UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por Raque el Sáb Mayo 30, 2015 5:39 pm

Sigue...!!

Raque

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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por VIVALENZ28 el Lun Jun 01, 2015 10:41 pm

Capítulo Once 




Varios días después, Lena recibió una llamada de Yulia en el trabajo, diciendo que algo había pasado y que no podría verla esa noche. 

-¿Está todo bien? -pregunto Lena.- Te oyes un poco estresada.
-No lo sé todavía. Te llamaré más tarde. 

Lena cenó con Benny y Colín, pero declinó la invitación para ver una película después, no quería perderse la llamada de Yulia. Ella paseó por el apartamento y hasta tuvo tiempo de limpiar su refrigerador. Finalmente, a las diez y media de la noche, el teléfono sonó. 

-Hola -respondió Lena- ¿Vas a poder venir?
-Tenemos un pequeño problema -dijo Yulia- Alguien está intentando chantajearme con unas fotografías nuestras. Ella quiere veinte mil dólares o se las va a mostrar a tu marido.
-¿Qué? -gritó Lena.- ¿De qué estás hablando? -Se incorporó tan rápidamente que tiró al suelo el libro que estaba leyendo.- Eso estabas haciendo esta noche? Reuniéndote con una sabandija? 
-Me llamó hoy al trabajo -dijo Yulia.- Tenía que encontrarme con ella. No tenía otra opción. -Suspiró profundamente- Le pedí a Katya y a DJ que fueran conmigo, vigilaron de cerca mientras ella y yo hablábamos en el café -Lena escuchó que la voz de Yulia se quebraba, cuando dijo:- Lamento mucho esto.
-A Benny no le importarán esas fotos! -dijo Lena. 
-Pero una vez que Mona se dé cuenta de eso, a donde diablos crees que irá después? -Preguntó Yulia- ¿Cuánto crees que Benny estaría dispuesto a pagar, por mantener esas fotos fuera del alcance de las manos de su madre?
-Oh, no -susurró Lena, al tiempo que se desplomaba sobre la cama- Mona? Tu ex? La loca de Mona tiene fotografías de nosotras?

El episodio en el estacionamiento del restaurante la otra noche, le vino a la cabeza. Ellas se habían descuidado. Un estremecimiento recorrió toda su piel, el pensamiento de saber que alguien las había observado haciendo el amor. Lena trató de concentrarse un momento, para no vomitar,

-Las fotos están tomadas en la piscina de mi casa -dijo Yulia, como si le leyera la mente- Nos estamos besando, eso es todo. Ella estaba observándonos desde la azotea de al lado.
-Tú no vas a pagarle a esa perra ningún dinero -dijo Lena
-Deja que yo me preocupe por eso mientras tanto, no creo que debamos vernos por un tiempo.
-¿De qué servirá eso?
-Cuanto menos sepa ella de ti y de Benny, mejor estaremos todos. -Suspiró Yulia y bajó la voz dolorida- Por suerte, estamos tratando con una verdadera inútil. Si hubiera hecho bien las cosas, todos estaríamos hasta el tope de mierda.
-¿Y qué pasara ahora? Entregarle el dinero no la detendrá, ella seguirá exprimiéndote. 
-Ella tendrá que conformarse con menos -dijo Yulia, confiada- Y luego desaparecerá por un tiempo, hasta que se le acabe, luego volverá por más. 
-No te atrevas a darle dinero, Yulia. Deja que muestre sus cartas, que le lleve las fotos a Benny y…
-¿Estás loca? -la voz de Yulia se rompió- ¿Y que tus amigos sepan con qué tipo de lunática he estado involucrada? Mona no es algo de lo que esté orgullosa, sabes? La quiero fuera de nuestras vidas y de nuestro camino lo más pronto posible.
-Ella regresará para obtener más dinero y tú lo sabes.
-Yo me encargaré de eso cuando suceda -dijo Yulia.- Necesito saber qué tan lejos está dispuesta a llegar con esto -La frustración de Lena le estaba provocando dolor de cabeza. 
-¿Cuándo podré verte?
-No lo sé todavía -dijo Yulia, apenas en un susurro- Lo siento mucho, Len. -Ella suspiró de nuevo, y Lena podía oír la débil respiración en el fondo- Tengo que colgar. Voy a revisar mi saldo en el banco y preparar el pago.
-Te amo -dijo Lena. 
-Yo también te amo. Te llamaré mañana 

Lena se quedó sosteniendo el teléfono, mucho después de que Yulia había colgado. Me ama, pensó Lena. Por fin lo dijo. 


-¿Qué pasa? -preguntó Colín cuando Lena le abrió la puerta. Él y Benny habían llegado justo para ver la película, cuando ella lo llamó. Colín se había cambiado de ropa, vestía unos pantalones cortos para correr color gris y una camiseta con la figura de la Betty Boop que decía “Vas bien, chica”, que ella le había regalado para su cumpleaños. En el momento en que él entró en el apartamento, Lena comenzó a llorar.- Hey -dijo él, de repente alarmado- No puede ser tan malo. 

Lena le explicó lo que estaba sucediendo con Yulia. Se pasó la mano por el pelo y luego inclinó hacia atrás la cabeza, con un suspiro abatido. 

-Creo que sólo necesitaba desahogarme. No puedo hacer otra cosa. -Ella se dejó caer en el sofá junto a él- Yo quiero hablar con DJ, pero no sé cómo ponerme en contacto con ella sin tener que ir a la casa de Yulia. -Colín tomo su mano y le dio un apretón reconfortante. 
-Ya es tiempo, tu sabes. De hecho, ya se estaba tardando.
-¿Tiempo para qué? -pregunto Lena. 
-Tiempo de que Benny se enfrente a su familia. El se está preparando para que este tipo de cosas sucedan.
-No querrá hacerlo -dijo Lena- Y yo no puedo pedírselo. Salir del closet es una decisión muy personal, Colín. Eso es algo que él tiene que hacer por su cuenta.
-No crees que él lo hará por ti? 


Lena se levantó y empezó a pasearse delante del sofá. Ella nunca había considerado esta opción, y tampoco era algo en lo que le gustaba pensar. 

-Yo no quiero que él lo haga por mí. Si decide hacerlo, tendrá que ser por sí mismo.
-Bueno, ya sabemos cuáles son las posibilidades de eso -dijo Colín secamente. Lena alzó una mano y tiró de Colín, levantándolo del sofá. 
-Gracias por venir -Ella se rió y lo abrazó.- No me siento mejor, pero gracias por haber venido, de todos modos.
-Te das cuenta, por supuesto, que tendré que ir con él y contarle todo lo que hemos discutido aquí. -Lena asintió a regañadientes. Se había dado cuenta de que eso sucedería desde que lo llamó. 
-¿Puedes omitir la parte donde Benny tiene que decirle al mundo que es gay? -le preguntó- Nunca podré dormir tranquila con esta sugerencia que se cierne sobre él.
-Tienes razón -dijo Colín mientras abría la puerta- Me quedaré solo con la parte en que su esposa es lesbiana.


Lena pasó una hora hablando por teléfono la noche del jueves con Yulia, convenciéndola de que aceptara la invitación a cenar el sábado en casa de sus padres, pero la única manera en Yulia aceptaba, era en acudir cada quien por su lado y salir del mismo modo. Lena estaba más que dispuesta a dejar que las cosas se hicieran a su modo, por lo menos podrían verse de nuevo. Lena le dio algunas referencias más detalladas para llegar y se comprometió a poner el nombre de Yulia en la lista de acceso a la puerta principal. Lena, Colín y Benny llegaron juntos en el BMW de Benny. Una vez dentro de la casa de los Katin, se podía oler cocinar algo maravilloso en la cocina. Los tres suspiraron y emitieron unas exclamaciones, como si tuvieran audiencia. Colín se dirigió a la cocina para ayudar a Inessa con lo que quedaba por hacer, mientras que Lena abrazó a su padre y le explicó que Yulia llegaría después. Benny, Sergey, y Lena se sentaron en la sala y rieron al escuchar las hazañas de Benny en el golf. 

-Patear bolas todo el día me suena una buena idea -dijo Lena, echándose a reír cuando Benny y su padre cruzaron las piernas al mismo tiempo. Minutos más tarde sonó el timbre y Lena se levantó a atender rápidamente. 
-Hola -dijo Yulia- Tus indicaciones funcionaron. Yo no estaba prestando mucha atención la última vez que llegue hasta aquí. -Lena cogió la botella de vino que traía en sus manos y cerró la puerta. 
-Dios, te ves muy bien -dijo ella, pero mantuvo su promesa de no tocarla. Esa había sido otra condición que Yulia le propuso para poder aceptar la invitación. 
-Ni besos ni caricias en la casa de tus padres -dijo Yulia- Sólo verte de nuevo, me ayudará a sentirme suficientemente fuerte. No hagas mas difícil recordarme todo lo que me estoy perdiendo. 

Lena había aceptado todas las condiciones de Yulia en ese momento, pero ahora que estaba allí mirándola increíblemente relajada y atractiva, en un traje color marrón, de pantalón claros y blusa de seda, Lena sin duda tuvo segundos pensamientos. Yulia le leyó la mente y sonrió con complicidad, susurrando: 

-Ni siquiera pienses en ello.

La cena estuvo excelente y las risas no pararon. Hubo historias acerca de Benny y Lena. De Colín y Lena. De Benny en la oficina y en el campo de golf. Las historias de como Lena le enseñaba a Colín a revisar el aceite de su coche. De Benny enseñándole a Lena cómo caminar en tacones cuando eran niños y diversas historias que Lena no había oído en años. Miró a Yulia, vió como se iluminaba su mirada en el fondo y quiso conservar para siempre ese momento. 

-Lena y Benny estaban tan lindos en su último año de escuela, cuando tomaron las clases de baile de salón con nosotros -dijo Inessa- Recuerdo llegar a casa del trabajo una tarde y encontrar los muebles movidos y a ellos bailando. Benny estaba cantando -Algún día mi príncipe vendrá- con toda la fuerza de sus pulmones.
-Todavía hace lo mismo, los miércoles en la noche, en la suite nupcial -dijo Colín.- Benny es un alma grande.
-Y como todo el mundo puede ver -dijo Benny, señalando a su amante- mi príncipe llegó.
-El es más como una princesa, puedo decirlo -Dijo Lena. Terminaron el postre y llevaron sus tazas de café a la sala. El teléfono sonó un poco más tarde, y Sergey Katin respondió en el vestíbulo. Lena le notó el ceño fruncido cuando volvió. 
-Era Magda -le dijo a Benny- Ella vió tu coche en el camino de entrada. Llegarán aquí en unos minutos. -Lena se dió cuenta de que Benny palideció al instante. Sólo escuchar el nombre de su madre podía provocar eso en él. Lena capto la mirada inquisitiva de Yulia y le dijo: 
-Eres parte de una farsa. Estás a punto de conocer a mi suegra 

Ella se levantó y se puso al lado de Benny, cerca de la chimenea. Lena se agachó y tiró de la pernera del pantalón para ver si llevaba calcetines y Benny se encogió visiblemente ante la visión de su propio tobillo desnudo. Unos minutos más tarde sonó el timbre, y en un murmullo Colín dijo: 

-Magda y Junior está aquí. Todos a enderezarse -Lena miró a Benny y vio el miedo reflejado en sus ojos, pero ella sabía cómo suavizarlo. Le sonrió y le cogió la mano. 
-Vamos a hacerlo por los dos -dijo ella. La tensión en torno a su boca comenzó a desaparecer lentamente, mientras la escuchaba. Le apretó la mano en un silencioso, gracias y recitó sus líneas perfectamente. 
-Dos? -dijo él.- Podemos parar después del primero, si es un niño.
-Los niños no deben crecer solos, Benny -murmuro Lena- No tendría a nadie con quien dividir el dinero.
-Madre! -dijo Benny cuando Magda y Ben entraron en la habitación- No me dijiste que estabas en la ciudad. 
-Regresare por la mañana -dijo Magda. Iba vestida con lo que Colín llamaba uno de sus trajes de tiburón. Era una falda y chaqueta gris que se le veía muy bien. Lena les dio un abrazo a ambos.- ¿Y usted es? -Lena oyó preguntar a Magda. Miró por encima justo a tiempo para ver a Yulia estrechando la mano de Magda. 
-Yulia Volkova. Amiga de Colín.
-Ya veo -dijo Magda. 

El brillo de labios de color rojo brillante que siempre llevaba puesto, le daba esa formidable apariencia que Magda parecía esforzarse en mantener. Ella volvió su mirada de nuevo a Yulia y a Colín, varias veces, y luego se olvidó de los dos como si fueran dos insectos que acabara de descubrir en la pintura fresca. Magda y Ben se quedaron a tomar una copa y conversaron acerca de negocios. Magda pasó su brazo alrededor de la cintura de Benny, mientras caminaba con ellos rumbo a la puerta. Tan pronto como su coche estuvo fuera de la calzada, una carcajada retumbó a través de la casa de los Katin. 

-Amiga de Colín? -dijo Sergey dijo mientras agitaba un dedo frente a Yulia- ¿Alguien vió la cara de Magda cuando ella dijo eso?
-Muy oportuno -dijo Inessa, y luego se echó a reír a carcajadas de nuevo. 
-Magda estará pensando en esto durante días. Amiga de Colín. Buen trabajo, Yulia. ¡Buen trabajo!
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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por VIVALENZ28 el Lun Jun 01, 2015 10:48 pm

Capítulo Doce 



-Colín piensa que mi madre ya lo sabe todo -dijo Benny en el almuerzo del lunes. A pesar de que el restaurante estaba fresco, Lena pudo ver el sudor que corría en la frente de Benny- ¿Tú crees que lo sabe? -insistió él. 
-Magda no es tonta -dijo Lena, sabiendo que ésa no era la respuesta que él quería escuchar- Nunca vas a hacerla feliz Benny y no tiene nada que ver contigo. A pesar de que salgas del armario, te cases y tengas una docena de hijos y montones de dinero, ella aún encontrará algo malo en tí. -Lena bajó su voz- Tú estás tratando de vivir como ella lo espera y eso es una tarea imposible. No importa que tan bueno seas, nunca serás lo suficientemente bueno para Magda Tackett. -Benny miró y parpadeó un par de veces, como si tratara de concentrarse mejor en lo que ella le estaba diciendo. 
-¿Quieres decir que aunque sea gay, seré un fracaso ante sus ojos de todos modos?
-Lo que digo es que tú podrías descubrir una cura para el cáncer y ella seguirá intimidándote por no llevar calcetines. Ella se alimenta de lo negativo. Nunca harás que tu madre sea feliz, así que ¿por qué te revientas el culo todos los días tratando de lograrlo?
-No lo sé -dijo, honestamente confundido, encogiendo sus hombros- Porque es fácil, supongo. Al menos es más fácil eso que decirle que soy gay.
-Algún día te cansarás de todo esto. 
-Ya estoy cansado.
-Pero no lo suficientemente cansado para hacer algo -dijo Lena- Tú y Colín podrían tener su propio apartamento. Tomarse unas vacaciones sin llevarme con ustedes. Demonios, hasta podrías tirar tus malditos calcetines si quieres.
-¿Tú vendrías conmigo si yo alguna vez me decido a confesarle? -le preguntó. 
-Dime en dónde y qué hora. Incluso llevaré los pom-poms. 

Lena había intentado durante dos días localizar a Yulia por teléfono. En su trabajo estaba ya sea en una reunión o en camino de una, y en la casa su contestador automático estaba demasiado lleno para recibir más mensajes o ella estaba fuera. Para el miércoles Lena estaba ansiosa y preocupada. Tenía que estar con Benny temprano esa tarde, pero ya se había decidido ir a ver a Yulia más tarde, le gustara o no. Si las cosas iban bien con Benny y Magda el día de hoy, este sería el fin de la era de andar atentos a los beepers de cada uno. Colin había estado hablando con Benny todo ese tiempo, para apoyarlo en contarle todo a sus padres. Para sorpresa de todos, Benny parecia haberlo escuchado, ya que habló largo rato con los Katin y consiguió apoyo en cada esquina. 


-No te pueden despedir -dijo Sergey Katin- Ellos podrán renegar de tí tal vez, pero no te pueden despedir.
-Porque ellos tendrán que contratarte de nuevo -le dijo Inessa tranquilamente. 
-Yo creo que tu padre lo tomará bien -dijo Sergey- y también Magda, eventualmente. -Le dio una palmadita a Benny en la espalda- Es tu decisión, hijo. Cualquier cosa que elijas hacer, nosotros estaremos contigo cien por ciento. 


En el último minuto, Benny decidió que necesitaba a los tres Katin -Lena, Sergey y Inessa- cuando fuera a casa de sus padres. Colin se ofreció a acompañar a Sergey y a Inessa, en la sala de espera. La presencia de Colín siempre pareció irritar a Magda, y no era necesario estresar a Benny, quien ya tenía suficiente para agregar más de lo necesario. 

-Creo que deberías venir con nosotros -dijo Lena, al momento de darle un abrazo a Colin- Él necesitará que estés cerca cuando todo esto acabe.
-¿De verdad lo crees?
-Sí. Realmente lo creo. Confía en mí.
-Está bien -dijo Colin- pero me quedaré en el coche hasta que todo haya terminado. 

Los cinco se subieron al BMW de Benny, con Colin conduciendo y Benny con el estómago apretado, en el asiento delantero. Sergey, Lena, y Inessa desde el asiento trasero le manifestaron palabras de aliento, durante las seis cuadras que duró el recorrido hasta la casa de los Tacketts. Colin tomaba la mano de Benny y la sostenía con firmeza, dándole ánimos en silencio mientras conducía. 


-Magda no ha comprado una pistola o algo parecido recientemente, no es asi? 

Benny preguntó a nadie en particular. La conversación se detuvo bruscamente, las cejas se dispararon, y miradas de inquietud recorrian unos a otros. Inessa finalmente se echó a reír y extendió la mano para apretar el hombro de Benny. Lena estaba muy orgullosa de él por lo que iba a hacer. Se dio cuenta de que estaba nervioso, todos lo estaban y no era para menos, realmente esta vez iba a hacerlo. Los tres Katin bajaron del asiento de atrás y esperaron pacientemente, mientras Colin, tas el volante, terminaba de decirle algunas cosas a su amante. 

-Un momento, chicos -dijo Benny cuando los cuatro llegaban finalmente a la terraza. Benny se sentó en el escalón más alto y desató sus tennis nuevos. Se quitó los calcetines y los puso en el bolsillo de atrás- Bien. Estoy listo. 

Inessa tocó el timbre y Ben le abrió. Llevaba un periódico bajo el brazo y una sonrisa de sorpresa en su bien parecido rostro. Llamó por sobre las escaleras a Magda, para decirle que tenían visita. Lena observaba a Benny, en busca de los signos habituales de pánico. Ella lo conocía tan bien, y lo amaba más en ese momento de lo que nunca creyó posible. Ella trató de memorizar su rostro y la incertidumbre en sus ojos. Quería ser capaz de describirle todo a Colin, cuando hablara con él más tarde. Se merecía estar aquí, y una de las principales responsabilidades de Lena en ese momento, era darle una descripción detallada de lo que ocurriera exactamente allí a partir de ese momento. 

-¡Qué sorpresa tan agradable -dijo Magda. Parecía genuinamente complacida de verlos- ¿Cuál es el motivo? ¿Alguien quiere…
-Tengo algo que decirte, madre -dijo Benny. Su voz era profunda y constante. Se puso de pie cerca de una de las ventanas, de forma que pudiera verla directo a ella- Los Katin fueron muy amables en acompañarme aquí para esto. -Magda se sentó en el sofá, como si sus piernas fueran incapaces de sostenerla por más tiempo- Por favor -dijo Ben, señalando hacia el sofá individual y a otros, frente a donde estaba sentada su esposa- Todos, por favor, tomen asiento. -Lena tomó su lugar al lado de Benny, quien había optado por permanecer de pie. Todos esperaban expectantes a que él continuara- Soy gay, madre, y estoy cansado de fingir lo contrario. -Se aclaró la garganta, y el único signo visible de que estaba nervioso, era la contracción en la esquina de su ojo izquierdo. El grito ahogado de Magda perforó el misterioso silencio, y Ben se dejó caer en su silla y estudió a su hijo cuidadosamente durante un momento. 
-¿Por qué me dices esto? -pregunto Magda. Su voz era fría, inusualmente calmada, con un sonido aterrador. 
-Estoy cansado de vivir una mentira.
-¿Por qué todo esto, así de repente? -preguntó Magda. Benny se aclaró la garganta otra vez. 
-Lo he sabido desde que tenía trece años.
-Trece?
-¿Tienes una relacion con Colin? -Preguntó Ben. Lena y sus padres miraron a Ben rápidamente. Ninguno habia esperado que el dijera nada. En la mente de cada uno, se dieron cuenta que esto se trataba de un enfrentamiento entre Benny y su madre. Lena se preguntaba cómo podía haber olvidado que Ben era capaz de tomarlo todo tan bien. 
-Colin es mi amante. Hemos estado juntos durante siete años. -Magda resopló un poco y luego se sentó de golpe en el sofá. 
-Tú estabas involucrado con este tipo, Colin, cuando te casaste con Lena? -Benny asintió con la cabeza y la mirada de Magda se instaló en su nuera- ¿Tú sabias acerca de esto? -Magda hervía- ¿Qué clase de mujer eres? ¿Cómo pudiste…
-Magda! -dijo Inessa- Yo tendría mucho cuidado con lo que vas a decir, si fuera tu
-Este matrimonio se consumó? -demandó Magda. Benny y Lena se miraron uno al otro, sin saber muy bien que decir. 
-Eso no es asunto tuyo, Magda -dijo Inessa. 
-Las condiciones de tu abuelo fueron muy específicas, jovencito.
-El testamento decía que tenía que casarme -dijo Benny- Y ya lo he hecho.
-No hay matrimonio si este nunca se ha consumado -le replicó Magda. 
-¿Cómo puede probar usted que no ha sido así? -pregunto Lena- No me puede obligar a que sus esbirros me hagan una revisión para revisarme el himen 

Sergey y Inessa sonrieron, pero Lena estaba furiosa. Ella miró a Magda con una inquebrantable mirada, evitando que todos los años de indignación e intimidación lentamente volvieran a ella. ¿Quién se creía esta mujer que era? Lena y Benny habían fingido durante mucho tiempo, más de lo que alguien en su sano juicio debería haberlo hecho. Los beepers, los almuerzos y las cenas obligatorias. Recordó como Colin se quedaba dormido en el sofa de Lena, en vísperas de Navidad, solo porque los Tacketts estaban de visita en la suite nupcial. Las fiestas y celebraciones de cumpleaños que Colin se había perdido. Él siempre se mantuvo ajeno, nada de eso era justo. 

-¿Estás pretendiendo conseguir la anulación del matrimonio, cuando cumplas los treinta? -preguntó Magda- ¿Es eso lo que has venido a decirnos?
-Una anulación? -preguntó Lena. Miró a Benny, que parecía estar tan confundido como ella. 
-Entonces será un divorcio -aclaró Ben. 
-¿Ustedes se divorciarán?
-No -dijo Benny- No, en absoluto.
-¿Qué? -gritó Magda. Ella miraba a Lena de nuevo- Tú estás fomentando esto, no es así? ¿Por qué? ¿De qué se trata? Si no te conociera bien, pensaría que estabas detrás de su dinero! -Ella resopló de nuevo y apretó los dientes con rabia. 
-Magda -le advirtió Inessa- No voy a permitir que te expreses así de mi hija.
-Y no vas a hablarle a mi esposa de esa manera -dijo Benny.
-Su esposa -susurró Magda- ¿Qué clase de esposa deja a su marido dormir con hombres?
-Una esposa que verdaderamente lo ama -dijo Lena en voz baja- Yo haría cualquier cosa por Benny. Cualquier cosa. Él merece ser feliz, con o sin su bendición. -Lena buscó la mano de Benny, sin apartar la mirada de Magda- Espero algún día ser la madre de sus nietos, Magda. Imagine eso. -Ella sintio la tranquilidad sobre si, cuando la mano de Benny apreto la suya. 
-Como pueden ver -señaló Sergey después de un momento- ellos son muy felices juntos.
-¿Y por qué están aquí Ustedes? -pregunto Magda, mientras señalaba con un dedo acusador a Sergey y Inessa- Para ablandar la situación? 
-Su hijo sentía que necesitaba amigos a su alrededor para esto -dijo Inessa- La gente que lo ama por ser quien realmente es. -Ella estudió la expresión severa de Magda antes de añadir- Y tú deberías avergonzarte de tí misma por lo que has dicho.
-Ahórrate tus discursos liberales para otra persona, Inessa. Debería haber sabido que ibas a estar de su lado. -Magda se echó hacia atrás y tomó una pose digna. Ella tenía una expresión pensativa en su cara cuando encontró la mirada de Inessa- Tienes una hermosa hija, por qué dejas que tire su vida a la basura, de esta manera, animándola a permanecer con un hombre que no podrá ser nunca un marido de verdad para ella.
-Lena toma sus propias decisiones. Eso es algo que tendrás que preguntárle a ella.
-No puede ser por dinero -dijo Magda- Lena tiene una herencia igual o más que la que Benny tendrá.
-Parece que estás tomando esto mucho mejor de lo que esperábamos -dijo Inessa. 
-Supongo que Ben y yo nos hemos conocido por años. -Echó un vistazo a través de la habitación, mirando a Lena y a Benny todavía cogidos de la mano, mientras hablaban con Sergey y Ben- Siempre fue un niño sensible. Tal vez fue un error no haberlo puesto en terapia. 
-Sabes -dijo Inessa- He leído en alguna parte que los homosexuales masculinos, generalmente se atribuyen a una madre dominante -La mandibula de Magda cayó varios centímetros. Inessa se excusó y se unió a los otros en la ventana. 
-¿Cómo está ella? -pregunto Lena a su madre
-Siento la necesidad de hacer una sugerencia -dijo Inessa- Este es el momento perfecto para hacerles saber a ellos que eres lesbiana. En este momento, Magda piensa que tu vida no tiene sentido, sin un marido que funcione como tal; ella está tratando de clasificarte en la categoría de esposa interesada por el dinero. 
-Oh, diablos -se quejó Lena. Tiró del brazo de Benny y le susurró algo al oído. Él asintió con la cabeza y le ofreció una sonrisa alentadora. Lena se sentó en la silla frente a Magda, que seguía echando humo en el sofá. Su expresión permanecia severa e inflexible, pero Lena nunca había tenido miedo de ella- Yo tengo dos cosas que decir, y luego tengo un favor que pedirte -dijo Lena. Esperó un momento por algún tipo de reconocimiento por parte de Magda, pero no llegó ninguno- Benny y yo somos gays. Siempre lo hemos sido y siempre lo seremos. Si te estas preguntando si nosotros nos casamos solo por dinero, entonces la respuesta es sí.
-Tú eres lesbiana? -dijo Magda- Oh, Dios mío! -Ella cerró los ojos y se frotó la palma de su mano sobre la cara- Entonces, ¿no te acuestas con ninguno de ellos?
-De ellos, quiénes?
-Benny o Colin. -La risa repentina de Lena detuvo la conversación de toda la habitación. 
-Por supuesto que no. ¿Qué has estado pensando?
-Ustedes tres juntos... de algún modo. No lo sé.
-Eso es bastante asqueroso, Magda. Somos gays, no pervertidos -Magda frunció el ceño de nuevo. 
-Entonces, ¿qué fue todo ese sin sentido acerca de ser la madre de mis nietos?
-Estamos casi en el siglo XXI, Magda. Tener relaciones sexuales ya no es un requisito previo para ser padres.
-Oh -dijo Magda, levantando su nariz un poco- Ya veo.
-La segunda cosa -dijo Lena, ahora que tenía toda la atención de Magda- Me pregunto si te das cuenta de lo afortunada que eres al tener todavía a Benny. Los homosexuales se están muriendo cada día, Magda. Si él no hubiera conocido a Colin y no se hubiera enamorado de él, nuestro Benny ya no estaría con nosotros ahora. Piensa en eso por un momento. Prácticamente miles de padres darían cualquier cosa por tener a sus hijos de vuelta, vivitos y coleando, felices y saludables. Eres muy afortunada en muchos aspectos. Benny te ama. -Lena miró muy cerca las lágrimas en los ojos de Magda. Sí, pensó. Tal vez haya esperanza después de todo- Y el favor que necesito pedirte -dijo Lena, caminando alegremente hacia adelante. La expresión de Magda era de dolor, pero el ceño fruncido había desaparecido finalmente. 
-¿Sí? -respondió. 
-Colin está esperando en el coche. Me gustaria que me acompañaras y lo invitaras a entrar -Magda se sacudió una sola lágrima con el pulgar y luego asintió. Después de eso, el resto fue fácil.
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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por Aleinads el Lun Jun 01, 2015 11:08 pm

Aaaww me encanta, me gusta, me fascinaa!! ♥♥♥
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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por VIVALENZ28 el Jue Jun 04, 2015 9:03 pm

Capítulo Trece 



Lena conducía con la capota baja del Miata, por la Interestatal 410. Llamó una vez más al número de Yulia, pero no hubo respuesta. No le gustaba nada de esto, además ¿por qué había accedido a quedarse fuera de esto, en primer lugar? Entre más se acercaba a la casa, más agitada se sentía. Al ver el coche de Katya dentro de la calzada de la entrada, le hizo respirar con alivio. Un Escort verde estaba aparcado en la calle de enfrente, y un letrero de SE VENDE destacaba en el césped de Yulia. Tocó el timbre y luego golpeó con fuerza a la puerta. Lena se imaginó que era como Pedro Picapiedra, quedándose encerrado fuera de casa. Yulia abrió la puerta y cansadamente se apoyó contra ella, cuando la vió. 

-¿Qué estás haciendo aquí?
-Imagínate que soy la caballería -dijo Lena- Ella está aquí, ¿verdad? -Lena podía ver el contestador automático de Yulia parpadeando furiosamente sobre una mesa del pasillo- ¿Le has dado algún dinero? -preguntó. 
-Todavía estamos negociando -dijo Yulia en un susurro- Ya hemos bajado a tres mil, pero espero que con mil quinientos sea suficiente y se aleje. -Seguía sosteniendo la puerta abierta y dijo- No puedes quedarte. Vuelve a casa. Te llamaré más tarde.
-No lo pienses, Sra. Volkova -Lena entró y cerró la puerta tras ella. Sus brazos desnudos se tocaron por un momento y Lena se acercó, acariciando la cara de Yulia con el dorso de su mano- No vamos a darle ni un solo centavo a esa perra loca. Déjame manejar esto. Todos sabemos que tú no estás acostumbrada a esta mierda. -Se dió la vuelta y se dirigió hacia la sala, pero la encontró vacía. Aparentemente las negociaciones del chantaje se llevaban a cabo en la cocina. Yulia la seguía gritando su nombre con exasperación urgente. Lena encontró a Katya y a D.J. en un lado de la mesa. D.J. tenía los brazos cruzados pero aparentemente estaba dispuesta a todo, mientras que Katya miraba a la rubia que estaba sentada a su lado. 
-Vaya, mira quién está aquí -dijo Mona. Su sonrisa y su piel eran perfectas, por no hablar de su cuerpo delgado y atlético. Ella llevaba una camiseta corta, color negro con las mangas arremangadas. La camisa se pegaba justo a sus pechos que sobresalían y exponía una buena cantidad de vientre plano y bronceado. Los vaqueros que traía puestos, mostraban un flequillo irregular que rodeaba sus musculosos muslos y Lena se sintió a sí misma defraudada por lo atractiva que era- Espero que hayas traído algo de dinero -dijo Mona, mirando fijamente a Lena, con una sonrisa. Luego esbozó otra sonrisa maliciosa en dirección de Yulia y dijo- Éstas fotografías no le hacen justicia a tu novia, vieja Yulia. Dime ¿Ella folla tan bien como parece? -D.J. se levantó de un salto y se lanzó al otro lado de la mesa, pero Katya la tomó del cinturón y tiró de ella. 
-Siéntense y relájense todas -ordenó Yulia sobre el escándalo- Todas menos tú -dijo señalando a Lena- Tú debes irte.
-No, todavía no. Neesito un papel y un lápiz -dijo Lena ignorando las instrucciones de Yulia y se sentó. Miró a D.J. por encima de la mesa y repitió las palabras- papel y lápiz” -A partir de allí, procedió a presentarse ante Mona- Soy Elena Katina, y entiendo que tienes algunas fotos mías. ¿Puedo verlas? -Mona sonrió con superioridad y le acercó un paquete de fotos. Lena se tomó su tiempo para ver cada una, deteniéndose en una en particular donde Yulia aparecía inclinándose hacia ella con los labios entreabiertos y los ojos cerrados- Ésta es buena -dijo. Lena se enfrentó a la expresión oscura y audaz de Mona- ¿Los vecinos de Yulia te dieron permiso para utilizar su techo y hacer esto? Porque si no es así, estoy segura que no dudarán para ponerte una denuncia por invasión de propiedad. Nos avocaremos a eso más tarde, además de poner una demanda por complicidad en esta extorsión. Esto deberá atraer la atención de la policía. –Siguió inspeccionando las fotos, encontrando una en donde Yulia le tocaba el cabello mojado, como alejando los rizos de sus ojos. Lena controló su enojo porque un momento tan personal e íntimo se reduciera a esto, pero no era el momento para pensar en ello- Tu velocidad de obturación está lenta -dijo Lena- Éstas están demasiado oscuras. Es tu primera vez con una lente de zoom? -Ella tomó la pluma que D.J. le había conseguido y empezó a escribir algo. Katya, DJ y Mona estiraron el cuello para ver mejor lo que Lena estaba escribiendo- Aquí está la dirección de mi marido y su número de teléfono, en caso de que no lo tengas todavía -dijo Lena- Él tenía planes de encontrarse con su amante, por eso no pudo estar en esta pequeña reunión. -Ella continuó garabateando y pudo darse cuenta por su visión periférica, que Katya abría sus ojos en un gesto de sorpresa- Y ésta es la dirección de mis padres, su número de teléfono, y también te pongo los datos de mis suegros -Mirando a DJ, Lena sonrió dulcemente y le dijo:- Benny se descubrió ante sus padres esta tarde, lo que hace que estas fotos no tengan absolutamente ninguna importancia. Estoy muy orgullosa de él -Ella chasqueó los dedos como si recordara algo y empezó a garabatear otra vez sobre el papel- Casi se me olvida. Estos son los datos del lugar donde trabajo, y aquí está el número de teléfono de mi jefe -le dijo mirando a Mona- Descubrir a la gente en su trabajo, es tu especialidad ¿no? No podemos permitir que llames a una oficina equivocada y hagas el ridículo. Podemos terminar? -Lena razgó el papel de la libreta y la deslizó sobre la mesa. Se levantó y empujó su silla, mirando a los ojos cansados pero divertidos de Yulia, mientras ésta se apoyaba en el refrigerador con las manos metidas en los bolsillos. Lena hizo un gesto con la cabeza hacia donde estaba Mona, sin apartar la mirada de Yulia y dijo- ¿Todavía tienes una orden de restricción en contra de ella?
-Me invitaron a venir aquí -dijo rápidamente Mona, mientras empezaba a meter las cosas dentro de una mochila, y perforando a Yulia con una mirada salvaje y furiosa, le dijo- ¿Puedo hablar contigo a solas un minuto?
-Ni en broma -dijo Katya- Ya tuvimos suficiente de tí. -Yulia no se movió. Un cansancio se reflejó en sus ojos mientras continuaba mirando fijamente a Mona. El cuello de su camisa algodonada de color canela le dió un poco de color a su pálido rostro. 
-No te daré más dinero -dijo Yulia. 
-Quinientos dólares por las fotos y los negativos -dijo Mona. Yulia sacudió la cabeza, negando- Cien -sugirió Mona- Quizás a ese jefe tuyo le interesen éstas-
-Quieres su dirección y número de teléfono? -preguntó Lena con inocencia. Katya le arrebató la mochila y tomó las fotos, los negativos y el papel con las direcciones. 
-Ni siquiera tendrás dinero para la gasolina, infeliz -Ella le aventó la mochila a Mona, quien la cogió fácilmente con una mano y se marchó sin decir palabra. Katya, en un sollozo, se disculpó por enésima vez de haber traído a Mona a la vida de Yulia. Ésta se sentó en su mecedora junto a la chimenea y se enfrentó al resto de ellas sentadas en el sofá. 
-Tú me la presentaste, Katya -dijo Yulia- Pero no me obligaste a acostarme con ella. -Poco a poco comenzó a mecerse y luego suspiró después de un momento- No me voy a quedar aquí esta noche, y les sugiero que ustedes tampoco -dijo a DJ- Mona es lo suficientemente loca como para regresar y quemar la casa -La mirada de Yulia se pasó de D.J. y se fijó en Lena, causándole un estremecimiento en el estómago, una vez más- ¿Hay lugar para dos en tu casa por un tiempo? -Preguntó Yulia. 
-Claro -dijo Lena- Mi cama es tu cama. -Yulia dejó de mecerse y luego se frotó los ojos. 
-Vamos a salir a tomar algo. ¿No creen que deberíamos estar celebrando o algo así?
-Colín y Benny fueron a bailar a un club, en el centro -dijo Lena- Ellos estaban con un estado de ánimo muy alegre cuando los dejé hace unas horas. No sera dificil encontrarlos. 


Todo el mundo estaba listo y aceptaron la sugerencia. Yulia atrajo a Lena en sus brazos y la abrazó por un largo rato. Katya y D.J. se unieron a ellas en el centro de la habitación, para darse un abrazo de grupo, las cuatro juntaron sus cabezas y brazos, alrededor unas de las otras. 

-¿Y bien? -dijo Katya, buscando los ojos de Yulia- ¿Es o no? Nunca respondiste la pregunta de Mona. -Yulia arqueó una ceja. 
-¿Qué pregunta?
-Ya sabes -dijo Katya- El que si Lena folla tan bien como se ve.
-Oh, esa pregunta -respondio Yulia por sobre la risa de todas- Mucho mejor, en realidad. -Ella sonrió mirando la cara rosada de Lena y murmuró:- Mucho mejor. 




EPÍLOGO 






Seis años después 


Yulia llevaba una bandeja y esquivó un camión de juguete que estaba en el centro de la sala. 

-Me pregunto cómo llego esto aquí -dijo, señalando con la punta de su zapato- ¿Acaso lo mudaron de su habitación de nuevo? -Benjie lo recogió y se lo puso bajo el brazo. 
-Colín y yo estabamos jugando. Debió haberlo olvidado. 

Él se apresuró delante de ella para abrir la puerta. Acomodó el camioncito en el piso y con movimiento torpe abrió la perilla. Sus pequeñas manos persistentes y determinadas. Benjie tenía cuatro años y era nada menos que una versión en miniatura de su padre. Tenía el color de piel de Benny, ojos color marrón oscuros y la forma del mentón hendido era una herencia de los Tackett. 

-Está despierta -dijo emocionado por encima de su hombro. Él abrió la puerta y se escurrió en el interior- Yulia y yo hicimos el almuerzo - le dijo a su madre- Sandwiches de mantequilla de maní y sopa.
-Mi comida favorita -Lena tiró de las sábanas y dejó que Benjie le ayudara a ponerse las zapatillas- Tengo que sentarme por un rato.
-Te sientes mejor? -Preguntó Yulia. Dejó la bandeja sobre la mesa y se sentó en una de las tres sillas alrededor de ella. 
-Mataría por una aspirina -dijo Lena. Su vientre hinchado por el embarazo, luchaba sin éxito contra un resfriado. El bebé nacería en poco más de tres semanas, y ella no podía tomar ninguna medicación. Lena revolvió el pelo de su hijo y se alejó un rizo de su propio cabello hacia la espalda. Ella bajó la mirada hacia su camisón y gimió- Debo tener un aspecto horrible. 
-Te ves maravillosa -dijo Yulia. Ambas reconocieron la emoción en su voz y sonrieron- Aquí -dijo Yulia- Siéntate y come. Hicimos sandwiches. 

Yulia nunca soñó que podría ser tan feliz. Lena le había dado sentido a su vida, un verdadero hogar y una familia. Los cinco-Colin, Benny, Lena, Yulia, y Benjie- vivían en una mansion de dos pisos, que tenía ocho dormitorios y cuatro baños, ubicada justo al final de la calle de Sergey y Inessa, en el Dominion. Los Tacketts vivían a varias cuadras de distancia, en la otra dirección. Magda era una visitante frecuente en esos días y había regresado de su oficina en San Antonio, para estar más cerca de su familia. Lena fué quien abordó el tema de tener un bebé, después de que ella y Yulia habían estado juntas por poco más de un año, y Yulia sorprendió a todos por estar verdaderamente entusiasmada con la idea. Antes, ni siquiera había pensado mucho acerca de los hijos, o de pasar el tiempo con uno, pero había algo muy especial acerca de discutirlo y de planificarlo. Para Yulia fue fácil quedar atrapada dentro de todo ese entusiasmo. 

-Yo quiero que éste también sea tu hijo -le dijo Lena, una noche después de que habían hecho el amor. Se acomodó en los brazos de Yulia y la abrazó- Vas a ser parte de su concepción y de su educación.
-Soy lo bastante mayor para ser su abuela, lo sabes.
-Una abuela joven tal vez. La seriedad ha sido muy buena para ti -le dijo Lena mientras pasaba su mano por debajo de los pechos firmes de Yulia- ¿Eso es un no, entonces? -Yulia le besó la frente. 
-Es sólo una observación. Supongo que es una buena manera de asegurarse de que voy a tener a alguien que me empuje la silla de ruedas cuando llegue el momento. -Ella besó la coronilla de Lena, cuando sintió una lágrima caer en su hombro desnudo- ¿Cómo he sido tan afortunada? -Benny y Colín estaban tan emocionados como Yulia y Lena, acerca de tener un bebé. Desde que Benny y Lena recién se casaron, no hubo preguntas acerca de quién sería el donante. 
-Podemos hacer esto sin tener sexo, ¿no? -le preguntó Benny durante la primera de muchas sesiones de planificación. 
-El sexo estará involucrado -dijo Lena- pero no será entre tú y yo.
-Perfecto. Entonces cuenta conmigo
-Piensa en nosotros como si fuéramos cuatro agricultores -le dijo Colín a su amante- El granjero Benny tiene la semilla. El granjero Colín la cosecha. La agricultora Yulia planta la semilla y la agricultora Lena la hace crecer.
-La agricultora Lena odia esa analogía -dijo Lena rotundamente- Voy a estar haciendo crecer esta semilla durante nueve meses, mientras que el resto de ustedes, los agricultores, tendrán sus cinco minutos de fama y luego se van a sentar a ver lo que queda del invierno. 


Consultaron cartas astrológicas y se registraron las horas pico de ovulacion durante varios meses. Colín y Yulia hicieron la mayor parte de la investigación, que ayudó a instalar el cambio en el guardaropa de Benny. Los calzoncillos fueron sustituídos por boxers y los vaqueros ajustados fueron reemplazados por otros de forma más holgada. 

-Las prendas ajustadas reducen la emisión de esperma -le dijo Yulia. Cualquier cosa técnica que se relacionara con ello, Colín y Yulia eran los responsables. Si ellos no tenían una respuesta, entonces su trabajo era encontrar una- Este es todo un folleto sobre la mucosidad -dijo Yulia, agitándolo en el aire para que todos lo vieran durante una más de las reuniones de preconcepción- Vamos a estar buscando un cierto tipo de mucosidad durante todo el mes. Se dice que hay un día especialmente fértil -Echó un vistazo a Lena por la parte superior del folleto- Yo te ayudaré con esa parte, cariño.

Los cuatro decidieron que el bebé debía nacer en el mes de noviembre, después de que Colín estudió los signos del zodíaco, por lo que enero fue el mes perfecto para iniciar su plan. Ellos sabían por las gráficas aproximadas de temperatura que le tomaron a Lena, que febrero podía ser el mes más fertil. Se compraron perillas de succión y beepers nuevos, y se ambientó el lugar con música de manera especial. Había cojines y velas por todas partes, en la cama de Yulia y Lena, para añadir un mejor ambiente al proceso de la concepción. Colín y Benny estarían en la habitación contigua a la de ellas, cuando llegara el momento. El 14 de febrero, en su trabajo, Lena se tomó la temperatura y luego llamó a los otros tres por beeper. Yulia abandonó una reunión informativa con el propio señor Flanagan, corrió a casa a coordinar el procedimiento de concepción. Cada uno de ellos llegaron a los dos minutos de haber sido informados, rechinando neumáticos y dando portazos al coche. 

-Creo que estoy nervioso -dijo Benny en su camino a la escalera- ¿Y si me sale esa cosa de la ansiedad? -Se aflojó la corbata y se abrazó a Yulia y Lena, como si fuera un torpe adolescente
-Todo lo que tienes que hacer es relajarte y disfrutar, cariño -dijo Colín con dulzura. 
-Yo haré el resto. -Yulia tomó a su amante de la mano y la llevó a su cama, en la habitación al final del pasillo. Cerró la puerta y acercó a Lena hacia ella
-Te ves hermosa -Lena le acarició el cuello y respiró el dulce aroma persistente de champú a base de hierbas y el perfume que se había puesto por la mañana. 
-Tú también te ves hermosa. Vamos. Tenemos trabajo que hacer. 


Yulia la desnudó y se deshizo de su propia ropa. Habían descubierto durante una de sus primeras sesiones de entrenamiento, que Lena se sentía menos perturbada al tener las rodillas en el aire y su vagina tan clínicamente expuesta, si Yulia también estaba desnuda. Yulia era de la teoría de que si los ginecólogos tuvieran que realizar esos exámenes, desnudos, los procedimientos probablemente no tomarían mucho más tiempo. Yulia acomodó a su amante en el centro de la enorme cama, entre una montaña de almohadas debajo y alrededor de ella. El sonido del océano que se escuchaba desde el reproductor de CD, hacía muy relajante el ambiente, sobre todo con la luz de una vela que parpadeaba cada vez que la calefacción se encendía. Unos minutos más tarde llamaron a la puerta, señal de que el Granjero Colín traía la semilla. Yulia recibió el contenedor de esperma por fuera de la puerta y trató de hacer la parte técnica de la inseminación tan romántica como era posible, pero no tuvo que trabajar mucho en ese sentido. Se instaló cómodamente entre las piernas abiertas de Lena y fué muy cuidadosa con el contenedor de esperma. Yulia logró transferir con las manos ligeramente temblorosas, urgiendo a los espermatozoides que nadaban dentro de una bolsa ziploc, a salir por ella rumbo a la vagina de Lena. Frotó los muslos y las piernas desnudas de Lena, para mantener la circulación y miraba su reloj cada pocos minutos. La pelvis de Lena tenía que permanecer elevada durante veinte minutos, para darles una oportunidad adecuada de llegar a donde tenían que estar. Después, las almohadas eran lanzadas al suelo, y sus cuerpos fríos y desnudos se acogían con las mantas suaves y cálidas. Se abrazaron una con la otra e hicieron el amor lentamente, tocándose y acariciándose con un propósito definido en la mente. Lena sabía que Yulia quería que la besara y estaba más que dispuesta a hacerlo. Ellas estaban sintonizadas entre sí, de manera natural, y la idea de que el cuerpo de Lena procrearía a su bebé mientras hacían el amor, era abrumadora. Yulia emitió un grito y más tarde, se abrazaban de nuevo. 

-Feliz Día de San Valentín -susurró Lena antes de dormirse. 

El cuarteto procreador de bebé, repitió el procedimiento de nuevo en los siguientes dos días. Durante el resto del mes se mantuvieron ocupados y esperaban que el bebé estuviera en camino. En marzo, cuando a Lena no le llegó su período, Yulia y Colín fueron a la farmacia para obtener un kit de prueba de embarazo. Para estar seguros, compraron dos kits; despues hicieron una cena nutritiva y agradable, preparada en caso de una celebración. Colín leía las instrucciones en la caja, por enésima vez, mientras Yulia tomaba el estuche de su envoltorio. Le entregó a Lena lo que necesitaba, y los tres la acompañaron al baño. Colín, Benny y Yulia esperaron afuera de la puerta por noticias. 

-Positivo! -se oyó la voz ahogada y excitada desde el interior del cuarto de baño. Los otros tres seguían abrazados y gritaron cuando Lena salió agitando el palito. 
-En el primer intento -dijo Benny mientras se pavoneaba y se subía los pantalones ridículamente sueltos. Yulia y Colín se apresuraron para conseguirle sillas a los futuros padres.
-Aquí. Siéntate -dijo Yulia- Los dos deben de estar agotados -Le puso la palma de la mano húmeda sobre la frente de Lena y luego la besó rápidamente en la boca- ¿Cómo te sientes?
-Estoy bien. ¿Y tú?
-Nerviosa. Feliz -Yulia sonrió y parpadeó para alejar las lágrimas.- ¡Lo hicimos! Vamos a tener un bebé!
-Nada de esas cosas de parto natural -dijo Lena- Nueve meses a partir de ahora e iremos al hospital y me despertaré con un bebé. Todo el mundo tiene éso? 


Ocho meses después, el 19 de noviembre, Benjamin E. Tackett IV había nacido. Lo llamaban Benjie para abreviar, a pesar de que Colín se quejó del nombre, porque provenía de una estrella de cine. Y ahora, cuatro años más tarde, ellos lo estaban haciendo todo de nuevo. La fecha estaba muy cerca, y los dos asesores técnicos se encontraban actualmente a cargo de preparar a Benjie para la llegada de un hermanito. Yulia sopló una cucharada de sopa de fideos y se la dió toda en la boca de Benjie, sin derramarla. 

-Hay que frotar la espalda de mamá más tarde –dijo- Tal vez le gustaría un baño de burbujas, también.
-Mmm -susurró Lena- Sí. Mamá sin duda querrá un baño de burbujas
-Yulia y yo haremos galletas más tarde -dijo él. Yulia pesco más fideos del tazón y lo alimentó con él- Y mañana ella me va a enseñar a mí, a Colín y a Papá cómo cambiar un neumático. Colín tenía uno ponchado esta mañana 
-Apuesto a que estaba enojado -dijo Lena- Escuché que empezó a llover muy temprano -Yulia se rió. 
-Entre la triple A y su teléfono móvil, esa comadreja nunca sintió una gota. Ellos vinieron y lo cambiaron, mientras él esperaba sentado tras el volante. -Lena sonrió y se frotó el estómago- La bebé esta dando pataditas, ¿Te gustaría sentirla? -Yulia se arrodilló junto a la silla de Lena y colocó las manos pequeñas de Benjie en el vientre de su madre. Yulia la miró con amor y rió entre dientes cuando Lena asintió con la cabeza hacia la bandeja sobre la mesa y le susurró: 
-Excelentes sandwiches. 


FIN
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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por Aleinads el Jue Jun 04, 2015 10:51 pm

Graciasss!! Me gusto mucho ♥️ Very Happy cheers
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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por Raque el Vie Jun 05, 2015 10:39 pm

Excelente fic...!!!
Confieso que me daba un infarto al leer sobre la procreación del pequeño...!!
jajajajaja

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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

Mensaje por flakita volkatina el Dom Jun 07, 2015 6:06 am

muy bueno tu fic me ah gustado muchisimo
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Re: UN MOMENTO DE IMPRUDENCIA // PEGGY HERRING

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