natasha le coloca la medalla y la felicita.
Al verla acercarse todo se remueve en mí.

—Felicitaciones chicas por su esfuerzo y empeño. Muchos éxitos (dice Natasha).
—Felicitaciones Yulia (Elena le susurra).
—Igualmente (dice Yulia fríamente).
—A continuación, una talentosa chica de sextos nos deleitará con una canción (dice Natasha).

Lena y la chica de cuarto vuelven a sus puestos. Jul sube a la tarima.

—¿Estás lista? (pregunta Julieta).
—Sí (Yulia sonríe).

Un señor acomoda el escenario y trae los instrumentos.
Julieta se sienta junto al piano. Yo junto a ella en otra silla, acomodo la guitarra y el micrófono.
Observo a Lena desde donde estoy. Ella me mira atentamente. Pierdo la mirada y me concentro en afinar mi guitarra y prepararme.

—Hola a todas y todos. Esta es la primera vez que canto en vivo y para tantas personas. La siguiente canción va dedicada a alguien que fue y lamentablemente sigue siendo muy especial para mí, espero que la disfruten (dice Yulia nerviosa).
«Esto es para ti, Lena.»

Inhalo y exhalo. Es ahora o nunca. Todos están callados esperándome.
Empiezo a ponerme nerviosa. Miro a Julieta, quien está tranquila, ella me sonríe.
Puedes hacerlo, Yulia, puedes hacerlo. Cierro mis ojos y empiezo cantando y tocando la guitarra, Jul me copia con el piano igualmente. Abro mis ojos y quedo en blanco. Joder, ahora debo empezar de nuevo.
Esta vez Jul inicia y yo le copio a ella, no hay interrupciones. Dejo mi pena atrás.
Es una canción realmente emotiva, estoy cantando con el corazón, sin importar si hay tres o treinta mil personas. Mis emociones se conectan inmediatamente y todos sienten esa conexión.
Llego al primer coro, todos lo cantan conmigo. Se supone que debo cantar la versión censurada pero la versión explícita se escapa de mi boca. Antes de que lo pudiera pensar ya estaba pronunciando las palabras "fucking" y "shit" pero nada me detiene, ni siquiera eso.
Dejo la guitarra en el piso y me pongo de pie, me muevo por todo el escenario cantando y hago gestos. Todos se animan y se ponen de pie como yo. Algunos siguen la tonada con sus palmas, otros mueven sus brazos extendidos de izquierda a derecha como si se tratase de una balada.
No puedo encontrar a Lena, pero lo que daría por ver su cara.
Llego a la parte donde canta Wiz Khalifa. Se supone que la omitiría sin embargo, la canto sin importarme nada. Julieta me mira como la-cagaste-pero-lo-estás-haciendo-asombroso.
Giro mi vista hacia la puerta de salida, Lena camina rápido hacia fuera.
Termino la canción. Todos aplauden eufóricamente y piden otra canción, incluso mis profesores.
Sonrío. Abrazo a Jul. Nat y Kat corren al escenario y nos abrazan.
Natasha se acerca y me felicita con un apretón de manos, entonces aprovecho para pedirle que cierre el show. Bajo de la tarima, un montón de personas se me acercan para felicitarme, yo me abro paso entre ellas y logro salir del salón de teatro.
Busco a Lena por todo el patio y en la cafetería hasta llegar a los baños. Escucho sollozos, busco en cada baño hasta llegar al último. Está ocupado.
Toco suavemente, Lena abre la puerta, al verme se sorprende e intenta cerrarla de nuevo pero la detengo.

—Felicitaciones por tu presentación (dice Elena sarcásticamente mientras seca sus lágrimas).
«Que puta costumbre de usar el sarcasmo.»
—Lo siento, no pensé que te afectaría tanto (dice Yulia).
—¿Acaso crees que eres la única que sufre por lo que pasó? La engañada soy yo, no tú.
—No te preocupes, el próximo año no estaré aquí y si tienes suerte nunca más me volverás a ver la cara (dice Yulia).

Salgo del baño enojada.
Para colmo de males me topo con Alexa Potter y sus 4 amigas.


*Alexa Potter, 17 años*
Ex-amiga de Yulia.
Cabello color miel, delgada y de buen cuerpo. Es engreída, arrogante, plástica y superficial.
Muchos en Internacional de Moscú la detestan.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 8:53 pm

Capítulo 32 "En problemas."

—Hola querida (Alexa se acerca a Yulia).
—¿Qué quieres ahora? (pregunta Yulia).
—Felicitarte por tu maravillosa presentación. La canción que cantaste es para esa chica, no recuerdo como se llama... ah sí, ¿Elena Katina?
—(Yulia se pone nerviosa) ¿qué? No digas tonterías.
—Eres demasiado obvia. Al menos medio colegio lo sospecha (dice una de las amigas de Alexa).
—¿A qué se refieren con eso? (pregunta Yulia).
—Déjame contarte una historia. Yulia Volkova es una chica sociable y encantadora, de repente empieza a hablar y andar siempre con la chica más inteligente del colegio. Un día, sin explicación alguna, se distancian. Yulia busca a Elena pero ésta le ignora, el último día de clases Yulia canta una fuerte pero emotiva canción y Elena se aleja llorando. ¿Serán tonterías? (dice Alexa en tono odioso).
—Bah, piensa lo que quieras (dice Yulia dando media vuelta para irse).

Una de las amigas de Alexa me toma del brazo.

—¡Suéltame! (Yulia exclama).
—Si tu madre estuviese viva estaría avergonzada de tener una hija lesbiana (dice Alexa).
—Métete conmigo pero con mi madre no te metas, nunca más.
—¿Por qué? ¿Llorarás? (dice Alexa en tono de burla).
—(Yulia suspira) es nuestro último día de clase, no quería meterme en problemas pero...
—¿Pero qué? (pregunta Alexa).
—Creo que me gustaría hacer esto antes de irme (dice Yulia sonriendo).

Le pego una cachetada a Alexa. Ella y sus amigas me miran sorprendidas, yo sonrío.
Alexa se acerca e intenta pegarme, yo la esquivo y le vuelvo a pegar.
Una de sus amigas intenta golpearme, pero Alexa la detiene, le pide que no se metan. Ella sabe que esto es algo entre ella y yo, algo que debió ocurrir hace años.
Alexa me agarra por el cabello y me jala, rasguño su cara y me suelta. Entonces me pega una cachetada, debió ser fuerte porque sonó bastante pero a decir verdad, no siento nada.
Le devuelvo el golpe, ella intenta hacer lo mismo pero la rectora llega y nos separa.

—A mi oficina, ahora (la rectora toma a ambas de la mano y las lleva a la sala de espera).

Desde hace años quería hacer eso, golpear a Alexa Potter y sé que no soy la única.
Arreglo mi uniforme y me peino con la mano, me hago una cola de caballo. Miro a Alexa de reojo, tiene varios rasguños en su cara y su cuello, y en su mejilla está pintada la silueta de mi mano. Celebro en mi mente, ignorando todos los problemas que se me vendrán encima.

—Alexa, pasa a mi oficina (dice la rectora).

Entra, se demora aproximadamente media hora y luego sale y toma asiento.

—Ahora tú, Yulia (dice la rectora)

Entro a la oficina de la rectora, me siento en la silla. Ella me observa fijamente.

—Señorita Volkova. Has roto más de 3 reglas de Internacional de Moscú en un sólo día. Usar lenguaje inapropiado durante un acto público, ejercer agresión física a otra alumna, sostener una relación amorosa con otra alumna y demostraciones públicas de lesbianismo. ¿Qué me puedes decir sobre eso?
—Escuche, no sé lo que le haya dicho Alexa, pero contaré mi versión. Acepto lo de la canción, fue inapropiada y me disculpo por eso. Sobre la pelea, lo hice en defensa propia, ella está inventando cosas y regando falsos rumores, para rematar se metió con mi difunta madre. Estaba en mi derecho de golpearla y si pudiera la golpearía de nuevo (dice Yulia exaltada).
—Conserva la calma. Te haré una serie de preguntas y responderás con toda sinceridad.
—Vale.
—¿Eres lesbiana?
—Sí, eso creo.
—¿La señorita Katina y tú mantienen una relación sentimental?
—No.
—¿Sientes atracción hacia ella?
—¿A qué va esto?
—Responde.
—Sí, ella me gusta. La amo.
—¿Pero ella y tú fueron novias?
—No, nunca (Yulia miente para no meter en problemas a Elena).
—Bien... Escucha Yulia. No soy quién para juzgarte por tu orientación sexual, eso es algo que a nadie le debe importar, sólo a ti. Pero las demostraciones de amor están prohibidas bajo cualquier contexto en la institución. Me dices que Elena y tú nunca fueron nada y no hay pruebas, así que no hay ninguna represalia que tomar respecto a eso.
—Gracias por entender (Yulia sonríe).
—Respecto a la riña con la señorita Potter, tampoco tomaré alguna represaría contigo debido a que te has destacado académicamente y a que es el último día de clases. Podrás graduarte y asistir a la ceremonia normal, pero tengo que comunicarle a tu padre sobre lo que pasó.
—¿Le dirá que soy? (pregunta Yulia).
—No, sólo les comentaré las causas de la discusión. Decirle o no sobre tu sexualidad es decisión tuya.
—(Yulia sonríe) muchas gracias.
—Bien, puedes retirarte.
—Vale, adiós.

¡Ha sido un día muy loco!
1. Quedé de segundo puesto en el cuadro académico de Internacional de Moscú.
2. Interpreté una canción frente a todos y vencí mi pánico escénico al canto.
3. Perdí totalmente a Lena.
4. Le di su merecido a Alexa Potter.
5. Admití mi atracción por Lena frente a la rectora del colegio.
Y ahora, enfrentaré a mi papá.
Estoy hecha un mar de emociones y sensaciones que juntas al mismo tiempo me llevan al borde de la colisión. Quien pensaría que un último día de clases podría cambiar el rumbo de toda una vida.
Raramente he acogido una actitud de calma. Estoy preparada para todo lo que se viene pero si pudiese cambiar un solo detalle de éste día, tendría a Lena entre mis brazos.
Les cuento a las chicas todo lo que ha pasado, están boquiabiertas. Me hacen muchas preguntas, yo respondo cada una. Julieta está preocupada, más que yo, por la citación a mi padre. Natasha y Katya me felicitan por lo de Alexa y me brindan apoyo moral.
Suena mi nombre en el altavoz, "La señorita Yulia Volkova por favor dirigirse a la oficina de la rectora". Trago saliva, es el momento.
Las chicas me abrazan, me pongo de pie y con las manos en mis bolsillos me preparo para enfrentar mi destino.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 9:01 pm

Capítulo 33 "Últimos días."

Mi padre está sentado en la sala de espera algo desconcertado, me dirijo a él y lo saludo. Antes de que pudiese preguntarme algo, la rectora nos interrumpe pidiendo que entremos a su oficina, mi papá entra primero y se sienta en la silla. La rectora se acerca a mí y me habla al oído.

—¿Quieres estar presente?
—Sí (Yulia responde resignada).

Me siento en la otra silla, la rectora cierra la puerta con seguro y se sienta en la silla del escritorio.
Trona sus nudillos y suspira, creo que busca las palabras adecuadas.

—¿Qué hago aquí? (pregunta el Sr. Volkov desesperado).
—Señor Volkov, lo cité hoy aquí para comentarle sobre unos altercados que se presentaron con la señorita Yulia (dice la rectora calmada).
—¿Qué? ¿Y ahora qué hiciste? (el Sr. Volkov se dirige a Yulia).
—(Interrumpe la rectora) Cantó una canción con contenido ofensivo frente a toda la institución.
—Bueno, lo de la canción no fue tan malo, sólo son dos palabras, "fucking" y "shit" (Yulia comenta).
—No me hicieron venir hasta aquí por una canción, ¿Hay algo más? (pregunta el Sr. Volkov aún desesperado, Yulia baja la mirada).
—Su hija tuvo una pelea con una de sus compañeras y llegaron a agredirse físicamente (cuenta la rectora).
—¿Por qué lo hiciste? (pregunta el Sr. Volkov).
—Se metió con mamá (Yulia responde).
—¿Cómo así? ¿Por qué? (pregunta el Sr. Volkov).
—(Yulia suspira) dijo que si mamá estuviese viva estaría avergonzada de tener una hija... lesbiana.
—¿Y por qué dijo eso? (pregunta el Sr. Volkov una vez más).

Bajo la mirada. No sé como decir esto.

—(el Sr. Volkov continua) Yulia, responde.
—Porque lo soy (dice Yulia).
Silencio incómodo.
—(la rectora interrumpe) debido a que es el último día de clases y a que Yulia obtuvo el segundo puesto en las calificaciones, decidimos no tomar ninguna correctiva extrema. Yulia podrá graduarse normalmente con sus demás compañeras.
—Bien.
Silencio.
—(el Sr. Volkov continua) ¿eso es todo?
—Sí (responde la rectora).
—Bueno, con su permiso debo retirarme (el Sr. Volkov se pone de pie).
—Adiós señor Volkov, que tenga un buen día (dice la rectora).
—Igualmente.

Papá estrecha su mano con la rectora, da media vuelta y se va de la oficina. Lo sigo, está caminando hacia el parqueadero del colegio. Aumento la velocidad y lo alcanzo.

—¿No dirás nada? (pregunta Yulia).
—No.
—¿Estás enojado?
—Avergonzado, pero supongo que eso obtengo por descuidarte tanto.
—Está bien, no es culpa de nadie. Simplemente soy así, no tiene nada de malo.
—(el Sr. Volkov suspira) no es correcto, Yulia, no es correcto.
—Sí es correcto, y espero que puedas aceptarlo algún día.
—¿Algún día? No, eso nunca. Te curaré, ya lo verás.
—La homosexualidad no es una enfermedad (Yulia replica).
—No es algo normal, ¿entiendes?
—El que debe entender es otro.
—Dios creó al hombre y a la mujer, no a dos hombres ni dos mujeres.
—¿Desde cuándo eres tan religioso?
—(el Sr. Volkov cambia de tema) Disfruta tus últimos días aquí. Entrarás a un convento fuera del país.
—¿Qué?
—Lo que escuchaste.
—¿Es en serio?
—Sí.
—¿Pero y mi carrera universitaria qué?
—Debiste haber pensado eso antes.
—¿Y mis amigas?
—Olvídate de ellas, son unas malas influencias para ti.
—(Yulia inhala fuerte mientras aprieta sus puños) ¿y si no quiero hacerlo?
—Soy tu padre y harás lo que yo te diga (el Sr. Volkov se sube al carro y se va).

¿Es en serio? ¿Mi viejo cree que hará que me dejen de gustar las mujeres metiéndome a un convento? ¿Acaso no sabe que hay más gente así, que no sólo soy yo?
Pff, es un ridículo total.
Supongo que lo único que puedo hacer es aceptarlo, no hay nada que me ate a aquí, además no estoy en posición de luchar.
A Lena le dará igual mi partida, las chicas sí se pondrán tristes. Y no es que eso no me entristezca, al contrario, me siento mal sin embargo me he aburrido de tantos fracasos y ya me da igual todo.
Algo que sí extrañaré será a Jul, Nat y Kat.

***

—Yulia, ¿qué tal te fue con tu papá? (preguntan las chicas al ver a Yulia, ella se sienta junto a ellas).
—(Yulia suspira) peor de lo que imaginé.
—¿Por qué? (preguntan todas al mismo tiempo).
—Le dije que me gustan las mujeres y me quiere meter en un convento fuera del país (Yulia cuenta).
—What the fuck? (dice Katya).
—¡Eso es injusto e ilegal! (exclama Julieta).
—No hay nada que pueda hacer (dice Yulia).
—No vayas, por favor (dice Natasha).
—Sí, vete de casa (dice Katya).
—Eso sólo empeoraría la situación, no quiero ser una molestia para nadie, viajaré (dice Yulia).
Silencio incómodo.
—¿Volverás? (pregunta Katya).
—Eso creo (dice Yulia fingiendo una sonrisa).
—(Julieta abraza a Yulia) te extrañaremos.
—Y yo a ustedes, un montón. Podemos hablar por skype, mandarnos cartas y todo eso (dice Yulia).
—Sí, nada arruinará nuestra amistad (dice Katya).
(Abrazo grupal).
—Ah por cierto, estoy 90% segura de que cree que alguna de ustedes 3 es mi novia (dice Yulia).
—¿En serio? (pregunta Katya).
—Sí y dijo cosas como: "Eso no es correcto", "estás en el camino equivocado", "tengo que curarte" y que se avergüenza de mí (Yulia cuenta).
—Eso ya es pasarse de ignorante (dice Julieta).
—Él es muy conservador (dice Yulia y suspira).
—Pero se pasa, quizá deban ir a un psicólogo juntos (dice Katya).
—No Kat, ni Freud haría que el cambiara de opinión, lo conozco (Yulia se cruza de brazos).

***

Después del colegio, las chicas y yo fuimos a cine, después a Starbucks y por último a casa de Natasha, donde compramos unas cervezas.
Julieta, la única que fuma de las 3, compró unos cigarrillos y me ofreció uno. Quería agarrarlo y encenderlo pero lo rechacé.
Llegué a casa a las 10:30, papá me reclamó. Lo ignoré. Si se supone que estos son mis últimos días aquí, entonces aprovecharé todos y cada uno. Sin reglas ni condiciones.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 9:11 pm

Capítulo 34 "Ceremonia y fiesta de graduación."

Despierto a las 8:30 AM. La ceremonia de graduación es a la 2:00PM en un hotel.
Papá no está, ¡que sorpresa! Hablo con Dmitry, desayunamos juntos. Al parecer papá no le dijo nada, está tan avergonzado como contarle a su otro hijo, ignorando que él ya lo sabe.
Me baño y me cambio. Me pongo una blusa, un short y unos converse y voy al salón de belleza.
El salón está lleno, pero afortunadamente cuando llego, a los 10 minutos se va una chica y me atienden.

—¿Qué te quieres hacer? (pregunta la estilista mirando a Yulia a través del espejo).
—Quiero un corte de las puntas unos cuantos centímetros y una cepillada. ¿Me puedes aplicar unas ampolla para el tinte? (dice Yulia).
—Claro, pasa por aquí (dice la estilista señalando la silla de lavado).

Me lava el cabello y me aplica el shampoo, el acondicionador y la ampolla. Luego me da una toalla y me pasa a la silla.
La chica me ofrece unas revistas, tomo la primera. Una revista sobre chismes de famosos, tests de amor/amistad y tips para citas. Revista para adolescentes comunes, no entro en ese rango, pero debo entretenerme con algo. Paso página por página mientras la estilista me corta el cabello, de vez en cuando la miro a través del espejo.
Ya ha terminado. De nuevo tengo mi cabello un poco más abajo de los hombros. Definitivamente ese es mi estilo.
A mamá le gustaba que tuviera el cabello largo para poder hacerme peinados, cuando cumplí los 15, me lo corté bien corto, a los meses me lo tinte de rojo y desde entonces me ha gustado llevarlo así.
No soy de esa clase de chicas que pueden tener el cabello suelto todo el día, siempre lo llevaba amarrado en un tomate.
La chica empieza a pasarme el secador, ¡que comience el sufrimiento! Ese hala que hala no es para mí, afortunadamente mi cabello es semi-liso.
Busco mis audífonos y mi celular en mi cartera. Empiezo a escuchar música aleatoria, el celular pone Automatic de Tokio Hotel, nada mal. La revisa ya la terminé, son aproximadamente 50 páginas, pero todas con más imágenes que letras. Aún me sigo preguntando cómo hay gente que compra esa basura, entonces recuerdo: "Yulia, no eres una adolescente normal". Lena tampoco lo era, Lena, empiezo a pensarla. No puedo evitarlo.
Al fin terminan conmigo. Me gusta como quedó mi cabello. Sonrió y hago poses locas, como dice Natasha, me auto-coqueteo. A la estilista se le escapa una pequeña risita tímida, yo tomo compostura. Le agradezco, pago y me voy de la peluquería.
Vuelvo a casa, enciendo mi computador y entro a Twitter y a Facebook. Lo confieso, Stalkeo a Lena, hace 4 horas publicó un vídeo de youtube, es la canción My Happy Ending de Avril Lavigne. Escucho la canción, uh es tan obvio que va para mí. La canción es tan fuerte que prefiero apagar el computador. Me pongo a leer En Llamas, el segundo libro de la trilogía de Los Juegos del Hambre.
Se me pasa el tiempo, veo el reloj, 1:39PM. ¡Jooder!
Cierro todo rápidamente y corro al baño, lavo mi cara con cuidado de no mojarme el cabello. Saco mis maquillajes, empiezo a maquillarme suavemente. Siempre me ha gustado maquillarme, no lo sé. Un punto a favor como adolescente "normal".
Me pongo la toga y el birrete, son color vino tinto. Me hecho un poco de perfume, cepillo mis dientes y listo. Salgo de mi cuarto, Dmitry y papá ya están listos, es como si me estuvieran esperando. Ambos usan traje y corbata. Al saludar a papá me susurra "viajas a España mañana en la noche", yo asiento resignada.
Él maneja hasta el colegio. 2:30PM. Afortunadamente la ceremonia no ha empezado puesto que la mayoría no ha llegado aún.
A las 3:00PM empieza la ceremonia, desfilando de 2 en 2 por la alfombra roja. Yo salgo con Julieta y Katya con Natasha. A cada pareja les toman una foto al llegar al otro extremo de la alfombra.
Después nos sentamos todas. Entonamos 3 himnos, el del país, la ciudad y el colegio. Hablan unos cuantos profesores y la rectora. Como el mejor promedio académico fue el mio, me llaman y me dan una mención de honor. Llaman a cada estudiante para entregarles el diploma y tomarles una foto.
Casi para finalizar, una chica de uno de los sextos da un discurso, es hermoso e inspirador, debo admitirlo. Todas lloramos. Y por último, Anna, Rita y yo cantamos la canción de la promoción. Todas las chicas nos siguen, incluso los profesores también cantan. La canción es muy emotiva, la escribimos nosotras junto con el profesor de música.
Alguien da un discurso de despedida que cierra la ceremonia y ahora viene la fiesta, es en uno de los hoteles más caros de la ciudad, donde nos espera un agasajo con comida, música y alcohol, o eso esperamos.

—Felicitaciones hermanita (dice Dmitry abrazando a Yulia, ella sonríe).
—Gracias Dmitry, el otro año serás tú quien esté en estas (ambos ríen).
—Lo siento lejos, quisiera que fuese mañana (Dmitry hace una mueca).
—Deberías disfrutar de tu último año escolar, los recuerdos de éste son los que perduran para siempre (dice Yulia).
—Felicitaciones (dice el Sr. Volkov y abraza a Yulia).
«¿Así que empezamos a fingir, señor Volkov?»
—Gracias papá (dice Yulia fingiendo una sonrisa).

Se acercan mis amigas.

—Buenas tardes (dicen todas).
—Dmitry, ¿podrías tomarnos unas cuantas fotos? (pregunta Natasha).
—Claro, vamos (responde Dmitry).

Empieza la sesión fotográfica. Sonrisa, sonrisa, sonrisa. Posamos de todas las formas posibles. Papá nos mira disimuladamente, mis amigas se percatan de eso y en la siguiente foto, posan así: Katya dándome un beso en el cachete derecho, Natasha en el izquierdo mientras Julieta me abrazaba por detrás. Mis amigas están locas, todas reímos.
Al terminar con las fotos, las chicas se despiden de sus padres y se montan en el carro con nosotros. Vamos hasta mi casa, donde nos cambiamos, nos ponemos unos vestidos y nos retocamos el maquillaje, cuando estamos listas, volvemos al carro para que mi padre nos lleve hasta el hotel.
En el carro cargo a Natasha. Adelante van papá y Dmitry. Suena una canción, todas cantamos y reímos, Dmitry se ríe de nosotras pero papá permanece serio.
Sinceramente hoy no me interesa nada, quiero divertirme y eso haré.

***

La celebración en el hotel terminó a las 2:00 AM.
La palabra "fiesta" no debería ser usada para describir esa clase de eventos. No había nada de alcohol ni música bailable, sólo de fondo.
Algo a destacar fue la decoración y por supuesto, la comida, estuvo exquisita.
Entrada: cóctel de camarones.
Plato fuerte: arroz almendrado, medallones de pollo en salsa de champiñones, carne de res en salsa agridulce, puré de papas gratinado y ensalada Cesar.
Postre: mousse de chocolate blanco
Bebidas: Coca-Cola o Sprite.
Las alfombras eran color negro, los manteles de las mesas blancos con rojo, al igual que las fundas de las sillas. Los centros de mesa eran de girasoles, había velas blancas y platos con maní y nueces en cada mesa.
Había 15 personas por mesa, entre esas una profesora.
En la mesa estábamos Yo, Jul y Kat, al lado de Kat, Nat y al lado de Nat la profesora de Matemáticas.
A las 1:30AM, las personas empezaron a irse.
Una chica de otro curso propuso irnos a otra parte, a la casa de alguna o a una discoteca. Un gran grupo se fue con ella, las otras chicas tomaron taxi hacia sus casas u otras partes. Nosotras cuatro pensamos en grande, vamos a Perdición, la discoteca más famosa de toda la ciudad.
Jul y Kat llamaron a sus casas antes de tomar el taxi, le pidieron permiso a sus padres usando la excusa de que todas acordamos ir. Nat no tuvo necesidad de llamar ya que sus padres tomaron un avión después de la ceremonia de graduación, hacia Argentina porque un hermano de su madre falleció. Yo no llamé a mi papá porque sé que diría que no y es mejor pedir perdón que pedir permiso, o al menos así lo veo yo.
A pesar de que la discoteca es sólo para mayores de edad, las chicas entran sin problema. De hecho, muchas veces antes habíamos entrado, nunca nos piden cédula. Quizá por cómo nos vestimos o por cómo nos vemos creen que somos mayores.
El ambiente está animado, un DJ pone música variada, las mayoría de personas bailan en la pista mientas que otras están en sus mesas tomando.
Juntamos dinero y compramos una botella de Vodka y una de Jack Daniel’s una combinación perfecta.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 9:32 pm

Capítulo 35 "Resignación."

Anoche tomamos demasiado, en especial yo. Lo único que recuerdo es que un tipo me sacó a bailar y le di mi número.
Todas nos quedamos a dormir en casa de Natasha, estábamos demasiado borrachas como para ir a nuestras casas en ese estado.
Al despertar lo primero que veo es a Julieta dormida abrazándome, río un poco. Voy hasta el baño y me lavo la cara. Camino hasta la cocina, ahí están Natasha y Katya haciendo el desayuno. Las saludo y me siento en la mesa.

—¿Cómo amaneciste? (pregunta Katya concentrada haciendo huevos).
—Maravillosa, ¿y ustedes? (responde Yulia, Natasha se sienta junto a ella).
—Con un poco de dolor de cabeza, pero tomé una pastilla y ya estoy mejor (responde Katya).
—Es que no estás acostumbrada a tomar, yo estoy bien, dormí bien aunque Julieta y Yulia hicieron mucho ruido (dice Natasha en broma).
—¿Qué? (pregunta Yulia exaltada).
—Es broma, relájate (Natasha y Katya ríen).
—¿Qué es broma? (Julieta entra a la cocina y pregunta frotando sus ojos).
—Hola Jul (dicen todas).
—Hola, ¿qué hay para desayunar? (pregunta Julieta).
—Huevos con tocino (responde Katya).
—Yummi... (Julieta se sienta con Yulia y Natasha).
—Ayer fue una noche fantástica, hay que repetirla (dice Natasha).
—Tienes razón (dice Katya).
—Sí, a pesar de que no me acuerdo de casi nada (dice Yulia, todas ríen).
—No hiciste nada fuera de lo común, no te preocupes (dice Julieta).
—Bueno, salió a tomar aire y se demoró como media hora (dice Natasha).
—No me acuerdo de eso (dice Yulia intentando recordar).
—¿Eso es extraño? (pregunta Katya).
—Sí, demoró mucho (responde Natasha).
Silencio largo.
—¡Tu celular! (dicen Julieta, Katya y Natasha a la vez, Yulia corre hacia el cuarto y lo busca, vuelve a la cocina con el).
—Revisa tus llamadas, mensajes, todo (dice Julieta).
—Ay no... (dice Yulia con una mano en su cabeza).
—¿Qué? (preguntan todas).
—Llamé a Lena 10 veces ayer (dice Yulia).
—¿Te contestó alguna? (pregunta Natasha).
—No...
—Revisa los mensajes (dice Katya sirviendo los platos en la mesa).
—Oh Dios, le mandé un mensaje.
—¿Qué dice? (preguntan todas).
—(Yulia lee el mensaje) "Hola, lamento molestarte a estas horas pero te amo y no puedo dejar de pensar en ti. No quise hacerte llorar ni cantarte esa canción, estaba celosa porque alguien más está intentando robar lo que una vez fue mío. Te amo mucho y sé que aún me amas, vuelve conmigo por favor".
—Awww (dice Katya).
—Que tierna (dice Natasha).
—No es tierno, para empezar escribí "Hola" como "Hooklaa", tengo tantos errores ortográficos, qué no se note que estaba borracha (dice Yulia preocupada).
—Calma Yulia, al menos no le mandaste una nota de voz (dice Julieta)

A penas Jul dice eso, reviso mis notas de voz. Pongo una con la fecha de hoy y a horas de la madrugada.
Soy yo cantando un pedazo de "Maldita suerte" de Sin Bandera (*). Al final le digo que la amo.

—Ahora si muero de vergüenza, ¿qué creen que deba hacer? (pregunta Yulia con la cabeza sobre la mesa).
—Fue hermosa la nota (dice Katya).
—Sí, pero no respondió nada (dice Yulia).
—Primero comamos, después podrías llamarla (propone Julieta).
—¿Llamarla? (pregunta Yulia).
—Sí, ¿por qué no? (dice Natasha).

Desayunamos todas juntas, a decir verdad no disfruto tanto el desayuno pensando en la nota de voz y el mensaje.
Maldita sea, ¿por qué no fabrican un celular que detecte cuando una persona está alcoholizada y que inmediatamente se bloquee?
Yo pagaría lo que fuera por algo así.

—Entonces, ¿la llamarás? (pregunta Katya).
—Es lo último que puedo hacer (dice Yulia).

Las chicas me rodean, marco el número de Lena, no me contesta. Llamo dos veces más hasta que contesta el celular.

—¿Hola? (dice Elena).
—Hola Lena, sólo llamo para pedirte disculpas por los mensajes y la nota de voz ayer (dice Yulia).
—Está bien, ¿estabas borracha? (pregunta Elena).
—Sí, pero todo lo que dije fue cierto (dice Yulia).
—(Elena suspira) vale.
—Escucha, sé que lo que menos quieres hacer es verme, pero hoy a las 6 de la tarde viajaré a España.
—(Elena interrumpe) ¿por cuánto tiempo?
—No lo sé, pero no será como vacaciones, me quedaré. Antes de irme me gustaría despedirme de ti (dice Yulia).
—¿Es en serio? ¿No es una trampa?
—No, ojalá.
—Oh, bueno de todas maneras no creo poder ir.
—Ok, está bien. Adiós.

Cuelgo decepcionada.

—Vaya, eso fue cruel (dice Julieta).
—¿Estás bien, Yulia? (pregunta Katya).
—Sí, iré a bañarme (Yulia sonríe y va al cuarto).

Me desvisto rápidamente y con una toalla encima voy hacia el baño, cierro todo con seguro. Abro la regadera, empiezo a llorar.
¿Por qué es tan mala? Es obvio que ya no le importo pero por lo menos debería ser amable.

***

Me despido de las chicas, tomo un taxi hacia mi casa. Estoy usando ropa de Natasha y escucho música todo el camino.
Al llegar, papá no me dice nada, Dmitry se asombra de ello y le reclama a papá. Escucho su conversación desde mi cuarto.

—¿No le dirás nada por venir hasta ahora? (pregunta Dmitry).
—No, ella se va hoy a España (cuenta el Sr. Volkov).
—¿España?
—Sí.
—¿Estudiará allá?
—Algo así, entrará a un convento.
—¿Qué? ¿Yulia en un convento? (pregunta Dmitry sorprendido).
—Sí.
—¿Pero ella quiere hacerlo?
Silencio corto.
—Está de acuerdo.
Fin de la conversación.

"Está de acuerdo" debería cambiarlo por un "está resignada".
Hago mis maletas en mi cuarto. Lágrimas se escapan de mis ojos, bajando por mis mejillas hasta caer sobre mis cosas.
Terminé, llené dos maletas con sólo mi ropa y otra más con mis CD's, unos cuantos libros, productos de aseo personal y cosas así.


Última edición por DepecheMode el Vie Feb 20, 2015 11:27 pm, editado 1 vez

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