JUGANDO A AMAR.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Dic 02, 2014 3:08 pm

ESCRITO ORIGINAL DE "Escritora encubierta"



Capítulo 1 ''El reto''.

Colegio Internacional de Moscú, uno de los colegios más prestigiosos y exigentes del país. Conocido tanto a nivel nacional como internacional, de "educación superior" y muchas etiquetas más. Todas las estudiantes viven en constante presión por sus calificaciones, muchas quieren destacar para obtener becas para las mejores universidades del mundo, pero yo... Yo a diferencia del resto, no me preocupo por eso.


*Yulia Volkova, 17 años*
Es alta, mide aproximadamente 1,70 cm. Tiene un cuerpo atlético debido a sus prácticas de tenis y voleibol.
Como acto de rebeldía y por llevarle la contraria a su padre se tinto el cabello de negro (su color natural es rubio) lo lleva muy corto y tiene los ojos azules.
Es rebelde y de carácter fuerte pero con un buen sentido del humor y una sólida opinión de sí misma.
En cuanto al colegio, mantiene buenas notas y promedio normal de 6 o 7 en la escala del 1 al 10, es popular entre las estudiantes. Asiste al coro y a las clases de periodismo.
Su familia está catalogada entre las diez familias más adineradas de la ciudad, cosa que ella detesta. Es "la oveja negra" de la familia, no gusta de codearse con los ostentosos amigos de su padre y sus engreídos hijos.
Yulia ha atravesado por difíciles situaciones, entre ellas la muerte de su madre, pero se caracteriza por su coraje y valentía.


Estoy en clase de Historia y no logro concentrarme. Desde mi asiento, al lado de la ventana, veo un paisaje no muy agradable.
El cielo está nublado y oscuro, a pesar del pronóstico de los meteorólogos, quienes prometieron un día soleado. Siempre dan el pronóstico equivocado, quizás no se puede predecir algo tan simple sobre el futuro, ni siquiera sobre el hoy. Todo es incierto.
La profesora escribe sobre la Revolución Rusa en la pizarra, todas mis compañeras prestan atención y toman apuntes, ya que están algo nerviosas por los exámenes de cierre de periodo, es obvio que no me incluyo en eso.
Tengo otras cosas más importantes que solucionar, como mi situación con Parviz, mi novio. Llevamos 1 año y 6 meses de estar juntos, pero desde hace varios meses nada es igual. Antes había una especie de magia entre los dos, sentía mariposas en mi estómago cada vez que lo veía, todo era hermoso, pero ahora... Ahora empiezo a detestar cosas que antes me gustaban de él.

*Parviz Yasinov, 23 años*
Novio de Yulia.
Parviz es un poco más alto que Yulia, es musculoso y atractivo. Tiene el cabello color negro y los ojos marrones.
Es sarcástico y algunas veces odioso, pero generalmente todo un seductor.
Está en la mejor universidad de la ciudad estudiando la prometedora carrera de médico con especialización en cirugía plástica.
Su padre es amigo del papá de Yulia y en una reunión de ambas familias, se conocieron. Él se enamoró inmediatamente de Yulia e hizo todo lo posible para conquistarla, al principio no resultó nada fácil, pero en secreto, a ella le atraía él. Iniciaron una relación seria, ambas familias estaban dichosas por ello.


Después de minutos, que para mí fueron eternos, suena el timbre. Recojo mis libros y salgo lo más rápido que puedo del salón. En el camino, por las escaleras, choco con una chica, su maletín cae al suelo, yo sin mirar su rostro me disculpo y sigo de largo.
Camino hacia un parque que queda a unas cuadras del colegio, me siento en una banca a esperar paciente.
Veo chicas con el uniforme del colegio pasar por el lugar una y otra vez, algunas se sientan y a los minutos se van. Pasan los minutos y dejo de ver a las chicas, ni siquiera veo personas, debe ser tarde. Miro mi reloj, son las 4:35pm, dirijo mi vista al cielo y compruebo que sigue igual de nublado. Suspiro y me pongo de pie para irme, entonces veo a Parviz lo lejos, él me saluda con su brazo y aumenta la velocidad de su paso hasta llegar a donde estoy.

—Hola mi amor, ¿Ibas a alguna parte? (dice Parviz intentando abrazar a Yulia).
— (Yulia quita las manos de Parviz de su cintura) te esperé durante 2 horas.
—Tuve un problema en el camino, pero aquí estoy, quiero arreglar las cosas contigo.
— ¿Quieres estar conmigo... después de lo que hiciste?
—Lo siento, realmente lo siento (Yulia y Parviz sientan en una banca). No sé en qué estaba pensando.
—Yo sí sé en que estabas pensando, en bajarle la falda a esa zorra (dice Yulia enojada).
—Soy un tonto, lo sé y te pido perdón por ello.
—Es fácil decirlo.
—Si fueras hombre me comprenderías (susurra Parviz).
—Disculpa, ¿qué dijiste?
—No importa...
—No, dilo.
—Está bien, pero no te enojes. Si fueras hombre me comprenderías. Llevábamos tiempo sin vernos, me sentía solo y pues, los hombres tenemos necesidades (dice Parviz buscando la mejor forma de excusar su infidelidad).
— ¿Y crees que las mujeres no? (Yulia replica).
— (Parviz suspira) ustedes, las mujeres, son complicadas. Me pediste un tiempo y te lo di, he intentado complacerte en todo pero aún no logro entenderte. Tú como hombre no aguantarías más de medio año saliendo con una chica.
—Si fuera hombre créeme que sí lo haría y sin necesidad de acostarme con otras (dice Yulia en tono retórico).
—Entonces, te reto (responde Parviz en el mismo tono de Yulia, ella abre sus ojos sorprendida).
— ¿Qué?
—Lo que oíste, te reto.
— ¿Pero a qué?
—A que conquistes a una chica, que la hagas tu novia y que duren seis meses, por lo menos.
—No hablarás en serio, ¿verdad?
—Por supuesto que lo hago. Dale regalos, llévala a buenos lugares, acompáñala en sus días-sensibles y aguanta sus bipolaridades. Seis meses. Nada de peleas, ni discusiones, sin terminar y luego volver.
—Eso no se puede.
— ¿Por qué no?
—Porque no soy hombre, soy mujer.
—Hay mujeres que salen con mujeres, Yulia, ¿lo sabías? (dice Parviz y alza una ceja).
—No soy lesbiana, idiota.
— ¿Qué hay con lo que pasó con tu amiga, Natasha? (Parviz deja escapar una carcajada).
—Estaba borracha (Yulia empieza a ponerse nerviosa) y pensé que eras tú, sólo fue un beso, además fue hace 7 meses.
—Mmm puede que seas bisexual.
—Se supone que eres tú quien me debe rendir cuentas a mí, no yo a ti.
—Sólo piénsalo, amor. Suena justo (Parviz insiste).
—Esto no tiene caso Parviz, tengo que estudiar para mis exámenes, debo irme (Yulia se levanta y se despide de él con la mano).
—Está bien, pero prométeme que lo pensarás, al igual que mi disculpa.

Me alejo caminando sin decir ni una sola palabra, por dentro pienso en las palabras de Parviz. ¿Tener novia? Debe estar loco, pero debo admitirlo, sería... Interesante.
Camino de regreso al parqueadero del colegio por mi moto, corro con suerte, ya casi iban a cerrarlo. Tomo un nuevo atajo hacia mi casa, en una calle veo a una chica de mi colegio caminando sola.

—Hey (Yulia detiene la moto justo al lado de la chica) hey tú.
— ¿Quieres algo? (La chica se da la vuelta en dirección a quien la llama) Ah, ya me acuerdo de ti, eres la chica que tumbó mis libros.
«Wow, es... Hermosa.»
—Oh ¿Eras tú? Lo siento, no fue mi intención.
—Whatever (la chica continua caminando, Yulia sube a la acera y empuja su moto para seguirle el ritmo).
— ¿Qué haces aquí? Digo, ya deberías estar en tu casa.
— ¿Qué te importa? (dice la chica en tono agresivo).
—Vale, ya, entiendo que estás de malhumor pero no seas grosera.
—Está bien (la chica suspira) tenía cosas que hacer y se me fue la noción el tiempo ¿y tú?
—Igual, ¿te llevó a tu casa?
—No me subo en motos de extrañas (responde la chica sin mirar a Yulia).
—No soy una extraña, estudiamos en el mismo colegio (La chica mira a Yulia, quien aún lleva el uniforme puesto, pero no responde nada, Yulia le señala al cielo) Pronto lloverá, ¿estás segura de querer irte caminando?
Silencio.
—Está bien, acepto.
Sonrío. Me subo a mi motocicleta y le doy mi mano a la chica para ayudarla, ella se sube. Parece estar nerviosa.
— ¿Estás bien?
—Es la primera vez que me subo a una moto.
— ¿En serio? (Yulia se sorprende).
—Sí, no estoy acostumbrada a esto.
—Increíble. Oye, ¿en qué curso estás? No te había visto antes.
«Sé que de ser así, no lo habría olvidado.»
—En quinto de bachillerato, tú haces sexto, ¿verdad?
—Exacto, ¿cómo supiste?
—Simplemente lo supuse.
Silencio incómodo.
—Oye guapa, ¿qué tal si me dices a dónde te llevo? (a la chica se le escapa una pequeña risa y le da una dirección a Yulia).
Empiezo a manejar. La chica está empezando a ponerse nerviosa de nuevo, saco provecho de eso y aumento la velocidad, ella me rodea con sus brazos, pega su cuerpo al mío y apoya su cabeza en mi espalda.
Ya llegamos. Me detengo justo frente a la casa, la chica aún sigue abrazándome.
—Eh, bueno, aquí estamos (dice Yulia señalando la casa de la dirección).
— (La chica me suelta) vale, gracias por traerme (dice cortésmente con una sonrisa y se baja de la moto).
—A propósito, ¿cuál es tu nombre?
—Me llamo Elena, Elena Katina (responde alejándose de Yulia, abre la puerta se despide con la mano y la cierra).


En ese momento supe quién era. Por su nombre pude recordarlo, esa hermosa chica es la chica con mejores notas de todo el colegio, con un promedio actual de 9,9. Y por si fuera poco, el año pasado fue la primera alumna, en toda la historia del colegio, en conseguir un 10 en todo un periodo. "La nota perfecta" así es como le dicen desde entonces.
Aunque había oído su nombre un montón de veces, nunca antes había visto su cara, rostros como ese no se olvidan.


*Elena Katina, 15 años*
Su cabello es color rojo y sus ojos son verde-grises. Tiene naturalmente un cuerpo atlético, a pesar de no hacer ningún deporte además de la clase de Educación Física. Mide aproximadamente 1,65 cm.
Elena es muy inocente en comparación a las demás chicas de su edad, puesto que no bebe, no fuma y nunca ha tenido novio. Prefiere tener un buen libro en la mano y en la otra una taza de café a ir a fiestas con los demás chicos de su edad.
Es tranquila, responsable, inteligente y aplicada. Estas cuatro cualidades la llevaron a obtener el primer puesto en las calificaciones de Colegio Internacional de Moscú. Al contrario de Yulia, ella introvertida y tímida. A veces no es muy segura de sí misma.
Su familia es de clase media, por eso Elena busca obtener una beca.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Miér Dic 03, 2014 8:37 pm

Contiii!!! :-P
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Mensaje por DepecheMode el Vie Dic 05, 2014 6:42 pm

Capítulo 2 ''Términos y Condiciones''.


Al día siguiente.

Me he pasado todo el receso buscando a aquella chica, sonara estúpido, pero eso me distrajo de todo por un rato. Sólo quiero volver a verla y ni siquiera sé por qué. Es extraño, pero al mirarla a los ojos, aquellos hermosos ojos verde-grises, sentí algo fuerte.
Nunca creí en la predestinación ni nada por el estilo, la vida te da las cartas, tú eres quién las juega. Sin embargo, ayer aparecía como si estuviera en el lugar y el momento correcto.
En fin... No pude encontrarla. ¿He enloquecido? ¿Todo fue una ilusión? Necesito volver a aquel lugar.

—Muy bien chicas, eso es todo por hoy. Para la próxima clase traigan resueltas las páginas 38, 39 y 40 del libro (dice Mr Vlad, profesor de física).
Suena el timbre. Una vez salgo corriendo, esta vez ansiosa, hacia el parqueadero y con mi moto recorro las mismas calles del atajo que tomé ayer.
Entonces sucede, ahí está ella, caminando con la mirada perdida, justamente por la misma calle donde nos vimos.
—Hey, guapa (dice Yulia dirigiéndose a Elena, la chica).
— (Elena mira a Yulia) ah, tú de nuevo.
—Durante el break caminé por toda la cafetería y el patio, incluso por las canchas pero no te vi (Yulia detiene la moto y se para en frente a la chica).
—Ya veo, es que yo rara vez ando en alguno de esos lugares. Casi siempre voy a la biblioteca para adelantar tareas y proyectos o si estoy en el salón de maestros ayudando a algunos profesores.
— ¿Biblioteca? ¿Tenemos biblioteca? (pregunta Yulia en forma de broma).
—Sí y algo me dice que nunca has puesto un pie en ella (Elena responde sin mirarla).
Silencio.
—Oye guapa, ¿y siempre te vas caminando a casa?
—Sí (hace una pausa) ¿Es muy difícil para ti decirme Elena?
—Me gusta más decirte "guapa", debes estar acostumbrada ¿no? (Yulia sonríe).
—No y debes dejar de decirme así.
— ¿Por qué?
—Si alguien te oye creerá que eres...
— (Yulia la interrumpe) ¿Lesbiana? ¿Si yo lo fuera, tendrías algún problema con eso?
—No, para nada. Es sólo que pensé que tú sí.
—Te diré Lena.
— ¿Lena?
—Sí, Lena de Elena (Yulia responde haciéndolo muy obvio).
—Ah claro (dice Elena con una sonrisa) me agrada ese apodo.
— ¿Quieres que te lleve a tu casa de nuevo?
—No, qué pena, no podría aceptarlo una vez más.
—No te preocupes Lena, no es nada (dice Yulia con una sonrisa).
Lena me devuelve la sonrisa y se sube a mi moto. Esta vez con más seguridad. Manejo hasta su casa intentando tomar la ruta más larga.
—De nuevo aquí (dice Yulia estacionando la moto).
— (Elena se baja) de nuevo gracias... No tienes por qué hacerlo.
—No es nada.
—Adiós (dice Elena con una sonrisa).
—Hasta pronto.

Arranco y manejo de vuelta a mi casa. Como es de costumbre estoy sola, mi papá trabaja y mi hermano menor tiene prácticas de tenis y soccer.
Desde que tengo memoria sé cocinar así que me defiendo en ese campo. De hecho, antes acostumbraba a cocinar con mi madre, cada fin de semana ella me enseñaba un plato nuevo mientras me contaba pequeñas anécdotas, algunas graciosas, otras con enseñanzas. La cocina con ella era divertida. Desde su muerte, yo hago el desayuno, almuerzo y cena.
Papá no tiene tiempo para desayunar ni almorzar con nosotros, pero nunca se salta una cena. Al principio, él quería contratar una empleada para que se encargara de eso, yo no estuve de acuerdo, me ofrecí a hacerlo yo misma a cambio de un aumento en la mesada.
Hoy no tengo muchas ganas de cocinar. Saco una bolsa de frituras que había en un cajón, me sirvo gaseosa en un gran vaso y me preparo para ver televisión acostada.
De repente alguien toca la puerta, para mi sorpresa es Parviz.

—Hola amor (dice Parviz dirigiéndose a Yulia desde la ventana).
—Parviz, que sorpresa (responde Yulia en tono indiferente).
— ¿Puedo pasar?
—Sólo por minutos.
Busco las llaves y abro la puerta. Parviz se sienta en el sofá, yo permanezco de pie.
—Te traje chocolates, blancos, tus favoritos (dice Parviz sosteniendo una caja de chocolates).
—Gracias pero no debiste haberte molestado.
—Vamos, siéntate. Yo no muerdo (Parviz hace un guiño, Yulia se cruza de brazos y se sienta junto a él). ¿Has pensado sobre nosotros?
— (Yulia tuerce los ojos) aquí vamos de nuevo.
—Está bien, está bien, no tocaré ese tema por ahora. (Hace una pausa) ¿Y sobre el reto?
—No pienses mal, pero esa idea tuya ha estado rondando en mi cabeza todo el día.
— ¿Eso es un "sí"?
—Es un "no sé". Tengo reputación.
— (Parviz suelta una carcajada) vamos Yulia, los dos sabemos que no te importa la opinión de los demás. Pero si eso es lo que te preocupa, prometo no decirle a nadie, será algo únicamente entre tú y yo.
— ¿Qué gano yo con todo esto?
—Dime tú.
Silencio.
—Si conquisto a una chica y duro por lo menos 6 meses con ella, nunca más volverás a engañarme, harás lo que yo te diga, sin refutar o terminaremos para siempre. No me buscarás ni me molestarás más, ¿qué te parece? (Yulia alza una ceja).
— (Parviz completa) y si no, me dejarás salir con quien quiera, sin reclamos, sin peleas, sin ruptura.
— ¡Ya quisieras! (exclama Yulia en tono de enojo).
— (Parviz ríe) ¿que no estás segura de ti misma?
—Por supuesto que lo estoy.
— ¿Entonces aceptas o no?
—Acepto (Yulia y Parviz se estrechan las manos para sellar el trato).
—Necesitaré pruebas de que verdaderamente estés cumpliendo.
—Me encargaré de eso, no te preocupes.
—Excitante, está bien (Parviz rodea a Yulia con sus brazos, ella trata de soltarse).
—Bueno, ahora vete, tengo muchas cosas que hacer.
—Espera amor, estemos juntos aunque sea un ratito (Parviz empieza a besar el cuello de Yulia y a desabrochar su camisa).
— ¡Oye! (Yulia empuja a Parviz) aún no nos hemos reconciliado.
—Eres tan complicada (dice Parviz peinándose el cabello con sus dedos).
—Debo estudiar, por favor, vete.
—Está bien.

Lo acompaño hasta la puerta. Él me roba un beso y se marcha antes de que pudiera reclamarle o decirle algo.
Entonces, he aceptado. Me acuesto en el sofá apoyando mi cabeza sobre mis brazos. ¿Qué he hecho?
Bueno, quizá no fue una mala decisión. Tener una experiencia lésbica puede ser lo que dé el toque picante que se ha desvanecido en mi relación con Parviz y por otro lado, así puedo desquitarme de su infidelidad.
Para ser franca, no sé por qué acepté, pero no dudé en decir "acepto". Ahora debo cumplir y no pienso perder.
¿A qué chica podría conquistar? ¿Quizá a Lena?
A pesar de no ser lesbiana ni bisexual hay algo en ella que me llama la atención. Nunca me había sentido igual por alguna otra chica, incluso tampoco por algún chico.
Una parte de mí muere porque sea mañana.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Vie Dic 05, 2014 7:38 pm

Muy buena conti :-D
Solo espero q no se le vayan las cosas de las manos a Yulia =-O
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Mensaje por DepecheMode el Vie Dic 05, 2014 9:35 pm

UN CAPÍTULO EXTRA. HASTA LA PRÓXIMA



Capítulo 3 ‘'Álgebra y Pizza’’.

Al día siguiente.
Hace unos segundos estaba buscando a Lena en la cafetería, entonces recordé lo que me dijo ayer. La biblioteca. Corro hasta llegar a la puerta de entrada y pienso un poco antes de abrirla, al final lo hago. Camino entre las mesas buscándola con la mirada. Chan, chan, la encuentro. Está concentrada, al parecer resuelve ejercicios de álgebra en su cuaderno. Me acerco a la bibliotecaria y le pido un libro de matemáticas.


*Miss Francforft, aproximadamente 40 años*
De estatura baja y obesa, de cabello negro con unas cuantas canas. Lleva gafas redondas. Es amargada y poco amigable.


Después de vacilar un poco, Miss Francforft me da el libro. Me siento junto a Lena, ella está tan concentrada en sus cosas que no se ha dado cuenta de que estoy yo aquí. Arranco un trozo de papel de una pequeña libreta que siempre cargo conmigo, la libreta de las canciones del coro, y escribo "hola guapa" en él. Lo coloco sobre su libreta, ella lo lee y alza la mirada hacia a mí, una sonrisa se escapa de su boca.

— ¿Qué haces aquí? (le pregunta Elena a Yulia entre susurros).
—Estudio álgebra (Yulia le muestra la portada del libro).
— ¿Álgebra? ¿No se supone que en sexto ya no dan álgebra?
—Sí así es, pero quiero estar preparada para los exámenes nacionales (Yulia miente).
—Ah ¿sí? (Elena se hecha a reír).
—Silencio por favor (dice Miss Francforft, Yulia y Elena asienten con la cabeza, la bibliotecaria se da la vuelta y sigue acomodando un par de libros en los estantes).

Lena me observa, yo arranco otro trozo, y escribo en el "¿Qué haces tú?" y se lo paso.

—Tarea, como te dije me gusta adelantarla. Justamente son ejercicios de álgebra (responde Elena).
— ¿Quieres que te ayude? (pregunta Yulia susurrando).
— ¿Sabes hacerlos?
—Oye, puedo no tener las mejores calificaciones pero de vez en cuando presto atención a las clases (dice Yulia sonriendo, Elena se ríe de nuevo).
«Me gusta verla sonreír, su sonrisa es tan hermosa, sin embargo algo que me gusta más es saber que yo soy la razón de ellas.»
—Señoritas, o hacen silencio o tendrán que irse a otra parte (dice Miss Francforft en un tono de voz alto, todas las personas que están en la biblioteca se quedan mirando a Yulia y Elena).
—Esto es aburrido, vámonos (susurra Yulia).
— ¿Eh?
—Vamos, te llevaré a un lugar calmado, lo prometo, ahí te explicaré y además podremos hablar.
—Bueno (Elena sonríe).
Salimos de la biblioteca. Pienso durante unos segundos un lugar bueno, entonces caminamos hasta unas bancas apartadas, que quedan cerca de las canchas de baloncesto.

— ¿Cumple con tus exigencias? (le pregunta Yulia a Elena, refiriéndose al lugar).
— (Elena ríe) está perfecto.
—Permíteme tu cuaderno (Elena le pasa el cuaderno a Yulia).

Mmm factorización, genial, ese tema lo recuerdo a la perfección. Son 15 ejercicios, ella ya ha hecho 10, yo empiezo a explicarle los restantes. Lena es muy inteligente, con sólo explicarle una vez, enseguida agarra el tema.

— ¿Así? (pregunta Elena mostrándole a Yulia la solución del onceavo ejercicio).
— (Yulia revisa) sí, muy bien guapa, perdón, Lena.
—No te preocupes, oye (Elena cierra sus libros) a todas estás, aún no sé tu nombre.
— ¿Es en serio? ¿Te montas en la motocicleta de una extraña 2 veces sin saber su nombre? (dice Yulia en broma).
—No eres una extraña, estudiamos en el mismo colegio (dice Elena en el mismo tono, ambas se ríen).
—Me llamo Yulia Volkova (Yulia y Elena estrechan sus manos).
—Es un lindo nombre, ¿de dónde es tu apellido? (pregunta Elena mientras juega con su cabello).
—No sé bien esta entre Ruso y Ucraniano, pero mis abuelos han vivido en Ucrania toda su vida, así que no sé (Yulia sonríe).
—Eso es genial. Quiero pizza.  Amo la pizza y todo lo relacionado a las pastas.
— ¿Sí? Yo igual, pero la pizza sin duda es mi obsesión (ambas ríen).
— ¿Qué te parece si vamos a comer pizza después de clases?
— ¿Qué? (pregunta Yulia sorprendida).
—Si tienes cosas que hacer podríamos ir otro día, no te preocupes (responde Elena).
—No, no, vamos hoy (dice Yulia emocionada).
—Vale y así puedo agradecerte por todos los chances hacia mi casa y por explicarme. Suena el timbre indicando que el receso ha terminado.
—Vale, encontramos en el parqueadero (dice Yulia).
—Bien (dice Elena con una sonrisa).

Lena se dirige hacia su salón, la perdí de vista por la multitud de gente que está subiendo hacia sus respectivos salones. Yo no tengo muchas ganas de entrar a clases, así que decido volármelas.
Me escondo en un salón de un bloque abandonado del colegio. Me pongo mis auriculares y escucho música pero, por más que lo intento, no puedo dejar de pensar en ella. Estoy enloqueciendo, no me puede gustar una chica, imposible. Además ella es una niña buena, es responsable, obediente y yo, yo soy todo lo opuesto.
Pff, no podría conquistarla ni aunque me lo propusiera. Dudo mucho que Lena quiera tener algo con una chica y más conmigo, la extraña que recién acaba de conocer. Pero, ¿Entonces por qué me invitó a comer pizza? Podría sólo decir "gracias por todo" y desaparecer. Bueno, quizá está siendo educada, quizá le caigo bien y quizá quiere hacerse mi amiga.
Oh no, la Friendzone no, una vez entras ahí es casi imposible salir. ¿Debería ir? Por supuesto que sí, quiero estar con ella. ¿Por qué tengo esa necesidad de verla si desde hace un par de días la conozco? ¿Por qué me importa tanto la opinión que pueda tener una extraña de mí?

***

A la hora de la salida, en el parqueadero.

—Hola (dice Yulia intentando sonar poco interesada).
—Hola Yulia, ¿Qué tal tus clases? (pregunta Elena).
—Me las salté, no tenía ganas de darlas (responde Yulia con un tono tranquilo y despreocupado).
— ¿Qué? Pero te pondrán fallas y al cerrar planilla afectará tu resultado final.
—Lena, deberías relajarte un poco (Yulia hace una mueca).
—Eres demasiado fresca, no entiendo como sacas buenas notas así.
— ¿A ti que tal te fue?
—Súper, saqué un 10 en filosofía e hice un taller de lengua castellana.
—Aburrido (dice Yulia en tono de broma).
—Somos como polos opuestos.
—Así es, pero ya sabes lo que dicen de ellos (dice Yulia en tono pícaro y rápidamente cambia el tema) súbete, te llevaré a una pizzería buena que conozco.
—Vale (sonríe).

Manejo hasta la pizzería del hermano de mi padre, al llegar ella se sienta en una de las mesas.

—Ven, por aquí (dice Yulia, agarra la mano de Elena y la lleva a un salón VIP donde sólo ingresan pocas personas, esta vez están sólo ellas dos. La música empieza a sonar y el mesero entra).
— ¿De qué sabor quieres? (pregunta Yulia).
—Jamón y pollo.
—Dame dos pizzas personales, una de jamón con pollo y la otra de jamón con extra queso, y de beber lo de siempre (dice Yulia dirigiéndose al mesero, un chico de quizá 23 años, alto y delgado, con traje de etiqueta).
—En seguida señorita Volkova (responde el mesero y se va).
— ¿Lo de siempre? ¿Qué es lo de siempre? (le pregunta Elena a Yulia)
—Ya verás.
—Por lo que veo vienes muy seguido (dice Elena cambiando el tema).
—Sí algo así.

De repente entra el mesero con el pedido, pone los platos y vasos en la mesa, dice "buen provecho" y se va.

—No puedo creerlo (dice Elena sorprendida).
— ¿Qué sucede?
—Es el primer lugar al que voy donde entregan la orden en menos 5 minutos.
—Verás, es que mi tío es el dueño de esto y mi papá es socio.
— ¿En serio? asombroso (dice Elena tomando un sorbo de su bebida). Espera, ¿esto tiene alcohol?
—Es sólo un cóctel de piña, no tiene casi nada (Yulia toma un sorbo de su vaso).
—Yo no tomo.
—Sólo tiene una pizca, casi nada, lo juro (Yulia cruza los dedos bajo la mesa). No te pasará nada.
— (Elena suspira) está bien.

Continuamos comiendo y charlando, de repente suena una de mis canciones favoritas.

—Ya estoy llena (dice Yulia).
—Yo igual (dice Elena mordiendo su labio).
— ¡Adoro esa canción!
—Es buena, me gusta el ritmo.
— ¿Quieres bailar? (dice Yulia estirando su mano).
—Me gustaría pero no se vería bien.
—Estamos solas, además sólo es para divertirnos, no te voy a violar (dice Yulia en broma, Elena le da su mano y se pone de pie, empieza bailar).
—Hace frío aquí (dice Elena).
—Tienes razón.

Me acerco a ella abrazándola. Lena alza la vista y nos miramos fijamente durante varios segundos. Involuntariamente mis manos llega hasta su cintura, ella rodea sus brazos en mi cuello. Nos acercamos lentamente... ¡Dios! estamos a punto de besarnos.
Ambas escuchamos el ruido de la perilla de la puerta y nos separamos inmediatamente. Es el mesero con la cuenta.

—Señorita Yulia, aquí está la cuenta (dice el mesero poniendo la factura sobre la mesa, Yulia se acerca hasta él).
—Ten (saca unos billetes de su billetera y se los da al mesero) quédate el resto como propina.
—Muchas gracias (dice el mesero sonriendo, toma los platos y los vasos y se va).
— ¿Cuánto fue la cuenta? (Elena saca su billetera).
—Nada, no te preocupes.
—No, yo te invité Yulia.
—Déjalo así, no importa (dice Yulia acercándose a Elena).
—Es que no es justo, no puedo permitirlo, ¿cuánto es?
—Lena, con que estés aquí me basta.
—Yulia... (Dice Elena mirándola fijamente).

Me acerco a ella para besarla, entonces ella me detiene.

—Escucha, no sé qué me pasa, yo no soy... (Dice Elena sin terminar su frase).
—Entiendo (Yulia se aleja un poco de ella).
—Debo irme ya, tengo que estudiar para mi examen de Biología (dice Elena).
—Espera, yo te llevo.
—No, está bien, pediré un taxi (Elena se acerca a Yulia, ambas permanecen en silencio, Elena la abraza y se va).

Minutos después salgo de la pizzería, busco mi moto y manejo a casa.
Cierro la puerta de mi cuarto y me acuesto en la cama. Enciendo la grabadora y pongo el álbum Riot! de Paramore a todo volumen. Siempre me desahogo con la música, es como si me transportara a otra parte, me hace olvidar de todo, pero esta vez no es así.
"Mierda, la he cagado" es todo lo que pienso.
Una y otra vez en mi cabeza repito la escena en la pizzería. ¿Y si no quiere verme más? Quizá fui demasiado rápido. ¿Y si no le gusto? Pero podría jurar que en ese momento, segundos antes de que el mesero abriera la puerta, ella me quería besar, fue algo mutuo. ¿Pero y si quizá solo fue por el ambiente?
Mi cabeza hace miles de preguntas y las auto-responde con millones de posibles respuestas.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Sáb Dic 06, 2014 4:37 pm

No tardes xfa :-D
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Lun Dic 08, 2014 10:51 am

Publicare un capítulo diario.




Capítulo 4 ''Primer beso''.

Duré varios días sin ir a clases. Por una parte tengo incertidumbre por saber si todo estará normal entre las dos, y si no pedirle disculpas, pero por la otra no podría mirarla a la cara después de todo lo que pasó.
"Yo no soy..." esa frase resuena en mi cabeza a cada instante.
Llegó el momento de enfrentar la realidad, mi padre ya no me permite faltar a clases y es tiempo de exámenes, así que volví al colegio.
He evitado a toda costa encontrarme con ella, evité pasar por su salón, por el atajo, e incluso en las meriendas me siento lo más lejos posible de la biblioteca.
Ahora estoy hablando con mis amigas.


*Katya Dorosh, 17 años*
Mejor amiga de Yulia desde la infancia.
Tiene el cabello rubio, es de baja estatura, un poco gruesa. Es bonita, amable y educada. Su hobbie favorito es leer.
Yulia y ella fueron vecinas hasta los trece años, ya que el padre de Yulia decidió cambiar de casa. Sin embargo, eso no fue impedimento para mantener su amistad, si no que la fortaleció.
Cuando Yulia necesita un consejo siempre se lo pide a Katya y viceversa.

*Natasha Pavlova, 16 años*
Amiga de Yulia.
Es rubia, tiene una hermosa sonrisa y un buen cuerpo. Mide 1,66 cm. Es graciosa, divertida y a veces algo loca.
Ambas se conocieron en primer grado del bachillerato ya que Yulia llevaba malas notas en Sociales y la profesora le asignó a Natasha como tutora. Con el tiempo se hicieron muy amigas.
En una fiesta, Yulia y ella bebieron demasiado y se besaron, pero nunca tocaron el tema.

*Julieta Oleynik, 17 años*
Amiga de Yulia.
Tiene pecas, su cabello es castaño oscuro y sus ojos color azul. Tiene un buen estado físico debido a que es deportista, juega baloncesto. Además de eso sabe tocar guitarra y piano.
De todas las chicas, Julieta es la más directa y honesta, en cierto punto puede llegar a ser imprudente.
Yulia y ella se conocieron gracias a Natasha.

—Yulia, ¿por qué faltaste a clases? Te estuve llamando y no contestabas (dice Katya).
—Cierto, ¿sucedió algo? (dice Julieta).
—Calma chicas (risas) estuve un poco enferma.
— ¿O será que te escapaste con Parviz? (pregunta Natasha en tono picaresco, Julieta y Katya hacen un "uh" y se ríen).
—No, no. Nada de eso Nat. Estuve con gripe y fiebre es todo. Cambiando de tema, ¿ha pasado algo en estos días que falte?
—Nada interesante (Katya suspira).
—Bueno, hay rumores de que una de las chicas del colegio está embarazada (cuenta Julieta en voz baja).
— ¿Qué? (preguntan Yulia, Katya y Natasha al mismo tiempo).
—Sí, ¿no sabían?
—No (responden todas al mismo tiempo).
— ¿Qué esperas? Cuenta (dice Natasha).
—Bueno, se dice que la señora encargada del aseo encontró una prueba de embarazo positiva en una de las canecas del baño.
—Pero, podría ser de alguna profesora (dice Katya).
—Cierto (dice Yulia).
—Buen punto (dice Julieta).
—Podría ser de Irina Golubenko (dice Natasha, todas la quedan mirando inmediatamente).
— ¿Por qué lo dices? (pregunta Julieta).
—Porque cuando usa el uniforme de deportes se le ve una pansita rara y hace unas semanas, vomitó en los baños, sus padres tuvieron que venir por ella (cuenta Natasha).
—Oh (dice Yulia).
—Bueno, no les aseguro nada (dice Natasha cruzada de brazos).
—Ni yo, quizá son sólo rumores (aclara Julieta).
— ¿Así como cuando dijeron que Nat se había hecho un tatuaje permanente el trasero? (Katya les recuerda).
— ¡Menudo rumor tonto! Y lo peor fue cuando ustedes tres hicieron que les mostrara mis nalgas (Natasha encoge los hombros, Yulia, Julieta y Katya se ríen hasta que de pronto llega Elena hasta donde están ellas e interrumpe la conversación).
—Disculpen, Yulia ¿podemos hablar? (dice Elena; Julieta, Katya y Natasha la miran extrañadas, Yulia traga saliva).
—Claro (contesta Yulia fríamente y se pone de pie). Vuelvo más tarde chicas.

Ambas estamos en silencio. Yo sólo la sigo. Me ha llevado hasta el salón de Artes y estamos las dos solas. Apuesto a que las chicas deben estar preguntándose quién es ella y de qué quiere hablar conmigo.

— ¿Qué quieres, Lena? (pregunta Yulia).
—Saber qué te pasó, estaba preocupada por ti. Te estuve buscando pero no te encontraba, ni a ti ni a tu moto.
—Estuve enferma.
— ¿Qué tenías? (pregunta Elena preocupada).
—Fiebre y gripe pero ya estoy bien.
—Me alegra que ya estés mejor, necesitaré tu número de celular, así podré saber de ti más seguido (Elena sonríe).
—Gracias por preocuparte (Yulia y Elena intercambian sus números telefónicos). ¿Y qué tal te ha ido en los exámenes?
—Fatal, saqué un 9 en el examen de Biología (Elena hace una cara de horror).
— ¿Eso es "fatal"? (dice Yulia en tono sarcástico).
—Para mí sí, trato de sacar un promedio de 10 de nuevo.
— (Yulia suspira) ¿Y por qué sacaste 9?
—No me pude concentrar bien para estudiar puesto que no lograba dejar de pensar en ti y en lo que casi sucedió en la pizzería (Elena se sonroja).
Silencio.
—Así empieza.
— ¿Qué? (Elena pregunta, Yulia la lleva hasta la pared).
— (Yulia acaricia el cabello de Elena) primero, no dejarás de pensar en mí. (Yulia lleva su mano hacia el abdomen de Elena) luego empezarás a sentir mariposas aquí cada vez que estés conmigo. Y por último...
— ¿Por ultimo? (Elena traga saliva y pregunta nerviosa).
— (Yulia lleva su mano hasta el corazón de Elena) me adueñaré de tu corazón. Soy como el cáncer, me expando.
—Sólo espero que no sea tan doloroso y mortal. Yulia, debo serte sincera.
«Oh no, la cagué de nuevo.»
— (Elena continua) tú me gustas... pero no me gusta que me gustes.
—Entiendo (Yulia finge una sonrisa).
Silencio incomodó.
— (Yulia continua) yo creo que mejor me voy.

Intento irme pero ella me toma de la mano, volteo para verla y me pone contra la pared.
Las palabras no salen de mi boca, simplemente estoy callada observándola.
Lena me mira fijamente, luego baja su mirada hacia mis labios y se acerca lentamente hacia mí. Las dos estamos tan cerca que podemos sentir la respiración de la otra, la mía está agitada. Estoy perdiendo el control, quiero besarla de una vez.
La rodeo con mis brazos, cierro los ojos y me inclino un poco hacia adelante acabando con el corto espacio que había entre las dos.
Mis labios tocan los suyos, una corriente eléctrica sube por mi espalda y me hace sentir escalofríos.
Esto no es un simple beso, es algo mágico. No quiero dejar sus labios y ella no deja los míos, por el contrario lleva sus manos a mi cuello y me agarra suavemente.
Ambas abrimos los ojos y sonreímos. Nos separamos. Ella está sonrojada, mirándome y podría jurar que yo también lo estoy.

—Lena, realmente me gustas. Las dos estamos en la misma posición, eres la primera chica por la que siento esto (dice Yulia mirando fijamente a Elena).
— ¿No estás... asustada?
—Un poco, pero quiero arriesgarme.
—Quizá esto no sea lo correcto pero se siente tan bien (Elena sonríe).
Suena el timbre.
—Debes irnos antes de que llegue el profesor de artes (dice Yulia).
— ¿Nos veremos luego? (pregunta Elena).
—Claro, te llevaré a tu casa (Yulia guiña el ojo) ¿Qué te parece si tenemos una cita mañana?
« ¿Acabo de decir una c-i-t-a?»
—Vale, pediré permiso (dice Elena con una sonrisa, ambas se despiden con un abrazo y se dirigen a sus respectivos salones).

Empieza la clase de física.
Mi cuerpo está en este salón y mi mente en las nubes.
Que beso tan maravilloso, nunca me había sentido así como me sentí con ella.
Oh, sus suaves labios, su delicadeza, su forma de besar.
Se supone que yo soy quien debe enamorar a Lena, pero lo cierto es que yo me estoy enamorando de ella.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Lun Dic 08, 2014 2:59 pm

Q bueno q puedas actualizar diario :-P
Me gusta!!! :-D
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Dic 09, 2014 4:26 pm

Capítulo 5 ''Primera cita''.

Sábado en la tarde.
Estoy en camino por Lena, pasaré a buscarla.
Igor, el chofer de confianza de la familia me avisa que acabamos de llegar.


*Igor Belkin, 40 años*
Lleva bigote y tiene entradas. Es humilde y amable.
Ex-trabajador de una de las empresas de las que es socio el Sr. Volkova (papá de Yulia) y actual chofer de la familia Volkova. Trabajaba en la planta de producción pero fue despedido injustamente. El Sr. Volkova lo contrató como chofer, pagándole un mejor sueldo del que ganaba. Así Igor logró pagar sus deudas y mantener a su esposa e hijos.


Bajo del carro y ahí está ella, afuera de su casa esperándome. Sonrío al verla, ella me devuelve la sonrisa.
Está usando un jean blanco, una camisa negra y unas botas negras, luce realmente hermosa. Yo estoy usando una camisa manga larga de cuadros, un jean claro y unos converse.

—Hola Lena (dice Yulia).
—Hola (responde Elena acercándose a Yulia, le da un corto abrazo).
—Luces hermosa (dicen las dos al mismo tiempo y se ríen).
— ¿A dónde iremos? (pregunta Elena).
—Al parque de diversiones. Ven, subamos al carro (Yulia señala a un Mercedes-Benz Clase E, uno de los auto de su padre).
—Pensé que iríamos en tu moto.
—No, los fines de semana papá me presta su coche, con el chofer por supuesto, no me deja manejarlo (Yulia hace una mueca).
—Oh (dice Elena sorprendida, Igor se baja del carro y les abre la puerta, ambas se montan).
— (Igor arranca el carro) ¿A dónde, señorita Yulia?
—Al parque de diversiones por favor (responde Yulia).
— ¿Parque de diversiones eh? Llegaremos como en 15 minutos (dice Igor mientras maneja).

Dicho y hecho, llegamos en 15 minutos.
Lena y yo le agradecemos a Igor, nos bajamos del carro y nos despedimos de él.
Ahora estamos haciendo la fila para poder entrar. Ambas esperamos en silencio, yo muero por tomar su mano. ¡A la mierda todos! Agarro su mano, ella me mira y sonríe. Ambas entrelazamos nuestros dedos.
La fila avanza rápidamente y por fin compro las entradas.
Lena y yo nos adentramos en el parque buscando las mejores atracciones.

— ¿Qué te parece si vamos a la montaña rusa? (pregunta Yulia mirando con una sonrisa aquella aterradora atracción).
—Para ser sincera, le temo a las alturas (dice Elena bajando la mirada).
—No tienes que preocuparte, te abrazaré todo el tiempo.
— ¿Ah sí?
—Sí.
—En ese caso acepto, vamos (dice Elena con una sonrisa).
Hacemos la fila para la montaña rusa, demoramos unos cuantos minutos. El encargado del juego, para nuestra suerte, nos coloca de primeras. Amo esta atracción, cada vez que Parviz y yo venimos, nos montábamos en ella una y otra vez.
—Todo va a estar bien (dice Yulia tomando la mano de Elena).
La montaña rusa es muy alta y tiene muchas vueltas que te dejan de cabeza. Es aterradora, no lo negaré. Nuestro carro empieza a moverse, Lena se agarra fuertemente de la barra de seguridad.
La velocidad baja, ahora estamos subiendo lentamente. Lena suelta la barra y agarra mi mano.
Al llegar a la cima el carro para.
Nuestro cabello se mueve por la brisa, desde acá arriba se puede ver una parte de la ciudad. Noto que Lena está nerviosa.

—Lena... (Dice Yulia)
— ¿Qué? (pregunta Elena).
—Esto (Yulia le roba un corto beso a Elena).

En ese instante, el carro arranca bajando en picada, ambas nos tomamos de manos y estiro los brazos lo más que puedo. Ella y yo gritamos. Una vez superamos la primera caída, las demás son papilla.
Al bajarnos, entramos a los carritos chocones, después a una atracción llamada "el platillo volador", a la casa del miedo, a muchas más, incluso las más terroríficas. Como ya nos hemos montado en casi todos los juegos, Lena y yo decidimos sentarnos en una mesa para descansar un poco.
Compro dos manzanas acarameladas. Están deliciosas.

—Dios, no entiendo cómo podemos comer tranquilamente después de todos esos juegos (dice Elena dándole una mordida a su manzana).
— (Yulia se ríe) lo sé. ¿Qué hacemos ahora?
—Mmm, ¿Jugamos en las máquinas? (propone Elena).
—Gran idea (Yulia se pone de pie, toma la mano de Elena y caminan hacia las máquinas).

Primero jugamos ping-pong, después golpea al topo, fútbol de mesa, carreras de carros, baila más y muchos otros juegos. Conseguimos un montón de puntos.
Ahora caminamos el parque revisando que nos ha faltado.
Llegamos hasta una atracción de puntería, el juego consiste en que por un billete te dan tres bolas para hacer tres tiros, si logras tumbar un objeto, de los que están puestos sobre una mesa alta a varios metros, será tuyo.

—Wow, ese es un lindo oso (dice Elena).
—Hagamos un trato, si lo tumbo con sólo un billete aceptas ser mi novia, ¿va? (propone Yulia).
—Acepto (dice Elena después de pensarlo durante un rato).

Caminamos hasta el puesto. Le pago al señor y me entrega las 3 bolas.
En el primer tiro fallo por poco, consecuencias de llevar tiempo sin jugar tenis.
Segundo tiro, golpeo al oso pero este no cae. Me empiezo a sentir estafada ya que fue un golpe fuerte y éste ni siquiera se movió.
Me queda la última bola, pienso "la tercera es la vencida". Cierro los ojos y la lanzo.

— ¡Lo hiciste, Yulia! (exclama Elena).
— (Yulia abre los ojos) ¿Lo hice?
—Felicidades señorita (dice el señor recogiendo el oso del piso, lo sacude un poco y se lo da a Yulia).

El oso es grande, algo lanudo, de color miel, con las orejas, los brazos y las piernas de un color más oscuro. Es adorable.
Se lo doy a Lena, ella me abraza.

— ¡Gracias! (dice Elena con una sonrisa).
—No es nada.
—Tienes muy buena puntería (dice Elena).
—Practico tenis, aunque llevo tiempo sin hacerlo. ¿Y entonces? (pregunta Yulia ansiosa).
—Oh, la rueda de la fortuna nos falta (Elena agarra a Yulia y la lleva hasta la rueda).

Las dos entramos a una de las cabinas, empieza a subir lentamente, mientras se llenan las demás.

—Espera Lena, cierra los ojos (dice Yulia antes de que la cabina en que están llegara al mayor punto de altura).
—Está bien (Elena cierra sus ojos, la cabina empieza a moverse).
—Puedes mirar ahora (dice Yulia cuando justo cuando paran en la cima, ya ha anochecido y el cielo está estrellado. Elena y ella lo contemplan desde donde están).
—Es hermoso (Elena mira asombrada aquel paisaje estrellado, mientras Yulia la mira a ella).
—Sí, lo es.
—Ahora cierra tú los ojos (dice Elena).
— ¿Qué?
—Sólo ciérralos.

Obedezco, ojos cerrados.
Siento las manos de Lena acariciar suavemente mi cara, me toma por el cuello con la misma suavidad y me besa.
Siento miles de mariposas recorrer mi estómago, no recordaba lo maravilloso que se sentía tenerlas ahí.
A la mitad del beso sonrío. Lena y yo nos miramos fijamente.

— ¿Eso es un sí? (pregunta Yulia).
— (Elena besa a Yulia de nuevo) ¿Eso responde tu pregunta?
— (Yulia se ríe) aún no estoy muy segura.
— ¿Ah no? (Elena le da otro pequeño beso). ¿Mejor?
—Sí.

Lena acuesta su cabeza en mis hombros, yo la rodeo con los brazos. La rueda por fin empieza a andar.
Al terminar el juego, vamos la caseta de canje y con los puntos que habíamos obtenido en las máquinas reclamamos dos anillos de goma, varios recuerdos y unos cuantos chocolates.
Lena me pone el anillo a mí y yo se lo pongo a ella.
Al salir pedimos un taxi, primero la deja a ella en su casa, ambas nos despedimos con un abrazo normal. Después me lleva a mí.

— ¿Cuánto son las dos carreras? (pregunta Yulia).
—La muchacha que llevamos pagó todo (dice el taxista).
—Oh... Bueno, gracias. Que tenga buena noche.
Entro en mi casa. Como no tengo hambre me salto la cena y paso a mi cuarto.
Me acuesto en la cama y pienso en lo mucho que me divertí hoy.
Mi celular vibra, es un mensaje. Al abrirlo me sorprendo, es de Lena.
El mensaje dice:
"La pasé genial hoy contigo. ¡Llevaba tiempo sin divertirme tanto! Gracias por todo. Espero que hayas llegado muy bien a casa. Ten lindos sueños. Un beso".
Sonrío alegre al leerlo y lo guardo en una bandeja especial.
No recuerdo cuando fue la última vez en que recibí un mensaje así.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Mar Dic 09, 2014 5:14 pm

Me encanta!!!!! :-P
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Mensaje por DepecheMode el Miér Dic 10, 2014 2:48 pm

Capítulo 6 ''Cita obligatoria''.




Domingo.
Parviz me invitó a cine, acepté con pocas ganas. Me vestí con lo primero que agarré del armario, me peiné con mis dedos y salí sin una gota de maquillaje, no tengo ganas de una cita con él.

—Hola mi amor (dice Parviz después de darle un beso a Yulia).
—Hola Parviz (responde Yulia fingiendo una sonrisa).
— ¿Dónde estuviste ayer?
— ¿Cómo que dónde?
—Llamé a tu casa y no estabas, te llamé al móvil y lo tenías apagado (reclama Parviz).
—Ah... ¿Hasta ahora te preocupas por mí?
— (Parviz suspira) Yulia, ¿vas a empezar de nuevo?
—Bien (Yulia tuerce los ojos). Estaba saliendo con una chica, de ese modo, ya sabes.
— ¿Ya tienes novia? (pregunta Parviz en un tono un poco alto).
— ¡Oye! Creo que en China no te han escuchado, ¿Podrías gritarlo un poco más alto? (dice en tono sarcástico).
— (Parviz ríe). Lo siento.
—No es nada, pero sé más discreto, ¿quieres? Y sí, ya tengo novia, por el reto.
—Vaya que eres rápida, pero bueno, ¿quién es?
—Una chica de mi colegio, un grado menos que yo, tiene 15 años.
— ¿Y debería sentirme celoso de una nena de 15? (dice en tono de burla y se ríe).
—Como sea. Desde ayer comienza la cuenta.
—Vale. ¿Y es linda?
«No te imaginarías cuanto.»
—Sí (Yulia sonríe). Tiene los ojos verdes, son realmente hermosos. Su cabello es color rojo  y es inteligente y muy linda.
—Wow, ahora si empiezo a ponerme celoso.
— (Yulia ríe). Entenderás que ahora no puedo salir en público contigo.
—Lo sé, pero podemos ir a cine, como ahora (hace una pausa) o a esos hoteles a los que te llevaba, ¿recuerdas? (Parviz baja su mano por la espalda de Yulia, pero ella se la quita de inmediato).
—Ajá, entremos a la función (dice Yulia cambiando de tema).
—Vale.

Parviz compra boletas para entrar a ver una película sobre exorcismos.
¡Genial! Los dos amamos esa clase de películas. Claro que Parviz siempre se aprovecha para sobrepasarse conmigo, yo usualmente lo dejaba. De hecho nuestra vida sexual como pareja había empezado prácticamente a los 8 meses de estar juntos. No mentiré, me lograba excitar, pero nunca llegaba al orgasmo con la penetración y muchas veces lo fingí para no hacerlo sentir mal.

— ¿Sabor de gaseosa? (pregunta Parviz).
—Coca cola.
—Bien.

Parviz compra dos gaseosas grandes y palomitas extra-grandes sabor mantequilla. Me toma del brazo y entramos a la sala correspondiente. Empieza la película.
Realmente es una porquería, está grabada tipo documental, la cámara no tiene un foco claro y se mueve mucho. Parece ser una de esas películas con bajo presupuesto.
A la mitad de la película, Parviz y yo terminamos de comer. Él quita el antebrazo de la silla y se acerca más a mí. Empieza a besarme, yo lo dejo puesto que es mi novio. Entonces pone su mano izquierda en mi pierna derecha y empieza a subirla, yo continúo actuando como si nada. Él toma mi mano y la pone sobre su pantalón, tiene una erección.

—Esto es algo jamás te podrá dar una mujer (dice presionando su mano, Yulia se enfurece al escuchar ese comentario).
«JÁ.»
—Suéltame idiota (Parviz suelta la mano de Yulia y ella se aleja un poco de él).
—Con esto me refiero con que las mujeres son complicadas, en especial tú. Antes te gustaba que hiciera eso (dice Parviz confundido).
—Sigo enojada contigo, Parviz.
—Pero amor, estoy dejando que me seas infiel.
—Sabes que no es lo mismo, los dos acordamos esto. Por favor, déjame ver la película (dice Yulia).

Al acabarse la película, Parviz me invita a comer sushi en uno de los mejores restaurantes. Me platica sobre su universidad y sobre sus tontos amigos.
Realmente no estoy interesada en la conversación y él tiene que haberse dado cuenta, cualquiera con dos dedos de frente o más lo haría. Respondo todo con un "sí", "no", "aja", "mmm" o "ok".
Él cada vez sigue hablando más. Yo en mi mente me pregunto "¿cómo me enamoré de él?". Quizá antes no me daba cuenta de esas pequeñas cosas. Jugueteo con los rollos de sushi en mi plato y con mis palillos, cuando de pronto mi celular suena.

— ¿Me disculpas? (dice Yulia poniéndose de pie) vuelvo en un rato.

Salgo del restaurante. Respiro aire puro y tranquilidad.
Me siento en un pequeño muro cercano y contesto mi celular.

— ¿Hola?
—Hola Yulia, ¿qué haces? (dice Elena).
— ¡Lena! (dice Yulia emocionada al escuchar su voz) nada interesante, estoy aburrida, ¿tú qué haces?
—Igual, escuchaba música y lo confieso, no dejaba de pensarte, moría por oír tu voz.
—Aww, que linda (dice Yulia con una sonrisa) yo también he estado pensando mucho en ti.
— ¿Y dónde estás ahora?
—Estoy en una aburrida cena, comiendo sushi (Yulia mira a ambos lados).
— ¿Está mal el sushi?
—No, el sushi está bien, lo que está mal es la compañía (las dos se ríen).
—Te rescataría, pero odio el sushi (dice Elena, Yulia se ríe).
—Eso no importa, iríamos a comer pizza.
—Yumi, eso suena mucho mejor (ambas ríen).
—Lo sé. Me debo ir, tengo que volver al restaurante pero te llamaré cuando llegue a casa, ¿va?
—Vale, cuídate mucho, te quiero.
—Y yo a ti Lena. Te mando un beso (dice Yulia dándole un beso al celular y cuelga).
—Así que se llama Lena, que nombre tan peculiar (dice Parviz sorprendiendo a Yulia, quien se asusta un poco).
— ¡Parviz! ¿Me estabas espiando?
—Te estabas tardando mucho, pero puedes estar tranquila, sólo escuché su despedida (dice Parviz cruzado de brazos).
—Vale, volvamos a la mesa (Yulia se pone de pie y toma la mano de Parviz y vuelven a su mesa).

Después de la cena. Parviz maneja hasta su casa. Al llegar, me abre la puerta.
Al parecer sus padres han salido. Estamos sentados en el gran sofá de su sala.

— ¿Quieres algo de tomar? (pregunta Parviz).
—Un vaso de agua estaría bien (dice Yulia sonriendo).

Me pongo de pie para acompañar a Parviz hasta la cocina. En el camino nos tropezamos con su hermana quien llevaba puesto los audífonos, los tres nos llevamos un buen susto.

— ¡Olga! Casi nos matas del susto (dice Parviz).
— ¿A ustedes? Casi me da un infarto a mí (responde Olga quitándose los audifonos).
—Te he dicho que no escuches la música tan alto, ni sentiste cuando llegamos.
— (Olga le saca la lengua a Parviz) hola Yulia, ¿qué tal? (las dos se abrazan).
—Todo bien, ¿qué tal la universidad? (pregunta Yulia).
—Grandiosa, gracias por preguntar (Olga sonríe). Los dejaré solos, hasta luego.

En mi mente pienso "no, no te vayas" pero de mi boca no sale ni una simple palabra. Olga se va. Las cosas empiezan a ponerse incómodas. Parviz me besa, yo lo interrumpo.

—Debo irme ya.
— ¿Por qué amor? (pregunta Parviz).
—Papá quiere que lo acompañé a la casa de uno de sus amigos dentro de media hora (Yulia miente).
— (Parviz suspira). Bueno, ven, te llevaré.

Parviz me lleva a casa. Me despido de él con un beso. Ahora estoy en mi cama, acostada pensando de nuevo.
No logro entender porque hoy sentí cierta repulsión a Parviz y sus caricias. De repente mi mente me juega sucio, imagino a Lena tocándome. Me sonrojo inmediatamente y empiezo a imaginarnos. ¿Estoy excitada? No, no puede ser. Sacudo mi cabeza rechazando esos pensamientos.
Quizá todo se deba a que estoy aún enojada con Parviz. Sí, es eso, aún no he superado el hecho de que me haya engañado.
Algún día todo volverá a la normalidad. ¿Pero y si no?
Me aburro de hablar a Parviz, en cambio podría escuchar a Lena todo un día entero. Amo su voz. Todo esto es extraño. Es decir, antes estaba tan enamorada de Parviz pero ya me da igual lo que haga.
No puedo creer que me haya enganchado tan rápido con Lena, no, no puedo permitirlo. Parviz es mi novio y una vez pasados los seis meses debo terminar con ella.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Miér Dic 10, 2014 4:25 pm

Ojalá Yul no sea cruel con Lena :-(
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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Sáb Dic 13, 2014 1:28 am

por el momento no poder seguir publicando ya que tuve que salir del país de emergencia para ir a mi país, el cambio de horario y el no tener conmigo el portátil donde está guardada la historia me queda difícil seguir.

Buena mañana

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Dom Dic 14, 2014 12:01 pm

No hay problema, suerte y espero estes de vuelta pronto :-D
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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Sáb Dic 20, 2014 8:49 pm

Capítulo 7 ''Confesiones''.Capítulo 7 ''Confesiones''.

Lunes. Estoy en el salón hablando con mis amigas.

— ¿Quién es esa chica que te buscó el viernes? (pregunta Natasha).
—Nunca la había visto antes hablando contigo (agrega Julieta).
—Yo tampoco (dice Katya).
—Su nombre es Elena Katina (dice Yulia, al oír eso sus amigas la miran sorprendidas).
— ¡No! (exclama Natasha).
— ¿Elena Katina? ¿La nota perfecta? (pregunta Katya).
— ¿Esa chica es la nota perfecta? Creí que luciría un poco más... nerd (dice Julieta).
— ¿Cómo es que tú y ella se conocen? (pregunta Natasha).
—Bueno, sí, ella es "la nota perfecta" y no, no es nerd, al contrario, es buena onda. Es divertida y somos amigas.
— ¿Qué? (exclaman las 3 al unísono). —Sí, ¿qué tiene de raro? (pregunta Yulia encogiendo sus hombros).
—Good morning class (dice Miss Dawson, la profesora de inglés, poniendo su cartera sobre el escritorio. Todas las chicas hacen silencio).

***

Durante el receso.
Natasha y Julieta van a la cafetería por sus almuerzos, Katya me acompaña a mí al baño.

— ¿Sucede algo Kat? (pregunta Yulia).
— ¿Por qué lo preguntas?
—Porque me has mirado de forma extraña todo el día.
— (Katya suspira). Bueno, es que no sé si creerme el cuento de que de la noche a la mañana, la señorita Yulia Volkova se hace mejor amiga de la nota perfecta.
—Hey, no seas tonta, tú eres mi mejor amiga (Yulia le pega en juego).
—Y es por eso que quiero que me digas la verdad, ayer te pusiste nerviosa cuando la viste, ¿qué sucede? (pregunta Katya intuyendo algo).

Joder.
Kat sospecha algo. La agarro del brazo y salimos de los baños, la llevo a un pasillo solo.

—Eres mi mejor amiga desde la infancia y me conoces más que nadie así que voy a contar algo. Promete que no le dirás a nadie.
—Me sorprende que tengas que hacer que lo prometa (dice Katya indignada).
—Lo siento (Yulia baja la mirada).
— (Katya toma el dedo meñique de Yulia y hace la pinky promise) está bien, lo prometo.
—Bien. La historia es algo larga, así que la resumiré para hacerlo más fácil (Yulia hace una pausa de varios segundos). Parviz me puso un reto y Elena es mi novia.
— (Katya abre los ojos sorprendida) ¡¿Qué?!
—Parviz me retó a tener una novia durante 6 meses.
—Ajá...
—Y bueno, escogí a Lena.
—A ver si entendí, Elena Katina y tú son novias.
— (Yulia asiente con la cabeza).
—Por un reto de Parviz.
— (Yulia vuelve a asentir).
Silencio incómodo.
— ¿Y ella sabe que es un reto?
—No, no puedo decírselo.
—Yulia, ¿eres? (pregunta Katya sin terminar su oración).
— ¡No! Simplemente estoy saliendo con una chica (dice Yulia cruzada de brazos).
—Ajá, te gusta ¿verdad?
— (Yulia suspira) Sí, no sé qué me pasa con ella, nunca antes me había atraído una chica, bueno, no tanto (Yulia baja la mirada).
— (Katya la abraza) Aww tengo una amiga lesbiana. ¿Cuándo es la próxima marcha del orgullo gay? Podría acompañarte. Compraríamos banderas y todo (dice Katya en tono emocionado).
— ¡Katya! (exclama Yulia en voz alta).
—Hey, sólo era una broma (Katya ríe). Por mí no hay problema en que seas lesbiana o bisexual, o lo que sea, eres mi mejor amiga y nada cambiará eso (Yulia abraza a Katya).
—Gracias.
—No tienes porque agradecer. Pero ¿qué pasará con Elena cuando pasen los 6 meses?
— (Yulia baja la cabeza) aún no tengo claro eso.
—Sólo intenta no hacerle daño a nadie.
—Eso es casi imposible. En el amor siempre alguien sufre.
—No necesariamente (Katya sonríe y cambia el tema) ¿Cuándo la presentarás? Quiero conocerla, debo admitir que es guapa (Yulia sonríe y continua caminando con Katya).

¡No puedo creerlo!
Kat reaccionó maravillosamente, temía que me juzgara o que me dejara de hablar, pero no fue así.
Los verdaderos amigos son los que te aceptan tal y como eres, y sin duda Kat es mi mejor amiga. Aunque estoy feliz hay algo que no me deja tranquila, aquella pregunta: "¿Qué pasará con Elena cuando pasen los 6 meses?". Ni yo puedo hallar esa respuesta. No quiero romperle el corazón, no sería capaz. Aún falta mucho tiempo y podré decidir que hacer más adelante.
Kat se sienta con las demás chicas, yo voy a buscar a Lena a la biblioteca.
Entro, ella está leyendo un libro de historia. La agarro del brazo y la saco de ahí.

—Hola Lena (dice Yulia dándole un abrazo).
—Hey, a la próxima mejor me mandas un mensaje de texto para que te espere afuera, ¿no? (las dos se ríen).
—Lo siento... ¿Qué hacías?
—Leía sobre la historia de Juana De Arco, la profesora dejó una tarea sobre ella.
—Oh que interesante y ahora conocerás a mis amigas (dice Yulia tomando a Elena del brazo).
—Espera, ¿qué? (Elena se detiene).
—Después de tu aparición sorpresiva del viernes mis amigas quieren conocerte.
—Pero, Yulia, no creo ser como ellas.
—Ellas son como yo, se llevarán bien, pero espero que no tanto (dice Yulia en tono celoso de broma).
— (Elena suspira) vamos.

Llevo a Lena hasta donde están las chicas y las presento.

—Chicas, ella es Lena (dice Yulia).
—Hola, yo soy Katya, la mejor amiga de Yulia, pero puedes decirme Kat (dice Katya con una sonrisa amable).
—Yo soy Natasha, me dicen Nat (dice Natasha algo emocionada).
—Y yo soy Julieta (dice Julieta observando atentamente a Elena).
—Hola, es un gusto conocerlas a todas (dice Elena sonriendo). Las dos nos sentamos.
—Estás haciendo quinto año, ¿verdad? (pregunta Natasha).
—Sí, así es. ¿Y todas ustedes sexto? (pregunta Elena).
—Sí (responde Natasha).
—Estamos en el mismo salón (completa Yulia).

Hubo un silencio incómodo.
Poco a poco "rompimos el hielo" y continuamos hablando, incluso nos reímos y nos divertimos.
Al parecer a todas les cayó bien Elena.

—Lena, este sábado todas iremos a jugar paintball, puedes ir si quieres (dice Katya, Yulia la mira sorprendida, Julieta y Natasha intentan convencer a Elena).
—Está bien, les confirmaré mañana con Yulia (dice Elena con una sonrisa).
—Yulia, ¿irás con Parviz? (pregunta Julieta).
—Eh... (Yulia empieza a ponerse nerviosa).
—Dios Jul, tú tan coqueta como siempre (dice Katya para salvar a Yulia).
— ¿Ah? (pregunta Julieta extrañada).
Suena el timbre.
—Chicas debo irme, fue un gusto conocerlas (dice Elena despidiéndose).
—Adiós (dicen todas).

Uhh, salvada por la campana.
Las cosas no transcurrieron tan mal después de todo. Kat terminó de arreglar la situación haciéndole creer a Jul que era una broma, pero eso estuvo muy cerca.
Está claro que cualquier error, y no sólo mío, podría dañar todo.

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Mensaje por DepecheMode el Dom Dic 21, 2014 4:40 pm

Capítulo 8 "La cima".

Pasaron las semanas y poco a poco Lena y yo nos hicimos más unidas.
Cada receso voy a verla a la biblioteca y aunque casi no hablamos, amo verla concentrada, leyendo o escribiendo. Algunas veces logro sacarla de ahí y nos sentamos con las chicas o solas.
Trato de dividir mi tiempo equitativamente entre mis amigas y ella, para no alzar sospechas ni hacer que alguna de las dos partes se sienta mal.
Con Lena salgo casi todos los fines de semana y una que otra vez entre días de clase. Hemos ido a cine, a comer, a parques, museos, etc. Y por supuesto le paso el reporte a Parviz.
Algo que me preocupa es que cada día que pasa, siento que la voy queriendo más a ella y menos a él.

***

En el parqueadero.
Espero a Lena como de costumbre. Entonces aparece, pero algo está diferente en ella. La observo atentamente, parece como sacada de onda, sin ánimos.

—Vamos amor.
—No quiero ir a casa (dice Elena con la mirada hacia el suelo).
—Bueno... Podemos ir a comer o salir por ahí, como prefieras.
—Es que no quiero ir a ningún lugar en especial.
— ¿Sucede algo? ¿Estás bien? (pregunta Yulia preocupada).
—No pasa nada, estoy bien (Elena finge una sonrisa).
— ¿Y entonces?
—A donde quieras, pero que sea lejos de aquí, estoy cansada de todos.
— ¿Eso me incluye?
—Por supuesto que no.

Le hago una seña y ella se sube a la moto y me abraza fuerte.
¿Lejos? ¿Dónde sea? Mmm, algo le pasa, es obvio.
Manejo hasta las afueras de la ciudad, o sea, a hasta las colinas.

— ¿Por qué aquí? (pregunta Elena mirando a su alrededor).
—Porque es tranquilo, es un buen lugar para pensar.

Tomo la mano de ella y subimos juntas hasta llegar a la cima de una de las colinas más altas. Estamos exhaustas.
Me siento cerca del borde.
—Ven (Yulia llama a Elena).
— ¿No es peligroso?

No respondo. Ella en cuestión de segundos se sienta a mi lado. Nos quedamos en silencio mirando las casas y los edificios.

—Amor...
—Dime.
—Disculpa si te traté mal hoy, no debí desquitarme contigo.
— (Yulia sonríe y pone la cabeza de Elena en su hombro) no te preocupes. ¿Qué sucede?
—Estoy tan aburrida de todo (Elena rompe en llanto y abraza a Yulia).

¿Qué fue eso? De repente empieza a llorar. Torpemente lo único que hago es acariciar su cabello y esperar una respuesta.

— (Elena continua) estoy cansada de tener que ser la señorita perfecta, mi papá le es infiel a mi mamá y ella no lo sabe, además voy perdiendo física. ¿Sabes qué es lo peor? Siento la presión de todos, es algo que nunca me ha abandonado ni por un momento desde hace años pero ahora se ha hecho más fuerte.
—Hey, no llores, no me gusta verte así.

Lena alza la cabeza y me mira fijamente, con los ojos llenos de lágrimas.

—Me cansé de ser fuerte y no sé cuánto más pueda aguantar.
—No digas eso, nunca. Sé como te sientes. Todos a tu alrededor tienen expectativas altas y esperan muchas cosas de ti, pero lo que realmente debes hacer es lo que tú quieras.

Me detengo para secar sus lágrimas con mis dedos y continúo.

—Escúchame, la vida está llena de obstáculos. Siempre habrá personas que al ver que estás feliz, querrán cagar tu felicidad, arruinar tu día, pero ¿sabes que les jode? No lograrlo. No dejes nunca que nada ni nadie borre tu hermosa sonrisa.
—Gracias, Yulia (dice Elena tímidamente).
—Con respecto a lo de física, yo te ayudaré, me va bien en esa materia (Yulia sonríe).
—Vale, ¿qué hago con mi padre?
—Lo enfrentarás (hace una pausa) o ya sé, algo mejor.
— ¿Qué?
—Ya lo verás, pero ahora quiero que te pongas de pie.
Las dos nos ponemos de pie. Abrazo a Lena por detrás y le hablo al oído.

— ¿Qué ves?
—La ciudad.
—Sé más específica.
—Edificios, casas, etc.
—Bien, imagina que cada casa o edificio es una persona que te juzga, aquella que sólo te critica, o te presiona. Aquella persona que te dice que jamás lograrás hacer realidad tus sueños. Concéntrate.
— (Elena cierra sus ojos) listo.
—Ahora ábrelos. Dime, ¿cómo se ven?
—Todos son pequeños.
—Exacto, porque estamos en la cima de la montaña, son insignificantes ante nosotros. No puedes dejar que nadie te baje de tu cima. Cada vez que veas a alguna de esas personas, quiero que recuerdes esto que viste hoy aquí, ellos son pequeños ante ti. Tú puedes lograr todo lo que te propongas.
— (Las lágrimas brotan de los ojos de Elena, Yulia la abraza) gracias amor, de verdad, muchas gracias.
—No tienes porqué agradecer.
—Claro que sí, por tus palabras, tus consejos, por estar conmigo, te quiero demasiado (Elena besa a Yulia).
—Yo también te quiero (Yulia sonríe).

Lena termina de secar sus ojos y nos acostamos en el suelo, mirando las nubes. Nos tomamos las manos.

—Eres tan sabia (dice Elena).
—No, sólo tengo 2 años más de experiencia que tú (Yulia la agarra suavemente por el cuello y la besa).
—A todas estas, ¿cómo te enamoraste de una niña como yo? Somos tan diferentes.
—Bueno, la primera vez que te vi sentí como si ya te conociese. Algo en ti me llamaba la atención, quería seguir viéndote y buscaba excusas para hablarte. Además de lo sexy que eres (Elena se ríe).
—Yo estaba teniendo uno de esos días malos hasta que apareciste. Me pareció tan lindo que me hubieses recogido cuando estaba a punto de llover, de verdad estaba agradecida aunque no te lo dijera.
— ¿Y cómo fue que tú te enamoraste de ésta loca? (pregunta Yulia en tono de broma).
—Precisamente por eso, le das a mi vida un toque de locura y diversión. Yo soy tan complicada y seria, en cambio tú, tú eres tan fresca, graciosa, divertida... y muy muy hermosa.
—Gracias (Yulia se sonroja).
— ¿Por qué?
—Por aceptar ser mi novia (Elena sonríe y la besa).

Me acuesto sobre ella para estar más cómodas y continuamos besándonos.
Lena me muerde el labio, yo paro el beso y la miro, ella sonríe inocentemente. Desconoce el efecto que eso tuvo en mí.

****

—Es hora de irnos, se hace tarde (dice Yulia).
—Vale (Elena sonríe).

Mi celular vibra. Lo miro disimuladamente, Parviz me está llamando. Lo apago y sigo como si nada.
Lena y yo bajamos la colina tomadas de manos. Nos montamos en la moto, manejo de vuelta a la ciudad y como es de costumbre, la llevo hasta su casa.

—Hasta mañana Lena.
—Hasta mañana amor (Elena se baja de la moto).
—Mañana solucionaremos lo de tu padre (Yulia guiña el ojo).
— ¿Y qué es lo que haremos? (Elena pregunta con intriga).
—Mañana te digo (dice Yulia, Elena se acerca a ella y le da un beso en el cachete, Yulia sonríe y arranca la moto).

Manejo a casa con muchas emociones encima.
Recuerdo la cara de Lena llena de lágrimas y me parte el corazón. Se abrió conmigo y me contó todos sus problemas, me siento tan bien porque ahora sé que confía en mí. Me hace feliz poder haberla animado en ese momento. Pero de repente, recuerdo a Parviz y el reto.
Cuando los 6 meses terminen, no quiero lastimarla, no quiero volver a verla derramar ni una sola lágrima, nunca. Mi felicidad es verla siendo feliz.
Estoy en aprietos.

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Mensaje por DepecheMode el Mar Dic 23, 2014 4:54 pm

Capítulo 9 "Asuntos familiares".

Al día siguiente, en el parqueadero del colegio.

—Háblame más sobre lo de tu padre (dice Yulia apoyándose en la moto).
— ¿Qué quieres saber?
—No lo sé... ¿Qué hace él? ¿Quién es la amante?
—Bueno, mi papá trabaja como contador en un pequeño almacén de ropa, la tipa es una de las vendedoras y es la típica rubia con senos y trasero enorme, pero nada de cerebro.
—Mmm así que trabajan juntos.
— (Elena asiente con la cabeza).
— ¿Cómo los descubriste?
—Hace unos días a él se le quedó unos papeles en casa y fui a llevárselos. Entré al almacén, no había nadie debido a que era la hora del almuerzo, entonces fui a su oficina y dejé los papeles sobre el escritorio. Estaba a punto de retirarme cuando escuché unos ruidos y fui a la zona de bodega y... los vi teniendo relaciones sexuales.
—Que hijos de...
—Lo son (Elena baja la mirada).
— ¿Pero ellos te vieron?
—No. Salí corriendo de ahí inmediatamente.
—Perfecto.
—Entonces, ¿qué tienes en mente?
— (Yulia saca una cámara de su maletín) primero los espiaremos hasta ver algo comprometedor y tomaremos unas cuantas fotos de ello.
— ¿Qué? (Elena pregunta en tono fuerte y después baja el tono de voz) pero si mi mamá se entera...
— (Yulia la interrumpe) no las verá tu mamá, las verá tu papá.
— ¿Para qué las vería él? (pregunta Elena confundida).
—Para que sepa que alguien sabe.
—Ok, creo que estoy empezando a entender (dice Elena no muy segura).
— (Yulia ríe) te explicaré bien después, ahora debemos cambiarnos estos uniformes, usarlos sólo será llamar la atención.
— ¿Cómo lo haremos?
— ¿Acaso no traes ropa al colegio? (pregunta Yulia).
—No.
— ¿Cómo que no? Todas las chicas de tu edad traen por lo menos un short de jean debajo de la falda y una camisa en el maletín.
—No lo sabía (Elena suspira) definitivamente no soy como ellas.
—Ya veo (a Yulia se le escapa una corta risa). Por suerte vine preparada y traje ropa para las dos.

Vamos en la moto hasta un centro comercial cercano y entramos a los baños. Están completamente vacíos.
Apoyo mi mochila en el lava-manos y saco un jean y una camisa para Lena. Ella se dirige hacia uno de los baños para cambiarse pero antes de cerrar la puerta la detengo.

—Te ayudaré (dice Yulia con una sonrisa).
—Yulia, me da pena.
—Tenemos lo mismo, no deberías estar avergonzada (Yulia bromea, Elena se ríe y la deja entrar).

Cerramos la puerta.
Entonces nos miramos fijamente. Ella se quita la falda, yo me acerco más para ayudarla con la camisa. Desabotono poco a poco hasta llegar al último botón, antes de soltar éste, alzo mi mirada hacia su cara, ella me mira y sonríe.
Continuo. Queda en brasier. Me paralizo al ver sus senos, son un poco más grandes que los míos pero están realmente hermosos. Al parecer ella se ha dado cuenta de que la miraba porque ahora está sonrojada.
Vuelvo a la realidad. Actuó como si nada, doblo su uniforme y lo guardo en su mochila.

— ¿No te cambiarás tú? (pregunta Elena en tono sexy).

Respondo con una sonrisa y me quito todo el uniforme quedando en ropa interior como ella. Guardo todo en mi mochila y vuelvo mi vista a Lena, ella me mira de arriba hacia abajo aún sonrojada pero sonriendo. Se detiene en mis caderas y mira mi tatuaje sorprendida. Es una pequeña paloma que me hice cerca de la ingle derecha.

—No sabía que tenías un tatuaje (dice Elena sin despegar su vista de él).
— ¿Nunca te lo comenté?
—No.
—Oh bueno, ya lo sabes.
— ¿Desde hace cuánto lo tienes?
—Siete u ocho meses, aproximadamente.
—Oh, ¿y por qué una paloma?
—Porque es el símbolo de la libertad.
—Genial (dice sorprendida).
— ¿Y qué opinas?
—Es... Sexy (Elena se muerde el labio).

Pone sus manos en mis caderas con la intención de tocar el tatuaje, pero poco a poco las sube por mi cintura. No aguanto más, quiero sentir su cuerpo pegado al mio. La llevo a la pared y la beso. Ella juega con su lengua ágilmente en mi boca, yo me empiezo a excitar una vez más.
¡No puedo creerlo! Soy débil ante ella. Muerdo sus labios, ella sonríe.
Detengo el beso para que no se dé cuenta de mi estado, no creí poder desear a una mujer tanto. Las dos nos terminamos de cambiar.

—Wow, parece que te quedó muy bien mi ropa (dice Yulia).
—Creo que somos de la misma talla.
— (Yulia asiente sonriendo).
— ¿En verdad las chicas del colegio hacen esto?
—Sí, más que todo los viernes.
—Oh, ya veo...
—Bueno princesa, vamos.

Lena me da la dirección del almacén.
La zona es muy comercial, al frente del local donde trabajaba su papá, mi suegro, se encuentra una cafetería. Entramos y nos sentamos en una mesa con vista al otro extremo de la calle. Ordenamos unas donas con chispas de chocolate y dos malteadas. Hablamos y comemos mientras vigilamos.

***

Ya casi se hacen las 6 y aún no vemos a nadie salir del almacén.

—Tengo una duda (dice Elena).
—Dime.
— ¿Cómo es que tus padres son tan permisivos? Cada vez que salimos no les llamas ni les avisas que llegarás tarde a casa o que te saltarás el almuerzo (Elena pregunta mientras juega con su cabello).
—Mi padre trabaja y siempre llega tarde, a veces a las siete, a veces a las ocho y sólo tengo un hermano, tiene tu edad, pero él se la pasa en sus prácticas de tenis y soccer, siempre llega tipo cinco o seis. Él me cubre, yo lo cubro.
— ¿Y qué hay de tu madre?
Silencio incómodo.
—Ella... ella murió hace 3 años de cáncer (dice Yulia con un nudo en la garganta).
—Oh, lo siento mucho amor (Elena baja la mirada apenada).
—No te preocupes, ya estamos mejor, ¿y qué me dices tú sobre tu familia? (pregunta Yulia).
—Mi padre trabaja, mi madre es ama de casa. Tengo un hermano mayor de 24 años que vive en otra ciudad y una hermanita menor de 4 años.
—Oh, que tierno, me gustaría conocerla, igualmente a mi suegra.
—Algún día te las presentaré (dice Elena con una sonrisa que de pronto se le borra) ahí está, son ellos.

Lena se cubre la cara, yo miro disimuladamente. Su descripción fue acertada, es la típica barbie plástica.
Arrg, hombres.
Noto que los dos se montan en un carro, al parecer el Sr. Katin manejará.

—Debemos irnos, ya.

Llamo al mesero y pago la cuenta. Salimos de la cafetería y nos montamos en la moto lo más rápido que podemos.
Arranco y los sigo a una distancia prudente mientras Lena cuida que no vean su cara.


*Sergey Katin, 45 años*
Papá de Elena.
Es alto y tiene un buen cuerpo a pesar de su edad, lleva barba en forma de candado y se viste formalmente.
Es conservador a morir y fanático del fútbol.
Tiene una esposa y tres hijos.

*Sasha Milchenko, 23 años*
Es rubia, de ojos claros. Tiene un buen cuerpo debido a varias operaciones que se ha hecho.
No es muy inteligente pero puede llegar a ser manipuladora.
Vive con sus padres mientras ahorra dinero para independizarse y trabaja como vendedora en un almacén de ropa donde sostiene una turbia aventura con el contador.

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Mensaje por DepecheMode el Jue Dic 25, 2014 3:21 pm

Capítulo 10 "Fotos comprometedoras".

Lena lleva la cámara. Logra tomar fotos de ellos besándose, pero no son muy nítidas así que continuamos siguiéndolos.
El carro se desvía por una calle sola. Oh, a juzgar por la pinta del sector sé a dónde van. Detengo la moto en una orilla.

—Mejor vámonos, con esas fotos es suficiente (dice Yulia).
—No, necesito más.
—Lena pero, parece que van a entrar a un motel.
— ¿Y?
— ¿Quieres entrar ahí?
—Sí, hagámoslo, por favor.
— (Yulia suspira) vale.

Enciendo la moto de nuevo y logro alcanzarlos una vez más. Tal como pensé, entran a un motel.
Espero a que pasen diez minutos y entramos nosotras al parqueadero, ahí Lena reconoce el carro de su padre.
Me toma la mano y caminamos hasta llegar al puesto de atención, nos acercamos al encargado.
Es un hombre de estatura baja, calvo y obeso. Nos mira de una forma pervertida que da miedo pero yo finjo estar normal.

—Hola, ¿tienes una habitación para nosotras? (pregunta Yulia).
—Oh, claro que sí (risa). ¿Cuánto tiempo?
—40 minutos, será uno rápido.
—Claro, déjenme revisar.

Lena me mira atentamente, el señor saca una planilla donde registra las entradas a las habitaciones y todas esas cosas.

— (el señor continua) ¿Desean alguna temática en especial? Tenemos un cuarto de espejos y también...
— (Yulia interrumpe) no, una normal.
—Tengo disponibles la 115, 107 y 103. Por un precio adicional puedo ofrecerles algunos jugueticos.
—Muéstrame lo que tienes (responde Elena).
—Vuelvo en un momento (el señor se va).

Lena aprovecha para echarle un vistazo a la planilla. Muy astuto de su parte.
Busca alguna habitación a nombre de su padre, el hombre vuelve cargando una caja que luego deja sobre la mesa. De ella saca consoladores de todos los tamaños, bolas chinas y muchas cosas más. Lena se sonroja, a mí en cambio me da gracia.

—Pensándolo bien, no, gracias (dice Elena).
—Mis dedos son suficientes (dice Yulia en tono de broma, Elena suelta una pequeña risa).
—Vale, ¿cuál habitación entonces?
— ¿Cuál mi amor? (Yulia le pregunta a Elena).
—La 115.
— ¿A nombre de quién?
—Alika Smekhova (Yulia improvisa).

Le pago al señor y nos da las llaves del cuarto.

—Que disfruten de su estadía (dice en tono pervertido).

Lena y yo subimos las escaleras.
El ambiente es feo, se pueden escuchar gemidos.
Entramos a nuestra habitación y nos acostamos en la cama.

—Oye y al fin, ¿averiguaste algo en la planilla? (Yulia pregunta para romper el hielo).
—Sí, están a dos habitaciones de nosotros.
— ¿Irás tú o iré yo?
—Iré yo, necesito hacerlo.
—Vale, ten cuidado amor.

Me besa y sale del cuarto, al cabo de 10 minutos vuelve, con cara seria.

— ¿Qué pasó? ¿Te descubrieron?
—Peor aún, no lo hicieron.
—Ah, entiendo.
—Tengo las fotos (Elena alza la cámara).
—Genial.

Ella se acuesta al lado mío y acaricia mi cabello, yo la beso en la frente. Entonces escuchamos a una chica gimiendo al lado de nuestra habitación.

—Esto es muy romántico (dice Yulia en tono sarcástico, ambas ríen).
—Creo que después de todo lo que he visto hoy, jamás volveré a ser heterosexual en mi vida (risas).
—Y yo jamás te traeré a algún lugar como éste.
— ¿A dónde iremos entonces? (Elena mira a Yulia fijamente).
—A buenos hoteles, o si no, simplemente podemos estar en mi casa, total siempre está sola.
—Creo que sería mejor en tu casa (Elena besa a Yulia).
— ¿Estamos planeando nuestra primera vez? (Yulia pregunta en broma).
—Eso creo (ambas ríen).

Me acerco más a ella y la beso, Lena sonríe.

—En la caja habían unas bolitas extrañas, era como dos o más bolas unidas por un hilo (dice Elena en tono curioso). ¿Sabes que son?
—Se les llaman "bolas chinas" (dice Yulia).
— ¿Y cómo se usan? (pregunta Elena tímidamente, Yulia se sonroja y después de varios segundos responde).
—Bueno, se meten y vibran a medida que te mueves.
—Oh.
Silencio incómodo de nuevo.
—Está tarde en el baño...
«Me excité.»
— ¿Sí? (pregunta Elena).
—Pues... Mmm... Creo que dejé mi cadena ahí (Yulia miente).
—Que mal amor.
—Sí, pero ya no importa (Yulia sonríe).
—Por cierto, me dejaron un taller de física, ¿me podrías ayudar a resolverlo mañana?
—Por supuesto.

***

Salgo del hotel y camino hacia un local cercano donde revelan fotos. Apenada hago lo posible para que el empleado no vea las fotos, creo que él se da cuenta, pero actúa con profesionalidad.
Al terminar, volví al motel por Lena, quien me esperaba lista en el parqueadero. Saca una cinta pegante de su maletín y pegamos una foto en cada vidrio del carro. En la del delantero escribimos "A LA PRÓXIMA ESTÁ ESTARÁ EN TU CASA CON TU ESPOSA".
Salimos del lugar rápidamente por última vez.
Debo dejarla en su casa, se hace tarde y tiene que estar ahí antes que su padre.
Manejo y una vez ahí, me da un pequeño beso y rápido beso de despedida. Luego vuelvo a mi casa.

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Mensaje por DepecheMode el Vie Dic 26, 2014 4:36 pm

Capítulo 11 "La familia de mi novia."

Al día siguiente, después de la escuela, una vez más en el parqueadero.

—Ayer mi papá llegó pálido a casa, no sabes las ganas que tenía de reírme, pero me contuve y le pregunté si le sucedía algo (dice Elena, las dos se ríen).
—Creo que con eso fue suficiente, no tendrá ganas de volver a buscar a la tipa (dice Yulia sacudiendo sus manos).
—Pero ella podría buscarle a él. Encontré su dirección en una tarjeta.
— ¿Y qué quieres hacer? (pregunta Yulia).
— ¿Aún te quedan fotos?
—Sólo dos, pensaba en dártelas ahora.
—Quizá debamos ir y darle un regalito (dice Elena y guiña el ojo).
— (Yulia se ríe) no eres tan niña bien como pensaba, pero me parece buena idea.
—Puedo ser realmente mala cuando me lo propongo (le pasa la tarjeta con la dirección).

***

Afuera de la casa de la tipa.

— ¿Cómo lo hacemos? (pregunta Elena).
—Mmm, ya sé (Yulia agarra dos ladrillos que estaban a un costado de la acera).

Le muestro los ladrillos a Lena, ella me entiende inmediatamente y asiente.
Ella saca la cinta pegante, yo le ayudo a pegar las fotos, una en cada ladrillo y del otro lado escribimos "PERRA" con marcador negro.

—Creo que nos estamos pasando (dice Elena).
— ¿Tienes rabia hacia ella?
—Sí.
— ¿Y hacia tu padre?
—Aún más.
—Entonces hazlo (Yulia le pasa los ladrillos).

Lena suspira y lanza uno con fuerza hacia la ventana, ésta se rompe y el ladrillo la atraviesa. Hace lo mismo con el segundo, pero en otra ventana.
Escuchamos a un perro ladrando, corremos hacia la moto y arranco lo más rápido que puedo.
En el camino nos reímos como locas.

—Nunca había hecho algo tan malo como eso en mi vida (dice Elena sintiendo la adrenalina correr por sus venas).
—Creo que te estoy corrompiendo (dice Yulia en tono de burla).
—Me gusta que lo hagas (Elena sonríe y abraza a Yulia por detrás).
—Oye, Elena...
— (Elena interrumpe a Yulia) Wow ¿me llamaste Elena? Debe ser algo serio.
—Lo es, sucede que, nunca esperé quererte tanto como lo estoy haciendo ahora, es más, yo... Te amo (dice Yulia con toda sinceridad).
—Yo también te amo Yulia (responde Elena con una enorme sonrisa y la abraza aún más fuerte).
—Prométeme algo.
— ¿Qué?
—Pase lo que pase... quiero que siempre seas feliz, así no sea conmigo.
—Yulia, me estás asustando.
—Hablo en serio, promételo.
—Está bien, lo prometo.

Llego a la casa de Lena. Ninguna de las dos quiere despedirse.

—Oye, ¿qué tal si pasas? (pregunta Elena).
— ¿Amor, estás segura de que es buena idea?
—Sí, aún está temprano (Elena sonríe).
—Vale (dice Yulia).

Parqueo la moto.

—Conocerás a tu suegra, ¿estás lista? (susurra Elena, Yulia se ríe).
—Sí, siempre le he caído bien a todos mis suegros.

Lena abre la puerta con sus llaves.
Entramos y me siento en la sala.
La casa no es tan grande, pero sí está bien amueblada y decorada. Es de dos pisos.

—Mamá, ya llegue (dice Elena en voz alta, la Sra. Inessa, su madre, baja las escaleras).
—Oh hija, no sabía que ibas a venir con una amiga (dice la Sra. Inessa mirando a Yulia).
—Mucho gusto señora, mi nombre es Yulia Volkova (ambas estrechan su mano).
—Yo soy Inessa, la mamá de Elena.


*Inessa Katina, 40 años*
Mamá de Elena.
Tiene el cabello color rojo y los ojos verdes.
Es muy sobre-protectora.
Su esposo es Sergey Katin, tienen tres hijos. Es ama de casa debido a que debe cuidar a su última hija.


—Eh, Yulia ¿quieres algo de comer? (pregunta Elena).
—No, así estoy bien (Yulia sonríe).
—No has comido nada (Elena delata a Yulia).
— ¿En serio? Elena tráele algo ya mismo (dice la Sra. Inessa a Elena).
—Vale (Elena se va a la cocina y Yulia se queda sola con la Sra. Inessa en la sala).
—No tengas pena cariño (dice la Sra. Inessa dirigiéndose a Yulia).
—Está bien (dice Yulia sonriendo).
— ¿Elena y tú están en el mismo grado? (pregunta la Sra. Inessa).
—No, yo estoy en sexto, un grado más que ella.
—Entonces te graduarás este año.
—Sí señora, así es.
—Elena está presentando un pequeño problema en física (comenta la Sra. Inessa, a Yulia se le ocurre una gran idea).
— (Yulia la interrumpe) por eso estoy aquí. Ayudaré a Lena con eso.
—Oh, te lo agradecería. Nunca le había sucedido algo así y no entiendo a que se deba.
—Lo que pasa es que en quinto, las áreas como física y química se complican. Lena no es la única que está presentando dificultades, son muchas chicas.

Hago una pausa. Lena sale de la cocina con 2 sandwiches de jamón y queso y dos vasos de jugo y se sienta junto a nosotras, me ofrece un poco.

—Es bueno oír eso (dice la Sra. Inessa con una sonrisa).
—Justo a Lena le dejaron un taller largo de recuperación para entregar el lunes. Me preguntaba si podría darle permiso a su hija para quedarse a dormir en mi casa, así podría explicarle con más profundidad y ayudarle con los ejercicios (Elena observa atentamente a Yulia y retiene una sonrisa mordiendo sus labios).
—Ah bueno, en ese caso, está bien, hablaré con mi esposo cuando venga del trabajo (dice la Sra. Inessa).
«Fuck, yeah.»

Continúo hablando con la mamá de Lena. Trato de darle la mejor impresión de mí. Al parecer lo he logrado.
Le caigo bien a mi suegra. Oh, si supiera que su hija es mi novia y que me trae locamente enamorada.
También he conocido a la adorable Katya, la hermanita menor de Lena, es toda una ternura.

—Creo que ya me debo ir (dice Yulia).
—Oh, tan temprano (dice la Sra. Inessa).
— (Yulia se ríe) quisiera quedarme más tiempo pero debo hacer la cena.
— ¿Cocinas? Wow, eso es genial. Elena no ha querido aprender (dice la Sra. Inessa).
—Podría enseñarte a hacerlo si quieres (dice Yulia dirigiéndose a Elena y le guiña el ojo, Elena sonríe).
—Se me ocurre algo, podrías venir a cenar un día de estos (dice la Sra. Inessa).
—Me parece buena idea (Yulia contesta y se pone de pie) Lena, ¿podrías darme un vaso de agua?
—Claro (responde Elena, Yulia la acompaña a la cocina).

Lena me sirve el vaso de agua y me lo pasa. Yo lo pongo cerca de la estufa y me acerco a ella, la beso.
Un delicioso beso con sabor a peligro. Ella y yo sonreímos. Me tomo el vaso de agua y la vuelvo a besar.
Escuchamos pasos y nos separamos. Salimos de la cocina, Lena me lleva hacia la puerta.
—Entonces hasta mañana, Lena (dice Yulia sonriendo).
—Hasta mañana, Yulia (contesta Elena y guiña el ojo).
—Hasta la próxima, Sra. Inessa.
—Adiós Yulia (dice la Sra. Inessa despidiéndose de Yulia con la mano).

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Mensaje por DepecheMode el Vie Dic 26, 2014 8:39 pm

Capítulo 12 "Física entre nosotras."

Viernes.
Durante el receso, Lena y yo estamos sentadas en las bancas. Le explico los ejercicios del taller.

—No puedo creer que lo hayas conseguido, mi madre no es muy permisiva que digamos (dice Elena sacudiendo su cabeza).
—Ni yo misma lo puedo creer (Yulia suspira y sonríe) creo que le caigo bien.
—Muy bien diría yo (agrega Elena).
—A mí también me cae bien tu mamá y tu hermanita menor, es hermosa.
— ¿Ah sí? Entonces quizá debas esperarla 11 años (dice fingiendo estar celosa).
—No, que sean 13, yo no me meto con niñitas de 15 años (las dos se ríen).
—Oye, ¿y por qué estamos haciendo el taller ahora? Tenemos toda la tarde y parte de la noche (dice Elena).
—Porque quiero tenerte para mí solita todo ese tiempo (dice Yulia en tono malévolo, Elena se sonroja).
— ¿Y tu papá sabe que me quedaré a dormir?
—Sí, le avisé... ¿Trajiste todas tus cosas?
—Sí, claro (Elena sonríe).
—Genial.

Continuamos con el taller hasta que suena el timbre y nos separamos.
Alcanzamos a hacer 2/3 del taller y por ahora Lena entiende bien todo.

***

Estoy en clases, como es usual no presto atención. En mi mente repito una y otra vez todo lo que pasó en el baño del centro comercial. Yo desvistiéndola, esos besos y el leve roce de sus manos en mi cadera... Parezco un DVD rayado.
A la salida ella y yo nos encontramos. La ayudo con su maletín, que está más pesado que nunca y manejo a mi casa.

—Wow, tu casa es grande (dice Elena mirando la sala).
—Un poco (Yulia sonríe y cierra la puerta).

Le doy un tour a Lena por mi casa, ella está algo sorprendida por todos los lujos, en especial cuando le mostré la piscina y la cabaña que hay en nuestro patio.

—Tu casa es realmente hermosa (dice Elena).
—Gracias... ¿qué te apetece comer?
—Lo que hayan hecho está bien, por mí no hay problema.
—Verás, mi padre no tiene tiempo para preparar nuestra comida, así que siempre me hago algo yo misma, o si no pido a domicilio (Yulia explica).
—Oh, ya veo... en ese caso te ayudaré (Elena guiña el ojo).
— ¿Eh? Tu madre me dijo que eras tan mala en la cocina que quemabas el agua (dice Yulia en tono de broma, Elena le da un codazo y ambas ríen).
—Y también dijo que tú eras buena influencia para mí y eso tampoco es cierto (responde Elena y se ríe).
—Auch, eso dolió (ambas ríen). Está bien, te enseñaré a cocinar.

Hago una mueca de resignación en juego y llevo a Lena a la cocina. Saco todo lo necesario.
La abrazo por detrás y le enseño como coger una papa y pelarla, de repente la papa pasa a segundo plano y empezamos a besarnos.
La llevo a la pared.

—He-hey muchachita, alto ahí (dice Elena mirando a Yulia fijamente).
— (Yulia ríe) ¿sucede algo?
—Sí, se nos va a quemar el pollo (ambas ríen).
—Tienes razón, tienes razón.

Preparamos pollo a la plancha con unas papas fritas. Por lo que he visto, Lena es buena pelando y picando, yo tengo mi sazón especial.
Al terminar todo, servimos dos vasos de gaseosa y nos sentamos a comer en la mesa.

—Tengo algo para ti (dice Elena llevándose una papita a la boca).
— (Yulia toma un sorbo de gaseosa) ah sí, ¿qué?
—Pues (Elena busca en el bolsillo de su falda)... ¿Recuerdas que me dijiste que habías perdido tu cadena aquella vez? Bueno, te compré esta (Elena le muestra una cadena de oro blanco a Yulia).
—Wow amor, no debiste tomarte la molestia.
—No te preocupes, no es nada. De dije tiene mis iniciales "L.K" espero que no agobiarte (Elena baja la mirada).
— ¿Agobiarme? No seas tontita, me encanta (Yulia abraza a Elena) gracias.
—No tienes que agradecer amor (Elena sonríe).
—Pónmela tú.

Lena se acerca a mí por detrás y me pone la cadena.

—Ya está.
Entonces siento sus labios sobre mi cuello, me da un pequeño beso.

— (Yulia suelta un pequeño gemido) te amo Lena.
—Yo también te amo (Elena le susurra en el oído).

Me doy la vuelta y la beso en la boca. Terminamos de comer.

—Sólo me faltan tres ejercicios (dice Elena abriendo su cuaderno).
—Hagámoslo ahora.
—Es una forma peculiar de proponerlo, señorita Yulia.
«Mi mente está volando.»
— (Yulia ríe) los ejercicios.

***

—Al fin hemos terminado (Elena se estira).
—Sí, así es. Estuvo un poco fácil.
— (Elena sonríe) muéstrame tu cuarto.

Asiento y tomo su mano. La llevo hasta mi cuarto.

—Es bonito (Elena examina cada parte con la mirada).
—Gracias (Yulia sonríe).
— ¿Y dónde dormiré yo?
— ¿Cómo que "dónde"? Conmigo.
— (Risas) no tengo problema con eso. ¿Quién es el chico de la foto?

Lena señala una foto de Parviz que tengo junto a mi cama sobre una mesa de noche. Fuck, no puedo creer que olvidé ocultarla.

—Oh, es, es un primo (Yulia miente).
—Un primo (Elena repite las últimas dos palabras de Yulia).
—Sí, crecimos prácticamente juntos y es como un hermano más.
—Ah ya... ¿Y qué hacemos ahora?
— ¿Por qué no empezamos por quitamos estos uniformes y ponernos otra ropa?
—Tienes razón, ¿me ayudarás? (pregunta Elena en tono sexy, Yulia se pone de pie frente a ella).

Acerco mi mano lentamente a su camisa y la saco de la falda. Me acerco a su cara, siento su respiración, ambas estamos agitadas. El contacto visual es permanente.
La desabotono desde abajo hacia arriba, al llegar al primer botón y paseo mi mano hasta su cuello.
Acerco mi boca a su oído, ella permanece callada.

—No te imaginas ni la mitad de las cosas que me haces sentir.

La beso.
Un delicioso beso francés. Las cosas aumentan de temperatura, al igual que nosotras. Los besos cada vez son más pasionales.
Bajo mi mano por su abdomen hasta llegar a la correa de la falda. Se la quito y la falda cae. Entonces la beso en el cuello mientras acaricio desde sus piernas hasta su trasero.
Ella retrocede un poco.

—Yulia (dice Elena sonrojada y muerde su labio).
— ¿Qué sucede? (dice Yulia acercándose de nuevo a Elena).

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Mensaje por DepecheMode el Sáb Dic 27, 2014 12:48 pm





Capítulo 13 "Primera vez."

—Yulia (repite de nuevo).
—Sólo déjate llevar (susurra Yulia en el oído de Elena).

La beso, ella muerde sus labios y suspira.

— ¿No crees que estamos yendo demasiado rápido?
— ¿Te sientes incómoda?
—No es eso. Cada vez que me tocas o me besas siento algo raro.
— ¿Algo raro bueno o raro malo? (Yulia mira fijamente a Elena).
—Raro bueno. Se siente tan bien, es algo que nunca había sentido antes (Elena traga saliva).

Sonrío y me acerco a ella, tanto así que nuestras narices se tocan, bajo mi vista hacia sus labios.

—Eso está bien, quiere decir que estás excitada, al igual que yo (Yulia sonríe y la besa).

El beso termina. Me limito a mirarla, está sonrojada. Ambas permanecemos en silencio mirándonos, ella acaricia mi cara.

—La ropa... Aún la tienes puesta (dice Elena).
— (Risas) cierto.
—Quiero verte.

Me sorprendo gratamente al escuchar esas palabras de su boca.
La beso y la tomo de la mano, la siento en el borde de la cama y permanezco frente a ella. Desabotono mi camisa, ella me mira un poco tímida.
Sus hermosos ojos transmiten amor y a la vez pasión y... Mucha curiosidad.
Tomo sus manos y las pongo en mi cintura, ella las baja lentamente por mi cadera mientras nos miramos fijamente. Yo sólo sonrío.
Me quita la falda.

—Espera aquí (dice Yulia).

Me dirijo hacia la puerta del cuarto, la cierro con llave y coloco el retrato de Parviz boca abajo.

— ¿Entonces seguimos? (pregunta Yulia en tono pícaro).
Le ofrezco mi mano, ella la toma y se pone de pie. Entonces me abraza, quedamos paralizadas así por varios segundos. Alza su vista hacia mí, yo le doy en beso en la frente y sonrío.
Pasamos a la cama.
Ella está sobre mí. Me besa, juega con mis labios y su lengua, oh es tan buena.
Las cosas se ponen calientes y yo me empiezo a derretir. Es algo extraño, sólo un par de besos y el roce de nuestros cuerpos me han vuelto loca.
Muero por tocarla, cambio de posición.
Ahora ella está boca arriba y yo a su izquierda de medio lado. Aprovecho para besar su cuello y pasar mi lengua sobre su oreja. Ella suspira.
Toco sus senos sobre el sostén sin dejar de mirarla, ella sonríe, quiero quitárselo de una vez, pero me contengo. Bajo mi mano hasta sus bragas y toco encima de ellas con mucha delicadeza.
Lena se agarra de las sábanas y cierra sus ojos mientras abre un poco más sus piernas.

— ¿Se siente bien? (pregunta Yulia).
—Sí, no sabes cuanto (dice Elena, seguido de un profundo "Mmm").

La vuelvo a besar, es un beso intenso.
Sigo tocándola, siento como empieza a mojar sus bragas. Dirijo mi vista a su cara, ella muerde sus labios.

—Amor no te aguantes, quiero escucharte gemir (dice Yulia).
— ¿Estás loca amor? Alguien podría escucharnos (Elena susurra).
—Mi hermano llega dentro de dos horas, no pasa nada.
—Aun así me da pena (Elena baja la mirada).
— ¿Por qué? Eres perfecta (Yulia sonríe, Elena permanece callada).

Dejo de tocarla abajo y me pongo encima de ella. Beso su cuello una vez más, un gemido pequeño se le escapa en mi oído.
¡Que sonido tan hermoso!
Casi instantáneamente busco sus labios y le doy un beso profundo, callando contradictoriamente aquel gemido, pero fue casi un reflejo.
Beso su pecho y me acomodo en medio de sus piernas. Intento desabrochar su sostén, ella me ayuda alzándose un poco.
Al ver sus senos me paralizo, Lena sonríe. Sonrío al tener su aprobación y me acerco más. Empiezo a tocarlos con mis manos, explorando cada parte, cada sensación. Son suaves, a excepción sus pezones, estos cada vez se ponen más duros y pequeños.
A continuación me los llevo a la boca, juego con ellos entre mis labios. Los aprieto cuidando de no lastimarla, y juego también con mi lengua sobre ellos.
Ella me abrazaba, se aferra a mí.
Continúo besando su abdomen, su hermoso y bien definido abdomen.
Llego a su intimidad, retiro sus bragas acariciando sus piernas y la toco. Está demasiado mojada, pero creo que yo lo estoy aún más.
Me acomodo y empiezo a pasar mi lengua sobre ella. Al principio cuidadosamente con algo de curiosidad, sintiendo las texturas, probando cada sabor luego con más seguridad. Es como miel, es delicioso.
Lena se estremece con cada lamida. Cada vez escucho más sus armoniosos gemidos, antes estos eran tímidos y de tono bajo, ahora son más fuertes, ella no puede controlarlos.
Tiene un orgasmo. Puedo sentirlo.
Ella con gran suspiro deja caer su cuerpo sobre la cama.
Separo más sus piernas aún más e introduzco un dedo. Compruebo lo que pensaba, es virgen.
— ¡Yulia!
— ¿Qué, amor?
—Eso dolió.
—Lo sé, te dolerá un poco al principio pero luego sentirás bien, confía en mí.

Inicio un vaivén lento con mi dedo, Lena suelta quejidos. Con mi otra mano toco su clítoris para que continúe lubricando. Así le dolerá menos.
Al cabo de minutos los quejidos se transforman en gemidos de nuevo. Meto otro dedo y continúo con el vaivén, está vez más rápido.
Ocurre de nuevo, tiene otro orgasmo y seguidamente otro.
Lena gime aún más duro y permanece unos segundos quieta.
Me acerco para besarla, ella me toma del cuello.

—Ahora es mi turno (Elena dice sonriendo).
—Soy toda tuya (Yulia responde y le devuelve la sonrisa).

Ella me acuesta y se pone encima mio.
Mientras me besa, ágilmente se deshace de mi brasier.
Acaricia mis senos con sus suaves y delicadas manos. No puedo evitar sonreír ahora.
Se siente tan bien.
De pronto se acerca a ellos y empieza a lamerlos mientras baja sus manos por mi abdomen hasta llegar a mi intimidad. Siento un escalofrío recorrer mi cuerpo, es tan excitante. No aparto mi vista de ella, quiero capturar cada momento, cada segundo sin perder ni un sólo detalle. Quiero recordarlo para siempre.
Ella me toca sobre las bragas tal como yo lo hice, suelto un pequeño gemido.
—Wow, estás muy mojada (dice Elena sorprendida).
—Es por ti, me excitas mucho.
— ¿Ah sí?
—Sí. Tu voz, tu cuerpo, toda tú.

Lena sonríe y vuelve a besar mis senos. Tiene su mano dentro de mis bragas, mueve mi clítoris en círculos cada vez más rápido.
Estoy gimiendo. ¿Qué me pasa? Oh... No puedo aguantar más, tengo un orgasmo. Jamás me había sucedido eso tan rápido y fácil, y menos con Parviz.
Quizá Lena no se da cuenta de esto, o quizá se hace la tonta, sigue tocándome y muerde suavemente mi pezón, yo suspiro. Es un dolor rico.
Pronto ella baja hasta mi intimidad y hace lo mismo que yo hice, juega con su lengua.
Sus lamidas son cada vez más rápidas, yo me mojo cada vez más.
Retener los gemidos se me hace casi imposible y para ser sincera, tampoco quiero hacerlo.
Le digo "sigue" mientras acaricio su cabello, ella continua haciendo lo suyo.
Otro orgasmo.
¿Qué demonios? ¿Qué me sucede con esta chica?
Ella se da cuenta de este y para por un segundo, me mira, sonríe y continúa.
Me mete un dedo, creo que se da cuenta que no soy virgen porque enseguida mete dos más y empieza el vaivén, pero sin parar de lamerme.
Muerdo mis labios, se me dificulta el respirar. Dios, jamás me había sentido así.
Mi tercer orgasmo se aproxima. Ella saca sus dedos e introduce su lengua, me vengo en ella.
Suelto otro gemido, el más grande, no me importa si alguien me ha escuchado. Una chica de 15 años me ha hecho tocar el cielo.

—Ven aquí (dice Yulia sonriendo).

Nos besamos, muerdo sus labios.
Ella sonríe y me abraza, permanecemos así un buen rato. Sólo nos miramos y sonreímos.

—Tienes una hermosa, hermosa sonrisa (dice Yulia).
—Es por ti. Yulia, te amo (dice Elena).
—Yo también te amo y mucho (Yulia acaricia la cabeza de Elena).

Lena se acuesta en mi pecho de una forma tierna.

— ¿Has hecho esto antes? (Elena mira fijamente a Yulia).
—No, jamás había hecho el amor con nadie, eres la primera (responde Yulia con una sonrisa).

No, no mentí. Aunque no soy virgen, aunque había tenido sexo antes, jamás había hecho el amor con alguien.
Elena Katina es la primera, la primera y única. La que me llevó al paraíso, la que hizo que mi mundo se detuviera.
Mi primera vez, mi primer gran amor.

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Mensaje por DepecheMode el Sáb Dic 27, 2014 4:51 pm




Capítulo 14 "Amigos de la infancia."

Aquí estoy, abrazando a la mujer más hermosa.
Nuestros cuerpos desnudos están tan juntos que podrían ser uno solo. La vergüenza es algo que ya no existe entre las dos, sólo hay amor.
No despego mi vista de ella, es tan perfecta.

—Bebé, mañana es sábado, ¿por qué no le dices a mi suegra que te deje quedar un día más? (propone Yulia).
—Es imposible amor, para empezar no sé como deja que duerma hoy aquí (Elena suspira).
— (Yulia hace un puchero) bueno.
—Aww ven aquí (Elena le da un beso).

Veo el reloj de reojo, fuck.

—Amor podría quedarme así todo el día pero creo que deberíamos vestirnos ya (dice Yulia).
— (Ambas ríen) sí, tienes razón.

Ella se pone de pie y me da la mano para ayudarme a levantar. Busco ropa en mi armario mientras ella busca en su maletín.
Cuando me doy la vuelta, Lena ya está vestida, wow es rápida, yo apenas he conseguido ponerme un short y el brasier. Ella me mira.

— ¿Qué? (pregunta Yulia sonrojada).
— (Elena camina hacia donde Yulia) no puedo evitarlo, Yulia, eres hermosa y cada parte de tu cuerpo también lo es.

Aww, ¿no es adorable? Imposible no amarla.
Sonrío y la beso.

—Realmente te amo, no lo olvides, nunca, es la única verdad (dice Yulia).

Lena hace un gesto de extrañeza por mi última frase pero sonríe y nos besamos. Ella me ayuda a terminar de cambiarme.
Escucho el sonido de las llaves, debe ser Dmitry.

—Mi hermano, ven y te lo presento (Yulia agarra la mano de Elena y van a la sala donde Dmitry está sentado).

*Dmitry Volkov, 15 años*
Hermano de Yulia.
Es atractivo, tiene el cabello color rubio, los ojos igual que Yulia y mide 2 cm menos que ella. Es caballeroso y bueno con las chicas.
Ha tenido varias novias, pero sus relaciones nunca duran más de dos o tres meses.
Juega tennis y soccer, debido a esto tiene un buen físico.


—Hola Dima, te presento a una amiga, ella es...
— (Dima interrumpe a Yulia) ¿Elena? Elena Katina, ¿no? (dice mirando a Elena).
— ¿Dmitry Volkova? No puedo creerlo (dice Elena con una sonrisa, Dmitry se pone de pie, llega hasta donde Elena y la abraza).
— ¿Eh? (pregunta Yulia confundida).
—Ella y yo estudiamos juntos en primaria, luego la cambiaron de colegio (explica Dima).
—Ah, entiendo.
—No puedo creer que Yulia y tú sean hermanos (dice Elena dirigiéndose a Dmitry).
—Y yo no puedo creer que seas amiga de mi hermana (dice Dmitry, Elena y él se ríen).

Momento incómodo, afortunadamente mi celular suena.

—Me disculpan un momento (dice Yulia saliendo de la sala).
—Debe ser el novio (dice Dmitry en tono de broma).
—Calla mocoso (Yulia le saca la lengua en burla). No le hagas nada malo a Lena, ¿eh?

Me voy a mi cuarto y contesto el celular sin mirar la pantalla.

— ¿Alo?
—Hola Yulia, mi amor te extraño (dice Parviz).
—Ah hola Parviz, yo también (responde Yulia fríamente).
— ¿Puedo ir a tu casa ahora? Llevamos casi un mes sin vernos.
— ¡No! imposible. Estoy con ella ahora.
—Mejor, quiero conocerla (Parviz bromea).
—No, eso jamás.
—Pero quedamos en que yo la conocería.
—Jamás acordamos eso. Se supone que debo mostrarte pruebas y eso hago. Me has oído hablando con ella por celular, has leído mis mensajes, has visto fotos, vídeos y notas de voz. Esas son pruebas suficientes.
—Yulia, vamos, acabemos con esto. Prometo no volver a engañarte pero paremos esto. Te extraño, extraño a mi novia de antes.
«Pues ya no soy la misma de antes.»
—No, hicimos una apuesta, faltan tres meses y pienso cumplirlos.
— ¿Qué te sucede? Te estoy diciendo que te voy a dejar ganar (dice Parviz alzando el tono de voz).
—Sabes que no me gusta que me dejen ganar, yo quiero ganar limpiamente.
— ¿No será que te estás enamorando de esa chica? Espero que no sea así porque entonces yo seré el que termine con la tonta apuesta diciéndole a ella misma.
—Calma amor, no es eso (Yulia empieza a ponerse nerviosa).
—Disfruta lo que te queda de tiempo con ella, total pronto acabará.
—No me vengas con eso, ¿estás enojado?
—Sí.
—Vale, salgamos.
Silencio.
—Se me ocurre algo mejor.
—Ok, planea todo y me avisas, ahora debo irme. Adiós.
—Adiós, te amo (Yulia cuelga sin responder).

Abro la puerta del cuarto cuidadosamente para escuchar lo que Lena y Dmitry hablan.

—Eso fue gracioso (dice Elena riéndose).
—A la pobre chica tuvieron que cortarle todo el cabello, sabes algo, yo fui él que le pegó el chicle (Dmitry confiesa).
— ¿En serio? ¿Por qué?
—La vi derramando jugo en tu maletín.
—Ah, siempre me pregunté quién había sido, pero gracias (dice Elena sonriendo).
— ¿Recuerdas cuando éramos "novios"? (pregunta Dmitry, Elena se vuelve a reír).
—Sí, claro (responde Elena).

¿Novios? ¿QUÉ?
Salgo del cuarto y me siento en medio de ellos dos.

—Aquí estoy (dice Yulia).
—Nos dimos cuenta. Lena ¿cómo es que tú eres amiga de alguien como Yulia? (pregunta Dmitry en broma).
—Lo mismo me pregunto de ella y tú (Yulia hace una pausa) Dmitry, papá comerá hoy aquí, ayúdame a hacer la cena.

No espero respuesta, lo agarro del brazo y me lo llevo a la cocina.

— ¿Qué haremos? (pregunta Dmitry).
—Spaguetti con pollo (responde Yulia, Dmitry busca las ollas y los cuchillos, Yulia los ingredientes).
— ¿Los ayudo en algo? (pregunta Elena desde la sala).
—No (contestan Yulia y Dmitry al mismo tiempo).
—No te preocupes, eres nuestra invitada (dice Yulia saliendo de la cocina para verla, le lanza un beso, Elena sonríe y se lo devuelve, entonces Yulia vuelve a la cocina).
—Elena es muy bonita ¿no crees? (dice Dmitry).
—Sí, así es (Yulia sonríe).
— ¿Crees que tenga alguna oportunidad con ella? (pregunta Dmitry, Yulia deja caer un tomate al oír eso).
«¿Qué acabo de...?»
—Para nada (Yulia responde mientras se agacha y recoge el tomate).

Debo admitirlo, quizá él sí tiene chances con ella. Dmitry siempre ha sido todo un galán, chica en la que pone el ojo, chica que consigue, pero Lena no es como las demás.

— ¿Por qué? (pregunta Dmitry)
—Porque tiene novio (Yulia se pone celosa).
—Eso nunca ha sido impedimento para mí (Dmitry guiña el ojo).
—No lo lograrás, está muy enamorada, te lo puedo asegurar.
—Bueno... Eso está por verse.

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Mensaje por DepecheMode el Dom Dic 28, 2014 6:45 pm

Capítulo 15 "Celos."

Lena entra en la cocina para ver que tal vamos. Vuelve a ofrecernos su ayuda, esta vez Dmitry y yo la aceptamos.
Casi una hora después la cena está lista.
Me divertí cocinando con ella, lamentablemente ahí estaba mi hermano, tuve que aguantarme sus coqueteos hacia mi novia, pff.
Suenan las llaves, es papá.



* Oleg Volkov, 43 años*
Papá de Yulia y Dmitry.
Alto, tiene entradas y lleva bigote. Es educado, refinado y totalmente conservador. Siempre usa traje y corbata.
Trabaja como vicepresidente en una gran empresa, aparte de eso tiene varios negocios.
Desde que murió su esposa se volvió un hombre frío y callado. Rara vez habla de temas profundos con sus hijos, a excepción de cuando estaba frente a sus amigos.


—Hola chicos, buenas noches (dice el Sr. Volkov entrando, Dmitry lo saluda con un abrazo).
—Hola... Quiero presentarte a una amiga (dice Yulia).
—Hola, mucho gusto, Oleg Volkov (dice estrechando la mano de Elena).
—Es un placer conocerlo, mi nombre es Elena Katina (contesta Elena).
—Que lindo nombre. Huele delicioso, ¿ya está lista la cena?
—Sí, es spaguetti (responde Dmitry).
—Mmm perfecto. Pongan la mesa (el Sr. Volkov ordena).

Dmitry y yo volvemos a la cocina. Yo sirvo y él pone los platos y los cubiertos en la mesa. Tratamos de hacerlo lo más rápido posible para que Lena no se sintiera incómoda estando sola con papá.
Al sentarnos en la mesa, mi padre queda en la cabecera, como siempre, Dmitry a su izquierda, yo a su derecha y Lena al lado mio. Noto que ella está un poco nerviosa, así que tomo su mano por debajo de la mesa, ella usa el tenedor con la otra.

—Mañana es la fiesta de cumpleaños de la hija de los Polskaya, la menor (comenta el Sr. Volkov).
— ¿Alexandra? (pregunta Dmitry).
—Exacto. Estamos invitados a su fiesta, será en la cabaña vacacional a las afueras de la ciudad, desde la mañana hasta la noche (el Sr. Volkov agrega).
«Ay no, ya va él con sus actitud de hola-soy-rico-y-lo-alardeo.»
—Genial (dice Dmitry).
—Elena, puedes acompañarnos si ella quieres (dice el Sr. Volkov, todos miran a Elena inmediatamente).
Momento incómodo.
—No se preocupe, a decir verdad tengo que estudiar para mis exámenes finales (dice Elena).
—Es una lástima que no puedas acompañarnos (dice Dmitry, Yulia lo pisa debajo de la mesa) auch.
—Ahora que recuerdo, yo también debo estudiar, tengo examen de francés y de historia (Yulia miente).
—Bien, entonces mejor quédate. Sabes que debes cuidar tu promedio para que te gradúes con mención de honor.

Sonrío pero por dentro estoy rogando por acabar mi plato rápidamente y retirarme.

—Elena, tu apellido es Katin, ¿no? (pregunta el Sr. Volkov).
—Sí, así es señor (contesta ella con una sonrisa).
— ¿Tu padre es Nikolai Katin? ¿El famoso cardiólogo?
«La gota que derramó el vaso.»
—No, eh, mi padre se llama Sergey Katin y es contador (Elena responde).
Silencio incómodo.
—Ya terminé (dice Yulia levantándose de su puesto).
—Yo igual (Elena le sigue).
— ¿Podemos retirarnos? (dice Yulia sin esperar respuesta, toma su plato y el de Elena y los deja en la cocina).
—Muchas gracias por la cena (dice Elena cortésmente).

Dmitry y mi padre nos miran en silencio sorprendidos, yo la tomo del brazo y nos vamos a mi cuarto. Cierro con seguro.

—Lo siento por eso.
— ¿Por qué?
—Por toda la cena, mi padre es un estirado. Has debido sentirte incómoda.
—No te preocupes, todo está bien (Elena abraza a Yulia y se besan).
—Yummy, que rico postre.
— ¿Quieres más?
—Claro.
Sonrío.
Continuamos besándonos, la cargo y la llevo hasta la cama y la acuesto, ella sólo ríe.

—Te amo (dice Elena).
—Yo también te amo (Yulia besa el cuello de Elena).
—Hey, para o harás que me ponga así otra vez.
— (Risas) ¿Así cómo?
—Como esta tarde.
—Me encargaré de eso.

Continuo besando su cuello, las manos de Lena pasean por mi espalda. Alguien toca la puerta y nos interrumpe.

—Chicas, soy yo (dice Dmitry desde la puerta Yulia suspira).

Arrg, camino hacia la puerta y le abro. Lena se sienta en la orilla de la cama.

— ¿Qué? (pregunta Yulia).
—Les traje postre (dice Dmitry sosteniendo dos vasos de helado con brownie, Elena se ríe).

No tengo más remedio que dejarlo pasar. Dmitry me da los dos vasos y se sienta junto a Lena.

— (Dmitry continua) por cierto, dejaste este cuaderno debajo de la mesa (Dmitry le da el cuaderno a Elena).
—Gracias Dmitry, no tenía ni idea que lo había dejado ahí.

Me acerco a los dos, le doy un vaso de helado a Lena y me siento en el piso. Empiezo a comer mi helado, ella me guiña el ojo.

—Espero que no te moleste, pero le eché un vistazo, veo que sigues siendo igual de aplicada que antes (dice Dmitry).
—Chismoso (Yulia susurra).
—No es molestia. Otra cosa que tampoco cambia es mi letra, sigue siendo horrible (dice Elena).
—Para nada, siempre me ha parecido hermosa al igual que tú (Dmitry sonríe).
—Gracias (Elena sonríe sonrojada).
—Yulia me contó ciertas cosas sobre ti (comenta Dmitry).
— ¿Qué te ha dicho?
—Que tienes novio.
— (Elena mira a Yulia y sonríe) sí, así es. Se llama Yulian.
—Ah genial, ¿cuánto tiempo llevan?
—3 meses, estamos empezando pero realmente me tiene enamorada (ambas sonríen).
—Oh que bueno, les deseo mucha suerte (dice Dmitry poniendo su mano en el hombro de Elena). Ya me debo ir a mi cuarto, hablamos mañana.
—Vale, hasta mañana.

Al fin.
Dmitry le da un abrazo a Elena como despedida, yo lo despeino un poco.

—Hasta mañana Dmitry (dice Yulia)
—Adiós chicas (dice Dmitry, Yulia cierra la puerta).

Solas de nuevo.
Ella me mira sonriendo, yo me acuesto en la cama y enciendo mi televisor en busca de películas de miedo.

—Le dijiste que tenía novio (Elena ríe).
—Tuve que, quiere conquistarte.
— ¿Cómo? ¿Le gusto?
— ¿Qué esperabas? Fueron noviecitos en primaria, ¿no? (dice Yulia celosa).
— ¡Yulia! Nos espiaste.
— ¿Yo? No, sólo escuché una pequeña parte de la conversación.
— (Risas) nos espiaste.
—No le veo la gracia.
—Yo sí, es la primera vez que me celas (Elena sonríe).
—No estoy celosa.
—Sí lo estás amor.
—Vale, vale, quizás un poco. Con el rollo de mejores amigos, ex novios de primaria y todo eso, cualquiera estaría celoso.
—No seas tonta, él no me gusta, pero tú, tú me encantas.

Lena se acuesta sobre mí y me besa. Yo tomo el control moviéndome y quedando sobre ella.

— ¿Así que Yulian? (Yulia pregunta).
—Sí, es Yulian de Yulia (Elena imita a Yulia como cuando ella le explicó por qué le decía "Lena", Yulia se ríe y le da un almohadazo).

Tenemos una pelea de almohada que termina en besos. Después vemos una película de miedo, Jeepers Creepers 2, he descubierto que Lena es muy miedosa. Nos abrazamos durante toda la película.
Casi a la 1 de la mañana terminamos de ver tv y pagamos el televisor pero los besos continúan.
Hace mucho frío, nos arropamos y empezamos a jugar un poco, caricias por aquí, caricias por allá y toques sobre la ropa.
Este ha sido uno de los mejores días en todos mis 17 años. La he pasado con ella todo el día, eso es suficiente, sin contar que hicimos el amor por primera vez y dormiremos juntas. A pesar de que mi hermano estuvo coqueteándole a Lena todo el día y de la actitud engreída de mi padre, estar con ella ha hecho de este día, un día único e inolvidable.
Y sí, estaba celosa y mucho. Debo admitir que nunca antes había sido del tipo de novia celosa y tampoco había considerado a Dmitry como "competencia" en algo. Pero esta vez es diferente. No voy a pasar de novia a cuñada de Lena.

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JUGANDO A AMAR.

Mensaje por DepecheMode el Mar Dic 30, 2014 8:29 pm

Capítulo 16 "Rutina."
Sábado.
Despierto y lo primero que veo es a Lena abrazándome, sonrió inmediatamente. Sin moverme pienso en todo lo que hemos vivido juntas en tan sólo 3 meses.
Lena se despierta con un bostezo.

—Buenos días amor (Elena le da un beso en el cachete a Yulia).
—Buenos días princesa (responde Yulia con una sonrisa).
—¿En qué pensabas?
—En ti y en mí.
—¿Cosas buenas o malas?
—Recuerda, si se trata de ti nunca será algo malo.
—(Elena sonríe y le jala las mejillas a Yulia) Aww, eres un amor.
—(Yulia se ríe) vamos floja, levántate, es hora de desayunar.

Me levanto de la cama y me estiro un poco. Abro la puerta del cuarto y tomo pocos segundos en darme cuenta de que no hay nadie. La puerta principal está cerrada junto con las ventanas.

—Podemos salir así, no hay nadie (dice Yulia).
— ¿Qué? ¿Por qué?
— (Yulia ve al hora en su celular) son las 11:30.
—Wow, es realmente tarde. Nunca antes me había despertado a esta hora.
— ¿Bromeas? Es temprano. Normalmente me levanto a la 1 de la tarde los domingos.

Lena me da un codazo en juego, ambas reímos.
La cargo hasta la cocina, ella se sienta en el comedor mientras yo abro la nevera y pienso en qué puedo hacer. Hay tantas opciones.

—Princesa, ¿qué quieres de desayuno? (pregunta Yulia).
— (Elena se sonroja y camina hacia donde Yulia) ¿estás entre las opciones?
— (Yulia ríe) no quiero ser una opción para ti, quiero ser tu prioridad.
—Y lo eres. Eres lo más valioso que tengo (se besan).

Al final nos decidimos por huevos con salchicha, pan con mantequilla y café con leche. Lo preparamos todo juntas y ponemos la mesa.
Nos sentamos a comer, no puedo evitar pensar en que así serían las cosas si viviéramos juntas y me agrada. Aún es pronto para decirlo, pero me encantaría.
Al terminar lavamos los platos y Lena me convence de dejarla ayudarme a arreglar mi cuarto.
Para hacer más divertida la labor escojo un CD de mi repisa y lo pongo a un volumen alto en la grabadora.

— ¡Espera! ¿Te gusta Maroon 5? (pregunta Elena asombrada).
—Sí, ¿qué tiene? (Yulia responde asustada)
— ¡Me encantan!
— ¿En serio? Al parecer tenemos más cosas en común de las que creí (Yulia sonríe).
— (Elena se ríe) ese es Hands All Over Deluxe Edition, ¿verdad?
—Correcto. Acabas de ganar un beso de estos labios (dice Yulia acercándose a Elena y la besa).
—Ahora mueve tu hermoso trasero, tenemos mucho que arreglar (Elena le da una palmada juguetona a Yulia en el trasero).

Subimos el volumen un poco más y empezamos a arreglar.
Nunca pensé que limpiar fuese tan divertido, bueno, con música de fondo y ella todo se hace más divertido.
Lena canta usando la escoba como micrófono, yo el trapero como guitarra.
Bailamos y saltamos hasta que conseguimos cansarnos.

— (Yulia suspira) estoy agotada.
—Yo igual, creo que necesito una ducha.
—Mmm (dice Yulia con una sonrisa malévola).
— ¿Qué? (pregunta Elena).

Cargo a Lena de nuevo, la llevo hasta la piscina. Ella me súplica entre risas que no la lance al agua, aun así lo hago.

— (Elena sale a la superficie) oh me las pagarás.
— ¿Ah sí? ¿Cómo?
—Deja que salga de aquí.

Le ofrezco mi mano para ayudarla a salir, entonces ella me jala y logra tirarme al agua.

— (Elena continua) já, lo logré sin salir.
— (Yulia se peina el cabello) eres una malota amor (se besan).
—Aprendí de la mejor, aprendí de ti (Elena guiña el ojo).
—Auch (risas).

Ella rodea sus brazos en mis hombros y me besa. Yo la llevo hasta el borde de la piscina, apoyándola hacia éste.

—Mira que desastre, me has hecho mojar mi ropa, será mejor que me la quite (dice Yulia quitándose su camisa, la deja sobre el borde de la piscina).
— (Elena ríe) es una buena idea.

Ella se quita la camisa mientras yo me deshago de mi short.
Sin decir nada la beso en el cuello mientras le quito el brasier. Ella me mira sorprendida, yo sonrío y nos besamos.
Muerdo sus labios mientras toco sus senos. Ella baja sus manos hacia mi trasero.
La adrenalina corre por nuestras venas, ese peligro de ser descubiertas nos excita aún más. Llevo sus senos a mi boca, ella mete hábilmente su mano en mis bragas y me empieza a tocar.
Su celular suena.

—Amor, mi celular.
—Déjalo sonar.
— ¿Qué hora es?
— (Yulia mira un reloj que está colgado en una pared). ¡12:20pm!
— ¡Joder, me debo ir a la una!

Salimos de la piscina y entramos corriendo cuidadosamente a la casa, entramos al baño, nos terminamos de quitar la ropa y nos metemos a la ducha.
El agua está más fría que la de la piscina, así que nos abrazamos. De pronto estamos besándonos una vez más, es inevitable. Su cuerpo desnudo junto al mio, imposible no tocarla.
Dios, esta niña me tiene loca.
Salimos del baño, nos cambiamos rápidamente. La ayudo a organizar su maletín y me ofrezco a llevarla, al principio no acepta debido a que el cielo está gris y parece que quiere llover, pero eso no me detiene. Al final la convenzo y manejo hasta su casa en mi moto.

—Yulia.
—Dime.
—Quiero que sepas que ayer y hoy han sido los mejores días de toda mi vida (Elena se baja de la moto).
—Pienso lo mismo, la pasamos de maravilla (Yulia sonríe).
—Te veo el lunes en el colegio.
—Vale, hasta entonces.
—Te amo (Elena le da un beso a Yulia en el cachete) cuídate mucho.
—Yo también te amo, adiós amor (Yulia maneja de vuelta a su casa).

¡Qué días tan estupendos!
No sólo quiero besarla y hacerle el amor. Yo quiero estar con ella; despertar, dormir, cocinar, limpiar, hablar, comer, organizar, escuchar música, jugar, bromear, todo juntas.

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Re: JUGANDO A AMAR.

Mensaje por xlaudik el Miér Dic 31, 2014 11:52 am

Muy buen cap!!! :-P
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Re: JUGANDO A AMAR.

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