Ángel Oscuro // Por: Rainknight

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Re: Ángel Oscuro // Por: Rainknight

Mensaje por Alexia29 el Sáb Mar 19, 2016 7:53 pm

Capitulo XXXII – Las flores del mal.

Las flores del mal revelan
Así como las flores del mal
Demonios oscuros de mi alma
Un amor fatal
Han sido dotados con fuerza para pelear
Como las flores del mal
Las flores del mal dentro
Un amor fatal

Toda mi vida he estado esperando
En este perfume de dolor
Para olvidar cuándo necesité más
Del estribillo infinito del amor
Vivimos
Y
Rezamos

Para las flores del mal
He perdido mi camino
Que esta hecho para volver de nuevo
¿Alguna vez seré libre?

(Las flores del mal, Sarah Brigthman)


Noche...

Alguna vez fue bonita.

Ese pensamiento se esfumo al verse al espejo, la imagen que ahora le devolvía era de una mujer mucho más vieja de lo que en realidad era, regordeta y de piel tan quemada por el sol que a veces la confundían con alguien de origen afro... pero alguna vez fue hermosa... alguna vez pensó que su belleza la sacaría adelante de esta aventura, su belleza bastaría para allanar el camino que había elegido ¿que sucedió con ella? ¿En que comento dejo de prostituirse por necesidad y ser prostituta se volvió su estilo de vida?... ¿en qué momento se acabaron sus planes y sus sueños?. La mujer toma un puñado de agua del lavabo lo lanza contra el espejo para diluir la imagen que le devuelve... pero esa imagen se diluye por si misma en los vapores que suben a su cabeza y le devuelven por un leve instante la tranquilidad. Tranquilidad que compra con el precio de su cuerpo, el que cada vez vale menos y su vicio le exige más...

Arroja el sobre de papel que contenía la cocaína que ha esnifado al interior de un excusado y jala la cadena mientras siente como el efecto de la droga se esparce por todo su cuerpo relajando y haciendo a un lado todo aquello que la hostigaba... una idea se forma en su mente, volver a la carretera y “trabajar” sin parar con sus amigos los camioneros hasta que consiga una dosis tan buena, tan poderosa que nunca más vuelva a despertar...

Una delicada mano la sostiene por el hombro cuando se tambalea, no se asusta pero voltea a ver intrigada a quien se encuentra a su lado... a lo lejos le parece escuchar la voz de jefe de ese triste restaurante sobre la carretera donde solo los camioneros o viajeros despistados se detienen a comer u otra cosa... la voz le increpa para que abandone los sanitarios adivinando lo que está haciendo ahí mismo... pero esa voz se pierde ante la visión que tiene frente a ella, un rostro tan bello y delicado, tan pálido como la porcelana, y ese rostro le sonríe tímidamente... Esos labios la invitan... las chicas no son lo suyo, pero a veces en esta profesión ha tenido que hacer a un lado sus prejuicios, cuando era hermosa solían buscarla... hace mucho que una chica no requiere sus “servicios”... hoy no siente recelo alguno en que esta chica la abrace tan posesivamente, en que sus labios recorran su cuello... se siente alagada... tal vez no es tan vieja y fea como ha creído... tal vez todavía despierta deseo... aunque sea en una pequeña muchacha “Dark” que la abraza con un vigor que no se adivina en su fina figura... hace frio... el corazón le duele... una helada mano oprime su corazón pero al mismo tiempo toda su vida pasa por sus ojos... incluso el rostro de él... él primer hombre que le dio droga en vez de dinero por su cuerpo... cuando esto de vender sexo solo era una cosa temporal... algo que pronto dejaría cuando los tiempos mejores volvieran... nunca volvieron, nunca fueron.... todo ha terminado.


Nadya...

El agua en sus pies es fría, pero aunque salta en pequeñas gotas y se esparce en hondas, su tacto es como si fuera un cristal, una delgada capa de cristal extendida en todo lo largo del lago. Es bosque esta en silencio, la noche es clara y la luna es majestad en ese cielo sin estrellas. El viento sopla sin agitar las ramas de los arboles ni mover las flores silvestres en la orilla... tan solo tren el frio de la soledad a su piel. El castillo Volkov es solo una sombra gris en el horizonte, mas alla, un lugar tan extraño que ya no lo considera un hogar... es tan solo la sombra de un gigante que ha muerto de tristeza al ser testigo de lo que en su interior a sucedido. Elena se arrodilla sobre la superficie del lago y contempla las profundas aguas al otro lado del cristal... la luna brilla en su reflejo más allá, pero su luz no penetra esas aguas tan negras como la obsidiana... y entonces ve su reflejo.
Elena se incorpora tan rápido como se ve a sí misma... no es ella... el reflejo que devuelve el lago es por primera vez ella misma... solo que ella no es quien cree que es.

¿Qué es un nombre?... ¿quién es ella detrás de ese nombre?... ¿Nadya Elena Vladis?... ¿Nadya Elena Katina?... ¿quién es verdaderamente?... ¿quién fue verdaderamente?.. ¿Elena... o Elena... o Lena?

- No soy Nadya, no soy Elena... soy ambas y ninguna... soy Lena. -respondió para sí.

Vuelve a postrarse de rodillas en las aguas del lago y mira su rostro.

- No soy ninguna... no soy nadie... soy Nichya... ¿por eso estoy muriendo, verdad?... ¿cómo puedo no ser nadie y vivir?

Su mano tocó las aguas esparciendo hondas en todas direcciones, luego las aparto como si disipara un mal sueño... el agua se hizo a un lado dejando a sus pies el oscuro cristal tras el cual se ocultaba la verdad.

Una niña flotaba ahí, en lo profundo. Era una niña pequeña y de dulce gesto que parecía dormir.

-... eres tu... eres tú la que está muriendo... No yo, yo no puedo morir por que ya estoy muerta.

Se mordió los nudillos al comprenderlo todo.

- Esta es la verdad... la sangre... tu sangre... generación tras generación... la misma sangre, mi misma sangre.

<< El pequeño rostro de la niña que la miraba sobre las aguas... esos ojos tan verdes como los suyos eran capaces de verla a ella... ¿por qué?... Esa niña que no podía resistirse a su llamado.. . Esa niña que no podía resistir a su canto... La niña que cayó por la borda de esa lancha en la que su padre ahogado en alcohol navegaba sobre el lago.
¡El padre de esa niña también podía escucharla!... había venido de tan lejos siguiendo su voz, había regresado a la tierra donde nacieron sus ancestros por su voz lo llamaba... pero sólo fue la niña la que pudo verla... Y cuando la niña cayó a las aguas, cuando la muerte reclamaba esa núbil vida ella... Por primera vez en seis siglos Ella pudo tocar el corazón de alguien, pudo sentir la vida de alguien... convertirse en esa pequeña niña por un instante y salvar esa vida que era tan preciada para ella aunque nunca hubiera visto su rostro antes... Por un instante efímero ella se convirtió en esa niña y el cuerpo de esa niña fue suyo... Y después cuando los fuertes brazos del padre arrancaron a la niña de las aguas ella volvió a perderla... ¿cómo sucedió ese milagro?>>


- mi misma sangre...

<< Ya no era una niña, la maldad la alcanzo sin que ella desde la profundidad del lago pudiera ayudarla, la maldad se ensaño con ella y le arrebato su virtud y su inocencia, tomando por la fuerza aquello que ella debió entregar por amor... y en su agonía un hilo de sangre llego al lago... y fue entonces que la celda de cristal se rompió... su prisión se rompió... la sangre de esa niña la libero... la sangre de ella, su misma sangre... Su mismo cabello, sus mismos ojos, su misma piel, tan semejantes... tan distintas... ella era... >>

- Mi sangre... mi herencia... tú no eres yo, tú no eres mi reencarnación... Tú eres mi hija.

Noche

Casi se tragó el cigarrillo cuando tuvo que oprimir los frenos violentamente, nada fácil de hacer en un camión del tonelaje que conducía. Las ruedas rechinaron mientras el camión lentamente se deslizo por la cinta de asfalto. Al salir de una curva pronunciada sus potentes lámparas habían iluminado algo inusual en el camino, una chica. El camionero lanzo una maldición pero después asintió agradeciendo a su suerte.

- Esto no se ve todos los días, no señor.

La chica a mitad de la carretera usaba un vestido negro, largo pero abierto casi desde la cadera, con finos adornos de encaje, la abertura dejaba al descubierto una larga y bien delineada pierna cubierta por unas media de malla que llegaban hasta la pantorrilla y nada más, Iba descalza y sus pies relucían limpios y radiantes de tan pálidos. El vestido en la parte superior tenía un triángulo que abarcaba todo el pecho y se transparentaba dejando entrever la línea del busto, luego escondía en un cuello de tortuga rematado en encaje. Delicados y estrechos hombros también contrastaban en su palidez con la oscuridad del atuendo, unos extraños guantes cubrían sus brazos, eran muy largos, desde el nacimiento del brazo hasta sus nudillos dejando al descubierto sus dedos, también estaba confeccionado en una fina malla al igual que sus medias. Una gasa transparente cubría su cabeza y rostro, la extrema palidez de esa tés se translucía a través de ella, mechones de cabello cubrían sus ojos pero sus pupilas en algún extraño efecto de la luz de los faros del camión parecían brillar, dos tenues llamas azules en medio de la penumbra que la disfrazaba.

- ¿Cómo les llaman ahora a estos hippies?... ¿emos?.. ¿Me topé con una “emo”, o será algo diferente? ¿Qué nueva moda para vestir es esta?. - preguntó en voz alta el camionero para si, solía hablar consigo mismo durante esos interminables viajes de un lado a otro del continente. Accionó una palanca y la puerta del copiloto se abrió.

El camión se había detenido a un par de metros de la chica, pero esta no se había inmutado en lo absoluto. El hombre asomo la cabeza por la ventanilla, por curiosidad, para verla mejor. Había desaparecido, estiro el cuello buscándola al otro extremo del vehículo mientras un frio recorrió su espalda.

- ¿Qué demonios...? ¡Aahh!

La chica ya se encontraba sentada a su lado.

- ¿Cómo...? - la pregunta se quedó en sus labios. La chica no lo miraba, su rostro estaba fijo en el frente, levanto un brazo y señalo hacia adelante, a un letrero de la carretera que indicaba los kilómetros faltantes para llegar a..

- ¿Roma?... ¿quieres que te lleva a Roma?, esa es justo mi ruta... -dijo él nervioso. ¡Qué mano tan pálida!

Toda idea de diversión se había esfumado de su mente, era usual recoger chicas en el camino a esta hora, sucede todo el tiempo, chicas que fingen querer un aventón, un viaje gratis... realmente lo que quieren es dinero o droga, un efímero rato de sexo y volvían a la carretera en busca de otro cliente. Eso fue lo que creyó el camionero, pero ahora no estaba tan seguro de lo que estaba pasando.

También hay otras historias sobre las chicas que uno levanta en la carretera, chicas como esta que no dicen nada, que de pronto aparecen en el asiento de junto sin que se les haya visto subir ni nada... hay muchas historias de eso... El camionero la mira de reojo, a través de la gasa puede ver que ese rostro es muy hermoso, joven... esos cabellos parecen intencionalmente estar ahí, cubriendo esos ojos que... ¡brillan!... son de un azul tan intenso que parecen brillar. Nunca ha visto unos ojos como esos... y el vestido... se ve viejo, descuidado, han pasado sus mejores tiempos... pero le queda impecable. Sus piernas son tan cortas que apenas alcanzan el piso... sus pies son tan pequeños... y limpios... nunca ha visto a alguien con los pies tan limpios después de haber caminado sobre el pavimento... como si ni un solo grano de polvo o suciedad pudiera pegarse a piel tan pulcra.

El hombre respira hondamente, le disgusta sentirse asustado por alguien tan raquíticamente pequeño, él es un hombre de ciento veinte kilos, bastante musculo bien ganado en su vida como cargador y camionero... aparte de la panza... con facilidad podría manejar a esta muchacha que se ve tan pequeña y delgada que podría romperla con una mano. Se arma de valor y se la juega, hay dinero en su bolsillo y droga bajo el asiento, suficiente para una gran fiesta, si ella vino por eso lo conseguirá... si no es así... Pues aprenderá la lección de no subir al automóvil de un desconocido... como sea él se va a librar de esa zozobra en su pecho y relajar la tremenda erección que tiene entre sus piernas desde hace varios kilómetros atrás.

Su mano hace un cambio con la palanca de velocidades y después cae sobre el muslo de la chica... ella no hace nada. El hombre sonríe... no hay nada que temer. Su mano acaricia ambas piernas mientras la chica se acerca más a él, una mano de ella se cuela por su espalda sudorosa mientras la otra se posa sobre su abultado vientre... ¡qué extraño!... él hombre siente un sobresalto... es pequeña mano enfundada en su guante de malla negra semeja una araña de patas blancas que se repta subiendo desde su vientre hasta su pecho... Da un giro al enorme volante y el camión sale de la carretera en un área de aparcamiento... Lentamente el camión se detiene mientras los frenos de aire resoplan. El hombre aparta sus extraños temores ahora que tiene ambas manos libres... ella gira sobre el asiento y en su diminuta estatura no encuentra dificultad para sentarse sobre él... las manos del hombre recorren la espalda de la chica deleitándose en su delicadeza. La gasa ya no cubre ese rostro, es muy hermosa, sus facciones tan finas y delicadas, sus labios se entreabren, el hombre prepara los suyos para un beso que no olvidara jamás, pero ella no busca sus labios, ese rostro se esconde en la curva de su cuello, siente esos labios sobre su piel... Apenas exhala un suspiro cuando los colmillos de Yulia penetran su piel. Esta vez no hay delicadeza, no hay cuidado... esta vez deja completamente libre a la bestia que mora en su corazón, su hambre se desata.

El hombre lucha, pero sus gruesos brazos y sus ciento y pico kilos de fuerza no logran romper ese abrazo... su corazón también se doblega ante ese puño helado que lo exprime sin piedad. Su último pensamiento es hacia esas viejas historias sobre las extrañas que uno encuentra en el camino... esas extrañas que visten trajes raros como esta chica, con rostros que nunca se distinguen hasta que es demasiado tarde... ¿porque nunca ha conocido a alguien que haya vivido esas historias? ¿Porque siempre se narran como la aventura del amigo de un amigo?... ¿será porque ese amigo no sobrevivió a su encuentro con el ángel oscuro?

<< Un automóvil tremendamente oxidado, tan viejo que parece haberse fundido al suelo, un hombre lanzando una moneda al aire mientras en el interior del auto otro hombre esta... hay una niña ahí también, es solo una niña pero su rostro está marcado, su mirada perdida y su mente ausente, los gemidos del hombre lo llenan todo.

-.. Es suficiente... se acabó el tiempo... -dijo el hombre de afuera. La moneda estaba en el aire otra vez.

Ese rostro lo mira fijamente...

- ¿Qué es lo que quieres?... ¿lo de siempre?... tengo lo mejor, yo solo tengo lo mejor... >>


Yulia desciende del camión. El alma de ese hombre es tan pobre que apenas... el hambre se agina en su pecho renaciendo. Esta vez Yulia se esfuerza en retener esos últimos recuerdos, hacer a un lado todo lo demás... solo quedarse con eso, ese rostro, ese lugar. Otro camión cruza por la carretera, su claxon resuena como un saludo al compañero aparcado al costado de la carretera. Yulia salta sobre el toldo del cajón del camión, ya no le interesa otra presa aquí, ya encontró lo que buscaba. Ahora debe ir a Roma, a buscar ese automóvil oxidado.

Catacumbas

- Bonito lugar ¿no? –había dicho Iván, mientras su brazo se paseaba por una gran explanada cubierta de abundan te vegetación. Inmensos muros lo circulaban- ahí, las caballerizas. No te imaginas lo que hay ahí.

- ¿Caballos? – Pregunto Alexa con sarcasmo.

Iván le asesto una sonora bofetada, fue tan rápido que ella no alcanzo a esquivarla. Cerró los ojos y saboreo su sangre en los labios. Hizo un esfuerzo y se trago la sangre y la furia, cuando abrió los ojos le devolvió a Iván una sonrisa.

- ¿Puercos?

Iván levanto de nuevo la mano, pero la gitana no se movió, no hizo ningún gesto, su rostro parecía el de una niña inocente haciendo una pregunta inocente.

- Eres idéntica a tu hermano, igual de necia, igual de estúpida. ¡Por supuesto que hay caballos!- Iván bajo la mano sin dar el segundo golpe. – es la variedad de razas de caballos a lo que me refiero… árabes sobre todo, esos me gustan para correrlos, pequeños y veloces, agiles como ninguno… pero en realidad, amo a los garañones, grandes e imponente, el tipo de caballo que llevarías a una guerra… aun que los árabes son excelentes para escaramuzas.

- ¿Y qué tal son para el sexo?... ¿Cuáles te llenan más?

Otra bofetada… esta vez Alexa se tambaleo, le zumbaron los oídos y no pudo evitar que un hilo de sangre escapara de la comisura de sus labios.

- ¡¡Alexa, ya cállate!! – exclamó Fernando. El al igual que ella iba encadenado de pies y manos, torpemente caminaban escoltados por robustos sujetos de rostros patibularios.

- Un chiste más y serás tú la que conozca cuan fogosos pueden ser mis corceles… ¡todos ellos!

Alexa levanto la mirada, como buscando algo en el cielo. Estaba empujando el dolor hacia fuera de su cabeza, basta de bromas, se necesitaba entera y lucida. Solo necesitaba una oportunidad.

Las puertas de una gran caballeriza se abrieron, por dentro se veía más grande, una docena de caballos estaban ahí, en sus espacios muy bien hechos.

- Departamentos más lujosos de los que yo he conocido- sonrió Alexa, pero se guardo el comentario.

El Mercedes ya estaba siendo estacionado ahí mismo. Alguien abrió el cofre y empezó a maniobrar en el.

- ¿De verdad hay una bomba atómica ahí? –pregunto Alexa.

- Un dispositivo nuclear, así se le llama correctamente- Dijo Iván -Si, está ahí, está activo y listo para explotar en cualquier momento. Ya que tanto cariño le has tomado al auto pensaba dejarte en el por el tiempo que seas mi huésped, pero cambie de opinión... con lo mal que lo has tratado no me sorprendería que pescaras un cáncer, no, eso no sería cortes.

Un hombre jalo una cadena que pendía del techo y estaba fija en la pared, el piso pareció levantarse haciendo saltar la paja y el heno que lo cubría, era una trampa, una puerta disimulada en el piso. Una hilera de escalones parecía que no tener fin se perdía en la oscuridad, acá y allá unas tristes bombillas eléctricas empezaban a brillar con su mortecina luz. Alguien dio un empujón a Alexa para hacerla bajar, ella tropezó por la cadena que tenía en los pies y estuvo a punto de caer de cabeza si no hubiera alcanzado a sujetarse de un barandal.

- ¡Cuidado! - exclamó Iván- ... La quiero entera, no quiero desperdiciar una sola gota de su sangre... -

Sujetándola del cabello la ayudo a incorporarse-... no quiero que tu amiguita se pierda de una sola de tus gotas de sangre.

- Hay Iván... ¡eres tan romántico!

Las escaleras si tenían fin, pero mucho muy abajo, continuaron por un túnel escavado en la tierra y roca vil, apuntalado con vigas tan viejas que parecían haberse petrificado. El piso está bien aplanado y se veían dibujos de pequeñas ruedas de carretillas. Llegaron hasta una cámara muy amplia con grotescas figuras grabadas en los muros, muy pobremente iluminada.

Las cadenas de Alexa y Fernando fueron fijadas en argollas empotradas a gruesas columnas que sostenían el techo. Iván empezó a jugar con las figuras grabadas en el muro.

- Este lugar es encantador... ahora veras... ¿lo reconoces, saben dónde están?

- ...

- Lo supuse... ignorantes gitanos, que rápido olvidan la historia. Estamos en las famosas catacumbas. Cuando el cristianismo empezó a florecer los Romanos lo consideraron una plaga, la podredumbre que atentaba contra la creencia sobre la divinidad de los emperadores Romanos y corrompería al impero... pero fue una plaga muy fuerte, gano adeptos entre hombres poderosos y ricos, cristianos ricos y esclavos construyeron una serie de túneles e iglesias subterráneas bajo el mismo suelo de Roma, construyeron iglesias y catacumbas donde reunirse y participar de su fe bajo los mismos pies de la tiranía. La mayoría de los túneles jamás fueron descubiertos pues se les destino otro fin cuando la persecución cristiana termino... algunos túneles fueron preservados por la iglesia y ahora son centros turísticos... pero la mayoría fueron tomados por la mafia y usados para transportar de un lado a otro de Roma artículos ilegales, hoy son un excelente lugar para esconder procesadores de cocaína y otros caramelos. No es la limosna el mejor negocio de la Iglesia... es el sufrimiento, no es accidental que casi todas las clínicas de rehabilitación alrededor del mundo sean cristianas... solo cuando el ser humano toca fondo se acuerda de su Dios... así que la Iglesia se asegura que el hombre siempre toque fondo, de un modo u otro, y las drogas son el mejor camino.

Iván logró arrancar algo del muro y se lo acerco a Alexa, esta apenas alcanzo a reprimir un grito. Era un cráneo. Fue entonces que Alexa a pesar de la penumbra pudo darse cuenta que eran todos esos adornos extraños en los muros, no eran adornos, eran cráneos y huesos humanos apilados ahí, desde el piso asta el techo abovedado, estaba rodeada de infinidad de esqueletos que ahora parecían mirarla en silencio.

- No te asusten niña... se supone que todos estos tipos eran santos, serán una grata compañía.

Alexa se mordió los labios cuando Iván arrojo el cráneo a sus pies y luego salió de la cámara junto con sus hombres. Las luces se fueron apagando conforme se alejaban. Pronto la más profunda oscuridad lo lleno todo.

- Fernando... ¿sigues ahí?... - llamó Alexa. Era tan oscuro que no podía ver nada.

- ¡Claro que sigo aquí!... ¿dónde quieres que me vaya?

- ¡Tengo miedo!... por favor háblame...

- No te asustes, estoy contigo.... mmm... ¿sabes?... tengo ganas de orinar...

Noche.

La luz fosforo al encender su cigarrillo dejo un destello en sus ojos no le permitió ver cuando ella llego, la luz lejana de farol de la calle penas penetra por ese callejón a propósito oscurecido. El hombre sintió un escalofrió recorrer su espalda y erizarle los cabellos de la nuca… eso no estaba bien, algo ahí no encajaba... no era una de sus clientes habituales, ni una ladronzuela o prostituta, al menos no de las baratas que acuden a ese callejón por lo “suyo”… había algo en su elegancia, en su porte que la delataba ajena a la fauna que él conocía. Por un instante le cruzo la idea de acercarse con su sonrisa habitual y ofrecerle su mercancía… tal vez es una niña de sociedad extraviada o buscando aventuras… ¿será policía encubierta?... Ella lo observaba sin disimulo y extrema atención.

El hombre le dio la espalda y empezó a caminar en sentido contrario, arrojo el cigarrillo, el sabor del tabaco de pronto fue demasiado amargo y rancio en sus labios, todos sus sentidos estaban expandidos, algo en su interior le clamaba por mover las piernas tan rápido como pudiera, su instinto le exigía huir… esa chica lucia tan menuda y frágil que para un hombre de su tamaño no sería problema partirla en dos… ¿Por qué ese acceso de pánico entonces?... tardo un instante en darse cuenta lo que le había asustado realmente, lo que había detonado el miedo, ella no era lo que parecía, era solo un disfraz bajo el cual se esconde algo terrible… algo monstruoso… algo peor que la policía, algo peor que un rival comerciante de drogas, algo mucho peor que un vicioso desesperado… sus ojos brillaban en la oscuridad, brillaban como los ojos de una bestia.

No escucho un solo paso que lo alertara que ya la tenía encima, solo sintió un golpe seco en su espalda, un empujón que lo arrojo contra una carcacha de algún vehículo tan viejo y oxidado que se ha fundido al asfalto, todos sus huesos rechinaron al caer sobre el cofre el auto. Se deslizo sin fuerzas en las piernas ni aire en los pulmones… aturdido escucho a lo lejos una voz que le hablaba en una lengua que no entendía… ¿latín?... ¿griego?... ¿ruso?... ¿Qué le estaba preguntando?... lo que fuera, él iba a contarle todo lo que le pidieran, sus cabellos fueron atrapados por un diminuto puño de hierro, su cabeza giro hacia atrás con tal violencia que las vértebras de su cuello crujieron.

El rostro de ella estaba frente al suyo, ya no eran sus ojos lo que le tenía aterrado, era su imposible belleza de perfección esculpida en mármol viviente… ¿viviente?... no, no había vida en ese rostro, era solo una máscara que disfrazaba lo que ella era…

- Cuéntamelo todo… - dijo Yulia, lo dijo en su lengua natal, aquel idioma extinto de la faz de la tierra, pero a ella no le importaba que él no lo comprendiera… no eran sus palabras las que buscaba. Sus colmillos penetraron sin piedad la piel y la carne, rasgando hasta los huesos…

Lena.

- Lo siento, este no es un buen lugar para ella... debo llevarla a un hospital, ponerla bajo observación de inmediato. -dijo el anciano doctor.

- No, ella se quedara aquí. Consiga todo lo que necesita, convierta esa habitación en una sala de hospital si es necesario pero esta señorita no saldrá de aquí.- Replicó la mujer.

- Greta, me dijiste que este era un caso muy especial y como tal lo estoy evaluando.

- ¿Que puede ofrecer un hospital que no podamos tener aquí?... ¿es tan grave su mal?

- No lo sé... esta muchacha está en coma sin una razón aparente. Presenta un cuadro de anemia muy severo, pero esa no es la causa de su estado. Además necesito que sea muy bien vigilada ¿observaste bien las heridas en el cuello que te mostré?

- Eran incisiones muy pequeñas –dijo Greta con algo de nerviosismo.

- Pequeñas pero profundas, y varias... Esta es la causa primordial de su anemia. Creo que ella misma se ha producido estas heridas, se ha practicado una especie de sangría... La pérdida de sangre en su constancia se ha vuelto importante. A su organismo le está costando mucho regenerar esa sangre. El suero con cocteles de vitaminas que le administramos le ayudan pero no es suficiente. Hay que vigilar que pare de hacer lo que hace.

- Habrá alguien en su habitación todo el tiempo. – asintió Greta y con una mirada una chica que les acompañaba dio la silenciosa orden, esta obedeció al instante.

- ¿Necesita conseguir sangre? Adelante, consiga lo que sea necesario, el dinero no es problema.

- Insisto, Greta, la pérdida de sangre es solo uno de sus problemas... el coma... no sé qué es lo que se lo produce. Tal vez todo lo que necesita es descansar, darle tiempo a su cuerpo y alma que recuperen fuerzas.

- Doctor, consiga lo que sea necesario para atenderla, vigilarla, pero ella no puede salir de la villa si no es por su propio pie.

- Extraño lugar es el que diriges... Dime ¿de quién es amante esta niña, que tanto daño le ha causado? ¿Quién es tan poderoso como para que tú te prestes a su juego y encubras esa maldad?

- Comprendo sus recelos doctor, le ha tocado ver tantas cosas... Pero créame, no hay maldad en esto... es sólo tragedia, es sólo una triste historia.

La chica que se había retirado rumbo a la habitación de Elena regreso presurosa y con gesto preocupado. Se acercó a Greta y le susurró al oído.

- ¡No es posible! – Exclamo Greta, rápidamente se encamino a la habitación de Elena encontrándola con un par de doncellas que buscaban afanosamente por todas las habitaciones, algunas más en el pasillo, todo el personal se había movilizado.

- ¡Solo me descuide un segundo, solo salí de la habitación un instante! – dijo una doncella casi sollozando- cuando volví ya no estaba.

El doctor entro en la habitación siguiendo los pasos de Greta, de inmediato reviso los dispositivos del suero, los catéteres y jeringas.

-… pero si estaba en coma hacia unos minutos.. –murmuro el galeno.

Greta se dirigió hacia el amplio ventanal por donde la briza del mar penetraba junto con la rauda cascada de luz del sol. El astro rey brillaba en todo lo alto del medio día.

- “Ella” no pudo haber venido a esta hora… nunca mientras brille el sol…

- ¡La barca!... mi señora, la barca ha zarpado nuevamente. –dijo alguien.

- ¡Claro!... el capitán tiene ordenes… igual que nosotras. Si Elena ha salido por su propio pie no podemos retenerla. – asintió Greta.

- Esa muchacha no puede andar así – replicó el doctor.

- Es verdad. Rápido, que se aliste la otra barca y doctor, pida lo que sea necesario y le proveeremos en el camino, usted va en esa barca.

- ¿Yo?... pero tengo pacientes y citas…

- Y tiene personal capacitado para suplirlo. Bastante nos cuesta mantener su hospital para poder disponer de sus recursos cuando sea necesario y hoy es necesario. No podemos detener a la señorita Elena pero nada nos impide seguirla y vigilar su seguridad y salud… mientras el sol brille su bien estar es nuestra responsabilidad.

- ¿Y cuando el sol se oculte? – pregunto el capitán del segundo barco, quien había acudido inmediatamente que intuyo problemas.

- Cuando cae la noche la señorita Elena está en manos de un poder superior.

El fin del camino.

- Este es un buen lugar. -asintió Troy.

-Qué bueno que te guste, ¿un cigarrillo? -dijo aquel hombre mientras sacaba una cajetilla de su bolsillo.

-¿Por qué no? -Troy tuvo que agacharse para recibir el cigarrillo en los labios ya encendido. Estaba esposado de pies y manos, cadenas de reo, apenas lo suficientemente largas para dejarlo caminar.

- Será un buen día, el cielo está muy despejado -asintió el hombre.

- ¿Haces esto muy seguido?

- Es una profesión difícil... nunca te acostumbras, al menos yo, nunca quiero acostumbrarme. La humanidad ¿lo ves? Se la está llevando al carajo. Ya es tan fácil matar que le hemos perdido respeto a la vida.

- Debiste ser párroco. -Troy dio una última calada al cigarrillo y lo escupió. Miro a su alrededor y le gusto lo que vio, grandes extensiones de campo, tierras de cultivo de frutos gloriosos. La hora de las lamentaciones ya había acabado hacia unas horas, se había relajado para tener la mente fría y encontrar una salida a su situación... no la había. Todo estaba terminado, no iría al final de sus días lloriqueando, esa frialdad al menos gano el respeto de sus captores. Aun ahora exploraba alguna posibilidad de escabullirse. Un par de tipos atrás, bien fornidos y armados le vigilaban con profesionalismo, los había visto moverse sin cometer error alguno. Bien entrenados, capaces... se sintió alagado de que hubieran dispuesto de un grupo de hombres así para él, no matones ordinarios... ex-militares bien entrenados. Nada que hacer.

Sintió el frio del acero en la nuca, así era mejor rápido y sin aviso... la cortesía lo exigía.

- Si, fui párroco en otro tiempo, en otra vida... Dios te guarde.

Se escuchó un disparo, el sonido fue tan extraño como el canto de un trueno en esa hermosa mañana.

Elena

- Soy su hija… - rió Elena mientras sentía el sol bañando su rostro y sus hombros descubiertos. ¿Hace cuánto que no disfrutaba del sol de esa manera? ¿Hace cuánto que lo consideraba su enemigo por que la separaba de ella?... Sintió deseos de desnudarse, de quitarse la túnica griega que la cubría y dejar que el sol del medio día le hiciera el amor… No había nadie en cubierta, al menos no en esa parte, un rincón especial de la barca donde su intimidad era absoluta… las prendas cayeron sin pudor.

- Alexa… como me gustaría que estuvieras aquí, que tu y yo compartiéramos este momento… que hiciéramos una fiesta con el… Tu y yo somos fiesta, así será por siempre… mi amada gitana, perdón por abandonarte. – pensó Elena.

- Ella no te ha abandonado – replico Marina.

- No… nunca lo hará… ella es… como una montaña, inamovible. Por eso la que debe huir soy yo, por su propio bien… ella me seguiría hasta…

La pelirroja se encogió de hombros sin atreverse a pronunciar las últimas palabras. Cerró los ojos con fuerza ahogando una lágrima rebelde y apuntó su rostro hacia el sol.

- Soy su hija… -repitió – al final de todo soy su hija…

- Eso no puede ser…

- Es un decir… soy hija de su sangre, su sangre corre por mis venas… ella fue mi antepasado, ella fue mi tátara… ¡no sé qué! … Tengo su sangre, su herencia… su maldición.

- Ustedes eran dos distintas… ¿nunca te diste cuenta?, yo siempre lo vi.

- ¿Tú te dabas cuentas de lo que eres?... Nadya tampoco, creo que ella creyó lo mismo que yo al principio… que éramos la misma, que había reencarnado en mi como lo hizo Tiver en Iván… pero no fue así, nunca fue así… sólo somos dos personas atrapadas en el mismo cuerpo, compartiendo nuestras vidas y extraviándonos la una en los recuerdos de la otra… ¿te imaginas? Tanto tiempo atrapada en ese lago, sin poder alcanzar a Yulia, estando a su lado en la eternidad y tan lejos separadas por las sombras… Igual que Yulia, debió haber algún momento en que olvido quien era, de donde venía y por qué. Cuando volvió a sentir la vida a través de mi debió creer que era una nueva oportunidad, una nueva vida…

- Una nueva vida que compraba con la tuya.

- Mi vida… yo no estaría aquí si ella no me hubiera salvado aquella noche cuando niña, yo no hubiera conocido a Alexa si ella no me hubiera salvado nuevamente cuando el hijo de Iván… volví a la vida por segunda vez gracias a ella, a que su alma entro en mi con toda su ansia de vivir… Mi vida no me pertenece… lo que me obsequio, todo ese tiempo, esas vivencias han sido más que suficientes… lo he conocido todo, el odio, el perdón, la gratitud, la pasión… el amor… He vivido lo que tenía que vivir… es hora de pagar mi deuda con ellas… Ellas también merecen la oportunidad que me han obsequiado… por el tiempo que dure, por pequeño e insignificante que parezca. Ellas más que nadie en el mundo lo sabe… vale más un instante de amor que la eternidad en la soledad.

- ¿Vas a morir?... ¿eso es lo que quieres?

- No… voy a terminar lo que ellas empezaron, la maldad que las separo debe encontrar su final.

Noche

- Al fin conozco este lugar. –dijo Alexei.

Era una bodega de desnudas paredes, grandes maquinas trabajan, por un extremo eran alimentadas con paquetes que mujeres semidesnudas arrojaban al interior de lo que semejaba una boca de acero, por el otro extremo una fina columna de polvo blanquecido era expulsada por el artefacto y era recolectada cuidadosamente en grandes charolas. En una larga plancha otro grupo de mujeres se afanaban empaquetar el polvo en diferentes envoltorios.

- Aquí se fabrica la mayor parte de la cocaína que se consume en Italia, Francia y España. Te costó mucho llegar hasta aquí ¿verdad?... literalmente te costó una hermana.- rió estruendosamente el hombre que lo acompañaba.

- Una hermana –asintió Alexis.

- Pero ya estás aquí, en la nómina grande. Ya demostraste que eres audaz, sin escrúpulos y muy listo. Lo que se necesita para “hacerla en grande” en este negocio. Veamos que puedes hacer ahora que juegas en las grandes ligas, no voy a quitarte el ojo de encima muchacho, al primer error… -El hombre se pasó el dedo pulgar por el cuello mientras sacaba grotescamente la lengua.

Alexis soltó una risita.

- Si tú eres un ejemplo de quienes juegan “en las grandes ligas”, no me van a ver ni el polvo.-pensó para sí.
Se apoyó en un barandal y paseo la mirada nuevamente por todo el complejo, su mente empezó a tirar números y soñar despierto.

- ¿Cuánto dinero hay aquí en este momento? ¿Cuánto dinero producen estas cosas por día?... el precio de tu hermana… el peso en oro de tu hermana.

Alexei descargo un golpe sobre el barandal.

- No, esto no está bien… no es suficiente… debo ser yo, ahora mismo, no pienso esperar más. Si alguien va a matar a esa pervertida… debo ser yo… únicamente yo.

Alexei se volvió buscando al hombre que lo acompañaba pero… había desaparecido, un mal presentimiento le subió por la espalda. Con la mirada reviso a su alrededor, hombres fuertemente armados se paseaban por acá y allá, sin acercarse a las maquinas ni a las mesas, una perfecta organización imperaba y vigilancia. Nadie podría meterse o salir de ese lugar sin ser visto… ¿Qué era lo que le inquietaba? Su instinto nunca fallaba.
Volvió sobre sus pasos hasta el cubo del elevador… ¿Dónde está el vigilante de aquí?... Una mano lo sujetó por el brazo, reacciono en el acto intentando liberarse pero ese puño tenía una fuerza irresistible y lo arrojo al interior del cubo del ascensor, el hombre lo había acompañado estaba en el suelo, inmóvil con la mirada perdida en el vacío. El gitano echo mano a su puñal y se revolvió buscando liberarse nuevamente y encarar a su agresor. El acero solo corto el aire antes de ser derribado a un lado del hombre cuya mirada vacía ahora parecía clavada él.

Alexei intentó gritar pero aquel puño ahora sujetaba su garganta, una fuerza terrible hacía de él muñeco. Al fin pudo ver el rostro de su agresor… unos ojos tan azules que parecían brillar… una delicada boca que se acercó a su cuello como si fuera a besarlo… y lo último que vio fueron esos colmillos.


Alexa...

El viento de la tarde soplaba en dirección al norte... Camila somnolienta descansaba en sus brazos mientras Alexa cepillaba sus cabellos. La gitana escucho el murmullo del viento y como todas las tardes miraba hacia allá... como siempre lo ha hecho desde niña, desde que tiene uso de razón y memoria. Pocas veces se ha atrevido a preguntar, por miedo o algo más... pero la niña que está en sus brazos es la mujer que ama y si no puede compartir este secreto con ella no lo compartirá con nadie.

- ¿Escuchas esa voz?

- ¿Que voz? - Preguntó Camila somnolienta.

- Es una voz muy triste, es como si cantara... como si me llamara. - Alexa cierra los ojos y se siente conmovida por esa voz. ¿Acaso nadie más puede escucharla?... Si, lo ha visto... su abuela podía escuchar esa voz y con tristeza miraba hacia alla donde esa voz nacía... y también Alexei podría escucharla aunque él jamás lo acepto.

Esa voz le invocaba a recordar algo, sueños perdidos de su niñez que su madre le obligo a olvidar. Pero esos sueños eran reales y no fue ella la que siguió a esa voz... fue él, Alexei quien atendió al llamado y un día regreso con ella... con Elena. Y la voz se había silenciado.

Camila se ha ido, esa tarde en la caravana de la familia se ha dio... solo le queda el dolor en las muñecas y el vacío en su corazón. Alexa camina por lo que queda de ese bosque horripilante que se ha consumido en llamas... poco queda de los arboles gigantes que cubrían el cielo... ahora ve que no hay ningún cielo que ellos cubrieran, sobre su cabeza no hay nada.

Sigue andando por un sendero entre troncos retorcidos y derrumbados. Los ve, los escucha a lo lejos pero ahora ya no les teme... la bestias deformes están ahí pero ahora ya no se le acercan, ya no le amenazan... ¿será porque ya no les teme?.

Esas bestias estaban en sus sueño, siempre, esos sueños que su madre logro que olvidaran, esos recuerdos que su madre la gran Hechicera le obligo a esconder en lo más profundo de su memoria... negar que existieron, negar que siempre estuvieron ahí.

<< - He visto el futuro de mi hija. No va a ser así, ¡¡no va a ser así!! - le grito su madre a su abuela en el lecho de muerte.

- No fue un acto de maldad... quitarte tu herencia, cederle tu lugar como Shuviani y dárselo a tu hermana... fue un acto de amor, tu madre lo hizo porque te amaba y no quería que te sucedieran las cosas que te deparaban... ella quiso protegerte, quiso cambiar el destino- le dijo la anciana amante de su abuela. >>

- No madre, no podemos cambiar el destino... solo podemos cambiar la forma en que lo enfrentamos, solo podemos cambiar el resultado con nuestras acciones. - Grito Alexa a las bestias, como si estas fueran mensajeras de la anciana Shuviani que era su madre.

Sus pasos se detuvieron frente a un claro de yerba seca y quemada como todo.

- No podías evitar que la encontrara... no podías evitar que la amara...

En el centro de ese claro ella estaba ahí... Elena, su cabello brilla como un sol en el atardecer en esa penumbra, su piel arde como las brasas de un fuego fatuo.. se dibuja dolor y tristeza en ese rostro... un gesto que desgarra más su corazón que el verla tumbada sobre la bestia... ese monstruo de piel negra, deforme y monstruosa, de terribles ojos de fuego azul que parece por primera vez en paz... y triste con la doncella acariciando su nudoso pelambre.

- ... Siempre... siempre te protegeré... siempre estaré aquí para ti... - lloró Alexa.

- ¡Alexa! - le llamó una voz... se sobresaltó, la cadena en las muñecas le hería, ¿se había quedado dormida?.. Se irguió de muevo para aligerar la presión. ¿Había despertado? La oscuridad era tal que no distinguía siquiera si tenía los ojos abiertos o cerrados.

- ¿Estas bien?... ¿sigues ahí? - insistió Fernando.

¡Los cráneos! Las calaveras... Alexa sintió escalofríos al recordar donde estaba, al imaginar todos esos rostros mirándola fijamente.

- Si, estoy aquí -respondió agitando sus cadenas como si el sonido de ellas fueran campanas anunciando su presencia. Maldijo a Fernando por haberla despertado y agradeció también escucharlo y saber que estaba ahí.

Sin nada más frente a sus ojos el bosque volvió a ella, tal como lo había conocido, con sus inmensos e imposibles árboles y sus bestias... la bestia. Un instante antes la bestia había vuelto su rostro hacia ella, pero esta vez no era amenazante, había tristeza en su rostro, había soledad. Y Elena, la forma en que la acariciaba... ¿la consolaba?.

-... Esto era... como tenía que ser... ahora lo comprendo... lo que tengo que proteger.

La urna

- Bien venido – saludo Greta a Sven, este devolvió el saludo con un fuerte abrazo y besando sus mejillas.

- Necesitamos guardar esto por unos días, en lo que recibimos ordenes de qué hacer el.

Greta observo como los hombres que acompañaban a Sven hacían maniobras para acomodar un cilindro de acero en el centro de esa habitación en los sótanos de la villa.

- Todo el tiempo que necesites –asintió.

- Fue un verdadero reto traerlo desde Lituania, nuestros amigos del Vaticano nos consiguieron una pista de aterrizaje clandestina, con todo lo que ha sucedido no pudimos sobornar a nadie en las aduanas. Pero finalmente está aquí. ¿Madam Volkov vendrá esta noche?

- ¿Cómo saberlo? Ella hace su voluntad, vendrá a ti cuando sea el momento. Te he enviado informes detallados ¿estas al tanto de todo?

- Si, la joven Katina ¿Dónde se encuentra ahora?

- En roma, y aun que no tiene motivos para irse no sé si volverá. Tengo gente vigilándola.

- Bien… Tú siempre lo has sabido, la identidad de Madame Volkov ¿verdad?

Greta asintió.

- Desde siempre.

- Ahora comprendo tu devoción, no imagino lo que es haberla conocido como tú lo hiciste. Sabes que estoy al tanto de todo ahora, los sellos se han roto y sé el secreto de nuestra orden. Creo que ahora puedes contarme lo que sucedió esa noche, cuando el Señor Camus te trajo a nosotros.

- Lo que quieres saber es si soy descendiente de los Volkov, si en mi sangre hay sangre de ellos. No, no soy nadie más que una niña huérfana que “La Orden de la Rosa” adopto por solicitud de Madame Volkov. Lo siento Sven, Camus me hizo jurar que jamás contaría el secreto de nuestra señora. Fue muy fácil en realidad ¿Quién podría creerlo?

- Yo era un jovenzuelo en aquel entonces, tú eras una niña. Camus era ya muy anciano, no tenía el vigor ni el tiempo para hacerse cargo de ti, así que acudió a su predecesor para dejarte a su cargo… fue una gran comidilla que el antiguo patriarca le llevara a una niña al actual patriarca para que se hiciera cargo de ella… por orden directa de Madame Volkov.

- Siempre han creído que yo era la hija ilegítima de alguno de los Volkov. Fue muy conveniente que lo creyeran pues me dieron el trato de una princesa. Pero siempre he sabido mi lugar, siempre he sabido quien soy… soy sirviente de Yulia Volkova, soy guardiana de su secreto. Yo sabía algo que ni el patriarca.

Los hombres terminaron su labor y discretamente se retiraron. Greta se acercó para examinar el cilindro de acero, intrigada.

- ¿Cómo fue que…? ¿Por qué tú?

- No lo sé… fue por mi madre, fue por su bondad. ¿Con esto se abre? Gran Patriarca de la Orden de la Rosa ¿puedo saber lo que hay ahí adentro?

Sven soltó una carcajada por el divertido tono de la voz de Greta, por un instante volvió a esos días de su juventud en que convivía con esa niña extraña a quien le tomo el afecto de una hermana.

- Yo iba a morir esa noche… mamá hacia lo que podía por mí, pero éramos de los arrabales, mi madre era una prostituta…-Greta miró los ojos de Sven, encontró en ellos una sonrisa- No sé bien que sucedió o donde estábamos, era yo muy pequeña y de esa noche no quiero recordar eso…

- Es suficiente…

- No, he guardado ese secreto para mí misma por muchos años, no sabes cuantas veces quise gritarlo, decírtelo a ti al menos que eras como el hermano que nunca tuve, liberarme de ese peso… hoy es el día al fin. Yo… no debía estar ahí, no debí seguir a mi madre esa noche… pero quería saber, así que fui a escondidas… El hombre que estaba con ella me descubrió… se interesó más en mí y discutió con mamá, pelearon y él la hirió… Y fue entonces cuando un ángel bajo del cielo, pero no era un ángel como lo describían en la iglesia, era un ángel oscuro… Me tomo de la mano y limpio mis lágrimas… Era la mujer más hermosa que jamás había visto era un ángel, tenía que serlo… sus ojos, brillaban con el azul del cielo, podía ver el cielo atreves de sus ojos… pero lo más importante, tenía la mirada de mamá, en ese momento era como si mi madre me mirara a través de sus ojos y supe que todo estaría bien.

Greta hizo una pausa para limpiar una lágrima.

-… y todo estuvo bien, me llevo con el señor Camus y le pidió que cuidara de mi… Esa mañana al despertar creí que todo había sido un sueño, pero desperté en una cama limpia, en un palacio y el hombre en silla de ruedas con esa gran sonrisa me dio los buenos días y después me pidió que jamás contara lo que viví esa noche.

- ¿Supiste lo que fue de tu madre?

- Es obvio ¿no? Ella murió esa noche… Yulia es un ángel oscuro, no vino a protegernos, vino por nosotros… ella les mato a los dos, a ese hombre y a mi madre… yo vi como lo hizo… y me hubiera matado a mí también pero no lo hizo… porque mamá se lo pidió, no fue Yulia quien me llevo con Camus y me abrió las puertas a una vida que jamás hubiera tenido de otra forma, fue mi madre en el cuerpo de Yulia... No le tengo ningún rencor a madame Volkov por lo que hizo esa noche… recuerdo la herida de mamá, la forma en ese hombre la apuñalo, ella iba a morir de todas formas, Yulia le ayudo a que fuera más fácil, más tranquila. Hubo momentos en que deseaba que Yulia lo hubiera hecho conmigo también, me hubiera ido al cielo con mamá… pero ella decidió otra cosa y aquí estoy… ahí comprendí lo que Yulia era, una fuerza oscura pero no maligna, ella está más allá del bien y del mal como nosotros lo conocemos, ella es una fuerza divina e incomprensible… un ángel oscuro.

Sven asintió reflexionando un momento. Después accionó una manivela en el tanque y este se abrió revelando su interior.

- Ella me pidió que fuera a Vilnius en Lituania, el lugar donde todo empezó. Me pidió que buscara algo escondido allá, algo que ella misma no sabía que era, pero gracias a los pergaminos y a toda la exhaustiva investigación de mi asistente supe que era en cuanto la vimos.

- ¡Por Dios! … pero si

- Increíblemente conservada, tal vez por el frio del agua a la profundidad donde la hayamos o porque simplemente no puede corromperse… no nos atrevimos a sacarla del agua, ni siquiera a tocarla más de lo estrictamente necesario. Lleva seis siglos bajo el agua y parece que fue sumergida ayer… más bien parece que solo está dormida… El cuerpo de Nadya Elena Vladis.


Continúa…

Alexia29

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Que historia!!

Mensaje por Zanini-volk el Lun Mar 21, 2016 9:31 am

De lo mejor que he leído en mi vida,esta historia es realmente increíble.

Zanini-volk
Invitado


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Re: Ángel Oscuro // Por: Rainknight

Mensaje por Alexia29 el Vie Abr 08, 2016 8:25 pm

Capitulo XXXIII – Líneas de sangre.

Hijos…


Alexa se paró en la punta de sus pies para relajar la presión de los grilletes en sus muñecas, sentía los brazos acalambrados y helados, la sangre no subía fácilmente a ellos, sus muñecas habían adelgazado un poco… un buen truco para escapar de esposas y cadenas, no sería nada fácil pero valía la pena intentarlo. Dio un tirón… nada, el grillete estaba muy bien ajustado, sin embargo ahora sentía que el grillete se jugaba un poco… tal vez…

Otro tirón, largo y fuerte… apenas nada. Esto no iba a funcionar así.

Entonces lo escucho… Retumba desde lo más profundo de la oscuridad, Alexa abre más los ojos, al menos eso cree, esta todo tan oscuro… pero la oscuridad vuelve a palpitar y ahora está casi segura que se trata de un sueño… ¿o una visión?... tiene hambre, sed, frio, esta tan cansada y adolorida… ahí está de nuevo el latido, es eso, el latido de un corazón, el sonido es enorme, es profundo, parece venir de todas partes, como si esa catacumba se hubiera convertido en un corazón gigante y latiera con ella dentro… y es un sonido tan familiar, es un sonido conocido… es el corazón de…

<< Hay un rayo de luz que penetra por algún lugar… una grieta en lo alto del muro, es tan solo una delgada línea de plata que acaricia su rostro… es una caricia que viene de un lugar muy lejano… en algún lugar hay alguien encadenada en una torre… sus cabellos enmarañados y su rostro casi opaco por el dolor y el sufrimiento, pero hay luz en sus ojos, la luz de la esperanza y el amor, esa luz con que mira hacia la luna y la magia de su amor se refleja en su platinada majestuosidad, esa magia que baña de plata toda la extensión de la noche… esa magia que cruza por una diminuta grieta entre las rocas y se convierte en una caricia en su rostro… ese rayo de luna es lo último que queda… >>

Pero no hay rayos de luna aquí… aquí solo hay oscuridad… y ella… Elena no está en esa torre, ya no… ¿ya no?... y ella misma… ¿Por qué las cadenas pesan tanto? ¿Por qué sus piernas arden como si fuego corriera por sus huesos… ese latido otra vez, cada vez más rápido, cada vez más frio…

<< Apenas tiene fuerzas para mover sus brazos, para arrastrarse hasta donde ese rayo de luna pueda tocarla… Y en ese rayo de luna puede verla, a Elena… ¿es ella?... se ve tan distinta, y de alguna manera se ve idéntica… ¿Por qué esta encadenada? ¿Quién se atrevió a lastimarla de esa manera?... la voz de esa anciana parecen volver a contarle esa historia… “La Leyenda de los Volkov”… pero ahora no son solo palabras, está mirando con sus propios ojos esa maldad, está mirando cosas que no estaban en esa triste historia... No hay palabras para describir lo que ve, lo que siente… Elena, su Elena está ahí prisionera… y las cadenas en sus muñecas pesan tanto… duelen tanto... >>

Las cadenas en sus muñecas duelen tanto… Alexa siente el anillo de acero que oprime su muñeca hincarse en su piel y sus huesos crujen, saltan de su lugar y se juegan mientras la piel también cede… la sangre corre por su muñeca… los ojos se le llenan de lágrimas y se muerde los labios para no gritar…

<< El herrero golpea el remache con furia, al rojo vivo, el metal se aplasto y se fundió a los grilletes, las cadenas se hincaron en su piel con el siseo de carne quemada… cadenas que jamás volverían a ser quitadas>>

Alexa recuerda la primera vez que vio a Elena… su Elena… supo desde ese momento que su corazón solo podía ser para ella… que de alguna manera estaba destinada a amarla y protegerla… para siempre… siempre a su lado… Sin embargo pese a todos sus esfuerzos ella parece cada vez más distante, cada vez más perdida… La impotencia en su pecho es más grande que el dolor, ha tenido un miedo terrible de perderla… y ahora saber que nunca fue suya… La imagen que vio de ella con la bestia… los ojos de la bestia le han dicho todo… Elena nunca fue para ella… y sin embargo aún la ama, aún está dispuesta a cumplir su promesa… ella siempre la protegerá.

Esta no era una cadena así, solo era acero comprimiendo sus huesos, acero que resbala fácilmente lubricado por la sangre de su piel desgarradas, acero que desarticula los huesos de su muñeca… este acero no es suficiente para detenerla… lo único que la detiene es el dolor…

<< Dolor como nunca antes lo ha sentido, más dolor del que jamás creyó poder soportar… tanto dolor que la empuja en ese tune oscuro en cuyo final se encuentra un destello de luz que le promete la paz y la libertad… el silencio y la soledad… Pero un dolor mucho más grande desgarra su alma, un dolor que hace parecer nada el suplicio de sus piernas destrozadas bajo el hierro del verdugo… Tiver tomando por la fuerza, vejando con lujuria y furia aquello que era tan sagrado… Elena entregando por amor aquello que solo era de ambas… el alma se le retuerce en el corazón torturada más allá del dolor de unos huesos rotos y carne quemada… cuando duele el alma…>>

Es solo las cadenas del dolor lo que la detienen, Alexa lo sabe, ahora lo sabe todo… los huesos de su muñeca crujen y saltan cuando el aro de acero al fin es derrotado y su mano es liberada.

Sus piernas se doblan y su razón se nubla por un instante… ese latido le trae nuevas imágenes, nuevos recuerdos que no son suyos, los recuerdos de alguien más que le cuentan una historia, una historia que ya conoce y que ahora parece haber vivido en carne propia, jadea adolorida mientras mueve los dedos tratando de volverlos a acomodar en sus articulaciones, rogando que ninguno se haya roto o algún tendón desgarrado, duele… la oscuridad ahora se llena con el llanto de un niño… no, de dos niños… se ve a si misma sosteniéndolo en sus manos, una pequeña criatura en cuyas venas corre la sangre de… la sangre de ella misma… es su sangre corriendo en ese diminuto corazón…

-¡Alexei!... –jadea casi sin aliento, tragándose sus lágrimas. Ese corazón que palpitaba en la oscuridad era el corazón de su hermano, lo sintió, lo reconoció en los latidos del pecho de ese bebe… la niña fue llevada a Rusia, el Niño fue llevado a Italia… gemelos, los primeros… y después cada tercer generación… gemelos como ella y Alexei…

Su mano no pinta bien, los dedos están demasiado entumecidos, tal vez la falange del meñique si esta fracturada… tal vez… busca entro los pliegues de su falda y encuentra la punta de acero y plata, su inseparable amiga… siente el palpitar en su mano, va a hincharse, volverse inútil en poco tiempo… tiene muy poco tiempo… un plan, necesita un plan.

Respira profundamente para despejarse, alejar de su mente las imágenes que todavía hacen eco… ahora ve la oscuridad, la muerte negra envolviendo al mundo como un sudario… la oscuridad es ahora absoluta de nuevo. Los niños lloran perdidos en la noche, lo último que queda de ella, de su amor… testimonio de todo lo que les quitaron… sus hijos.

Todo se ha ido, ese corazón se ha silenciado… ha terminado... ¿o apenas comienza?...

-Alexa… ¿estás bien? – pregunto Fernando.

-Acércate –susurró Alexa- muéstrame donde está tu cadena.

*

El cielo arde como si lenguas se fuego corrieran bajo las nubes, la noche se desquebraja con el rumor de una océano que parece a punto de verterse sobre el mundo. Yulia se arrastra con dificultad por el costado de ese viejo edificio donde verdaderas lenguas de fuego brotan por las ventanas que empiezan a estallar por el calor. Las garras de cristal de sus pies y manos se afianzan a cada grieta entre los bloques y el concreto de esa pared, avanza con esfuerzo hacia arriba y al fin alcanza el techo, rueda sobre la barda de seguridad y se deja caer en la sombra protectora que este arroja, se acurruca en ese rincón mientras siente los latidos de su corazón hacerse cada vez más lentos y débiles.

Sobre el horizonte un tenue resplandor dibuja las siluetas de las montañas, una línea apenas se dibuja sobre esas cimas pero a los ojos de Yulia ese leve atisbo del sol es una marea de fuego que ya danza sobre las montañas y acaricia los cielos.

-… Alexei… -murmura quedamente la hija de la luna-… Alexa… Tú también… tú también eres mi hija…

Cierra los ojos para protegerlos de ese resplandor que empieza a llenarlo todo. El hambre gruñe en todo su ser, en cada rincón de su cuerpo… todas esas almas, toda esa sangre y en este instante no son nada… su hambre es peor que nunca… la bestia esta desatada en su interior, el monstruo corre por todo su ser implacable, ya no hay cadenas que lo contengan.

La amenaza del sol en el horizonte a su espalda no es suficiente… Yulia se yergue en su humilde estatura y sus ojos miran a la distancia, ahí está el Vaticano, la cúpula de San Pedro… y por ahí, oculta tras altos muros esta la fortaleza de su presa. Al fin sabe dónde está.

Negras alas se extienden a la noche agonizante.

La Orden de la Rosa.

Troy cayó de rodillas, sintió la sangre correr por su cuello y espalda… pero no había dolor ¿es así como la muerte lo abriga a uno? Creyó que no sentiría nada, que se daría cuenta de nada… solo caer en la oscuridad como si el sueño te venciera, tal vez algo de dolor, tal vez un infinito instante de dolor por la herida que esa bala dejaría, pero… No había dolor en lo absoluta, solo esa sensación de humedad en la nuca… y claridad, todos sus pensamientos eran claros… ¡no estaba herido!... los hombres a su alrededor reaccionaron casi al mismo instante que él. Otro estallido de fuego de arma, un cuerpo cayó contra el toldo del auto. Troy reacciono tal como lo entrenaron, se dejó caer de bruces al suelo y rodó hasta quedar bajo el vehículo. Solo entonces las armas abrieron fuego sin discreción alguna, la balacera fue breve.

- Troy… Troy… - Escuchó que le llamaba una voz familiar.

El agente del Interpol rodó de regreso al reconocerla.

- ¡Que afortunado eres! – dijo Leonard al ayudarlo a ponerse de pie. El anciano venía acompañado por Trevor y un grupo de agentes del Interpol en sus trajes de faena, una fuerza de choque.

- ¿Cómo dieron conmigo?

-No te hemos quitado el ojo de encima.

-Debo reportar a mis superiores, necesito un radio con línea segura.

-Troy, no existe tal cosa… Por azares del destino tienes a tu mando toda la fuerza que necesitas, pero estas solo… no hay nadie en quien podamos confiar.

-¿Qué papel juega usted en todo esto?

-Pongámoslo así: soy tu mentor a falta de mejor título.

-¿Cómo es eso?

-Sube al auto, vamos a Roma, hay alguien allá que quiere hablar contigo y solo contigo. En el camino te explicaremos todo.

En el interior de la camioneta había dos sujetos más que lo saludaron afablemente. Uno de ellos tomo la palabra una vez que el auto se puso en movimiento.

- Troy, tú fuiste un accidente. Es momento de que sepas porque tú… Hace seis siglos, durante la triste época de “La Muerte Negra” El sumo pontífice, el Papa, creó la última orden de caballeros cruzados: “La Orden de la Rosa” y nombro caballero y patriarca de la orden a Sir Ilich Katin, él fue un hombre muy instruido para su época y visionario, a él se le encomendó la misión de luchar contra “la oscuridad”.

Se embarcó en una misión, apoyado por la inmensa fortuna de la familia Volkov, recorrió el mundo para reunir a los hombres más sobresalientes de su época y luchar contra lo que parecía la extinción de la humanidad… Una tarea formidable, pronto descubrió que sin importar la magnitud de la emergencia que se estaba viviendo los reinos no estaban dispuestos a cooperar unos con otros.

Otro hombre tomo la palabra.

-Sin embargo se encontró con hombres capaces de hacer a un lado sus intereses particulares por el bien común, y que estos hombres no se regían por una bandera o una política, sino por un sentido de la justicia, hombres buenos y nobles como él. Ilich Katin supo que estos hombres eran los que tenia que reclutar como caballeros de su Orden, no soldados únicamente, si no a hombres de ciencia, médicos, filósofos, cristianos y paganos no importaba, era bien recibido todo aquel que pudiera aportar y compartir conocimientos y experiencias con otros hombres aunque no compartieran la política, la fe o la religión… la primera legión de La Rosa sentó las bases de la medicina moderna, ganaron la batalla contra La Peste Bubónica.

En aquel entonces Sir Ilich Katin supo que la Orden no podía depender de ningún gobierno, de ninguna iglesia, y que de ser conocidos sus miembros tarde o temprano podían ser corrompidos, sobornados o asesinados.
Decidió que el anonimato, la infiltración secreta de los miembros en las cúpulas de poder eran la mejor estrategia a seguir para continuar con su labor. Y desde entonces la Orden de la Rosa trabaja en secreto, eso nos da gran poder pero al mismo tiempo nos limita.

Gracias a nosotros la humanidad acelero sus pasos del oscurantismo a la razón y fuimos pilares del famoso “Siglo de las Luces”. Pero no hemos sido infalibles a lo largo de nuestra historia… Retrasamos cuanto pudimos la primera guerra mundial, pero no pudimos evitarla, la Segunda Gran Guerra ni la venimos venir, estábamos tan ocupados en la reconstrucción de Europa que no vimos llegar a Hitler… Hoy nos enfrentamos a lo que puede ser la Tercer Gran Guerra ¿seremos capaces de detenerla?

-Interesante historia. ¿Y yo que tengo que ver?- dijo Troy.

-Muy pocos puestos en la Orden se heredan- Leonard retomo la palabra- No tenemos sucesión familiar, los nuevos miembros de la Orden deben ser reclutados. Seleccionamos candidatos y lo sometemos a pruebas que demuestren lealtad hacia nuestros principios, integridad, honorabilidad y sentido de la justicia. Si pasa las pruebas entonces le brindamos todo nuestro apoyo hasta posicionarlo en un lugar de influencia y poder, una posición donde sus principios éticos jamás le permitirían llegar obstaculizado por la corrupción. Y es entonces que le es revelado el secreto de la Orden y su propósito para con ella. Seguimos la premisa de Sir Ilich Katin: “No se necesita de un ejército, UN solo hombre en el lugar adecuado hace la diferencia.” Y tu Troy, eres ese hombre aunque por accidente…

Llevamos años observando como las fuerzas Arias lentamente lograban crecer y posicionarse en el mundo, mucho más rápido de lo que nosotros lo hacíamos. Sabíamos que tras de todo esto debía haber una inteligencia única, un sucesor de Hitler. Fuiste tú quien descubrió que ese anciano traficante de armas y almas era mucho más de lo que aparentaba, tú descubriste que Peter Kürten era el enemigo a vencer.

Eso nos revelo cuan fuera de control estábamos, reevaluamos a toda nuestra gente, todas nuestras posiciones, no podíamos seguirle el rastro a Kürten por nuestros medios, así que apostamos todo a un desconocido, a un candidato novato… a ti.

-¿Eso es todo? Estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado y ¡bingo! Ahora soy un caballero Templario.

-Los Templarios son otra Orden, no te confundas. Troy, debes entender esto, nosotros a diferencia de cualquier organización criminal no ofrecemos nada, no hay riquezas ni recompensas al final del camino, es por eso que es más fácil ser reclutado por gente como Kürten que por nosotros… al final lo único que tienes es una certeza: cuando te enfrentes a monstruos que trafican con vidas humanas, seres cuya maldad parece salida del infierno mismo, no estarás solo, tras de ti hay habrá una legión de caballeros dispuesta a luchar contigo hombro con hombro por todo aquello en lo que crees, lo que te enseño tu padre: El honor y La Justicia.

-Honor y Justicia. –repitieron todos.

-¿Por qué escogiste ser agente del Interpol?, Por honor y justicia decidiste limpiar el pasado de tu padre… pero tu padre era un hombre digno y noble, ser Nazi no mancho su espíritu, él era un soldado que prefirió traicionar la bandera Nazi a sus principios. No tienes ninguna mancha que limpiar… Eres lo que eres porque tu padre te enseño a actuar contra la injusticia, te enseño a ser un hombre de honor... por eso fuiste señalado como candidato, porque no te sirves a ti mismo, sirves a un bien común, a la justicia. ¡Bien venido a la Orden de la Rosa, Troy McCubbin!

Iván...

<< El fuego que arde en la chimenea no es suficiente para calentar sus piernas, nada puede calentar sus piernas inútiles, o sus manos, solo puede mover un par de dedos de la mano izquierda, nada, ni siquiera es capaz de limpiar su propia inmundicia. Inútil, tullido… Agonizaba cuando los monjes Franciscanos se hicieron cargo de él por orden directa de su tío el Duque, ¿compasión? ¡Nada de eso!... esto era un castigo a su fracaso, un castigo a su traición. Esta no es una prisión con barrotes, rejas o cadenas, es la prisión de su cuerpo… el cuello roto. El corazón aún se le encoge de terror al recordar el terrible ángel oscuro que emergió de la noche para arrebatarle a la miserable niña, la brutal y sobrenatural fuerza con que fue hecho a un lado y el dolor de los huesos rotos. Debería estar muerto pero no, más allá del dolor de sus heridas, más allá del terror que ese monstruo le inspiraba, más allá de lo humanamente tolerable estaba su odio. Ahora comprende cómo fue que Yulia sobrevivió a tanto, como fue que ella volvió de la tumba para vengarse de él. Pero al fin, las fuerzas se le están acabando así como su voluntad, la vida se le escapa lentamente pero al fin ha llegado a su límite… Afuera el invierno es cruel, el cielo es negro y la esperanza a desaparecido del corazón de los hombres, afuera la muerte negra arrasa pueblos y ciudades, -¡Es el apocalipsis!- lloran hombres y mujeres por igual en las iglesias y templos… Pero a Tiver nada de eso le importa, es su agonía lo único que llena sus pensamientos, su agonía y su odio… un odio tan salvaje que ha mantenido a su corazón latiendo hasta ahora. Pero al fin siente como sus pulmones se paralizan una vez más, el aire ya no entra a su boca por más que se esfuerce y la asfixia aguijonea su pecho con crueldad… el mundo se torna negro… al fin está muriendo ¿fue así como murió ella?... Todo lo que queda en su corazón es odio… con ese odio… si ella pudo volver de entre los muertos, él también volverá. >>

- ¿Inmortalidad? – Iván vació el contenido de la botella de vodka en su vaso, un último trago. Lo acerco a sus labios y probo el contenido… no lo vació de golpe, esta vez saboreo el líquido y lo dejo correr suavemente por su garganta… -¿Qué sabe Peter Kürten sobre la inmortalidad?... yo si… yo soy inmortal, he vuelto a la vida… ¿pero volveré a vivir otra vez? ¿Cuándo este cuerpo se canse y se vuelva viejo y decrepito ¿volveré a vivir de nuevo?... Seguro que si, pero ¿y mis recuerdos? Todos los momentos vividos se perderán, nunca sabré quien soy realmente en cada vida por venir a menos que… reencarne como es debido…

Sus ojos no se apartaban del ventanal frente a él, podía ver el horizonte, sus ojos acostumbrados a la penumbra pudieron distinguir el suave brillo que lo delineaba, el inicio del alba… el inicio del amanecer… soló un último trago y la noche llegaría a su fin.

- Elena Katina… -murmuro moviendo sus labios aun sin pronunciar palabra- ¿tú también lo sientes… lo sabes?... debes devolverme todo lo que me quitaron, no solo mi reino y mis riquezas… mi hijo… mi futuro… mi inmortalidad… debo tener un hijo contigo… un hijo de mi sangre original, así y solo así viviré para siempre, reencarnando una y otra vez… una y mil vidas para siempre… pero debe ser de mi sangre original…

Tomó una bala de tantas que tenía esparcidas sobre el escritorio, jugo con ella un instante, sintiendo su peso y su textura, era una bala muy peculiar, una de las balas que Kipper mando hacer especialmente para su singular presa, balas con casco de plata, la arrojó al aire con calculado movimiento y con puntería impecable cayó en el interior del vaso. Bebió nuevamente un delicado sorbo, todo sin perder de vista la venta.

La noche llegaría pronto a su fin… otra vez… y solo entonces cerraría los ojos y se entregaría al sueño plagado de pesadillas de sombras que se agitan con voluntad propia, de tinieblas que se yerguen y caminan con rostros de cadáveres, rostros putrefactos de aquellos que han sido pisoteados por sus pies como la paja que estorbaba sus pasos… sueños de un oscuro ángel de alas negras que se agitan como si la noche misma tuviera vida… la noche se agita en un aleteo de alas de ave rapiña…

Iván parpadeó, se estremeció a pesar del alcohol en su sangre… ¿es un sueño?... en su otra mano sostenía un arma, su pulgar amartilló el gatillo mientras una carga eléctrica recorría su espina dorsal.

- ¡Ven aquí!... maldita, te estoy esperando… ven aquí y acabemos con esto de una vez…

La oscuridad lleno la ventana, se extendió sobre ella como si se tratara de un manto negro que se tragara toda la luz. Iván cerro los ojos un instante mientras el recuerdo de esa oscuridad penetrando por la ventana golpeaba su mente… esta vez no sostenía una bebe en sus brazos, esta vez era su corazón mismo el que apuntaba había la ventana y palpitaba en ladridos de acero y fuego.

El cristal saltó convertido en un millar de diamantes y astillas, la noche penetro por la ventana con negras alas como de cuervo, como un ave de rapiña gigantesca… el arma de Iván escupió fuego al mismo tiempo.

Las alas se agitaron y cayeron al suelo, desarticuladas, rotas, sus plumas se desprendían como si se tratara de hojas secas de un árbol muerto acometido por el viento… Yulia había caído de rodillas a unos pasos de Iván… sangre negra empezó a brotar de las heridas donde las balas le habían impactado.

- ¡Te he esperado por seis siglos! – grito Iván mientras volvía a jalar el gatillo de su arma vacía- ¡Tu no estarás en mi futuro! ¡No estarás en mis otras vidas! ¡Tú te acabaras aquí y ahora!.

Yulia lo miró a los ojos, el fuego azul de su mirada doblego el odió en la mirada del ruso que se tambaleo hacia atrás como si esos ojos lo hubieran golpeado realmente… el odio en la mirada del ángel oscuro doblegaba al suyo… era más grande, infinitamente más grande… no importaba lo que le hiciera, torturarla, quebrar sus huesos, quemarla… ella volvería por él, se levantaría de entre los muertos… por él… seis impactos de bala en el pecho y ella se estaba poniendo de pie otra vez, esas negras alas se erguían majestuosas otra vez…

Las puertas se abrieron con violencia y media docena de hombres armados hasta los dientes penetraron en tropel, sus armas escupieron fuego con esa sombra que desaparecía atreves del marco de la ventana destrozada.

- ¡¡No!!... ¡¡no!!... ¡¡no!!... – grito Iván arrojando su pistola contra la ventana- ¡¡vuelve aquí y acabemos con esto de una vez!!

Corrió hacia los cristales rotos y por un momento pareció que saltaría atreves del hueco, pero se detuvo sosteniéndose del marco destrozado. Empezó a reír.

Como una constelación de estrellas el plumaje desprendido caía lentamente meciéndose en el viento, disolviéndose en la briza como la ceniza de papel quemado… ardiendo en diminutas llamas. El sol despuntaba en el horizonte.

Jinetes del apocalipsis.

Peter Kürten observa la ampolleta de cristal que sostiene en sus decrépitos dedos, el líquido translucido refleja los brillos eléctricos del monitor de la computadora sobre el escritorio.

-Tan pequeña… tan poderosa… la llave del infinito ¿eh? – murmura ensoñado.

-¿Es eso?... así de pequeño. –dijo una voz a través de las bocinas del computador.

-Sí, el secreto más grandioso del mundo, la inmortalidad en la palma de mi mano. ¿Cómo salió todo?

-Fue un éxito. A las 1800, hora del pacifico, en un trabajo conjunto entre la OTAN, la NASA y la Agencia Espacial Europea intentaron desactivar el “Protocolo Omega” de los satélites “Watcher Leon” (león vigilante). La desactivación fue un fracaso total, los satélites respondieron en automático armando las ojivas nucleares y señalando sus blancos. Lo están manteniendo bajo secreto pero están al borde del pánico.

-¡Idiotas! –Rió Kürten- ¡las computadoras de esos satélites son tan viejas que mi teléfono móvil tiene un sistema 20 veces más avanzado y aun así no pudieron descifrarlo! ¿Cuántas ojivas se activaron?

-Siete, señor. Los blancos señalados son: Washington, Londres, Paris, Berlín, Moscú, Madrid, Tokio y Pekín.

-Sera muy divertido ver como los grandes mandatarios correrán a la única ciudad importante no marcada por los satélites, tienen la excusa perfecta para ocultar su miedo, la Cumbre de Roma recibirá más personalidades ahora.

-¿Qué hay del Portaviones ruso? Puede ser un problema.

-Ya no, su oportunidad para actuar ya ha pasado, logramos frenarlo con el mejor invento del siglo XX: la burocracia.

Kürten cortó la videoconferencia. Colocó la ampolleta en el bolsillo de su saco e intentó ponerse de pie, necesito la ayuda de su guardaespaldas, Marcel, para lograrlo.

-Sr. ¿Por qué no usa su maravilloso suero de una vez?, ¿Por qué no volver a la vitalidad de la juventud ahora que la necesita? –preguntó este.

-No es tiempo, todavía no es tiempo… -bufó como única respuesta- ¿Tus muchachos están listos?

-Ansiosos de entrar en combate, mocosos estúpidos, carne de cañón perfecta.

-Iván fue más inteligente de lo que esperaba, desactivo el sistema de radio de la bomba con algún tipo de interferencia. Hay que anular el dispositivo que nos bloquea, una vez que se haga podre detonarla a control remoto. Tu gente será nuestra fuerza de respaldo, hemos logrado mantener en secreto la presencia de la bomba, pero no tarda en salir a la luz, el ejército se movilizara para recuperarla y sacarla de Roma, si eso sucede tu gente deberá batirse con ellos.

-Mis muchachos son facinerosos y fanáticos, bravos pero no tienen buen entrenamiento. No serán problema para un batallón de profesionales… con la Cumbre en desarrollo hay muy buenos elementos en Roma, nos harán polvo en un parpadeo.

-Es el plan B, tal vez no necesitemos usarlos. Y no necesitan ganar, solo distraerlos el tiempo suficiente. Tú lo dijiste, son carne de cañón.

Kürten llego hasta una puerta, tras ella había una escalera por la cual descendió con cierta dificultad pues lo hizo solo, Marcel se quedó arriba en el despacho, con gran alivio pintado en el rostro, por nada del mundo quería bajar a esa habitación.

Estaba tenuemente iluminada por diminutas llamas de un centenar de velas. Kürten arrugo la nariz al percibir aromas desagradables que no pudo identificar.

-¿“Watcher Leon” y siete ojivas nucleares? – pregunto Elena Kipper- ¿así lo planeaste?

Ella estaba sentada en el piso, en el centro de la habitación, completamente desnuda. Sobre su piel había grabado centenares de símbolos extraídos de docenas de libros arcaicos y desojados por todas partes.

-Más o menos… como todo, no esperaba que resultara tan magníficamente preciso… Yo di nombre a esa red de satélites, “Leon” lo tome del escudo del imperio Británico, a los Ingleses les encanto, y Watcher (vigilante) fue poesía pura: El León que vigila los cielos en espera de una invasión extraterrestre.

-Todavía me asombra la ingenuidad de esa época. ¿De verdad esperaban una invasión extraterrestre? Y lo de “León” ¿Nada tuvo que ver con el León que romperá los 7 sellos?

-Nadie fue ingenuo en ese proyecto, todos sabían la verdadera razón de poner esas ojivas en el cielo. Si alguien iniciaba una guerra nuclear esos satélites se encargarían de que NADIE sobreviviera, eran el mejor árbitro, el más imparcial. ¡Y por supuesto que el León todo tiene que ver el libro del Apocalipsis! Lo que ha sido una grata sorpresa fue saber qué 7 son las ojivas que pudieron activarse... después de tanto tiempo honestamente no aposte a más de 3.

- "He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos... " (Apocalipsis 5.5) "he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar." (Apocalipsis 6.12)

Kürten rió quedamente con su voz cascada por la edad. Y continúo recitando de memoria:

-“ Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.

El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.

El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre.

Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida.

El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas.

Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas.

El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche.

Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: !!Pesar, pesar, pesar, a los que moran en la tierra!!” (Apocalipsis)
… Nada es casualidad, mi niña, no es una profecía por cumplirse. Todo será así, porque así planee que fuera. Solo me tomo 60 años conseguirlo.

-Es poético –asintió Kipper- si la Biblia ha sido sustento de sus almas por tanto tiempo, es justo que sea este capítulo de la Biblia lo que marque el fin de este mundo.

-El nacimiento del nuevo mundo… después del Armagedon, se escribirá con una nueva biblia- Kürten extrajo la ampolleta de su bolsillo- una Biblia donde el Dios de los cielos ya no sea recordado, y se narraran las hazañas de una nueva raza de Dioses, Dioses que caminaran entre los hombres, que los gobernaran y se alimentaran de sus almas.

-Debo ser yo quien active la bomba.

-No, dejemos que Marcel y sus hombres…

-Son una partida de inútiles, Iván tiene un ejército ahí, usar la fuerza será muy riesgoso, Iván negociara conmigo. Tenemos un negocio en común… un ángel que exorcizar.

Kipper mostro una nueva arma a Kürten.

-Sí, así tiene que ser. No puedes fallar, destruye al ángel, destruye su inmortalidad y activa la bomba.

Kipper asintió con malévola sonrisa.

-Así es como tiene que ser ¿no? “Vi descender del cielo a otro ángel... y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra; y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.” (Apocalipsis 10.1)

Kürten ya se encontraba al pie de la escalera. Volvió su rostro para mirarla.

-En verdad que no necesite preñar a ninguna mujer para tener una hija.

Fernando…

El metal crujió al fin, un chasquido que sonó a música en los oídos de Alexa.

- ¡No, no, no, no, no… diablos!.. –chillo Fernando.

- Estas libre… -susurro Alexa- ¿Qué te pasa?

- Me… me hice en los pantalones… ¡lo siento, ya no podía más!

- ¡Cerdo!

- Lo siento…

Con las manos libres de los grilletes, Fernando se apresuró a abrirse los pantalones para terminar con más comodidad lo que su cuerpo involuntariamente había comenzado.
- ¡Doblemente cerdo!... hazlo más allá, por Dios…

- ¡Lo siento mucho… ¡ No veo nada.

Alexa se removió en su lugar para aligerar la presión de los grilletes en sus muñecas, le dolieron las manos cuando la sangre volvió a circular libremente hacia sus dedos.

- ¿Y ahora como te quito yo esas cosas? – preguntó él.

- No hay tiempo, debes irte y buscar ayuda.

-No digas tonterías, no voy a dejarte.

- No hay tiempo, yo sé cómo hacerlo y me tomo horas liberarte a ti… debes irte y traer a la policía o a alguien aquí lo más pronto posible.

- Enséñame como… yo estoy libre, me será más fácil… pero no voy a dejarte.

- Fernando… ¿no lo entiendes?, es así como debe ser, yo lo sé… todo estará bien… solo haz lo que te pido.

- No me vengas con que esto es parte de las profecías de la abuela…

- ¡Es parte de las profecías!... el auto… el auto tenía que llegar a roma, ¿no lo ves?... Esto es una prueba, una gran prueba… solo confía en mí y haz lo que te digo… ve por ayuda y sálvame. Si te quedas ambos moriremos.

- ¿Eso es lo que se supone que tengo que hacer?

- Si, Fernando… eso es lo que tienes que hacer. Sigue el túnel, es infinitamente largo y debe tener mil salidas, solo debes encontrar una y busca… busca al Interpol, cuéntales lo de Troy y el auto y ellos sabrán que hacer.

- Esto no me gusta nada Alexa.

- Solo hazlo ya… el tiempo apremia.

- ¡Carambas, ya voy!

Alexa escucho los torpes pasos del gigante buscando la salida de la cripta, al parecer la encontró, pero después lo escucho volver sobre sus pasos.

-¿Qué haces?, vete ya.

- Lo siento mucho, pequeña… pero…

Sintió los gruesos brazos de él abrazarla con ternura y sus labios encontrar torpemente los suyo... un delicado y tembloroso beso.

- Lo sabes... siempre he estado enamorado de ti… ¡volveré pronto!

Y lo escucho alejarse, torpe pero presuroso. Ella no supo que hacer, ¿enfurecerse? ¿Entristecerse?... ni siquiera pudo decir nada hasta que esos pasos se perdieron en la distancia.

- Lo siento, Fernando, lo siento mucho…

La mano le duele mucho, se ha hinchado volviéndose inútil para la delicada labor de manipular la cerradura de esos candados… no importa, es solo un poco más de dolor y su otra mano será libre ¿Qué importan unos cuantos huesos rotos? Empieza a jugar con su muñeca como lo hizo antes, siente el acero hincarse en su piel y desgarrarla, la sangre lubricar el metal, sus huesos comprimirse hasta saltar de su sitio y acomodarse de tal forma que el aro de acero empieza a deslizarse… solo es un poco más de dolor y tiempo… puede hacerlo, ella puede hacer lo que sea.

-Yo te protejo Elena, yo siempre te protegeré… yo siempre estaré aquí para ti…

Nadya…

El mar brillaba con un resplandor muy particular, Sergey Galoyan observaba las olas desde la cubierta del portaviones Nevsky. El mar simplemente era distinto en esta parte del mundo, más vital, mas lleno de vida y cálido, antojaba meterse en esas aguas y flotar a la deriva, algo impensable en las gélidas aguas de Rusia. El teléfono móvil en su bolsillo empezó a vibrar, comprobó el número del cual le marcaban y sonrió aliviado.

-Ya estoy en Roma, estoy al tanto de todo.-Dijo Sven a través de un teléfono móvil.

-Las cosas pintan muy mal, los satélites “Watcher Leon” han activado sus ojivas “por error”. Pero gracias a ese error pudimos identificar al 65% de los hombres de Kürten distribuidos en la OTAN, podemos dar el golpe ahora mismo.

-No hay que apresurarnos, todavía nos falta identificar plenamente a los que influyen en el Politburo, necesitamos identificar por lo menos al 80% de los neo-nazis para actuar, para acabar con ellos de una vez, si no dentro de un par de años volveremos a lidiar con NAZIS otra vez. Solo necesitamos algunas horas…

-Solo se necesitan 15 minutos para que Kürten provoque un evento que haga que los satélites liberen las ojivas nucleares, y él tiene el detonante de ese evento.

-Lo sé… la bomba, una explosión nuclear en alguna ciudad importante… la bomba esta en Roma. Tal vez hay que considerar eliminar los satélites de una vez… creo que debes poner en el aire esos MIG’s (aviones caza) que trajiste ¿pueden derribar los satélites?

-Negativo… No tengo autorización del Politburo para desplegar nuestra fuerza. Además sería inútil, tengo MIG´s con capacidad de tiro a estratosfera, sus cohetes pueden alcanzar la altura de los satélites pero no ahora, no lo tenemos confirmado pero es muy posible que los satélites puedan detectar un ataque y anticiparse liberando las ojivas … Las trayectorias de impacto desde la estratosfera son muy cortas, los anti-misiles continentales no podrían interceptarlas a tiempo y si lo hicieran tal vez sería peor, una explosión nuclear a baja altura provocaría una lluvia radioactiva que contaminara extensiones de tierra 10 veces mayores que lo que afecte la explosión en suelo… contaminado por 40 años, no tengo que explicarte la magnitud del desastre ecológico que será ni sus efectos en la economía mundial…

-No durante mi vigía. Ten listos tus aviones, no descartare ninguna posibilidad.

Sven termino la llamada y suspiro. Consulto su agenda se dirigió a otra habitación. La urna de acero y cristal estaba abierta, Greta se encontraba absorta en sus pensamientos observando a la doncella que parecía dormir flotando en el agua contenida.

-¿No crees que la luz le afecte? Preferiría tenerla cerrada hasta que nuestra señora regrese.

Greta se sobresaltó al ser sacada de sus pensamientos.

-No creo que la luz sea un problema… ¿ya notaste esto?

Sven empezó a examinar el tanque pero su mente se agitaba en otra cosa.

-¿Entonces será mañana, la Cumbre de Roma será mañana? –pregunto Sven.

-Sí, tenemos hospedados en secreto a 3 ministros y tienen reservado servicio de transporte y escoltas para mañana a primera hora… Parece que el Papa va a oficiar una misa como inauguración de la Cumbre.

-Entonces nuestra hora límite es al amanecer. Nos queda muy poco tiempo.

-Sir. Ilich Katin fue un gran visionario ¿eh?, cuando compro la posada junto al rió frente a Roma supo que el mejor lugar para vigilar a los poderosos era espiando sus lugares de pecado. Así fue como después esa posada termino convirtiéndose en esta villa ¿verdad? Funciono tan bien que aquí nació la cadena de hoteles más exclusivos y discretos del mundo Los Hoteles Volkov.

-Y también el Banco, la mejor manera de detectar la corrupción era manejando sus dineros. Ilich Katin se adelantó a su época sin duda… ¿Qué hay de la chica? ¿Pudiste confirmar…?

-Elena Katina, descendiente de la Familia Katin, de Rusia e inmigrantes de Vilnius Lituana desde el siglo XIV. El expediente te va a sorprender, es impresionante. Al fin encontramos a un miembro original de la familia Katin... o mejor dicho la familia Vladis. Al fin tenemos a un heredero de una de las fortunas más grandes de Europa.

-Supongo que esto ya es sabido por nuestra señora Yulia Volkova, ¿verdad?... solo le tomo seis siglos encontrarla.

-Y si tuvieras alguna duda solo tienes que ver a nuestro otro huésped. –señalo Greta al tanque de acero.

-Sí, definitivamente hay una semejanza de familia impresionante.

-Y algo más… ¿no lo has notado?

-Perdón, no he puesto atención… ¿Qué es?

-Las prendas se han conservado extraordinariamente bien, incluso el desgarre a la altura del vientre, es fácil adivinar como murió esta jovencita.

-La historia dice que… que le practicaron una cesárea no del modo más correcto. Fue terrible.

-Si… lo imagino… pero, las prendas están desgarradas, se puede ver a través de ellas… dime: ¿Dónde está la herida?

Sven se acomodó las gafas y acerco el rostro al cristal. La tela había perdido por completo sus colores originales, deshilachada flotaba en suspenso como si el tiempo mismo estuviera congelado en el interior de ese tanque… a través de ella podía verse con claridad un vientre tan profundamente pálido como el rostro de Nadya… sin una sola cicatriz.


Ángel del amanecer.

El cielo arde como una cúpula de llamas que amenazan con caer sobre ella como su fuera lluvia, el horizonte es imposible de ver, tanta luz lastima sus ojos, los siente arder como si su rostro estuviera frente a la hoguera y chispeantes llamas acariciaran sus mejillas. Es el sol que amenaza con salir de tras la cortina del horizonte, debería buscar un refugio, debería ocultarse en la grieta más oscura que pudiera encontrar, el corazón en su pecho late lentamente, cada vez más. Pero no puede detenerse… debe terminarlo todo ahora… no hay tiempo, no hay tiempo.

¿De dónde viene tanta maldad? ¿Tiene principio? ¿Tiene fin?... la ambición, la codicia, el rencor, todo parece lleno de sentimientos ruines y oscuros… sangre y acero… todo era tan confuso.

Había un muro enorme pero no fue obstáculo, ella corría por el cielo… ¿volaba?... hay maldad en su pecho, hay rencor latiendo en todo su ser, hay oscuridad, pero no su oscuridad… es la oscuridad de todas las almas que esta noche ha tomado… Y también hay luz.

“Carlo”… el gitano, y el niño en sus brazos que protegía con tanto amor… Alexei, sus ojos aterrados mirándola de frente… los mismos ojos de ella… los ojos de Alexa… los ojos de su hija.

¿Su hija?

No lo sabía, nunca había tocado su sangre, no había reconocido su alma en ella… así como reconoció el alma de Elena… Supo que era ella sin saber, esa era la fuerza que le impedía matarla, esa fuerza que doblegara a su hambre cuando los recuerdos de su vida estaban tan sepultados dentro de sí. Esa fuerza que llego a lo más profundo de su corazón y su mente y liberó todos los recuerdos que ella se había esforzado en sepultar… su vida. Esa fuerza era su amor.

¿Sus hijas?

¿Elena y Alexa eran sus hijas?

Ahí está él, oculto tras el cristal, oculto tras esos muros… otro rostro, otro nombre… la misma maldad. El mismo hombre tras los muros de su fortaleza, su misma ambición. Todo es otra vez igual, otra vez esta ella encadenada en la mazmorra de esta fortaleza…

¿Sus hijas?... ¿Cómo es posible?... ahora lo comprende todo, la voz de sus almas le han contado todo… Nadya… su amor logro un milagro… el amor de ambas… Elena y Alexa son sus hijas… Puede ver la torre, puede ver la cadena atada al cuello de Nadya, la puede ver cantando amorosa a fruto de su vientre… la semilla de él… la semilla de su maldad… Pero la maldad no puede alcanzar ese rincón dentro de su alma, la maldad no puede alcanzar a las semillas que se gestan en ese vientre, de los labios de Nadya solo sale amor… el amor de ambas… un amor con el que baña a los hijos que nunca podría darle… y su alma también esta ellos… El alma de Yulia está en ellos como si hubiera sido su semilla no la de él quien fecundara a su doncella.

¿Cómo fue posible esta magia?

Fue su sangre corriendo por las venas de Nadya, la sangre que alguna vez alguien fundió cuando fueron desposadas… Fue Carlo cortando sus venas bajo la luz de la luna, fue el gitano descendiente de Shuvianis que con canticos mágicos y ceremonias antiguas rompió toda ley al unirlas en un matrimonio imposible tan solo alentado por el amor que ellas se tenían.

Ahora el alma de Yulia también corre por las venas de estas criaturas por nacer como prueba fiel de la legitimidad de su unión, Nadya fue su legítima esposa a ojos de un poder superior…

Nadie tenía derecho a separarlas, nadie tenía derecho a destruir lo que eran… Y ahí estaba otra vez él, toda su ambición, toda su lujuria, todo egoísmo, toda su maldad… Otra vez una fortaleza, otra vez una doncella inocente encadenada en las mazmorras… todo es igual otra vez…

Nunca más… esta maldad debe ser destruida ahora mismo… aunque el sol se desliza sobre el horizonte, aunque su corazón se detiene por la llegada del amanecer, aunque no haya camino de retorno. No hay tiempo, Alexa o no verá otro anochecer… Tiver… Iván… esa maldad debe ser detenida ahora.

Los cristales se rompen y ella penetra junto con la luz a ese recinto de oscuridad, la luz es un caudal de hierro fundido que quema su espalda y ciega su rostro.

Él está esperando, el acero en sus manos escupe fuego y plata con el sonido del trueno.

¿Dolor?...

Sus piernas se doblan, sus brazos tiemblan al sostenerla, su pecho sangra… siente sus músculos desgarrados por las heridas de bala… siente el veneno de la plata en su interior… su corazón que se detiene por la plaza en su pecho, por la luz del sol entrando por la ventana.

Otra vez esta frente a él, herida, indefensa… y ella encadenada… nunca más.

¿Qué poder la levanto de entre los muertos?... ¿su odio o su amor?... no puede distinguir cual es más grande… o si ambos son el mismo.

Sale por la ventana impulsada por el batir de una alas que se queman en la luz… siente su corazón agitarse en un último latido rabioso…

El sol está rompiendo el horizonte… la oscuridad… solo hay refugio para ella en la oscuridad.


Elena salta empapada en sudor, su respiración agitada y el corazón golpeando su pecho como si amenazara estallar.

Mira a su alrededor y después de un instante reconoce donde esta… el sonido de las olas, el crujir de la madera. Un sueño… todo ha sido un sueño…

Se pone de pie de un salto, incapaz de controlar la zozobra de su pecho. Cubre su desnudez con una sábana y sale a cubierta tan sorpresivamente que no da tiempo a los marinos de retirarse.

La brisa en su rostro, el destello de las holas… la luz del sol, la sensación de su calor como una caricia… como un látigo de fuego que quemo su rostro y espalda, sus alas ardiendo contra el viento…

No fue un sueño.

- A Roma… llévenme a Roma. – ordenó.

Hermanos.

Parecía tan pequeña, larguirucha, desalineada… Alexa, ¿Por qué la odiaba tanto?... era su hermana.

Desde siempre, desde que tenía memoria, tal vez desde el vientre que compartieron, siempre la ha odiado… su propia sangre, debía amarla, protegerla y sin embargo siempre la vio cómo su rival, era un obstáculo ¿para qué?... ¿Por qué?... Convivio con ella en una precaria armonía, algo dentro de él la obligaba a aceptarla, a aprender a quererla, después de todo era su hermana pero ese sentimiento hostil siempre acababa imponiéndose… Y después descubrió su homosexualidad… tal vez siempre lo supo y esa era la razón de su odio a la “pervertida”, “inmoral”… su hermana.

Su propia sangre.

Alexei despierta en el cubo del ascensor, le toma un instante reaccionar, darse cuenta de donde esta… recordar lo que le sucedió… muy difícil, hay tantos recuerdos en su memoria… tantos recuerdos que no son suyos.

El edificio se quema, se escuchan voces de confusión y tropel de pasos por todas partes, el gitano se mueve por esos pasillos enrejados mientras el humo lo invade todo… esos recuerdos invaden su mente confundiéndose con la realidad… Un castillo que arde en llamas… Elena ha muerto en esa torre… nunca más volverán a ser uno… ¿Cuál torre? ¿Cuál castillo?... Alexei lucha por salir de ese ascensor, lo logra a duras penas, hay tanto humo… tanta oscuridad… El fuego arde en el hogar de la herrería, el herrero sostiene en una tenaza el hierro al rojo vivo de un grillete recién forjado, lo sumerge en agua solo un instante, lo enfría pero no demasiado, al rojo vivo es tan caliente que cortara la carne y el hueso como si fuera mantequilla y no quieren eso, el metal se torna opaco y esta lo bastante caliente para ser maleable, la piel de esa chica se quema cuando el metal muerde su piel, cuando el remache al rojo vivo se funde con la abrazadera… el rostro de esa chica, lo conoce, la ve morderse los labios tratando de ahogar un grito de dolor que finalmente escapa… Alexa… ¿es Alexa quien se retuerce con las piernas destrozadas por el hierro del verdugo? ¿es Alexa a quien él ha condenado a la oscuridad de esa mazmorra por que le ha arrebatado el amor de Elena?...

Alexei cae al piso, sintiendo que las fuerzas le abandonan, el humo lo hace llorar y toser tan dolorosamente, pero ahí hay aire todavía, una suave corriente de aire fresco que le da vitalidad a sus desesperados miembros… se arrastra siguiendo el pasillo.

-¡Alexa! – Exclama-… no eres tu… no eras tú…

No es Alexa la agonizante doncella encerrada en la mazmorra de su castillo, pero la odia tanto, la odia como cree odiar a su hermana…

-Mi sangre, mi herencia… mi maldición… Todo este tiempo te he odiado sin saber por qué… y no era yo quien te odiaba… era él… era él… su maldad en mi sangre, su odio en mi sangre… mi herencia, mi maldición.

Logra alcanzar una ventana la cual rompe arrojando lo primero que tiene a la mano, salta a través del hueco y cae sobre costales de basura en la parte trasera del edificio. El frio de la madrugada refresca su rostro, tose escupiendo el humo que ha tragado y mira hacia el cielo, hacia las estrellas agonizantes… una vez más todos esos recuerdos se ensamblan en su mente y se agitan en su corazón.

Las alas negras de un ave nocturna se agitan sobre él, un ave que va por su presa.

-Si… el ángel oscuro, la suma de todos nuestros miedos, la suma de todos nuestros pecados, la suma de toda nuestra maldad… Alexa, perdóname por todo… tu heredaste el corazón de ella, yo herede la maldad de él, por eso te odiaba tanto sin saberlo… era nuestro destino ¿verdad?... la abuela siempre lo supo… Yo también, yo también tengo un destino que cumplir.

Continuara…

Alexia29

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Re: Ángel Oscuro // Por: Rainknight

Mensaje por Alexia29 el Vie Abr 08, 2016 8:36 pm

Capitulo XXXIV – El ascenso de la oscuridad.

Silencio…


- ¿Duermes?

Lena contemplaba ese rostro de inhumana belleza, perfecto, inmaculado… una máscara de mármol intangible a los estragos del tiempo y la eternidad, la línea perfecta de su mejilla se acentúa en unos labios delicadamente esculpidos… ¿Dónde está esa cicatriz que se hizo al caer de un caballo hace tanto tiempo?... casi no se notaba perdida en los pliegues de su sonrisa, pero Lena la conocía muy bien, conocía su textura que palpaba con sus propios labios, conocía bien su sabor… conocía a la perfección cada diminuto detalle de ese rostro, cada señal, cada gesto, cada arruga, cada pliegue… y nada de lo que conocía estaba ahí… solo un rostro de perfecta belleza, de equilibrada belleza… de inhumana belleza.

La oscuridad las rodeaba, pero nada importaba, ¿flotaban en el mar? ¿Descansaban a la orilla del lago? Nada importaba si ella estaba ahí… solo importaba que estaba frente a si, inmóvil, los ojos cerrados negándole la visión de un cielo inmaculado… el infinito estaba en sus ojos, al mirarlos era como mirar el cielo y buscar donde termina, buscan que hay más allá de ese azul…

-ahí hay oscuridad… la más profunda y fría oscuridad…

Lena se estremeció..

-¿Duermes? –volvió a preguntar.

La máscara de mármol abrió los ojos… no eran azules, no eran sus ojos… nada en ese rostro era Yulia, solo una burda y perfecta imitación de lo que ella jamás fue…

El mármol empezó a quemarse, el fuego broto desde su interior, quemándola desde adentro, Lena extendió su mano hacia ella, quiso tocarla a pesar de las llamas que ya cubrían toda su piel cristalizando y convirtiendo en ceniza cada centímetro de su rostro… Los ojos de Yulia la miraron todo el tiempo mientras ella gritaba su nombre... sus ojos eran negros, tan negros que pronto eran lo único que se distinguía entre las llamas que la devoraban… había tristeza y soledad en esos ojos, no eran los ojos de Yulia, no era su mirada… y sin embargo Lena sabia con todo su corazón que era ella… La estatua de mármol convertida en antorcha al fin se movió… extendió su mano hacia ella… ahora parecía tan lejana… era una garra ennegrecida, una rama seca y marchita pulverizándose en cenizas lo que se extendió hasta casi tocarla… Lena grito su nombre y se estiro más, se estiro todo cuanto pudo… pero esa mano… esa muñeca de tiza se hizo polvo que se llevó el viento sin que Lena pudiera alcanzarla…

Elena abrió los ojos… ¿un sueño u otra visión?... ha tenido tantas, ya no sabe que es real y que está sucediendo en su mente, recuerdos de una vida que no fue suya la inundan, pero ¿Cuál vida no es la suya?... ¿la niña que jugaba en los campos de trigo al cuidado de su padre? ¿La doncella que amo a su mejor amiga por encima de cualquier estigma de pecado?... ¿Qué es visión, que es recuerdo, que es real?

Suspiro buscando que el aire fresco le recordaba quien era en este momento y donde estaba… grandes ventanales y vitrales iluminaban paredes de madera fina y mármol, muros trabajados en arte gótico y barroco, la imagen de un cristo crucificado dominaba el fondo del horizonte… estaba en una Iglesia… ¿de qué época?... ¿de cuál de sus vidas?... ¿Yulia vendrá caminando por ese pasillo, con su cabello revuelto y sus ropas ajadas por las faenas del campo?... Tuvo la esperanza de que fuera así, entonces la tomaría de la mano y huiría con ella tan lejos como pudieran, tan lejos que nadie pudiera alcanzarlas jamás, que nadie jamás pudiera juzgar su amor como un pecado y que nadie las atrapara y las torturara… que Yulia jamás se convierta en el oscuro ser de sus pesadillas…

Pero por ese pasillo no fue Yulia quien apareció… lo que vino fue una figura alta, ajada por la edad, de unos ojos azules y fríos como el acero. Un rostro que recordaba, que conocía… El anciano se sentó junto a ella en el solitario banco de la iglesia. Al fin ella recordó su nombre.

- Peter Kürten.

-Elena Katina… al fin nos conocemos... –respondió él en un perfecto Ruso aunque marcado por su acento alemán.

Nada que temer

-Ella ha muerto…

Iván dio una calada a su cigarro y mientras el humo salía por sus fosas nasales dio un trago al vaso en su mano. El liquido bailo y brillo con un tono ámbar y en sus ondas el sol semejo diminutas llamaradas.

-… se quemó hasta no quedar ni cenizas… lo siento… sé cuánto deseabas ser tú quien le arrancara su vida inmortal de los huesos pero no… al final ni siquiera fui yo… El sol ¿sabes?... era así de simple, una criatura de la oscuridad no puede vivir bajo el sol. Yo la vi consumirse hasta los huesos y más allá… ¡la vi arder con el propio amanecer!

Elena Kipper no apartaba la mirada del marco de la ventana, su gesto era divertido al ver los hombres en el jardín afanados en la tarea le levantar un arco de troncos muy toscamente armado.

-¿el auto esta aquí?-preguntó finalmente la asesina rusa.

-.. No. Esta en un lugar seguro ¿no revisaste cada rincón de mi propiedad antes de sentarte ahí? Con tus ojos de serpiente y tu instinto animal… - Iván siseo imitando un reptil y araño el aire amenazando a Kipper con una pantomima. Estaba muy ebrio.

-¿Cuál es tu precio?...

-Todo… lo quiero todo… ahora mismo me están llegando ofertas grandiosas solo por entregar la bomba… por hacerla detonar en cualquier lugar el precio es aun mucho mejor… pero estoy seguro que nada se compara con lo que el Nazi planea ¿verdad?. Nunca fue el plan de Kürten vender la bomba, solo fue distracción… de hecho la bomba esta finalmente donde él la quería… el coche bomba esta en Roma.

-Te vuelves más inteligente cada vez, me sorprendes…

Iván se encogió de hombros.

-La reencarnación me sentó bien… de pronto todos esos recuerdos olvidados, esos momentos perdidos… esa vida pasada… toda esa experiencia nuevamente está aquí… -Iván se dio unos golpecitos en la cabeza.

-El mundo es más claro… mi destino es más claro… soy un hombre con más de una vida de experiencia… ¡ni el mismo Kürten puede ser más zorro!.

-Seguro que no-sonrió condescendiente Kipper-… Kürten quiere pactar contigo, quiere el auto, podría arrebatártelo a la fuerza si fuera necesario pero no quiere hacer tanto jaleo… no aquí ni ahora… tienes razón, la bomba esta donde él la quería, su próximo movimiento será quirúrgico, muy preciso, no quiere jugar a “las guerritas” en este momento. En los planes de Kürten el mundo es lo bastante grande para los dos… para todos… Sabes lo que él te ofrece por el auto y una amnistía.

-Si, la paz entre nosotros seria mutuamente beneficiosa. Pero no tiene nada que ofrecerme por el auto, su dinero y su influencia no son suficientes… mañana tal vez sea tan poderoso como un “dios” pero hoy lo tengo por los cojones y no es más fuerte que yo. Su maldita inmortalidad no me interesa… si, sé todo acerca de su gran logro, el sueño más salvaje de Hitler, y su hijo predilecto lo ha conseguido… pero ¿Qué sabe realmente Kürten sobre la inmortalidad?

-Tal vez sabe más de ella de lo que crees.

Iván estallo en carcajadas de ebrio, vigorosas y sin sentido.

-¡Claro que sabe sobre esa inmortalidad!... sabe todo sobre el monstruo que noche tras noche aterrorizo mis sueños hasta casi volverme loco… Sabe lo que realmente es vivir así, en la oscuridad, en el borde de las tinieblas… una vida que no es vida… ¿Por qué crees que no ha usado su mágico suero en él?... ¿Por qué crees que no quiere hacerlo hasta haber concluido lo que sea que esté planeando?... Esa famosa vida eterna… ni siquiera es vida, lo que sea en que se convierta después de eso no será ni la sombra del hombre que es hoy…

Iván se puso de pie y llenando su vaso de licor lo levanto hacia el sol que se filtraba por la ventana.

-¡¡El gran Peter Kürten!!.. Puedes engañar a todos los hombres con tu piedra filosofal y la tentación de la vida eterna… pero bien sabes que es un engaño… la verdadera inmortalidad yo la conozco, es la que está en mi, la que corre por mis venas… Ahora todo me es claro, lo comprendo todo… y sé cómo vivir para siempre.

-Sorpréndeme –retó Kipper, con gesto burlón.

-Es la sangre… mi sangre… el alma está en la sangre, se debe heredar a una línea de sangre “pura” así y solo así a la siguiente generación el alma vuelve por entero… Es por ello que debo tener a Elena Katina… ahora más que nunca comprendo el porqué de mi obsesión con ella… Ella tiene mi sangre original, desciende de mi antepasado que fui yo mismo… solo ella puede engendrar un hijo mío… que seré yo mismo…

-Entonces ese es tu precio…

-Conoces el trato, lo he pactado con los gitanos, con la mafia, con las familias, con todo el maldito mundo… el que me traiga a Elena Katina con vida se ganara lo que jamás ha soñado… Peter Kürten también tiene un sueño ¿no?... ¿Quiere su auto?… que me traiga a Katina y podremos negociar.

-Esta noche volveré, y traeré a Katina.

-Tráemela al amanecer.

-No, Sera esta noche…

El gesto de Iván cambio por un instante, por una leve fracción de tiempo y sus ojeras parecieron hacerse más profundas, su piel más pálida, sus ojos más enrojecidos… tembló, el miedo se desbordo de su corazón. Pero solo fue un instante, después volvió a ser el mismo arrogante de hacia un instante, solo un parpadeo invisible a los ojos de todos excepto a los ojos de ella.

-¿Qué pasa Iván? ¿Le temes todavía a la noche?-Kipper soltó una gran carcajada. -Creí que habías dicho que te habías desecho de “ella”.

Iván dio un trago para recomponerse antes de abrir la boca.

-Sí… ella esta muerta…

-¿Y entonces por qué tiemblas todavía al mencionarla?...

-Ella ha muerto… no tengo nada que temer… ¡nada que temer!

Kipper dejo sobre una mesa el vaso de licor que sostenía en sus manos, no lo había probado en absoluto, se puso de pie y con una ingenua sonrisa y encogiéndose de hombros dijo despidiéndose.

-Esa es la cuestión Iván... Ella estaba muerta desde el principio… ella siempre estuvo muerta.

Nunca existió un amor más grande

Alexa camina en las sombras, su hombro izquierdo tantea el muro en cada desfallecido paso que da, tropieza y ahora es su otro hombro el que la guía… solo hay oscuridad aquí. Rasgo su vestido para improvisar vendajes en sus muñecas y manos, con lo que le quedaba de fuerza acomodo sus huesos lo mejor que pudo pero ahora sus manos eran casi inútiles, heridas y adoloridas… ¿Cuándo fue la última vez que durmió, que probo alimento o bebió cualquier cosa?

Su cabeza choca contra una viga de madera, un impacto leve, pero esta tan débil que sus piernas se doblan y cae. Un último esfuerzo y evita quedar tendida en el suelo, logra quedar apoyada de espaldas al muro, su cabeza descansa en la misma viga que la golpeo. La penumbra ya no es tan profunda, una tenue luminosidad ocre parece venir de algún lado, brotar de los mismos muros, puede ver centenares de rostros entre los quicios de esos muros que la miran con cuencas vacías y tétricas sonrisas desdentadas.

Esa luminosidad crece y puede verlo todo ahora… ya no hay misterios, ya no hay secretos, Alexa sabe lo que sucedió… puede ver a Yulia, sentir su dolor, sus heridas abiertas mientras era arrastrada por túneles similares que resplandecían así por el fuego de las hogueras, el hierro al rojo vivo que maleable se cerró sobre sus muñecas… el dolor de sus propias heridas no es nada comparado con lo que ella tuvo que padecer… lo que tuvo que soportar. La muerte se presento ante ella, un torvo espectro que estaba en todas las sombras, en toda la oscuridad, no solo en los rincones de aquella fosa si no en el pecho y alma de todos aquellos que la sostenían, que se burlaban de ella, que la torturaban… la muerte vino a ella y le ofreció el frio consuelo del olvido. Pero Yulia no se iba a dejar vencer, ella tenía algo más grande que el dolor y el miedo, más grande que la muerte misma… ella amaba a Elena, mientras Elena existiera, mientras ella estuviera ahí, sin importar lo que pasara Yulia no la iba a abandonar, siempre estaría ahí por ella… siempre.

-Nunca existió un amor más grande… -murmuro Alexa. Abrió los ojos, ¿había estado soñando tal vez?... ¿era tan grande su cansancio que había estado caminando con los ojos cerrados y dormida sin darse cuenta? El túnel era oscuro, pero no demasiado, podía distinguir el pasillo y los muros, los cráneos desnudos que ahora petrificados eran parte de la pared misma… los cráneos de aquellos que murieron en la persecución, por la injusticia y por… la oscuridad.

Alexa sabia también todo lo que sucedió después, la desesperación de la soledad más absoluta, Yulia transformada en algo sin nombre que se arrancó el corazón aun sabiendo que nada traería paz a su alma… pero es que…

-Nunca existió un odio más grande…

Un odio como jamás el corazón de un hombre puede dar cabida, un odio capaz de matar a toda la humanidad… Y eso fue lo que paso, así de simple… un odio y un amor como jamás se había conocido y el corazón que los albergo se convirtió en algo que jamás debió haber existido.

-Eso es lo que eres Yulia, ni vida ni muerte… ni odio ni amor… el ángel oscuro, el juicio por todos nuestros pecados. Te quedaste aquí, atrapada por siempre en la oscuridad hasta que ella volviera, cuando ya no quedaba un soplo de esperanza por tu alma ella volvió… Tú y ella deben volver a estar juntas, para siempre, porque así de grande es su amor…

Alexa miro a lo lejos, algo que semejaba una alucinación, un fantasma en la distancia, un delgado hilo de luz que apenas se dibujaba en las sombras… un delgado rayo de esperanza indefinible como ese tenue rayo de luna que se filtraba en la mazmorra más oscura de un castillo olvidado por el tiempo… se puso de pie nuevamente y continuo su camino, confiada, lo sabía, no importa a donde la lleven sus pasos, solo había un camino y ese era su destino.

-… su sangre en mi sangre… su destino en mi destino… Yo protejo a Elena… Encontrare a Elena, la protegeré… y la llevare a tu lado… porque la amo… y nunca existió un amor más grande.

En algún lugar del Vaticano

- He tenido otra vez ese sueño… el cielo estaba cubierto por negras nubes que se retorcían como si fueran las entrañas de un animal herido, se sacudía con truenos sin relámpagos y era surcado por aves que brillaban como si fueran de plata mientras las estrellas caen del cielo… He visto a un ángel de triste semblante, de alas tan oscuras que al extenderse por el cielo arrastran la noche, su rostro es tan bello y tan tremendamente triste, sus ojos son como el cielo pero vacíos… su pecho es una herida abierta y en sus manos sostiene su propio corazón que no deja de latir… su sangre se esparce por toda la cúpula celeste agitada por sus alas. El ángel llora con rabia y furia que solo conocen el cielo y el infierno… el ángel llora porque a sus pies yace el sol… el sol ha muerto… el corazón del ángel oscuro no deja de latir, cada latido es como un trueno, como una voz que canta:

“pesar, pesar, pesar a todos los hombres”

He visto el fin del mundo. El ángel oscuro es la suma de todas nuestras ambiciones, la suma de toda nuestra maldad, la suma de todos nuestros miedos, la suma de todos nuestros pecados. ¡Dios se apiade de nosotros!

-Es solo un sueño su Santidad. El fin del mundo vendrá de la mano del hombre, no por designio de Dios o por juicio de ningún ángel. Usted siempre lo ha dicho, ahora debe descansar.

El sumo pontífice de la Iglesia católica, uno de los hombres más poderosos del mundo, un anciano que se doblega lentamente con el peso de los años y el peso del mundo sobre sus hombros es conducido con venerable calma hacia su lecho ayudado por su asistente personal y un sequito de monjas que velan por él día y noche esperando el inexorable final de una vida llena de sacrificios.

- y mañana será un gran día… hablara con esos hombres que ha convocado, les hablara al corazón a los líderes del mundo como solo usted puede hacerlo y ellos lo escucharan, como siempre lo han hecho.

-Esos hombres ya no escuchan nada, ya no escuchan el clamor de las armas, ya no escuchan el llanto de sus niños hambrientos, ya no escuchan el llamado de sus conciencias… ¿Qué hay en mis palabras que pueda ser escuchado?- suspiro el anciano.

-Han venido, mi señor, usted los ha llamado y han venido… su voz es una única voz que ellos escuchan. Fe, mi señor, sus palabras son la fe misma… Ahora descanse.

El Obispo y asistente personal del Papa sostuvo la mano del anciano mientras era arropado por las hermanas. El anciano dio un leve apretón al hombre.

-Pronto, muy pronto descansare para siempre… ahora déjame y asegúrate que todo esté listo para mañana… Déjame soñar otra vez con el Ángel Oscuro, déjame acompañarlo en su terrible destino, en su dolor y soledad… déjame ver si puedo tomar su mano y consolar su odio… aunque sea solo en sueños… solo en sueños.

El Obispo salió de la habitación y se apresuró a llegar a su despacho donde se encerró cuidadosamente. Había ahí una pared entera convertida en librero, busco un libro y empujo su lomo, la pared entera se abrió hacia adentro y tenues luces iluminaron un corredor muy angosto, apenas lo suficientemente amplio para que la rubicunda figura del Obispo pasara por ahí. Llego a otra habitación en algún desconocido lugar.

Peter Kürten estaba ahí cómodamente sentado en un sillón, iba acompañado por un sequito de hombres que a pesar de sus finos trajes sus modales los delataban como ex militares.

-Todo está listo, mañana será el gran día. –dijo el Nazi.

El Obispo tomo de una mesita de centro una botella licor y se sirvió una generosa cantidad en un vaso de cristal finamente decorado. Lo vació de un trago y volvió a servirse antes de hablar.

-¿Cómo sucederá?... Toda Roma está llena de militares disfrazados de paisanos, aquí mismo nunca hemos tenido una seguridad más sólida.

-El general a cargo de la seguridad de Roma esta en mi nómina.

-¿Seguro?...

-Por supuesto, es ambicioso, sediento de poder, Ario y el riñón de una de sus hijas es, digámoslo así, un producto de mi granja. Además viste mi ejército, tengo suficientes hombres y armas para tomar a Roma por la fuerza si es necesario. Pero no será así, será algo quirúrgico y preciso, no más muertes de las estrictamente necesarias.

-¡Todo sea en nombre de Dios!

-Ahora ¿Dónde está ella?

El Obispo los condujo por otro pasadizo secreto a un pasillo.

-¿Es que estos túneles nunca se terminan?

-Desde la época de los romanos fueron construidos, han demostrado su utilidad cientos de veces, cuando los herejes tomaron el vaticano alguna vez…

-Conozco la historia y ese fabuloso túnel que conduce directamente a las afueras de Roma. Por ahí metimos a mi gente al final de la segunda guerra mundial, cuando ustedes les dieron asilo ¿recuerdas?

-Era yo muy joven.

-Magnifico túnel, lástima que ahora este clausurado.

-Sera por ahí ¿verdad?, por ahí meterás a tu ejército para tomar el Vaticano durante el concilio de su Santidad. Pero efectivamente ese túnel lleva décadas clausurado… ¡Sería un milagro que hubieras podido abrirlo sin que nadie lo supiera!

-Tú crees en milagros, yo los fabrico… Espero que no te hayas equivocado, ella es muy importante para mí.

-Ya hemos llegado. Toda la policía de Italia la estaba buscando, la han vinculado con el asesinado del político en la joyería, hay un precio muy alto por su cabeza, no solo la policía también Iván y la mafia han ofrecido una fortuna por ella…

-Por supuesto nadie puede tocarla si busca refugio en una Iglesia ¿verdad?

-No en el Vaticano, todos tienen asilo en el Vaticano… ella vino a nosotros, a nuestra iglesia buscando consuelo supongo… vino como un regalo del cielo.

Ascendieron por una angosta escalera de caracol y salieron tras el pulpito de una hermosa iglesia. Ahí en los bancos de oración se encontraba sentada Elena Katina, su rostro se veía cansado pero sereno, sus grandes ojos parecían observar al Cristo en la cruz finamente tallado en madera, pero al mirarla con detenimiento se notaba que su mirada iba más allá, a un lugar lejano e indefinible, Peter Kürten se sentó a su lado.

- Peter Kürten –dijo ella al volver su rostro.

-Elena Katina… al fin nos conocemos.

-¿Qué hace el Diablo en un lugar de santidad?

Kürten soltó una risita cascada por la edad.

-Mira esa imagen… - Kürten señaló hacia un cristo en su cruz, una escultura vivamente decorada, el rojo brillaba como si en verdad fuera sangre brotando de la madera tallada.

-Aquí se venera el dolor… la religión y la fe son grandes herramientas, instrumentos para controlar a las masas, para enajenar a la gente y obligarlos a aceptar la sumisión y la miseria con la promesa de una vida mejor después de la muerte… ¿Sabes cuantas guerras se hicieron en su nombre? ¿Cuántos exterminios se hicieron en su nombre?, pueblos, ciudades, naciones enteras fueron destruidas por la Fe, por la “palabra de Dios”… Aquí predican el amor con una biblia en la mano pero con una espada en la otra… Dime niña ¿Dónde más estaría el “Diablo” a sus anchas?

Troy, el ultimo caballero.

Fernando saltó de su camastro cuando sintió un golpecito en la cabeza.

-¡Shhhh! – escucho y se volvió para encontrarse con Troy al otro lado de las rejas de la celda.

-¡Por Dios, que bueno que es usted! –exclamo quedamente el enorme gitano.

-No tenemos mucho tiempo… Ya leí tu declaración, así que escapaste de Iván a través de túneles secretos bajo Roma?

-Nadie ha querido escucharme, me metieron aquí sin decirme nada… ¡Alexa está ahí con ese monstruo, debe ayudarla!

-Hare lo posible, pero necesito saber dónde es, necesito más de lo que pusiste en esos papeles..

-Camine por horas en esos túneles, no tenía forma de medir el tiempo ni la dirección, estaba muy oscuro y es un laberinto allá abajo. Deberían tomar un ejército y meterse a esos túneles y recorrerlos hasta su último rincón.

-¡Troy, debemos irnos! – le dijo desde la puerta Leonard. Troy asintió.

-¿Viniste conmigo a escondidas?... ¡Sácame de aquí! Puedo ser de ayuda…

-No puedo, no tengo las llaves a disposición, Hay más gente interesada en que no encontremos ese auto, pero te juro que encontrare a tu amiga y salvare. Encontrare a Iván y lo detendré.

-¿Y qué harás?... ¿deportarlo de nuevo?, ¿mandarlo a una prisión de la cual escapara gracias a su dinero e influencias?

-Lo detendré… ¡debo irme!

-¡La cúpula de San Pedro…!

-¿Qué?

- Al atardecer el sol se pone al otro lado de la cúpula de San Pedro, lo alcance a ver...

Troy asintió y salió presuroso, se escabullo por los pasillos de aquel edificio esquivando lo más posible a la gente, afuera del edificio Leonard lo aguardaba en un auto en marcha.

-… tengo una pista para ubicar donde tienen el auto y la bomba. ¿Cuánta gente tenemos a disposición?

-Una docena de agentes, no más. –Respondió Leonard.

-Necesitare más, Iván va a estar muy bien pertrechado, tal vez una fuerza militar…

-Lo de la bomba ya es un secreto a voces, ya debió haber salido a la luz pública y no ha sucedido, hay grandes intereses de por medio, grandes poderes moviéndose. Hemos montado un operativo alrededor del mundo, cuando Peter Kürten de la señal todos los neo-nazis se quitaran las mascara y estarán expuesto, en ese momento haremos nuestro movimiento… Pero por el momento estos muchachos son todo lo que tenemos.

-Esperaba más de la “Orden”.

-Esperábamos más de ti… el auto nunca debió llegar a Roma… -replicó Trevor.

-¡Señores, no discutamos!- intervino Leonard -no nos lleva a nada, estos son los recursos que tenemos, hay que apegarnos al plan.

-¿Tenemos un plan?

-Troy tiene un plan ¿no es así?

-…Mas o menos… aunque improviso sobre la marcha… ¿consiguieron los mapas?

-Esto es lo mejor que tenemos- Trevor entrego un rollo de papel que Troy extendió presuroso- Los últimos mapas de los subterráneos de Roma y el Vaticano están en la biblioteca del Vaticano, imposible entrar ahí ahora.

-Ok… no me sirve de nada, los túneles no están descritos en su totalidad.

-¡Claro que no! Eran rutas de escape secretas, no los iban a poner a la luz pública desde la edad media…

-¡Claro que si! – Exclamo Troy – No pondrían los túneles, pero si sus salidas… solo tenemos que ubicar una iglesia que este en paralelo con… -El agente del Interpol se asomó por la ventanilla del auto...- El sol… el atardecer… la cúpula de San Pedro… Debemos ir a esta Iglesia y seguramente encontraremos una entrada a ese túnel. Necesito a toda nuestra gente ahí, nos la vamos a jugar.

<<-¿Y qué harás?... ¿deportarlo de nuevo?, ¿mandarlo a una prisión de la cual escapara gracias a su dinero e influencias?>>

-¿Qué voy a hacer contigo Iván?... Lo que debí hacer desde un Principio, igual que con Kürten… hombres tan poderosos no están al alcance de las leyes de la sociedad… está por encima de ellas ¿eh?... pues entonces yo estaré por encima de ustedes y cuando llegue el momento… por que por eso estoy aquí, pertenezco a la Orden de la Rosa, solo sirvo a la Justicia… ¡Papá, ojala pudieras verme ahora!... ¿estarías orgulloso de mi?

El monstruo.

Elena miraba incrédula a las banderas roji-negras que pendían del techo, el círculo blanco con la swastica en su centro. Banderas viejas que evocaban un terror viejo pero omnipresente. Estaba en algo semejante a un hangar, una bodega de tales dimensiones que podría albergar aviones sin problema, todo era un mar de actividad controlada, disciplinada, la gente iba de acá para allá con un ritmo marcial impecable. Un par de hombres enfundados en trajes de plástico la revisaban concienzudamente armados de dos aparatos extraños que emitían un sonido semejante a un rechinido.

-Está limpia- dijo al fin uno de ellos aliviando el gesto de su rostro-El contenedor debe estar intacto, no tiene rastros de radioactividad.

-Por supuesto que está intacto, lo diseñamos a prueba de todo, tendrían que haber demolido el auto para dañarlo.–dijo Kürten.

-El auto… ¿El auto de Alexa?… ¿Qué hay en su auto? -pregunto Elena.

Un par de mullidos sillones fueron dispuestos, él se dejó caer en uno, su apariencia revelaba una fortaleza que desmentía su edad, pero se notaba también agotado por extenuantes horas de labor. Con un gesto invitó a Elena a sentarse, ella acepto sintiéndose todavía muy débil.

-Ese automóvil contiene un dispositivo nuclear, una ojiva con poder suficiente para reducir a cenizas la tercera parte de Roma. No saben lo agradecido que estoy de que lo hayan traído justamente hasta aquí.

-¿¡Una bomba!? … ¿¡Hay una bomba en el auto de Alexa!?... –Elena parpadeo incrédula un par de veces, volvió a mirar todo a su alrededor, recapitulo todo cuanto les había pasado y finalmente lo creyó, por increíble que pareciera sabía que era cierto.

-Técnicamente es mi auto. - El anciano le acerco una vaso que contenía un líquido color ámbar -¿Brandy? Para reconstituirte… un buen trago siempre será la mejor medicina.

Lena acepto el vaso y lo vació de un trago con un gesto que hizo sonreír al anciano. Una agradable sensación de calor descendió por su garganta hasta el vientre, de pronto sintió mucha hambre. Con un gesto el anciano había hecho acercar una charola con diversos alimentos y frutas. Se enfadó un poco por la falsa amabilidad de aquel hombre pero no desprecio nada, necesitaba energías.

-¿Qué clase de monstruo es usted?

-¡Monstruo!... –el anciano rió con su voz cascada que ahora era muy escalofriante para Elena, surreal.

-.. Todos somos monstruos, chiquilla.

-¿Qué es lo que quiere de mí?

-Así que tu anemia no es un problema de envenenamiento por radiación… si no que es por tu vínculo con “ella”

-¿Ella?

-Esa criatura que aterroriza las noches del Ruso, de Iván. Esa criatura que se ha convertido en tu ángel de la guarda… vamos, ella tiene nombre, dime su nombre, ¿Quién es ella?

-No sé de qué está hablando.

-No puedes engañarme niña, no a mí. Lo veo… puedo verlo en tus ojos… ¡Que distinta eres de la noche en que te conocí!. Aquella vez eras un fantasma, era la sombra de nadie, tus ojos estaban tan vacíos… sin vida… pero hoy… puedo ver la luz y la oscuridad en tus ojos.

-Usted no sabe nada de mí.

Kürten tomó en espejo de algún lugar y lo puso frente a Elena.

-Elena Katina, sé todo cuanto se ha escrito de ti. Te investigue cuando vi la ansiedad con que Iván te perseguía, quise saber todo sobre ti, tú eras la debilidad de mi enemigo. Al empezar a descubrir tu pasado las intenciones de Iván me fueron claras, pero fue mucho más interesante… cuando descubrí tu vínculo con “ella”…

Kürten se sirvió una copa y la vació de un solo trago, disfruto de este y volvió a servirse pero esta vez solo mojó sus labios.

-Eras tu una niña “bien”, fuiste educada bajo valores morales muy estrictos ¿no? Sabes la perfecta diferencia entre lo bueno y lo malo... ¿dime entonces como fue que te convertiste en una asquerosa lesbiana?

Elena respondió con una mirada que hubiera cortado el acero.

-… mejor aún, dime como es que te has relacionado con “ella”, con la criatura. Ella es un monstruo es tus parámetros ¿no?, ella es una asesina, la más salvaje y cruel criatura que existe en el mundo… Es un ser del que deberías huir, deberías repudiar, deberías temer… pero no. No huyes de su presencia, la buscas, la deseas… ¿Cómo puedes tener un vínculo así con ese monstruo?

-¡Ella no es un monstruo!

-No, asesinar no la convierte en un monstruo para ti ¿verdad?... No, porque tú también lo has hecho… tú también has asesinado.

-… yo no…

-Asesinaste al hijo de Iván.

-¡El, asesino a mi familia!... ¡¡asesino a mi padre!!... ¡¡mis hermanos!!

-Y te hubiera asesinado a ti si tú no lo hubieras matado primero… eso te justifica ¿no?... pero dime ¿Qué sentiste cuando sucedió? ¿Qué tal fue sentir su carne desgarrarse en tus manos? ¿Viste sus ojos? ¿Viste su mirada incrédula y aterrada cuando le arrancabas la vida?... En ese momento lo sentiste ¿no?... sentiste a la bestia dentro de ti liberarse, hacer lo suyo… protegerte. El monstruo dentro de ti rompiendo las cadenas de la sociedad, la moral, la educación, todo aquello que te hace esclava del mundo… aquello que te hace vulnerable al mundo… por un instante fuiste libre, completamente libre.
-Fue horrible… nunca más volvería a hacerlo.

-¿Ni a Iván?...

-…

-Si tuvieras oportunidad, si tu vida o la vida de tu “amiguita” la gitana dependiera de ello ¿no matarías a Iván?

-…

-Lo veo en tus ojos, yo puedo ver tu alma debatirse entre la oscuridad y la luz. Lo matarías sin lugar a dudas… o le pedirías a “ella” que lo hiciera… ¿no lo has hecho ya?...

Peter Kürten acerco su rostro un poco más a Elena, inclino el cuello cual si fuera un buitre examinando su presa.

-¡Lo has hecho ya!… Se lo has pedido, le has ordenado que mate por ti… ¿lo ves?... al final tú también eres un monstruo.

-Ella no es un monstruo… ella solo hace…

-Lo que tiene que hacer… lo que es su naturaleza. Ella no es una mera bestia, tiene un nombre ¿Cuál es su nombre?

-Yulia…

-Yulia… si, simple, un nombre común ¿Por qué no?... Dime niña ¿Cómo fue? Ellos, sus víctimas, ¿se lo merecían verdad? Eran hombres terribles como lo fue el hijo de Iván… no merecían vivir y tú decidiste que murieran… Tenías el arma perfecta, tenías el poder y lo usaste…

Elena desvió la mirada de los ojos de Kürten por primera vez.

-No necesitas decirme nada, para mí el corazón de los hombres es un libro abierto. Ella es solo un arma, una herramienta, pero tú, eres un monstruo capaz de matar a todo aquel que consideras tu enemigo. ¡¡Lo sabía, tenía que ser así, ese es tu vínculo con ella!!

Elena negó con la cabeza, sin palabras para defenderse. Miro hacia todas partes, las banderas roji-negras colgadas, sabía lo que significaban, lo que eran, la sangrienta historia que recordaban, miró a toda la gente ahí afanándose en su labor… nazis… todas las atrocidades que ellos cometieron en el pasado… todas las atrocidades que cometerán en el futuro… Miró a Peter Kürten, sabía quién era, lo que hacía… Una lagrima escapo de sus ojos al aceptarlo… Si Yulia estuviera ahí… ¿Qué le diría?, ¿Qué le pediría?

-Mátalos a todos…-

¿Por qué…? ¿Por qué tanto rencor en su corazón?... ¿Por qué pareciera que todo el amor que abrigaba en su pecho se hubiera ido, se hubiera acabado?... Vio la triste imagen de Yulia en la cima del castillo Volkov, su corazón palpitando en su puño apuntando al cielo, su sangre negra mezclándose con la lluvia y la noche… sin una pizca de amor, solo odio… solo rencor…

-Lo entiendo Yulia… ahora te entiendo… La oscuridad está en mí…

Ni siquiera se dio cuenta cuando junto a Ella llego Elena Kipper, enfundada en un traje negro que semejaba la armadura de motociclista, una extraña arma llevaba colgada al costado.

-Es tiempo- dijo.

Peter Kürten asintió, se puso de pie ayudado por ella y extendió su mano hacia Lena, brindándole la misma cortesía pese a la debilidad de su edad. Lena lo miro a los ojos y acepto, su tacto era frio, viejo, repulsivo… familiar… Un monstruo reconoce a otro monstruo.

-Tenemos una cita con Iván y con el destino. –dijo el Nazi.

Continúa…

Alexia29

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Omg

Mensaje por Zanini-volk el Vie Abr 08, 2016 10:34 pm

Por favor no te demores con la continuación. Esta historia es genial y me gusta mucho.

Zanini-volk
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Re: Ángel Oscuro // Por: Rainknight

Mensaje por VIVALENZ28 el Lun Mayo 02, 2016 12:00 am

Por favooooooooor no ignoren o más bien no olviden de continuar este fic
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VIVALENZ28

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Pdt

Mensaje por Zanini-volk el Lun Mayo 02, 2016 8:26 am

La continuación, por favor que moriré por tanta espera!!!!
Es de las mejores.

Zanini-volk
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No seas así

Mensaje por Zanini-volk el Miér Jun 29, 2016 8:35 pm

Hey please!!!
Regalanos la continuación no es mucho pedir.

Zanini-volk
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Re: Ángel Oscuro // Por: Rainknight

Mensaje por MC VOLKATIN el Dom Jul 31, 2016 9:03 pm

contiiiiiiiii porfissss Crying or Very sad Crying or Very sad
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MC VOLKATIN

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Maldad

Mensaje por Zanini-volk el Miér Ene 18, 2017 9:50 pm

La maldad en su máxima expresión
Por favor regalanos el final, no seas cruel,que somos muchos los que esperamos por el

Zanini-volk
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Re: Ángel Oscuro // Por: Rainknight

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