La Intriga // JuanaLaLoca

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La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Sáb Mayo 30, 2015 7:45 pm

Hola Bellezas!!! les dejo aqui una de mis historias, para aquellas que no la leyeron, ire subiendo de apoco, para las que ya la ha leido... bueno vuelvan a leerla!! jajjajajaajajajajaj Grcias por todo su apoyo!!!! besossssssssssssssssss Very Happy Very Happy Very Happy Very Happy Very Happy Very Happy



LA INTRIGA


Prologo

Cuando uno cree que todo ya lo ha perdido, que nada puede ir peor, que las mentiras, las traiciones y los golpes son el final, lo hechos inesperados suceden… el velo cae por su propio peso y la vida se abre paso.

No le he pedido a Dios muchas cosas, solo una… una en especial, que me hace tener fuerzas para resistir, para vivir, para seguir.

Mi vida siempre ha sido una incógnita, simple… sencilla… clara, pero un buen día lo extravagante cayo a mis pies… creí en el amor, me cegué por el… no hay víctimas… no hay victimarios, solo un puñado de situaciones fortuitas y alguien invisible para mí, que siempre quedo esperando… porque cree en la traición, porque busca consuelo, porque saciar su alma tiene un precio y para ello espero años… años de soledad y cuando la verdad la tuvo frente a sus ojos solo observo un solo e inexplicable sentir… La Intriga.


Capitulo Uno (La triste realidad)

Eran pasadas la una de la madrugada un coche de policía se detiene frente a los altos portones de a una mansión y pide acceso a la seguridad, estos luego de una llamada rápida lo hacen pasar y en la entrada principal una mujer de unos entrados años recibe a una pareja de policías…

-Buenas noches señora, disculpe la hora, buscamos a la señorita Volkova…

La ama de llaves se aventó sin tocar a la habitación principal, en ella se encontraban dos cuerpos desnudos, la mujer mayor aclaro la voz…

-¡Wouuuu Liria! ¿Qué hace aquí? La muchacha se cubrió su cuerpo, mientras que la otra mujer solo se giró en la cama
-Disculpe señorita Yulia, pero la policía está abajo…
-¿Cómo que la policía?
-La están esperando…

Yulia se paró de la cama como un resorte, buscando su ropa regada por toda la inmensa habitación, frunció el ceño al ver que la mujer que la acompañaba, seguía durmiendo…

-¡¡Hey!! Berenice, vístete ¡¡Ahora!!

Berenice solo la miro con odio y bronca solo acotando…

-¡¡Me tienes harta Volkova!!
-¡¡Liria!! Acompañe a la señorita por la puerta de atrás yo iré a ver que quieren los zánganos esos…

Dando tumbos, por la cantidad de alcohol que había ingerido apenas unas horas atrás, Yulia bajo con una sonrisa a duras penas la escalera…

-Si vienen por el auto que estropee en el estacionamiento de la disco…
-Disculpe señorita, no venimos por ningún siniestro… ¿Usted es Yulia Volkova?
-La mismísima futura segunda al mando de Industrias Medicas Volkov

Yulia seguía sonriente, con aires de grandeza y soberbia. El poslicia solo la miro con seriedad y hablo:

-Solo venimos a comunicarle, que Boris Volkov ha sido encontrado muerto y su cuerpo se halla en la morgue judicial de Moscú

Yulia solo parpadeaba pesadamente, se tomó del buro para no caerse, una policía mujer, noto esa actitud y la sostuvo de un brazo, pero Yulia no podía procesar la noticia, y solo oía las voces lejanas, Liria acudió a ella, viendo su estado, el policía le repitió a la mujer lo dicho y Liria abrazo a Yulia que aún no reaccionaba, pero de pronto hablo…

-Llévenme con el…

El policía escolto a Yulia dentro del auto, está bajo la ventanilla y solo le dijo a Liria:

-Encárgate de todo, luego iré de mis padres…

Liria asentó con la cabeza y entro a la casa. Yulia miraba por la ventanilla, mientras el patrullero se alejaba de su mansión, el viaje no era largo pero para ella se le hizo interminable, miles de cosas se le cruzaban por la cabeza pero una pregunta en especial: ¿Qué le ocurrió?
El patrullero llego a la morgue y escoltaron a Yulia hasta el lugar donde tenían el cuerpo, se corrió una cortina y un forense descubrió la cabeza dejando ver a un hombre rubio, joven… Yulia cerró los ojos y un par de lágrimas recorrieron sus mejillas, asentó con la cabeza, el cuerpo fue tapado y la cortina corrida.

-¿Puede reconocer el cuerpo señorita Volkova?

Yulia suspiro con pesadez y solo asentó con la cabeza

-Es mi hermano, Boris Volkov
-Venga por aquí señorita Volkova, tenemos papeles para firmar.

Yulia caminaba detrás del policía sin rumbo, pensaba como decirle a sus padres, su madre enloquecería, Boris era su predilecto y lo secundaba en todo. Cuando llegaron a la sala, se sentó y fue sacada de su letargo por su propio abogado..

-Yulia..
-Jonh… Boris…

Las lágrimas de Yulia caían como cortinas transparentes sobre sus mejillas, se abrazó a su abogado y este hacia lo que podía para darle consuelo, pero era momento de poner paños fríos.

-Yulia, se de tu dolor, pero hay que decidir qué hacer o que decir, tenemos que llamar a tu padre…
-Yo… no puedo Jonh… llámalo tú..

El abogado hizo lo que Yulia le pidió, llamo a Oleg Volkov y le pidió que este solo, cuando este se lo confirmo, le digo la terrible noticia del fallecimiento de su hijo. Le dijo la circunstancia en la que estaba y Volkov solo contesto:

-Que no digan, ni hagan nada… ya estoy saliendo para allí…

Oleg no derramo ni una lagrima, sus ojos azules profundos solo mostraban vacío… se vistió y miro a su esposa dormir, desde que Boris se había casado, tomaba pastillas para poder conciliar el sueño, por ese motivo no había escuchado cuando el celular de Oleg timbro, siendo muy entrada la madrugada. Luego de darle un beso en la frente a su esposa, salió camino al triste destino q lo aguardaba.
Oleg entro a la morgue, y escoltado por un policía, fue llevado a donde su hija le aguardaba…abrió la puerta y sus ojos encontraron a otros idénticos pero bañados de lágrimas y tristeza…

-¡¡¡Papa!!!

Yulia corrió a los brazos de su padre, como cuando era una pequeña, fundiéndose ambos en un abrazo que derrumbaba la muralla de hasta el más fuerte.

-Shhh tranquila mi chiquita…
-¡¡Boris está muerto papa!!
-Ya lo sé hijita, pero sabes cómo era Boris, si te viera así te gritaría y te regañaría…

Yulia miro a su padre profundamente a los ojos y pudo ver su enorme tristeza, como así también su enorme fortaleza…

-Ya lo sé papa…
-Tenemos que ser fuertes hijita, por mama, para ella esto será mucho más terrible.
-Si papa, seré fuerte

Oleg soltó del abrazo a su hija y se dirigió al abogado.

-Quiero hablar con los forenses que examinaron a mi hijo, y quiero a todos los policías y médicos que intervinieron en el hecho.
-Como diga señor Volkov.

El abogado salió de la habitación y Oleg se sentó junto a Yulia, que miraba al piso y sus lágrimas seguían recorriendo su bello rostro.

-¿Sabes que hacia tu hermano en ese hotel de mala muerte?
-Papa…
-Tu silencio ya no ayuda a Boris Yulia, porque ya no está…
-Estaba, aparentemente con una amante, drogándose y tomando alcohol.

Yulia agacho la cabeza, Oleg paso saliva.

-¿Tu madre sabia los deslices de tu hermano? ¡ Y mírame cuando te hablo!

Yulia levanto la mirada y apretó la mandíbula.

-Sí, ella y yo sabíamos de su abuso de drogas y alcohol. ¿Somos culpables, verdad papi?

Lagrimas caían sobre el terso rostro de Yulia, Oleg se acercó y la abrazo.

-No son culpables Yulia, nadie lo es, era un hombre adulto y tomaba sus propias decisiones, ahora quiero que te tranquilices, debemos entrar a esa sala y saber que le paso a tu hermano, somos médicos Yulia.

Yulia asentó con la cabeza, seco sus lágrimas, paso saliva y caminando detrás de su padre entraron a la sala de la morgue para hablar con el forense. Después de una larga explicación, ambos salieron cabizbajos, lo que oyeron no fue grato, y había más problemas, el abogado estaba fuera del recinto esperándolos.

-Disculpe señor Volkov, pero tenemos que hablar.

Yulia y Oleg subieron al auto y este le pidió al chofer que bajara.

-Bien Jonh, dinos…
-La situación es compleja, Boris estaba con dos mujeres y una está hospitalizada, al parecer él le roció veneno para cucarachas alegando que ella estaba cubierta de ellas, fue también lo que el mismo se roció y eso sumado a la gran cantidad de cocaína, su sistema nervioso colapso, en el momento que estaba trepado a la baranda del balcón del hotel.
-Parte lo sabemos por el forense, no hay marcas de defensa, cuando llego al piso ya estaba desvanecido…
Yulia trataba de no llorar, pero sus ojos la traicionaban y las lágrimas caían solas, Oleg le apretaba la mano.
-Iré al grano, a las mujeres las podemos arreglar con una suma no tan alta, ya que ambas son hijas de políticos en ascenso y lo que menos quieren es que sus papitos se enteren, del forense debería encargarse usted Oleg, ese hombre lo respeta y de la policía ya ellos mismos vinieron a ofrecerse y pusieron la cifra. La caratula será “suicidio” y el móvil una enfermedad terminal que aquejaba a Boris.

Yulia y Oleg estaban asqueados, pero ambos sabían, que sus vidas debían continuar y que un escando de sexo, drogas y alcohol, perjudicaba la empresa, y detrás de ella no estaba solamente la familia Volkov, había socios minoritarios que podían pedir lo que sea si el escandalo los perjudicaba económicamente, aparte de que la imagen de Boris quedaría manchada sin remedio alguno.

-Hagan lo que tengan que hacer, pero escúchame bien Jonh, no me veas la cara de tonto, porque tu cabeza será la que ruede.
-Si Señor Volkov, yo me encargare de lo externo, pero ustedes por favor, de lo interno, me refiero a las dos mujeres.

En ese momento el rostro de Oleg y Yulia, de pronto, se dibujó la misma palabra o mejor dicho el mismo nombre: “ELENA”

Continuara.... Very Happy

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por chantalkatina el Sáb Mayo 30, 2015 10:53 pm

Este fics lo tengo copiado en mi compu, simplemente porque me voló!! gracias por compartir juana! Cool Cool

chantalkatina

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Dom Mayo 31, 2015 8:03 pm

Hola Bellezas!! Gracias por todas las lectoras, se que muchas ya lo han leido en el otro foro, pero seguire aca subiendolo cada dos dias... besos y abrazos...ñ Grcias a vos ChantalKatina!!! Very Happy

Capitulo Dos (Una Verdad Oscura)

Oleg ordeno a su chofer ir a la casa de su hijo, Yulia estaba muy pensativa y Oleg lo notaba, la tomo de la mano y le acaricio el rostro.

-Yulia… sé que es muy dura tu parte, la mía no será mejor…
-Ella… Boris estaba cada vez peor…
-Hijita, solo ve y sin reproches…
-Está bien papa…

Llegaron a la Mansión de Boris, la seguridad le abrió automáticamente al ver a Oleg y al llegar a la casa Yulia bajo del auto, y se giró al escuchar a su padre.

-¿Quieres que te espere hijita?
-No papa, ve con mami y mándame el auto en media hora.

Oleg le sonrió y ordeno ser llevado a su casa, Yulia suspiro profundo mientras subía la escalera de la entrada, una mujer de unos cuarenta y tantos años fue a su encuentro…

-¡Señorita Volkova!

Yulia sonrió y se aventó a la casa sin más preámbulos.

-Anúncieme con la señora Volkova…
-Disculpe señorita, Ella está algo indispuesta…
-¡¡Llámala!!... Por favor…

Sveta se sorprendió de la actitud de Yulia, ya que las pocas veces que la había visto siempre parecía calmada y amable.

-Disculpe, pero no lo hare, no se siente bien…
Yulia interrumpió a Sveta dando gritos en el salón, tenia ira en su mirada, Sveta lo reconocía..
-¡¡Elena!! ¡¡Elena!!
-¡No grite señorita Volkova!
-¡¡Elena!!...¡Tú no eres nadie para decirme que hacer y que no!… ¡¡Llámala o iré por ella!!
-Por favor señorita Volkova ella…
-Está bien Sveta…

Yulia se giró al escucharla y quedo tiesa al verla, Elena no era ni la sombra de lo que ella recordaba, Yulia la observaba partiéndose su alma. Elena casi arrastraba su pierna derecha, en su rostro había diversos hematomas, su ojo izquierdo estaba casi cerrado, sus labios partidos, estaba tan delgada q no parecía ella, Yulia contuvo la respiración…

-Si buscas a tu hermano está de viaje…

Yulia cerró los ojos…

-¿Que te ocurrió?
-Me caí de la escalera…

Elena agacho la mirada y Yulia cerró los ojos, sabía que mentía.

-Elena…
-No me siento bien Yulia, si es todo me retiro.

Elena se giró y comenzó a subir la escalera con dificultad…

-No es todo…

Elena freno su marcha y giro para verla.

-Yo no intervengo en asuntos de familia, si tienes algo que decir, espera que regrese Boris y habla con él, no quiero problemas.
-Boris está muerto…

A Elena se le cortó la respiración, cerró los ojos, apretó las mandíbulas y se giró intentando subir, pero perdió el equilibrio y Yulia, que estaba expectante, corrió y la sostuvo…

-Estoy bien Yulia…
-Elena…
-¡¡Dije que estoy bien!! ¡!Sveta!!

Yulia pego un respingo por el grito de Elena y la fue soltando despacio, Sveta se apersono de inmediato subiendo hasta ella, Yulia bajo y solo le dijo...

-Mantén el teléfono prendido…
-Llama a la casa, ya no tengo celular.

Yulia no se sorprendió, ya nada la sorprendía y observaba la expresión inerte y desvalida de Elena.

-Seguramente, seré yo la que venga por ti.

Elena hizo una expresión con el hombro y su mentón le temblaba, miro a Yulia y agacho la mirada, se giró con ayuda de Sveta y comenzó a subir.

-¡¿No preguntaras que le paso Elena, tan poco importa?!

Elena se frenó y solo contesto, tranquila y con voz suave aun dándole la espalda

-¿En que cambia Yulia?... si se o no se… el desenlace es el mismo.

A Yulia le corrieron unas lágrimas por su rostro igual que a Elena, ninguna de las dos se vio a la cara, Yulia salió disparada de la casa y ya estaba esperándola el auto de su padre para llevarla a la casa familiar. Subió al auto y se hundió en los pensamientos. Elena no era ella, esa chica risueña y soñadora que había conocido hacia algunos años, ahora, no era más que un ente, reaccionaba solo porque su cuerpo estaba vivo, porque su corazón latía.
El camino a su casa paterna era corto y Yulia hubiera querido que sea largo, porque sabía que el panorama que encontraría no sería agradable y así fue, ni bien cruzo el porche de la casa, lo gritos desgarradores de Larissa no se dejaban esperar, subió corriendo la escalera y abrió la puerta del dormitorio principal…

-Mama…

Oleg sostenia a Larissa que estaba derrumbada en el piso y cuando Yulia abrió la puerta, la miro y volvió a mirar a Oleg.

-¡¡Porque!! ¡¡Porque el Oleg porque no fue…!!
-¡¡Cállate Larissa!!

Oleg la callo y Yulia solo lloraba… y se acercó a Larissa, tomándola de la mano…

-Mamita…

Larissa la miro inerte, vacía… Yulia le beso la mano y Oleg le colocaba un calmante…

-¡¡No me drogues infeliz!! ¡¡Quiero ver a mi bebe!!
-Es solo un calmante, ya iremos a verlo…
-¡¡Dejenme en paz!! ¡¡Boris!! ¡¡Nooooo!! ¡¡Mi bebe!!
-Mamita…

Larissa abrazo a Yulia llorando ambas desconsoladas… Oleg la miraba a ambas, con su corazón partido, su teléfono timbro y el solo asintió.

-Ya podemos ir a verlo…

Larissa soltó a Yulia y se puso de pie.

-Papa yo iré por Elena.
-¡¡Esa prostituta no vera a mi hijo!!
-¡¡Ya basta Larissa!! ¡¡Ella es la esposa y no habrá escándalos!! ¡¡¿¿o que quieres, manchar el nombre de tu hijo??!!
-¡¡No!!

Larissa lloraba desconsolada y Oleg la sostuvo…

-Yulia ve por Elena, Danos una hora a solas, a tu madre y a mí...
-Si papa…

Larissa se dejó conducir por Oleg y Yulia solo quedo sentada, mirando a la nada, observando las fotografías que había en el cuarto de sus padres de Boris, sonrió al ver una en especial donde estaban los dos, él la tenía en brazos, con ella había sido un buen hermano, pero un día cambio y nunca más volvió a ser el mismo.
Oleg y Larissa llegaron a la cochería donde había sido depositado y preparado el cuerpo de Boris, Larissa se abrazó al cuerpo inerte de su hijo, llorando sin tapujo alguno, lo peinaba y besaba, Oleg estaba quebrado por dentro y trataba de ser fuerte por ella.

-¿Por qué Oleg? ¿Porque Dios me quito a mi bebe?

Oleg solo la sostuvo y la sentó en la silla a unos metros del cuerpo, le acaricio el rostro le sonrió

-Era nuestro bebe Larissa, yo también estoy destrozado…

Larissa lo abrazo y ambos lloraron desconsolados, pero Oleg sabía que habían pasado los minutos rápidamente y Yulia debería de estar llegando con Elena, tomo aire… ya era hora de hablarle a Larissa con la verdad.

-Larissa… mírame… Elena debe estar llegando con Yulia…
-¡No la quiero cerca de mi bebe!
-¡Larissa! Boris estaba con dos mujeres, en una fiesta de alcohol, sexo y drogas en un hotel de mala muerte…
-¡Eso no es cierto!
-Si lo es, y tú sabes q lo es…
-Boris…
-No quiero escándalos Larissa… piensa en nuestra familia, en el propio Boris, ¿o acaso quieres que todos se enteren la manera bochornosa en la que murió?
-¡No me chantajees Oleg, es mi hijo!
-¡Y mío también! ¡No harás ningún escándalo, ni le dirás nada a Elena!... ¿entendiste?
-¡Lo hare por Boris, no por ti!

Larissa se puso de pie y se aferró a Boris volviendo a llorar. Oleg salió fuera para esperar a Yulia y a los cinco minutos ella entraba con Elena, y mientras se acercaban a Oleg se le estrujó el alma de ver el estado deplorable de Elena. Yulia lo miraba y no sabía que decir. Oleg miro a Elena y ella se quitó los anteojos que le cubría casi toda la cara, dejando ver su maltrecho rostro, Oleg apretó las mandíbulas parpadeando pesadamente.

-Lo siento mucho señor Volkov.

Elena lo miro a los ojos, esos ojos que su esposo había heredado y también Yulia, azul del cielo.

-Yo también lo siento Elena.
-Yo… quisiera pasar al toilette… permiso.

Elena camino hacia la flecha que indicaba claramente donde quedaba el toilette, Oleg la observaba y cuando ingreso se giró hacia Yulia.

-¿Qué es esto Yulia?
-Dice que se calló por la escalera.
-¡Por dios! ¡A leguas se notan que son golpes!
-Tranquilo papi, por favor…

Yulia le tomo la mano, y a Oleg se le corrieron unas lágrimas…

-¿Qué tanto mal hice? ¿Qué tanto?
-Papa… tú has sido siempre un excelente padre, somos los hijos los elegimos mal…
-Yulia… mi hijo… mi sangre… ¿es un monstruo?…
-No digas eso papa…

En ese preciso momento Elena se acerca a ellos.

-¿Señor, tengo que firmar algo?

Oleg le tomo las manos y vio perfectamente marcas moradas en sus muñecas, Yulia también las vio y a ambos se les corto la respiración, pero Oleg levanto la vista y la miro a los ojos.

-No te preocupes Elena, nos ocuparemos luego... no sé si quieres pasar, Larissa esta con él.

Elena solo asintió con la cabeza y Oleg la acompaño hasta la habitación donde estaba depositado el cuerpo de Boris, al entrar Larissa estaba aún abrazada a su cuerpo, Elena respiro fuerte y Larissa iba a hablar pero Oleg la corto.

-Vamos un minuto afuera Larissa.

Ella lo miro con ira, Elena bajo la mirada cuando paso junto a ella, Yulia solo se quedó en un rincón observando como Larissa era sacada por su padre, y Elena tenía la cabeza gacha esperando algún improperio de su madre que nunca llegó, pues su padre la saco con rapidez.
En el momento que Oleg cierra la puerta, Elena comienza a caminar lento, con mucha dificultad hasta llegar al cuerpo de su esposo, le toco el rostro y un par de lágrimas corrieron por sus mejillas, Yulia la observaba esperando algo que jamás llego, no hubo llanto, ni lamentos, eso le demostró que todo el maltrato que tenía Elena, era propiciado por su hermano.
En un gesto casi infantil, Elena le acomodo la corbata que llevaba colocada, el cabello y el pañuelo que salía del bolsillo pequeño del saco, le dio un beso en la frente y se acercó al oído, susurrando palabras inaudibles para Yulia, luego emprendió la salida, acercándose a ella.

-Si no te importa, preferiría ir a la casa.
-Yo te acompañare…
-No… gracias me tomare un taxi…

Elena seguía su paso y tomo el pomo de la puerta, Yulia apoyo su mano en el hombro.

-Elena…deja que el chofer te lleve… por favor…

Elena solo asintió y Yulia la acompaño hasta el auto, no hubo despedida, solo se comenzó amontar lentamente en él y fue la propia Yulia la que ordeno el destino, noto que Elena tomo su costado derecho, lo que la dejaba más preocupado aun, su dote de médica, aunque aún no recibida, la pudo más y se acercó a ella.

-Deberías ir al hospital y sacarte unas placas...
-Estoy bien Yulia, descansando estaré mejor.

Yulia solo pudo acatar lo que ella le decía y se quedó ahí parada, miesntras el coche se alejaba...pensando en todo... en la trágica muerte de Boris, en su madre, su padre, y su eterno tormento: Elena… siempre Elena.

Continuara.... Very Happy


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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por LENYU el Mar Jun 02, 2015 5:08 pm

nunca olvidare este fics, es uno de mis favoritos y con su final infartante! Shocked Shocked Shocked

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Miér Jun 03, 2015 9:35 pm


Buenas noches.... pongo en capi tres y cuatro gracias a todas por su apoyo!!! Very Happy Very Happy Very Happy Very Happy



Capitulo Tres (El principio del adiós…)

Miro el reloj de pulsera...era ya la hora pactada, Elena estaba en la cocina de la casa, vestida de negro, el cabello suelto y un par de antejos de sol lo suficientemente grandes como para no verse gran parte de su maltratado rostro.

-No sé por qué accedes a todas las peticiones de esa familia…
-Sveta, por favor, era mi esposo…
-¡Un esposo que te golpeo durante dos años, y esa vieja maldit.a lo sabía y jamás hizo nada por ti Elena!

Elena respiro profundo y no le contesto a Sveta, solo miro al piso. De pronto se escucha unos bocinazos de auto, Elena levanto la mirada y se dirigió hacia la puerta de entrada, de la enorme casa, al llegar a ella se detuvo sin abrir…

-Sé que todo lo que dices tienes razón Sveta, pero hoy será un basta, hasta aquí.

Al abrir la puerta un hombre de unos treinta años estaba esperándola fuera.

-¿Estas lista Lena?
-No, pero debo hacerlo.

El hombre le sonrió, la tomo del brazo y la ayudo a bajar las escaleras del porche de la casa, se montaron al auto dirigiéndose al centro de la ciudad. A Elena la brumaba el centro de la misma, pero ese día la observaba como nunca, con nostalgia. Al llegar a la dirección pactada, el hombre ayudo a Elena a bajar del auto y esta perdió el equilibrio quejándose de dolor.

-No me importa lo que me digas Lena, a la salida de esto iremos a un hospital…
-Por favor Dima, si piso un hospital sabes que habrá problemas…
-No me importan los problemas y para eso me puedo ocupar yo…
-Lo veremos después de esto.

Dimitry Petrovic, abogado, amigo del fallecido hermano de Elena, los tres habían crecido en un barrio pobre de Moscú, Dima, como Elena lo llamaba, era un muchacho emprendedor y sagaz, cuando el hermano de Elena falleció, Dima cuidaba de Elena como su hermana, puesto a que había quedado sola en el mundo, dejaron su amistad cuando ella se casó con Boris Volkov, pero el día que los periódicos informaron la muerte de este, Dima se acercó a Elena, sin aviso, después de dos largos años que esta se le negaba, y cuando la vio entendió el porque, Elena envuelta en la vergüenza solo se lanzó a sus brazos, Dima era lo único que le quedaba de aquella, aunque pobre, pero feliz niñez. Dimitry no se movió de su lado en toda la semana, estuvo al pendiente de ella y se ofreció desinteresadamente a ayudarla en el plan de Elena.
Subieron despacio la escalinata del enorme edificio.

-Llego la hora de la función Lena.
-Ellos estarán felices Dima.
-Más feliz estarás tu cielo.

Dimitry le dio una cálida sonrisa, y se aventaron a la entrada del edificio, muy elegante y custodiado, subieron al ascensor, apretando el piso veinte, al llegar al mismo las puertas se abrieron para mostrar un enorme estudio de abogados, muy imponente, se anunciaron e inmediatamente fueron conducidos a un gran despacho y dentro estaban sentados Larissa y Oleg en unos sillones y más alejada Yulia, Dima apretó el brazo de Elena dándole ánimos, Elena suspiro.

-Pasen y tomen asiento… ¿El señor es?
-Soy el Dr. Petrovic, abogado de Elena… mucho gusto.

Dima les sonrió a todos y Larissa no aguanto, y tuvo que hablar.

-Hay que ver lo rápido que a las mucamitas consiguen patrocinio…

Elena agacho la cabeza, y Dima iba a hablar pero fue detenido por Elena, Oleg callo a Larissa y Yulia se acercó…

-Disculpa Elena… ¿quieres tomar algo?
-No Yulia gracias, por mi pueden empezar…

Jonh miro a todos, y se sentó en su gran escritorio.

-Bueno, como ustedes saben, yo tampoco sé del contenido del testamento, Boris era muy reservado y lo hizo en una notaría.

El abogado de los Volkov, abrió el sobre, saco los papeles y comenzó la lectura
En la ciudad de Moscú a los 20 días de diciembre del mes de Diciembre del año 2014, se apersono ante mi Lucas Latievic, notario general, registro matricula S-13425, El señor Boris Volkov, quien constituye su identidad con documental que se describirá al pie de este documento.
"Yo Boris Volkov en pleno uso de mis facultades mentales, y en uso de mi mayoría de edad constitutiva, dejo todos mis bienes, pertenencias y futuros abstenciones, a mi hermana Yulia Volkova y a mi esposa, Elena Katina, le dejo lo que tanto anhelaba: La libertad, confórmate con eso Elena."
Oleg y Yulia se sorprendieron, Larissa tenía dibujado en el rostro la victoria, y Elena solo sonrió, no le sorprendía nada, viniendo de Boris. Dimitry, se puso de pie y le entrego un sobre a Oleg.

-Sr Volkov, en el hay un documento firmado en donde Elena, no reclamara nada y nada se llevara, más que algo de su ropa y alguna pertenencia privada.

Jonh tomo el sobre frente a un pasmado Oleg que no dejaba de ver a Elena. El abogado abrió el sobre y verifico toda la veracidad del mismo. Yulia se encontraba, como desde el principio, desbordada por la situación, Boris le había dejado todo a ella, dejando en la calle a Elena. Larissa solo se excusó.

-Disculpen, pero no quiero participar de cómo negocian con la muerte de mi hijo.

Se puso de pie y Oleg le dio la voz de alto, casi a los gritos.

-¡Te quedas sentada en donde estas Larissa y firmaras todo lo que yo diga, igual para ti Yulia!

Larissa se sentó nuevamente y no emitió más palabras, estaba sorprendida por la actitud del siempre calmado Oleg, Yulia solo asentó con la cabeza. Oleg se acercó a Elena y le tomo las manos.

-No dejare que mi hijo te deje en la calle Elena, mi hija te entregará la casa y recibirás una cantidad mensual, así vuelvas a rehacer tu vida.

Larissa y Jonh miraban incrédulos, Dimitry miro a Elena y esta se puso de pie, le sonrió y dijo:

-Usted es un hombre bueno y generoso Dr. Volkov, pero nada quiero, he venido aquí a terminar todo, le agradezco mucho, Boris ya me dejo lo único importante.

Elena se soltó las manos de Oleg y emprendió viaje hasta la puerta, Yulia estaba shoqueada, no sabía cómo actuar, solo se quedó ahí, parada en su rincón, viendo a la mujer de cabellos ondulados de color del fuego, se estaba yendo de su vida para siempre, parpadeo lento, sin poder reaccionar y vio la puerta cerrarse, de pronto parpadeo rápido reaccionando y salió disparada tras Elena, pero ella ya había abordado el ascensor junto a Dimitry, Yulia hizo lo propio y cuando llego abajo, se encontró con gente agolpada, alrededor de alguien, cuando se acerca era Elena, quien estaba desmayada, y le brotaba sangre de la nariz, Yulia le tomo el rostro y miro sus ojos, le tomo la muñeca y le tomaba el pulso

-¡Llamen una ambulancia!

Dimitry estaba arrodillado a su lado y le sostenía la cabeza.

-Ya la he llamado yo.
-Síguela sosteniendo y no la movamos, su pulso es lento, puede tener una hemorragia interna.
-Si a Elena le pasa algo Volkova, te juro que hundiere a toda tu familia por cómplices…

Yulia lo miro a los ojos y solo pudo asentar los dichos de Dimitry. La ambulancia llego y cargaron a Elena en ella, Yulia ordeno que sea llevada a la clínica de su padre, Dimitry no estaba de acuerdo, pero también sabía que un escándalo en estos momentos no era bueno para Elena.
Llegaron a la clínica y Elena fue llevada a emergencia, que a cargo estaba una cuasi mentora y amiga de Yulia,la Dra. María Ivanova, dejándolo en sus manos mientras ella llamaba a su padre y este sin que Larissa lo sepa se apersono de inmediato a la clínica, Dimitry seguía a sol y a sombras a Yulia y esta, si bien estaba incomoda, nada le decía. Al llegar su padre se hizo a un costado para hablar con él.

-¿Quien está a cargo hoy Yulia?
-María…
-¿Ya sabes el diagnostico?
-No, está en la sala de shock y María nos sacó a mí y al abogado, sabes cómo es ella papa.
-Esperaremos que María haga su trabajo que es la mejor en emergencias.

A los veinte minutos, María entra en la salita y los llama a Oleg y a Yulia

-Necesito que vengan urgente.

Dimitry salió tras ellos, y María lo freno en seco.

-No sé quién usted sea ni me interesa, porque no es médico y no puede entrar a este lugar.
-Soy el abogado de la señora Katina.
-Así sea Dios no entrara.

María entro a la sala de shock y detrás de ella Yulia y Oleg cerrando la puerta.

-¿¡Qué diablos es esto!?
-¿Qué sucede María?
-¿La mujer a la que estoy atendiendo es la viuda de Boris?
-Si María, es la viuda de mi hijo.
-¿Ustedes sabían el estado en que ella estaba?
-No, en realidad hacia mucho que no la veíamos, hasta que yo misma le anuncie la muerte de mi hermano.

Oleg miraba al piso y solo suspiraba con una tristeza enorme dibujada en su rostro

-Seré clara y concisa. Presenta tres costillas fisuradas, la muñeca derecha esta levemente dislocada, tiene el tabique también con una fisura, lo que hace continua la hemorragia, su rodilla derecha esta con un daño muy grande, hay que hacerle una tomografía urgente, mi hablar de los hematomas en su rostro, pero lo más macabro de esto.

María hizo un silencio incomodo, y abrió la puerta, entrando a la sala donde se la veía dormida a Elena.

-Como dije, lo más macabro es esto…

María destapo el cuerpo desnudo de Elena, Yulia apretó los dientes y varias lagrimas cayeron por su rostro, Oleg respiro hondo y le hizo señas a María que la volviera a tapar. La verdad estaba frente a los ojos de los presentes, el cuerpo de Elena estaba tan golpeado que casi no se veía el color original de su piel, algunos hematomas estaban amarillentos, señal que eran de alguna golpiza más vieja, pero lo realmente impactante, eran las diversas quemaduras de cigarrillos que presentaba en todo su cuerpo.

-Esta mujer ha sido, golpeada y torturada, las marcas que ven son…
-Quemaduras de cigarrillos…

Interrumpió un impactado Oleg.

-No Dr. Volkov, por el tamaño, son de habanos, y que yo recuerde Boris fumaba esa basura.

Oleg asentó con la cabeza, Yulia estaba tan impactada que no omitía ningún sonido.

-Mi deber es denunciar el hecho Dr. Volkov y no me importa que sea su hijo y que ya esté muerto.
-No lo haga doctora.

Irrumpió en el Lugar Dimitry.

-Le dije que usted no podía ingresar aquí.
-Soy el abogado y amigo personal de la Sra. Katina, y ella no quiere ningún tipo de escándalos, créame que yo con mucho gusto haría que esto se sepa, pero su voluntad es el silencio… ¿Cuál es su estado?

María lo miro dividida entre el enojo y el deber que tenía en sus manos.

-Estamos analizando su sangre, sus signos vitales están compensados y estará dormida un par de horas más, no estoy de acuerdo con esto, pero hablare con ella apenas despierte.

María salió a toda marcha de allí seguida por Yulia, Dimitry se sentó en el lugar frente a la mirada de un Oleg que estaba tratando de digerir lo que había visto.

-María por favor escúchame.
-Jamás pensé que tú y tu familia fueran tan desalmados Yulia, Boris era una basura, eso todos los sabíamos, pero tú y tu padre pensé que eran diferentes.
-Por favor María, mi padre y yo desconocíamos esta situación, hacía más de un año que no veíamos a Elena.

María se frenó y se giró para quedar frente a Yulia.

-¡Esa mujer ha sufrido un suplicio, y tu hermano está bien muerto!

Yulia se largó a llorar desconsolada y se derrumbó en el piso, María se agacho a levantarla.

-Vamos Yulia, ponte de pie, disculpa mi rudeza, sé que tu padre y tú son buenas personas, pero no me da pena que tu hermano haya muerto y discúlpame.
-Yo estoy quebrada por dentro María, no te imaginas lo que estoy sintiendo.
-Quédate aquí, iré a ver los resultados de los análisis, no me tardare.

Maria entro a al laboratorio, dejando a una Yulia desbastada.

-¿Los análisis del paciente 123 están listos?
-Si Dra. Aquí tiene.

María tomo los análisis, por cuestiones de confiabilidad, la clínica por política, sus pacientes llevaban un número, ya que en ella siempre se atendían personalidades de la política y del espectáculo, empezó a leer detenidamente una hoja, la siguiente, hasta que llego a la última, sus oscuros ojos se abrieron como platos, no podía creer lo que leía…Elena estaba embarazada, de cinco semanas, lo leyó dos veces, y cuando levanto la vista se encontró con un par de hermosos, tristes y expectantes ojos azules, esperando una respuesta, y ella era dueña de una noticia que le quemaba en sus manos, y una decisión que no podía saber cuál sería la correcta, un futuro estaba escrito en esas hojas, y ella tenía que decidir… ahora.

Continuara……

JuanaLaLoca

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Jue Jun 04, 2015 9:34 am

Capitulo cuatro (El Adios)

María cerró el informe y comenzó a caminar… Yulia la siguió de atrás.

-¿Cómo le dieron los análisis?
-Esta anémica…

Yulia tomo a María de un brazo y esta respiro profundo quedando frente a Yulia.

-Es importante para mi María, necesito saberla bien, saber que se va a salvar.
-Los análisis no muestran más que una anemia alta, pero no veo alguna otra cosa, tendremos que esperar los resultados de las tomografías.

María siguió su marcha bajo la mirada de Yulia, que la conocía lo suficiente para saber que no le dijo todo, al entrar a la pre-sala de shock, Maria se topó con Oleg y Dimitry, ella los miro a ambos y antes que estos preguntaran se pronunció.

-Los análisis demuestran una anemia avanzada, nada que no podamos contrarrestar, igualmente hay que esperar el resultado de las tomografías.

María, no le dejo lugar a que le preguntaran metiéndose a la sala de shock, seguida por Oleg.

-María…
-No lo denuncie al echo hoy, porque aún no hable con la paciente Katina, pero le advierto, que si quiere usted despedirme para que no lo denuncie, no le tengo miedo a nadie, y hare lo que mi conciencia dicte.
-Me conoces hace años, has sido mi aprendiz, sabe que jamás he sido un hombre mezquino...
-¡¡Está bien Oleg, tu no… pero si su esposa, sabes perfectamente que yo estaba de guardia el día que Boris realizo la operación a esa mujer que casi queda en sillas de ruedas porque estaba operando borracho y drogado!!
-Sé que tú estabas allí.
-¡Sí! ¡Y también vi como su señora esposa tapo todo con un suculento cheque!
-Yo lo supe tarde, porque no estaba en el país y tú lo sabes María…
-Si Oleg lo sé, y si me he quedado es por ti y por Yulia, pero he sabido demasiado de cómo su esposa tapaba las chanchadas de Boris.
-¡Yo nunca supe lo de mi nuera, si lo hubiera sabido te juro que no lo hubiera permitido!
-Oleg... voy a hablar con ella… y de ahí tomare mi decisión.
-Haz, lo que tengas que hacer María.

Oleg salió de la sala de shock, María suspiro y volvió a leer el informe, mientras lo hacía llegaron las tomografías y las reviso con detenimiento, observo que había tenido una quebradura en su brazo, no muy vieja, aun se veía perfectamente el cayo alrededor del hueso, María respiraba con pesadez pensaba en el tormento que sufrió Elena y que ella tenía una noticia en sus manos que le quemaba como un fierro caliente. Cuando levanta la vista se encuentra con la mirada de Elena, que la estaba observando.

-¿Es un hospital verdad?
-Si Sra. Volkova…

María tomo un estetoscopio y le reviso el corazón, le tomo el pulso, María sentía la incomodidad en la mirada de Elena.

-¿Cuándo podre irme?
-Sra Volkova, no podrá irse.
-Si me hago responsable me podre ir.
-Sra. Volkova…

Se sentó al lado de Elena…

-¿Puedo llamarla por su nombre?
-Lo prefiero…
-Elena, soy su médica a cargo, se el suplicio que paso…
-¿Esta es la clínica del Dr. Volkov?
-Sí, es su clínica…
-Necesito llamar a mi abogado, por favor.
-Su abogado se halla fuera, pero no lo llamare hasta que me escuche Elena…
-Usted trabaja para la familia Volkov, dígales que no los denunciare, no hace falta Dra. Que haga esto, yo he renunciado a todo y no quiero que mis temas conyugales salgan a la luz, solo me quiero ir.
-Se dé su embarazo Elena.

En el rostro de Elena se dibujó el pánico y María lo noto de inmediato.

-Tranquilícese Elena, solo yo lo sé, supongo que a nadie de los Volkov se lo ha dicho…
-No…
-El Dr. Volkov está fuera, creo que podemos llamarlo, él podría ayudarla Elena.

A Elena le corrían lágrimas de desesperación en su rostro y le tomo la mano a María.

-Por favor Dra. No le diga nada, se lo suplico, por favor.
-Ese bebe que llevas en tu vientre es un Volkov, tiene derecho a su familia Elena.
-Míreme bien Dra.… no soy nadie, siempre me vieron como nadie.
-Se a lo que te refieres, lamentablemente conocí muy bien a Boris, pero él está muerto, y no diga que no es nadie Elena…
-¡Si ella sabe que estoy embarazada me lo quitara!
-¿Ella?
-Larissa Volkova.
-Ah… ¿Ella sabia que Boris te golpeaba verdad?

Elena asentó con la cabeza mientras el llanto se volvió a hacer presente.

-Jamás dejara que su nieto sea criado por una sirvienta.

Elena le tomo fuerte la mano, frente a una consternada María.

-Se lo suplico Dra. déjeme ir… por favor…por favor…
-Tranquila Elena, el Dr. Volkov jamás permitirá algo así.
-Ella es capaz de todo Dra. Se lo suplico, yo me iré y no volverán a saber de mí.
-Elena… Oleg y Yulia…

Elena la interrumpió.

-¡Ellos no cuentan, yo he visto cosas que no tiene idea!
-Elena… como médica debo decirle que debería abortar, su cuerpo ha sufrido demasiado en el periodo más importante del feto, y ello traería para el consecuencias irreparables.

Elena lloraba y María la consolaba, sitiendo su padecimirento.

-No abortare… si Dios me eligió para ser madre de un niño especial, lo aceptare.
-Elena… no solo su bebe, usted también correría riesgos, si es que lo lleva a término.
-Si he de morir, es lo que estaba escrito en mi destino…
-¿Qué edad tienes Elena?
-Cumplí 20 la semana pasada…
-Es demasiado joven y puede tener otros hijos…
-¡No! Este bebe me lo mando Dios, y voy a hacer todo lo posible para que nazca…
-Es su decisión, no puedo obligarla, solo aconsejarla como médica.

María le dio un golpe de admiración la fortaleza de esa esa mujer que apenas dejo la adolescencia hacia poco tiempo, por otro lado sabía que lo que Elena decía no era más que la verdad, Oleg sabía la clase de mujer que era su esposa, así y todo nunca la contradecía, siempre toleraba y la justificaba. Yulia sola, tampoco podía hacer mucho, no tenía poder sobre Larissa, y frente a este panorama tomo la decisión.

-Sabes que con tu silencio Elena, basuras como Boris triunfan…
-Sobre mi silencio construiré una vida Dra. La que no he podido tener, y yo sola… sin el “Volkova” que me opriman.

María se soltó del agarre de Elena se acercó a la puerta y solo le dijo:

-No diré nada, pero solo abandonara la clínica cuando yo lo ordene.

Elena le sonrió y le agradeció. María salió de la sala de shock y se encontró con Oleg y Dimitry, les explico que los estudios arrojaron que estaba anémica y que no tiene ninguna hemorragia interna, deberá estar, al menos, una semana más. Oleg le pidió a María que se ocupara ella personalmente, a lo que María agradeció, Dimitry respiro tranquilo y pidió poder verla, María lo autorizo.

-Hola colorada preciosa.
-¡Dima!

Dimitry le dio muchos besos, esos de hermandad, porque eran eso, hermanos del corazón.

-¿Te sientes bien Lena? ¿Te trataron bien?
-Si Dima… la doctora sabe que estoy encinta…
-No te preocupes Lenita, no permitiré que te lo quiten.
-No dirá nada, ella parece que conocía a Boris y sabe lo que es Larissa…
-¿Entonces? ¿Cuándo salgas de aquí nos vamos?
-Si… ella dice que debería abortar porque mi bebe tendrá problemas…
-¿Lo harás?
-¡No!, este bebe nacerá Dima, aunque en ello se me valla la vida…
-Tranquila Lena, todo será como Dios quiera que sea y yo estaré a tu lado.

Continuaron hablando por un rato, hasta que Elena se durmió. Dimitry salió para hacer unos temas personales, Yulia lo vio abandonar el lugar y aprovecho para entrar, lo hizo sigilosa y observo que Elena estaba dormida, se acercó a ella, le acaricio el rostro y sus lágrimas corrieron sin poder contenerlas.

-Hasta golpeada eres preciosa Elena… eres hermosa… mi hermano debería de haberte tratado como una princesa, lo lamento tanto…
Yulia lloraba desconsolada, mientras apoyaba su mano sobre la de Elena.
-lástima que nunca me viste, para mi hubieras sido una reina, pero te enamoraste de él, que no te merecía… a lo mejor yo tampoco te merecía, pero nunca te hubiese hecho daño, nunca te lo haría.

Levanto su mano, llevandola a su rostro y la acarion con su pomulo, la beso, le dio una última caricia y se retiró, cuando cerró la puerta, Elena abre los ojos, frunciendo su seño, había escuchado todo lo que Yulia había dicho, estaba sorprendida, y sintió hasta pena, porque nada podía hacer para aliviarle el dolor, ella se iría para siempre y ya nunca más la vería, Yulia era una chica estupenda y encontraría una mujer estupenda… a su medida.
Los días transcurrían y Elena se iba recuperando de apoco, María a escondidas le hacía ultrasonidos y su embarazo, por ahora no había desarrollado complicaciones.
Yulia la visitaba todas las noches, a escondidas de todos, creyendo que Elena dormía, solo la observaba y le acariciaba el rostro, no estaba más de diez minutos por noche, y cada vez que abandonaba la habitación. Elena abría los ojos y quedaba pensante, se sentía honrada del cariño que le dada Yulia, hacia tanto que nadie la acariciaba. Pero Elena sentía amistad y agradecimiento por ella, pero ello no detendría su paso.
Ocho días después, Elena fue dada de alta, y se dirigió a la que era su casa, acompañada por Dimitry. En dos horas tenía todo preparado, solo era una maleta. Dimitry confecciono un documento y los puso de testigos a Sveta y Anton, el que era chofer de Boris.
La despedida fue muy emotiva, Sveta y Anton apreciaban muchísimo a Elena, y la habían protegido infinidades de veces de Boris, sobre todo la última fatídica vez, que si no hubiera sido por ellos ahora estaría muerta.
Elena subió al auto de Dimitry, miro por última vez la casa y también a sus fieles amigos, esos que siempre serán su familia. Dimitry arranco, con ello se quedaba atrás todo el pasado, todo el dolor y se encaminaban a una nueva vida.
A las dos horas que Elena se fue, ingreso a la casa Yulia,y en la sala se apersonaron Sveta y Anton.

-Buenas Tardes… ¿La pueden llamar a Elena?
-Disculpe señorita Volkova, pero la Sra. Se ha ido.
-¿Y a qué horas regresa?
-La Sra. Ya no volverá señorita Volkova, ella se ha ido para siempre.
-¿Cómo?

El mundo se le derrumbaba a Yulia poco a poco

-Y nosotros también nos vamos, solo la estábamos esperando, para entregarle las llaves, y este documento de parte del Dr. Dimitry Petrovic.
Yulia estaba perdida, no entendía nada… ¿Elena se había ido? Pestaneó rapido y aventando el documento al piso cuestiono:

-¡¿Dónde se fue?!
-No hace falta que levante la voz señorita Volkova.
-¡Si hace falta! ¡¿Dónde se fue Elena?!

Anton tomo la voz, acercándose a una Yulia desencajada e inquieta.

-Eso no se lo diremos, simplemente porque no tiene por qué saberlo, así es la voluntad de Elena y nosotros la cumpliremos.
-¡No me hagan reír! ¡Veinte minutos me costara saber a dónde está yendo Elena!
-Usted no la buscara, no lo hará…

Anton saca del bolsillo una tarjeta de memoria.

-Esto se lo doy de cortesía, es la grabación de las cámaras de seguridad de la casa, obviamente que tengo otras copias, si usted o cualquiera de su familia busca o molesta a Elena, subiré esto a las redes sociales, mírelo y piense muy bien lo que hará.

Anton tomo de la mano de Yulia y se la coloco en ella, kuego agarro por el brazo a Sveta y salieron de la casa. Yulia estaba sin habla, lo único que atinó a hacer es ir a la biblioteca, prendió el computador y puso la tarjeta.
A medida que transcurría los minutos Yulia parpadeaba con pesadez frente al monitor, jamás pensó ver algo así. La filmación mostraba a Elena casi desmayada, atada de sus muñecas, a uno de los barrotes de la escalera, semi desnuda, en el sillón había dos hombres más que les costaba trabajo ponerse de pie, y cuando lo hicieron, uno de ellos empezó a desprender el pantalón, mientras Boris aspiraba cocaína y quemaba a Elena con un habano, todos reían, no había sonido solo imágenes y una Yulia desbastada llorando frente al monitor, de pronto cuando el otro hombre iba a violarla se ve a Anton aparecer en la imagen con una escopeta, y le apunto en la cabeza al hombre que iba a violar a Elena, Boris casi no podía ponerse de pie, Anton disparo al aire y los dos hombres salieron huyendo casi arrastrándose.
Boris pateo en las costillas a Elena, Anton le apunto en la cabeza, y luego en la espalda obligandolo a salir de la casa, lo hizo trastabillando y finalmente se lo ve arrojando un objeto, pero a la nada, anton cierra la puerta y Sveta entra corriendo y auxilia a Elena, la filmación muestra fecha de dos días antes de la muerte de Boris, la imagen se apaga y con ella el alma de Yulia, un alma pura que solo es víctima de la maldad de otros y ella pagando la condena… resignando todo su amor… y aceptando un definitivo Adiós.

Continuara .bye.

JuanaLaLoca

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Jue Jun 04, 2015 9:35 am

Capitulo Cinco (Primera Desilusión)

-Mírame hijito… respira profundo… despacito hijito… mamita está aquí… respira…

Habían pasado casi seis años, Elena llevo un embarazo muy complicado, la Dra. María Ivanova se había convertido en su amiga y su doctora, Elena vivía en San Petersburgo, junto a Dimitry, María viajó una vez al mes para poder monitorear el complicado embarazo de Elena, fue una meta personal, porque vio en esa entonces niña una fortaleza admirable. El parto fue complicado y Elena cayó en coma durante veintiún días, Dimitry estaba desolado, a punto de perder a su hermana del alma y al niño, que había nacido con problemas respiratorios severos.
El niño y Elena se fueron mejorando de apoco, María estuvo a su lado a todo momento, para los Volkov María había pedido licencia por la enfermedad de un familiar, no podían imaginar que la realidad es que ella estaba atendiendo el difícil embarazo y posterior nacimiento del primer heredero Volkov.
Elena se recuperó rápido y el niño estuvo casi dos meses en neonatología, fue muy duro para ella, pero tenía muchas esperanzas y así fue que pasado ese tiempo le dieron el alta, bajo muchos cuidados.
Elena llamo al niño Sergey, como a su padre, Dimitry quiso darle su apellido, pero ella se lo agradeció y sin ninguna vergüenza le puso el suyo. Sergey Katin llevo una infancia de muchos cuidados, sus problemas respiratorios eran notorios, tenía que llevar inhalador todo el tiempo, Elena siempre estaba al pendiente, y alertaba a maestras de jardín de cómo actuar si a Sergey se le presentaba estando en el jardín de niños.
En esos casi seis años, Elena había estudiado mucho, convirtiéndose en psicóloga, presidia un centro de ayuda para mujeres golpeadas, junto a unas médicas que les presento María.
La vida de Elena se había encaminado, tenía una profesión, un hijo precioso, un hermano que valía oro y una amiga del corazón. Pero todo lo que le costó años llevar, se puede desmoronar en solo cinco minutos…

-¿Señora Volkova?
-Sí, ella habla.
-Soy, el Dr. Vietric, la llamo porque tengo una información que podría interesarle.
-Te espero donde siempre, en una hora.

Larissa se vistió con ropa casual y se dirigió a un bar común en las afueras de la ciudad.

-Sra. Que gusto verla…
-Ahórrate las amabilidades que sabes muy bien que esto siempre tiene un precio y yo lo pago bien.
-Perfecto.
-Soy todas oídos.
-El Dr. Volkov, pidió al área de laboratorios que se archive la base de datos de los pasados cinco años.
-¿Y eso que me puede interesar a mí? Oleg es muy ordenado y lo hace desde siempre.

El muchacho sonrió socarronamente, Larissa solo levanto una ceja en señal de que continúe.

-Hace casi seis años entro en emergencia una mujer de veinte años, su número fue el “Cientoveititres”, yo estaba asignado bajo las ordenes de la Dra.María Ivanova, su esposo e hija estaban muy preocupados por dicha mujer, eso llamo mi atención y aún más que la Dra. Ivanova se ocupaba directamente de ella, estuvo muchos días y luego se fue. Cuando ahora estuve en archivo definitivo, recordé el hecho, y como me dieron acceso, por curiosidad mire los archivos, pensando que podría ser la esposa o hija de alguien importante.

-No tengo todo el día, ve al grano.
-Bien… la paciente “ciento veintitrés” era Elena Volkova.

Larissa, respiro profundo, le sonrió y le dijo…

-¡Si se te ocurre revelar a ti o a quien haya estado contigo, que esa mujer estaba ahí porque había sido golpeada por mi hijo muerto, te aseguro que no volverás a trabajar más en tu vida!
-Tranquilícese señora Volkova, mi interés no es sobre su hijo, usted me pagara porque le daré esta noticia: Elena Katina o Volkova estaba embarazada, y lo seguía estando cuando abandono la clínica.

El rostro de Larissa se transfiguro, parpadeo con pesadez.

-¿Mi hija y Oleg lo sabían?
-No, Maria Ivanova se encargó de encubrir el asunto, dudo mucho que ellos lo supieran.

Le dio un sobre con una considerable suma.

-Que te quede claro, que te pago para olvidar Vietric.
-Ya no recuerdo a que vine.

Larissa le sonrió y se retiró, subió a su auto e hizo una llamada.

-Vladimir… necesito urgente que me encuentres a alguien, tenés dos días y te pagare doble.
Los dos días pasaron y Vladimir se encontró con Larissa.
-Sin vueltas… ¿La encontraste?
-¿Con quién crees que hablas?
-Vladimir…
-Elena Katina, veintiséis años, de profesión psicóloga, madre soltera de Sergey Katin, cinco años de edad.
-¿Tienes una foto del niño?
-Acá tienes, fue tomada a la salida del jardín de infantes.

Larissa respiro con pesadez, y miro con detenimiento las fotografías, Elena se veía distinta y en sus brazos un niño pelirrojo, unas lágrimas corrieron en las mejillas de la fría y calculadora Larissa, ese niño era una copia exacta de Boris, en la otra fotografía tenía un primer plano de su rostro y el sello inconfundible Volkov, esos ojos azul cielo que los llevaba su hijo, los lleva su hija y su esposo, no había dudas, ese era su nieto. Larissa subió al auto casi zombi, tenía que pensar rápido y tomo una resolución, le ordeno al chofer ir a la clínica de su esposo, debía jugar su juego y tenía que ser rápido.

-¡Madre! ¿Buscas a papa?
-Ya llame a tu padre, nos reuniremos los tres en la sala de juntas.

Larissa y Yulia esperaron a Oleg en la sala, Yulia observaba a su madre que se veía más fría de lo normal y muy inquieta.

-Larissa… ¿Cuál es la urgencia?

Detrás de Oleg venia una apresurada María que cuando iba a tocar escucho la voz de Larissa.

-Seré directa… ¡María Ivanova es una traidora!

María, escucho perfectamente lo que dijo y decidió seguir escuchando…

-¿De qué hablas Madre?
-¡Explica tu injuria Larissa!
-Sé que Elena Katina, hace seis años, fue atendida en esta clínica, y no me miren con esas caras, porque ya lo sé…
-Eso es verdad y por orden mía la atendió la Dra. Ivanova, y agradece que no levanto una denuncia de oficio en contra de Boris.
-¡Eso me importa un comino! ¡Elena Katina estaba embarazada y esa estúpida la encubrió!

Yulia cerró los ojos, y automáticamente recordó que en ese momento sintió que María ocultaba algo. Larissa saco las fotografías de su cartera y las aventó sobre la mesa.

-¡Tenemos un nieto Oleg! ¡Un nieto que por culpa de esa mujer y de María creció lejos de nosotros!

Yulia tomo las fotografías, y miro con detenimiento al niño, y no podía negar, se parecía a ella misma, a su padre… y era un calco de Boris, y después vio la otra fotografía… estaba Elena, tan distinta, se veía tan mujer, tan perfecta, Yulia solo pestañaba suave, y Oleg también observaba las fotos totalmente sorprendido.

-Esa mujer deberá devolver al niño a la familia que pertenece.

Yulia solo la miro y Oleg la increpo…

-¿No estarás pensando en quitarle su hijo a Elena?
-Estoy pensando en que ese niño es un Volkov, y tiene que ser tratado como tal…
-Ella es su madre, mama…
-¡No me importa si me apoyan o no, ese niño debe estar con su familia, es un Volkov y aquí debe estar!

Larissa se puso de pie, frente a la mirada atónita de su esposo e hija. María salió casi corriendo y llamo a Dimitry.

-Dima, Larissa Volkova descubrió a Sergey…
-¿Cómo?
-¡No importa como Dima!... ¡Planea quitárselo a Elena, le tienes que advertir!
-¡Eso no lo permitiré!
-No puedes contra ella Dima, esa mujer es demasiado poderosa, adviértele a Elena, tratare de tener de nuestro lado a Oleg y a Yulia.

María se cercioro que Larissa se había retirado, Yulia y Oleg aún estaban en la sala de juntas, María respira profundo y entra sin tocar, viendo las fotografías arriba de la mesa.

-Sé que les debo una explicación, así que hagan las preguntas que quieran.
-Te he dado toda la confianza del mundo, tienes un cargo, que aunque merecido, podría habérselo dado a otro con más experiencia, mi pregunta es: ¿Por qué María? ¿Por qué nos traicionaste así?

Yulia la observaba expectante y con una tristeza enorme en su mirada, María era su mentora y le dolía su traición.

-La vida es un conjunto de decisiones Oleg, y yo tome una, la de ayudar a una muchacha de apenas veinte años, que era víctima de la violencia y del poder ejercido por un apellido poderoso, no me arrepiento de lo que hice.
-Mil veces te dijimos, mi padre y yo, que nosotros no sabíamos nada María…
-Yo nunca lo descreí, pero fue muy duro escuchar el llanto de una muchacha totalmente desvalida como Elena, que me rogo que no diga nada, porque Larissa Volkova le quitaría él bebe, y acabo de comprobar que tome la decisión correcta.
-Si escuchaste todo, también habrás escuchado que Yulia y yo no estamos de acuerdo…
-¿Y eso importa? Por favor Oleg… Larissa viene de una familia poderosa, con todo el respeto, tú eres solo millonario y prestigioso, ella siempre manejo inescrupulosamente los hilos del poder…
-Nos tratas a mi padre y a mí como si fuéramos unos tontos que no podemos defender a nadie…
-No son tontos Yulia, son dos médicos brillantes y yo los admiro, pero no tienen el poder de Larissa, y como broche, ustedes dos si tienen palabra y escrúpulos, algo carente en tu madre.

Yulia miro al piso, sabía perfectamente que lo que decía María no era más que la verdad, Oleg seguía leyendo el informe que había dejado Larissa.

-Acá dice que el niño, sufre de un asma severo…
-Elena llevo un embarazo de riesgo, no hace falta que les diga el por qué… queríamos retenerlo hasta las 28 semanas al menos, pero entro en labor de parto en la semana 26 y él bebe nació sin poder respirar por sus medios, se lo revivió y estuvo en neo durante 7 semanas, Elena cayo en estado de coma, pero a dios gracias pudo salir veinte días después.

Yulia seguía mirando la fotografía, sintiendo una enorme tristeza, levanto la vista para preguntar:

-¿Dónde viven?
-En San Petersburgo.
-¿Elena se volvió a casar?
-No Yulia, ella no volvió a formar pareja.
-¿Quién atiende a mi nieto?
-Yo misma monitoreo desde aquí, pero esta con un excelente especialista, voy una vez al mes a verlo…
-Entonces… ¿Él es tu familiar enfermo?
-Si Yulia, Sergey es mi ahijado, lo que lo convierte en mi familiar.
-Sergey…
-Así se llamaba el padre de Elena, se lo puso en su honor.
-No vamos a dejar que mi esposa se lo quite a Elena.
-Me desilusionaría mucho que ustedes apoyen eso.
-¿Podemos verlos? ¿Puedes pedirle a Elena que nos reciba?
-No te lo puedo asegurar Yulia, no sé si Elena quiera verlos, pero lo preguntare.

María salió de sala de juntas a su consultorio, prendió su pc y activo el skipe, en la imagen apareció Dima, que su rostro demostraba la bronca, y a su lado Elena, con la mirada fría, ya no era esa muchacha tímida y alegre, los golpes en la vida la habían vuelto pensante e indefinible.

-Lo siento Elena…
-No lo sientas María, esto lo hablamos muchas veces, sabíamos que podía pasar.
-¿Ya tienen todo preparado para irse?
-¿Para qué María? No habrá lugar en el mundo donde Larissa Volkova no me encuentre. ¿Y qué haré? ¿Volveremos a huir? Sergey no puede pasarse su vida en un avión.
-Eso es verdad, su salud se vería comprometida.
-Entonces, enfrentaremos a los Volkov en tribunales, yo pondré todo de mi equipo y confío en lograrlo.
-Oleg y Yulia no apoyan a Larissa, creo que los tendremos de nuestro lado.

Elena bajo la cabeza y sonrió con tristeza, Dima y María la observaban, era su decisión.

-Larissa siempre hace su voluntad, lo único que le importa es el afuera… ¿Yulia está en pareja?

María frunció el ceño ante la pregunta de Elena y Dima la miró sorprendido.

-Tiene una que otra “amiga”, pero nada serio.
-Bien… mañana saldremos a Moscú los tres.

La imagen de María desapareció de la pantalla y Dima abrazo fuerte a Elena.

-Todo saldrá bien Lena, no permitiré que te dañen.

Una lágrima corría por la mejilla de Elena, su mirada estaba perdida, resignada a la suerte que había corrido.
Llamo al hospital y a la clínica que trabajaba, avisando su ausencia, preparo apenas una pequeña valija. La noche fue dura, en su cabeza revivió el infierno que vivió junto a Boris y el encubrimiento de Larissa. A su mente también se le vino Yulia y una idea que había rondado su cabeza durante todo el día desde que hablo con María.
A la mañana siguiente salieron rumbo a Moscú, en el aeropuerto fueron recibidos por María, Sergey corrió a ella, el niño la adoraba.

-No queremos molestar María, podíamos quedarnos en un hotel…
-Me ofendes Elena… ¿Somos familia no?

Elena le sonrió, María y Dima se habían convertido en su familia, como también lo eran Anton y Sveta, con los que mantenía un contacto a pesar de la distancia. Apenas llegaron a la casa de María, Elena recostó a Sergey que había quedado dormido y se dirigió a la sala donde se reunieron los tres.

-¿Quieres que concerté una cita con Oleg y Yulia?
-No… ¿Yulia está en la clínica?
-Si ella esta y también Oleg, es la hora que hacen consultorios.
-Bien… llévame a la clínica, pero no les avises nada, quiero hablar con Yulia.

Dima y María se miraban, porque Elena se traía algo entre manos, y no los estaba participando a ellos, más se extrañaron al ver la manera sofisticada en la que se arregló, llevaba un traje de falda muy ajustada y arriba de la rodilla, una camisa blanca debajo del saco entallado que le marcaba muy bien sus atributos, tacones y su hermoso cabello suelto, Elena era toda una mujer, ya no era esa niña de antaño. La llegada a la clínica le trajo muchos recuerdos, casi todos negativos, pero allí conoció a la gran mujer que era María y eso había valido la pena. Ya en el consultorio de María, Elena miraba por la ventana.

-Llama a Yulia, quiero verla… y si no te molesta prefiero hacerlo a solas.

María estaba desconcertada, pero llevo a cabo la petición de Elena, llamo a Yulia y esta no tardo más de cinco minutos en aparecer, Elena seguía mirando por la ventana, la gran ciudad de Moscú.

-María pasa al…go.

Yulia pestañeó con pesadez, reconocería ese cabello a kilómetros de distancia… Elena seguía de espaldas.

-Las dejo a solas, para que hablen en paz.

María cerró la puerta y Elena se giró para ver a Yulia y ella paso saliva.

-Lamento si estabas en algo importante Yulia.
-Solo revisaba unos tratamientos… Elena yo…
-Ya se lo que dirás Yulia…
-Yo haré todo lo posible para que no te lo quite Elena...
-¿Y qué seria todo lo posible? ¿Eh? ¡Dime!
-Yo… mi papa y yo… te apoyaremos…
-¡No me hagas reír Yulia! Tú y tu padre saben muy bien que nada podrá detener a la poderosa Larissa Volkova.
-Sé que será difícil, pero nada es imposible…
-Por supuesto que no, nada es imposible y a mí me consta.
-Mi padre y yo conocemos muchos abogados…
-No necesito abogados, Dimitry es uno excelente y está asociado a uno importante de aquí.
-Disculpa… Yo haría cualquier cosa para poder ayudarlos Elena.

Elena se giró y volvió a ver por la ventana, su mirada era gélida… fría.

-¿Cualquier cosa?
-Lo que sea… solo dime.

Elena se giró y volvió a mirar a Yulia… seria y profundamente a esos ojos azules centellantes como los de su hijo, pero que también le recordaban a Boris.

-Conviérteme en la señora Volkova entonces.
-¿Cómo?

Yulia quedo en shock, no podía comprender lo que Elena le estaba pidiendo, o no quería comprender.

-Dijiste que harías todo lo que sea… creo que ya te arrepientes… ¿Verdad?
-Nunca me arrepiento de nada…
-¿Entonces?

Yulia estaba sufriendo una desilusión inesperada, paso saliva y con temor pregunto:

-¿Me estas pidiendo que te despose?
-Ni que estaría pidiéndote que te inmoles por mi… solo quiero que me conviertas en la Sra. Volkova nuevamente, sería la única manera que tu madre pare lo que está tramando.
-Si… seguro… que fácil… ¿no?

Yulia apretó las mandíbulas, se sentía usada. Elena se giró de nuevo a la ventana.

-Soy bastante presentable y ahora soy una profesional, deje de ser la “sirvienta”…

Yulia estaba entrando en cólera, la antes rubia y actualmente pelinegra, tenía un carácter efusivo, aunque era muy respetuosa, pero la ira se estaba haciendo presente en su mirada, la traición toco la puerta de su atormentada alma. Se fue acercando a Elena sigilosamente, esta no se giraba y de pronto la sintió casi pegada a su espalda.

-Me pregunto… ¿Qué gano yo en este asunto?
-¿Ayudar a tu sobrino? ¿No estabas dispuesta a todo?

Yulia corrió el cabello de Elena y esta se sintió intimidada, pero no se movió… luego la sintió caminar hacia la puerta, Elena respiro profundo y Yulia se frenó.

-Tengo que deshacerme de mis amantes… pero eso lo hare si me gusta tu respuesta Elena…

Elena respiraba con pesadez, no le contesto nada, tampoco se giraba a verla, seguía mirando por la parada.

-¿Te ha comido la lengua el ratón acaso?… bien… simplemente contéstame algo.
-Dime…
-¿Serás mi esposa en todos los sentidos Elena? ¿Eh?

Elena cerró los ojos y unas lágrimas cayeron por sus mejillas, siempre creyó en la honorabilidad de Yulia, pero se dio cuenta, que todo tenía un precio, y ella lo debía pagar sin miramientos, respiro profundo y contesto:

-Lo seré en todos los sentidos Yulia.
-¡Bien! Prepárate, y ponte algo que sea bien bonito, es mi primera boda, nos casaremos en tres días. Recibirás la llamada de mi secretaria, que pases buenas tardes.

Yulia lanzo la puerta, Elena quedo atónita, tal vez había llegado muy lejos, pero luego pensaba en Sergey y esa mirada preciosa, logrando que cualquier sacrificio valga la pena. Yulia entro a su consultorio lanzando todo a su paso, maldiciendo en media voz, se desplomo en su sillón abrió el cajón y saco una fotografía, gastada, la imagen era de Elena, vestida con ropa de servicio, sonriente, dulce, Yulia comenzó a llorar sin remedio hablándole tristemente a esa vieja imagen.

-¿Dónde estás Elena? Esa mujer fría no eres tú, ella no es mi Elena… te han matado… esa mujer podrá ser atractiva, pero nunca será más hermosa y dulce que tu mi amor…

Yulia llorara como una niña pequeña, aferrada al recuerdo de la mujer que amo y aun amaba, enfrentando la triste realidad de entender que Elena ya no era esa muchacha dulce y tierna, esa Elena había desaparecido y solo quedaba algo físico de ella, nada más, volvió a besar la fotografía y la guardo con cuidado en su cajón, seco sus lágrimas y suspiro con pesadez.

-Nunca te daré el divorcio, si las intrigas de mi madre hicieron que elijas mi cama, en ella envejecerás Elena… ¡Eso lo juro!

Continuara… .bye.

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por chantalkatina el Jue Jun 04, 2015 1:47 pm

Que belleza Juana que fue esta historia, la leo otra vez y se pone la piel de pollo gracias a ti por todo! Razz

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por flakita volkatina el Jue Ago 27, 2015 2:43 am

Que??? Aqui queda es broma cierto?? N pued quedar asi!!

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por candyelizabeth el Vie Ago 28, 2015 1:47 pm

no este fic ya esta terminado que raro que no lo posteo completo ojala siga ya que si es muuy bueno

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Vie Ago 28, 2015 7:39 pm

Holaaaaa Buenas Noches!! la verdad es que esta historia estra terminada, yo la estaba subiendo a este foro de apoco, pero lo colocaron en terminados... aqui subo las conti!!! besossssss y gracias!!!


Capitulo seis (Segunda Desilusión)

-¡Ya baja la voz Dima!
-¿Qué baje voz? ¡Cómo quieres que la baje si me acabas de confesar tu brillante idea de casarte con una Volkov!
-¡Soy tu hermana no un mueble para que me trates así!
-¡Mejor voy a tomar aire y me llevo a Sergey, acá me ahogo!

Dimitry salió disparado con el pequeño Sergey, no podía asimilar la noticia que les conto Elena. María había quedado callada y solo hablo apenas se fue Dimitry con el pequeño.

-Deja de mirarme así María… di lo que tengas para decirme.
-A juzgar por tu atuendo, tu perfume y demás… supongo que sabias desde siempre que Yulia estaba enamorada de ti.

Elena respiro con pesadez, se sentó en el sillón cruzándose de piernas, María la observaba con reproche en su mirada.

-Lo sé desde que estuve en el hospital… aquella vez cuando te conocí, Yulia me visitaba todas las noches y solo me acariciaba el rostro y el cabello… me decía despacito que yo era hermosa, que me recupere… que me amaba.
-¿Antes nunca lo notaste?
-No, trabaje en el servicio de la casa de Yulia solo un año, ella era muy atenta conmigo, pero yo estaba ciega por Boris y ni siquiera note lo de Yulia.
-Nunca quieres hablar de Boris, de cómo caíste en su juego.
-Te lo diré esta vez y ya no hablare más de Boris.

María asentó con la cabeza y se sentó en una banqueta del bar mientras se servía un vodka con naranja, escuchando a Elena.

-Mi madre había sido ayudante de cocina de la familia del Dr. Volkov, la madre del Dr. era viuda y le tenía cariño a mi mama, por eso ella no dormía en la casa, sino que volvía a diario a nuestra pequeña casita del barrio obrero. Cuando mi papa murió, mi mama no podía mantener la casa, mi hermano ya era mayor y se mantenía solo, yo estaba en la escuela, ella le pidió permiso a la Sra. Volkova y me llevo a la casa a vivir, donde me ocupaba solo de la ropa de la Sra. porque mi mama quería que estudie. A los seis meses de llegar a la casa, primero murió mi mama y solo tres semanas después mi hermano tuvo un accidente y murió también. Dimitry ocupo el lugar de hermano mayor y de mi única familia, la Sra Volkova lo recomendó a él, para trabajar como chofer de una amiga de ella y así Dima se costeó sus estudios, yo seguía en la escuela y vivía en la casa la Sra. Volkova, ella me pagaba la escuela y un sueldo para solo ocuparme de su ropa, era muy atenta y me trataba muy bien. En esos meses nunca conocí ni a Yulia, ni a Boris y mucho menos a Larissa, solo vi al Dr. Volkov en dos oportunidades, la Sra. No quería recibirlo, pero ella enfermo y de ahí en adelante durante un mes él venía a diario, pero la Sra. Murió y fue ahí cuando el Dr. me propone ir a trabajar al servicio de su casa, Dimitry no quería, pero él no me podía mantener, apenas si podía con sus estudios, así que acepte, yo era menor y no tenía a donde ir.
-Lo siento Elena…o sea que al primero que conociste fue a Oleg…
-Si… ya en la casa, conocí a Yulia era muy amable y payasa, siempre se sonreía, a pesar que Larissa no la trataba muy bien. Larissa solo trataba como un rey a Boris… él se acercó a mí, me hablaba, me decía cosas lindas, cada vez que venía de la calle me traía una flor… pero de pronto comenzó a cambiar, se puso mal… discutía mucho con Larissa y volvía muy tarde y en mal estado. Pero conmigo era igual que antes de atento, pasaron los meses y escuche una fuerte discusión con Larissa, era por Yulia o algo así… dos semanas después me pidió casamiento, y yo me creí la cenicienta… ¡Fui una estúpida!
-No digas eso de ti misma Elena…
-¡Es lo que fui! ¡¿Cómo no me di cuenta que llegaba totalmente drogado?! Y ni hablar que estaba casi siempre borracho… igual acepte, me case con él, porque era como un príncipe… nadie fue a nuestra boda, el compro una casa y ahí me llevo, no hubo noche bonita ni soñada, me golpeo por primera vez en nuestra noche de bodas, solo porque no quise tomar champagne, Imagínate de ahí en adelante siempre fue un infierno… los dos años que estuve con él, solo estuvo drogado y borracho, discutía con todos, sobre todo con Larissa y se descargaba conmigo, los últimos meses, ya no me dejaba salir de la casa y me obligaba a usar ropa de servicio para servirle a él y a las amantes que traía a la casa... Larissa lo sabía y tapaba todas sus cositas… con dinero.

Mientras Elena hablaba, le corría un frio a María que no pudo contener su llanto, Elena había tenido una vida miserable y eso le daba cierta impunidad.

-Lo siento Elena… de veras….
-¡No voy a dejar que Larissa Volkova convierta a mi hijo en la basura que ella convirtió a Boris!
-Elena, no dañes a Yulia… ella es distinta… ella está enamorada de ti…
-No quiero dañarla María, siempre me cayó bien, pero la necesito para tener control sobre Larissa, yo ya no soy esa niña idiota, no le tengo miedo a nadie… y soy capaz de todo por mi hijo…

En ese momento entra Dimitry con Sergey, el pequeño venía con una paleta de caramelo, muy sonriente.

-Sergey ven con la tía María que vamos a lavarte esas manitos lindas pero sucias que tenés…

Sergey le dio la manito y se fue con María, Dimitry se desplomo en el sillón y Elena se sentó a su lado…

-¿Sabes Dima?... No quiero estar enojada contigo…

Dimitry la miro y la abrazó fuerte…

-¡No quiero que sufras más Lena! ¡Somos como hermanos! En realidad… eres la única hermana que tengo…
-Tengo que hacerlo Dima, no sabes de lo es capaz Larissa, si vuelvo a ser una Volkova, estaré a su altura y serán mis reglas, no las de ella… por favor Dima yo te necesito, eres mi única familia…

Dimitry la abrazo fuerte y le dio un beso en la frente…

-Si esa vieja o la hijita te hacen algo Lena, me olvidare de lo que soy y de las leyes… ¡Te juro que las mato!

Elena lo abrazo fuerte y solo los separo el sonido del timbre de la puerta… Elena se acomodó y abrió quedando sorprendida.

-Dr. Volkov… Yulia…
-¿Podemos pasar Elena?
-Claro, pasen… tomen asiento, quien tomar… ¿algo?

Ambos negaron con la cabeza, Elena estaba nerviosa y miraba a Dimitry.

-Perdón Elena que hallamos venido así, sin avisarte, pero queríamos saber… si podríamos conocer a tu hijo y también quisiera hablar a solas contigo y mi hija.
-Dima… ¿Podrías traer a Sergey?

Dimitry la miro y negó con la cabeza, pero igualmente se fue a buscar a Sergey, al minuto apareció de la mano con el pequeño, Elena observaba que a Yulia y Oleg se le llenaron los ojos de lágrimas, Elena se arrodillo para quedar a la altura de su hijo y Dimitry se retiró, el pequeño la miro a los ojos y ella le dio un beso en la frente.

-¿Quiénes son ellos mami?
-¿Recuerdas que mama te habló de que tu papa se llamaba Boris y que se había muerto en un accidente antes que tu nacieras?

Oleg y Yulia se sorprendieron, no esperaban que Elena le haya hablado de Boris. El pequeño le asentó con la cabeza.

-Bien… ¿También te acuerdas que te hable que tenías unos abuelitos y una tía, de parte de tu papa que vivian muy, muy lejos y por eso no los veías?
-Sí, mami…
-Bueno, el señor que está ahí es tu abuelo Oleg y ella es tu tía Yulia…

Oleg y Yulia les temblaba el mentón, aguantaban las lágrimas, el pequeño los miro, y se paró frente a ellos, les estiro la mano y se presentó.

-Yo soy Sergey Katin…
-Oleg tomo la pequeña manito y no pudo contener las lágrimas… Yulia estaba clavada, solo observaba al pequeño.
-¿Porque lloras abuelo?
-Porque estoy feliz de verte… de conocerte.

Sergey le estiro los brazos y Oleg lo alzo abrazándolo, Yulia se acoplo al abrazo… los dos lloraban y Sergey tocaba las lágrimas de Yulia…

-Me gusta tu nombre Yulia… ay… me están apretando…

Oleg y Yulia rieron y lo soltaron, Elena se acercó y lo tomo en brazos… y le dio un beso…

-¿Me dejas a solas con tu abuelo y tu tía?
-Si mami… chau…
Yulia y Oleg le sonrieron, lo saludaron y Elena lo llevo con Dima y María, volvió a la sala.
-Aquí estoy Dr. Volkov… usted dirá.
-Primero llámame Oleg, segundo quiero agradecerte muchísimo que le hallas hablado de nosotros, eso habla de tu grandeza Elena.
-Jamás paso por mi cabeza ocultarle su origen, no es sano Oleg…

Oleg pestaño con pesadez y suspiro.

-Supongo que tú lo sabes más que ninguno, por tu profesión…
-Lo decidí antes de ser psicóloga, porque nadie tiene derecho a quitarle la identidad.
-Si… pero igual, gracias Elena… es hermoso.
-Es igual a ustedes…a Boris…
-Si… es igual a mi hijo…

Oleg agacho la cabeza, y Yulia le tomo la mano…

-¿Quieres que nos vallamos papa?
-No, quiero que ustedes dos me expliquen cómo es el hecho que se casaran…

Yulia miro a Elena y esta respiró profundo.

-Eso es algo entre Elena y yo papa, ya te lo explique.
-No, no me explicaste, me dijiste que en tres días te casaras con Elena… así la protegerás de tu madre y que tu aceptaste Elena…

Oleg señalo a Elena y esta quedo atónita, había sido al revés, pero Yulia lo conto a su manera y Elena se quedó dubitativa debatiendo en si seguir el juego de Yulia o decir la verdad, decidió seguir el juego, no iba a discutir frente a Oleg, no le convenía y lo hablaría en privado.

-Perdone Oleg, pero es algo que hablamos y convenimos con Yulia.
-Creo que ambas deberían hacer sus vidas y confiar en mí para contener a Larissa…
-Ya lo decidimos papa, en tres días nos casaremos, Sergey será un Volkov y vivirá con nosotras…
-No estoy de acuerdo y no tengo nada en tu contra Elena al contrario, pero creo que esto no es necesario. Voy a pasar al sanitario.
-Es por allí…
-Lo se Elena gracias…

Oleg se retiró y Elena se acercó a Yulia…

-Explícame lo de que mi hijo será un Volkov y vivirá con nosotras…
-Serás mi esposa “en todos los sentidos”… ¿recuerdas?
-Lo recuerdo perfectamente Yulia…
-Eso incluye compartir el techo, y que el pequeño viva con nosotras y sea lo que es: Un Volkov.
-¡A ti lo único que te interesa es compartir el “lecho”!
Yulia le sonrió con un aire de sarcasmo y le contesto…
-Hay que aprovechar cuando a una se le ofrecen en bandeja…
-¡No seas grosera Yulia!
-¿Grosera? Realista preciosa…

Cuando Elena iba a contestar aparece Oleg y María…

-Bueno Yulia, vamos… tenemos que regresar, enfrentar a tu madre con el temita de ustedes dos.
-Si papa…
-Elena, me gustaría supervisar el problema respiratorio de Sergey, si no te molesta…
-Sé que usted es el mejor medico Oleg.
-No lo soy pero gracias, por otro lado si quieres, puedes hacer consulta en nuestra clínica, es algo que me gustaría anexar y sería muy buena idea que siga en familia.
-Lo tendré en cuenta Oleg, gracias.
-Mañana te llamare Elena, tenemos que organizar “nuestra boda”...

Elena solo asentó con la cabeza y ambos se retiraron.

-Conozco lo suficiente a Yulia para notar su ironía…
-No preguntes, déjalo ahí María…

Elena se retiró y María quedo pensante, tenía que hablar con Yulia y mañana lo haría a solas.
La noche fue dura para Elena, pensaba y pensaba en como seria la convivencia con Yulia, no sabía cómo afrontar la vida íntima, no era lesbiana y eso la estaba atormentando. Se durmió entrando la madrugada y se levantó un poco tarde, perdiendo la oportunidad de hablar con María en la casa, se vistió dirigiéndose a la clínica, ya llegando en ella, se encontró con quien menos quería… a Larissa Volkova.

-Que conveniente… quiero hablar contigo.
-Buen día Sra. Volkova… tengo solo cinco minutos.
-No tardare más que eso.

Larissa le señalo el camino a la sala de juntas y entrando a ella fueron vistas por Yulia, que decidió, sin tapujos, escuchar detrás de la puerta la conversación.

-¡Quiero que disuelvas en este instante la estupidez que van a hacer con mi hija!
-¡Baje la voz que no soy su empleada!
-A bien… la sirvientita, tiene carácter…
-No me hiere su estupidez Sra.…
-¡Cuidado con lo que dices Katina!…
-No tengo tiempo para escuchar sus gritos, y no disolverá nada, Yulia y yo nos casaremos pasado mañana.
-Te aprovechas de lo estúpida que es Yulia…
-¿Ese concepto tiene de su hija?
-Siempre note que tú le gustabas… supongo que es sanguíneo.

Elena frunció el ceño sobre ese comentario, no lo comprendía muy bien.

-Eso no es su problema…
-No te quiero en mi familia y quiero que me entregues a mi nieto por las buenas Elena…
-Me da risa Sra. Mi hijo jamás vivirá con usted… ¡Así le tenga que vender mi alma al diablo!
-No querida, si te es mucho más fácil acostarte con mi hija, porque supongo que ya tuviste en cuenta que tendrás que tener sexo con una mujer… no sé cómo harás para manejar tu asco…
-Eso es problema mío…
-Tendrás que fingir bien… eres heterosexual, algún día la idiota de mi hija lo notara.
-Soy muy buena fingiendo, será más fácil con una mujer.

Larissa intento irse pero Elena la tomo del brazo y Larissa se sorprendió…

-Ya no soy esa niña tonta y miedosa Larissa, tenga mucho cuidado como se mueve y lo que hace.
-¡Que lleves a la cama a mi hija no te dará impunidad Elena!
-Procuraré moverme muy bien en la cama y le aseguro que conseguiré todo…

Elena le sonrió, y Larissa se soltó del agarre, saliendo de la sala como alma que se la llevaba el diablo. Yulia entraba a su consultorio derrumbándose en su sillón… desbastada… desilusionada… lo que había escuchado había sido demasiado, su madre la trataba de idiota y Elena solo fingiría su asco… tenía ganas de gritar… pero se contuvo, solo pensó en que como sea, la tendría y si Elena jugaría sucio, solo le quedaba aprovechar lo que del cielo le había caído, sin más.
Los tres días habían pasado, Elena y Yulia casi no se habían visto, solo hablaban por teléfono lo justo y necesario, Yulia se ocupó de todo, Elena solo aceptaba, Yulia intentaba que Elena participara, pero no pudo lograrlo.
Berenice, amante de Yulia venia acosando a la pelinegra durante los tres días, no podía creer que la dejara y como si eso era poco que se casara, pero Yulia no dio el brazo a torcer y no la recibió ninguno de los días.
Larissa, no había conseguido que Elena la recibiera para conocer al pequeño Sergey, eso la tenía fúrica, Oleg y Yulia trataban de estar al margen.
Llego el día pactado, Yulia se veía al espejo acomodando su traje azul entallado a su cuerpo, muy ambiguo, como era ella, había maquillado sus ojos bien deliñados en negro, resaltando su espectacular color, su mirada estaba perdida y sus pensamiento en todo lo que había escuchado de boca de Elena hacia un par de días atrás… tocaron la puerta y alguien entro sacándola de su letargo.

-¡Que linda te ves amiguita!
-Nastya…
-Podrías estar un poco más contenta Yulis…
-¿Tengo un motivo?
-Te escuche años en nuestras noches de alcohol llorando por la fulana Elena, ahora que te vas a casar con ella estas de malas…

Yulia mira el suelo y Nastya acomodaba su labial en el espejo.

-Le da asco acostarse con una mujer, fingirá…
-Mira Yulia, yo no sé qué se siente estar con una mujer, pero algo te diré amiga, sé que puedes enamorar a esa pelirroja, porque eres buena y bonita.
-¡Eso no alcanza! ¡Nunca le gustare!
-Déjame decirte que tienes que ganártela, vamos Yulia, fue una mujer carente de todo tipo de afecto, maltratada y tú eres inteligente, brillante, divertida, audaz, bonita… BUENA y puedes darle todo lo que nunca tuvo… AMOR.

Yulia le sonrió y le dio un beso a su gran amiga Nastya.

-Si quieres tenemos un ratito todavía y te enseño que se siente estar con una chica…

Yulia levanto su ceja y Nastya le da un golpe en la nuca.

-¡Cállate Volkova! ¡Aun me debes el favorcito que te hice, pidiéndole a mi hermano que la entretenga a la estúpida de Berenice!
-Mal la está pasando el atorrante de tu hermano, con mi dinero…seguro.
-¡No te quejes Volkova!

Ambas rieron y bajaron al salón donde ya estaban los invitados y el juez.
Elena viajaba camino a la casa de Yulia, llevada por el chofer de Oleg… a su lado viajaba Sergey, Dimitry y María ya la esperaban en la mansión de Yulia.

-Estas muy linda mami…

Elena le sonríe y le da un beso en cada una de sus mejillas.

-Yulia, a partir de hoy, será tu segunda mama Sergey… podrás ver a tu abuelo y hoy conocerás a tu abuela Larissa, quiero que te portes como un hombrecito y siempre piensa que nadie puede hacerte ver lo que tú no quieres hijito, nadie…
Sergey le sonrió, su mente era limpia y libre…
Llegaron a la mansión, Elena tomo una bocanada de aire, cerró los ojos y suspiro profundo, ya la estaban esperando María y Dimitry, ambos estaban serios, no aprobaban la locura de Elena, pero ahí estaban al pie y juntos a ellos Sveta y Anton, aquellos que la defendieron de las atrocidades de Boris, y que ahora estarían trabajando en la casa de un Volkov nuevamente, para estar junto a Elena, así proteger a ella y a Sergey del mal mayor: Larissa Volkova.
Elena entro al salón de la mano de Sergey, Larissa observaba muy emocionada a su nieto, la emoción algo carente en ella, pero la imagen del pequeño que era un retrato exacto de Boris, la había emocionado demasiado, hasta las lágrimas, Oleg la tomo de la mano y le prometió que después de la ceremonia el mismo le pediría a Elena que le permita estar con Sergey al menos unos minutos, Larissa se conformó con los dichos de Oleg… por el momento.
Había unos treinta invitados, todos miraron a Elena, estaba radiante, llevaba un vestido blanco, ajustado al cuerpo a la rodilla, tenía un escote justo demostrando la silueta perfecta, el cabello recogido con varios mechones cayendo en su rosto perfectamente maquillado, justo, natural…Yulia la miro y apenas le sonrió, Elena le devolvió la pequeña sonrisa… llego al lado de Yulia y Sergey fue tomado por María.
La ceremonia, fue justa, no hubo una coma demás, Elena se comportaba naturalmente, Yulia la observaba, estaba atrapada por la belleza de Elena. El anillo que Yulia le colocó a Elena era exquisito y la sorprendió… llegando el momento del beso, Elena parecía tranquila, pero por dentro era un mar de miedos y prejuicios, Yulia en cambio había esperado ese momento desde hace años… Elena la miro a los ojos cerrándolos y Yulia solo apoyo sus labios en los de Elena, todos aplaudieron y ambas se separaron, Elena se sintió avergonzada, pero mantuvo la calma, Yulia solo podía sonreír.
Llego el momento que Sergey sea presentado a Larissa, Elena le pidió a Oleg que él lo haga, porque no quería estar allí, Oleg se llevó al pequeño a la biblioteca y se lo presento a Larissa, Sergey se comportó como un hombrecito, así como lo crio Elena, Larissa se veía muy emocionada, pero Sergey, luego de unos minutos, quiso irse con su mama y Oleg cumplió el petitorio del pequeño bajo la mirada de reproche de su mujer.
Los invitados se fueron retirando, Larissa se fue sin saludar ni a Elena ni a Yulia, Sergey estaba dormido en los brazos de Dimitry quien, le pidió llevárselo con él y María, así mañana traerían todas sus cosas. Elena solo asintió, y los tres se retiraron.
Yulia se despidió de Nastya quien le deseo suerte, y subió a su cuarto. Elena hablo con Sveta y Anton y luego subió con una pequeña maleta a la habitación que el servicio le indicó. Al entrar no le sorprendió, era un dormitorio gigante y muy hermosamente decorado. No vio a Yulia en ninguna parte, apoyó la maleta en una silla, la abrió, se quitó los zapatos y se acercó a la cómoda… mientras estaba guardando las cosas, levantó la vista y vio por el espejo acercarse a Yulia, llevaba el cabello mojado y una bata azul marino que cubría su cuerpo, en cierta manera Elena no se sorprendió, lo esperaba, por eso dejo ir a Sergey... el momento había llegado… tenía que cumplir… ya era la hora.

Continuara…

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Vie Ago 28, 2015 7:54 pm

Capitulo siete (Conociéndote)

Yulia observaba a Elena por el espejo, notaba su nerviosismo…

-¿Mandaras por tus cosas a San Petersburgo?
-Sí… pienso hacerlo en la semana…

Yulia la toma de la mano, sorprendiendo a Elena…

-Ven… quiero que veas algo…

Elena se dejó conducir y Yulia abrió una puerta que desde su dormitorio conducía a otra habitación sin necesidad de salir al pasillo. Al entrar Elena se sorprendió, estaba decorada con motivos infantiles en tonos celestes, y la cama era como un auto de carreras, una tv gigante y videojuegos. Elena levanto una ceja y Yulia hizo un movimientos infantil de hombros.

-¿Video juegos Yulia?
-¿Que tienen? A mí me gustan…
-Ya veremos… gracias Yulia… de corazón…
-Sergey es mi familia, y tú también lo eres ahora Elena…

Yulia la tomo de la mano para salir de la habitación del pequeño…

-Hice abrir esta puerta para que Sergey se sienta más seguro.
-Muchas gracias Yulia…

Elena la miro a los ojos, y Yulia le sonrió con esos ojos chispeantes.

-Estas muy hermosa Elena…
-Gracias… tú también estabas muy bonita.

Fueron unos segundos incomodos, Elena se giró para seguir sacando su ropa de la maleta, pero sintió a Yulia detrás suyo casi pegada, levanto la vista observándola por el espejo de la cómoda, los ojos de Yulia brillaban, noto deseo en ellos, algo que jamás había notado en nadie… Elena paso saliva al sentir las yemas de los dedos de Yulia recorrer sus brazos, era una caricia suave pero cargada de calor, cerró los ojos instintivamente y Yulia aprovecho para apoderarse de su cuello, lo beso suave, sus manos ahora recorrían las caderas de Elena que seguía con los ojos cerrados, pero su respiración era un poco agitada, lo que animaba a una deseosa Yulia que ya dejando el cuello comenzó a besar sus hombros… Elena abrió los ojos al sentir que la cremallera de su vestido estaba siendo bajada encontrándose nuevamente con los ojos centellantes de Yulia, que la miraba mientras seguía besando su hombro y bajando la cremallera despacio, sin prisa…. Elena suspiro al sentir que ya había llegado al final, y Yulia se despegó de su cuerpo para ver caer el vestido al piso… Elena seguía de espaldas a ella, en ropa interior blanca de encajes muy sexy, Yulia la observaba con el deseo tatuado en su mirada… en su rostro… Elena se giró quedando frente a frente observando a Yulia como la miraba, nunca en su vida se sintió tan deseada… Yulia se acercó a ella, y la tomo de las caderas atrayéndola hacia su cuerpo quedando sus bocas a escasos centímetros, Elena cerro los ojos y Yulia se lanzó a sus labios, la besaba suave, pero Elena aun no dejaba ingresar a su boca, entonces Yulia apretó sus caderas y se pegó más mientras fue pasando la punta de su lengua sobre los labios de Elena que en un acto instintivo abrió su boca dejando entrar la lengua de Yulia que comenzó a hacer estragos en su ser. Elena se dejó llevar, era su esposa y no debía frenar, pero sobre todo sentía que no quería frenar… así desato la bata de Yulia sorprendiéndola gratamente y metió las manos dentro abrazándola y pasando suaves sus uñas por la espalda, arrancando de Yulia el primer gemido dentro de su boca, Elena la tomo de la nuca profundizando el beso, Yulia desprendió el sostén de la pelirroja con maestría, Elena solo lo noto cuando el cayo a sus pies y Yulia se separó de ese beso para admirar los senos desnudos de Elena y su cuerpo cubierto de adorables pecas… la morena piel de Yulia era fuego, pero aún más su mirada, Elena estaba agitada y Yulia se abalanzó a los senos besándolos… Elena la miraba hacerlo, como los tocaba tan suave y vehementemente, hasta que sintió como la lengua de la pelinegra, rodeaba su pezón endurecido, y una corriente le recorrió el cuerpo depositándose en su sexo, algo que la sorprendió, jamás había sentido así, lo que la agito y provoco que Yulia la mirara a los ojos… el deseo ahora estaba en ambas y se lanzaron ambas a sus bocas caminando casi a los tumbos hasta que Elena choco con la cama… se separaron y Yulia dejo caer la bata quedando toda al desnudo y con esa bata cayeron también los prejuicios de Elena, lo único que deseaba es que esa boca se posara por su cuerpo, y se le noto en su mirada porque Yulia se acercó besándole el cuello, Elena revolvía su cabello, y Yulia la fue recostando quedando piel con piel, solo que el sexo de Elena se hallaba tapado y Yulia lo noto comenzando su camino… camino de besos entre suspiros… Yulia lamia los senos de Elena y ella sentía su sexo latente, una sensación desconocida pero placentera, demasiado para poder y saber contenerse… Yulia comenzó a bajar besando su abdomen y ella disfrutaba cerrando los ojos, paso la lengua por su ombligo y Elena gimió… Yulia levanto la mirada y se encontró con los ojos grises, suplicantes y avergonzados de Elena, pero le sostuvo la mirada mientras bajaba la pequeña braga y Elena comenzó a tener un pequeño temblor… Yulia le sonrió bajando su mirada para ver su monte depilado… Elena no sabía qué hacer y de pronto vio como Yulia metió su rostro entre sus piernas sintiendo su lengua en sus labios vaginales, Elena tiro la cabeza hacia atrás, instintivamente abrió las piernas, Yulia sonrió al ver el sexo de Elena mojado y se lanzó a él… lamiéndolo, succionándolo… jugando con su clítoris, su botón de placer era todo suyo… Elena gemía, no quería hacerlo fuerte y puso su mano en su propia boca, pero Yulia lo noto y no lo permitió, entrelazando sus dedos con los de ella, mientras seguía devorando su sexo, que en cuestión de minutos la pelirroja no pudo contener el orgasmo…no pudo, porque no sabía cómo hacerlo… simplemente fue el primero de su vida.
Yulia se asustó de ver como temblaba se limpió su boca subiendo hasta el rostro de Elena que aún tenía los ojos cerrados, y su cuerpo daba unos pequeños saltos.

-¿Elena?

Yulia acariciaba su rostro y Elena abrió los ojos…

-Estoy bien… perdón…

Giro el rostro, avergonzada… y Yulia, notándolo… beso su cuello, Elena sintió vergüenza de sí misma y quería taparse pero Yulia, siguió besándola lento… suave… sintiendo como Elena se relajaba, pero ella estaba deseosa, su cuerpo necesitaba de Elena…

-Mírame Elena… por favor…

Elena dejo de esconder su rostro….La miro…. Yulia coloco su sexo totalmente mojado sobre el muslo de Elena que observo como Yulia levanto los ojos de placer, no sabía qué hacer, nunca pensó en estar sexualmente con una mujer… Yulia se movía sobre su muslo, apoyando su frente en el hombro de Elena que la abrazo fuerte y flexiono su rodilla por instinto, Yulia gimió y Elena comenzó a moverse debajo de ella arrancándole gemidos sonoros y de pronto, Elena sintió los dedos de Yulia en su vagina, sin poder contener su fuerte gemido y ambas se miraron moviéndose acompasadas, envueltas en fuertes suspiros de placer, Yulia tenso sus piernas y acelero sus dedos sintiendo como eran aprisionados por las paredes vaginales de Elena lo que le indicaba que ya estaba llegando y se soltó para ella llegar también, ambas gritaron y cayeron con sus cuerpos enredados y sudados, Yulia aún estaba sobre Elena que tenía los ojos cerrados, beso su hombro poniéndose de pie caminando hacia el baño. Cuando Elena sintió cerrarse la puerta, abrió los ojos… se acomodó en la cama y se tapó poniéndose de costado, se sentía distinta… un extraño sentimiento de felicidad mezclado con los prejuicios, las culpas y la vergüenza, escuchó nuevamente la puerta del baño y cerró los ojos haciéndose la dormida… Yulia se metió en la cama, aun desnuda y se acercó a Elena…pero sin tocarla

-Sé que estas despierta…
-Si… lo estoy…
-Eres la mujer más hermosa que vi en mi vida…
Yulia apoyo su frente en la espalda desnuda de Elena…
-Te amo…
-Yulia…
-Shhhhhh… Gracias… buenas noches Elena…

Yulia cerró los ojos durmiéndose… Elena quedo quieta sumida en el dolor de solo oírla decir tres palabras cruciales “Te amo” y “Gracias”, esas simples palabras le estaban carcomiendo el alma, Yulia la amaba desde siempre, y ella solo se había entregado a los placeres de la carne, no pudo evitar que lágrimas le rodaran en sus mejillas, sintiendo la respiración suave y acompasada de su esposa en su propia espalda. Elena se movió con cuidado poniéndose de pie, entro al baño dándose una ducha, mientras lo hacía, y recorría su propio cuerpo enjabonándolo, recordaba las manos de Yulia, como fue tocada, besada… suspiro con profundidad y aunque lo quisiera negar, su profesión no le permitía ese mecanismo dando como conclusión, que a pesar de sentir vergüenza por sus prejuicios y la falta de experiencia, disfruto el hecho de tener sexo con ella, que no le importaba que fuera mujer, y que no iba a detenerse, porque no pensaba dejar que Yulia se aleje de ella, la necesitaba cerca y si el precio era la cama, no iba a negar que era una placentera paga la que le tocaba afrontar. Terminando de ducharse, se posó frente al espejo, removiendo el maquillaje que se había corrido, pensaba en todo lo sucedido, en toda su miserable vida, observando una cicatriz en su hombro, que le recordaba a flor de piel el dolor físico y moral de todas las golpizas y violaciones que le había dado Boris, las lágrimas no pudo contenerlas… en cambio Yulia había sido tan distinta… ¿Porque no fue como Yulia? ¿Por qué no la amo de esa manera? ¿Por qué nunca le hizo el amor?

-¿Por qué nunca me diste amor Boris?...

Elena se colocó un albornoz que había en el baño saliendo despacio de el para no despertar a Yulia, busco casi en la oscuridad su ropa interior en la maleta, colocándose una pequeña braga negra y se miró al espejo:

-¡¿En qué diablos pensé cuando hice mi maleta?!

Elena suspiro al darse cuenta que la poca ropa interior que había era demasiado sexy y provocativa… sonrío y susurró…

-María… tú me hiciste casi toda la maleta…

Elena agitaba la cabeza, al ver que solo había ropa sexy o demasiado corta, y de dormir un camisolín negro que ni siquiera reconocía como suyo, sus ojos se tornaron y se lo coloco bajo protesto en susurros, se miró al espejo pensando:

-Me veo como una buscona… ¡Dios!

Tenía esa opción o quedarse desnuda, así que tomo la opción del camisolín negro de buscona.

-¡Esto tendrás que explicármelo María!

Se acercó a la cama y se sentó en ella, observando como Yulia dormía, tapada apenas con la sábana, se metió debajo de ella cayendo en los brazos de Morfeo en segundos apenas. La mañana no se hizo esperar y la despertó la claridad, trato de enfocar y a su lado ya no estaba Yulia, Elena miraba el techo, poniendo sus ideas en lugar. Su celular dio un repico y atendió de inmediato al ver el número de María…

-¡María! ¿Está bien Sergey?
-Relájate, mi ahijado está perfecto…
-¿Ya vienen para aquí?
-Para eso te llamo, Dima y yo queríamos pasar este fin de semana junto a Sergey, sobre todo Dima que lo deprime mucho la idea de que ya no vivirán con el
-¡Mmmmm!
-¿Qué significan tus “mmmm”?
-A juzgar por la maleta que me hiciste y que no me quieras traer a mi hijo, imagino a lo que apuntas María…
-¿Yo? Solo apunto a que conozcas a Yulia… y no fue mi idea que te cases con ella…
-¿Conocerla? Con las prendas que colocaste en mi maleta, tu interés es que la conozca de otra manera…
-De la manera que dos esposas deben conocerse… ¿Cómo fue tu noche de bodas?

Elena se puso del color de su propio cabello.

-¿Qué pregunta es esa María?
-La preguntas de una amiga cuasi familia a la otra, sobre su noche con su esposa…
-Bien…
-¿Solo bien? No veo a Yulia del estilo que solo te de un bien….
-¡María!
-No seas vergonzosa Elena, somos mujeres adultas…
-Yulia fue muy linda… es… es…
-¿Caliente?
-¡Dios María!
-¿Tuviste tu noche bonita Elena? Solo dime eso…

Elena hizo un silencio, recordando que le había contado a María que nunca tuvo una noche bonita y contesto:

-Tuve todo lo bonito que nunca había imaginado sentir…
-¡Bravo!... piensa en tus propias palabras, cada vez que hagas algo que pueda herir a Yulia…
-María…
-El domingo a última hora te llevaremos a Sergey… ¿Te parece?
-Si María…

Elena colgó el celular, colocándolo en su mesa de noche, se incorporó un poco y en ese momento entro Yulia a la habitación, vestida con su bata azul y en las manos llevaba una gran bandeja llena de comidas, Elena solo la observaba y Yulia, al verla despierta, le sonrió…

-Buen día señora Volkova…
-Buenos días Yulia…
-Traje esta bandeja con “de todo” es que no sé qué te gusta…

Yulia la poyo en la cama, frente la mirada de sorpresa de Elena, cuando Elena levanto la vista Yulia dejo caer la bata, a Elena se cortó la respiración pensando que no llevaba ropa, pero si lo hacía… un bóxer negro ajustado y una musculosa blanca un poco más suelta, se sentó en la cama y la miro a los ojos…

-¿Hay algo que te guste de aquí?
-Por las mañanas solo como tostadas con dulce de durazno…
-Pues yo como tortas varias, masitas polvoreadas y dulces de frutas…
-Consumes mucha azúcar…
-¡Sí!
-Eso no es bueno Yulia…
-Bueno… me gusta… y estoy muy delgada…
-Eso no tiene importancia, debes comer sano no para ser delgada solo para que estés saludable…

Yulia se sorprendió, a su madre nunca le importo lo que comiera y Oleg ni cuenta se daba…

-Podríamos desayunar juntas, diariamente, si te apetece, para cambiar mis hábitos…
-Me parece buena la idea…

Desayunaron casi en silencio, Yulia observaba cada movimiento de Elena, como movía las manos, los gestos cuando masticaba, como tomaba la taza, Elena trataba de no estar nerviosa, pero lo estaba… no era fácil no estarlo frente a esos ojos azules que la observan sin ningún tapujo. El desayuno termino y Yulia saco la bandeja al pasillo de la habitación, volviendo a entrar, a Elena le daba un poco de pena ponerse de pie dado a lo corto y bastante transparente de su camisolín, pero lo hizo… Yulia la miraba pasando saliva… Elena se dirigió a su maleta buscando algo decente que ponerse y solo había cosas cortas… por dentro maldijo a María.

-¿Traerán a Sergey hoy?
-No, lo harán mañana por la noche…

Elena estaba de espaldas y Yulia sonrío… y sonó la puerta…

-¿Si?
-Señora Yulia disculpe la molestia, su señora madre se halla en la sala…
-¿Mi madre?... Dile que ya bajo…

Elena la miro y Yulia solo hizo un movimiento de hombros…

-Bajare a ver a mi madre, si quieres te aviso cuando se valla…

Elena solo asentó. Yulia se puso la bata y bajo la escalera encontrando a su madre de espaldas viendo una fotografía de Yulia con Oleg, Elena salió sigilosa de la habitación, se ubicó en lo alto donde veía y escuchaba perfectamente.

-¿Me pregunto si tienes alguna fotografía que no sea con tu padre?
-Tenía contigo y Boris… pero tú me pediste que las sacara por la llegada de mi esposa…
-Mucho respeto le tienes a tu hermano casándote con su esposa…
-No voy a discutir contigo mama…
-¿Dónde está la sirvientita?

Elena suspiro con pesadez.

-¡No vuelvas a llamar a mi esposa así madre!
-¡La llamo como se me da la gana! ¿Dónde está? ¿eh?
-En nuestra habitación…
-Supongo que debe estar aprovechando para vomitar mientras no la ves después de haberse acostado contigo…

A Yulia se le quebró la voz, y Elena se tapó su boca para no gritar…

-No digas eso…
-¿Y qué crees? ¿Eres tan tonta para creer que esa mujer goza en tu cama Yulia?

Elena observaba la actitud de Yulia que solo agachaba la cabeza, y aunque le daba la espalda sabía que estaba llorando.

-No seas estúpida Yulia, ya te acostaste con ella, te sacaste el gusto…
-Basta mama…

Yulia seguía con su mirada gacha…

-¿Basta? ¡Haz lo que tienes que hacer Yulia! ¡Dale el apellido a mi nieto y te divorcias quitándoselo!
-¡No hare eso!
-¡A la larga o a la corta Yulia, te darás cuenta que se te irá tu juventud con una mujer que te está usando solo para no perder su hijo, y que para colmo es heterosexual y solo finge los orgasmos que tú crees que le das!

Larissa ya había intrigado a Yulia y se retiraba triunfal, Elena se metió en la habitación esperando que ella suba, lo hizo y la observaba…

-¿Todo bien con tu madre Yulia?
-Si Elena, bajare un momento a mi estudio para ver unas cosas…

Elena se puso de pie y se acercó a Yulia…

-No fingí Yulia…
-Eso no tiene importancia…

Elena noto los ojos de Yulia aguados que se giró pero Elena la tomo del brazo…

-No me des la espalda Yulia…

Elena la abrazo de atrás… y esta se soltó de su agarre, bruscamente…

-¡No te rebajes Elena! ¡No te quitaré a Sergey! ¡No soy una basura como Boris!
-No me grites Yulia…
Yulia se metió al baño golpeando la puerta, Elena se sobresaltó y su mente solo repetía “Larissa Larissa Larissa”…
-¡Esta vez no vas a poder conmigo Larissa!

Elena se miró al espejo, acomodó su cabello y se metió al baño, al hacerlo la vio a Yulia en la ducha, totalmente desnuda, con la frente apoyada en la pared…

-Lárgate Elena… déjame en paz…

Elena pestañeó y bajo las tiras de su camisolín dejándolo caer… quedando totalmente desnuda…

-Soy tu esposa… y no me largo nada…

Elena se metió en la ducha y abrazo por detrás a Yulia apoyando sus senos en su espalda morena y se aferró a su abdomen, Yulia pasó saliva inevitablemente.

-Elena…

Elena apoyo su mentón en el hombro de Yulia y le hablo casi en un susurro… mientras lo hacía raspaba con sus uñas el abdomen de la pelinegra…

-No fingí… te lo juro…
-No…
-Shhhhh… no dejes que tu madre arruine tu vida y la de Sergey… no dejes que vuelva a arruinar la mía…

Elena movía circular sus manos en el abdomen de Yulia que soltaba pequeños suspiros y sus pezones endurecidos fueron notados por la pelirroja que sin ningún tapujo subió sus manos comenzando a masajearlos…

-¡Dios!…
-Enséñame Yulia… enséñame a ser tuya…

Elena se sintió envuelta en el deseo… lamió el lóbulo de la oreja de Yulia y la mente de esta quedo en blanco, sentía el deseo y la propia decepción, la mentira le rondaba sus pensamientos, las intrigas la atormentaban… pero la lujuria entraba a su vida… a su lecho… su amor estaba siendo arrastrado…

Continuará...

JuanaLaLoca

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por flakita volkatina el Mar Sep 01, 2015 7:03 pm

Ohhhh q bien... bueno espero no la abandones tanto y nos regales conti mas seguido

flakita volkatina

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Miér Sep 02, 2015 8:49 pm

Buenas noches mas conti!!!!!



Capitulo siete (Conociéndote)

Yulia observaba a Elena por el espejo, notaba su nerviosismo…

-¿Mandaras por tus cosas a San Petersburgo?
-Sí… pienso hacerlo en la semana…

Yulia la toma de la mano, sorprendiendo a Elena…

-Ven… quiero que veas algo…

Elena se dejó conducir y Yulia abrió una puerta que desde su dormitorio conducía a otra habitación sin necesidad de salir al pasillo. Al entrar Elena se sorprendió, estaba decorada con motivos infantiles en tonos celestes, y la cama era como un auto de carreras, una tv gigante y videojuegos. Elena levanto una ceja y Yulia hizo un movimientos infantil de hombros.

-¿Video juegos Yulia?
-¿Que tienen? A mí me gustan…
-Ya veremos… gracias Yulia… de corazón…
-Sergey es mi familia, y tú también lo eres ahora Elena…
Yulia la tomo de la mano para salir de la habitación del pequeño…
-Hice abrir esta puerta para que Sergey se sienta más seguro.
-Muchas gracias Yulia…

Elena la miro a los ojos, y Yulia le sonrió con esos ojos chispeantes.

-Estas muy hermosa Elena…
-Gracias… tú también estabas muy bonita.

Fueron unos segundos incomodos, Elena se giró para seguir sacando su ropa de la maleta, pero sintió a Yulia detrás suyo casi pegada, levanto la vista observándola por el espejo de la cómoda, los ojos de Yulia brillaban, noto deseo en ellos, algo que jamás había notado en nadie… Elena paso saliva al sentir las yemas de los dedos de Yulia recorrer sus brazos, era una caricia suave pero cargada de calor, cerró los ojos instintivamente y Yulia aprovecho para apoderarse de su cuello, lo beso suave, sus manos ahora recorrían las caderas de Elena que seguía con los ojos cerrados, pero su respiración era un poco agitada, lo que animaba a una deseosa Yulia que ya dejando el cuello comenzó a besar sus hombros… Elena abrió los ojos al sentir que la cremallera de su vestido estaba siendo bajada encontrándose nuevamente con los ojos centellantes de Yulia, que la miraba mientras seguía besando su hombro y bajando la cremallera despacio, sin prisa…. Elena suspiro al sentir que ya había llegado al final, y Yulia se despegó de su cuerpo para ver caer el vestido al piso… Elena seguía de espaldas a ella, en ropa interior blanca de encajes muy sexy, Yulia la observaba con el deseo tatuado en su mirada… en su rostro… Elena se giró quedando frente a frente observando a Yulia como la miraba, nunca en su vida se sintió tan deseada… Yulia se acercó a ella, y la tomo de las caderas atrayéndola hacia su cuerpo quedando sus bocas a escasos centímetros, Elena cerro los ojos y Yulia se lanzó a sus labios, la besaba suave, pero Elena aun no dejaba ingresar a su boca, entonces Yulia apretó sus caderas y se pegó más mientras fue pasando la punta de su lengua sobre los labios de Elena que en un acto instintivo abrió su boca dejando entrar la lengua de Yulia que comenzó a hacer estragos en su ser. Elena se dejó llevar, era su esposa y no debía frenar, pero sobre todo sentía que no quería frenar… así desato la bata de Yulia sorprendiéndola gratamente y metió las manos dentro abrazándola y pasando suaves sus uñas por la espalda, arrancando de Yulia el primer gemido dentro de su boca, Elena la tomo de la nuca profundizando el beso, Yulia desprendió el sostén de la pelirroja con maestría, Elena solo lo noto cuando el cayo a sus pies y Yulia se separó de ese beso para admirar los senos desnudos de Elena y su cuerpo cubierto de adorables pecas… la morena piel de Yulia era fuego, pero aún más su mirada, Elena estaba agitada y Yulia se abalanzó a los senos besándolos… Elena la miraba hacerlo, como los tocaba tan suave y vehementemente, hasta que sintió como la lengua de la pelinegra, rodeaba su pezón endurecido, y una corriente le recorrió el cuerpo depositándose en su sexo, algo que la sorprendió, jamás había sentido así, lo que la agito y provoco que Yulia la mirara a los ojos… el deseo ahora estaba en ambas y se lanzaron ambas a sus bocas caminando casi a los tumbos hasta que Elena choco con la cama… se separaron y Yulia dejo caer la bata quedando toda al desnudo y con esa bata cayeron también los prejuicios de Elena, lo único que deseaba es que esa boca se posara por su cuerpo, y se le noto en su mirada porque Yulia se acercó besándole el cuello, Elena revolvía su cabello, y Yulia la fue recostando quedando piel con piel, solo que el sexo de Elena se hallaba tapado y Yulia lo noto comenzando su camino… camino de besos entre suspiros… Yulia lamia los senos de Elena y ella sentía su sexo latente, una sensación desconocida pero placentera, demasiado para poder y saber contenerse… Yulia comenzó a bajar besando su abdomen y ella disfrutaba cerrando los ojos, paso la lengua por su ombligo y Elena gimió… Yulia levanto la mirada y se encontró con los ojos grises, suplicantes y avergonzados de Elena, pero le sostuvo la mirada mientras bajaba la pequeña braga y Elena comenzó a tener un pequeño temblor… Yulia le sonrió bajando su mirada para ver su monte depilado… Elena no sabía qué hacer y de pronto vio como Yulia metió su rostro entre sus piernas sintiendo su lengua en sus labios vaginales, Elena tiro la cabeza hacia atrás, instintivamente abrió las piernas, Yulia sonrió al ver el sexo de Elena mojado y se lanzó a él… lamiéndolo, succionándolo… jugando con su clítoris, su botón de placer era todo suyo… Elena gemía, no quería hacerlo fuerte y puso su mano en su propia boca, pero Yulia lo noto y no lo permitió, entrelazando sus dedos con los de ella, mientras seguía devorando su sexo, que en cuestión de minutos la pelirroja no pudo contener el orgasmo…no pudo, porque no sabía cómo hacerlo… simplemente fue el primero de su vida.
Yulia se asustó de ver como temblaba se limpió su boca subiendo hasta el rostro de Elena que aún tenía los ojos cerrados, y su cuerpo daba unos pequeños saltos.

-¿Elena?

Yulia acariciaba su rostro y Elena abrió los ojos…

-Estoy bien… perdón…

Giro el rostro, avergonzada… y Yulia, notándolo… beso su cuello, Elena sintió vergüenza de sí misma y quería taparse pero Yulia, siguió besándola lento… suave… sintiendo como Elena se relajaba, pero ella estaba deseosa, su cuerpo necesitaba de Elena…

-Mírame Elena… por favor…

Elena dejo de esconder su rostro….La miro…. Yulia coloco su sexo totalmente mojado sobre el muslo de Elena que observo como Yulia levanto los ojos de placer, no sabía qué
hacer, nunca pensó en estar sexualmente con una mujer… Yulia se movía sobre su muslo, apoyando su frente en el hombro de Elena que la abrazo fuerte y flexiono su rodilla por instinto, Yulia gimió y Elena comenzó a moverse debajo de ella arrancándole gemidos sonoros y de pronto, Elena sintió los dedos de Yulia en su vagina, sin poder contener su fuerte gemido y ambas se miraron moviéndose acompasadas, envueltas en fuertes suspiros de placer, Yulia tenso sus piernas y acelero sus dedos sintiendo como eran aprisionados por las paredes vaginales de Elena lo que le indicaba que ya estaba llegando y se soltó para ella llegar también, ambas gritaron y cayeron con sus cuerpos enredados y sudados, Yulia aún estaba sobre Elena que tenía los ojos cerrados, beso su hombro poniéndose de pie caminando hacia el baño. Cuando Elena sintió cerrarse la puerta, abrió los ojos… se acomodó en la cama y se tapó poniéndose de costado, se sentía distinta… un extraño sentimiento de felicidad mezclado con los prejuicios, las culpas y la vergüenza, escuchó nuevamente la puerta del baño y cerró los ojos haciéndose la dormida… Yulia se metió en la cama, aun desnuda y se acercó a Elena…pero sin tocarla

-Sé que estas despierta…
-Si… lo estoy…
-Eres la mujer más hermosa que vi en mi vida…

Yulia apoyo su frente en la espalda desnuda de Elena…

-Te amo…
-Yulia…
-Shhhhhh… Gracias… buenas noches Elena…

Yulia cerró los ojos durmiéndose… Elena quedo quieta sumida en el dolor de solo oírla decir tres palabras cruciales “Te amo” y “Gracias”, esas simples palabras le estaban carcomiendo el alma, Yulia la amaba desde siempre, y ella solo se había entregado a los placeres de la carne, no pudo evitar que lágrimas le rodaran en sus mejillas, sintiendo la respiración suave y acompasada de su esposa en su propia espalda. Elena se movió con cuidado poniéndose de pie, entro al baño dándose una ducha, mientras lo hacía, y recorría su propio cuerpo enjabonándolo, recordaba las manos de Yulia, como fue tocada, besada… suspiro con profundidad y aunque lo quisiera negar, su profesión no le permitía ese mecanismo dando como conclusión, que a pesar de sentir vergüenza por sus prejuicios y la falta de experiencia, disfruto el hecho de tener sexo con ella, que no le importaba que fuera mujer, y que no iba a detenerse, porque no pensaba dejar que Yulia se aleje de ella, la necesitaba cerca y si el precio era la cama, no iba a negar que era una placentera paga la que le tocaba afrontar. Terminando de ducharse, se posó frente al espejo, removiendo el maquillaje que se había corrido, pensaba en todo lo sucedido, en toda su miserable vida, observando una cicatriz en su hombro, que le recordaba a flor de piel el dolor físico y moral de todas las golpizas y violaciones que le había dado Boris, las lágrimas no pudo contenerlas… en cambio Yulia había sido tan distinta… ¿Porque no fue como Yulia? ¿Por qué no la amo de esa manera? ¿Por qué nunca le hizo el amor?

-¿Por qué nunca me diste amor Boris?...

Elena se colocó un albornoz que había en el baño saliendo despacio de el para no despertar a Yulia, busco casi en la oscuridad su ropa interior en la maleta, colocándose una pequeña braga negra y se miró al espejo:

-¡¿En qué diablos pensé cuando hice mi maleta?!

Elena suspiro al darse cuenta que la poca ropa interior que había era demasiado sexy y provocativa… sonrío y susurró…

-María… tú me hiciste casi toda la maleta…
Elena agitaba la cabeza, al ver que solo había ropa sexy o demasiado corta, y de dormir un camisolín negro que ni siquiera reconocía como suyo, sus ojos se tornaron y se lo coloco bajo protesto en susurros, se miró al espejo pensando:

-Me veo como una buscona… ¡Dios!

Tenía esa opción o quedarse desnuda, así que tomo la opción del camisolín negro de buscona.

-¡Esto tendrás que explicármelo María!

Se acercó a la cama y se sentó en ella, observando como Yulia dormía, tapada apenas con la sábana, se metió debajo de ella cayendo en los brazos de Morfeo en segundos apenas. La mañana no se hizo esperar y la despertó la claridad, trato de enfocar y a su lado ya no estaba Yulia, Elena miraba el techo, poniendo sus ideas en lugar. Su celular dio un repico y atendió de inmediato al ver el número de María…

-¡María! ¿Está bien Sergey?
-Relájate, mi ahijado está perfecto…
-¿Ya vienen para aquí?
-Para eso te llamo, Dima y yo queríamos pasar este fin de semana junto a Sergey, sobre todo Dima que lo deprime mucho la idea de que ya no vivirán con el
-¡Mmmmm!
-¿Qué significan tus “mmmm”?
-A juzgar por la maleta que me hiciste y que no me quieras traer a mi hijo, imagino a lo que apuntas María…
-¿Yo? Solo apunto a que conozcas a Yulia… y no fue mi idea que te cases con ella…
-¿Conocerla? Con las prendas que colocaste en mi maleta, tu interés es que la conozca de otra manera…
-De la manera que dos esposas deben conocerse… ¿Cómo fue tu noche de bodas?

Elena se puso del color de su propio cabello.

-¿Qué pregunta es esa María?
-La preguntas de una amiga cuasi familia a la otra, sobre su noche con su esposa…
-Bien…
-¿Solo bien? No veo a Yulia del estilo que solo te de un bien….
-¡María!
-No seas vergonzosa Elena, somos mujeres adultas…
-Yulia fue muy linda… es… es…
-¿Caliente?
-¡Dios María!
-¿Tuviste tu noche bonita Elena? Solo dime eso…

Elena hizo un silencio, recordando que le había contado a María que nunca tuvo una noche bonita y contesto:

-Tuve todo lo bonito que nunca había imaginado sentir…
-¡Bravo!... piensa en tus propias palabras, cada vez que hagas algo que pueda herir a Yulia…
-María…
-El domingo a última hora te llevaremos a Sergey… ¿Te parece?
-Si María…

Elena colgó el celular, colocándolo en su mesa de noche, se incorporó un poco y en ese momento entro Yulia a la habitación, vestida con su bata azul y en las manos llevaba una gran bandeja llena de comidas, Elena solo la observaba y Yulia, al verla despierta, le sonrió…

-Buen día señora Volkova…
-Buenos días Yulia…
-Traje esta bandeja con “de todo” es que no sé qué te gusta…

Yulia la poyo en la cama, frente la mirada de sorpresa de Elena, cuando Elena levanto la vista Yulia dejo caer la bata, a Elena se cortó la respiración pensando que no llevaba ropa, pero si lo hacía… un bóxer negro ajustado y una musculosa blanca un poco más suelta, se sentó en la cama y la miro a los ojos…

-¿Hay algo que te guste de aquí?
-Por las mañanas solo como tostadas con dulce de durazno…
-Pues yo como tortas varias, masitas polvoreadas y dulces de frutas…
-Consumes mucha azúcar…
-¡Sí!
-Eso no es bueno Yulia…
-Bueno… me gusta… y estoy muy delgada…
-Eso no tiene importancia, debes comer sano no para ser delgada solo para que estés saludable…

Yulia se sorprendió, a su madre nunca le importo lo que comiera y Oleg ni cuenta se daba…

-Podríamos desayunar juntas, diariamente, si te apetece, para cambiar mis hábitos…
-Me parece buena la idea…

Desayunaron casi en silencio, Yulia observaba cada movimiento de Elena, como movía las manos, los gestos cuando masticaba, como tomaba la taza, Elena trataba de no estar nerviosa, pero lo estaba… no era fácil no estarlo frente a esos ojos azules que la observan sin ningún tapujo. El desayuno termino y Yulia saco la bandeja al pasillo de la habitación, volviendo a entrar, a Elena le daba un poco de pena ponerse de pie dado a lo corto y bastante transparente de su camisolín, pero lo hizo… Yulia la miraba pasando saliva… Elena se dirigió a su maleta buscando algo decente que ponerse y solo había cosas cortas… por dentro maldijo a María.

-¿Traerán a Sergey hoy?
-No, lo harán mañana por la noche…

Elena estaba de espaldas y Yulia sonrío… y sonó la puerta…

-¿Si?
-Señora Yulia disculpe la molestia, su señora madre se halla en la sala…
-¿Mi madre?... Dile que ya bajo…

Elena la miro y Yulia solo hizo un movimiento de hombros…

-Bajare a ver a mi madre, si quieres te aviso cuando se valla…

Elena solo asentó. Yulia se puso la bata y bajo la escalera encontrando a su madre de espaldas viendo una fotografía de Yulia con Oleg, Elena salió sigilosa de la habitación, se ubicó en lo alto donde veía y escuchaba perfectamente.

-¿Me pregunto si tienes alguna fotografía que no sea con tu padre?
-Tenía contigo y Boris… pero tú me pediste que las sacara por la llegada de mi esposa…
-Mucho respeto le tienes a tu hermano casándote con su esposa…
-No voy a discutir contigo mama…
-¿Dónde está la sirvientita?

Elena suspiro con pesadez.

-¡No vuelvas a llamar a mi esposa así madre!
-¡La llamo como se me da la gana! ¿Dónde está? ¿eh?
-En nuestra habitación…
-Supongo que debe estar aprovechando para vomitar mientras no la ves después de haberse acostado contigo…

A Yulia se le quebró la voz, y Elena se tapó su boca para no gritar…

-No digas eso…
-¿Y qué crees? ¿Eres tan tonta para creer que esa mujer goza en tu cama Yulia?

Elena observaba la actitud de Yulia que solo agachaba la cabeza, y aunque le daba la espalda sabía que estaba llorando.

-No seas estúpida Yulia, ya te acostaste con ella, te sacaste el gusto…
-Basta mama…

Yulia seguía con su mirada gacha…

-¿Basta? ¡Haz lo que tienes que hacer Yulia! ¡Dale el apellido a mi nieto y te divorcias quitándoselo!
-¡No hare eso!
-¡A la larga o a la corta Yulia, te darás cuenta que se te irá tu juventud con una mujer que te está usando solo para no perder su hijo, y que para colmo es heterosexual y solo finge los orgasmos que tú crees que le das!

Larissa ya había intrigado a Yulia y se retiraba triunfal, Elena se metió en la habitación esperando que ella suba, lo hizo y la observaba…

-¿Todo bien con tu madre Yulia?
-Si Elena, bajare un momento a mi estudio para ver unas cosas…

Elena se puso de pie y se acercó a Yulia…

-No fingí Yulia…
-Eso no tiene importancia…

Elena noto los ojos de Yulia aguados que se giró pero Elena la tomo del brazo…

-No me des la espalda Yulia…

Elena la abrazo de atrás… y esta se soltó de su agarre, bruscamente…

-¡No te rebajes Elena! ¡No te quitaré a Sergey! ¡No soy una basura como Boris!
-No me grites Yulia…

Yulia se metió al baño golpeando la puerta, Elena se sobresaltó y su mente solo repetía “Larissa Larissa Larissa”…

-¡Esta vez no vas a poder conmigo Larissa!

Elena se miró al espejo, acomodó su cabello y se metió al baño, al hacerlo la vio a Yulia en la ducha, totalmente desnuda, con la frente apoyada en la pared…

-Lárgate Elena… déjame en paz…

Elena pestañeó y bajo las tiras de su camisolín dejándolo caer… quedando totalmente desnuda…

-Soy tu esposa… y no me largo nada…

Elena se metió en la ducha y abrazo por detrás a Yulia apoyando sus senos en su espalda morena y se aferró a su abdomen, Yulia pasó saliva inevitablemente.

-Elena…

Elena apoyo su mentón en el hombro de Yulia y le hablo casi en un susurro… mientras lo hacía raspaba con sus uñas el abdomen de la pelinegra…

-No fingí… te lo juro…
-No…
-Shhhhh… no dejes que tu madre arruine tu vida y la de Sergey… no dejes que vuelva a arruinar la mía…

Elena movía circular sus manos en el abdomen de Yulia que soltaba pequeños suspiros y sus pezones endurecidos fueron notados por la pelirroja que sin ningún tapujo subió sus manos comenzando a masajearlos…

-¡Dios!…
-Enséñame Yulia… enséñame a ser tuya…

Elena se sintió envuelta en el deseo… lamió el lóbulo de la oreja de Yulia y la mente de esta quedo en blanco, sentía el deseo y la propia decepción, la mentira le rondaba sus pensamientos, las intrigas la atormentaban… pero la lujuria entraba a su vida… a su lecho… su amor estaba siendo arrastrado…

Continuará…

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por flakita volkatina el Vie Sep 04, 2015 2:36 pm

Como?? Ehhh creo q t confundists has subido lo mismo 2 veces jejeje.. pero igual sigo esperando mas conti

flakita volkatina

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Sáb Sep 05, 2015 9:08 pm

Perdonnnnnnn!!! Aca esta... Cool


Capitulo ocho (Cambios)

Dos años después…
Era entrada la madrugada y la habitación principal de la casa estaba envuelta de calor… de gemidos…
Elena se encontraba sobre Yulia moviéndose frenéticamente, sus senos bailaban al ritmo de sus gemidos, mientras Yulia se retorcía de placer, aferrada a las caderas de Elena…

-¡Mírame Yulia! ¡Siénteme!
-¡Te siento! ¡Te siento mi amor!

Elena aceleró sus movimientos, tenían sexo contra sexo, el orgasmo le llego a ambas… Elena cayó sobre Yulia agitada y esta la abrazó, sintiendo como Elena mordía su hombro…

-¡Auch!

Elena reía y caía a un lado de Yulia que automáticamente la tomo de las muñecas y se puso sobre ella besándole el cuello, lamiendo sus senos…

-Mmmmmm

Yulia seguía lamiendo el torso de Elena que cerraba los ojos y se agitaba de placer

-Quiero un hijo…

Elena abrió los ojos y se encontró con el azul profundo mirándola.

-¿Cómo?
-Quiero que tengamos un bebe…

Elena se zafo del agarre de Yulia y se puso de pie frente a la mirada azorada de la pelinegra…

-No seas ridícula Yulia…

Elena se colocó el albornoz y camino hacia el baño, pero Yulia brinco de la cama colocándose frente a ella…

-¿Ridícula? ¿Te parezco ridícula?
-Seamos sinceras… tú no tienes nada entre tus piernas que pueda hacer que yo quede embarazada… y no me mires así Yulia…
-Quiero un hijo… y quiero que tú me lo des…
-¡No seas caprichosa!
-¿Me consideras caprichosa, porque te pido que me des un hijo?
-Cuando hace unos meses hiciste congelar tus óvulos, supuse que llegaría el momento que me lo pidieras…
-¿Entonces?
-¡No!
-¿Por qué Elena?
-¡Porque no Yulia!

Elena entro al baño cerrando la puerta y apoyándose en ella… a Yulia unas lágrimas le rodaron por sus mejillas, Elena abrazo su propio cuerpo sentándose en el piso… sintiéndose una basura… se sobresaltó al escuchar el portazo de la habitación.

-Lo siento Yulia…

Ya eran las siete de la mañana y una apurada María entra al consultorio de Yulia en búsqueda de unas planillas llevándose un susto en la madre…

-¡Dios mío!
-Ni que fuera yo un fantasma…

Yulia se incorporaba del sillón con el cabello revuelto y bastante ojerosa.

-¿Qué haces durmiendo ahí Yulia?
-¿Esta es mi clínica no?
-Claro Dra. Volkova… disculpe…
-¡No estoy de humor para tus ironías!

María se sienta en el sillón de frente a Yulia…

-¿Discutieron?
-¿Por qué María? ¿Por qué yo no puedo enamorar a Elena?
-¿Qué dices?
-A veces siento que sigue enamorada de Boris…
-¡Yulia por Dios! ¡Eso sí que no!
-Mañana cumplimos dos años de casadas… y lo único que he conseguido de ella… es sexo… y más sexo.

María se acercó a Yulia tomándola de las manos…

-Elena tuvo una vida muy dura… deberías comprenderla…

Yulia comienza a Sollozar… como mucho dolor…

-No puedo más…ya no puedo más… le voy a pedir el divorcio…
-¿Qué dices Yulia?
-Nunca me va a amar María… a veces cuando me mira a los ojos hasta veo odio…
-No Yulia… no llores por favor…
-Yo la amo con todo mí ser… pero el vacío que hay en el alma de Elena, ya no lo puedo sostener…
-No te apresures Yulia… piensa en Sergey… mi ahijado te adora…
-Y yo lo adoro a él… es como si fuera mi hijito…
-Estas enojada… cuando te calmes se aclararan tus ideas…

María le sonrió y salió disparada hacia el consultorio de Elena… entrando sin tocar…

-¡Buen día! ¿No?
-¡Te pedí, te suplique, que no dañaras a Yulia!
-Yo no estoy dañando a Yulia…

Elena bajo la mirada…

-Te va a pedir el divorcio Elena…
-¿Cómo?
-¡Lo que oís!
-Yulia…no… Yulia me ama… ella… ella no me va a dejar…
-Espabílate querida… debajo de todo ese amor… Yulia es una Volkov…

María salió del consultorio, dejando a una Elena sumergida en sus pensamientos…sintiendo un vacío… tomándose el pecho…

-No me vas a dejar Yulia… no lo harás… ¡No lo harás!

El día del aniversario, Elena se quedó con la cena en la mesa, esperando a Yulia que jamás llego… los días fueron transcurriendo y en la clínica no la recibía y no volvió a la casa desde la discusión. Elena ya estaba sintiéndose desesperada, Sergey preguntaba por ella todo el tiempo y cometió la infidencia de contarle a Larissa que Yulia no estaba en la casa desde hace semanas y que él la extrañaba mucho, Larissa sonrió ya tramando algo, algo que le sea útil a su fin.
Elena ya cansada de los desplantes de Yulia, entro a su consulta casi echando al paciente…

-¿¡Que haces Elena, quien te crees que eres!?
-¡Tu esposa!
-¿Qué quieres?
-Hablar…
-Yo no tengo ganas de hablar contigo…
-Yo…yo si…
-¿Para qué me vienes a buscar? ¿Acaso extrañas que te coja?

El estruendo de la mano de Elena sobre la mejilla de Yulia no se dejó esperar… Yulia se llenó de ira empujándola sobre el sillón, arrancándole la blusa y besándole el cuello desesperada, Elena trataba de sacársela de encima, suplicándole que no lo haga, pero Yulia no le importó las suplicas metiendo tu mano entre las piernas de Elena arrancando sus bragas, en ese momento tuvo un click y se puso de pie alejándose…

-¡Lárgate Elena!
-¡NO!
-Por favor Elena… no me lo hagas más difícil… lo mejor… es que nos divorciemos…
-¡Escúchame bien Yulia Volkova, nunca te daré el divorcio!
-No te quitare a Sergey… firmaremos un acuerdo… solo te pediré que… que me dejes verlo una o dos veces a la semana…

Yulia agacho la mirada sumida en una tristeza infinita…

-No voy a darte el divorcio…
-Déjame buscar mi vida Elena, te convertí en una Volkova, lograste lo que querías…
-No… no te daré el divorcio…
-Elena…esta noche iré a la casa a sacar mis cosas…

Yulia se giró abriendo la puerta…

-¡No me vas a dejar Yulia!…

Yulia miro a los ojos a Elena, con nostalgia…

-No te estoy dejando Elena… te estoy liberando…

Yulia salió apresurada del consultorio, Elena cayó al sillón llorando desesperada, le faltaba el aire y no entendía porque, las cartas estabas echadas.
Yulia estaba desbastada, en un bar cerca ya de la casa… había perdido la cuenta de la cantidad de whisky que había bebido… puso dinero sobre la mesa y como pudo se subió al auto manejando a duras penas hasta la casa.
Cuando bajo tropezó cayendo al piso, Anton observaba las cámaras de seguridad y llamo a Sveta…

-¿Que sucede?
-Yulia está entrando a la casa y totalmente borracha…
-¿Puede ser de Dios que haya un Volkov que no sea borracho?
-Anda a hablar con Elena, adviértele… yo detendré a Yulia… ¿Y Sergey?
-Está en casa de María…
-Mejor… si va a ver escándalo, no quiero que el niño lo presencie…

Sveta asentó con la cabeza y ambos salieron a la sala, ella subió a los cuartos para hablar con Elena y Anton detuvo a Yulia que entraba a la casa…

-¡Hola Anton! Vengo a di-vor-ciar-me…
-Yulia… ven por favor vamos a la cocina…
-No, no, no… vengo… a lle-varme la ropa… y a largar-me… ¡así que suéltame!
-Yulia… por favor no me la hagas difícil… no vas a ver a Elena en este estado…
-¿Y tú quién eres? ¡Suéltame!
-Déjala subir Anton…

Anton y Yulia levantaron la cabeza mirando a Elena en lo alto…

-Elena…
-¡Suéltame! ¡Ya oíste a mi futura ex – esposita!… Hola Lenita… vengo por mi ropita…

Anton la soltó y trastabillando Yulia subía la escalera… Sveta miraba a Elena con desaprobación, pero era su decisión. Yulia llego arriba y entro a la habitación, Elena se sentó en la cama cruzándose de piernas, observando como Yulia sacaba toda la ropa de los cajones…

-¡Donde diablos están las maletas!

Yulia miro las piernas de Elena y sonrío tambaleándose…

-¡Puff me gusta lo que llevas puesto!
-¿Si?
-Si… mucho… me gustan mucho tus tetas… chuparlas me gusta…

Elena la miro provocativamente y Yulia se lanzó sobre ella besándola… sabia a tabaco y a alcohol, pero a Elena no le importaba, la besaba con pasión, estaban desesperadas, besos, gemidos, ambas se sacudían de pasión, piel con piel… sexo con sexo… el orgasmo llego para ambas y Yulia cayo rendida, durmiéndose al instante. Elena sonreía… había logrado su cometido, acomodo a Yulia y ella lo hizo detrás abrazándola.
Eran las 3.30 hs. y Yulia despertó sobresaltada, se giró y a su lado estaba Elena, totalmente desnuda, se miró y ella también lo estaba, la cabeza se le partía, apenas recordaba la noche caliente que había pasado con su esposa, suspiró con pesadez, porque siempre caía en los brazos de Elena, pero esta vez era diferente, no era la vida que soñó a su lado, no quería solo su cuerpo, quería su corazón y eso no lo tendría jamás.
Envuelta en un llanto profundo y solitario, armo sus maletas en silencio… le escribió una nota y se la dejo en la cómoda… miro a Elena una vez más…

-Te voy a amar toda mi vida… pero necesito alguien que me ame… que me extrañe… adiós mi amor.

Yulia la beso en los labios y cerro despacio la puerta, miro la casa por última vez y se marchó dejando su llave sobre el mueble de entrada.
La mañana no se hizo esperar y Elena despertó sonriendo… vio que Yulia ya no estaba presuponiendo que estaba en el baño, se puso de pie colocándose el albornoz, entro al baño notando que no estaba y se sintió extrañada… su corazón le dio un brinco cuando divisó, una hoja de papel en la cómoda, se acercó apresurada y lo que temía estaba ocurriendo la nota decía “Para Lena”
“Mi amor… he tomado esta determinación, porque ya no puedo vivir sabiendo que jamás me amaras, no puedo Lena… tontamente creía que si tenías un bebe en tu vientre que sea mío me amarías, pero sé que no lo harás y porque eres una mujer intachable, es ahora que entendí tu negativa, que esa era la razón por la cual no querías y tienes razón Lena. En la vida amorosa de una pareja siempre uno de los dos integrantes ama más que el otro y se lucha, pero en la nuestra yo te amo y tú me quieres, estas acostumbrada a mí, y lo siento Lena, pero a mí no me alcanza, yo quiero que me amen y tú no lo harás jamás. Te voy a amar a ti y a Sergey toda mi vida, y te seguiré protegiendo de mi madre, pero no me lo hagas difícil, por favor… mi abogado se comunicara contigo y solo te pido, que no seas egoísta, deja que busque el amor que tu no me pudiste dar” Yulia.
Elena arrugo el papel… paso saliva y comenzó a agitarse.

-¡No me vas a dejar Yulia… no voy a dejarte… no vas a dejarme!

Elena se vistió y se aventó a la calle, lo hacía por inercia porque estaba totalmente ida. Estacionó frente a la clínica de fertilidad, bajándose totalmente decidida.
Yulia, por su parte, estaba en la mansión de sus padres esperando que Larissa baje…

-¿Por qué te urge tanto verme?
-Buen día mama…
-¿Qué necesitas Yulia?

Yulia suspiro, era difícil enfrentar a Larissa.

-Vengo a hablar contigo porque quiero que lo sepas por mí y no por terceros…
-Bien… ¿De qué vienes a hablarme?
-Elena y yo nos vamos a divorciar…

Larissa no intento, siquiera, contener su alegría.

-No sonrías tanto madre, aunque no te interese… yo estoy destrozada…

A Yulia se le aguaron los ojos frente al desprecio de Larissa.

-Hay muchas mujeres y “lesbianas” en el mundo, no des lástima Yulia… ¡Eres una Volkov!
-Me pregunto… ¿Qué clase de amor le tuviste a mi padre?... porque no creo que sepas lo que es amar mama…
-El amor suficiente, como para estar hace 32 años juntos… tú, en cambio, apenas si llegaste a dos…
Yulia le sonrió suspirando profundo, la tristeza la embargaba cada vez más…
-Tal vez tengas razón mama…
-Vamos a lo que me interesa… ¿Cuándo traes a mi nieto a vivir aquí?
-Nunca vivirá aquí… y menos contigo…
-¿¡Cómo!?
-Te vengo a advertir, que Elena se quedara en la casa, la que me fui he sido yo, seguramente tendré un régimen de visitas para el pequeño y dentro de ese régimen será al que te tengas que abstener…

Larissa monto en cólera y empezó a levantar la voz.

-¡¡Eres una estúpida Yulia, no sirves para nada, eres tan arribista como tu madre!!

Larissa cerro los ojos y Yulia quedo en blanco…

-¿Qué dijiste?

En ese momento entra al salón Oleg…

-Hola hijita… ¿Qué sucede?
-Nada Oleg, solo una discusión con Yulia…
-Repite lo que dijiste delante de mi padre…
-¡No he dicho nada Yulia!
-¡Dilo!

Yulia miro a Oleg… y este tenía el ceño fruncido sin entender…

-La señora Volkova me acaba de decir “que soy una arribista igual a mi madre”

Oleg miro a Larissa con desprecio y esta tenía una mirada de desesperación…

-Ven Yulia, vamos a la biblioteca…
-Oleg…

Oleg avanzó con Yulia y Larissa también quiso entrar… Oleg le puso la mano por delante…

-Esto es entre Yulia y yo… tú no tienes nada que hacer aquí…

Cerró la puerta casi en la cara a Larissa y dejándola atónita.

-Siéntate Yulia…
-Estoy bien… así.
-Te voy a contar una historia, mi historia….
-Está bien…
-Yo me case muy joven, tú lo sabes bien, solo con diecinueve años, mi madre, tu abuela… odiaba a Larissa, pero lo toleró, Larissa quedo embarazada de Boris con solo 20 años, estábamos bien, Larissa era buena mujer, pero empezó a estar en las alas de su padre, de tu abuelo, y cambio… o al menos yo creí eso… a lo mejor fue siempre igual… no sé. Ella se ocupaba solo de Boris, nuestro hijito, yo casi no existía para ella, para variar se quedaba semanas enteras en casa de tu abuelo mientras yo seguía estudiando para poder recibirme… me recibí, entre mi profesión y Larissa que era una de las jefas de campaña de su padre, nos veíamos poco, pero los años pasaron… Boris tenía cinco años cuando en una de las visitas a casa de mi madre, conocí a la mujer más hermosa que había visto en mi vida, tenía ella diecisiete años, era una niña y yo un hombre de 26 años, casi diez años más…
Yulia observaba como se aguaba los ojos su padre, y el alma estaba pendiendo en un hilo…

-Comenzamos a tener una relación… creo que mi madre siempre lo supo…
-Y… ¿Qué tiene que ver todo esto? ¿La muchachita era amiga de la abuela?

Oleg agacho la cabeza….

-Trabajaba en el servicio de la casa de tu abuela…
-¡Dios! ¡El gran Oleg Volkov, engaño a Larissa con una simple muchacha del servicio casi diez años menor a él! ¡Bravo papa!
-¡Respétame! ¡Siéntate y escucha!
-Tranquilo viejo…

Yulia se sentó y siguió escuchando a su padre.

-Yo me enamore de ella, estuvimos casi un año viéndonos a escondidas… un día mi madre me llama porque, Ekaterina, ese era su nombre… como te decía, mi madre estaba asustada porque decía que estaba mal… corrí hasta allá, Ekaterina tenía muchos vómitos, mi madre creía que estaba intoxicada… pero no lo estaba… lo que estaba era embarazada.

Yulia estaba en silencio… y tratando de ordenar sus ideas… Oleg tenía la mirada perdida.

-Tome una decisión, tal vez, allá sido la más importante de mi vida… me iba a divorciar de Larissa y me casaría con Ekaterina. Me arme de valor y la enfrente, Larissa no dijo nada, solo pregunto quién era… le dije toda la verdad… ella se sonrió y se fue a otra habitación esa noche… Una semana después me mostro unas fotos en donde se veía a Ekaterina y a Larissa sentadas en un bar, y la fotografía se notaba claramente que Ekaterina recibía un sobre, Larissa me comunico que le había pagado a razón de quinientos mil dólares para que se valla de mi vida, me mostro la ficha del banco, con la firma de Ekaterina, que había cobrado el cheque. Llame a mi madre de inmediato confirmándome que Ekaterina se había marchado en la madrugada llevándose todo.
-¿Por qué me cuentas esto?
-Es necesario Yulia…
-No, no lo es… estoy apurada… me tengo que ir…

Yulia se puso de pie caminando apresurada hacia la puerta…

-Escapando de la verdad no arreglaras nada hija…

Yulia le daba la espalda a Oleg comenzando a llorar, aferrada al picaporte de la puerta, dubitativa en si seguía oyendo o se largaba.

-A ti te vendió por quinientos mil… ¿Cuánto coste yo papa?
-Un millón…

Yulia dejo salir un sollozo de dolor y Oleg la abrazo, llorando a la par de ella…

-Lo siento Yulia... lo siento mucho hijita.
-¡Me duele papá! ¡Me duele! ¡Nunca seré feliz!
-¡No digas eso Yulia!
-¡Mi verdadera madre me vendió! ¡La madre que me crio me odia! ¡La mujer que amo no me ama! ¡Soy infeliz papa!
-Elena te quiere hijita…
-No papa… y ya no importa… nada importa… ¿Por qué nunca me dijiste la verdad?
-Porque…
-Dilo papa, ya nada puede ser peor…
-A los seis meses que ella se fue, apareció un abogado con un certificado de nacida viva, tenía un poder de Ekaterina, pero para que te entregue tenía que yo pagar, Larissa aceptó… a cambio de que nunca te dijéramos la verdad. Y yo acepte… quería que seas feliz…
-¿Me hiciste un ADN papa?... si fue capaz de hacer lo que hizo, tal vez no soy tu hija…
-¡Mírame Yulia!

Yulia lo miro a los ojos…

-¡Eres mi hija, eres una Volkov! ¡A mí no me hace falta un ADN, para saberlo!
-Claro…aparte… como todos los bastardos, nos parecemos a los progenitores…
-¡Basta Yulia! ¡Esa es tu historia… tu identidad! ¡Nada cambia!

Oleg va hasta el cajón con llave, lo abre y saca de él una fotografía, la cual sonríe cuando la ve…

-Ella es tu mama, Ekaterina Velanova…

Oleg le dio la fotografía, Yulia la miro apenas…

-Ahora sé a quién saque mi estatura y mi tono de piel…

Se la devolvió frente a la tristeza de Oleg, que se quedó mirando la fotografía… Yulia lo miró con pena…

-Deberías dejar de amarla papa…esa mujer no valió la pena, vendió tu amor y me vendió a mí por un puñado de dólares…
-El amor no se elige Yulia, se siente… algún día volveré a verla… y solo le hare una pregunta: ¿Por qué?
-Si un día vuelves a verla, hazle todas las preguntas que quieras… pero yo no existo para esa mujer y me voy a divorciar de Elena… ya me mude.

Oleg pestaño con pesadez y nada dijo, Yulia salió de la biblioteca y fue abordada por Larissa

-Antes que digas algo Larissa, gracias por haberme criado, aunque nunca fui nada para ti… ¿pero sabes una cosa? … te justifico… debe ser muy duro tener que criar a la hija de la amante de tu marido, pero yo no elegí ser esto Larissa y… ¿sabes algo? Tenías razón cuando dijiste que era de familia enamorarnos de sirvientas… se ve que mi papa nos heredó eso a Boris y a mí…

Yulia se dio la vuelta y Larissa la tomo del brazo….

-¡Yo soy tu madre Yulia!
-Si Larissa, tu eres mi madre, eres lo único que conozco como madre… y no te preocupes… nadie sabrá que no lo eres… nadie sabrá que soy la bastardita de tu marido… que pases buenas tardes.

Yulia se giró yéndose de la casa… Larissa agacho la cabeza y Oleg la tomo del brazo.

-Ten mucho cuidado de lo que harás Larissa… Yulia es una Volkov y tú la criaste… y es la única hija que te queda…

Oleg se fue de la casa, dejando a una Larissa sumida en sus pensamientos, y una lágrima se atrevió a rodar por su mejilla, la que fue automáticamente secada… toma su teléfono y marca un numero…

-¿Carlos?
-Si Larissa, que bueno es escucharte…
-Tengo un trabajo para ti.

Continuara… Arrow


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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Sáb Sep 05, 2015 9:16 pm

Capitulo Nueve (Abandono)

Habían pasado veinte días desde que Yulia se había marchado de la casa, Elena estaba sumida en sus pensamientos, casi no hablaba y Sergey extrañaba mucho a Yulia haciéndoselo saber, lo que le provocaba sentir aún más culpable por la situación. Yulia llamaba a Sergey todos los días y el pequeño le rogaba que volviera, pero ella estaba decidida y no daría marcha atrás, el divorcio sería un hecho a pesar de la negativa de Elena de recibir a su abogado. Por su parte Oleg estaba muy preocupado por lo sucedido, sobre todo porque vio desmejorada a Elena. Trato de hacer razonar a Yulia, sin lograrlo, cosa que ponía de muy buen humor a Larissa.

-Berenice…
-Sra. Volkova… que placer…
-No seas hipócrita niña, tú me odias y yo también a ti, pero ambas odiamos más a la mosquita muerta de Elena Katina...
-Soy toda oídos Sra. Volkova…
-Por aquí no, prefería visitarte…
-Como si supiera donde vivo…
-Se todo de ti querida, no pensaras que se me escapa algo de las que fueron las amantes de mi hija... iré a tu departamento en una hora, evítame cruzarme con… Ninna… tu amante, te conviene que ella no sepa nada.
-Lo que diga Sra.

Larissa estaba poniendo en marcha su plan, y eso la incluía a Berenice, lo hacía con ella a pesar de odiarla, porque sabía que Yulia no era ninguna tonta y jamás la tendría en cuenta para hacer una futura relación estable, Larissa sabía perfectamente que habían sido amantes en el pasado y que Yulia nunca la había tomado en cuenta, lo que la convertía en la aliada perfecta, también estaba enterada de todos los deslices a Berenice, conocía demasiado a su a padre y de esa manera mantenerla a raya para que no se salga del personaje que le tenía preparado.
Unos días más habían transcurrido y Larissa utilizo a su nieto para lograr su cometido contándole que iba a llevarlo al departamento de Yulia que quedaba en las torres Altar, como era de esperarlo el pequeño inocente se lo contó a Elena emocionado porque su abuela lo llevaría a pasar el día con Yulia. Elena ni siquiera esperó al otro día sino que dejo a Sergey al cuidado de Sveta y se aventó a la calle dirigiéndose a los edificios donde supuestamente vivía Yulia...

-¿Qué haces aquí Berenice?

Berenice se entró al departamento de Yulia, si ser invitada… dejando su cartera en la mesita de la entrada.

-¿No puedo acaso visitar a una ex amante en proceso de divorcio?
-No, no puedes, así que recoge tu cartera y lárgate…
-Vamos Yuly, solo quiero que nos tomemos algo y la pasemos bien… rememorar viejos tiempos…
-¡Lárgate!… no hagas que te saque a la fuerza…
-Al menos, déjame pasar al toilette… ¿Puedo?
-Pasa… al final del pasillo… y luego te largas…

Yulia estaba vestida con un short y una musculosa, como siempre cuando estaba en la casa sola… de pronto oye el timbre y preguntándose quien será abre la puerta sin mirar…

-Elena…
-¿Podemos hablar Yulia?
-Mi amor a ver cuándo arreglas…

Yulia se giró para ver a una Berenice en ropa interior, cerró los ojos y se giró para ver a Elena…

-Ya veo donde apuntaba tu amor Yulia…
-No vas a creer lo que te explique… pero lo haré igual…
-Claro que no… ¿Cuánto hace que te acuestas con la put.a esta?
-¡A quien le llamas put.a pelirroja resentida! ¡Y nunca dejamos de acostarnos!
-¡Cállate Berenice! ¡No es cierto Elena… no le creas!
-¡Eres una sínica igual o peor que Boris!….

Elena se giró, y emprendió la retirada… Yulia la corrió y la tomo del brazo… Berenice observaba todo desde la puerta…

-No es lo que piensas Elena, Berenice lo hizo apropósito, no puedes creerle…
-¡Suéltame! ¿Qué me falta eh? ¡Mírame! ¡¿Qué diablos me falta que soy menos que una mierd.a para los Volkov?!
-No te falta nada Elena…

Yulia agacho la cabeza, sumida en la tristeza…

-¡Claro! ¡Por eso me engañabas maldita hipócrita!

Elena golpeo a Yulia y esta le detiene la mano… mirándola fija a los ojos…

-¡Amor te falta! ¡No sabes dar amor Elena!

Yulia soltó a Elena y girándose camino a su departamento, Elena se montó al ascensor, sumergida en un profundo llanto, no podía creer de lo que había sido capaz Yulia. Llego al estacionamiento se subió a su auto y espero un momento, tranquilizándose… lo que buscaba estaba pasando… Berenice venia apresurada hablando por teléfono… Elena bajo del auto y caminaba detrás de ella sin que esta lo note, escuchando toda la conversación que esta mantenía… cuando corto la tomo del cabello golpeándola contra su auto…

-¡Que haces estúpida! ¡Suéltame!
-¡Cállate!... Llama a Larissa Volkova y ponla en alta voz…
-¡Estás loca!

Elena tiro más de su cabello haciendo que Berenice soltara un par de lágrimas…

-¡Hazlo! ¡No estoy jugando!

Berenice marca el número de Larissa y cuando ella atiende habla Elena.

-¡Escúcheme bien “Sra.”… aléjese de Yulia y de mi hijo o le juro que la próxima vez los amarillistas le encantaran la historia de su espectacular hijito, te juro Larissa que si sigues metiéndote en mi vida y en la de Yulia te va a ir muy mal, te encantara que suba a la red el hermoso video que tengo de Boris… que pases buenas tardes!

Elena reventó contra el piso el teléfono, y golpeo contra el auto una vez más a Berenice...

-¡Rompiste mi teléfono estúpida!
-Escúchame bien putit.a… la próxima vez que te vea cerca de Yulia, la pasaras tan mal que te vas a arrepentir toda tu asquerosa vida… ¡Yulia es mía, solo mía!... ¡Ahora lárgate!

La soltó empujándola, Berenice asustada por todo, arranca su auto y se marcha a toda prisa. Elena suspiro… ahora ya sabía que Yulia no la había engañado y que todo era una artimaña de Larissa, pero no era momento para volver a hablar con Yulia, porque aun debía pensar las palabras que esta le había dicho sobre su desamor, subió a su auto y se marchó.
Por otro lado en la mansión Volkov estaba una Larissa sacada de si, había escuchado el cuento de Berenice y estaba hablando con “Carlos”.

-¡¿Por qué estas cuestionando mi orden Carlos?!
-¡Es muy arriesgado!
-¡Haz lo que te digo!
-¡No voy a arruinar mi negocio y mi reputación por tus estupideces Larissa!…
-¡Cállate!...Tienes lo que tienes gracias a mi padre, eras un pobre latino muerto de hambre que vagaba en las calles de Moscú, y si tienes reputación es gracias a los artilugios de mi familia…
-Si ocurre algo que no me guste… te quedaras sola en esto Larissa.
-¡Bien…pero hazlo ya!

Larissa corto el teléfono…sonriendo sínicamente… y bebiendo un whisky de un solo trago…

-Por fin tendrás una compañerita de cuarto… ¡A tu salud sirvientita!

Elena llego a la casa, saludo a Sveta, comió algo rápido mientras cruzó unas palabras con ella.

-¿Sergey?
-Está durmiendo Elena, estaba un poco agotado.
-Bien…
-¿Te sucede algo Elena?
-No…

Sveta frunció el ceño, la vio muy extraña a Elena que en silencio subía la escalera para llegar a su cuarto… Al abrir la puerta vio un bulto sentado en la cama y en la oscuridad sonrió pensando que era Yulia, pero cuando encendió la luz…

-Shhhhh gatita… si gritas mi amigo le mete un tiro en la cabeza a tu lindo hijito…

Elena paso saliva… viendo como había otro hombre de pie en la puerta que daba a la habitación de Sergey…

-Les daré todo lo que quieran… pero no toquen a mi hijo…
-No me tientes pelirroja…

El hombre la miraba libidinosamente, y Elena se tomó las solapas de la camisa escondiendo su prominente escote.

-Siéntate gatita… vas a escribirle una linda cartita a los reyes…
-¿Cómo?
-Shhhhhh…

El hombre la tomo del hombro y la obligo a sentarse en la cómoda, donde ya estaba preparada una hoja de papel, un sobre y una pluma.

-Calladita…solo escribe lo que te digo o tu hijito se muere…

Elena asentó con la cabeza. Mientras escribía… las lágrimas le iban cayendo sin poder evitarlo… era eso o la muerte de Sergey, así que hizo todo lo que le pidieron, cada palabra que escribía era una daga en su propia alma… luego de la carta la obligaron a armar una valija y dejó la nota ahí… en la cómoda rezando: Para Yulia…

-Muévete gatita… ya nos vamos…
-Solo déjame ver a mi hijo por última vez…
-Hazlo rápido… y que no se despierte.

Elena acento con la cabeza y entro a la habitación donde Sergey… estaba dormido tranquilo, se arrodillo a la par de la cama y acarició su cabecita.

-Adiós hijito… mamita hizo lo que pudo… no me olvides… Te amo.

Beso su frente y las lágrimas ya eran ríos sobre su rostro… se puso de pie y salió de la habitación del pequeño.

-Ahora te toca actuar pelirroja… ya sabes qué sino…
-¡Ya lo sé!

Elena tomo la nota en sus manos seco sus lágrimas y bajo la escalera… llegando a la sala, llamo a Sveta que la miro extrañada al entrar y verla con la maleta en su mano…

-¿Te vas de viaje?
-Gracias Sveta por todo, pero estoy harta… harta de llevar una doble vida…
-¿De qué hablas Elena?
-De que me merezco ser feliz…
-Pero si eres feliz… Yulia ya volverá Elena… es un poco cabezona… pero…
-¿Yulia?... No es con ella que soy feliz.
-Elena… ¿De qué hablas? ¿Y Sergey?
-Él es un Volkov, eso es algo que lamentablemente no puedo remediar…

Elena le dio a Sveta la carta que estaba dirigida a Yulia…

-Dásela a Yulia… en mano.
-Elena… no puedes irte…
-Si puedo… solo observa.

Salió de la casa y subió a su auto alejándose de la mansión, Sveta la miraba desde el porche incrédula. Elena conducía llorando a mares y a pocas cuadras, fue cerrada por un auto, la sacaron violentamente del suyo, colocándole una bolsa negra de tela en la cabeza y maniataron sus manos metiéndola en el auto que la había cerrado y su auto fue conducido por uno de los hombres que entro a su casa junto con su maleta y sus pertenecías. El mismo hombre que la había obligado a escribir la nota, era el que viajaba junto a ella… en un momento le dio un pequeño golpe en la cabeza.

-Ya deja la lloradita pelirroja, no hagas que me enoje más…

Elena apago su llanto y comenzó a tragarse su dolor. Sveta llamo a Yulia muy desesperada y esta llego a la casa casi de inmediato junto a María, ya que se hallaban juntas en su departamento.

-¿Qué pasó Sveta?
-¿Sergey está bien?
-Si… Elena… ella… se fue de la casa con una maleta y te dejo esto Yulia…

Yulia abrió el sobre desesperada y comenzó a leer, incrédula…
“Yulia: lo que dijiste hoy, no es más que la pura verdad… no te se amar, nunca te amé y jamás te voy a amar, por el simple echo que amo a alguien más, si Yulia, amo a un hombre como no podía ser de otra manera… ya no puedo sostener esta doble vida… amo a mi hijo y porque lo amo no puedo llevarlo conmigo, el estará mejor con ustedes, porque su enfermedad lo limita y la vida que llevaría a mi lado sería muy complicada teniendo en cuenta que es un Volkov y tu familia no me dejaría vivir en paz y él no puede vivir huyendo. Lamentablemente la metiche de tu madre me descubrió, y antes que arruinen al hombre que amo, te dejo el camino libre… no me busques, déjame en paz… te encargo a mi hijito, hazlo feliz. No soporto estar a tu lado Yulia, cada vez que te miro a los ojos pienso en lo repulsivo de Boris… eres una estupenda mujer, de seguro hallaras alguien que te ame”. Lena

-¡Basura! ¡Eso no es cierto!

Yulia estaba desbastada… arrugo el papel y salió corriendo de la casa, María estaba perdida y llamo a Dimitry.
Yulia manejaba a toda velocidad con el odio tatuado en sus ojos…llegando a casa de sus padres, entro como alma que se la lleva el diablo y mientras subía las escaleras llamaba a los gritos a su madre.

-¡Larissa! ¡Larissa!
-¿Es necesario que grites Yulia?

Larissa la miraba desde el salón y Yulia bajo las escaleras a las corridas poniéndose de frente a su madre.

-¡Sí! ¿Quiero saber qué es lo que descubriste de Elena?
-¡Por fin te diste cuenta de la clase de mujerzuela con la que te casaste!
-¡Déjate de discursos baratos! ¡Ya dime!
-Es la amante de Dr. Vietric… hace dos meses llegando a la clínica los vi en una actitud poco decorosa, les tome un fotografía con mi celular… fui a decirle en la cara a la sirvientita, y esta me amenazó con llevarse a Sergey lejos si te lo decía…
-¿Cómo?
-Es lo único que me quedo de Boris Yulia… no quería perderlo a él también.
-¿Y me quieres hacer creer a mi… que una simple amenaza de Elena, la gran Larissa Volkova no pudo contrarrestar?
-¡No si estaba en juego mi único nieto!
-Si lo que dices es verdad… muéstrame las fotos… ¡Muéstramelas!

Larissa busca en su teléfono el archivo de fotos mostrándole.

-No soy una gran fotógrafa pero creo que son suficientemente claras…

Yulia queda petrificada, en la fotografía se veía a Vietric agarrándola de atrás a una Elena sonriente. Yulia solo quedo en silencio temblando su mentón.

-Te lo advertí Yulia, pero nunca quieres escucharme…
-¡Ahórrate los comentarios… y pásame las fotos a mi casilla… ahora!

Yulia salió de la mansión Volkov a toda velocidad, maldiciendo, llorando… al llegar a su casa divisó el auto de Dimitry, bajo con furia. Apenas entro se encontró con una María que trataba de detenerla…

-¡Lárguense todos de mi casa ahora!
-Tranquila Yulia… ya nos vamos… Sveta está levantando a Sergey…
-¡Sergey no se mueve de aquí!
-Mira Yulia, el niño se viene con nosotros…
-¿A si? ¡El niño no se va a ningún lado! ¡Es mi hijo!… ¿Lo recuerdas Dimitry? ¡Yo lo adopte y tiene mi apellido! ¡Fuera todos de mi casa!

Dimitry se quiso abalanzar sobre Yulia, pero María lo detuvo…

-Dimitry… por favor… no compliques las cosas…

Dimitry se frenó y Yulia saca su teléfono…

-¿Ven aquí? ¿La ven? ¡Aquí tienen a la put.a de Elena!

María y Dimitry miraron las dos fotos incrédulos.

-Tiene que haber un mal entendido Yulia…
-¡Como te atreves a llamar put.a a mi hermana!
-¡La llamo como se me da la gana!
-¡Yulia por favor! ¡Tú no eres así! ¡Esto es un mal entendido!
-¿Si? ¡El mal entendido es que Elena y ese infeliz me veían la cara en mi propia clínica!
-Vamos Dima… es lo mejor…

María tomo del brazo a Dimitry, para salir de la casa, al hacerlo Yulia le grito a María.

-¡Mañana por la mañana quiero tu renuncia en mi escritorio María!

María respiro profundo y ni siquiera se giró para verla, salió de la casa para irse junto a Dimitry, Yulia cayo arrodillada y la escena era observada por Sergey que bajo corriendo las escaleras y se lanzó sobre Yulia…

-No llores Yulia… yo te quiero…

Yulia lo abrazó con todas sus fuerzas, lo que venía era duro… tener que decirle al niño que su mama se había ido, que los había abandonado… no era tarea fácil, no sabía cómo enfrentarlo. Sveta marco el teléfono de Oleg y este no tardo más de veinte minutos para llegar a la casa de Yulia, al entrar el panorama era desolador, Yulia estaba aún arrodillada en el piso llorando y Sergey la tenía abrazada.

-Ven Sergey… ven con el abuelito…
-No abuelo, Yulia llora…
-Ven Sergey… vamos a la cocina yo cuido a Yulia…

Sergey soltó a Yulia y le dio un beso, Oleg lo llevó con Sveta. Se acercó nuevamente a Yulia y la tomo en brazos.

-Ven hijita… vamos a la biblioteca…

Yulia se dejó levantar por su padre y ya en la biblioteca sumida en un profundo llanto le contó a Oleg los hechos…

-Yo voy a buscarla Yulia… voy a encontrar a Elena… esto tiene que tener una explicación…

En ese momento Yulia levantó la vista con ira…

-¡Tu no vas a buscar a nadie papa! ¡El nombre de Elena está prohibido en mi presencia! ¡Y si quieres seguir viendo a tu nieto harás lo que te digo!

Yulia salió de la biblioteca tirando todo a su paso, Oleg estaba confundido y hablo con Sveta que le comento lo que ella vio, confirmándole los dichos de Yulia.

-¿No viste nada extraño en Elena?
-Todo fue extraño Dr. Volkov… pero ella se fue por su voluntad… aunque su mirada estaba ida…
-Te voy a pedir algo especial Sveta… cualquier cosa extraña que veas me lo dices…
-Si Dr. Volkov
-Prepárale una muda al niño, lo llevaré conmigo, Yulia no está en condiciones de cuidarse ni a sí misma, quiero que la sigan de cerca…cuídenme a mi hija… por favor…

Sveta y Anton solo asentaron con la cabeza he hicieron lo que él les encargó. El viaje de Oleg a su mansión junto a Sergey, estuvo lleno de interrogantes, le hacía revivir su propia historia y eso lo tenía inquieto. Al llegar, ya Larissa estaba fuera, con una sonrisa gigante impuesta en su rostro, Oleg cerró los ojos… lo que tanto había luchado Elena y la propia Yulia, el mismo se lo estaba facilitando a su mujer… el premio: Sergey.
Yulia estaba tirada en la cama, envuelta en un silencio abrumador, en sus manos una fotografía de Sergey, Elena y ella misma… los tres sonrientes…

-Todo fue una gran mentira Elena… pero me quedo con lo único bueno que mi hermano y tú me dieron: Sergey.

Yulia cerró los ojos durmiéndose envuelta en su profundo dolor.
Elena había sido llevada a su destino… la bajaron del auto a empujones y golpes, la cabeza aun la llevaba tapada por una bolsa de tela negra y sus manos maniatadas…

-Muévete pelirroja que ya llegamos a tu última morada…

A Elena se le helo la piel, “última morada”, quedo resonando en su cabeza… ya todo estaba perdido. Le quitaron la bolsa y apenas enfoco su vista observó un largo y amplio pasillo blanco lleno de puertas. Al llegar a la puerta “32” se acercó lo que parecía un enfermero con un manojos de llaves bastante grande, abriendo la puerta y empujándola dentro, el hombre que la había abordado en la mansión, sacó una navaja y le corto el precinto con el que había atado sus manos. En la habitación Elena noto la presencia de otra mujer, que estaba sentada en una de las camas con la espalda apoyada en la pared… El enfermero sonrió y se dirigió a la mujer…

-Acá te trajimos compañía Katya… cortesía de Larissa Volkova.

El hombre y el enfermero salieron, la puerta fue cerrada fuertemente escuchándose el ruido de llaves cerrando, Elena estaba de pie mirando a la mujer… que suelta el libro que estaba leyendo y se cruza de brazos dando un largo suspiro.

-Dios mío… parece que a Oleg le gustan cada vez más jóvenes…
-¿Perdón?

Elena frunció su ceño y la extraña mujer le estira la mano en señal de saludo… frente a la mirada de una confusa Elena…

-Ekaterina Velanova… mucho gusto.

Continuara… Arrow

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por flakita volkatina el Sáb Sep 05, 2015 11:18 pm

No tranquila solo qm causo gracia nc xq jajaja pero igual lo compenzas cn 2 caps q aproposito muy geniales pero dan ganas d abofetear a lena.. gracias x la conti.. y como siempre lo digo quiero massssww jajajaja

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Mar Sep 15, 2015 6:59 pm

Buenas noches aqui dejo un capitulo mas Smile


Capitulo Diez (Descubrimientos)

-Sergey… Sergey… vamos muchacho que ya es tarde…
-¡Si abuelo!

El pequeño salta y se cuelga del cuello de Oleg…

-¿¡Porque te lo llevas Oleg!?
-Porque mi hija lo necesita…
-¡Es nuestra hija!
-¿Si? ¿No me digas? Convéncete a ti misma entonces…

Oleg se dio la vuela dándole la espalda a Larissa caminando hacia fuera de la casa con Sergey en brazos…

-¡Yulia es mi hija!
-Ve al auto Sergey, el abuelito ya va…
-Sí, abuelo… adiós abuela…

El pequeño le dio un beso a Larissa y salió de la casa siendo montado en el auto por el chofer de Oleg…

-¡Eres una hipócrita! ¡A ti no te importa Yulia! ¡Nunca te importo!
-¡Eso no es cierto Oleg!
-Yulia está destrozada… ni siquiera la has llamado para ver si aún respiraba… no te importa si ella vive o muere…
-¡Estás loco!
-¡Yulia sufre por amor… un sentimiento que tú no conoces!…

Oleg se dio la vuelta, saliendo de la casa pero Larissa le grito…

-¡Yo sé lo que es sufrir por amor Oleg Volkov! ¡Tú te ibas a divorciar de mí para casarte con una sirvientita arribista!

Oleg se giró volviendo a entrar a la casa y mirándola a la cara…

-¡Yo fui honesto contigo Larissa… algo que deberías tú practicar!

Oleg salió de la casa y Larissa se quedó mirando como cerró la puerta, se sentó en el sillón suspirando…

-Debo ser paciente… Yulia ya necesitara pareja y el niño le molestará… ahí tendré mi oportunidad.

En el psiquiátrico Elena estaba sumida en un silencio sepulcral… Ekaterina hacia flexiones, luego abdominales…al terminar se sentó en la cama mirando a una Elena que sollozaba.

-¿Vas a seguir llorando pelirroja?
-Es mi problema…
-Y el mío también… tengo oídos pelirroja…
-Elena… Katina…
-¡Por fin!
-Es que… extraño a mi hijo…
-¿Cuántos años tiene?
-Siete…
-¿Cómo se llama?
-Sergey… Volkov…

El rostro de Ekaterina se transfiguró… respiro profundo… Elena aún le daba la espalda…

-Al menos Oleg le dio el apellido…

Elena se gira apresurada sentándose en la cama y mirando a los ojos a Ekaterina…

-¡No sé lo que insinúas, pero no soy, ni fui amante del Dr. Oleg! ¡Sergey es hijo de Boris, el hijo del Dr.Oleg!
-Tranquila Elena… discúlpame… pensé que estabas aquí… por lo mismo que yo…
-¡Estoy aquí porque Larissa Volkova quiere a mi hijo!… lo quiere para ella… y lo ha logrado…
-¿Y tu marido?
-Es una historia larga…

Ekaterina se cruza de brazos, hace un gesto mostrándole el lugar y la mira a los ojos…Elena frunce el ceño, ese gesto le recordó a Yulia…

-¿Ves que tengamos algo más que hacer Elena?

Elena en ese momento largo un sollozo sonoro haciendo que Ekaterina se ponga de pie y la calme…

-Vamos Elena… tranquilízate…
-¿Sabes Ekaterina? No solo lamento que no volveré a ver a mi hijo… también voy a morir aquí… sin haberle dicho a Yulia que la amo, que la amo con toda mi alma… ¡Y me duele tanto! ¡Los extraño!

Elena abraza a Ekaterina que se quedó de piedra con la confesión… no sabía quién era Yulia, pero ese nombre no era de hombre sino de mujer y su cara de interrogante era evidente…

-Perdón mi pregunta… ¿has engañado al hijo de Larissa y con una mujer?
-¡No!... soy la viuda de Boris Volkov…

Elena agachó la cabeza… Ekaterina cerró los ojos…

-¿Boris muerto?… Cuando te sientas cómoda soy toda oídos…

Elena se vuelve a acostar y se gira dejando en evidencia que ya no quería hablar… Ekaterina se pone de pie y sale de la habitación cruzándose con una enfermera….

-Hey hey hey Marta… ¿Dónde vas?
-Le toca esto a la pelirroja…
-¿Es un tranquilizante?
-Para caballos…

La enfermera ríe y Ekaterina la acompaña…

-¡Por fin! Esta llora que te llora y de veras que no me la soporto…
-Entonces te vendrá bien Katya…
-Si…

La enfermera siguió su camino y Ekaterina se le puso de frente…

-Hey… ¿Me dejas ponérselo a mí?
-Katya… quítate quieres…
-Vamos Marta si siempre me dejas poner las inyecciones… ¡Aparte así le demuestro que en la “32” mando yo!…
-¡Estas más loca que todas las locas de aquí!

Ekaterina le sonríe y ese gesto es casi irresistible tanto para hombres como para mujeres… la enfermera le dio la bandeja

-¡Hazlo rápido, no quiero problemas Katya!

Ekaterina le guiñó el ojo y entró a la habitación… la enfermera quedó fuera… le tapó la boca a Elena y le susurro…

-Necesito que grites y me digas que te suelte… y luego llora y te calmas despacio… te están escuchando…

Elena asienta con la cabeza y Ekaterina le muestra la jeringa y le hace el gesto para que empiece, Elena grita y Ekaterina pincha el colchón, vaciando el contenido allí, le hace señas para que se valla calmando… y Ekaterina sale de la habitación…

-Gracias Marta… ya la pelirroja sabrá a quien respetar… ¿Cada cuánto le tocara?
-Una por día durante diez días…
-Uf la quieren bien calladita…
-Parece…
-Me lo dejas a mi… ¿Es un trato?
-Mmmmmm
-Vamos Marta, yo te ayudo con las loquitas del pabellón de las gigantonas que te golpean…
-¡Trato echo!

Ambas mujeres se dan las manos y Katya entra nuevamente a la habitación bajo la mirada observadora de Elena…

-Gracias Ekaterina…
-Dime Katya… Ekaterina es demasiado formal y aquí estamos todas loquitas… no lo olvides…

Elena le dio una sonrisa media y volvió a acostarse dándole la espalda, Katya también se acostó…mirando el techo y pensando un solo nombre… Larissa Volkova.
En la mansión de Yulia, Oleg estaba hablando con Sveta cuando su hija entra a la casa y Sergey sale corriendo abrazándola…

-¡Yulia! ¡Yulia!
-¡Hola campeón!... Hola papa…

Oleg se acerca y le da un beso en la frente… Sveta entra a la sala tomando la manito del pequeño…

-Oye Sergey, porque no vienes conmigo y jugamos videos mientras esperas a Yulia… ¿Te parece?
-¿Vas a venir Yulia?
-Si campeón… hablo un ratito con tu abuelo y subo…
Sergey se fue contento con Sveta y Yulia le ofreció una copa Oleg…
-Si no terminas una vez por todas de tomar alcohol, no dejaré un solo minuto más a Sergey aquí Yulia… ¿Acaso quieres que lo crie tu madre?

Yulia estrella en vaso de whisky en la pared…

-¡Quisiera tener a Elena enfrente para escupirle la cara!
-Eso no te lo crees ni tu Yulia…
-No sé cómo hablar con Sergey…

Yulia agacho la cabeza dejando caer unas lágrimas…

-Ya lo hice yo…
-¿Cómo?
-Yo hable con el pequeño….
-¿Y qué le dijiste?
-Que su mama había tenido un problema, y que tuvo que irse lejos por un largo tiempo…
-¡Eso no es cierto! ¡Debiste decirle que su madre anda de put.a con un tipo por ahi y que nos abandonó! ¡Esa es la maldit.a verdad papa!
-¡Baja la voz! ¡Sergey puede oírte!
-¡Es la verdad!
-¿Sabes algo Yulia? Sergey me contesto: “Mi mami me hablo en sueños… me dijo que me ama y que no la olvide”

Yulia rompió en llanto, Oleg la abrazó fuerte…

-¡No puedo vivir sin ella papá!… ¡No puedo respirar!
-¡Mírame Yulia! ¡Si puedes! ¡Tienes un pequeño que criar que te adora y es un inocente!
-Tienes razón papa… Sergey será mi razón de ser… pero me duele…
-Tú fuiste la mía Yulia… tu existencia me salvó el alma.

Yulia y Oleg lloraron lo que prometieron que sería la última vez.
Elena seguía dándole la espalda a Katya… y ya era entrada la madrugada… Katya miraba el techo, no podía dormirse… tenia miles de recuerdo que la torturaban…

-Cuando tenía yo 17 años mi padre murió y mi madre no tuvo otra opción que llevarme a trabajar en el servicio de la casa materna del Dr. Oleg, luego murió mi hermano mayor y mi mama unos meses después como así también la Sra. Volkova, el Dr. Oleg sabía que yo era huérfana y me llevo a su casa a trabajar en el servicio… así conocí a Boris.
-Yo tenía 11 años cuando quede huérfana… una amiga de mi madre trabajaba en la casa de la Sra. Volkova… ella me acogió, me mandaba a estudiar y yo me ocupaba junto con ella de su Jardín… ella casi no nombraba a su hijo, estaban distanciados, según ella por culpa de su esposa y de su consuegro… había una fotografía en la chimenea de Oleg y desde pequeña yo la miraba y soñaba con el… cuando cumplí 17, seguía yo en la casa, la Sra. Volkova comenzó a atender comunicaciones telefónicas de su hijo y de pronto un día el comenzó frecuentarla… así conocí a Oleg.
-Boris me decía siempre cosas bonitas… me regalaba flores… yo era una más del servicio y me sentí la cenicienta… él era mi príncipe azul… pero Larissa le envenenaba el alma y discutían a diario, no por mí, ella no sabía que él me hacía regalos… pero de pronto comenzó a ser otro y de igual manera me case con él… me golpeo por primera vez la noche de bodas… y me violó… así durante dos años, siempre me obligaba a servirle a él y sus amantes llamándome “sirvientita”

Elena suspira sollozando y Katya cierra los ojos derramando lágrimas de tristeza…

-Oleg era un caballero, apenas le abrí la puerta quedé prendada de sus ojos azules… él también era un príncipe azul, había soñado años con él y por fin lo tenía enfrente… empezó a venir seguido y me traía muñecos, corazones… flores… me enamore de él profundamente, sabía que era casado y jamás me prometió nada, me entregue por amor… después de varios meses quede embarazada, yo era inexperta, él había sido mi único hombre, y diez años mayor a mi… creo que la Sra. Volkova se dio cuenta e increíblemente no lo desaprobaba, Oleg me dijo que se divorciaría de Larissa… y yo le creí… le creí.
-Boris se había hecho adicto, no solo al alcohol sino a las drogas, desaparecía semanas enteras y Larissa tapaba todo con sus contactos y el dinero… Boris era medico como Oleg, en una operación dejó en silla de ruedas a una mujer, porque estaba drogado y borracho operando, Larissa arreglo todo el asunto, claro… Oleg estaba de viaje… tres semanas después, me dio una golpiza que me dejo mal trecha… los empleados de la casa lo sacaron a punta de escopeta, ese día fue la última vez que lo vi, tres días más tarde… apareció muerto… había caído de lo alto de un hotel en una fiesta de sexo y drogas… Yulia fue quien me dio la noticia… yo estaba embarazada de apenas 5 semanas… y logré irme… sin que ellos lo supieran, gracias a una buena mujer que trabajaba con el Dr. Oleg… Ella me ayudo a escapar y ahora es madrina de mi hijo.
-Una semana después de que Oleg comprobó que yo estaba embarazada, me prometió hablar con Larissa y con su mama… pero recibí una llamada, al teléfono de la casa… de la mismísima Larissa Volkova, me citó en un bar en el centro de Moscú y me pidió por favor sea discreta… que ella solo quería hablar conmigo y yo como una niña tonta acudí a la cita. Me senté en una mesa y la esperé… Ella entró al bar, fue fácil reconocerla, alta elegante y hermosa, toda una mujer… me sentí tan insignificante… no era nada al lado de ella… me miró y me sonrió, solo me dijo: “no eres ni mayor de edad, arruinaras la carrera de Oleg y su vida, toma esto “sirvientita”, es suficiente para que tú y tu bastardo empiecen una vida decorosa… pero debes desaparecer… esperaré tu llamada, tu sabes lo que te conviene” me tiro unos rublos arriba de la mesa y se marchó. Abrí el sobre… había un cheque y un número telefónico… nunca vi tantos ceros en mi vida… eran en dólares como medio millón… llegué a la casa y lo rompí, debía pensar que hacer… me iba a largar… pero sin dinero, no iba a arruinar a Oleg… lo amaba demasiado, pero tampoco iba a recibir el dinero de esa mujer, abre sido insignificante y pobre, pero tenía dignidad… lo que no tuve fue tiempo… al día siguiente fui abordada por tres hombres cuando salía del instituto donde iba a cursar mis estudios nocturnos… me trajeron aquí… tuve un embarazo complicado, y mi hijita nació muerta… así que solo acepte mi destino, no tenía ni familia, ni dinero, ni documentos, mi hija había muerto… no tenía nada y me quedé aquí… las “loquitas” son mi familia.
Elena lloraba al igual que Ekaterina, pero siguieron hablando… era una catarsis mutua e interesante.
-Dimitry, un amigo de mi hermano muerto, era huérfano y mis padres lo ayudaban, como su pobreza les permitía, él me quería y me quiere como su hermana y yo a él de igual manera, con Dima me fui a San Petersburgo, él es abogado y también lo ayudo la Sra. Volkova… Dima me ayudó mucho con mi mal embarazo, como así también María, la madrina de mi hijo. Mi Sergey nació con problemas respiratorios, pero gracias a Dios pudo sobrevivir, tiene un asma agudo, pero con cuidados lo lleva… yo pude estudiar… soy psicóloga… ¿Qué paradoja no?... ciertamente, no sé cómo y después de cinco años Larissa supo de la existencia de Sergey, yo siempre imaginé que no podría escapar, así que hice otra jugada… le pedí a Yulia que se casara conmigo, para estar a la misma altura de Larissa… ser nuevamente una Volkova y me duró dos años… fui muy soberbia…la subestimé…

Ekaterina se gira en la cama y mirando a Elena le pregunta:

-¿Quién es Yulia?
-Perdón… la hermana de Boris… la hija menor de Larissa y Oleg…

Ekaterina se sentó como un resorte en la cama y prende el velador de la mesa de noche…

-¿La tal Yulia es adoptada verdad?
-¿Yulia?... Ser más Volkov sería imposible… es una versión mujer del Dr. Oleg… sus ojos, el sello azul… idénticos…

Ekaterina tenía la mirada perdida…

-¿Estas bien Katya?
-Larissa Volkova tuvo un accidente cuando Boris tenía tres años, quedo imposibilitada para ser madre nuevamente, Oleg conducía cuando se estrellaron… se durmió… eso lo hacía sentir culpa con ella, el mismo me lo conto, y la Sra. Volkova me lo confirmo, ya que siempre me decía que Larissa lo tenía amarrado a Oleg con esa culpa…
-Yo te aseguro Katya, que Yulia es una Volkov… quien sea la madre es otro tema, Larissa nunca la trataba… bi….en…

Elena pasó saliva y Ekaterina se puso de pie…

-¡Mírame Elena! ¡Describe a Yulia! ¿Cómo es? Físicamente…
-Morenita… pequeñita…
-Mírame bien… ¿Cómo yo?

Los ojos verdes de Katya se aguaron… y señalaba su propio pecho con ambas manos…

-Si…
-¿Cuántos años tiene Yulia?
-Veintisiete…

Las lágrimas cayeron por las mejillas de Katya…

-¿Cuándo cumple los años?
-El 20 de febrero…

En ese momento Katya lleva sus manos a su rostro y comienza a gritar….

-¡¡Hija de put.a Larissa!! ¡¡Hija de put.a!!

Elena se pone de pie y trata de calmarla… pero es en vano… Katya comienza a patear la puerta…

-¡¡Ábranme!! ¡¡Cerdos hijos de put.a!!
-¡Katya por Dios!...
-¡Voy a matar a Larissa Volkova! ¡Suéltame!... ¡Ábranme!
-Katya…

De pronto se oyen unos ruidos de llaves… y el mismo enfermero de siempre entra… Katya lo golpea… y este le devuelve el golpe dejándola casi inconsciente… saca una jeringa… y se la coloca en el muslo…

-Ten mucho cuidado tú también pelirroja, el próximo golpe va para ti…

El enfermero cierra la puerta con llave y Elena se arrodilla levantando la cabeza de Katya y colocándola en sus muslos…

-Me robo mi hija Elena…
-Shhhh duerme Katya…

Katya se durmió y Elena como pudo la subió a la cama, la tapo observándola… el destino era incierto, se parecía... no podía negarlo. A la mañana siguiente, Elena fue por su ración de alimentos y la enfermera Marta le dio unas frutas para Katya a escondidas, Elena las se la llevó a su habitación… al entrar Ekaterina estaba sentada en canastitas mirando por la ventana… Elena cierra la puerta y le coloca las frutas a su lado, mira las frutas y vuelve a mirar por la ventana…

-Cuando me trajeron aquí, me resigne a mi destino y tontamente creía que un día vendría Oleg a rescatarme… el nunca vino… nunca.

Elena suspiró y trato de abrir su mente como psicóloga…

-¿Cómo te sentiste frente a esto?
-Desilusionada... porque tal vez nunca me busco… o tal vez él también me encerró para quedarse con mi bebe… ahora… ya no sé qué creer…
-Debes buscar en lo profundo…ahí está la respuesta…
-Me aferre a mi embarazo… era tan tonta que pensaba que podría criar a mi hija o hijo aquí… yo la vi muerta Elena… me mostraron una beba… muerta…
-Estamos paradas sobre supuestos Katya…
Ekaterina giro su cabeza y miro a Elena…
-¿Por qué Oleg me hizo algo así? Él era mi vida… yo lo amaba… y amaba a mi bebe…

Ekaterina suelta un sollozo amargo… profundo y Elena suspira pensando en lo cruel del destino, pero debía ser justa con Oleg.

-Sinceramente Katya, no creo que Oleg sepa que tú estás aquí, él es un hombre recto… un hombre de bien.
-¿Y Yulia? ¿¡Cómo diablos entro a su vida!?
-Tienes que tranquilizarte, poniéndote mal no ganas nada…
-Cuéntame de Yulia… ¿Cómo es?

Elena sonrió… cerrando los ojos pensándola…

-Es la persona más atenta, dulce y amable….sacrificada… que conocí en toda mi vida…
-¿Es buena entonces?

Ekaterina sonrió por las palabras que empleo Elena.

-Demasiado, se merece ser feliz… se merece que la amen… se merece amar a alguien más…

Elena bajo la cabeza…

-¿Por qué? ¿No fueron felices?
-Yo no supe hacerla feliz… he sido egoísta, me aproveché de ella… de su amor incondicional hacia mi… la use… la lastime… y Dios me castigo…
-Entonces… mi hi… Yulia es infeliz…

Ekaterina miro al piso en clara señal de tristeza…

-Me obligaron a escribirle una carta, en donde decía que me iba con un hombre, que me había enamorado de él y que le dejaba a mi hijo porque estaba enfermo y no podía exponerlo… Larissa, hasta en eso hizo… que la lastimara a Yulia…
-¿La amas?
-Con toda mi alma…

Elena rompe en llanto y Ekaterina se acerca a ella abrazándola…

-¡Tú tienes que salir de aquí Elena!
-¿Para qué?
-Como para que… ¡Para ser feliz! ¡Para recuperar a tu hijito! ¡Para decirle que la amas!
-¿Y tú crees que llegaría viva?... Larissa me mataría antes de acercarme a ellos…
-¿Y qué harás? ¡Te quedaras aquí pudriéndote!
-¡¿Y tú?!
-Yo pertenezco a este lugar… yo soy feliz aquí…
-¡Tu no perteneces a éste lugar! ¡No puedes decir que eres feliz!
-¡Cállate!
-¡Larissa te metió aquí! ¡Tienes que recuperar a tu hija!
-¡Cállate Elena!
-Katya…
-¡¿Qué le diré eh?!... Hola… soy la mujer que era amante de tu padre y salió embarazada… ¡No!
-Que tal… Hola, soy tu madre, a la que Larissa encerró en un psiquiátrico y engaño haciéndole creer que estabas muerta…
-¡Ya déjame en paz Elena!…

Katya se pegó a la ventana con la mirada perdida…

-Si tú no quieres escapar conmigo… aquí me quedaré…
-No puedo irme… entiéndeme… aquí me siento segura…
-¿Segura? ¿No quieres ver a Oleg? ¿No quieres conocer a tu hija?
-Déjame en paz Elena…

Katya derramo unas lágrimas las que seca al instante y Elena cerro los ojos suspirando profundo…

-Yo… yo…

Katya se gira mirándola, ve que unas lágrimas involuntarias recorren las mejillas de Elena…

-¿Qué pasa Elena? ¿Me quieres decir algo?

Elena tenía la cabeza gacha y Ekaterina noto cierta tristeza contenida…

-Yo hice algo… algo que iba a cambiar nuestras vidas… Yulia quería un hijo… hizo congelar sus óvulos… yo me negué… y Yulia me pidió el divorcio, me dejo… me vi desesperada… actué por despecho… por miedo… por amor… fui a la clínica de fertilidad…
-¿Cómo?
-Katya…

La miro profundamente bajo el rostro incierto de Ekaterina…

-Tengo un atraso.

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por Akasha78 el Dom Sep 20, 2015 3:55 am

Conti porfa; ya me dejaste sin uñas. Arrow Arrow Sad

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por flakita volkatina el Miér Sep 23, 2015 1:26 am

Hayyy pense q e contraria algo larrrrrrgoooo x leer xf sube mas conti pero q sea largaaaa d leer.. tenemos un bb en camino eso es genial ahora lo q hace falta es valor x parte d ambas

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por flakita volkatina el Miér Sep 23, 2015 1:29 am

Sabs me habia vuelto loca buscando el fic no lo encontre dnd se suponia q estaba apunto estuve d guiñarme los pelos cuando mi amiga me ilumino y dijo busca en los d proceso quizas lo pasaron ahi y sas q pud respirar cuando lo encontre jajaja

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Lun Sep 28, 2015 9:14 pm

buenas noches bellezas!! aqui les dejo un capitulo mas... espero y lo disfruten... besosssssss


Capitulo Once (¿Olvidarte?)

Una rubia de larga cabellera acariciaba una espalda morena, depositaba pequeños besos a lo largo de esa espalda… la morena, se encontraba boca abajo con la mirada perdida… la rubia apoyo su mentón sobre la baja espalda…

-¿Estas bien?
-¿Por qué me preguntas eso cada vez que tenemos relaciones?

La rubia se incorpora poniéndose boca arriba…

-¿Será porque estoy harta de no ser más que una especie de amante?
-Tienes las puertas abiertas…
-¡Eres una desgraciada Yulia!
-Me da lo mismo lo que pienses Alina…

Yulia seguía boca abajo sin siquiera moverse, mientras Alina se vestía apresurada… se calzo los zapatos, camino alrededor de la cama poniéndose frente a Yulia…

-¡Me tratas como si yo fuera una p.uta!
-Si así te sientes es tu problema no el mío…
-¡Cuando vas a divorciarte de una vez Yulia!
-Haré de cuenta que no escuche absolutamente nada…
-¡Hasta cuando Yulia! ¡La put.a de tu esposa te dejo regada…!

No alcanzo a terminar la frase Yulia se puso de pié como un resorte, la tomo del brazo y la llevándola a la rastra…

-¡Suéltame Yulia!
-¡Te lo advertí! ¡Nunca ibas a hablar de mi esposa ni de mi hijo!
-¡No dije más que la verdad!

Yulia seguía llevándola del brazo abriendo la puerta de su departamento, sacándola fuera…

-¡Tienes que aprender a callarte!
-¡Mírate Yulia! ¡Hace siete meses que tu esposa te abandono, y la sigues esperando… me das pena!…

Yulia le cerró la puerta en la cara, apoyando su espalda en la puerta dejándose caer al piso… tapando su rostro con ambas manos llorando tristemente… porque en el fondo, Alina no decía más que la verdad o lo que ella conocía como verdad…
Alina caminaba rápidamente… mientras marcaba un número telefónico…

-¡Más vale que me atiendas! ¿Larissa?
-Si Alina…
-¡Renuncio Larissa!…
-¡Que dices Alina!
-¡Que estoy harta de Yulia! ¡Me trata como a su p.uta!
-¡Tranquilízate Alina!
-¡No me tranquilizo nada! ¡Si acepte esto es porque siempre me gustó mucho Yulia! ¡Pero, tampoco me dejaré tratar así! ¡Asúmalo! ¡Yulia ama a esa mujer que se largó, así y todo no cambia nada! ¡Buenas tardes!

Alina le cortó el teléfono a una Larissa que quedo perpleja y mirando a la nada…

-¡Quien te crees niña idiota!... Tendré que ser más selectiva… ¡Maldición Yulia!

En la clínica Volkov, Oleg estaba reunido con María y Dimitry…

-Ya es el tercer analista en caligrafía que consultamos Oleg… los tres concluyeron que el trazo tiene carga emocional y obligatoria…
-Yo he contratado el mejor detective de Moscú… no hay rastros de ninguno de los dos… ni Vietric, ni Elena…
-¡Y eso no le parece raro Volkov!
-¿Qué insinúas Dimitry?
-¡Que ustedes se quedaron con lo que querían! ¡Ya tienen a Sergey!

Oleg se puso de pie poniéndose cara a cara con Dimitry… María se colocó en el medio…

-¡Por favor!... Dima siéntate… estamos aquí para poder encontrar a Elena… no para echarnos culpas…

Oleg toma la iniciativa sentándose…

-Tal vez tu no la conozcas demasiado Oleg, pero Elena daba la vida por Sergey… jamás lo hubiese abandonado…
-La conocí lo suficiente para que todo lo que pasó no me cierre para nada… yo también pienso como ustedes…

Dimitry suspira…

-No voy a parar hasta encontrar a mi hermana…
-Sabes que tienen mi apoyo incondicional…

Los tres asentaron con la cabeza y Dimitry se retiró…

-¿Cómo está Yulia?
-Cómo puede María…
-No me habla… yo debería renunciar Oleg…
-Tú no vas a renunciar… Yulia tiene que aceptar, nada tienes que ver con lo de Elena…
-Lo se…

A las afueras de la ciudad de Moscú Elena mira por la venta, añorando un momento que no sabe si llegará…

-¿Cómo estas hoy Elena?
-Cansada…

Elena se gira para ver a Ekaterina…

-Es entendible…
-¡Otra vez te golpearon!
-No duele… solo tengo que colocarme hielo…
-¿Por qué haces esto Katya?
-Si ayudo a Marta en el pabellón de las gigantonas ellas te consigue ración de comida extra y las pastillas para que estés fuerte…
-No deberías hacer esto por mi Katya…

Katya se acerca y mira a Elena colocando su mano sobre el vientre muy abultado de la pelirroja…

-Esta bebita que llevas aquí Elena, es mi nieta… tu… su mama y vale cada golpe que reciba… es más, es poco…

Elena se le aguan los ojos tomándola de las manos…

-Ya se a quien salió Yulia tan maravillosa… ella hubiera sido tan feliz con mi embarazo…

Elena rompe en llanto mientras es abrazada por Ekaterina…

-No llores Elena… saldremos de aquí… estoy en eso…
-Por más que podamos escaparnos, las dos sabemos que estamos en medio de la nada…
-La de la cocina me hará un mapa…
-¿Y es de fiar?
-Es nueva… y le gustan las chicas… le gustas tú…
-¿Qué?
-Nada Elena, que descubrí a la muchacha mirándote varias veces… le hable y le hable… me dijo que nos ayudará…
-¿Y si es una trampa?
-Si no lo es… prométeme que le darás un beso…

Elena le sonrió… y Katya se sentó cerca de la ventana colocándose hielo en el hombro, pensando en cómo sacar a Elena de ese lugar.
Por su parte Oleg invertía mucho tiempo en la clínica, no tenía ganas de estar en su casa y Larissa decidió ir a la clínica por él…

-Te falta dormir aquí…
-Hola Larissa…
-Vengo a buscarte… para almorzar…
-Papa tengo…
Larissa se gira…
-Hola mama…
-Hola Yulia… ¿Cómo estás?
-Bien…
-Tu padre y yo nos vamos a almorzar… ¿Quieres venir?

Yulia miro a su padre y luego a Larissa…

-Gracias mama… tengo mucho aquí…Papa, te dejo unos análisis de la habitación setenta y ocho…
-Cuando regrese, los chequeo hija…
-Bien, adiós mama…

Yulia se gira para irse…

-Yulia…
-¿Si mama?
-Cuando mandas a Sergey a la casa… ¿Por qué tú no vienes? Hace meses que casi no te veo…

Yulia suspira y toma el picaporte dándole la espalda, pero se gira…

-A ti no te interesa verme a mi Larissa, solo te interesa Sergey… te evito el desagradable momento…

Increíblemente Larissa se quedó pasmada y Yulia se va del consultorio con lágrimas en los ojos, le duele… le duele porque a pesar de saber que no es su madre biológica siempre la amo… es su madre a pesar de todo. Larissa se giró y mirando a Oleg:

-¡Nunca debiste decirle la verdad!
-¿Yo? ¡Tú la insultaste y le dijiste la verdad!
-Pudiste habérselo negado…
-Vamos a comer Larissa… nunca estaremos de acuerdo… pero hay una sola realidad… tu nunca quisiste a Yulia…

A Oleg se le aguaron los ojos y a Larissa le tembló la mandíbula…

-¡Yo quiero a Yulia Oleg, no sé cómo quieres que te lo diga!
-¡No tienes que decírmelo… tienes que demostrarlo!

Larissa toma su bolso largándose del consultorio de Oleg… unas lágrimas involuntarias corren por sus mejillas… las cosas no estaban saliendo como ella lo había pensado, todo caía por su propio peso.
Pasaban los minutos…las horas… los días…
Los movimientos eran acompasados, había miradas, gemidos… una lengua que era fuego rodeaba un pezón endurecido… se movían más… mas… las uñas clavadas en la espalda de piel morena produciendo un gemido de placer único…sagrado… sexos unidos… en un movimiento brillante, la de cabellos de fuego, se gira quedando sobre la morena produciéndole un suspiro demandante… en otro giro inesperado, la de cabellos de fuego se colocó en sentido contrario, de tal manera que sus rostros quedaron cada uno a escasos centímetros de sus sexos mojados y palpitantes… ahora ambas succionaban sus sexos… cada vez gozaban más… cada vez estaban más allá… la de cabellos de fuego tensa sus piernas clavando las uñas en los muslos de la morena… ninguna paraba… la de cabellos de fuego seguía frenética moviendo su sexo sobre la boca y el rostro de la morena, que movía su lengua con maestría, haciendo que le pagara con el mismo frenetismo sobre el sexo de la morena… los gritos de ambas no dejaron lugar a dudas… el orgasmo había venido haciendo que la pelirroja se derrumbara sobre la morena…

-¡Elena!

No estaba allí… solo había vacío a su lado… Yulia estallo en llanto viendo su propia mano dentro de su braga…

-¡Porque me dejaste Elena! ¡Yo te amaba! ¡¡Elena!!
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-¡¡Yulia!!

Katya se levanta de golpe y se acerca a la cama de Elena…

-¿Estas bien Elena?

Katya le toca la frente con una mano y con la otra la apoya sobre el vientre…

-Necesito a Yulia… la necesito… no pudo más…

Katya le seca las lágrimas… y suspira mirándola con ternura.

-Yo te llevare con Yulia…

Elena quedo dormida y Ekaterina ya no pudo pegar un ojo… apenas sintió que las puertas se destrabaron salió disparada rumbo a la cocina. Había varias mujeres ya, pero Ekaterina quería a una en especial.

-¿Pensaste ya mi propuesta?
-¡Dios! ¡Katya! Me asustaste…
-¿La pensaste o no?
-Es muy arriesgado…
-Anna… Elena ya está llegando a término, si no la sacamos de aquí, correrá peligro…
-¡No me pongas entre la espada y la pared!
-¡No me queda de otra Anna! Le van a quitar él bebe… como me lo hicieron a mi…
-Porque no me das la dirección y la persona con quien tenga que hablar… yo lo haría…
-¡No! ¡No entiendes! ¡Ya te lo explique! ¡Para cuando lleguen, ya nos habrán mandado lejos o nos mataran! ¡No sabes con quien te metes, incluso te harían desaparecer a ti!
-¡No te exaltes, que la que gritaré seré yo, que te inyecten y ya!
-¡Eres una mierda igual que todos Anna!

Ekaterina salió disparada de la cocina rumbo al patio central… sentía impotencia, desesperación y no quería que la vea Elena, así que grito con fuerzas… cayó al piso arrodillada… sabía que no podía hacer nada, no podía huir por el bosque helado con una mujer casi parturienta… el llanto desconsolado no se dejó esperar… Ekaterina no había llorado más de esa forma desde que le habían mostrado a su bebe muerta… o a la que ella creyó su bebe.

-¡Tu ganas Larissa! ¡Siempre ganas!…

La única oportunidad que ahora tenía, era darle los datos de Oleg a la cocinera, eso era lo que ella pretendía, no ayudarlas a escapar, sino ella traerles ayuda, pero Ekaterina sabía que en el momento que mínimamente Oleg mueva un dedo, ya alguien alertaría a Larissa, y ellas desaparecerían perdiendo los mínimos privilegios que tenían ahí dentro gracias alguna amistad que había cosechado Ekaterina en los 28 años que llevaba encerrada allí…
Llegó a la habitación y Elena estaba duchándose, así que aprovecho a escribir la dirección de la clínica de Oleg, para dárselo a la cocinera. Elena salió de la ducha, se cambió y sumida en el silencio se dirigió al comedor, Ekaterina solo iba detrás de ella… tomaron una bandeja… y fueron por su ración de comida. La cocinera las observaba, noto la cuasi incomodidad de Elena al caminar, se tomaba el vientre todo el tiempo, Anna suspiro muy profundo y le hizo una seña a Ekaterina…

-¿Cuánto le queda a Elena?
-Como mucho, dos semanas… Aquí tienes lo que…
-Toma…

Anna le colocó una llave en las manos de Ekaterina…

-¿De dónde es?
-De la lavandería… allí hay dos maniquíes, están un poco desarmados pero te servirán para meterlos en las camas, ve la manera de llevarlos a tu habitación, cuando cierren las puertas, tú y Elena deberán estar dentro de la lavandería, todo el pasillo que conduce a la cocina no tiene cámaras, nos encontraremos aquí…
A Ekaterina se le llenaron los ojos de alegría…

-Gracias Anna…
-Después que escuches la alarma cuentas hasta 120, esos dos minutos los necesitas para no ser vista…
-Lo haré…

La noche llegaba lenta para Ekaterina, no quería decirle a Elena nada para no ilusionarla demasiado, pero la pelirroja noto cierta inquietud…

-Desde los ocho meses que llevo aquí, nunca te vi tan inquieta Katya… ciertamente tengo que decirte, que Yulia se parece mucho a ti, ella es ansiosa... y solo esta así cuando oculta algo...

Ekaterina le sonrió por la conjetura de Elena y también por decirle que Yulia se parecía a ella.

-En dos horas nos largamos de aquí…
-¿Cómo?
-La cocinera… Anna… nos ayudara…

Ekaterina le muestra la llave… a Elena se le llenan de lágrimas los ojos y abraza a Ekaterina

-¡Gracias Katya! ¡Yo sabía que nos sacarías de aquí!
-No quiero que mi nieta nazca aquí Elena… me voy a buscar una cosas, preparas los abrigos…

Elena asentó y se dispuso a buscar el abrigo de ambas, a los minutos Ekaterina llego con unos maniquíes, Elena la observaba como los acomodaba y miraba la hora…

-Anastasia está inquieta hoy…

Ekaterina se gira y la mira sonriéndole…

-¿Le pondrás el nombre de la Sra. Volkova?
-Ella fue muy buena conmigo… también lo ha sido contigo… y es la abuela de Yulia…

Ekaterina le sonreía sin poder contenerse y Elena lagrimeo al verla…

-Necesito ver a Yulia… tu sonrisa me la recuerda…

Ekaterina la toma de las manos…

-La veras… aunque sea lo último que yo haga en mi vida…

Ambas salieron hacia la lavandería, Ekaterina ayudo a Elena a poder esconderse para no ser vistas en el reconociendo final… pasaron las luces de las linternas y escucho el cierre automático de puertas… conto hasta ciento veinte y salieron ambas recorriendo largo pasillo que las llevaba a la cocina… al entrar un linterna las alumbró…

-Aquí vengan rápido…

Elena y Ekaterina se acercaron lo más rápido que Elena pudiera…

-Hola Elena…

Anna miraba embelesada a Elena y esta le sonrió en claro agradecimiento…

-Hola Anna…
-Estas son las llaves de mi auto…

Ekaterina la mira con espanto…

-¡No se manejar Anna!…
-No importa Katya yo conduciré…
-Bien…
-¿Y cómo saldremos? Las cámaras nos verán…
-Mi auto está en la zona que no hay cámaras y tendrán que ir esquivando el resto, no será difícil y cuando lleguen a la garita de salida solo acelera y rompe las barreras, yo ya les desinfle las ruedas a los de vigilancia… no podrán seguirlas y la policía está demasiado lejos de éste lugar… se marchan sin dejar de ver el GPS que las conducirá al destino…

-¿Qué destino?
-La clínica Volkov… Katya me lo pidió…
-¿Y tú Anna?…
-La ataremos Elena… para que no sospechen de ella…
-Está bien… ¡aahhhh!

Anna la sostiene junto con Ekaterina…

-Hoy está muy inquieta… pero estoy bien…

Anna le miraba el vientre y luego admiraba la belleza de Elena...

-Bueno, ya atenme… tienen que irse…

Ekaterina la ato bien fuerte con unas cuerdas que se usan en la cocina, tomaron una cinta y se la colocaron en la boca… Anna miro a Elena y esta se agacha quitándole la cinta y le dió un tierno beso en los labios, Anna cerró los ojos disfrutándolo.

-Gracias Anna… nunca olvidaré lo que haz echo por nosotras…

Le regalo la última sonrisa y se marchó ayudada por Ekaterina. Esquivan las cámaras, Ekaterina conocía demasiado bien el lugar… pero lo inesperado sucedió, alguien no estaba previsto…

-¿Te ibas sin despedirte de mí Katya?

Elena se quedó clavada horrorizada… Katya solo cerró los ojos girándose… el extraño le mostraba a Katya la alarma y su dedo en el botón rojo…

-Suelta la alarma… yo me quedaré… deja ir a Elena…
-Katya… no…
-¿Y qué me darás para dejarla ir Katya?

Ekaterina paso saliva…

-Lo que tú quieras…
-¡Por fin! Ya me harte de solo verte desnuda Katya… masturbarme es aburrido ya…
-Está bien Vladimir…
-La dejaré ir a la pelirroja si tú te quedas y me la mamas una vez por semana… he soñado demasiado con eso…

Vladimir se tocaba los genitales, a Ekaterina le tembló el mentón y miro hacia abajo, se giró y tomo de los brazos a Elena…

-Se feliz Elena… ahora vete…
-¡No me iré sin ti!…
-Yo pertenezco aquí… solo dile a mi hija… que yo la ame… hazla feliz Elena… se lo debes…
-¡No me iré!

Elena abraza a Ekaterina…

-Que tiernas…

Vladimir se acercó y tomo del brazo a Ekaterina separándola de Elena que quiso empujarlo, pero este saco una navaja y la coloco en el cuello de Ekaterina…

-¡Lárgate pelirroja estúpida, te doy un minuto!…

Elena miraba desesperada…

-¡Ya vete Elena!

Elena se giró dubitativa, Vladimir le dio la espalda con Ekaterina, llevándola del brazo… Elena tomo una silla y se la dio en la espalda a Vadimir que cayó al piso llevándose con él a Ekaterina también, cuando Elena la estaba ayudando a ponerse de pié, Vladimir tiro un manotazo al aire con su navaja cortando a la altura de las costillas de Ekaterina, esta se tomó el costado pero no se detuvo y lo pateo en sus genitales dejándolo retorciéndose, mientras ellas huían, pero este hizo sonar la alarma de alerta… ellas llegaron al auto de Anna subiendo a él, Elena arranco pisando a fondo el acelerador, dos hombres estaban en la salida frente a las barreras, pero ellas no se detenían y se oyó un disparo… Elena rompe las barreras entrando a la carretera… yendo a la libertad.

-¡Dios! ¡Manejas bien Elena!

Katya la mira sonriendo y nota que el hombro de Elena sangra…

-¡Frena Elena por Dios! ¡Estas herida!
-¡No!... Tenemos que llegar…
-¡Estas sangrando!

Elena respiraba agitada y tuvo que frenar… le dolía el vientre… Ekaterina salió del coche y la ayudo a bajar, en el momento que Elena se pone de pie un líquido recorre sus piernas... mirando a Ekaterina a los ojos…

-Rompí fuente…

Ekaterina presionaba su hombro…

-Ya nos encontraran y te atenderán…
-Tienes que conducir tú… yo ya no tengo fuerzas…
-No se conducir Elena…
-Pues tendrás que aprender o tu nieta nacerá en este bosque helado…
-Deja que nos encuentren…
-¡No Katya! ¡Tú me prometiste que me sacarías!

Ekaterina cerró los ojos y sentó a Elena en el asiento del acompañante, rompió su remera y ató el hombro de Elena… y luego corrió hasta el asiento del conductor…

-No se Elena…
-La pierna izquierda no la debes usar, el del medio es el freno y el de la derecha el acelerador, pisa el freno y pon con la palanca… ¡ahhhh!
-¡Dios, Dios!
-Pon la “D”

Ekaterina hizo caso omiso…

-Ahora suelta el freno y aprieta el acelerador… sigue el camino rosa que marca el GPS y llévame con mi Yulia…

Ekaterina piso el acelerador y salió disparada…

-No mires tus pies mira adelante…
-Si…

Elena estaba casi inconsciente, perdía demasiada sangre… así que tomo una determinación, apretó el acelerador hasta el fondo y siguió sin detenerse ante nada… estaba entrando en la ciudad y veía en el GPS la banderita de llegada acercarse…

-Dra. Volkova… que pase buenas noches…
-Gracias Irina…

En el momento que Yulia estaba saliendo ve unas luces dirigirse a la entrada y comienza a agitar los brazos… el auto frena de golpe subiéndose a la acera… Ekaterina baja desesperada…

-Por favor ayúdeme tengo una mujer herida y de parto…

Yulia suelta su maletín y corre hasta el auto… y la ve…

-E… Elena…

Ekaterina queda tiesa y Yulia se lanza dentro del auto… tocando su rostro.

-Elena… mi amor… ¡Elena!

Yulia sale del auto dando órdenes…

-¡Irina! ¡Que traigan una camilla y que estén todos disponibles para una emergencia, tenemos una parturienta con pérdida de conocimiento!
-Si Dra Volkova…

Ekaterina recibió un frio helado el su columna… era su hija la que tenía frente…

-¡Hey! ¡Señora!

Ekaterina no reaccionaba… Yulia comenzó a chasquear los dedos frente a ella…

-Si…

Ekaterina la miro a los ojos por primera vez… encontrando esa mirada azul… ese sello Volkov…

-¡¿Usted tiene que ver con eso?!
-No… le dispararon cuando escapamos…
-¡¿De dónde escaparon?!

En ese instante llegan varios enfermeros y sacan a Elena del auto… Ekaterina fue hasta Elena y caminaba al lado de la camilla mientras observaba a Yulia como la revisaba, como la acariciaba… entraron a la sala de Shock y ya estaba todo preparado…

-¡Llamen a María!
-Si Dra…

Una doctora especialista estaba haciendo la ecografía a Elena mientras Yulia miro a Ekaterina notando que sangraba a la altura de las costillas.

-Yulia… los latidos del feto son bajos… hay que hacer cesárea, deben estabilizarla…

En ese instante entra Oleg a la sala…

-¿Qué sucede Yulia?... ¿Elena?
-¡Nos la llevamos a quirófano!… ¡Vamos muévanse!
-¡Yulia! ¡Tú no puedes operarla!
-Lo se papa… ya llame a María y la está esperando Andrei y su equipo, la señora que trajo a Elena está sangrando también ayúdala papa…

Oleg miró hacia el costado encontrándose con Ekaterina…

-¡Hey papa! ¿La ayudas tú o no?
-Si… venga por aquí… señora…

Ekaterina salió de la sala en silencio, Oleg iba a su lado.

-Por aquí… siéntese en la camilla y quítese la remera por favor…

Ekaterina siguió al pie de la letra lo que Oleg le pedía…

-Acuéstese… y levante los brazos a la altura de la cabeza…

Ekaterina hizo todo al pie de la letra, sentía vergüenza, aunque había sido su mujer muchas veces, estar semidesnuda frente a Oleg le producía incomodidad, Oleg comenzó a revisar la herida, Ekaterina sintió sus dedos posarse en su piel produciéndole un escalofrío… Oleg lo noto…

-Tengo que limpiar su herida y darle varios puntos, no ha sido profunda, pero sí de diez centímetros…

Ekaterina asentó con la cabeza recibiendo la mirada azul de Oleg, no pudiendo sostenérsela.

-Esto le dolerá un poco, serán varios pinchazos, debo hacerlo para que ya no tenga dolor…
-Está bien…

Oleg volvió a mirarla cuando escuchó su voz… se le hizo un nudo en la garganta, limpió la herida y comenzó a coserla.

-Dígame si siente dolor… le pondré más anestesia…
-Está bien…
-Dr. Volkov… disculpe… la Dra Volkova lo requiere en quirófano…
-Dígale que voy enseguida…
-Dr… disculpe… pero olvido ponerse los guantes…
-Ah sí… ya me los coloco…

La enfermera se retiró y Oleg terminó su trabajo…

-Quédese aquí le pediré a una enfermera que le coloque una venda…

Ekaterina se puso de pie colocándose la remera…

-No me quedaré aquí, quiero ver que sucede con Elena…

Oleg no la tomo en cuenta y salió de la sala dirigiéndose al quirófano seguido de cerca por Ekaterina…

-Yulia…
-¡Si a Elena le pasa algo papa, mataré al desgraciado por hacerle esto!…

Yulia entra a la pre sala del quirófano, dejando a un Oleg pensativo, dándole la espalda a Ekaterina… esta pasa a su lado queriendo entrar…

-¿Por qué?... ¿Por qué me hiciste esto Ekaterina?

Ekaterina se gira antes de entrar quedando frente a Oleg…

-Pregúntaselo a Larissa…

Ekaterina vuelve a darle la espalda intentando entrar a la pre sala pero Oleg la toma del brazo mirándola directo a los ojos…

-¡No metas a Larissa en esto!
-¡¿Cómo?!

Ekaterina se suelta del agarre entrando a la pre sala seguida por Oleg que vuelve a tomarla del brazo…

-Por favor Ekaterina vete de aquí… Yulia no te ha reconocido…

Ekaterina se soltó nuevamente del agarre Oleg…

-¡Ves esta maldita etiqueta aquí! ¡La ves!

“Psiquiátrico Valthermole”

-¡Aquí me encerró tu adorable esposa los últimos veintiocho años… robándome a mi hija haciéndome creer que estaba muerta!

Oleg mira por encima de Ekaterina…

-Yulia…

Ekaterina se gira apretando las mandíbulas, mirando a Yulia que ya tenía los ojos llenos de lágrimas…

-¿Ella…ella es mi madre?

En ese instante se sintió el llanto de un bebé… Yulia giro la cabeza viendo también, como trataban reanimar a Elena, el corazón de Yulia latía rápido… Ekaterina coloca la mano sobre su boca… Oleg corre entrando a la sala apartando a todos, tomando en sus manos el procedimiento de reanimación, Andrei suturaba con maestría el vientre de Elena… Yulia solo estaba atónita, mirando en el monitor la línea recta, brotando de sus ojos azules un mar de lágrimas… el sonido de las alarmas era ensordecedor, se tapa los oídos cayendo arrodillada al piso… Ekaterina solo se acercó a Yulia… y casi temblando coloco sus manos sobre sus hombros… Yulia solo gritaba y Ekaterina la abrazo cerrando los ojos… acunándola en sus brazos… sin saber que por la pequeña ventana redonda de la puerta de la pre sala, unos ojos pardos llenos de furia las estaba observando.

Continuará…

JuanaLaLoca

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por flakita volkatina el Sáb Oct 03, 2015 2:37 am

Hayyyyy señor jajajaja me dejas tan picada x la conti q ya la quiero plisss subela lo mas pronto posible y q sea larrrgaaaa jajaja

flakita volkatina

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

Mensaje por JuanaLaLoca el Dom Oct 04, 2015 7:36 pm

buenas noches bellezas!!! gracias Flaquita Volkatina por comentar esta historia que me ha dado muchas satisfacciones en otros foros que la he subido... gracias por siempre comentar... espero qe te guste!!!


Capitulo Doce (Revelaciones)

-¿Carlos?
-Si Larissa…
-Necesito verte… es urgente…
-Ya sé porque es y te lo advertí… de ahora en más… estas sola Larissa…
-¿Tú crees?...Ven Mina… saluda a tu padre…
-Hola papi, la tía Larissa me vino a buscar…
-Ve a juagar mi amor, yo charlaré con tu papa… ¿Tengo tu atención ahora Carlos?
-La tienes completa…
-¡Así me gusta! Iré a tu raterío en veinte minutos… si me tiendes una trampa tu niña bonita dormirá con los lobos…

Carlos respiro profundo, sabía que todo el teatro de Larissa se estaba derrumbando, desafiarla seria quemarse, ayudarla seria peligroso pero lo justo, tenía que recuperar a su hija.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
-¡Súbele la dosis!

Oleg estaba casi sobre Elena practicándole reanimación y cada segundo acortaba la posibilidad… cada uno, en ese quirófano, tenía una tarea ardua, desde el que le daba oxigeno hasta la enfermera que con sus ojos cerrados y un estetoscopio en las costillas de Elena, su mano en la muñeca que trataba de percibir algo, algo de pulso…
Yulia seguía en el suelo abrazada por Ekaterina, oyendo todo, ese ruido característico del shock eléctrico de reanimación, y el silencio… a su padre diciendo que no se le iba a ir… sentía los brazos de su verdadera madre… pero el dolor era más intenso, porque Elena se iba… se estaba yendo el amor de su vida…

-¡La tengo Dr. Volkov! ¡La tengo!

Unos latidos tenues, apenas perceptible hizo que la entubaran, y siguieran con las tareas, Yulia a escuchar esto se zafó del agarre de Ekaterina poniéndose de pié, detrás del vidrio se hallaba su amor debatiéndose entra la vida y la muerte…

-¡Vamos Elena! ¡No me dejes!

María entro como una flecha, ni siquiera reparó en Yulia… empezó a dar órdenes y a tomar las riendas.

-¡¡Quince centímetros intravenoso ahora!!

Yulia miraba con atención cada movimiento de María y su padre…

-Vamos María… tráemela… no dejes que se me valla…

Ekaterina sentía un vacío en el alma… veía a Yulia de espaldas y casi que se reconocía a ella misma con dieciocho años menos, no podía contener el llanto de la presión en su pecho y salió disparada fuera… se sentía ahogada y se sentó contra la pared haciéndose un pequeño bollito…
Pasaron los minutos, su cabeza era un desorden de emociones… el ver a Oleg después de veintiocho años, conocer a Yulia y estar perdiendo a Elena, sumada a la falta de fuerzas, por la sangre que perdió... a duras penas se puso de pie, saliendo de ese lugar…

-¿Disculpe, donde se llevaron a la bebe que nació recién?
-¿Tiene algún parentesco?
-Soy su abuela…
-Venga por favor…

La Doctora la llevo por un largo pasillo, hasta llegar a lo que parecía un gran consultorio…

-Dra. Stieva… la señora dice ser la abuela de la niña que nació en emergencias…

La doctora miro a Ekaterina que estaba demasiado pálida… también sorprendiéndose de que tan joven sea la abuela de la niña.

-¿Se encuentra bien?
-Si… ¿Mi nieta?
-Tome asiento… la estamos tratando en incubadora, está aquí en la sala de neonatología, si bien por el desarrollo de sus órganos sabemos que tiene apariencia de haber llegado a término o casi a término el embarazo… lamentablemente el estado crítico con el que entro la madre complico a la beba que se halla en cuidados intensivos en neo…
-¿Se va a salvar?
-No puedo precisar, estamos haciendo todo lo posible señora…
-¿Puedo verla?
-La beba tiene colocadas varias zondas, y está conectada a oxigeno…
-Quiero verla igual… por favor…

Ekaterina sentía un gran dolor en su costado, pero se puso de pie… quería ver a su nieta… la doctora la observo y dubitativa la llevo hasta la sala de neo…

-Colóquese todo esto y acompáñeme…

Ekateriana se colocó la bata, los guantes, la cofia del cabello y el barbijo, lo hacía lento, estaba demasiado cansada, la doctora la condujo hasta llegar a una incubadora transparente y dentro de ella la beba se hallaba con sus pequeños parpados con cinta, llena de cables, los ojos de Ekaterina desprendían ríos de agua salada… del otro lado del vidrio, sin poder oír, un Oleg sorprendido observaba toda la situación… Ekaterina metió una mano por donde le indicó la doctora, pudiendo tocar el frágil cuerpito de la beba…

-Hola Anastasia… que bonita eres… tienes que ser fuerte… tu mama te estará esperando…

Ekaterina comenzó a perder el equilibrio desvaneciéndose por completo, cayendo estrepitosamente al piso, Oleg corrió a socorrerla que junto a una enfermera y la doctora pudieron recostarla en una camilla… Oleg le tomo el pulso…

-Llamen camilleros la llevaremos a la sala de shock… ha perdido mucha sangre… su corazón esta lento…

Mientras llegaban los camilleros, Oleg acariciaba el rostro de Ekaterina… la enfermera observaba cada movimiento de Oleg y no podía evitar estar sumamente sorprendida, lo conocía desde hacía más de veinte años, nunca lo vio así con una mujer, todas sabían de sobra que clase de esposa tenía, y nunca ninguna se le acercaba demasiado… Larissa era de temer.
Al otro lado de la ciudad Larissa baja de su auto, entrando en un Night club…

-¡¿Dónde está mi hija Larissa?!
-¡Sssh! Tranquilo…Está bien… estas descuidado Carlos, tener hijos ya entradito mucho en años, te hace cometer errores…
-¡¿Qué quieres?!
-Pasaporte, pasajes aéreos a Alemania… o sea una nueva identidad… y la quiero en 24 hs.
-Eso es imposible…

Larissa saca una pistola de su cartera y se la pone en la frente a Carlos…

-Si disparas… no saldrás viva de aquí Larissa…
-Si disparo… no saldré y si no salgo, tu hija visitará a San Pedro… Pasaporte en un día… ¡Ahora!

Carlos cerró los ojos, tomo el teléfono e hizo varias llamadas…

-Listo…
-Ni creas que me iré, aquí me quedo…
-¿Y mi hija?
-Tranquilo, cuando compruebe que todo está bien, tu hijita estará contigo…
-El pasaje lo quiero abierto… algo tengo que hacer y tal vez me lleve unos días.

En la clínica María estaba revisando los laboratorios de Elena, había ordenado que le induzcan un coma farmacológico… Yulia sentada a su lado, acariciándola, Dimitry se encontraba en un rincón… no soportaba la manera en la que estaba Elena…

-¡Alguien me va a tener que explicar porque Elena esta así!
-Podemos ir fuera, no podemos discutir aquí…

Los tres salieron de la sala de terapia y fueron al consultorio de Oleg…

-Necesitamos hablar papa…
-Quiero saber que paso aquí… ¡Quiero que me den una explicación!
-Dima… tranquilízate…

Maria tomo la mano de Dimitry y Yulia tomo la palabra… Oleg estaba sentado escuchando con atención.

-Yo estaba saliendo de la clínica… un auto se subió a la entrada y casi me atropella, salió una mujer gritando que tenía una parturienta y herida dentro del coche… cuando me acerco…era Elena y de ahí en más Dimitry, dio a luz y trataron de salvarla… eso lo sabes tú María…
-¿Quién era esa mujer y dónde está?
-Está en observaciones, tenía una herida cortante en su costado, perdió bastante sangre, está dormida, en unas horas estará despierta… yo mismo la sedé…
-¿Cómo está la bebe de Elena?
-La está luchando Dima, ya iré yo a ver cómo está…
-¡Será que alguna vez pueda acabar esto! ¡Ustedes los Volkov son la maldición de Elena!
-Tranquilízate Dima…
-¡Quiero ver a esa mujer!… Llévame María…
-Yo…

Yulia miró a Oleg… él suspiró y se puso de pie…

-Hay algo que deben saber…

Dima y María miraron sorprendidos a Oleg a la expectativa de lo que venía…

-La mujer que trajo a Elena… es la madre biológica de Yulia…

María quedo anonadada y Dimitry reacciono…

-¿Cómo? ¿De qué hablan?

Yulia agacho la cabeza… María la observó con tristeza… ahora le cerraban muchas cosas de Larissa…

-Yo… hace muchos años tuve una relación extramatrimonial con Ekaterina, la mujer que trajo a Elena, ella se desapareció y mando a un abogado con un poder pidiéndome dinero a cambio de que me entregara a mi hija… a Yulia… se lo di… nunca más supe de ella… la busque años… nunca la encontré.
-¿Y por qué estaba con Elena?
-Dimitry… ella tenía puesta una remera de un psiquiátrico… Elena llevaba la misma remera… Ekaterina acuso a mi esposa de haberla encerrado ahí todos estos años… y también a Elena…
-¡Hija de mil p.utas! ¡La voy a refundir en la cárcel! ¡Ahora todo me cierra! ¡Por eso no había rastros!
-Dima…
-¡No me digas que me tranquilice! ¡Que tienes en las venas María!
-Ante todo debemos hablar con la Señora Dima…
-Queremos hablar con ella Oleg…
-En unas horas ya estará despierta… le están colocando una unidad de sangre…

Dimitry y María salieron del consultorio…

-No me mires así Yulia…
-¿Dónde está Larissa?
-No me atiende el teléfono desde hace horas… es más lo tiene apagado… llamé a la casa y me dijeron que salió…con maletas…

Yulia cerró los ojos…

-¿Y Ekaterina?
-Se le volvió a abrir la herida y perdió sangre… es más debo revisarla… ¿Vienes?

Yulia negó con la cabeza… Oleg la observo y salió hacia la habitación de Ekaterina, Yulia lo siguió sin que él lo note…

-¿Cómo le dieron los laboratorios?
-Dieron que tiene una anemia alta Dr.Volkov…
-¿Las tomografías?
-Están bien, tiene varios golpes pero ninguno está comprometiendo ni huesos ni órganos…
-Gracias… puedes retirarte yo me encargo…

Yulia estaba escuchando todo… y también observando…

-Estoy hecho un viejo Katya… tu estas… joven… hermosa…

Oleg le beso la mano a Ekaterina…

-Deberías de haberla dejado de amar papa…
-Ya te lo dije una vez… el amor se siente… no se elige Yulia…
-Es muy linda…
-Si Larissa le hizo eso… prefiero morirme Yulia…
-No digas eso viejo… tú no tienes la culpa…
-¿No la tengo? ¡Tenía 17 años Yulia!

Oleg no pudo evitar derramar lágrimas de impotencia y de tristeza y Yulia le tomó las manos… no pudiendo evitar llorar…

-No llores papa… me rompes el corazón…
-Lo siento… ella era inocente Yulia, no conocía nada de la vida… lo único que hacía era cuidar el jardín de mi madre e ir a estudiar a un instituto para poder superarse… ella siempre me sonreía… yo ya era un hombre… hecho y derecho… esposo y padre… me lleve su inocencia… si Larissa la encerró allí…
-Si Larissa la encerró allí… no es tu culpa papa…
-¡Si es mi culpa! ¡Todo es mi culpa!
-Ven papa vamos a tomar algo…

Yulia y Oleg salieron hacia la cafetería, se sentaron a beber café bien cargado… la noche estaba siendo larga…

-Dr. Volkov… Dra Volkova…
-Dra. Stieva… dígame…
-Disculpen… ¿Cómo está la abuela de la beba?

Yulia y Oleg la miraron sorprendida…

-¿Perdón? ¿La abuela dijo?
-La Señora se presentó como la abuela… y la llamo Anastasia a la beba…
-Yulia miró más que sorprendida a Oleg, porque sabía perfectamente que su abuela, la madre de Oleg, se llamaba así…
-Está recuperándose…
-Sabe que el contacto humano le hace bien a la bebe teniendo en cuenta el estado de la madre…
-Seguramente ira allí apenas se recupere…

La Dra. se retiró a su mesa… Oleg y Yulia estaban pensantes…

-¿Por qué habrá dicho que era su nieta y porque se llama como la abuela?…
-Sí estuvieron juntas… tal vez Katya le tomó cariño a Elena… y con respecto a nombre, ambas trabajaron para mi madre…yo tampoco sé que pensar Yulia…
-Me voy a ver a Elena…

Oleg quedó pensativo y Yulia caminó hacia la sala de terapia, una curiosidad le entro de ver a la bebe, y se dirigió a neo. Llegando ahí, apenas había unos cuatro bebes y la enfermera le indico…

-Ella es la bebe de su esposa Dra. Volkova…
-¿Cómo es su estado?
-Está estable… veremos la evolución pasando las 24 horas…

Yulia la observaba a través del vidrio…

-Eres bonita… Ojala te parezcas a tu mami… podrías haber sido mía… pero tu mama no me quería a mí…
-Lo siento Yulia…
-Yo lo siento más que tú María… me queda claro que nada tuvieron que ver tú y Dimitry…

Yulia de golpe se puso pálida susurrando…

-Sergey…
-¿Qué?
-¡Dame tu teléfono! ¡No traigo el mío!

Yulia marca un número desesperada…

-¡Sveta!
-¿Qué sucede Yulia?
-¡¿Dónde está Sergey?!
-En su habitación… durmiendo…
-¡Sube urgente y cerciórate que así sea!…

Sveta sube la escalera corriendo y cuando entra a la habitación Sergey estaba durmiendo…

-Está dormido Yulia…

Yulia cierra los ojos y agarra la mano de María…

-Escúchame bien Sveta… Dale orden a Seguridad que no dejen ingresar a Larissa Volkova…
-¿Cómo?
-Lo que oyes, por nada del mundo ella debe acercarse a mi casa y mucho menos a Sergey…
-Yulia…
-No puedo hablar ahora… pero por favor ten cuidado… y quiero a la seguridad alrededor de la casa… que refuercen la vigilancia, los quiero a Anton y a ti cerca de Sergey…
-No sé de qué se trate esto, pero ten la seguridad que nadie se acercará al pequeño…
-Confió en ustedes… Toma María…
-¿Que fue todo eso?
-Larissa desapareció con todo y ropa…
-Crees que sería capaz…
-Si lo que dice Ekaterina es cierto… es capaz de eso y mucho más…

Ambas salieron hacia la terapia para ver a Elena… Yulia se sentó a su lado tomando la mano…

-Hola Lena… tu hijita está luchando… ella te necesita… tenés que mejorarte Lena… no te me vallas…

Yulia besaba su mano… María cerró los ojos derramando lágrimas de tristeza de ver el amor enorme que Yulia le tiene a Elena…
En la sala de Shock, Ekaterina abrió los ojos encontrándose con Oleg y a otro hombre a su lado…

-¿Qué me sucedió?
-Perdiste mucha sangre… tuvimos que hacerte una transfusión…
-¿Elena?... ¿Y Anastasia?
-Ambas están estables, pero sus estados son aun reservados…
-Señora me presento, mi nombre es Dimitry…
-El hermano de Elena… ella me hablo mucho de usted…

Dimitry sonrió… Oleg se sorprendió…

-Seré claro señora…
-Katya…
-Bien Katya… Hace 10 meses Elena desapareció, dejando una carta…

Ekaterina lo interrumpió…

-Ella no desapareció, Larissa Volkova le mando unos matones y la obligaron a escribir una carta, mientras apuntaban a Sergey con un arma… la llevaron al psiquiátrico encerrándola allí… así la conocí…
-Allí… ¿Acaso la violaron?
-No… ella ya estaba embarazada…
-Voy a necesitar que usted declare Katya, haré detener a Larissa Volkova…
-No tengo documentos… no soy nadie… me los quitaron cuando me hizo encerrar allí…

Ekaterina suspiro profundo, Oleg no podía creer todo…

-Usted quiere decir que Larissa Volkova la encerró allí…
-“Este es el lugar en donde te vas a podrir, le haré un bien a la sociedad quitando del medio a una roba maridos”… esas fueron sus palabras y la última vez que la vi… Veintiocho años, cinco meses, seis días y dos horas…

Oleg cerró los ojos… y Dimitry lo miro…

-Yo mismo me encargaré de buscar su identidad Katya…
-Gracias…

Dimitry se acercó a Oleg…

-Espero Volkov que no sea tan estúpido de cubrir a su mujer… será peor para usted…
-Ni siquiera contestaré…

Dimitry salió disparado, de la clínica hablando telefónicamente con María, ésta le comentó las órdenes que dio Yulia en su casa y que debían despreocuparse, ya que Sergey estaba bien cuidado, de igual manera Dimitry iba a enviar guardias, ya que tenía una gran amistad con el jefe de la policía de Moscú…
En la sala de shock, Ekaterina se giró dándole la espalda a Oleg...

-Yo vi las fotos Katya… tu sentada en una mesa de bar y Larissa… ella te entregaba un sobre… luego me mostro el resumen del banco que quien cobro el cheque fuiste tú…
-Piensa lo que quieras Oleg… no me interesa…
-Solo… Entiéndeme Katya…
-¿Cuándo puedo ponerme de pie?
-Mañana…
-Bien… Gracias…
-Tengo que revisarte Katya…
-¿Eres el único medico en éste lugar Oleg?
-¡No! pero es mi trabajo… y tu mi paciente…gírate… por favor…

Ekaterina se giró y Oleg le reviso la herida, le hizo las curaciones y volvió a vendarla… Ekaterina lo observaba y detallaba su rostro… no pudiendo evitar pensar que los años le habían pasado volviéndolo un hombre tan atractivo y más que en su juventud, cerró los ojos y reprimió su pensamiento… Oleg la miro y ella abrió sus ojos esmeralda quedando ambos sin pestañar, hasta que entró Yulia…

-Perdón…

Oleg miro a Yulia poniéndose nervioso, Ekaterina solo paso saliva y miraba con vergüenza a Yulia… no pudiendo sostener la mirada…

-Ya he terminado hija…
-Disculpa…Yulia… ¿Cómo esta Elena? ¿Y Anastasia?
-Ellas están estables…

Yulia no sabía cómo actuar… le era incomodo saber que era su madre, no la conocía… Oleg noto la incomodidad de ambas e invito a Yulia a salir de allí… Ekaterina quedo triste al ver que ambos cerraban la puerta, no sabía cómo acercarse a su hija… quería abrazarla, conocerla… pero no sabía cómo…

-Papa…
-¿Mmmm?
-¿Crees que ella te amé aún?
-Ella apenas era adolescente, yo era un hombre cuando me enamoré de ella… mi amor perdurara siempre… pero ella después de toda la desgracia que le traje a su vida… simplemente no creo que me ame… sería imposible…

A Oleg se le llenaron los ojos de lágrimas…

-No te pongas mal papa… no tuviste la culpa de la maldad que había en mi ma… en Larissa…
-Ahora es que me doy cuenta lo joven de Katya…
-La verdad, si lo es... ¿Cuántos años tiene?
-Hace tres semanas cumplió cuarenta y cinco…
-Dándole mucho… parece de cuarenta…
-Es pequeñita… tu tampoco pareces de veintiocho Yulia... pareces menos…

Yulia sonrió…

-Dimitry estuvo con Katya… ella dijo que Larissa la encerró en ese lugar… y que también Larissa mandó, a unos matones y obligaron a Elena a escribir la carta, mientras lo tenían a punta de pistola a Sergey… la escribió para que no lo mataran, luego la llevaron allí… al psiquiátrico… Elena ya estaba encinta…
-O sea que si me engañaba…
-No se… pero puedes hablar con tu madre… con Katya…
-Iré a comprar unas cosas y hablaré con ella…

Yulia salió a comprar algo de ropa, había notado que Katya solo tenía un abrigo, y su remera estaba a la mitad, ya que con ese trozo le ató la herida a Elena… lo que quedaba de su remera estaba ensangrentada…
Volvió a la clínica y vio a Katya sentada en la cama… movía sus piernas, y tenía el control remoto en la mano mirando con mucha atención la tv… Yulia sonrió, por más que era su madre, lo juvenil de Katya la hacía parecer su hermana mayor…

-Perdón… ¿Puedo pasar?
-Si… claro…

Ekaterina se acomodó en la cama, pero seguía sentada…

-Toma… te traje esto…

Ekaterina tomó la bolsa y vio que dentro había un jeen, una blusa junto con una polera y un abrigo

-¿Son para mí?
-Si… me los medí yo… creo que tenemos el  mismo cuerpo, así que te irán bien…

Katya sonrió por el comentario de Yulia…

-Muchas gracias Yulia… no hacía falta tu molestia…
-No fue molestia… ¿Puedo hacerte unas preguntas?
-Si… dime…

Yulia suspiró…

-¿Sabes quién es el padre de la bebe de Lena?
-No…no se sabe eso…
-¿Cómo no se sabe eso?
-Elena se hizo una… creo que se llama ovo donación…
-¿Cómo?
-Bueno, ella me dijo que no quería perderte y que…
-Sigue…
-Que tú la dejaste, y se sintió desesperada y fue a un lugar… no sé cuál, pero ahí había óvulos tuyos y se los hizo colocar… o algo así…

Yulia bajo la vista escapándose unas lágrimas…

-Si eso que dices es cierto… la bebe es mía…
-Elena no es una mentirosa Yulia… ella no tenía un motivo para mentirme…
-A lo mejor mintió para que, no se… para que la protegieras… para que la ayudes a escapar…
-Yulia… Ella…
-Está bien… gracias por tu tiempo…

Yulia dejó a Ekaterina con la palabra en la boca, salió porque sintió ahogarse, se dirigió a la sala de neo, encontrando a su padre allí…

-Yulia… ¿Qué sucede hijita?
-Hable con Katya papa… ella dice que Elena se hizo la ovo donación antes que se la llevaran…

Yulia entra a la sala, poniéndose un barbijo y guantes… Oleg  hizo lo mismo… se colocaron frente a la bebe…

-¿Cómo hiciste papa? ¿Cómo hiciste a creer que yo era tu hija?

Oleg la miro con compasión… y tomo su mano colocándola  sobre el frágil cuerpito de la bebe…
-Solo coloque mi mano así en tu pancita… y supe que eras mi hija…

Yulia rompió en llanto…

-¡Es mi bebe papa! ¡No quiero perderla…! ¡No quiero perderlas!

Oleg la abrazó fuerte…
Katya estaba en la habitación, pensando en Yulia y la conversación que habían tenido… cuando vio la puerta abrirse… su respiración se cortó, apretando sus mandíbulas… cerrando sus puños…

-Hola sirvientita…

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JuanaLaLoca

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Re: La Intriga // JuanaLaLoca

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